Página web: https://epaa.asu.edu Artículo recibido: 17-7-2021 Facebook: /EPAAA Revisiones recibidas: 24-1-2021 Twitter: @epaa_aape Aceptado: 3-3-2021 archivos analíticos de políticas educativas Revista académica evaluada por pares, independiente, de acceso abierto y multilingüe Arizona State University Volumen 30 Número 91 5 de julio 2022 ISSN 1068-2341 Las Redes Universitarias de Investigación como Espacios de Colaboración y Capital Social: El Caso de REUNI+D Juana M. Sancho Gil Universidad de Barcelona España & Fernando Hernández Hernández Universidad de Barcelona España Teresa González Ramírez Universidad de Sevilla España Adriana Gewerc Barujel Universidad de Santiago de Compostela España & Víctor M. Hernández Rivero Universidad de La Laguna España Citación: Sancho Gil, J. M., Hernández Hernández, F., González Ramírez, T., Gewerc Barujel, A., & Hernández Rivero, V. M. (2022). Las redes universitarias de investigación como espacios de colaboración y capital social. El caso de REUNI+D. Archivos Analíticos de Políticas Educativas, 30(91). https://doi.org/10.14507/epaa.30.7084
Las redes universitarias de investigación como espacios de colaboración y capital social 2 Resumen: Las redes de colaboración se consideran un factor clave en el desarrollo, no solo de la especie humana, sino de cualquier ser vivo. Cualquier vida no sería posible sin la interacción dinámica entre plantas, animales, microorganismos y seres no vivos y su ambiente. Ni la humana sin la consideración de sus entornos físicos, sociales, culturales y tecnológicos como una red unitaria que vive dentro de un contexto histórico. En el ámbito científico y académico la importancia de las redes ha crecido de forma exponencial. La finalidad de este texto, basado en la experiencia de una red de excelencia con reconocimiento institucional de más diez años, es evidenciar el valor y las contribuciones de esta forma de trabajo para el avance del conocimiento científico y de las políticas públicas. Se argumenta el interés y la necesidad de las redes y las ventajas de pensar en red. Para ilustrar la importancia de las redes, se analiza la trayectoria de la red de excelencia REUNI+D, las aportaciones y tensiones de esta estructura de colaboración, los largos procesos que requiere su constitución, el capital social que aporta a sus integrantes y algunas conclusiones que dan cuenta de los desafíos de las redes de investigación en la universidad. Palabras clave: redes de investigación; colaboración; capital social; políticas públicas; conocimiento abierto University research networks as spaces for collaboration and social capital: The case of REUNI+D Abstract: Collaborative networks are considered a critical factor in developing the human species and any living being. Life would not be possible without the dynamic interaction between plants, animals, micro-organisms, non-living beings, and their environment. Nor would human life be possible without considering its physical, social, cultural, and technological environments as a unitary network living within a historical context. In science and academia, the importance of networks has grown exponentially. Based on the experience of a network of excellence with institutional recognition for more than ten years, the purpose of this article is to highlight the value and contributions of this way of working for the advancement of scientific knowledge and public policy. It argues the importance and the necessity of networks and the advantages of network thinking. To illustrate the importance of networks, we analyse the trajectory of the REUNI+D network of excellence, the contributions and tensions of this collaborative structure, the lengthy processes required for its constitution, the social capital that it provides to its members and some conclusions that show the challenges of research networks in universities. Key words: research networks; collaboration; social capital; public policy; open knowledge Redes de investigação universitária como espaços de colaboração e de capital social: O caso de REUNI+D Resumo: As redes colaborativas são consideradas um fator-chave no desenvolvimento, não apenas da espécie humana, mas de qualquer ser vivo. A vida não seria possível sem a interação dinâmica entre plantas, animais, micro-organismos e seres não vivos e seu meio ambiente. Nem a vida humana sem a consideração de seus ambientes físicos, sociais, culturais e tecnológicos como uma rede unitária que vive dentro de um contexto histórico. Na esfera científica e acadêmica, a importância das redes tem crescido exponencialmente. O objetivo deste texto, baseado na experiência de uma rede de excelência com reconhecimento institucional por mais de dez anos, é demonstrar o valor e as contribuições desta forma de trabalho para o avanço do conhecimento científico e das políticas públicas. Ela argumenta o valor e a necessidade das redes e as vantagens de pensar em rede. Para ilustrar a importância das redes, é analisada a trajetória da rede de excelência REUNI+D], as contribuições e tensões desta estrutura colaborativa, os longos processos necessários para sua constituição, o capital social que proporciona a seus membros e algumas conclusões que mostram os desafios das redes de pesquisa na universidade.
