Una aproximación a las políticas de poblamieno de Timoleón en Sicilia
Abstract
Azotada por conflictos civiles y étnicos, Diodoro, Plutarco y Nepote presentan una Sicilia devastada y despoblada a mediados del siglo IV a. C. Pese a su vitola de liberador y derrocador de tiranos, el corintio Timoleón promueve en Sicilia un movimiento de recolonización de vasto alcance del que forman parte desplazamientos forzados de población que recuerdan precisamente las prácticas de gobernantes autocráticos que le precedieron, como los Dinoménidas y Dionisio el Viejo. A través de las fuentes literarias, arqueológicas y numismáticas, este artículo valora la importancia y el calado de las políticas de poblamiento de Timoleón en Siracusa y en otros lugares de la isla.
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UNA APROXIMACIÓN A LAS POLÍTICAS DE POBLAMIENTO DE TIMOLEÓN EN SICILIA* An Approach to the Timoleon’s Settlement Policies in Sicily Víctor SÁNCHEZ DOMÍNGUEZ Universidad de Sevilla e-mail: [email protected] César FORNIS Universidad de Sevilla [email protected] Fecha de recepción: 12-X-2010; aceptación definitiva: 2-XI-2010 RESUMEN: Azotada por conflictos civiles y étnicos, Diodoro, Plutarco yNepote presentan una Sicilia devastada y despoblada a mediados del siglo IV a. C. Pese a su vitola de liberador y derrocador de tiranos, el corintio Timoleón promueve en Sicilia un movimiento de recolonización de vasto alcance del que forman parte desplazamientos forzados de población que recuerdan precisamente las prácticas de gobernantes autocráticos que le precedieron, como los Dinoménidas y Dionisio el Viejo. A través de las fuentes literarias, arqueológicas y numismáticas, este artículo valora la importancia y el calado de las políticas de poblamiento de Timoleón en Siracusa y en otros lugares de la isla. Palabras clave: Timoleón, Siracusa, Sicilia, repoblación, colonización, deportación, ciudadanía, tiranía, democracia. *Este artículo se enmarca en el proyecto de investigación HAR2010-15756, del Ministerio de Ciencia e Innovación. ©Ediciones Universidad de Salamanca Stud. hist., H.ª antig., 28, 2010, pp. 17-29
ABSTRACT: Beaten by civil and ethnic conflicts, Diodorus, Plutarch and Nepos present a devastated and deserted Sicily in the mid-fourth century B.C. Despite his fame as liberator and anti-tyrant, Timoleon the Corinthian promotes in Sicily a huge movement of recolonization which includes forced displacements of population that recall the very practices of autocratic rulers who preceded him, as Dinomenids and Dionysius the Elder. Through the literary, archaeological and numismatic sources, this article assesses the importance and the scope of the Timoleon’s settlement policies in Syracuse and elsewhere on the island. Keywords:Timoleon, Siracuse, Sicily, repopulation, colonization, deportation, citizenship, tyranny, democracy. Al igual que la Grecia continental, si no en mayor medida, Sicilia se vio azotada a lo largo del siglo IV a. C. por graves conflictos políticos y sociales al socaire de la lucha hegemónica entablada entre las potencias. Los estados de la isla con vocación imperial eran Cartago, caracterizada por el elemento bárbaro y ya repuesta de su derrota en Hímera en 480, y Siracusa, heredera de distintas tradiciones y que se presentaba como adalid del mundo siciliota. Entre las consecuencias más brutales que esta contienda fue dejando tras de sí para las demás comunidades tenemos la destrucción de ciudades y los movimientos compulsorios de población, las deportaciones, a las que cabe sumar la llegada de nuevos grupos humanos que deben integrarse