Cleonice, triunfos de lealtad y amor : en tres actos [Francisco Jares Maldonado]
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TRIUNFOS DE LEALTAD Y AMOR. $ EN TRES ACTOS: INTERLOCUTORES. * Sra. Rita Luna. Y Sr * Manuel García Parra. •íp Sr. Antonio Pinto. T Sr. Bernardo Gil. Sr. Antonio Baca. Cleonice, 'Reyna de Siria , amante de Alceste , encubierto Rey de Siria. Fenicio, Grande del Reyno. } Padre de Olinto, Amante de Cleonice. Mitrane , Capitán de la Real Guardia Lidoro , General: Confidente de Olinto y amante de Auristela, Dama. Bárccne, Dama, Cenfilen* i, Cleonice. ^ ueIa raI . Comparsas de Damas , Grvndes y Soldados . La Escena es en la Corte de Seuleáa. <j> Sr. Antonio Ponce. ¿fc Sra. Rosa Garda. * Sra. Coleta Paz. labia** real adornado de l ut0 , Cleonice remada todos de luto , ACTO PRIMERO. en un sitial 9 Damas y Fenicio Barbfy Padre “ . Dej'ad l y a V ae^ :0 nc, ^ Ie sentim!e " t o. b; ®ifrSd q 0 ueí¥uestro ^ león. Ya comtemplo tus razones Fenicio ; mas la p ena * e mirar que mi padre á ios aceró «yeldesde los Cretas en defe ™ de esta hija infeliz y de su „ *** ‘-ida, Fenic. Los heroes , gran señora, en nin¬ gún tiempo rinden mejor la vida que en campaña. Las armas en la mano le adquirieron la muerte , y adquirieron juntamente ü su posteridad un lauro eterno. Los reveldes Cretenses .castigo tendrán por nuestras armas, ó los cielo* irritados de ver sus sinraz ones tomarán á su cargo su escarnaient». sale Bur.cene. ¿Gran señora? Cleon. ¿ Qué quieres? Bárcen. Que ahora Alceste acaba de llegar. Fenic. j Cielos qué es esto í ¿Alceste está en Seuiecia ? Bárc. Y os suplica Je concedáis licencia para reros*
Triunfos Cleon. Dile que aquí le espero : Tu sem¬ blante , vate Bar cene. gran Fenicio,da muestras del contento, que tienes del regreso de tu hijo. Fen. C omo á tal he criado, estimo y quiero Sale Bárcene y Alceste. Ale. A vuestras plantas, Soberana Reyna, sé postra un desdichado á tomar puerto en sus grandes desdichas.. Cleon. Levantaos. Ale. Y vos padre y señor::- Fen. Ven hijo tierno: llega á mis brazos: ven. Ale. No habia pensado llegara Yán dichoso alegre tiempo,. Cleon. ¿Cómo venis Alceste? Ale. Derrotado dos veces . gran señora, del soberbio' elemento voraz de aquesas ondas. Desvariados todos mis esfuerzos no pude libertar de vuestro padre ( bien lo siente señora mi ardimiento): el éxito fatal: porque intentando castigar tan traidor atrevimiento, mis naves apresté contra la armada de los Cretenses , que con el suceso victoriosos' las suyas dirigian .contra la Syria : mas no quiso el cielo' se lograse mi fiel y noble idea; porque apénas en orden y concierto puestas mis naves ya contra la suyas hicimos mutuamente con estruendo la señal de embestir , quando agitado el mará impulso de furiosos vientos nos esparce , separa y nos oculta los unos de los otros , conduciendo intrépidas las olas, que las baten, las naves por los rumbos mas inciertos La mia, yo no sé por que deidades acaso conducida á nuestros puertos en esas rocas , que murallas sirven conv.ra la mar á los Jardines régios, se estrelló presurosa : mas yo asido de una tabla que allí piadoso el Cielo me presentó , de la cruel fortuna pude burlar el iracundo ceño. Y quando pensé hallarme triste y solo en la obscura mansión de algún desierto. Vi que estaba en los Puertos de Seleucia, ? Lealtad que reconocí alegre; y al momento vengo á tomar entre desdichas tantas á vuestros pies el deseado Puerto. Cleon. Alza á mis brazos general valiente , (ó ¡amor, cómo conozco que eres ciego!) ¡ porque aunque la fortuna te ha negadj los triunfos, que otras veces te di' Cielo, tu valor, lealtad y desventura merece mi atención : y aun mis afectos* ap. . I Ve pues á descansar, y vos, Fenicio» ¡ Cuidad de su reposo. Fen. Yo lo ofrezco. vánte 1 Cleon. Quando , Cielos, sagrados, vuestt 0 | influxo treguas dará á tanto sentimiento como padezco hoy? ¿Quándo mis ma* e han de llegar al deseado-Puerto S de mis felicidades? mis desgracias:" ¿ mi triste situación:- pero qué es esto quién está aquí? Damas-. Señora : qué nos mandas? Cleon.. Idos: dexad'me todas:que no quie* ’ quando tanto dolor me precipita, veáis ajado mi decoro .régio: Vánse' las Damas . tú , Bar cene ,, te queda.. Bar. Gran Señora,. bella Cleonice , en qué serviros pue ^ Cleon.. Solo con que me escuches ]p er0 a vierte t o que soy Reyna de Siria : que el sec de este dolor acerbo que. me obsn» y hoy te confia mi afligido pecho, le has de gua rdar, Bárcene, ó de mis i . probarás el rigor: sí:- ya que quier°> | por mitigar las ansias que me aflig e 1 \ comunicar contigo mis tormentos,. como Reyna te mando y como an> te ruego lo calles. Bar. Del deseo $ que siempre he acreditado de se dudáis y mi nobleza ? Cleon. Nó por cierto: no querida Bárcene mis desdichas,^ mi desgraciado amor , y los / “¡ 1 t / presagios que en el alma está d* J
y Amor . mi noble corazón , iras, incendios, ruinas me vaticinan: sí,Barcene: esto hace una pasión dentro del pecho de la infeliz Cleonice que hasta ahora jamás ha dado indicios de su incendio: si esto le vaticinan quando oculto, ¿qué deberá temer, si es descubierto ? Por aliviar mis males hoy contigo quiero comunicarlos : sí: hoy intento' como amiga leal y como Reyna . partir contigo todo mi tormento: bien lo siente el decoro ,. bien lo siente la regia autoridad que en mí venero, los respetos de Reyna mis temores:- bastante tiempo ( ah! ) bastante tiempo' han tenido mis males encerrados en la afligida cárcel de mi pecho: ■ "^..Permitid,gran Señora,que me admired^ vuestras penas, vuestros sentimientos:: Vos que Monarca sois, á quien humildetributa vasallage el vasto Imperio del Asia y de la Siria, ¿cómo pueden ■ a b atiros cobardes sentimientos? ¿por qué debeis temer tantas desgracias? cómo á tanto decoro,. á tal respeto hay dolor qué se atreva ? Cleon.. ¡Ay mi Barcene í Ese niño cruel , ese sangriento en°m d e V , enus ese ha introducido- i pecho amorosos sentimientos, lo vivo enamorada:-sí, Barcene:" pero¿ e quién?Yo misma meavergüenzo' a querer pronunciarle : ese Soldado venríH ^ on d as infeliz trofeo Por rn*° \ Ú e n o ^O r desde Creta al t> 1S ^ e sc ü c has le condujo el Cielo . Uertü de Seleucia y ese que apenas y r era Pastor , y hoy en mi Reynovalor le apellidan el prodigio, ¿g 6 ’ £ ar cene , es el objeto ?e mi infeliz cariño : Alceste, Alceste,, Ciega. Calla Olinto, vine dulce es á mi pecho este veneno) no aumentes, mi di es a quien me rendí. ar ' Bnes gran Señora,. (qué pronto os hallé crueles áselos! Y at Vuestra hermosura:— "león. Sí , querida Amiga,, á tu cariño estimo los consejos * darme; pero no es posible que yo pueda olvidarle: si los Cielos, si' los Astros y todas las deydades me influyen á quererle ¿cómo puedo aborrecerlo yo? ni ¿cómo puede, aun quando lo intentára mi respeto, arrojarle mí pecho , quandjo lidian en su favor Deydades , Astros , Cielos? Mañana cumplen, (ay de mí infelice!) los diez dias de término que el Reyno me señaló de vida : sí de vida, si en ellos elegir Esposo debo que no sea á mi Alceste : mas Alceste ¿cómo habré de elegir? cómo el soberbio fausto de la nobleza de la Siria habrá de permitir tal vilipendio ? ¿es lo mismo el ganado que los Sirios? ¿es lo mismo Seleucia que los cerros? ¡ah infeliz Cleonice ! llora. Bar. Gran Señora,, refrenad ese acerbo sentimiento, que Olintoviene allí: Cielos divinos a b dadme valor para sufrir mis zelos. Sale Olinto. Olin. A vuestras plantas:- Cleon . ¿Qué queréis ? Olin. Deciros, que de Seleucia el popular estruendo, viendo por una parte á los Cretenses poblar los Mares de veloces leños, que amenazan la Siria por instantes, en defensa del hijo de Demetrio, traídos de la voz que corre incierta que oculto vive dentro de este Reyno, y por otra mirando que no tienen un Rey que los defienda de este riesgo, y á cumplirse igualmente los diez dias que prefijan las Leyes del Imperio, aguardan ,1a elección del venturoso dueñode vuestra mano y nuestro dueño. Por esto-gran Señora:- no aumentes mi dolor^ sagrados Cielos. ap. ó dadme alivio en tantas desventuras ó permitid que muera en el empeño! Decid al Reyno,. Olinto . que Cleonice, la Princesa de Siria de su afecto está muy ofendida: si prerende que haya á su gusto de elegir el dueño
