scieee Open visual document viewer

El doble querer. Historia de un modelo de la enfermedad psicosomática

Choza Armenta, Jacinto Luis

Full text

133 12. EL DOBLE QUERER. HISTORIA DE UN MODELO DE LA ENFERMEDAD PSICOSOMÁTICA. Jacin o Choza. Facul ad de Filoso ía. Uni e sidad de Se illa. Suma io: 1. Plan eamien o del p oblema. 2. Lo olun a io y lo elec i o según A is ó eles y B en ano. El in e és y la a ención. 3. A icena, Tomás de Aquino y Schele . La alo ación y su base o gánica. 4. El in elec o agen e, el alma, el yo y el o o. 5. El doble que e . Un modelo de la en e medad psicosomá ica. 1.Plan eamien o del p oblema. Re omo el inal de la ponencia “Sen ido de la ida, acaso exis encial y en e medad” desa ollada en el Semina io de An opología Médica, Fac- ul ad de Filoso ía, Uni e sidad de Se illa, 17 de ma zo de 2016. Se expusie on en onces los siguien es pun os: 1.- Inhibición del e os y ni eles de libe ad. 2.- Fo mas dis uncionales de eacción an e la angus ia y el a- caso exis encial. 3.- Papel de la conciencia en el en e ma y en la cu ación. 4.- La imposibilidad de la au o-acep ación y las mu ilaciones de la au oconciencia. La doc ina ilosó ica sob e la que se basan esas ideas son las esis de Pla ón sob e el e os, y las esis a is o élicas sob e el in elec o agen e y pa- cien e y sus co espondien es ac os olun a ios y elec i os. Las esis de Pla ón las ecoge Max Schele en el siglo XX y las expone en a ias de sus ob as. “Pla ón sos iene asimismo que dicha «alma uni e - sal es, en su núcleo más p o undo, ‘e os c eado ’» (GW 7, 125), esis a la que asien e Schele al a i ma en á icamen e que el e os es «la ‘ ida mis- ma’ in pu o, su más p o unda esencia demónica, po deci lo así» (GW 7, 133).” C ., Leona do Rod íguez Duplá, Las ideas biológicas de Max Schele , ∆αιµων. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 57, 2012, p. 114. Las doc inas a is o élicas sob e el doble in elec o y la doble olun ad las ecoge y expone en 1866 F anz B en ano en su abajo de habili ación, y más a de elabo a la p ime a psicología gene al empí ica y ilosó ica en su Psicología desde un pun o de is a empí ico, que se publicó en es olúmenes, los dos p ime os en 1874 y 1911, y el e ce o pós umamen e en 1928. B en ano ue el maes o de Husse l y de él omó el c eado de la enom- enología la doc ina de la in encionalidad de la conciencia. En e los mu- chos alumnos que u o B en ano en sus clases ambién se cuen a Sigmund F eud, y es posible encon a en la desc ipción de B en ano de la ac i idad inconscien e del in elec o, elemen os de la doc ina del inconscien e de F eud. En e los discípulos de Husse l e impulso es de la escuela enome- nológica se cuen a asimismo Max Schele , que ambién conoció a Jaspe s y F eud. 2.Lo olun a io y lo elec i o según A is ó eles y B en ano. El in e és y la a ención. B en ano, F anz, La psicología de A is ó eles, con especial a ención a la doc- ina del en endimien o agen e, Mad id: Ediciones Uni e sidad San Dámaso, 2015 (1ª ed. 1866). B en ano pasa po se el e-descub ido de la in encionalidad pa a la iloso ía del siglo XX po que la iloso ía mode na se había ol idado de ella. La iloso ía mode na se ol ida de la in encionalidad del conocimien o y de los hábi os, es deci , del inconscien e, po que es á cen ada en el análisis de la cons ucción de la ciencia y en el con ol conscien e del conocimien o, es deci , en la con-ciencia. Pe o dos siglos después de Galileo y Desca es, después de dos siglos de elabo aciones cien í icas, después de los es udios de las escuelas kan iana y hegeliana y de los análisis de las cons ucciones que el in elec o lle a a cabo, la iloso ía mi a o a ez