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El cine en el currículum de Educación Primaria. Propuesta metodológica para educar en valores y formar a espectadores críticos

Paredes Fernández, Eugenia

Abstract

Esta investigación trata de demostrar el importante elemento educativo que supone la inclusión del cine en las escuelas como fórmula para educar en valores y formar a espectadores críticos. Para conseguir este propósito se ha creado una metodología didáctica que se aplica a películas españolas de animación y cuyos resultados nos permiten reconocer que este medio es un elemento capaz de configurar mentalidades y ofrecer modelos de actuación positiva, generando mitos y valores sociales entre los receptores más jóvenes. La incorporación de la educación en materia cinematográfica en las escuelas no sólo persigue enseñar a ver las obras sino también aprender a pensar lo que se ve. Se trataría de capacitar al menor para que asuma como propias las enseñanzas aprendidas a través de métodos audiovisuales, en definitiva, un paso más dentro del proceso de alfabetización audiovisual que muchos investigadores consideramos necesario dentro de la escuela primaria para la formación social y humana del menor, y su evolución futura.

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Admira nº 2 - 2010 35 El cine en el currículum de Educación Primaria. Propuesta metodológica para educar en valores y formar a espectadores críticos The cinema in the curriculum of Primary Education. Methodological proporsal for values education and training critical viewers Eugenia Paredes Fernández (Universidad de Sevilla) Resumen: Esta investigación trata de demostrar el importante elemento educativo que supone la inclusión del cine en las escuelas como fórmula para educar en valores y formar a espectadores críticos. Para conseguir este propósito se ha creado una metodología didáctica que se aplica a películas españolas de animación y cuyos resultados nos permiten reconocer que este medio es un elemento capaz de configurar mentalidades y ofrecer modelos de actuación positiva, generando mitos y valores sociales entre los receptores más jóvenes. La incorporación de la educación en materia cinematográfica en las escuelas no sólo persigue enseñar a ver las obras sino también aprender a pensar lo que se ve. Se trataría de capacitar al menor para que asuma como propias las enseñanzas aprendidas a través de métodos audiovisuales, en definitiva, un paso más dentro del proceso de alfabetización audiovisual que muchos investigadores consideramos necesario dentro de la escuela primaria para la formación social y humana del menor, y su evolución futura. Palabras Claves: cine, animación, educación, valores, escuela, infancia, alfabetización mediática. Abstract: This research tries to demonstrate the important educational element that supposes the incorporation of the cinema in the schools as a formula to educate in values and to train critical spectators. To obtain this purpose a didactic methodology has been created. It is applied to Spanish movies of animation and its results allow us to admit that this way is an element to form mentalities and to offer models of positive action, generating myths and social values among the children. The incorporation of education about cinematographic in the schools not only tries to teach how to see the films but also to learn to think what one sees. It would be a matter of qualifying children to assume like own the educations learned through audio-visual methods. Definitively, it is another step in the process of audio-visual literacy that many researchers consider to be necessary in the primary school for the social and human training of children and their future evolution. Keywords: Cinema, animation, education, values, school, infancy, media literacy. I. Introducción Importantes estudios han demostrado ampliamente que el cine, y los mass media en general, son excelentes medios para educar a los menores y transmitir emociones ya que Admira nº 2 - 2010 36 a través de ellos se representan los valores y contravalores de la sociedad, al mismo tiempo que ayudan al menor a desvelar aspiraciones y sentimientos que tenía ocultos en su interior. Y aún más, los conflictos que se presentan y la forma de solucionarlos o adaptarse a ellos son enseñanzas que emanan de esa confluencia entre vida real e imaginada. Centrándonos en el cine, como material educativo de primer nivel, éste puede provocar cambios en sus conductas para que sean responsables y conscientes de sus actos; que se interesen por los demás y lo demuestren; que tengan ideales nobles; que sean realistas, resistentes a las desilusiones, flexibles y capaces de adaptarse a las situaciones que les quedan por vivir; que sean capaces de amar de forma generosa (Prats, 2005). Pero todo lo enumerado anteriormente se quedaría en buenos propósitos, ciertamente difíciles de alcanzar, si no se produce una remodelación del sistema educativo actual, empezando por las leyes que lo rigen, continuando con las mejoras tanto en infraestructura como en los mecanismos de formación del profesorado y finalizando con el apoyo expreso hacia estos nuevos métodos de enseñanza desde el ámbito familiar en el que se mueve el menor. Para alcanzar estos propósitos, que deben incluir no sólo a la educación cinematográfica sino a cualquier otra educación en medios