6 Triunfos < que no sea del suyo , que renuncia de su pompa , su fausto, y el Imperio renunciará también, si es que la obligan á obedecer tan bárbaros preceptos. Que vengan los Cretenses, y que intente conquistar á la Siria el Universo, nada teme Cleonice : sin que tenga esposo que la mande , su denuedo la sabrá defender de sus contrarios: Semiramis segunda en el incendio de la guerra entrará, sin que la asombren los sustos , los trabajos y los riesgos, que en ella se' padecen : esto Olinto, responded á los Sirios. Clin. El intento, gran Señora , de todos tus vasallos no sale de la esfera del respeto, que humildes te tributan : solo quieren en esta situación buscar remedio, para atajar los riesgos que amenazan vuestros grandes estados : no queremos exponer vuestra vida á la fortuna: son muy duros los golpes de un encuentro y muy dudoso el ün. Chon. Déxame Olinto: yo comunicaré lo que resuelvo. QUn, Pues hermosa Cleonice, si por suerte pensáis en la elección de vuestro dueño, no olvidéis mis honestas pretensiones: reflexionad en los merecimientos de Fenicio mi Padre , y en los mio« natural ha de ser de vuestro Reyno el venturoso, y yo , bella Cleonice, Grande soy del, y soy:- Cleon. Un desatento, desleal, atrevido y cauteloso. Esos rumores de Nobleza y Pueblo hijos son de tu voz: tú los levantas: infiel seduces sus leales pechos. Vive Jove , traydor que si persistes en tu atrevido y' amoroso empeño, haré que ia cabeza , donde forjas tan arrogantes bárbaros proyectos, sea Alfombra á misplan tas,y en la pla^a á otros traydores, sirva de escatímenlo. Váse con las Damas. Clin.O s oberanos Dioses, que esto escuche! qué Cleonice á un Grande de su Imperio háble de .esta aiaoera í ¿esto merecen t Lealtad las lealtaJades y merecimientos^ de mis progenitores esforzados.. ¿este es el galardón de mis afectos pero Lidoro viene. Lidoro y Olinto . Lid. Olinto amigo, que tienes ¿que te veo tan suspenso. Ya los parciales quedan prevenidos» como me has ordenado,y todo el P a eD aguarda la elección de Cleonice. ^ O/in.No .la nombres,Lidoro, no:á es duefl tirano de mi vida, en este instante, viniéndola á dar cuenta del esfuet 2 ' 0 con que piden los Sirios el que elija un Rey que los gobierne ; mi deseo pretendí declararla , pero apénas pude formar el amoroso acento de mi 'ciega pasión, quando furiosh sin mirar á quien soy, ni lo que pu^ me amenaza , me ofende y me intiir Esto , Lidoro, pide algún remedio: otro no ha de gozar de Cleonice ^ que mi acendrado amor: el Laurel reí» 1 han de mirar los Sirios en mi frente, ó me han de ver sin vida. Lid. Pues el medio premedita adaptable á las ideas: yo prometo ayudaros: ya los terd® de las armas de Grecia con mi acampados están en el repecho, de esa altiva montaña , y á la seítt de que están avisados , con e.sfueí^® cercarán á Seleudia $ y así osado convina con prudencia tus proyecto^ no se yerre la acción. ' OÚn. Hoy con mis brazos, Lidoro, tus finezas agradezco, y con tu amparo, espero la Corona ^ de la Siria , y la mano de mi d° e Pero Auristela viene ; yo me ap3 r t ^ no quiero que contigo, en estep ue me vea conversando: . m. Lid. Apolo os guarde. Sale Aurtf 1 9 Adorada Auristela, á que buen i ti^j >te encuentra mi cariño, en este b lSt en busca tuya fino amante vengo á este Real Palacio: s : 9 Auristela» vgozar tu blanca mano pronto J < dichoso Esposo tuyo: en lo acen®
«fe mi cariño solamente siento no hacerte Soberana de la Siria, como de mis finezas te hago dueño» Pero en Apolo espero. Aur. Nó Lidoro: Yo estimo tus finezas : yo agradezco tus atenciones : solo con ser tuya me doy por muy contento: satisfecho vive mi corazón.: Yo no codicio mas tesoros que aquellos que el acero de mi difunto Padre adquirir supo á costa de fatigan y de riesgos. La heredada nobleza que me ilustra» también me satisface : tus empleos ricos y distinguidos en la esfera de mi nobleza , y la de mis abuelos» me podrán sostener- Bella Auristela t (cuidado dueño mió del secreto) tu has de subir al Trono de la Siria* sino^se desvararan mis proyectos. ñur, ¿De qué modo Lidoro? lid» Yo, Auristela, de las Armas el arbitrio y el dueño- 8oy de la Siria hoy jen la batalla «Mió Alexandro, usurpador sobervio de nuestra Monarquía : quasi toda» pe S teciemn S r Pr ‘ n ?' PaleS del Im P c ™ loberna^ T = 80,0 he quedado, robernaudo las ratas;.los afectos *engo ganados, ya de ios soldados, » m. voz obedece todo el Pueblo ' de. Solio de ¿ -rc / haC “ tedUefi0 n ',I " te rten, e: «aquLTtan S?"**»" 4 P'°y«to, de tu nol i " a" 0 . 8 ’ Un tra Mores > . 3tpai • ob eza y de la miavagenos ? > e, - P Oder? i , a R «' Corona quieres tiranizar ? Dime, sobervio ' enl adoras a Auristela ? ¿tú pretendas lazarte con migo ? ser mi dueño* ignoras que la sangre que circula’ Por las leales venas de mi pecho v 1 acción permitieran? Nó t;^ *° mismasíYo misma,, vi ve el CM J al corazón llegara á proponer®, °> ««tao wa atroz y tau horrendo Amor. <7 antes que el pensamiento le abrazase, el corazón sacara de mi pecho. No vuelvas otra vez :: : Lid. Tente Auristela: acobardados hijos de tu sexó esos afectos-son : Yo no quitara de la frente de quien fuera su dueño la Real diadema ; pero Cleonice no es su dueño, Auristela: nó: Sobervio Alexandro su Padre , aquel tirano de cuyo yugo nos; libertó el Cielo, se la usurpó á Demetrio : si la esu rpa á Alexandro Lidoro j él dióei exemplo para que lo siguiese, Aur. Mal penetras los juicios de los Dioses: desde el Cielo nos decretan el Rey que veneramos; él es su semejanza : sí : en el suelo, nadie puede juzgarlos : ■ sus acciones quandosean injustas , el derecho, de castigarlas vive reservado á solas las deidades : el exemplo de una pérfida acción no hade seguirse- Lid. No Auristela me vence tu argumentoj el tirano Alexandro::: Aur. No le ofendas-, reconoce Lidoro los empleos» que disfrutas por él: ese Alexandro' á quien ofendes , todos los aumentos' que obtienes hoy , te concedió piadoso: no seas pues ingrato : los inmensos, beneficios que te hizo, te dan alas para subir tan remontado el buelo^, que te atreves ai mismo. Lid. No argumentes,- adorada Auristela ; de los Cielos: está ya decretado , que la Siria te abrá de obedecer como á su dueño? solo Olinfo lo estorba , y Cleonice, mas con su muerte hoy::; Aur. Ten el acento; ¿piensas Lidoro que yo admitiría! esa mano bañada en el sangrientoraudal de aquellas venas ? no lo pienses? temiera ser mañana vil trofeo de tu barbaridad : mas porque nunca se diga que Auristela en este empeñotan traidor, ha tenido alguna parte,, te olvido para siempre:: Yo te ruego
g Triunfos de que en tu vida me veas ni me hables: ya se acabó el cariño : con desprecio te min mi desden. Lid. Bella Auristela, ¿es posible que todos mis afectos no te habrán de rendir ? Aur. Nó : nci te canses, ó dexa amor, ó muda pensamiento, vas. Lid. Espera , aguarda ; Cielos ya se ha ido, ¡qué quepa en Auristela (que tormento) tan grande compasión contra el injusto usurpador dfcl Reyno de Demetrio ! ¿Qué por esta razón piense olvidarme? pero no importa} siga en el empeño mi atrevido rencor, y mueran quantos contradigan el logro á mi deseoj mas quién se ha de oponer ? quando á mi orden tengo todo el Exército dispuesto: quién ha de embarazado? Dentro voces. Cleonice elija Esposo que gobierne el Re yno. Lid. Ya el Pueblo la apresura : Ya no dudo que en mi favor resultará. Sale Cleonice y Barcene por una parte y Alceste por otra Cleon. ¿Qué es esto? ¿Quién causa aquesas voces? Lid. Yo, Señora, la causa ignoro $ pronto iré á saverlo, y os daré razón. vas . Cleon. Sabes , Alceste, ¿qué voces son aquestas? Ale. Esos ec os anuncios son de mi muerte, Señora: las mal formadas voces de ese Pueblo piden que vos hoy elijáis Esposo: al Real decoro pierden el respeto. Yo también os suplico:: Cleon. De la guardia al Capitán llamad. ú Barcene. Bar. ¡O quinto siento * a p. dexar á Cleonice con Alceste ! vase. Cleon. ¿Qué me pedís ? decidme. Ale. Que primero que vos elijáis Rey pira la Siria, y para vuestro gusto elijáis dueño. Lealtad , os pido,'-si merecen mis servicios' alguna recompensa en vuestro afecto, que me mandéis matar. Cleon. ¿Pues por qué causa ? . Ale. La causa oculta dentro de mi P e <j W ha vivido hasta ahora } ya no puedei mis ansias esperar:: ya llegó el tiemp c que estaban recelando mis desdichas» Yo , gran Señora , soy Vasallo vuestra y aunque hoy favorecido de la su£í te J pastoreando ganado ayer me vieron los Sirios en las selvas de Seleucia,^ ^ mas no obstante , señora ; el noble cendio que arde en mi corazón , y la grande^ que ilustra mis acciones , el consuelo me dieron de miraros y serviros: (O qué infeliz nací!) también me diero 11 (perdona gran Señora tanta culpa ) para adoraros tal atrevimiento que osado Faetón pensaba altivo que para vos me reserbaba el cielo, . y los sagrados Dioses ::: Ya Cleon* mi engaño reconozco :: sí: ya veo el imposible mío : Si clemente teneis piedad de mi afligido pecho, mandad matarme airada : este delito* que cometió mi loco atrevimiento, me mereció la muerte : Yo la pido por final de mis ánsias : Yo os rueg que me la concedáis::: Cleon. Detente Alceste: fuera de mí me tiene el sentimien to " de conocer su amor.... L lora Alce. ¿Lloras Señora ? J Cleon. Sí, desleal vasallo , lloro y siento j que te hayas atrevido::: que mal finS/í Ja reprensión quando le adora el •cho, mas gente viene ; espera : no te va/, Sale Barcene , Fenicio y Mitrane • A Mitr. Llamado, gran Señora , del preC ^ que Barcene me dió , vengo avis a.r° del atrevido exceso de ese Pueblo 1 | muy impaciente está toda Seleucin pidiendo á voces que elijáis el duen^ jí de vuestra mano, puesto que hoy cumplen los dias concedidos para ello.
^ l en • Ya conozco el amor de mis vasallos: y vos Fenicio , qué dicís á eso ? Antes que os responda, Gran Señora, permitid os pregunte mi respeto quién motivó esas lágrimas? ■ Ale., Oh Dioses ! ap. ya es mí muerte segura: Gleon. Estos incendios, que se vierten, Fenicio, por mis ojos, porque no caben ya dentro del pecho, produce la traición de unos vasallos que^contra mí seducen todo el Pueblo. Een. ül Pueblo, Gran Señora, no conspira contra vuestro poder : todo su anhelo exige el nombramiento de un Monarca que les defienda; voces son del Pueblo; vos haréis vuestro gusto: los vasallos leales que teneís , están sujetos a las órdenes vuestras : no os aflija el oir esas voces.: de diversos pareceres el vulgo se compone y siempre son contrarios ; con anhelo hoy os piden un Rey, mañana , acaso dudarán de dictamen : quiera el Cielo diferir la elección hasta que logren' restaurar mis ideas á Demetrio * n T el í r ono de Si «a. Mit. La Grandeza r j g l ° SaIon para este int ento a dos os esperan. Fen ‘ Pues, Señora, el m ^ C0Hven i e n te: allí veremos Cleon. Muí áe * etviros to dos. Au y bien esta Fenicio: santos Cie- ^dme salida á tantas confusiones. ^ j?. enic * Alceste. vánte ln ' y Mit. Guárdeos el Cielo. £ en lvr . Fenicio y Mitrane. Mitrane, ya que solos nos quedamos:- quiero;- pero esta puerta:- ciérrala . Qué Misterio será ? Q u é me mandáis ? en * Sabes'Mitrane que me debes ? tU k f azo excelso e be Mitrane todas sus fortunas? °y tu hechura, Señor. Yo lo confieso; y Amor. 9 Fe». Pues aun más te prometo:sí:Mitrane, con tu válor hoy se han de hacer eternos mi nombre y lealtad. Mit, Si en mi consiste, declaraos, Señor, y no suspenso me tengan vuestras dudas y preguntas^ Fen, Dime , Mitrane, guardarás secreto!? me ayudarás leal en tanta empresa ? Mit. Dudáis, Señor, de mi nobleza? Fen. Temo, te alucine el poder de Cleonice, y por esta razón y muchos riesgos que hemos de atropellar por conseguirl® no quieras ayudarme. Min. Suponíendo:- (qué seráSantos Dioses ?) que no se*, alguna desleal:- Fen. Ten el acento, no profanes Mitrane con palabras mi grandeza y honor: en este empeñ# solo busco leales: tú Jo eres, y por eso te eligen mis afectos. Mit. Pues juro por los Dioses el servirte. Fen. Pues escucha Mitrane: este portento que voy á descubrir, es el que aflige todo mi corazón:- ah! quiera el Cielo se logren mis ideas ! bien te acuerdas como Alexandro Bala , aquel perverso tirano de la Siria , el hinumano Padre de Cleonice , al Gran Demetrio aquel Rey , que adorábamos humildes como á piadoso Padre , de este Imperio le despojó cruel, sí: bien te acuerdas de aquellos infelices tristes tiempos, en que toda Seleucia era traiciones; sus calles el teatro mas funesto de la rígida Parca ; la inocente sangre de los Vasallos que escribieron su lastimosa Historia en esas piedras, á el Cieloaún la venganza está pidiendo: hoy se cuentan tres lustros que Ale¬ xandro valido de la noche y del silencio con tropas asesinas desleales, que á su Moqarca y Patria le vendieron á Seleucia asaltó con arrogancia: i qué propio es de un traidor cobardes medios! toma las puertas: la muralla ocupa; B
y 0 Triunfos Nosotros tardos, medio soñolientos, desarmados , confusos ,admirados, de aquella novedad , aun mismo tiempo el ímpetu sufrimos , y el estrago de sus traidoras armas: !qué tremendo iigbr de la fortuna! allí en los brazos vieras morir al infeliz mancebo de su adorada esposa : en los del Padre rendir el hijo su final aliento. La humanidad violada : violentado el virginal pudor , á ningún sexo á edad ninguna reservó su furia; niños , mugeres , jovenes y viejos todos fueron objeto de las iras feroces del tirano, ni el remedio nos quedaba siquiera de la fuga, sino se embarazasen en los muertos sus veloces caballos : á Palacio nos llegamos algunos , y á Demetria * 'pudimos libertar de los traidores: tres heridas confiesan que mi pecho fué su defensa entonces : fugitivo en un veloz caballo con secreto se salió de Seleucia; pero ayrada su fortuna, no quiso que el deseo de libertar su vida se lograse. Tubo el Tirano aviso , y al momento mandó seguirle , pero no le hallaron, ni yo he sabido de él hace algún tiempo. Pues sin duda el tirano, o sus pesares, le quitaron la vida : en el postrero abrazo entre mil lágrimas me dijo, á tí solo encomiendo el hijo tierno de mis entrañas : solo á tí lo fio: libra Fenicio, líbrame á D emetrio, y muera yo al instante: prométalo y asi lo executé ; pero tan presto que quando imaginaron los tiranos darle muerte en los brazos de su sueño, no pudieron hallarle : apresurado me retiré á mi casa’, y al momento dando aun criado mió al tierno infante huyó con él tan recatado y cuerdo que de nadie seguido, en esas selvas íe ha podido ocultar hasta este tiempo que es imposible ya : Alceste , Alceste, aquel Sirio pastor , que en este Rey no prodigio es de valor , este el es hijo «le nuestro soberano: El verdadero ie Leaitaa , Príncipe de la Siria : Este es Mitran á quien el Solió restaurar'debemos* El no sabe quién es : Nadie lo sabe» solo mi lealtad este secreto ha esparcido confuso. Los de Creta» . á dónde dicen que murió Demetrio, leales apellidan á su hijo: quiso Alexandro castigar su exceso, ^ mas murió en la campaña, y victoria vienen en busca suya : ya tenem^ quien nos ayude ; ya no somos solo 5 » Para esta acción me ha reserbado & cielo tan angustiada vida. Mitran . Gran Fenicio, de alborozo me llena este secreto. f . Qué Demetrio es Alceste? bien lo su valor y su sangre; pero el mef^ disponga vuestro amor ; vuestra r dencia ásegure la acción ; yo juramento hago á todos los cielos.... Fen. Sí Mitrane, de tu nobleza y lealtad lo creo; , lo que ahora conviene es consigan^ .diferir la elección ; callar al puebl° hasta que los de Creta vengan cet ci y por si succediese algún siniestro lance , tendrás tu gente prevenida en qualquiera ocasión : este secreto mucho importa guardarle. Mitran. En mí confia , 'j que en defensa de Alceste y de dueño, { | 6 le ha de ver mi amor puesto e n trono, ó perderé la vida en el empeño* . Fen . Los Dioses premiáran tus lealtavamos pues á asistir al Parlamento, y ver como podemos disuadirle ^ de la elección que piden ; santos V .¡ cumplidme el gusto de mirar triur» en favor de mi Rey mis pensaron vanse.
