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Investigación sobre La Gaceta de Roma, posible primera publicación periódica en España

Gallardo Ruiz, Laura

Abstract

La primera publicación periódica de España data, hasta el momento, del año 1661. Sin embargo, esta investigación pretende demostrar que no es así, sino que es cuarenta y tres años anterior. Y es que en los archivos de la Biblioteca Real de Turín existe un facticio que contiene una serie de impresos de origen valenciano de principios del siglo XVII con unas características comunes que hacen pensar que se trata de la primera gaceta publicada en nuestro país. En concreto, se conocían once impresos que compartían algunos rasgos comunes, como el impresor, llamado Felipe Mey, la estructura de la portada y el hecho de ser una recopilación de noticias procedente de Roma que se publicaban cada mes aproximadamente entre los años 1618 y 1620. En el transcurso de esta investigación se ha comprobado la existencia física y real de todos ellos, y se ha descubierto un nuevo número de la que ya se conoce como La Gaceta de Roma.

Full text

1 TRABAJO FIN DE GRADO Grado en Periodismo Curso 2022/2023 INVESTIGACIÓN SOBRE LA GACETA DE ROMA, POSIBLE PRIMERA PUBLICACIÓN PERIÓDICA EN ESPAÑA MEMORIA EXPLICATIVA REALIZADO POR: LAURA GALLARDO RUIZ TUTORA: CARMEN ESPEJO CALA 2 ÍNDICE 1. Resumen 2. Palabras clave 3. Elección y explicación del tema 4. Proceso de documentación 5. Memoria 6. Conclusiones finales 6.1. Competencias aplicadas y adquiridas 6.2. Validez, relevancia y novedad de la investigación 6.3. Posibles nuevas vías para continuar la investigación 7. Anexo fotográfico 8. Agradecimientos 9. Referencias bibliográficas 3 3 4 6 8 15 15 16 18 18 19 3 1. RESUMEN: La primera publicación periódica de España data, hasta el momento, del año 1661. Sin embargo, esta investigación pretende demostrar que no es así, sino que es cuarenta y tres años anterior. Y es que en los archivos de la Biblioteca Real de Turín existe un facticio que contiene una serie de impresos de origen valenciano de principios del siglo XVII con unas características comunes que hacen pensar que se trata de la primera gaceta publicada en nuestro país. En concreto, se conocían once impresos que compartían algunos rasgos comunes, como el impresor, llamado Felipe Mey, la estructura de la portada y el hecho de ser una recopilación de noticias procedente de Roma que se publicaban cada mes aproximadamente entre los años 1618 y 1620. En el transcurso de esta investigación se ha comprobado la existencia física y real de todos ellos, y se ha descubierto un nuevo número de la que ya se conoce como La Gaceta de Roma. 2. PALABRAS CLAVE: Gaceta, Felipe Mey, Roma, facticio, Turín, biblioteca, portada, Saluzzo, Verhoeven, Valencia, periódico, impresor, Historia. 4 3. ELECCIÓN Y EXPLICACIÓN DEL TEMA Cuando empecé como alumna interna en el departamento de Periodismo I el curso pasado elegí a Carmen Espejo Cala como tutora. La elegí porque había sido mi profesora en segundo, me impartió la asignatura de “Historia del Periodismo Universal”. Fue una asignatura que disfrute muchísimo, ya que me interesó no sólo el tema, sino también la forma de impartirlo de la profesora. Por eso en cuanto tuve la oportunidad contacté con ella e hice lo posible por participar en alguno de sus proyectos. Al principio me dio a elegir entre la investigación o la tarea de mantenimiento de la web del departamento y de sus propios trabajos. Obviamente, la investigación siempre me interesó, y por eso elegí ser alumna interna, para saber cómo era el proceso que seguía un investigador en ciencias sociales y, en concreto, en Historia del Periodismo. Empecé con un tema que me propuso y que desde el primer momento me gustó, ya que consistía en indagar en la figura del Conde de la Roca, diplomático español que