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La mujer objeto y sujeto televisivo : la mujer como personaje de la TV, la mujer espectadora

Núñez Domínguez, Trinidad

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121 6. LA MUJER OBJETO Y SUJETO TELEVISIVO. LA MUJER COMO PERSONAJE DE LA TV. LA MUJER ESPECTADORA Trinidad Núñez Domínguez Universidad de Sevilla 1 Algunas reflexiones previas A la televisión podemos llamarla todopoderosa porque está presente en nuestras vidas y convivimos naturalmente con ella. Posiblemente no podríamos estar sin ella. En los setenta del siglo pasado una universidad alemana pidió a una serie de familias participar en un experimento que consistía en estar sin televisión una semana. No pasaron más de tres días cuando dichas familias pedían a las personas que investigaban que les devolvieran a su “vida normal” porque las peleas en el hogar eran constantes: la tele se había convertido en una mediadora familiar y sin ella se estaba perdido. En cualquier caso, destaca por su estrecha relación con lo cotidiano. Es el super-medio.Datoscomo los siguientes avalan estas afirmaciones: el 30% de las familias españolas disponen de un DVD, el 40% tienen ordenador, más del 60% cuentan con una cadena musical, más del 70% disponen de teléfono móvil y vídeo, casi el 88% tienen teléfono fijo, el 90% cuentan con aparato de radio, pero casi el 99% disponen de, al menos, un aparato de televisión. En Andalucía, más del 50% de las familias tienen dos televisores y más del 10%, tres. Según el Centro de Investigaciones Sociológicas, en 2004 un 83% de la ciudadanía española consumió televisión diariamente. El consumo llega a subir al 91% si introducimos como variable la formación, de manera que las personas con estudios primarios ven más la televisión que las personas con estudios superiores. Por otro lado, el consumo de televisión crece con la edad. Las personas entre 45 y 64 años, vieron una media de 259 minutos al día (más de cuatro horas), aunque los mayores de 65 años dedicaron 310 minutos diarios a verla (más de cinco horas). Son las mujeres y las personas mayores el colectivo más consumidor de este medio y los jóvenes quienes menos la consumen. La población joven (las personas de entre 14 y 24 años), está más interesada por internet y las videoconsolas. Por Comunidades, la Comunidad Valenciana (con 228 minutos de media por persona/día); Andalucía (con 227 minutos de media) y Castilla La Mancha (con 226 minutos), son las que más uso hacen. La 122 media de la Comunidad de Madrid es de 217 minutos persona/día (unas 3 horas y media). Existe una relación inversa entre número de personas en el hogar y consumo. Mientras que en los hogares de más de cinco personas se consume una media de tres horas al día, en los que cuentan con una o dos personas se consume de media de cuatro horas y media. Algunas investigaciones han llegado a decir de ella que es el macrodiscurso social dominante (Vázquez Medel, 1995). Esa es una forma de subrayar que lo que dice la televisión es lo que se escucha, es de lo que se habla. La realidad no es tal si no está narrada por ella. Lo que dice la tele es "la verdad" y si no lo menciona, no existe. En ese sentido, y uniéndolo con la temática “mujeres”, es interesante recordar que el maltrato a las mujeres "existe" desde que la prensa lo denuncia pero, especialmente, desde que lo narra la comúnmente conocida tele. En 1997, en el Programa de Inma emitido por la Televisión Autonómica de Andalucía (España): Canal Sur TV, una señora granadina llamada Ana Orantes denuncia en el plató los malos tratos y las amenazas de muerte que sufría por parte de su exmarido y las que había sufrido durante cuarenta años de metrimonio. Pocos días después, éste cumple sus amenazas y la quema… la quema viva. En la noticia del asesinato se contó también y se recordó, a través de imágenes grabadas anteriormente, cómo Ana contaba “su historia”. Toda la ciudadanía quedó impresionada. Aquella confesión y, especialmente aquel desenlace contado, sacó a la luz pública un problema que hasta ese momento había estado casi oculto. Una historia visibilizada, destapada, hizo que el “terrorismo doméstico”, el maltrato a las mujeres, trascendiera de lo estrictamente privado al ámbito público y social (porque las víctimas solían sentir vergüenza y no hablaban de ello ni con su propia familia). La televisión, desde esta mirada, ha cumplido un papel fundamental; ha funcionado como verdadero servicio público desenmascarando