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La reconstrucción de la identidad colectiva del Uruguay tras las violaciones de los derechos humanos por la Dictadura militar

Roniger, Luis; Sznajder, Mario

Abstract

Toda comunidad humana se piensa a sí misma en términos de identidad colectiva. El proceso de reconstrucción de identidades es fundamental tras haber sufrido experiencias traumáticas a nivel colectivo y personal, como las que atravesó Uruguay durante la di

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E A auca ia. Año 5, Nº 9 P ime semes e de 2003 La econs ucción de la iden idad colec i a del U uguay as las iolaciones de los de echos humanos po la Dic adu a mili a Luis Ronige | Ma io Sznajde Toda comunidad humana se piensa a sí misma en é minos de iden idad colec i a. El p oceso de econs ucción de iden idades es undamen al as habe su ido expe iencias aumá icas a ni el colec i o y pe sonal, como las que a a esó U uguay du an e la dic adu a mili a . Es e a ículo analiza cómo, as el e o no de la democ acia, la sociedad y la clase polí ica u uguayas a on a on la he encia del pe íodo mili a y su legado de iolaciones de de echos humanos, con la imagen ci ilis a es uc u ada en su isión de la nación como elón de ondo. E e y human communi y hinks o i sel in e ms o collec i e iden i y. The p ocess o iden i y o ma ion and econs uc ion is a undamen al one, pa icula ly a e collec i e and pe sonal aumas a e expe ienced, as was he case o U uguay unde mili a y dic a o ship. This a icle analyses he ways in which, a e e- democ a iza ion, he poli ical class and social sec o s con on ed he expe ience o he mili a y in e egnum and i s legacy o human igh s iola ions, eshaping he isions o ci ili y a he co e o hei collec i e iden i y. n un abajo sob e la dic adu a mili a , Ca los Demasi ci a a Wilson Fe ei a Alduna e quien, en plena campaña elec o al desde el exilio, a i maba en la Cáma a de Dipu ados del Ecuado en 1983: Es po eso que pasamos a se un país muy au én ico, muy país, y no po la in luencia de una aza común, en sen ido gené ico, no po consecuencia de la geog a ía, sino po que cons i uimos una comunidad espi i ual. Consis e en el cul o de algunas cosas: igualdad an e la ley, ca ác e ep esen a i o de los ó ganos de gobie no, elección pe iódica de los gobe nan es, supedi ación de oda au o idad o cen o de pode al gobie no ci il, ígida obse ancia de un sis ema de ga an ías de la libe ad, de la libe ad polí ica y de la libe ad indi idual [...] En e noso os, cuando se a en a con a la sob e i encia de es os alo es espi i uales se es á poniendo en iesgo la exis encia misma del país, que es eso, y si no, no es un país [1] . Sin luga a dudas, Fe ei a Alduna e es aba plan eando en plena ansición a la democ acia un p oyec o polí ico, pe o al hace lo e omaba p incipios básicos de iden idad que muchos de sus conciudadanos es a ían dispues os a compa i , más allá de al o cual posición pa ida ia o comp omiso polí ico. Es en é minos de iden idad colec i a como, en e ec o, oda comunidad humana se piensa a sí misma. Más aún, al p oceso de econs ucción de la iden idad colec i a es undamen al, especialmen e as habe su ido expe iencias aumá icas a ni el colec i o, como la que a a esó U uguay du an e la dic adu a mili a . Es e a ículo analiza cómo, as el e o no de la democ acia, la sociedad y la clase polí ica u uguayas a on a on la he encia del in e egnum mili a y su legado de iolaciones de de echos humanos, con la imagen y isión ci ilis as es uc u adas como undamen o de la nación como elón de ondo [2] . Ci ilismo y au oimagen sacudida Las iden idades colec i as de U uguay ue on es uc u adas, en mayo medida aún que en o as naciones de Hispanoamé ica, a a és del Es ado. La Banda O ien al del U uguay log a su independencia polí ica en 1828, en un con ex o ma cado po las p io idades in e nacionales b i ánicas y la i alidad b asile a- iopla ense. Una ez c eado, el Es ado U uguayo se es o zó po consolida la nación, en