vivió entre los siglos XVI y XVII. Trabajé todo el curso en ello, y seguí en verano ya que Juan Antonio de Vera y Zúñiga (este era su nombre) había nacido en Extremadura, al igual que yo, y tenía la posibilidad de ir a los lugares relevantes que podrían ser de ayuda para lo que me había pedido mi tutora. Así, al comenzar el último curso tenía claro que haría mi Trabajo de Fin de Grado con Carmen Espejo, porque me gustaba mucho su forma de trabajar y los temas que proponía. En principio para mi TFG iba a seguir con el tema del Conde de la Roca, pero entonces supe que sería bibliográfico dada mi situación: no estaría en Sevilla, en principio durante el primer cuatrimestre, debido a que me concedieron la Beca Erasmus en Génova (Italia). Personalmente, prefería hacer algo que requiriera mi presencia y no una actividad basada en mirar pantallas como llevaba haciendo durante los pasados años de pandemia. Entonces Carmen me dio la solución: existía un proyecto que ella y su equipo habían comenzado hacía unos diez años, pero que le había sido imposible terminar. Resulta que el proyecto en sí llegó a un punto en que era necesaria su presencia en Turín (Italia), y me dijo que al haber conseguido yo la plaza Erasmus en Génova estaría mucho más cerca que ella, por lo que sería una gran oportunidad para ir y continuar con su investigación. Solo el hecho de que fuera de utilidad para un proyecto suyo era ya un buen motivo para escogerlo, pero me convenció definitivamente cuando me explicó en qué consistía. Hace casi una década a mi tutora le llegó una pista de que en la Biblioteca Real de Turín existían una serie de documentos del siglo XVII que no eran conocidos en España, pero que podían contener una de las primeras gacetas de nuestro país. Hay que tener en cuenta que la primera gaceta considerada como tal de la que se tiene constancia en España data del año 1661. Aunque está normalizado decir que la primera gaceta española es la Gaceta de Madrid, según el BOE y los manuales de Historia del Periodismo usados en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla (como el manual titulado Historia del Periodismo Universal), lo es una publicación titulada “Relación o Gazèta de algunos casos particulares, así políticos como militares, sucedidos en la mayor parte del Mundo, hasta fin de Diziembre de 1660”. Como explica muy bien el libro Gaceta de Roma, de Carmen Espejo Cala, y sus compañeros Javier Díaz Noci y Rafael Soto Escobar, el desarrollo de las publicaciones de carácter periodístico en España fue siempre por detrás de las innovaciones que se iban dando en el resto de Europa. 5 Así, mientras en lugares como Francia u Holanda aparecieron una serie de publicaciones impresas o manuscritas que contenían una o más noticias, periódicas y con unas características comunes como un título general y otros elementos paratextuales (sumarios, datación de cada noticia, encabezamientos, o pies de imprenta), en nuestro país aún se publicaban por suelto los avisos, las cartas nuevas o las relaciones de sucesos. Sin embargo, el hallazgo de La Gaceta de Roma parecía igualar a España con el resto de Europa e incluso adelantar a algunos países. Dada la relevancia del posible descubrimiento, Carmen contactó con esta biblioteca de forma telemática, ya que no podía desplazarse hasta allí en ese momento. Durante varios años estuvo buscando esos impresos en los archivos digitales a los que iba accediendo, pero la tarea de búsqueda cada vez se complicaba más, ya que la comunicación con Italia no era precisamente fácil, debido a la distancia, al idioma, y a la tardanza que se derivaba de ella. Intentó venir a Italia, pero justo comenzó la pandemia, y así fue como no pudo verificar las once publicaciones que ya había conseguido encontrar en los archivos digitales. De ellas lo único que había podido conseguir eran