de comunicación y nuevas tecnologías, la escuela debe adaptarse a los nuevos modos de aprendizaje y reelaborar sus proyectos educativos haciéndolos más cercanos a la realidad que le toca vivir al alumno.”Estamos viviendo una transformación tan seria de la educación que los pilares que sostenían su autonomía escolar y sobre la cual se fundaba su influencia social parecen derrumbarse a ojos vista. En cierto sentido la sociedad se está quedando sin aulas, es decir, sin esos espacios cerrados, controlados y reservados en los que el saber fluía verticalmente del maestro a los alumnos. Y es así porque aunque, en términos globales, el número de éstas puede ir aumentando, su peso específico en la sociedad no deja de disminuir desde hace décadas” (Pérez Tornero, 2000: 45). Siguiendo esta línea de investigación, hay voces de alarma que de manera insistente previenen de la existencia de un desfase entre lo que el alumno demanda y lo que el centro educativo puede ofrecer. Esto genera una conciencia de continua y perpetua crisis en la educación que dura ya varios siglos y cuyos motivos describe ampliamente Savater en su obra El valor de educar (2004). La investigación, trata de demostrar de forma didáctica, que el panorama no puede ser tan negativo como muchos quieren hacer entender y que la escuela, con sus virtudes y Admira nº 2 - 2010 37 defectos, puede ser un perfecto agente transmisor de valores a través de los medios de comunicación. Por ello, el estudio inicial, partiendo de un análisis detallado de distintas obras de animación españolas, de las que se realiza una propuesta metodológica, tiene como finalidad introducirlas como enseñanza curricular en las escuelas. En el artículo y a modo de ejemplo, se presenta la ficha de actividades elaborada para trabajar en clase la obra El lince perdido (2008). II. El cine como instrumento educativo en una escuela cambiante La sociedad actual se enfrenta a un problema fundamental que tiene como protagonistas a los niños desde muy temprana edad pero que se va agravando durante su adolescencia, y que consiste en la ausencia parcial o casi total de determinados valores humanos y sociales que son necesarios para una convivencia pacífica. Esto provoca un gran malestar en padres, educadores y la sociedad en general que no sabe como afrontar y solucionar este problema. Algunos organismos nacionales y autonómicos entre los que se encuentran el Ministerio de Educación1, el Gobierno de Cantabria2, la Comunidad de Castilla-La Mancha3, la Junta de Extremadura4 En el caso andaluz la Junta ha creado una Guía de Educación en Valores (2001) en la que se definen los valores considerados fundamentales para la formación humana y social del menor, y de necesaria aplicación en los diseños curriculares educativos de la Comunidad Autónoma. Dichos valores se expresan en los siguientes puntos: o la Junta de Andalucía, previendo quizás la magnitud de la situación y teniendo en cuenta el aumento considerable de los conflictos generados por menores, están realizado políticas de educación y fomento de los valores en todos los niveles educativos. - Educación para la salud: o Sexualidad y experiencias tempranas sexuales o Alimentación - Educación ambiental: o El ciclo de los materiales y las basuras o El medio ambiente urbano Admira nº 2 - 2010 38 - Coeducación o Los roles o Violencia de género - Educación para la paz y la interculturalidad o Resolución de conflictos de forma no violenta o Diversidad cultural - Educación para la participación activa en la sociedad y para la vida en comunidad o Participación activa o La vida en comunidad - Educación para el desarrollo y la cooperación o Desarrollo en el tercer y cuarto mundo o Cooperación - Educación vial o La normas y la educación vial o Comportamientos en la educación vial Y es que el fomento de determinados valores debe ser una prioridad educativa ya que están presentes en una persona casi desde los inicios de su vida. Al principio los menores llegan a ellos a través de la imitación del comportamiento de los mayores y poco a poco, conforme van creciendo, se van “adscribiendo” a unos u otros y los van haciendo suyos. Tomando como ejemplo esta guía de valores creada por la Junta de Andalucía, se analizaron diez5 Partiendo de la premisa de que en esta etapa los menores reciben influencias de cuatro agentes socializadores como son la familia, la escuela, el grupo de amistades y los medios de comunicación de masas. Es importante incidir en que el desarrollo de las películas de animación españolas rodadas entre el año 2000 y el 2008, y se estableció, tal y como puede verse en las conclusiones, una distribución de los valores presentes en las obras estudiadas teniendo como referente la guía anteriormente citada. Admira nº 2 - 2010 39 nuevas tecnologías de la información y comunicación, unido a los cambios que se están produciendo dentro del ámbito familiar y escolar, está configurando un nuevo espacio social donde las modificaciones son muy rápidas y en muchos casos resulta muy difícil para el menor adaptarse a ellas. La escuela, como lugar de conocimiento y educación, no puede permanecer al margen de los numerosos problemas que estas transformaciones están produciendo. “Es necesario formar al niño, al adolescente y al joven de la actual sociedad, que se halla en crecimiento integral y preparándose para su prolongado rito de entrada en el