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Territorialidad, memoria y acción colectiva: Ulster como lugar en disputa a través del documental audiovisual

Limón López, Pedro; Gago Antón, Egoitz

Abstract

El 10 de abril de 1998 se firmó en Belfast el denominado Acuerdo de Viernes Santo o acuerdo de Belfast, por parte de los gobiernos británico e irlandés, así como por los principales líderes políticos de Irlanda del Norte y fue aprobado en referéndum popular tanto en Irlanda del Norte como en la República de Irlanda, dando inicio al fin de un conflicto desarrollado en el Ulster durante tres décadas. El acuerdo, y sus posteriores modificaciones dan una importancia central a los aspectos simbólicos de la memoria a través de lugares de recuerdo. Este trabajo busca, a través del análisis simbólico y la simbología de la memoria, articulados tanto en el arte político desplegado en murales en la ciudad de Derry y Belfast, y de los testimonios presentados tanto en entrevistas como en documentos audiovisuales, analizar los procesos de reivindicación y contestación de los lugares de memoria vinculados a diferentes identidades políticas implicadas en el conflicto norirlandés, así como las diferentes herramientas de resignificación de la memoria colectiva del mismo y su importancia en el actual proceso de construcción de paz.

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Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 Territorialidad, memoria y acción colectiva: Ulster como lugar en disputa a través del documental audiovisual Territoriality, memory, and collective action: The Ulster as place of dispute through audio and video documentary Pedro Limón López1 Universidad Complutense de Madrid (España) ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9705-2875 Egoitz Gago Antón2 Universidad Complutense de Madrid (España) ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1064-6377 Recibido: 07-02-2024 Aceptado: 05-05-2024 Resumen El 10 de abril de 1998 se firmó en Belfast el denominado Acuerdo de Viernes Santo o acuerdo de Belfast, por parte de los gobiernos británico e irlandés, así como por los principales líderes políticos de Irlanda del Norte y fue aprobado en referéndum popular tanto en Irlanda del Norte como en la República de Irlanda, dando inicio al fin de un conflicto desarrollado en el Ulster durante tres décadas. El acuerdo, y sus posteriores modificaciones dan una importancia central a los aspectos simbólicos de la memoria a través 1 ([email protected]) Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid (2015) en donde actualmente es Profesor Ayudante Doctor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología. Especialista en Geografía Política, análisis de procesos de reestructuración urbana, acción colectiva y movimientos sociales, análisis de procesos de securitización y políticas de seguridad. Grupo de Estudios sobre Espacio y Poder, Departamento de Historia, Teoría y Geografía Políticas, Universidad Complutense de Madrid. 2 ([email protected]) Doctor en Estudios de Paz de la Universidad de Bradford y profesor visitante en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense. Ha dado clase en universidades de España, Reino Unido, Estados Unidos y Colombia. Ha participado en los procesos de resolución de conflicto y construcción de paz en Colombia, Nicaragua, País Vasco e Irlanda del Norte. Actualmente trabaja sobre los espacios de movilización de víctimas de la violencia política en América Latina y Europa. Grupo de Estudios sobre Espacio y Poder, Departamento de Historia, Teoría y Geografía Políticas, Universidad Complutense de Madrid. 496 Pedro Limón López y Egoitz Gago Antón Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 de lugares de recuerdo. Este trabajo busca, a través del análisis simbólico y la simbología de la memoria, articulados tanto en el arte político desplegado en murales en la ciudad de Derry y Belfast, y de los testimonios presentados tanto en entrevistas como en documentos audiovisuales, analizar los procesos de reivindicación y contestación de los lugares de memoria vinculados a diferentes identidades políticas implicadas en el conflicto norirlandés, así como las diferentes herramientas de resignificación de la memoria colectiva del mismo y su importancia en el actual proceso de construcción de paz. Palabras-clave: lugares de memoria, territorialidad, geografía moral, análisis simbólico, Irlanda del Norte. Abstract The 10th of April 1998 was signed in Belfast the Good Friday Agreement, or Belfast Agreement, between the United Kingdom and Republic of Ireland governments, as well as the main political leaders of Northern Ireland. This agreement was accepted by popular referendum in Northern Ireland and the Republic of Ireland, starting the end of a protracted conflict developed in the Ulster region for three decades. The agreement, and its subsequent modifications gives the upmost importance the symbolic aspects of collective memory through places of remembrance. This work looks for, using symbolic analysis and symbology