fotografías gracias a la ayuda de un fotógrafo de Turín que se desplazó a la Biblioteca Real en su lugar. De todas formas, necesitaba la verificación de estos impresos, y continuar indagando en esos archivos: no sabía si estaban en un mismo libro ordenado, o si se encontraban en un facticio (volumen de archivos sin ordenar). Tampoco sabía si estaban en el orden correcto, o si tenía el contenido de cada número de lo que denominó La Gaceta de Roma al completo. Pero lo más importante (y al mismo tiempo improbable): quería saber si había más números de esa publicación o relacionados con ella. Y ahí entraba mi labor. Ante este tema tan interesante como era mi participación en el posible hallazgo de la primera gaceta española y que, en realidad, se correspondería con el “primer periódico” de España, no dudé en aceptar. De esta manera, me dio algunas indicaciones para empezar con mi búsqueda. En primer lugar, me proporcionó las referencias del facticio donde se suponía que estaban los impresos encontrados virtualmente: Racc. Sal. 313. Luego me explicó algunas formas que tenía de iniciar mi búsqueda: debía fijarme en cualquier dato relativo tanto al lugar y fecha como al título. Cualquier impreso que estuviera datado entre 1618 y 1621, y que hiciera referencia de alguna manera a Roma (Gaceta de Roma, avisos venidos de Roma, relación venida de Roma, noticias venidas de Roma, etc) podría ser de utilidad. Además, debía prestar especial atención en el nombre del impresor, ya que era otra de las características comunes en los impresos ya encontrados. Este no era otro que Francisco Felipe Mey, que como expone mi tutora en su libro Gaceta de Roma era un impresor valenciano que se dedicó a su negocio a principios del siglo XVII. Tomó el relevo de este cuando falleció su padre, Juan Felipe Mey, en 1612, y comenzó a imprimir esta gaceta en 1618, tras realizar impresiones de algunas obras menores en pueblos como Segorbe y Orihuela. Se vio obligado a competir con su propio tío, Pedro Patricio Mey, que llevó a cabo numerosas publicaciones importantes del momento. Aun así, Felipe Mey también publicó textos de relevancia, como la Primera parte de las comedias de D. Guillén de Castro en 1618. Se cree que murió en 1626, ya que en esa fecha se datan sus últimas publicaciones. Cuando obtuve toda esta información (aquí resumida, ya que me documenté con más profundidad sobre el tema), no pude rechazar esta oportunidad de trabajar en algo tan interesante y que, a la vez, aportaría tanto al conocimiento sobre la Historia del Periodismo español. 6 4. PROCESO DE DOCUMENTACIÓN La parte de documentación fue la primera que llevé a cabo, como explicaba en el punto anterior. Lo he adelantado porque, como digo, antes de decidir el tema como tal comencé ya a documentarme. Durante esta investigación he consultado numerosos libros y volúmenes, que he ido obteniendo según he ido avanzando en ella. El primer libro del que he sacado parte fundamental del conocimiento necesario para llevar a cabo esta investigación ha sido Gaceta de Roma (Valencia, Felipe Mey, 1618- 1620) – Estudio y edición crítica del primer periódico español – editado por SIELAE, de Rafael Soto Escobar, Javier Díaz Noci y Carmen Espejo Cala. Fue esta última, mi tutora, quien me lo proporcionó, ya que contenía las bases para comenzar mi estudio sobre el tema, y una relación de los impresos ya encontrados de La Gaceta de Roma. Además, para documentarme con más profundidad sobre esta parte de la Historia y recordarlo, he usado el manual que me recomendó mi tutora en la asignatura que me impartió en el segundo curso. Se titula Historia del Periodismo Universal, y está editado por Josep L. Gómez Mompart y por Enric Marín Otto. Es de la editorial Síntesis. En él se explica con lujo de detalles todo el panorama periodístico e histórico de finales del siglo