universo de los adultos (de la toma de decisiones y la responsabilidad), en comprender y analizar uno de los elementos que más importancia tendrá en el transcurso de su vida, la comunicación, cuya forma y características se encuentran paulatinamente transformadas debido a la irrupción de nuevos instrumentos” (Gómez Galán, 2003: 28). La escuela como institución, en este último cuarto de siglo, tiene un menor papel socializador y formador sobre la infancia y la juventud, teniendo que compartirlo en estos momentos con los mass media. Y es previsible que si en los próximos años no renueva profundamente sus metas, sus contenidos y su metodología, entrará en una profunda crisis. La búsqueda de soluciones a este problema consiste en reflexionar y discutir sobre la formación cultural que se quiere potenciar en los alumnos, cómo integrar esa cultura mediática en las escuelas, cómo transformar a los medios de comunicación en objeto de estudio y análisis curricular, y cómo lograr que los estudiantes transfieran este conocimiento a su vida cotidiana. Por ello la necesidad de incorporar al currículum una educación para los medios de comunicación debiera ser una tarea urgente no sólo con la intencionalidad de alfabetizar al alumnado en el dominio de los códigos y lenguajes expresivos de estos medios, sino y sobre todo por una razón más poderosa: para formar ciudadanos que sepan desenvolverse inteligentemente en un contexto social mediático. De forma similar A. Pérez sugiere que la escuela debe replantear sus funciones ante el nuevo contexto social, que entre otros rasgos, se caracteriza por el predominio cada vez más acentuado de la cultura audiovisual. Por ello afirma que: “Más que transmitir información, la función educativa de la escuela contemporánea debe orientarse a provocar la organización racional de una información fragmentaria recibida y la reconstrucción de las preconcepciones acríticas, formadas por la presión reproductora Admira nº 2 - 2010 40 del contexto social, a través de mecanismos y medios de comunicación cada día más poderosos y de influencia más sutil” (1992: 32). Ésta tendría que ser una de las funciones sociales claves de la escuela en este final de siglo: ayudar y capacitar al alumnado a tomar conciencia del papel de los medios en nuestra vida social; a que conozcan los mecanismos técnicos y de simbología a través de los cuales los medios provocan la seducción del espectador; a promover criterios de valor que permitan a los alumnos discriminar y seleccionar aquellos productos de mayor calidad cultural; sacar a la luz los intereses económicos, políticos e ideológicos que están detrás de toda empresa y producto mediático. En definitiva, el papel de la escuela, pasaría por ayudar a formar ciudadanos más cultos, responsables y críticos ya que el conocimiento (en este caso sobre los mecanismos de seducción y concienciación de los mass media y las nuevas tecnologías de la comunicación) es una condición necesaria para el ejercicio consciente de la libertad individual y para el desarrollo pleno de la democracia. El hecho de que algunas de las historias que llegan a través del cine tengan tanto poder e influencia sobre el público receptor hace pensar que no se trata sólo de un mero entretenimiento sino que es necesario tenerlo en cuenta como objeto de estudio académico por parte de investigadores y docentes. Es un medio capaz de configurar mentalidades e influir creando paradigmas de actuación, sobre todo en el público infantil que es el que nos ocupa. Y su importancia radica en que los mensajes contenidos pueden modificar el comportamiento de estos receptores de forma positiva o negativa ya que ejercen un alto poder de persuasión, debido principalmente a la escasez de la edad del receptor y a su falta de madurez personal (De la Torre et al., 2005: 37- 53). Entendemos que una forma eficaz de potenciar la educación en valores entre los niños y llevarlos a la práctica es hacerlo con un canal de transmisión cercano y atractivo para ellos como es el cine, que está presente en su vida diaria y que debido a esta cercanía se considera, de forma errónea, que no necesita de ninguna formación ni preparación previa para su comprensión. Se pretende demostrar la falsedad de esta afirmación, defendiendo que es el mismo individuo el que construye de forma activa su propia escala de valores a través de un proceso de razonamiento personal. Pero que para ello necesita que las personas, y los medios que interactúan con él y lo socializan, le aporten Admira nº 2 - 2010 41 su propia escala de valores. Al final, sin embargo, será el menor el que decidirá las enseñanzas que asumirá como propias y las que no. Está claro que la educación debe buscar la formación del individuo en su totalidad y fomentar el nacimiento de nuevos valores. Como anteriormente explicaba, entre los agentes socializadores que conforman al ser humano están los medios de comunicación y son junto con la familia, los amigos y la escuela los que deben provocar la reflexión, el descubrimiento, la incorporación y la realización de valores en el menor (Casals, 2005: 25). Y una forma eficaz de hacerlo es a través de la educación mediática. Existe una abundante bibliografía en torno al concepto de alfabetización mediática, incluso se va mucho más lejos al considerar la necesidad de una alfabetización hipermediática6 Fontcuberta plantea la necesidad de