Archivos Analíticos de Políticas Educativas, Vol. 30 No. 91 3 Palavras-chave: redes de pesquisa; colaboração; capital social; políticas públicas; conhecimento aberto Las Redes Universitarias de Investigación como Espacios de Colaboración y Capital Social: El Caso de REUNI+D Las redes de investigación aparecen formalmente con el avance y desarrollo de la ciencia a partir de cambios en sus concepciones y prácticas en el siglo XX. De manera especial se hacen visibles a finales de la década de 1990 y principios de la de 2000, asociadas a los inicios de un nuevo modelo de globalización en el contexto de la sociedad del conocimiento. En este marco, las relaciones de cooperación actúan como catalizador necesario para el desarrollo de la ciencia, y como consecuencia de las sociedades. En este contexto, las redes constituyen una estrategia para la mejora de los sistemas de ciencia y tecnología a nivel mundial, así como un mecanismo de apoyo inter y transdisciplinar que favorece el avance de la investigación y las políticas públicas que la orientan y sustentan. Veamos algunos hitos en el caso español de este movimiento en favor de las redes de investigación. En 2005, la Unión Europea, con la Estrategia de Lisboa, reactivó el compromiso que definía una serie de medidas para fomentar el crecimiento y el empleo. En esta coyuntura, España propuso el año 2010 como plazo para acercarse a la convergencia con los países más avanzados en Investigación y Desarrollo. En un futuro lleno de desafíos, la inversión en I+D+I aparecía como clave para mantener y aumentar el crecimiento, la productividad y el bienestar de nuestra sociedad. Con este fin, y además de mantener todos los esfuerzos ya existentes en el terreno de I+D+I, el Gobierno elaboró el Programa INGENIO 2010 1 . Uno de los compromisos de esta iniciativa fue consolidar grupos líderes de investigación, para lo que se creó el Programa CONSOLIDER, con el fin de aumentar la cooperación entre investigadores en torno a proyectos de consorcios líderes e instalaciones singulares. Se lanzaron un total de 5 convocatorias durante 9 años (la primera en 2006), se financiaron 77 proyectos de excelencia y participaron 822 grupos de investigación y casi 7.500 investigadores. Para ello se movilizaron 350 millones de euros de los 2.000 previstos. En 2015 este programa fue completamente desmantelado. Desde la ejecución del Plan Nacional de I+D+I 2008-2011 y del Plan Estatal de I+D+I 2013-2016 (Redes Temáticas y Redes CONSOLIDER), el Ministerio encargado de la investigación, que ha ido cambiando de nombre, en ese momento Ministerio de Ciencia e Innovación, ha realizado sucesivas convocatorias para la creación y desarrollo de redes de excelencia encaminadas a mejorar los resultados de la investigación mediante acciones financiadas en convocatorias de los Planes Nacionales. Vinculada a estas iniciativas comienza, en 2010, la historia de REUNI+D. Este punto de partida sirve como base de este artículo que argumenta la importancia de las redes en el desarrollo de la ciencia y de la humanidad, sus características y aportaciones, así como los problemas asociados que plantean. Como hemos apuntado, en España, las políticas de financiación de la investigación mencionadas han impulsado la organización de redes para la construcción del conocimiento, planificar actividades conjuntas, consolidar resultados de actividades de I+D y apoyar acciones de promoción internacional y posicionamiento estratégico, optimizando resultados y recursos. En estos años se han establecido una variedad de redes y asociaciones, desde campos específicos del conocimiento, promoviendo el trabajo colaborativo para construir conocimiento en distintas áreas 1 https://cutt.ly/GnyqYfs
Las redes universitarias de investigación como espacios de colaboración y capital social 4 temáticas. La investigación en educación no es una excepción para vincularse y responder a estas tareas. En síntesis, este artículo tiene por objetivo argumentar el valor y la necesidad de las redes a través del análisis de la trayectoria de REUNI+D, constituida por 11 grupos de investigación, cuyo recorrido permite dar cuenta del significado de las redes para la ciencia en la sociedad contemporánea. Para ello, en primer lugar, se argumenta el valor y la necesidad de las redes y las ventajas de pensar en red. Después, a partir del análisis de la trayectoria de REUNI+D se presentan algunas de las aportaciones y tensiones de esta estructura de colaboración, los largos procesos que requiere su constitución y se termina, antes de llegar a las conclusiones y sugerencias, señalando el capital social y académico que ha conseguido acumular REUNI+D. El Valor y la Necesidad de las Redes Como se ha argumentado en diferentes publicaciones (Sancho, 2014, 2020; Sancho et al., 2020a), en relación con la invisibilidad que parece afectar a temas fundamentales, al abordar el papel determinante de las redes en el desarrollo de la humanidad nos está pasando lo que les pasaría a los peces que, si se pusieran a estudiar su medio, lo último que descubrirían sería el agua. Porque les es tan consustancial que les parecería que son ellos mismos, sin advertir que les constituye, que les afecta y condiciona el sentido de su desarrollo. Del mismo modo, resulta