hacia ue a de la con- ciencia, a la ealidad ex amen al y al inconscien e, enlazando de nue o con la iloso ía clásica, g eco-la ina y medie al. Ese enlace lo acili a en buena medida, jun o con o os au o es, F anz B en ano. Y de él su ge en pa e la enomenología y en pa e ambién la psicología p o unda. A is ó eles en su a ado Sob e el alma, dis ingue un in elec o agen e o iluminado y un in elec o pasi o o asimilado , po que como el homb e no siemp e es á en endiendo ni pensando, es necesa io explica cómo se pasa de no en ende a en ende cuando se es á despie o y po qué se pueden en ende a gumen os y p oblemas cuando se es á do mido (C . Choza, J., Conciencia y a ec i idad (A is ó eles, Nie zsche, F eud), Pamplona, Eunsa, 2ª. 1990). En elación con es os dos in elec os A is ó eles dis ingue dos unciones oli i as. A la capacidad oli i a del in elec o agen e, iluminado , la llama olun ad, y se co esponde con el e os pla ónico. A is ó eles c ee que esa olun ad se da ambién en los animales y que es deseo no elec i o del bien, 134 Jacin o Choza de lo que Pla ón llama el Bien, es deci , deseo de los ines, que es lo que cons i uye el asun o de ese sabe que los g iego llama on É ica. La capacidad oli i a del in elec o pasi o, asimilado , A is ó eles no la llama olun ad, sino elección, y solamen e se eje ce cuando se es á despi- e o, es deci , pe enece al o den de la conciencia. “T as di e sos análisis, A is ó eles de ine la olun ad (boulesis) como una ins ancia deside a i a acional que se e ie e siemp e al in ( elos), y la elección (p oai esis) como lo olun a io que se e ie e a los medios y que a acompañado de azón y e lexión (logos y dianóia). Así, “decimos que deseamos se elices, pe o no que lo elegimos po que la elección pa ece e e i se a lo que depende de noso os”. lbidem, 1111 b 5-20. El ejemplo que A is ó eles pone de lo imposible que se puede desea pe o no elegi es la inmo alidad, É ica a Nicómaco, 1111 b 28-30.”(Choza, J., Manual de an opología ilosó ica, cap. XV) El p oceso de madu ación desde la in ancia has a la edad adul a es el p oceso de in eg ación de las dos capacidades in elec i as y las dos capaci- dades oli i as. En los niños no es án in eg adas. El niño no iene hábi os. No sabe nada, no puede nada y no domina nada, ni ue a de sí mismo ni den o. El p oceso de madu ación y de educación es el que le lle a a un con ol de sí mismo acep able, que hace posible pa a él la ida en sociedad, es deci , la ida esponsable. Con odo, la in eg ación y a iculación de las capacidades in elec i as y oli i as en el homb e adul o no mal no signi ica un dominio comple o de odos los ecu sos olun a ios po pa e de la olición elec i a y, po an o, conscien e, o po pa e de la conciencia, como se dice en el lenguaje o dina io ac ual. El in elec o agen e iluminado es á ac i o siemp e, an o en el sueño como en la igilia, an o en los momen os en que la conciencia no es á con- cen ada en elecciones conscien es como en los momen os en que lo es á. El in elec o agen e e iluminado y su capacidad oli i a es án abie os a odo lo que esul a in e esan e pa a el homb e y lo egis an de un modo u o o. En el modo de lo que se llaman pe cepciones subliminales y de o os modos. Puede deci se que el in elec o agen e y olen e cap a odo lo “in- e esan e”, odo lo que iene “in e és” pa a el i ien e, y que iene in e és pa a el i ien e odo lo ele an e pa a su ida, pa a su supe i encia y 135 El doble que e . His o ia de un modelo de la en e medad psicosomá ica. pa a su pleni ud i al, o sea, pa a su elicidad, y eso an o en el caso de los homb e como en el de los animales. El in elec o pasi o o asimilado , y la olición elec i