un replanteamiento general de los conceptos y métodos que se utilizan en la relación comunicación-educación, tanto desde una perspectiva comunicativa, como educativa. Los nuevos tiempos exigen que el aprendizaje se aproxime cada vez más tanto a la comunicación como al estudio de las emociones y sentimientos del menor. No olvidemos que el proceso educativo no es sólo un procedimiento ligado a la razón y que los componentes emotivos tienen una trascendencia fundamental. Señala que “un alumno alfabetizado en el mundo de las emociones es un alumno mucho más capaz de efectuar una lectura crítica del mensaje que está recibiendo de los medios” (2001: 71). Es por ello, que los medios son una herramienta fundamental para la alfabetización emocional y, por ende, también para la alfabetización sobre y para los medios. donde se traten aspectos como educomunicación, recepción crítica, educación para los medios, educación con los medios, educación a través de los medios y educación en medios. Estas reflexiones teóricas y críticas definen la estrecha relación existente entre los conceptos de comunicación y educación, y en la mayoría de los casos sostienen que ambos son, en realidad, un mismo término en la actual sociedad de la información (Fontcuberta, 2001; Kaplún, 1998). III. Metodología Con el fin de delimitar el objeto de estudio y convertir lo que podría ser una amplia investigación en algo finito y abarcable, el proyecto centró su estudio en los valores presentes en largometrajes de animación infantil producidos en España, entendiendo Admira nº 2 - 2010 42 con esto los que se han realizado con parte de presupuesto español o por productoras de nuestro país. En concreto se desarrolla una metodología didáctica destinada a niños de 6 a 10 años en la que de forma sencilla y divertida para ellos se introducirá el cine formativo en las aulas y se les educará en aspectos vitales para su desarrollo como son la reflexión, el análisis, la crítica, la valoración y el trabajo en equipo. Se elige esta edad como la apropiada para ir introduciendo el cine en sus vidas porque el niño, en su proceso de socialización, ya comienza a estar capacitado para diferenciar nociones de duración, intensidad y ritmo. Comprende y puede interpretar los movimientos, su conciencia del mundo exterior aumenta poco a poco, sitúa a los personajes de las obras y coordina diferentes acciones. Sabe diferenciar el objeto del sujeto y comienza a discernir y a reconocer puntos de vista propios y ajenos. Aunque esta evolución no es homogénea, ya que el desarrollo del menor también atiende a factores medioambientales y personales del individuo (Serra, 1970: 27-35), es el momento perfecto para que hagan suyos determinados principios y valores. Como en todo acto didáctico preocupan tanto los procesos como los resultados. Así, importa que el alumno desarrolle sus capacidades de redacción, de investigación, de búsqueda, de creación, de análisis o de síntesis. Además sería conveniente que a lo anterior se una la transmisión de unos conocimientos técnicos básicos sobre la realización de la obra y las fases de su proceso creativo. El cine de animación en general, y todos los medios de comunicación de masas, poseen sistemas, lenguajes y estructuras que permiten por sus propias características ser vehículos transmisores de recursos y posibilidades para poder establecer en el aula estrategias que posibiliten la transversalidad7 En este caso, se ha considerado que una película es rica en contenidos cuando en ella se aplican conocimientos, habilidades y comportamientos de lengua, ciencias, plástica y dibujo, estética, composición de espacios y de tiempos, técnicas de investigación y relación con el entorno, historia y política, etc. Y todo ello a partir de actividades de interrelación personal y en grupo. Además de formar a los menores aportándoles modelos de actuación y valores a seguir, las actividades propuestas van a potenciar e inciden especialmente en la búsqueda de información, planificación, organización y acercamiento a la realidad social del alumno. que tanto se busca en la educación actual. Admira nº 2 - 2010 43 Al tratarse de un proyecto educativo y tener como meta fundamental la educación en valores, el trabajo pretende crear una fórmula de intervención sobre los menores utilizando para ello procedimientos que deben ser rigurosos, eficaces y fáciles de transmitir. “La intervención no podrá ser eficaz si no cuenta con un escrupuloso y amplio conocimiento de los fenómenos a los que se dirige. Conocimiento que, a su vez, proporciona aquellas directrices fundamentales a través de las cuales estructurar adecuadamente la propia intervención, evaluarla y convertirla, de forma recursiva, en un proceso investigador. De ahí que la intervención vaya de la mano de la investigación, es más, la intervención se convierta también en investigación” (López y Scandroglio, 2007: 558). Y efectivamente la investigación y la intervención no pueden separarse la una de la otra, como explican estos autores, ya que se complementan y una da sentido a la otra y viceversa. La investigación ayuda a conocer los fenómenos sociales sobre los que vamos a actuar y sus antecedentes, y cuando conocemos estos datos nos es más fácil actuar sobre ellos provocando cambios y mejoras sociales (intervención). El hecho de utilizar en este caso, casi con exclusividad, un enfoque teórico