ACTO SEGUNDO. Salan regio bien adornado con trono elevado debajo de dosel , y aun lado y otro sitiales. Olinto y Lidero. Olint. Ya en la palestra estamos : ya , Li¬ doro, ha de elegir esta tirana bella quien gobierne la Siria. El Parlamento, los Sirios todos , toda la Grandeza han de coadyuvar mis pretensiones por su propio interés : hoy representa la Grandeza mi padre: tú las armas: yo del Pueblo la voz : me lisongean mis fortunas , Lidoro : Sí. Mi padre se dexa imaginar lo que interesa en que yo sea Rey, en que su sangre en el trono de Siria resplandezca. En premio de tu amor , y los servicios leales que me haces, la Grandeza de Siria te daré, para que logres con tal favor la mano de Auristela. Lidor. Con esas prevenciones imagino que empuñará tu generosa diestra el trono de la Siria * á no impedirlo . Aparte. mi ambición cautelosa. La defensa sue prometí, está pronta: elige el modo mas favorable al logro de ia idea. Para alcanzar el trono de la Siria da e r P m e ' e ' a . m aS se 8 ut * senda da, muerte áGleonice.... No ,e espan- "Crmi voz ■ acción es fiera; grandes acciones se executan dp Q . es 5 tQfSÍoiies grandes : la diadema ^tna vemos boy tiranizada Cleonice. lnt \ Y piensas que mi diestra quiere empuñar el cetro de la Siria con tanta tiranía , tanta afrenta? jNo lo creas , Lidoro : l a ventura ae conseguir mi amor su mano bella es para mi deseo mas gloriosa que de toda la Sitiada diadema Yo no pienso ofenderla : No 1 Ia solo pretendo que esu ingrata bdi* 0 * y Amor. 11 r haga en mí la elección que el puebí* pide. De este modo podrán hallar mis penas alivio en su pasión , no de otra suerte; Lid. Ya ha de tener valor vuestra grandeza para mirar la Siria subyugada del tirano, pudiendo defenderla? Olint. Te alucinas, Lidoro: no comprendes el fin donde dirijo mis ideas. Si puedo conseguir de Cleonice la mano hermosa , logro la diadema de la Siria también , con qué consigo sin faltar al decoro , ni ofendería, quanto puede alcanz4r mi vizarria á costa de desvelos y cautelas. Lidor. Si pretendes, tu honor cómo te unes con sangre tan. tirana, tan soberbia? Cleonice es ¿a hija de Alexandro, «1 tirano d.e Siria : aquesas piedras bañadas, con la sangre generosa de nuestros ascendientes', sus afrentas *ún están publicando: son padrones de. su pérfida acción. Olint. Calla, que llega .la Rey na con ios Grandes. Salen la Reyna vestida de luto , Auristela y Damas , Fenicio , Alceste , y otros gran¬ des acompañándola : las Damas se sentarán en las gradas del trono á los pies de Cleo¬ nice : á la derecha en el primer asiento. Fe¬ nicio, luego Olinto, y después Alceste ; á la izquierda los otros Gt andes , y después Li¬ doro : Mitrane saldrá con toda la guardia. Cleon. Los asientos devididos ocupad. Ahora se sientan. Y pues es fuerza, ( dexantío por ahora. v sentimientos' queesta Grandeza y Solio me recuerdan ) que escuche vuestras quejas, me presento á remediarlas hoy: Fenicio llega, y dime lo que el pueblo solicita. Se levanta Fenicio , y haciendo revercru- ,cía dice; Fenic. Por mí, Señora, pide la grandeza que elijáis,un Monarca ,'que a la Siria gobierne en paz y en guerra la defiehdg. Son las causas Señoras porque piden B js
x g Triunfos hasta que esteis seguía: Cleon. Calla , calla, porque esa lealtad mas te condena. Cedamos á la suerte: gobernemos este atrevido erapeñocon prudencia. a£. ¿Necesito yo acaso de tu esfuerzo? ¿No basta mi valor sin tu asistencia para vencer traidores cautelosos? ¿Para hacerles extrago de mi diestra? Da la Espada á Mitrane. Alcest. A vuestras plantas esá Señora con mi vida puesta; la saqué por serviros, mas no ignoro, que á quien persigue la fortuna adversa agravio se le vuelve el beneficio,, '' y Los mayores méritos-ofensas.. Mas si acaso, batallas y servicios me adquirieron alguna recompensa, perdonad una acción::: Cleor.. Es imposible: ultrajada se mira mi Grandeza de tanto atrevimiento: ea llevadle á la torre, Mitrane, mas estrecha de las de mipalacio: tu Lidorocon los soldados de la guardia griega le conduce seguro ; pero ad vierte, (y esto darás al pueblo por respuesta) que la suerte de Alceste, el Parlamento’ habrá de decidir; si su inocencia sale triunfante, teman los traidoresel justo enojo de mi armada diestra. Alcest. ; Infelice de mi! Llevante Mitrane , Lidoro y los Soldados. Cl'eon. Dejame Olintot vaseOlinto. Fenicio despejad Antes quisiera l| poner á vuestras plantas, gran-Señorat el bastón que gobierna mi prudencia , permitidme salir de vuestra Corte. Cleon. Fenicio, ¿tú también sola me dejas? ¿tú también me abandonas? Fen . No Señora, no permitan los Cielos que esa afrentaexecute mi’féy pero Señora,• vuestra Real atención no considera como estará mi-amor desposeído del objeto infeliz de sus ternezas:’ de un hijo desdichado por serviros:: j ¿sus méiitos Señora así se premian? de Lealtad ¿Y los-míos también? ;Ay infelice!: permitid que mi llanto:;- Cleon. Dexa, dexa de atormentarme mas: alza Fenicio: llega á mis brazos, sí, Fenicio, llega: No estes así: no añadas mas desgracia* á las terribles penas que me cercan. Bien conozco, Fenicio, tus razones: bien las conozco, sí: pero la adversa, fortuna lo permite: los traidores matar i Alceste solamente intentan* contenerle yo preso, ie liberto, { y su intención impido: considera si estimo sus servicios y los tuyos. ¡O permitiera Júpiter que fuera. Alceste un igual mió! Fen. Albricias Alma: ¿ Y si es q,ue fuera así, que es lo ^ hicieras? Cleon. Yo no lo sé, Fenicio; porque tat^ estimo su persona y sus proezas, * que hiciera á serlo... Pero no es posible su Alcaide eres Fenicio: considera que le estima mi pecho: busca el med# de libertarle, pero con prudencia: , no dexes que le vean los traidores,. no le ofendan,Fenicio, no-le ofendan* y si leal me estimas, te aseguro, que si es que muere Alceste , yo £0 > muerta. Váse con las Damas. Fen. ¿Qué es esto cielos? Ya mis lealtade*' al fin van caminando que desean* ya la Rey na descubre sus intentos. ¡Sagrado Jove! ¿Qué fortuna es esta? como vuelven los dioses por la sang íC del inocente. ¡Ah ! si permitieran que le vieran mis ojos coronado esposo de Cleonice, y poseyera el cetro de la Siria. Y hasta tanto que tiempos tan alegres se me acerca* 1 *' dadme dioses valor para lograrlo, - f t y para ver triunfante la inocencia - * J