a es án cen ados en lo que hay que elegi en cada momen o y en lo que se es á eligiendo. El ac o de cen a se o concen a se en esa ac i idad elec i a se llama “a - ende ” y “a ención”, y Hegel la de inió como la unidad del in elec o y la olun ad, o bien como el con ol olun a io del in elec o pa a aplica lo a un asun o. Pe o el pode de la olun ad elec i a pa a cen a la capacidad in elec i a en un asun o pa icula no cancela la capacidad del in elec o agen e y olen e pa a segui egis ando lo que esul a in e esan e pa a el i ien e. Po eso aunque uno es é muy a en o a lo que ha decidido hace , no puede e i a dis ae se con o as cosas, sob e odo con aquellas que e- sul an más “in e esan es”. La a ención no iene un con ol absolu o sob e el in e és y no puede ene lo. La madu ez es log a ese con ol en un g ado azonable, y los niños ienen ecuen emen e p oblema con las dis acciones y les cues a abajo man ene la a ención en algo, man ene median e la olición elec i a la a ención en lo que es án haciendo. Los niños ienen el in elec o agen e y sus co espondien es capacidades oli i as menos con oladas, más lib es. Los comen ado es de A is ó eles, especialmen e el médico á abe A i- cena, señaló que el in e és se exp esa en y esul a de la alo ación, que no puede no co e po cuen a de una capacidad o gánica. A esa capacidad la denominó “es ima i a” cuando se a a de los animales y “cogi a i a” cuando se a a de se es humanos, e indica que en ambos casos es “capaci- dad alo a i a”. 3. A icena, Tomás de Aquino y Schele . La alo ación y su base o gáni- ca. Las unciones alo a i as desc i as po A is ó eles, y analizadas po A icena las ecoge y comen a Tomás de Aquino, y pos e io men e B en- ano, quien conside a al Aquina e como uno de los comen a is as más agu- dos y cla os de A is ó eles. Es os elemen os de psicología ilosó ica a is o élica y sus comen a is as, es án ecogidos de nue o y analizados en di e sas ob as po Max Schele , un ilóso o que inicia su ca e a uni e si a ia como es udian e de la acul- ad de medicina. Schele ecoge las doc inas sob e la doble olición y la alo ación en a ias de sus ob as, y especialmen e en un a ículo de 1913 136 Jacin o Choza sob e la his e ia, aducido al inglés en el Jou nal o phenomenologícal psychol- ogy, nº 15/2, 1984, donde es udia ambién el enómeno de la compasión, la piedad social, la a ención y o os. (C . “The Psychology o So-Called Com- pensa ion Hys e ia and he Real Ba le Agains Illness”, Edwa d Vacek & Max Schele , Jou nal o Phenomenological Psychology 15 (2):125-143 (1984). La capacidad alo a i a y el ac o de alo ación pueden es a incula- dos a la a ención y a la acción elec i a, pe o aunque lo es én no po eso quedan monopolizados po ella, pues mien as uno es á a en o a lo que hace es posible que su a ención la cap en ambién o as cosas que esul an “in e esan es”, y en eso consis e p ecisamen e el “dis ae se”, el ene poca capacidad de concen ación, o cos a le a uno mucho abajo concen a se. En conc e o, los niños suelen ene di icul ades pa a concen a se, y como se dice, ácilmen e se dis aen “con el uelo de una mosca”. Po o a pa e, se dice que las muje es ienen más acilidades que los homb es pa a a ende “a a ios asun os a la ez”. Y po o a pa e, al pa ece hay es- udios de neu o isiología que ponen de mani ies o que la capacidad de concen ación, es deci , la a ención, es á en co elación con la es os e ona. Si es o es así, pod ían esul a p obables las siguien es esis: 1. La es ima i a animal y la cogi a i a humana son capacidades o gáni- cas localizadas o localizables en ci cui os del sis ema ne ioso cen al 2. La alo ación es una ac i idad inculada a los p ocesos de a ención, a su ez inculados a p ocesos o gánicos localizados y localizables en el sis ema ne iosos cen al. 3. Los p ocesos de alo ación y a ención son suscep ibles de análisis desde el pun o de is a de la psicología e olu i a. 4. Los p ocesos de alo ación y a ención son suscep ibles de análisis desde el pun o de is a de la psicología di e encial en unción del sexo, en unción de los in lujos sob e el sis ema ne ioso de ac o es ho monales y de o os ac o es sexualmen e di e enciables. 