un p oceso que, en la e minología de Benedic Ande son, puede de ini se como la con igu ación de una "comunidad imaginada," ale deci , pensada po muchos como compa ida [3] . Es deci , las iden idades colec i as de U uguay ue on es uc u adas como pa e y co ela o del p oceso de consolidación del Es ado, sin semejanza alguna con los p ocesos de iden idades é nicas que e olucionan hacia con igu aciones nacionales, desc i os en e o os po An hony Smi h o Roge s B ubake [4]. A eno de su composición é nica o su isonomía socioeconómica, U uguay no se di e enció del o ma o de las egiones ecinas del Río de la Pla a o de Río G ande do Sul, en la zona me idional de B asil. Fue sólo en o ma p og esi a como las iden idades colec i as se o ma on de mane a idiosinc á ica en U uguay. Su con igu ación había enido luga al socai e de iolen as luchas ci iles, al inal de las cuales se es ableció un código ci ilis a, y no siguiendo pau as de p elación; en o no a los p incipios del o den polí ico su gido as las con iendas del siglo XIX y de las i udes epublicanas de la ciudadanía, y no a aíz de asgos p imigenios, como la sang e o el o igen [5]. El pequeño amaño del país y los condicionamien os de su emplazamien o geopolí ico en e B asil y las p o incias a gen inas de e mina on su ubicación y su o ien ación en la a ena in e nacional, p incipalmen e en Occiden e. Sin emba go, es os ac o es geopolí icos p opicia on la adquisición po pa e de sus éli es de cie o g ado de e lexi idad que las incen i ó a de ini la singula idad del país en elación a los colosos ecinos ubicados al su y al no e. Es a singula idad hubo de se de inida en é minos de ins i uciones con o madas en o ma conscien e y olun a ia, así como de sus log os. La p opensión de las éli es u uguayas a ac ua en o ma conscien e en el con ex o geopolí ico, habida cuen a de la debilidad básica del país en elación a B asil y a la A gen ina, imp imió al desa ollo de U uguay una ayec o ia singula . De mane a sucin a cab ía a i ma que U uguay e minó adqui iendo un conjun o pa icula de ca ac e ís icas, con las cuales el país ha sido iden i icado en las men es de sus ciudadanos y de los es udiosos. Son las siguien es: an e odo, un pa ón p agmá ico de gobe nabilidad, que inco po ó an o a las éli es u ales de caudillos como a las éli es u banas de doc o es en el ma co de los pa idos polí icos gobe nan es es ablecidos después de las gue as ci iles del siglo XIX; ale deci , la elabo ación de o mas ins i ucionales pa a el log o de un consenso en e las éli es. Ello se consiguió g acias a la ins i ución de p ocedimien os polí icos de esolución consensual de los con lic os, que disminuye on las endencias a la pola ización y bo a on cie as di e encias ideológicas en e los p incipales pa idos polí icos. A eso se sumó un sis ema polí ico compa ido po las ue zas polí icas de la mayo ía y de la mino ía, que man u ie on, a pa i del siglo XX, la no ma i a ci ilis a elabo ada po José Ba lle y O dóñez e inculca on los alo es de la ciudadanía, el epublicanismo y el sen ido cí ico en la población. Las coo denadas polí ico-adminis a i as se sus en a on en un modelo económico ag o-expo ado , ligado a un me cado inancie o abie o, que pe mi ió sos ene el o ma o ins i ucional del U uguay po décadas y suminis ó los ecu sos pa a el c ecimien o de una bu oc acia de Es ado y el inanciamien o de un sis ema de asis encia social. U uguay basó su imagen de Suiza de las Amé icas sob e ales p incipios [6] . Tal imagen se io a o ecida po el man enimien o de la es abilidad polí ica, el espe o p og esi o de p ocedimien os democ á icos o males, el c ecimien o de los me cados inancie os y económicos y el desa ollo p og esi o de una amplia clase u bana [7] . Un siglo de gobie nos ci iles más o menos inin e umpidos e o za on es a imagen, que se io soca ada sólo con el de e io o social y la in e upción polí ica de los años 60 y 70 del pasado siglo, que aje on consigo el con ol mili a a pa i de junio de 1973 has a ma zo