Noticia de la Junta de Caridad establecida en la feligresía de Santa Cruz de Sevilla, y resúmen de sus operaciones en los nueve meses primeros de su ereccion
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NOTICIA DE LA JUNTA DE CARIDAD ESTABLECIDA EN LA FELIGRESÍA DE SANTA CRUZ DE SEVILLA, Y RESÚMEN DE SUS OPERACIONES EN LOS NUEVE MESES PRIMEROS DE SU ERECCION:. EN SEVILLA? POR LA VIUDA DE HIDALGO Y SOBRINO y EN CALLE GÉNOVA. AÑO DE 1805»
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La beneficencia es una virtud que inspiran ¿hermanadas la naturaleza y la religion: Sobre. esta basa establecieron los : hombres la sociedad civil, y “sobre ella misma: hafundas, do su ley el autor soberano de nuestra' creencia, Jesus pasó su vida haciendo bien, y en el seno de su gloria recibe como hechos á su persona misma los. socorros del '- necesita do, y: niega su reyno al que no alimenta al hambriento, nihospeda al peregrino, ni cubre al desnudo, ni-consuela' al enfermo ó encarcelado. La caridad pues del cristiano dando á la humanidad del filósofo un orígen tan divino y unas esperanzas tan magníficas; consolida y perfecciona: la beneficencia de las: sociedades, al paso que las instruye en su religion. Y Sevilla que justamente se sloría de ilustrada y religiosa ¿no deberá ser uno de los pueblos mas benéficos. , Así lo ha acreditado en todos los siglos con «la. multitud ¿innumerable de sus, institu= tos de misericordia, Mas, al tiempo que ha decaido inevitablemente su industria y comer= cio, ha crecido la necesidad, de sus, habitan= tes, para cuyo socorro no bastan sin duda los, antiguos . establecimientos. Si la. generosidad:
sin una recta distribucion, si las limosnas sin un conocimiento profundo pudiesen producir el alivio general de los menesterosos, los pobres de Sevilla tendrian asegurada su subsistencia en el corazon magnánimo de sus conciudadanos. Pero entre tantos institutos y per= sonas , que socorren pública ó “secretamente la necesidad ¿quantos se dedican á “conocer la verdadera necesidad, á buscar la necesidad' escondida y :desamparada y olvidada? Es dificilísimo este descubrimiento en los pueblos numerosos; y un gobierno sabio debe dirigir de la manera que pueda las limosnas , y.no abandonarlas á un repartimiento casual. Estas consideraciones movieron al Real y supremo Consejo de Castilla á promover y arreglar las juntas parroquiales de caridad en Madrid por sus autos acordados en 13 y go. de Marzo de 1778, que el Señor Rey D. Cárlos IL. en Real Cédula de 3 de Febrero de 1785 mandó 'extender á todas las ciudades de provincia. a Desde entónces en efecto se han erigido asociaciones de caridad en casi todos los pue= blos donde no las habia, modificando de este 6 de otro modo' las reglas prescritas por el Consejo, para acomodarlas á las circunstan= cias. Ácaso' no hay poblacion considerable en Andalucía, donde''no se hallen fundadas juntas de caridad con mas ó ménos extension en sus institutos: y á pesar de que por una fatalidad se: desconocen. todavía en la metró=