of memory, in the political art developed in mural paintings in Derry and Belfast, and testimonies presented in interviews and video and audio documents, to analyse the different processes of revindication and contestation inside places of memory linked to the different political identities implicated in the Northern Irish Conflict, as well as the different tools for resignification of the conflict collective memory and its importance in the current peacebuilding process. Keywords: Places of memory, territoriality, moral geography, symbolic análisis, Northern Ireland. Introducción: lugares en conflicto, conflicto entre lugares El 10 de abril de 1998 se firmó en Belfast el denominado Acuerdo de Viernes Santo por parte de los gobiernos británico e irlandés, así como por los principales líderes políticos de Irlanda del Norte y fue aprobado en referéndum popular tanto en Irlanda del Norte como en la República de Irlanda, dando inicio al fin de un conflicto desarrollado en el Ulster durante tres décadas. El acuerdo, 497 Territorialidad, memoria y acción colectiva: Ulster como lugar en disputa a través del documental audiovisual Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 y sus posteriores modificaciones3 dan una importancia central a los aspectos simbólicos de la memoria a través de lugares de recuerdo, así como a múltiples festividades de remembranza en clave de unificación de las diferencias que llevaron al conflicto durante décadas entre diferentes comunidades políticas. Sin embargo, frente a la insistencia institucional en los relatos acerca de la reconciliación en Irlanda del Norte, más de 25 años después de la firma de dicho acuerdo no sólo siguen existiendo diferencias entre las comunidades políticas protagonistas y herederas del conflicto norirlandés, sino que continúa existiendo una disputa por los diferentes relatos y narrativas alrededor de dicho proceso histórico. A menudo los procesos que han llevado al conflicto mediante formas violentas de acción colectiva y han terminado encontrando una solución pacífica no han sido analizados considerando toda la complejidad que implicaron o causaron dichas dinámicas. En este sentido, lo más frecuente es encontrar relatos lineales acerca de tales procesos, yendo desde los orígenes del conflicto hasta su resolución ‘final’ en términos formales, pero sin profundizar en los cambios producidos en torno a la resignificación o disputas por la memoria histórica de los mismos, sólo matizado por algunas investigaciones en torno a los fenómenos de reconciliación (Jones y Tierney, 2023; Nelkin, 2023)4. Pero la reconciliación es tan sólo un aspecto de las consecuencias posteriores a la adopción de algún tipo de solución pacífica, a menudo erigida sobre un modelo ideal de respuesta social y política que en la práctica está bastante lejos de producirse del modo en que la ingeniería legal y académica propugnan. Lo que se produce de manera recurrente es una continuidad de las disputas por la legitimidad de las diferentes posturas políticas inmersas en dichos conflictos desde diferentes visiones y temáticas (Bell, 2000; Sanders, 2012). Se han desarrollado recientes investigaciones sobre el conflicto norirlandés, profundizando en algunos aspectos que no habían sido considerados exhaustivamente, como las disputas internas en el IRA por la legitimidad política (Sanders, 2012); la evolución de las disputas en torno al pasado, la historia y el recuerdo en Irlanda en su conjunto (Gago, 2016; Walker, 2012); la intimidación y la coerción desarrolladas durante el proceso del conflicto en el Ulster por parte de todas las organizaciones implicadas (Hughes, 2016); el paso de aspiraciones revolucionarias a otras más moderadas en el IRA, Sinn 3 La más importante es la que surge del acuerdo de St. Andrews, de 2006, tras las fallidas negociaciones entre el DUP y el Sinn Féin que dieron lugar al “acuerdo comprensivo”, texto base para el acuerdo de 2006. 4 Ese ha sido el caso de diferente casuística a lo largo del globo, como en Colombia (Villa Gómez et al., 2023), el caso de Euskal Herría en relación a los Estados español y francés, el ‘olvido’ al que se han relegado los casos de la Fracción del Ejército Rojo –Baader Meinhof– y de las Brigadas Rojas en Alemania e Italia respectivamente o, por supuesto, el caso que nos ocupa respecto al conflicto en Irlanda del Norte. 