imposible entender el sentido de la evolución de la humanidad sin pensar en la red de interrelaciones de los seres humanos. Considerando como primera red la constituida por quienes dan la vida y la ayudan a mantener (el entorno familiar y social). Después, la que se ha ido construyendo con las herramientas desarrolladas (homo habilis); además del entorno que la nutre (homo ergaster); y los saberes que han ido facilitando el ‘dominio’ del planeta (homo sapiens). Unas redes cuyos nodos no solo los componen otros seres de la misma especie, sino las herramientas que van creando y aplicando y los diferentes seres vivos y no vivos (Barad, 2007). Este tipo de estructuras constituyen una red en la medida que, si sus nodos no están activos, si no están conectados con un mínimo de energía adecuadamente distribuida, el tejido y las conexiones no funcionan. Algunas partes languidecen, otras sobreviven y otras absorben toda la riqueza. Aunque a la larga, como estamos viendo por los presagios poco esperanzadores de las consecuencias de los desastres ecológicos para toda la humanidad, este modo de disfuncionalidad afecta a todos los seres y a todo lo que los rodea (Spratt y Dunlop, 2022). Los efectos de la forma de funcionar de una red, cuando el liderazgo y la responsabilidad no son distribuidos -como corresponde a una redacaban teniendo consecuencias, más o menos inmediatas, para todo el planeta. Con el “boom” de las redes sociales, que comenzó con el efecto de la proliferación aparentemente imparable de las tecnologías digitales a finales del siglo XX (Castells, 1998; Oblinger, et al., 2005; Van Dijk, 2020) hemos comenzado a hablar como nunca sobre esta metáfora social. Es difícil encontrar otro momento de la historia de la humanidad en el que se hablase tanto de redes como en la actualidad, quizás porque se está evidenciando, como nunca, que todo está conectado. El poder, el capital, la pobreza y las oportunidades están interconectadas. Parece difícil avanzar en el conocimiento sin la cooperación y la contribución de distintas personas y grupos. Un caso patente y actual de lo señalado se refleja en la rapidez con la que se ha desarrollado la vacuna de la COVID 19, algo imposible sin la concurrencia y competencia entre diferentes países, instituciones, grupos, equipos y grandes aportaciones económicas. De aquí que, en el siglo XXI, se haya puesto de manifiesto la importancia de impulsar distintos tipos de redes y, en particular, las de carácter académico y científico. Parece difícil avanzar
Archivos Analíticos de Políticas Educativas, Vol. 30 No. 91 5 en el conocimiento sin la cooperación y la contribución de distintas personas y grupos. La conectividad, la asociatividad y la capacidad de integrar conocimientos diversos están ocasionando una transformación en la forma en que pensamos y nos relacionamos, generando nuevas posibilidades y valores, pero también nuevos riesgos y desafíos. Desaparecen las fronteras y colapsan los modelos de pensamiento puramente lineales. Los descubrimientos científicos en el área de las neurociencias, la psicología del pensamiento y el comportamiento, y la dinámica de las redes vivas están dejando obsoletos los programas educativos, los modelos clásicos de motivación y liderazgo, y las formas tradicionales de gestión y producción de conocimiento. Esto hace necesario pensar en red y aquellos que tienen la responsabilidad de coordinar proyectos de investigación, en el campo de la educación o de otra naturaleza, no pueden prescindir de los saberes emergentes que están transformando nuestro modo de vivir, trabajar y relacionarnos. Sin embargo, aprender a pensar en red, no está exento de dificultades y tensiones que se observan en aspectos relativos a la credibilidad de la investigación educativa, el tipo de relaciones que se da entre investigación y práctica educativa y quién asume el rol de generador de conocimiento (González-Ramírez et al., 2020), no son cuestiones nuevas y nos muestran cómo los demás perciben la actividad investigadora y la innovación. Pensar en Red El ‘pensamiento en red’ es un enfoque que integra avances recientes de muchas disciplinas. Esta perspectiva investiga la aplicación de la ciencia de las redes a la comprensión del pensamiento individual y colectivo y a la capacidad de generar redes humanas activas y productivas. Busca desarrollar conocimiento en red y organizaciones que operen como redes vivas. De este modo se activan la creatividad, la colaboración creativa, la innovación, los liderazgos inspirados e inspiradores y el desarrollo sostenible (Abadi y Kalwill, 2016; Yukl, 2002). La red se despliega y opera a modo de un espacio cultural cuyos miembros interpretan las conexiones, los acontecimientos y se genera una complicidad, una cultura compartida sin que exista necesariamente coordinación o conciencia explícita. Pensar en redes significa descartar el reduccionismo y dejar de entender un sistema a través de la disección de sus partes como si fueran entidades aislables. Supone reconocer la complejidad, asumir que la realidad social es algo construido, producido y vivido por los miembros que la integran. Comprender las redes y sus efectos nos lleva a preguntarnos cómo se actúa en ellas. Lo que implica considerar que lo que importa no es