Devota novena en obsequio del insigne conquistador y grande rey de España San Fernando : formada con especiales consideraciones sobre sus heroycas virtudes con respeto á la obligacion que tiene el christiano de las mismas para poder salvarse
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RAIZ . JESUS, MARIA, Y JOSEPH, - DEVOTA NOVENA EN OBSEQUIO DEL INSIGNE CONQUISTADOR Y GRANDE REY DE ESPAÑA SAN FERNANDO, FORMADA CON ESPECIALES CONSIDERACIONES sobre sus heroycas virtudes con resecto á la obligacion que tiene el christiano de las mismas para poder salvarse. - POR ELP.F.DIEGO JOSEPH DE CADIZ Misionero Apostólico, del Orden de Menores Capuchinos de N. S. P. S. Francisa co, de la Provincia de la Inmaculada Con= , tepcion de nuestra Señora, en los Reynos de Andalucía, EN SEVILLA : AÑO DE 1796. En la Imprenta de los Hijos de Hidalgo, y Gonzalez de la Bonilla, AAA «y de -
"- PROLOGO. AL QUE LEYERE. Bree lector mio, las Novenas en obsequio de los Santos no son otra cosa que un culto religiosísimo, de que se vale la piedad christiana, ó que le ofrece para alcanzar de Dios por medio de sus ruegos algun especial beneficio, la preservacion de algun mal, ó el remedio de alguna particular necesidad. A esto se terminan aquellas oraciones y devotos exerci= cios, de que comunmenté' se compo nen casi todas quantas traemos entre manos. Mas como la memoria de es. tos grandes héroes de nuestra Santa Religion Católica, que por este medio se renueva en nosotros con freqúencia, no ha de ser para solicitar su Intercesion únicamente; mas tam-= bien para excitarnos ása imitacion de sus virtudes, conviene que para con= formarnos con la intencion, y el es píritu E , A
piritu dela Santa Madre Iglesia en esta partes se haga algun" recuerdo de ellas, proponiéndolas aunque en compendio con alguna » individualidad. Por esto, separándome del estilo mas ordinario, que en las demas Nowenas casi. universalmente se advierte, sigo el rumbo que en todas quantas tengo escritas se observa; de que anteceda á las Oraciones, en Que p2di- mos lo que necesitamos, la .consideración. de una virtud, cuyo exemplo nos mueva al eficaz deseo de su práctica. Da esta suerte unido lo uno con lo otro, será mucho mayor nuestra apetecida. utilidad, se 'aumentará. el culto de los Santos, y le daremos :á Dios mayor gloria y alabanza. Este. es el designio con que se ha formado esta en. obsequio de nuestro gran Rey San Fernando. Su memoria de pocos freqientada,. su devocion en. muy raros advertida, y sus heroycas virtudes casi generalmente ignoradas, han sido tal vez la causa de que en las publicas calamidades que habemos en diferentes Hgmpos Pas £Cle ) E
hr decido, no: hayamos recurrido á su intercesion para: buscar nuestro remedio. Parece induvitable, que desde el Cielo donde reyna su alma coro“' nada de inefable glorias no dexe de compadecerse de nuestras calamidades: ' y no es creible que las mire con in= diferencia, Ó que no quiera auxiliarnos con sus eficaces ruegos al Todo- Poderoso, si.de todo corazon le in= vocamos y llamamos. Buena prueba tenemos, y mucho exemplo nos han dado en esto nuestros Augustos Católicos Monarcas en el viage que en este. pasado Invierno emprendieron desde su Corte hasta Sevilla, para visitar el Venerable Cuerpo de nuestro glorioso Santo, y darle las gracias por la salud del Príncipe nuestro Señor, que no se duda haberla por su intercesion recuperado en la ocasión de hallarse su Alteza casi destituido de toda humana esperanza de Vivir. | z En los siglos pasados es cosa cierta, que fue grande y universal la dewocion de todo el Reyno: de España, o y
y. sus Monarcas á su gran Rey San: Fernando: tanto que enla continua. cion de sus conquistas, ó de la guer=. ra con los Moros se llevaba la Es», pada del Santo á las Campañas con. la veneracion que á una preciosa re-, liquia se le debe, y auxiliados de ella peleaban con particular esfuerzo nuestras tropas, y conseguian gloriosísimos triunfos y victorias. Esta deyo= : cion ha llegado ef” nuestros dias á un estado de decadencia muy notable: y. aunque el.muy sabio, piadoso y religiosísimo Señor D. Martin de Aren= zana, Prebendado de la Santa Patriar-. cal y Metropolitana Iglesia de Sevi: lla, trabajó no poco por renovarla en los suyos, singularmente en la Novena llena de erudicion y de piedad, que deste intento compuso é imprimió en el año pasado de 1768, parece que no llegó á conseguir todo lo que su fervoroso zelo apetecia. Esta quiebra se ha propuesto repa= rarla con esta Novena otro devoto: de la primera graduacion, nombre, y Gerarquia en los Exércitos: de: Espaxw - ña,
fa; y pira ello' valiéndose: de per= sona, á cuya superior autoridad no: he podido resistirme, me ha exigido el pequeño trabajo de formarla. Mi in= tencion ha sido 'una: misma con. la suya, y el finde ambos la. mayor gloria de Dios. en la extension del, culto de nuestro Santo Rey. Mucho fue lo que en su vida y reynado le debimos,' porque fue un Monarca zelosísimo -del bien de sus vasallos, y de propagar, conservar, y: asegurar en ellos la verdad de la Religión, y de la Fe: fue ¿un valerosí- - simo conquistador de una gran parte de nuestro Reyno; que4:esfuerzos: de su valor y desu constancia nos libertó del pesado yugo de los Sarracenos, que tiranamente nos oprimian: y fue un nuevo Josias, que. con su acertadísimo gobierno, y mucho mas: con la voz. viva de sus admirables: exemplos destruyó los «vicios, Ccorroboró «la piedad, y enseñó á todos la ráctica de las verdaderas: virtudes. Desde el Cielo donde ya reyna con Christo es mucho mas loque nos ha : fa-
apisinidao tubiése 'entrada :la: here» gia: no se «permitiese, vivir:en ellos á los hereges; y. que si por sus errores merecian estos el último suplicio, “mo se omitiese el darles su castigo, Por esto persiguió á los.Moros enemigos del nombre christiano:. emprendió muchas expediciones contra ellos, «y les. hizo cruda pero religiosa guer» «ra en todo tiempo. Sostuvo la Fe «dentro y fuera de su Reyno: tomó ¿justa venganza de los sacrilegos agras “vios conque la ofendieron sus ad “versarios; y no se detuvo en expomer. su propia vida á los peligros para defenderla de quantos con :la violencia, con: la tiranía, y con las armas la impugnaban. Puede decirse, que si hoy: tenemos la Santa Fe en : las Españas, se lo debemos en. mucha parte á la ferviente Fe del fidelísimo Rey San Fernando. Ah quan- to es lo que por esto le estamos obiigados! ) -PUN-
. PUNTO SEGUNDO. done ahora quan necesario es á todos el tener, y el conservar €sta virtud para. conseguir la salvacion. Lo conocerás así, sl. te haces cargo «que ella es el principio, la raiz,:y el fundamento de las demas virtudes christianas: que ella es por cuyo medio justifica Dios.á los Gentiles- (1), purifica del error sus corazones (2), les abrió la puerta: para su .espixitual eterna felicidad (3): y que ella es por la que vive el justo en su justicia (4), con la que resiste á las asechanzas del comun enemigo (5), y la que nos eleva á una dignidad incomprehensible por el bautismo (6). Sin ella es imposible el agradar á Dios, porque es el medio absolutamente necesario para acercarnos á su -Magestad, y participar de su gra= cia (7). Los que dexan de creer las (1) Galat. 3. 8. (2) Actor. 15. 9» (3) Actor. 14.16. (4) Habac. 2. 4. (5) Ephes, 6. 16. (6) Ogysg. 2. 30s £7) Hebr, Flo Ó. no.