situaciones terribles. Esa es la perspectiva de la Teoría de la responsabilidad social que define a este medio de comunicación como servicio público en la medida en que cumplen funciones informativas, culturales y educativas con economía de recursos (tiempo) y con gran eficacia de resultados. Esa historia, además, logró “contagiar” de manera positiva a otras mujeres que se lanzaron a contar lo que les estaba pasando. De tal manera tuvo 123 potencia, que se constituyó en tema de agenda para los medios. Ya hemos comentado que lo que no se nombra en los medios (y especialmente en la televisión), no existe. Tal como venimos diciendo, en la sociedad actual la televisión es "la vida", la presencia de lo que interesa y el diseño de lo que debe interesar (agenda setting/determina la agenda de temas). Puede afirmarse, en palabras de José Antonio Marina, que "sus mensajes alejan lo cercano y acercan lo lejano". Ha habido otros casos de violencia contra mujeres que han sido contados. Ese es el caso de Alba, una niña de cinco años supuestamente maltratada por la pareja de la madre (separada) que tuvo que ser ingresada en coma en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. De nuevo, aquel hecho narrado removió conciencias de tal manera que la niña estuvo recibiendo regalos permanentemente durante los tres meses en los que estuvo ingresada. La televisión había conseguido que nos enterásemos de que el maltrato a la infancia existe y logró conmover a la ciudadanía. Otro caso más de maltrato a una niña. El 15 de febrero aparece una noticia en el diario ABC. La firma José Luis García. El titular es: Grabaron vejaciones a una deficiente y colgaron las imágenes en internet. Se cuenta que: la menor, que está afectada por el síndrome de Down, fue objeto de frases soeces y vejatorias y obligada a proferir comentarios de índole sexual. El día 16, el Diario de Sevilla recoge en portada la noticia, firmada por Fernando Pérez Ávila, con el siguiente titular: Diez menores vejan a una deficiente y lo difunden en internet. Pero son los informativos televisados (CanalSur TV en su ediciones local y autonómica) los que más impacto tienen contando la noticia y la solución tomada por las autoridades competentes porque, en definitiva, llegan a toda la ciudadanía (la prensa diaria es consumida por un escaso 12% de la población). Los informativos televisados trajeron a todos los hogares la actuación rápida de la madre de uno de los agresores, de la actuación rápida de la directora del instituto al que pertenecían y del castigo pedido por la fiscalía. Fue un ejemplo de eficacia narrada. Es más, estoy convencida de que la intervención amplificadora de la televisión no hizo que la fiscalía actuase pero sí que pudo mostrar lo que puede pasar a unos maltratadores. Y, con ello, muchos y muchas adolescentes han aprendido que este tipo de actos tiene una condena. 124 Existen otros ejemplos de su utilidad pública, nos referimos a la importancia de cubrir la necesidad informativa de la ciudadanía en caso de grandes catástrofes. En concreto, el consumo medio de televisión aumentó espectacularmente tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y tras los atentados del 11 de marzo en Madrid. En el caso primero, si el mismo martes 11 de septiembre, pero de 2000, la audiencia rondaba los cinco millones de espectadores, en 2001 fueron un millón más. En el caso de los atentados de Madrid, se cumplió una función que va más allá de la pura información, se cumplió la función psicosocial de potenciar la cohesión grupal, de arropar a la ciudadanía, de hacerla sentir que no estaba sola. De hecho, las cadenas de televisión, tanto públicas como privadas, lucieron un lazo negro y emitieron un comunicado conjunto para manifestar la condena y expresar lo que la propia ciudadanía sentía. Igualmente los presentadores aparecieron con una corbata negra. Pero la tele también tiene una parte oscura. Está tan presente en nuestra vida que ha llegado a modificar hábitos de comportamiento: ¿Es que no nos hemos acostumbrado a ir al baño o a la cocina cuando salen los anuncios? Diferentes estudios avalan que el consumo de TV influye en el consumo de agua. El gasto de agua se elevaba de forma extraordinaria en los hogares en los momentos publicitarios. Por otro lado, ¿qué lugar ocupa en nuestra casa: ¿quizá un lugar privilegiado? ¿Se cambia el sofá en función de la toma eléctrica de televisión? Para más del 90% de la infancia española, ver la televisión es su actividad