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Transición y democracia del sector audiovisual en la Península Ibérica: un recorrido por la regulación televisiva de España y Portugal (1975-1990)

Moreno Domínguez, José Manuel

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1.as P PORTADA ÍNDICE TRANSICIÓN Y DEMOCRACIA DEL SECTOR AUDIOVISUAL EN LA PENÍNSULA IBÉRICA: UN RECORRIDO POR LA REGULACIÓN TELEVISIVA DE ESPAÑA Y PORTUGAL (1975-1990) José manuel mo eno domínguez 1. INTRODUCCIÓN Nadie duda hoy de la impo ancia de los medios de comunicación y de la in luencia que juegan en la sociedad con empo ánea, ya sea en nues as o mas de o ganización social y polí ica, en nues a economía o en nues as p ác icas cul u ales y co idianas de compo amien o. Es e p oceso ha ido cambiando a lo la go de la his o ia y ha ge- ne ado dis in as pe spec i as del papel que el Es ado debía asumi en e a un sec o que se cons i uía, al mismo iempo, como me cado e indus ia pujan e de p oduc os y eclamos come ciales, ámbi o de dispu a polí ica e in luencia ideológica y espacio de ep esen ación cul u al e in o mación pública. Den o del ámbi o de la comunicación, es el sec o audio isual el que ha alcanzado un mayo c ecimien o y desa ollo (económico, ecnológico o de in luencia social) y el que, de alguna mane a, ha de e minado en su p oceso de usión con el me cado de las elecomunicaciones, el pano ama mul imediá ico que i imos en la ac ualidad. Si bien el sec o audio isual es á compues o an o po la indus ia cinema og á ica, la indus ia del ídeo y la ele isi a, nues o abajo se cen a á en es a úl ima, ya que conside amos, como el p o eso Ramón Zallo1, que «la ele isión ha eje cido una unción dominan e y egulado a del conjun o del sis ema comunica i o. Así o as indus ias como el cine, el disco o la publicidad, dependen en g an medida de sus ing esos ele isi os. (…) [Po o o lado], las dimensiones masi as de su audiencia la con ie en en la indus ia eina que además ija la no o iedad de o as ac i idades cul u ales y de muchos p oduc os come ciales». Po an o, a a emos de analiza la e olución de la ele isión como obje o de legislación, egulación adminis a i a, discusión polí ica y me cado compe encial que se desa ollaba en la Península Ibé ica de la mano de dos países que i ían sendas ansiciones hacia la democ acia y comenzaban a con igu a el pano ama comunica i o que ma ca ía la ealidad pos e io de sus medios de comunicación. Es e análisis lo hemos desa ollado a pa i de un eco ido casi c onológico po los p ime os quince años de democ acia, de eniéndonos en las p incipales cues iones (leyes, deba es, ac uaciones, e c.) que se p oduje on en el ámbi o de la comunicación, 1 Ramón ZALLO: El me cado de la cul u a. Es uc u a económica y polí ica de la comunicación, San Sebas ián, Gakoa, 1992, p. 105. 428 José manuel mo eno domÍnguez 1.as P PORTADA ÍNDICE y que sin duda, es aban in e elacionadas con o as de o den económico, polí ico y/o social. Hemos sin e izado en es e sen ido, las que pensamos que más in luencia han enido en la con igu ación del sec o audio isual y, especialmen e, las que nos pe mi en en ende la e olución que ha enido la ele isión en España y Po ugal en é minos de egulación es a al. Pa a ello, hemos u ilizado el en oque de la Economía Polí ica de la Comunicación y la idea de analiza las polí icas nacionales de comunicación, en endiendo po ellas la de inición ya clásica de Luís Rami o Bel án2: «un conjun o in eg ado, explíci o y du ade o de polí icas pa ciales, o ganizadas en un conjun o cohe en e de p incipios de ac uación y no mas, aplicables a los p ocesos o ac i idades de comunicación de un país». De es a o ma, la polí ica audio isual –lide ada, como hemos señalado, po la ac i idad ele isi a– se ía una de las pa es que in eg a ían el odo global que se p opone y que, como señalan Roncagliolo y Á ila3, no debe limi a se a los medios de comunicación y su con enido, sino que debe ab i su campo de acción al papel del Es ado, a los p oblemas de la sociedad ci il, al deba e é ico y deon ológico, a la egulación de las elecomunicaciones o a ga an iza la plu alidad de ac o es y men- sajes den o de es e ámbi o. El hecho de habe cen ado el obje o de nues o abajo en unos años donde p ima la inde inición y la oma de decisiones pa ciales, no con adice las an e io es ca ac e ís icas de explici ación y du abilidad de la p opues a de análisis. Po que, como muy bien apun a el pe iodis a boli iano José Luis Exeni «debe conside a se ambién el hecho de que cuando el égimen polí ico que con ola el Es ado en de e minado pe íodo no oma posición en e a de e minados p oblemas o si uaciones, ambién es á omando una posición, po omisión, aunque implíci a»4. Po an o, aunque la hipó esis que plan ea es e abajo es que an o España como Po ugal no han seguido una línea plani icado a especí ica en ma e ia de comunicación, es o no excluye en ningún caso que se pueda habla de una polí ica de comunicación que, a pesa de no es a explici ada o aducida en códigos o eglamen os, ha a o ecido la concen ación de los g upos mediá icos, el cues ionamien o del se icio público o la independencia de los medios de comunicación en e al pode polí ico. Po o o lado, la compa ación nos ha dado el sopo e me odológico necesa io pa a ab i nue os espacios de análisis que has a el momen o han sido poco desa ollados 2 Es a de inición ue p opues a po el au o en el documen o de abajo p esen ado en la Reunión de Expe os que se celeb ó en Bogo á en 1974 y, aunque él mismo la ma izó a ios años después, nos si e como e e en e gene al pa a nues o es udio. 3 R. RONCAGLIOLO y L. AVILA: «Las polí icas nacionales de comunicación en Amé ica La ina: pe spec i as analí icas y expe iencias democ á icas», en Pa icia ARRIAGA e al.: Es ado y comunicación social, México D.F., CEESTEM-Nue a Imagen, 1985. 