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El holocausto del periodismo baenense

Expósito Extremera, Francisco Miguel

Abstract

El golpe de Estado de Francisco Franco en 1936 desencadenó una persecución de periodistas que se vieron vinculados al bando nacional o al republicano. Tres grandes articulistas de Baena, un municipio de Córdoba (España), sufrieron fatales consecuencias. Antonio Bermúdez Cañete, corresponsal de El Debate en la Alemania nazi, enviado especial a la guerra italoabisinia y diputado en 1936 por la CEDA, fue asesinado ese año en la Checa de Bellas Artes de Madrid. Fernando Vázquez Ocaña, diputado socialista en 1933, portavoz del consejo de ministros de Juan Negrín, biógrafo de García Lorca, tuvo que exiliarse en 1939 y no regresó jamás a España. Manuel Piedrahita Ruiz, que estudió en la escuela de periodismo de El Debate y dirigió periódicos en Zamora, Jaén y Baena, fue asesinado en Baena por los republicanos. El autor analiza el exterminio de algunos de los grandes periodistas andaluces del primer tercio del siglo XX y las consecuencias del levantamiento militar en otros profesionales vinculados a la prensa local y nacional.

Full text

20/2/2016 El holocaus o del pe iodismo baenense ins i ucional.us.es/ambi os/ F ancisco Expósi o Ex eme a exposi o@co doba.elpe iodico.com English Ve sion: The holocaus jou nalism o Baena in 1936 Resumen El golpe de Es ado de F ancisco F anco en 1936 desencadenó una pe secución de pe iodis as que se ie on inculados al bando nacional o al epublicano. T es g andes a iculis as de Baena, un municipio de Có doba (España), su ie on a ales consecuencias. An onio Be múdez Cañe e, co esponsal de El Deba e en la Alemania nazi, en iado especial a la gue a i aloabisinia y dipu ado en 1936 po la CEDA, ue asesinado ese año en la Checa de Bellas A es de Mad id. Fe nando Vázquez Ocaña, dipu ado socialis a en 1933, po a oz del consejo de minis os de Juan Neg ín, bióg a o de Ga cía Lo ca, u o que exilia se en 1939 y no eg esó jamás a España. Manuel Pied ahi a Ruiz, que es udió en la escuela de pe iodismo de El Deba e y di igió pe iódicos en Zamo a, Jaén y Baena, ue asesinado en Baena po los epublicanos. El au o analiza el ex e minio de algunos de los g andes pe iodis as andaluces del p ime e cio del siglo XX y las consecuencias del le an amien o mili a en o os p o esionales inculados a la p ensa local y nacional. Palab as cla e Pe iodismo, pe iodis as, Segunda República, F anco, holocaus o, Baena. Abs ac A hun o jou nalis s linked o he na ional band o he epublican one was unchained in 1936 by he F ancisco F anco’s mili a y coup. Th ee impo an columnis s om Baena, a illage in Co doba (Spain) su e ed disas ous consequences. An onio Be múdez Cañe e, co esponsal om El Deba e en la Alemania nazi, special co esponden in he I aloabisinian wa and CEDA dipu y in 1936 was assisina ed in ha yea in he Checa o Bellas A es in Mad id. Fe nando Vázquez Ocaña, socialis depu y in 1933, spokespe son o he Minis e s council o Juan Neg ín and Ga cia Lo ca’s biog aphe , wen in o exile in 1939 and he ne e came back Spain. Manuel Pied ahi a Ruiz, who s udied in he jou nalism school o El Deba e and managed newspape s in Zamo a, Jaén and Baena, was assassina ed in Baena by he epublican side. The au ho analyses he ex e mina ion o some o ele an Andalusian jou nalis s in he i s hi d o wen ie h cen u y and he mili a y up ising consequences e lec ed in o he p o essionals linked o local and na ional p ess. Keywo ds Jou nalism, jou nalis s, Second Republic, F anco, holocaus , Baena. 0. INTRODUCCIÓN ¿Qué piensa si un día le dicen que iene que op a po un camino o po o o y sabe que la decisión que ome le sepa a á de algunos de sus amilia es y de sus mejo es amigos? Y, lo peo de odo, en esos momen os no gobie na la ley, sino la descon ianza, el miedo y la enganza. En 1936, el año que comenzó a sepul a se la libe ad de exp esión en España, es pe iodis as de Baena (Có doba) ue on en e ados: An onio Be múdez Cañe e, Manuel Pied ahi a Ruiz y Ramón de P ado San aella. O os sob e i ie on, po que pudie on escapa (Fe nando Vázquez Ocaña), encon a on la ayuda de alguna pe sona pa a sal a se (An onio de los Ríos) o ambién hubo quien se alió desde los inicios con el mo imien o golpis a (Daniel Aguile a Camacho). Todos e an baenenses. La his o ia del pe iodismo aún iene una deuda con ellos. 