divinas verdades, manifiestan la cofa rupcion de su dañado corazon, “si 'oyendolas no quieren admitirlas, y son dignos de que Dios los abandone en su” infidelidad y en su estulticia (1). Dios: es el que así lo «dice; y el que para. nuestra. instruccion y. desengaño nos tiene prevenido en su Evangelio, Que“ aquel que no creyere será cierta mente condenado (2). ¡ Es pues necesario tener la virtud santa de la Fe, creyendo quanto ha revelado Dios á: su Iglesia, y esta mos manda á sus hijos que creamos; pero lo es igualmente el conservarla en toda su pureza sin menoscabo alguno. Para esto nos es preciso huir del trato conaquellas personas que pueden seducirnos con su: desacertado modo de producirse, negándoles aun la salutacion, Ó entrada en casa -para evitar el peligro, y: para no ha- '«cernos reos de la participacion de sus errores (3): es indispensable cautelar- : nos SS (1) Eccli, 2. 15. (2).Marc. 16. 160 (3) 2. Joan, Y. 10. Alapido hic»
nos de la leccion de aquellos libros y papeles, que contienen malas yperniciosas doctrinas, que en esta Materia pueden 'Ocasionarnos algun escandalo grave (1): y de-tal suerte debemos Mantenernos firmes en la conservacion de esta virtud, que tengamos el ánimo dispuesto á perderlo todo, sin exclusion de la vida para no perder la Fe (2). Exámina bien si de verdad tienes y exercitas esta Fe: llora sus faltas: sigue los exemplos que te dió de ella San Fernando, y pidele te alcanze de Dios el aumen- to, y la perfeccion de esta necesarísima virtud en tu alma, y resuelvete a cumplir tu obligacion en esta parte: porque si despues de baber tenido por la Fe el conocimiento de la ver= dad, nos separamos voluntariamente de ella, es sumamente dificil nuestro reme- _4lo; y nos aguarda un Formidable jticid, y un incendio voraz € inestinguible, EII (1 Math. 16. 12 (2) S. Hieron. ap» Alapide in Cap» 10. Math VEIS. Is - id e
8 ble, .en_que serán «os. incrédulos sameg. gidos para siempre (De... : + Esto se meditará un breve. rato, si conmodamente se pudiere, y despues se dirá la siguiente E ORACION PARA TODOS LOS DIAS, —Mabilísimo, poderosísimo, y be- A nignísimo - Criador mio: mi Dios en quien creo, mi Padre á quien amo, y mi Señor, en quien espero: Vos sois nuestro único bien, muestra vida ver= dadera, y nuestra eterna felicidad: la virtud de los Justos, la justicia de los Santos, y la santidad de los Escogidos: la perseverancia de los buenos, la bienaventuranza de los que perseveran, y la corona de los bienaven= turados. Yo humilde criatura vuestra formado á vuestra imágen y semejanza, Os adoro en espiritu y. verdad, os alabo con toda la verdad de mi corazon, y os doy gracias por los innumerables beneficios que os habeis dig- a A - 0 Hebr, 10, 26» Vide Alapide DÍ Ly |
| Y dignado hacerle; y os suplico por -los méritos infinitos de vuestro Uni- -génito mi Redentor, y: por los de vuestro amado Siervo San Fernando, que: pues lo hicisteis Rey. de España, y lo dotasteis del espíritu «de la Prudencia, y del zelo militar: y religio» so, que á los Santos Josué, Matatias, sy sus hijos los Macabeos, para que -pelease vuestras batallas contra: los «enemigos de vuestro augusto” Nom- “bre, como aquellos lo hicieron, me .¿concedais la imitacion de sus virtu- «des, y el hacerme digno:con' ellas de 'su proteccion, y de vuestra miseri. cordia en la vida y en la muerte, -para cantarlas despues cternamente en el Cielo. Amen. os Seguida á esta se dirá la siguiente ORACION, Eractisimo, piísimo, y catolicísimo ey San Fernando, ilustre Macabeo de la Ley de gracia, fortísimo debe= lador del Imperio Mahometáno: In=. victísimo conquistador de los Reynas yd ROT
"LO "Católicos; columna dela Fe, perse» «guidor: de sus enemigos, y extermi- «nador de los hereges: gloria, honor, y felicidad de nuestra España, pro- ¿tector de.sus Monarcas, defensor: de -sus dominios, y Conservador de su Religion. y. de su Fe. Por la altísima ¿perfeccion «con que .exercitasteis esta virtud, y por el espíritu y. fervor con que la defendisteis conforme á la vo- -luntad de. Dios, y á vuestra grande obligacion, os suplico que le pidais nos conceda la conservacion de la Santa Fe en este Reyno: que en.ella imite yo vuestros ' exemplos, que me conceda su Magestad lo que por vuestra intercesión le pido en esta No= vena, si fuere de su divino agrado; y que despues de una muerte santa le goze para siempre en la eterna bienaventuranza. Amen. Ahora se rezarán tres Padre nuestros y Ave Marias gloriados en honor de la Santísima Trinidad, pidiendo por la intercesion de San Fernando «el remedio de las necesidades de la Santa iadglesia, de vuestro Católico. Reyno, de ¿e este
TT: este Pueblo, y cada.uno por «el de las Su yas propias, y se hará: por:este órden, - COPLAS, t. 'Fernando,' pues vuestra Espada Hizo á la España feliz: Haz, que, en ella: la raiz el error no tenga entrada. Padre nuestro, ÉSc.. ' p. Venciste los enemigos .- De Dios, y de tu Reynado: Haz, que muertos al pecado, De Dios vivamos amigos. Padre nuestro, <Sc. 3. Os confió el Rey del Cielo “- «La defensa de su honor: «Consigue á todos su amor, Y el imitar vuestro: zelo. Padre nuestro, Sc. de Toda España con fe pia: Os implora en su afiiccion: No niegues tu proteccion A. quien en ella confia. ¿>
13 | - Y. Ruega por nosotros, Fernando “bendito y Santo; ¿Ia ma Bi Para que de Christo Jesus las promesas consigamos. PARA TODOS LOS DIAS 3 ORACION. Hnmortal Rey de los siglos, clementísimo Jesus, Salvador, Redentor y Abogado: mio: Cabeza de las Po=. testades, y de los: Principadosdel * Cielo: Rey de los Reyes, Señor de los Señores, y Dueño absoluto de todo quanto tiene ser sobre la tierra; Dominador del universo: Justiciay Santificacion, y Redención de los hombres: Santo: de los Santos, y Santísimo Santificador de los escogi- - dos, entre los quales habeis cóondecorado á vuestro Siervo San Fernan=' do con las sublimes virtudes, prer-. rogativas, y excelencias que á los San»: tos Reyes David, Josías y Ezequias, reuniendo en él los dones, y las gracias de los demas caudillos He |
= dle vuestro antiguo escogido Pueblo, . y lo hallasteis tan á. medida de vuestro corazon, que cumplió en todo vuestra santísima voluntad, y llenó enteramente vuestros Soberanos designios: “yO Os Tuego humildemente, que por su intercesión y sus mier tos conservels siempre la Religion y lá Piedad en este Reyno Católico, preservándolo de la impiedad y del error: que prospereis á nuestros Católicos Monarcas, con sú Real Famis lia, y valeroso exército; y que á inmi tacion del mismo Santo, vivamos en santidad -y justicia todos los dias _de nuestra vida, para que despnes Cconsigamos el veros y góZaros para siem. pre enel'Reyno de la: gloria. Amen. -Conclúyase con una“ Súlve 4 Maria, Santisima” nuestra Señora en sufra E de las Benditas Animas del Puretatorios 3 consuelo de los Agonizantes, y para que E nos asista -4 todos en la hora de lá muerte, PA 3 al DIA,
