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El efecto de la generación y el género en el recuerdo autobiográfico y las descripciones del yo: un análisis narrativo de las dimensiones autonomía-relación.

Monreal Aranda, Óscar

Abstract

La memoria autobiográfica es el tema de interés en esta investigación, en la que nos hemos centrado en el efecto del género y generación en los recuerdos autobiográficos más remotos, analizados desde una perspectiva de la narrativa del self, profundizando en las dimensiones de autonomía y relación. En primer lugar se han presentado las definiciones, funciones, además de las relaciones existentes entre la memoria autobiográfica, el self y la narrativa. A continuación, nuestro trabajo de investigación se ha centrado en los aspectos relacionados con la narrativa, la cultura, el self, y el género.. El objetivo de trabajo ha sido analizar la influencia de generación y género en el primer recuerdo de la infancia y las descripciones del yo. Los participantes han sido jóvenes estudiantes de bachiller de entre 17 y 20 años de edad de escuelas preparatorias de Matamoros y Valle Hermoso y mayores, profesionales de diferentes áreas de entre 55 y 65 años de edad de la ciudad de Matamoros, Tamaulipas. En el caso de los recuerdos autobiográficos han analizado tres dimensiones: las características de estos recuerdos (incluyendo los personajes que aparecen en ellos) y dos tipos de indicadores narrativos: indicadores de los paisajes de acción y conciencia y de autonomía-relación. En el caso de las descripciones del yo se analizó su organización (descripciones personales, relacionales y colectivas). Los resultados mostraron efecto significativo de la generación en la presencia del yo en los recuerdos, que fue mayor en los jóvenes que en los mayores. E el caso de los indicadores narrativos de los dos paisajes, se encontró efecto significativo de la generación en las unidades cognitivas (más frecuentes en los mayores) y metacognitivas (más frecuentes en los jóvenes).Por último, se encontró efecto significativo del género en los indicadores de autonomía y heteronomía, con más presencia de indicadores de autonomía en los hombres y de heteronomía en las mujeres. En el caso de las descripciones del yo, se encontró efecto significativo de la generación en las descripciones personales (más frecuentes en los jóvenes), así como interacción de generación por género en las descripciones personales y en las dos categorías de descripciones relacionales (específicas y genéricas). Junto a los efectos de las variables explicativas sobre las variables de respuesta, se analizaron también las correlaciones entre todas las variables de respuesta, controlando los efectos de generación y género. Los datos arrojaron algunas correlaciones positivas entre estas variables. En conjunto, los resultados muestran un efecto limitado de las variables explicativas en las categorías de memoria autobiográfica y descripciones del yo. Aportan alguna evidencia de la relación entre generación y género y las características de los recuerdos autobiográficos y las descripciones del yo de los participantes. Ponen de manifiesto también la necesidad nuevos estudios que permitan avanzar, tanto en el plano teórico (con una mejor definición del papel de la generación y el género, así como de las categorías de autonomía y relación), como empírico, que nuevos datos que presten apoyo a estas nuevas definiciones.

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1 UNIVERSIDAD DE SEVILLA DEPARTAMENTO DE PSICOLOGÍA EXPERIMENTAL EL EFECTO DE LA GENERACIÓN Y EL GÉNERO EN EL RECUERDO AUTOBIOGRÁFICO Y LAS DESCRIPCIONES DEL YO: UN ANÁLISIS NARRATIVO DE LAS DIMENSIONES AUTONOMÍA-RELACIÓN Tesis Doctoral presentada por: Oscar Monreal Aranda Para optar al grado de Doctor en Psicología Trabajo dirigido por: Dr. Manuel Luis De la Mata Benítez, Catedrático de la Universidad de Sevilla y Dr. Andrés Santamaría Santigosa, Profesor Titular de la Universidad de Sevilla Universidad de Sevilla, octubre de 2018 2 DEDICATORIA Lucia: Mi gran amor, quien con su fortaleza y sabiduría me ha apoyado en todo momento, principalmente en aquellos momentos difíciles en donde con un buen consejo y transmisión de paz, que influyó en mí, me motivó a seguir adelante paso a paso, atravesó junto conmigo aquellos obstáculos que se nos presentaron en el camino y que no permitió que me diera por vencido, gracias por ser mí brújula, mi guía y que en todas las circunstancias buenas y malas ahí estuviste a mi lado. Te amo, 11315. Dilan y Karim: Mis hijos, mi motor y mi impulsor de la responsabilidad, porque por ellos me sentí con fuerzas para llegar a la meta, porque en su mundo existe un mundo de alegría, de felicidad, que contagia y hace que uno le dé ese sentido a lo bonito que es vivir, gracias mis chiquitines, porque además llegaron a darle un color nuevo y brillante a nuestra existencia, los amo. Mis suegros: Han sido un apoyo muy valioso en esta parte de mi formación porque me han acompañado siempre, porque han tomado el papel de mis padres, gracias Carmelita y Pancho, se les quiere. Mis Padres (+): Porque desde donde estén, seguramente se sentirán orgullosos de que su hijo ha logrado una meta más en la vida, porque están en mi mente y en mi corazón, los amo. 3 AGRADECIMIENTOS: Primero, y como los más importantes que han contribuido a este trabajo, al Doctor Andrés Santamaría Santigosa y al Doctor Manuel Luis De la Mata Benítez, por su valioso apoyo en el momento justo, por sus conocimientos, y por su paciencia para el logro de este trabajo de investigación. A las autoridades que me han apoyado de la Universidad Autónoma de Tamaulipas y por supuesto también de la Unidad Académica Multidisciplinaria de Matamoros – UAT, mi Alma Mater, quien me ha brindado el apoyo para que pueda yo concluir mi etapa de doctorado, de manera especial al Dr. Gustavo Gutiérrez Sánchez, mi Director. A la Universidad Autónoma de San Luis Potosí quien me permitió realizar mi estancia como parte de la formación académica de este doctorado, gracias a sus directivos y maestros por ese buen trato, y de manera especial al Dr. Emiliano Salvador Sánchez por sus atinadas aportaciones a mi crecimiento académico. A todas aquellas personas que han sido parte de este trabajo, que me han acompañado, apoyado y motivado a seguir adelante, a que no me dejará vencer, aquellos que con sus asesorías me guiaron a mejorar lo hecho, y aquellos que en este largo recorrido caminaron junto conmigo, amigos de México, amigos de España, mi más sentido agradecimiento por estar en esta etapa de mi vida profesional. En especial, deseo dar las gracias a mi gente, que están a mí lado en cada paso que he dado, así agradezco a mis familias: Ruiz Ramos, Monreal Aranda y Monreal Ruiz. 4 ÍNDICE Página Presentación 7 Capítulo 1. La memoria autobiográfica: un breve acercamiento conceptual y metodológico. 10 Introducción 11 1.1. Algunos referentes históricos de los estudios en memoria autobiográfica en el ámbito de la psicología. 12 1.2. Definición de memoria autobiográfica 15 1.2.1. Memoria autobiográfica versus memoria episódica 19 1.3. Un modelo funcional de la memoria autobiográfica: el estudio de las funciones de los recuerdos autobiográficos 22 1.4. Enfoques metodológicos para el estudio de la memoria autobiográfica 28 1.4.1. Acercamientos experimentales 28 1.4.2. Acercamientos narrativos 1.5. A modo de síntesis 29 31 Capítulo 2. Cultura, self, género y memoria autobiográfica: una aproximación narrativa. 34 Introducción 35 2.1. Relación entre la memoria autobiográfica, el self y la narrativa 36 2.1.1. La relación entre la narrativa y la memoria autobiográfica 39 2.2. La investigación cultural en memoria autobiográfica 41 2.2.1. Ambiente narrativo 41 2.2.2. Concepto de self 46 2.3. Cultura y memoria autobiográfica 53 2.4. Género y memoria autobiográfica 56 5 Capítulo 3. Método 61 Introducción 62 3.1. Objetivos de la investigación 63 3.2. Participantes 66 3.3. Diseño 67 3.3.1. Variables 66 3.4. Materiales 68 3.5. Procedimiento 68 3.6. Medidas empleadas 69 3.6.1. Características de los recuerdos autobiográficos 69 3.6.2. Indicadores narrativos acción-conciencia 71 3.6.3. Indicadores narrativos agencia-relación 72 3.6.4. Medidas de las descripciones del yo 73 Capítulo 4. Resultados 74 Introducción 75 4.1. Características de los recuerdos autobiográficos 78 4.1.1. Volumen del recuerdo 78 4.1.2. Edad en el primer recuerdo 80 4.1.3. Personajes en los recuerdos 81 4.2. Indicadores narrativos: paisajes de la acción y la conciencia 86 4.3. Indicadores narrativos: autonomía-relación 93 4.4. Descripciones del yo 98 4.5. Correlaciones 106 4.6. Resumen de los resultados obtenidos 110 6 Capítulo 5: Discusión y conclusiones Introducción 117 5.1. Objetivos e hipótesis de investigación 118 5.2. Discusión de los resultados obtenidos 121 5.2.1. Análisis de las narrativas de los recuerdos autobiográficos en relación a la generación y el género 121 5.2.2. Análisis de las descripciones del yo en relación a la generación y el género 127 5.2.3. Los recuerdos autobiográficos y las descripciones del yo: el análisis de las correlaciones entre las medidas de memoria autobiográfica y las descripciones del yo 130 5.3. Algunas conclusiones finales 133 Referencias bibliográficas 139 Apéndices 158 1. Instrumento de recogida de datos 2. Consentimiento Informado 158 163 7 8 PRESENTACIÓN Este trabajo de investigación se ha interesado en el efecto del género y la generación sobre los recuerdos autobiográficos más tempranos (earliest memories) desde una perspectiva narrativa del self. Y tratando de sondear las dimensiones autonomíarelación en la conceptualización del mismo. Los estudios previos que se han realizado, indican la cercanía que hay entre la memoria autobiográfica y el self. Como veremos en este trabajo de investigación, la memoria autobiográfica tiene su aparición durante la etapa preescolar que es cuando el infante empieza a desarrollar el lenguaje, los primeros indicios del desarrollo cognitivo y la socialización, lo que ayuda a la aparición del concepto del self. Una de las mayores ventajas que encontramos en la consideración de los recuerdos personales como objeto de estudio es que a través de ellos se puede construir el pasado, nos podemos orientar hacia el futuro y, al mismo tiempo, permite identificar los sentimientos de identidad personal. Las personas y las culturas tienen como base los recuerdos de experiencias personales significativas, ya que por medio de ellos los eventos adquieren su significado y sentido, lo que genera y da coherencia a sus vidas. Encontraremos en la primera parte de este trabajo de investigación, la literatura, que se centrará en varios aspectos de importancia en el estudio de la memoria autobiográfica. El primer capítulo se centrará en desarrollar el concepto y las funciones de la memoria autobiográfica. Para ello se fundamentará en los principales investigadores/investigadoras que han dado a conocer los aspectos conceptuales y metodológicos más relevantes en relación al estudio de la memoria autobiográfica, entre los que se citará a Conway, Nelson, Rubin, y Wang, entre otros/otras. 9 En el proceso de aparición de la memoria autobiográfica se pueden considerar varios componentes que contribuyen a dicho surgimiento, en este primer capítulo nos ocuparemos de las concepciones que tiene los diferentes expertos en el estudio de la memoria autobiográfica, destacando similitudes y diferencias entre ellos. Además, se desglosará la importancia de reconocer las funciones de la memoria autobiográfica y como de acuerdo a esas funciones se puede comprender mejor este concepto. De todo ello se hablará en el primer capítulo de esta parte teórica. El segundo capítulo se centrará en los aspectos relacionados con la narrativa, la cultura, el self, y el género. En el caso de la narrativa el lenguaje se constituye en un elemento de suma importancia para las personas porque les permite crear y comprender narrativas, formar conceptos y categorías, modelar las creencias de otros individuos, además de la incorporación de nuevas habilidades, experiencias sociales y conceptos; jugando un importante papel la comprensión-expresión del lenguaje y el establecimiento de un self cognitivo. Destacaremos aquí las aportaciones de: Bruner, Fivush, Nelson, Pillemer, entre otros/otros autores/as importantes de esta área. Además de dar énfasis en los aspectos de orden cultural. Por lo que, el capítulo se articulará en torno a una perspectiva sociocultural y evolutiva, poniendo especial énfasis en la influencia de la cultura y el género. Nos basaremos para ello en el trabajo de autores como Kitayama, Leichtman, Markus, Kagitçibasi, Nelson, Pillemer, Rubin y Wang, entre otros/otras. Después de dar a conocer la diversidad teórica de nuestros temas de interés, nos centraremos en el capítulo de método, en el que se dará a conocer cuáles fueron nuestros los objetivos que guiaron nuestro estudio, participantes, diseño, materiales, procedimiento y las medidas empleadas para el estudio de la memoria autobiográfica y las descripciones 16 edición de Thompson, Herrmann, Bruce, Read, Payne y Toglia (1998), el trabajo editado por Fivush y Haden (2003), o la extraordinaria compilación de Beike, Lampinen y Behrend (2004). En este sentido, resulta curioso que una de las cuestiones que en esta literatura ocupa una buena parte del debate teórico radica en el problema de la propia definición de memoria autobiográfica. Sobre esta cuestión se hablará en lo que sigue. 1.2. Definición de memoria autobiográfica. La memoria autobiográfica almacena los episodios que conforman la biografía de un individuo, lo que ha vivido. Ahora bien, lo que ha vivido un individuo depende en gran medida de lo que recuerda. De algún modo, la vida es siempre una mirada al pasado, un recorrido por nuestra memoria autobiográfica. Sin recuerdos perderíamos nuestra identidad. En este tipo de memoria es donde mejor se aprecia la idea de que los recuerdos son recreaciones, re-categorizaciones, por las cuales traemos al presente un recuerdo del pasado, e imaginamos un futuro proyectado. El concepto de memoria autobiográfica se ha descrito desde diferentes puntos de vista, por aquellos teóricos que se han enfocado a su estudio. Por ejemplo, ésta se ha definido como: “la vida de una persona contada por ella misma” (Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, 1992). Por su parte, autores como Brewer (1986, 1992) la define como: “…todos aquellos datos que están relacionados con el self”. Otros autores lo hacen del siguiente modo: “…son aquellos recuerdos alusivos a aquellos eventos de nuestra vida y del momento en que tuvieron lugar” (Koriat, Goldsmith y Pansky, 2000); o, “…la fuente de la información de la propia vida, sobre la personalidad, las predicciones y comportamientos de las personas” (Rubin, 1986); “…la memoria de la cual recordamos tanto los acontecimientos como de los hechos personales 17 de la vida” (Conway, 1992a); “…la memoria relativa a la capacidad de las personas de recordar sus vidas” (Baddeley, 1992); “…la memoria de eventos personales” (Pillemer, 1998); etc. Algunos autores han centrado su atención en el hecho de que no exista una definición exacta de la memoria autobiográfica, si no en la variedad de conceptos que existen, y que han generado una gran confusión debido a que no hay un criterio específico para definirla. Como señala Fitzgerald (1996): “…se debe empezar cualquier discusión sobre memoria autobiográfica con una definición de lo que uno quiere decir con el término porque no hay consenso ni en su significado conceptual ni en los parámetros que deben ser seguidos para catalogarla” (p. 362). Por su parte, Baddeley (1992) considera que el hecho de no disponer de una definición compartida beneficia y que además la confusión que se genera no es excesiv. No obstante, a nuestro juicio, la falta de acuerdo en la definición denota carencia en la cohesión del área. Brewer (1992) considera importante delimitar la terminología y todos aquellos aspectos que tengan relación con el concepto. Mientras que Rubin (1992) defiende que es una ventaja que haya diversas definiciones puesto que sería un error considerarlo como concepto único, habiendo tantos investigadores que entre sí difieren tanto en evidencias, métodos y teorías. Además, agrega Rubin, el estudio de la memoria autobiográfica se vuelve así multidisciplinario. Por lo tanto, las definiciones de memoria autobiográfica se pueden acomodar en cualquier categoría, se puede justificar en los intereses, posiciones y necesidades metodológicas de los diferentes enfoques teóricos (Solcoff, 2001). Recrear los acontecimientos, así como recuperar recuerdos, son parte de las destrezas que las personas adquieren, debido a que estos acontecimientos nunca se olvidan (Solcoff, 2001). De este modo, se considera que 18 la persona que habla sobre sus recuerdos de algún modo “vuelve a vivir” esa experiencia en particular. Brewer (1992) argumenta que el recuerdo expresado es precisamente una experiencia personal vivenciada por la persona en su pasado. Al recordar su historia personal, la persona se pone en contacto con lo que le sucedió, con la experiencia vivencial y con el concepto de su propia vida, existiendo la posibilidad que estos recuerdos no sucedan de esta forma. Todo lo anterior supone que, antes de entrar de lleno en el estudio de la memoria autobiográfica conviene delimitar dicho concepto, así como otros cercanos con los que habitualmente se puede confundir. Resulta habitual que diferentes términos aludan a contenidos similares, como ocurre con la descripción que Kihlstrom y Klein (1997) realizan sobre la memoria episódica, según la cual, ésta forma parte del concepto del yo por definición y debido a que trata sobre el yo, supone el registro de las experiencias, pensamientos y acciones pasados del individuo, pero también registraría información sobre los rasgos físicos y psicológicos que pueden asociarse con el concepto del yo. Algo parecido sucede con la conceptualización de la memoria semántica, o de la propia memoria autobiográfica. ¿Se trata de un sistema de memoria diferenciado? ¿Qué tipo de información “referida al yo” comprende la definición: ¿información semántica, episódica, ambas? ¿La información referida al yo supone un tipo de procesamiento mnemónico diferente al procesamiento de otro tipo de información? Si no fuera así ¿cuál es la frontera que separa conocimiento autobiográfico de recuerdo autobiográfico? ¿Cuándo un recuerdo puede devenir en autobiográfico? 