498 Pedro Limón López y Egoitz Gago Antón Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 Féinn y las bases sociales del republicanismo irlandés (Whiting, 2018); la importancia de la delación durante la guerra de los servicios de inteligencia británicos contra el IRA (2020); o, de forma más reciente, la importancia de la memoria histórica, el olvido o el perdón dentro de diferentes cuestiones ligadas a la reconciliación (Amaya, Abitbol y Allais, 2023; Jones y Tierney, 2023; McCarroll y Dings, 2023). En este sentido, un tema que sigue estando en el centro de la agenda política y mediática son las disputas alrededor de las narrativas históricas en torno al conflicto, destacando en este aspecto la encarnizada lucha en torno a los lugares de memoria del conflicto (Mitchell, 2003; Till, 2003; Oppenheimer, 2008; Amaya, Abitbol y Allais, 2023). Asimismo, en el caso irlandés las festividades por la memoria y el recuerdo no sólo han sido protagonistas de la agenda política alrededor de los procesos de memoria histórica, sino que sus cambios durante las tres últimas décadas muestran la importancia que el pasado tiene en torno a las diferentes reivindicaciones por la legitimidad política en el proceso norirlandés, así como las dimensiones morales y en términos de identificación que estas cuestiones despiertan, definiendo así las propias identidades compartidas y referentes históricos comunes (Walker, 2012: 155). En el caso aquí analizado existen una serie de fechas que generan diferentes motivos de rememoración y movilización, como puede ser la celebración de San Patricio el 17 de marzo en toda la isla de Irlanda, la conmemoración de la Insurrección de Pascua y la revuelta de Dublín de 1916, el recuerdo de la batalla del Boyne en 1690 el 12 de julio o, a una escala más amplia, la celebración del domingo conmemorativo de los caídos durante la Primera y Segunda Guerra Mundial, celebrado el domingo más cercano al 11 de noviembre (Walker, 2012). Dentro de estos ritos de conmemoración existen diferencias en cuanto al impacto de éstos en los modos de articulación de unas y otras identidades políticas. Por ejemplo, mientras en el caso del alzamiento de Pascua o de la batalla del Boyne apenas existen disputas por la legitimidad de dichas celebraciones, en el caso de San Patricio, del domingo de conmemoración o el ‘Domingo Sangriento’ se generan múltiples alternativas no sólo sobre la veracidad o no de algunos aspectos de dichos acontecimientos, sino de las diferentes legitimidades en disputa por parte de distintos agentes sociales y políticos5. Sin embargo, a partir 5 Mientras en lo relativo a las festividades de San Patricio las diatribas han sido básicamente de quién ocupaba las calles en el momento de la celebración, el caso del Domingo Sangriento ha sufrido múltiples redefiniciones, no sólo por su condición de evento originario –recordemos que el 30 de enero de 1972 las Fuerzas Armadas británicas provocaron una masacre en el barrio del Bogside de Derry, asesinando a 14 personas e hiriendo a varios centenares–, sino por la creación de múltiples ‘domingos sangrientos’ en la memoria colectiva de las partes enfrentadas en el conflicto norirlandés (McCarroll y Dings, 2023). En el ejemplo del Domingo de Conmemoración de noviembre, se ha producido un cambio significativo, puesto que, desde la recuperación de la memoria unionista, esta fecha adquirió una importancia exponencial a raíz del atentado llevado a cabo por el IRA en Enniskillen el 8 de noviembre de 1987 durante los actos de esa misma celebración (Walker, 2012). 499 Territorialidad, memoria y acción colectiva: Ulster como lugar en disputa a través del documental audiovisual Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 de la década de los años 90 se produjeron cambios importantes en los modos en que se reivindicaba, expresaba y se atribuía significado a la historia compartida alrededor del conflicto: por supuesto, no se abandonaban elementos claves en la definición de la legitimidad o moralidad de las posiciones políticas adoptadas durante el mismo, pero sí se incorporó por parte de diferentes movimientos sociales e instituciones políticas la sensibilidad por algunas dimensiones compartidas dentro de procesos de identificación comunes, elementos históricos compartidos o cierto sentido común alrededor de una cultura e historia irlandesa (Walker, 2012: 182-siguientes). En clave de relato histórico, además de los diferentes conflictos y pugnas inherentes a todos los procesos alrededor de la memoria colectiva (Halbwachs, 2004a, 2004b), los medios de comunicación han tenido un peso creciente en este ámbito (Norris, 2001; García Luengo, 2006; Leahy, 2020). En el caso de Irlanda del Norte, el papel de la BBC6 ha sido siempre protagonista y en los últimos cinco años ha irrumpido como una voz no sólo autorizada desde la cantidad y calidad de las fuentes utilizadas, sino como un agente político preeminente en la resignificación del relato histórico sobre el conflicto (Leahy, 2020), sobresaliendo en ello la producción de extensos documentales que utilizan entrevistas, historias de vida, material de archivo y documentos ahora desclasificados, como el que se analiza en este trabajo. En el próximo epígrafe detallaremos el marco teórico adoptado en nuestro estudio, que entrelaza la sociología histórica de los movimientos sociales en relación a la violencia colectiva en contextos de ‘violencia étnica’ (Waldmann, 1992, 1997; Waldmann y Reinares, 1999) junto con la perspectiva espacial en torno a los procesos de territorialidad desarrollados y la implicación sobre las narrativas de los lugares de memoria. Posteriormente se muestra una explicación respecto a la metodología empleada, que combina aspectos del análisis simbólico del material audiovisual examinado junto con el análisis de contenidos del mismo a través de pares categóricos que permitan establecer no sólo una comparación entre diferentes posiciones políticas, sino también insta a realizar un examen longitudinal del recorrido histórico en clave de memoria colectiva. A partir de dichas categorías se establece el análisis del caso, con el fin de responder a nuestra cuestión de investigación y comprobar la hipótesis aquí esbozada, a saber: no existe una memoria de reconciliación en Irlanda del Norte tal como propone el discurso institucional, sino una reapropiación y reivindicación de los lugares de memoria que implican una legitimación de las posiciones políticas por parte de las diferentes partes contendientes. 