(5) poli, sería una injuria contra esta Ciudad bienhechora, recelar que no prosperen en ella tales establecimientos , los de mas extensa utilidad. No Jo teme así la Junta de Caridad de la feligresía de Santa Cruz. Sabe que las nuevas empresas hallan siempre contradicciones en el pueblo; pero: sabe bien que en Sevilla no es nueva la beneficencia con los ne» cesitados. Y así no se ha formado para socorrer á los infelices en la calamidad de que aun no han salido, sino para libertarlos de su miseria perpetuamente; y espera durar miéntras: haya pobres, y miéntras Sevilla. sea benéfica. Verdad es que cierto amorcillo propio no está bien con que los beneficios se hagan por manos agenas. Aun las personas Mas virtuo= sas, que fácilmente se libran de los. mezquinos. intereses: de vanagloria óparcialidad en la distribucion: de sus limosnas: , tal vez: no tienen toda la generosidad bastante, para desoseerse del placer que recibe un corazon sensible en el alivio de la necesidad. Mas aunque no á todos se exija tanto desinteres y pureza que oculten. la. limosna: aun de sus manos mismas, segun: las: máximas de Jesucristo ¿no se les deberá pedir que la distribuyan con acierto? En buen hora que los hombres no quieran hacer el bien á manera de la Deidad , dispensando el beneficio, sia manifestar la diestra bienhechora 3 ¿mas porque no adoptarán los medios de hacerle con inteligencia $
(6) Hacer limosna sin discernimiento,: ni. es beneficencia y ni es: caridad bien entendida. No puede ser virtud lo que es orígen de muchos vicios. Y ¡quántas limosnas «contra la buena fé y deseos de los dadores promueven el luxo, la holgazanería, «la mendicidad voluntaria y' todos los males que de: ellas nacen á la religion yá la sociedad! Mas ¿¡cómo», generalmente hablando , podrán las per» sonas piadosas del pueblo tener noticia y conocimiento íntimo de las miserias secretas ? ¿Cómo tendrán eleccion al socorrerlas 2 ¿Ni cómo las socorrerán con extension y uni versalidad ? | Bien sabido: es, «con -quántas arterías procuran los pobres fingir sus necesidades ó abul= tarlas. No habrá persona limosnera, que no haya descubierto muchas veces estos fraudes despues de haber sido engañada, y que mu= chas mas no haya sido engañada sin déscu= brirlos. Este es el único estudio, no solo de los mendigos públicos , sino: de muchos que afuer de mas honrados se llevan mas erecidos socorros : cuyas ficciones perjudican tan= to á la necesidad: legítima , «como. la hipocre= sía á la virtud; porque freqiientemente, re= elando sus engaños, no se socorre alnece= sitado verdadero, baxo cuyas apariencias mismas se presenta el fingido. Pero esta dificultad de distinguir la: póbreza. inevitable :en todas las grandes poblaciones, es muy 'mayor en Sevilla por la multitud de gentes in-
(7) «dotadas y por la falta de establecimientos -«dedicados:á conocerlas. De los últimos esta- «dos. de poblacion de esta Ciudad resultan cer- -ca de 119 personas sin industria ni destino, -cuyo número bastaría para formar un gran pueblo. (*) No es de nuestro propósito indagar las causas de que Sevilla abrigue tan- «tos desocupados ¿pero lo es sí, reflexionar sobre las astucias de que se valdrá esta espanto» sa: turba de «ociosos. necesitados , para sorprehender á los que pueden mantenerlos , y sobre la confusion que ha de traer su mus chedumbre para la distribucion de las limosnas. ¿De quien se informará el: que quiere socorrer .al infeliz, si se le presenta él solo» 6 remite el informe de su necesidad á sus parciales? ¿Si álos que puede preguntar, 6 no: conocen profundamente la situación del pobre, 6 se inclinarán hácia: él, por esta pro= pension general. de: favorecer al que pide, quando nada: cuesta ? : a (8) Los mendigos y ociosos de profesion asán de 92 y llegan á aquel número, añadiéndoseles la quarta parte de los jornaleros que está: siempre desocupada. Si arreglásemos este cómputo á las circunstancias presentes, en que han faltado una: multitud inter= minable de destinos en' oficinas, en comercio; en' artes, en servicio ¿4 que punto subiría: la eantidad de ociosos de Sevilla? .