1/12 Lo que ocu ió en Baena el 28 de julio de 1936 es uno de los g andes d amas de la his o ia de España, un au én ico holocaus o. Un jo en abogado, Manuel Cubillo Jiménez, pe dió a su muje y a es hijos en el asilo de San F ancisco, íc imas del bando epublicano (1). E a la eacción an e la ma anza de decenas de ob e os ese mismo día en la plaza del Ayun amien o po el bando nacional. Poco después de la agedia del 28 de julio de 1936, Queipo de Llano jus i icaba la ep esión en un discu so p onunciado el 31 de julio: “(…) No hay duda que Có doba es á ce cada y p óxima a cae en manos del enemigo. ¡Qué ho o ! Pe o no ha sido sólo po ese lado, sino que aye mismo ope a on ambién los soldadi os de Có doba hacia Baena, en donde los ma xis as han come ido e dade os ho o es, c ímenes mons uosos que no se pueden ci a po no desp es igia a nues o pueblo, y p oduje on después de se omada Baena el cas igo que es na u al cuando las opas es án poseídas de la indignación que p oducen esos c ímenes. Bas e deci que se encon a on a ios niños colgados de las en anas po los pies (…)” (ABC, 1-8-1936). La ba ba ie ue p ac icada po los dos bandos, aunque uno ue condenado en onces y o o eco dado como ejemplo de la c uzada con a el comunismo. Mien as los e ibles hechos ocu idos en el asilo de San F ancisco ue on u ilizados po la p opaganda anquis a pa a denuncia la iolencia del bando epublicano, desde pe sonajes unidos al égimen dic a o ial como Queipo de Llano, José Ma ía Pemán o el nazi Goebbels, se ocul aba el d ama que causa on los golpis as du an e la gue a y la c uel posgue a, que p ac icó la eliminación selec i a y la humillación de aquellas pe sonas que u ie on algún amilia señalado en la República o e an íc imas de cuen as pendien es po cues iones pe sonales. Algunos baenenses, que es aban bien posicionados socialmen e, no u ie on esc úpulos e inc emen a on sus bienes acapa ando los que le ue on a eba ados a los epublicanos. La ci a de íc imas mo ales nunca se conoce á con exac i ud. La úl ima ap oximación la hizo A cángel Bedma manejando dis in as uen es (2). El his o iado jiennense es ima que la ep esión anquis a ocasionó la mue e de 361 en Baena du an e la gue a, a los que hay que uni 43 usilados en la posgue a, 18 allecidos en cá celes y ba allones de abajado es y 14 en campos nazis. A es as íc imas mo ales hay que añadi aquellos que su ie on dis in as penas en cá celes, que ascendie on a 125; en ba allones, que ue on 172 o en campos de concen ación, 36. Además, los jueces mili a es pidie on in o mes en la posgue a de 202 baenenses y 199 se ie on some idos a expedien es de incau ación de bienes y de esponsabilidades polí icas. Asimismo, si úa en 99 los mue os inculados al bando nacional. Resul a cu ioso que has a hace pocos meses F anco u ie a aún la medalla de o o de Baena, como Saenz de Bu uaga, el mili a que se enca gó de amo aja la Segunda República en el municipio co dobés y al que secundó uno de los homb es más sanguina ios de la his o ia de la an igua illa, Pascual Sánchez, medalla de pla a, una p esea manchada de sang e que elució du an e muchas décadas y que has a un hijo suyo quiso he eda pa a glo ia de su amilia. Hace 80 años, el esul ado inasumido de unas elecciones, que die on la ic o ia al F en e Popula , de umbó ilusiones y aguje eó los sueños de muchos españoles (3). Vázquez Ocaña desc ibía en 1940 el d ama de lo ocu ido en el país: “Hoy España es á llena de mue os. Mue os, quie os pa a siemp e, y mue os que andan. Nues os mue os y sus ma ado es (…). ¡Pob es amigos! Donde iun ó el mo imien o nacional la in ole ancia ue ab iendo los cí culos in e nales, cada ez más amplios, de las ep esalias” (Vázquez Ocaña, 2007: 142). El e o al que se some ió a la población el anquismo la desc ibió Vázquez Ocaña: “En nomb e de la unidad española, la ciudad senequis a (se e e ía a Có doba) e a expu gada de homb es pensan es, soñado es o e oluciona ios. En pleno siglo XX ascendía un aho mo al, un e o neg o. Po la noche, las calles soli a ias se poblaban de g i os. E an las cuad illas de buscado es de ‘ ojos’. Y el ío, el g an ío lí ico, pa ecía que llo aba, que mu mu aba los salmos del Eclesias és. El emendo e o de los o ali a ios es habe semb ado de mue os España. En e los mue os, los inocen es le b indan al po eni la a alidad eden o a de su sang e. Nunca se puede nada, de mane a pe du able, con a el e o pueblo. Le an a un impe io y una nación lo ida sob e un osa io, sob e una sociedad en laquecida y a uinada, es emp esa de dioses y no es de c ee que los dioses sean a icionados al macab o humo ismo” (Vázquez Ocaña, 2007: 144). 2/12 1. LOS PERIÓDICOS REPUBLICANOS EN BAENA El alzamien o mili a acabó con la libe ad de exp esión, la cul u a se con i ió en í e e de la sin azón y el mis icismo. En las décadas siguien es in e esaban más los homenajes a los desapa ecidos del bando encedo y se exal aba el anquismo. Has a la cons i ución de la asociación Amigos del A e en 1959, una ano malidad en e an o silencio obligado, ue on escasas las p opues as pe iodís icas en Baena, solo alguna e is a de e ia y de Semana San a. Fue en onces cuando es a sociedad impulsó una e is a cul u al, Adela, que en el segundo ejempla pasó a denomina se Tambo y se con e i ía en una de las más des acadas de la p o incia de Có doba en los años sesen a. Como sucedió en o as muchas localidades, du