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Pensar la Piedra, el Espacio, el Patrimonio. Restauración de la capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Martos (II)

Quesada-García, Santiago

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1 LUGARES En uno de los escasos pá a- os dedicados po el ilóso o alemán F ied ich Nie zsche a la a qui ec u a, man iene lo siguien e: “…En un edi- icio g iego o c is iano o igina iamen- e odo signi icaba algo, y cie amen- e en elación con un o den de cosas supe io : es a a mós e a de una sig- ni icación inago able en ol ía el edi- icio igual que un elo mágico. La belleza sólo en aba acceso iamen e en el sis ema, sin me ma esencial- men e el sen imien o undamen al de lo inquie an emen e sublime, de lo consag ado po la p oximidad de los dioses y po la magia; la belleza a lo sumo a enuaba el pa o ; pe o es e pa- o e a po doquie la p emisa. ¿Qué es pa a noso os aho a la belleza de un edi icio? Lo mismo que el bello os o de una muje sin espí i u: algo así como una másca a.” Cuando paseo po nues os cen os his ó icos y obse o el e- né ico p oceso de sus i ución de su ejido u bano más humilde y popu- la , así como el ipo de ac uaciones que se p oducen sob e lo que no se demuele, lo conside ado adicional- men e como pa imonio: con en os, iglesias, palacios, edi icios his ó icos, e c., me in ade una p o unda desa- zón. Nues as an iguas ciudades con- i man, una y o a ez, la sen encia de Nie zsche: la belleza de sus edi i- cios es á quedando educida sólo a la másca a, a lo isible, a la achada. Sin emba go, nunca como has- a aho a ha habido an os é minos pa a denomina los abajos que se ealizan sob e el pa imonio: conse - ación, consolidación, epa ación, ehabili ación, es au ación, e c. Son é minos que i emediablemen e su - gen pa a esponde a nue os signi i- cados, consecuencia de las múl iples si uaciones exis en es en el pe iodo de sob emode nidad en el que nos en- con amos. Conocidas son ambién las a duas polémicas que esos con- Res au ación de la Capilla de Nues o Pad e Jesús Naza eno de Ma os (II). Pensa la pied a, el espacio, el pa imonio San iago Quesada Ga cía A qui ec o P o eso de la ETS de A qui ec u a de Se illa Tex o, Fo og a ías e Ilus aciones El a qui ec o y p o eso San iago Quesada con inúa ocupándose de la es au a- ción de un edi icio emble- má ico y que ido pa a los ma eños: la Capilla de Nues o Pad e Jesús Naza eno. En es a ocasión el au o , ce e o y ameno, es udia impo an es elemen- os que quizás pasen desape cibidos, como el iempo, el espacio o el uso de ma e iales adicionales, pe o que son básicos a la ho a de a on a la es au a- ción que de ol e á a la Capilla su p opia iden idad y su an iguo esplendo . En memo ia de . Alejand o Recio Veganzones o. .m. 2 cep os han susci ado y la u ilización pe e sa que se hace de los mismos. El é mino “ ehabili ación”, po ejemplo, se u iliza pa a ende un de e minado p oduc o inmobilia io con el alo añadido que la palab a implica, pe o, pa a cons ui lo, la e- habili ación se en iende como un ac o simpli icado, menos exigen e que la es au ación y aplicable a edi icios me- no es. Con el i ial a gumen o de que las iejas edi icaciones no se adap an a las necesidades ac uales, se esuel e su dis uncionalidad con ó mulas sen- cillas y ba a as: i a las, hundi las, a- cia las o deja que se caigan solas -como “nada ale, odo ale”, se a - gumen a-. Una ez lib es de incómo- dos condicionan es se buscan los es- quicios en las no mas u banís icas pa a aumen a edi icabilidades. El e- jido his ó ico se al e a, se densi ica, se sa u a y, po úl imo, se camu la, se jus i ica y se la a la mala conciencia nihilis a con el nomb e de “ ehabili- ación”. Lo único que queda en pie, la achada, queda con e ida en un is e y ex año ecue do, desp o is- o de odo signi icado. El concep o ‘‘ es au ación” se conside a como algo aplicable a los monumen os o edi icios de mayo in e és a qui ec ónico, a ís ico o his- ó ico. No