de 1985. Du an e es e pe íodo se p oduje on de enciones masi as, lle adas a cabo de mane a descubie a en la mayo ía de las ocasiones. Miles de ciudadanos su ie on la gos pe íodos de enca celamien o. Se aplicó la o u a, aunque en o ma más con olada que en la ecina A gen ina. Y se asesina on oposi o es, aunque en meno núme o que en los países limí o es; y, sob e odo, la ep esión se cen ó en íc imas cla amen e apun adas po su ac i ismo polí ico y su ayec o ia pe sonal [8] . En compa ación con lo sucedido en A gen ina, Chile, B asil y Pa aguay, la ep esión p odujo en U uguay menos íc imas mo ales, si bien su impac o ue an hondo o más que en las sociedades ecinas. En la adición ci ilis a del U uguay, el uso de la iolencia de Es ado e a un enómeno ex emadamen e inusual. Como al, conmocionó a los u uguayos no sólo de mane a pun ual, sino en o ma aún más p o unda, al habe pues o en duda la au o-imagen del país. T as la es au ación de la democ acia, los u uguayos no enían o a al e na i a, según los é minos de su cul u a polí ica, que a on a el legado de las iolaciones de los de echos humanos e in en a explica las, o bien "no maliza las" discu si a y polí icamen e den o de la ayec o ia colec i a de su nación. El legado de las iolaciones de los de echos humanos y la edemoc a ización El gobie no democ á ico ins i uido en U uguay en 1985 u o que en en a se con el legado de las iolaciones de los de echos humanos, come idas bajo el gobie no au o i a io. Al mismo iempo, las nue as au o idades elec as es aban obligadas a de ini las ías de acción que les pe mi ie an consolida la democ acia en e a unas ue zas a madas que habían de uel o el pode o mal, pe o que conse aban una posición de pode e ec i o. Es a si uación e a ípica de ansiciones democ á icas conducidas po los al os mandos mili a es desde una posición de ue za ela i a, como en Chile, y no de debilidad, como e a el caso de la A gen ina. A pesa de las di e encias en e los países del Cono Su , la sociedad u uguaya y el sis ema polí ico debían hace en e a p oblemas se ios ela i os a la expe iencia de las iolaciones de los de echos humanos en la agenda de la ansición, de mane a simila a los o os países que eme gían de pe íodos de ep esión au o i a ia. El ma co polí ico de la ansición a la democ acia y las limi aciones impues as po las amenazas po enciales a los egímenes edemoc a izados condiciona on la posibilidad de a a de una mane a uní oca el legado de las iolaciones de los de echos humanos desde una pe spec i a legal, polí ica, e ins i ucional. Es deci , la nue a democ acia no podía igno a el ema, pe o ampoco podía a on a lo e icien e y comp ensi amen e sin pone en pelig o el sis ema democ á ico ecién es au ado. Po consiguien e, las expec a i as de amplios sec o es de la población de se es igos de una solución de "jus icia" ue on modi icadas po el con ex o p agmá ico de la con eniencia polí ica. U uguay, al igual que A gen ina y Chile, no podía po an o más que in en a e i a el po encial de c isis implicado en el a amien o pa cial del ne as o legado de las iolaciones de los de echos humanos. La singula idad del caso u uguayo quedó cla a cuando, después del in en o de la clase polí ica de ce a el ema po in e medio de legislación, la sociedad ci il eaccionó con mo ilizaciones masi as. En diciemb e de 1986, el pa lamen o ap obó una Ley de Caducidad de la P e ensión Puni i a del Es ado, que concedió inmunidad a los miemb os de las ue zas mili a es y de la policía esponsables del asesina o, la o u a y la desapa ición de p esos polí icos du an e la dic adu a [9] . La cons i ución u uguaya de 1967 concede a los ciudadanos el de echo a exigi un e e éndum pa a anula una ley si el 25 po cien o del elec o ado así lo decide [10] . De es a mane a, quienes se opusie on a concede inpunidad a los au o es de las iolaciones de los de echos humanos pudie on mo iliza se pa a ecolec a las i mas necesa ias, y solici a así un e e éndum con a la amnis ía. Jun o con la eunión de i