E de Dios y por las bueñas obras:(1), pas ra que sea digna dela inmortalidad de los premios.que sigue á la de los justos (2): porque la que es muerta porla culpa, no solo:es inútil. y del todo vana:(3) , mientras que esta con la penitencia no se enmienda; si no que perecerá con ella el-pecador (4)5 y muerto él. no tendrá premio alguno que esperar (5). Ha de ser tambien humilde, que no presuma de si el alma, creyendo que sin la gracia puede hacer algun actosobrenatural de virtud digno de la eterna recompensa: Ó que sin el auxilio de Dios puede enmendar su mala vida y justificarsez Ó que siendo pecador-puéde sal. varse, Ó perdonarle Dios, no haciendo el primero penitencia suficiente de sus culpas. Y debe ser por último firme y. nada vacilante, de modo:que nunca. emos entrada en nuestro corazon á la esconfianza, 2 los malos temores, ni á la desesperacion y el despecho, por muchos y graves que sean nuestros EE 08) €_xSE-ItOEO—— — A A A KA A, y (1) Ps. 36.3. (2) Sap. 3. 4- (3) Eccli-34.19 (4) Prov. 10, 28. (5): Prov. 11570 - *
2T dos, 6 porfuertes que sean las sugestiones de nuestro comun enemigo. Porque siendo esta virtud una de las mas precisas para salvarnos, es necesario, que así como el Labrador espera con paciencia el precioso fruto de la tierra que ha cul. tivado con Su trabajo (1), así nosotros trabajemospor santificar nuestros corazones con el amoránuestro Señor Jesu-Christo, CON:SU santo temor, y con el testimonio de nuestra buena concien= cia, para que testifiquemos deeste modo la qualidad de nuestra Esperanza (2). Esfuerzate al exercicio de esta Espe. ranza viva y santa: duelete de tus ignorancias y. omisiones en «ella, pro. ponte en su práctica al.alto exemplo del Santo Key Fernando, y ruegale que te consiga del Señor que la po. seas en el «grado mas perfecto. Si nos falta esta Esperanza, el fuego de la ira justísima de Dios se encenderá contra NOSOTTOS, COMO EN OLrO tiempo se en= cendió contra Israel, Porque-ai le creyeron, til pusieron su esperanza en él Sr. (3) xxX_— o (1) Jacob. g..71:7(2) 1. Petro 2. Ig+ Étcy' 3(2) Psalm» 27: Lía ÉiCe
. nw PA rt a s dl _—— > ¡ARA 22 | Esto:se: meditará algún rato si coña modamentese pudiere, se dirá luego: la Oracion Amabilisimo, Poderosísimo $c; y despues la siguiente ORACION. - Eervorosícimo » Virtuosísimo , y Examplarísimo protector mio S. Fernando, vaso preciosísimo del oro mas acendrado de la verdadera santidad; esmaltado de las mas preciosas piedras de todas las Virtudes. Oliva fertil y fecundísima de frutos espirituales en la casa de Dios su Santa Iglesia. Palma de elevada perfeccion, que floreció en la presencia del Señor, y se multiplicó en ' méritos como los místicos Cedros del Libano las almas justas. Vos fuisteis el que poniendo . vuestra aficion y vuestra esperanza en los tesoros del Cielo, despreciasteis generoso los de la ¡tierra , por conformaros con la doctrina de vuestro Redentor. Vos el que en vuestras empresas militares nada intentabais que no fuese ordenado al honor del E a: Dios
| 23 Dios y Séñor de los 'Exércitos. Y vos el que atento siempre á vuestro último fin, .trabajasteis de continuo en el exercicio de las buenas obras, para haceros digno de la corona de justicia, que se prepara en el Cielo para los escogidos. Yo os suplico humildementez que por el mérito de vuestra heroyca Esperanza me alcan. ceis del Señor el perdon de tmis -pe- cados + por. medio de una verdadera penitencia: el imitar vuestras «Virtudes, y junto con-“el favor que por vuestra intercesion le pido en esta Novena, el que principalmente espero de su misericordia que es verle y gozatle eternamente en el Cielo. Amen. Ahora se rezan los tres Padre nues= tros, y lo demas hasta: concluir como en el dia anterior. ys DIA
la ? j DIA TERCERO. > EXERCICIO. . Hoy para imitar en algo la Caridad de San Fernando, se pondrá un particular cuidado de dirigir 4 honra y gloria: de Dios, y edificación de nuestros próximos las buenas obras. que hiciere= mos, pero singularmente lo" tendremos en corresponder con fidelidad á los ausilios de la gracia. A la hora competente, y antecediendo la preparacion acostumbrada, se lega rá la siguiente: | CONSIDERACION. (Considera la heroyca Caridad de San Fernando, y quan necesaria.nos es á todos esta virtud para poder salvarnos., PUNTO PRIMERO. Eo. pues, que así como la Caridad es entre las virtudes la ma-. pS | A yOr3 <=
25 yor, la mas excelente, y principal de todas (1)5 así fue la que entre las demas sobresalió en el Santo Rey, tanto la que tiene por principal O0b= jeto á Dios, como la que por su amor se ordena al próximo. Su caridad para con Dios fue tanta, que puede decirse de él, lo que del San- to Rey David dice el Espíritu Santo: »» Que en todas sus obras confesó y p», diÓ gloria al nombre excelso del 9» Señor: que amó á Dios con toda sp» la fuerza de su corazon, y que le y, alabó. siempre con la verdad toda y» de su alma (2). De su amor á Dios dimanaba el sumo cuidado con que vivia de no ofenderle, y de evitar que otros en su Reyno le ofen= diesen: el esmero que ponia en ob- «Servar todos, y cada uno de los pre- Ceptos de su santísima Ley, y que sus Tropas y Vasallos puntualmente los guardasen: y el conato que sien Pre puso en agradarle, en hacer quanlO conocia que fuese de su divino Qu. á 3 e - eS (15 Coriat, 13: 132 (2) Eccli. 47. 9
«consolar á la 'viuda, amparar á los «mo, rescatar al cautivo, compadecerse usar con todos de clemencia y de 26 beneplácito, y en no separarse en co» sa alguna de su santísima voluntad, luego que esta se le “manifestaba. En -suma, su amor á Dios fue intenso, continuo, fervoroso , activo, eficaz, ardiente y perseverante, que despues de santificar las obras, y los dias de su vida, hizo preciosa y santa su muerte en la presencia del Señor, lo trasladó á los Palacios del Cielo:á continuar allí su exercició en toda su parfeccion, por la interminable du» racion de siglos perdurables. Pasa de aquí á considerar su'Ca= ridad con-el próximo, y le veras fiel imitador de la de nuestro exemplar y. Maestro Jesu-Christo. Su amor á los : próximos - interior, verdadero” “y «grande le hacia perdonar las injurias, amar á sus enemigos, beneficiar á sus | perseguidores, socorrer al necesitado; huerfanos, defender al 'oprimido, re- | mediar al necesitado, visitar al enferdel afligido, acordarse del preso, y JQl-
2 misericordia, sin excluir. de ella al Moro, al Herege, ni al mal Christiano : . porque en todos miraba la imágen de Dios, :atendia á. sus. respectivas necesidades, y se considera=: ba á si propio, de que resultaba amarlos y favorecerlos con entrañas de verdadero Padre. Sus Vasallos eran, Para él «como otros tantos hijos que: tiraban de su amor, y le obligaban: á vivir desvelado sobre el: christia-: no arreglo de sus costumbres, y. en continua solicitud de su espiritual, y. temporal felicidad. Anteponia á. la, suya propia la utilidad de todos ellos). y gobernándolos mas con el amor), y con el buen exemplo, que con el Poder y la Magestad, logró este ama=, do de Dios, y de los hombres, que: su Reyno como el de Israel en tiem Po de Salomon (1), fuese prospera», do de Dios con la abundancia, con la salud, y con todo género de bienes»; u misericordia en fin, cuyas obras. Sobrepujaron .á las demas, acciones, gran- (1) 3. Reg. 4: 25:
grandes de sti vida (1), no solo le hicieron digno de las eternas Misericordias, mas tambien de que sus limosnas se refieran con alabanza en la Iglesia de los Santos (2). PUNTO SEGUNDO. Considera. que la Caridad no SO» lo es la mayor y mas principal de las Virtudes, mas tambien la mas necesaria y esencial de todas para conseguir el Cielo, Ella es la que da. el mérito, la vida, y el ser sobrenatural á todas las otras en tanto gra= do, que sin ella son obras muertas sus actos, improporcionadas é incapaces de merecernos la vida eterna, aunque se unan todas en el hombre. Ella es la que nos justifica, nos háa= ce amigos de Dios, sus hijos, y sus heredzr0s. Y ella la que nos abrelas puertas del Reyno de la Gloria, nos introduce en ella, y nos da la posesion de aquella - inamisible felicidad. Por el 42 Psalm. 144+ Y. (2) Eccl. 31. Ile