4 José Luis EXENI R.: Polí icas de comunicación. Re os y señales pa a no enuncia a la u opía, La Paz (Boli ia), Plu al Edi o es/CID, 1998, p. 91. El p opio Exeni ecoge en ese mismo ex o una a i mación muy signi ica i a de Ra ael Roncagliolo que u iliza pa a el con ex o la inoame icano, pe o que bien nos se i ía ambién pa a la Península Ibé ica: «[Sí que] exis en con unden es polí icas de comunicación en oda la egión (…): polí icas de p i a ización, concen ación y ansnacionalización de las comunica- ciones que si no p o ienen di ec amen e de la acción del gobie no sí que son p oduc o de su pasi idad». Ibidem, p. 104. ansición y democ acia del sec o audio isual en la PenÍnsula ibé ica… 429 1.as P PORTADA ÍNDICE po los in es igado es de la comunicación en gene al y de la economía polí ica en pa icula . Ya que, pese a la ce canía e i o ial, los lazos cul u ales y las elaciones académicas de ambos países, son escasos los abajos que han e aluado de o ma compa ada algún aspec o de las polí icas de comunicación de España y Po ugal5 o los que incluyen a ambos países den o de una compa ación más amplia6. No obs an e, sí que encon amos en la Península Ibé ica una se ie de au o es y au o as que han abo dado, desde una pe spec i a c í ica, abajos que e alúan po sepa ado las polí icas y las indus ias nacionales de la comunicación de Po ugal y España como Nelson T aquina, Helena Sousa, Ramón Zallo o En ique Bus aman e, po ci a algunos de los más ele an es y que más hemos u ilizado como uen es de e e encia pa a nues o abajo7. 2. INESTABILIDAD POLÍTICA Y MARCO CONSTITUCIONAL La e olución de la ele isión en la Península Ibé ica es u o ma cada po su na- cimien o bajo egímenes au o i a ios que se man enían aislados en e a las pujan es democ acias occiden ales, limi aban el eje cicio de la plu alidad polí ica y con olaban la di usión cul u al e in o ma i a. Es o a a p o oca que, mien as en o os países eu opeos la ele isión ya había cob ado desde hacía años una impo ancia social y polí ica sob e la que se había legislado y que se había inco po ado a la plani icación económico-polí ica, en España y Po ugal los p ime os años posdemoc á icos es u- iesen ma cados, p incipalmen e, po el deba e sob e la libe ad de exp esión y el con ol ideológico de los con enidos, mucho más que po una isión es a égica y de la go plazo de la comunicación. 5 Vid. Fe nando SABÉS: «El acaso de las pla a o mas de ele isión digi al e es e en España, G an B e aña y Po ugal. La inde inición del sec o en el país luso», Re is a ZER de Es udios de Comunicación, 21, Bilbao, Uni e sidad del País Vasco, 2006; Luís ARBOLEDAS: «T ansición democ á ica y modelo comuni- ca i o: la di e gencia Ibé ica», Obse a o io (OBS*), ol. 4, nº 3, Lisboa, Obscom, 2010; José M. MORENO DOMÍNGUEZ: «Pa allel pa hs, con e ging in e es s: T ends and changes wi hin media g oups in Spain and Po ugal (1995-2010)», In e na ional Jou nal o Ibe ian S udies, ol. 26, nº 3, 2013. 6 Vid. Pe e J. HUMPHREYS: Mass media and media policy in Wes e n Eu ope, Manches e , Manches e Uni e si y P ess, 1996; Vale ie MAGNAN: T ansi ions démoc a iques e élé ision de se ice public, Pa is, L’Ha ma an, 2001; D. HALLIN y S. PAPATHANASSOPOULOS: «Poli ical Clien elism and he Media: Sou he n Eu ope and La in Ame ica in Compa a i e Pe spec i e», Media, Cul u e & Socie y, ol.24, Lon- don, Sage, 2002; D. HALLIN y P. MANCINI: Compa ing Media Sys em: Th ee models o Media and Poli ics, New Yo k, Camb idge Uni e si y P ess, 2004. 7 Además del ex o clásico ya ci ado de Zallo (1992), nos gus a ía des aca en España el lib o publi- cado po En ique BUSTAMANTE: La ele isión económica, Ba celona, Gedisa, 1999 y el olumen colec i o que coo dinó el p opio au o En ique BUSTAMANTE: Comunicación y cul u a en la e a digi al: indus ias, me cados y di e sidad en España, Ba celona, Gedisa, 2002. Mien as que del lado po ugués des acamos Helena SOUSA: «Polí icas da comunicação: e o mas e con inuidades», en Manuel PINTO (coo d.): A comunicação e os media em Po ugal: 1995-1999, B aga, Ins i u o de Ciências da Comunicação da Uni e si- dade do Minho, 2000; Helena SOUSA: «The Libe alisa ion o Media and Communica ions in Po ugal», abajo p esen ado en la Con e encia «Po ugal a he millenium o ganizada po el Cen e o En e p ise and Economic De elopmen Rea ch», Lond es, Canning House, 1999; Nelson TRAQUINA: Big Show Media. Viagem pelo mundo do audio isual po uguês, Lisboa, Edi o ial No ícias, 1997; Nelson TRAQUINA: «Po u- guese Tele ision: The Poli ics o Sa age Des egula ion», Media, Cul u e & Socie y, 17, London, Sage, 1995 y Helena SOUSA: «The impac o EC communica ions policy in Po ugal», comunicación p esen ada en la Con e encia de la IAMCR, celeb ada en Dublín, 1993, ecogido en <www.bocc.ubi.p >. 430 José manuel mo eno domÍnguez 1.as P PORTADA ÍNDICE Si nos cen amos en el caso po ugués ad e imos que la p opia dinámica de ines abilidad polí ica8 no podía depa a p oyec os cla os y de inidos sob e ninguna á ea, ya que el ca ác e ansi o io y/o p o isional de cualquie medida enaba su legi imidad polí ico-social. Bien ep esen a i o de es e hecho ue la p ime a medida que se omó en es e ámbi o: la Lei de Imp ensa de 13 de ma zo de 1975 que, además de o as egulaciones de ca ác e é ico y plu al sob e la p o esión pe iodís ica, enía a e mina con la censu a y el con ol pa ida io de las cabece as. Sin emba go, y siguiendo la línea de análisis que nos in e esa, la ley, que uncionó an e la al a de legislación como e e encia subsidia ia pa a la adio y la ele isión9, « emi ía a una legislación especial las medidas des inadas a impedi la concen ación de emp esas pe iodís icas. Las