cualitativo se debe a que la intención es explorar situaciones, describir los hechos explorados y descubrir relaciones entre los hechos y los comportamientos del menor. Se va a enfatizar la interpretación sobre la medición y se tratara de dar sentido a la investigación relacionándola con las influencias sociales, culturales e históricas de los propios individuos y sus interpretaciones del mundo. La delimitación del campo de investigación a la animación infantil española se debe a varias razones: - Es necesaria una importante campaña de imagen que mejore sensiblemente el concepto que se tiene del cine de animación español. Este género sigue siendo un gran desconocido para los espectadores, sobre todo para los adultos, a pesar del aumento de la producción y la distribución del cine animado en nuestro país. Su difusión es escasa, su seguimiento es reducido por parte de crítica y público, y sus resultados económicos suelen ser bastante dispares. - Es un cine que debe ser tenido muy en cuenta en actividades educativas ya que transmite valores cercanos, analiza las costumbres y formas de vida del país, expone las Admira nº 2 - 2010 50 V. Conclusiones La sociedad utiliza el cine como puerta de entrada a sus fantasías, a unas situaciones que probablemente nunca experimenten pero de las que son partícipes durante un periodo de tiempo, concretamente hasta el final de la emisión. Pero en los niños el final de su mundo imaginario no necesariamente se corresponde con el final del film, a veces llega mucho más allá y estas fantasías se trasladan a su vida diaria y a su cotidianeidad. Es una ventana a un mundo nuevo que debe servir a padres y educadores para “preparar a los niños y a los jóvenes para el mundo en el que han de vivir, de hacer presente en la educación casi todo lo que existe en ese mundo a través de su representación cinematográfica; de servirse del cine para abordar de una forma viva la educación en valores; y, sobre todo, de aprovechar el cine, por su conexión con la emoción, con el sentimiento, con la belleza, con el arte, para no olvidar que la educación ha de ser integral, que la meta de la educación es la persona total” (Pereira, 2005: 20). El cine de animación en general no disfruta de muy buena acogida entre los profesionales de la educación. Existe una extensa línea de trabajo sobre este tema que se puede calificar como crítica y que se ha centrado principalmente en denunciar en las películas la presencia de roles y la tendencia a fomentar la violencia estimulando conductas agresivas. De este modo se han evitado otros aspectos beneficiosos de este cine como es su potencialidad para educar. En general, se le censura que fundamente su humor en la agresión y la violencia gratuita, fomentando actitudes de desprecio al otro, donde la resolución de conflictos se desenvuelve más desde el recurso a la fuerza bruta, o con el empleo de poderes más o menos ocultos, por encima del razonamiento y la búsqueda de consensos dialogados. Los detractores más críticos no dudan en llegar a denunciar incluso que se trata de un cine de escaso nivel intelectual, que empobrece el lenguaje del menor y su pensamiento, deformando los hábitos de lectura a la vez que promueve unas ideas simplistas donde se esquematiza la vida social y humana. Indudablemente el cine de animación necesita una importante renovación en el futuro, debe adaptarse a la sociedad del momento y cuidar los diálogos y las escenas para evitar que siga siendo un arte poco estimado y relegado a segundo plano dentro de la cinematografía española. Ésta suele estar vacía de producciones animadas durante varios meses, e incluso años, debido principalmente a que las ayudas al cine de animación son muy escasas y eso repercute en la calidad final del producto. Otro aspecto de esta mala prensa es que el número de copias que se distribuyen es mínimo y Admira nº 2 - 2010 51 que el público no está educado para ver ficción nacional, prefiriendo las películas animadas de procedencia norteamericana que son las que más publicidad y marketing realizan. Sin embargo esto tiene visos de mejorar, así en el Semana de la Comunicación y la Creatividad organizada por la Universidad Europea de Madrid en abril de 2009 y dentro del Aula Europea de Animación se presentaron las conclusiones del informe “El cine de animación no americano (2000-2008)” promovido por la propia universidad y realizado por Pau Brunet8 Los resultados son sorprendentes pues llega a la conclusión de que las producciones animadas españolas y europeas tienen más aceptación que las de imagen real, ya que los estrenos duran más en cartel y las ventas internacionales son mucho más fructíferas. Los datos son contundentes ya que el promedio de recaudación de las películas españolas de animación en los últimos dos años es de 0,77 millones de euros, frente a 0,53 millones de los títulos de imagen real. Además, el cuarenta y cinco por ciento de los títulos animados superan el millón de euros, frente al diecisiete por ciento de imagen real. . En él se hace una comparación entre el cine de animación, tanto infantil como adulto, y el cine de imagen real. Además se detalla el impacto que las películas de animación han alcanzado durante ese periodo teniendo en cuenta que la mitad de las que se han exhibido en España proceden del mercado americano y sólo el veintitrés por ciento tenían origen en nuestro país. La