19 Ante este conjunto de cuestiones en torno a la delimitación del concepto de memoria autobiográfica, autores como Rubin (1986) prefieren no reducir la problemática a imponer una definición unívoca, planteando que la memoria autobiográfica constituye, más bien, un tema de estudio sobre un conjunto de fenómenos o, incluso, el título de un libro, y no una parte claramente definida de un sistema de memoria. Por su parte Brewer (1986, 1996) defiende no sólo la necesidad de rigor conceptual sino también terminológico, mientras que Rubin (1986, 1992) prefiere no establecer definiciones a priori. Esta postura es, en cierta medida, compartida por Baddeley (1992) con el argumento de las consecuencias negativas que una definición rígida del concepto pudiera entrañar. Baddeley (1992) adopta un punto de vista pragmático cuando argumenta que los términos manejados en cada disciplina tienen la validez que les da su uso, en la medida en que pueden ser reconocibles por una comunidad científica más allá de sus diferencias disciplinares. No obstante, plantea que no es esto lo que ocurre con el concepto de memoria autobiográfica, que, a su juicio, presenta inconvenientes derivados de un uso impreciso. Así, recuerda que dicho concepto suele aplicarse indistintamente para referirse a tres significados diferentes: 1) como sistema específico de memoria con una base neurológica diferenciada; 2) como término descriptivo referido a conocimientos y esquemas que constituyen la base mnésica del self y 3) como estudio de procesos y mecanismos cognitivos implicados en el recuerdo y reconocimiento de acontecimientos experimentados en el curso de la vida. Estos significados incluyen el concepto de la estructura del self, así como las aportaciones de la vida cotidiana. Pero en este intento por delimitar una definición mínimamente compartida de memoria autobiográfica, tal vez, debamos centrarnos sobre todo en la distinción entre dos tipos de 20 memoria que aun estando íntimamente relacionadas presentan algunas diferencias que invitan a ser analizadas. Estamos hablando de la memoria episódica versus autobiográfica. 1.2.1. Memoria autobiográfica vs memoria episódica Con frecuencia, cuando se hace referencia al término memoria autobiográfica como sistema diferenciado de memoria, éste se identifica con el de “memoria episódica”, utilizándose como conceptos equivalentes. Si bien este empleo del término como sinónimo a episódico puede considerarse como algo generalizado en algunas áreas, autores como Katherine Nelson, desde una perspectiva ontogenética, defienden su diferenciación funcional. Esta autora concibe la memoria autobiográfica como una subclase de memoria episódica, subrayando que no toda memoria episódica es autobiográfica. De este modo, aunque la memoria autobiográfica constituye claramente para Nelson (2003) una forma de memoria episódica en este sentido de re-experimentar el pasado, ella misma afirma que no todos los recuerdos episódicos cotidianos se retendrían en el conjunto de las “historias del yo” que conformarían la memoria autobiográfica de un sujeto adulto, sino que, por ejemplo, los recuerdos episódicos que estuvieran seguidos de repeticiones de eventos similares, quedarían absorbidos dentro de un script general, convirtiéndose así en estructuras de conocimiento generales, en este caso, de estructuras con una organización temporal. Como señalan Nelson y Fivush (2004), no todos los recuerdos personales son o se convierten en autobiográficos. Levine (2004) elabora una propuesta algo diferente al respecto, al diferenciar entre memoria autobiográfica episódica y memoria autobiográfica semántica. La primera supone el recuerdo consciente y/o deliberado de eventos temporal y espacialmente específicos 21 del propio pasado. En este tipo de memoria, el sujeto reminiscente es consciente de que un evento pertenece a su propio pasado (Tulving, 1985, 2002; Wheeler et al., 1997; Wheeler, 2000). La memoria autobiográfica semántica contendría, en cambio, el conocimiento de los hechos del propio pasado, incluyendo el conocimiento sobre la identidad personal, las características personales, los datos históricos y los hechos que soportarían la conciencia de los eventos personales pasados, incluyendo el conocer que un evento tuvo lugar. A diferencia de la episódica, sería independiente del tiempo y podría tener lugar en ausencia de viaje mental al pasado. Como es conocido, la memoria tiene como característica basarse en acontecimientos personales subjetivos, en cuanto al tiempo, pero que permite que se recuerden las experiencias personales ya sean actuales o del pasado (Tulving, 1995, 2002). De ahí que se le considere autobiográfico. En la memoria autobiográfica el recuerdo se vuelve consciente, explícito o declarativo, esto sería una de sus principales características. Sin embargo, hay algunos autores que consideran que el recuerdo puede ser episódico aunque experimentado en diferentes acontecimientos, en tiempos y espacios específicos (Nelson, 1993). Por otra parte, el recuerdo de experiencias vividas presenta una gran variabilidad y su capacidad se vuelve relativamente ilimitada (Tulving, 1995). Lograr insertar imágenes de los hechos acontecidos en el pasado es una capacidad que tiene el ser humano que le permite viajar en el pasado estando en el presente (Tulving, 2002). El hecho de poder viajar mentalmente supone una re-experiencia subjetiva del tiempo, esto es, el resultado del acto de recuperación de la memoria episódica (Wheeler, Stuss & Tulving, 1997). 22 En este sentido, la memoria episódica se va a encargar de todos los acontecimientos por los que atraviesa la persona y esto hará que se forme la biografía individual, que va a depender en gran medida de lo que se vaya recordando. Se puede decir que en sí la vida es la mirada al pasado, entonces también es el recorrido por la memoria autobiográfica y por lo tanto es la que nos da la identidad. La evocación consciente es lo que ocasiona que la memoria autobiográfica permita a la persona construir sus recuerdos personales. La memoria autobiográfica almacena los acontecimientos que le dan forma a nuestra biografía. Baddeley (1999) expresa lo siguiente “la memoria episódica se basa en la codificación de las experiencias conscientes, y que ofrece la posibilidad de recuperar aspectos de tales experiencias dada una clave apropiada” (p. 398). Por tanto, y como hemos señalado más arriba, algunos investigadores/as ven a la memoria autobiográfica y a la memoria episódica como sinónimos (Tulving 2002). Otros/as, sin embargo, no lo ven así, sino que más bien consideran que hay una diferencia entre ambos conceptos, como Nelson (2003), que propone una subdivisión dentro de la memoria episódica, en la que se encuentra precisamente la memoria autobiográfica. Además, resalta que no toda la memoria episódica es memoria autobiográfica. Más bien, se puede considerar a la memoria episódica como parte de la memoria autobiográfica en cuanto al tiempo y lugar específico. Incluso, hay autores que diferencian entre la memoria autobiográfica y episódica, afirmando que la memoria autobiográfica es solamente un constructo social que surge a partir de la experiencia, en el que las interacciones sociales son cruciales (Fivush, 1991; Nelson, 1993). No obstante, el presente trabajo no pretende desarrollar en detalle este debate, por lo que únicamente nos hemos detenido en señalar algunas diferencias y similitudes entre ambas 23 nociones, sin entrar a discutir cuál es la relación existente entre ellas. Como puede observarse, y para finalizar, los límites entre memoria episódica y autobiográfica, de existir, no se encuentran nítidamente delimitados, y numerosos autores emplean los dos términos indistintamente o con significados muy parecidos, otros, como Nelson, señalan que no todo lo episódico trasciende a autobiográfico, y aun otros, como Levine, postulan la existencia de una división semántica/episódica en el interior de la propia memoria autobiográfica. Lo que sí podemos concluir es que, a nuestro juicio, la memoria autobiográfica puede ser definida como la memoria para los hechos y acontecimientos de la propia vida. A ello, podríamos añadir la idea de significatividad. Es decir, acontecimientos que resulten significativos para la constitución del yo, de la propia identidad. 1.3. Un modelo funcional de la memoria autobiográfica: el estudio de las funciones de los recuerdos autobiográficos Para dar una explicación de cómo trabaja la memoria autobiográfica se han desarrollado diversos estudios centrados principalmente en el análisis de sus funciones. En esta línea, la necesidad de abordar el estudio de la memoria autobiográfica desde una perspectiva ecológica en la que se destacara la funcionalidad de dichos recuerdos fue ya planteada por Neisser (1978). El cuestionamiento básico que guía estos estudios es el siguiente: ¿por qué y para qué las personas nos ocupamos en pensar sobre eventos del pasado en el transcurro del presente?, ¿por qué el ser humano ha desarrollado la capacidad para construir una concepción autobiográfica de su propia existencia, de apropiarse de su pasado y emplearlo a su conveniencia? En definitiva, ¿cuáles son las funciones que cumple la memoria autobiográfica? 24 En la literatura existen diversos estudios encaminados a identificar las diferentes funciones de la memoria autobiográfica entre los que podemos destacar los de Nelson (2003), en los que se centra en la contribución de la memoria autobiográfica para definir la individualidad, o lo que denomina “personalización de la cultura”; o los de Robinson (1986), que propone que la memoria autobiográfica funciona como un recurso en momentos de estrés; los de Wilson y Ross (2003), quiénes muestran cómo los recuerdos autobiográficos pueden servir para elaborar una evaluación positiva del yo; el trabajo de Alea y Bluck (2003), en el que tratan de identificar las funciones sociales de la memoria autobiográfica, señalando que los recuerdos autobiográficos compartidos pueden servir para desarrollar intimidad y establecer empatía con los demás; etc. En un intento por establecer cierto orden, Pillemer (1992) elaboró una clasificación, adoptada por otros teóricos con posterioridad, en la que se diferencian tres funciones que desempeña la memoria autobiográfica: a) relacionadas con el yo, b) sociales y c) directivas. En esta clasificación, las funciones directivas se encargan de organizar el planteamiento de los comportamientos presentes y futuros, las funciones relacionadas con el self, se encargan de la continuidad y la integridad psicodinámica, mientras que las funciones sociales lo hacen de la vinculación social. Con la finalidad de lograr que trasciendan se les ha identificado como: funciones directivas, funciones relacionadas con el self y funciones sociales (Bluck & Alea, 2002). Aunque estas tres funciones se separen, como suele suceder, por motivos expositivos, no representan necesariamente categorías discretas en el comportamiento cotidiano de la vida mental, sino que con frecuencia suelen solaparse en un mismo acto de recuerdo. Por ejemplo, uno puede recordar un suceso pasado (una charla que tuvo una gran aceptación 25 en una conferencia) con objeto de preparar una nueva presentación; pero, al mismo tiempo, el mismo recuerdo puede cumplir una función social, como es la de desarrollar o mantener relaciones con aquellas personas que estuvieron en la conferencia. El uso y el carácter adaptativo de los recuerdos autobiográficos son los dos significados que se encuentran implicados en el estudio de las funciones de la memoria autobiográfica. El estudio de las funciones de la memoria autobiográfica ha generado posturas diversas y a la vez aspectos complementarios sobre el recuerdo que tiene la persona. Esto quiere decir que el organismo no es un simple procesador de la información el cual pone énfasis en la capacidad de la memoria y del aspecto verídico sino más bien en la utilidad de la memoria (Bluck, et al., 2005). A continuación, se describirá cada una de las funciones. a) La función directiva consiste en utilizar el pasado de las personas como una forma de saber cómo se comportarán en el presente y en el futuro (Bluck, et al., 2005). De este modo, la memoria autobiográfica nos permite predecir los comportamientos y problemas presentes y futuros y de esa manera poder resolverlos (Baddeley, 1987; citado en Bluck, et al., 2005). La memoria por un lado evoca acontecimientos y por otro se ajusta a los comportamientos actuales (Pillemer, 1998). Algunos autores (Baddeley, 1987; Lockhart, 1989; Robinson y Swanson, 1990; McCabe, Capron y Peterson, 1991; Pratt, Arnold, Norris y Fiyer, 1999; etc.) coinciden en señalar que la principal función de la memoria autobiográfica reside en proporcionar flexibilidad para la construcción y actualización de reglas que faciliten a las personas la comprensión del pasado y la predicción del futuro. Pillemer, (1998, 2003) señala que las personas tienden a utilizar sus recuerdos para guiar su 32 comparaciones con muestras realizadas en otras culturas (Wang y Leichtman, 2000; Nelson y Fivush, 2000. MacDonald, Uesiliana y Hayne, 2000; Pasupathi, 2001; Wang y Brockmeier, 2002; Leichtman, Wang y Pillemer, 2003; Nelson y Fivush, 2004; Wang, 2006a) centrándose en su interacción verbal principalmente. A modo de síntesis. El desarrollo de este capítulo tiene como contenido los siguientes temas: primero encontramos una referencia histórica sobre la aparición de la memoria autobiográfica, el concepto de memoria autobiográfica, las funciones que ésta cumple, así como los distintos enfoques metodológicos desarrollados para su estudio. Para ello, se tomaron en cuenta las principales investigaciones realizadas sobre este tema, por lo que a continuación a manera de resumen y conclusión se describirán algunos puntos relevantes: El primer punto a considerar es el hecho de que su historia es corta específicamente en los años 70´s con Endel Tulving (1972) quien