6 Es importante mencionar que la BBC no es un ente unitario. Muchas de esas informaciones han salido desde su sede en Belfast, que tiene una gran autonomía en el enfoque del material y su emisión en la región de Irlanda del Norte. 500 Pedro Limón López y Egoitz Gago Antón Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 2. Aproximaciones teóricas: de la territorialidad a las geografías morales de los lugares de memoria en contextos de violencia étnica El conflicto en Irlanda del Norte a menudo ha sido interpretado desde miradas que ubican el proceso norirlandés dentro de la casuística vinculada a sociedades en situación de guerra civil (Waldmann y Reinares, 1999). Al igual que sucede en otros casos vinculados a formas armadas de intervención política, existen innumerables diatribas acerca de lo que se considera terrorismo, qué actores sociales y políticos definen los repertorios de violencia política que se incluyen dentro de la acción terrorista o qué criterios sirven para identificar las diferencias entre dinámicas terroristas y otras que podrían encuadrarse dentro de la lucha armada propia de las guerrillas. Así, suele diferenciarse conforme la naturaleza de las víctimas de las acciones violentas –si el objetivo son fuerzas armadas o cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado se aproximaría a la guerrilla, mientras que si el objetivo es población civil se aproximaría más a una línea terrorista–; según la pretensión de la acción violenta –si el uso de la violencia es instrumental o si se pretende generar un impacto psicológico y simbólico de estado de terror–; en función de si las dinámicas organizativas son abiertas o clandestinas; según sea el control del territorio llevado a cabo por las organizaciones, según el cual un control territorial más estable se asimilaría más a casos de guerrillas mientras que si se trata de un control estable o discontinuo se asemejaría a acciones terroristas (Pinta Sierra, 2015: 24-27). Todas estas distinciones no están exentas de problemas teóricos o empíricos, ya sea por una serie de presunciones morales o por una visión del ‘control territorial’ definida exclusivamente de acuerdo a tipologías ideales de la definición weberiana de Estado, así como por las diferencias que existen una vez se analiza la casuística real alrededor de la violencia colectiva7. Por ello, en este trabajo se incorpora una clasificación pergeñada alrededor del contexto espacio-temporal y la violencia empleada contra el Estado, así como del apoyo social y la capacidad de asumir el poder. Peter Waldmann (1992, 1997) establece una tipología general a partir de rasgos comunes y diferenciadores según los contextos en que se desarrollan las investigaciones, agrupando las expresiones de violencia política alrededor de cuatro tipos ideales conforme a las tendencias históricas: en primer lugar, la guerrilla se 7 Por ejemplo, tanto el Ejército Republicano Irlandés –IRA– en el caso de Irlanda y Gran Bretaña, como la organización Euskadi Ta Askatasuna –ETA– en el caso de Euskadi y España rara vez han sido tenidas en cuenta como guerrillas, a pesar de que sus objetivos principales eran fuerzas armadas y cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado durante gran parte de su período en activo (Hohan, 2010). En este sentido y dentro de la consideración de la naturaleza de las víctimas, también puede hablarse de terrorismo individualizado o selectivo, si el objetivo son cargos importantes a nivel individual o personal que forma parte de los cuerpos y aparatos del Estado en general, o terrorismo indiscriminado si se dirige al resto de la población sin que se diferencia en forma alguna. 