(8) Pero conocida la necesidad, es mas difícil todavía conocer los socorros :que'la amínoran Ó destruyen» y que con: tanto. empeño ocultan los interesados. Los pobres! ponderan siempre su desamparo »,' y las mas yeces son unos «mismos los que arrebatan todas las limosnas. Si es dado pues desenvolver esta maraña y descubrir las astucias de Jos pobres de: oficio , no lo «es sin duda 4 - quien oye pintar las necesidades desde su recámara 3 y solo podrá conseguirlo una junta de hombres activos) dedicados á este objeto y reducidos á un mediano recinto, que viven entrelos mismos «pobres , que mueyen á un tiempo:todos los medios de hallar la ¡verdad, 4 cuya frente está un Párroco , que ha estudiado muchos años las necesidades de sus feligreses y su inhabilidad para subsistir, que sabe. sus relaciones y los caminos por donde pueden tenet alivio, que los observa diariamente, que los sorprehende adeshora en sus mismas: :ca> sas, que conociendo igualmente el vecindario, puede elegir informadores veridicos, que en fin halla en el exercicio de su ministerio mil sendas desconocidas para romper todos los yelos dela simulacion. Enla historia de: la Junta de. Caridad de «Santa Cruz pudiera caber un buen tomo de novelas , desenlazadas ya, que habrán alucinado muchas veces á los que se jactarían. acaso de no necesitar administradores de «sus. limosnas. Sean empero dadas con acierto : ¿lo ses
9) rán tambien con eleccion? Un particular 'sa- “be únicamente las necesidades que se le presentan, y estas no son de ordinario las mas “acreedoras á: los socorros 3 puesto que la ne* «cesidad es tanto mayor», quanto es mas desconocida. Hay. pobres que por genio , ó por educacion, Ó por su anterior fortuna, Ó ya por no conocer á quienes puedan aliviarlos, 6 tambien por la mala acogida que hallaron «en ellos, dan en tal extremo de timidez -ó de :otgullo , que miéntras los mendigos y: esotros que se llaman vergonzantes, persiguen y cercan de todos lados á los limosneros, perecen ellos escondidos, dexando de curarse en sus enfermedades, y muchas veces:aun de tomar alimen- to; ¿Pudiera creerse que empeñada -la Junta en remediar las necesidades que conoce bien, todavia haya miserables á: quienes es menester buscar, rogar, ofrecer sigilo, y estudiar ocasio” nes y modos de socorrerlos ,: excusándolos* de un sonrojo imaginario? Y el lisiado y: el-in- feliz postrado ¡perpetuamente ¿como alcanzarán las limosnas, en cuya busca no pueden salir? Quien ve á la par todas las miserias de un barrio, puede únicamente conocer sus grados, clasificarlas ¿ y socorrer primeramente, no-. que es. mas osado: parapedir.»' sino:al que mías. lo necesita, Y las limosnas quese dan en un sólo dia, ó por individuos, ó por comunidades , Óó por. dotaciones ¿ podrán «distriz buirse con este discernimiento, "ni icon la:Tesefvai conyeniente para continuar: por muchos b
(16) Pero luego se consoló la asociacion de esta pérdida y de otra que sufrió por ausencia ¿de un subscriptor , librando: su remedio «en la sensibilidad generosa del limo. Señor ¿Coadministrador. Ni podian engañarse en estas esperanzas los que mirabanel establecimien- to como una obra de su caridad paternal, ¡Movido en efecto el Señor Ilustrísimo de re- «presentacion que hizo la Junta, le: destinó el “mes pasado de Febrero «oo rls.: de las li- .mosnas del Arzobispado, habiendo continuado este socorro por todos los meses comprehendidos en el estado presente, con la diferencia de haber dado 320 en.el de Abril. Comenzó la: subscripcion en Octubre de 1804, desde cuyos principios habia anticipado el Sr. Cura algunas limosnas de acuerdo con la diputacion. Pero la primer junta formal se tuvo el:dia: go de aquel mes, á la que “asistió: el Sr. D. Josef: Gabriel de Losada por “indisposicion'del Sr. Aldasoro, y en ellarse nombró al: Sr. «Cean por Secretario. Tratóse largamente del motivo y fines de su union y del órden que debia prescribirse en las operaciones; y se conoció Juego la extension inmensa del instituto, y que su objeto general de beneficencia comprehende todas las miserias del hombre en: qualquiera' de sus esta- «dos, ora sea inhábil, ora trabajador, ya esté enfermo óÓ ya sano, tanto en las faltas de sustento, como en «las de «vestido «y habitacion. De manera que la Junta de: ¿Caridad une en
