scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

El Paleolítico Superior Final en el sur de la Península Ibérica: los yacimientos de la provincia de Málaga

Cortés Sánchez, Miguel

Abstract

La provincia de Málaga reúne el mayor número de yacimientos del Sur de la Península Ibérica con registros arqueológicos del último Pleniglaciar. Este trabajo expone el estado de la investigación de los yacimientos Magdalenienses malagueños, del cual se deriva que, desde el punto de vista cronoestratigráfico y de la cultura material, todos los yacimientos Magdalenienses de Málaga son catalogables dentro del Magdaleniense Superior Mediterráneo. Por último, exponemos una síntesis de la secuencia cultural y de las nuevas perspectivas de la investigación de la cultura material, y los modelos subsistenciales y de poblamiento del Magdaleniense en el Sur de la Península Ibérica.

Full text

EL PALEOLÍTICO SUPERIOR FINAL EN EL SUR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA: LOS YACIMIENTOS DE LA PROVINCIA DE MÁLAGA Miguel Cortés Sánchez Universidad de Córdoba RESUMEN La provincia de Málaga reúne el mayor número de yacimientos del Sur de la Península Ibérica con registros arqueológicos del último Pleniglaciar. Este trabajo expone el estado de la investigación de los yacimientos Magdalenienses malagueños, del cual se deriva que, desde el punto de vista cronoestratigráfico y de la cultura material, todos los yacimientos Magdalenienses de Málaga son catalogables dentro del Magdaleniense Superior Mediterráneo. Por último, exponemos una síntesis de la secuencia cultural y de las nuevas perspectivas de la investigación de la cultura material, y los modelos subsistenciales y de poblamiento del Magdaleniense en el Sur de la Península Ibérica. PALABRAS CLAVE Málaga. Magdaleniense. Secuencia cronocultural. Síntesis. Perspectivas. ABSTRACT In South of Iberian Peninsule the known of the Last Pleniglacial sites are almost all located in Málaga province. This paper puts forward the knowledge of the research of the Magdalenien sites of the Málaga province. From the chrono-stratigraphic and the material culture point of view, all magdalenien sites of Málaga show characteristic own of Upper Mediterranean Magdalenien. Finally we put forward a synthesis of the cultural sequence and the news perspectives of investigation of the material culture, the settlement and subsistence models of the Magdalenien in the south of Iberia Peninsule. KEY WORDS Málaga. Magdalenien. Chronocultural sequence. Synthesis. Perspectives. INTRODUCCIÓN La provincia de Málaga constituye un área geográfica privilegiada para el estudio de las manifestaciones culturales encuadradas en el Tardiglaciar würmiense convencional. Esta aseveración queda sustentada en el hecho de encontrarse, en este ámbito geográfico, la mayor parte de los yacimientos conocidos (Cuadro 1). Sin embargo y a pesar de esta riqueza relativa, los datos disponibles son aún demasiado fragmentarios como para permitir una articulación regional por sí mismos. Ante este hecho, resulta imprescindible recurrir a la secuencia cronocultural propuesta para este período en otros ámbitos de la vertiente mediterránea española. Así pues, para poder contextualizar de forma adecuada los vestigios que analizaremos a continuación, creemos preciso exponer en primera Mainake, XXIV/2002 280 Miguel Cortés Sánchez instancia y de forma sucinta las más recientes propuestas historiográficas sobre el Magdaleniense y Epipaleolítico en el ámbito mediterráneo español. Asimismo, las particulares circunstancias de documentación de algunos vestigios y secuencias, requieren un análisis pormenorizado en el que aportamos nuevos datos para una contextualización más correcta de los principales enclaves arqueológicos y testimonios conocidos en la provincia de Málaga encuadrables en el Tardiglaciar. Finalmente, trataremos de sintetizar algunos de los aspectos más relevantes y apuntar algunas de las perspectivas de la investigación en curso sobre este período. (Cuadro 1) 1. EL MAGDALENIENSE EN EL SECTOR CENTRAL Y MERIDIONAL DEL MEDITERRÁNEO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA. ESTADO DE LA CUESTIÓN Y SECUENCIA La sistematización del Magdaleniense en la orla mediterránea peninsular ha sido obra de diversos autores (Fortea, 1973; Aura, 1988; 1989; 1995; 1997; Aura y Pérez, 1992, Aura et al., 1998; Martínez, 1989; Villaverde et al., 1998 y 1999; etc.). Según estos autores, restringiéndonos a una revisión del estado de la cuestión más reciente, tendríamos que las manifestaciones culturales desarrolladas durante el Tardiglaciar en el sector central y meridional del mediterráneo peninsular podrían secuenciarse de la siguiente forma (Cuadro 2). 1.1. El Magdaleniense antiguo a) Magdaleniense antiguo Mediterráneo (MAM)/Badeguliense “tipo Parpalló” y dos horizontes cronológicos (c. 16,5/16-14 ka. B.P.): Tipos A y B. La proximidad temporal entre el Episolutrense ibérico y el MAM-A o las diferencias tecnotipológicas existentes entre ambos no permiten explicar el segundo como evolución a partir del Solutrense Evolucionado tardío, hipótesis que sólo cuenta con el apoyo de las similitudes entre algunos elementos de arte mueble y de industria ósea (Aura, 1995; Villaverde y Martínez, 1995). Por otra parte, el Episolutrense ibérico sería contemporáneo al desarrollo del Badeguliense en los yacimientos de referencia, lo que ha llevado a algún autor a cuestionar la propuesta cronológica para el Solutrense evolucionado tardío ibérico y el MAM (Bosselin, 2000), aunque sólo desde posiciones apriorísticas e intuitivas y, en este sentido, cabe recordar además que el Solutrense terminal no se solapa con toda la banda cronológica del Magdaleniense Inferior Cantábrico y del SE de Francia (Aura, 1989). Aparte de Parpalló, este tipo de industrias no han sido localizadas en ningún yacimiento del Mediterráneo peninsular, situándose los paralelos más próximos en el Magdaleniense Antiguo portugués (Cabeço de Porto Marinho-Cerrado Novo), que cuenta con dataciones absolutas de c. 16,5-14 ka B.P. (Zilhão, 1997), lo que por otra parte podría delimitarnos, de forma indirecta, la probable ubicación cronológica en el Tardiglacial del MAM. b) Magdaleniense antiguo de talla laminar Tras analizar el conjunto de facies magdalenienses de Europa Occidental, algunos autores (Bosselin y Djindjian, 1988; Bosselin, 2000) ponen de relieve la existencia de industrias de lascado predominantemente laminar y la fabricación de útiles sobre hojita (30-70 %) en c. 15 ka. B.P., nominadas bajo el término facies M2. En esta línea, J. Fortea (en Aura, 1995: 17) apuntaba la posibilidad de la existencia de El Paleolítico Superior Final en el sur de la Península Ibérica: los yacimientos de la provincia de Málaga 281 Cuadro 1. Yacimientos magdalenienses en Andalucía. Cuadro 2. Sistematización del Final del Paleolítico Superior en el ámbito Mediterráneo de la Península Ibérica según J.E. Aura, 1995; Villaverde et al., 1998 y 1999 (*) y C. Olària, 1999. 