501 Territorialidad, memoria y acción colectiva: Ulster como lugar en disputa a través del documental audiovisual Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 impondría en el contexto latinoamericano, donde existiría un uso instrumental de la violencia, un apoyo social amplio –sobre todo en bases rurales–, un control territorial estable y la posibilidad real o potencial de asumir el poder político, utilizando el caso del Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua como tipo ideal de estudio. En segundo lugar, estaría el caso del terrorismo, que en este caso se restringiría al contexto de Europa occidental, donde la violencia tendría un uso simbólico, en lugar de instrumental, no habría base territorial, el apoyo sería minoritario y habría escasas posibilidades de plantear una asunción del aparato estatal, tal como ejemplifica con el caso de la Fracción del Ejército Rojo (RAF) en Alemania occidental, muestra cómo el terrorismo europeo renuncia de antemano a competir con el Estado, a diferencia de América Latina. Asimismo, también existirían formas mixtas de violencia política, que invertirían la lógica anterior respecto a las dinámicas de poder y territoriales (Waldmann, 1992: 302-307): en América Latina existiría el fenómeno de la guerrilla urbana –creada en Brasil y extendida a los montoneros argentinos o los tupamaros uruguayos–, que habrían ido perdiendo relevancia merced a un apoyo con menor eco social del esperado y la ausencia de una base territorial que habrían ido empujándoles a una actuación similar a las empleadas por las estrategias terroristas europeas. En Europa, por su parte, se ha producido el fenómeno de la violencia política –esencialmente el caso de ETA en el País Vasco y del IRA en Irlanda del Norte–, que habrían tenido rasgos y estrategias más cercanos a la guerrilla latinoamericana en su estrategia armada, debido a un mayor apoyo social que otras organizaciones terroristas, cierta base territorial, un uso mixto de la violencia –no sólo simbólico, sino también defensivo frente a las fuerzas armadas del Estado– y unas estructuras políticas propias con cierta continuidad y experiencia con el poder institucional. Evidentemente, además de los criterios establecidos conforme a una clasificación, los contextos espaciales y temporales de producción política de ambas organizaciones también son importantes, no sólo por el apoyo o rechazo generado, sino por las posibilidades políticas vinculadas a sus horizontes de referencia, las representaciones proyectadas e, incluso, su influencia sobre los códigos e imaginarios geopolíticos en sentido amplio. Es precisamente dentro de esta casuística en que se enmarca este trabajo, tanto por las consecuencias que tiene esta particularidad histórica sobre las dinámicas ligadas a la territorialidad como sobre las disputas por la historia, los lugares de memoria e incluso los rituales de conmemoración. Respecto a la territorialidad, ésta es definida como “el intento de afectar, influir o controlar la acción, interacción o acceso a un control particular sobre un área geográfica específica, ya sea por agregación o como intento de reforzar el control sobre la misma” (Sack, 1983: 55). Esta forma de actuación política es esencial no sólo por el control ejercido sobre el territorio, sino porque convierte 502 Pedro Limón López y Egoitz Gago Antón Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 múltiples y complejas relaciones sociales en pugnas territoriales, reificando las relaciones de poder y haciéndolas visibles en torno a un escenario, contenedor o espacio local8. Además, las funciones comunicativas y clasificatorias de la territorialidad implican una confluencia entre la naturalización y moralización del espacio que interactúa con los procesos de construcción de identidad y, a su vez, con los repertorios de contestación vinculados al territorio y a las prácticas de patrimonialización del mismo (Lois y Cairo, 2014). Así, dicha articulación estaría inscrita en un imaginario moral que, a su vez, redefine o moraliza ese espacio, homogeneizándolo y simplificándolo (Sack, 1999: 30-33). En el caso aquí analizado, la territorialidad sirve como herramienta teórica para examinar la disputa producida alrededor de las narrativas de la memoria, la historia del conflicto o sobre los espacios considerados como ‘legítimos’ por cada una de las partes contendientes. Sin ir más lejos, en el caso de Irlanda del Norte se ha demostrado que tanto en grupos unionistas como en los republicanos existe un sentido del lugar muy ligado al relato histórico como algo que reconocen como un pilar esencial en clave de legitimación de sus formas de actuación política (Walker, 2012: 181-siguientes). No es sólo que la territorialidad es indisociable de las dinámicas de agravio en que se inscribe dicho proceso, sino que forma parte inextricable del repertorio de acción colectiva desempeñado a lo largo de varias décadas de conflicto, en tanto que “creaciones culturales aprendidas de forma rutinaria, relativamente constantes y deliberadas” (Tilly, 2002: 25), desarrollado además en un contexto en que se estaba produciendo una expansión global del propio repertorio y de los marcos de acción colectiva9. El corolario de lo anterior implica que la territorialidad sirve para explicar la creación y redefinición de las dinámicas 8 Sack (1983: 58-59) destaca diez tendencias acerca de la territorialidad de las cuales conviene rescatar cuatro: la territorialidad implica una forma de clasificación, clasificando al menos en parte por área y tipo; puede ser fácil de comunicar porque sólo requiere un tipo de signo o marcador (el límite); implica una estrategia eficiente para reforzar el control; la territorialidad engendra más territorialidad y más relaciones para ‘ser amoldadas’ en el territorio. 