propone en hacer una diferencia entre lo que es memoria episódica y semántica, relacionándola con la memoria autobiográfica. Otros estudios para describir con exactitud que es la memoria autobiográfica, lo que se ha podido encontrar por parte de otros autores es que coinciden al decir que no se puede dar un concepto exacto, pero sí se puede estar de acuerdo en algunas generalidades sobre la definición y en donde se coincide es en decir que el self y la memoria autobiográfica están íntimamente ligados (Bluck, 2003; Bluck et al., 2005). Se puede encontrar una infinidad de respuestas al concepto de la memoria autobiográfica, pero a pesar de que se ha intentado unificar el concepto como por ejemplo: la memoria para los hechos y acontecimientos de la propia vida (Conway, 1990; Rubin, 1986; Conway & Rubin, 1993; Rubin, 1999;Conway & Pleydell-Pearce, 2000), o la 33 definición propuesta por Baddeley que concibe a ésta como la memoria relativa la capacidad de las personas para recordar sus vidas (Baddeley, 1992:p.13) o la enunciada por Brewer como “memoria relativa a la información referida al yo” entre otros muchas definiciones hacen que se complique una sola idea lo cual es difícil de hacer. Los estudios que se han hecho sobre la memoria autobiográfica, se han centrado principalmente en el conjunto de funciones que tiene, para que se pueda explicar, la forma de trabajar. Una explicación es la que nos ofrece Fivush y Nelson (2004) en su teoría nos dice que la memoria autobiográfica es funcional de manera gradual, es decir desde la edad preescolar, en donde se toma en cuenta su contexto, lenguaje, memoria y su yo, su combinación origina la aparición del sistema de memoria autobiográfica. Otros estudios resaltan las funciones del recuerdo del pasado, aspectos sociales del self y directivas (Bluck & Alea, 2002), De ahí es que la mayoría de los investigadores consideren que estén ligados íntimamente la memoria autobiográfica con el self (Bluck, 2003; Bluck et al., 2005). Se ha encontrado que, en los estudios realizados sobre los tipos de metodología empleados en la memoria autobiográfica, es la existencia de dos enfoques metodológicos, que permiten abordar el estudio de la memoria autobiográfica: las metodologías experimentales y las metodologías narrativas, por medio de técnicas como el uso de claves, métodos de entrevista o métodos narrativos. El uso de estas técnicos o métodos, permitirá que se haga un análisis más profundo, en cuanto a los significados de los datos personales y de la memoria autobiográfica y de esa forma construir el self (Cala, 2004; Montoya, 2007). Para finalizar con este capítulo, se vio los temas relacionados con memoria autobiográfica desde su concepto, sus funciones, metodología, entre otros temas y sobre 34 todo la importancia que tiene este tema de la memoria autobiográfica y que permite seguir investigando y encontrar nueva información importante para el estudio de la memoria en general. 35 CAPÍTULO 2 CULTURA, SELF, GÉNERO Y MEMORIA AUTOBIOGRÁFICA: UNA APROXIMACIÓN NARRATIVA _____________________________________ 36 En este segundo capítulo nos centraremos en varios aspectos que la literatura al uso ha mostrado como de especial relevancia en el estudio de la memoria autobiográfica: (a) su estrecha relación con el self, (b) la relación que mantiene con conceptos como los de género y cultura y, todo ello, (c) desde una aproximación de corte narrativo. Finalizaremos el capítulo con una breve síntesis de lo desarrollado con objeto de alcanzar algunas conclusiones generales, que nos permitan defender que la investigación sobre memoria autobiográfica ha llegado a adquirir un lugar propio en el panorama de la psicología de la memoria. Y, del mismo modo, que nos permita destacar, que la memoria autobiográfica se constituye en el punto de encuentro entre la memoria y el yo, así como a destacar la relación de ésta con la construcción del yo, el género y la cultura. Una de las características principales de la memoria autobiográfica es la de concentrarse en conceptos como self, emociones o experiencias personales (Baddeley, 1992; Conway y Pleydell-Pearce, 2000). Empezando en la etapa preescolar de los niños que es cuando empiezan a interactuar socialmente y da inicio a su proceso cognoscitivo. Aparece la adquisición del lenguaje y la narrativa, la memoria y las primeras conversaciones con los adultos sobre eventos pasados, de manera especial con los padres, además se empieza a facilitar la comprensión de los espacios temporales, el self y la comprensión hacia otros (Nelson y Fivush, 2004). Esta información dio pie para que se tomaran en cuenta otros factores importantes para el estudio de la memoria autobiográfica, factores como la edad y el género, de manera individual, así como factores asociados al ámbito social y cultural donde se encuentra implicado el individuo (Hudson, 1990; Pillemer, 1998). 37 La finalidad de este capítulo es describir todas aquellas situaciones que se encuentren relacionadas con la perspectiva social, cultural, self y el género. Se desarrollará los mecanismos que influyen la cultura en los recuerdos autobiográficos, además de los temas donde se describirá tanto el self como el ambiente narrativo y la relación del género con la memoria autobiográfica. 2.1. Relación entre la memoria autobiográfica, el self y la narrativa Cómo se construye el self ha generado el interés entre los teóricos que estudian la memoria, quienes en su mayoría consideran que hay una importante relación entre la memoria autobiográfica y el self (Baddeley, 1992; Conway & Rubin 1993; Conway & Pleydell-Pearce, 2000; McAdams, 2001). principalmente por la relación que tiene la memoria autobiográfica con las emociones y la experiencia personal, la cual es fundamental para el self (Baddeley, 1992; Conway & Rubin 1993; Conway & Pleydell- Pearce, 2000). En esta línea, Brewer (1986, 1992) considera que la memoria autobiográfica proporciona información relacionada con el self, en el momento que poco a poco se va generando la información, a través de los recuerdos hasta adquirir sentido dentro de un esquema. Permitiendo organizar al self los recuerdos autobiográficos. Conway (1992a), dice que los hechos y acontecimientos personales de la vida se desprenden de la memoria autobiográfica y que a su vez están implicados con nociones del self. Hay dos puntos a tomar en cuenta respecto a la memoria autobiográfica: 1) codificar la experiencia que se relaciona con las metas (correspondencia activa) y 2) mantener un registro coherente entre el self y el mundo que se extiende más allá del momento actual (coherencia con el self). El responder de forma flexible y apropiada permite una adecuada 38 interacción entre la memoria y el self (Conway, Singer & Tagini, 2004). De ahí que se pueda llegar a pensar en tres aspectos fundamentales de la memoria autobiográfica: 1) recuerdos episódicos 2) conocimiento del self y 3) dirigido a una meta (Conway et al., 2004). Se ha llegado a plantear que la memoria autobiográfica ayuda a localizar y definir al self para que de forma a sus metas futuras. (McAdams, 2001). Conway y Pleydell- Pearce (2000), mencionan que el self, funciona como el controlador que modula la construcción de los recuerdos. Además, otras de las funciones que realiza la memoria autobiográfica es recuperar y organizar los recuerdos autobiográficos y genera modelos de recuperación que son de utilidad para el proceso de búsqueda en el futuro. En cuanto a lo que se refiere a los niños, ellos adquieren un sentido cognitivo del self, ya que tienen la estructuras, categorías y conceptos que se pueden personalizar y preservar como autobiográficos (Howe y Courage 1993, 1997). Además de tener la ventaja de la capacidad de almacenaje de la información lo que permite el aumento de los recuerdos autobiográficos. En cuanto a la ausencia de algún conceptos del self, para algunos autores, al igual que con los adultos, parece difícil, casi imposible, codificar y recuperar todos los recuerdos (Howe & Courage, 1993).. Son precisamente los acontecimientos más importantes para su vida, lo que las personas eligen para definir quién son. Ya que esto les permite verse como una unidad y a la vez dar la apariencia de tener un propósito y lo acompañan de información que le da sentido útil en el presente, mientras se explora el pasado y se anticipa el futuro (McAdams, 2001). 39 Existe una estrecha relación del sentimiento de identidad personal asociado a la memoria autobiográfica y narrativa (Tulving, 1983, 1985). Por medio de las narraciones desarrollamos nuestro self. Los acontecimientos pasados y el planeamiento de los proyectos, al ubicarlos dentro de una historia, nos permite insertarnos de manera coherente y significativa dentro de la sociedad (Neisser y Fivush, 1994). Vygotski (1979) decía que las narraciones de los recuerdos personales se construyen durante la interacción social. Considera que la cultura influye en las personas, ya que ella, la cultura, proporciona las herramientas necesarias para adaptarse a la misma sociedad. Por otro lado, los recuerdos no son por sí mismos el self, necesitan del discurso narrativo, de lo contrario solo es información fragmentada y que solo bajo un contexto del discurso de una vida privada tendría sentido. Respecto a la narrativa autobiográfica, a las personas les ayuda a que construyan su historia, elaboren sus dramas y forman sus narraciones. De ahí la importancia de que las historias estén basadas en hechos autobiográficos, y es precisamente la selección de los eventos que ellas consideren será base para la construcción de su historia y esto es que darán la identidad de su personalidad personal (Sala, 2008). Finalmente, Bluck, & Habermas (2001) mencionan que la finalidad de construir una narrativa de coherencia casual ayude a la persona a explicar cómo un evento puede causar una trasformación personal y la coherencia temática a integrar episodios de la vida personal mediante temas, valores o principios. Concluyen (Conway y Pleydell--Pearce 2000) que los recuerdos autobiográficos se codifican y mencionan, dependiendo de los intereses personales que predominan en el self. 40 2.1.1. La relación entre la narrativa y la memoria autobiográfica La relación que existe entre la memoria autobiográfica y el desarrollo del lenguaje es importante para el estudio de la cultura (Nelson, 1993; Ochs y Capps, 1996; Pasupathi, 2001) porque esto permite la aparición de un nuevo concepto, el self (Nelson 1993, 2003; Howe y Courage, 1997; Nelson & Fivush, 2004; Fivush y Nelson, 2006) y la asociación entre la aparición de los cambios en la interacción social con la cognición y la personalidad (Nelson, 1990, 2003;Nelson y Fivush, 2004; Fivush y Nelson, 2006). Existen una serie de factores que han influido para la aparición de la memoria autobiográfica, como, por ejemplo: la adquisición del lenguaje, la narrativa tanto su comprensión como su producción, el self, la perspectiva personal y la comprensión psicológica (Nelson y Fivush, 2004; Fivush y Nelson, 2006). En cuanto a la memoria autobiográfica, los recuerdos de los niños o adultos, no son tan claros los acontecimientos como los pudieran tener las personas que estuvieron a su alrededor (Nelson y Fivush, 2004). Por supuesto que esto ha llamado el interés de los investigadores y se han enfocado en aquellos factores que pueden llegar a influir como por ejemplo el género o la cultura (Nelson, 1990; Wang, 2001, 2004; Wang y Brockmeier, 2002). Nelson y Fivush (2004) explican todo lo posible sobre la memoria autobiográfica destacándose fundamentalmente estas tres ideas: a) Aparición gradual de la memoria autobiográfica durante los años preescolares: El hecho de que la memoria autobiográfica aparezca inicialmente durante la edad preescolar hace que se considere como una memoria distinta (Nelson, 2003). En este 41 proceso se puede distinguir la aparición de las capacidades de la memoria como la comprensión de las relaciones temporales, el self, narrativas y los otros (Nelson y Fivush, 2004, Fivush y Nelson, 2006), recordando a la experiencia como parte fundamental de este proceso. b) El lenguaje es una herramienta sociocultural fundamental en el desarrollo de la memoria autobiográfica: la manera en la que el niño adquiere el lenguaje es influenciado por los modelos de creencias de otras personas (Nelson 2003) así como la interacción social, junto con la experiencia personal lo que le va permitir la comprensión y expresión del lenguaje y la incorporación del self cognitivo (Pillemer, 1998). En conclusión, el lenguaje se va ir formando dependiendo de las interacciones sociales y los valores culturales (Pasupathi, 2001; Nelson & Fivush, 2004) teniendo una fuerte influencia en la adquisición del lenguaje el dialogo con los adultos (Pillemer, 1998; Nelson y Fivush, 2004). c) La cultura, género y las diferencias individuales a través de la vida deben ser tomadas en cuenta: La forma de expresarse en la familia influirá para que se desarrolle el proceso de narrar y procesar la memoria autobiográfica en los niños y niñas (Wang, 2001). Hay que considerar que los padres y madres pueden influir en los recuerdos de sus hijos en la manera en la que relatan las historias de acuerdo al sexo. En los estudios realizados sobre el recuerdo se ha llegado a identificar la manera en la que los padres influyen en sus relatos sobre todo en su discurso, el cual es diferente en el momento de dirigirse a sus hijos e hijas (Reese, Haden y Fivush, 1993). 48 Se ha puesto un especial interés en realizar un análisis de las interacciones entre padres e hijos. Es precisamente en ellos donde se ha encontrado evidencia convergente del proceso de enculturación en los intercambios diarios entre los padres y sus hijos en la etapa de preescolar (Nelson, 1993; Wang, Leichtman y Davies, 2000; Reese, 2002). En esta etapa es donde se trasfiere a los niños ideologías, culturales y creencias relacionadas con el self (Wang et al., 2000; Wang, 2001, 2004); las interacciones tempranas del niño y la niña con la madre y el padre son consideradas trascendentales, porque no solo ayudan al desenvolvimiento dentro del ámbito cultural; sino también porque se pueden ejercer las funciones específicas del self (Wang, 2004). Es importante destacar que el self permite diferenciar los ambientes sociales encaminados hacia la independencia o interdependencia por parte de las personas. Las orientaciones en los ambientes sociales interdependientes o independientes, es referente al grado en el cual los individuos están centrados de manera preferente en sí mismos, en comparación con las demás personas (Markus y Kitayama, 1991). Es en la etapa preescolar donde se puede ver claramente el surgimiento del self, ya que es aquí donde el infante adquiere el lenguaje, el cual se da por la influencia de los factores sociales y culturales (Hudson, 1990). Esto se ve reflejado en la narrativa de la memoria autobiográfica y es precisamente lo que nos permite afirmar que surge entre los 2 y 5 años de edad (Nelson, 1993, 2003). Los estilos independientes son sensibles y responsivos a la información centrada en el self, mientras que los estilos interdependientes centran la información sobre otros significativos y en actividades colectivas, esto visto desde una perspectiva cognitiva (Markus y Kitayama, 1991; Fiske, 2002; Wang y Brockmeier, 2002; Wang, 2004). 