ACTO TERCERO. Salón corto. Salen Cíe ónice , Fenicio , Mitrane y Bar~ cene. Fen. ¿Gran Princesa de Siria? Cleon. ¿Gran Fenicio? ¿qué dice el Parlamento á mi Embaxada? ¿Ha ocupado ya el trono de Cieonice algún tirano bárbaro Monarca? ¿Ha nombrado ya Rey que la defienda la temida invasión? Dímelo: acaba. No leal me dilates la noticia, que impaciente procuro sin tardanza. Fen. El Parlamento, viendo la propuesta, que en el hicisteis y considerando el que vuestra grandeza elegiría para dueño de Siria, y vucstn mano al que mas digno sea de estas dichas por m í os representa que ha dexado a vuestro gus;ó la elección Señora: de su parte promete que postrado le jura obedecer , bien que se elija natural de estos Rey nos, bien extraño. Bar. ¡Ay infeliz de mí, ya perdí á Alceste ! ««,»• ¿ Y ha jurado eso el R e yno? L r °, ha jurado. á f;? r f á -, en eSt ° h Suerte Plague: a fuera vil pas i on . r 8 iPu« qué cuida(lo ahora os co„,ri stal Ferkn Q la é n a y . d e Ateta? su suette^ 10 " “ í a " a ’ ,amei ’ ,a ' ' do culoa la • des d raclada é infelice: que tantó n f ra md y Culpa al hado 'i tanto le persigue. Ueon ' Nó, no culpe Por ingrata á mi fe , culpe sí ni nacimiento que le prestó el destino- 0 culpe sus pensamientos que tan altos ^montaron sus vuelos: yo 1 0 on - es verdad: no lo niego: lo deH ^ »n rubor: su virtud y sus hazas» ™ tierno corazón alucinaron' Pero es ya fuerza, sí, que ' las ^espxerte ya mi amor de este le/^’* Pr ‘mero soy yo misma: son^primer? 0 ' y Amor. i$ la lealtad y amor de mis vasallos, dirás , Feneció , dile al Parlamento que tal prueba de amor estimo tanto, que á costa de mi vida haré que sea su recompensa mi mayor cuidado. Manda también que al punto se preven¬ ga una Nave , y en ella desterrado salga Alceste de Siria; con el agua ap. apaguemos ardor 'tan acendrado. Fen. ¿Señora? ¡Santos Cielos! ¿En qué Al¬ easte para tanto rigor pudo enojaros? Cleon. Fenicio obedeced. ¡Dioses supremo*! tente, Fenicio, tente : No con tanto rigor abrevies mis crueles penas. Fen. ¿Pues qué queréis Señora? Cleon. Cielos Santos! ap. ¿cómo así violentáis á mi alvedrio? cumple, Fenicio, cumple mis mandatos: Vase con las Damas y Guardia. Fen. ¿Qué es esto Santos Dioses? ¿Por qué ofensas ha de sufrir Alceste rigor tanto? ¡Ah Príncipe infeliz! Desde la cuna te persigue el fatal triste tirano ceño de la fortuna. Ya no puede Fenicio libertarte: son ya vano* sus proyectos y ardides, Mit. Gran Fenicio, injustas son tus quejas, decretado de los Dioses está que Alceste sea del Asia y de la Siria Soberano. Los caminos , por donde las deydades conducen á loshombres con su amparo al bien que les destinan , son , Fenicio, incomprehensibles para los humanos. Este parece se hace perceptible. Salga Alceste de Siria desterrado con dirección á Creta ; de ella puede armado de valor y de tu amparo volver valiente á conquistar el Reyno, que los Cielos le tienen preparado. Fen. Tienes razón, Mitrane: tus consejos he de seguir, y quiera el Cielo Santo:- Mit. Quieran los Dioses:- Fen. Quiera su destino:- Los dos. Se logre el fin que tanto desea¬ mos. vánse.
ao Triunfos Prisión : Aparece recostado Alcsste como pensativo , y luego Bar cene. ^/¿ ■ .Fantástica ilusión: horrenda estancia. ¡O Dioses inmortales! ¿Hasta quándo han de durar en mi infelice pecho la influencia fatal de vuestros rayos? pero ¿Qué esto? La prisión abrieron:- y una mug^r en ella:- Bar. Sosegaos, valiente Alceste. Ale. ¿Cómo , di Barcene, compasiva quizá de mis trabajos, vienes á esta prisión? Bar. Escucha Alceste. Cleonice:- Ale. ¿Qué quiere ese milagro de perfecciones? ¿Qué ya compasiva . se muestra á mi dolor? Di ¿te ha man¬ dado vengas á consolarme? ¿Qué pretende? Bar. Que de Seleucfa salgas desterrado: á cuyo efecto tiene prevenida, Nave que te conduzca al mas extraño al mas remoto clima , donde nunca pueda saber de ti, ni de tu estado. Ale ¿ Qué pronuncias Barcene ? ¿ Por qué causa vibra con un rigor tan desusado contra mí sus enojos? ¿contra un pecho qué siempre su hermosura ha idolatrado? ¿Qué culpas me acriminan? Bar. El quererla. Ale. ¿ Y esa es la culpa? Bar. Sí: pues olvidando tu loco amor , sus baxos pensamientos, te aborrece con modo tan extraño, que para no volver á su locura quiere que vivas , sí, mas olvidado de su afecto y las gentes. Esto exige un reconocimiento , á que obligado vive su pecho. El Parlamento dexa á su elección el Rey tan deseado: esta heroicidad sola ha sabido borrar de su memoria ios pasados vergonzosos afectos que te tuvo, pues no es justo que pague tanto rasgo de lealtad y amor del Parlamento, con darles un Monarca:- de Lealtad Ale. Cierra el labio. No digas mas, Barcene , que me ha muerto. ¿Qué Cleonice? Sí:- se habrá mudado porque es muger al fin: ¡sagrados Dio - ses, Júpiter fulminante! ¿para quándo guardas la actividad de tus ardor ^ 5 Bar. Detente Alceste: el tiempo es limh a ' do. Un afecto que fino te idolatra al paso que de tí vive olvidado, -* la amable libertad viene á.ofrecerte. Huye de esta prisión : deten del hado el golpe tan fatal, que te amenaza' La puerta tienes libre : ‘mi cuidado grangeando con el oro centinelas, libre y seguro te prepara el paso. Huye Alceste, y no olvidesalguntie^ de mis finos afectos este rasgo: huye, que aunque tu ausencia á dat 1 ” 6 muerte será bastante , quiero en tal quebrad librar tu vida á costa de la mia miserable , infeliz:- Ale. Deten el labio. Engañada muger , que me propones veneno con el oro disfrazado de tus afectos, no has de seducir^ ¿Cómo ha de huir Alceste del ea c * nt dulce de Cleonice? ¿Ya qué efecto me ofreces tu fabor, si el aceptarlo ¡ es mas mal para mí qué no la muc** ¿Una ausencia me mandas, y un tan fino me propones? ¡A Sirena , bien conozco la voz de tus encant^. Bar , Mal caballero, infiel, que mis af^, pagas con menosprecios tan estra ^ 1 permita el Cielo, sí, permita el C‘ iS que mueras como muero. Ale. Ni aun el llanto, que para comprobar mas tus ca« t e derramas me alucina. Bar. ¿Di inhumano, {i ¡ que pretendes en suerte tan infa u * { | -Ale. Morir de amante , pues lo qtpeí hado. Bar. Temo te ha de pesar.
