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Textos visuales en Arqueología

Lloret Marín, Tomás

Abstract

El texto arqueológico, como cualquier otra expresión escrita, está construido de tal forma que impide el análisis de muchos de los aspectos visuales constitutivos de las culturas del pasado. En este trabajo, mediante la confrontación de texto e imagen, intentaremos dar algunas respuestas a esta insuficiencia visual del escrito.

Full text

TEXTOS VISUALES EN ARQUEOLOGÍA po TOMÁS LLORET MARÍN I A E nes o Ma ín y Eulalia Delgado RESUMEN ABSTRACT El ex o a queológico, como cualquie o a exp esión esc i a, es á cons uido de al o ma que impide el análisis de muchos de los aspec os isuales cons i u i os de las cul u as del pasado. En es e abajo, median e la con on ación de ex o e imagen, in en a emos da algunas espues as a es a insu iciencia isual del esc i o. A chaeological desc ip ion, as w i ings do, makes imposible he analysis o hose aspec s ela ed o ancien cul u es. This wo k, con on ing ex and image, will y o ilus a e he ex " isual imbalance". Palab as cla es  Imagen, in es igación isual, ex o y lenguaje. Key wo ds  Image, isual esea ch, ex and language. 1. INTRODUCCIÓN Quie o comenza es a in oducción, an es que nada, ad i iendo dos cues iones. La p ime a hace e e encia a la ex ensión desmedida de es e apa ado inicial. Es posible que una in oducción an ex ensa e inusual en A queología, abu a al lec o más pacien e o, incluso, haga desis i de su lec u a al más cu ioso. Tal ex ensión, como pod án supone , no es un cap icho "snob" con el que in en a " as idia " al in es igado que pudie a es a in e esado en lee es as páginas (que po cie o, nunca dispone del iempo su icien e pa a lee odo lo que quisie a), sino que, más bien, es á mo i ada po una ausencia. Ausencia de A queología. 1. G upo de In es igación "De la Tu de ania a la Bé ica" (HUM-152). Depa amen o de P ehis o ia y A queología de la Uni e sidad de Se illa. SPAL 12 (2003): 9-34 ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 10  TOMÁS LLORET MARÍN En es as páginas in oduc o ias no se hace e e encia a la A queología de una o ma di ec a. Po lo que sé, SPAL aún sigue siendo una publicación se iada edi ada po a queólogos y leída po a queólogos, en la que se discu e, p incipalmen e de A queología. Po ello, cuando engo que compa i con a queólogos conocimien os que an más allá de los p opios y exclusi os de nues a disciplina, y que sob epasan, en cie o modo, sus p eocupaciones más inmedia as, necesi o dispone de un gene oso p eámbulo en el que sen a cie os p eceden es que si an an o de excusa inicial como de hilo a gumen al. La segunda cues ión sob e la que deseábamos llama la a ención es es a ez más gene osa, y epe cu e en la o alidad del p esen e a ículo. Quienes supe en el e o inicial (conclui la lec u a de la in oducción), pod án comp oba cómo en el siguien e epíg a e, ampoco se ep oduce un modelo adicional de A queología. No se analiza án "cien í icamen e" las piezas ce ámicas de un impo an ísimo yacimien o, ni se abo da án complejísimos es udios es adís icos pa a demos a que la "casualidad" no exis e. Ni se es udia á la economía, ni la p oducción, ni un ídolo apa ecido en una exca ación de u gencia. Aquí, más bien, p e endo mos a que en cie as ocasiones, lo ex ual —he amien a básica del his o iado — no e mina de sa is ace cie os aspec os de la in es igación a queológica. Es a ase e ación no puede se plan eada desde nues a disciplina, po una se ie de causas que pod án en ende al conclui la lec u a del a ículo. Po lo an o, pa a des ela las limi aciones analí icas y comunica i as del ex o, y pa a p esen a un modelo al e na i o que pueda cub i algunas de es as ca encias, debo inicia es a in oducción p esen ando cie os documen os esc i os que cumplan con algunos de es os equisi os; es deci , necesi o expone una se ie de esc i os que se encuen en en su lími e exp esi o, que pongan de mani ies o sus di e sas imposibi- lidades. Así, página a página, capí ulo a capí ulo y lib o a lib o, en es os úl imos a ios he ido ex ayendo de algunas de las lec u as que caían en mis manos, b e es pasajes que mos aban has a qué pun o el elemen o isual se encuen a p esen e y en aizado incluso en lo ex ual, y cómo el ex o po sí mismo, es incapaz de mos a las úl imas consecuencias de la expe iencia isual. También enía bas an e cla o que aquí no podía p esen a ningún abajo de ca ác e cien í ico, pues en ellos, no se ecogen los aspec os isuales que descub i emos en unos ex os li e a ios "pu os", some idos sólo a las eglas p opias de la li e a u a, sin ningún o o condicionan e o dis o sión. Ve emos, paso a paso, cómo a pa i de una ecopilación de ci as p oceden es de no elas, la A queología puede oma conciencia de algunas de sus limi aciones, e in en a en la medida de lo posible, subsana ales de iciencias en el conocimien o cien í ico. Teniendo en cuen a lo inusi ado de es a in oducción, quisie a, an es de en a de lleno en el análisis de los ex os, comen a b e emen e cómo es án o ganizados y qué uso ha é de ellos. Los pasajes escogidos de es as no elas (his ó icas, li e a u a de iajes, li e a u a clásica y e o ) han sido ag upados en ocho g upos di e en es según el con enido al que aludían: lenguaje, econocimien o del o o e iden idad, kinésica, medio na u al, a qui ec u a, con ex o isual, obje os y cemen e ios. Cada ci a iene p ecedida de una nume ación (n° de g upo y n° de o den) que la iden i ica pa a cuando sea necesa io e o na la en el ex o p incipal. Cada g upo concluye con una e lexión sob e el ema abo dado y su co espondien e epe cusión en el ámbi o de lo isual, con es e azonamien o p e endo que descub amos cie as cues iones posibles de la in es igación a queológica basada en imágenes, que has a la echa han sido ol idadas y ob iadas, po múl iples azones que no ienen aho a al caso comen a , en bene icio de una supues a "supe io idad o e icacia cien í ica" de la le a imp esa. Es as e lexiones no son más que simples comen a ios o ano aciones que aspi an sólo a con e i se en ideas in oduc o ias. También, en el encabezamien o de cada g upo, a excepción del p ime o como lógicamen e pod án comp ende , se han incluido algunas igu as ( o og a ías) como eje cicio p ác ico. Mi in ención, al in oduci es as imágenes, es que el p opio lec o pa icipe ac i amen e en es e abajo y pueda expe imen a las limi aciones ex uales a las que nos e e imos, in en ando desc ibi uní ocamen e po esc i o la in o mación que se p esen a isualmen e en cada o og a ía. Sin ningún o o comen a io que ealiza comenza é aho a con la enume ación: SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 TEXTOS VISUALES EN ARQUEOLOGÍA  11 1) GRUPO PRIMERO: (lenguaje). * 1.1) "Seño es, Empe ado es y Reyes, Duques y Ma queses, Condes, Caballe os y Bu gueses, y odos aquellos que que áis conoce las di e en es azas de homb es y la a iedad de las di e sas egiones del mundo, e in o ma os de sus usos y cos umb es: omad es e lib o y hacéoslo lee ; [...] que así os la con a á nues o lib o con cla idad y buen o den, odo ello como mice Ma co Polo, sabio y noble ciudadano de Venecia, las desc ibe po que las io con sus p opios ojos". Ma co Polo. Lib o de las ma a illas. Edi o ial Anaya. Mad id. 1992:9. *1.2) "Pa a habla de o ma in eligen e sob e camellos con los bedu in en é ap ende los di e en es é minos que ellos u ilizaban, y és os, ya bas an e nume osos en cualquie caso, ienden a a ia en e las di e sas ibus. U ilizaban a ias palab as pa a el singula y el plu al; enían nomb es di e en es pa a las dis in as azas y colo es, pa a camellos de mon a y de pas o eo, y un é mino di e en e, que a iaba de acue do con el sexo del animal, pa a denomina un camello en cada año de su ida has a que alcanzaba la plena madu ez, así como o os que se le aplicaban en cuan o que empezaba a hace se iejo. Tenían ocablos pa a denomina una hemb a es é il, y pa a una p eñada o en época de c ia , que a iaba de nue o de acue do con el iempo que lle aba emba azada o lac ando". Wil ed Thesige . A enas de A abia. Edi o ial Península. Ba celona. 