mas, u ie on luga mo ilizaciones masi as, que pe mi ie on una pa icipación sin p eceden es de los ciudadanos en el deba e y la e aluación de los p os y los con as de las a ias líneas de acción posibles. El e e éndum se celeb ó el 16 de ab il de 1989, y las ue zas con a ias a la Ley de Caducidad pe die on. El p esiden e Julio Ma ía Sanguine i desc ibió es e esul ado como el paso inal en la ansición a la democ acia [11] . En al sen ido, la isión de que el e e éndum uncionó como sello del p oblema del legado de las iolaciones de los de echos humanos, desde un pun o de is a polí ico y legal, se ha gene alizado. Po o a pa e, el hecho de que la amplia mo ilización de la sociedad ci il die a ocasión a desa ia la decisión adop ada po la clase polí ica, in undió legi imidad adicional al mé odo o mal de esol e dispu as de o den p o undo, que de o a mane a segui ían e osionando la legi imidad de las pau as legales seguidas. La mo ilización y de o a subsecuen e del mo imien o que in en ó opone se a la amnis ía a a o de los au o es de iolaciones de los de echos humanos dejó huella en la conciencia colec i a de la sociedad u uguaya con empo ánea. Ambos ue on acon ecimien os c uciales g acias a los cuales la sociedad elabo ó de una mane a ca á ica el legado del pasado y la posibilidad de mo e se, bien que de mane a muy incomple a, más allá de ese pasado en di ección al u u o. Una pe spec i a analí ica La o mación de iden idades colec i as implica siemp e p ocesos de lucha y de elabo ación, an o en el plano socio-polí ico como en el discu si o y simbólico. Nos e e imos a p ocesos pe manen es y eno ables de de inición de pa áme os de inclusión y exclusión, así como de de inición de c i e ios de es uc u ación del acceso y la asignación de ecu sos, de p e oga i as a es ablece en e los di e sos sec o es, indi iduos y es a os que con o man una sociedad. Al mismo iempo, al de ini una iden idad colec i a, las sociedades de inen las es uc u as de la au o idad, de la esponsabilidad de quienes las lide an y de los pa ones de legi imidad. Vale deci , al cons i ui se en comunidad, oda sociedad humana elabo a y pone en p ác ica cie a isión de índole polí ica y c ea ins i uciones que la ep esen en. Es os son los componen es básicos de la ciudadanía en cualquie sociedad. En U uguay, es os elemen os han sido el núcleo de la iden idad colec i a y se han iden i icado con la ci ilidad como undamen o del país. La impo ancia de los p incipios ci iles, de ca ác e uni e salis a, ue c ucial pa a la coexis encia pací ica de los di e sos sec o es sociales de la sociedad u uguaya debido a la ca encia de o as uen es ( g. p imo diales) de iden idad. Po lo gene al, se da po sen ado que las de iniciones de iden idad colec i a o man pa e de los pa ones de legi imidad que se han ido o mando his ó icamen e y cuya acep ación ha ido inc emen ándose sin cesa . Sin emba go, en épocas de c isis, oda de inición, po es able que pa ezca, se ab e a la discusión y debe econ igu a se. Es en al sen ido que las épocas de c isis de ienen ocos pa a el es udio de la o mación de no mas, de p incipios polí icos básicos, y pa a la cons i ución de la es e a pública. En sus ases iniciales, el gobie no mili a u uguayo abajó en una di ección con a ia a las líneas básicas de la ci ilidad u uguaya igno ando los pa ones de legi imidad y de esolución de con lic os que se desa olla on his ó icamen e. Es os pa ones e an esencialmen e los p incipios democ á icos, que con emplaban la esolución consensual de con lic os y endían a e i a la iolencia polí ica. Más a de, los mili a es en el pode p ocu a on alcanza legi imidad y econs ui el consenso con ocando un e e éndum en 1980 pa a a i ica la cons i ución elabo ada po ellos. Tal cons i ución con o maba un modelo de democ acia au o i a ia más adap ado a la ideología de los mili a es que al an e io modelo polí ico del U uguay. Empe o, el llamamien o de los gobe nan es a pa icipa en un e e éndum siguió las líneas adicionales de la au