282 Miguel Cortés Sánchez registros con estos parámetros en el ámbito mediterráneo peninsular, conjuntos que además podrían suponer el arranque de los atributos tecnotipológicos que se desarrollarían con posterioridad durante el Magdaleniense Superior Mediterráneo (MSM) (cf. Aura, 1997). En consonancia con esta idea, se sugiere que el MSM debería reestructurarse debido a la existencia, como ocurre en el ámbito cantábrico, de un horizonte sin arpones “¿Magdaleniense inferior cantábrico? que, sin grandes transformaciones en sus componentes líticos –pero con una importante variabilidad– incorporaría los arpones a partir de la mitad del XIVº milenio” (Aura, 1997:251). 1.2. Magdaleniense Superior Mediterráneo (MSM, c. 14-11/10,5 ka B.P.) Tampoco parecen existir vínculos tecnotipológicos claros entre el MAM-A o B y el MSM pues, en éste, las industrias aparecen marcadas por la generalización de un lascado básicamente laminar, la fabricación de elementos óseos y de un instrumental distribuido en grupos tipológicos característicos, donde tiene ahora cabida un contingente de útiles sobre hojita muy importante. Rasgos que parecen poner de relieve la probable relación del MSM con el MAM de facies laminar (M2). Respecto al límite más reciente, el MSM resulta también de difícil delimitación, debido a las dificultades para distinguir éste de las industrias del Epipaleolítico Inicial, problema íntimamente ligado a la ausencia de elementos diagnósticos claros, sobre todo óseos (Aura, 1997). La definición tipológica del MSM ha sido abordada analizando las proporciones de algunos índices tipológicos (sobre todo de raspadores, buriles y de utillaje microlaminar), así como la presencia/ausencia de determinados artefactos óseos (Fortea, 1973; Villaverde, 1981; Aura, 1995 y 1997; Villaverde y Martínez, 1995; etc.). A nivel diacrónico el MSM aparece dividido en diversas facies (Aura, 1995, 1997): a) MSM-A oinicial (Aura, 1995) (c. 14-13 ka B.P.) o Magdaleniense Medio Mediterráneo (Villaverde y Martínez, 1995; Villaverde et al., 1998 y 1999). Definido por la diversificación del utillaje lítico sobre laminitas, la presencia de triángulos, hojitas truncadas o dorsos más denticulación, mientras que en el apartado óseo no estarían presentes aún los arpones, siendo los elementos más característicos las puntas de doble bisel de sección cuadrangular, varillas y algunas agujas. Aparece documentado todavía en pocos yacimientos: Parpalló/Talud 5 y 4, Matutano-6; Cendres-XII (Villaverde y Martínez, 1995; Villaverde et al., 1998), y definido entre otros por una ratio IG>IB o un utillaje microlaminar moderado (Parpalló y Matutano) o rico (Cendres). La denominación de estas industrias del XIV milenio B.P. como MMM recurre a la valoración de la contemporaneidad y afinidad de determinados rasgos tecnotipológicos y decorativos sobre industria ósea o arte mobiliar en algunos yacimientos (Villaverde, 1994; Villaverde y Martínez, 1995; Villaverde et al., 1998 y 1999), si bien relativizando su entidad al considerar las particularidades regionales y cronológicas del Magdaleniense Mediterráneo. Por último, la aparición en Tossal de la Roca de un arpón de una hilera de dientes en el nivel III, que dispone de cinco dataciones AMS en c. 13,9-13 ka B.P., hace más compleja la tentativa de articular el Magdaleniense mediterráneo en base a estos artefactos (Cacho et al., 2001), si bien debemos considerar asimismo la incertidumbre que provoca una cronología tan El Paleolítico Superior Final en el sur de la Península Ibérica: los yacimientos de la provincia de Málaga 283 elevada para los rasgos morfológicos del citado arpón y la banda cronológica que habitualmente ocupan estos artefactos en el contexto mediterráneo peninsular. b) MSM-B con triángulos y arpones (c. 13-12 ka B.P.) Constituye con diferencia la etapa mejor documentada, circunstancia que puede quizás explicar la gran variabilidad interna de estos momentos. A nivel industrial viene caracterizada por una relación IG/IB en equilibrio o decantado hacia los buriles, así como un utillaje sobre hojita diversificado, en el que destaca sobre todo la presencia de triángulos (Aura, 1995). Entre la industria ósea sólo hay que añadir, respecto a la fase anterior, la aparición de arpones (o más bien generalización, si atendemos a las piezas de Matutano, Tossal, etc.), siempre con una única hilera de dientes (o Tipo A de M. Julien, 1982 y 1995) y de anzuelos rectos (este último hecho sólo en Nerja). Los yacimientos son muy numerosos (Bora Gran, Matutano-III, Parpalló/T.3-1, Cendres/II, Tossal/5, Algarrobo/2-5, Caballo/4, Nerja/M-16 y V/5-7) (Aura, 1987; 1995; 1997; Martínez, 1989; Villaverde et al., 1998, etc.). c) Magdaleniense superior Mediterráneo C (MSM-C) (c. 12-10,5 ka. B.P.) Los niveles asignados a esta etapa muestran una ratio IG/IB más equilibrada, un utillaje microlaminar menos rico y diversificado y un drástico descenso de los artefactos óseos. En este apartado vienen incluyéndose Matutano-II, Tossal-II, Algarrobo-1, Caballo-2 y Nerja-M/15-14 (Aura, 1995; 1997; Martínez, 1989; Villaverde et al., 1998; etc.). d) Aportaciones complementarias Aparte de esta secuencia, existen diversos trabajos que han permitido profundizar en la complejidad de los registros magdalenienses mediterráneos. Así, diversos autores (Aura, 1995; Villaverde y Martínez, 1995) han alertado de la existencia de una gran diversidad interna, en la que coexisten yacimientos que muestran un conjunto de útiles microlaminares importante y una relación IG>IB, así como una importante variedad tipológica ósea (Parpalló), junto a otros contextos dominados por los buriles (IB>IG: Cendres, Nerja o Bora Gran), a los que hay que añadir colecciones con escasa presencia de hojitas retocadas (Matutano-III y IV) o en las que la industria ósea es poco significativa (Matutano-3 y 1, Mallaetes o Tossal de la Roca-II y 2b). En este aspecto, conjugando las proporciones de buriles, raspadores y útiles sobre hojita, con la cuantificación y tipología de la industria ósea, se distingue la existencia de tres modalidades industriales dentro del MSM (Villaverde y Martínez, 1995), cuya propuesta ligeramente retocada por nuevos hallazgos sería: d.1.c. 14-13 ka B.P. encontramos conjuntos con mayor número de buriles que de raspadores, excepción hecha de Tossal-III (Cacho et al., 2001), el conjunto microlaminar puede ser elevado (Cendres III o Tossal III) o muy pobre (Matutano 5), mientras que la industria ósea suele ser abundante y con presencia de arpones: Cendres, Matutano 5 y Tossal-III. d.2.c. 13-11 ka B.P. con numerosas estaciones definidas por un elevado índice de hojitas retocadas, mientras en la industria ósea se generalizaría la presencia de arpones. d.3.c. 11-10 ka B.P., la tónica será una relación IG>IB, un utillaje microlaminar mayoritario (más frecuente) o pobre (Matutano-2), mientras la industria ósea es poco significativa. 