1998:109. Pod án p egun a se qué ienen es os pá a os de especial con espec o a lo isual pa a que me ezcan nues a a ención. El p ime o (1.1), es un alega o p opagandís ico que p e ende inci a a la lec u a del Lib o de las Ma a illas. Con el segundo de ellos (1.2), descub imos que los an iguos habi an es de la ac ual A abia, poseían un ico y ex enso ocabula io ganade o aco de a su ac i idad p e e encial: la c ía de camellos. Pe o no es es e el sen ido que le da emos a es os ex os. Como odos sabemos y hemos expe imen ado en más de una ocasión, odo esc i o puede se en endido a di e en es ni eles in e p e a i os. Supe ando es e p ime ni el in o ma i o de in e p e ación, p esen a é una segunda lec u a de los mismos, con la in ención de des ela , po un lado, qué subyace bajo las líneas de es os b e es pasajes que, aho a sí, es a án en conexión di ec a con la expe iencia isual, y po o o lado, p ocu a é o ece indicios de la inculación exis en e en e el lenguaje y la isión. De la p ime a ci a (1.1), he conside ado necesa io des aca dos ideas de suma impo ancia pa a el a queólogo (en gene al pa a las Ciencias Humanís icas y Sociales) y que pasan comple amen e desape cibidas. En p ime luga , se ecomienda " oma es e lib o y hacé selo lee ". Es o supone, o bien un gus o desmedido de la nobleza po la ida ácil, o bien, un anal abe ismo gene alizado de la población ( enómeno que se dila a en el iempo has a bien en ado el siglo XX, sólo pa a Eu opa). La mayo pa e de la "his o ia" que noso os ap endemos a a és de los ex os, ue on pe íodos de la exis encia humana basados en la o alidad y en la isión como o mas p incipales de comunicación. Si a de ejemplo el que la Biblia, ex o p incipal del c is ianismo, no ue aducida al cas ellano has a el siglo XVIII (Rod íguez 2002:12). Es o supuso no sólo una accesibilidad sumamen e es ingida a los Tex os Sag ados, p opiciada po la p opia Iglesia Ca ólica, sino que el con enido del dogma ca ólico se exp esaba icónicamen e en iglesias y ca ed ales pa a un ulgo ile ado e "igno an e" (Baya d 1995). Si la P ehis o ia, y la mayo pa e de la P o ohis o ia y de la his o ia han sido dominios de la comunicación no ex ual, ¿po qué educimos nues as posibilidades de in e p e ación a las in o maciones ex uales? La segunda idea que expongo aquí, incide de nue o en es e p oceso, pe o es a ez en un sen ido in e so. A i ma Ma co Polo en su in oducción "que así os la con a á nues o lib o con cla idad y buen o den, odo ello como mice Ma co Polo, sabio y noble ciudadano de Venecia, las desc ibe po que las io con sus p opios ojos". Es deci , la expe iencia y el conocimien o humano se con ía gene almen e, aún a pesa SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 12  TOMÁS LLORET MARÍN del anal abe ismo, a un código ex ual esc i o, sea és e o no el más adecuado pa a su co ec a ansmisión y comp ensión. En es e caso, la a en u a de Ma co Polo asladada al papel implica un educcionismo de su i encia. ¿cómo dis ingui la ciudad de Saciú de la de Cambaluc? ¿cuál e a el paisaje, la auna y la lo a p opias de la p o incia de Adén? Si es a in o mación es capaz de acili á nosla po que la io con sus p opios ojos, se ía más co ec o que se p esen ase a nues os ojos en o ma de g abados e ilus aciones, en luga de en ega se a nues os ojos ex ualmen e. Sólo de es a mane a, su lib o pod á con a con cla idad y buen o den aquello que mice Ma co Polo desc ibe. Con la segunda ci a (1.2) nos encon amos an e un e dade o p oblema que concie ne al p opio o igen ya la na u aleza del lenguaje humano. Es e es un aspec o muy con o e ido en la in es igación lingüís ica y, po supues o, engo que decla a aquí mi más absolu a igno ancia al espec o. No soy ilólogo, ni p e endo asumi un papel que no me co esponde desempeña , pe o como his o iado el lenguaje es pa e cons i uyen e de mi abajo y me obliga a oma una pos u a con espec o a la in es igación que ealizo, y así es p ecisamen e como oy a p ocede . Pues bien, en es e ex o como ya comp obamos, los bedu disponían de nume osos é minos pa a designa los dis in os ipos de camellos así como sus ca ac e ís icas, mien as que un occiden al pod ía concep ualiza el mismo con enido bajo es o cua o ocablos di e en es a lo sumo. Si hoy dispusié- semos de la posibilidad de in i a a un bedu a nues a ci ilización occiden al sumamen e ecni icada, le explica íamos que enemos al igual que ellos, nume osas a iedades de "animales" que ambién nos anspo an a a és de nues as ex ensas ie as. Unos son depo i os, o os son amilia es, o os esis en mejo el abajo du o y la ca ga, los hay diesel, u bodiesel, de gasolina con plomo y sin plomo, de colo ojo, e de, azul o g is me alizado, con o sin ai bag, de dos, cua o, ein e a ios, e incluso ecién nacidos que huelen di e en e y son a ados con sumo cuidado. Y cada uno de ellos posee, igualmen e, un nomb e que los indi idualiza. P obablemen e nues o in i ado expe imen a ía la misma con usión que padeció Wil ed Thesinge en su es ancia en e las ibus de A abia. Toda es a di agación me si e pa a hace no a la elación que exis e en e el lenguaje, la isión, lo pe cep ual y la expe iencia i al de cada cul u a é nica. La necesidad de nomina aquello que se e, aquello que pe enece a la es e a de nues as i encias, es á en la base de una de las eo ías sob e el o igen del lenguaje, la eo ía deíc ica de B ugman, que ha sido ue emen e con es ada, en e o os, po Bühle (1985:105). Sea como ue e el o igen del lenguaje, la expe iencia isual es, en la mayo ía de las ocasiones, p ecu so a de la expe iencia nominal (A nheim 1971). 2) GRUPO SEGUNDO: ( econocimien o del o o e iden idad) (Fig. 1). * 2.1) "En la mañana llega on los capangas. Venían mon ados y su cabalga a, ap esu ada y pia an e, despe ó a la Ba buda que ga eó bajo la ca pa pa a e quiénes e an. En odas las i iendas de Ipupia á había cu iosos; e an capangas y no cangacei os ni gua dias u ales po la mane a como iban es idos y po que, en las ancas de sus animales, se eía muy cla a la misma ma ca de una hacienda". Ma io Va gas Llosa. La gue a del in del mundo. RBA Edi o es. Ba celona. 1993:170. * 2.2) "Un pas o nunca jamás abandona á su bas ón, con el cual se apoya (con una pie na alzada), golpea a las o ejas, lucha con los gundahs (bandidos) o, al como uno me demos ó, qui a a golpes los e ól e es de las manos de los policías. Cons i uye un símbolo pa a los pas o es, y ha dado su nomb e a la ma a illosa ed sin la cual la hazaña de o ganiza la mig ación se ía imposible". Robyn Da idson. Luga es desé icos. Edi o ial Plane a/Seix Ba al. Ba celona.1997:176. * 2.3) "Los bedu econocen los camellos a más dis ancia de la que pueden dis ingui a un se humano. Al encon a se con un ex año pueden deci a qué ibu pe enece po nume osos signos que sus expe os SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 Fig. 1. Pas o es nómadas (Si ia) TEXTOS VISUALES EN ARQUEOLOGÍA  13 ojos pe ciben de inmedia o: si lle a la ca uche a muy ceñida o colgando loja po delan e, si lle a el u ban e holgado o más ap e ado al ededo de la cabeza; las pun adas de su camisa, los pliegues del apa abos, la unda de piel de su i le, el dibujo de las al o jas, la o ma en que ha en ollado la al omb a sob e ellas, has a su mane a de camina : odo es o e ela su iden- idad". Wil ed Thesige . A enas de A abia. Edi o- ial Península. Ba celona. 