49 Los conceptos de interdependencia e independencia se aproximan a los conceptos de individualismo o colectivismo (Lietchman, 2003) precisamente la interacción que exista entre las personas y la sociedad es lo que nos puede sugerir si hay individualismo o colectivismo (Gelfand y Realo, 1999). Se pueden ver claramente las dimensiones en las prioridades relativas de acuerdo con las metas individuales frente a las normas, necesidades y metas grupales del medio en el que interactúa la persona (Chirkov, Ryan, Kim y Kaplan, 2003). Markus y Kitayama (1991) proponen los constructos de independencia e interdependencia para la construcción del self, como una forma de explicar el individualismo y colectivismo de las personas. (Hofstede, 1980; Triandis, 1995). Además, Markus y Kitayama sugerían que la independencia aparecía en mayor grado que la interdependencia en culturas colectivistas, y de manera contraria, en comunidades individualistas tenía más peso la interdependencia que a dependencia. Se puede distinguir fácilmente si una cultura es individualista o colectivista, principalmente si sus miembros suelen ser más individuos autónomos o si les gusta ajustarse a las normas sociales (Hofstede, 1984, 2001; Gelfand y Realo, 1999). El self independiente se distingue por que las personas hacen promoción de su individualidad, expresan su self y explotan su desarrollo personal, mientras, el self interdependiente, promueve la jerarquía social, la armonía interpersonal y la humildad personal, tienen bien definido su lugar en la sociedad (Wang y Brockmeier, 2002). Se puede distinguir claramente que en las culturas individualistas destaca el self independiente (Triandis, 1989; Gelfand y Realo, 1999) se buscan que la sociedad tenga un sentido individualista más que colectivo (Markus y Kitayama, 1991) busca ser diferente 50 a los demás mediante la autonomía y el alcance de sus propios objetivos a través de la competencia (Sherder & Bourne, 1982; citado en Gelfand y Realo, 1999; Triandis, 1989), donde sus principales valores son la autonomía, la competencia, la libertad, independencia y el logro (Triandis, 1989; Gelfand y Realo, 1999). Este tipo de idea cultural las podemos encontrar en Norteamérica, Europa Occidental y Australia, en ellas se centra la atención en las cualidades asociadas a la individualidad e identidad personal (Markus y Kitayama, 1991; Fiske, Kitayama, Markus y Nisbett, 1998; citado en Fiske, 2002) promueven el auto-actualizarse, la individualidad y la autonomía. Mientras que las culturas colectivistas se distinguen principalmente por su predominio del self interdependiente en lo referente a sus relaciones sociales (Triandis, 1989). Se basa su interdependencia principalmente en el verse como parte de una relación social reconociendo que su comportamiento está basado en lo que indican las reglas sociales (Markus y Kitayama, 1991). Los ideales culturales incluyen: relación y cooperación con los demás cuidando la imagen, modestia, y conformidad con lo que dicte la sociedad (Triandis, 1989; Gelfand y Realo, 1999). Este tipo de identidad cultural se puede identificar en sociedades como las encontradas en el este de África, Asia, América Latina y Europa Meridional, Estas sociedades tienden a otorgar un alto valor a los logros sociales, a la estabilidad de los grupos y a las identidades compartidas (Triandis, 1989; Pillemer, 1998; Oyserman, Coon y Kemmelmeier, 2002). Sin embargo, no todos los investigadores coinciden con las aportaciones de Markus y Kitayama, por ejemplo Matsumoto (1999) considera que no está muy clara la distinción que ellos hacen, principalmente que la cultura sea quien determine la construcción del 51 self, para aceptar, mientras que otros teóricos critican la dicotomía propuesta por Markus y Kitayama (Harb y Smith, 2008; Harding, Leong y Bhagwat, 2004; Kashima y Hardle, 2000) Por otra parte, Kagitçibasi (1997, 2005, 2007) rechaza la postura tradicional de la autonomía-relación. Para Kagitçibasi, tiene dos dimensiones a la primera le llama la distancia interpersonal o separación personal, la otra es la dimensión de la agencia que se extiende desde la autonomía hasta la heterónoma. Dice que estas dos dimensiones son independientes y que no implica que haya una separación necesariamente. Para otros teóricos, las actitudes individualistas y colectivistas son necesariamente separadas una de la otra (Kim, Triandis, Kagitçibasi, Choi y Yoo, 1994) e incluso pueden coexistir en lo individual (Singels, 1994) hay personas que pueden presentar la combinación de ambas actitudes, la individualista y colectivista (Green, Deschamps y Paez, 2005) El estudio del ser humano es tan complejo que no podríamos decir que el self dependiente e interdependiente y los demás factores que conlleva son iguales entre sí, lo mismo sucede entre las culturas (Fiske, 2002) de ahí que uno tiene que considerar, que ni las culturas ni los personas son exclusivas o del individualismo o del colectivismo (Gelfand y Realo, 1999). De igual manera se ha considerado que la autonomía no es exclusiva de las culturas individualistas, por eso se contempla la importancia de la aparición de la autonomía en las culturas colectivistas (Markus y Kitayama, 1991; Kagitçibasi, 2005). El contenido de los recuerdos se puede ver influido por los valores predominantes en las distintas culturas, que puede ser el self o las relaciones con los demás (Leichtman 52 et al., 2003). Funcionalmente, los recuerdos personales facilitan la distinción del self de unos con otros, reafirmando de este modo la autonomía del self, de forma contraria la memoria personal esquemática ayuda a los individuos a interrelacionarse y confirmando de esta forma al self como una entidad relacional (Pillemer, 1998; Wang, 2001). Una de las ventajas de la aparición temprana del self autónomo, es que nos permite ver el desarrollo de una historia personal única, detallada, dando paso al surgir de la memoria (Wang et al, 2003) contrastando con el self de relación que introduce al desarrollo de la retención del conocimiento, aunque no necesariamente a los recuerdos autobiográficos (Wang, 2001). De acuerdo con los estudios que se han realizado, muchos investigadores, coinciden en la existencia de los diversos conceptos del self en las diversas culturas (Triandis, 1989; Markus y Kitayama, 1991; Wang, 2001, 2004). Para justificar las diferencias culturales frente al self se han tomado en cuenta los siguientes dos factores: La construcción del self en la cultura tiene sentido cuando este se dirige a la retención, recuperación y adquisición de la memoria mediante los procesos cognitivos y esto afectará mientras más temprana aparezca en la historia personal (Wang et al., 2003). El proceso de desarrollo de la memoria puede ser moldeada mediante las prácticas narrativas las cuales sirven de base para la construcción del self (Wang et al., 2003). La aparición y desarrollo del self y el proceso de formación de la individualización se encuentran estrechamente relacionados en las prácticas culturales sobre todo para la ideología occidental tradicional. Cada vez se enfoca más hacia la idea de entidades autónomas especialmente al identificar el self de los otros y los contextos físicos y 53 sociales. Esto se refuerza con los estudios realizados con niños occidentales en donde su patrón de desarrollo del self es el resultado directo de su progreso cognitivo que se dirige hacia abstracciones de un orden superior (Harter, 1998; citado en Wang, 2004). En cuanto a la cultura estadounidense, ella invita a las personas a que atiendan al self, ya que por medio de su independencia les permitirá ir descubriendo y expresando cualidades únicas. Las culturas, además de promover que se le dé más importancia al self, también piensa que es una necesidad positiva al aspecto individual y a la adaptación de lo que la sociedad requiere (Wang, 2004) Muy opuesto a lo propuesto por la cultura china quien le da más importancia a la interdependencia especialmente a los que pertenecen a la familia (Wang, 2001, 2004) La cultura china piensa que por medio de la interdependencia se puede controlar el comportamiento ya que el self es supervisado por las normas sociales, ejercidos en los contextos interpersonales específicos. Además de animar a la sociedad como una crítica del self, la humildad como una forma de mejorar la colectividad en sociedad Wang, 2004). Con respecto a las diferencias culturales, Wang (2004) propone cuatro dimensiones que caracterizan el concepto del self: _ Organización: Las cualidades individuales son únicas, frente a las categorías sociales que son las que definen al self. _ Evaluación: En este punto la perspectiva que se tiene del self de una manera positiva, la cual le es de utilidad a la persona. _ Abstracción: Se refiere al punto donde el self está compuesto por disposiciones abstractas frente a características específicas, ligadas a la situación. 54 _ Contenido: El self se caracteriza por rasgos internos de personalidad frente a comportamientos observables. Por hacer una diferencia entre el self y la memoria autobiográfica, en el caso del self se hace referencia a la codificación, organización y recuperación de acontecimientos que son significativos para las personas mientras que en la memoria autobiográfica se centra en el desarrollo, expresiones y el mantenimiento de un concepto dinámico del self (Pillemer, 1998; Wang et al., 1998; Conway y Pleydell-Pearce, 2000; Wang, 2004), ambos son sensibles para que sean influenciados tanto por la sociedad como por las teorías contemporáneas (Nelson, 1993; Wang, 2004). Dentro de las investigaciones en esta área, se ha llegado a identificar una interconexión ontogenética, que existe al inicio de la memoria autobiográfica y la aparición del concepto del self (Howe y Courage, 1993). 2.3. Cultura y memoria autobiográfica Cada vez más, son más los investigadores se han ido interesando por los estudios sobre el gran alcance que tiene la cultura, basándose en las tareas cognitivas y sociales de las personas (Leichtman, Wang y Pillemer, 2003). Las cuales han influido para el estudio de las descripciones de acontecimientos pasados (Triandis, 1989). Así como al estudio de las diferencias culturales en la descripción de los recuerdos autobiográficos sobre todo en la forma, contenido y personajes implicados (Wang y Brockmeier, 2002; Leichtman, et al., 2003). Ya se ha mencionado anteriormente la importancia que tienen las conversaciones entre padre e hijos, en la edad preescolar para el desarrollo de la memoria autobiográfica 55 y el self (Nelson 1993, 2003; Howe y Courage, 1997). Donde aparecen los recuerdos, surgen las experiencias y el self cultural toma forma, mediante la aparición de intercambios verbales (Nelson, 2000). Por ejemplo, la transición cultural depende de experiencias y uso del lenguaje, y la manera en la que se vuelve personal tiene que ver con la capacidad socio-cognitiva del niño. Este proceso es lento, pero al final refleja los valores, las expectativas y las formas culturales ya adquiridas (Nelson, 2003). Justamente en este proceso de interrelaciones personales es donde aparece la cultura, es importantísimo la influencia de la sociedad, la cual ya ha sido mencionada en las conversaciones que tiene a través del padre y de la madre (Crapanzano, 1990; citado en Nelson, 2003). Esta influencia que se da por medio de los padres, es la que supervisa y censura, dirigiendo la comprensión de la situación por parte del menor. De esta manera estas conversaciones entre padres e hijos influirán en la manera en la que los hijos experimentarán y entenderán el mundo, el self y a los otros de acuerdo a lo escuchado sobre los acontecimientos del presente, pasado y futuro, tomando más parecido a la vida adulta, además de proporcionar un modelo para la memoria autobiográfica, que a su vez asimila los modelos culturales que se manifiestan en la narrativa de la sociedad (Nelson, 2003). La memoria autobiográfica toma un papel tan importante porque no solo es el vínculo entre la persona y la sociedad mediante el diálogo social sino además entre la persona y el entorno cultural. Por lo que podríamos considerar al recuerdo autobiográfico como una práctica cultural (Wang y Brockmeier, 2002). Con esto estamos diciendo que la cultura va influir en las personas tanto en su forma de narrar sus experiencias como en la forma de procesar esa información que va acumulando a través del tiempo (Wang, 2001). 56 En otras palabras, se puede decir que la memoria autobiográfica es personal e idiosincrática además de incorporar factores socio-culturales (Nelson, 2003). Dependiendo de la cultura podrá participar en la sociedad y del self cultural en el que se encuentre inmerso (Wang y Brockmeier, 2002). Por lo tanto, la idea que se tenga del self, irá de acuerdo a las funciones propias de la sociedad, como lo son sus doctrinas morales, religiosas y filosóficas (Geertz, 1973; citado en Wang y Brockmeier, 2002). Por ejemplo: si lo que se pretende es que se exponga la memoria personal, es muy probable que se recapitule los acontecimientos del pasado del menor, para que de esta forma el pasado, sea una herramienta que haga sentir que es parte de la sociedad. Esto va a reforzar en los niños la idea de que tiene el valor de la identidad con la sociedad y que de esta manera, se les anima a que elaboren sus propios recuerdos personales (Leichtman et al., 2003). De acuerdo a un estudio realizado entre estudiantes universitarios de Estados Unidos de América y estudiantes universitarios de China se hizo una comparación sobre los primeros recuerdos de la infancia, de donde se obtuvieron unos datos muy interesantes sobre el desarrollo cultural; por ejemplo, se concluyó que los estudiantes universitarios estadounidenses donde cuya cultura destaca por ser individualista, se vio reflejada esta orientación en la redacción de sus primeros recuerdos. Mientras que los estudiantes universitarios de China, contraria a la cultura estadounidense destacan por ser una sociedad colectivista, en sus escritos del primer recuerdo destacan acontecimientos más generales cotidianos y rutinarios, con una menor elaboración emocional centrándose más en otros personajes (Wang, 2001). 57 Por lo tanto se puede sugerir que la cultura y la memoria autobiográfica están muy ligadas, puesto que las personas van dándole forma y sentido a través de la narración de su mundo social y cultural, en el ambiente en el que interactúan (Nelson, 2003) destacando la narrativa, ya que juega un papel muy importante, debido a que es precisamente en ella en donde emerge el desarrollo comunicativo y además de ser una parte fundamental para darle sentido a las experiencias (Ochs y Capps, 1996;Nelson, 2003). 2.4. Género y memoria autobiográfica Investigaciones realizadas que se han hecho sobre el contenido de la memoria autobiográfica, sobre los recuerdos más tempranos, han concluido que son determinantes los factores tanto de la cultura como el género (MacDonald et al., 2000; Nelson y Fivush, 2004; Fivush y Nelson, 2006). Pero considerando el self, la identidad, como un requisito previo y necesario para darle sentido al recuerdo de esas experiencias autobiográficas (Howe et al., 1994). La importancia que tiene el género en estos estudios es porque permite entre otras cosas, en gran medida la medición del self, sea masculino o femenino. Esto ayuda a distinguir las funciones en la sociedad lo cual es fundamental en el mundo. El género no solo es de ayuda para informar sobre las atribuciones y pensamientos sino también sobre los recuerdos de experiencias pasadas (Buckner y Fivush, 1998). Esta información de los recuerdos del pasado que se hace por medio de las conversaciones ocasionarán una estabilidad en la identidad (Pasupathi, 2001). Y son fundamentales para entender y describir las experiencias previas (Buckner y Fivush, 1998). Examinar la memoria autobiográfica es acceder a la construcción de la identidad de las personas, pero hay que tomar en cuenta que la narrativa y el self, no son entidades 64 Además, este tipo de memoria es exclusivamente humana, por ello pudiera decirse que la memoria autobiográfica es significativa para el self, para las emociones y para la experiencia personal (Conway y Pleydell-Pearce, 2000). Quizá sean los trabajos de Wang (2001, 2004) con estudiantes universitarios y de preescolar los más relevantes y que han servido de base para el presente estudio. En estos trabajos comparaba las características de los recuerdos autobiográficos y su relación con la construcción de un determinado self en población estadounidense y china. En esta investigación se utilizó como instrumento el Twenty Statements Test (TST) de Khun y McPartland (1954). Este capítulo se ocupará del trabajo empírico de esta investigación donde se describirán los objetivos, participantes (muestra) diseño, materiales, el procedimiento utilizado y la descripción de cada una de las categorías basados en los estudios realizados por Wang (2001, 2004). 