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Violencia de género y cine

Guarinos, Virginia

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Medios de comunicación y iolencia con a las muje es Mass Media and Violence Agains Women Edi an: Ins i u o Andaluz de la Muje Fundación Audio isual de Andalucía Coo dinación: Ma ía del Ma Ramí ez Al a ado Diseño G á ico: Comc e a, S. Coop. And. Imagen de po ada: Asunción Jóda -Bodonia Imp esión: J. de Ha o, A es G á icas, S.L. © Ins i u o Andaluz de la Muje © Fundación Audio isual de Andalucía Depósi o legal: ISBN: 84-7921-089-3 ISBN: 84-932688-1-X 78 VIOLENCIA DE GÉNERO Y CINE VIRGINIA GUARINOS P o eso a Ti ula de la Facul ad de Comunicación de la Uni e sidad de Se illa Los es udios de géne o en el cine en España han expe imen ado una e olu- ción que ha ido desde los abajos sob e muje es di ec o as al de la cons ucción de pe sonajes emeninos, endiendo a las di e encias de pe iles emeninos cons- uidos po guionis as o di ec o es homb es encon as e con los de muje es. Es os es udios que han p oli e ado en los inales de la década de los 80 y los 90, es án pasando a la ase del mic oanálisis ílmico y los es udios aplicados. O lo que es lo mismo: a la aplicación de la Teo ía Fílmica Feminis a sob e pequeños de alles o - males o de con enido o es udios emá icos. Igualmen e se han comenzado a ea- liza es udios p agmá icos sob e la pe cepción de las p opias muje es como espec- ado es a p opósi o de los pe sonajes emeninos, cómo se en las muje es a sí mis- mas, cómo unciona la iden i icación en cine y, sob e odo, en ele isión, que es donde más se ha p o undizado en es e ipo de es udios1. Los abajos especí icos sob e iolencia de géne o en cine puede deci se que es án aún po hace en el cine español, en an o que se enma can den o de la e ique a más gene al de la iolencia en el cine que, sin duda, es mul i o me, amplísima y pe manen e2. Uno de los pocos abajos y el único monog á ico que conozco en España, es el dedicado a iolencia en cine y ea o del Semina i d'In es igació Feminis a3, especializado en cine y ea o pe o no cen ado en cine español. Voy a in en a e lexiona sob e ello, plan eando más p egun as que es- pues as y basándome en un pa de a ículos que he leído ecien emen e y que me han imp esionado y ayudado a ab i los ojos. Me e ie o a un a ículo sob e 1En Andalucía se ha abajado ecien emen e sob e la muje en ele isión y cine como pe sonajes, como ealizado as y como espec ado as. Si an de mues a los siguien es abajos: GUARINOS, V. (ed.): Alicia en Andalucía. La muje andaluza como pe sonaje cinema og á ico. Có doba, Filmo eca de Andalucía, 1999; NÚÑEZ, T. y GONZÁLEZ GALIANA, R. (eds.): ¿Cómo se en las muje es en ele isión?. Se illa, Padilla, 2000. 2Véase al espec o el abajo coo dinado po Robe o Cue o: Los desa- aigados en el cine español. Gijón, Fes i al In e nacional de cine de Gijón, 1998. 3Dossie eminis es, nº4, “Pla ós i pla ees. Dones I iolència als espais cinema og à ic i escènic”. Cas ellón, Uni e si a Jaume I, Semina i d'In es igaciò Feminis a, 2000. la muje en el cine de Ped o Almodó a apa ecido en el úl imo núme o de Me idiam, la e is a del Ins i u o Andaluz de la Muje , y o o a ículo de Ja ie Ma ías apa ecido en El Semanal del domingo 3 de no iemb e de 2002. Ambos a ículos me han lle ado a pensa que es impo an e habla sob e la iolencia explíci a de géne o, pe o ambién de la máxima que si ió de misión undamen al de la Teo ía Fílmica Feminis a: las palab as de Te esa de Lau e is que dicen que el obje i o básico de es os es udios es el de “hace isi- ble lo in isible”4, saca a la luz lo que es á en la oscu idad pe o es á. O lo que es lo mismo: e lo que