leyes an imonopolios no llega on a se elabo adas y la hipó esis de monopolios p i ados ue alejada con la es a ización de los p incipales dia ios (…) Pa ece azonable sus en a que el nue o pode se p eocupó más de he e odiscipli- na que en au odisciplina se, pues o que ue más cuidadoso en de ini los lími es de los pode es ajenos (p ensa esc i a) que en limi a los p opios ( ele isión y adio)»10. Es a Ley ue ampliamen e con es ada y as a ios acon ecimien os que ma ca on el deba e nacional11, se puso en e idencia la p opia ines abilidad polí ica del país y la inexis encia de un p oyec o que englobase a odas las co ien es sociales. Muy ilus a i as en es e sen ido son las palab as de uno de los miemb os del denominado po aquel en onces Conselho da Re olução, O elo Sa ai a de Ca alho que a i maba an e las c í icas a la nue a Ley que «a pesa de que es a ha sido al e ada, la e dad es que las leyes igen es en un país en e olución solo deben se cumplidas en caso de que es as no ayan en con a de la p opia Re olución»12. Si la Ley de P ensa ecogía ya la obligación de c ea un Consejo que sal agua - dase la libe ad de la ac i idad pe iodís ica, bajo el segundo ejecu i o del gobie no de Vasco Gonçal es13 se o mó un nue o o ganismo denominado Conselho da In o mação que en aba en cla a con adicción con la p opues a de ley, ya que, en ealidad, los obje i os de es a ins i ución no e an o os, que los de con ola y decidi la agenda y el discu so de los di e en es medios de comunicación, especialmen e, el de la RTP (Radio Tele isão Po uguesa) que ue nacionalizada legalmen e como emp esa pública en diciemb e de 1975 median e el dec e o 674-D/75. Es o úl imo ocu ió ya du an e 8 Desde la caída del égimen salaza is a en ab il de 1974 se sucede án seis gobie nos p o isionales an es de que se ap uebe la p ime a Cons i ución (1976). Igualmen e has a 1985, ninguno de los p óximos diez gobie nos cons i ucionales consegui á pe manece más de dos años seguidos en el pode . 9 Has a 1977 pa a la ansmisión en colo no se legisla á nada en el espacio ele isi o. 10 Má io MESQUITA: «Os Meios de Comunicação Social», en An ónio REIS (coo d.): Po ugal 20 Anos de Democ acia, Lisboa, Cí culo de Lei o es, 1994, p. 367. 11 Son los denominados «Caso República» y «Caso Renascença» que ue on p oduc o de las luchas de cada uno de los sec o es polí icos del país po ocupa la mayo in luencia posible den o de los medios de comunicación. Pa a un mayo conocimien o de los con inuos cambios que se i ie on en la época éase el ex o ya ci ado de Má io MESQUITA (1994) y el lib o de Wa en K. AGEE y Nelson TRAQUINA: O Qua o Pode F us ado – Os Meios de Comunicação Social no Po ugal Pós-Re olucioná io, Lisboa, Vega, 1987. 12 MESQUITA, op. ci ., p. 372. 13 Vasco Gonçal es lide ó los es gobie nos p o isionales que sucedie on al p ime o as la e olución de ab il de 1974. Su pe íodo de gobie no, conocido popula men e como «gonçal ismo», se ca ac e izó po la in luencia que oma on los g upos más adicales de la izquie da po uguesa. ansición y democ acia del sec o audio isual en la PenÍnsula ibé ica… 431 1.as P PORTADA ÍNDICE el sex o gobie no p o isional, que nacionalizó igualmen e el sec o de la adiodi usión (con excepción de las emiso as p opiedad de la Iglesia Ca ólica o Rádio Renascença) bajo la denominación de Emp esa Pública de Radiodi usão (EPR), ebau izada más a de con el nomb e de Radiodi usão Po uguesa (RDP). La Cons i ución de 1976 ino a pone una cie a co du a a es a ené ica ac i idad polí ica ecupe ando las bases de libe ad ci il y eje cicio democ á ico del pode que se imponía as el cambio polí ico. En lo que se e ie e al sec o de la comunicación se man enía la endencia gene al de la Lei da Imp ensa po des aca cua o aspec os undamen ales: «La libe ad de exp esión e in o mación, la libe ad de p ensa, los medios de comunicación social del es ado y el de echo de an ena». Aspec os que mos aban el es ue zo po «ahuyen a los an asmas de censu a del an iguo égimen» y los nue os que apelaban al «des ío de la Re olución»14. Sin emba go, uno de los pun os que pos e io men e gene a ía más deba e y que ue el a gumen o undamen al que se esg imió pa a el man enimien o de la ges ión pública de la RTP como única emiso a po uguesa de di usión ele isi a, se ía el hecho de es ablece que la ele isión no podía se obje o de p opiedad p i ada. Es a si uación, sumada a la p opia ines abilidad polí ica, hizo que la in o mación pública uese un cons an e campo de ba alla en el que cada gobie no in en aba usa los me- dios públicos como p opios con in e eses pa idis as y obje i os p opagandís icos, lo que dio luga a mani es aciones de p o es a del p opio g emio pe iodís ico, así como a una si uación de c ispación gene al den o de las decisiones que se oma on en el ámbi o de la adio ele isión pública. No es de ex aña que el alemán Uwe Op en- hogel en un abajo de 1986 sob e la polí ica audio isual po uguesa se so p endiese de que «desde 1974 los 11 ca gos sob e comunicación del gobie no y los 20 pues os de di ección de la RTP y la RDP, hubiesen sido ocupados po 80 y 130 pe sonas es- pec i amen e, cuya cuali icación pa a el abajo ue conside ada menos impo an e que su pe enencia a un pa ido polí ico conc e o»15. Den o de es a época se ían los es años y medio de gobie no de la Alianza Democ á ica (AD), en palab as de la p o eso a Helena Sousa, «los de mayo ines a- bilidad y más desca o pa a pone la adio y la ele isión al se icio del gobie no»16. Pa ece cu ioso que es o ocu iese du an e los dos manda os del emp esa io Pin o Balsemão que, desde el Eu opean Publishe s Council, se ha e igido en uno de los más acé imos de enso es de la egulación que el p opio me cado gene a en el espacio de la comunicación sin necesidad de p ecisa inje encias es a ales. De es a o ma, Po ugal inicia la década de los ochen a con un pano ama comu- nica i o donde la p ensa es un ue e campo de luchas en e la emp esa p i ada y el sec o público ( ambién en e los in e eses ideológicos y los come ciales), la adio un «duopolio» que con olan po un lado la Iglesia y po o o el Es ado y, po úl imo, la ele isión cons i uye, pese a los di e en es g upos de p esión que piden su ape u a, 14 MESQUITA, op. ci ., p. 383. 