3.1. Objetivos de la investigación Objetivo general El objetivo fundamental que articuló el presente trabajo de investigación ha sido analizar la influencia de la generación y el género en el primer recuerdo de la infancia (earliest memory) y las descripciones del yo de estudiantes de bachiller de entre 17 a 20 años y profesionistas de 55 a 65 años de Tamaulipas, México. A partir de este objetivo general, se desarrollaron una serie de objetivos más específicos: Objetivos específicos 65 a) Analizar la influencia de la generación y el género en las características del primer recuerdo de los/las participantes: edad en el primer recuerdo, volumen y personajes que aparecen en los recuerdos. b) Analizar la influencia de la generación y el género en los indicadores narrativos de los recuerdos autobiográficos de los/las participantes. c) Analizar la influencia de la generación y el género en los indicadores de agencia y relación de los recuerdos autobiográficos de los/las participantes. d) Analizar la influencia de la generación y el género en la organización de las descripciones del yo de los/las participantes (medidas con el TST). e) Analizar la relación entre las características de los recuerdos, los indicadores narrativos (de paisaje y de agencia-relación) y las descripciones del yo de los participantes, independientemente de la generación y el género. A partir de estos objetivos se desprendieron las siguientes hipótesis de investigación: Las primeras se refieren a la generación. Esta variable es considerada más allá que la mera edad. Hace referencia al tiempo (la edad) pero en relación no a la simple cronología, sino más bien a una serie de eventos sociales y culturales que contribuyen a la recuperación e interpretación del recuerdo y que definen a sus integrantes como sujetos pertenecientes a una determinada cohorte generacional. De manera general, la generación marcará diferencias en los recuerdos autobiográficos y en las descripciones del yo de los y las participantes. a) En relación a los recuerdos autobiográficos, de los/as participantes mayores (profesionistas de 55-65 años) fueran más extensos, con una mayor presencia de otros/as, una mayor presencia de unidades de acción, menor presencia de 66 unidades cognitivas y menos unidades emocionales, así como una mayor presencia de indicadores de heteronomía y relación, frente a los de los/as jóvenes. b) En relación a las variables de descripciones del yo, se esperaba encontrar una mayor presencia de descripciones relacionales, tanto concretas como genéricas y menor presencia de descripciones individuales en los mayores que en los jóvenes. El siguiente grupo de hipótesis se refiere al género, entendido como una construcción social y cultural, y no como un atributo personal (Cala, 2004). Por tanto, como un proceso que se desarrolla en situaciones y prácticas sociales y culturales. De manera general, el género marcará diferencias en los recuerdos autobiográficos y en las descripciones del yo de los y las participantes. a) En relación con las variables de memoria autobiográfica, se esperaba encontrar que los recuerdos autobiográficos de las mujeres fueran más extensos, con una mayor presencia de otros/as, una mayor presencia de unidades cognitivas y emocionales, así como de indicadores de heteronomía y relación, frente a las de los hombres. b) Con respecto a las variables de descripciones del yo, se esperaba encontrar una mayor presencia de descripciones relacionales, tanto relacionales concretas como genéricas, y menor presencia de descripciones individuales, en comparación con los hombres. Por último, se esperaba también encontrar interacciones entre ambas variables (generación y género) en relación tanto a la memoria autobiográfica como a las descripciones del yo. 3.2. Participantes 67 Un total de 100 participantes formaron parte en esta investigación, los cuales pertenecen a dos generaciones, estudiantes de último grado de bachiller de entre 17 y 20 años con una edad media de 17,1 y profesionistas de entre 55 y 65 años con una edad media de 59.1. Los estudiantes participantes forman parte de dos instituciones, Preparatoria Nuevo Santander de la ciudad de Matamoros, Tamaulipas y de la Preparatoria de la Universidad Autónoma de Tamaulipas de la ciudad de Valle Hermoso. Los profesionistas fueron concertados en el Gimnasio Multidisciplinario de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, y pertenecen a diferentes profesiones dentro de la sociedad, por ejemplo: profesores, médicos e ingenieros, etc., como se muestra en la siguiente tabla: PROFESIONES HOMBRES MUJERES Médico 20% Enfermera 20% Profesor 40% Psicóloga 8% Ingeniero 16% Profesora 56% Biólogo 4% Secretaria 8% Aviador 4% Farmacobiólogaga 4% Relaciones Industriales 4% Médica 4% Contador 12% 68 A ninguno de los participantes se le dio a conocer la finalidad del estudio para que en el momento de la aplicación del instrumento no influyera en sus respuestas. Solamente se les hizo saber que era un estudio sobre la memoria, de esta forma se asegura que las personas que participaron en el estudio fueran ajenas a los objetivos de interés de la investigación. La participación fue voluntaria y basada en el consentimiento informado (ver apéndice 2) 3.3. Diseño Este diseño de la investigación está basado en los trabajos realizados anteriormente por Qi Wang (2001, 2004) quien estudia aspectos relacionados con la memoria autobiográfica y las descripciones del yo. El propósito de este estudio es encontrar las diferencias narrativas, en función del género y la generación de los participantes, en sus recuerdos autobiográficos y sus descripciones del yo. 3.3.1. Variables. Las variables manipuladas en esta investigación fueron las siguientes: Variables independientes Género: Hombres y mujeres estudiantes mexicanos (as) que pertenecen a las preparatorias de Matamoros y Valle Hermoso y hombres y mujeres profesionales de Matamoros. Generación: Estudiantes de último grado de bachiller de 17 a 20 años y hombres y mujeres profesionales de Matamoros de 55 a 65 años de edad. Variables dependientes: Memoria autobiográfica. En donde se le solicita a cada uno de los participantes que narren su recuerdo más temprano (su primer recuerdo). El análisis se hará de acuerdo con las categorías existentes para esta evaluación. 69 Descripciones del yo: Para obtener esta descripción se pide a los participantes que contesten al reactivo "Yo soy..." basado en el TST (Twenty Statements Test). A partir de aquí se tomarán las medidas de auto descripción. 3.4. Materiales En el caso de los estudiantes la aplicación del instrumento fue realizado en dos instituciones, la Preparatoria Nuevo Santander de la ciudad de Matamoros, Tamaulipas (institución particular) y en la Preparatoria de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (institución pública) de la ciudad de Valle Hermoso. Y los profesionistas en el Gimnasio Multidisciplinario de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Se utilizó un cuestionario que consta de 5 páginas en donde primero hay una breve introducción y justificación del estudio que van a contestar, después se les piden datos demográficos, a continuación empiezan a narrar su recuerdo autobiográfico, aclarando que tiene que ser el que ellos recuerden y que no sea el que otra persona les haya contado, ya que más adelante se les pedirá la edad de ese recuerdo y su sentir sobre ese momento, más adelante se le aplicará el TST, en su versión corta de 10 frases o adjetivos. 3.5. Procedimiento Se presentó el cuestionario a todos los participantes en donde desde el inicio contenía las instrucciones del instrumento, que a su vez estaba dividido primeramente en los datos demográficos donde se anotaba el sexo y los grados de estudio importante información para lo que se está investigando, a continuación se pide información sobre el recuerdo autobiográfico luego anotarán el recuerdo más antiguo de su primera infancia, haciéndoles la aclaración de la importancia de escribir su recuerdo y no lo que alguien más les había dicho, por último se les pidió que respondieran al TST en donde el participante menciona 10 frases o adjetivos sobre su persona. 70 Al momento de la aplicación del cuestionario el experimentador se puso en frente para dar las indicaciones necesarias, aunque el cuestionario contaba con instrucciones, de esta manera los participantes contaron con instrucciones tanto verbales como escritas. Es importante mencionar que los participantes fueron voluntarios por lo que se les hizo saber que si alguno de ellos no quería responder al cuestionario o decidía abandonar, estaba en su derecho de no contestar, por lo que se le agradecía su sinceridad. Una vez dada toda la información se procede a la aplicación del cuestionario por parte de los participantes. Estas son las instrucciones que se les dio verbalmente: “El cuestionario que tiene en sus manos es anónimo, con la finalidad de dar confianza a la hora que respondan, por lo que te pedimos que no duden en indicar lo que se le solicita”. “Procura escribir con letra clara, para que en el momento de trascribir lo escrito, sea lo más exacto a lo que escribiste.” “Es importante que escribas los recuerdos que tengas, y considera que esos recuerdos no sean lo que han platicado tus familiares o personas de tu entorno, que no sea un video o fotografía que hayas visto, sino que sea lo que tu recuerdas.” “No te preocupes si tu recuerdo es muy corto o muy extenso, solo escribe como tú lo recuerdas.” Gracias por tu participación. Al final se les agradece a los participantes por haber prestado su tiempo y sobre todo por su valiosa colaboración. 3.6. Medidas empleadas Sistema de categorías 71 Las categorías consideradas en este estudio están basadas en los trabajos realizados por Wang (2001,2004) el trabajo consistió en analizar los recuerdos autobiográficos y las descripciones del yo en estudiantes universitarios y preescolares (estadounidenses y chinos). Para una mayor comprensión se hace un análisis de las categorías, las cuales se dividen de la siguiente manera: para las categorías del recuerdo (las variables de la memoria autobiográfica) y para las categorías relacionadas con el yo (variables de la descripción del yo). Para una mayor comprensión de la descripción de estas categorías se hará una explicación de cada una de ellas, tanto de la memoria autobiográfica como de la descripción del yo y se darán algunos ejemplos con el fin de que exista una mejor comprensión: 3.6.1. Características de los recuerdos autobiográficos. Para hacer un estudio más detallado sobre la memoria autobiográfica se tomaron en cuenta las siguientes categorías. A continuación, se describirán cada una de ellas: Volumen del recuerdo: Para esta variable se consideran todas y cada una de las palabras emitidas por los participantes en los recuerdos, por ejemplo: Cuando en la navidad la pasamos con mis abuelos (9 palabras). Edad en el primer recuerdo: Hace referencia a la edad indicada por los participantes de acuerdo a su estimación, se registra en meses, por ejemplo, cuando se les pregunta ¿A qué edad sucedió eso? a los 4 años y medio (54 meses). Personajes del recuerdo: Yo: El participante durante su narración hace referencia a sí mismo, o sobre algún acontecimiento o situación vivida, por ejemplo, "recuerdo cuando fui por primera vez al Kínder (preescolar)". 72 Otros: El participante hace mención a otras personas que esta involucradas en su evento pero que directamente no está relacionado con él, no se menciona en la narración directamente, pero si con el recuerdo por ejemplo "dos señoras caminaban por la banqueta". Nosotros: El participante dentro de la evocación de sus recuerdos involucra a otras personas dentro del contexto de su narración, por ejemplo "mis padres me acompañaron a la escuela la primera vez que fui a clase". Ninguno: El participante hace mención de situaciones o eventos donde no se incluye a la participación de personas como por ejemplo "llovía tan fuerte y caían muchos rayos". Para la realización del análisis narrativo fue necesario fragmentar en unidades el discurso descrito por los participantes mediante unidades de eventos, acción, estados mentales, reflexión y por indicadores de agencia y de relación, como base se segmentaron tomando en cuenta que cada unidad inicia con el cambio del participante y/o verbo durante la narración. 3.6.2. Indicadores narrativos: acción-conciencia. Unidades de evento El participante menciona sobre un acontecimiento o evento del pasado como los siguientes: Unidades de estado. Tipo de referencia de unidad que se encarga de describir un evento que evoca con verbos/predicados de estado (ser, estar, convertirse) aquí hay que tomar en cuenta el no incluir estados de carácter mental como pensamientos, emociones o intenciones. Por ejemplo, "cuando tenía cinco años pasamos la navidad en casa de mi tía..." Unidades de acción. 73 Tipo de referencia de unidad que se encarga de describir un evento de acción y que incluye verbos que expresan acción (hacer, ir, realizar) por ejemplo, "fui a jugar al parque". Unidades de estados mentales. Este tipo de unidades se encarga de describir los procesos mentales del participante, sin hacer reflexión sobre el recuerdo, sino es parte del mismo recuerdo, hay tres tipos de unidades: a) unidades cognitivas: Se encarga de incluir los procesos cognitivos como el pensar, recordar, valorar, por ejemplo: "Recordé que..." b) unidades emocionales: Se encarga de incluir los procesos que trasmiten emociones y estados de ánimo y que suelen manifestarse con verbos como el sentir, llorar, alegrarse, pueden ser positivos o negativos, por ejemplo "yo me sentía muy triste". c) unidades intencionales: Se encarga de incluir enunciados que manifiestan alguna intención y que los verbos comúnmente utilizados son el querer, tratar, pretender, por ejemplo, "yo quería ir a la fiesta". Unidades de reflexión En esta unidad se hace referencia al proceso de los recuerdos que tiene el participante sobre sí mismo. Es decir, el yo-narrador contrastando con el yo-narrado del recuerdo: Unidades metacognitivas. Son aquellas unidades que hacen referencia a los procesos mentales que están actuando sobre ese recuerdo "recuerdo todavía ese momento". 3.6.3. Indicadores narrativos: agencia-relación. Indicadores de agencia Autonomía. 80 Tabla 4. Categorías de análisis de las descripciones del yo. 4.1. Características de los recuerdos autobiográficos 4.1.1. Volumen del recuerdo En primer lugar, se realizó un Análisis Multivariado de la Varianza con dos factores (Género y Generación). En este caso la variable dependiente fue el volumen del primer recuerdo, medido por el número de palabras de dichos recuerdos. En la tabla 5 se presentan las medias y las desviaciones típicas de las puntuaciones obtenidas por los participantes, en función de las dos variables explicativas: generación y género. Generación N Género Media Desv. Típ. Jóvenes 25 Mujeres 67,8400 41,29233 25 Hombres 58,7600 39,54563 50 Total 63,3000 40,27571 Mayores 25 Mujeres 99,2400 52,76621 25 Hombres 102,3200 85,88496 50 Total 100,7800 70,56197 Total 50 Mujeres 83,5400 49,50127 50 Hombres 80,5400 69,73425 Descripciones del yo - Descripciones del yo personales - Descripciones del yo relacionales -Relacionales concretas -Relacionales genéricas - Descripciones del yo colectivas 81 100 Total 82,0400 60,18270 Tabla 5. Estadísticos descriptivos de las puntuaciones de número de palabras. Origen Tipo III de suma de cuadrados gl Media cuadrática F Sig. Eta parcial al cuadrado Parámetro no centralidad Potencia observadac Modelo corregido 36267,920a 3 12089,307 3,601 ,016 ,101 10,803 ,778 Intersección 673056,160 1 673056,160 200,472 ,000 ,676 200,472 1,000 Generación 35118,760 1 35118,760 10,460 ,002 ,098 10,460 ,893 Género 225,000 1 225,000 ,067 ,796 ,001 ,067 ,058 generación * género 924,160 1 924,160 ,275 ,601 ,003 ,275 ,081 Error 322305,920 96 3357,353 Total 1031630,000 100 Total corregido 358573,840 99 Tabla 6. Resultados MANOVA para número de palabras. Tal como puede observarse en la tabla 5, se encontró un efecto significativo de la variable generación sobre el número de palabas, con un tamaño de efecto medio (0,098). No hubo efecto significativo de la variable género. Tampoco fue significativa la interacción de generación y género. 