de una manera u otra en el solar siciliano, siendo en muchos casos reclutados por los contendientes en calidad de mercenarios. En el contexto de dicho enfrentamiento nos vamos a centrar aquí en las acciones coercitivas sobrela población siciliota (ya sea sícula, sicana, griega o italiota) ejercidas por Timoleón durante su famosa campaña en Sicilia1.En nuestra opinión no existen diferencias sustanciales entre las prácticas de tiranos que le precedieron y las del strategos autocrator corintio, pese a la fama de liberador y de antitirano de que gozó —y goza— éste. Comenzaremos entonces por recordar los desplazamientos VÍCTOR SÁNCHEZ DOMÍNGUEZ Y CÉSAR FORNIS UNA APROXIMACIÓN A LAS POLÍTICAS DE POBLAMIENTO DE TIMOLEÓN EN SICILIA 18 1. Para la política de migración forzada practicada por los tiranos resultan de gran interés VATTUONE,R.: «“Metoikesis”: Trapianti di popolazioni nella Sicilia greca fra VI e IV sec. a.C.», en Emigrazione e immigrazione nel mundo antico,CISA 20, 1994, pp. 91-113 y GIULIANI,A.: «Le migrazioni forzate in Sicilia e in Magna Grecia sotto Dionigi I di Siracusa», en Coercizione e mobilità umana nel mondo antico, CISA 21, 1995, pp. 107-124. En cuanto a Timoleón, a nuestro conocimiento no existe bibliografía especializada sobre esta cuestión. ©Ediciones Universidad de Salamanca Stud. hist., H.ª antig., 28, 2010, pp. 17-29
forzados de poblaciones promovidos por los Dinoménidas en la primera mitad del siglo V y por Dionisio el Viejo en el primer tercio del IV en consideración de que se tratan de significativos precedentes que permiten calibrar y comprender las llevadas a cabo por Timoleón bajo unas coordenadas políticas en apariencia bien diferentes. Como es sabido, los Dinoménidas asentaron su poder dinástico y su política imperialista en sus éxitos militares y en el reclutamiento masivo de mercenarios, elemento clave este último, pues los mercenarios debían luego asentarse en el territorio que el patrón les asignaba, con los problemas de integración que eso generaba2.Si bien a principios del siglo V las acciones de Hipócrates de Gela tuvieron un fuerte componente de enfrentamiento étnico en la persecución de los sículos, fue Gelón quien fortaleció Siracusa y buscó con determinación el dominio territorial frente a todo lo que percibiera como amenaza. Con Gelón el cuerpo cívico de Siracusa se benefició de los trasvases de población resultantes de las campañas en Mégara Hiblea y Eubea de Sicilia: el traslado se circunscribe a las clases propietarias, mientras los elementos del demos son vendidos como esclavos con destino fuera de la isla; algo antes se apodera de Cásmena y reintegra a Siracusa a los gamoroi,los aristócratas terratenientes, que vivían allí tras haber sido expulsados por el demos ylos kyllyrioi siracusanos; la ciudad recibe asimismo el flujo de los habitantes de Camarina y la mitad de los de Gela, demostrando así Gelón la seria convicción de hacer de Siracusa el centro de su imperio3.Estas medidas tienen continuación con las deportaciones que hace su sucesor,Hierón, que primerofuerza el traslado de los calcideos de Naxos y Catana a Leontinos y después repuebla estas poleis con cinco mil dorios del Peloponeso y un númeroigual de siracusanos, a los que reparte en lotes tanto el territorio cataneo como los vecinos. Esto le reportó honores de oikistes en estas ciudades, amén de sólidos aliados4.De un modo similar obran los Eménidas de Acragante: Terón repuebla Hímera con un contingente dorio y la purga de elementos calcideos contrarios a su hijo Trasideo5.Se constata pues que la deportación o VÍCTOR SÁNCHEZ DOMÍNGUEZ Y CÉSAR FORNIS UNA APROXIMACIÓN A LAS POLÍTICAS DE POBLAMIENTO DE TIMOLEÓN EN SICILIA 19 2. Sobre la política de reclutamiento de mercenarios en la casa dinoménida encontramos numerosas alusiones en Diodoro, pero llama especial atención la referencia al modo en que Gelón había otorgado la ciudadanía en Siracusa a diez mil mercenarios, con el consiguiente problema de integración de éstos a la caída del régimen (XI 72.3). 