284 Miguel Cortés Sánchez e) Otras Propuestas Recientemente se ha planteado una nueva nomenclatura para el MSM y Epipaleolítico Microlaminar (EM) en el Mediterráneo (Olària, 1999) (Cuadro 2). ●Magdaleniense Superior (c. 14-13 ka B.P.) Conjuntos con proporciones significativas de buriles, el retoque abrupto no es muy importante y en el apartado óseo aparecen ya los arpones. ●Magdaleniense Superior Evolucionado (c. 13-12 ka B.P.) Definido por la gran diversificación tipológica en los tipos líticos fabricados con retoques abruptos, laminares y microlaminares; generalmente existe una relación IG>IB y se produce la disminución del número de arpones y de los soportes sobre asta. ●Magdaleniense Superior Final/Epimagdaleniense (c. 12-11 ka B.P.) Caracterizado asimismo por una gran diversificación, así como por una modificación significativa de los distintos grupos tipológicos, aunque en general domina el utillaje microlaminar (Iuml) y en segundo término, salvo excepciones, los raspadores, mientras que los denticulados decrecen de forma sustancial. ●Epipaleolítico Microlaminar I (c. 11-10 ka B.P.) Con industrias cambiantes en las que adquieren gran importancia las laminitas y puntas de dorso, en un contexto en el que normalmente se produce una relación IG>IB y un incremento de los denticulados. ●Epipaleolítico Microlaminar II (c. 10-8 ka B.P.) Industrias microlaminares dominadas por el IG, por encima de IB o Iuml, mientras ascienden de forma notable denticulados y descienden las raederas. En los momentos más avanzados se incorporan algunos geométricos o bien existe contemporaneidad con estaciones con este tipo de industrias. 2. EL MAGDALENIENSE EN EL SUR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA. LOS YACIMIENTOS DE LA PROVINCIA DE MÁLAGA Si exceptuamos el yacimiento cordobés El Pirulejo (Asquerino et al., 1991; Cortés et al., 1997 y Cortés, 2002), los yacimientos más relevantes para el conocimiento del Magdaleniense en el sur de la Península Ibérica se encuentran en la provincia de Málaga (Cuadro 1). Aplicando un criterio clasificatorio de carácter cualitativo, según procedan los materiales de un contexto estratigráfico, concreto o contrastable en un futuro o carezcan de él, los emplazamientos malagueños pueden agruparse en dos grupos: 2.1. Yacimientos con secuencia estratigráfica Reunimos aquí cinco estaciones arqueológicas: Cueva de Nerja, Cueva Victoria, Hoyo de la Mina, Abrigos 4 y 6 del Complejo del Humo: 2.1.1. Cueva de Nerja (Nerja, Málaga) La visera que daba paso al interior del cavernamiento, actualmente colmatada por sedimentos, se ubica a unos 158 m s.n.m. y a un kilómetro de la orla litoral actual. Este yacimiento ofrece con diferencia la serie mejor contrastada en extensión, profundidad, contextualización cronológica, artística, etc., del sur de la Península Ibérica para el El Paleolítico Superior Final en el sur de la Península Ibérica: los yacimientos de la provincia de Málaga 285 Pleistoceno Superior final y Holoceno antiguo (Jordá, 1986; Jordá et al., 1990; Aura, 1995; Aura et al., 1998; Sanchidrián, 1994b; Pellicer y Morales, 1995; Pellicer y Acosta, 1997). De las distintas estancias que compartimentan la cavidad, las tres más externas (salas del Vestíbulo, Mina y Torca) mantienen sedimentos con materiales propios del Paleolítico Superior (Cuadro 3), coronados por potentes depósitos conteniendo elementos culturales neolíticos y calcolíticos (Pellicer y Acosta, 1997). Tras una fase erosiva, que llega a afectar al techo de los niveles solutrenses, se depositan industrias con pautas tecno-tipológicas propias del Magdaleniense Superior Mediterráneo, encuadradas a nivel cronológico en el XIII milenio B.P. (Cuadro 3): Unidad 3 de Vestíbulo (niveles 7 a 5) y Mina 16 a 14, excavaciones F. Jordá, a los que cabría añadir probablemente los niveles 7A del Corte Mina/80A y 7.8 del corte Torca/79, excavaciones de M. Pellicer (Aura, 1995; Pellicer y Acosta, 1997; Cava, 1997). La industria lítica tallada de este segmen- to del relleno sedimentario de Nerja expresa, respecto a etapas anteriores, una drástica reducción de los módulos tipométricos, al tiempo que se incorporan como elementos novedosos los triángulos escalenos, arpones y anzuelos rectos (Aura y Pérez, 1998), en tanto que en la fabricación de puntas de proyectil sobre materia dura animal predomina la elección del asta sobre el hueso (Aura, 1986; Aura et al., 1998). En el tránsito Pleistoceno-Holoceno (cf. Cuadro 3), se deposita un conchero antrópico cuya base ha sido datada en el XI milenio B.P. e industrias epipaleolíticas en la Unidad 4 de Vestíbulo (nivel 4) y Mina 12 y 13, de las excavaciones del F. Jordá (Cuadro 4). Las industrias asociadas a estos depósitos mantienen las pautas microlaminares esbozadas para el Magdaleniense, incorporando algún triángulo escaleno y puntas de dorso curvo, pero incrementándose ahora la producción de lascas, en detrimento de las laminitas, y de cantos tallados sobre rocas metamórficas que, con frecuencia, aparecen impregnados de color negro y de ocre rojo; en tanto que en la industria ósea, que se enrarece, desaparecen los arpones pero se mantienen los biapuntados, si bien mostrando ahora una predilección por el hueso, mientras que en el tramo más reciente desaparecen los cantos tallados y se mantiene un parco conjunto microlaminar que “merecería ser descrito como parageométrico” (González-Tablas, 1986; Aura et al., 1998:222-223). Otros depósitos asimilables a este último período serían probablemente (cf. Cuadros 3 y 4): los niveles 6 del corte Mina/79, 6 de Mina/80A, (8.630±350 B.C.), 7 de Torca79 y 12 de Torca/82, todos ellos de las excavaciones de M. Pellicer (Pellicer y Acosta, 1997; Cava, 1997). Nerja constituye asimismo una de las estaciones andaluzas con mejores manifestaciones artísticas, tanto mobiliares (con ejemplares solutrenses y magdalenienses; Sanchidrián, 1986; Pellicer y Sanchidrián, 1998) como parietales, en este caso con un notable conjunto de representaciones agrupadas