1 20 el contrario, faltándonós la Caridad no podemos contar ni aun con uno solo de estos bienes: seremos si enemigos de Dios, abominables á sus cria= turas, indignos de la: vida, reos de eterna muerte, esclavos de Lucifer, participantes: de su maldad, y mere= cedores de sus horribles suplicios. La Caridad para con Dios se pierde con qualquiera pecado mortal, y es tan fatal esta desgracia, que todo el poder de las criaturas del Cielo y de la Tierra no es súficiente. para repararla, Ó para que volvamos á re cobrar lo que perdimos. ¡Terrible fa= talidad pero induvitable! Solo Dios, cuya amistad perdimos con la culpa, puede con los auxilios de su gra= cia' restituirnos á ella cooperando nosotros, y aprovechándonos «de tanto beneficio; mas para esto. es necesario que temiéndole para no volver á ofen= derle, tratemos de amarle sobre to= das las cosas, para desagraviarle de la injuria que le hicimos con el peca= do, y para que nos devuelva los bie- “nes que con el perdimos. - m A RA va bits
3 i sísimos actos de fe, de amor y de. | humildad, y Se: detenia. despues laríz. gos ratos para tributarle las: debidas yracias. Quando se le administró por iático en “su última enfermedad, lé recibió postrado sobre la tierra con una soga al cuello, y derramando gran copia de lágrimas. A sus Tema plos, Ministros y Sacerdotes los ve= 1 Ñ | | neraba con. el mas profundo respe= to y atencion. Su amor á la Santíz sima Virgen y Madre de Dios fue siempre extremado y oficiosísimo. Llée= waba continuamente consigo:-su Sagrada Imágen en las Campañas, le. encomendaba todas sus empresas, y creido que el buen exito de: ellas sus gloriosas victorias las debia á su intercesión y patrocinio, le erigia Al: tares, le dedicaba Templos, le tribus taba los mas religiosos obsequios, y hacia que los demas en ello le imi= tasen. Tan tierna, tan cordial, y tan constante fue su devocion á María Santísima nuestra Señora, que mereció le hablase á la continuacion de sus religiosísimas conquistas, y ases Sy
37 “Burandole de su soberana proteccion, y de que con ellavenceria. Tuvo par ticular devoción á algunos Santos, y recibió de ellos muy señalados favores y extraordinarios beneficios. Dios le honró, y le: hizo glorioso y gran» de en el mundo, y despues ahora en el Cielo, conforme á:su divina promesa, porque glorificó al Señor de quantos modos pudo y él debia (Des PUNTO SEGUNDO. C Onsidera ahora con la debida atena, cion, quan necesaria es la Religion á todos, y qual su exercicio para po» der salvarse. Jamas hubo en el mun-= do Nacion alguna por bárbara que fuese que no haya conocido la ne= cesidad de tener algun Dios y de adorarle; y es preciso ser mas estólidos que las bestias para tropezar en el error contrario... Es verdad que han desatinado mucho los hombres en adorar por su Dios á las criaturas, ó á las. : mis- FR A 7 UTA is pido tre: O e (0) s Reg. 2. 30s CAEN
3 0 | mismas obras de sus manos,:ó en mul. tiplicar el número de los Dioses con error el mas craso y exécrable; pero ' tambien lo es que este mal en nin» gun tiempo ha merecido disculpa en el hombre, porque este. fue criado á. la imágen y semejanza de su Cria= dor para que le conociese, le confe- | sase, le sirviese, y le adorase á él' solo -como--á su primer principio, y. su último fin. Y ahora lo seria mu= cho menos, si alguno ó no creyese en un solo Dios todo Poderoso, ó le E negase todo aquel culto, temor, fe, : amor, y Obediencia, que en la Reli= gion Católica que: profesa nos ense-. ma á todos 'sus hijos la Santa Madre Iglesia; porque ya se halla suficien> temente promulgado el Evangelio por todo el mundo. Esta Religion divina; | sobrenatural y santa es el medio único, | preciso y del todo neca ] | varnos, y es de fe que: dos indefectiblemente'* Pe o. pe Se E e AE tos vivientes quedaron fuera del Ar=' ca de Noe quando el diluvio ningu- 90.3 no "
39 fio dexó de perecer entre sus aguas (1): Mas aunque profeses como Catóx lico esta Religion inmaculada y Santa, no debes en manera alguna per= suadirte que tienes la salvacion segura, mientras que en su práctica no fuere tu conducta la que ella misma te enseña. Dios que es su verda» tdero Autor nos dice, y aun con divino precepto nos manda, que el adorarle ha de ser en espíritu y ver= dad (2). No basta que con los actos exteriores le adoremos, es necesario que quando le alabamos con las palabras, lo haga el corazon tambien con sus afectos. La Fe, la Humildad, la Esperanza, el Temor, la Devocion, el Amor, y otras virtudes interiores y del alma: es el espíritu con que habemos de darle al Señor el culto y la adoración que le debemos. Pero sin persu: ¡os que esto solo es bastante que como Criador y t , de nuestro cuerpo y ESO de A (D 1. Petr. 3. 20, Sc. (2) Jo3n, 4-24» Vide Alapido hic in vers.230
SEN 40 O de todas nuestras cosas, es justo Y preciso que le demos un. culto exterior y manifiesto con la Oracion el Sacrificio, la confesion de su Fe, el uso de los Santos Sacramentos, el respeto en sus Templos, la yeneracion á sus Santos, la obediencia: á sus Sa= cerdotes, el respeto á las cosas Sa-= «gradas, y todo lo demas que la Santa Madre Iglesia en sus respetables Leyes nos ordena: así adoraremos al Señor en verdad, si con toda la de nuestro corazon lo practicasemos.. No haciéndolo asi, no podremos salvarnos, porque es de fe, que perecerán todos los que se alexan de Dios, y perderá. su Mogestad 4 quantos dexando su culto de poco dentro de ti mismo: mira el uso abrazen otra. Religion (1). Entrate. un que has hecho de la Religion Santa que se te dió en el Bautismo: arrepientete de tus inobservancias y defectos: forma eficaces propósitos de ¡mital en ella á San Fernando, y ruegale te alcanze del Señor el exercicio mas : per-- a A A CA. (1) Psalma. 72. 26» E
4% perfecto de esta. virtud. A Esto se meditará un poco, se dirá luego la Oracion Amabilísimo, Poderosísimo Stc. y despues la siguiente | ORACION. | R uisosísimo, piísimo, y devotísi. mo .favorecedor mio San Fernando, norma, dechado, y modelo de la devocion y de. la mayor religiosidad. Vivo .exemplar del culto,. con que Dios y sus Santos han, de ser respectivamente venerados. Animado exemplo de la.alta veneracion.con que han de ser respetados los Templos, los Sacerdotes, y las cosas que estan consagradas al Señor. Vos sois é quien en mucha parte debe la Ess paña su Fe, el Pueblo su Religion, y el Estado su felicidad. Vos á quien debieron los Templos su decoro, los Divinos oficios su Magestad , y la Piedad sus incrementos. Y vos por quien muchos justos llegaron á la perfeccion, muchos pecadores á la penitencia, y á obtener su salvacion in- E NUNES
¿quer almas. Por estas excelen+ cias y méritos de vuestra heroyca Religion, 0s ruego humildemente me consigais del Señor-el especial favor que por vuesrra intercesion le pido en esta Novena, «sifuere voluntad suya concedermelo: y principalmente que viva yO siempre en su amistad y gracia, cumpliendo fielmente * su santísima Ley, para: que adorándole en espiritu y verdad en la vida y en la muerte, pase despues á verle y alabarle eternamente en el Cielo. An na on | Ahora se rezarán los tres Padre nuestros, y lo demas como en el prim mer dia, A 0 UREA, DIA.