obs an e, la mayo ascen- dencia del é mino o del edi icio so- b e el que se ac úa ampoco ga an i- za el igo en las ac uaciones sob e los inmuebles. Sólo hay que eco da las i e e sibles ob as que se han p o- ducido ecien emen e en las cubie - as de la Ca ed al de Jaén, donde se ha sus i uido, con a gumen os y jus- i icaciones ca en es de sen ido, pa - e de la magní ica a mazón de made- a enacen is a exis en e po una com- ple amen e nue a. Los ma e iales de cons ucción de un edi icio an iguo, aunque no se ean, ambién son pa e del monu- men o. Nos hablan del p oceso cons- uc i o en una e apa de e minada de su his o ia, apo ándonos una in o - mación aliosísima. La igno an e y sis emá ica sus i ución de es os ie- jos ma e iales, de sus disposiciones y ensamblajes, de sus écnicas cons uc- i as en los inmuebles pa imoniales de nues a p o incia es algo i eme- diable de lo que nos a epen i emos du an e muchas décadas. La jus i icación que, no mal- men e, se aduce pa a p ocede a es- as adicales eno aciones de unos elemen os po o os nue os es que el ma e ial iejo es á obsole o o en muy mal es ado y, en segundo luga , que su epa ación no es iable económi- camen e. A gumen os que se apo an sin da os, ensayos o análisis compa- a i os que los a alen. Es bas an e usual escucha la exp esión: “cues a menos hace lo nue o que es au a - lo”, una ob iedad. Pe o lo que no se le dice al dueño del inmueble es que es os iejos ma e iales, que han esis- ido el paso de los siglos compo án- dose con una nobleza que se desco- noce en los ma e iales ac uales, una ez desmon ados son endidos a e - ce os a p ecios de an icua io. Du an- e el p oceso de adap ación del inmue- ble a las nue as necesidades, la plus alía de las piezas desmon adas cambia su ilmen e de manos, pasa del p opie a io al in e media io de mane- a g a ui a, aumen ando epen ina- men e. Los ma e iales de la casa se ans o man de iejos y obsole os en an iguos y p eciosos. Es as ac uaciones ienen como consecuencia o a más g a e aun. La sus i ución conlle a la econs ucción “en el es ilo del edi icio” de las pa es eliminadas. De mane a que nues os cen os his ó icos se an con i ien- do, poco a poco, en pa ques emá i- cos: las casas sola iegas son aho a edi icios de pisos con un po al lleno de escudos; los palacios son ho eles con habi aciones en los esquicios más inaudi os; los ayun amien os, edi- icios de o icinas con achada de pie- d a. Nada es lo que pa ece. La esen- cia desapa ece y se con ie e en apa- iencia. O o de los p oblemas que a ec a a las in e enciones sob e el pa imonio es la compa ibilidad de la a qui ec u a ac ual y su écnica con la memo ia del edi icio sob e el que se ac úa. Tendemos a compa a la a qui- ec u a his ó ica de nues as ciudades con los edi icios conside ados canó- nicos de su época, con lo que, lamen- ablemen e, nues o pa imonio local siemp e sale pe diendo. A es a p i- me a compa ación, supe icial y banal, se une la idea ilus ada, casi ap io ís ica, de supe io idad de la a - qui ec u a con empo ánea sob e las an e io es. Pa a elaciona a qui ec u- as de épocas dis in as se oma p es- ada como ece a uno de los p inci- pios básicos -y peo in e p e ados- de la es au ación: la dis inción en e lo nue o y lo iejo. El esul ado es que la nue a a qui ec u a acaba imponien- do su p esencia sob e la ieja a qui- ec u a, muchas eces de mane a i e lexi a e i e e sible. El con encimien o de la in a- libilidad apa en e de las nue as écni- cas y ma e iales, la comodidad que supone su empleo y que, g acias al g ado de desa ollo y ecnología al- canzado, somos capaces de hace lo mejo que en cualquie o o iempo ‘‘...Los ma e iales de cons- ucción de un edi icio an i- guo, aunque no se ean, ambién son pa e del mo- numen o. Nos hablan del p oceso cons uc i o en una e apa de e minada de su his o ia, apo ándonos una in o mación aliosísima...” 