o-concebida ci ilidad u uguaya. Su gió así una disonancia en e la o ma ci il del e e éndum y el con enido au o i a io de la cons i ución p opues a po los mili a es. El e e éndum sob e la e o ma cons i ucional (1980) esul ó des a o able a los gobe nan es, dando luga a un echazo cla o del modelo mili a . Los esul ados indica on la olun ad de la sociedad u uguaya de e o na al an e io modelo de gobie no plu alis a, basado en dis in os mecanismos de esolución consensual de con lic os. Los mili a es, que adhi ie on a esa p ác ica cons i ucionalis a, acep a on los esul ados, dándose así las condiciones pa a inicia la ansición a la democ acia. El e o no a democ acia obligó a la clase polí ica y a la sociedad u uguaya en su conjun o a mi a hacia el pasado ecien e, y a busca la explicación del acaso del modelo de ci ilidad de los años 70. La in ospeccion si ió de base pa a deba i el legado más es iden e del pe íodo mili a , la iolación masi a de los de echos humanos. La mo ilización de los ciudadanos en elación a la a i icación o echazo de la Ley de Caducidad de 1986 debe analiza se como el acon ecimien o c ucial pa a la nue a o mación de la es e a pública u uguaya. Es e e en o o zó al U uguay a en en a se con su au o-imagen de comp omiso cí ico, su gida una ez concluido el pe íodo au o i a io, así como a emp ende la e o mulación de la iden idad colec i a y de sus elaciones con el legado democ á ico del pasado. En las secciones siguien es analiza emos la econs ucción de es as imágenes examinando los é minos de los deba es, los é minos usados pa a mo iliza el apoyo a cada posición, y el empleo de a gumen os é icos y p agmá icos espec o de las opciones polí icas abie as. Los da os pa a es e análisis p o ienen de publicaciones, análisis e udi os y en e is as a igu as públicas. Igualmen e, se ci an documen os u ilizados po las di e sas ue zas polí icas y sociales desde diciemb e de 1986, cuando se p omulgó la Ley de Caducidad, has a su a i icación en el e e éndum del 16 de ab il de 1989. El análisis mues a que en U uguay se desa olla on a ias in e p e aciones del sis ema his ó icamen e codi icado. También p esen a indicios del in en o e o mula los códigos de legi imidad du an e la c isis de 1986-1989 po pa e de los mo imien os y asociaciones de la sociedad ci il. Como epe idamen e se ha dicho, es os mo imien os in en a on desa olla inicia i as ue a del ma co de los cen os u uguayos de pode (a sabe , el Es ado y los pa idos polí icos). Lo hicie on inculando los é minos conc e os del deba e a los cambios e ec uados y posibles en la iden idad ci ilis a u uguaya. La dinámica del p oceso y los ac o es p incipales Luego de la edemoc a ización, y poco después de la oma de posesión del p esiden e elec o Julio Ma ía Sanguine i, el pa lamen o ap obó en ma zo de 1985 la Ley de Amnis ía, la cual sancionaba la libe ación de los p esos polí icos enca celados desde el 1 de ene o de 1962, con excepción de quienes habían come ido homicidios in encionales [12] . Se p esc ibían ibunales de apelación que debe ían examina los casos de los p esos en un plazo de 120 días, a in de decidi si los pe íodos de enca celamien o ue on jus i icados o no. En los casos en los que el enca celamien o hubie a Es ado jus i icado, los pe íodos de las sen encias hab ían de se educidos en dos e cios [13] . Muchos conside a on que esa ley ue ideada pa a concede amnis ía a los p esos pe enecien es al Mo imien o de Libe ación Nacional-Tupama os. El a ículo 5 excluyó de la amnis ía al pe sonal mili a o policial esponsable de c ímenes, ya ue e como au o es, coau o es o cómplices de hechos c ueles, deg adan es e inhumanos, o de la de ención de indi iduos más a de desapa ecidos, y a odos aquéllos que hubie en encubie o dichas acciones. La amnis ía ambién excluía a oda pe sona que, ac uando en nomb e del Es ado o es u ie a p o egida po él, hubie a come ido c ímenes po mo i os polí icos [14] . Respec o de las elaciones en e mili a es y ci iles, los é minos de dicha