mi amos pe o no emos, lo que es á en la pan alla y que no ap ehendemos, no decodi icamos. Y en es e sen ido c eo que hay dos cues iones con espec o a la iolencia de géne o en el cine que no deben pasa - nos desape cibidas du an e más iempo: la iolencia maquillada y la iolen a maquillada, el ojo mo ado ex enuado de maquillaje pa a que no se no e y la muje iolen a maquillada, dis azada pa a que no se no e que lo es. En de i- ni i a son dos o mas de ocul a la iolencia en elación a la muje , en es e caso del pe sonaje emenino cinema og á ico. Es e ema de la iolencia de géne o pod ía en oca se desde dos pe spec i as: 1.- La iolencia hacia las muje es 2.- La iolencia de las muje es Y en ambos casos hab ía que especi ica que exis e iolencia explíci a y io- lencia implíci a, ocul a. En la iolencia hacia las muje es en el cine debemos ene en cuen a muchos ac o es, ac o es que ienen que e con la esencia del cine como indus- ia y como máquina de man enimien o de un sis ema de alo es. No podemos ol ida que seguimos es ando den o de los esquemas del cine come cial y pa ia cal. Y que, po lo an o, con amos con unas eglas del juego. Po eso al cine se le c i ica menos que a la publicidad y a la ele isión, po que es más un ins- umen o lúdico que un se icio público, como sí es la ele isión. Nos mo emos en el e eno de lo iccional y lo iccional posee unas eglas y unos ópicos y unos oles. De ahí que no podamos exigi al cine más de lo que el p opio cine puede da ; lo cual no qui a que no podamos empeza a hace lo ya. C. Johns on decía que “la ideología machis a no se mani ies a en la pob e- za de la p esencia emenina, sino en si ua a la muje en un uni e so sin iem- po, poblado de en idades absolu as y abs ac as. La muje , a di e encia del hom- b e, apa ece ue a de la his o ia, y de es e modo es a la ez ma ginada y glo i i- cada”5. De ahí su gen las dos ías de apa ición de muje es en el cine pa ia cal: la ía de la sublimación a a és del e ichismo y la ía de la humillación a a- 79 4DE LAURETIS, T.: Alicia ya no. Feminismo, semió ica, cine. Mad id, Cá ed a, 1992. 5JOHNSTON, C.: Woman's cinema as coun e cinema (1973) ci ado po F. Case i: Teo ías del cine. Mad id, Cá ed a, 1994, p.253. és del desp ecio. Cuando hablamos de iolencia hacia la muje en el cine, es a- mos en la segunda ía, la de la humillación y el desp ecio. Es a ía ha exis ido desde el p incipio de los iempos cinema og á icos. La o og a ía del p og ama del Semina io In e nacional de Medios de Comunicación y Violencia de Géne o celeb ado en Se illa en no iemb e de 2002 en la que se ecoge el bo e ón de Gilda es un ejemplo de ello. Pe o ambién puede exis i una iolencia explíci a con o a in encionalidad. Me es oy e i iendo al cine es imonial con ocación ei indica i a y de plasmación de un hecho, como ambién en o as á eas emá- icas. Al igual que hay ei indicación y olun ad es imonial, po ejemplo, en la ecien e Los lunes al sol (2002), de Fe nando León, sob e el pa o y los con lic os labo ales, ambién exis en ya películas donde el ema de la iolencia hacia la muje y los malos a os ísicos o man pa e de un es imonio, de una olun ad ei indica i a, de un deseo de hace in ahis o ia isual de un país. Se pueden ci a Nadie habla á de noso as cuando hayamos mue o (Agus ín Díaz Yanes, 1995), Solas (Beni o Zamb ano, 1999), Solo mía (Ja ie Balague , 2001). Pe o cómo se en ende ía o a pa e, cuando hay cie as apa iciones en comedias, y no an comedias, cuya olun ad es imonial no es nada cla a ni oscu- a. Y aquí es donde quisie a comen a al a ículo apa ecido en Me idiam. En él Pila Aguila 6hablaba de la poca g acia que iene lo que en p incipio posee un p ime ni el de lec u a di e ido como es