5. El paidomo ismo que se a ibuye a la muje puede que no solamen e se e ie a a ac o es ana ómicos y isiológicos, sino ambién neu ológicos, psíquicos y “espi i uales” como el in elec o agen e. 6. Las muje es y los niños puede se que engan una capacidad alo a- i a menos dependien e de la a ención, menos dependien e del “ce eb o, el ó gano de a ención a la ida”, como lo llamaba Be gson, lo que pod ía in e p e a se como una capacidad de alo ación “más espi i ual”, “menos dependien e de la elección y la esponsabilidad”, o “más lib e” 137 El doble que e . His o ia de un modelo de la en e medad psicosomá ica. 7. Las muje es y los niños pod ían egis a con más ecuencia con lic- os p oducidos po dos modos de que e o po dos capacidades oli i as di e en es, con lic os en e lo que se quie e no elec i a ni lib emen e y lo que se quie e lib emen e. Es e ipo de con lic o y su ecuencia p obable- men e engan su e lejo en la psicopa ología. 8. Los a ones puede se que engan más inhibidas las ope aciones alo a i as simul áneas a las ac i idades elec i as y a la a ención, y pod ía se que su acilidad pa a la concen ación y la a ención enga su exp esión en la psicopa ología. 9. La o ma no mal de comple a libe ación del in elec o agen e espec o de la a ención y del in elec o asimilado , an o en el niño como en la muje y en el a ón, se da en el sueño, como señaló A is ó eles. 10. La libe ación del in elec o agen e espec o de las unciones o gáni- cas ambién se puede p oduci de modo no no mal, como un modo de algunos as o nos psicopa ológicos. 11. El es udio de las posibilidades y ca ac e ís icas del in elec o agen e emancipado de sus inculaciones no males puede lle a se a cabo medi- an e el es udio de algunos ipos de deli ios. Po o a pa e, ese mismo es- udio puede ealiza se a a és de los análisis de lo que los medie ales llaman el conocimien o y el es a u o on ológico del “alma sepa ada”. Si se acep a la esis a is o élicas de que el in elec o agen e es lo único “inmo al y di ino que hay en el homb e” y la esis omis a de que “anima mea non es ego” (“mi alma no soy yo”, San o Tomás: In 1 Co 15, 1, 2.), se puede en ende po qué se ha dado his ó icamen e una asimilación en e el alma en el sueño, el alma ue a del cue po, el alma sepa ada, las almas en pena y o as si uaciones análogas. 4. El in elec o agen e, el alma, el yo y el o o. Lo que se llama el “yo” en la iloso ía y en la psicología, desde que empieza a u iliza se el é mino “yo”, suele e e i se a las ac i idades con- scien es y a las acciones elec i as. La g amá ica del “yo”, como señalaba Wi gens ein, es la g amá ica del discu so en p ime a pe sona, y no co e- sponde a la g amá ica de “alma” ni a la de “sí mismo”, y po eso el análisis enomenológico, an a ín al análisis del lenguaje o dina io, los di e encia bas an e ne amen e. El yo se o ma y madu a con o me la a ención conscien e y la olun ad elec i a a adqui iendo hábi os. Los hábi os cons i uyen el conjun o de 138 Jacin o Choza “luga es” en los que el yo compa ece pa a sí mismo, el conjun o de los luga es en los que el yo se econoce a sí mismo, esul a amilia pa a sí mismo y iene dominio de sí mismo. Ese conjun o de