3. Hdt. VII 155.2-156.3; Th. VI 4.2; Str. X 1.15; Polyaen. I 27.3. Cf.CONSOLO LANGHER, S.N.: Un imperialismo tra democrazia e tiranide: Siracusa nei secoli V e IV a.C., Roma, 1997, pp. 9-10. 4. D.S. XI 49.1-2. 5. D.S. XI 49.3-4. ©Ediciones Universidad de Salamanca Stud. hist., H.ª antig., 28, 2010, pp. 17-29
destrucción de grupos de población contrarios a los intereses dinásticos y su sustitución por elementos afines se convierte en una política útil para mantener el control en las poblaciones sobre las que se ejerce la tiranía. La caída de la tiranía dinoménida trajo un paréntesis de casi medio siglo de democracia, pero el siglo V acabará de la misma manera que comenzó, con el ascenso de otro tirano, esta vez de la propia Siracusa. Enlazando con la política imperialista de los Dinoménidas, Dionisio el Viejo no se contentó con el control de su polis,sino que buscó la creación de un imperio territorial6. Através de su mentor Hermócrates, Dionisio hereda el sueño de ser el nuevo Gelón, gobernar Siracusa y, más aún, toda la Sicilia griega. Y con el sueño hereda también parte de sus instrumentos. En primer lugar, usa los movimientos de población como medida represiva contra elementos subversivos a la tiranía y para fortalecer la ciudad, desplazamientos que afectan tanto a Siracusa como a otras ciudades cercanas. De esta forma, lleva población a Siracusa para aumentar su base de poder y traslada el cuerpo cívico, total o parcialmente, en aquellas poleis cercanas que apoyan a sus detractores. Mueve a la población de sus lugares de origen a otros lugares donde puede mantenerla más controlada, principalmente a la propia Siracusa. En segundo lugar, trae nuevos habitantes, ajenos a las poleis despobladas, para, o bien tener una polis totalmente repoblada con elementos leales, normalmente mercenarios, a los que paga de esta manera, o bien mantener con estos elementos externos su influencia sobre el resto de la población, lo que convertía a ciertas ciudades más bien en fortalezas. Por último, y no contento con actuar en la zona tradicional de influencia siracusana, exportará las medidas antes citadas a Magna Grecia, para evitar que sus detractores reciban ayuda del otro lado del mar. Todas estas medidas quedan además englobadas y respaldadas por la idea de la lucha contra Cartago, también legada por sus antecesores, pues elevándose a la categoría de defensor contra el bárbarotoda acción contra su gobierno es una acción en favor del enemigo tradicional, del enemigo de los griegos. Es a partir de este miedo sobre el que se construye la necesidad del tirano, planteándose la idea de si es mejor ceder una parte de libertad con la delegación de poderes en el strategos autocrator operderla en su totalidad ante el bárbaro. De esta forma, los movimientos forzados de población aparecen al poco de su ascenso al poder.Si bien no está clarosi concede nuevas VÍCTOR SÁNCHEZ DOMÍNGUEZ Y CÉSAR FORNIS UNA APROXIMACIÓN A LAS POLÍTICAS DE POBLAMIENTO DE TIMOLEÓN EN SICILIA 20 6. GIULIANI,art. cit., p. 107; una posición más matizada en cuanto trata de buscar justificación para las acciones del tirano es la de VATTUONE,art. cit., pp. 83-84, 112-113. ©Ediciones Universidad de Salamanca Stud. hist., H.ª antig., 28, 2010, pp. 17-29