3 pasado, implica que no se les conce- da ninguna opo unidad a unas iejas es uc u as y ma e iales que han p o- bado de sob a su e icacia y, no mal- men e, sólo necesi an algo de man e- nimien o y ca iño. Es a deso ien ación concep- ual es posible que sea debida a la ca- encia, en nues o en o no, de una enseñanza eglada y especí ica sob e es au ación e in e ención en el pa- imonio, lo que implica un descono- cimien o de las eo ías de es au ación igen es y, po an o, la ausencia de una me odología con as ada y igu- osa. O quizá a la al a de una ges ión pa imonial cohe en e, de inida y comp ome ida que es imule la con- ciencia del pa imonio en nues a co- munidad, p omo iendo la c eación de in aes uc u as, emp esas y p o esio- nales cuya acumulación de expe ien- cias se aduci ía en especialización. O quizá no sea más que la consecuen- cia de la ac i ud nihilis a en nues a sociedad con empo ánea, desc i a po Nie zsche en 1879 y ce i icada e- cien emen e po Gluscksmann: “Des- uyo, luego gozo y soy; el ‘cogi o’ ni- hilis a se p e ende au osu icien e. Hace po que deshace.” An e es e pa- no ama, sólo cabe e ugia se en la esponsabilidad pe sonal con uno mismo. SENTIDOS En el complejo eclesial de San- a Ma a de Ma os asomb a comp o- ba cuán os es ue zos, cuán as ob as se han ido concen ando, desde que ue con e ida de mezqui a en igle- sia, inco po ándose a la ida de la ciu- dad, o ganizando su es a us de igle- sia más impo an e y con i iéndose en escena io de ac i idades sociales, i uales y simbólicas de una comuni- dad. Apa ece en onces la necesidad del conocimien o p e io de su his o- ia, de aquello que ha ido cons i u- yendo y modi icando la capilla de Nues o Pad e Jesús Naza eno. Po - que lo que pe cibimos hoy del edi i- cio, lo que con emplamos, es sólo un ins an e, es el momen o ac ual. El in- mueble es á some ido a un p oceso de cambio con inuo. Los edi icios a a iesan el iempo inco po ando el iempo y, con el iempo, odas aque- llas ans o maciones que en él se an deposi ando. El iempo, condición imp es- cindible de la a qui ec u a, ac úa len- amen e, no muy dep isa, pe o con un i mo in isible y cons an e, en una doble di ección: po una pa e en uel- e a los edi icios en un au a mis e io- sa y los inco po a a la memo ia co- lec i a; po o a, a minando su soli- dez, de e io ándolos, al iempo que los digni ica y ennoblece. Ac ua so- b e es os edi icios deposi a ios del iempo, desde el p esen e, in unde espe o. Po eso, la a qui ec u a no es un a e es able: con inuamen e cam- bia y modi ica los edi icios. Las epa- aciones, eu ilizaciones y ans o ma- ciones son pa e del exis i del inmue- ble que, pe maneciendo, nunca es idén ico a sí mismo; así es como el pa imonio de iene en a e colec i o p oducido po la comunidad a la que pe enece. Nues a a ea, cuando se abaja sob e un edi icio his ó ico, es hace pa en e lo que en él hay de iden- idad. Es p io i a ia la memo ia del edi icio. Po que sin memo ia no hay poesía. Y la memo ia es necesa ia pa a que el indi iduo con empo áneo pue- da de ini su iden idad y su p opio medio: pa imonio, memo ia, iden idad. ‘‘...nues os cen os his ó i- cos se an con i iendo, poco a poco, en pa ques e- má icos: las casas sola iegas son aho a edi icios de pisos con un po al lleno de escu- dos, los palacios son ho eles con habi aciones en los es- quicios más inaudi os, los ayun amien os edi icios de o icinas con achada de pie- d a. Nada es lo que pa ece. La esencia desapa ece y se con ie e en apa iencia...” 