82 4.1.2. Edad en el primer recuerdo Generación Género N Media Desv.tip. Jóvenes Mujeres 25 63,4400 22,92393 Hombres 25 61,9200 21,68894 Total 50 62,6800 22,09944 Mayores Mujeres 25 57,7600 16,08125 Hombres 25 61,6400 30,97429 Total 50 59,7000 24,50344 Total Mujeres 50 60,6000 19,80620 Hombres 50 61,7800 26,46391 Total 100 61,1900 23,26253 Tabla 7. Estadísticos descriptivos de las puntuaciones de edad (en meses) en el primer recuerdo. En la tabla 6 se presentan las medias y las desviaciones típicas de las puntuaciones obtenidas por los participantes en la variable de respuesta edad en el primer recuerdo en función de las dos variables explicativas: generación y género. Origen Tipo III de suma de cuadrados gl Media cuadrática F Sig. Eta parcial al cuadrado Parámetro de no centralidad Potencia observa dac Modelo corregido 439,070b 3 146,357 ,264 ,851 ,008 ,793 ,099 Intersección 374421,610 1 374421,610 676,483 ,000 ,876 676,483 1,000 Generación 222,010 1 222,010 ,401 ,528 ,004 ,401 ,096 83 Género 34,810 1 34,810 ,063 ,803 ,001 ,063 ,057 Generación * Género 182,250 1 182,250 ,329 ,567 ,003 ,329 ,088 Error 53134,320 96 553,483 Total 427995,000 100 Total corregido 53573,390 99 Tabla 8. Resultados MANOVA para edad en el primer recuerdo. Tal como puede observarse en la tabla 8 no se encontró efecto significativo de ninguna de las dos variables explicativas, generación y género, sobre la edad en el primer recuerdo. Tampoco fue significativo el efecto de la interacción entre generación y género. 4.1.3. Presencia de personajes en los recuerdos A continuación, se presentan los estadísticos descriptivos (medias y desviaciones típicas) del resto de variables relativas a las características de los recuerdos autobiográficos. Todas ellas se refieren a los personajes que aparecen en dichos recuerdos (yo, nosotros, otros, ninguno). Generación Género Media Desviación estándar N Yo Jóvenes Mujeres 3,1600 2,52784 25 Hombres 3,2400 2,27816 25 Total 3,2000 2,38190 50 Mayores Mujeres 3,2400 1,96384 25 Hombres 3,5200 3,13741 25 Total 3,3800 2,59426 50 84 Total Mujeres 3,2000 2,24063 50 Hombres 3,3800 2,71722 50 Total 3,2900 2,47939 100 Tabla 9. Estadísticos descriptivos de la variable yo. En la tabla 9 se presentan las medias y las desviaciones típicas de las puntuaciones obtenidas por los participantes, en la variable de respuesta yo. Nosotros Jóvenes Mujeres 1,6000 1,70783 25 Hombres 1,2800 1,69607 25 Total 1,4400 1,69224 50 Mayores Mujeres 2,5200 2,84488 25 Hombres 2,3600 3,18695 25 Total 2,4400 2,99087 50 Total Mujeres 2,0600 2,36824 50 Hombres 1,8200 2,58481 50 Total 1,9400 2,46929 100 Tabla 10. Estadísticos descriptivos de la variable nosotros. En la tabla 10 se presentan las medias y las desviaciones típicas de las puntuaciones obtenidas por los participantes en la variable de respuesta nosotros. Otros Jóvenes Mujeres ,9200 1,86905 25 85 Hombres ,9200 1,35154 25 Total ,9200 1,61422 50 Mayores Mujeres ,8400 1,65025 25 Hombres 1,2400 1,39284 25 Total 1,0400 1,52476 50 Total Mujeres ,8800 1,74543 50 Hombres 1,0800 1,36785 50 Total ,9800 1,56334 100 Tabla 11. Estadísticos descriptivos de otros. En la tabla 11 se presentan las medias y las desviaciones típicas de las puntuaciones obtenidas por los participantes en la variable otros en los recuerdos autobiográficos Ninguno Jóvenes Mujeres ,8400 1,17898 25 Hombres ,4400 ,76811 25 Total ,6400 1,00529 50 Mayores Mujeres ,7200 2,01080 25 Hombres ,7200 1,10000 25 Total ,7200 1,60408 50 Total Mujeres ,7800 1,63245 50 Hombres ,5800 ,94954 50 Total ,6800 1,33242 100 Tabla 12. Estadísticos descriptivos de la variable ninguno. 86 En la tabla 12 se presentan las medias y las desviaciones típicas de las puntuaciones obtenidas por los participantes en la variable de respuesta ninguno. Una vez expuestos los estadísticos descriptivos de las variables relativas a la presencia de los personajes en los recuerdos autobiográficos, presentamos los resultados de los análisis sobre la relación entre las variables explicativas (generación y género) y cada una de las variables de respuesta mencionadas. Para controlar los efectos del volumen del recuerdo (aquellos/as participantes que relatasen recuerdos más largos obtendrían puntuaciones más altas en todas las variables de respuesta), se realizó un análisis de Co-varianza (ANCOVA) en el que se consideró la generación y el género como variables explicativas y el volumen del recuerdo como covariable. Origen Variable dependiente Tipo III de suma de cuadrados gl Media cuadrática F Sig. Eta parcial al cuadrado Modelo corregido Yo 245,837b 4 61,459 16,095 ,000 ,404 Nosotros 183,071d 4 45,768 10,338 ,000 ,303 Otros 47,379c 4 11,845 5,783 ,000 ,196 Ninguno 16,060e 4 4,015 2,388 ,056 ,091 Intersección Yo 34,804 1 34,804 9,115 ,003 ,088 Nosotros ,589 1 ,589 ,133 ,716 ,001 Otros ,004 1 ,004 ,002 ,963 ,000 Ninguno ,653 1 ,653 ,389 ,534 ,004 n°palabras Yo 243,967 1 243,967 63,892 ,000 ,402 Nosotros 156,471 1 156,471 35,344 ,000 ,271 Otros 45,019 1 45,019 21,979 ,000 ,188 Ninguno 13,900 1 13,900 8,269 ,005 ,080 Generación Yo 16,404 1 16,404 4,296 ,041 ,043 87 Nosotros ,671 1 ,671 ,152 ,698 ,002 Otros 2,363 1 2,363 1,154 ,285 ,012 Ninguno ,626 1 ,626 ,372 ,543 ,004 Género Yo 1,757 1 1,757 ,460 ,499 ,005 Nosotros ,737 1 ,737 ,166 ,684 ,002 Otros 1,399 1 1,399 ,683 ,411 ,007 Ninguno ,806 1 ,806 ,480 ,490 ,005 Generación * género Yo ,122 1 ,122 ,032 ,859 ,000 Nosotros ,078 1 ,078 ,018 ,894 ,000 Otros ,402 1 ,402 ,196 ,659 ,002 Ninguno ,634 1 ,634 ,377 ,541 ,004 Error Yo 362,753 95 3,818 Nosotros 420,569 95 4,427 Otros 194,581 95 2,048 Ninguno 159,700 95 1,681 Total Yo 1691,000 100 Nosotros 980,000 100 Otros 338,000 100 Ninguno 222,000 100 Total corregido Yo 608,590 99 Nosotros 603,640 99 Otros 241,960 99 Ninguno 175,760 99 Tabla 13. Resultados ANCOVA para los recuerdos autobiográficos. Tal como puede observarse en la tabla 13, el único efecto significativo que se obtuvo fue el de la variable generación sobre la variable Yo (F = 4,296; p = 0,41), con un 88 tamaño de efecto medio (η2 = 0,41). Ninguno de los demás efectos de generación y género sobre las variables de respuesta relativas a los personajes de los recuerdos fue significativa. Tampoco fue significativo el efecto de la interacción entre generación y género en ninguna de las variables de respuesta relativas a los personajes. Tal como se puede observar en la gráfica 1, se encontró un mayor número de menciones del yo en los recuerdos de los jóvenes que en los de los mayores. Gráfica . Presencia de personajes en los recuerdos presencia del yo en las dos generaciones 4. 2. Indicadores narrativos: paisajes de la acción y la conciencia En este apartado presentamos los resultados de los análisis estadísticos de las variables relativas a los indicadores narrativos de los recuerdos relacionados con el paisaje de la acción y el paisaje de la conciencia (Bruner, 1986). Para controlar el efecto del volumen de los recuerdos, en todos los casos se ha aplicado un análisis de Covarianza (ANCOVA), con el número de palabras como co-variable. 0 1 2 3 4 PROFESIONISTAS ESTUDIANTES Yo Jóvenes Mayores Yo 3,71 2,86 89 Acción Jóvenes Mujeres 1,3200 1,88680 25 Hombres 1,6400 1,75309 25 Total 1,4800 1,80972 50 Mayores Mujeres 2,0000 1,87083 25 Hombres 2,5200 2,74044 25 Total 2,2600 2,33701 50 Total Mujeres 1,6600 1,89101 50 Hombres 2,0800 2,31975 50 Total 1,8700 2,11610 100 Tabla 14. Estadísticos descriptivos de unidades de acción. En la tabla 14 se presentan las medias y las desviaciones típicas de las puntuaciones obtenidas por los participantes en la variable unidades de acción, en función de las variables explicativas. Cognitivos Jóvenes Mujeres ,0400 ,20000 25 Hombres ,1200 ,33166 25 Total ,0800 ,27405 50 Mayores Mujeres ,4400 ,65064 25 Hombres ,6000 1,22474 25 Total ,5200 ,97395 50 Total Mujeres ,2400 ,51745 50 Hombres ,3600 ,92051 50 Total ,3000 ,74536 100 Tabla 15. Estadísticos descriptivos de la variable unidades cognitivas. 96 Autonomía Jóvenes Mujeres ,1200 ,33166 25 Hombres ,4400 ,71181 25 Total ,2800 ,57286 50 Mayores Mujeres ,1600 ,62450 25 Hombres ,3600 ,90738 25 Total ,2600 ,77749 50 Total Mujeres ,1400 ,49528 50 Hombres ,4000 ,80812 50 Total ,2700 ,67950 100 Tabla 20. Estadísticos descriptivos de los indicadores de autonomía. En la tabla 21 se presentan las medias y las desviaciones típicas de las puntuaciones obtenidas por los participantes en la variable de indicadores de heteronomía, en función de las variables explicativas. Heteronomía Jóvenes Mujeres ,8400 1,31276 25 Hombres ,1200 ,33166 25 Total ,4800 1,01499 50 Mayores Mujeres ,4400 1,15758 25 Hombres ,3600 ,75719 25 Total ,4000 ,96890 50 Total Mujeres ,6400 1,24146 50 Hombres ,2400 ,59109 50 Total ,4400 ,98801 100 Tabla 21. Estadísticos descriptivos de los indicadores de heteronomía. 97 En la tabla 22 se presentan las medias y las desviaciones típicas de las puntuaciones obtenidas por los participantes en la variable de indicadores de relación, en función de las variables explicativas. Relación Jóvenes Mujeres 1,4000 1,47196 25 Hombres 1,6400 1,49666 25 Total 1,5200 1,47413 50 Mayores Mujeres 1,9600 1,59374 25 Hombres 1,3600 1,91224 25 Total 1,6600 1,76832 50 Total Mujeres 1,6800 1,54444 50 Hombres 1,5000 1,70533 50 Total 1,5900 1,62117 100 Tabla 22. Estadísticos descriptivos de los indicadores de relación. Origen Variable dependiente Tipo III de suma de cuadrados gl Media cuadrática F Sig. Eta parcial al cuadrado Modelo corregido Autonomía 5,340a 4 1,335 3,142 ,018 ,117 Heteronomía 16,861b 4 4,215 5,019 ,001 ,174 Relación 88,652c 4 22,163 12,274 ,000 ,341 Intersección Autonomía ,000 1 ,000 ,000 ,987 ,000 Heteronomía ,012 1 ,012 ,015 ,903 ,000 Relación 2,465 1 2,465 1,365 ,246 ,014 n°palabras Autonomía 3,550 1 3,550 8,355 ,005 ,081 Heteronomía 10,141 1 10,141 12,076 ,001 ,113 Relación 82,942 1 82,942 45,935 ,000 ,326 98 Generación Autonomía ,471 1 ,471 1,109 ,295 ,012 Heteronomía 1,904 1 1,904 2,267 ,135 ,023 Relación 4,819 1 4,819 2,669 ,106 ,027 Género Autonomía 1,825 1 1,825 4,295 ,041 ,043 Heteronomía 3,657 1 3,657 4,355 ,040 ,044 Relación ,424 1 ,424 ,235 ,629 ,002 Generación * género Autonomía ,162 1 ,162 ,380 ,539 ,004 Heteronomía 2,030 1 2,030 2,417 ,123 ,025 Relación 6,716 1 6,716 3,719 ,057 ,038 Error Autonomía 40,370 95 ,425 Heteronomía 79,779 95 ,840 Relación 171,538 95 1,806 Total Autonomía 53,000 100 Heteronomía 116,000 100 Relación 513,000 100 Total corregido Autonomía 45,710 99 Heteronomía 96,640 99 Relación 260,190 99 Tabla 23. Resultados ANCOVA para las variables de indicadores narrativos de autonomía-relación, empleando el número de palabras como co-variable. En la tabla 23 se presentan los resultados del Análisis de la Co-Varianza (ANCOVA), con el número de palabras como co-variable. Tal como puede observarse en la tabla, hubo un efecto significativo de la variable género sobre dos variables de respuesta: autonomía (F = 4,295; p = 0,041), con un tamaño de efecto medio (η2 = 0.043) y heteronomía (F = 4,355; p = 0. 040), con un tamaño de efecto medio (η2 = 0.044). No hubo efecto de la variable generación ni de la interacción de generación y género. 99 En la gráfica 4 se representan los indicadores de autonomía por género. Tal como puede observarse en la gráfica, los participantes varones obtuvieron mayores puntuaciones en estos indicadores que las mujeres. Gráfica 4. Indicadores narrativos: autonomía-relación. Indicadores de autonomía por género. En la gráfica 5 se representan los indicadores de heteronomía por género. Tal como puede observarse en la gráfica, las mujeres obtuvieron mayores puntuaciones en estos indicadores que los hombres. 0 0.05 0.1 0.15 0.2 0.25 0.3 0.35 0.4 0.45 hombre mujer Indicadores de Autonomía autonomía Mujeres Hombres Indicadores de Autonomía 0,135 0,405 100 Gráfica 5. Indicadores narrativos: autonomía-relación. Indicadores de heteronomía por género. 4.4. Descripciones del yo En este apartado se expondrán los resultados correspondientes a los análisis de los efectos de las variables explicativas Generación y Género, así como de la interacción entre ambas, sobre las categorías de descripciones del yo, obtenidas al analizar las respuestas al TST. En la tabla 24 se presentan los estadísticos descriptivos (medias y desviaciones típicas de las puntuaciones de los participantes en la categoría descripciones personales. Generación Género Media Desv. Desviación N Jóvenes Mujeres 7,6400 1,52425 25 Hombres 8,5600 1,44568 25 Total 8,1000 1,54193 50 Mayores Mujeres 6,8800 1,83303 25 Hombres 6,3200 1,57374 25 0 0.1 0.2 0.3 0.4 0.5 0.6 0.7 hombre mujer Indicadores de Heteronomía Mujeres Hombres Indicadores de heteronomía 0,631 0.249 101 Total 6,6000 1,71429 50 Total Mujeres 7,2600 1,71202 50 Hombres 7,4400 1,87530 50 Total 7,3500 1,78871 100 Tabla 24. Estadísticos descriptivos de las descripciones personales. En la tabla 25 se presentan los estadísticos descriptivos (medias y desviaciones típicas de las puntuaciones de los participantes en la categoría descripciones relacionales concretas. Generación Género Media Desv. Desviación N Jóvenes Mujeres ,7200 ,73711 25 Hombres ,2000 ,57735 25 Total ,4600 ,70595 50 Mayores Mujeres ,5200 ,96264 25 Hombres 1,0000 1,15470 25 Total ,7600 1,07968 50 Total Mujeres ,6200 ,85452 50 Hombres ,6000 ,98974 50 Total ,6100 ,91998 100 Tabla 25. Estadísticos descriptivos de las descripciones relacionales concretas. En la tabla 26 se presentan los estadísticos descriptivos (medias y desviaciones típicas de las puntuaciones de los participantes en la categoría descripciones relacionales genéricas. 102 Generación Género Media Desv. Desviación N Jóvenes Mujeres ,9600 1,13578 25 Hombres ,6000 1,08012 25 Total ,7800 1,11190 50 Mayores Mujeres 1,6400 1,31909 25 Hombres 1,0800 1,25565 25 Total 1,3600 1,30556 50 Total Mujeres 1,3000 1,26572 50 Hombres ,8400 1,18425 50 Total 1,0700 1,24117 100 Tabla 26. Estadísticos descriptivos de las descripciones relacionales genéricas. En la tabla 27 se presentan los estadísticos descriptivos (medias y desviaciones típicas de las puntuaciones de los participantes en la categoría descripciones colectivas. Generación Género Media Desv. Desviación N Jóvenes Mujeres ,6000 1,04083 25 Hombres ,5600 1,00333 25 Total ,5800 1,01197 50 Mayores Mujeres ,8800 1,30128 25 Hombres 1,2400 1,66533 25 Total 1,0600 1,49024 50 Total Mujeres ,7400 1,17473 50 Hombres ,9000 1,40335 50 103 Total ,8200 1,29006 100 Tabla 27. Estadísticos descriptivos de las descripciones del yo colectivas. Origen Variable dependiente Tipo III de suma de cuadrados gl Media cuadrática F Sig. Eta parcial al cuadrado Modelo corregido D.personales 70,750a 3 23,583 9,203 ,000 ,223 D.rel.conc. 8,510b 3 2,837 3,617 ,016 ,102 D.rel.gen. 13,950c 3 4,650 3,222 ,026 ,091 D.colectivas 7,400d 3 2,467 1,505 ,218 ,045 Intersección D.personales 5402,250 1 5402,250 2108,195 ,000 ,956 D.rel.conc. 37,210 1 37,210 47,452 ,000 ,331 D.rel.gen. 114,490 1 114,490 79,323 ,000 ,452 D.colectivas 67,240 1 67,240 41,021 ,000 ,299 Generación D.personales 56,250 1 56,250 21,951 ,000 ,186 D.rel.conc. 2,250 1 2,250 2,869 ,094 ,029 D.rel.gen. 8,410 1 8,410 5,827 ,018 ,057 D.colectivas 5,760 1 5,760 3,514 ,064 ,035 Género D.personales ,810 1 ,810 ,316 ,575 ,003 D.rel.conc. ,010 1 ,010 ,013 ,910 ,000 D.rel.gen. 5,290 1 5,290 3,665 ,059 ,037 D.colectivas ,640 1 ,640 ,390 ,534 ,004 Generación * Género D.personales 13,690 1 13,690 5,342 ,023 ,053 D.rel.conc. 6,250 1 6,250 7,970 ,006 ,077 D.rel.gen. ,250 1 ,250 ,173 ,678 ,002 D.colectivas 1,000 1 1,000 ,610 ,437 ,006 104 Error D.personales 246,000 96 2,563 D.rel.conc. 75,280 96 ,784 D.rel.gen. 138,560 96 1,443 D.colectivas 157,360 96 1,639 Total D.personales 5719,000 100 D.rel.conc. 121,000 100 D.rel.gen. 267,000 100 D.colectivas 232,000 100 Total corregido D.personales 316,750 99 D.rel.conc. 83,790 99 D.rel.gen. 152,510 99 D.colectivas 164,760 99 Tabla 28. Resultados MANOVA para las variables de descripciones del yo. En la tabla 28 se presentan los resultados del Análisis Multivariante de la Varianza (MANOVA). Tal como puede observarse en la tabla, hubo un efecto significativo de la variable Generación sobre dos categorías de descripciones del yo: descripciones personales (F = 21,915; p < 0,001), con un tamaño de efecto grande (η2 = 0,186) y descripciones relacionales genéricas (F = 5,827; p = 0. 