según criterios tecnoestilíticos en dos grandes bloques cronoculturales: Solutrense y Magdaleniense Superior (Sanchidrián, 1994b). Recientemente la cronología asignada al santuario Solutrense ha sido ratificada por datación directa (AMS) de los pigmentos (19,9±0,21 ka B.P.) (Sanchidrián, 2000 y Sanchidrián et al., 2001). Por último, mencionaremos que por mediación de Dª Mercedes Cañadas (Conservadora del Museo Provincial de Málaga) ha podido ser localizado parte del material extraído por A.M. de la Quadra Salcedo en las dos campañas de excavación que esta investi- 286 Miguel Cortés Sánchez gadora llevó a cabo, entre 1962 y 1963, sobre 14 m2de la Sala del Vestíbulo. La colección, compuesta por varios miles de items (básicamente restos faunísticos), constituye un repertorio de primer orden para complementar el análisis diacrónico de las estrategias subsistenciales y patrones de expresión simbólica (ornamentos e inhumaciones) ya conocidas en este yacimiento. Este conjunto está siendo estudiado por un grupo interdisciplinar (arqueozoólogos, paleoantropólogos y arqueólogos)1. 2.1.2. Cueva de la Victoria (Rincón de la Victoria, Málaga) También conocida como Cueva del Cantal Alto, se abre al exterior mediante una torca ubicada a unos 70 m s.n.m. y unos 600 m de la actual línea de costa. Fue dada a conocer por S. Giménez Reyna, quien en compañía de C. Rein, llevó a cabo excavaciones durante los años 1940 en la denominada Sala del Dosel (Giménez, 1941 y 1946). La serie estratigráfica documentada por estos investigadores (Cuadro 5) estaba compuesta por un nivel superficial de entre 30-50 cm, con un componente material neolítico; otro intermedio de 20 cm estériles y otro inferior de 70 cm de grosor en el que constató la existencia de hogares, malacofauna y un depósito sin presencia de cerámica en el que se recogieron algunos cantos rodados. Con posterioridad, J. Fortea (1973) sondea el relleno sedimentario de la Sala de las Conchas y realiza una sucinta descripción de sus hallazgos (Fortea y Giménez, 1973). Así menciona (cf. Cuadro 5), en un contexto de escasa representación tipológica, la existencia de un estrato Neolítico; otro con artefactos propios de un Epipaleolítico Microlaminar de facies aziloide, imbricados en un auténtico conchero en el que aparecen además cantos tallados, y por último otro nivel Magdaleniense Superior. También se conocen dos arpones completos de una hilera de dientes (uno de dos y otro de tres) y decorados (dados a conocer por E. Ripoll, 1970), catalogables por tanto como arpones unilaterales de Tipo A (Julien, 1982; 1995); uno con motivos de ángulos dobles e incisiones transversales al eje de la pieza y el otro con un zigzag que rodea el fuste (Fortea, 1973). Lo aplanado de las secciones, sobre todo en uno de ellos, y lo escasamente destacado de los dientes apuntarían hacia un Magdaleniense Superior algo tardío (Fortea, 1973: 319), atribución que se vería asimismo avalada por nuevos hallazgos de arpones aplanados en momentos tardíos del área mediterránea (Barrachina, 1999). Sin embargo, y aunque estos artefactos forman parte de forma habitual del catálogo de vestigios magdalenienses de la orla mediterránea española, nunca fueron publicados con acompañamiento gráfico ni se había especificado la materia prima empleada, permaneciendo estos apartados hasta el momento inéditos. A través de Dª Mercedes Cañadas (Museo Provincial de Málaga) tuvimos conocimiento del envío que realizó el Director de esta institución (D. Manuel Casamar) al Museo Arqueológico de Sevilla de dos arpones sin especificar el origen. Desplazados a esta última entidad pudimos comprobar que los citados objetos aparecían expuestos en la sección dedicada al Paleolítico, si bien indicando su procedencia geográfica en el área cantábrica española. 1 Proyecto de Investigación “Revisión, estudio y contextualización de los restos arqueológicos procedentes de las antiguas excavaciones del Patronato de la Cueva de Nerja”, dirigido por el autor y patrocinado por la Fundación Cueva de Nerja; el estudio de materiales cuenta asimismo con la autorización de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. El Paleolítico Superior Final en el sur de la Península Ibérica: los yacimientos de la provincia de Málaga 287 Cuadro 3. Correlación de la secuencia estratigráfica Tardiglacial de las distintas salas de la Cueva de Nerja. Elaboración propia a partir de los datos de Aura et al., 1998; Pellicer y Acosta, 1997 y datos inéditos de las excavaciones de A.Mª de la Quadra Cuadro 4. Principales índices tipológicos de los niveles magdalenienses y epipaleolíticos de la Cueva de Nerja. MSM (Magdaleniense Superior Mediterráneo, A-B.C., según denominación de Aura, 1995) (Según datos de González-Tablas, 1986; Aura, 1986 y 1995; Cava, 1997. En este último caso, elaboración propia según la Lista Tipo de D. Someville-Bordes a partir de los datos de esta autora) Cuadro 5. Cueva de la Victoria. Secuencia cultural por salas 294 Miguel Cortés Sánchez existentes entre las estaciones costeras e interiores o la articulación territorial del sur de la Península Ibérica durante el Tardiglacial. Ahora bien, estos indicios constatan la existencia, en las primeros, de una actividad de aprovisionamiento y puesta en circulación de este tipo de recursos simbólicos. Este hecho abre expectativas de cara a abordar en un futuro, cuando dispongamos de un contingente de datos apropiado, aspectos relativos a la simetría/asimetría de la representación de especies en los distintos emplazamientos, vislumbrar modelos/vías de circulación o tendencias modales internas sincrónicas y diacrónicas. Por último y para cerrar el epígrafe simbólico mencionaremos que existen fundados indicios de enterramientos de edad magdaleniense procedentes de Cueva de Nerja, excavaciones A.M. de la Quadra (1962- 1963), que están siendo analizados en la actualidad. 