4 La his o ia del siglo ein e no ha sido jus a pa a la capilla de Nues- o Pad e Jesús Naza eno. Su iden i- dad ba oca se ha desdibujado en los úl imos sesen a años. El ca ác e a e - ciopelado de sus pa edes, los e ec os escenog á icos del ambien e o iginal se han pe dido debido a la sus i ución de moldu as, pa imen os, e ocos o i- ginales, a la modi icación de la ilumi- nación na u al que aho a en a a au- dales de una mane a insolen emen e uidosa. Du an e mi es ancia en Roma comp endí el sen ido de los espacios en las iglesias. E an oasis de silencio y paz en mi ad del mundo ex e io aje- eado, e olucionado, impa able. En su in e io el iempo se de iene. En esos espacios es muy ácil ene ex- pe iencias p ima ias y silenciosas, como medi a , eza o simplemen e eencon a se a uno mismo. Las ie- jas o os nos indican que la capilla de Ma os e a un espacio pensado pa a ene es e ipo de expe iencias. Recupe a el ambien e de es e luga mís ico, en el que la conc eción de los ma e iales y la ascendencia del espacio se puedan undi con el uso suges i o de la luz, se á uno de los obje i os de nues a in e ención. Rep opone la a mós e a de un luga sag ado, donde a cada uno le sea dado pe de se y eencon a se en una di- mensión in e io y en una o ma de comunicación supe io . Pa a ello u iliza emos la mane- a de a a la luz na u al y las supe i- cies de la capilla con los ma e iales adecuados. La luc uación de la luz se á il ada d amá icamen e pa a c ea in e io es silenciosos y, en un pun o de e minado, el au a pe dida. Los nue os ma e iales se u iliza án en unción del luga , el ac o, el sonido, el e ec o de la luz, el olo , las dimen- siones. Todo debe es a elacionado con el ecue do, con las sensaciones, con los sen idos, con el p opio luga . Desa olla emos un mé odo p oyec ual basado en el abajo pa- cien e, en el conocimien o y en la do- cumen ación, con el deseo de p olon- ga algo más la ida del edi icio con sus i udes y de ec os. Jun o con la necesa ia in oducción de nue os ma- ‘‘...En el complejo eclesial de San a Ma a de Ma os asomb a comp oba cuan os es ue zos, cuan as ob as se han ido concen ando, des- de que ue con e ida de mezqui a en iglesia, inco - po ándose a la ida de la ciudad, o ganizando su es a us de iglesia más impo - an e y con i iéndose en escena io de ac i idades so- ciales, i uales y simbólicas de una comunidad...” 5 e iales, op a emos po man ene la impe ección de lo exis en e: ejas ie- jas, made as de pino con sus escuad ías de o madas, desplomes de mu os, e ocos a buena is a, g ie as consolidadas... Se ealiza án in e en- ciones mínimas, que al e en lo menos posible las p eexis encias y, sob e odo, que sean e e sibles, que no ex- cluyan u u as co ecciones o ec i i- caciones. Man end emos una ac i ud que busca á ecupe a , man ene los an iguos ma e iales y las pequeñas co- sas que e ocan el paso del iempo, de- ja que se exp esen de nue o con su p opia lógica. Conside a emos el iem- po como un ma e ial de cons ucción más, que debe á se y hace se isible. Nues a in e ención in en a- á se disc e a, una ac i ud que p e- ende la desapa ición del genio-au o - a is a de aíces mode nas e ilus a- das y la ans e encia de la au o ía al p opio edi icio, donde his o ia, a e y a qui ec u a se unden en una sola unidad. Una a ea di ícil y a dua, ya que hab á que abaja con mode nos ma e iales y ope a ios que i emedia- blemen e deja an su imp on a. Es a ac i ud de disc eción no supone una enuncia a la a qui ec u a con empo- ánea, sino que iene que e con la o ma de en ende la elación en e la a qui ec u a exis en e y la nue a a qui ec u a. 6 La isión del mundo que e- nemos es comple amen e di e en e a la de o as épocas, nues os mo- dos de cons ucción ambién, po an o no iene sen ido copia o - mas de lo exis en e. El a qui ec o debe man ene una ac i ud c í ica en la elación iejo-nue o, siendo conscien e de que su in e ención no es más que un eje y des eje en el apiz de Penélope que son los edi- icios he edados. La sín esis en e lo “nue o” y lo “ iejo” no debe se cons uida sino econocida. Lo ie- jo se debe adap a a lo nue o y lo nue o a lo iejo buscando una uni- dad comple a e in eg ada del edi i- cio, po medio de la indagación de soluciones p ecisas, una cuidadosa elección de ma e iales, in en ando que el pasado y el p esen e se enla- cen con i meza y igo . REGLAS Teniendo como ondo el an- e io ace camien o, in e end e- mos en el inmueble sabiendo que no exis en ece as únicas aplicables po igual a odos los edi icios a ís- icos o his ó icos, pe o ac ua emos con el igo de unas decisiones