XVI y principios del siglo XVII, centrándose en el punto de vista europeo, aunque se menciona a España también, por supuesto. Con el mismo fin he revisado el volumen El periódico: orígenes, evolución y función de la prensa periódica, de Georges Weill, la edición del año 2007 de Comunicación Social. Aun así, también he consultado algunos manuales de la asignatura Historia del Periodismo Español, que me impartió el curso pasado María José Ruiz Acosta. Entre ellos destaco los siguientes: - Historia práctica del periodismo español, de María José Ruiz Acosta y A. I. Nogales Bocio, del año 2018 y editado por Síntesis. - Historia del periodismo español, de J.F. Fuentes y J. Fernández Sebastián, del año 2010 y también editado por Síntesis. - Historia del periodismo español, de J. J. Sánchez Aranda y C. Barrera del Barrio, del año 1992 y editado por Eunsa. Me gustaría especificar en este punto que estas han sido consultas de carácter personal, para ponerme en contexto en el tema principal y contrastar datos. Para verificar cual era el primer periódico del que se tenía constancia en España he decidido mirar además de todos los manuales ya citados, la versión web del BOE: - https://www.boe.es/diario_gazeta/sobre_gazeta.php#:~:text=La%20historia%20 de%20Gazeta&text=La%20primera%20gaceta%20se%20public%C3%B3,fin% 20de%20Diziembre%20de%201660 Por otra parte, he consultado los volúmenes de la Biblioteca Real de Turín que me han indicado, y también los que han ido apareciendo en el curso de la investigación. Comencé por consultar el facticio cuya referencia era Racc. Sal. 313. Ese ha sido el volumen principal de esta investigación, donde estaba todo lo relativo a La Gaceta de Roma. Su lectura me llevó a hacerme preguntas que solo podía resolver en otros volúmenes. Así, pedí en la misma biblioteca el libro de referencias de Giovanni Maria Bertini llamado 7 Contributo a un repertorio bibliográfico di Ispanistica, del año 1996. En él comprobé que las referencias que había sobre Felipe Mey o La Gaceta de Roma pertenecían todas al volumen anterior, y que no había más en otros volúmenes, al menos con un título claro. Luego consulté en internet algunas páginas web para aclarar asuntos como la procedencia del primer facticio citado, o su presencia en internet, como: - https://www.treccani.it/enciclopedia/saluzzo-di-monesiglio- cesare_%28Dizionario-Biografico%29/ - https://biblioteche.cultura.gov.it/it/biblioteche-pubbliche-statali/visualizza-le-46- biblioteche/biblioteca/Biblioteca-Reale/ - https://www.ustc.ac.uk/editions/5039801 También ojeé la página web de la Universidad Pompeu Fabra para verificar el orden del poema de Góngora que encontré en el primer facticio. - https://arxiu-web.upf.edu/todogongora/poesia/decimas/257/index.html Otros volúmenes que también revisé fueron aquellos con referencia Racc. Sal. B. 511 (para comprobar si contenía algunas gacetas de Verhoeven) y Racc. Sal. B. 803 (para buscar en él la obra Historia de las guerras de Flandes… y obtener datos de ella). 8 5. MEMORIA Día 1: miércoles 8 de marzo de 2023 Es miércoles 8 de marzo, y después de mucho tiempo hablándolo con mi tutora, por fin puedo ir a Turín. Empecé a intentar ir en diciembre del pasado 2022, pero cada vez que escribía a la Biblioteca Real de Turín no recibía una respuesta clara sobre qué documentos necesitaba para poder acceder a las instalaciones. Por eso, a principios de marzo, y tras una conversación con Carmen, volví a escribir. Me explicaron que debía reservar una plaza a través de la página web de la Biblioteca, y eso es lo que he hecho. He cogido el libro que me dio mi tutora en nuestra reunión presencial a finales de febrero, y me he subido al tren para ir desde Génova (donde estoy viviendo este año gracias a una beca Erasmus) a Turín. Es un trayecto de unas dos horas de tren que atraviesa el norte de