2.4. Estrategias de subsistencia La estrategias subsistenciales para el Magdaleniense meridional sí disponen de datos más contrastados, aunque de nuevo concentrados por el momento a un único yacimien- to, Cueva de Nerja, que propone un modelo polarizado hacia la explotación de los medios costeros y la aplicación de técnicas de marisqueo y pesca, para lo que se crean artefactos óseos ad hoc, como las micropuntas o anzuelos rectos (Aura y Pérez, 1998). No deja por ello de tener un peso predominante entre los macromamíferos depredados la cabra, aspecto determinado sin duda por la situación orográfica del yacimiento, complementada con otros ungulados y numerosos lagomorfos y aves (Aura y Pérez, 1992; 1995), siguiendo un patrón que sintoniza bien con el modelo económico explicitado por diversos autores en los yacimientos magdalenienses del ámbito mediterráneo peninsular (Villaverde y Martínez, 1995; Aura y Villaverde, 1995; Aura y Pérez, 1995). Sin embargo, aparte de los mamíferos continentales contamos con una captura y recolección intensiva de especies marinas (mamíferos, peces, moluscos...) que no tiene parangón en ningún yacimiento magdaleniense de la orla litoral mediterránea, pues aporta p.ej. una relación ictiofauna/lagomorfos de cinco a uno (Aura y Pérez, 1992 y 1995). Los datos deducidos de la explotación de estos recursos de escaso potencial parecen indicar una estrategia de aprovechamiento del entorno circundante, que recurre, para optimizar y dilatar la ocupación del asentamiento, a la ampliación del espectro económico, mediante una “especialización” en la que llega incluso a detectarse la captura de peces de aguas profundas, lo que sería indicio quizás de un cierto dominio de la navegación, que arranca desde el Magdaleniense Superior Final al Epipaleolítico Microlaminar/ Epimagdaleniense (Aura y Pérez, 1992 y 1995; Rodrigo, 1994). Este modelo puede quizás ser extensivo a buena parte de la costa malagueña, si atendemos a algunos indicios procedentes de Higuerón o Victoria. Sin embargo, quizás sean los nuevos trabajos desarrollados en Hoyo de la Mina o los que puedan llevarse a cabo en los yacimientos del Complejo del Humo los que permitirán contrastar con más detalle la vigencia y distribución territorial de este patrón al final del Tardiglaciar en la costa malagueña. Frente a esta estrategia de alta diversificación e intensificación de la explotación de los recursos disponibles en la franja costera, no disponemos de datos solventes procedentes de emplazamientos ubicados al interior. Así, en Málaga no existen yacimientos conocidos/estudiados que aporten información al El Paleolítico Superior Final en el sur de la Península Ibérica: los yacimientos de la provincia de Málaga 295 respecto, circunstancia que se repite prácticamente para todo el sur peninsular, ámbito geográfico en el que sólo disponemos de datos arqueofaunísticos magdalenienses contrastados en El Pirulejo; apartado que se encuentra en estudio (M.D. Asquerino, comunicación personal). A pesar de estas carencias, puede apuntarse la gran trascendencia que las franjas costeras tiene en las poblaciones magdalenienses y, en este sentido, queda patente la existencia de una articulación territorial de carácter estacional, así como el desarrollo de patrones de adquisición de recursos apoyado en un sistema tecnológico muy normalizado y una clara repercusión en el ámbito simbólico. En este último apartado observamos la incorporación a los repertorios faunísticos representados de elementos figurativos marinos, como sería el caso de las “focas” de Nerja (Pérez y Raga, 1998), los pleuronéctidos pintados en La Pileta o el pisciforme grabado de Doña Trinidad (Sanchidrián, 1994), ejemplos que no dejan lugar a dudas sobre la trascendencia de los cambios económicos en el acervo simbólico magdaleniense. 3. CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS EN LA INVESTIGACIÓN DE LAS MANIFESTACIONES CULTURALES DEL FINAL DEL TARDIGLACIAR EN MÁLAGA Como hemos expuesto la mayor parte de los yacimientos magdalenienses conocidos en el sur de la Península Ibérica se localizan en la provincia de Málaga (Cuadro 1). En consonancia con este hecho, si exceptuamos el yacimiento El Pirulejo (Asquerino et al., 1991; Cortés et al., 1998; Cortés, 2002), la mayor parte de la información para este período procede de emplazamientos malagueños. A pesar de esta riqueza relativa, hay que reconocer la escasa calidad de los datos, debido tanto al predominio de las colecciones descontextualizadas como a las carencias relativas a un marco cronoestratigráfico y paleoambiental preciso, aspectos sólo tratados en detalle en Cueva de Nerja. Respecto a la secuencia cronocultural, los distintos vestigios de la provincia de Málaga parecen concentrarse en una banda cronológica corta, pues todos ellos parecen correlacionarse con ocupaciones asimilables al Magdaleniense Superior Mediterráneo (MSM-B y C y c. 12,5-10,5 ka B.P.) (cf. Cuadro 8). En este contexto, carecemos pues de datos objetivos para evaluar el origen del Magdaleniense en el sur peninsular y su relación con el Solutrense regional. Así pues, sólo cabe apuntar que los datos conocidos parecen poner de relieve un proceso que sigue pautas muy próximas a las propuestas para el sector central del Mediterráneo español, esto es, unos profundos cambios en la fase más tardía del Tardiglaciar, que atañen tanto al ámbito tecnológico como al subsistencial o simbólico. Así, las industrias líticas experimentan claras modificaciones respecto al Solutrense, amplia y suficientemente descritas en la bibliografía (Fortea, 1973; Aura, 1995; Sanchidrián et al., 1996, etc.) y que afectan a todos los ámbitos tecnotipológicos (técnicas, esquemas operativos, utillaje, etc.). En la industria sobre materia dura animal hallamos la incorporación, como elementos más diagnósticos, de arpones de una hilera de dientes en emplazamientos costeros (Cueva de Nerja, Victoria, Higuerón y Hoyo de la Mina) que apenas si permiten una adscripción s.l. al MSM, en la que sólo en algún caso como en Victoria, lo aplanado de las secciones permitirían ubicarlos quizás en momentos avanzados. Respecto a la secuenciación del Magdaleniense en los yacimientos malagueños (Cua- 296 Miguel Cortés Sánchez dro 7), ésta sólo puede articularse de momen- to en Cueva de Nerja, donde estarían representadas las dos fases más recientes del MSM (B y C), mientras que el resto de yacimientos aguarda una calibración cronoestratigráfica de los distintos niveles (Hoyo de la Mina, Humo 4 y 6, etc.). Llegados a este punto, parece obligado abrir un capítulo a las perspectivas para los próximos años de los estudios sobre el Magdaleniense en la provincia de Málaga: a) Así y a pesar de este panorama, los estudios y análisis interdisciplinares en curso en diversos yacimientos (Bajondillo, Hoyo de la Mina, enclaves del Complejo del Humo, etc.), la revisión de materiales inéditos (Cueva de Nerja, excavaciones de A.M. de la Quadra) o los presumibles nuevos trabajos sobre los depósitos arqueológicos de los enclaves del Complejo del Humo, permitirán a buen seguro vertebrar en los próximos años modelos culturales que complementen o diversifiquen los patrones tecnológicos, económicos y simbólicos, etc. del Tardiglaciar, cuyo acervo queda en la actualidad capitalizado, casi en exclusiva, por Cueva de Nerja; asimismo, queda abierta la posibilidad de poder contrastar por