A1 S 'Amor Ale. No , no lo temas. •Bar. P u e s quédate en tu error por siempre ingrato. vasgt Ale. Error será; pero.será con honra. No recelo mirar sacrificado en . la» aras de amor mi triste pecho. ¡Ah bella Cleonice! ? Qué tan vario ha sido tu cariño? otra vez vuejven - á abrir la puerta de este triste caos. Salen Fenicio y Soldados. Amado Padre...¡Ah! Y como el sem¬ blante los dolores del pecho está anunciando. ¿Qué mas quiere de mi la suerte in¬ grata? callas...¿y me respondes sollozando? Habla....Ya sé la suerte que me tiene prevenida Cleonice : Desterrado manda que salga... Fen. ¡ Ah querido-Alceste ! Así ¡O manda. ¡ O dolor tirano « Pero alienta... No temas: De tus di¬ chas Tr'V e SC J aIon mas ¡"mediato. Tu saldrás desterrado para Creta donde de m.s afectos amparado ’ chu “ de existir mi triste peausente de Seleucia ? Desterrado de la amable presencia de Cleonice ^“seguir sirio qjiettt»n- Fc!? l ín Í nfdÍCe nací ■ ' Fe " ■ No ' e alucines de un .( discretoamor. ¡ Ah Padre amado! Sé mi vil ««JL*' - 5 J an extraños, Sé m-ilnacimCrC:^ para siempre me hará cerrar .1 i -° listo solo me anima en mi de , .¡ Jav, °- vamos querido Padre v o!” ’ SUeel Navio surcandi lis siÍl e l had ° campañas de Neptuno , á t ' bres - y remotos países me conduzca eiUraDQS que viva de las gentes i gnorad ’ • CnCUentre sus ^ondas” co n mi muerte, ultima linea de pesares tantos. Fen. No lo quieran los Dioses. Vamos hijo. Que espero en su piedad que llegue el caso que escuchando clementes mis suspiros consiga mis deseos, y entretanto con viva fé humildes y rendidos mejoren tus fortunas, les pidamos. Vanse con los Soldados. Salón corto , Cleonice , Mitrane y Damas. Cleon. ¿Sabes MitranesiFeniciu cumple la orden que le di ? Mit. Con los Soldados de vuestra guardia á la prisión ha ido, para intimar á Alceste el decretado destierro, y me ordenó que al Puerto fuese, y dispusiese Buque , e/i cuyo espacio fuese de vuestra vista y de Seleucia Alceste para siempre derterrado, Cleon. ¿ Y está ya prevenido? Mit. Sí Señora Cleon. [Qué prontos me servís! Mit. Lo habéis mandado. Cleon. Es verdad:-pero corre, vete, al Puerto , díle á Fenicio , no apresure tanto su partida:: ¿ Qué digo? No... Detente dile sí, que la active su cuidado sin tardanza ninguna, porque en ella depende mí quietud... J^las no esperaos: ¡ Cielos ! ¿ Qué habré de hacer? Mit. Decid , Señora, ¿Qué orden llevo á Fenicio? Cleo. Amor, hagamos (,rp la última prueba de un Constante pe* cho. Ven Mitrane , y al Puerto con cuidado llevarás un papel para Fenicio que importa á mí sosiego el' entregarlo con la mayor presteza. Mit. Q r au Señora así lo haré y quiera el Cíelo-santo . que él logre libertad , y vos sosiego, Vanse.
ti Triunfos t Puerto de Mar con Navios , Fenicio. Olinto] Alceste y Soldados-. Fen. Esta es la Nave : que ha de condu¬ cirte Alceste, hijo querido á tu destierro: No , no te desconsueles , que el destino •querrá Alceste que vuelvas y tan presto que creas ::: ¿Qué , tú lloras ? ¿ Dónde se halla la fortaleza de tu invicto pecho ? ¿A dónde el heroísmo que adquiriste? Ale. ¡ Ah Padre Amado ! Es mucho lo que pierdo. La patria , la opinión , y aun á vos mismo. j Tristes mémorias! ¡ infeliz recuerdo! Olin. El amor que profesa á Cleonice bien lo dan á entender estos extremos. Fen. Calla Olinto deten el torpe lavio. Olin.i Pues con esto, Señor, en que te ofen¬ do P ¿ Causo yo por ventura sus desastres? ¿tengo la culpa yo de su destierro? Fen. Tal zev la tienes sí : tu sublevaste con Lidoro las tropas , y aun el Pue¬ blo: tal vez de estos principios nace ahora el destierro de Alceste. Me^avergüenzo de que seas mi hijo. Ale. Gran Fenicio nada sirven ya á Alceste esos extremos, repara gran Señor que es vuestro hijo y yo un aborto inútil del desprecio. A morir voy : No haya por mi causa desazones .Fenicio: Ya contento hoy quedarás Olinto, pues hoy muere ide tus injustas iras el objeto. Pero te juro por los Dioses Santos que el interior registran de mi pecho, que jamás te ofendí , ni te di causa que produxese tu aborrecimiento. Quédate en paz y vive tan felice como infelice mi afligido pecho. Y vos Señor los últimos abrazos recibid de mi amor : Quieran ’ >s cielos por la piedad con que me habéis criado daros el justo y merecido premio; quedaos para siempre::; le Lealtad Sale Mitrane apresurado con un pUeg* Mit. ¿Gran Fenicio ? Fen. A Dios Alceste. Mit. ¿Gran Señor? Fen. ¿ Qué es eso? Mit. La Reyna ahora acaba de ento¬ ga rme para vos un aviso en este pliego. Fen. ¿Qué será Santos Dioses ? * tl Ale. Vos Mitrane, Valiente Capitán y Compañero no me niegues los brazos, pues á tof^ os deseo mas bien que mal padezco. Mit. Los Dioses te protejan. Fen. Vén Alceste. Ale. ¿ A dónde , gran señor? Fen. Por este pliego manda la Reyna que á Palacio vueR JÍ ' Vamos al punto. Ale. ¡Soberanos Cielos! ¿ he de volver á ver á Cleonice? venga la muerte si esta dicha tengo. Vanse Fenicio , Alceste y Soldados. Olin. i Qué novedad es esta Santos Vi°' ses ? Dime Mitrane , sabes lo que es esto? I A qué fin vuelve Alceste al Real lacio? Mit. Arcanos son Señor que yo noen-¡ tiendo. # vase> j Olint. ¿ Q u é confusiones mi quietud per'! turban? j Muchos pesares me presagia el pecho con esta suspensión. Sale Lidoro. Lid. Amigo Olinto, ¿ Qué novedad es esta ? Ahora veo que Alceste es conducido al Real Pal 5 J ció. ¿ Revocó Cleonice su destierro? _ , I ¿Le ha vuelto ya admitir á su carino Olint. No puedo penetrar tanto misterio* Ya se iba á embarcar quando lo impt° él capitán Mitrane con un plieg° en'que ordena le lleven á Palacio. iO fiel amigo ! mucho es lo que temo las causas que produzca esta visita. Lid .Pues acudamos prontos al remedio. ^ Vamos pues á Palacio, y si es qt* e aca J