que oman como ma co de e e encia una me odología que pa e de los p incipios de in e ención, conse - ación y es au ación del pa imo- nio basados en la úl ima ca a del es au o: la Ca a de C aco ia 2000 (en adelan e: CC 2000). C i e ios que ga an iza án que los esul ados de la in e ención sean los más ade- cuados y que e i a án, en la medida de lo posible, e o es i e e sibles o indeseados. Las sie e eglas o c i e ios de in- e ención que nos au oimpond emos en la capilla de Nues o Pad e Jesús Naza eno pa a p olonga la ida del edi icio, pa a que pueda ansmi i de e minadas pe cepciones y sensa- ciones y pa a que ecob e la iden i- dad pe dida, se án las siguien es: 1. Tend án p io idad el edi icio, los ma e iales y écnicas cons uc i- as exis en es sob e o as consi- de aciones de índole uncional, écnico o cons uc i o. Las ob as debe án se ealizadas básica- men e po medio de in e encio- nes basadas en la epa ación, la consolidación o la es au ación. (CC. 2000, p o. 1) 2. La plu alidad de alo es del pa i- monio de la capilla de Ma os y la di e sidad de in e eses y discipli- nas que in e ienen en la es au a- ción equie en la in e ención de especialis as y su co espondien e in es igación plu idisciplina cien- í ica sob e ma e iales y ecnologías usadas pa a la cons ucción, epa- ación y/o es au ación de elemen- os a qui ec ónicos o a ís icos. Aspec os que debe án se p esc i- os median e un p oyec o especí- ico inculado con el p oyec o ge- ne al. (CC. 2000, p os. 7 y 10) 3. An es de cualquie in e ención siemp e es necesa io documen a lo exis en e en la ac ualidad, po medio de o og a ías, dibujos, c o- quis, ca as o cualquie elemen o que deje cons ancia del es ado en que se ha encon ado, in es igan- do y desa ollando el conocimien- o p o undo del edi icio. (CC. 2000, p os. 2 y 3) 4. Se ealiza á la epa ación con la mínima in e ención, limi ándose a in e eni al e ando lo menos po- sible las p eexis encias. Se ac ua á con el c i e io de la “impe ección in eligen e”, es deci , asumi las de- o maciones y de ec os de los ma- e iales y elemen os his ó icos, man eniendo las i egula idades e imp ecisiones exis en es, no se in- oduci án ins alaciones en los mu os an iguos po medio de o- zas, se e i a án pasos a a és de áb icas exis en es. (CC. 2000, p os. 6, 7 y 10) 5. Exis i á siemp e compa ibilidad en e los ma e iales exis en es y los nue os que sea necesa io em- plea . Cualquie p oduc o ac ual que se emplee sob e los an iguos, pa a su es au ación, conse a- ción o consolidación, debe á de e i ica se po medio de ensayos p e ios en labo a o io. (CC. 2000, p o. 10) Nunca se ac ua á en es os elemen os o ma e iales sin el esul ado de los ensayos y sin la au o ización exp esa del a - qui ec o. Queda e minan emen- e p ohibido el uso de mo e os y ho migones con cemen o pó land en con ac o con las á- b icas de pied a exis en es. 6. Se dis ingui án, po medio de una ma ca o insc ipción de la echa, las in eg aciones de nue os ma e ia- les espec o a las pa es o iginales, con obje o de no alsea la lec u a del obje o his ó ico. Debe á e i a - se la econs ucción en “el es ilo del edi icio” de pa es del mismo. (CC. 2000, p o. 3) 7. Toda nue a in e ención se á es- igo de nues o iempo, in eg án- dola en el edi icio exis en e, sin que su ace camien o a la ob a esul e es iden e o iolen a. Las ein eg a- ciones end án p esen e lo p esc i- o en los c i e ios gene ales de es- au ación del pa imonio. Toda nue a in e ención se á en lo po- sible e e sible: se debe á p e e y no exclui la posibilidad de u u as in e enciones de co ección y ec- i icación, sin pe judica po es o al inmueble de la capilla. (CC. 2000, p o. 10) Es os c i e ios gene ales se plasman en soluciones écnicas con- c e as de inidas en el p oyec o de eje- cución edac ado al e ec o y que ex- pond emos en el p óximo a ículo de es a ilogía dedicada a la es au ación de la capilla de Nues o Pad e Jesús Naza eno de Ma os. 7 Con el in de a anza en la con- se ación del pa imonio