43 DIA QUINTO. EXERCICIO. En este día para imitar en olgo el gelo. del glorioso. Rey San. Fernando, será el exercicio poner. un particular cuidado en mortíficar nuestra pasion mas dominante, que es. aquella en que son mas freqientes n4estras caidas. 4 la hora acostumbrada, y antece= diendo la. ordinaria preparación se leerá da siguiente TEE” CONSIDERACION.. ] Cua alma, el prudentísimo y christiano Zelo de San Fernando, y el modo con que le corresponde al Christiano exercitar esta virtud para poder salvarse. . PUNTO PRIMERO. Ñ ¿Onsidera pues quan heroyco fue el zelo.del Santo Rey porel honor de Dios, y por el bien de sus Vasallos,
| E el verdadero zelo causado der amor (1), y Por está razon no po» dia dexar de ser ferviente y grande el zelo de San Fernando, porque la era su caridad para con Dios y con los hombres. Los pecados de” estos le afligian sobre todo encarecimien= to, porque eran ofensas de su ama= . bilimo Criador. Los errores de los Hereges, las supersticiones de la fala sa Secta Mahometana, la obstinacion de los Judios, y la casi universal relaxacion de los Christianos le cons tristaban de tal suerte, que deseaba dar su vida por lograr exterminar- - los. Los muchos Templos, Ciudades, y Provincias de España que miraba Baró el tirano dominio de los Moros; desterrados de ellos los Sagrados Ritos de la Religion Católica, y substituidos en su lugar los de Mahoma le lastimaban tanto, que encendido en santo zelo del honor de- Dios emprendió la conquista de los mismos: a, XT AI a e (1) 3. Thom» 1. 2. Quest, 28. arto» de En -LOXDo r
43 Reynos, y no soltar las armas de las manos, hasta haber arrojado de: ellos 4 los bárbaros enemigos dela: Religion Christiana. Su zelo en. esta parte fue muy parecido al de los Santos Macabeos, que expusieron sus “haciendas, sus personas, y sus vidas con la de todos los suyos por conservar la Religion en toda su pure= za, y por acabar con los que injustamente la mofaban y perseguian: y no fue inferior al de Moyses: en el castigo de los que adoraron el Becerro de Oro, y que el de Elias con= tra los engañosos Profetas de Baal.. No ignoraba que la: verdadera fe= t licidad de un Pueblo: y de toda una Monarquia consiste — principalmente en la unidad y verdad de la Religion; porque este es aquel bien incomparable, de que todos los demas bienes nos dimanan: y -zeloso de que no careciesen de este'sus Vasallos; se valió de: todos los medios,. y nO omitió diligencia alguna de quantas hay escogitables para que de él no careciesen. De aquí su esmero en pa= Fil
en el Cielo por todos los siglos de-los siglos. Amen. E Ahora los tres Padre nuestros, y 10 -demas como en los otros dias. DIA. SEXTO. EXERCICIO. Para imitar en algo. la Prudericía será hoy el exercicio abstenernos de to do género de porfias, contiendas y al= tercaciones, aunque nos parezca tener del prudentisimo Rey San: Fernando, ' la razon de nuestra partes se entiende, quando de callar no se sigue ofensa de Dios, 0 daño grave á nuestro próximo, A la hora competente, despues de la comun preparacion, leerá la siguiente. CONSIDERACION, Considera la Prudencia :heroyca y christiana de San Fernando, y en lo que consiste la que para salvarnos necesitamos los católicos. | PUNy ] i
ES 2 PUNTO PRIMERO. +. Consáera que la Prudercia del Santo Rey se dió siempre á conocer tanto en el acertado gobierno de su Monarquia, como en el exemplar arreglo de su vida, y conducta personal, Fue ciertamente mas que huma= na su Prudencia; porque desconfian= do siempre de sí mismo, nunca se pa= gaba de su propio dictámen (1), ni jamas hacia ni determinaba cosa al= guna sin el consejo y parecer de los hombres sabios (2). Tenia para esto 'un cierto número de Varones insignes, escogidos y señalados en virtud, prudencia y letras (3), con los quales consultaba todos los negocios que le ocurrian en su Reyno, y resolvia lo que ellos le aconsejaban. Su objeto en el gobierno de sus Estados fue siem» pre la mayor gloria de Dios, y la verdadera utilidad de sus Vasallos. Amábalos como á hijos, y considerándose con. he) - a (1) Proverb. 3* 5. (2) Ecclí. 3. 24, (3) 1. Paralip. 27. 32»
$8 | con los cargos y-deberes de un Pas dre verdadero, conferia los modos pesaba mucho los medios, y resol via con madura reflexion, y con el mayor acierto lo que era mas oportuno y conveniente para el bien de todos en comun, y de cada uno en particular. Dios que era el objeto prin» cipal de sus intenciones, le concedió E este fin como al sapientísimo Salomon una comprehension y pruz dencia abundantísima, junto cón una grandeza y magnanimidad de corazon (1), qual el desde sus principios la habia pedido y deseado. Por esto sin duda tue tan prosperado en todo, que ni en sus campañas, ni en el co+ mando de su Monarquia se vió jamas el desórden, la confusion, ni el esastre, y si por el contrario la abundancia, la prosperidad y el mejo! órden. | Al que en un grado tan heroyco poseia la Prudencia gubernativa, poll* tica y económica no le podia faltal la- e e _PqIAIAAKAÓA (1D) 3 Rog. 4. 294
85 la personal. Estaque es la ciencia de los Santos (1) , consiste en saber Ordenar su vida por el órden de la voluntad de Dios, anteponiendo esta á los respetos humanos, á los intereses propios, y á quanto de él puede Separarlo (2). El temor santo de Dios profundamente arraigado en su alma: la Ley adorable del Señor, que ]le- Yaba gravada siempre en -su. corazon, y el sumo cuidado de observar con la mayor perfeccion "todas y cada Una de sus peculiares obligaciones , eran como efectos de la Pruden- “¡cia sobrenatural, y del Cielo con que ' en todo se conducia. Aquel buen órden que en todas las cosas observada:. aquel darle á cada una en sues- Umacion y en su práctica el lugar y la graduacion que le correspondia; y “Quel hacerlas en el tiempo oportu- o, y del modo conveniente para su debida perfeccion, señal clara es de Al E | SU, e (1) Proverb. 9. 10 (2) S. Chris, apud Alap. in cap. 9. vet Ao, Proverbs