018), con un tamaño de efecto medio (η2 = 0,057). También se observó efecto significativo de la interacción de generación y género sobre dos categorías de respuesta: descripciones personales (F = 5,342; p = 0,023), con un tamaño de efecto medio (η2 = 0,053) y descripciones relacionales concretas (F = 7,970; p = 0. 0106), con un tamaño de efecto medio (η2 = 0,077). 105 A continuación presentamos las gráficas correspondientes a las variables de respuesta para las que se encontró efecto significativo de las variables explicativas Gráfica 6. Descripciones del yo. Descripciones personales por generación. Tal como se puede observar en la gráfica, los participantes jóvenes se describieron a sí mismos empleado descripciones personales en mayor medida que los mayores. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 JOVENES MAYORES Descripciones personales Jóvenes Mayores Descripciones personales 8,1 6,1 112 - Correlaciones entre características de los recuerdos autobiográficos y descripciones del yo. - Correlación positiva entre edad en el primer recuerdo y descripciones colectivas. - Correlaciones entre indicadores narrativos (paisajes) y descripciones del yo (r = 283; p = 0,005). - Correlación positiva entre unidades intencionales y descripciones relacionales genéricas (r = 0,308; p = 0,002). - Correlaciones entre indicadores narrativos (autonomía-relación) y descripciones del yo. - Correlación negativa entre indicadores de heteronomía y descripciones relacionales genéricas (r = -0,224; p = 0,028). Hasta aquí se han presentado los resultados de los análisis de las correlaciones parciales entre las variables de memoria autobiográfica y las de descripciones del yo. En el siguiente apartado se expondrá un breve resumen del presente capítulo de resultados 4.6. Resumen de los resultados obtenidos En este apartado se mostrará un resumen de los resultados obtenidos en nuestra investigación. Para ello nos referiremos exclusivamente a los análisis en los que se han obtenido relaciones estadísticamente significativas entre las variables. Seguiremos el mismo orden que en el conjunto del capítulo. Los primeros análisis se han centrado en la relación entre las variables explicativas de nuestro estudio y las características de los recuerdos autobiográficos (volumen del recuerdo, edad en el primer recuerdo, y presencia de personajes: yo, otros, nosotros, ninguno). En estos análisis se ha encontrado 113 efecto significativo de la generación en el volumen de los recuerdos. No hubo efecto del género ni de la interacción entre generación y género. En ese sentido, los recuerdos de los y las jóvenes incluyeron un mayor número de palabas que el de los y las mayores. Para controlar el posible efecto del número de palabas en las categorías de presencia de personajes y los indicadores narrativos (tanto de paisajes como de autonomía-relación), en dichos análisis se aplicó un ANCOVA, con el número de palabas como co-variable). En el caso de la edad en el primer recuerdo no se encontró efecto significativo de ninguna de las variables explicativas, ni de su interacción. En el caso de los variables de respuesta relacionadas con la presencia de los personajes en los recuerdos, el único efecto significativo encontrado fue el de la generación sobre la presencia del yo, con un tamaño de efecto medio. Los recuerdos de los y las jóvenes mostraron una mayor presencia del yo como personaje (en términos proporcionales) que los de la generación de mayores. No hubo efecto significativo de generación, género o la interacción entre ambas sobre ninguna otra categoría de respuesta. Con respecto a las categorías de análisis narrativo de los paisajes de la acción y la conciencia, se encontró un efecto significativo de la generación sobre el uso de unidades cognitivas y metacognitivas. En ambos casos, el tamaño de efecto fue medio. Mientras que en las unidades cognitivas fueron los miembros de la generación de más edad quienes las utilizaron en mayor medida, en el caso de las unidades metacognitivas fueron los y las jóvenes quienes las usaron en mayor medida. Ningún otro efecto de las variables explicativas por separado ni de su interacción fue significativo 114 El último análisis relacionado con las variables de memoria autobiográfica se aplicó a los indicadores narrativos de autonomía y relación. En este caso se encontró efecto significativo del género sobre las categorías de autonomía y heteronomía. Mientras que, en el caso de la autonomía, el número de indicadores observado fue mayor en los hombres que en las mujeres, en la categoría de heteronomía ocurrió lo contrario. No se encontró ningún otro efecto de las variables explicativas por separado ni en interacción. Con respecto a las categorías relacionadas con las descripciones del yo, los análisis mostraron algunos efectos significativos de la generación y de la interacción generación por género. En el caso de las descripciones personales se encontró un efecto significativo de la generación (con un tamaño de efecto grande) y dela interacción de generación y género (con un tamaño de efecto medio). Así, de manera general, el número de descripciones del yo personales fue mayor en la generación de jóvenes que en la de mayores. Sin embargo, la comparación entre mujeres y hombres arrojó datos diferentes en una y otra generación. Mientras que en la de jóvenes, fueron los hombres quienes realizaron más descripciones de carácter personal, en la de mayores ocurrió lo contrario, con un mayor empleo de este tipo de descripciones en las mujeres. También se observó efecto significativo de la generación en la categoría de descripciones relacionales genéricas, con un tamaño de efecto medio. En este caso, se observó un mayor número de estas descripciones del yo en la generación de mayores que en la de jóvenes. Para terminar con este apartado, hay que señalar que se observó un efecto significativo de la interacción de generación y género sobre el uso de descripciones personales concretas, con un tamaño de efecto medio. Mientras que en la generación de jóvenes se puso 115 de manifiesto un mayor uso de estas descripciones del yo en las mujeres, en la de mayores el patrón fue el contrario, de modo que los hombres emplearon más estas descripciones que las mujeres El último apartado de los resultados nos ha permitido presentar los datos de las correlaciones parciales entre las variables de memoria autobiográfica y las descripciones del yo, controlando los efectos de las variables explicativas generación y género. Las correlaciones estadísticamente significativas que hemos encontrado han sido las siguientes: - Correlaciones entre características de los recuerdos autobiográficos e indicadores narrativos (paisajes): correlación positiva entre presencia de otros y unidades emocionales; correlación positiva entre presencia de nosotros y unidades de acción y correlación negativa entre presencia de nosotros y unidades cognitivas. - Correlaciones entre características de los recuerdos autobiográficos e indicadores narrativos (autonomía-relación): correlación negativa entre presencia del yo e indicadores de relación y correlación positiva entre presencia de nosotros e indicadores de relación. - Correlaciones entre características de los recuerdos autobiográficos y descripciones del yo: correlación positiva entre edad en el primer recuerdo y descripciones colectivas. - Correlaciones entre indicadores narrativos (paisajes) y descripciones del yo: correlación positiva entre unidades intencionales y descripciones relacionales genéricas. 116 - Correlaciones entre indicadores narrativos (autonomía-relación) y descripciones del yo: correlación negativa entre indicadores de heteronomía y descripciones relacionales genéricas. 117 CAPÍTULO 5 DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES ________________ En el capítulo anterior se mostraron los análisis estadísticos realizados en la investigación. La presentación de los resultados se hizo con sus respectivos datos descriptivos y significaciones, estadísticas, las correlaciones entre las variables analizadas, así como las gráficas correspondientes a los análisis en los que se obtuvieron diferencias estadísticamente significativas. En este último capítulo se discutirán los resultados obtenidos en la presente investigación basándonos en los trabajos teóricos sobre memoria autobiográfica y yo, y teniendo como base las variables independientes, género 118 y generación. Nuestra finalidad es que el presente estudio pueda dar pie a nuevas investigaciones a partir de los resultados obtenidos en el mismo. De esta manera, el capítulo se divide en dos apartados: el primero incluirá la discusión de los más resultados relevantes obtenidos en nuestro estudio, y el segundo estará dedicado a presentar algunas de las, a nuestro juicio, principales conclusiones que de ellos se pueden derivar. Como se ha venido desarrollando a lo largo de la presente memoria, uno de los aspectos centrales en nuestro trabajo gira en torno a la consideración de cómo la investigación transcultural ha estudiado la relación entre la memoria autobiográfica y el yo (Nelson & Fivush, 2004), y cómo los resultados de esos estudios destacan la influencia que ejerce la cultura y el género tanto en una como en otro (McDonald et al., 2000; Wang, 2001, 2004). Pero no sólo esto, sino también, cómo tanto la cultura como el género dan forma (estructuran) las narrativas autobiográficas. 5.1. Objetivos e hipótesis de investigación De este modo, el objetivo fundamental que articuló el presente trabajo de investigación ha sido analizar la influencia de la generación y el género en el primer recuerdo de la infancia (earliest memory) y las descripciones del yo de estudiantes de bachiller de entre 17 a 20 años y profesionistas de 55 a 65 años de Tamaulipas, México. A partir de este objetivo general, se desarrollaron una serie de objetivos más específicos: Objetivos específicos f) Analizar la influencia de la generación y el género en las características del primer recuerdo de los/las participantes: edad en el primer recuerdo, volumen y personajes que aparecen en los recuerdos. 119 g) Analizar la influencia de la generación y el género en los indicadores narrativos de los recuerdos autobiográficos de los/las participantes. h) Analizar la influencia de la generación y el género en los indicadores de agencia y relación de los recuerdos autobiográficos de los/las participantes. i) Analizar la influencia de la generación y el género en la organización de las descripciones del yo de los/las participantes (medidas con el TST). j) Analizar la relación entre las características de los recuerdos, los indicadores narrativos (de paisaje y de agencia-relación) y las descripciones del yo de los participantes, independientemente de la generación y el género. A partir de estos objetivos se desprendieron las siguientes hipótesis de investigación: Las primeras se refieren a la generación. Esta variable es considerada más allá que la mera edad. Hace referencia al tiempo (la edad) pero en relación no a la simple cronología, sino más bien a una serie de eventos sociales y culturales que contribuyen a la recuperación e interpretación del recuerdo y que definen a sus integrantes como sujetos pertenecientes a una determinada cohorte generacional. De manera general, la generación marcará diferencias en los recuerdos autobiográficos y en las descripciones del yo de los y las participantes. c) En relación a los recuerdos autobiográficos, de los/as participantes mayores (profesionistas de 55-65 años) fueran más extensos, con una mayor presencia de otros/as, una mayor presencia de unidades de acción, menor presencia de unidades cognitivas y menos unidades emocionales, 120 así como una mayor presencia de indicadores de heteronomía y relación, frente a los de los/as jóvenes. d) En relación a las variables de descripciones del yo, se esperaba encontrar una mayor presencia de descripciones relacionales, tanto concretas como genéricas y menor presencia de descripciones individuales en los mayores que en los jóvenes. El siguiente grupo de hipótesis se refiere al género, entendido como una construcción social y cultural, y no como un atributo personal (Cala, 2004). Por tanto, como un proceso que se desarrolla en situaciones y prácticas sociales y culturales. De manera general, el género marcará diferencias en los recuerdos autobiográficos y en las descripciones del yo de los y las participantes. c) En relación con las variables de memoria autobiográfica, se esperaba encontrar que los recuerdos autobiográficos de las mujeres fueran más extensos, con una mayor presencia de otros/as, una mayor presencia de unidades cognitivas y emocionales, así como de indicadores de heteronomía y relación, frente a las de los hombres. d) Con respecto a las variables de descripciones del yo, se esperaba encontrar una mayor presencia de descripciones relacionales, tanto relacionales concretas como genéricas, y menor presencia de descripciones individuales, en comparación con los hombres. Por último, se esperaba también encontrar interacciones entre ambas variables (generación y género) en relación tanto a la memoria autobiográfica como a las descripciones del yo. A continuación, se discutirán los resultados encontrados, en relación con cada una de las variables estudiadas. Se irá describiendo y discutiendo lo 121 encontrado en relación a los datos de la memoria autobiográfica, los aspectos narrativos, el género y la generación del primer recuerdo de los y las participantes. Se finalizará con algunas conclusiones y posibles aportaciones que se pueden derivar de esta investigación. 5.2. Discusión de los resultados obtenidos El desarrollo de este apartado comenzará con el análisis de los datos relacionados con las variables explicativas de género y generación, aclarando que solo se tomarán en consideración las diferencias que fueron estadísticamente significativos. Para ello, se seguirá el orden en el que se expusieron los objetivos del trabajo. Se mencionará de forma general algunos puntos como parte de la reflexión realizada por diversos autores para fundamentar de manera teórica y experimental este trabajo de investigación, tomando como punto de partida los objetivos planteados al inicio de nuestro estudio. Dicha presentación se estructura del siguiente modo: a) Se comenzará con la discusión de los resultados obtenidos en relación con las categorías referidas a la memoria autobiográfica, como son la presencia en el recuerdo del yo, de otros, nosotros, o ninguno; la presencia de unidades de evento, unidades de acción, de unidades de estados mentales (cognitivas, emocionales e intencionales), de unidades de reflexión (meta-cognitivas, meta-emocionales y meta-intencionales),la presencia de indicadores de agencia (autonomía y heteronomía) y de indicadores de relación. Es decir, en este primer apartado se discutirán conjuntamente los resultados referidos, tanto al recuerdo autobiográfico en sí como a las características narrativas del mismo (análisis narrativo). 128 países en los que predomina una concepción del yo más independiente (como en los Estados Unidos de Norteamérica o en países europeos). Contrastando, de este modo, con las formas de expresar las emociones en países del este de Asia, en los que prefieren darle mayor importancia al bienestar social y son más interdependientes. Los datos encontrados en el presente estudio sugieren que las expresiones emocionales se sustentan, y necesitan, de un plano reflexivo, enraizándose en las unidades cognitivas y metacognitivas, y, por consiguiente, más presente en la generación de jóvenes que en la de los profesionistas mayores. Esto, de algún modo, está en parte reflejado en el aprendizaje cultural de las diferentes generaciones 5.2.2. Análisis de las descripciones del yo en relación a la generación y el género Para llevar a cabo el objetivo propuesto de analizar las descripciones del yo, se aplicaron a los datos obtenidos el Análisis de la Varianza (ANOVA). En el siguiente apartado se discutirán los resultados correspondientes a los análisis de los datos de las variables de generación, género y de la interacción entre ambas variables (generación x género), encontrados en el análisis del TST. Debemos resaltar que únicamente discutiremos los casos en los que se han encontraron diferencias estadísticamente significativas en los análisis. Queremos señalar en primer lugar que se encontró efecto significativo en la variable generación sobre la categoría de las descripciones del yo personales. Se puede observar que los y las jóvenes tendían a describirse más, tanto en forma positiva como negativa, en términos de sus atributos y características personales, ya sean físicas y/ psicológicas, que los y las mayores. 