scieee Open visual document viewer

Laudatio Savater

Subirats, Héctor

Full text

H Lauda io Sa a e [*] Héc o Subi a s | Fundación Ibe o-UNAM, México ace casi 30 años que, po pa adojas del des ino, encon é en una lib e ía eligiosa del DF el p ime lib o que leí de Fe nando Sa a e ; e a Nihilismo y acción. Sólo e el í ulo ya me enganchó: soy de esa sec a de aná icos a los que cie os í ulos dejan an deslumb ados como el os o de esas muchachas a las que mi as y piensas ni lo in en es, es o no puede hace e más que daño. La e dad es que, en lo que se e ie e a la bu oc acia uni e si a ia, las lec u as de Sa a e me sen a on peo que la mi ada de alguna muje . La p ime a que ez que lo in i é a Aca lán u e que hace una lige a a iación cu icula y con ence a los que pagaban que, en ealidad, el p o eso español que in i aba e a un ma xis a he e odoxo. Un mes es u o Sa a e impa iendo un pa de cu sos sob e Nie zsche y Kie kegaa d; los je es, que e an leninis as, pe o no po ello necesa iamen e on os, a da on exac amen e una semana después de su pa ida en despedi me. O a isi a ue a p opósi o de la u opía y el 1984 de O well, encuen o del que Sa a e conse a el pós e colgado en la sala de su casa; aquí la cosa ue más ápida, exac amen e al día siguien e de la pa ida de Sa a e ui echado a pa adas de la acul ad. Nó ese que no po ello le gua do enco , sino ag adecimien o; los despidos me anima on a emig a , a no queda me enmohecido en aquella acul ad, a cambia de ai es, de o icio. Y así, además de a lee a Sa a e , a bebe , discu i , eí con él. Y, sob e odo, a hace muchos iajes, en e ellos dos memo ables a Pa ís, donde me lle ó a oma abundan es inos con mi gu ú de cabece a: Cio an. Me imagino que el cu a je e de comp as de aquella lib e ía, o e a un blas emo, o comp aba al peso. El asun o es que después de lee el lib o, mis p on os an i eligiosos se ue on limando con epe idas isi as a aquel emplo: allí encon é La in ancia ecupe ada y La iloso ía achada . Quien lo iba a deci ! En aquella casa dedicada al p oseli ismo eligioso me opé con el ilón que yo espe aba: alguien que dije a en mi lengua, po in, odo lo que de es aba de la academia y la e bo ea pseudo-izquie dis a que padecía yo en una Facul ad que más bien ca ecía de cualquie acul ad. Aquella lib e ía enía o as i udes: allí encon é lib os de Cio an, Camus, Yankele ich, és e, po cie o, en e a ias joyas de una edi o ial so p enden e, la de la Uni e sidad Ve ac uzana, g acias al magní ico ol a o del p o eso Salme ón, magní icamen e sus i uido po o o ol a o li e a io p i ilegiado, el de José Luis Ri as. Decía O well que si la libe ad signi ica algo, ha de se el de echo de deci le a la gen e lo que no quie e oí , y Sa a e lo decía y además lo esc ibía con una p osa cla a, incisi a y siemp e abie a a la i onía; en pocas palab as: e a un insumiso dedicado a sacudi conciencias soñolien as y, po si ue a poco, con una p osa cla a, di ec a y ca gada de i onía. Con a la p édica y la c eencia, la i encia de la insumisión; en e a los a adis as cuyos diplomas sólo p ueban que poseen un diploma de limi ación, alguien que conside a que iloso a es hace de la cu iosidad una i ud. La ob a de Sa a e ep esen a desde el p incipio, en e la g isu a de los manualis as, la osadía de un pensamien o acionalis a cuya é ica se basa en la aleg ía y la ida, c eyendo en un se humano que pueda ence las se idumb es a las que pa ece des inado; en es e pun o, Sa a e es sin luga a dudas un seguido de un maes o al que leyó en ci cuns ancias poco aleg es, es deci , en e las ejas de una celda: Spinoza. O a en aja de la lec u a de los lib os de Sa a e es su debilidad