1998:130. *2.4) "Cada mue e daba de echo al gue e o a lle a algún o namen o dis in i o, una pluma de a es uz o peine en el cabello, un pendien e, b azale e o apa a- bos de colo es. Se podía sabe con una simple mi ada cuán os homb es había ma ado cualquie a". Wil ed Thesinge . A enas de A abia. Edi o ial Península. Ba celona. 1998:34. * 2.5) "Fo maban una ex aña pa eja. Y la gen e, p incipalmen e los niños, se quedaban mi ándolos con ex añeza, con indisc e a cu iosidad. No comp endían cómo una doncella ica compa ie a con un niño pob e. Clío igno aba la insolencia que ello signi icaba en Roma. Po que ¡agen e conje u aba que el muchacho debía se un pille e. De se su paje i ía es ido y ado nado a la usanza". Alejand o Núñez. El dena io de pla a. Edi o ial Plane a. Ba celona. 1966:86. * 2.6) "Apa eció el moline o, con la opa blanca de ha ina, y Rob dis inguió a dos ca pin e os po el pol o y las i u as de made a que cub ían sus únicas y cabellos". Noah Go don. El médico. Edi o ial Plu al. Ba celona. 2000:52. *2.7) "Con su habilidad de mecánico, había cons uido una especie de monigo e que al inal se pa ecía bas an e a Zósimo, con cabellos y ba ba la gos e hi su os, hechos con espa o enneg ecido, y dos pied as neg as en luga de los ojos. El e a o se p esen aba endemoniado como aquél que ep esen aba: —Tend emos que pasa po luga es donde se hablan lenguas desconocidas –decía A dz ouni–, y pa a p egun a si han is o pasa a Zósimo no nos queda á sino mos a es a e igie". Umbe o Eco. Baudolino. Edi o ial Lumen. Ba celona. 2001:322. *2.8) "El lec o sab á muy bien, po ieja expe iencia de odos conocida, que al en a en un cí culo de gen e de o a aza odas las ca as ienen un desespe an e pa ecido y que es necesa io hace un penoso es ue zo pa a dis ingui las en e sí. Es ecuen e, en ales casos, ecu i , pa a es ablece una dis inción, a la di e encia de es a u as o a de alles de es imen a". F anz We el. Los que no nacie on. Cí culo de Lec o es. Ba celona. 1993:54. * 2.9) "Las jó enes se pusie on enseguida de pie, p epa a on í e es y engalana on a la no ia con joyas, es idos y muchas cosas de g an alo cuya desc ipción es imposible". Anónimo. Las mil y una noches. Cí culo de Lec o es. Biblio eca Uni e sal. Li e a u as O ien ales. Vol. III. Ba celona. 1998:347. SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 14  TOMÁS LLORET MARÍN * 2.10) "La senna no es una indumen a ia adicional yemeni a. lo ca ac e ís ico de es a pa e de la península A ábiga son más bien los u ah o mauwis, únicas has a la odilla, y el 'abah, un chaleco sin mangas. Pe o hoy los homb es lle an, sob e odo los ie nes y días es i os, esa sencilla es imen a blanca masculina, la mayo ía de las eces con un ancho cin u ón de cue o en el que ienen si io la dschambija y la pis ole a. A ado en la cabeza y cayendo sob e los homb os, comple a el equipo el suma a, un g an paño de algodón inamen e ejido. La o ma y el colo del ocado in o man sob e el es a us social del que lo lle a. Po ejemplo, el e de es á conside ado el colo de los je i es, los descendien es di ec os del p o e a. Toda ía has a p incipios del siglo pasado, en el Impe io O omano, a judíos y c is ianos no se les pe mi ía es i se de e de". Michael Roes. Donde empieza el desie o. Edi o ial Edhasa. Ba celona. 1998:399-400. En es e segundo apa ado, los p ocesos de comunicación isual que se es ablecen en el seno de los di e- en es g upos cul u ales, se mani ies an de una mane a e iden e, el signo isual se emplea ene! econocimien o de ca ego ías sociales y como medio de iden i icación y, po consiguien e, juega un papel de p ime o den en la génesis de la "iden idad isual" de un pueblo. Aún así, ya pesa de es a p ime a ap oximación, oda ía es posible p o undiza más en la e lexión basándonos en es as ci as. Las cinco p ime as (2.1; 2.2; 2.3; 2.4 y 2.5) nos explican cuáles son los elemen os deco a i o-co po ales que nos pe mi en ex ae in o mación de ca ác e social y así o dena nues o compo amien o. Es, po lo an o, una in o mación socialmen e pac ada y una o ma di ec a y conscien e de ecibi unos da os que di ícilmen e espe a íamos ecibi po esc i o, pues o que las desc ipciones que han leído son ap oximaciones o ien a i as, mas no de ini i as. Po el con a io, el pun o 2.6., aún o mando pa e del mismo p incipio comunica i o ya comen ado, ecupe a la in o mación de una o ma indi ec a, no es un ac o p og amado socialmen e y mucho menos (en la mayo ía de las ocasiones) conscien e po pa e del emiso . Es, po ello, una in o mación de na u aleza casual y some ida a unas no mas de codi icación menos ígidas. En el pun o 2.7., la u ilidad del lenguaje o al o esc i o es insu icien e, y se han de busca ecu sos que sus i uyan dicha ca encia. Aquí, el uso de la "e igie" p esen a un cla o pa alelismo con el e a o ola o og a ía ac ual. ¿Qué mejo ecu so pa a p egun a po Zósimo que p esen a al p opio Zósimo? ¿cuán as palab as — aún en el supues o caso de pode en ende se —debe ían emplea A dz ouni y sus compañe os pa a desc ibi al pe seguido? ¿se ía una desc ipción o al uní oca? En 2.8., hay una in o mación isual inicial (las ca as de pe sonas de o a aza) que pa ece insu icien e pa a se concluyen e. Al igual que el lenguaje esc i o, el isual emplea elemen os de e ue zo en la in o mación pa a e i a equí ocos, en es e caso ue on empleadas las di e encias de es a u a y, de nue o, la es imen a. La ci a 2.9., siendo apa en emen e la más sencilla de las diez que aquí se p esen an, es pa a mí la más ica en con enido " isual", la más di ec a y la más cla a. Sencillamen e la desc ipción esc i a es imposible po que el engalanado de la no ia es á concebido pa a se con emplado, y no pa a se cons eñido a unas líneas que sólo empob ece án exp esi amen e lo que de po sí es g ande y de suma belleza. Finalmen e, el ex o 2.10, que ambién con iene in o mación sob e la indumen a ia, nos plan ea una nue a e lexión que a más allá de la me a deco ación co po al, y que e ue za ambién las a i maciones que plan eé en el p ime g upo. Comp obamos cómo a ios é minos ( u ah, abah o suma a) han de se e o zados con nue as desc ipciones, pues si no uese así, nues a comp ensión de lo desc i o se ía nula. Es os casos nos demues an que muchos é minos necesi an de un conocimien o isual p e io, pa a su co ec a in e p e ación. Les pido que eje ci en es e aspec o y eliminen las desc ipciones que acompañan a las es palab as mencionadas, e in en en así imagina la indumen a ia del yemeni a 2. 2. Sob e el es ido y su signi icación, éase Squiccia ino (1990). SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 3) GRUPO TERCERO: (Kinésica) (Fig 2). Fig. 2. Tell Jamís (Si ia) TEXTOS VISUALES EN ARQUEOLOGÍA  15 *3 . 1) "Has a en onces no se dio cuen a Mino Jacobón de que el pa o pod ía se pe sona p incipal. Aunque el es ido e a el ulga a a ío del iaje o á abe y ningún signo ex e io — ue a de la pulc i ud—denuncia- ba su clase social, descub ían su al a calidad los ademanes, la exp esión, las mismas palab as, odo ello en e indolen e y medido". Alejand o Núñez. El homb e de Damasco. Edi o ial Plane a. Ba celona. 1966:14. * 3.2) "Una muje mayo ( iuda y po lo an o es ida de un eca ado ma ón, con sólo algunos ado nos de me al) hizo calla a odo el mundo y di igió su a ención hacia mí. No pensaba que yo pudie a comp ende lo que ella decía, de mane a que ace có mucho su ca a hacia la mía y epi ió las p egun as, en una especie de g i o bien a iculado. Pe o el lenguaje de los ges os es uni e sal, de mane a que len amen e llegamos a comp ende nos una a la o a. No, no enía hijos. (Cons e nación y mu mullos.) ¿Po qué? Pensé ápidamen e. Po que mi ma ido mu ió jo en. (Signos de compasión y asen imien os de cabezas.) ¿Pad es? Ambos mue os. (Mu mullo gene al.) ¿Y cuán os he manos? Tengo una he mana. ¿Ningún he mano? Ningún he mano. (Sen imien o de agedia en el ai e.) ¿ Y iene u he mana hijos? Cua o hijas. Se p odujo un espe uoso silencio en p esencia de alguien an pe seguido po la mala o una, y mi in e locu o a jun ó las manos e indicó a un celes ial Bhagwan, el cual, pa eció suge i , ac uaba de mis e iosas mane as". Robyn Da idson. Luga es desé icos. Edi o ial Plane a/Seix Ba al. Ba celona. 