129 Por otro lado, también se encontró efecto significativo de la generación sobre otra categoría de las descripciones del yo: las descripciones del yo relacionales genéricas. Se pudo observar que los y las mayores describían su yo en términos de las relaciones con otras personas, sin detallar más, que lo que lo hacen los y las jóvenes. Es decir, sus descripciones incluían a otros/as genéricos, sin concretar la identidad de esos/as otros/as. Así mismo, los resultados mostraron un efecto significativo de la interacción generación x género con la categoría de las descripciones del yo personales. Se obtuvo, de este modo, una interacción bastante interesante en la que las participantes (mujeres) de la generación de estudiantes y los profesionistas (hombres) de la generación de mayores, solían describirse más, tanto en forma positiva como negativa, en base a sus atributos, cualidades y características personales que los participantes (hombres) de la generación de jóvenes estudiantes y las mujeres profesionistas. Por último, se observó también un efecto significativo de la interacción entre género y generación sobre la categoría de las descripciones del yo relacionales concretas. Los resultados mostraron, al igual que en el caso anterior, pero en el sentido opuesto, un cruce interactivo muy interesante, en el que los jóvenes estudiantes (hombres) y las mayores profesionistas (mujeres), describían su yo en relación con otras personas cercanas a ellas, como sus padres o amigos en mayor grado que las estudiantes (mujeres) y los profesionistas (hombres). En este sentido, es importante recordar, de acuerdo a lo investigado por algunos teóricos, que dentro de las funciones del yo, una de las más relevantes 130 tiene que ver con la codificación, la organización y el recuerdo de todos aquellas experiencias que tienen un significado personal para el individuo, mientras que la memoria autobiográfica se ocupa del desarrollo de las expresiones y de mantener el concepto del yo (Pillemer, 1998; Wang et al., 1998; Conway y PleydellPearce, 2000; Wang, 2004).Tomando en cuenta, además, que la extensión y el concepto del yo son sensibles, y están influidos, por lo social y cultural (Nelson, 1993; Wang 2004). Se puede decir pues, de modo general, que los resultados obtenidos en la presente investigación coinciden en parte con los obtenidos por Antalíková Hansen, de la Mata y Martínez, 2018). En el estudio de Antalíková et al. (2018), se compararon las descripciones del yo/yo de dos generaciones (jóvenes y mayores) de participantes procedentes de Eslovaquia y Dinamarca. Junto a las diferencias culturales encontradas, los autores hallaron también una mayor frecuencia de descripciones del yo privadas (equivalentes a las descripciones personales de nuestro estudio) en los jóvenes de los dos países, en comparación con los mayores, lo que coincide con los datos de nuestro estudio. Hay que destacar, por otra parte, que mientras que la proporción de descripciones del yo personalesprivadas fue bastante similar en la generación de jóvenes del estudio de Antalíková et al (2018) (alrededor del 86% del total en ambos países) y del nuestro (casi el 82%), la diferencia fie mayor en el caso de los mayores fue más acentuada (en torno al 82% en Antaliková et al, frente al 61% de nuestro estudio). Estas diferencias pueden ser explicadas por los modelos del yo característicos de Eslovaquia y Dinamarca, por una parte, y de México, por otra. En el estudio de Antalková eta al. no se incluyó la variable género, por lo que no es posible contrastar sus resultados con los de nuestro trabajo. 131 5.2.3. Los recuerdos autobiográficos y las descripciones del yo: el análisis de las correlaciones entre las medidas de memoria autobiográfica y las descripciones del yo En el presente estudio se ha analizado también la relación entre las variables de respuesta, más allá del efecto de los factores explicativos. Por ello, en este apartado se van a discutir los resultados más significativos obtenidos en los análisis de las correlaciones entre las características de la memoria autobiográfica, los indicadores del análisis narrativo, y las descripciones del yo. En primer lugar, los análisis mostraron algunas correlaciones entre las medidas de las características de los recuerdos autobiográficos y los indicadores narrativos, tanto los que se refieren a los dos paisajes, como a los de autonomía relación: - La categoría yo ha correlacionado negativamente con los indicadores de relación. - La categoría otros ha correlacionado positivamente con las unidades emocionales. - La categoría nosotros ha correlacionado positivamente con las unidades de acción y los indicadores de relación y negativamente con las unidades cognitivas. - Las unidades de acción han correlacionado positivamente con los indicadores de relación. - Por último, los datos han mostrado una correlación negativa entre las unidades cognitivas y los indicadores de autonomía Junto a las anteriores, nuestro estudio ha mostrado también algunas correlaciones significativas entre las categorías de memoria autobiográfica y la organización de las descripciones del yo. Se ha encontrado correlación positiva entre la edad en el primer recuerdo y las descripciones del yo colectivas. También entre las unidades intencionales y las descripciones relacionales genéricas. Por 132 último, se ha encontrado correlación negativa entre los indicadores de heteronomía y las descripciones relacionales genéricas. De manera muy sintética, se puede concluir de estos resultados que los participantes que dataron sus recuerdos autobiográficos a una edad más temprana eran aquellos/as que al describir su yo lo solían hacer incluyendo en estas descripciones referencias a sí mismos/as como parte de un colectivo, en este caso la familia, en el que participan y al que pertenecen. Son parte de dicho “yo colectivo/familiar” en el que hay una identificación compartida de las prácticas y actividades sociales comunes. Por otra parte, aquellos/as que en sus narrativas mostraban y reflejaban acciones y actividades intencionales y dirigidas a metas específicas solían describirse en el TST incluyendo en sus descripciones a sí mismos/as en relación a otros, pero sin especificar esos otros. En sus narrativas, podía observarse la presencia de personas cercanas que de algún modo “motivaban” y “dirigían” sus actividades. Y, por último, aquellos/as participantes que desarrollaban narrativas aparecían de forma destacada elementos de heteronomía (control por parte de otros/as), se describían en menor medida en relación a otros/as genéricos. En conjunto, estos datos muestran un patrón por el cual podemos identificar ciertos recuerdos que se caracterizan por una alta presencia de otros, aparte del yo (categorías otros y nosotros), la descripción de acciones, con una presencia relativamente baja de verbos cognitivos y una alta presencia de indicadores de relación. Estas características coinciden en parte con lo que algunos estudios han atribuido a los recuerdos autobiográficos de individuos procedentes de grupos culturales en los que predomina el yo interdependiente (Leicthman, Wang 133 y Pillemer, 2003; Wang, 2004; de la Mata et al., 2015). La correlación negativa entre la categoría yo y los indicadores de relación y entre la categoría nosotros y las unidades cognitivas sería consistente con esta interpretación. También son parcialmente consistentes con esta interpretación las correlaciones entre medidas de memoria autobiográfica e indicadores del yo. No obstante, hay que señalar que sólo se encontraron correlaciones entre algunas categorías y que las correlaciones encontradas fueron en general medias o bajas. Por otra parte, hemos dicho antes que únicamente se encontró efecto significativo de las variables explicativas en algunas categorías. Todo ello pone de manifiesto una vez más la complejidad de las relaciones entre factores culturales como la generación y el género y las características de los recuerdos autobiográficos y las descripciones del yo, así como la existencia de una gran variación individual. En definitiva, la interpretación anterior deja sin resolver muchas cuestiones. Algunas de ellas son las siguientes: - Existe una gran variabilidad intragrupo, que podría explicar en buena parte que se hayan encontrado pocas relaciones significativas entre las variables explicativas y las categorías de memoria autobiográfica y las descripciones del yo. - Todos/as los/as participantes eran mexicanos/as. En este sentido, se ha caracterizado la cultura mexicana en términos del modelo de yo interdependiente. Esta caracterización, no obstante, ha sido fuertemente criticada, por no reconocer la variabilidad interna, así como la propia complejidad de las dimensiones independenciainterdependencia (Kagitsibaçi 2005, 2007; Santamaría et al., 2010; de la Mata et al., 2015). 134 - Por otro lado, los y las participantes tenían un nivel educativo alto. Con respecto a esta cuestión, la investigación de los últimos años está aportando evidencia empírica de la relación entre educación formal y el modelo del yo independiente (Greenfield, 2009; de la Mata Santamaría y Ruiz, 2016; de la Mata et al., en prensa). - No todos los datos de nuestro estudio son consistentes con la interpretación expuesta. Entre esos datos inconsistentes podemos incluir la correlación negativa entre las unidades cognitivas y los indicadores de autonomía. 5.3. Algunas conclusiones finales. Hasta aquí hemos visto cómo la memoria autobiográfica y las descripciones del yo en gran medida tienen que ver, y se sustentan, en factores personales; es decir, las diferencias individuales son importantes en ambos procesos. Sin embargo, no es sólo este aspecto individual el que influye en el desarrollo y caracterización de los recuerdos autobiográfico y las descripciones del yo, sino que, además, y sobre todo, aspectos culturales de diversa índole y, en el caso del presente estudio, el género y la generación, resultan de crucial importancia para el análisis de los mismos. De acuerdo con la teoría analizada en este trabajo (Nelson y Fivush, 2004) encontramos que es justamente en la etapa preescolar donde aparecen los primeros indicios de las interacciones sociales y de los aspectos cognitivos inherentes. A lo largo de nuestro trabajo de investigación hemos visto lo valioso que es el lenguaje para la comunicación, como afirma Hudson (1990). En la edad 135 preescolar se puede ver el surgir del yo, la adquisición del lenguaje, la influencia de los factores socioculturales, etc. De este modo, el tipo y la naturaleza de la interacción que se tenga con los padres (estilos de interacción paternofiliales) va a influir de manera decisiva en el surgimiento de la memoria autobiográfica. Estos estilos interactivos van a dejar sentir su influencia en el proceso de socialización de los niños y las niñas y, como consecuencia, de la aparición de los recuerdos autobiográficos. Como hemos visto, esto implica que cuanto más rica y estimulante sea la comunicación tengan los padres con los hijos, y viceversa, mayor será la adaptación para poder adquirir y desarrollar las habilidades necesarias para el recordar autobiográfico. Nuestro trabajo de investigación tuvo como finalidad analizar el efecto de la generación y género en la memoria autobiográfica y las descripciones del yo, a través de las dimensiones de la autonomíarelación. Los datos obtenidos en este trabajo de investigación coinciden en gran parte con los obtenidos en otros trabajos similares, aunque también difiere en algún punto. A continuación, se detallará cada uno de estos puntos. En relación a la narrativa del primer recuerdo de la infancia: - A diferencia de otros estudios, como el realizado por de la Mata et al. (2015) en un estudio comparativo entre estudiantes de México y España, en nuestro estudio no hubo diferencias demasiado estadísticamente significativas. Como se señaló más arriba, esto pudo ser debido a que ambos grupos de participantes, tanto jóvenes estudiantes como profesionistas pertenecen a una misma cultura, la mexicana y a que ambos tienen un nivel educativo alto. 136 - Por otro lado, la edad en la que ambos grupos de edad datan su primer recuerdo autobiográfico, y a pesar de la brecha generacional entre ambos, no mostró grandes diferencias. A nuestro juicio, esto pudo ser debido al hecho de pertenecer a un mismo tipo de cultura, una cultura colectivista. - En cuanto al género, sólo se encontraron diferencias entre hombres y mujeres en los indicadores de autonomía y relación, así como interacción entre generación y género en dos categorías de las descripciones del yo: descripciones personales y descripciones relacionales concretas. En ambos casos, además, lo que se encontró en la generación de jóvenes (mayor uso de descripciones personales en los hombres y de descripciones relacionales concretas en las mujeres) se ajusta más a lo que podría esperarse en términos de estereotipos de género. Todo ello pone de manifiesto una vez más la complejidad de las diferencias de género y de su construcción en contextos culturales. - .Existe en México socialmente una diferencia de comportamiento bastante marcada entre las nuevas generaciones y las pasadas, por lo que no resulta extraño los resultados obtenidos en esta investigación en cuanto a esta variable. - Respecto al yo, entre generaciones al estudiante le es más fácil el autodescribirse y debe de ser principalmente por el proceso de desarrollo en donde el adolescente-joven destaca por hablar sobre sí mismo constantemente. Caso contrario sucede con los profesionistas mayores que, dentro de su proceso de desarrollo, tienden más a procesar los pensamientos, recuerdos, valores, etc., que los estudiantes. De algún modo, los profesionistas, pertenecientes a la generación de los mayores, 137 se mueven más en el terreno de las cogniciones y los pensamientos. Se podría decir que son más cognitivos. - En cuanto a los procesos metacognitivos, los jóvenes estudiantes suelen manifestarse más en este punto, nuevamente porque sus experiencias las basan en lo hasta ese momento vivido, lo cual le es de utilidad para su identificación social. - Los profesionistas ya han pasado por una serie de experiencias y expectativas que hacen que les sea más fácil pensar en los demás, dado que no están pasando por la etapa egocéntrica sino en la etapa de madurez y cooperación, buscan el relacionarse con los demás. - Con cierto sentido lógico, los profesionistas basan sus relaciones y participación en eventos en parte por el pasado de los años, ya han formado su propia historia, mientras que los jóvenes estudiantes están en ese proceso de desarrollo. - Quizá sea importante en este punto, y en relación con las descripciones del yo, recordar que para obtener estas auto-descripciones de los participantes se utilizó como instrumento el TST. Con respecto a este instrumento, un problema metodológico que se considera importante destacar hace referencia a la traducción al español del mismo. Al traducirlo al español, el “I am”, en español puede traducirse como “yo soy” o “yo estoy”, causando una limitación por la expresión adecuada al yo. La finalidad de la aclaración anterior es con miras a continuar esta línea de investigación y no perder la esencia de la intencionalidad de la misma y plantear nuevas posibilidades de acuerdo con los resultados obtenidos. Parar ello consideramos importante los siguientes puntos: 144 Conway, M. A., Singer, J. A. & Tagini, A. (2004). The self and autobiographical memory: correspondence and coherence. Social Cognition, Vol. 22, 491- 529. Conway, M. A., Wang, Q., Hanyu, K., & Haque, S. (2006). A Cross--cultural investigation of autobiographical memory: On the universality and cultural variation of the reminiscence bump. Journal of Cross--Cultural Psychology, 37 (4), 359--365 Crovitz, H. 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