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Esencias de tauromaquia en la pintura de Jacobo Gavira

Campos Cañizares, José

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Re is a de Es udios Tau inos N.º 37, Se illa, 2015, págs. 153-174 ESENCIAS DE TAUROMAQUIA EN LA PINTURA DE JACOBO GAVIRA José Campos Cañiza es* PREÁMBULO medida que nos aden amos en el siglo XXI, en el e i o io de la a ición au ina a ins alándose una ocación de desánimo. Una ce eza de que los o os, el o eo y su cul u a, y sus homb es, es án siendo empujados a sali de la His o ia que i e acele adamen e la Humanidad. Una se ie de ci cuns ancias inse as en la e olución humana, en el p og eso, en el éxi o económico, en el gus o social de hoy, es á lle ando a la au omaquia a lab a se hacia sí misma un deseo de au oc í ica, de au odes ucción y de aniquilamien o. Es algo que se pe cibe, sob e odo, en los a icionados cu idos, en aquellos que han is o mucho, que han dis u ado de la esen- cia del a e au ino y que ue on en su día, en su ju en ud, e - ien es apasionados de las co idas de o os y que no en endie on la ida, su co idianidad, ue a de su ó bi a. Una sen- sación cie a de abandono iene sob ecogidos a los aman es del o eo, que coincide en es e iempo, a su ez, con un sañudo acoso, con una pe inaz in ansigencia de quienes no en ienden esa pasión ex emadamen e i al que odea al mundo del o o, y a los homb es y pueblos que lo aman en una amplia geog a ía, en una de e minada Eu opa y en su p oyección hispanoame ica- A * Wenzao Uni e si y, Kaohsiung. El au o y Jacobo Ga i a pe enecen a T.I.J.R.T. (Te ulia In e nacional de Juegos y Ri os Táu icos). Maq. 37 en e aok 15/12/15 12:39 Página 153 José Campos Cañiza es 154 na. Ex ensas y signi ica i as á eas his ó icas donde se ene a el i o ances al, y ul amode no, de e a un homb e, a un a is a, medi se con la ue za na u al del o o. Que componen espacios donde se espe a el i o áu ico y donde i e esa cul u a, po su en aizamien o his ó ico, mi ológico y psicológico; en de ini i a, po que ahí o ma pa e oda ía, desde siemp e, de lo más ín i- mamen e eligioso y de lo más cla amen e humano. ¿Qué es á ocu iendo en la men e, en el pensamien o, en el in e io del e dade o a icionado a los o os? ¿Qué le p eocu- pa? ¿Po qué duda de su con icción, de su designio, de su a i- ción? Pienso que la espues a se es á ges ando, la con es ación a es e dilema psicológico y mo al se es á aguando en el p opio magín de quien ama a los o os, en su p opio ámbi o espi i ual. Una medi ación que en cualquie momen o pod á mani es a se median e un nue o e o zamien o en las con icciones o median- e un echazo a ellas; o puede que no, que la esolución se haga espe a mucho oda ía po que es el esul ado de una lucha ilo- só ica, de un deba e é ico, que el a icionado su e, i e, y se plan ea, y a es as conside aciones hay que da les iempo. En unos ins an es en los que expe imen amos un mundo de cele i- dad his ó ica, con eno mes cambios i ales que es án ans o - mando de aíz lo que has a el momen o se ha conside ado como modo de i i en sociedad, como o ma de en ende el plano indi idual de cada exis encia. Unos ins an es en que una paula- ina acul u ación se es á apode ando de la conciencia de las cul- u as en el mundo, que a añe a cada una de ellas: a las medi e áneas en pa icula , y a las del su oes e de Eu opa en conc e o, si nos señalamos a noso os mismos. Al mismo iem- po, al unísono, oda