luga es donde el yo se pone y se encuen a puede se sis emá ico o no, a mónico y cong uen e, o incong uen e y disa mónico. La mayo o meno disa monía de e mina que la pe sona y la pe sonalidad sean más a mónicas e in eg adas o menos, y que esul en incluso pa ológi- cas. Pe o po muy a mónica o disa mónica que sea la pe sona, el luga p o- pio del yo no es el in elec o agen e. El luga p opio del yo es el cue po y el espí i u a la ez, lo que los ilóso os llaman “el yo empí ico” y ambién el “sí mismo”, y que co esponde a lo que en psicología se denomina el “sel ” o el “sí mismo”. Pe o el yo no es odo el sí mismo, sino el momen o o la dimensión ac i a y conscien e del sí mismo. El yo es á siemp e en la ensión en e la ealidad ex e io , los demás y el sí mismo, median e la cual acon ece la o mación y ealización de sí mismo. Es lo que esul a de esa ensión. La cons i ución del yo en la elación con la ealidad y con los demás, especialmen e con los o os se es humanos, es algo que ambién es ablece A is ó eles en la de inición del homb e como se social po na u aleza, y es algo que ambién e oma y elabo a la enomenología a pa i de Husse l. En conc e o, el análisis de la cons i ución del yo en elación con el o o la elabo an, po una pa e, Hegel y Schele en sus es udios sob e la dialéc- ica del econocimien o y sob e la simpa ía, y po o a, la escuela de pensa- do es judíos que a pa i de Husse l desa ollan la esis de la cons i ución in e subje i a del yo, en e los que se encuen an Edi h S ein, Ma in Bube y Le inas. También pod ía insc ibi se en es a línea de pensamien o judío a F eud, y sus esis de la cons i ución del yo en la esolución del con lic o edípico. La elación del yo con el mundo y con los o os la analiza Schele muy po meno izadamen e. “Sob e la base de la cap ación emocional de la ida ajena se undan los dis in os enómenos de simpa ía es udiados po Schele en la p ime a pa - e de su ob a Esencia y o mas de la simpa ía. De esos enómenos, el que más in e esa en el p esen e con ex o es la «uni icación a ec i a» (Eins ühlung) del p opio yo con un yo indi idual ajeno. Es a uni icación es la o ma más ex ema del «con agio a ec i o» (Ge ühlsans eckung) y se ca ac e iza, como 139 El doble que e . His o ia de un modelo de la en e medad psicosomá ica. és e, po se in olun a ia e inconscien e. Schele ha examinado con admi- able lucidez nume osos casos de uni icación a ec i a (c . GW 7, 29-44): la iden i icación del homb e p imi i o con un ejempla de la especie o émica, los cul os mis é icos, la hipnosis p olongada, el con agio de eacciones his- é icas desc i o po F eud, la ac i ud del niño que juega con sus muñecos, la iden i icación de la masa con su líde , la elación en e la mad e y el niño pequeño, e incluso cie as conduc as de los himenóp e os e e idas po Be gson. Al pasa e is a a es os enómenos an a iados, Schele ad ie e que la uni icación a ec i a es ya idiopá ica ya he e opá ica, dependiendo de si el yo ajeno es abso bido po el p opio o el p opio po el ajeno. Pe o en odos los casos eseñados la uni icación se da en un mismo ni el del yo: la conciencia i al. Es amos, po an o, an e la iden i icación o usión de dos co ien es i ales. Si acompañamos oda ía un echo a Schele en su po meno izada desc ipción de las a ian es de la simpa ía, descub i emos que la uni icación a ec i a no sólo puede da se en e dos se es i os, como hemos is o has a aho a, sino ambién en e un se i o y la ida cósmica en su conjun o. Es o úl imo es lo que Schele denomina «uni icación a ec- i a cosmo i al» (kosmo i ale Eins ühlung). Se a a de una o ma de expe- iencia que se egis a en odas las épocas de la his o ia humana y que ha