an e la posgue a y has a llega a los años ochen a del siglo XX, se ocul ó el ecue do de cualquie pe iódico epublicano, ya ue a de izquie das o de de echas. No había escena io pa a el deba e. Ce ca de una decena de pe iódicos se llega on a dis ibui en Baena en e 1930 y 1936, llegando a coincidi es en 1931: La De ensa, Todos y Hoy (4). Aunque la censu a ue habi ual en la Segunda República (Sino a, 2006: 417), el escena io de en onces no pudo compa a se a lo que sucedió as el golpe de Es ado, cuando desapa eció cualquie posibilidad de exp esión c í ica. Du an e los meses an e io es a la p oclamación de la Segunda República y du an e su igencia se publica on en Baena los pe iódicos Regene ación, La De ensa, Todos, Hoy, Nue as, Lex, El Sábado y Lema. Regene ación (1924-1930) ue uno de los pe iódicos que u ie on una exis encia más dila ada en la p ime a mi ad del siglo XX en la localidad co dobesa. Fundado a inales de 1924, en él colabo ó asiduamen e Manuel Pied ahi a Ruiz. La De ensa (1930-1931) apa eció el 24 de ab il de 1930. Di igido po An onio de los Ríos U bano, su undado y edac o je e ue Manuel Pied ahi a Ruiz, que abandona ía p on o el p oyec o. El 11 de julio de 1931 se con ie e en “Ó gano de la Ag upación Socialis a local”. Man end á un ag io en en amien o con el semana io Todos. Todos (1931-1932) ue p omo ido po un g upo de conse ado es del municipio pa a esponde a La De ensa. Su p ime núme o se publicó el 26 de junio de 1931. Es aba di igido po un consejo de edacción. Hoy (1931-1932) apa eció el 12 de agos o de 1931. Su p omo o y di ec o e a Ramón de P ado. Nue as (1934-1935) ue uno de los pe iódicos más mode nos de la p o incia de Có doba. De ás es aba Manuel Pied ahi a Ruiz, que enía de di igi La Mañana y, después, Nue as, en Jaén. Lex (1934) u o una b e e ida. Sólo se edi a on dos núme os. El p ime o apa eció el 20 de sep iemb e de 1934 y el segundo el 5 de oc ub e. Su di ec o ue An onio de los Ríos. El sace do e Ba olomé Ca illo es aba de ás de El sábado, del que no se ha localizado ningún ejempla . Sólo alguna e e encia indi ec a en algún pe iódico: NUEVO PERIÓDICO. Sabemos es á ya ul imada la salida del nue o pe iódico que p epa a don Ba olomé Ca illo Fe nández, a cip es e del pa ido. Apa ece á desde p ime o de eb e o, segu amen e, odos los sábados. Se i ula ‘El sábado’ y cons a á de cua o páginas en olio (…) (El De enso de Có doba, 17-1-1936). Po úl imo, Lema (1936) ue impulsado po Ramón de P ado San aella, que lo di igió a pa i del 10 de ab il de 1936. Desde sus inicios, y en su co a ida, ue un g an de enso de la cul u a. 2. LOS PERIODISTAS 2.1. An onio Be múdez Cañe e An onio Be múdez Cañe e (Baena, 1898-Mad id, 1936) es uno de los g andes pe iodis as andaluces del siglo XX, pese a que su ayec o ia p o esional se ha que ido minus alo a po su a inidad polí ica, no exen a de polémica en algunas e apas de su ayec o ia. Amigo de José An onio P imo de Ri e a, ue expulsado de la 3/12 Alemania nazi. Desde su ca olicismo p ac ican e, cues ionó la pe secución acis a que se es aba p oduciendo con los judíos, pese a se aliado inicialmen e de sus posicionamien os in elec uales. El p opio embajado alemán en España, el conde Welczeck, lo cali icó el 20 de ene o de 1933, a los dos meses de llega como co esponsal a Alemania de “p o alemán” y “posi i o en su ac i ud”. Su elación con los judíos es con adic o ia. Be múdez Cañe e ue un in elec ual polémico, de eno me ca ác e , que de endía un Es ado uni a io, que condenaba el capi alismo judío y de endía la libe ad y los negocios de los judíos alemanes du an e el nazismo. Como esc ibi ía el p o eso Emilio de Diego, Be múdez Cañe e llegó a “ echaza el iguali a ismo y el ma e ialismo comunis a y a eme e con a las desigualdades sociales basadas en la injus icia” (De Diego e al,. 2008: 137). De ás es aba siemp e la de ensa del homb e: “judío, socialis a, nazi o comunis a, buscando la comp ensión de su ci cuns ancia. Po que de ás de odo eso subyace una ‘an opología ca ólica’ de inspi ación e angélica” (De Diego e al,. 2008: 137). No obs an e, de c i ica y culpa a los judíos de la si uación económica, pasó a ad e i de lo que comenzaba a sucede en el égimen nazi, con i iéndose en una pe sona incómoda pa a los alemanes po la imagen que ansmi ía en sus a ículos. Todo lo con a io de lo que sucedió con Césa González Ruano, que abajó pa a los nazis y coincidió con Be múdez Cañe e en Alemania: An onio Be múdez Cañe e, pe iodis a co dobés y colega de Ruano, es una his o ia sensacional en la Eu opa suicida de los años ein a. A aído po el ideal, esc ibió en La Conquis a del Es ado –la p ime a publicación ascis a en España- y ue el p ime o en aduci al español capí ulos de Mein Kamp . Y, ho o izado po la ealidad, no se calló y Joseph Goebbels acabó po expulsa lo de Be lín. ¿Se podía, en el Mad id bipola de los años ein a, se de de echas y