Eu opa, incluida la del no e – oco de la cul- u ización–, duda de su His o ia, del log o de su Ci ilización, de aquello que ha ealizado en el iempo pasado y que ha c eado, ha o jado, ha p o ocado: el p og eso ac ual de g an pa e de la Humanidad. Así, po un lado, oda Eu opa duda, pe o po o o, Maq. 37 en e aok 15/12/15 12:39 Página 154 Esencias de au omaquia en la pin u a de Jacobo Ga i a 155 una pa e de esa Eu opa, la sep en ional, con su p oyección no - eame icana, acul u a; aslada al es o del mundo sus modos de sen i , su mane a de en ende el de eni his ó ico, la o ma de c ea un u u o (pa a odos) bajo sus plan eamien os ideológicos. Esa Eu opa y esa No eamé ica dominan es ienen su asien o, su a ie e, en la cul u a anglosajona, gené icamen e, y en su medio de comunicación especí ico, el inglés mode no, y en su sis ema económico, en su concepción de la polí ica, en su o ga- nización social. Todo lo cual, po medio de la globalización, iene a esul a en un a asamien o cul u al su il de lo ajeno, consen ido en odos los con ines del mundo. Su gen nue os en endimien os, nue os modos de pensa y de compo a se. Fig. n.º 14.- Todas las imágenes de las ob as de Jacobo Ga i a que apa e- cen en es e a ículo han sido cedidas po el au o . To e o an iguo. Maq. 37 en e aok 15/12/15 12:39 Página 155 José Campos Cañiza es Aspec o ácil de de ec a , que se pe cibe en el e eno cul u al, en el idioma que se quie e habla , en la música que se oye, en la a qui ec u a que se le an a, en el sen imien o a ís ico que se imi a y que se quie e hace accesible a odos. Viene a se el p ecipi ado del ans o mado mundo indus ial, aho a ecnologizado, y que hoy concluye en el apan allamien o de oda una sociedad. Una cul u a de baja lec u a y de imágenes acías se expande hacia el uni e so cul u al, con la necesidad del depo e y la obliga o iedad de la ecología, que eside en una mi ada iguali a ia hacia lo na u- al, hacia la na u aleza, a la que el homb e se ace ca pa a consu- mi la. Desde ese concep o, apa ece un pa icula en endimien o de los animales a los que se les e como humanos, con simila es sen- imien os y p eocupaciones; a los que no se les es ima como se es dis in os, con sus p opios códigos, con sus p opias eglas, con su p opia ida; a los que, ele ados en los inicios de las sociedades a la unción de ó em, nunca desde en onces ue on a ados, en lo popula , como simples masco as. Mien as, en la Península Ibé ica, en el cen o o igina io del sen i au ino, la cul u a del o o ha pe manecido impe é i- a a los cambios, a los dic ámenes de esa cul u a dominan e que e olucionaba, una azón que ha podido in lui en su man eni- mien o y en su unidad en odos aquellos luga es donde se ha dado el enómeno de la co ida de o os, y el a o con el o o, animal o émico en la Hispania his ó ica, en sus ie as, en sus pos e io es cul u as. Sin que ue a p i a i o de odos sus inco- nes, en lo íbe o y en lo hispánico, el uego cul u al de lo áu ico pene ó en di e sidad de á eas, en las es e as sociales más popu- la es y en lejanas y p óximas mani es aciones locales de la geo- g a ía hispánica, incluso en la anspi enaica. En esos espacios, en los más ecóndi os, y en sus escapa a es u banos más no ables y conocidos (México, Lima, Bogo á, Ca acas, Mad id, Bilbao, Valencia, Nimes o Se illa) ha pe i ido la ó mula cul u al del o o, que ha sob e i ido a la acul u ación que ole a el mundo 156 Maq. 37 en e aok 15/12/15 12:39 Página 156 