tanto qué se hace o deja de hacerse sino los procesos e interacciones que median en la actividad que se realiza. Esto hace que los actores sean efecto de las redes y que adopten los atributos de las entidades que las conforman. Las redes como sistemas enmarañados comparten las características de los sistemas complejos (Von Bertalanffy, 2009). Según distintos autores (Abadi y Kalwill, 2016; González Abad y Rodríguez Rodríguez, 2020; Lin, 1999; Ubieto, 2009) las más importantes de estos sistemas son: a) Están compuestos de muchas partes que interactúan entre sí. b) Cada parte tiene su propia estructura interna y está encargada de llevar a cabo una función específica. c) Lo que ocurre a una parte del sistema afecta de manera no lineal a todo el sistema. d) Presentan comportamientos emergentes, de tal manera que el todo no es la simple suma de sus partes. Reconocer la relevancia de formar parte de una red es la puerta de entrada para explorar definiciones y modalidades, así como las aportaciones y beneficios que comporta, además de las tensiones y desafíos que conllevan. Por este motivo, cada vez más, resulta necesario hacer
Las redes universitarias de investigación como espacios de colaboración y capital social 6 investigación sobre la “vida de las redes”, indagar sobre lo que sucede en su funcionamiento y en sus relaciones. Y hacerlo sin perder de vista que mientras el trabajo en red supone una invitación a la colaboración en la construcción de saber colectivo, las idiosincrasias de quienes forman parte de las redes, las estructuras universitarias y las demandas de las agencias de investigación, todavía se articulan desde la lógica de la competitividad y el fomento del individualismo, tanto al valorar los proyectos como las trayectorias académicas e investigadoras. Precisamente este tiempo marcado por la pandemia de la COVID 19 ha puesto una vez más de manifiesto la competencia no sólo entre laboratorios -que evidencian el reflejo de sus avances en las cotizaciones en las diferentes bolsas de valoressino también entre países, a la hora de llegar los primeros a la meta en la obtención de una vacuna. Esta situación ilustra que el trabajo en red, al tiempo que abre las puertas a la construcción de conocimientos en una trama de relaciones, algo imprescindible cuando se requiere poner en común conocimientos de diferentes campos (Sánchez Ron, 2020) esconde, tras la capa del optimismo, tensiones de diferente índole. De Lo Que nos Lleva a Actuar en Red Devienen los Beneficios y las Tensiones Como se ha señalado, la noción de red es una metáfora que permite imaginar y dibujar líneas que se conectan y entrelazan en nodos. De cómo se articulen las relaciones en y entre los nodos depende el éxito de una red. Y para ello es necesario prestar atención a lo que mueve a sus integrantes a actuar en red. En un artículo sobre la importancia de las redes en la intervención social, González Abad y Rodríguez Rodríguez (2020) señalan que actuar en red puede responder a las siguientes necesidades: Un Sostén ante la Alienación. Un investigador se vincula a un grupo de investigación (o a una red de grupos) porque, si se basa en la colaboración y no en las relaciones jerárquicas, si garantiza el intercambio y no responde a intereses coyunturales, el grupo y la red de la que forma parte, pueden actuar como “un revulsivo contra la alienación y como una herramienta en la que encontrar sostén afectivo e intelectual” (p. 142). Este revulsivo se hace más visible en un grupo que en una red, donde los lazos son más difusos y las acciones que crean sentido de pertenencia suelen ser esporádicas y circunstanciales. Pero saber que se forma parte de una trama amplia de relaciones que sobrepasa los vínculos locales del grupo y a la que se puede recurrir para explorar y compartir referentes que amplíen horizontes y posibilidades da sentido a ese revulsivo contra la alienación. Genera Capital Social. También la red, como nos recuerda Pierre Bourdieu (1986), contribuye a la creación de capital social entre y para sus miembros. Si tomamos esta noción, como señala este autor, como “the aggregate of the actual or potential resources which are linked to possession of a durable network of more or less institutionalized relationships of mutual acquaintance and recognition” (p. 248), formar parte de una red puede contribuir a: potenciar los recursos a la hora de plantear y gestionar proyectos de investigación, favorecer la movilidad de las personas que la integran, darse apoyo en iniciativas de divulgación de las tareas que se realizan, etc. Aunque las redes no sean sinónimo de capital social per se, sin redes, el capital social es más difícil de conseguir, o simplemente no es posible adquirirlo (Boltanski y Chiapello, 2002). Por tanto, participar en redes profesionales -en este caso de investigaciónabre la posibilidad de construir y acceder a capital social para quienes las integran. Esto implica también la ampliación de oportunidades de publicaciones e invitaciones a Congresos, como ha demostrado la investigación basada en la percepción de académicos que están integrados en redes, desarrollada por Troy Heffernan (2020). La tesis de este autor es que no hay carrera en la academia sin la ayuda de redes que aportan al capital social.