15 Ci ado po SOUSA en: «The Libe alisa ion o Media and Communica ions in Po ugal», abajo p esen ado en la Con e encia «Po ugal a he millenium o ganizada po el Cen e o En e p ise and Economic De elopmen Rea ch», Lond es, Canning House, 1999. 16 Ibidem, p. 4. 432 José manuel mo eno domÍnguez 1.as P PORTADA ÍNDICE un monopolio que los di e en es gobie nos que se suceden a an de con ola y conduci de en unción de sus in e eses. En lo que se e ie e a España, la ealidad du an e es os años no es muy di e en e a la que se desa olla en el país luso, pese a gua da ca ac e ís icas p opias. Así, a la si uación social que p o oca el pe íodo de ansición polí ica, hay que suma la c isis económica in e nacional que se inicia en 1973 y «que u o un impac o mayo en nues o país que en el es o de las economías de la OCDE»17. En es e sen ido, as la caída del égimen del gene al F anco se ab i á un pe íodo de ince idumb e an o polí ica como económica que gene a á una si uación de ines abilidad social que no se ce a á has a la ap obación de los denominados Pac os de la Moncloa (1977) y de la Cons i ución de 1978. Las di icul ades económicas p o oca on un e oceso de la in e sión publici a ia en los medios de comunicación, incluso en la eme gen e ele isión, lo que plan eaba los condicionan es del modelo de inanciación que se había impues o pa a la ele i- sión pública. Un modelo que, a di e encia de la mayo ía de países eu opeos, no se basaba en el cob o de un canon po el uso del apa a o de ele isión18, sino que desde su nacimien o basó la mayo pa e de sus ecu sos en la publicidad y, en meno me- dida, en las ayudas del Gobie no. Po ci a algunos da os ep esen a i os, mien as países como Ingla e a o I alia inanciaban con es e impues o en e el 30 y el 40% de su p oducción, España según el in o me de la Comunidad Económica Eu opea (CEE) denominado «Lib o Ve de» e a con di e encia la ele isión pública que más ondos ecaudaba de la publicidad: un 74% de su p esupues o. El nue o ma co legisla i o y de alo es que impuso la Cons i ución que se ap obó el 6 de Diciemb e de 1978 no des acaba, como en el caso po ugués, la imposibili- dad de la p opiedad p i ada de cualquie medio de comunicación, aunque sí hacía hincapié en la necesa ia «o ganización y con ol de los medios dependien es del Es ado» pa a ga an iza el acceso plu al de cualquie «g upo social o polí ico sig- ni ica i o», lo que enía a cues iona la no able poli ización e ins umen alización es a al que se había lle ado a cabo con la RTVE. Además, y po supues o, se econocía den o de la ecupe ada libe ad de exp esión, an o el de echo que odo ciudadano iene de exp esa lib emen e sus pensamien os como el de «comunica in o mación e az po cualquie medio de di usión» siemp e que no se in injan o os de echos que se es ablecen en la p opia Cons i ución (hono , in imidad, p o ección de la in- ancia, e c.). Uno de los aspec os más impo an es pa a el desa ollo polí ico-social del Es ado ue el hecho de que dicha Cons i ución econociese el ca ác e plu inacional del país, al mismo iempo que las di e en es compe encias que se es ablecie on pa a las comunidades au ónomas. En el ámbi o comunica i o y pese a los obs áculos y dis- 17 L. BONET y A. DE GREGORIO: «La indus ia cul u al española en Amé ica la ina», en N. GAR- CIA CANCLINI y C. MONETA (coo ds.): Las indus ias cul u ales en la in eg ación la inoame icana, Buenos Ai es, Eudeba, 1999, p. 80. 18 Es e canon ue ins au ado en la p ime a época, pe o desde 1964 se dejó de cob a ya que, an o la al a de con ol es a al como el incumplimien o de los usua ios, ponían en e idencia la inope a i idad de la medida. ansición y democ acia del sec o audio isual en la PenÍnsula ibé ica… 433 1.as P PORTADA ÍNDICE cusiones de los p ime os años, es o u o un esul ado di ec o en la Ley egulado a del Te ce Canal de Tele isión de 1983, a a és de la cual las comunidades de más la ga adición ei indica i a egional (País Vasco, Ca aluña, y Galicia) comenza on a ges iona sus p opios canales19, haciendo un én asis especial en la p omoción de las iden idades cul u ales y de sus lenguas nacionales. Una ez ealizadas las p ime as elecciones democ á icas y es ablecida la Cons i u- ción, la Ley de 1980 end á a o o ga un Es a u o a RTVE donde se la conside a como el canal público nacional y se es ablecen los p incipios que deben guia su ac i idad. La ele ancia social de la ele isión y la adio se des acan en el p eámbulo de es a ley en dos bloques di e enciados: «P ime o, [como] ehículos esenciales pa a (1) la p o isión de in o mación, (2) la pa icipación de los ciudadanos en la polí ica, (3) la o mación de la opinión pública, (4)el e o zamien o del sis ema educa i o y (5) la p omoción de la cul u a de España, sus egiones y gen es. Segundo, [como] medios indispensables pa a de ende la libe - ad y la igualdad con pa icula a ención a (1) los in e eses de las mino ías y (2) la p e ención de la disc iminación de las muje es»20. Es e Es a u o end á a ecoge igualmen e el sis ema de uncionamien o de la nue a emp esa pública cons i uida po Tele isión Española (TVE) y Radio Nacional de España (RNE), que es a án di igidas po un Di ec o Gene al, un Consejo de Adminis ación y Consejos Aseso es o Consul i os sepa ados pa a la ele isión y la adio. Es