la iolación de una muje en Muje es al bo de de un a aque de ne ios, de Ped o Almodó a . Todos nos eímos, e ec i a- men e, pe o es o puede ene una doble lec u a. Lo mismo sucede con el sínd o- me de Es ocolmo de Á ame. No es pa a eí se: sólo cabe una iolencia mayo que una iolación pa a una muje , y es la p opia mue e. Bien es cie o que los meca- nismos del espec ado pueden llega a dis a mucho de los del ealizado . No quie o en absolu o demoniza a Almodó a , que en es e caso es sólo un ejemplo apa ecido en un a ículo y en ningún modo un culpable po que segu o no es a- ba en e sus in enciones eí se de un ac o de es e calib e. Pe o sí es cie o que la in e p e ación del espec ado puede se muy a iable y la única mane a de no equi oca se con las in e p e aciones es no dando pie a ambigüedades. Pongo un ejemplo. Hace un iempo coincidía con Beni o Zamb ano en una con e encia y eco daba que en un cha eo con unos ans a a és de un pe iódico digi al, un chico le decía que se pa ía de la isa cuando el iejo de Solas le dice a su muje , a Ma ía Galiana, “hueles a macho”. Zamb ano no lo en endía, no enía p e is o que ese diálogo ue a chis oso o cómico, y le p egun ó al chico en ese cha eo: ¿Y ú a qué hueles? La in encionalidad de Almodó a segu o que no e a la de eí se de una iolación pe o ahí es á y el e ec o es el que queda. De acue do que es muy saludable eí se de noso os mismos, pe o debemos p ocu a ene cla o y deja 80 AGUILAR, P.: “Hable con ella (pe o sólo si ella no esponde)”, en Me idiam, nº25, pp.66-67. cla o, sob e odo a gene aciones u u as, que una cosa es la p ime a lec u a y o a la segunda, los segundos ni eles de signi icación que se les den a las cosas. La época en la que pensábamos que la in e p e ación espec a o ial de la muje se es anda izaba a la del homb e y se iden i icaba con el hé oe como un homb e ha pasado. No es e dad. Las analis as hemos epe ido has a la saciedad que las muje es como espec ado as nos despojábamos de nues o “se muje ” pa a e espec áculos iccionales. Pe o mucho me emo que es algo que sólo hemos pen- sado los c í icos, los analis as, los eó icos y los psicólogos po que desde den o del medio se ha enido siemp e muy en cuen a las di e encias en e la muje espec ado a y el homb e espec ado . Si no, ¿po qué las p oduc o as cambia on el ipo de galán en los años 20-30 en i ud de las encues as a muje es y se pasó del ipo and ógino del es ilo Valen ino al ipo a onil Cla k Gable? Hay una di e- encia espec a o ial en unción de la di e encia sexual, como ambién social y cul- u al de cada espec ado independien emen e o combinable con la elación espec a o ial ija que p e ende el di ec o 7. Po el o o lado, que ía e lexiona sob e la iolencia de las muje es. El a í- culo de Ma ías al que me e e ía hablaba sob e la “machi icación” de las muje es. Machi icación, no ya masculización, o o hecho del que ambién se ha hablado mucho ya. A p opósi o de ello, decía Ma ías que ya no somos ma e nales ni paci- icado as, no in e cedemos en peleas calleje as en e nues as pa ejas y descono- cidos, comen amos con o as muje es en público nues as expe iencias sexuales y, pa a colmo, decimos unas palab o as eno mes. El a ículo en sí mismo no pasa de se una opinión pe sonal de un hecho eal, pe o me in e esa poco, y eso que me incluyo como una de esas muje es “machi icadas”. Indis in amen e de las mascu- linizaciones o machi icaciones, yo c eo que se es á p oduciendo en e ec o un cam- bio muy len amen e y sólo en cie as capas de la población con cie o ni el socio- cul u al y económico, que dis a mucho de se el de las capas bajas de la sociedad, donde las muje es han sido siemp e mucho más udas o ísicamen e desp