Esencias de au omaquia en la pin u a de Jacobo Ga i a 157 con empo áneo. A su ez, o as ó mulas no globalizadas un- cionan en las mismas zonas o en o as (Lima, Valladolid, Se illa, Có doba), como la Semana San a, plagada de comunicación humana, o como el Flamenco, una queja, una c í ica, una iloso- ía, o como la Copla, una música que se e oalimen a y se eo - dena. Son ámbi os de exp esi idad donde ambién ha su gido esa duda sob e su exis encia, apo ada po lo mode no, po lo glo- bal, po una mane a de e minada de ex ende se el p og eso, que gene a en ellos un con lic o acional, en e apego a lo p opio, o adap ación a lo ajeno, po man ene se o in eg a se a los nue os iempos. Son dudas que ocan a lo popula , a lo excelso. Son insegu idades que se gene an en las gen es que educan y ense- ñan. Son ince idumb es en la yema de la cul u a. Fig. n.º 15.- Rosa Palo. Maq. 37 en e aok 15/12/15 12:39 Página 157 José Campos Cañiza es 158 - ESENCIAS DE TAUROMAQUIAS EN LA PINTURA DE JACOBO GAVIRA- LA ESPERA. EL SALUDO. EL PASEÍLLO Una la ga espe a pa a el o e o es el in ie no, an es del inicio de cada empo ada. También pa a el a icionado. El a icio- nado busca la ocasión pa a lee de o os, el o e o pa a es a en el campo. Los lib os y la ida. Sucede en la misma au omaquia, que necesi a de eglas, de no mas, de pe iles, de es udios, de e lexiones, de acciones. Y qué luga más ap opiado pa a e le- xiona que el campo, allí, en la dehesa, donde puede da se el con ac o con el o o b a o, pa a que el o e o le conozca mejo , pa a que se compene e con sus palpi aciones, con sus sec e os ecóndi os y con el mayo de ellos, que eside en cómo se agua su b a u a. Un don an mis e ioso que ni siquie a la ien a es capaz de desci a .¿Cómo sabe qué o o es b a o? Eso le p eo- cupa al o e o. Po eso, en el campo, se aden a en esa emá ica de indicios, de ela i idades, al deci de Luis Fe nández Salcedo. A añe al comp omiso del ganade o cuya misión es busca la con ahínco, e inquie a a la in eligencia del o e o, que debe sabe desci a la al en en a se a su oponen e, al o o, con sus a mas g áciles, capo e y mule a. Po eso es i al el campo, donde el o e o puede p egun a se po an o mis e io, pa a aca icia lo con las elas, pa a abandona se en los enigmas del o o, pa a expo- ne su ap endizaje después en el edondel, donde el público juz- ga á sob e la ugacidad del a e y su a cano i al. An es, en cada paseíllo del ma ado , en cada salida al uedo, el saludo pa a conec a con el público, pa a hace le e que se es á allí pa a juga se la ida, pa a medi se con la b a u a del o o, en con on ación con o os o e os; puede que en un mano a mano, un escalón supe io en la me a au ina de demos- a maes ía an e el o o, an e el público, an e el o e o i al. Una acción que nos emi e a aquel mano a mano de An onio Chenel An oñe e con Ra ael de Paula, en Las Ven as, an e o os de Fe mín Bohó quez, cuando b o ó la o e ía del maes o an i- Maq. 37 en e aok 15/12/15 12:39 Página 158 Esencias de au omaquia en la pin u a de Jacobo Ga i a 159 guo, del maes o e e ano, la de An oñe e, en comunión con la eligiosidad del o e o más espi i ual, Ra ael de Paula. Dos maes os que ilusiona on, que llena on de g a i ud al público, al a icionado, que emociona on, po que habían saludado con la i - meza de o e os p ís inos, sace do ales, áu eos, alados. No hubo ocasión pa a el saludo manido, insulso, me can il del o e o mode no, que se esconde del público, as esa mani es ación g e- ga ia de un paseíllo desganao, p o ocola io, al como o e os sin ocación, y al uso de una sociedad banal, quie en aslada a la au omaquia al inicia se el nue o milenio. La pin u a de Jacobo Ga i a p e ende ei indica lo an iguo, lo au én ico, la e en lo que se hace; einco po a , ein en a , ins ala una au omaquia Fig. n.