desde el máximo espe o hacia el mismo, la mayo ía de las in e enciones sob e ob as de a e o bienes muebles ie- nen en cuen a el p esen e decálogo, acep ado po la comunidad cien í ica a ni el nacional e in e nacional. Sin emba go, inexplicablemen e, las in e - enciones en inmuebles o edi icios de nues o en o no pa ecen exen as de es as p esc ipciones. P obablemen e sea debido a ci cuns ancias de ipo económico, que muchas eces sob e- pasan las posibilidades de inancia- ción necesa ias pa a in e eni con la exigencia de es e decálogo, pe o qui- zá ambién sea debido a la c eencia que es os c i e ios de in e ención no son aplicables a edi icios con alo es pa imoniales. I. PREVENCIÓN DEL DETERIORO De acue do con las ecomen- daciones de los o ganismos in e - nacionales, la aplicación de es a- egias de p e ención del de e io- o debe se la línea undamen al de la conse ación de los Bienes Cul- u ales. Los es ue zos e inicia i as de in e ención deben concen a - se p io i a iamen e en la plani ica- ción, in es igación, aplicación y di- ulgación de in e enciones de con- se ación p e en i a, ac uando p incipalmen e sob e los di e sos ac o es que, in e ac uando con los Bienes Cul u ales, con o man su medio. II. CONSERVACIÓN CURATIVA En unción de la p oblemá- ica de conse ación del pa imo- nio, pa alelamen e a las ac uaciones de conse ación p e en i a, se án necesa ias in e enciones más d ás- icas de conse ación cu a i a y es au ación, aplicadas en los ca- sos más g a es de de e io o que im- pliquen un iesgo de pé dida i e- mediable del Bien Cul u al. En es- os casos, se aplica á una me odo- logía de in e ención basada en los c i e ios expues os en es e decálogo. III. INVESTIGACIÓN INTERDISCIPLINAR P e ia o pa alelamen e a la in- e ención, se ealiza á una in es i- gación in e disciplina cuyos esul- ados se e leja án en un in o me. El equipo de abajo es a á in eg ado po especialis as, a queólogos, a qui ec os y es au ado es de di e en es especia- lidades. A pa i de las conclusiones ob enidas se es ablece án los c i e ios y la me odología de abajo siguien- do como pau a gene al el p esen e p oyec o. IV. PRINCIPIO DE MÍNIMA INTERVEN- CIÓN El p incipio de mínima in- e ención es de impo ancia as- cenden al. Toda manipulación de la ob a implica un iesgo; po an o, hay que ceñi se a lo es ic amen e necesa io, asumiendo la deg ada- ción na u al del paso del iempo. Deben echaza se los a amien os demasiado in e encionis as que puedan ag edi a la in eg idad del obje o. Hay que e i a la eliminación sis emá ica de adiciones his ó icas. Una eliminación injus i icada o indocumen ada causa ía una pé di- da de in o mación i e e sible. En el caso de que se decida elimina una adición de es e ipo, debe á jus- i ica se exponiendo sólidos a gu- men os. An es de in e eni se debe ealiza una comple a desc ipción y documen ación de los elemen os que se an a elimina , incluyendo oda la in o mación posible sob e los mismos. Localizados con disc e- ción, deben deja se es igos signi- ica i os de lo eliminado. V. CONSOLIDACIÓN La consolidación se ealiza- á con p oduc os y mé odos que no al e en las p opiedades ísico-quí- micas de los ma e iales, ni la es é i- ca de la ob a, y se lle a á a cabo sólo donde se p ecise. Cualquie p oduc- o a emplea se á ensayado p e ia- men e. DECÁLOGO GENERAL DE RESTAURACIÓN E INTERVENCIÓN EN EL PATRIMONIO 8 VI. LIMPIEZA La limpieza, ya se haga a a- és de medios mecánicos o quími- cos, nunca debe al e a los ma e ia- les que componen la ob a, ni su es- uc u a, ni el aspec o p imi i o de la misma. Tiene que se homogé- nea, no deben admi i se limpiezas cap ichosas que conduzcan a aca- bados engañosos o a la ec eación de alsos his ó icos. Deben u iliza - se p oduc os de econocida e ica- cia y, aun así, hay que ealiza p ue- bas de disol en es localizadas en zonas disc e as, como se án disc e- as las ca as que sea necesa io eali- za , en cualquie caso, de educido amaño y en si ios poco isibles. La limpieza no