primera vez con datos objetivos cuestiones como la génesis del Magdaleniense meridional, su grado de imbricación/relación genética en el Episolutrense regional, etc. b) En el apartado relativo a la reconstrucción paleoambiental del Tardiglaciar en nuestro contexto meridional, la información es aún insuficiente: en algunos casos porque los datos son demasiado generales para trascender una aplicación genérica, como sería el caso de algunos avances sobre sondeos en depósitos sedimentarios oceánicos (González et al., 2000); en otros, porque la práctica totalidad de los yacimientos adolecen de estudios pormenorizados de estos aspectos. Así, la información procedente de secuencias arqueológicas quedarían limitadas en la actualidad a algunas deducciones derivadas de estudios sedimentoclimáticos en Nerja o Bajondillo y polínicos en este último enclave. Cuadro 8. El Magdaleniense en los yacimientos de la provincia de Málaga El Paleolítico Superior Final en el sur de la Península Ibérica: los yacimientos de la provincia de Málaga 297 Ante esta situación se impone la necesidad de abordar líneas de investigación que aporten datos sobre el marco paleoambiental regional y su correlación con los principales cambios producidos en el hemisferio norte durante el Tardiglaciar. c) La contextualización cronológica del Magdaleniense en el sur peninsular es muy precaria, pues aunque existen algunas dataciones aisladas en yacimientos andaluces (cf. Sanchidrián et al., 1996), los únicos datos contrastados con materiales arqueológicos, cuantitativamente significativos, y con una correlación sedimentoclimática detallada proceden de nuevo de Cueva de Nerja. En este contexto se hace imprescindible, para poder abordar la ubicación cronológica de la versión meridional del Magdaleniense Mediterráneo, contar con más series de dataciones absolutas y secuencias arqueológicas estratificadas (en curso de vertebración en Hoyo de la Mina o yacimientos del Complejo del Humo. d) El origen del Magdaleniense y su filiación con el Episolutrense meridional. En Nerja, debido a las cicatrices erosivas existentes en los cortes analizados hasta el momen- to, los depósitos arqueológicos correlacionables con este proceso se encuentran desmantelados y del resto de enclaves no existen datos objetivos que permitan abordar este problema, cuestión que tampoco puede esclarecerse recurriendo a ningún otro encla- ve del sur peninsular conocido. Esta circunstancia impide analizar con base empírica dicho proceso. Así pues, esta cuestión sólo puede abordarse en la actualidad desde unas premisas hipotéticas, cargadas de apriorismos teóricos, que no permiten en modo alguno dilucidar la cuestión y que quizás puedan abordase con los trabajos en curso en los yacimientos citados. e) El epílogo del Magdaleniense y su entronque con el Epipaleolítico regional. En este capítulo, los datos de Hoyo de la Mina, Nerja, Victoria y otros yacimientos del ámbito mediterráneo peninsular (Fortea, 1973; Aura, 1995) apuntan una clara filiación evolutiva del Epipaleolítico regional en el Magdaleniense Superior Final, relación que a buen seguro podrá aquilatarse en los nuevos datos procedentes de Hoyo de la Mina y los yacimientos del Complejo del Humo. f) En cuanto a los modelos económicos costeros, hasta ahora, sólo disponíamos de los datos procedentes de Cueva de Nerja, caracterizado como vimos por una fuerte dependencia de los recursos marinos. Sin embargo, creemos que las estrategias subsistenciales deducidas en un único yacimiento no son extrapolables sin más al resto de emplazamientos costeros. Así pues, los estudios en curso en Nerja (Vestíbulo/1962-1963) y diversos enclaves costeros (Hoyo de la Mina, yacimientos del Complejo del Humo…), permitirán en primer lugar ampliar el conocimiento del modelo descrito en el primero y en segundo término contrastar la validez o particularidad de las estrategias económicas detectadas en este yacimiento. Otro de los aspectos que creemos de gran interés puede ser la delimitación de la proyección de los recursos marinos hacia el interior, que debe experimentar una dualidad funcional (subsistencial y simbólica) con tendencias inversas a medida que se progresa hacia el interior. Así, este proceso queda atisbado ya en la plasmación de zoomorfos marinos en santuarios del interior de la provincia (Pileta y Ardales) o soportes malacológicos marinos en yacimientos ubicados a más de 80 km. de la costa. En definitiva, testimonios y datos en curso de estudio que nos permiten intuir que nos hayamos ante una situación nueva y ser 298 Miguel Cortés Sánchez optimistas respecto al enriquecimiento de los datos conocidos, lo que a buen seguro posibilitará un conocimiento más amplio y preciso del Magdaleniense en el contexto geográfico de Málaga. AGRADECIMIENTOS Agradecemos al Dr. Pedro Aguayo de Hoyos la lectura crítica del epígrafe dedicado al yacimiento de El Duende; al Dr. José Luis Sanchidrián Torti, la información sobre los resultados preliminares obtenidos en los nuevos trabajos sobre el arte rupestre de Cueva Victoria, así como alguna información que nos puso en el camino de la localización de los arpones de este yacimiento; al Dr. Javier Fortea por los datos que nos ha suministrado sobre estas piezas; a Dª. Mercedes Cañadas sin cuyo celo profesional no habríamos podido encontrar finalmente estas piezas ni los materiales inéditos extraídos por A.M. de la Quadra de la Sala del Vestíbulo de Nerja; a la Fundación Cueva de Nerja que ha patrocinado el estudio de estos últimos materiales; y a los Drs. José E. Ferrer Palma, Ana Baldomero Navarro e Ignacio Marqués Merelo por permitirnos utilizar datos preliminares de las excavaciones de Hoyo de la Mina, campañas 1998 y 2000. 