º 16.- To e o en el campo. Fig. n.º 17.- El saludo. Maq. 37 en e aok 15/12/15 12:39 Página 159 José Campos Cañiza es 160 de an año, bajo los cánones clásicos, mí icos, de los maes os ocacionales, de los sace do es es idos de luces: median e pa a , empla , manda y, sob e odo, ca ga la sue e. Ilusiona de nue o con la eciedumb e y p o undidad que apo an ca ga la sue e y el o o de iesgo, el canon, cuando el saludo y el mano a mano obligaban en iempos de paseíllos de ensueño. Fig. n.º 18.- El paseillo desganao. Fig. n.º 19.- El mano a mano. EL PATIO DE CABALLOS. LA SUERTE DE VARAS. EL DESOLLADERO Jacobo Ga i a en su in e p e ación de la au omaquia apun a a la g a edad de la ies a, al aspec o esencial que la de i- ne, que no es o o que la del en en amien o cabal del o e o con Maq. 37 en e aok 15/12/15 12:39 Página 160 Esencias de au omaquia en la pin u a de Jacobo Ga i a 161 la b a u a del o o y su indómi a na u aleza. Pa a ello, emi e a sus o ígenes, al caballo, acompañan e del homb e en la co ida de o os, el pa ape o desde donde ha luchado con a la sang e b a a del o o, con a su ne io, con a su genio, su ie eza, aza, du eza, comba i idad, codicia y empe amen o, con a su pelea. El pin o piensa en o os con amaño, peso y co namen a. Cuando se necesi aba del caballo, de su o aleza, de su lexibi- lidad, de su mo ilidad pa a llama al o o, y desde la al u a del jine e, el picado , es a le pode a ese o o b a o, con la puya; Fig. n.º 20.- El pa io de caballos. medi le la ue za, educí sela, eque i le la cas a, a eso á sela, a ianza se en ella, pa a que, después del encuen o con lo ecues- e, pueda su gi el o eo, con la capa, en qui es, en la cien í ica lidia, que si úa a un mismo ni el al o o y al o e o, pa a que a pos e io i en la mule a el ma ado pueda ab i el compás. Una imagen que dis ingue al ma ado ac isolado cuando Jacobo Ga i a delinea a F ancisco Mon es, en su e no o o y seda osa mal a, según lo io Raine Ma ía Rilke. Maq. 37 en e aok 15/12/15 12:39 Página 161 José Campos Cañiza es 168 canías, ac í ica, banal, de que odo es igual. ¿Dónde la c í ica con ocación de magis e io, de enseña , de egaña , de o ma al público pa a que sea a icionado? ¡Cuán a año anza de c í icos, que lo e an y esc ibían con es ilo, con la li e a u a en la cabeza, como G ego io Co ochano, An onio Díaz Cañaba e o Joaquín Vidal! En épocas que lee les al día siguien e de la co ida e a un gozo y una obligación, pa a con as a y pa a dis u a . Hoy, si se les nomb a, uno es achado de igno an e po los sec o es ape- gados al come cio au ino, donde lo ece una c í ica de compla- cencia, inú il, consen ido a de los males que aquejan a la au omaquia, que sólo cuen a cómo el o o ha se ido pa a que el o e o sea p emiado con o ejas, as da muchos pases, po un público, en muchas ci cuns ancias, gomoso, a eces, escaso. ¿Po qué hoy no se demanda la sol encia y el c i e io de un esc i o y c í ico en endido como Ra ael Cab e a Bone , pa a que enseñe y egañe, y egene e la ies a? Debemos y podemos con o ma nos, en es os inicios de milenio, con las e dades a puños que suel a en cuade no de bi áco a, con