17) sí los objetos: benéficos de la Hospitalidad do» méstica de Cádiz; de las Diputaciones de «barrio. de Madrid, de las Hermandades, del Refugio y de la Esperanza de la misma Corte, y puede suplir en Sevilla á proporcion de sus fondos la falta de tan útiles establecimientos. « Ordenóse pues enesta primer sesion un reglamento fácil 'sobre la administracion de las limosnas. Estas deben recaudarse cada mes con recibos firmados de la Junta por personas:de carácter, que solo por interes de caridad se encargarán de tan molestosa tarea, depositando en el Sr, Cura la suma de las contribuciones. Formará este una matrícula de :todos los. pobres, expresando 'suestado, su familia, sus necesidades y los auxilios de qualquier clase gue tengan, para que la Junta ayudando con estas noticias sus: continuos informes , pueda elasificarlos y socorrerlos'acertada y ordenadamente ; ' pero «siempre. con. limosnas sueltas y sinasignacion fixa: para evitar perjuicios. Dividiráse el ingreso mensual en tres partes, de Jas quales se distribuirán dos entre los pobres de mas urgente .ó: mas oculta necesidad, y la restante entre los de menor ó mas pública, aunque cierta siempre y. averiguada 5, para que alcanzen estos .socorros á.todos quanto sea posible, exceptos los mendigos, que no son de inspeccion de Ja Junta. Esta distribucion . se hará de ordinario por «manos del Sr. Cura, quien presentará“ todos ¡los -meses á la Diputacion: Jas cuentas de lo. recibido y dado para a s”
(18) su exámen y aprobacion: y al finde cada: semestre” se imprimirá un estado de la recepcion é inversión” e “las limosnas, .no*'soló porel fin “de 'estimular: á una subscripción tan 'benéfica ¿ sino por el hondo conocimiento que tiene la Junta de la obligacion sagrada en que está quien administra caudales del Público, de manifestar sus” cuentas “al: Público. sas > Pocas mas reglas de precaución y. economía completan las sencillas constituciones de la Junta de Caridad: las quales presentó luego para su aprobacion al Ilmo. Sr. Coadministrador y al Sr. D. Joaquin María: Sotelo, quien despues de haberlas aprobado en virtud: de su comision especial por'el [Real Acuerdo, las pidió á la Junta, é hizo ' sacar varios trasla= dos, que distribuyó á los Sres. Curas de la Ciudad por modelo y estimulo, visitándolos á todos, y persuadiéndolos á la ereccion de diputaciones caritativas “con la actividad y ener gía tan conocidas y tan propias del zelo y saber de este digno magistrado. No oculta la Junta los deseos que tuvo siempre de curar á todos los enfermos pobres en el seno de sus familias, como han intentado muchos hombres sabios y sensibles, y €ou «mo estableció: el Sr. D. Manuel Sistérnes en el quartel de palacio de Madrid el año de 784, y se practica en Sanlúcar de Barrameda, cerca de tres siglos ha,'por la Cofradía de S. Pedro. Conoce “bien el beneficio que: los fundadores de. las” casas públicas de curacion: han
Ex hecho al universo para salvar de las dolencias y de-la muerte á la porcion mas necesitada de la humanidad. Pero en. teles. establecimientos , sin: 'duda mecesarios en un-gran pueblo, iba envuelta: la semilla de: un :sin= número de incomodidades, que afligirán siempre á los: dolientes aun ¡mas que la enfermedad misma. Romper las «dulces ataduras del amor; yode* la: naturaleza ¡arranca al hombre: del Fegazo de los! suyos > y .aislarle en rededor, digamoslo así quando mas ha menester sus desvelos y cariño , abandonarle 4 unas gentes desconocidas y mercenarias, cuyos ojos: ha..encallecido ya la vista : ¡continua delas:¡ miserias, * es querervahogan: depronto todos los! sentimientos, de humanidad: que ha impreso ¡el- Criador en. el hombre ,. y: vivirán iniéntras/ viva su corazon+- Los.objetos de horror «que inevitablemente de cercan .en. el hospital ,. Ja ,vistaside un moribuado que fallece al lado de ¿su enfermedad misma , «la suerte acaso. de entrar en Un, lecho tibio todavía por «el. cadáver que acaba de espirar en él, junto con' la! memoria amarga de las prendas de su -amor.» desus padres, de su muger , de:»sus: hijas abandonadas «¿quanto no flechan: su. corazon' y: atormentan de continuo su. fantasía, agravando 'el principio, de su No ¡en vano los infelices enfermos rehus yen tan obstinadamente los hospitales, que Arz rostran mas bien la, penuria, mayor y aun la