posesiones a sus partidarios en un primer momento, sí es cierto que, tras su derrota frente a Cartago, evacua a las gentes de Gela y Camarina llevándolas a la emergente Siracusa7.Por otro lado, de cara a las disensiones entre la población de Siracusa, retoma las políticas de los Dinoménidas de asentar mercenarios en la ciudad pagándoles en tierra para reforzar su hegemonía8. Para evitar que estos mismos sectores de la población consiguieran apoyos en otras poleis,Dionisio obra de una manera análoga a sus predecesores y en las mismas zonas. Un ejemplo son las ciudades calcídicas de Naxos, Catana y Leontinos. Tras derrotarlas, el tirano dona el territorio de la primera a sus aliados sículos y el de la segunda a los mercenarios campanos, mientras los ciudadanos de Leontinos, que habían apoyado a los grupos contrarios a su hegemonía, son trasladados a Siracusa y sometidos asu poder9.La propia Leontinos acabará siendo repoblada con mercenarios peloponesios y convertida en una fortaleza necesaria para controlar el territorio10.Otras ciudades como Mesene, destruida por los cartagineses, recibirá mil locros, cuatro mil medmeos y seiscientos mesenios peloponesios; como quiera que sus aliados lacedemonios protestaran por la acogida de estos mesenios, a quienes habían desterrado de Zacinto y Naupacto, Dionisio les entregó el territorio sustraído a Abacene, con el que fundó en 396 Tíndaris, en la costa septentrional, en una posición estratégica para controlar el Bajo Tirreno y el Estrecho, además de un importante nudo de comunicaciones dentro de la isla11.En 392, cuando el tratado con Cartago le otorga el control sobre Tauromenio, expulsa de allí ala mayor parte de la población sícula para establecer a los más fieles de sus mercenarios12. En este repaso a los movimientos forzados de poblaciones ejecutados por Dionisio el Viejo no podríamos dejar de mencionar los concernientes VÍCTOR SÁNCHEZ DOMÍNGUEZ Y CÉSAR FORNIS UNA APROXIMACIÓN A LAS POLÍTICAS DE POBLAMIENTO DE TIMOLEÓN EN SICILIA 21 7. D.S. XIII 111.1-3; XIV 68.2. La importancia del crecimiento de la ciudad en la política de Dionisio I es resaltada por KRASILNIKOFF,J. A.: «The Power Base of Sicilian Tyrants», Acta Hyperborea 6, 1995, p. 174 y por GIULIANI,art. cit., p. 107. 8. V.gr.D.S. XIV 7.2-5, donde Dionisio reparte tierras en la isla de Ortigia; poco después en el relato de Diodoro (9.8-9), son los mercenarios campanos que le ayudan a sofocar la revuelta en Siracusa los que se asientan en Entela tras degollar a los varones y unirse alas mujeres. 9. D.S. XIV 15.3-4. 10. D.S. XIV 78.2-3. 11. D.S. XIV 78.5-6; cf.34.2-3. Tíndaris alcanzará su apogeo demográfico y económico con Dion y Timoleón (sobreeste crecimiento, cf.CONSOLO LANGHER,S. N.: Siracusa e la Sicilia Greca: tra etá arcaica ed alto Ellenismo, Messina, 1996, pp. 577-587). 12. D.S. XIV 96.4. ©Ediciones Universidad de Salamanca Stud. hist., H.ª antig., 28, 2010, pp. 17-29
alas campañas en la Magna Grecia, en el marco de su guerra contra Regio. En el sur de Italia, Dionisio arrasa en 389/8 la ciudad de Caulonia, cuyo territorio entrega a los locros y a cuyos habitantes mueve a Siracusa, concediéndoles la ciudadanía y exención de impuestos durante cinco años, para hacer al año siguiente lo propio con Hiponio13;finalmente, en 386, después de un largo asedio, se apodera de Regio y captura más de seis mil prisioneros, que son deportados a Siracusa, donde se pone en libertad a los que pagan un rescate de una mina de plata y se vende como esclavos al resto14.Estas últimas decisiones son de especial