le volviese á admitir en menosprecia de mi contradicion y tu cariño, morirán á los filos de mi azero Cíeonice y Aleeste: No lo impugnes porque en tal situación no hay otro medio. vase. Olin. Vamos pues ha estorbar' mis desven¬ turas, y á ser escudo del tirano pecho que tanto me aborrece , por que sepa que pago con finezas sus desprecios, vas. Jardín regio bien adornado de Estatuas Arboles y Fuentes, sale Cíeonice Auristela Barcene y Damas. Aurist. Divertios , señora, y olvidaos de ese pesar, porque fatal y acerbo puede eclipsar tal vez tanta hermosura, pausando á vuestra vida un fin funesto. Ueon. Mal haya mi hermosura, si ella tiene la culpa de mis penas. Este puesto despejad y dejadme,por que sola quiero aquí divertir mis sentimientos Escúchame Aurhtela. Vansc Us Damas Aurist.¿Que me mandas? cw Si llegase Fenicio , ,« al momento 2 “ v etas el mas brillante exemplo. fLZTnT enl ? sfastos tu historia Quién dixeTa^AhTl d “ U imperio - sujetar mi alti^ qU ® *° P udier * á. t an tráírív. 1 VCZ COn tanto exceso como se ven° amor? amor tirano!; de mi ln! ga tu iracundo ceño tu atrevw ereZa J ya ya recon <«co el. blanrn^ P ? der ’ ya es mi P echo ttatamp e tas flechas de tu aljaba:. Pe 1 m e COn P iedad te venero. tsnfat"r;! ne A,Gest , e:: ' Q u e COmbat e Sal* A i c *l V'T? )y a Pecho! v ní I a dlchoso > sc ño ra y a f elice Perdonado al veros me comterrmi Pttes si mirando el rostro al soKa P ° SOM de indulto qualesquiera reo ‘ an ° ,fezr adebe ^ q.uien felice llegó..... e * n ' Xen. el acento*;. y Amor. *$ y no gastes Aleeste en digresiones locas finezas, malogrado tiempo. Dime Aleeste , quién soy? Alcest. De mi ajvedrio y de este imperio sois señora, dueño. Cleon . Y sabiendo quien soy, qué es lo que quieres? Alc.Set vuestro esclavo; dentro de mi pecho adorar vuestra imagen. Cleon. Tente Aleeste que te arrojas incauto á mucho empeño. Quién eres tú?., suspendes la respuesta? Ale. Yo soy un infeliz, (triste tormento!) que aborto despreciado de la suerte no conozco mas padre que mí azero. C/eottíPues si sabes quien soy y no quien ere» cómo tienes Aleeste atrevimiento de concebir el desigual cariño? que dices me profesas... Di? Ale. Los cielos.. Cleon. Los cielos? y quando ellos inclinaren porque no has advertido los extremos que hay desde tu fortuna hasta la mía? Por qué no has meditado el nacimiento que te ha dado el destino y refrenaras, si asi lo hicieras,locos devaneos? Ale. Gran señora escuchad: si las deidades si los cíelos me inclinan á quereros cómo lo he de estorbar? cómo es posiblt dejar de obedecer yo sus preceptos? vos sois también deidad : y las deidades porqué se han de enojar, de los afectos que humildesías rendimos,si ellas mismas de nuestro amor exijen este obsequio? Bien conozco , señora, que mi suerte tan humilde , mi bajo nacimiento no es posible que lleguen á igualarse ( lo con vuestro fausto, no;,por mas que el Ciepor resortes ocultos inclinára en favor de mi dicha vuestro afecto: Bien lo conozco, pero no es posible apartar vuestra imajen de mi’ pecho, donde con indelebles caractares está esculpida, por que tanto empeño solo á las parcas vive reservado, quando corten el hilo á mis alientos,, Pronto será este día:. No lo dudo.. Pues supuesto señora que os ofendo, aue os enojan rai amor y mis fineza»
2'4 Triúnfot de Lealtad , yó mismo me aborrezco una’ ciega pasión , un devaneo ? Tu perdición Alceste, y aun la mía veloz nos atraera este despecho. Ale . Pues hermosa Cieonice, goza, ocup» gustosa el trono que te ha dado el cíe. > que yo me partiré también gustoso con haber merecido tus afectos. Moriré consolado. A Dios bien mió. , Quédate para siempre... ¡ Qué tormén Cleón. Espera: no te vayas: ¡triste suerte- Piérdase el cetro , pero no mi dueño* Ale, Qué pretendes mi bien? Cleon. El ausentarme, yo mismo , „ „ aborrézco mi vida miserable. Quedad con Dios, gozad del himeneo las delicias mas tiernas y amorosas. * Yo cumpliré señora, mi destiérro pero con tal presteza, que yo mismo, por huir vuestro enojo y mi tormento al mar me arrojaré para que sean sus ondas el sepulcro finas funesto del mas fino cariño, Cleon. Tente espera: No lo quieran los dioses. Qué tormento! Quién se ha de resistir á sus finezas!fl£tf. Ale. Qué me mandáis ? Cleon. Alceste yo te ruego K que no te aüsentes , no, porque es tu au-* senda de mi muerte presagio Verdadero perdóneme el decoró y mi grandeza. Yo Alceste te he querido: yo te quiero: lo digo sin rubor: ai heróistrío al valor y virtud que hay en tu pecho, di yo entrada en el mío, y mis potencias á tu amor reconocen por su dueño: toda á tí me rendí: mas ¿de qué sirve declararte finezas, sino puedo, sino es posible que yo sea tuya, aunque lo quiera amor y mi deseo? Ale. ¡Mil veces venturoso! ¡Qué fórtuná.! Cieonice, Señora, deteneos en tantas expresiones cariñosas de vuestro dulce amor, porque rezefo, viendomé tan dichoso, tan felice, que me quite la vida este contento. ¿Qué al fin vos me quéreis ? Cleon. Ya lo publico. ' Ale. Dichoso yo, pues logro esos afeaos. Cleon. No tan dichosó, Alceste, püfs el hado previene á nuestro amor un fin funesto. Ale. ¿Funesto para mí,siendo VoS .mia? Cleon. El no poderlo ser és lo que : siento. Ale *¿Pues quién ha de estorbarlo? A vues¬ tro arbitrio dejó ya ía.elección el Párlámeftto. Ckon. ¿Quién quieres qiié lo estorbe? tu desgracia. ¿Quieres qué yo te elija por mi dueño? ¿Y qué ai trono de Siíi* te destine ir en tu compañía; sino puedo { vivir sin tí, ¿de qué me sirve el trofl 0 ' renuncio para siempre del Imperio. Lleváme pues al mas remoto clima, donde fino mi amor logre el consuela de no perderte: donde con ser tuya el bien me den los dioses que deseo. Alces. Princesa idolatrada, dueño hertf ¿conque habré de pagarte tal extrem 0 de amorosa pasión? ¿Adonde, adónd te ha de llevar mi fe? ¡Duro tormento* ¿Adonde, dulce bien, un desdichado te habrá de conducir á ser trofeo de su adversa fortuna? De esa sue rt • seria mas infeliz: no : yo te ruego que te quedes Señora á ser dichosa: disfruta tu fortuna: goza el cetro de Siria venturosa: de mi parte basta haber conseguido tus afectos* Gustoso partiré considerando para hacer mas suaves mis tormento® que lo que vos me concedéis piadosa» me niega el hado con rigor severo- Quédate en paz. Cleon. ¿Y esa es fineza ingrato? * ¿Es ese de mi amor el digno premi Alc.'iPvíes qné hé* de hacer? Ckon. Llevarme. Ale . No es posible. Cleon .¿Por qué? Ale. Porque lo estorban mis afecto*- A Cleon . No tienes sentimiento de v cr n Lleon . No tienes semimwniu u* v- ^ Ale. A h ! Q u é mal lo conoces! tus a«m Cleon. El mayor pára mí es el se ^ ul t( j, Ate. Y para mí seráel mayo* toí^e Cleon. K n fin ¿te va»?