su Prudencia mas que de hombre. Y por último el haber practicado todas las virtudes en aquel grado de “perfeccion, á que lo -proporcionó la «gracia, y á que los designios de Dios sobre él lo destinaban para levantarlo á una santidad 'heroyca, nos “-persuade «que él supo conocer en lo =que consiste la prudencia y la virtud, «para poseer la verdadera luz. de los ojos y la paz (1). PUNTO SEGUNDO, Gon despues de esto quan necesaria nos es la verdadera Prudencia para poder salvarnos. Para esto has de hacerte cargo que hay prudencia de la carne, y prudencia del espíritu. La prudencia de la carne es muerte para el alma, mas la prudencia del espíritu es vida y paz (2) + Aquellos dictámenes, Opiniones, y modos de pensar, que se conforman con nuestras malas inclinaciones, que son dic- 0 Baruch. 3» 14» (2) Roman. 8. 60
flictados ó admitidos por el amor propio, y que nos hacen atender á la razon de estado, á los respetos hu= manos, y á los propios temporales intereses: efectos y «actos son de la prudencia de la carne. Aquella pre= cision en que nos imaginamos de tow lerar Ó de contribuir á una conversa. cion nada religiosa, poco decente, y destructiva de la caridad fraterna: de concurrir al teatro, no negarnos al bayle, y de presentarnos en la diversion, ó en los paseos públicos, porque lo hacen los demas, que son de nuestra propia graduacion y esfera, no nacen de otro principio que de la prudencia de la carne. Y lo mismo aquella conducta de vida, en que se quieren convinar las leyes de Dios con las del mundo, las tinieblas con la luz, y con Christo Belial. Los que así viven son tenidos por prudentes, y juzgan ellos que lo son, con desprecio de los que hacen ó aconsejan lo contrario. Pero deben tener presente, que dice el Espíritu Santo, que son infelices los-que en su propia Cde
ES 58. ; estimación se tienen por prudentes (1)., Por el contrario, la prudencia del espíricu inspira: horror á los pecados, el temor á los peligros, y a la fuga de las ocasiones: hace aborrecer el mundo y sus pasageros entretenimien= tos; la carne y sus aparentes gustos; la vanidad, y todo lo que puede ser motivo de ofender á Dios, y de poñer en riesgo la salvacion propia ó agenaz y manda el amor á la virtud, a la verdad, 'á la mortificacion, persuade el sufrímiento en las injurias, en las adversidades, y en' los malos tratamientos; y enseña el tiempo y el modo del bien obrar en todo. Esta prudencia del espíritu es enemiga del amor propio, de la razon de estado, y de los respetos humanos: lo es de la ficcion, del doblez, y del engaño: y Jo es de la hipocresia, de la falsedad en los tratos, y de todo lo que es opuesto á la razon, y al temor san- to de Dios. Esta prudencia ha de ser como la de la Serpiente; esto es, que | no a) A (1) Tsals 5. 21.
É | 5% no reparemos en perder los bienes temporales, y aun la misma vida «an= tes que perder la Fe, la: Gracia de Dios, y todo lo que es Virtud. Temamos el carecer de ella, porque nos sucederá el ser reprobados como las Vírgenes necias (1), pues sabemos por la fe: que reprobará el Señor. la prudencia de los prudentes segun la carne (2). Teme mucho el caer en esta rudencia mala y reprobada,: llora o que en lo pasado hayas delinqui- «do, proponte la enmienda para en adelante: y tomando por modelo al bienaventurado San Fernando, ruegále que te alcance de-Dios la Pru- «dencia Santa y del espíritu que precisamente necesitas para salvarte. Esto se meditará un poco, se dirá despues la Oracion ¿Amabilisímo, Poderosísimo Kc, y 4 sui continuación la siguiente se Yi y . no. pr 4 Es + (1) Math, 25» 1% (2) 1. Corinth. 1. 19»
60 . ORACION, Prudentisimo, discretísimO, y S2= pientísimo abogado mio San Fernan” do. Exemplar de prudencia christiana, y del mejor gobierno á los que son Príncipes, Reyes, y Superiores en el mundo. Modelo perfectísimo de qúantos aspiran á la perfeccion de las virtudes. Maestro, guia , y conductor práctico de los que temen á Dios, de los que le buscan, y de los que desean agradarle. Por aquella heroyca y Celestial Prudencia con que os enriqueció el Todo Poderoso, haciendo que con ella convirtieseis á los perdidos pecadores, y á los mas necios incrédulos á la prudencia y á el arreglo de los justos: os suplico humildemente, que intercediendo por mi al Señor, me alcanzeis de su divina Magestad la prudencia del espíritu, con que á imitacion vuestra sepa anteponer lo eterno á lo temporal, á los gustos la mortificacion, y el cui= dado de mi salvacion á los interesas dos de -esta vida; en-la--que,-á-demas - == del AS BAT
del especial favor que os pido en es: ta Novena , consiga permanacer y. acabar en gracia, y despues Ver 2 Dios, y gozarle en la eterna Bienaventuranza. Ámen. Ahora se rezan los tres Padre nNUCS= tros, y lo demas hasta. concluir come en los dias. anteriores. Ñ , DIA SEPTIMO. - EXERCICIO. Hoy para imitar en parte la. heroy= ca Templanza del Sr. San Fernando nos mortificaremos en algo, singularmente en el sentido de la vista y del gusto. A la hora acostumbrada se prepara como en los otros dias, y leerá des pues la siguiente Om CONSIDERACION, Cosa la perfectísima Templan= za del gran Rey San Fernando, y como le conviene al christiano €xXer= Gitar esta virtud para conseguir SS O -. 61.