e sis ema es a á suje o cla amen e al uncionamien o de la ida polí- ica del país, ya que el Di ec o Gene al es nomb ado di ec amen e po el gobie no mien as que los doce miemb os del Consejo de Adminis ación son elegidos en el pa lamen o. Es o ha supues o, que se haya cues ionado pe manen emen e la al a de independencia del en e RTVE y que cada equipo de gobie no haya o o gado su di ección a pe sonas a ines a sus pa idos polí icos. A es o podemos suma el hecho de que la igu a del Consejo Aseso 21 ha esul ado una ó mula me amen e simbó- lica a la que no se le ha do ado de un campo de acción que la lle ase a eje ce una in luencia signi ica i a. El es a u o a ibuye, asimismo, a la publicidad un papel secunda io y limi ado en la inanciación de la RTVE, po lo que incluso algunos in es igado es han hablado de incumplimien o del «espí i u de la ley» que depa a á la asunción plena del modelo come cial iniciado po el en e desde su c eación. Además en 1984 y, coincidiendo con un p oceso de ecupe ación económica, se an a sup imi o icialmen e las sub encio- nes es a ales, basando el p esupues o, casi exclusi amen e, en los ing esos publici a- ios que se ele an en ese año a más de 55.000 millones de pese as. Po an o, pese a la mayo ía absolu a conseguida po el Pa ido Socialis a en 1982, Tele isión Española a a asumi po comple o un sis ema come cial pa a un o ganismo undado desde 19 No obs an e an o el gobie no ca alán como el asco ya había c eado an es de es a echa, de o ma p e en i a y como medida de p esión, sus p opias emp esas de adio y ele isión. 20 Recogido en E. LÓPEZ ESCOBAR: «Valo es ulne ables en la ele isión mul icanal española», en Jay G. BLUMLER: Tele isión e in e és público, Ba celona, Bosch Comunicación, 1993, p. 211. 21 También se c ea on en las comunidades au ónomas consejos aseso es egionales que, a la pos e, más allá del ges o de descen alización han man enido una ac i idad insigni ican e. 434 José manuel mo eno domÍnguez 1.as P PORTADA ÍNDICE su condición de se icio público. En es e sen ido, la ausencia de ees uc u ación de es e modelo po pa e de un pa ido de cla a base ideológica de izquie da, ya ue denunciada po algunos au o es como «el acomodo en un pensamien o neolibe al que (…) end á con i mado po el al o alo simbólico que ecayó desde 1983 sob e los esul ados económicos anuales de RTVE. De las a iables pe o con inuas ci as de dé ici s de los úl imos años se en a y p ime os ochen a, se pasa a p esen a o icialmen e bene icios que an ascendiendo desde los casi 900 millones de pese as de 1983 has a los casi 7.000 de 1986»22. 3. MONOPOLIO PÚBLICO, COMPETENCIA EMPRESARIAL Si bien Po ugal y España, como hemos is o, se encuen an en es os años en un p oceso an o de ansición polí ica como de de inición de odo el apa a o legisla- i o en ma e ia de comunicación y man eniendo a la ele isión como una he encia polí ica del pe íodo an e io que hay que adminis a bajo los c i e ios de la nue a democ acia pe o en un ma co de monopolio es a al, g an pa e del es o de países eu opeos ya es án i iendo el deba e y, en o os casos, los cambios del modelo de se icio público que los ca ac e izaba. En es e sen ido, an a en a en juego una se ie de condicionan es que de e minan es a si uación y que empiezan a cues iona la ges ión pública monopólica que ca ac e iza a Eu opa en e al modelo come cial de la ele isión no eame icana23: 1. Po un lado, la e olución del p opio sis ema, de lo que se ha denominado como capi alismo a dío que, po enciado po el apa a o ecnológico, impela a la indus- ialización de cualquie sec o que quie a magni ica su en abilidad económica. Pa a ello, se necesi a la libe alización del me cado y g andes capi ales que puedan inancia es a egias de come cialización mundial, po lo que nue os ac o es i- nancie os como los g andes bancos o las compañías de segu os an a di igi sus ac i idades al ámbi o de la comunicación y las elecomunicaciones que empieza a e igi se como el de mayo expansión y posibilidades de u u o. Asimismo, los g upos emp esa iales con una in aes uc u a ya o mada, además de una posición es able den o de algún sec o de sus me cados nacionales, an a comenza a 22 E. BUSTAMANTE e I. GIU: «Tele isión: desequilib ios en cadena», en E. BUSTAMANTE y R. ZALLO (eds.): Las indus ias cul u ales en España, Mad id, Akal, 1988 pp. 126-127. Lo que lle a a conclui a los mismos au o es que ese no es «sino un signo más, en de ini i a, de que la dinámica polí ico-cul u al, adicional en el se icio público eu opeo, deja paso en España, apenas poco después de nace con la democ acia, a una lógica dominan e polí ico-económica». 23 El modelo no eame icano es u o ma cado po la eno me i alidad que supuso la llegada de la ele isión pa a la indus ia cinema og á ica, ue emen e desa ollada al ededo de Hollywood. En es e sen ido y después de un p ime momen o de compe encia, an o la en ada de las g andes cadenas del cine en el me cado ele isi o como el desa ollo de la cin a magné ica p opició una p og amación en la que dominaba el ma e ial ílmico en e a los p og amas en i o. «Casi desde un p ime momen o la ele isión no eame icana se ca ac e iza ía po p og amas es e eo ipados que incluían espec áculos de juegos, concu sos y se iales», acen uando el papel de en e enimien o que jugaba la ele isión, «bajo el elón de ondo de una gue a ecién e minada y de o a no decla ada (la Gue a F ía), con el que se p e endía congela sus in luencias sociales y polí icas». A. BRIGGS y P. BURKE: De Gu enbe g a In e ne , Una his o ia social de los medios de comunicación, Mad id, Tau us, 1992, p. 264. ansición y democ acia del sec o audio isual en la PenÍnsula ibé ica… 435 1.as P PORTADA ÍNDICE di e si ica su campo de ac uación a la ez que amplían su espacio de incidencia usionándose con o os g upos in e nacionales. 