3. BIBLIOGRAFÍA ASQUERINO FERNÁNDEZ, M.D.; ARAQUE ARANDA, F.A.; MARTOS, E.; AGUILAR, R.; JIMÉNEZ, M.C.; LÓPEZ, N. & MUÑOZ, L. (1991): “El Pirulejo. Resultados preliminares de la campaña de 1991”. Estudios de Prehistoria Cordobesa, nº 5, pp. 87-130. Córdoba. AURA TORTOSA, J.E. (1986): “La ocupación magdaleniense de la cueva de Nerja (la sala de la Mina)”. La Prehistoria de la Cueva de Nerja (Málaga). Trabajos sobre la Cueva de Nerja, nº 1. Paleolítico y Epipaleolítico, pp. 205-268. Málaga. AURA TORTOSA, J.E. (1988): La Cova del Parpalló y el Magdaleniense de Facies Ibérica. Propuesta de sistematización de su cultura material: industria lítica y ósea. Tesis Doctoral. Universidad de Valencia. AURA TORTOSA, J.E. (1989): “Solutrenses y Magdalenienses al sur del Ebro. Primera aproximación a un proceso de cambio tecnoindustrial: el ejemplo de Parpalló”. Saguntum, nº 22. pp. 35-65. Valencia. AURA TORTOSA, J.E. (1995): El Magdaleniense mediterráneo: la Cova del Parpalló (Gandía, Valencia). Serie de Trabajos Varios, nº 91. Valencia. AURA TORTOSA, J.E. (1997): “Al sur del Ebro. Badeguliense y Magdaleniense en la región mediterránea (ca. 17.000- 11.000 BP)”. Centre d´Investigacions Arqueològiques, Girona. Sèrie Monogràfica, nº 17. El món mediterrani després del Pleniglacial (18.000-12.000 B.P.), pp. 243-254. Gerona. AURA TORTOSA, J.E.; JORDÁ PARDO, J.F.; GONZÁLEZ-TABLAS SASTRE, J.; BÉCARES PÉREZ, J. & SANCHIDRIÁN TORTI, J.L. (1998): “Secuencia arqueológica de la Cueva de Nerja; la Sala del Vestíbulo”, en Sanchidrián, J.L. & Simón, M.D. (Eds.): Las culturas del Pleistoceno Superior en Andalucía, pp. 217-236. Málaga. AURA TORTOSA, J.E. & PÉREZ HERRERO, C. (1998): “¿Micropuntas dobles o anzuelos?. Una propuesta de estudio a partir de los materiales de la Cueva de Nerja”, en Sanchidrián, J.L. y Simón, M.D. (Eds.): Las culturas del Pleistoceno Superior en Andalucía, pp. 339—348. Málaga. AURA TORTOSA, J.E. & PÉREZ RIPOLL, M. (1992): “Tardiglaciar y Postglaciar en la región mediterránea de la Península Ibérica (13.500-8.500 B.P.). Transformaciones industriales y económicas”. Saguntum, nº 25, pp. 25-47. Valencia. AURA TORTOSA, J.E. & PÉREZ RIPOLL, M. (1995): “El Holoceno inicial en el Mediterráneo español (11000-7000 BP). Características culturales y económicas”, en Villaverde, V. (Ed.): Los últimos cazadores. Transformaciones culturales y económicas durante el Tardiglaciar y el inicio del Holoceno en el ámbito mediterráneo, pp. 119-146. Alicante. AURA TORTOSA, E. & VILLAVERDE BONILLA, V. (1995): “Paleolítico Superior final y Epipaleolítico antiguo en la España mediterránea (18.000-9.000 B.P:)”, en Moure, A. y González, C. (Eds.): El Final del Paleolítico Cantábrico, pp. 313-340. Santander. AURA TORTOSA, J.E.; VILLAVERDE BONILLA, V.; GONZÁLEZ MORALES, M.; GONZÁLEZ SAINZ, C.; ZILHÃO, J. & STRAUS, L.G. (1998): “The Pleistocene-holocene transition in the Iberian Peninsula: continuity and change in human adaptations”. Quaternary International, vol. 49-50, pp. 87-103. BARRACHINA, C. (1999): “Estudio de la industria ósea”, en Olària, C. (Eda.): Cova Matutano (Villafamés, Castellón). Un modelo ocupacional del magdaleniense superior-final en la vertiente mediterránea peninsular. Monografíes de Prehistoria i Arqueologia Castellonenses, 5, pp. 185-219. Castellón. BOSSELIN, B. (2000): “Le Badegoulien en Europe sud.occidentale faciès régionaux, paléoenvironnement et filiations”, en El Paleolítico Superior Final en el sur de la Península Ibérica: los yacimientos de la provincia de Málaga 299 Paleolítico da Península Ibérica. Actas do 3º Congresso de Arqueologia Peninsular, vol. II, pp. 361-401. Oporto. BOSSELIN, B. & DJINDJIAN, F. (1988): “Un essai de structuration du Magdalénien français à partir de l’outillage lithique”. Bulletin de la Société Prehistorique Française, t. 85, 10-12, pp. 304-331. París. BREUIL, H. (1921): “Nouvelles cavernes ornées paléolithique dans la province de Málaga”. L’Anthropologie, nº XXXI, pp. 239-250. París. CACHO, C.; FUMANAL, M.P.; LÓPEZ, P.; LÓPEZ, J.A.; PÉREZ, M.; MARTÍNEZ, R.; UZQUIANO, P.; ARNANZ, A.; SÁNCHEZ, A.; SEVILLA, P.; MORALES, A.; ROSELLÓ, E.; GARRALDA, M.D. & GARCÍA, M. (1995): “El Tossal de la Roca (Vall d´Alcalà, Alicante). Reconstrucción paleoambiental y cultural de la transición del Tardiglaciar al Holoceno inicial”. Recerques del Museu d´Alcoi, 4, pp. 11-134. Alcoy. CACHO QUESADA, C.; JORDÁ PARDO, J.; DE LA TORRE SAINZ, I. & YRAVEDRA SAINZ DE LOS TERRERO, J. (2001): “El Tossal de la Roca (Alicante). Nuevos datos sobre el Magdaleniense mediterráneo de la Península Ibérica”. Trabajos de Prehistoria, nº 58, pp. 71-93. Madrid. CANTALEJO DUARTE, ESPEJO HERRERÍAS, M.M. & RAMOS MUÑOZ, F. (1997): Cueva de Ardales. Guía del legado histórico y social. 175º Aniversario del descubrimiento (1821-1996). Málaga. CAVA, A. (1997): “La industria lítica tallada de la Cueva de Nerja (Cortes de las salas de la Mina 80-A y 80B y de la Torca 82)”, en Pellicer, M. & Acosta, P. (Coord.): El Neolítico y Calcolítico de la Cueva de Nerja en el contexto andaluz. Trabajos sobre la Cueva de Nerja, nº 6, pp. 225-350. Málaga. CORTÉS SÁNCHEZ, M. (2002): El Paleolítico Medio y Superior en el sector central de Andalucía (Córdoba y Málaga). Tesis Doctoral. Universidad de Málaga. CORTÉS SÁNCHEZ, M.; ASQUERINO FERNÁNDEZ, M.D. & SANCHIDRIÁN TORTI, J.L. (1998): “El Tardiglaciar en la Cuenca del Guadalquivir. El caso de El Pirulejo (Priego de Córdoba, Córdoba)”, en Sanchidrián, J.L. & Simón, M.D. (Eds.): Las culturas del Pleistoceno Superior en Andalucía, pp. 157-178. Málaga. CORTÉS SÁNCHEZ, M. & SIMÓN VALLEJO, M.D. (1997): “Cueva Bajondillo (Torremolinos, Málaga). Aportaciones al Paleolítico en Andalucía”. Centre d´Investigacions Arqueològiques, Girona. Sèrie Monogràfica, nº 17. El món mediterrani després del Pleniglacial (18.000-12.000 B.P.), pp. 275-290. Gerona. CORTÉS SÁNCHEZ, M. & SIMÓN VALLEJO, M.D. (1998): “Cueva Bajondillo (Torremolinos, Málaga), implicaciones para el conocimiento de la dinámica cultural del Pleistoceno Superior en Andalucía”, en Sanchidrián, J.L. & Simón, M.D. (Eds.): Las culturas del Pleistoceno Superior en Andalucía, pp. 35-62. Málaga. COTINO VILLA, F. & SOLER MAYOR, B. (1998): “Ornamento sobre malacofauna ¿una perspectiva regional?”en Sanchidrián, J.L. & Simón, M.D. (Eds.): Las culturas del Pleistoceno Superior en Andalucía, pp. 301-323. Málaga. FORTEA PÉREZ, F.J. (1973): Los complejos microlaminares y geométricos del Epipaleolítico Mediterráneo Español. Memorias del Seminario de Prehistoria y Arqueología, nº 4. Salamanca. FORTEA PÉREZ, J. & GIMÉNEZ GÓMEZ, M. (1973): “La cueva del Toro. Nueva estación malagueña con Arte Paleolítico”. Zephyrus, nº XX. pp. 6-16. Salamanca. GARCÍA DE LA LEÑA, C. (1789): Conversaciones históricas malagueñas. Málaga. GIMÉNEZ REYNA, S. (1941): “Nota preliminar sobre la Cueva de la Victoria en la Cala”. Actas y Memorias de la Sociedad Española de Antropología, Etnografía y Prehistoria, t. XV. Madrid. GIMÉNEZ REYNA, S. (1946): Memoria Arqueológica de la Provincia de Málaga hasta 1946. Excavaciones Arqueológicas en España. Informes y Memorias, nº 12. Madrid. GIMÉNEZ REYNA, S. & LAZA PALACIOS, M. (1964): “Informe de las excavaciones en la Cueva del Higuerón o del Suizo”. Noticiario Arqueológico Hispánico, nº VI, pp. 60-67. Madrid. GONZÁLEZ DONOSO, J.M.; SERRANO, F. & LINARES, D. (2000): “Sea surface temperature during the Quaternary at ODP Sites 976 and 975 (western Mediterranean)”. Palaeogeography, Palaeoclimatoly, Palaeoecology, 162, pp. 17-44. GONZÁLEZ-TABLAS SASTRE, F.J. (1986): “La