la región de Liguria y la parte oriental del Piamonte italiano. Mientras estoy en el tren, me escriben de la Biblioteca Real de Turín, y me dicen que además de la reserva de plaza, para poder entrar necesito un documento especial de acceso con todos mis datos y una carta de presentación o recomendación de una persona que verifique que voy a investigar un proyecto real y válido. Relleno el documento con mis datos sobre la marcha en el tren y, pese a los problemas de cobertura, consigo enviarlo antes de llegar. Sin embargo, tengo que escribirle a mi tutora por correo electrónico rápidamente para solucionar el tema de la carta de recomendación. Ella me responde enseguida y me lo envía justo a tiempo, cuando ya me he bajado del tren y estoy atravesando el centro de Turín para ir desde la estación de Torino Porta Nuova a la plaza del Palacio Real, donde se encuentra la Biblioteca Real. Una vez allí, me recibe una señora en la puerta que al principio me confunde con una turista, y cuando logro explicarle que voy a investigar, me repite (no muy amablemente) todo lo que necesito, y se niega a hacer un esfuerzo por entenderme cuando intento explicarle que ya tengo justo lo que me pedían. No hablo un italiano perfecto, pero nunca he tenido ningún problema de comunicación hasta este momento. Después de una breve discusión, me hace pasar más allá del vestíbulo para (según dice textualmente, ya que yo a ella sí la entiendo) que me atiendan sus compañeras, porque ella no tiene paciencia en ese momento. Me dirijo a donde me ha indicado. Al vestíbulo lo siguen dos antesalas que conducen a la principal, y que contienen estanterías de madera con ficheros multigavetas donde se guardan las fichas de los volúmenes que están en el archivo. La sala principal, además de espectacular visualmente, es ciertamente grande, y está dividida en dos partes. La sala en sí está rodeada de las estanterías con todos los volúmenes, y estos están en dos niveles (el segundo nivel no es otra planta, sino un balcón que rodea toda la sala). En cuanto a la división de la sala, la primera mitad está abierta al público (de hecho, se visita con el conjunto del Palacio Real, pero de forma gratuita). No son pocos los turistas que se acercan cada día a apreciar su belleza. Tal vez por eso me han confundido con una visitante más al llegar. El centro, que en principio estaría diáfano, está lleno de varias filas de sillas alineadas que miran en dirección a una tarima pequeña, donde se supone que dan charlas o conferencias. La otra mitad, por el contrario, está reservada para consultas o investigación, y cuenta con grandes mesas y sillas para ello (1) (2). Al atravesar la sala, veo una mesa más grande con lo que parecen trabajadores de la biblioteca. 9 Las responsables de sala me explican que tengo que dejar mis cosas en unas taquillas de madera que hay en el vestíbulo, ya que en la sala no se puede entrar con muchas cosas, y menos aún con comida o bebida. Revisan mis documentos y nos entendemos sin problema alguno. Me piden que reenvíe todo por correo electrónico y mientras se envía, vuelvo a las taquillas para dejarlo todo, y me siento en el sitio que me indican. Vienen a preguntarme qué necesito, y les pido el volumen que me ha indicado mi tutora (Racc. Sal. 313). Tras un tiempo buscándolo, vuelven y me preguntan si es un impreso o un documento, ya que no saben cómo está ordenado. Traen un volumen llamado “Papeles”, pero el título está tapado por otro papel (3). Me dicen que no hay más volúmenes que contengan gacetas españolas de estos años, que es lo único que tienen. Empiezo a ojearlo y en una vuelta rápida ya veo unos cuantos impresos de La Gaceta de Roma. Iba a irme a buscar directamente los ejemplares que hubiera y a compararlos con los de la segunda parte del libro que me dio Carmen (Gaceta de Roma), pero al final decido