plan a ca a a los nazis? ¿Se podía se muy de de echas y no queda succionado po la es ás ica? Ruano, en el Be lín de 1933, quedó succionado (Sala Rose y Ga cía-Plana, 2014: 129-130). El odio hacia los descendien es de Da id se ex endía en Alemania, mien as en el es o de Eu opa una g an co ien e in elec ual pa ecía mi a hacia o o lado. España no e a menos. La mayo ía de la de echa española se alió desde el inicio con el égimen nazi. Be múdez Cañe e sen ía una g an a acción po el desa ollo y la cul u a ge mánica. Allí llegó como co esponsal del dia io El Deba e, con i iéndose en uno de los g andes pe iodis as españoles en ese país du an e aquellos años. El c onis a baenense comenzó a i ma p o undas e lexiones sob e la sociedad, la polí ica y la economía. Be múdez Cañe e ue expulsado a inales de ene o de 1935. El día 25 ecibió una o den del Minis e io de P opaganda alemán exigiéndole que abandona a el país en el plazo máximo de ocho días. Después ue co esponsal en Pa ís y ue en iado especial a la gue a i aloabisinia. Be múdez Cañe e ambién di igió la sección económica del pe iódico El Deba e. Elegido dipu ado po la CEDA en 1936, se en en ó desde su isión ca ólica a polí icos como la Pasiona ia (és a lo llamaba El Abisinio) y en agos o de ese año ue asesinado en Mad id jun o a la checa de Bellas A es. Todo es o en 38 años de ida pa a una pe sona que se mos ó como un i me de enso de la Uni e sidad, se o mó en De echo y Economía, hablaba el alemán, el ancés y el inglés. “Sin Uni e sidad no hay cul u a; ni hay écnica, y sin écnica ni cul u a, no hay p oducción e icaz, ni hay iqueza; ni hay ida”, di ía en El Deba e (23-7-1927). Be múdez Cañe e ue es igo de la ma cha de la eina Vic o ia Eugenia en su exilio de España al iaja con ella en el mismo en; conoció la llegada al pode de Hi le y el apogeo del nazismo; a ó con el empe ado e íope Haile Selassie, con Hen ich B üning, Mussolini, Goebbels, Zuloaga o Keynes, en e o os muchos, al sen i y i i el pe iodismo con absolu a de oción p o esional. Su ayec o ia económica no es menos impo an e. Rocío Sánchez Lissen, en el lib o, dedica un capí ulo al pe iodis a co dobés y lo cali ica como “un des acado economis a andaluz y español con o mación mul idisciplina ” (Sánchez Lissen, 2013: 584). Sánchez Lissen asegu a que su ob a cien í ica: (…) es á esc i a con un lenguaje igu oso y cla o, de ácil lec u a incluso pa a el público no especialis a. Todo ello, iba acompañado de una ac i ud c í ica que mos aba a un economis a alien e e independien e, p eocupado an e odo po esol e nues os p oblemas económicos, pa a que nues o país se si ua se en e los más adelan ados del mundo (Sánchez Lissen, 2013: 584). Muy des acable es su análisis de la si uación ag a ia andaluza y del cul i o del oli a . En sus ex os e ió du as c í icas con a los e a enien es pasi os y de endió el u ismo como uno de los pila es undamen ales de la 4/12 economía española. 2.2. Fe nando Vázquez Ocaña Fe nando Vázquez Ocaña (Baena, 1898-México DF, 1966) ha sido has a hace pocos años o o g an desconocido del pe iodismo andaluz de la p ime a mi ad del siglo XX. Con un cuidado lenguaje pe iodís ico, se con i ió p on o en uno de los más econocidos columnis as del pe iodismo co dobés de los años ein e, siendo habi ual su colabo ación en dis in os medios de comunicación de ámbi o nacional du an e la Segunda República y asumiendo des acadas esponsabilidades cuando Juan Neg ín ue nomb ado minis o y después p esiden e del Gobie no de la República, momen o en el que se ía designado po a oz del consejo de minis os. Vázquez Ocaña ue ambién uno de los g andes de enso es de la p o esión pe iodís ica en Có doba, ei indicando en los años ein e la mejo a de las condiciones labo ales de los abajado es de los pe iódicos (5). Sus inicios se p oduje on en el Dia io Libe al, donde esc ibió du an e más de una década (1920-1930), compaginando sus abajos con la publicación de ex os en o os dia ios o semana ios como Dia io de Có doba, Andalucía Ilus ada o Re is a Popula . Después llega ía la asunción de esponsabilidades en pe iódicos co dobeses como Polí ica ( ue di ec o en el semana io de es e nomb e y edac o je e cuando se con i ió en dia io) o El Su , que undó y di igió. Ese p o agonismo en la p ensa co dobesa, as se elegido dipu ado po el Pa ido Socialis a en 1933, se ex ende ía al ámbi o nacional al ma cha a Mad id. Fue nomb ado edac o je e de El Socialis a, que es aba bajo la di ección Julián Zugazagoi ia, y, as el le an amien o mili a , ocupa ía la di ección de La Vangua dia al aslada se el Gobie no de Neg ín a Ba celona, además de con ola o os dia ios que se con i ie on en po a oces del Gobie no epublicano. Sin emba go, con la dic adu a anquis a el pe iodis a baenense ue ol idado po el anquismo y po el Pa ido Socialis a al enemis a se con Indalecio P ie o y alinea se con las co ien es neg inis as (Expósi o, 2015). La de ensa del pe iodis a, pe o ambién su in eg idad y comp omiso con la Segunda República y con la igu a de Juan Neg ín en España y en el exilio se án cons an es en Vázquez Ocaña. A a és de algunos de sus a ículos en el exilio (abandonó España en 1939 pa a i a Pa ís y después, en 1940, se asladó a México), se cons a a su ei indicación de la Segunda República y la democ acia, con i iéndose en un i me de enso de las libe ades, aunque ambién cues ionó la pa alización de las e o mas du an e el Gobie no de la de echa. En es e con ex o hay que des aca su lib o Pasión y mue e de la Segunda República española (Pa ís, 1940), eedi ado en 2007 po la Fundación Pablo Iglesias, que es un in e esan e análisis sob e la Segunda República, abo dando los p oblemas que conduje on a la gue a ci il española. Vázquez Ocaña, as la expe iencia en España, con inuó su inculación con la p ensa. Así, en México egis ó El Socialis a, que di igió desde 1942, además de impulsa y di igi o os como República Española o la e is a Higiene y Segu idad. No obs an e, cuando llegó a México se encon ó con innume ables p oblemas económicos, ya que no pudo accede , como sucedió con cen ena es de españoles, a p o esiones en las que se demandaba una capaci ación uni e si a ia que no enía. Po eso u o que ecu i a su capacidad como esc i o pa a man ene a su amilia ( enía ocho hijos), colabo ando y p omo iendo dis in os medios, pe o ambién esc ibiendo en edi o iales como G ijalbo. Su ayec o ia se e eng andecida, además, po que ue uno de los p ime os g andes bióg a os de Fede ico Ga cía Lo ca al publica el lib o Ga cía Lo ca. Vida, cán ico y mue e (dos ediciones), lo que se ía des acado po Ian Gibson: Vale la pena indica que Adol o Salaza no aludió en su eseña –como ampoco Mo a Gua nido en la suya- a la angus ia e ó ica que asmina casi cada composición de Lib o de poemas y que e a di ícil no econoce . ¿Tal omisión co espondía más a azones de p udencia que a las de una momen ánea cegue a c í ica? Cabe pensa lo. Pe o ue a así o no, pasa ían más de cua en a años an es de que un c í ico empeza a a sospecha lo que pudie a habe en es e lib o, o algo de ello. Se a a de F. Vázquez Ocaña (Gibson, 2008: 170). La biog a ía esc i a po Fe nando Vázquez Ocaña se con i ió en 1957 en una de las p ime as g andes publicaciones edi adas sob e el esc i o andaluz en el exilio (en 1962 end ía una segunda edición). Vázquez Ocaña elabo a una cuidada publicación en la que con ex ualiza la ida del poe a g anadino con su ob a, 5/12 además de apo a algunas anécdo as pe sonales de los encuen os que man u o con Ga cía Lo ca, que no se conoce ían de no habe sido po el pe iodis a baenense. El pe iodis a es u o en a ias ocasiones con el esc i o , acompañándolo en una de sus úl imas isi as a Có doba en 1935. Su inculación con Andalucía no la ol idó nunca. Fue esponsable de Cul u a del Cen o Andaluz en México y en 1943 p onunció una con e encia en la capi al mexicana sob e la e olución e impo ancia de Andalucía en la cul u a. Con el í ulo de “Elogio de Andalucía”, esal a á el ca ác e de es a ie a: El andaluz se puede deci que ep esen a un pun o de equilib io en la ci ilización, como lo ep esen ó el g iego de la época pla ónica y el ancés del siglo XVII. Su ca ac e ís ica es sabe odea se de alo es llenos de g acia y mi a las cosas po el lado del seño ío (…) (Vázquez Ocaña, 2015). En sus p ime as palab as a a de sen a las bases sob e los e os del Cen o Andaluz en México pa a e i a las di e encias polí icas: Hemos de hace ambién una a i mación p e ia: la de que el espí i u que p eside es a ibuna no se e á empañado po esabios polí icos ni, muchos menos, mani es a á endencias di e encialis as o ins in os cen í ugos espec o a la unidad española (Vázquez Ocaña, 2015). El ecue do de España es u o siemp e p esen e, pese a la lejanía, pese a los mue os de las cune as y los amigos que se queda on allí. También su deseo de eg esa , aunque ue imposible. Fe nando Vázquez Ocaña soña á muchos días con la pa ia común, alejada de los nacionalismos, como g an de enso que e a de la unidad de España y de la mezcla de cul u as y poblaciones pa a c ece y suge ía la idea del ede alismo como la mejo elación posible. En la con e encia sob e Andalucía, el pe iodis a baenense ei e a á su pos u a en unos años de cisma en e los exiliados españoles: Ap o echamos, po lo an o, es a opo unidad pa a lamen a el én asis ag esi o que los gon alonie os de o as egiones españolas p es an a sus ideales de au onomía, comp ome iendo no solo los equisi os de la econs ucción de la g an pa ia común, sino has a la misma legi imidad de sus concepciones polí icas, al ele a las de ango sin el meno espe o al in e és gene al de España”. An e nume osos andaluces y españoles exiliados en México, inalizaba su Elogio de Andalucía con las siguien es palab as: “Nues as iñas siguen dando zumo. Hoy el mon ón de cenizas se ha henchido con las de muchos oscu os má i es. Quizás la isa haya mue o y la soledad se ha hecho más p o unda. Pe o allí es á la ie a con sus oli os y sus iñedos. Los os os de las í genes de las iglesias se hab án uel o más humanos. ¿Qué nos eclaman las oces lejanas? Segui ieles a nues o g acioso espí i u. Que de lo hondo de nues o se su ja, manda o de i os y mue os, es e laude: ANDALUCÍA NUESTRA, QUE ESTÁS EN LA TIERRA… (Vázquez Ocaña, 2015). 