favorita al volver del colegio. Y es más deseada que jugar con amigos o amigas, que merendar o que hacer los deberes. Nunca un electrodoméstico ha sido tan "necesitado" y tan deseado (pero también tan odiado). Para muchas personas ha supuesto la única opción de ocio o de acceso a la información. Sin embargo, para algunas personas es un regalo con trampa. No sólo hay más aparatos/casa sino que además se debe añadir la multiplicación de la oferta televisiva: es evidente ya que la “televisión a la carta” (los canales temáticos) es una realidad. Por otro lado, las posibilidades amplísimas de alquilar películas (con los videoclubs que te sirven durante veinticuatro horas) tiene como consecuencia inmediata que el televisor pueda ofrecer permanente diversión, información, distracción. Estascuestiones numérico-cuantitativas (más aparatos, más oferta de programas, horarios ininterrumpidos de alquiler de películas) terminan afectando de manera cualitativa a la vida familiar y a la formación personal. Por ejemplo, las grandes posibilidades de 125 elección ofrecen una gran libertad aunque pueden conducir a que, dentro de las casas, cada persona vea (en su propio aparato) el programa que le apetece. Se rompe incluso la posibilidad de estar juntos. Se deja de estar al lado de la otra persona. Cuando sólo existía un aparato, las personas podían compartirlo, a pesar de que el estar muy cerca no significara siempre hablarse. E incluso existe una disfunción de género porque como el mando a distancia lo suele tener el hombre (si le interesa ver algo), la mujer o las hijas si no comparten esa selección (masculina), terminan yéndose a otra habitación. La televisión está sufriendo un proceso de disminución de calidad que se percibe en toda Europa, con muy pocas diferencias de un país a otro. Según datos del CIS, (Centro de Investigaciones Sociológicas Boletín Mensual de Sofres Audiencia de Medios, octubre 2001, nº 39), el 56% de la población española encuestada respondió que la televisión le resulta muy/bastante vulgar frente a un 20% que la consideró educativa. Las preguntas que podemos hacernos son simples: ¿Es esta la programación que demanda masivamente nuestra sociedad? ¿Se ha organizado todo un sistema para que esa gran parte de la sociedad demande una determinada programación para luego entregársela? ¿No estaremos en un círculo vicioso de intereses económicos en el que proponemos una oferta que previamente hemos procurado que se demande, con la consiguiente degradación que este círculo vicioso trae consigo? La audiencia, en principio, podemos decir que sabe comportarse selectivamente frente al medio. De hecho, más del 78% de las personas encuestadas por el CIS en 2003 mantiene que normalmente cambia de cadena hasta que encuentra algún programa que le guste. Sin embargo, ¿se deja arrastrar más por lo emocional que por lo cognitivo? ¿Interesan más los programas que promueven la narración de acontecimientos personales frente a los que narran datos, hechos? Otra pregunta que nos debemos hacer es si la televisión es sexista; ¿cómo es la relación entre el género y la televisión? 2 La mujer como objet(iv)o televisivo Aunque ha sido muy utilizado este símil en diferentes textos, volvemos a recurrir a él porque es muy gráfico: Si un extraterrestre la viera por unas horas, ¿qué idea sacaría de nuestro mundo? Pues probablemente pensaría que… -El 80% de los trabajadores son hombres ya que sólo la quinta parte de las personas que trabajan y que aparecen en este medio son mujeres. 126 -Que la vida media de las mujeres es inferior a la de los hombres, ya que la mayor parte de las mujeres que aparecen en la pantalla suelen tener entre 20 y 45 años. En cambio, los hombres pueden pasar tranquilamente de los cincuenta. (La invisibilidad de las mujeres mayores se está rompiendo poco a poco, pero todavía no se ha logrado del todo). -Que, en general, los hombres tienen trabajos más cualificados que las mujeres. (que las mujeres trabajan en el ámbito privado: cuidando a la familia y al cargo de tareas domésticas) 3 ¿Qué tratamiento hace la televisión de la mujer o del hombre? Cuando se hace un repaso de los diferentes estudios sobre este tema pueden considerarse, al menos, cinco niveles de análisis: NIVELES DE ANÁLISIS DE LAS PERSONAS QUE APARECEN EN TV - HOMBRES Y MUJERES CREADOS - PERSONAS "OBJETO" O “SUJETO” - PARTICIPANTES DIRECTOS - ESPECTADORES Y ESPECTADORAS - PERSONAS QUE TRABAJAN EN EL MEDIO a) Hombres y mujeres "creados", que aparecen en