po lo polí icamen e inco ec o; cuando hay au o es a los que uno ya no lee po que sabe de an emano po dónde an a sali , él es capaz de esc ibi cosas como és a: "Nadie puede sabe con ce eza qué igu as ep esen a án en la imaginación de nues os descendien es es e siglo que henos i ido y que comenzamos a despedi . ¿P ous , Ka ka, Picasso? ¿O son Wells, Be and Russell, Eins ein? ¿Hi le y S alin, con una mención a pie de página pa a Gandhi? En cualquie caso, si a mí me p egun a an desde el u u o con quién queda se (consul a que no pa ece p obable) yo les aconseja ía que op asen po G oucho y lo demás se lo deja an a los especialis as. El Siglo de G oucho Ma x: con eso bas a, ealmen e. Pe o no end emos an a sue e...". Algunas de las páginas más emocionan es que ha esc i o Sa a e se encuen an en su au obiog a ía, jus o en el capí ulo i ulado Lo que e debo, dedicado a su mad e. Los mexicanos sabemos, quizá mejo que nadie, lo ácil que es esbala en la cu sile ía cuando de habla de la mad e se a a; me e ie o, cla o, a nues a mad e: cuando es la de o os, ya sabemos... En esas páginas no hay ni asomo de sensible ía; Sa a e ecue da que las lec u as que p ime o le leyó su mad e, y después le seleccionó, le "hicie on el alma". De las ace as po las que su mad e "le hizo el alma" des aca la que a mí más me di ie e, la de polemis a; a p opósi o de ella, Sa a e esc ibe: " ambién e as capaz de discu i a e a e incansablemen e. Nunca he enido mejo ad e sa io polémico que ú, es deci nunca lo he enido peo . Después de habe c uzado a mas e bales con igo du an e años, odas las ba allas dialéc icas me pa ecen sosas. Tenías la hon adez básica de acep a de inmedia o el núcleo de lo que se deba ía en cada caso, pa a luego desplega odas las a imañas imaginables capaces de debili a la posición con a ia. Pe cibías in aliblemen e la más pequeña g ie a en la a madu a del ad e sa io y a eme ías sin con emplaciones. En especial uis e siemp e magis al en el manejo de la i onía demoledo a y en el sub ayado de ese aspec o idículo o enclenque de nues a posición que odos e i amos pone a la luz. Me emo que ambién en es a pelig osa habilidad he sido un discípulo uyo incluso demasiado a en ajado". De enso incansable de los de echos humanos, es deci , de los de echos del indi iduo en e al absolu ismo ibal; dicho en o as palab as, y pa a enojo de quienes dis u an con el calo del es ablo, "pone la sociedad al se icio de los ines del indi iduo, esca ándole de su sac i icio i es ic o y ciego; la condición humana gené ica debía se pa a ello p e ia, de más al o ango que cualquie ca ac e ización nacional, his ó ica, ideológica, odo ello pa a esca nio de los eacciona ios que piensan que lo humano es una abs acción sin sus ancia". Hay quienes se echan una bande a po causa y i en an anquilos; ambién los hay que se echan una causa po bande a y bas a. A Sa a e le sob an las bande as y no le bas a una causa, y quizá un a o ismo de Lich enbe g lo de ina: "aunque mi iloso ía ampoco descub a nada, al menos iene su icien e co azón pa a conside a inexis en e los pensamien os es ablecidos". Lo que algunos llaman "el op imismo ilosó ico de Sa a e ", pa a mí no an cla o, debe su gi de alguna ue za escondida as su mala salud de hie o. Es oy con encido de que en muchas ocasiones Sa a e sabe "que la ida es un cuen o na ado po un idio a lleno de uido y de u ia, y que no signi ica nada", y sin emba go él se es ue za en encon a la plu alidad de signi icados, en desenma aña las posibilidades de la é ica en medio del ango de la polí ica. A Sa a e le in e esa la é ica po que hace la ida humanamen e acep able, y la es é ica po