2. Po o o lado, las nue as he amien as écnicas que acili an el inc emen o an o en las posibilidades de p oducción, de ci culación como de emisión de los p oduc os audio isuales y que gene a una si uación pa adójica, de al o ma que al mismo iempo que se es án es ingiendo los canales nacionales, comienzan a ecibi se emisiones ex anje as a a és del sa éli e o de las ele isiones ecinas. Es e e a el caso, de un país como Bélgica donde sus ciudadanos ecibían, apa e de los p og amas emi idos po los canales públicos, la p og amación de la ele isión luxembu guesa que se inanciaba exclusi amen e a a és de publicidad y que, po an o, se egía bajo c i e ios exclusi amen e económicos. 3. Sumado a los dos an e io es y ambién como consecuencia de los mismos, an a su gi ue es luchas compe enciales que an a some e al sec o de la comunica- ción pública a unos c i e ios de alo ización come cial en cuan o acen uación de los núme os de la audiencia y, po ende, de la en abilidad del medio. Es a nue a ealidad iene ma cada, además de po los pun os an e io men e señalados, po los nue as si uaciones que se dan en el espacio audio isual de di e en es países eu opeos. Así po ejemplo, encon amos compe encia en e cadenas de i ula idad pública como en F ancia, o en e la ele isión p i ada y la ele isión pública que ya eje cían su i alidad desde los años se en a en Ingla e a a a és de la BBC y la ed come cial ITV o en I alia donde los nume osos canales locales exis en es empiezan a es uc u a se en emiso as con alcance nacional24. 4. LA EXPLOSIÓN DE LA TELEVISIÓN Es e nue o pano ama a a p o oca un cambio signi ica i o en los c i e ios de p og amación que empiezan a e leja un in e és cada ez mayo po con enidos que lleguen al máximo núme o de pe sonas con los mínimos cos es posibles. Po o o lado, es e pe íodo de ape u a si ió a la indus ia no eame icana (de la ga ayec o ia y con una o ganización que podía p opo ciona p oduc os en se ie a bajo cos o) pa a in oduci de o ma masi a su p oducción audio isual an o en Eu opa como en o as egiones como La inoamé ica. Así, según el in o me ealizado pa a la UNESCO po el inlandés Tapio Va is, el 46% de las emisiones de las ele isiones ibe oame icanas e an impo adas, p ocediendo el 77% de EE.UU., mien as que en la Comunidad Eu opea, el 27% de su iempo de emisión e a igualmen e impo ado, ocupando la p oducción de o igen es adounidense un 44% del mismo25. Aunque con más e aso que o os países que ya se mo ían en me cados de amplia compe encia, an o España como Po ugal comienzan a su i igualmen e, cambios impo an es en sus p og amaciones que se e án aumen adas signi ica i amen e an o en núme o de ho as de emisión como en audiencia. Las ho as de emisión se an a mul iplica g acias a nue os con enidos basados en una p og amación que impo a 24 Véase pa a amplia es a in o mación el olumen coo dinado po Giuseppe RICHERI: La ele isión: En e se icio público y negocio, Gus a o Gili, Ba celona, 1983. 25 Ramón ZALLO, op. ci ., p. 138. 442 José manuel mo eno domÍnguez 1.as P PORTADA ÍNDICE ecoge de o ma compa a i a algunas de las cues iones p incipales que se plan- eaban de la mano de la no ma i a eu opea con la nue a legislación de ele isión p i ada: Cuad o 1. Ca ac e ís icas de las nue as legislaciones que egulaban la pa icipación de las ele isiones p i adas en España y Po ugal España Po ugal Fecha de ap obación de la Ley 5 de mayo de 1988 7 de sep iemb e de 1990 P oducción p opia del canal 15% 10% P oducción nacional 40% (nacional + eu opea)* 40% (en lengua po uguesa)* Capi al máximo po em- p esa 25% 25% Pa icipación de capi al ex- anje o 25% 15% Emisión publici a ia 10% del o al de emisión dia ia 10 minu os po ho a 15% del o al de la emisión dia ia 20% de cada ho a Fuen e: Elabo ación p opia. * No se especi ica el po cen aje de p oducción nacional, aunque se habla de un 15% de p oducción p opia del canal y de un 50% de la p og amación en lengua española. * El 30% de es e po cen aje debe ía se de o igen nacional. Ambas legislaciones in en an adsc ibi se a los equisi os que habían sido ijados desde la CEE a pa i de la Di ec i a de la «Tele isión sin F on e as». Sin emba go, al igual que ocu i ía con es a di ec i a36, no se es ableció un con ol igu oso de cumplimien o en cuan o a la p og amación y, a pesa de que se con emplaba un plazo empo al pa a alcanza es as cuo as, ninguno de los nue os canales pa eció a ende a la no ma. Asimismo, los po cen ajes de pa icipación ex anje a se di u- mina ían una ez o o gadas las licencias ya que la ed de in e siones y pa icipacio- nes de emp esas ansnacionales hizo cada ez más di ícil e alua con anspa encia es e apa ado. No obs an e, en ambos países hubo c í icas de ambos lados de la balanza: de uno de ellos, los g upos emp esa iales y los pa idos más conse ado es que se queja- ban de las excesi as medidas es ic i as y eglamen a ias en un sec o que lle aba demandando su ape u a mucho iempo y que se sen ía pe judicado po su en ada a día en un me cado que ya es aba siendo explo ado en muchos países. Y del o o lado, los que pensaban que se ab ía un ma co legal que pe mi i ía la in asión de g andes conso cios de la comunicación que monopoliza ían el me cado, al mismo iempo que impond ían sob e la ele isión la única ley de la compe encia desmesu- ada a cualquie cos e. 36 La di ec i a eu opea solo llega ía a ene ca ác e no ma i o en julio de 1994 cuando ue ap obada e inco po ada al co pus ju ídico español, aunque después end ía di e sas modi icaciones. ansición y democ acia del sec o audio isual en la PenÍnsula ibé ica… 443 1.as P PORTADA ÍNDICE De odas o mas, y a endiendo a es as es icciones iniciales se e leja el in en o po o alece una