(a0) misma muerte entre los brazos amados dé su familia.: Está observado constantemente que en Sevilla solo:van 4: estas casas. lós ;pordiow seros sin hogar.> En la demarcacion de Santa Cruz, abundantísima + en enfermos «pobres por las causas sobredichas , solamente: hay mes moria de uno conducido :4 hospital «en el es» pacio de quatro años, :á: pesar de: los oficios del Sr.: Cura ,” que contra: sus!ideas. y des seos los: ha: exhortado á ello 'repetidamente, por no “verlos perecer baxo: un: cúmulo “da miserias que no podia remediar. Aunque fue= ra un capricho esta resistencia y :aborrecio miento -á los hospitales ¿abandonaríamos: á:esa tos desventurados: y: los: sacrificaríamos:por eso á su capricho? Ello. es" :indisputable! primes ramente ,.que donde quiera que sésha»exepi cido “hasta “ahora la hospitalidad.doméstica 6 familiar, el número de muertos: respeto de los enfermos es 'mas de ¿la «mitad menor. que: en los «hospitales públicos. Es «en «segundo Jul gar evidente, que el costo<deestas rcurációs nes en las casas es sin comparación” menor que en los hospitales, donde: la «dotácion: de xefes- y ministros, reparaciones del edificio, res posicion''ide ¿muebles y - demas gastos exceden de ' ordinario “al mero: seryicio de los: enfermos. Es indudable: por último, que si el “horror po= pular á los hospitales es una preocupacion , es una preocupacion necesaria en Sevilla, donde- las: varias casas de: curacion no pudieran en sel. actual: estado sostener “la innumerable
Car multitud de Pa e de. su numerost= simo vecindario. ...... 16D var A despecho de; estas razones y de sus piadosos deseos, solamente se ha encargado la Junta de curar: á «los que no puedan trasladarse (á los hospitales. Mas aunque desprecia» se las justas consideraciones que exijen esta .condescendencia con algunos enfermos, ya por respetos de honor, ó. sigilo, ya, por la delica» .deza de su: educacion, ya por su horror sumo ¡y resistencia, que tal yez ni debe ni puede «vencerse, ya finalmente por otros: motivos que ¿ofrecen á menudo las circunstancias ¿pudie- «a abandonar á muchos otros, que forzosa= mente. han:de ser curados: en sus casas? ¡Quántas enfermedades no tienen en Sevilla, curacion pública !: La perlesía, la alferecía, la tiña, el reu- ¡matismo, todas -las: enfermedades habituales no «se curan en los: hospitales de esta Ciudad: otras] como sucede ¿las venéreas; no¡se curan luego y universalmente, . sino. con: espera y opcion: otras en suma llevan al enfermo ¡á tal punto de pos- «traciom, que si: ¡tal «vez.la ¡necesidad le fuerza á buscar el asilo público, no puede: ya ser removido del lecho. La convalescencia, tan delicada: y. expuesta: como: Ja enfermedad misma, -y muchas yecesde. mas duracion , ni puede ¡darse completamente .en: los hospitales por sus escasas rentas, ni debe: tampoco: darse: por el .ayre malsano: € inaccion sedentaria de ellos 5 ¿que Muy. léjos. deayudar, al restablecimiento .delos, enfermos», lesocasiona, nuevas y mas peligrosas dolencias. 3
(am) La Junta pues dslbe socorrer“ 4 esta clase de necesitados con preferencia 'á todas las demas. En ningun “estado' tiene “él hombre mas derecho á los auxilios" de sus conciudadanós, que “en su enfermedad , en lá 'qual al paso que se aumentan «sus necesidades, se le ami noran todos los medios de satisfacerlas. Mas no pudiera hacerse con los inciertos y escasos for dos de una! subscripción “de 'inuy pocos - -indi- viduos, si el Emo. Sr. Cardeñal Atzobispo"so= bre las limosnas ya dichas, nó contribuyess á este fin con las medicinas que da generalmente á todos los pobres de la Ciudad, y si los Sres. D. Jorge Cisneros y'D. Josef Bópez de “Castro, profesores' el uo de Medicina y el otro de