9 El repertorio moderno de acción colectiva suele explicarse sobre todo según su ámbito de ‘imaginación y praxis’ políticas, así como en función de su ‘modularidad’, o cómo un tipo determinado de repertorio se desplaza de un Estado a otro de forma más o menos simultánea (Tilly, 2002, 2004, 2005, 2008; Tarrow, 2004). Desde un punto de vista histórico de ‘larga duración’, la construcción de repertorios ‘globales’ también se caracterizaría por una modularidad no necesariamente ‘estatal’. No es casual, por ejemplo, que la conciencia del espacio haya ido asociada con esa emergencia del repertorio espacial desde finales de los años sesenta: el ‘apoderarse de la calle’, además de un enmarcado o un imaginario espacial concreto ligado a movimientos anti-globalización, introducía esta visión global del espacio como un repertorio de la contienda política (Smith y Johnston, 2002). El espacio actúa aquí como parte del framing de acción colectiva, un “esquema interpretativo que simplifica y condensa el mundo de ahí fuera, puntuando y codificando de modo selectivo objetos, situaciones, acontecimientos, experiencias y secuencias de acciones dentro del entorno presente o pasado de cada uno” (Benford y Snow, 2000: 615), orientando la praxis de determinados agentes sociales, tanto en términos de planteamiento del problema y los diagnósticos y/o soluciones, como en términos de interpretación y significación simbólica, en este caso mediado por las prácticas de territorialidad aprendidas. 503 Territorialidad, memoria y acción colectiva: Ulster como lugar en disputa a través del documental audiovisual Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 de acción colectiva y creación de identidad colectiva como algo dinámico, un proceso de construcción que no sólo es conflictivo en sí mismo, sino que va configurando las formas de identificación política durante el desarrollo de la propia contestación de la cual se es parte y a través de la cual se toma partido (Melucci, 1985, 1989: 35-36), tal como sucedió durante décadas en Irlanda del Norte. Además, la territorialidad tiene un peso determinante en relación a las pugnas generadas alrededor de los lugares de memoria y de la memoria colectiva producida en torno a los lugares, no sólo por su carácter consustancial en términos de socialización espacial, en tanto que “proceso a través del que los actores individuales y las colectividades son socializados como miembros de entidades territorialmente delimitadas y adoptan formas específicas de pensamiento y acción” (Paasi, 2007: 15; citado en Lois, 2009: 200), sino por los conflictos que se producen de manera inherente a la heterogeneidad de las narrativas y prácticas sociales alrededor de lo que se ha considerado como memoria social. Dicha noción se vincula a “un proceso continuo a través del cual los grupos sociales ‘mapean’ sus mitos de sí mismos hacia y a través del lugar y el tiempo, [que] (…) si tienen lugar en dominios públicos, [acarrea] resultados bastante políticos” (Till, 2003: 290). Y ello tiene un efecto tanto a nivel de recordatorio como en la puesta en valor de los recursos del territorio y de la identificación con el mismo. En relación a la retórica del nacionalismo, la memoria social y los lugares de memoria son elementos centrales en la sacralización de ciertos imaginarios nacionales, en tanto en cuanto establece un pasado mítico basado en una atemporalidad –cierta ‘eternidad’– de la Nación, representada a través de museos, los memoriales o los monumentos. Como se ha dicho, “a menudo los relatos del pasado son selectivos o parcialmente basados en mitos, y están mucho más cerca de lo que Walker Connor (1998) ha llamado Historia sentida o sentiente más que la historia cronológica o factual” (Walker, 2012: 180). No obstante y pese a las restricciones institucionales, estos lugares de memoria son interpretados y significados de diferente forma, no de manera uniforme, precisamente a través de diferentes prácticas de producción de territorialidad que se articulan como discursos ‘de resistencia’ incluso a través de las prácticas cotidianas (Scott, 1990). En este caso, se tendría en cuenta la intersección entre diferentes voces autorizadas, como los discursos institucionales en torno a la Historia y los elementos ligados a la reconciliación en Irlanda del Norte junto a formas de producción cultural y turística que a su vez redefinen los imaginarios y representaciones ligadas a las narrativas históricas sobre los lugares de memoria del conflicto dentro de la singularidad de los procesos ligados a lo que anteriormente incluíamos como violencia étnica. Una especificidad del conflicto colectivo que ha supuesto “un sentido de 510 Pedro Limón López y Egoitz Gago Antón Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 paz”26. Y esa retórica alrededor de la falta de justicia tiene objetivos claros: si desde el republicanismo se acusa al Estado británico de ser cómplice de los atentados unionistas y no responsabilizarse en lo que a sus actividades se refiere