1997:31. * 3.3) "Llegamos a Baaba a y nos uimos di ec amen e a casa del gigan esco Giga. Es una cosa cusiosa el que cuando uno no puede comunica se a a és de/lenguaje, con ía en unas capacidades menos dominan es, quizá p elinguales, pa a juzga a las pe sonas. Quizá sea algún in e cambio químico, que los cien í icos no han descubie o oda ía, lo que alien a la comunicación ins an ánea, o quizá en es e caso enía que e con colla es de o o. Fue an cuales ue an las azones, Giga y yo nos saludamos como miemb os de una amilia que no se en desde hace mucho iempo". Robyn Da idson. Luga es desé icos. Edi o ial Plane a/Seix Ba al. Ba celona. 1997:88. Una son isa, un ceño uncido, así como miles de su iles exp esiones ges uales que el ojo apenas si iene iempo de cap a , o man pa e de la comunicación no e bal en odas las sociedades humanas (Hall 1973 y 1989; Da is, 1998; Knapp 1985; Poya os 1994). Es e aspec o del es udio an opológico y psicológico, englobado bajo el í ulo de kinésica, cons i uye o o de los muchos ma ices de na u aleza isual que pa icipan en la cons ucción de la cul u a, y, po más que in en emos a ina en su desc ipción, no puede se e lejado po el ex o, pues es cla amen e de na u aleza isual. 4) GRUPO CUARTO: (Medio ambien e) (Fig 3). * 4.1) "Allí es aba: azul y anquilo, y le aleg aba e lo después de an o iempo. Comp endió que en aquellos dos años había es ado siemp e echando algo de menos, y aho a sabía lo que e a: ¡Ho izon es...! SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 Fig. 3. Paisaje (Huel a) 16  TOMÁS LLORET MARÍN Sal o en la laguna, en pocas pa es de la sel a podía encon a se con un campo de isión que alcanza a más allá de los doscien os me os. El mu o de ege ación co aba la is a, y con el iempo se pe día la noción de lejanía; se ol idaban las anchas llanu as; la inmensidad del océano y la línea del ho izon e bajo la que se ocul aba el sol". Albe o Vázquez-Figue oa. Tie a i gen. Plaza y Janes Edi o es. Ba celona. 1986:153. * 4.2) "Llegó al con encimien o de que enía que abando- na de inmedia o aquella ab umado a jungla y encon a ho izon es abie os, o acaba ía po ol e se comple amen- e loco, pues o que sen i se a apado en un limi adísimo espacio en el que cada á bol e a igual a o o á bol, cada hoja semejan e a o a hoja, y cada liana an a enazan e como o a liana, sabiendo que po mucho que a anza a el paisaje con inua ía siendo el mismo, cons i uía, sin duda, una p ueba excesi a pa a alguien an acos umb ado a la libe ad como Cien uegos". Albe o Vázquez-Figue oa. Cien uegos!!. Ca ibes. Plaza & Janés edi o es. Ba celona. 1992: 105. * 4.3) "Me cons a que la conduc a de los homb es es siemp e la misma, pe o aquí es dis in o el paisaje, y en es e caso ese «paisaje» in luye de o ma decisi a sob e esas conduc as. Hay demasiadas ie as í genes, demasiados sal ajes y demasiadas iquezas ocul as, y no esul a ácil dis ibui odo ello con es ic a jus icia, eco dando, an e odo, que Dios y la Co ona deben se siemp e los más bene iciados". Albe o Vázquez-Figue oa. Cien uegos V. B azo ue e. Plaza & Janés edi o es. Ba celona. 1992:187. * 4.4) "A ena blanca, ama illa en el Djou ab. Neg a, ojiza, azulada en el Tibes i. C is alina, g uesa, ondulan e como olas, en el Ennedi. Ab asado a al mediodía, cálida en la noche. Gélida al amanece . Un a enal de dunas es un gigan esco desie o es ic o y acío. Pa a se llenado con igo mismo. Tus pensamien os. Y us sen imien os. El ho izon e inmenso, lejano, dis an e se pie de allá donde us ojos no alcanzan más. Y aún más allá, se p olonga sin lími es. El en o no ca ece de o o ado no que la p opia b u alidad de su belleza desnuda, mue a de ida animal o ege al. Pied as, ocas, a ena y ien o. Donde in ensa y p o undamen e e encuen as a i mismo". Ja ie Na . Viaje al desie o. Edi o ial Ma ínez Roca. Ba celona. 2000:85. * 4.5) "Es di ícil comp ende po qué, pe o igual que el sol a i a el espí i u y la llu ia lo en is ece, el ien o siemp e lo inquie a y pe u ba". Ma ilde Asensi. Iacobus. Plaza & Janés Edi o es. Ba celona. 2002:184. Es e cua o g upo se inicia con es ci as de Vázquez-Figue oa (4.1; 4.2; y 4.3), que como hab án comp o- bado son simila es en con enido. Coloca a es e excelen e comunicado en p ime luga y p esen ando documen os análogos, iene una explicación de índole a gumen al y emá ica. En el plano a gumen al, he SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 Fig. 4. Mezqui a de Damasco TEXTOS VISUALES EN ARQUEOLOGÍA  17 pensado que una ei e ación elacional pod ía acili a aún más la comp ensión de es os aspec os'. Con espec o al con- enido emá ico he encon ado en sus nume osas no elas, y en de ini i a en su pensamien o, una con inuada labo de in e ogación ace ca del medio ambien e, del paisaje y su co espondien e in luencia sob e el compo amien o indi i- dual y social. P eocupación que en é minos a queológicos y en lo que espec a al es udio cul u al compa o con él. Pe o, una ez más, el papel no es capaz de ep oduci la eno me a iabilidad del medio ambien e, sino más bien concep uali- zaciones o ca ego izaciones del mismo. Las es ci as alu- didas se uni ican bajo un único concep o de "sel a", con sus consiguien es inculaciones de "espacio sin ho izon es", "mu o de ege ación que co a la is a", " ie a i gen", e c. Son po an o, concep os ex uales ap io ís icos, que se nos dan ya cons uidos, ce ados y limi ados en sus posibilidades de in e ogación, pues sob e ellos no podemos ealiza nue os análisis apa e de los que nos son dados, ya que el documen o o iginal (al se una expe iencia isual di ec a) no se nos en ega. El epíg a e 4.4., con iene undamen os simila es a los co espondien es a los pun os p eceden es, aunque como an í esis. Aquí "el ho izon e inmenso, lejano, dis an e, que se pie de y p olonga sin lími es" del desie o, se con apone a la isibilidad limi ada de la jungla. Po úl imo, en el agmen o 4.5., Ma ilde Asensi nos habla del ya an manido ema de la in luencia climá ica sob e los sen imien os y el compo amien o de los indi iduos y de los pueblos. Las in luencias climá icas y los enómenos es acionales son undamen almen e senso iales, en el que la isión juega un papel p imo dial ene! econocimien o de ales exp esiones. Los concep os de "llu ia", " ien o", "sol" o "p ima e a", se de inen con iluminaciones, mo imien os, ans o maciones y elemen os que les son p opios y de inido es. 5) GRUPO QUINTO: (A qui ec u a) (Fig.4). * 5.1) " »No enía elección, gene al, no enía elección, ¿lo comp endes? Si no quie es que uel a la cigüeña, ienes que des ui el nido. »Es cie o, he des uido una ma a illa, pe o ¿quién me impide econs ui , llegado el momen o, un edi icio más g ande y admi able aún? Pe o en e an o he des uido ambién el símbolo de Pe sia y de sus eyes y he demos ado a los g iegos y a los bá ba os de odo el mundo quién es el nue o amo y seño ; he demos ado que el pasado es á mue o, es ceniza, y que nace una nue a e a. E a he moso, gene al, demasiado he moso, y po eso e a demasiado pelig oso deja lo en pie". Vale io Massimo Man edi. Aléxand os. El con ín del mundo. Edi o ial G ijalbo. Ba celona. 1999:149. 