Archivos Analíticos de Políticas Educativas, Vol. 30 No. 91 7 Favorece la Cooperación, la Coordinación y la Colaboración. Estos tres conceptosacciones son clave a la hora de caracterizar una red. La cooperación apela a cuestiones más informales y circunstanciales, en las que la idea básica es “ayudar al otro” por voluntad propia para una cuestión puntual y desprogramada. La coordinación, sin embargo, apela a procesos formalizados que tienen lugar en los niveles organizativos de la red y está medida por la relación entre quienes la coordinan. La idea de colaboración se puede entender como la acción de “trabajar conjuntamente” y puede vincularse con la opción de “trabajo colaborativo”, que implica una participación responsable de todos los que integran la red y no solo de quienes la coordinan. Aprender a trabajar de manera continuada en colaboración, reconociendo y potenciando las diferencias de los grupos que integran una red es uno de los mayores desafíos. En definitiva, lo que en el mundo académico lleva a un docente o una investigadora a vincularse a un grupo y a una red de investigación es, sobre todo, la posibilidad de sobrepasar “los huecos de los dispositivos y generar acciones que no pueden ser ofrecidos por ninguna otra organización en soledad” (González Abad y Rodríguez Rodríguez, 2020, p. 143, parafraseado). Los beneficios de pensar y actuar en red tienen un amplio alcance. Los miembros de una red aportan al conjunto la variedad de sus modos de pensamiento y actuación, su conectividad entre ideas de diferentes campos del conocimiento y también los lazos humanos que van creando en cada una de sus actividades. Los vínculos formales y denominadores comunes generan orden y coordinación de esfuerzos y dan consistencia a la red. Las conexiones informales y azarosas agregan densidad y dinamismo, capitalizando la diversidad y otorgándole flexibilidad y expansión. Según Adams (2012), las redes: a) Proporcionan acceso a recursos, incluyendo la financiación y las facilidades para la investigación y generación de nuevas ideas. b) Facilitan la utilización de equipos que se encuentran en grandes instalaciones con la posibilidad de acceder a datos de calidad de alta importancia que pueden fomentar la rápida difusión del conocimiento. c) Impulsan las publicaciones en coautoría, que son más frecuentemente citadas. d) Constituyen una herramienta de internacionalización. e) Favorecen la exportación de la investigación de excelencia como producto de las alianzas creadas. Para Lee y Bozeman (2005) investigar en red incrementa la productividad, aunque “such collaboration is likely to enhance the productivity of some parties, others are likely to be a drag on the productivity of the more experienced researchers; to the latter, therefore, this may represent a ‘tithe’ given voluntarily” (p. 615). Mientras que otros investigadores e investigadoras de alto nivel prefieren colaborar asesorando a estudiantes de doctorado y posdoctorales (Bozeman y Corley, 2004). Las redes de investigación, también han sido denominadas laboratorios sin paredes, que se articulan como asociaciones de grupos para impulsar actividades de investigación y desarrollo tecnológico a través del trabajo conjunto. En general, las personas que promueven la formación de redes poseen una mirada orientada a pensar y actuar en red. Pero a veces, en los intentos de organizar y consolidar proyectos e ideas, las redes se fosilizan, perdiendo agilidad y capacidad de expansión. Se hacen jerárquicas o se transforman en círculos cerrados. En ese contexto, las cuestiones de género también están involucradas. La investigación desarrollada por Susana Vázquez-Cupeiro (2021) muestra que hay diferentes formas de vivir el networking por parte de algunas mujeres que eluden participar en redes en las que no es fácil sostener el equilibrio entre trabajo y familia. Lo que conduce a la creación de redes solo de mujeres con patrones de colaboración diferenciados de los predominantes.
Las redes universitarias de investigación como espacios de colaboración y capital social 8 En este nuevo escenario, pensar y trabajar en red ya no es solo una opción, sino una necesidad vital para ser protagonistas y no víctimas de los grandes cambios. Para ello, son necesarios otros talentos, recursos y valores para ser capaces de navegar y transformar estos entornos tan complejos como inciertos. REUNI+D: El Largo Devenir de una Red de Investigación e Innovación 2 En este apartado, y teniendo en cuenta lo señalado hasta ahora sobre la necesidad, la importancia y las dificultades de crear y mantener redes reconocidas de investigación, nos centramos en el caso de REUNI+D. Una red de excelencia del ámbito de la educación, con un reconocimiento oficial de más de diez años, y una historia de colaboración de algunos más. Los Prolegómenos Como hemos avanzado, el siglo XXI ha magnificado, si cabe, la importancia de impulsar distintos tipos de redes y, en particular, las de carácter académico y científico. Una tendencia especialmente significativa para una cultura tradicionalmente individualista y nepotista como la que muchos se encontraron al entrar en la Universidad, a comienzos de la década de 1980. Una época de apertura surgió al compás de la transición democrática en España y de la Ley de Reforma Universitaria (LRU), que entró en vigor en septiembre de 1983, con la finalidad de transformar la Universidad franquista. Muchas personas, por lo menos en el campo de la educación, comenzaron con el deseo de formar parte de un grupo de investigación. Sabían de la importancia de la investigación en grupo, habían comenzado las primeras convocatorias de proyectos nacionales de I+D y se encontraban con la necesidad de tener que crearlos. El contacto y la colaboración entre colegas de diferentes universidades eran todavía difíciles. Algunas personas comenzaron a organizar y participar en diversas actividades para