que la hace humanamen e deseable. La ieja de inición de que un op imis a no es más que un pesimis a desin o mado, no se cumple en el caso de es e au o . Los especialis as, los a adis as dis azan su incapacidad na a i a as la a sa de que, mien as más oscu os, más p o undos. Los a adis as piensan que la sabidu ía los pe sigue, pe o ellos son más ápidos. A ellos les dedica Sa a e un a o ismo: "¡Y pensa que el in e és po la iloso ía comienza con el sob ecogimien o de la mue e inexo able y concluye buscando bibliog a ía!". Una de las cualidades de Sa a e es que su discu so es á elabo ado de al mane a que los no especialis as pueden segui sus a gumen aciones, asen i o disc epa , echaza o compa i las sospechas que se comunican. Todo ello, siemp e con cau ela en e a su p opio discu so. Sa a e es un expe o en ansmi i con p ecisión y luidez odo aquello que la pedan e ía académica con ie e en palab e ía hueca. Dicho de o a mane a, Sa a e consigue que lo que pa ece sólo pa a iniciados uel a a la polis con ibuyendo a p o undiza el diálogo público de los ciudadanos. Po supues o, es o no es anquilizado ; Sa a e es conscien e de que la iloso ía no esuel e nada. Al con a io, en e a los que ienen espues a pa a odo, sólo aumen a la sospecha. Y las sospechas son muchas; hay quien le c i ica a Sa a e es a en demasiados en es, pe o el asun o es simplemen e isce al: su capacidad de indignación le impide queda se callado y, en es e caso, la ísce a no excluye la azón, las azones. Razones que huyen del dogma como de la pes e, con una dosis g a i ican e de humo y con ascinación po los juegos de palab as que con an a maes ía manejó su amigo Cab e a In an e. En ique Gil Cal o lo de inía bien con es as palab as: "Si Sa a e puede desempeña ese incómodo abajo de ejemplo mo al pa a una gene ación es po que, a la ez, es uno de los pocos au o es con ob a p opia, in e nacionalmen e digna de conside ación, que desde O ega y Gasse ha apo ado la iloso ía española. Cuando el es o de los p o esionales académicos se insc iben en escuelas p e isibles, según los ejemplos o áneos impo ados sin signi ica i a modi icación ( anc u ianos, he menéu icos, analí icos, posmode nos, e c.), Sa a e , po su cuen a y iesgo, se ha decidido a c ea su p opia ob a o iginal y singula ". Se alien e no es no ene miedo, es hace lo co ec o aun si ienes miedo. Es en Bo ges donde Sa a e ap endió que la iloso ía es, an e odo, una ama de la li e a u a; con icción que no podía más que lle a al espan o a los que i en de la oscu idad de su pensamien o. De Con ad a Nie zsche, de S e enson a Bo ges, de Spinoza a Cio an, las uen es de Sa a e espi an la he e odoxia de un anco i ado en en ado a los g andes sis emas de pensamien o. El pensamien o de Sa a e ha ido cambiando en algunas cues iones; la expe iencia, el desa ollo de los acon ecimien os lo han hecho epensa algunas de sus pos u as o iginales. Sa a e sabe, po supues o, que los olubles nunca cambian. En o as cues iones la ob a de Sa a e se ha man enido i me, po ejemplo, en su de ensa de la educación pública y laica, asun o no meno en iempos donde la eg esión eligiosa a anza implacable y la educación pública es menosp eciada po las éli es en el pode . Qué es la laicidad pa a Sa a e ? "Es el econocimien o de la au onomía de lo polí ico y ci il espec o a lo eligioso, la sepa ación en e la es e a e enal de ap endizajes, no mas y ga an ías que odos debemos compa i y el ámbi o ín imo (aunque públicamen e ex e io izable a í ulo pa icula ) de las c eencias de cada cual... debe eco da se que la enseñanza no es sólo un asun o que incumba a la amilia, sino que iene e ec os públicos po