clave que explica esta superioridad económica es el distinto comportamiento del público ante la cartelera. Éste suele acudir de forma mucho más escalonada a ver cine cuando es de animación, así los primeros fines de semana suelen ser algo flojos de espectadores pero las cifras se van multiplicando más rápido conforme van pasando los días. Este hecho demuestra que pese a los escasos resultados que producen en su estreno, los descensos durante las siguientes semanas no son pronunciados lo que provoca que las cantidades finales de recaudación sean importantes. A diferencia de otros géneros, la animación, y el cine familiar en general, tiene mayor aceptación y facilidad a la hora de ser recomendado (lo que se conoce como boca a boca) y suele tener un amplio recorrido en las carteleras. El informe de la Universidad Europea de Madrid, ya citado, destaca que entre el 2000- 2008 los productos europeos y las co-producciones con España son los que mejores resultados han presentado. En el caso de las grandes apuestas de cine europeo (Valiant, Arthur y los Minimoys, El tiovivo mágico o Érase una vez…un cuento al revés) los Admira nº 2 - 2010 52 comportamientos medios han estado sobre las seis veces su cifra inicial, mientras que en el caso de las co-producción con España (Pérez, el ratoncito de los sueños o Sueño de una noche de San Juan) han sido de cinco con cinco. En todos ellos se trata de lanzamientos fuertes, con más de ciento ochenta copias y unas promociones importantes. Con estos datos, no es extraño que España se haya convertido en uno de los tres mercados principales de Europa en los que más se producen películas animadas. Es durante los primeros años de vida del menor cuando se les puede empezar educar, guiar en materia audiovisual y hacerlos responsables de sus opiniones, ya que el espectador de cine de animación infantil aún no tiene desarrollado el gusto por un determinado producto y el poder selectivo. A estas edades se limita a absorber las imágenes y analizarlas en busca de respuestas sencillas. Es aquí donde la labor de los tutores es imprescindible ya que son los adultos los que deben intervenir para seleccionar las obras que ayuden al correcto desarrollo del menor en todos los aspectos (psicológico, educativo, relacional, afectivo,…). Educar sobre las influencias que sobre ellos tienen los medios debe realizarse a través de estrategias didácticas que, integradas de forma curricular en su plan de estudios, les informen sobre el uso y consumo adecuado de productos mediáticos. Aunque al final la forma de enfrentarse a los medios sea una opción personal de cada uno. Partiendo de esta premisa, mi visión de este cine no es tan alarmista ni catastrofista como la expuesta anteriormente. Es más, lo considero un instrumento único para educar ya que en él convergen los más diversos géneros y permite presentar una amplia gama de temas, historias, problemáticas y mensajes muy diversos pero que llegan fácilmente al público infantil. Para el trabajo en Primaria debe prestarse una atención prioritaria a los personajes ya que este alumnado centra su interés más en ellos que en cualquier otra particularidad de la obra, y resultan unos elementos especialmente influenciables por las actitudes que muestran a lo largo de las historias. Las tareas deben dirigirse a la descripción y análisis de las características físicas, ropajes e indumentarias, expresiones corporales y su posible asociación a rasgos psicológicos o morales. Los objetivos planteados para esta etapa podrían ser: a) Competencia lingüística Admira nº 2 - 2010 53 o Promover el diálogo entre el alumnado para que les sea más fácil expresar sus pensamientos, emociones, vivencias y opiniones. o Utilizar la comunicación como elemento principal para la resolución pacífica de sus conflictos diarios. b) Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico o Mejorar el conocimiento de los alumnos sobre el mundo y la realidad sociocultural en la que viven. o Fomentar las destrezas y habilidades sociales. c) El tratamiento de la información y la competencia digital o Empleo de Internet para buscar información o Reconocer elementos del lenguaje audiovisual: planos, encuadres, secuencias, etc. d) Competencia social y ciudadana o Desarrollar destrezas y habilidades como la sensibilidad cultural, la superación de malentendidos y estereotipos, etc. o Reconocer actitudes y valores tanto propios como del grupo. o Identificar los personajes asociándolos a factores psicológicos y tipologías sociales de carácter estereotipado. e) Competencia cultural y artística o Valorar el sentido artístico del cine en general y el de animación en particular. Con respecto a uno de los objetivos que pretendía alcanzar en este trabajo, el de analizar si los valores presentes en las obras se corresponden con los propuestos por la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía de obligatoria enseñanza en las escuelas, se puede determinar que sin lugar a dudas tres son los valores que más se repiten en las películas analizadas. El primero de ellos es la educación para la paz y la interculturalidad, que se ha agrupado dentro de multiculturalidad, convivencia pacífica, tolerancia a las opiniones diferentes, aceptación de otras razas y culturas; el segundo e igualmente importante sería la educación para la participación activa en la sociedad y para la vida en comunidad