indus ia de p oduc os ele isi os y cinema og á icos bas an e débil y con escasa capacidad de posicionamien o en un me cado libe alizado. Debilidad más acucian e en Po ugal, un país de poca ex ensión y población y con una capacidad económica en ese momen o, meno a la de casi el es o de los países de la CEE. No pa ece ex año, po an o, que se es ingiesen po un lado, las in e siones ex anje as, se condescendiese, po o o, a la en ada de p oduc os b asileños (p incipalmen e la eleno ela con una la ga adición indus ial) y, po úl imo, que se ampliase el ma - gen de in e sión publici a ia de ca a a sos ene la iabilidad de los nue os canales. Sin emba go, au o es como Nelson T aquina37 encuen an ya en es os núme os indicios de la «des egulación sal aje» que se ab ía con es e ma co legal si se compa a, po ejemplo, con las legislaciones de países como G an B e aña que con emplaba pa a el caso de la publicidad un iempo máximo de emisión de sie e minu os y medio po ho a, F ancia que solo pe mi ía seis minu os en los canales públicos y nue e en los p i ados o I alia, que en la úl ima e o ma sob e su se icio público de ele isión es ipulaba un máximo de seis minu os de publicidad po ho a y la imposibilidad de emi i un mayo núme o de p og amas impo ados que nacionales. Es as nue as endencias ponen en e idencia la ansición del modelo ele isi o eu opeo hacia un modelo come cial, en el que la inanciación publici a ia se con e - i á en el elemen o cla e de la nue a si uación. Tan o los nue os ope ado es p i ados como los de concesión pública an a inicia una dispu a desen enada po las audien- cias masi as que son las que asegu an el apoyo de las emp esas publici a ias. Es o lo con i man los in es igado es holandeses Jan Van Cuilenbu g y Paul Slaa en un es udio de allado donde concluyen que el papel de la publicidad en el balance económico de la indus ia audio isual subió de un 34% en 1985 al 40% en 1989, mien as que po el con a io el dine o p oceden e del impues o que los di e en es gobie nos de la Eu opa Occiden al (excep o España) ecaudaban pa a el sec o descendía en esos mismos años de un 37 a un 27%38. Los ope ado es públicos de España y Po ugal an a inicia , apoyados po es a subida publici a ia y ale ados po el p e isible escena io de u u o ma cado po la p esencia de compe ido es p i ados, una nue a es a egia de p og amación que comenza á po aumen a el núme o de ho as de emisión y po ideliza la audien- cia a a és de p og amas de en e enimien o. Así las emisiones en España con el aumen o de la anja ho a ia de p og amación de RTVE (que inaugu a su canal in e nacional), sumado con el desa ollo de las p ime as cadenas au onómicas ha á que el núme o de ho as de emisión ele isi a se mul iplique casi a i mé icamen e, pasándose ap oximadamen e de una o e a de 7.000 ho as anuales en 1983 a las más de 35.000 ho as de 1989. Asimismo la RTP po uguesa casi duplica á sus emisiones, e o zando p incipalmen e la p og amación de su segundo canal, lo que le lle a á a pasa de 5.953 ho as emi idas en e sus dos canales en 1984 a más de 10.000 ho as en los p elimina es de la nue a década. 37 Nelson TRAQUINA: Big Show Media. Viagem pelo mundo do audio isual po uguês, Lisboa, Edi o ial No ícias, 1997. 38 Ibidem, p. 60. 444 José manuel mo eno domÍnguez 1.as P PORTADA ÍNDICE Cuad o 2. C ecimien o del núme o de ho as de emisión de los dos canales públicos de adio ele isión an es de la llegada de los canales p i ados (1984-1989) 1984 1989 1984/89 (%) RTP 5.953 10.186 71% RTVE 5.314 12.219 130% Fuen e: Elabo ación p opia con da os de RTP y RTVE. Pa a e mina es e ápido eco ido his ó ico enemos que indica que al inali- za la década de los ochen a se pusie on en ma cha en España nue as ele isiones au onómicas en Andalucía, Mad id, Valencia y Ca aluña al mismo iempo que se iniciaba la ansmisión po sa éli e de un canal in e nacional de TVE, lo que enía a di e si ica la o e a pública de una p og amación que ya había sido ampliada con la nue a ley de ele isión p i ada. Mien as que en Po ugal, el hecho más des acado del momen o ue la c eación de la Al a Au o idade da Comunicação Social (AACS) como un ó gano independien e des inado al con ol y egulación de los media. Una ins i ución simila a la que ya uncionaba en países como G an B e aña o F ancia y que nunca ha llegado a implan a se en España. En el caso po ugués se componía de once miemb os en e los que se incluían: Un p esiden e que se ía un abogado elegido po el Conselho Supe io de Magis a u a, cinco miemb os elegidos po la Asamblea de la República, un miemb o designado po el Gobie no y cua o miemb os ep esen a i os de la opinión pública, la comunicación social y la cul u a. Las unciones de la AACS ue on ya p e-de e minadas en la e isión cons i ucional de 1989 que imponía su implan ación y que le a ibuía la a ea de asegu a el cum- plimien o del «de echo a la in o mación, la libe ad de p ensa y la independencia de los medios de comunicación social en e al pode polí ico y el pode económico», así como la mani es ación de cualquie exp esión de las di e sas co ien es de opinión y «el eje cicio de los de echos de an ena, de espues a y éplica polí ica» (a ículo39 de la Cons i ución). Asimismo, la AACS había sido ya la enca gada de emi i un in- o me pa a el gobie no en el p oceso de adjudicación de licencias de las ele isiones p i adas, así como de oma la esponsabilidad de con ola la nue a legislación adio ónica. No obs an e, su labo ha es ado desde el p incipio pe manen emen e discu ida, con epe idas denuncias po ene un uncionamien o muy pe meable a in luencias pa idis as y sin compe encias especí icas pa a p ese a el cumplimien o de las obligaciones de p og amación que de e mina la ley pa a los canales ele isi os39. 