2.3. Manuel Pied ahi a Ruiz Manuel Pied ahi a Ruiz (Málaga, 1907-Baena, 1936) impulsó la p ensa local as comenza sus colabo aciones en Regene ación o Dia io Libe al. En Mad id es udió en la escuela de pe iodismo de El Deba e, undó en 1930 en Baena La De ensa y di igió pe iódicos en Zamo a y Jaén. En 1934 p omo ió y di igió el pe iódico local Nue as, uno de los es g andes pe iódicos baenenses de los años ein a jun o a La De ensa y Todos. De amilia de lab ado es, Manuel Pied ahi a Ruiz nació de mane a “ci cuns ancial” en Málaga, como ocu ía en aquella época cuando las amilias bien si uadas decidían aslada se a una clínica pa a ecibi una a ención adecuada al se limi ado el se icio que se p es aba en Baena. El jo en Manuel ing esó en la Academia Mili a de Toledo cuando enía 15 años, aunque es a ocación p on o la abandonó. De uel a a Baena, Manuel Pied ahi a de endió su in e és po la esc i u a en e a la ges ión de las ie as amilia es. Así inició sus colabo aciones, con 19 años, en el pe iódico Regene ación. En 1927 ma chó a Mad id pa a es udia pe iodismo en la escuela del pe iódico El Deba e, aunque seguía colabo ando con Regene ación y Dia io Libe al. El 24 de ab il de 1930 apa eció el p ime núme o del pe iódico ‘La De ensa. Semana io Popula ’, que ue undado po Manuel Pied ahi a, igu ando como edac o je e. Man u o es a esponsabilidad en sie e núme os. Fue di ec o de El Co eo de Zamo a, pe enecien e a la misma emp esa que El Deba e. El 1 de ab il de 1932 apa eció el pe iódico jiennense La Mañana, que end ía como di ec o a Manuel Pied ahi a. Dimi ió a inales de sep iemb e. En onces undó en Jaén el pe iódico Nue as, p eceden e del que después impulsa ía en 1934 en Baena. An onio Checa Godoy, en su lib o His o ia de la p ensa jiennense (1808-1983), de inió a Pied ahi a como un 6/12 “homb e conse ado pe o independien e” (Checa, 1986: 186), des acando la independencia de la edición de Nue as en Jaén: Nue as publica ía solo 99 núme os, como indicábamos. Cesaba el 23 de sep iemb e del mismo 1933, a pocas semanas cu iosamen e de las elecciones gene ales de no iemb e de ese año. Mos ó siemp e una o ien ación mode ada; pe iódico independien e, esencialmen e in o ma i o y poco polí ico, ob end ía po ello algún pi opo de su colega socialis a Democ acia (p obablemen e asomb ado de e una de echa ci ilizada, como hoy cali ica íamos el in en o de Pied ahi a) (Checa, 1986: 186). El pe iodis a eg esa ía a Baena y puso en ma cha una nue a edición de Nue as, que desapa eció po p oblemas económicos en el núme o 70, de diciemb e de 1935. “Él no quiso ma cha se al ayun amien o como le equi ió el enien e de la gua dia Ci il, Pascual Sánchez Ramí ez. «Yo siemp e he de endido a los ob e os del campo», decía. Vi ía en la calle Mesones, jus amen e has a donde llega on los campesinos amo inados que lo lle a on a San F ancisco”, nos asegu a ía su hijo, el ambién pe iodis a Manuel Pied ahi a To o. 2.4. An onio de los Ríos U bano Nacido en 1899, ue el p ime o y el úl imo alcalde de la Segunda República en Baena. P opie a io y di ec o del semana io socialis a La De ensa, después impulsó Lex. La decla ación de p incipios de La De ensa dejaba cla a la mode nidad de la publicación, que a aba de supe a men alidades ancias y p opugnaba el desa ollo social y económico del municipio en co dobés: Baena clama ya po una hoja pe iódica i ulada a la masa popula , a la indus ia, al come cio, al abajo; Baena de en a concepciones oliga cas; Baena se conduele aún de ancios p ocedimien os de gobie no, de icios pasados, y suspi a po una nue a e a… (La De ensa, 24-4-1930) Su p ime manda o como alcalde anscu ió en e junio de 1931 y junio de 1933. De nue o ocupa ía la Alcaldía en el gobie no municipal que se ap obó el 20 de mayo de 1936, man eniéndose, a pesa de dimi i en el ca go y ei e a su enuncia, has a el 17 de julio. Sin emba go, es e pe iodo es u o ya ma cado po la di ícil si uación social y de au én ica p egue a que dominaba el país. An onio de los Ríos, en un esc i o leído en el Pleno municipal del 3 de julio de 1936, en el que p esen aba su dimisión, ya a en u aba lo que pod ía sucede después: Pa en izaba el males a la en e en el o den social agudizado úl imamen e que hace islumb a ho izon es somb íos, no sólo pa a la anquilidad pública y los in e eses gene ales de la población, sino que el es ado de iolencia que se a ecina ha de esponde el pode