68 Jos sentidos ¿ marabilloso en la mos deracion de los afectos del corazon - y prodigioso en la rectitud de vues- - tro proceder, sin declinar en el á los extremos que lo envician. Yo os suplico humildemente por la abundante gracia que os comunicó el Se- nor para que llegaseis á tan eminente perfeccion, y por la fidelidad con que le correspondisteis, que me al- - Cañizeis de su divina Magestad el sa- - ber aprovecharme de sus santas inspiraciones: el prepararme con tiempo para la muerte con la imitacion de vuestras virtudes: el arreglar mi vida por las estrechas leyes de la Templanza; y ademas el especial favor que por vuestra intercesion le pido en esta Novena, si conviniere para su mayor honra y gloria, y para la salvacion eterna de mi alma. Amen. Ahora los tres Padre nuestros, y lo demas como en los otros dias. DIA
DIA OCTAVO, e | EXERCICIO. En este dia para imitar en alguno parte la Fortaleza de San Fernando, se pondrá especial cuidado en no quejarse de qualquiera especie de adversidad, d de trabajo que Dios nuestro Señor nos enviare. | A la hora correspondiente, y haz biendo hecho la comun preparacion leeré da siguiente CONSIDERACION, Considera; alma, la heroyca invié= ta Fortaleza del Rey San Fernando, y quan necesaria ella nos es para salvarnos. | PUNTO PRIMERO. Considera como verdaderamente fue grande y muy heroyca esta virtud en el; Santo Rey, tanto en padecer constantemente y sin alteración e á Q-
'8 S 19 “que de.adversidad 'y-de trabajo se le ofreció en la debida prosecución de sus empresas, quanto en la grandeza y constancia de animo con que empren= | | dia los asuntos mas arduos, y las co= sas mas dificiles que eran de su Obli=. gacion, y en todo conformes á las reglas de la equidad y de la recta razon. En los principios de su Rey» nado en el Reyno de Castilla, y des pues en el de Leon, tuvo que sufrir algunas contradiciones , y gravísimos disgustos; pero tolerándolas con generosa resignacion, las vió todas disiz padas, y. 4l Cielo empeñado á su favor. No es facil reducir á compendio las grandes incomodidades, los malos ratos, los ingentísimos trabajos, las, muchas y diferentes molestias, pena= lidades y quebrantos, que padeció en la conquista de estos Reynos, y en sus continuas campañas contra los. Moros. Excede á todo encarecimiento su paciencia, su igualdad de ánimo y la tranquilidad y dulzura de su espíritu en' medio de todas ellas. Y faltan voees para pas ica
1 damente la alegría, y el: júbilo Es su corazon en, estos casos, Reputábase por muy dichoso en padecer aquello poco por el amor á su Dios, deseaba y se Ofrecia á tolerar nuevos, y. mayores quebrantos si conviniesen, Ó fuesen necesarios para llevar hasta su fin-la ardua: empresa de exterminar si pudiese á los enemigos del Señor. Heroicidad muy parecida á la del. Santo Rey David en iguales 6 semejantes circunstancias (1). E Preparole Dios en su Reynado el duro combate de-una pelea fuerte, sangrienta y prolongada, ya con los estraños;,: y - ya con los domésticos enemigos 3 pero superior á todo su magnanimó corazon no desistió de la empresa hasta verla concluida y vencidos sus contrarios (2). Jamas hubo: dificultad que le detuviese, pez ligro que le intimidase,. mi obstáculo alguno por grande que pareciese, que lo retardase ó lo hiciese desistir de su intento, quando estaba, seguro que | este - e pd > prados (e (1) Psalm. 17.38. (2) Sapienti Is 120
2 : ide era del'agrado del 'Señor,'Ó quarl= do por el zelo desu: honor lo>habia emprendido. * Todas sus conquistas, todas'sus campañas, y aun todas sus funciones en 'ellas > estan llenas de heroycos actos' de Fortaleza): de Prudencia , de Magnanimidad y de Constancia. Su vida todaes “una: succesión casi no interrumpida deestas - virtudes. Y sus victorias y eloriosísimos “4rofeos “testifican que la virtud, y la fe, en que tanto sobresalió á imitacion de los héroes que refiere San Pablo Jedeon, Barac Sansoh, David, Samuel; «y los Profetas, lo hizo como á ellos que venciese los: Reynos, que evitase el golpe de la espada, y que fuer- +e en las batallas derrotase los exér- “citos contrarios (1).' Pero “sobresalió “esta Su heroyca' Fortaleza en la ardua. empresa de su) propia 'santificacion, porque resuelto: á continuaria “basta súúltima perfección, peleó: com “fra sus pasiones hasta vencerlas: ¿se “dédicó con firmeza á"la práctica ' i las (1) Hebiicrri dá verso 324 Bros ) |
. e $3 las «virtudes,» y auxiliado, siempre ' de la gracia del Señor, consumó su carrera con la feliz final Perseverancia, á la qual está prometida¿la corona (1), PUNTO SEGUNDO. Considera ahora, que para salvar te necesitas mucho de esta. fortaleza, así, para resistir y vencer las, tentá= ciones de tus espirituales enemigos, como, para superar las dificultades que se hallan para perseverar en lá virtud. Es. nuestra vida una tentacion continuada (2): son muchos los enemigos qus nos rodean; y sus asaltos son muchos, frenqúentes y muy temi= bles. Nuestra fragilidad es grande nuestra miseria. mucha , y nuestra propension á el mal demasiada. Y si á esto se agregan los hábitos vició. SOs, la mala costumbre, ó el vivir segun el mundo, y nuestras malas inclinaciones, la resistencia es ninguna, el peligro mucho mayor, induvitable y o nn 0 te o.
MR >. ca cierta la caida. Un christianó que así vive, y, que esto hace como ha de lograr su salvacion? No es posible, ni lo será mientras que armado de fortaleza no haga. frente á sus enemigos, para resistir sus tentaciones y vencerlas. Para esto, nece» sita de la mortificacion, de. la oracion, de la fuga de las focasiones, y de todos aquellos medios sin.los qua- Jes no es, facil dexar de ser vencidos. Y si esto en el discurso de la vida es necesario, quanto mas lo se- “rá en el tranze formidable de la muerte, quando el conato de nuestro comun enemigo. por perdernos es in- "comparable mayor, porque, sabe que tes ya poco el tiempo que tiene pa- “ra inducirnós á el mal? Piensalo bien y teme como €s justo. LS eN “Y quien no temerá no pudiendo iemorar que es como la estopa nues- “tra natural fortaleza, y nuestras. obras “G, pecados como la pabesa (1)? ES muy ardua y superior en todo á nuestras A o, o o (m) Isal. Tr. 31
tras humanas. fuerzas la gumde dE de nuestra precisa santificacion, y de la necesaria perseverancia en ella para salvarnos. Una y otra nos exige el ser fieles á la gracia del soberanó auxilio, el ser dociles á las divinas inspiraciones, y el emplear el tiempo en aquel fin para que se nos Conce» de. Si llamados á la penitencia, siendo pecadores lo resistimos; Ó si inS- 'pirados para emprender una vida virtuosa lo rehusamos, aquello por horror á la mortificacion, esto por nimia pusilanimidad. y cobardia, ni gustaremos el bien de da virtud, ni .gozaremos de sus.frutos en la vida, en la muerte, ni en la eternidad. La vida será perversa, la muerte pesima, y desventurada la eternidad. Ah! quan cierto es, que los que .se alexan de Dios con su impenitencia perecerán (1). Aprende y toma el exemplo de Fortaleza que te da San Fernando para empezar, seguir, y acabar una vida Christiana y arreglada, qual, para sal. varte A A A o Psalm. 72 260 e A, AA PI y 2
o "at varte la necesitas, y pidele que 'sea tu protector en esta empresa. : Esto se meditará un poco, se dira luego la Oracion Amabilísimo, Poderosísimo Gc. y despues la siguiente ORACION, —. ] E Ortísimo, valerosísimo, y pacien» tísimo corsolador mio San Fernando, muro, y columna de bronce de iM- “vencible fortaleza para defender la. Santa Iglesia, su Religion, y su Fe. Fortísimo y valeroso Gedeon en las campañas; Pacientísimo y sufrido Tobias en los trabajos: Constantísimo y erseverante Samuel en la práctica de la virtud, y en la execucion de la divina voluntad, con lo que os hicisteis formidable al infierno, temible “á los enemígos del Señor, y amable á los Angeles y á los hombres. Yo os ruego humildemente, que me al- “canzeis de Dios. el vencer las tentaciones de todós mis enemigos así en la vida como en la muerté; que me conceda la final perseverancia, y que