3. Con espec o a la línea de ho izon e y a su isibilidad, Vázquez-Figue oa in oduce e lexiones simila es con espec o al desie o en "Tua eg" y "A ena y Vien o". SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 24  TOMÁS LLORET MARÍN a queológicas en na aciones ex uales supone una " ansus anciación", p oduce una e dade a "mu ación de sus ancia o de ma e ia de la exp esión" (Gube n 1987:52). Un yacimien o a queológico cualquie a, una nec ópolis, una asija, un san ua io o una es uc u a po ua ia, e mina án ans o mando su cualidad isual o igina ia en un documen o esc i o más o menos elabo ado. Aquello que inicialmen e se en endía isualmen e concluye codi icado en un discu so e bal. Dicho discu so iende a in e p e a ( ans o ma ) las e idencias ma e iales en unción de unos in e eses a gumen ales o eó icos, ob iando con la " ansus anciación" o os elemen os po la imposibilidad de egis a con palab as odo el con enido de las es uc u as aludidas. La imagen es el único sis ema ac ual de egis o y ansmisión de in o mación que nos pe mi e la in e mediación exp esi a más obje i a, pues o que en e el e e en e y la ep esen ación hay un meno g ado de in e p e ación que con el ex o 8 (Moles 1974). La cualidad sin é ica del ex o y la analí ica de la imagen, las a a é en el segundo ejemplo del apa ado 3. 3. El lenguaje esc i o a o ece el pensamien o lineal, mien as que el isual p omue e un pensamien o global y idimensional (Gube n 1987:51). La lec u a y la esc i u a se p oducen en el iempo y, po consiguien e son p ocesos secuenciales, que exigen un análisis g amá ico y lógico, a o eciendo de es e modo el azonamien o deduc i o. La imagen, po el con a io, se cap a globalmen e y acili a la conexión cogni i a de los elemen os ep esen ados, acili ando en muchas ocasiones el pensamien o induc i o. 4. El lenguaje esc i o p i ilegia los hechos, mien as que el isual p i ilegia el con ex o. Es deci , la palab a explica o desc ibe hechos y acon ecimien os, po el con a io, la imagen mues a si uaciones y elaciones en e los elemen os exhibidos. 5. La al abe ización ex ual es ap endida desde la in ancia, la isual es casi inexis en e. A lee y esc ibi , así como a in e p e a el con enido de un ex o nos enseñan en los p ime os años de nues a ida. Pos e- io men e, el lenguaje p opio de cada ciencia, se adquie e median e un ap endizaje imi a i o den o de cada disciplina. Lee co ec amen e imágenes y se capaces de cons ui las, son enseñanzas an especí icas que sólo algunas disciplinas es án en condiciones de impa i las como asigna u as. La escasa o mación icónica del in es igado legi ima su pensamien o, se es más cien í ico si se esc ibe con le as que con píxeles. Es as di e encias analizadas, que son an elemen ales, bas an pa a da nos cuen a de que "el discu so no es an sólo un medio u ilizado po el in es igado pa a expone las explicaciones del pasado; la misma es uc u a discu si a u ilizada —la na ación— de e mina el modo de o ganiza el pasado y de p oduci su in eligibilidad" 9 . Ine i ablemen e, el lenguaje esc i o in luye en la o ma en la que la His o ia se cons uye, y puede, incluso, de e mina lo que el cien í ico hace (Gu ié ez 1998:24-26). De los muchos aspec os cons i u i os de la cul u a que se elabo an, explican y ansmi en de un modo isual, he epasado ocho de ellos en es a ex ensa in oducción. Po ello, en el siguien e apa ado me ocupa é p incipalmen e de undamen a el empleo del ex o isual de o ma p ác ica, jus i icando así mi p ocede a lo la go de la in oducción y explicando, al mismo iempo, las implicaciones que dichos aspec os ienen pa a la in es igación a queológica. 8. En a ias ocasiones (Llo e 1999, 2000 y e.p) he de endido el egis o en ídeo de las exca aciones a queológicas, pues o que hoy es posible que no a endamos a cie os aspec os de la misma, que en un u u o pueden se ecupe ados isualmen e. 9. Según señala Vázquez Ga cía, ci ado po Mo ales (1995:183). SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 TEXTOS VISUALES EN ARQUEOLOGÍA  25 2. ALGUNOS EJEMPLOS No odos los casos isuales que descub imos en las ci as mos adas son aplicables a la A queología. Muchos de ellos son i ecupe ables po su p opia ansi o iedad y, o os muchos, p esen an una ecupe ación ealmen e di icul osa. Pe o aún así, es posible esca a e indaga en muchas de es as cues iones. A con inuación oy a p esen a dos casos p ác icos en los que la imagen esul a imp escindible pa a la in es igación. Pasa emos así, de una discusión undamen ada en la e ó ica, a una a gumen ación basada en e idencias isuales, con i mando a i ma i amen e la hipó esis que habíamos plan eado inicialmen e. Es deci , demos a é que a a és de la imagen el a queólogo puede in e i in o mación de ca ác e his ó ico, que no puede se a ada ni encon ada en un esc i o a queológico. 1) Ejemplo p ime o Re omamos de nue o la igu a 7, que ue p esen ada en el g upo oc a o de la in oducción como eje cicio p ác ico. Mues o en p ime luga es a igu a pa a descub i con ella cómo unciona la in o mación isual y has a qué pun o es esencial en cualquie p oceso de in es igación his ó ico. Pa a log a es e obje i o les he men ido, an o la desc ipción ex ual que acompañaba a es a imagen ("cemen e io municipal de Alme ía"), así como la p opia imagen han sido alseadas. Veamos, una a una, las azones de es e p ocede . En p ime luga es necesa io des ela la in luencia que sob e el lec o ha enido la desc ipción ex ual que acompañaba a la o og a ía, pues así pod emos explica cómo se ha p oducido la lec u a de la imagen. La desc ipción "cemen e io municipal de Alme ía", nos ha p opo cionado una in o mación inicial sob e el con enido de la misma. La palab a "cemen e io" nos ha p opo cionado la in o mación uncional y, siendo un é mino gené ico, necesi a de una nue a ca ego ización pa a limi a su signi icado. En es e caso, el p ime apellido le ha co espondido al é mino "municipal", que nos ha p opo cionado la in o mación sob e su i ula idad. Aún así, la inde e minación de la desc ipción es ele ada, po lo que ha sido necesa io añadi una nue a alo ación, de "Alme ía", que de ine su localización geog á ica. Aho a paseamos nues a is a sob e la imagen, ya que los da os ex uales nos han p edispues o a complemen a la in o mación disponible. Combinando la documen ación ex ual con la isual, in e imos que el cemen e io ha de se c is iano, pues hay c uces sob e muchas de las umbas, y si un cemen e io es de i ula idad pública, y al mismo iempo es á si uado en Alme ía, lo más p obable es que pe enezca a al con esión eligiosa. De es a o ma, he demos ado a ias de las ase e aciones que he de endido en es as páginas. Po una pa e la suplemen a iedad del ex o y la imagen en el conocimien o humano. Po la o a, cómo sob e una o og a ía se ha ex aído in o mación, se ha ealizado sob e una imagen una lec u a isual, pa a comple a unos da os p e ios de na u aleza ex ual. En ningún momen o el apela i o de "c is iano" igu ó ex ualmen e en es e esc i o, és a ha sido una in o mación implemen ada desde una pe spec i a isual. En la igu a 8 pueden obse a , ya sin engaño, la imagen o iginal an es de su manipulación, que co esponde al cemen e io de la ciudad de Fez, en Ma uecos. Sólo quienes hayan enido un conocimien o isual del cemen e io de Alme ía, p e io a es e ejemplo y a su ca ego ización e bal median e el empleo de un pie de o og a ía, es a ían en condiciones de des ela el e o in oducido. También de es e o ma demos amos, al como le ocu ió a Thesige (1.2), que la expe iencia isual di ec a, es en muchas ocasiones una expe iencia p e ia a la " ansus anciación" ex ual. Den o de es a e lexión, aún nos queda un úl imo análisis. Si hubiese decidido p esen a es e mismo pie de o og a ía con la igu a 8, en ez de habe lo hecho con la igu a 7, p obablemen e, las conclusiones hab ían sido muy di e en es. En es a nue a si uación la in o mación ex ual hab ía en ado en con lic o con la isual. Posiblemen e hab