público con la misma medida y siendo opues o a que los p oblemas sociales se esuel an en o ma que escapa a los lími es de ponde ación y sensa ez que es obligada po odo lo que o mula la enuncia de la P esidencia. Su he mano, el gene al Adol o de los Ríos, se alió desde el p ime momen o con el bando nacional que se le an ó con a la Segunda República. Su posición como mili an e del Pa ido Socialis a y con g andes esponsabilidades en la polí ica local no debió se ácil cuando, ce ca ya el le an amien o anquis a, p esen ó su dimisión y se ma chó de la localidad. An onio de los Ríos desapa ecía de la ida pública. Poco se supo de él después, sólo que u o es hijos y que alleció en Cab a en 1947. Po el con a io, su he mano Adol o ecibió los más g andes econocimien os de Baena al se dis inguido con la medalla de pla a de la ciudad y o ula se una calle con su nomb e, que ya le ue e i ada. 2.5. Ramón de P ado San aella La igu a de Ramón de P ado San aella ha pe manecido ol idada, pese a que ue uno de los g andes impulso es de la cul u a en el su de Có doba du an e la Segunda República. Licenciado en Filoso ía y Le as, p omo ió el pe iódico Hoy (1931) y después Lema (1936) y colabo ó el pe iódico co dobés Dia io Libe al. Además, ue p omo o de la Asociación A ís ica Talía, que u o una g an ac i idad po los pueblos co dobeses en 1935 y 1936. El p ime núme o del pe iódico Hoy. Semana io baenense se publicó el 12 de agos o de 1931. La edacción y la 7/12 adminis ación se encuen a en la Plaza de Pablo Iglesias, 2. En el núme o 4, publicado el 1 de sep iemb e de 1931, Ramón de P ado eniega de los sanchezgue is as y se decla a epublicano y a ín con el socialismo: Yo pe sonalmen e decla o que no pe enezco a ningún pa ido, que sólo soy aho a aman e de la República y simpa izan e con el socialismo. Mañana, cuando se haya es abilizado el ac ual égimen español y los pa idos, en ge men, omen ida y cada pa ido dé a conoce su p og ama y sus homb es, en onces, no sé po cuál me decidi é, después de medi a bien sob e cada uno de ellos. Desde luego, sanchezgue is a me pa ece que no se é nunca, c i e io que compa en conmigo mis dos compañe os de edacción con los que no ha su gido nunca, ni que emos que su ja, ninguna disc epancia (Hoy, 1-9-1931). Sin emba go, cuando se p odujo el golpe de Es ado, pesó más la in ansigencia y que p ocedía de una amilia acomodada de la localidad. Fue ap esado y asesinado en el con en o de San F ancisco. E a el 28 de julio de 1936. Tenía 33 años. 2.6. Daniel Aguile a Camacho Pe iodis a conse ado , di ec o y p opie a io del pe iódico ca ólico El De enso de Có doba, ápidamen e se unió al golpe de Es ado. Su pe iódico desapa eció en 1938, aunque siguió esc ibiendo algún abajo de in es igación en el Bole ín de la Academia de Có doba , donde e a académico. Daniel Aguile a Camacho, que ue el p ime segla que di igió un pe iódico ca ólico en la p o incia, se ma chó p on o de Baena. Pasó su in ancia bajo el cuidado de su abuela as allece su mad e. Nacido en 1877, inició es udios eclesiás icos y en el semina io p omo ió un pe iódico. Sin emba go, en 1896 se alis ó en el ejé ci o, ecalando en San Juan de Pue o Rico y Aiboni o. Dos años después ue epa iado, einiciando sus es udios eclesiás icos que, po la mue e de su pad e, u o que abandona pa a ga an iza el sos enimien o de sus he manos. Bajo seudónimo, comenzó a esc ibi en pe iódicos como El Español, Dia io de Có doba o El De enso de Có doba. En es e pe iódico, que se c eó en sep iemb e de 1899 en la capi al co dobesa, comenzó a esc ibi a los once meses de su undación. Su ascenso ue ápido, pues en ab il de 1902 ya apa ecía como di ec o in e ino y poco después le ue ans e ida la p opiedad. Jun o a su ca olicismo, Daniel Aguile a se ca ac e izó du an e oda su ayec o ia po la de ensa de las iejas cos umb es, además de comba i las inju ias a la pa ia, al ejé ci o, la eligión o la mona quía. Uno de los pe iódicos más c í icos con la Segunda República ue, p ecisamen e, El De enso de Có doba, que no acep ó el nue o sis ema de gobie no y los cambios que se es aban p oduciendo desde su ideología como pe iódico ca ólico. El pe iódico se io some ido a la censu a du an e el bienio p og esis a y has a su di ec o llegó a se de enido (lo a es a on el 19 de agos o de 1932 y lo libe a on al día siguien e), además de suspende se el pe iódico du an e 13 días. En 1931, ecién p oclamado el nue o sis ema de gobie no, publicó una columna edi o ial, i ulada “Noso os”, en la que de endía su pos u a como pe iódico “ca ólico, apos ólico, omano” y su de ensa de “Dios y la pa ia”: Noso os somos lo que hemos sido siemp e: ca ólicos, apos ólicos, omanos. Nues a ac uación segui á siendo lo que ese nomb e nos manda. An e odo y sob e odo es pa a noso os Dios, el amo a Dios y a su San ísima Mad e y la de ensa de la Religión Ca ólica (El De enso de Có doba, 15-4-1931). El posicionamien o a o able al golpe de es ado de F anco se e leja al día siguien e del alzamien o nacional. En g andes ipog a ías i ula: “¡Alea jac a es !”