ocupación postmagdaleniense de la Cueva de Nerja (La sala de la Mina)”. La Prehistoria de la Cueva de Nerja (Málaga). Trabajos sobre la Cueva de Nerja, nº 1. Paleolítico y Epipaleolítico, pp. 269-282. Málaga. JORDÁ CERDÁ, F. (1986): “La ocupación más antigua de la cueva de Nerja”. La Prehistoria de la Cueva de Nerja (Málaga). Trabajos sobre la Cueva de Nerja, nº 1. Paleolítico y Epipaleolítico, pp. 195-204. Málaga. JORDÁ PARDO, J.F.; AURA TORTOSA, E. & JORDÁ CERDA, F. (1990): “El límite Pleistoceno-Holoceno en el yacimiento de la Cueva de Nerja (Málaga)”. Geogaceta, nº 8, pp. 102-104. Madrid. JULIEN, M. (1982): Les Harpons magdaléniens. XVIIe supplément à Gallia Préhistoire. París. JULIEN, M. (1995): “Harpons magdaléniens”, en Averbouth, A.; Bellier, C. & Billambozet, A. (coord.): Fiches typologiques de l´industria osseuse préhistorique. Cahier VII: Éléments barbelés et apparentés, pp. 13-28. Cerdarc. LAZA PALACIOS, M. (1972): “Los orígenes prehistóricos de Málaga”. Gibralfaro, nº 24, pp. 7-21. Málaga. LÓPEZ GARCÍA, P. & CACHO QUESADA, C. (1979): “La Cueva del Higuerón (Málaga): Estudio de sus materiales”. Trabajos de Prehistoria, vol. 36, pp. 11-81. Madrid. MARTÍNEZ ANDREU, M. (1989): El Magdaleniense superior en la costa de Murcia. Colección Documentos, nº 2. Murcia. MARTÍNEZ FERNÁNDEZ, G. & AGUAYO DE HOYOS, P. (1984): “El Duende (Ronda), yacimiento Epipaleolítico al aire libre”. Cuadernos de Prehistoria de la Universidad de Granada, nº 9, pp. 9-37. Granada. MUÑOZ VIVAS, V.E. (1998): “Elementos ornamentales de El Pirulejo (Priego de Córdoba), en el contexto de Andalucía”, en Sanchidrián, J.L. & Simón, M.D. (Eds.): Las culturas del Pleistoceno Superior en Andalucía, pp. 189-196. Málaga. OLÀRIA, C. (1999): Cova Matutano (Vilafamés, Castellón). Un modelo ocupacional del magdaleniense superior-final en la 300 Miguel Cortés Sánchez vertiente mediterránea peninsular. Monografies de Prehistòria i Arqueologia Castellonenques, 5. Castellón PELLICER CATALÁN, M. & ACOSTA MARTÍNEZ, P. (Coord.) (1997): El Neolítico y Calcolítico de la Cueva de Nerja en el contexto andaluz. Trabajos sobre la Cueva de Nerja, nº 6, pp. 225-350. Málaga. PELLICER CATALÁN, M. & MORALES MUÑIZ, A. (Eds.) (1995): La Fauna Holocena de la Cueva de Nerja. Trabajos sobre la Cueva de Nerja, nº 5. Málaga. PELLICER CATALÁN, M. & SANCHIDRIÁN TORTI, J.L. (1998): “Compresor/retocador decorado del Paleolítico superior final de la Cueva de Nerja”, en J.L. Sanchidrián & M.D. Simón (Eds.): Las culturas del Pleistoceno Superior en Andalucía, pp. 277-286. Málaga. PÉREZ RIPOLL, M. & RAGA, J.A. (1998): “Los mamíferos marinos en la vida y el arte de la Prehistoria de la cueva de Nerja”, en Sanchidrián, J.L. y Simón, M.D. (Eds.): Las culturas del Pleistoceno Superior en Andalucía, pp. 251-275. Málaga. RAMOS FERNÁNDEZ, J.; BAÑARES ESPAÑA, M.M.; AGUILERA LÓPEZ, R.; LÓPEZ, B. & BARTOLOMÉ, B. (en prensa): “El Abrigo 4 del Complejo del Humo (La Araña, Málaga): materiales recuperados de los derrumbes de 1983 y 1987”. Anuario Arqueológico de Andalucía. RAMOS FERNÁNDEZ, J. & DURÁN VALSERO, J.J. (1998): “El solutrense de la Araña (Málaga)”, en Sanchidrián, J.L. & Simón, M.D. (Eds.): Las culturas del Pleistoceno Superior en Andalucía, pp. 63-75. Málaga. RIPOLL PERELLÓ, E. (1970): “Acerca del problema de los orígenes del arte levantino”, en Valcamonica Symposium, pp. 57-67. Valcamonica. RODRIGO GARCÍA, M.J. (1994): “Remains of Melanogrammus aeglefinus (Linnaeus, 1758) in the Pleistocene-Holocene passage of the Cave of Nerja, Málaga/Spain”. Schriften aus der Archäeologist-Zoologishen Arbeitsgruppe Schleswig-Kiel. OFFA, vol. 5, pp. 348-351. SANCHIDRIÁN TORTI, J.L. (1981): Cueva Navarro (Cala del Moral, Málaga). Corpus Artis Rupestris. I Palaeolithica Ars. Vol. 1. Salamanca. SANCHIDRIÁN TORTI, J.L. (1986): “El arte prehistórico de la Cueva de Nerja”, en La Prehistoria de la Cueva de Nerja (Málaga). Trabajos sobre la Cueva de Nerja, nº 1. Paleolítico y Epipaleolítico, pp. 283-330. Málaga. SANCHIDRIÁN TORTI, J.L. (1992a): “Códigos gráficos en algunos santuarios solutrenses de Andalucía”. Zephyrus, vol. XLIV-XLV, pp. 497-510. Salamanca. SANCHIDRIÁN TORTI, J.L. (1994a): “Arte paleolítico de la zona meridional de la Península Ibérica”. Complutum, nº 5, pp. 163-195. Madrid. SANCHIDRIÁN TORTI, J.L. (1994b): Arte Rupestre de la Cueva de Nerja. Trabajos sobre la Cueva de Nerja, nº 4. Málaga. SANCHIDRIAN TORTI, J.L. (2000a): “Panorama actual del arte paleolítico en Andalucía”. Paleolítico da Península Ibérica. Actas do 3.º Congresso de Arqueologia Peninsular, Vol. II, pp. 541-554. Oporto. SANCHIDRIÁN TORTI, J.L. (2000b): “El sub també existeix. Visió de l’art parietal paleolític a Andalusia”. Cota Zero, nº 16, pp. 24-34. Vic. SANCHIDRIAN TORTI, J.L.; MÁRQUEZ ALCÁNTARA, A.; VALLADAS, H. & TISNERAT, N. (2001): “Dates directes pour l´art rupestre d´Andalousie (Espagne)”. INORA, nº 16, pp. 15-19. Foix.. SANCHIDRIAN TORTI, J.L.; SIMÓN VALLEJO, M.D.; CORTES SÁNCHEZ, M. & MUÑOZ VIVAS, V.E. (1996): “La dinámica de los grupos predadores en la prehistoria andaluza. Ensayo de síntesis”, en Cortés, M.; Muñoz, V.E.; Sanchidrián, J.L. & Simón, M.D.: El Paleolítico en Andalucía, pp. 11-94. Córdoba. SUCH, M. (1920): Avance al estudio de la caverna de “Hoyo de la Mina” en Málaga. Boletín de la Sociedad Malagueña de Ciencias. Málaga. VILLAVERDE BONILLA, V. (1981): “El magdaleniense de la Cova de les Cendres (Teulada, Alicante) y su aportación al conocimiento del magdaleniense mediterráneo peninsular”. Saguntum, nº 16, pp. 9-35. Valencia. VILLAVERDE BONILLA, V. (1994): Arte paleolítico de la cova del Parpalló. Estudio de la colección de plaquetas y cantos grabados y pintados. 2 tomos. Valencia. VILLAVERDE BONILLA, V.; AURA TORTOSA, J.E. & BARTON, M. (1998): “The Upper Palaeolithic in Mediterranean Spain: a review of current evidence”. Journal of World Prehistory, vol. 12, nº 2, pp. 121-198. VILLAVERDE BONILLA, V. & MARTÍNEZ VALLE, R. (1995): “Características culturales y económicas del final del paleolítico superior en el Mediterráneo español”, en Villaverde, V. (Ed.): Los últimos cazadores. Transformaciones culturales y económicas durante el Tardiglaciar y el inicio del Holoceno en el ámbito mediterráneo, pp. 79-118. Valencia. VILLAVERDE BONILLA, V.; MARTÍNEZ VALLE, R.; BADAL, E.; GUILLEM, P.M.; GARCÍA, R. & MENARGUES, J. (1999): “El Paleolítico Superior de la Cova de Les Cendres (Teulada-Moraima, Alicante). Datos proporcionados por el sondeo efectuado en los cuadros A/B-17”. Archivo de Prehistoria Levantina, vol. XXIII, pp. 9-65. Valencia. ZILHÃO, J. (1997): O Paleolítico Superior da estremadura portuguesa. Lisboa.