íamos caído en la cuen a de que la o ien ación de las umbas gua da un SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 26  TOMÁS LLORET MARÍN é n -• Fig. 8. Cemen e io de Fez. (Ma uecos). Fig. 9. Cemen e io de Qa a Quzaq (Si ia). pa ón cons an e y egula , que se incula a una p esc ipción islámica. Y sob e odo, hab íamos no ado la ausencia de una iconog a ía y simbologías p opiamen e c is ianas (las c uces). De nue o, comp obamos cómo la in o mación isual puede llega a o ma juicios y c i e ios, que incluso pueden con adeci la in o mación que se p esen a ex ualmen e. Aún en el ejemplo o iginal, pod íamos habe no ado la disco dancia en e el elemen o c is iano y el islámico de la igu a 7, pe o se nos ha p opo cionado un da o isual inicial (las c uces), que unido a la mayo e acidad concedida a la palab a (cemen e io municipal de Alme ía) ha hecho que demos po buena la in o mación acili ada. Un indicio más con el que a i ica nues a escasa p epa ación pa a la lec u a de documen os isuales (pun o 5 del epíg a e 1). Pa a segui p o undizando en la impo ancia de la in o mación isual, y pa a conoce cómo la palab a es gené ica y la imagen conc e a, end emos que cen a nos en una nue a imagen, la igu a 9. El con enido de és a, queda ía ex ualmen e ca ego izado como "cemen e io islámico en Qa a Quzaq (Si ia)". Es es a una gene alización an ing a a, que anula po comple o el medio ambien e (g upo cua o), el con ex o (g upo sex o), los obje os que con o man el cemen e io y que de e minan la es é ica de la co idianeidad (g upo sép imo) y que si en, asimismo, pa a es ablece la iden idad del g upo cul u al (g upo segundo); elimina ambién el ma e ial empleado, así como el a amien o espacial de cada uno de los elemen os usados en la cons ucción del cemen e io. Con es o no quie o deci que la palab a, con mayo es o meno es di icul ades, no pueda desc ibi es os aspec os, me e ie o más bien a su imposibilidad de desc ibi las sin que sea posible con undi lo con cualquie o o cemen e io islámico del mundo. La palab a puede desc ibi las mon añas si uadas al ondo de la imagen, pe o nunca nos da á a conoce sus onalidades, sus al u as espec i as y su elación espacial y de escala con el cemen e io. Tampoco conoce emos, po ejemplo, la posición exac a de cada pied a y su al u a. Aspec os és os que son únicos e i epe ibles, y son en de ini i a los que le con ie en la singula idad al egis o o og á ico, y que jamás la palab a (gene alización) pod á emeda . A es e p ime ejemplo, que aho a concluye, se le puede obje a su mayo p oximidad a la An opología Visual que a la in es igación a queológica, pe o con él hemos in en ado ilus a , an es que nada, la impo ancia de lo isual desde una pe spec i a amplia y gene al. T ans e i es as expe iencias a la A queología, sólo necesi an de la olun ad necesa ia pa a hace lo y de la de inición de un ma co me odológico adecuado, combi- nando las nue as ecnologías de la imagen ( ídeo digi al, o og a ía digi al y econs ucción idimensional). Es e es udio, po consiguien e, no queda aquí sólo como caso p ác ico o ejemplo, sino que posee sus implicaciones en la in es igación a queológica. ¿Si noso os hoy hemos ex aído unos da os isuales de unas es uc u as une a ias, no hab ían ob enido nues os an epasados, la mayo ía anal abe os y con más necesidades de compensa es a de iciencia in o ma i a, un conjun o mayo de da os sob e es e mismo ipo de es uc u as? Todos los p ocesos de asimilación o de di e enciación cul u al, de econocimien o é nico, SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 TEXTOS VISUALES EN ARQUEOLOGÍA  27 eligioso y e i o ial, basados en las nec ópolis que es udia la A queología, pueden se en endidos aho a como p ocesos isuales, y no ex uales como iene ocu iendo has a aho a. 2) Ejemplo segundo Abo damos a con inuación el es udio de un segundo caso con el que deseo comp oba dos cues iones. Po una pa e, quie o demos a ehacien emen e, y ya den o de un con ex o his ó ico, la u ilidad de la imagen en la in es igación Humanís ica. Po la o a, p opo ciona é algunas e lexiones con las que explica po qué el ex o puede se conside ado como una sín esis de conocimien os, y po qué la imagen c ea conoci- mien o his ó ico median e p ocesos que son básicamen e analí icos. Es as in enciones se conc e an en un caso p ác ico, en el cual analiza é y con on a é dos ipologías a qui ec ónicas de ca ác e eligioso, la mezqui a como edi icio ep esen a i o del islamismo, y la iglesia como cen o de cul o del c is ianismo. En un p ime luga , y basándome en un modelo hipo é ico, ensaya é el modo en el cual el ex o debe ía ecoge es as in es igaciones, así como ambién plan ea é las posibles imágenes que lo ilus a ían. Ya en segundo luga , es e p esupues o ex ual, nos si ua á en una posición óp ima pa a in oduci nue as imágenes con las que demos a la po encialidad analí ica del medio icónico. En el caso de en en a nos con di e sos esc i os que a asen es os edi icios eligiosos, ¿qué nos encon a- íamos en ellos? P obablemen e, lee íamos una in oducción pa a cada edi icio con sus icisi udes his ó icas, conoce íamos quién o denó su cons ucción y quienes di igie on las ob as. También se nos o ece ían di e sas desc ipciones a ís icas y a qui ec ónicas de los mismos, y algún que o o análisis de ma e iales. En una isión algo más p o unda, pod íamos encon a algunas e lexiones que nos in odujesen en sus dis in as uncionalidades y usos sociales, su in eg ación u banís ica y su alo pol ico o eligioso. Bajo una pe spec i a exclusi amen e a queológica, los ex os e leja ían las dis in as ases a qui ec ónicas de los inmuebles, las sucesi as ampliaciones y e o mas de los mismos, las écnicas cons uc i as empleadas y la p ocedencia de los ma e iales u ilizados, sus posibles pe íodos de abandono o des ucción. El ex o ambién asumi ía una p opues a con la que do a a cada uno de es os edi icios de una lec u a signi ica i a a ni el e i o ial, social y eligioso, elacionándolos con las no icias his ó icas ex uales que conse amos sob e dichos pe íodos, en un in en o de con i ma las o e u a las. Ine i ablemen e, es os ex os hab ían de acompaña se con di e sas ilus aciones. Las p ime as co esponde ían a las plan as de los inmuebles. En la igu a 10 p esen o la plan a esquema izada de una mezqui a bien conocida, la mezqui a de Ibn Tulun, en El Cai o. En la igu a 11, in oduzco, en es a ocasión, la plan a de la iglesia de San Ilde onso, de Se illa. Las plan as a qui ec ónicas que en ellas se mues an, son un cla o ejemplo del a amien o isual que el a queólogo ealiza sob e los da os con los que abaja. Es a o ma de p esen a la in o mación nos si e pa a conoce las dimensiones, escalas y posiciones de los elemen os es udiados. Comple ando la se ie de imágenes, se inclui ían algunas o as con de alles pa ciales de los edi icios y algunas pe spec i as gene ales de los mismos, como achadas o is as aé eas. Si acep amos es e modelo p esen ado como hipó esis pa a la e lexión, su ge inmedia amen e, una nue a cues ión a la que da espues a, ¿exis e alguna subo dinación o elación necesa ia en e la in es igación his ó ica y la o ma en la que és a se nos o ece? En el ex o se plasman los esul ados de la in es igación, no es, po an o, en un sen ido igu oso, el mé odo de in es igación 1 °. Con es o no quie o deci que un ex o se ea incapaci ado pa a p omo e in e ogaciones en el in es igado , o que con él no podamos ob ene 10. En un sen ido es ic o, sólo en las in es igaciones ilológico-a queológicas, el análisis ex ual es analí ico yen ellos coinciden análisis y sín esis. SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 ••• nn • n ••  •••111. n N / 0 S 10 1.-1.