pantalla: Son quienes representan roles dramáticos protagonizando películas, series y anuncios publicitarios. b) Personas objeto o sujeto de las noticias o de la atención del programa (ya sea divulgativo, de entretenimiento, talk-show, etc.): Son aquellas que generan la información, aquellas de las que se habla. c) Personas que participan directamente en debates, en tertulias, etc. No son exactamente personas de las que se habla, son "personas que hablan dando su opinión", que intervienen para referirse a noticias o temas desde su posición, más o menos autorizada. d) Espectadores/as reales: son personas que acuden a los programas de televisión como espectadores/as; que podrían ser llamadas "de coro". Es una evidencia incontestable que, en su mayoría, son mujeres de edad media e, incluso, próximas a la vejez. e) Personas que trabajan en el medio: En el equipo directivo, en la presentación del programa, o detrás de las cámaras (técnicos, producción, etc.). 127 Con respecto a las mujeres sujeto (u objeto) de la noticia, diferentes investigaciones nos llevan a afirmar que la mayoría de las veces en las que una mujer es noticia en televisión, lo es por una de estas dos razones: -Por ser muy importante, pero mucho. (Especialmente del mundo artístico) -Por ser víctima o sujeto de algún problema social: maltrato, cuidado de hija o hijo drogadicto, etc. Así que podemos afirmar que existen unos errores básicos en el tratamiento de género. En concreto pudiéndose señalar: -Un desequilibrio cuantitativo entre mujeres y hombres: en tiempo y presencia (es excepcional que saquen a una mujer deportista, a una científica, a una investigadora…) -Una desigualdad cualitativa: en cuanto a ocupaciones y roles desempeñados (Las mujeres suelen salir más en el ámbito doméstico y los hombres en el laboral. Pocas veces sale un hombre cuidando de un enfermo). -Por lo tanto, se produce una distorsión de la imagen social de las mujeres como objeto de noticia. Se escuchaba en un programa infantil la siguiente frase realizada por uno de sus presentadores: Chicos, ¿a que a todos os molesta que vuestras madres os manden a pasar la escoba o a recoger la mesa? En la ficción televisiva, películas o teleseries nos encontramos esta misma desigualdad: -8 de cada 10 episodios están protagonizados por hombres. -Sólo 3 de cada 10 personajes son mujeres -En lo que tiene que ver con tareas domésticas, las mujeres aparecen en una relación de 7 a 1 -En la publicidad, en escenas de hogar aparece una proporción de 5 (mujeres) a 1 hombre. Si hablamos de las personas que trabajan en la televisión, tenemos que decir que si bien existe un cierto equilibrio entre profesionales que conducen programas, no ocurre lo mismo cuando se trata de estar en puestos de dirección. Aun así, se puede matizar. En líneas generales, los hombres suelen aparecer con caracterización de tipo profesional o como sujetos de informaciones de cierta relevancia. En programas divulgativos, educativos o informativos, son directivos, conductores y presentadores (con especial incidencia en este último tipo de programas: los informativos). En lo que atañe a las 128 mujeres, aunque ya van ocupando poco a poco espacios similares a los que ocupan los hombres, su presencia todavía es predominante-mente testimonial y de adorno. Por ejemplo, las chicas vestidas de forma ostentosa (o desvestidas, directamente) que acompañan al conductor de un concurso o de un musical. Y sólo poco a poco se van incorporando a la dirección o conducción de programas. Por poner un ejemplo, en el staff directivo de la televisión pública andaluza, nos encontramos con los datos siguientes (Núñez y Loscertales, 2004): CANAL SUR TV PUESTOS DE DECISIÓN Hombre Mujer Dirección 1 Secretaría General 1 Dirección de Comunicación 1 1 Dirección Comercial 3 1 Organización de RR.HH. 5 Dirección Económicafinanciera 82 Dirección Técnica 6 Dirección de Antena 1 Dirección de Informativos 1 Jefatura de Audiencia 2 F29 4 Total %87,88 12,12 CANAL 2 ANDALUCÍA PUESTOS DE DECISIÓN Hombre Mujer Dirección 1 Responsable de Programación 1 Coordinación de Antena 1 F21 Total %66 33 Últimamente se está poniendo coto a este problema, aunque en algunos países con más celeridad que en otros. Es de destacar el caso de Francia, donde se pone mucho cuidado en no sacar mujeres "de adorno" en programas televisivos; no sucede en igual medida en España, Italia o Portugal (Autoría múltiple, 2003). De todas maneras, en nuestro país en los últimos tiempos, se viene realizando