relevancia en la medida en que no son ejemplos de control del territorio, sino de dos necesidades del régimen: la primera, ya anunciada, privar de todo aliado posible a los grupos opositores al régimen, la segunda, conseguir recursos para los grandes gastos de la política imperial del mismo. Las medidas que acabamos de describir han tendido a ser consideradas por la historiografía moderna como surgidas de la necesidad y la improvisación, marcadas por el especial carácter del tirano, pero pensamos que se han pasado por alto dos cuestiones. La primera es el hecho de que Dionisio quería ser ante todo señor de Siracusa y de sus ciudadanos antes que señor de Sicilia. Él es estratego autocrátor de Siracusa, nada más, ya que los otros títulos sólo se recogen como halagos o desprecios de forma interesada15.Sustentar esta realidad se manifiesta una tarea ardua y difícil debido al rechazo que buena parte del cuerpo cívico siente hacia él. Debido a esto, muchas de sus acciones se encaminan no tanto a dominar el territorio, como se ha dicho, como a controlar los movimientos de quienes cuestionan su poder en Siracusa, con la pretensión de aislarlos yde evitar por un lado que reciban apoyos y, por otro, que prefieran ser sometidos y vejados por un tirano que por el cartaginés. El segundo punto, que deriva del anterior,radica en que para ejercer su dominio en Siracusa no puede apoyarse en un ejército cívico, sino en uno mercenario que debe pagar y mantener. Es de nuevo el pasado, la imagen de los Dinoménidas y sus políticas compulsorias sobrelas poblaciones, lo que a nuestro entender da la VÍCTOR SÁNCHEZ DOMÍNGUEZ Y CÉSAR FORNIS UNA APROXIMACIÓN A LAS POLÍTICAS DE POBLAMIENTO DE TIMOLEÓN EN SICILIA 22 13. D.S. XIV 106.3; 107.2. 14. D.S. XIV 111.4. 15. El título de arconte Sikelias se recoge de manera oficial en decretos de la asamblea ateniense cuando hay un interés por promover un acercamiento político con Siracusa (cf. RHODES,P. J. and OSBORNE,R.: Greek Historical Inscriptions 403-323 B.C.,Oxford, 2003, nos 11, 33 y 34, con comentarios ad hoc). Para las distintas imágenes historiográficas del tirano en las fuentes contemporáneas (Lisias, Éforo, Filisto e Isócrates), véase GIULIANI,A.: «Dionigi I, Sparta e la Grecia», RIL 128, 1994, pp. 149-166. ©Ediciones Universidad de Salamanca Stud. hist., H.ª antig., 28, 2010, pp. 17-29
solución a los problemas del tirano. El pago de las tropas con tierras permite en primer lugar que, al asentar mercenarios en Siracusa concediéndoles la ciudadanía, se cree una base de población ciudadana afín a su persona, a la vez que paga sus deudas; en segunda instancia, elimina o somete a poblaciones que amenazan su poder repoblando sus territorios con mercenarios o colonos; y, por último, mantiene vigiladas a otras poblaciones trayéndolas a Siracusa o a otras poleis aliadas16. En suma, las políticas de Dionisio basadas en deportaciones son sistemáticas17,rescatan elementos de las de los Dinoménidas y no sólo se centran en el dominio territorial, sino que sirven principalmente para mantener su base de poder controlando a la población siracusana y satisfaciendo las necesidades de los mercenarios que le otorgan su poderío militar. Tras la desaparición de Dionisio I, el ascenso de Dionisio el Joven en un momento de crisis provocó que las disensiones crecieran y con ellas las medidas de expulsión y persecución a los supuestos rivales del tirano, que fueron mermando a la población. Además, la guerra entre Dionisio II ysu sobrino Dion intensificaría la caída demográfica y el incremento de tierra desocupada. En 344, cuando Timoleón es enviado desde