-/ 01 N igu a 16 Fig. 11. Plan a de la Iglesia de San Ilde onso. 28  TOMÁS LLORET MARÍN Fig. 10. Plan a de la mezqui a de Ibn Tulun. un ele ado po cen aje de nues a in o mación ac ual I . Más bien me inclino a a i ma que el ex o cons i uye una me a, una conclusión, o un p oceso inal, sob e el cual se di igen odas las mi adas de la in es igación (la ansiada me a de la publicación). Cada ez que un nue o lec o , que no ha enido una pa icipación di ec a en la in es- igación, e i e median e su lec u a un documen o en o ma de a ículo, monog a ía o memo ia, es á suje o a es p ocesos inhe en es a lo ex ual, y que po consiguien e, son ineludibles: el selec i o, el in e p e a i o y el lineal. El aspec o selec i o implica una elección y, al mismo iempo, supone un echazo. Si de una iglesia es udiamos sus écnicas cons- uc i as, p obablemen e, no se p oduci á un análisis del p og ama iconog á ico en ella con enido. Po lo an o, en el esc i o se e leja án, con mayo o meno ex ensión, aspec os di ec amen e elacionados con la edilicia del edi icio, ob iando las allas, los cuad os, la deco ación gene al y los e ablos. Po el con a io, la imagen no disc imina inicialmen e, a menos que se haga conscien emen e, los elemen os que debe egis a , y en una o og a ía, encon amos e lejados conjun amen e an o aspec os cons uc i os, como deco a i os, de iluminación, o de dis ibución espacial. El aspec o in e p e a i o hace e e encia al concep o de " ansus anciación" ya aludido, en cuan o supone una ans o mación más o menos p o unda de unas e idencias ma e iales. El in es igado p omue e la ans o mación de lo ísico, lo conc e o y lo obje i o, en an o en cuan o posee una exis encia ma e ial eal, en un código ex ual que, lógicamen e, ambién es selec i o. Es deci , la ma e ialidad es udiada se educe a ca ego ías ex uales que p oceden de una e minología écnica, de la expe iencia pe sonal, o de simples alo aciones que en ningún modo son plenamen e obje i as. Un ejemplo básico con el que ilus a es e aspec o, pod ía co esponde a una alo ación 11. De ninguna o ma niego la posibilidad analí ica y de in es igación del ex o esc i o, he de endido a lo la go de es e a ículo la suplemen a iedad de ambos sis emas cogni i os, y en mi ánimo sólo es á p esen e el in en a demos a cómo cada uno de es os medios exp esi os pe mi en es udia p oblemas his ó icos bajo pe spec i as comple amen e di e en es... y suplemen a ias. SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 TEXTOS VISUALES EN ARQUEOLOGÍA  29 de las dimensiones de la mezqui a de Ibn Tulun. En el ex o pod íamos encon a , a poco que apu ásemos la búsqueda, a i maciones ales como "...la g andiosa mezqui a de Ibn Tulun, comenzó a cons ui se...". En la plan a de la misma ( igu a 10), se mues a la escala g á ica del edi icio, con lo cual la ca ego ización e bal "g andiosa" es supe lua, y como in e p e ación que es, puede p oduci una mayo g ado de con usión e inde e minación que su co espondien e icónico 12 . El aspec o lineal del ex o (pun o 3 del epíg a e 2), nos iene a deci que odo esc i o es á es uc u ado empo almen e y su acceso debe p oduci se median e dis in as e apas comp ensi as. José Luis Escacena (2000:37-46) se cues ionaba la causa po la cual los a queólogos endemos a di idi las cul u as que es udiamos en es es adios o ases e olu i as (po ejemplo, B once Final 1,11 y III). Sin da la al e na i a como cie a, insinuaba que la di isión ipa i a de una cul u a dada, podía undamen a se en la p opia biología animal (in ancia/madu ez/senec ud). Más no nos hemos pe ca ado aún de la in luencia del ex o en es as cues iones. El esc i o se es uc u a, igualmen e, en es ases, una in oducción, un con enido o desa ollo y una conclusión. El ex o esc i o, po su p opia dimensión empo al, p edispone la men e del in es igado , habi uado a cumplimen a y ansi a po dichas ases, a concebi el iempo en un sen ido lineal. No puede en ende se una ase B, si p e iamen e no exis e una ase A. El ex o, po consiguien e, a o ece la linealidad y la empo alidad de la his o ia l '. Una imagen, sea cual sea, al cap a se en un golpe de is a es, en es e sen ido, global y a empo al, no necesi a de una ansición p e ia pa a su en endimien o. Es os es aspec os analizados son los que nos lle an a conclui que el ex o esc i o es "sin é ico". En an o en'cuan o el ex o supone una selección, una in e p e ación y una ecupe ación de los da os lineal y o ien ada, cons i uye un compendio de sabe es y sob e odo una "sín esis", pues elimina o os muchos aspec os del documen o o iginal en unción de de e minados in e eses de la in es igación o de la accesibilidad a la in o mación. P ueba de que el ex o a queológico es sín esis, la encon amos en las cons an es isi as a los ondos de los museos, que se hacen necesa ias, cada ez que un in es igado quie e complemen a su abajo o inicia nue as pesquisas. En de ini i a, el ex o ansmi e mucha in o mación y es de suma u ilidad en la in es igación his ó ica, pe o en con adas ocasiones ope a a un ni el analí ico. Co esponde aho a a on a una e lexión pa alela sob e las imágenes que acompaña ían a es os supues os ex os. Es as igu as, como ya comen amos, consis i ían en las plan as de los inmuebles y algunas o as en las que p esen a aspec os pa ciales de los mismos o de conjun o. Es con enien e ambién p egun a nos sob e la unción o unciones que cumpli ían es as ilus aciones. Pe o las bondades analí icas que he p edicado pa a la imagen, no se encuen an con empladas en es as imagina ias publicaciones. Las igu as asociadas a es os ex os son imágenes que cumplen esencialmen e una unción os ensi a (Gube n 1987:52), es deci , se p esen an pa a con i ma que aquello que se mani ies a en el ex o median e palab as, es cie o y posee una exis encia eal. En es e caso, las imágenes es án some idas y subo dinadas al esc i o, cumpliendo una simple labo pasi a de acompañamien o y con i mación. No uncionan ac i amen e en la discusión ex ual y no implican una dimensión analí ica que suplemen e lo que el ex o dice 14. La imagen ac i a y analí ica supone en p ime luga una ac i ud del in es igado , ya que al se un documen o menos in e p e a i o que el ex o, nos pe mi e es udia o as dimensiones de la cul u a obje o de es udio como si de un documen o p ima io se a ase. Sob e las igu as 10 y 11, podemos ex ae o os da os mucho más en iquecedo es que unas simples o ien aciones o dimensiones. En es os edi icios, y en 12. La plan a de un edi icio ambién es una in e p e ación, aunque la mediación exis en e en e el p opio e e en e y la abs acción plás ica supone una meno in e e encia en el plano exp esi o y documen al, con espec o al ex o. 13. En el ondo, y es o es una opinión comple amen e pe sonal, c eo que es a linealidad y empo alidad del ex o ha a o ecido la c eencia en el p og eso humano. 14. Obsé ese como las p ime as nue e imágenes p esen adas en es e a ículo, poseen una in encionalidad pa icipa i a y ac i a en el con ex o del esc i o. SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 Fig. 12. Pe spec i a del pa io de la mezqui a. Fig. 13. Vis a longi udinal de la sala de o ación. 