empezar por el principio e ir analizando todo. Poco a poco voy encontrando los números de La Gaceta de Roma, los once que mi tutora ya tenía localizados. Están todos en ese volumen, y les hago fotos a todas las páginas de cada uno. Además, voy apuntando los datos principales (título, fecha e impresor, siempre Felipe Mey), y el número que tiene en el volumen junto con el puesto que ocupa en el libro de Carmen (orden cronológico). También hago una relación de toda la información que voy teniendo en una aplicación que tengo en el teléfono móvil para ir ordenando la información del libro y no olvidarme de nada (4). Por otra parte, con lo que no son esos once documentos, los voy mirando todos (hay sesenta y ocho en total, aunque veo que el cuarenta y ocho, por ejemplo, está repetido), y voy fijándome en el contenido, la fecha, y el impresor. Apunto los que podrían tener relación, bien por el impresor (Felipe Mey o Pedro Patricio Mey) o bien por el título en la portada (relaciones de Roma, sucesos de Roma, etc). Encuentro también un poema de Luis de Góngora (Coplas de Coridón, Coridón) (5). Me llama bastante la atención ya que no me sonaba y lo busco. Está completo en los archivos de la Universidad Pompeu Fabra, pero me sorprende que el que he encontrado está en un orden distinto en los registros de la universidad catalana que en la publicación de Felipe Mey que acabo de encontrar. En la web explica que el poema es del 1612, pero Mey lo imprimió y publicó en 1620. Estoy tan concentrada en el volumen que cuando quiero darme cuenta de la hora, son las tres y media de la tarde, así que hago un descanso para comer, y a las cuatro y cuarto ya estoy de vuelta en el puesto que me asignado. Descubro que ha llegado más gente a investigar, pero sin duda soy la única mujer en la sala, y la más joven. Sigo con lo mismo que estaba haciendo hasta que termino de revisar todo el volumen. Entonces hago fotos de todas las portadas del volumen, ya que me lo ha pedido Carmen para poder así revisarlas ella también. Por último, pregunto si hay algún documento más en español de la época sobre el tema o si lo hay en italiano, y me dicen que no lo saben. Me quedo un rato charlando con las responsables de sala y me proponen que regrese el viernes próximo a buscar en los archivos a ver si tienen algo relacionado. Al hablar con ellas descubro que una es la señora que contestaba los correos de mi tutora en 2012, y que se acuerda del proyecto y de ella, y me enseña cuáles son los cajones de la antesala dedicados a la prensa (hay solo dos). También me explica que el archivo lo tienen ordenado por nombre de autor o de 16 No es necesario poner de manifiesto que los hallazgos encontrados en esta búsqueda son de vital importancia por el descubrimiento que suponen en sí. El hecho de haber revisado y comprobado la existencia física de los once impresos pertenecientes a La Gaceta de Roma que estaban en teoría en la Biblioteca Real de Turín ya supone un gran avance en esta investigación. Sin embargo, encontrar un número nuevo de esta gaceta es un paso realmente relevante en la demostración de que La Gaceta de Roma es la primera muestra de periodismo con publicación regular en España. Como ya se ha comentado, la primera gaceta de la que se tiene constancia en nuestro país databa del año 1661. Averiguar que, en realidad, la primera es del año 1618 supone avanzar cuarenta y tres años en la Historia del periodismo español. Esto demostraría que este oficio estaba mucho más desarrollado en la Península Ibérica de lo que se pensaba, y también serviría para hacer ver que España no siempre iba tras los avances que se hacían en este sector en Europa, sino que de hecho la colocaría a la par de países ahora considerados pioneros en la impresión y publicación de noticias de forma periódica en este momento. Así, solo se habrían publicado gacetas antes que en España en Amberes (1605), en Basilea (1610), en Viena (1615) y en Frankfurt (1617), y quedaría a la par que Hamburgo (1618), adelantando al resto de ciudades europeas entre las que se incluyen Berlín (1621), París (1631), Génova (1639), Roma (1640), Lisboa (1641), o Londres (1665). Cabe destacar también el hallazgo paralelo a esta investigación en concreto de lo que podrían ser nuevas copias de impresos de Abraham Verhoeven, uno de los primeros impresores europeos, que se encargó de la publicación de la primera gaceta en Amberes en 1605. 