Cirujía médica' no hubiesen desde lue-= go ofrecido asistir graciosamente “4 todos” los enfermos de cargo de la Junta, como lo han hecho hasta ahora con tanta presteza, freqiiencia, esmero y “felicidad, “que no “es bastante esta sencilla memoria po remunerar * su ins= truccion y virtud. : -———Con estos auxilios” ha “asisitdo la Fiaiggo á 68 enfermos ,' dando '¿ ¿o de ellos toda la cura y alimentos, y socorriendo'4' los restan= tes con limosnas' sueltas; proporcionadas 4 su necesidad. En este número se incluyen 16 há. bituales, 6 lisiados, 6 postrados' én cama, á los quales la perpetuidad irremediable de sus dolencias hace“mas necesitados y mas acreedores 4 los socorros. Cerradas “las enfermerías públicas pata estos “pobres incurables y pere
(23) cerán abandonados, ya en los freqiientes ataques que. les da por tiempo su enfermedad » ya. no ménos en: la penuria á que su inhabilidad los condena de por vida, si la beneficencia cristiana no les proporciona en sus casas el sustento y alivios que no pueden ellos adquirir. Tambien se ha socorrido á dos mugeres. en “sús partos , y asistido á otras dos completamente. . Ni por “atender. é estos, abandonó la Junta á las demas clases de infelices en el estado de sanidad. Mas apénas comenzaba á repartir so- .corros pecuniarios entre los necesitados de sustentoy á pagarla habitacion á otros. y escuela á un huérfano desamparado, 4 distribuir ropas á ¡los.mas desnudos, 4 muchos de ellos calzado, á otros. camisas, á, Otros xergon, capote, calzones, jubon) enaguas y demas vestiduras, extendiendo sus. limosnas. mas acaso, de lo que sufria la contribucion, quando, llamó, toda su atención «la: miseria del. vecindario, que. subió en la anterior calamidad á la mayor altura, aumentándose la carestía de víveres, y menguando á la par ó faltando del todo los auxilios de los jornaleros, que en gran parte se desocuparon. Para socorrer quanto fuese posible la hambre general, ocurrió luego el pensamiento de establecer una sopa económica, de: que hizo yarios ensayos el Sr. Cura; pero la escasez y subido precio de las semillas hari-- nosas obligó á desistir del proyecto , dando en su lugar porciones de arroz, que ú pesar:
: (24) de su carestía era á la sazon el mantenimien. to mas cómodo, y mas' sano y “conocido del Pueblo que esotras” menestras. * Repartiéronse pues desde Febrero hasta mediado Junio 7044 raciones de 4 onzas entre 374 pobres, dán»- dolas á algunos diariamente, y á losotros, sino con la freqiiencia “bastante á su necesidad, excesiva ciertamente * para. los caudales de la Junta, que al fin debió acortar” sus li- “mosnas para equilibrarlas”con el ingreso. La distribucion de estos varios socorros se “manifiesta en las cuentas presentadas por el “Sr. Cura: con tanta menudencia y prolixidad, que no se ha dado -alguno, por pequeño que “sea, de que no conste determinadamente á quien “se dió, en que dia, quanto y por que motivo. De dichas cuentas se deduce el número total de 405 personas socorfidas' en esta ó la otra for- “ma+:' y unidas “las contribuciones habidas cad: mes , y reducidas' las: limosnas dadas en «st “descuento 4 las distintas clases de necesidad remediadas, resultan: el cargo y data siguientes: 14
(£3) -—BuMA-DE LAS CONTRIBUCIONES RECIBIDAS. De la subscripcion y otras limosnas de Octubre de 1804». + + 1147. De Noviembre. +... +. . «6 1047» De Diciémbre. . . «.<%n. «. 12070 De Enero de 18035: «e. . « 107I De Febrero... ..... ... YOlo De Marzo... 0...» . 1329. De Abril HE IA TL Oe De Mayo. . +. «o... .. « 1109 De Junio. 66... . 0. 4... 0. 100,0 1249+ k Total. . . 10189. SUMA DE LAS LIMOSNAS DADAS. De 7o arrobas y 11 libras de ar-- roz compradas á varios precios. 4135» De la asistencia á 68 enfermos. . 2797» De 4 partos. «2... oo... 133 De medicinas en: algunos dias de: Mayo, en que estuvo suspensa la botica «arzobispal::. «+ +. +. 60. De comprar rOpAS: . o... ..« 317» De pagar casas y escuela. « . . 328. De: socorros :sueltoS.. «e «+» +. 2195 De la: impresion de recibos para -' Ja.cobranza' y compra de libro. 104. - 20 mrs, Total. . . 10270. ¡MDP .o d + 1 Alcance»... Bl...