acercar y conectar con investigadoras e investigadores y compartir intereses. En este contexto se dieron los primeros pasos de lo que hoy es REUNI+D. En primer lugar, con la organización del “I European Conference about Information Technology in Education: A Critical Insight (Sancho, 1992) 3 . Una iniciativa que posibilitó el encuentro de un considerable grupo de académicos del ámbito de las Tecnologías Educativas y que dio lugar a la celebración de las “I Jornadas Universitarias de Tecnología Educativa (De Pablos, 1994), así como, años más tarde, a la creación de la Red Universitaria de Tecnología Educativa 4 . Con estas acciones, las conexiones dentro de este ámbito de conocimiento se iban extendiendo y consolidando. Entre 2001 y 2003, en el proyecto europeo “U-LEARN: A Virtual Lifelong Learning Centre for European Teachers on ICT in Education” (Ornellas et al., 2004), permitió articular una red de grupos de distintas universidades en cada uno de los países participantes. En el caso de España, se logró reunir a siete grupos de otras tantas universidades. Esta primera colaboración en un proyecto de investigación permitió presentar una propuesta a una convocatoria de Acciones Especiales del entonces Ministerio de Ciencia y Tecnología, a la que se denominó “Red de Tecnología e Innovación Educativa – RTIE” 5 . En la iniciativa confluyeron un total de 54 docentes e 2 Algunos de los asuntos tratados en este apartado forman parte de los contenidos de los proyectos presentados y ejecutados, así como de sus correspondientes memorias. También aparecen en las páginas web derivadas de los mismos. 3 En total se realizaron 3 encuentros, el último en 2012: http://tie2012.eu 4 https://redrute.es/ 5 Programa Sectorial de Promoción General del Conocimiento. Ministerio de Ciencia y Tecnologías. (SEC200211779-E). http://webs.esbrina.eu/rtie/
Archivos Analíticos de Políticas Educativas, Vol. 30 No. 91 9 investigadores de nueve universidades (Barcelona, País Vasco, Complutense de Madrid, Cádiz, La Laguna, Sevilla, Salamanca y Valladolid). Quienes participamos en RTIE compartimos los siguientes presupuestos: (a) El desarrollo tecnológico no puede separarse de la visión sobre la educación que está mediando; (b) La tecnología no es neutra, configura visiones sobre la realidad y los sujetos; (c) La tecnología en el campo de la educación y las relaciones tiende a seguir una lógica masculina, por lo que estamos a favor de la comunicación frente a la ejecución; (d) La tecnología ha de posibilitar la reutilización y la apropiación por parte del usuario. No se trata de ofrecer marcos prescriptivos, sino enfoques abiertos y colaborativos; (e) La tecnología ha de posibilitar experiencias de colaboración, reflexión crítica y construcción de identidades abiertas y flexibles. Los objetivos de esta acción eran: (a) Hacer sostenible y funcional un portal de Internet para la comunidad española e iberoamericana de profesorado innovador en el uso de las Tecnologías de la Información; (b) Intercambiar y difundir los procesos y los resultados de los proyectos llevados a cabo en las universidades participantes; (c) Preparar proyectos conjuntos de investigación para presentar a las convocatorias nacionales, europeas e internacionales; (d) Ampliar la red incorporando a otros docentes e investigadores de otras universidades. Para la consecución de los objetivos, establecimos un convenio de colaboración con la Asociación Espiral 6 . Uno de los resultados de esta colaboración fue la conversión de la parte española del portal U-learn.it en el nuevo portal RedDocente 7 . También se realizaron distintos proyectos conjuntos 8 (Area et al., 2007). Otro paso importante hacia la configuración de REUNI+D fue la participación de la mayoría de los grupos que hoy la constituyen en la convocatoria CONSOLIDER de 2010, con un proyecto sobre el aprender en el siglo XXI. El consorcio estuvo constituido por 21 grupos y 239 investigadores. Algo bastante insólito en el campo de la educación en la universidad. La propuesta pasó la primera fase, pero sin suficiente puntuación para la segunda. Fue un gran esfuerzo, pero valió la pena por los aprendizajes que propició. El devenir de la red no es un camino pavimentado por adoquines o alquitrán, las personas que la configuran no se encuentran en puntos fijos, aunque sí geográficamente localizados. Las circunstancias laborales y sociales no son siempre las más favorables. Pero los primeros pasos fueron dados y la red continúa más de 10 años después. En esta trayectoria hemos podido experimentar, como individuos y como grupos, lo que caracteriza una red, las ventajas que supone, lo que aporta, el trabajo que conlleva y las dificultades que se encuentran. La Creación de REUNI+D Como hemos avanzado, en España, el Ministerio –llamado entonces de Ciencia e Innovación, como en otros muchos otros países, comenzó a lanzar convocatorias para la creación y consolidación de redes de excelencia. Se trataba de reconocer el trabajo de colaboración que distintos grupos de las universidades españolas venían realizando durante algún tiempo. En la convocatoria de 2010, fuimos reconocidos como “Red universitaria de investigación e innovación educativa” 9 . Una red compuesta por doce grupos de investigación de once universidades españolas. 6 https://ciberespiral.org/ca/ 7 https://www.reddocente.com/ 8 De la biblioteca universitaria al Centro de Recursos para el Aprendizaje e Investigación (CRAI). Dirección General de Universidades del MEC. Programa de Estudios y Análisis (2004). Estudio de viabilidad de las propuestas metodológicas derivadas de la aplicación del crédito europeo (ECTS), por parte del profesorado de las universidades españolas, vinculadas a la utilización de las TICs en la docencia y la investigación. Dirección General de Universidades. Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. EA2004-0042 (2004). 9 EDU2015-68718-REDT.