6.3. POSIBLES NUEVAS VÍAS PARA CONTINUAR CON LA INVESTIGACIÓN Como exponía en el punto anterior, debido a la falta de tiempo no he podido continuar con la investigación y llevarla hasta el final como me hubiera gustado. Y es que aún hay mucho trabajo por hacer. Si bien los once impresos encontrados ya daban muestra de cómo seguir con el proyecto, el hallazgo del nuevo número de La Gaceta de Roma no solo amplía las posibilidades de hacerlo, sino que además abre una nueva vía para continuar con la investigación. Esto lo hace debido a las características formales y de contenido de este nuevo número. Y es que los once anteriores tenían algunos rasgos en común, como que toda la información acerca de la procedencia y el impresor estaban en la “portada” o primera página, y todos tenían un título con un tamaño de letra más grande que el resto que comenzaba con “Relación de avisos que se saben de Roma”, “Avisos de Roma”, “Relación venida de Roma”, o incluso con el propio título “La Gaceta de Roma”. También incluían la fecha en la que se habían recogido las noticias que contenía, y el nombre del impresor (siempre Felipe Mey), que publicaba “junto a San Esteban” (cada impresor tenía un santo al que se refería en la portada y que lo distinguía del resto). Otro rasgo que compartían era que informaban del tema o temas principales ya en la portada, y lo acompañaban de alguna ilustración, normalmente un escudo, aunque podía ser también un dibujo representativo de las noticias. (17) 17 Por el contrario, el nuevo número encontrado difería de los demás en un detalle, y es que, aunque tenía en su portada un escudo del estilo de los demás, el impresor era Felipe Mey, y se cuenta una enumeración resumida de los temas de las noticias que contiene, no comenzaba con nada relacionado con Roma, ni se especificaba la fecha (6). Esta información, para mi sorpresa, se encontraba en la primera página de la gaceta, es decir, en la parte de atrás de la portada (7), que comienza con una frase en cursiva que dice textualmente: “Relación de avisos que se saben en Roma, desde el primero de noviembre hasta el 5 de diciembre” (de 1620). Descubrir que el impresor no siempre especificaba todos los datos en la portada abre una nueva vía en el enfoque de esta investigación, ya que ahora pasa a ser importante el estudio detallado del impreso al completo, y no solo de la portada. Otra forma de continuar con este proyecto es averiguar definitivamente de dónde venía el facticio, si era de la Biblioteca que Saluzzo tenía en Génova y si en ella había más volúmenes que pudieran contener más impresos relacionados con esta gaceta en cuestión. El estudio más detallado del sello de color rosa encontrado en algunos de los impresos podría ayudar también a seguir por esta vía. Además, se podría indagar también en otros impresores valencianos de la época, que se encargaron de hacer publicaciones relacionadas con avisos y noticias venidas de Roma, como los herederos de Juan Navarro. Aunque el impresor principal es Felipe Mey, una hipótesis personal es que en algún momento cediera la impresión de La Gaceta de Roma a otros impresores de su ciudad, ya fuera en fechas concretas o a raíz de una fecha determinada. Esta podría ser otra opción para seguir adelante con este trabajo. Sería muy interesante que se continuara con esta investigación, ya que si se encontraran los números que faltan de La Gaceta de Roma se podría confirmar que, definitivamente, estaríamos ante el primer periódico de España, y pasaría a ser uno de los primeros de toda Europa. 