eocu- padas, p obablemen e po que ocupa el iempo en cómo sob e i i es más impo - an e que en cómo se dulce o maquilla se. Ese enómeno es de la homogeneiza- ción, es anda ización de compo amien os como lo es á siendo ya de obligaciones, debe es y de echos y me pa ece muy na u al. Como ambién me pa ece muy na u- al lo que se es á p oduciendo ya en cine, la homogeneización ambién de los ópi- cos de homb es y ópicos de muje es. An es eníamos a a ios ipos de homb es iolen os y muy pocos ópicos, oles de muje , como el de la i go po ens y la u is ebú nea: la muje ue e, al i- a, la he oína que siemp e sucumbía po amo . Y en e a ellas la amp, la amme a ale, la pe e sa que ambién e a siemp e cas igada po mala con la en e medad o la mue e, po se la pe dición de los homb es. Aho a es án empezando a cam- 81 7Léase al espec o el a ículo de LAURETIS, T.: “El suje o de la an asía”, en COLAIZZI, G.: Feminismo y Teo ía ílmica, Valencia, Epis eme, 1995. bia los oles, a en a nue os pe sonajes que e mina án po o ma nue os ópi- cos. Has a las chicas Bond, aho a que se ha celeb ado el ein e ani e sa io de la saga, son ya an in eligen es, bellas, hábiles dialéc ica y ísicamen e e igual de ías e implacables que el p opio Bond, es án al mismo ni el. En cualquie caso, el cine español se es á esis iendo de momen o a la inco po ación de es e ipo de muje es iolencias, sanguina ias y sin esc úpu- los, pe o no a da á en llega po que i imos la e a de la in e medialidad y ya exis e es e ipo de muje en o os medios: en publicidad, en animación pa a niños y, especialmen e, en ideojuegos donde con i en la cu si y cándida Ba bie con La a C o que ya ha pasado al cine. El cine abaja con es e eo ipos y és os son len os de cambia y ans o ma en o os nue os po que o man pa e de las eglas de un juego, el juego de la comunicación con el espec ado , de la compe encia espec a o ial. Nues os hijos e hijas end án en cine español, sin duda, es e ipo de muje iolen a po que lo demanda án ellos, ya que es án habi uándose al mismo desde pequeños a a és de es os ideojuegos y de los dibujos animados. E iden emen e ya es amos en o o e i o io y no es exclusi o de los es u- dios de géne o o es udios de eo ía ílmica eminis a; es amos en o o e eno que, po su ampli ud, es incluso de mayo g a edad que de lo que es amos hablando, que es la iolencia en cine: desmesu ada e injus i icada y sob e la que sí se ha esc i o ya bas an e aunque no con la pe spec i a de géne o, desde la iolencia o almen e iccional, pasando po el go e y llegando a las snu mo ies. Y con odo, sólo he hablado de la iolencia ísica, de la que hay muchos menos es imonios en el cine que de la o a iolencia, la simbólica, mucho más su il y muchísimo más abundan e pa a la que ha ía al a no una mesa edonda sino un semina io en e o y aun más, como en la ida eal. No es a ía de más epasa la his o ia del cine desde es a endencia. Y en pa - icula ene en cuen a y obse a la di e encia de la p esencia de iolencia de géne o como es imonio de algo ep obable y como algo pa ia calmen e acep a- do. Po pone un ejemplo de cada caso, en cine mudo incluso, eco demos la película El ien o de Sjös öm, donde la iolencia a una muje es c i icada es i- monialmen e, mien as en El nacimien o de una nación de G i i h, ob a ejempla en la his o ia del cine que ma ca el nacimien o del lenguaje na a i o, la pe se- cución del iolado de una muje no se p oduce po habe iolado a una muje sino po que e a además de iolado , neg o. Es o se aduce en iolencia ísica de un pe sonaje masculino a o o emenino, pe o lo que ealmen e es ascenden e es la iolencia simbólica del di ec o hacia la muje y hacia el neg o: en de ini i- a, iolencia de géne o y de aza. 82