un gran esfuerzo por no discriminar a la mujer. Un ejemplo lo tenemos en que va habiendo presentadoras de televisión mayores sin que ello resulte antiestético. También lo tenemos en el especial celo que ponen las personas que trabajan en la producción de 129 programas, para que en los debates haya una considerable representación de mujeres. Hace tiempo estas cuestiones ni se planteaban: las mujeres desparecían o no estaban presentes y ya está. Como ejemplo concreto se pueden exponer las palabras de Angels Barceló que en una entrevista concedida a la Revista MH Mujer cuenta cómo TV3, donde trabajaba, le ofrecen como argumento que quien presentaba un diario no lo puede dirigir, que era política de la empresa. Aunque esa política cambió cuando fue un compañero el que presentó el informativo porque a él sí le permitieron dirigirlo. Angels Barceló entonces se fue de la cadena. Estamos de acuerdo con Mª Fernanda Blanco cuando afirma que: En profesiones como las de periodismo es especialmente prioritario conseguir un equilibrio más equitativo entre géneros. Sólo desde la igualdad se puede hablar de democracia en los medios o en sus mensajes. Es innegable que la dependencia y el pluralismo de las noticias estarán asegurados si todos los periodistas, hombres y mujeres, en base a su categoría profesional, tienen las mismas oportunidades de llegar a ser responsables. 4 Estereotipos prejuiciosos Hemos estudiado durante cinco años (de 1990 a 1995) todos los programas relacionados con mujeres emitidos por los informativos no diarios más significativos de dos cadenas públicas (TVE y CanalSur TV), nos referimos a: Informe Semana, Línea 900, Documentos TV y Los Reporteros. Las conclusiones nos permiten afirmar que han sido encontrados hasta seis estereotipos prejuiciosos, que ya se ha detallado en el capítulo 3: Definición de los roles de mujeres y hombres mezclando determinantes biológicos y condicionantes sociales. Por ser de uno u otro sexo, se está abocado a tener una determinada forma de ser ydeactuar. Para las mujeres es fundamental cuidar su cuerpo y su apariencia externa. El mundo público e para los hombres y el privado para las mujeres. Las mujeres son responsables del cuidado de otras personas. El espacio privado es para las mujeres, aunque si salen al mundo público debe ser sin descuidar el privado. El primero de ellos lo consideramos un estereotipo básico asociado a un determinismo biológico que incluye aspectos sexuales totalmente reales (parir y amamantar) pero 136 MODELO NEGATIVO Pasivo Se le concede absoluta credibilidad. Cuando hay un paseo por la programación sincriterioalguno Agresivo Cuando se hace un uso fanático. No se puede vivir sin ella. Cuando se produce un rechazo irracional Es posible hacer igualmente un uso asertivo, un uso creativo y crítico. Ser asertivo significa tener capacidad de expresar directamente qué es o qué no es lo que opinamos o queremos; es la capacidad de expresar nuestro punto de vista respetando a nuestro interlocutor. Metafóricamente podemos usar la televisión de manera asertiva cuando se utiliza para entretenernos sanamente, para estimular procesos cognitivos que nos ayuden a entender el mundo y actuar en él; para situarnos ante el entorno. Desde la Psicología Social (Rouquette, 1988), se señala que una de las funciones de la televisión es potenciar la pertenencia al grupo creando intereses comunes por encima de los particulares. Por ese motivo (y aplicándolo a la televisión), se puede hablar con más exactitud de group media, quedando trasnochado el término mass media. Desde una mirada positiva (asertiva), la televisión refleja y expresa el entorno, favorece la explicación de fenómenos sociales y hace a las personas sentirse dentro de un grupo determinados (los que ven un programa, una cadena de televisión, los que comparten las ideas expresadas en tal debate, etc.). En la actualidad se habla de una nueva función de la televisión muy psicosocial: facilita la interacción comunicativa (Pinasi, 2002). Probablemente buscando la interacción comunicativa (si no utilizamos una mirada mercantilista), las televisiones (al menos en España) han incluido un sistema mediante el cual, y a través de mensajes SMS de móviles, los televidentes pueden expresar opiniones que aparecen en la pantalla del aparato en tiempo real y que permiten sentirse “dentro” del programa, participando como un comentarista más. Igualmente, en los nuevos formatos de concursos, el público vota a los concursantes que han de dejar el juego. Toda esa audiencia ha tenido la sensación de pertenecer de pleno derecho a la producción del programa, con capacidad de decisión. 