>. IA en la hora de la cuenta; no se acuerde de mis ingratitudos y pecados: ni ahora tampoco .me2 impidan estos para lograr el especial favor que por vuestra intercesion le pido-en- esta Novena, y por último que. mi. alma le vea, le goze, y le alabe eternamenteen. el Cielo... Amen. : a Ahora los tres Padre nuestros, y lo demas como en los otros dias. SR. PRTITA
EN, La X > 84 lo que..siendo:esta, .Ó, consistiendo-em os . medios, precisos de la,gracia de Dios, y de las. virtudes. conque, nos, justificamos (1), se ve, quanto nos ins, teresa, el tener hambre. y, sed dela justicia, ,Ó. de vivir santamente para conseguir .que;se vean: saciados nuess tros deseos (2)..No. mires á: esta vir» tud como. á virtud solo : particular, entiende que, ademas;.de esto .consis. te en el conjunto de todas, las virtus des así Teologales , como Cardinales y. Morales, y. las. demas. que dicen órden á:Dios, al. próximo, y á nosotros mismos. De todas se compone esta Justicia, que se nos exige para entrar en:.la patria : de los Justos, y: para lograr, el, refrigerio, de su des. canso.. [rabaja con todas tus fuerzas por practicarlas con un corazon pus TO,. Tecto..y., sano, y. no superficialmente, Ó en la apariencia: porque, .es de fe, que si muestra justicia d virtu no fuere mayor que la de los Escribas - TA Pa Alapid. in 6. Math. *"(2) Math. $» 6» Alapide hic,
| 83 y" Fariseos, no entraremos “en el .Rey3 no de los Cielos (1). Toma y sigue el exemplo de San' Fernando así en esta como! en las demas virtudes: sea este el: fruto “principal de «esta Nove-= na que hoy: se acaba, y no dudes que de esta suerte: harás benemérito. de su proteccion. í 10B3% OVLLE, 9) Esto se meditará un rato; se-dirá despues la ¡Oracion Amabilísimo, Pode= rosísimo, Suc. y. despues la siguiente ORACION. Usiscadíimo , observantísimo, y santísimo protector mio San Fernando, cuya Justicia, santidad y per feccion fue muy parecida á la delos Místicos Montes de: Dios, que son los Santos Patriarcas, Apóstoles, y Profe= tas; Rey Santo cuyo. solio sostenia la justicia y el ¡juicio Varón justo. ei obras, en palabras, y en pensamien= tos, que seguisteis.con firmeza la estrecha "senda de : la perfeccion chrisa mori id tiana, * EP AAÁAAXA SÓ =«(1) Math, 5. 204 A
yr 86 | tiana, hasta -llegar á. su mas eminente cumbre. Hermoso exemplar. de todas las virtudes, en las que florecisteis como. Palma, disteis copioso. fru- to como la Oliva, y como” místico. Balsamo, y. frangrante Rosa habeis exálado el suave. olor de la santidad de nuestro Señor Jesu-Christo en toda .su- Santa Iglesia. Yo. os suplico con todas las veras de mi corazon por la altísima perfección á que lle= gasteis en vida, y por la inexplicable gloria que ahora gozais, que me alcanzeis de la Magestad de mi Dios el favor que: por vuestra 'intercesion le he pedido en esta Novena, si fuere de su divino agrado; pero singularmente que Os imite fielmente en todas las virtudes, viviendo en san-= tidad y justicia todos los dias de mi vida: y que muera yo con -la preciosa. Muerte de los. justos , auxiliado con la gracia de la final perseverancia, para que despues de haber caminado de virtud:en -vírtud; y logrado la bendicion del Señor en eltérmino de la vida, pase á ver al a e + e |
dz 85 de los Dioses en la Sion dichosa de la eterna Bienaventuranza. Amen. Ahora se rezan los tres Padre nues= tros gloriados, y se hará todo lo demas hasta concluir como el primer dia, ANTIPHONA Y ORACIÓN DEL Santo para concluir todos los dias. ANTIPHONA. ' ] lr vir despiciens mundum, et terrena triunfans, divitias Coelo con= didit ore manu. y. Justum deduxit Dominus per wias rectas. Be Et ostendit illi regnum Del. D caia O RATÍON : Eus, qui beato Confessori tuo Ferdinando preliari prelia tua, et Fidei inimicos superare dedisti: conce= de ut ejus nos intercessione muniti, ab hostibus mentis, et corporis libe= remur. Per Dominum nostrum átc. A Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto, 21 A a
PI pa Y PIPA Gr AAA > 1 A bi as - Bas NE: as is “en ui nO y A E _— Ss ri - > Es AO E DRERAROE E re «nt io Sd
TABLA DE LAS CONSIDERACIO, nes de esta Novena, y de los asuntos que en sus respectivos Puntos se contienen. DIA PRIMERO. A S Úonsidorción sobre la virtud de la Fe de San Fernando Pag. 1 . PUNTO 1 Propone lo heroyco de su Fe en la firmeza con que creia, y en la coms= “tancia y valor con que defendia sus infalibles verdades. a PUNTO H., Se propone la necesidad que tiene tO. do christiano de esta virtud, y de con. servarla en toda su pureza sin error. 5 DIA SEGUNDO. Consideracion sobre la virtud de la Esperanza de San Fernando. 14 PUNTO LI. Demuestra la firmeza de su Esperanza, E
za, ya en la humilde desconfianza de sí propio; y ya en su confianza so-= lidísima en «el Señor. 14 PUNTO IT, 'Se demuestra que tanto en la sustancia quanto en el modo de exercitarla le es necesaria al christiano esta virtud. E 18 DIA TERCERO. Consideraciorr sobre “la ferviente Cari. dad del Sr, S. Fernando, 24 PUNTO 1. ] Declara la heroyca Caridad del Santo para con Dios, y con sus próximos. 24 A PUNTO IT. Se declara la absoluta necesidad de esta misma virtud, y quan indispensable nos es á tados para salvarnos. 28 | «DIA QUARTO, ! Consideracion sobre la perfeccion con que exercitó S. Fernando la virtud de la Religion, ] 33 UPN- t
] PUNTO 1. E Contiene los heroycos actos, y los singulares efectos de esta virtud en el Santo Rey. | 34 PUNTO 11. “Se contiene en él, que sin la Relicion Católica, y sÍn'su práctica Ó exercicio ninguno puede salvarse. 37 | DIA QUINTO. Consideracion sobre la virtud del Zelo de S. Fernando. 43 PUNTO LI. Dice quan heroyco fue su zelo por el honor de Dios, y por el bien de sus Vasallos. Las 43 PUNTO 11. Se dice en él como debe prácticar el - Christiano esta virtud doliendose de los pecados agenos, y aplicándose á _enmendarse de los suyos propios. 47 pa DIAS
DIA SEXTO. Consideración sobre la virtud de la Prudencia del Rey S, Fernando. 52 AS PUNTO TI, - Trata de la singular Prudencia del Santo así en el acertado gobierno de sus Estados, como en la exemplar conducta de su vida. 53 PUNTO 11.- Se trata de quan preciso le es al christiano detextar la prudencia de la carne, y vivir en todo conforme a la del espiritu. | 56 DIA SEPTIMO. Consideracion sobre la Templanza he. royca de S. Fernando. 61 PUNTO 1. Comprehende de los exemplos de su Templanza en el aborrecimiento «de las vanidades, y de las delicias del mundo, y enel exercicio de la Mortificacion y de la Penitencia. 62 PIUN-
: PUNTO Il. : de Se comprehende en él la obligacion "que tenemos de macerar la carne pafa refrenar sus apetitos, y de exercitar aquellas virtudes que son insepa= rables de la Templanza. : 64' DIA OCTAVO. Consideración sobre la invicta Fortaleza del gran Rey S. Fernando 69 PUNTO 1. Refiere su constante tolerancia en las adversidades, y la grandeza de su ánimo en emprender los asuntos mas arduos y dificultosos que á él le correspondian. 69 PUNTO ll. Se refiere el modo con que debe prácticar el christiano esta virtud resistiendo á las tentaciones, y superando las dificultades que se le presentan para perseverar en el bien. 73 DIA NOVENO: Consideración sobre la virtud de la Justicia de San Fernando: 78 : PUN- SI A AO, e o E A