un es ilo más lib e, José Ramón Má quez. DESPEDIDA Galana despedida,solemne despedida, son las dibujadas y pensadas po Jacobo Ga i a. Momen o c ucial en la ida de un o e o que pod íamos denomina con a na u a, ya que un ma a- do de o os nunca se despide, nunca se e i a. Si bien debe ele- gi esa ocasión. Un ins an e que no se quie e, que cues a que llegue, y que una ez anscu ido, a o o pasado, es di ícil de acep a . En ealidad, jamás es admi ido po un o e o de oca- ción. ¿Qué ha á después? Di ícil dilema. Joseli o El Gallo quiso que su he mano Ra ael se e i a a y ue mo i o de en is eci- mien o. Los o e os no quie en e i a se, pe o las ci cuns ancias les obligan a hace lo, y una ez cumplido el comp omiso de ese ac o de despedi se (que puede in e p e a se como una espe a Maq. 37 en e aok 15/12/15 12:39 Página 168 Esencias de au omaquia en la pin u a de Jacobo Ga i a 169 pa a una nue a llegada –ese saludo que ecoge Jacobo Ga i a, galano y solemne–), después de esa acción b e e de iempo no i ido, sino ami ado, su gi á la lucha po ol e , po es a . El o e o i e ese que e enace como una agedia, y el a iciona- do como una necesidad cuando el a is a que quie e ol e puede da cosas nue as. Con ilusiones eno adas, sue es más pausa- das, a eso amien o in e io izado de conocimien os, dominio del p opio a e, que se islumb a á en un emple más len o, e e no; en una galanu a e sa y aquie ada, en una solemnidad honda y ascenden e. Así lo dibuja Jacobo Ga i a. Pa a que se p ecipi- e, as la despedida, el e o no ac ible de un dominio e dade- o, ya con olado sólo po la ocación, pila del amo a nues o sino de oda au omaquia, de oda esencia a ís ica au ómaca. Muchas despedidas de g andes o e os hemos i ido. Reco demos la de Dámaso Gómez, po la sol encia mos ada an e los seis o os que lidió en la plaza de Las Ven as en a de Fig. n.º 28.- Galana despedida, solemne despedida, y la ce emonia. Maq. 37 en e aok 15/12/15 12:39 Página 169 José Campos Cañiza es 170 de is o y no is o, en un b e e plazo de iempo: esa a de ese o e o de dominio selló una ac uación que p esagiaba que no había mo i o pa a despedi se ni pa a no ol e . Pe o enía que cumpli lo. Y así lo hizo. Echemos cuen as de la galanu a y solemnidad de la úl ima a de de Manolo Vázquez en Mad id, en la e apa de su e o no, emon émonos a la galanu a de su igu a de o e o iejo, a la solemnidad de su o eo, a la imagen e e na de lances de o o añejo, de pob e y o o. Ahí quedó. Aún más, si hablamos de despedidas y de e o nos i idos po nues a gene- ación de a icionados a los o os, las más g andes, y las más á- gicas, y las más sen idas, las de An onio Chenel An oñe e, en sus múl iples deseos de e i a se pa a ol e de nue o, con sus innu- me ables epílogos: en A anjuez, ence ado con un o o, en a de mí ica; en Las Ven as, en en ándose a dos as ados, en soli a io, pa a que los jó enes ie an en qué consis ía el o eo clásico y pasional; en Jaén, en lección magis al, casi en ado el siglo XXI; en el nue o milenio que es e o e o de ocación, llegó a pisa es ido de luces, pa a se lle ado en b azos de o e os, en Bu gos, ue a de la plaza as su úl imo paseíllo. Jacobo Ga i a ha pin ado a odos es os o e os y a muchos más en esas despe- didas con la galanu a y con la solemnidad que An onio Chenel An oñe e e lejó como ningún o o o e o ha sabido hace lo. A excepción del ibu o o endado po la a ición de Mad id a Ra ael de Paula, un o e o de pu a eligión. Pu a galanu