. El dia io di igido po Daniel Aguile a esc ibe en suma ios: El ejé ci o se alza con a el gobie no del en e popula . Decla a que su p og ama es sal a a España de la ana quía. Los ib an es i as a España se epi en en odas las emisiones. El gene al F anco je e mili a del mo imien o. Hay dos c isis en pocas ho as: gabine e de M. Ba ios y Gi al. Los gobie nos de Casa es, Ma ínez Ba io y Gi al piden apoyo a los ma xis as (El De enso de Có doba, 19-4-1936). Un año después del golpe de Es ado, el pe iódico de endía el alzamien o mili a y exigía que no acila a el Es ado an e lo que conside aba que e a “el amanece de mañana”. El dia io asegu aba en onces que había sido el único pe iódico an i epublicano de Có doba: Vi íamos una semana de inquie udes. El in ame asesina o de Cal o So elo sob eca gó la a mós e a. Noso os 8/12 publicamos el pe iódico bajo una censu a implacable. La his o ia del De enso , único pe iódico an i epublicano de la p o incia, hacía que nues os esc i os uesen más emi ados po que en odo se sospechaba algo con a la epública, esa epública que enemos a hono no habe o mado nunca en sus ilas, sino habe dado uno y o o día p uebas pa en es de que nada que íamos con ese odiado égimen (El De enso de Có doba, 18-4-1937). El 30 de sep iemb e de 1938 se publicaba el úl imo núme o del pe iódico al no pode hace en e al dec e o sob e plan illas y sueldo de los pe iódicos. En ese úl imo núme o ei e a su posición an i epublicana: Los que seguían caminos pa alelos al nues o, muchos que hablaban de ideales análogos, nos abandona on cuando la epública se apode ó como un lad ón del pode , en ando po la en ana de unas elecciones municipales el 1931. Si no hubié amos pensado en el debe que es sac i icio, pe o es ambién sa is acción al alma, an e el dé ici de a ios miles de pese as que ajo a nues o p esupues o la epública, hubié amos enmudecido (El De enso de Có doba, 30-9-1938). En su po ada e mina econociendo su ideal ca ólico y su exal ación de F anco, al que llama “sal ado de nues a España”. Daniel Aguile a Camacho alleció en Có doba el 19 de ab il de 1955, a los 79 años de edad. 3. EL NOTARIO NICOLÁS ALCALÁ ESPINOSA Nicolás Alcalá Espinosa, que nació en Baena el 15 de ene o de 1885, e a no a io de p o esión. Colabo ó en la p ensa de Mad id de las p ime as décadas del siglo XX y se con i ió en uno de los g andes conocedo es del acei e de oli a, llegando a p esidi la Asociación Nacional de Oli a e os de España. Alcalá Espinosa e lejó su isión de Andalucía a a és de la eseña publicada en el pe iódico El Sol del lib o His o ia de las Agi aciones campesinas andaluzas, esc i o po Díaz del Mo al: Muchos ex años y aun los p opios piensan que Andalucía es casi España –desde luego, la más des acada y pin o esca de sus egiones- y no hay que ag ega que sob e ella se han olcado los más elegan es y los más o pes desa inos, has a al ex emo, que han llegado a de o ma la isión de los indígenas mismos. Es ecuen e encon a andaluces que no saben de su andalucismo o a cosa que la leyenda de la aleg ía, los o os, la manzanilla, los ojos neg os elampaguean es de las muje es, y al ondo, hamb e, mise ia, inicua explo ación del campesino…, cá celes, sae as, can e jondo en suma. José O ega y Gasse es el único que nos ha dicho e dades, su ilmen e en uel as en la belleza incompa able de su es ilo. Lib os como el del S . Díaz del Mo al se i án pa a e i a la pe du ación de la pande e a li e a ia. La Andalucía es udiada, is a en su lib o, es la Andalucía e dade a, la au én ica, con sus calidades y sus de ec os, sus explosiones súbi as y sus le a gos secula es (El Sol, 24-3-1929). El no a io co dobés de ende á en una con e encia p onunciada en Jaén una ges ión adecuada de la Segunda República: Se ocupó ambién del ad enimien o de la República, diciendo que és a ino como sa is acción nacional, y no aída po un pa ido. Po eso, al habe colabo ado la mayo ía de los españoles al ad enimien o de ella, enemos de echo aho a a adminis a la y con ola la (ABC, 19-2-1932). Fue elegido dipu ado en 1933 po la ci cunsc ipción de Jaén po el Pa ido Radical (ob u o 142.407 o os). Su baja como dipu ado se p odujo el 7 de ene o de 1936. Alcalá Espinosa se con i ió en un des acado especialis a del sec o del acei e de oli a en esos años, analiza á los p oblemas que a ec aban al sec o , ad e i á de las di icul ades de compe i con I alia, país al que cues ionaba que hicie a mezclas con los acei es y los e ina a pa a esponde a sus me cados, e ique ándolo ya en onces como p opio. Asimismo, de iende la c eación de una Fede ación In e nacional del Acei e de Oli a. En una con e encia p onunciada en la Sociedad de Amigos del País, de Mad id, el 3 de ab il de 1934, abo da á la 9/12