desempeñado un papel de e minan e en adiciones cul u ales como la g iega o la india. Sólo en la época mode na, con el abandono de la con- cepción o ganológica del cosmos, la capacidad del homb e occiden al pa a es a o ma de comunión emocional con la na u aleza ha disminuido con- side ablemen e. El ac o de e minan e en es e p oceso ue el nacimien o de la mode na ciencia ísico-ma emá ica, que concibe la na u aleza como un gigan esco mecanismo. Lo que en los o ígenes de la mode nidad no pasaba de se una men alidad p opia de algunas éli es in elec uales, ha e minado con i iéndose en la «cosmo isión ela i amen e na u al» del homb e occiden al de la época bu guesa-capi alis a. La ni elación cien í- ica de la di e encia en e lo i o y lo ine e ha e minado po deja a la uni icación a ec i a cosmo i al sin obje o.” (C ., Leona do Rod íguez Du- plá, Las ideas biológicas de Max Schele , ∆αιµων. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 57, 2012, pp. 106-107). En el o den de las elaciones in e subje i as pe sonales, el yo se con- s i uye y se ealiza en el desa ollo de sus ac i idades conscien es y elec i- as en elación con el o o, con el p ójimo, con sus semejan es. Así es como 140 Jacin o Choza se o ma un conjun o a mónico de los luga es en que el yo compa ece pa a sí mismo y pa a los demás, y en los que se econoce y es econocido. Si ese conjun o no se o ma a mónicamen e, en onces el yo no se compone, y si esul a muy disa mónico en onces se descompone. El yo descompues o es, como dice Edi h S ein, un yo que se ha ce ado sob e sí mismo, que no se ha abie o al o o ni al mundo. Si el yo se ab e al mundo y al o o en onces puede se le es i uida su in eg idad desde el mundo y desde el o o, que son quienes le cons i uyen (GUTIÉRREZ AGUILAR, Anani, La expe iencia de la pe sona en el pensamien o de Edi h S ein, Tesis doc- o al en p epa ación, Uni e sidad de Se illa). Po eso la p egun a sob e quién puede es i ui le al indi iduo su in- eg idad pe dida, quién puede cu a le, quien puede de ol e le al yo a sí mismo, quien puede dona le a sí mismo, dona le de un modo nue o y pleno, pe -dona le, se esponde diciendo que el o o. Quien puede sana al yo descompues o, e-cons i ui lo, pe dona lo, es el o o, el p ójimo. Ya sea el médico, el pad e, el he mano, el amigo, o quien quie a que pueda es i ui en él la i alidad y la ape u a del “e os” inhibido”. 5. El doble que e . Un modelo de la en e medad psicosomá ica. Se puede diseña un modelo de la en e medad psicosomá ica en gen- e al, a pa i de es os concep os elabo ados en la psicología ilosó ica de adición a is o élica, po pa e de A icena y Tomás de Aquino, y docu- men ados, quizá poco sis emá icamen e, en la psicología y la psiquia ía. El modelo consis e en examina las unciones que cabe asigna a lo que la adición a is o élica denomina Volun as u na u a y olun as u a io en la e minología de Tomás de Aquino y las que cabe asigna a lo que esa misma adición denomina es ima i a y cogi a i a, en la e minología de A icena, e omada po Tomás de Aquino. La olun as u na u a o olun ad p ime a co esponde a lo que an es se ha llamado libe ad ascenden al o p ime ni el de la libe ad, y la ol- un as u a io o olun ad segunda, a lo que se ha llamado an es libe ad psicológica. La es ima i a y la cogi a i a son las ins ancias o gánicas que, espec i- amen e, en los animales y en el homb e, lle an a cabo la o ganización secunda ia de la pe cepción, es deci , la comp ensión del signi icado, del sen ido, y la alo ación espec o de la ealidad del i ien e que se es á cap ando del mundo ex ao gánico. 141 El doble que e . His o ia de un modelo de la en e medad psicosomá ica.