ha de se p o unda en ningún caso, debiéndose conse a siemp e la pá ina que imp ime el paso del iempo en la ob a, así como los e en uales ba nices an i- guos, siemp e y cuando es os úl i- mos no se encuen en an al e ados que modi iquen el ono o iginal y di icul en la isión e in e p e ación de la ob a. VII. REINTEGRACIÓN Sólo se ecu i á a la ein e- g ación cuando sea necesa ia pa a la es abilidad de la ob a, o de algu- nos de sus ma e iales cons i u i os; en aquellos casos en los que con- cu an ci cuns ancias especiales, la decisión debe á adop a se po un equipo p o esional. Siemp e se es- pe a án la es uc u a, isonomía y es é ica del obje o con las na u a- les adiciones del iempo. Son inne- cesa ias las ein eg aciones cuando las lagunas, una ez ealizado el p o- ceso de limpieza, quedan pe ec a- men e in eg adas en el e ec o c o- má ico y es é ico del conjun o y no a ec an a la es abilidad del obje o. Si es necesa io ealiza ein eg acio- nes, se de e mina á p e iamen e el c i e io a segui y la me odología de abajo, siendo p io i a io el máxi- mo espe o al o iginal. Siemp e que sea posible, se ecu i á a cualquie documen o, g á ico o esc i o, que apo e da os idedignos del aspec o o iginal de la ob a. En cuan o a sopo es y es uc- u as, en ocasiones es p eciso e ec- ua consolidaciones o ein eg acio- nes po p oblemas de es abilidad de la ob a o de su unción. Dependien- do de la ampli ud de la laguna a ein- eg a y de las ca ac e ís icas de la misma, se u iliza án ma e iales simi- la es a los o iginales o bien ma e ia- les sin é icos. En lo que se e ie e a la pin u- a y a la polic omía, las ein eg acio- nes deben jus i ica se, además de lo expues o, po la ecomposición de la co ec a lec u a de las mismas. De acue do con las ci cuns ancias se po- d á elegi en e di e sas soluciones: pun eado, ayado, e c. Si las al as, una ez ealizado el p oceso de limpieza y consolidación, dejan el sopo e is- o, de mane a que el ono de és e no dis o siona el c oma ismo del conjun- o, no se á necesa io e ec ua ein e- g aciones. Toda ein eg ación debe ceñi - se exclusi amen e a los lími es de la laguna, se lle a á a cabo con ma e ia- les inocuos y e e sibles, cla amen e disce nibles del o iginal a simple is- a, a una dis ancia p uden e, dejando especialmen e econocible la ein e- g ación en las zonas adyacen es al o iginal. Caso de se necesa ia, la p o- ección inal se aplica á eniendo en cuen a las ecomendaciones dadas po el pe sonal especializado, e i an- do la al e ación del acabado p imi i- o y espe ando los es ilos his ó icos. VIII. INFORME DE INTERVENCIÓN Finalizada la in e ención se euni á oda la documen ación gene- ada en el co espondien e in o me. Se de alla án los c i e ios y me odo- logía de abajo adop ados, así como los p oduc os empleados, localizándose las zonas donde és os se han emplea- do e indicándose p opo ciones aplica- das y nomb e cien í ico de los mis- mos. IX. SEGUIMIENTO DE LA OBRA RES- TAURADA La conse ación del Bien Cul- u al no acaba con la in e ención. Es undamen al p og ama u inas de con ol y seguimien o de las ob as es au adas, así como planes de man enimien o que asegu en su óp- ima conse ación. Pa a e i a en lo posible los ac o es de iesgo, se á necesa io do a , a quienes ienen la esponsabilidad de ela po la ob a, de las nociones undamen ales de conse ación p e en i a y comp o- me e los en su con ol y man eni- mien o. X. UBICACIÓN ORIGINAL La ob a a ada se á epa ada en su ubicación o iginal siemp e que és a eúna las condiciones ade- cuadas; no obs an e, se e i a á es o en el caso de que la es au ación haya sido mo i ada po el mal es ado am- bien al del luga en que se encon a- ba, sal o que p e ia, o pa alelamen e, o a in e ención haya subsanado di- chos p oblemas y se pueda ga an i- za la conse ación de dicha ob a. Es e decálogo, jun o con odas las Ca as de Res au o ap obadas has- a el momen o, se encuen an dispo- nibles en: h p://www.mcu.es/jsp/ plan illa_wai.jsp?id=49&a ea=pa imonio