de matanzas sobre población católica, en el caso del unionismo todo se cierne en torno al Ejército Republicano Irlandés. A la inversa también se justifican las acciones de los grupos propios en clave de comprensión de cara a la reconciliación, no sólo porque “cada parte tiene su versión de la Historia”, sino porque mientras que el IRA se definen como “héroes de Irlanda”, en el caso del unionismo paramilitar se trataría de “buena gente que hicieron cosas horribles, pero las hicieron por algo”27. Sin embargo, también existe cierta confluencia narrativa acerca de la imposibilidad e inutilidad de mantener en la actualidad una postura de odio hacia la herencia del conflicto28. Por más que se insista en la necesidad de justicia para las familias víctimas de la violencia o en la “locura violenta del IRA” y el carácter “psicópata de los paramilitares unionistas”29, existe una postura más o menos común en no querer repetir muchas de las dinámicas históricas producidas. En sus propias palabras: Éramos una sociedad disfuncional y rota, que teníamos asumida la normalidad de la muerte (…). Todas las vidas son valiosas, pero aquí no valían nada (…). Había un nivel aceptable de violencia, a no ser que fuese alguien conocido porque no pensabas en ello para nada (…). Hicieron falta todos esos años de violencia para acabar con ella (…). Tengo suerte de seguir viva, pero me produce una tremenda indignación todo el sufrimiento que tuvo que vivir tanta gente en esta parte de Irlanda30. Prácticas territoriales Ya hemos analizado indirectamente muchas de las dinámicas productoras de territorialidad surgidas en la narrativa del documental, tanto en relación a muchas de las movilizaciones generadas a lo largo de la historia del conflicto como en lo que se refiere a la importancia de múltiples lugares de memoria vinculados a atentados o acciones armadas, emergiendo la territorialidad como elemento de segregación. En este sentido, existen algunos casos que aparecen en primer plano de esta forma de territorialidad excluyente, como muestran los ejemplos de Derry o Shankill Road en Belfast, no sólo por su segregación interna a partir del río o el carácter histórico originario del conflicto mediante la separación de 26 Episodio 4, 24 minutos, 40 segundos; 32 minutos, 30 segundos. 27 Episodio 2, 11 minutos, 50 segundos; 45 minutos, 36 segundos. Episodio 4, 8 minutos, 6 segundos. 28 Episodio 5, 54 minutos, 35 segundos. 29 Episodio 4, 19 minutos, 4 segundos; Episodio 5, 25 minutos, 45 segundos. 30 Episodio 3, 38 minutos, 50 segundos; 52 minutos, 20 segundos. Episodio 5, 9 minutos, 50 segundos; 21 minutos, 30 segundos; 52 minutos, 35 segundos. 511 Territorialidad, memoria y acción colectiva: Ulster como lugar en disputa a través del documental audiovisual Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 comunidades católica y protestante31, sino por la territorialidad existente en la actualidad. De otro modo: Estamos en la calle Bryson [en Belfast]. Normalmente no habría podido pasar de aquí porque es zona católica, ese lado sigue siendo protestante y no pasa nada, pero este no, así que mejor no pasar de aquí, no quiero que me ‘pille’ nadie (…). Viviendo en la zona limítrofe de Belfast es complicado. Literalmente en este lado del muro puedes estar, pero en el otro no (…)32. En torno a este ámbito, la división territorial no sólo continúa en la actualidad, sino que explica el conflicto y su herencia en términos de legitimidad de los actores implicados y como pilares de identificación colectiva. Así, mientras en el caso de Shankill Road en Belfast se asume su naturaleza como eje del unionismo paramilitar, además convertido en lugar de memoria tras el atentado llevado a cabo en 1993 contra la sede protestante unionista, en el caso de Derry –y a pesar de la propia división interna– se acepta su carácter simbólico dentro del republicanismo, como lugar de memoria originario del conflicto y de creación del IRA. Figura 1. Murales de los grupos paramilitares unionistas en Shankill Road, Belfast. Fuente: https://greatruns.com/belfast-falls-rd-shankill-rd-tour/ 31 Episodio 1, 8 minutos, 6 segundos. 32 Episodio 4, 3 minutos, 2 segundos, 17 segundos. 512 Pedro Limón López y Egoitz Gago Antón Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 Figura 2. Entierro del líder histórico del IRA y diputado de Sinn Féin, Martin McGuinness, en Derry en marzo de 2017. Fuente: https://www.pri.org/stories/2017-03-21/martin-mcguinness-ira- fighter-turned-peacemaker-dies-66 Con la salvedad de algunos locales de encuentro de ocio nocturno en Belfast33, las formas de territorialidad eran completamente excluyentes, no ya sólo por la adhesión a la causa republicana o unionista, sino por la mera confesión religiosa34. En concreto, sólo hay un par de supuestos que nos permiten sostener que no todas las prácticas ligadas a la territorialidad del conflicto son excluyentes: en primer lugar, existen significados espaciales a ambos lados del muro de la paz cuya recuperación de la memoria del lugar ha implicado un acercamiento a partir de lugares de memoria vinculados a unas u otras prácticas y ha supuesto el encuentro de partes anteriormente enfrentadas de forma antitética, compartiendo ese espacio de recuerdo del conflicto como una forma de resignificar el mismo en la actualidad. En segundo lugar y a pesar de 33 Fundamentalmente ocio musical, pero en los años noventa comenzó a cuestionarse esa territorialidad excluyente a través de los monólogos humorísticos en locales a los que acudían tanto público republicano como unionista. Episodio 5, 8 minutos, 2 segundos. 