137 Una lectura asertiva (crítica) intenta aprovechar el medio como una oportunidad para la reinterpretación, para el juego inteligente. Una lectura crítica no acepta la pretendida transparencia del mensaje sino que reflexiona sobre el punto de vista de la persona o empresa que emite ese mensaje. El sentido crítico supone un compromiso y ha de partir de, al menos, dos presupuestos: uno técnico y otro ético: - Poner de relieve que el mensaje de los medios (de la televisión) es una representación intencional de la realidad y puede someterse a evaluación para su mejora. - La televisión debería ser, ante todo, un servicio público. Es peligroso (de puro ingenuo) pensar que se puede gobernar a nuestro antojo la información. Por eso es preciso mantener un compromiso, que no sólo es personal sino que debe ser empresarial, para que la televisión permita la diversidad y la interdependencia. Hemos re-creado, a través de este esquema, una propuesta en positivo: MODELO ASERTIVO Comunicativo Atender a la tele en presencia de otras personas. Esa es una forma de remover el estado de opinión y compartirlo. Crítico Implica capacidad de seleccionar Creativo Investigar con los medios. Desde el modelo asertivo-crítico se defiende la importancia de compartir con otras personas las ideas expresadas por la televisión, por el programa de turno. Con esta perspectiva, con esta mirada, se salva esa perversa función que se le ha adjudicado a la tele de cuidadora de la infancia. Ver la televisión con los hijos e hijas es una estupenda manera de potenciar el sentido crítico. Por otro lado, la capacidad de seleccionar (de dirigir nuestros propios gustos) es un ejercicio crítico que evita la pasividad y el “tragarse” el programa que pongan. Desde el punto de vista creativo, es saludable “jugar” a descubrir qué dicen los programas y cómo lo dicen. Es posible Investigar desde las casas, valorando qué características tienen los personajes de tal o cual serie, cómo visten o cómo se expresan. Es posible aventurar desde la propia casa cuántas mujeres profesionales aparecen en una 138 serie u otra, etc. Es interesante preguntarse si las series españolas, por ejemplo han cambiado o no a la hora de representar a hombres y mujeres. Sí tenemos ejemplo de cambios en tres series nacionales. En 7 vidas (emitida por Tele 5 durante un largo período de tiempo) tiene un protagonismo coral pero las mujeres aparecen como fuertes, inteligentes, con capacidad de mando, con capacidad de decisión y algunos hombres aparecen como indecisos, sensibles. También esta cadena emite Los Serrano, donde ellas (hasta la temporada pasada) han sido profesionales con un buen nivel cultural (tres profesoras) y ellos carecen de una buena formación. Por otro lado, no es raro encontrarlos en casa cuidando de la familia. De hecho, durante un período largo, Lucía se fue a estudiar al extranjero y no fue un problema (excesivo). En la serie Aquí no hay quien viva, (emitida por Antena 3 durante varias temporadas) apareció en la primera temporada una pareja en la que ella trabajaba y él, aunque era titulado superior, se quedaba en casa. Son señales interesantes, le sugerimos que siga “investigando” qué pasa en otras series nacionales. Pero no sólo es una cuestión de las personas que vemos la tele,delas personas de la calle, de personas no expertas. También hay que pedir a los y las profesionales de los medios y a los y las responsables (todavía son mayoría los hombres responsables) que cuiden su estilo de contar cosas o de dirigir a personas que cuentan historias, contribuyendo a una didáctica social. Algunas ideas más: A. Conviene que no veamos la tele en soledad. Compartir la programación es una forma de prevenir el uso adictivo y, desde luego, una forma de reflexionar sobre planteamientos sexistas. Si esto no es posible, podemos hablar sobre lo que vimos con otras personas del entorno. B. No es saludable considerarla vergonzante. Diversificar el tiempo de ocio es realmente interesante y la tele puede estar dentro de ese tiempo de ocio. C. Es habilidoso habituarse a seleccionar igual que lo es apagar la tele si no se encuentra lo que queremos. Conviene entender que la tele ofrece un punto de vista pero que, sin duda, existe otros puntos de vista igualmente válidos. Así pues, hay que conceder un valor relativo a los argumentos que este medio exprese.