18 7. ANEXO FOTOGRÁFICO Se adjunta a continuación el enlace al anexo fotográfico elaborado en Google Drive para ayudar a la comprensión de esta memoria con fotografías tomadas personalmente de los impresos a los que se refiere el texto. Los números en superíndice que se mezclan con la redacción se refieren a estas fotografías. Es recomendable ir viéndolas al mismo tiempo que el texto. Por razones de extensión obvias, no se encuentran todas las fotografías realizadas en esta investigación, ya que serían demasiadas y el proyecto de investigación va más allá que este trabajo. Solo están las que, de forma personal, he considerado más relevantes u oportunas para ayudar gráficamente al entendimiento completo de este Trabajo de Fin de Grado. https://docs.google.com/document/d/1ZdiC66yZQ_xrKeHXPRD5ZjLrLnavRh4CVBbI vbpmy4g/edit?usp=sharing 8. AGRADECIMIENTOS Gracias a mis padres y abuelos, por animarme a emprender este viaje y acompañarme en cada paso. Vuestro apoyo constante ha sido fundamental. En este trayecto que ha sido Periodismo encontré a mi “resistencia”. Gracias por haber hecho del camino una aventura, por aguantar, darnos la mano y no dejarnos caer nunca. Pero, sobre todo, por seguir disfrutando de la ruta. Gracias también a mi tutora, Carmen Espejo, por haber confiado en mí para participar en esta investigación. No podría haber elegido una mejor guía. A mis amigos, los de siempre y los de ahora, gracias por estar. A María y a Esther, gracias por escucharme y aconsejarme, sois las mejores copilotos que podría tener. Gracias a todos los que, de una forma u otra, me habéis acompañado en este proyecto. “Chi va piano va sano e va lontano”, que dicen en Italia. Y si voy con vosotros, más aún. 19 9. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Soto Escobar, Díaz Noci, J., & Espejo Cala, C. (2020). Gaceta de Roma: (Valencia, Felipe Mey, 1618-1620): estudio y edición crítica del primer periódico español. SIELAE. Gómez Mompart, & Marín Otto, E. (2010). Historia del periodismo universal. Síntesis. Weill, Beléndez, V., Muñoz Sebastián, T., & Crespo, P. J. (2007). El periódico: orígenes, evolución y función de la prensa periódica. Comunicación Social Ruiz Acosta, & Nogales Bocio, A. I. (2018). Historia práctica del periodismo español. Síntesis. Fuentes, & Fernández Sebastián, J. (2010). Historia del periodismo español: prensa, política y opinión pública en la España contemporánea. Síntesis. Sánchez Aranda, & Barrera, C. (1992). Historia del periodismo español: desde sus orígenes hasta 1975. Ediciones Universidad de Navarra. Blengino, G., Bertini, G., Masserano, T., Fierro, G., & Fierro, Juan. (1976). Contributo a un repertorio bibliografico di ispanistica. Torino: [s.n.]. Racc. Sal. 313. (s/f). En Biblioteca Real de Turín. Verhoeven. (s/f). Racc. Sal. B. 511. En Biblioteca Real de Turín. Historia de las guerras de Flandes… (s/f). En Racc. Sal. B. 803. La historia de Gazeta. (s/f). BOE. https://www.boe.es/diario_gazeta/sobre_gazeta.php#:~:text=La%20historia%20de% 20Gazeta&text=La%20primera%20gaceta%20se%20public%C3%B3,fin%20de%2 0Diziembre%20de%201660 20 Ieva, F. (2017). Dizionario Biografico - Cesare Saluzzo di Monesiglio. Treccani. https://www.treccani.it/enciclopedia/saluzzo-di-monesiglio-cesare_%28Dizionario- Biografico%29/ Biblioteca Reale. (s/f). Ministerio della Cultura - Biblioteche Pubbliche Statali. https://biblioteche.cultura.gov.it/it/biblioteche-pubbliche-statali/visualizza-le-46- biblioteche/biblioteca/Biblioteca-Reale/ USTC Record. (s/f). 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