Ale. Lo exige mi desgracia. Cleon. No te vayas mi bien. Ale. Ya no hay remedio, Reyna, Señora, y muera yo infelice. C león. Pues no te partirás, sin que primero presencies ei aplauso de mis bodas, ( apuremos amor este despecho ) que hoy se han de celebrar. Ale. ¿Qué es lo que dices? ¿Qué sacrificio exiges de mi pecho? ¿Para mirar mi muerte, cautelosa me mandes detener? ¿Puede mi afecto tal pérdida sufrir? No, no es posible, goza, Señora,goza el himeneo que te preparas hoy; pero no exijas que sufra tal dolor mi fino pecho. Permíteme que salga de Seleucia, concédeme este bien Cleon. No lo concedo, definas fi„ haS de . ausentar Ataque veas del mas fino carino el fin funesto. jQu.eres al fin que yo sea testigo de mi mayor dolor? ^ Cleon. Esto pretendo. Ale. Pues sí me quedare para que sean tus dichas el verdugo de Jpec ho o ale Auristela. Cleon, Pues v . * , lac * 0 > ^ vros quieren. cL,:r s Auns,eia = ¡ san ' » a qu“te Ufri í I as » a nas * A Dios Alcest ™ ° y mi d «pecho. Ale Fl n- T aSS C ° n Aurií *Aa. S ;,r H iel ^ O S gUarde * é^ómo Es vileza , es afrenta , €s vito* '** ? porque no he de pasar : ántes logre piadoso el filo de mi aze^ mUerte ñusque mi muerte : ■ sí . no \ pierda mi vida y no con vitupj: e " taS! Sacrosantas Deidades , que ir P l^‘ d «sde vuestro dosel y lacro 1 • d a s ^ando esta, lo acLbo^^, Amor. ¿¿ sin dar á mi dolor algún remedio,, dadme esfuerzo' y valor en este caso» Hombres que alucinados de un deseo* como yo pretendéis un imposible mirad de este imposible ios efectos. En fin Deidades , hombres , brutos testigos sean todos del funesto * fin que tubo el amor mas acendrado que pudo concebir humano pecho. A Dios bella Cleonice. Saca la espada.y al arrojarse sobre ella sale Fenicio . Fenic. Tente, Alceste. ¿Qué pretendes? ¿Qué haces? ¿Santo® Cielos! ¿Darte muerte á tí mismo? Alcest. Gran Fenicio, en ella bu.seo mi final remedio. Fen. ¿Pues tú desesperaste? ¿Por qué cau» obscureces tu honor con tal esceso? tú valor? tú heroísmo? Alcest. Padre amado, no me baldones , no $ pues causa tengo para tal proceder. Fenic. Quál es la causa ? Alcest. Ser perseguido del adusto ceño de la fortuna : ser el mas dichoso de guantas hombres pisan éste suelo y hacerme el hado,sí,bl mas desdichado. Mi fortuna infeliz , mi nacimiento privarme del amor de Cleonice. Su cariño , su mano y este imperio todo lo alcanzaría , si yo fuera sugeto digno para tanto empleo. Cleonice me quiere: lo confiesa. Mas como he de aspirar á su himeneo? Fenic. Amado Alceste , hijo idolatrado, sosiégúese tu amor; sosiega el pecho, que tu has de ser el dueño de la Siria^ si los Dioses protegen mis deieos, y tu inocencia. Alcest. Y cómo, Padre amado? Fen. Ya Alceste de fingir se acabó el tiempo No eres AJceste : no : con ese nombre te he criado en los montes , encubierte» del rigor de Alexardro, el fiero padre de Clu >nice. Sois , Señor Demetrio, Príncipe deídichado , que en la cuna perd ó vasallos, padres, el Imperio. D
'26 Triunfos de que de él había heredado,y aun la vida, sirio lo embarazaran mis afectos, y la clemencia grande de los Dioses. Ya nos faltó el tirano : Ya el afecto posee vuestro amor de la Princesa. De su mano y delR'eyno sereis dueño: y en prueba de verdad que tanto gusto llena mi corazón, yo que el primero he sido en libertar vuestras desgracias, también lo soy el que la man,o,os beso como Rey y Señor. Hincó la rodilla. Alcest. Padre querido, dame tus brazos, si: descanse en ellos un infeliz Monarca que dichoso le hace tu amor, tu lealtad y afecto. Ya voy á declararme á.Gleonice. Fenic. No puedeser : aun, no ha llegado el ; tiempo de poder declararos , hasta tanto que lleguen los de Creta á nuestros Puertos aporque en ellos espero .la defensa. Alcest. Como á prudente padre te -obe¬ dezco. Salen Olint o , L i doro, Mitrane y Guardias. 'Olint. Padre y Señor,dame á besar tu mano como Rey Soberano de este Imperio. Fenic . Cómo?; que novedad? Mitran. La gran Cleonice. acaba de elegiros por su dueño, y por Emperador de Siria y Asia. Alcest. Que he escuchado? Ay de mí! Sa¬ grados Cielos! Aparte. Si Fenicio querrá....? Fenic. Y í esa propuesta han accedido ya. loa Parlamentos? Mitran. Todos celebran la elección., y todos te obedecen leaies y contentos:, y en prueba de estar ya reconocido por legítimo Rey la guardia os dexo» Lidor. Y obediente mi amor... ( rayos res*- piro ) te pido me conserves en los puestos que adquirió mi fortuna. Fenic. No, Lidoro. Desde hoy de todos estás ya depuesto, entrégame el bastón. Lidor. A vuestras plantas, Lealtad. le teneis , gran Señor, mas 1 .... Fenic.El acero entregad á Mitrane , y á una torre le.conducid, en la que quede preso hasta que salga para el cadahalso - de su soberbia el mas debido premio. Lid. Sagrados dioses ya llegó mi muerrte. Olint. M onarca Soberano, en qué ofended ha podido Lidoro. Fen. Ea llevadle, Llevánle M ir tañe y Soldados. y agradece tu Olinto á los afectos paternales , no dé otro igual castigo á tus injustos barbaros excesos. Ye, y dile á Cleonice que me aguarde con toda la nobleza en el gran templo de Apolo , donde quiero se corone el que ha de ser su Emperador y dueño* Olint. Gustoso te obedezco. vas* 1 ' Ale. Esta fortuna debida recompensa y digno premio es de tu lealtad. Nunca los dioses olvidan la virtud: sea el primero que bese vuestra mano: concededme estagraei a Señor v Fen. Hijo Demetrio, Qué vas á hacer? Ale. Acelebrar la dicha coin que. premian los dioses tus afectos. Fen. jQué mal los premiáis vos! estas ac¬ ciones.. acreditan, Señor, que vuestro pecho olvidando mi amor, mis lealtades, de ellas vive muy poco satisfecho. ¡O humano corazón! ¿Quétantos años de trabajos, fatigas y de riesgos, que fiel he padecido por libraros no han podido borrar ese recelo? Pensáis, Señor que puedo yo apropiar 0 ^ la dicha que me ofrecen? sé que es vue s " tro el cetro de la Siria: le he admitido para que castigando los soberbios opuestos á las dichas, os le vuelva con mas seguridad. Ale. Yo os loeedo, en pago de esos méritos leales. Yo sospechar de vos? si lo que teng° y aun la existencia á vos os he debido* J
Triunfos de ¿podré yo recelar tal desacierto; todo es vuestro , Señor, mandad en todo ( pues con tolo no pago vuestro afecto. Sale Mitrane con un-Pliego. Mit. De ia Armada Señor de los Cretenses, que se halla yaá la vista de este Puerto ha llegado una Nave que conduce á un Embajador que con secreto pretende hablaros, é ínterin me encarga que ponga en vuestras manoseste pliego. Ten. ¡Quesera Santos Dioses! ¡qué alegría reynaen mi coraron ! mas leer quier°. Lee. ■ ¿le. ¡Qué contendrá el papel Sagrados Dioses! a p, Mit. Cómo saldrá Fenicio del empeño, ap. en que la suerte acaba de ponerle ? pero es leal no ofenderá á su dueño. en : Abrazante Mitrane : ya ha llegado el día tan deseado : En este pliego Pe e rv"T traVemura:En él se dice:::: Pero ya lo veras. Al Gran Demetrio ríndele la obediencia. Mit. Gran Monarca dadme i besar los pies , ya que , Ci(¡ . los LSlí Planta dicha. Fin. Fié solo'al >r * Z üS J descansa en eI 1 °s. de I-.- al amor dei gran Mitrane Vamos Señorjmmplo ároron^ 0 ' ^^r^ tunaeUeño - en ' Tu dis P on Mitrane en defensa del hijo de . es > Mutación del Temp o con Exto«!°; . toldados, Cleomce, Bar cene ■ * ,res f uen,es . Mmto , Corona tro. A un lado habrá un Sitial^ fy, . vaxo del Dosel. de'; V i v a l Reyneel felíz Monarca y cotcie 10 • nUeV ° Em P er *dor, n Cleomce su invicta Princesa, Lealtad 27 celebre la fama la felice Union. Cleon. Apolo Soberano: hoy es el dia en que pierde mi amor su dulce onjeto, y pues no me es posible remediarlo no dilatéis mi vida á tai tormento. Barc. Enjugad Gran Señora vuestro llanto: ¡ qué felice es mi amor pues no le pierd°! ap , Aunst. Moderad vuestra pena, gran Señora pues nada remedias , y ya el Estruendo de músicas y voces nos avisan que vuestro Esposo llega ya hasta el Templo* Música Viva y Reyne &c. Ai compás de esta Música , salen Fenicio , que trae de la mano á Alceste , Mitrane y Soldados. Fen. Entrad Señor. Cleon. ¿ Qué miro? ¿Alceste puede tener valor para sufrir sus zelcs? Fen. Invicta Cleonice , alta grandeza? y de Seleucia coranado Pueblo. El que veis á mi lado no es Alceste: Vuestro Monarca es , y vuestro dueño: del Gran Demetrio es hijo y k mi cuidado leal ¡e ha custodiado. O/in. Deteneos. ¿ Cómo , Señor han de creer los Sirios que es Alceste Demetrio ? ¿qué el que vieron ayer entre las selvas , hoy los mande? Perdóname Señor que yó no puedo creer lo que decís porque conozco que es de vuestras finezas el efecto y siendo Cleonice::: Fen. Tente ingrato: ¿Dudas de mi verdad? Leé ese pliego Dásele que envían los Cretenses: Oíd Sirios que á todos interesa su contesto. Lee Olinto. Real Pueblo de la Siria : Es¬ tando en los últimos instantes de mi can¬ sada vida, no puedo menos de manifestaros el secreto que mas ha herido mi corazonz mi hijo Demetrio quedó entre vosotros la noche de mi desdichada ruina, se liberto Fenicio del rigor del tirano , y con el fin¬ gí ds nombre de Alceste le tiene oculto has¬ ta que los dioses apiadados de su inocen -