Corinto para combatir al tirano Dionisio el Joven, refugiado con sus mercenarios en la isla de Ortigia, y con las ciudades sículas sufriendo una nueva invasión púnica, las fuentes presentan una imagen desoladora de Sicilia. Según Diodoro, «durante muchos años, en razón de los problemas internos y las guerras de frontera, y aún más por los tiranos que continuamente aparecían, las ciudades se habían despoblado y el campo se había vuelto yermo por la falta de cultivo, sin producir ninguna cosecha útil»18. Plutarco habla de una Siracusa a punto de quedar desierta, con «un ágora, privada de ciudadanos, en la que crece la hierba tan alta que hasta pueden pastar los caballos», mientras el resto de Sicilia «está completamente devastado y sin centros habitados a causa de las guerras; la mayores ciudades se encuentran en manos de bárbaros de diverso origen y de soldados sin paga que aceptan con facilidad el cambio de poder»19.Ya Platón, visitante de excepción de la ciudad, se refería a la Siracusa contemporánea como un lugar asediado tanto por la guerra civil como por la amenaza de «oscos yfenicios»20.Así pues, al margen de los problemas de «barbarización» y de VÍCTOR SÁNCHEZ DOMÍNGUEZ Y CÉSAR FORNIS UNA APROXIMACIÓN A LAS POLÍTICAS DE POBLAMIENTO DE TIMOLEÓN EN SICILIA 23 16. KRASILNIKOFF,art. cit., pp. 180-181. 17. GIULIANI,art. cit.(migrazioni),p. 121. 18. D.S. XVI 83.1. 19. Plu. Tim.1.2-3; 22.4; cf.35.1. 20. Pl. Ep. VIII 353-354. ©Ediciones Universidad de Salamanca Stud. hist., H.ª antig., 28, 2010, pp. 17-29
integración, las fuentes enfatizan que tanto Sicilia en general como Siracusa en particular adolecen alarmantemente de ciudadanos y la tierra ha quedado inculta, sin manos que la trabajen. La exploración arqueológica ha venido a confirmar sustancialmente este panorama, con ciudades y campos arrasados y abandonados21. En esta tesitura, con escasos medios y apoyos, Timoleón va a acometer una serie de medidas, entre las que se encuentra la repoblación de la isla y la expansión de la eleutheria —entendida ésta como la autonomia de las poleis menores—, que permitirá una recuperación demográfica y económica de Sicilia22.Sin embargo, en la manera que tiene Timoleón de ejecutar su política observaremos reminiscencias de las prácticas de migración forzada de los Dinoménidas y de los Dionisios. Al principio, al tener únicamente autoridad sobre sus tropas mercenarias, reclutadas en el continente, las medidas que Timoleón puede tomar en 344/3 son escasas y no afectan directamente a masas de población. Es tras la liberación de los últimos puntos bajo control de Hicetas cuando Timoleón puede actuar libremente en Siracusa. Sus acciones se centran en tres objetivos: primero, afianzar su poder en Siracusa dotándola de estabilidad a través de una reforma constitucional; segundo, consolidar la symmachia para mantener el apoyo de las poleis que le han facilitado la reciente victoria; y tercero, fortalecer la polis de Siracusa para que sea autosuficiente y no dependa exclusivamente de la symmachia ni de los mercenarios. Para la consecución de este último objetivo, Siracusa debe recuperarse del lamentable estado en que ha quedado tras el período de guerras civiles. Por tanto, la necesidad principal de Siracusa en este momento es recuperar la población necesaria para hacer frente con un ejército propio a la amenaza no conjurada de Hicetas y de Cartago y, por otro lado, para comenzar a reconstruir una economía debilitada por la falta de producción y comercio derivada del abandono tanto de los campos como de la ciudad. De esta forma, la recolonización se plantea como una medida prioritaria dentro del «programa» de Timoleón en Siracusa. El principal testimonio que tenemos de esta política de poblamiento se encuentra en la parte correspondiente del libro XVI de Diodoro Sículo y en la Vida de Timoleón VÍCTOR SÁNCHEZ DOMÍNGUEZ Y CÉSAR FORNIS UNA APROXIMACIÓN A LAS POLÍTICAS DE POBLAMIENTO DE TIMOLEÓN EN SICILIA 24 21. TALBERT,R. J. A.: Timoleon and the Revival of Greek Sicily 344-317 B.C., Cambridge, 1974, pp. 146-147; CONSOLO LANGHER,op. cit. (Siracusa...),pp. 57-60. 