30  TOMÁS LLORET MARÍN la di ección que indican las lechas, he si uado a ias cáma as con las que ep oduci las pe spec i as isuales del in e io de los mismos desde dichas posiciones. La igu a 12 I5 ep oduce una pe spec i a de la mezqui a desde el pa io, poco después de ing esa al mismo po la pue a no e. La 13 mues a una is a longi udinal de las na es que componen la sala de o ación, mien as que la igu a 14 es una pe spec i a ans e sal de la misma es ancia. La úl ima de las imágenes co espondien es a la mezqui a ( igu a 15), ep oduce el in e io de la sala de o ación, en di ección su . Las igu as 16y 17, po el con a io, mues an el in e io de la Iglesia de San Ilde onso inmedia amen e después de accede al in e io del emplo. Tomando como base es as imágenes, aplica emos sob e ellas un p oceso analí ico que nos pe mi i á o mula una se ie de p egun as que encon a án sus opo unas espues as en el p opio documen o. Es as conclusiones, adecuadamen e in eg adas en un p oblema his ó ico, nos pe mi en comp ende de e minados p ocesos cul u ales desde una pe spec i a comple amen e no edosa, pues, lógicamen e habían sido ob iadas po los ex os. En p ime luga , las dos plan as así como las igu as 12y 16, nos si en, as una de allada obse ación, pa a comp ende la p ime a di e encia a ni el isual exis en e en e ambos ipos de edi icios. En ellas ( igu as 10 y 12) se puede co obo a cómo el acceso a la mezqui a desde la ía pública es g adual, mien as que en la iglesia ( igu as 11 y 16) la ansición en e espacio p o ano y sag ado es b usca. El pa io de la mezqui a, como espacio abie o, in eg a al cielo como pa e cons i uyen e de la cons ucción. Po el con a io, en el momen o que un iel c is iano en a en una iglesia, pie de odo con ac o senso ial y isual con el ex e io . Cuando se ing esa en la iglesia ( igu a 16) el mo imien o y la isión es án condicionados po un eje axial que conec a la en ada con el ábside y el al a de celeb ación. Es e e ec o isual concen ado en un pun o se ha ep oducido en la igu a 18. En el pa io de la mezqui a la a ención isual es á menos concen ada, y exis en a ios ocos señalados en la igu a 19. T aspasado el pa io, y cumplidas las p esc ipciones de pu i icación, el musulmán se di ige a la sala de o ación, si uada al ondo del edi icio. Allí, exis en a ias posibilidades pa a es ablece más de una línea de a ención isual ( igu as 13, 14 y 15), que se ecogen en las igu as 20, 21 y 22. En las na es la e ales de la iglesia, cuando és as exis en, se p oduce un p oceso 15. Todas las imágenes co espondien es a es a mezqui a son econs ucciones idimensionales ealizadas según la in o mación a qui ec ónica disponible. En ellas no he a endido más que a de e minados aspec os a qui ec ónicos elacionados con el asun o que aquí analizo. Po lo an o, no exis e una in ención po ep oduci en es as econs ucciones las deco aciones y los ma e iales del edi icio al como son ealmen e. SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 11> TEXTOS VISUALES EN ARQUEOLOGÍA  31 Fig. 14. Vis a ans e sal de la sala de o ación.  Fig. 15. Vis a en di ección su de la sala de o ación. Fig. 16. Pe spec i a de la na e cen al de la Iglesia  Fig. 17. Pe spec i a de la na e la e al de la Iglesia de S. Ilde onso.  de S. Ilde onso. de acumulación de la a ención ocal, simila al es udiado en la na e p incipal ( igu as 17 y 23). Es as cues iones de na u aleza isual y de concen ación de la a ención, es ablecen ac uaciones comple amen e di e enciadas. La a ención única en un pun o (sob e el o ician e) del c is ianismo con as a con una a ención más dispe sa de la mezqui a, en ella no exis e un pun o, sino múl iples pun os de a ención isual. Cuando con on amos ex ualmen e los dos concep os eligiosos es udiados, apa ecen siemp e en en ados po el dogma (la acionalidad del ex o imp eso). C eo que las di e encias en e ambas o mas de en ende la eligiosidad, se basan mucho más en aspec os de ca ác e isual de lo que en un p incipio se piensa. El Islam y el C is ianismo c een p o undamen e se pos u as i econciliables, pues el mensaje e elado que ansmi e cada una de es as eligiones, en an o en cuan o p e ende se la e dad única, les obliga a exclui cualquie isión al e na i a. Lo que en un p incipio pudie a pa ece un p oblema de doc ina ( eligiones que bajo un a en o y p o undo análisis compa a i o p oclaman unas c eencias muy simila es) pudie a esul a se más bien un con lic o en la mane a en la que se conc e a el i o. Es os i os, que desde la in ancia has a SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 32  TOMÁS LLORET MARÍN Fig. 18. Pun o de a ención isual cen al co espon-  Fig. 19. Pun os de a ención isual dispe sos co es- dien e a la igu a 16.  pondien es a la igu a 12. Fig. 20. Pun os de a ención isual dispe sos co es-  Fig. 21. Pun os de a ención isual dispe sos co es- pondien es a la igu a 13.  pondien es a la igu a 14. la mue e son cons an emen e epe idos, con o man un hábi o isual en el c eyen e, que de e mina las expec a i as que se han de cumpli . El musulmán en ende á el cul o sin di igi la mi ada a un pun o conc e o, único y p ede e minado, el c is iano, po el con a io, no pod ía asis i a su li u gia sin ocaliza , sin di igi y cen a su a ención en un pun o ya p e is o. Si es e pun o no se diese, el c is iano no sab ía qué hace , se mos a ía deso ien ado e impo en e an e la deidad. A la pos e, sin g andes uidos pe o con la cons ancia que o o ga la co idianeidad, se á la incompa ibilidad " isual" del cul o, la que de e mine, en g an medida, las disc epancias espec i as con su oponen e eligioso 16. 16. Sob e es os aspec os isuales en las mezqui as y en las iglesias, así como de su e olución his ó ica y a qui ec ónica, es amos ac ualmen e elabo ando un ídeo cien í ico y o o documen al, en colabo ación con di e sas ins i uciones. SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01 TEXTOS VISUALES EN ARQUEOLOGÍA  33 Fig. 22. Pun os de a ención isual dispe sos co es-  Fig. 23. Pun os de a ención isual cen al co es- pondien e a la igu a 15.  pondien es a la igu a 17. 3. CONCLUSIÓN El ex o a queológico se piensa a sí mismo en su p opia uni e salidad e in alibilidad, más úl imamen e se comienza a plan ea una isión complemen a ia (que no al e na i a) a la His o ia ex ual, cuya base se encuen a inme sa en la in es igación con imágenes. La in luencia del cine como medio di ulga i o de la his o ia (Duplá e I ia e 1990; Lillo 1994) y como medio de in es igación (Rosens one 1997) pueden se un ejemplo de es e nue o mo imien o. Las e lexiones, ya den o de la A queología, que se es án iniciando sob e la impo ancia de la imagen han sido sin e izadas y ecogidas po Molyneaux (1997). S ephanie Mose (1998) indaga sob e la o ma en la cual las c eencias sob e el pasado se han ido plasmando a lo la go del iempo en imágenes. En España no podemos pasa po al o los es ue zos de Rica do Olmos (iconog a ía-CSIC) y Césa Ca e as (mul imedia e in e ne -U0C) po in eg a el es udio de la imagen como un elemen o cons i uyen e más de nues a disciplina. Es e abajo, ha p e endido se una modes a apo ación más a es a nue a o ma de en ende la A queología. A lo la go de es as páginas, he in en ado demos a que, a a és de las imágenes, se puede inicia una e dade a in es igación isual que suplemen e la in o mación y las posibilidades del esc i o. La imagen, hoy, nos pe mi e un g ado de expe imen ación p ác icamen e ilimi ado, con su uso podemos in en a ecupe a los alo es isuales del pasado, p egun ándonos sob e sus signi icados y su in luencia en la ans o mación cul u al. Ac ualmen e, es amos en condiciones de ans e i buena pa e de la in o mación ex ual que gene a la A queología, en " ex os isuales", es udiando de es e modo, una g an a iedad de componen es cul u ales que has a la echa habían sido igno ados. Se ab e así, un nue o mundo casi inago able en la in es igación a queológica, que denomino bajo el é mino de "A queología Audio isual" 17 17. La "A queología Audio isual - ha sido de inida, po el momen o, sólo como écnica audio isual que engloba y es udia cualquie exp esión icónica, ya sea és a ija ( o og a ía, dibujo, imagen sin é ica) o en mo imien o ( ídeo, cine o mul imedia). Ac ualmen e es amos abajando, con es a base écnica, en la de inición me odológica y eó ica de la "A queología Audio isual". SPAL 12 (2003) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2003.i12.01