7. CONSIDERACIONES FINALES Pese a que hayamos des acado en es a ayec o ia los p incipales hi os de legis- lación que se elacionan con el medio ele isi o, no podemos deja de lado en un pe íodo «de ans o mación del égimen polí ico, del cuad o ju ídico adminis a i o y de los mecanismos de egulación económica» lo que Boa en u a de Sousa San os 39 Vid. F ancisco RUI CÁDIMA: A ele isao «ligh » umo ao digi al, Lisboa, Rés XXI, 2006. ansición y democ acia del sec o audio isual en la PenÍnsula ibé ica… 445 1.as P PORTADA ÍNDICE denomina como los «mecanismos in o males» que la p opia sociedad gene a pa a ges iona las con adicciones o los desequilib ios que se p oducen. «La in o malidad de es os mecanismos –sos iene San os– no los dispensa de la u ela del es ado, una u ela especí ica que ope a an o po la acción como po la omisión»40. Es o se ía lo que hab ía ocu ido p incipalmen e con los medios de ámbi o local, igno ados du an e más de una década po los di e en es gobie nos nacionales y p omo idos p incipal- men e po colec i os sociales y pequeños emp esa ios que encon a on en es e ámbi o una ía de pa icipación en el sec o comunica i o. P ime o en España con el es allido b e e de las « adios lib es» a inales de los se en a y pocos años después en Po ugal con la mul iplicación de las denominadas « adios pi a as», se ab ió en un p ime momen o odo un campo de in e ención y pa icipación comuni a ia en los medios de comunicación locales que, en el caso de la ele isión debido al desin e és de los Gobie nos, pe manece á en una si uación de acío legal has a la década de los no en a, momen o en el que, buscando ocupa nue os espacios de me cado, ambién se inco po a án los g andes g upos de co- municación. En es e sen ido, las ele isiones locales emi idas po cable o po ondas se e igie on en ambos países en ac o es impo an es que, como des aca Miquel de Mo agas41, inie on –en el caso de los p oyec os más comp ome idos con el se icio público– a ab i un nue o espacio donde se p esen a e in e p e a la ma e ia in o ma- i a en unción de las especi icidades e in e eses locales y/o egionales, supe ando una isión cul u al homogeneizado a y ace cando la ealidad al ejido social más p óximo de cada comunidad. Si hacemos balance, es e b e e eco ido no hace sino abunda en la idea de que el campo comunica i o, con olado du an e años po los egímenes dic a o iales, es u o suje o desde sus inicios democ á icos a condicionan es polí icos (con ol gube - namen al, medios pa idis as, e c.) y p esiones del me cado (demandas de la emp esa p i ada, impo ancia de la publicidad, e c.) que no consiguie on se con a es adas po una plani icación in eg al y de la go plazo a on ada po los espec i os gobie - nos, que se dedica on más bien a i asumiendo con e aso soluciones ansi o ias y/o medidas que llega on desde la CEE pa a a ende a las ans o maciones sociales, económicas y legisla i as que demandaba el sec o . Es amos de acue do, po an o, con algunos abajos sociológicos que señalan la impo ancia que u ie on dos ac o es his ó ico-es uc u ales a la ho a de en ende la con igu ación de los medios de comunicación de la Península Ibé ica a inales del siglo pasado: Po un lado, la ele ancia en é minos de pene ación y alcance social que ob u o la ele isión y, po o o, el some imien o que u o a los consensos en e g upos emp esa iales y ue zas polí icas y al «a bi io de in e enciones gube namen ales»42. 40 Boa en u a DE SOUSA SANTOS: O Es ado e a Sociedade em Po ugal (1974-1988), Po o, Edições A on amen o, 1990, pp. 113-114. 41 Miquel de MORAGAS: «Polí icas cul u ales en Eu opa: en e las polí icas de comunicación y el desa ollo ecnológico», en N. GARCIA CANCLINI (coo d.): Cul u as en globalización. Amé ica La ina – Eu opa – Es ados Unidos: lib e come cio e in eg ación, Ca acas, Nue a Sociedad, 1996. 42 A. JEREZ, V. SAMPEDRO y A. BAER: Medios de comunicación, consumo in o ma i o y ac i udes polí icas en España, Mad id, Cen o de In es igaciones Sociológicas, 2000. 446 José manuel mo eno domÍnguez 1.as P PORTADA ÍNDICE Además de la compe encia po un me cado eme gen e, la lucha po ocupa el espacio de la ele isión, ue asimismo un complejo p oceso de in e eses polí icos y luchas pa ida ias. Algo comp ensible si pensamos en países donde el con ol mediá ico había sido una cons an e du an e décadas y donde los p ime os gobie nos democ á- icos no habían delimi ado cla amen e la independencia de los medios sino que, en muchos casos, habían ins umen alizado su uso, p incipalmen e en el ámbi o de la in o mación polí ica. Nos encon amos así, con p ocesos la gos y de amplia discusión polí ica en los que ambos países o o ga on licencias limi adas pa a adminis a los nue os canales p i ados de ele isión, que se había ca ac e izado po in en a no p o oca animad e siones con los g andes g upos ya es ablecidos, además de acili a la en ada a emp esas ce canas a la o ien ación polí ica del gobie no. Pese a odo, lo que nos pa ece impo an e des aca es que ambos países mani ies- an una al a de cohe encia y ac uación global en el campo audio isual sob e el que, pese a ene como e e encia lo que se an icipa en el es o de la Eu opa occiden al, g an pa e de las medidas que se oma on «habían sido u o de imp o isaciones e inicia i as pe sonales, sin una coo dinación a ni el nacional» como econocía en 1990 el p opio minis o esponsable de la Comunicación Social en Po ugal, An ónio Cou o dos San os. Un hecho, que coloca a la comunicación en la Península Ibé ica ue a de una es a egia in eg al plani icada y que la deja some ida, po consiguien e, a dinámicas ajenas e in e eses ecnológicos o emp esa iales, que son los que ma ca- án algunos años después las ca ac e ís icas de la denominada Sociedad Global de la In o mación.