a, pu a solemnidad. JACOBO GAVIRA,PINTOR En la colección de pin u as denominada SERIE TOROS ( écnica mix a sob e papel), Jacobo Ga i a asume oda la his o- ia an e io del a e español, sin enuncia al a e uni e sal. Su mi ada é ica, mo al, e o mado a, egene acionis a, ha omado como modelo posi i o a odos los pin o es que han plasmado su sen i ín imo, su opinión sob e el mundo, en sus cuad os y en sus Maq. 37 en e aok 15/12/15 12:39 Página 170 Esencias de au omaquia en la pin u a de Jacobo Ga i a 171 dibujos. Así obse amos, islumb amos, en la línea de lo ación de es e excelso pin o , en es as pin u as que sob e el mundo de los o os nos b inda (uni e so del que odo lo sabe), la au oma- quia y su esencia. Pe cibimos la ocación de Goya, la exp esi i- dad de Solana, el españolismo de Zuloaga, la indagación su ealis a de Picasso, el c oma ismo de Mo andi, el e é eo dibu- jo de Dalí o el a e imien o de Bacon, sin ol ida no ables suge- encias po los olúmenes de Moo e, po que la pin u a de Jacobo Ga i a, iene mucho de escul ó ico, pues i mes y segu os son sus azos, p ecisas sus manchas, de olúmenes pe ec os que pe mi en acopla le un colo ido, un c oma ismo de pin o supe- io , en los blancos, g ises, neg os, ama illos, osas, oc es, pe - Fig. n.º 29.- El Picado . Maq. 37 en e aok 15/12/15 12:39 Página 171 José Campos Cañiza es 172 ec amen e delimi ados po el dibujo que da la exp esión que la idea de la pin u a equie e. Su mano de pin o es p odigiosa, su pincelada cálida y ce e a, suges i a, exp esi a den o de una abs acción con eni- da que no deja de p e igu a a los p o agonis as p esen es en la au omaquia, aquella que a Jacobo Ga i a le in e esa, la e e na, la clásica, la eal, la que no esconde la me á o a con inua de la ida que es el o eo, en la sang e, en el su imien o, en el padeci- mien o, de un a e an mayo como la p opia pin u a. Un p imo que busca sal a se a sí mismo, y a la misma sociedad que lo obse a, que lo i e, que se p es a en la co ida de o os a la ca a - sis que la cul u a hispánica ap endió de la cul u a g iega, de la cul- u a c e ense o igen del juego y del a o con el o o, animal o émico de nues o suelo peninsula , que siemp e sale a lo e. Y así sen imos y pensamos en las cosas más p opias, más nues as, como es la au omaquia, en su esencia, en su me a ísica, de la mano de un g an pin o y de un ex ao dina io conocedo de lo au ino como es Jacobo Ga i a. Po ello, el a is a se ha a e ido a p esen a nos el ué ano de la au omaquia, los e lu ios señe os del o eo, el camino a segui pa a que pe i a an e las dudas gene- adas en el a icionado de hoy y en el en o no endogámico del au- inismo. Jacobo Ga i a, en es as pin u as, ab e el compás y ca ga la sue e con el pincel, y mues a en e sión egene ado a que el u u o de la ies a de los o os eside en su au en icidad, en ol e a lo clásico, en enseña lo más desnudo, en man ene se en los cánones, dispues os es os a que puedan su i mejo a po que a is- as imp e isibles end án y deja án nue as sue es, nue as imp on as, nue os gus os, sin aiciona la adición. Esencias de au omaquia de Jacobo Ga i a cons i uye un e dade o descub imien o de un pin o sublime que p omue e una mi ada límpida, medi a i a, e undado a y ge minal, sob e lo que ue y debe se el o eo. Maq. 37 en e aok 15/12/15 12:39 Página 172 Esencias de au omaquia en la pin u a de Jacobo Ga i a 173 BIBLIOGRAFÍA Acebal, Edmundo G. 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