muy p i ado que sea el cen o en que se impa a... Algunos pa ida ios a ul anza de la eligión como asigna u a en la escuela han iniciado una c uzada con a la enseñanza de una mo al cí ica o o mación ciudadana. Al oí les pa ece que los alo es de los pad es, cualesquie a que sean, han de esul a sag ados mien as que los de la sociedad democ á ica no pueden explica se sin incu i en una manipulación de las men es poco menos que o ali a ia. El laicismo es una de e minada o ma de en ende la polí ica democ á ica y ambién una doc ina de la libe ad ci il. Consis e en a i ma la condición igual de odos los miemb os de la sociedad, de inidos exclusi amen e po su capacidad simila de pa icipa en la o mación y exp esión de la olun ad gene al, y cuyas ca ac e ís icas no polí icas ( eligiosas, é nicas, sexuales, genealógicas, e c.) no deben se , en p incipio, omadas en conside ación po el Es ado". Finalmen e, Sa a e o ece el "p ime mandamien o" de que la laicidad consis a en ompe la idola ía cul u alis a y omen a el espí i u c í ico espec o a las " adiciones p opias y ajenas". Es a laicidad iene línea di ec a con la Ilus ación y con el diálogo que de ella se desp ende. Sa a e es " acionalis a - en e a las e dades e eladas o los dogmas adicionales-, pe o no con ie e ningún modelo simple de azón en nue a e elación o adición in ocable... La con ianza p o idencialis a en el p og eso puede se lo más pe icli ado de la Ilus ación, pe o no la noción de his o ia como memo ia necesa ia y p oceso con inuo en el que se con as an p oyec os y esul ados. F ancamen e, en una época de ea me nacionalis a, xenó obo e in eg is a, cuando las democ acias se acían de libe ades y se ellenan con co up elas au o i a ias o demagógicas, la p opues a ilus ada me pa ece más que nunca un ideal a pone en p ác ica y ambién la he amien a insus i uible pa a ealiza lo". Debo admi i que engo una en aja sob e la mayo ía de los lec o es de Sa a e , y consis e en que, apa e de habe sido lec o de Fe nando desde su p ime lib o, soy su amigo, y es a en aja no deja de se ex aña. Explica é po qué. Son muchos los au o es a los que admi é po su ob a y a los que u e la osadía de conoce pe sonalmen e. ¡Qué desg acia! ¿Cómo ol e a dis u a de aquel ma a illoso ex o después de habe conocido a es e pesado? ¿Quién le hab á dic ado es as páginas a es e subno mal? Teó icos del hedonismo más is es que un sepelio. Faná icos de la ana quía más au o i a ios que el Pad e S alin, humo is as más secos que el desie o de Sono a; en in, de odo. Pues bien, a pesa de es as is é imas andadu as, co í el iesgo y conocí a Sa a e , y me demos ó que la decepción no con i ma la egla. Eso, a pesa de que en un iaje a Baja Cali o nia a la búsqueda de las ballenas, ins alados en un p ecioso ho el, caminando po una playa ma a illosa, me mi ó y me dijo: " odo es pe ec o, lás ima que yo es é con igo y ú conmigo". El iesgo que co í de encon a me con o o memo p e encioso me ha depa ado muchos de los momen os aleg es de mi de e io ada exis encia. Dice el dicciona io que lauda o ia signi ica hace alabanza de una pe sona. Po asun os isce ales y expe iencia his ó ica soy más p ocli e a la bu la, el desencan o e incluso el insul o, pe o en es a ocasión, la e dad, me la pusie on muy ácil. A gumen os, sob an; po u alen o, po u esc i u a, po u ingenio, po u alo y po u amis ad, ha sido un place se u con empo áneo. Y g acias a la Uni e sidad Ve ac uzana po egala me es e momen o. ¡Salud, maes o! [*] Discu so p onunciado en la Uni e sidad Au ónoma de Ve ac uz el 5 de diciemb e de 2005 con mo i o del nomb amien o de Fe nando Sa a e como Doc o Hono is Causa de la misma.