que se considera presente en las actuaciones que llevan a Admira nº 2 - 2010 54 cabo los personajes con un fin positivo y para solucionar problemas que les afectan tanto a ellos como a los de su alrededor. Por último, el tercero en importancia es la educación para el desarrollo y la cooperación que tiene mucho que ver con el anterior ya que en las tramas siempre hay mucho de cooperación, ayuda y amistad por parte de los protagonistas. Partiendo de la tabla de valores de la Junta de Andalucía su presencia sería la siguiente dentro de las películas: 010 20 30 40 50 60 70 Educ.Salud Educ.Ambient. Coeducación Paz. Multic. Part.Activa Desarrollo, Coop. Educ.Vial El término coeducación es definido en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española como “educación que se da juntamente a jóvenes de ambos sexos”, es la educación que tiene en cuenta la formación de niñas y niños basada en los principios de igualdad de derechos y oportunidades superando así las desigualdades de género. Y aunque la igualdad de géneros es algo que está presente en prácticamente todas las películas ya que los personajes masculinos y femeninos tienen los mismos derechos y deberes, a la coeducación como tal no se la nombra ni se la tiene presente. La igualdad es algo implícito y asumido en las tramas, y quizás en estas edades los menores aún no son conscientes de las luchas de género ni las diferencias entre sexos es más, como añado más abajo, el que en principio se considera el héroe y salvador de la dama en apuros al final actúa más como antihéroe provocando toda clase de problemas y tropiezos. Por esta razón no se considera que el valor de la coeducación esté presente en ninguna de las películas porque es algo que está implícito en todas ellas. Al contrario de lo que expone Granado (2002: 133-136) al analizar en su tesis doctoral las posibilidades que tienen las películas de Disney para ser trabajadas en la escuela y donde se nos descubre un amplio abanico de contravalores susceptibles de ser Admira nº 2 - 2010 55 enseñados a los menores, las películas españolas de animación no incurren de manera clara en asignar a los personajes femeninos roles sexistas, algo que el autor insiste en que es usual en el cine norteamericano. Según él en estas películas, los roles que se le asignan a la mujer son mínimos y cuando aparecen están fuertemente estereotipadas y con un gran reflejo de sometimiento y de mantenimiento de las buenas normas y conductas sociales establecidas. En el caso del rol femenino, incluso cuando se quiere dar la impresión contraria para eliminar cierto sabor tradicionalista de las películas de esta factoría, tiende a reflejar el papel tradicional siempre asignado a la mujer y se nos descubren como abnegadas madres, solícitas esposas y buenas hijas; algo que no está tan claramente definido en el cine español analizado. Sobre todo a partir del año 2000 las películas españolas han evolucionado en las cuestiones de género y presentan a los personajes femeninos como compañeras de aventuras más que como conquistas amorosas. Esto no quita que en la mayoría de los casos, al inicio de la narración, los personajes femeninos se encuentran en apuros y deben ser salvadas por el héroe. Éste, que suele actuar torpemente metiéndose en continuos líos, no acaba consiguiendo su propósito y la víctima se convierte al final en heroína (El embrujo del sur, El bosque animado o El lince perdido). El cine español fomenta actitudes como el respeto a la familia, la ayuda desinteresada, la aceptación de otras culturas y la importancia de la amistad. Genera beneficios medioambientales y rechaza los estereotipos sexistas y racistas que tanto condicionan nuestra manera de ver el mundo y de interaccionar en él. Por esta razón, y después de los análisis realizados, creo que oferta un material cuya rentabilidad educativa puede ser extraordinariamente potente para desarrollar tales propósitos. Con todo lo anterior, está suficientemente atestiguada la potencialidad del cine, desde sus comienzos, como elemento transmisor de conceptos, valores y pautas de conducta. Y algo que ya se ha dicho en páginas precedentes, parece innegable su influencia sobre los valores y contravalores que predominan en una sociedad. Por ello, se considera que los valores latentes en la realidad actual se deben reflejar también en los filmes destinados a la infancia para que puedan leerlos a través de los diálogos y de las imágenes. De ahí la convicción de que el cine, y el audiovisual en general, es el gran educador social por excelencia. Sin aulas, sin horario establecido, sin materias previamente Admira nº 2 - 2010 56 fijadas, en definitiva, educar sin ningún tipo de presión o formalidad. Así constantemente, determinadas películas están impartiendo educación moral a un alumnado que recibe su mensaje, las más de las veces, sin ninguna pretensión de recibir una formación precisa. Y resulta difícil de explicar que, existiendo instrumentos tan valiosos, estas obras cinematográficas no se utilicen más en educación social. Por último sólo me queda añadir que este estudio ha tratado de demostrar los beneficios sociales que reporta el cine y la necesidad de una formación cinematográfica en educación primaria. La posibilidad de combinar cine y educación social dentro de lo que se conoce como educación no formal9 Así, la riqueza y la calidad de la recepción de ese