Las redes universitarias de investigación como espacios de colaboración y capital social 16 Grand, A., Wilkinson, C., Bultitude K., & Winfield, A. F. (2012). Open science: A new “trust technology”? Science Communication, 34(5), 679–689. https://doi.org/10.1177/1075547012443021 Heffernan, T. (2020). Academic networks and career trajectory: ‘There’s no career in academia without networks.’ Higher Education Research & Development, 0(0), 1–14. https://doi.org/10.1080/07294360.2020.1799948 Hernández, F., & Sancho, J. M. (2021). Dilemas y desafíos de la universidad desde el cruce de visiones entre docentes y estudiantes. InterCambios. Dilemas y Transiciones de la Educación Superior, 8(1). http://dx.doi.org/10.29156/inter.8.1.2 Lee, S., & Bozeman, B. (2005). The impact of research collaboration on scientific productivity. Social Studies of Science, 35(5), 673-702. https://doi.org/10.1177/0306312705052359 Lin, N. (1999). Building a network theory of social capital. Connections, 22(1), 28-51. https://doi.org/10.5944/10.4236/ib.2010.21007 Membiela-Pollán, M., Pena-López, J. A., & Sánchez-Amboage, E. (2019). La interrelación entre el “capital humano” y el “capital social”: Una aproximación al caso español. Special Issue: EDaSS VII International Conference, 2(2) 1-18. Oblinger, D., Oblinger, J. L., & Lippincott, J. K. (2005). Educating the next generation. EDUCAUSE. Ornellas, A., Sancho, J. M., Hernández, F., Alonso, C., Giró, X., Albarracín, D., Sánchez, J. A., & Muntadas, M. (2004, junio 19). U-LEARN: Un centro virtual de formación permanente para profesorado europeo innovador en el uso de las TIC. Jornada Espiral 2004: Experiencias Educativas de Uso de las TIC en la Enseñanza. Barcelona, España. https://cutt.ly/7nlMb1D Portes, A. (1999). Capital social: Sus orígenes y aplicaciones en la sociología moderna. En J. Carpio, & I. Navacovsky (Comps.), De igual a igual. El desafío del estado ante los nuevos problemas sociales (pp. 243-266). Fondo de Cultura Económica. Putnam, R. D. (1993). The prosperous community: Social capital and public life. American Prospect, 4, 35-42. Putnam, R. D. (1995). Bowling alone: America’s declining social capital. Journal of Democracy, 6(1), 65-78. Rivas, J. I. (2021). Investigación transformativa e inclusiva en el ámbito social y educativo. Octaedro. Sánchez Ron, J. M. (2020). Otras miradas ante la COVID, El Cultural, 25 de mayo. https://elcultural.com/otras-miradas-ante-la-covid-19 Sancho, J. M. (Coord.) (1992). European Conference about Information Technology in Education: a critical insight. Proceedings. Vol. I, II and III. Universidad de Barcelona. Sancho, J. M. (2014). Fundamental e irrelevante. Las paradojas de la formación del profesorado. En M. A. Flores & C. Coutinho (Orgs.), Formação e trabalho docente: Diversidade e convergencias (pp. 17-34). De Facto Editores. Sancho, J. M. (2020, 28 de abril). Evaluar en un contexto de aprendizaje diferente. El Diario de la Educación. https://n9.cl/hw0c Sancho-Gil, J.M. (2021). Quo vadis university? (¿Quo vadis universidad?). Culture and Education, 33(2), 397-411. https://doi.org/10.5944/10.1080/11356405.2021.1904659 Sancho, J. M., & Giró, X. (2013). Creando redes, estableciendo sinergias: La contribución de la investigación a la educación. I Simposio Internacional REUNI+D. Universitat de Barcelona. http://hdl.handle.net/2445/47904 Sancho, J. M., Alonso, C., & Correa, J. M. (2020a). Comenzar por nuestras cartografías. En Hernández, F., Aberasturi, E., Sancho, J. M., & Sancho Correa, J. M. (Eds.), ¿Cómo aprenden los docentes? Tránsitos entre cartografías, experiencias, corporeidades y afectos (pp. 73-84). Octaedro. Sancho, J. M., Hernández, F., Montero, L., de Pablos, J., Rivas, J. I., & Ocaña, A. (Coords.) (2020b). Caminos y derivas para otra investigación educativa y social. Octaedro.