22. Si bien no lo suficientemente prolongada en el tiempo ya que, apenas dos décadas más tarde, muchos de los colonos había caído en dependencia por deudas y se hizo necesario una nueva distribución de tierra. ©Ediciones Universidad de Salamanca Stud. hist., H.ª antig., 28, 2010, pp. 17-29
de Plutarco, y en menor medida en la biografía homónima de Cornelio Nepote. Si comenzamos por el relato de Diodoro, tras la toma de Siracusa no hay rastro de recolonización alguna hasta la victoria de Crimiso. El primer dato que nos aporta el historiador sículo es la llegada de cinco mil nuevos pobladores enviados por Corinto, tras lo cual Timoleón extiende la ciudadanía siracusana a los habitantes libres de Centóripa y Agirio, ciudades cuyos tiranos —Nicodemo y Apoloníades— se habían levantado contra él después de Crimiso. Otro tanto sucede en Leontinos, pero aquí sí se especifica que la población rebelde es llevada a Siracusa, dato ausente en los dos casos anteriores; el estratego corintio envía asimismo colonos a Camarina y hace la ciudad más grande. Es entonces cuando Diodoro se centra en las medidas de repoblación y habla de una proclamación en Grecia en la que se promete casas y tierras a los que vuelvan a su antigua polis,Siracusa; los exiliados afluyen en númerode cincuenta mil según el autor, divididos en cuarenta mil para Siracusa y diez mil para Agirio, localidad natal de Diodoro, peroque éste explica por la necesidad de poblar una tierra extensa y de gran productividad23. De este relato entendemos que la colonización se emprende a partir del año 339-8, una vez eliminada la amenaza cartaginesa y neutralizados los distintos tiranos de la isla, si bien la mención que anteriormente se hace al principio de igualdad que Timoleón usa en las reformas legales en torno a 343-2 y la primera llegada de hombres provenientes de Corinto no descarta la posibilidad de que el proceso comenzara justo tras la liberación de Siracusa, como sostiene con vehemencia Sordi24. El testimonio de Plutarco difiere en ciertos aspectos del de Diodoro, pues si como hemos visto este último no menciona la recolonización hasta pasada la batalla de Crimiso, el de Queronea plantea que tal medida fue adoptada justo después de la liberación de la ciudadela de Siracusa, cuando Timoleón decidió enviar a los corintios una carta solicitando colonos de la Hélade para repoblar Siracusa. Aunque los corintios rechazan el ofrecimiento de refundar la ciudad, se avinieron a anunciar tanto en Grecia —durante las fiestas y juegos panhelénicos— como en Asia que habían derrocado la tiranía de Dionisio y que los siracusanos y siciliotas exiliados que lo desearan podían ahora volver a su casa de forma segura; como el número no era suficiente, la convocatoria se extendió a colonos de Corinto y del resto de Grecia, hasta sumar más de diez mil. Mientras VÍCTOR SÁNCHEZ DOMÍNGUEZ Y CÉSAR FORNIS UNA APROXIMACIÓN A LAS POLÍTICAS DE POBLAMIENTO DE TIMOLEÓN EN SICILIA 25 23. D.S. XVI 82.3-7. 24. SORDI, M.: Timoleonte,Palermo, 1961, esp. pp. 50-52. ©Ediciones Universidad de Salamanca Stud. hist., H.ª antig., 28, 2010, pp. 17-29