mensaje dependerán no sólo de la intención del emisor y de las características del mensaje sino también de la capacidad y formación para la lectura audiovisual del receptor-espectador. En definitiva se persigue la adopción de conocimientos, habilidades y capacidades que permitan desarrollar estrategias que ayuden a interpretar el significado que conlleva el mensaje. supone abarcar una serie de ámbitos de actuación educativa (alfabetización, educación durante el tiempo de ocio, educación para el consumo, educación para la salud, educación ambiental, animación sociocultural e intercultural, educar para los derechos humanos, medios de comunicación y desarrollo humano, etc.) que permiten hacer realidad aquel principio de que la educación es una tarea que prosigue incluso después de la escuela y que afecta a todos los estamentos sociales. Capacitar audiovisualmente al menor implica que al recibir un mensaje éste lo comprenda, lo descifre y pueda interpretar correctamente lo que otros han querido expresar. Por eso se aboga por la idea de concebir el cine no sólo como un medio de comunicación más, sino como un apoyo pedagógico permanente en los procesos de aprendizaje del alumnado ya que promueve el desarrollo de habilidades sociales, además de predisponer a la reflexión, al análisis y al juicio crítico, a crear y a transmitir actitudes y valores sociales y culturales (Platas, 1994). VI. Notas 1 Mediante un convenio entre los Ministerios de Trabajo y Asuntos Sociales, Educación y Ciencia; y a través del Instituto de la Mujer y del Centro de Investigación y Documentación Educativa (CIDE) se han publicado siete cuadernos de educación en valores bajo el título Por preguntar que no quede. Admira nº 2 - 2010 57 2 Con sus publicaciones Plan de Interculturalidad para Cantabria (2005) y Plan para la convivencia en los centros escolares de Cantabria (2005). 3La educación en valores en Castilla-La Mancha tiene como objetivo la formación de ciudadanos y ciudadanas críticos que participen activamente en la construcción de un mundo más combativo contra todo tipo de discriminaciones, más saludable y más respetuoso con el medio ambiente. Se rige por el Decreto 164/2002, de 19/11/2002, por el que se regula la coordinación de la distintas Consejerías de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en materia de educación en valores. 4 La Junta de Extremadura ha creado el CD Participación Joven con materiales para trabajar los valores en la Enseñanza Secundaria, sobre todo en el área de educación para la ciudadanía y los derechos humanos. 5 Películas analizadas en el proyecto de investigación original: Marco Antonio rescate en Hong Kong (2000) El bosque animado (2001) El embrujo del sur (2003) Pérez, el ratoncito de tus sueños (2006) Gisaku (2006) Donkey Xote (2007) Nocturna, una aventura mágica (2007) De Profundis (2007) El espíritu del bosque (2008) El lince perdido (2008) 6 La era de la comunicación visual ha supuesto que desde la pantalla de un ordenador se pueda acceder a un medio mucho más potente que la televisión ya que utiliza una amplia red de comunicación e información basada en estructuras visuales (imagen), se trata de Internet. 7 Se denominan transversales aquellos temas que están presentes de forma global en los contenidos y objetivos de todas las áreas educativas, sin corresponder de manera exclusivo a ninguna de ellas. Las características pedagógicas más importantes de estos temas son: - Se integran en el currículo y deben estar presentes en el Proyecto Educativo de Centro. Admira nº 2 - 2010 58 - Constituyen ejes de contenidos, objetivos y principios relacionados con los valores y las actitudes que el propio centro tiene como objeto fomentar. - Se desarrollan en todas las áreas curriculares. Como parte de ellas. - Son responsabilidad de toda la Comunidad Educativa. - Poseen una flexibilidad que no tienen otras materias para su programación. - Abordan problemáticas sociales que se relacionan de forma directa con las propias experiencias vitales del alumno. 8 Analista de mercados cinematográficos y creador del la web BoxOffice. 9 Educación no formal es toda actividad organizada, sistemática, educativa, realizada fuera del marco del sistema oficial, para facilitar determinadas clases de aprendizaje a subgrupos particulares de la población, tanto adultos como niños (Vázquez, 1998: 12). VII. Referencias bibliográficas Aguaded. J.I. (2003). Una gran pantalla para la educación: el cine en las aulas en Making of: Cuadernos de cine y educación nº 19, pp.63-66. Almacellas, M. A. (2004). Educar con el cine. Madrid, Ediciones Internacionales Universitarias. Amar, V.M. (2003). Cine y educación: un juego de seducción en Making of: Cuadernos de cine y educación nº 18, pp.63-68. Ambrós, A. & Breu, R. (2007). Cine y educación: el cine en el aula de primaria y secundaria. Barcelona, Graó. Bergala, A. (2007). La hipótesis del cine: pequeño tratado sobre la transmisión del cine en la escuela y fuera de ella. Barcelona, Laertes. Bonilla, J. (2005). El cine y los valores educativos. A la búsqueda de una herramienta eficaz de formación en Píxel-Bit: Revista de medios y educación nº 26 pp.39-54. Sevilla, Universidad de Sevilla. Buckingham, D. (2005). Educación en medios: Alfabetización, aprendizaje y cultura contemporánea. Barcelona, Paidós. Carmona, R. (1993). 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