Archivos Analíticos de Políticas Educativas, Vol. 30 No. 91 17 Slaughter, S., & Leslie, L. L. (2001). Expanding and elaborating the concept of academic capitalism. Organization, 8, 154-161. https://doi.org/10.1177/1350508401082003 Spratt, D., & Dunlop, I. (2022). Climate Dominoes. Tipping Point Risks for Critical Climate Systems. Break Through. https://www.breakthroughonline.org.au/climatedominoes Ubieto, J. R. (2009). El trabajo en Red. Usos posibles en educación, salud mental y servicios sociales. Gedisa. Van Dijk, J. (2020). The network society. Sage. Vázquez-Cupeiro,S. (2021): Women’s networking in Spanish academia: A catch-all strategy or strategic sisterhood? Critical Studies in Education. https://doi.org/10.5944/10.1080/17508487.2021.1911820 Von Bertalanffy, L. (2009). Teoría general de los sistemas. (edición conmemorativa 70 aniversario FCE). Fondo de Cultura Económica. Yukl, G.A. (2002). Leadership in organizations (5th ed.). Prentice Hall. Sobre los Autores Juana M. Sancho Gil Universidad de Barcelona
[email protected] Catedrática emérita. Ha sido coordinadora del grupo de investigación Esbrina – Subjetividades, Visualidades y Entornos Educativos Contemporáneos: https://esbrina.eu/es y de REUNI+D - Red Universitaria de Investigación e Innovación Educativa: https://reunid.eu/ https://orcid.org/0000-0002-2941-5619 Fernando Hernández Hernández Universidad de Barcelona
[email protected] Profesor de la Unidad de Pedagogías Culturales. Facultad de Bellas Artes. Miembro del grupo de investigación Esbrina – Subjetividades, Visualidades y Entornos Educativos Contemporáneos: https://esbrina.eu/es y de REUNI+D - Red Universitaria de Investigación e Innovación Educativa: https://reunid.eu/ https://orcid.org/0000-0003-0375-1830 Teresa González Ramírez Universidad de Sevilla
[email protected] Profesora titular de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación. Miembro del grupo Investigación Evaluación y Tecnología Educativa y de la de Red Universitaria de Investigación e Innovación Educativa -REUNI+D: https://reunid.eu/. Editora jefa de la Revista Fuentes especializada en Educación. https://orcid.org/000-0001-8738-565X Adriana Gewerc Barujel Universidad de Santiago de Compostela adria[email protected] Profesora Titular de Universidad de Tecnología Educativa. Acreditada a Catedrática de Universidad en el área de Ciencias Sociales y Jurídicas por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA). Integrante de REUNI+D.
Las redes universitarias de investigación como espacios de colaboración y capital social 18 https://orcid.org/0000-0002-7369-9903 Víctor Manuel Hernández Rivero Universidad de La Laguna
[email protected] Profesor de Didáctica y Organización Escolar en la Facultad de Educación. Investigador en el Laboratorio de Educación y Nuevas Tecnologías (EDULLAB). Miembro de la Red Universitaria de Investigación e Innovación Educativa REUNI+D https://reunid.eu/. Director del Experto en Docencia Universitaria de la Universidad de La Laguna. https://orcid.org/0000-0001-5551-463X archivos analíticos de políticas educativas Volumen 30 Número 91 5 de julio 2022 ISSN 1068-2341 Los/as lectores/as pueden copiar, mostrar, distribuir, y adaptar este articulo, siempre y cuando se de crédito y atribución al autor/es y a Archivos Analíticos de Políticas Educativas, los cambios se identifican y la misma licencia se aplica al trabajo derivada. Más detalles de la licencia de Creative Commons se encuentran en https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/. Cualquier otro uso debe ser aprobado en conjunto por el autor/es, o AAPE/EPAA. La sección en español para Sud América de AAPE/EPAA es publicada por el Mary Lou Fulton Teachers College, Arizona State University y la Universidad de San Andrés de Argentina. Los artículos que aparecen en AAPE son indexados en CIRC (Clasificación Integrada de Revistas Científicas, España) DIALNET (España), Directory of Open Access Journals, EBSCO Education Research Complete, ERIC, Education Full Text (H.W. Wilson), PubMed, QUALIS A1 (Brazil), Redalyc, SCImago Journal Rank, SCOPUS, SOCOLAR (China). Sobre el consejo editorial: https://epaa.asu.edu/ojs/index.php/epaa/about/editorialTeam Por errores y sugerencias contacte a
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