34 Episodio 3, 3 minutos, 40 segundos. 513 Territorialidad, memoria y acción colectiva: Ulster como lugar en disputa a través del documental audiovisual Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 la oposición del unionismo a las representaciones e imaginarios de unificación con Irlanda o con la independencia del Reino Unido, resulta significativo que una vez se aprobaron los Acuerdos de Paz de Viernes Santo, ello sólo “nos importase a nosotros, nadie en Londres lo celebraba y eso da que pensar”35. Conclusiones: memorias del conflicto en lugares de memoria El presente trabajo ha analizado la evolución de las narrativas alrededor de la memoria colectiva del conflicto en Irlanda del Norte, atendiendo especialmente a los lugares de memoria, las prácticas territoriales desarrolladas o los relatos de legitimación política y moral por parte de diferentes grupos organizados y protagonistas durante varias décadas. Mediante el estudio en profundidad del material empírico aquí utilizado, se ha contrastado la hipótesis esbozada inicialmente, la cual afirmaba que no existe una memoria de reconciliación en Irlanda del Norte tal como propone el discurso institucional, sino una reapropiación y reivindicación de los lugares de memoria que implican una legitimación de las posiciones políticas por parte de las diferentes partes contendientes. Efectivamente, esta resignificación se sigue produciendo en la actualidad en Irlanda del Norte, a partir de varios elementos clave: en primer lugar, se mantiene una memoria colectiva de la continuidad y vigencia del conflicto, tanto como señal de atención de cara a las futuras generaciones como en clave de la importancia de cómo este conflicto y los lugares vinculados al mismo han influido en la definición de quiénes son como grupos sociales, como pueblos políticos e incluso como individuos. En este sentido, tanto las posturas más afines al republicanismo como aquellas más próximas al unionismo mantienen sus propias pautas de legitimación histórica de sus respectivas actuaciones políticas durante el conflicto, aunque tengan diferencias en lo referido a los Acuerdos de Paz de Viernes Santo. En segundo lugar, existe la confluencia de unos mínimos de socialización espacial a los que se pretende no llegar nuevamente, como la normalización de la violencia o la exclusión cotidiana de múltiples espacios públicos según sea una u otra adhesión política o religiosa, aunque en este sentido tanto la significación espacial como los mecanismos de territorialidad excluyente aún perduran, especialmente en aquellos lugares considerados núcleos de la memoria colectiva en torno al conflicto y como pilares de creación de sus protagonistas políticos y sociales principales, como sucede en los casos de Derry o de Shankill Road en Belfast. Sin embargo, a pesar de que desde los comunicados oficiales institucionales y desde el propio relato del documental se asegura un tipo 35 Episodio 5, 35 minutos, 4 segundos. 514 Pedro Limón López y Egoitz Gago Antón Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 de discurso de reconciliación que parece enfatizar en un olvido y un perdón fomentados incluso desde la propia Corona británica con la visita de la reina Elisabeth II a Irlanda en mayo de 2011 (Walker, 2012: 197), las fórmulas de convivencia pacífica en Irlanda del Norte no pasan necesariamente por aceptar un modelo de conciliación construido desde lugares que no tienen la experiencia ni del conflicto ni de los efectos que tuvieron los Acuerdos de Paz sobre las poblaciones que lo sufrieron directamente y más en primera persona. En este sentido, el conflicto no puede ser negado ni en los relatos que han ido construyendo la memoria histórica ni en las narrativas de diálogo actuales, ya que es el propio conflicto el que les inscribió en un contexto histórico concreto, y sólo a partir de aceptar esa condición es como se han resignificado y redefinido los horizontes de posibilidad política y social en la actualidad en Irlanda del Norte, que siempre ha incluido el conflicto pero, de momento, sigue eludiendo la violencia armada. 515 Territorialidad, memoria y acción colectiva: Ulster como lugar en disputa a través del documental audiovisual Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 56. Segundo cuatrimestre de 2024. Pp. 495-518. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i56.22 Bibliografía Amaya, S.; Abitbol, P.; Allais, L. (2023). “Forgiveness and memory: opportunities for reconciliation. An Introduction”. 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