ley acaba ían gene ando las demandas de una amnis ía equi alen e pa a cub i las acciones de mili a es y policías. Al mes siguien e, la Cáma a de Dipu ados c eó dos comi és pa lamen a ios: uno debía in es iga el secues o y asesina o en Buenos Ai es del senado u uguayo Zelma Michelini, miemb o del F en e Amplio, así como del po a oz de la Cáma a de Dipu ados Héc o Gu ié ez Ruiz. El o o debía in es iga el secues o y la desapa ición de más de 150 ciudadanos u uguayos, que u ie on luga p incipalmen e en A gen ina y Chile. Aunque el p esiden e Sanguine i hubie a p e e ido que el pode judicial e ec ua a la in es igación de las iolaciones de los de echos humanos, en agos o de 1985 la Cáma a de Dipu ados concedió pode es especiales a sus comi és de in es igación pa a que indaga an ace ca de los ne as os acon ecimien os ocu idos en e 1973 y 1985 [15] . En oc ub e de 1985 el p esiden e Sanguine i y el comandan e de las ue zas a madas, el enien e gene al Hugo Medina, llega on a un acue do po el cual los ibunales mili a es debían ci a a juicio y cas iga a quienes habían come ido las peo es iolaciones de de echos humanos, al obje o de que si ie a de esca mien o. A p incipios de 1986, la comisión pa lamen a ia sob e las iolaciones de los de echos humanos en egó a la jus icia una lis a de cua en a y seis casos de pe sonal mili a y policial implicados en iolaciones de los de echos humanos. En agos o de 1986, el p esiden e p esen ó un p oyec o de ley diseñado pa a concede inmunidad a los después de la amnis ía de 1985 habían su ido ya el enca celamien o, la pé dida de libe ad y la o u a, mien as que bajo la Ley de Caducidad los miemb os cas enses implicados ni siquie a ue on lle ados a juicio. Los pa ida ios del Vo o Ve de aducían que, al concede les inmunidad en base a conside aciones p agmá icas, se p o ana ía el p incipio de la igualdad an e la ley. Dicho p incipio, po el con a io, sald ía e o zado lle ando an e la jus icia a los implicados en g a es iolaciones de de echos humanos. En cua o luga , ambas pa es compa ie on la olun ad de a anza hacia el u u o. La p io idad del Vo o Ama illo e a bo a los as os de la disensión y iolencia pasada pa a e i a en a en una nue a e apa de ines abilidad [39] . Pa a los pa ida ios del Vo o Ve de, la e aluación comp ensi a del pasado e a condición indispensable pa a deja el pasado a ás. En quin o luga , la necesidad de e o za y de ini el papel de los p o esionales de las ue zas a madas ambién ue compa ida po ambos sec o es. Los pa ida ios del Vo o Ama illo a i maban que la nue a ape u a del ema a ec a ía la posición ins i ucional de las ue zas a madas. Los pa ida ios del Vo o Ve de indicaban que había una necesidad de limpia la imagen de las ue zas a madas asignando esponsabilidad indi idual po las iolaciones de los de echos humanos y cas igando a dichos indi iduos ap opiadamen e. Cualquie in en o de igno a dichas acciones mancha ía la imagen de la en e a ins i ución. El debili amien o de una consolidación pací ica de la democ acia y de la e osión de la con ianza ins i ucional e an emas impo an es en las discusiones plan eadas po los pa ida ios de la Ley de Caducidad. Sanguine i decla ó que el acaso de a i ma la amnis ía a ec a ía al p oceso del paci icación, ya que las ue zas a madas se sen i ían excluidas del espí i u de econciliación de la ansición democ á ica [40] . Es digno de des aca que los p opios mili a es se esen ían po los a gumen os que los desc ibían como el ac o amenazan e apos ado de ás de la necesidad de hace cumpli la Ley de Caducidad. En El Soldado, el ó gano o icial del Cí culo Mili a , los o iciales indica on epe idamen e que su posición básica e a llega a una paci icación [41] . También echaza on el a gumen o de igualdad de a amien o en e los Tupama os amnis iados y los miemb os de las ue zas a madas. Los mili a es pe cibie on al compa ación e ónea y deg adan e [42] . Los pa ida ios del Vo o Ama illo c eían que los asun os plan eados po la Ley de Caducidad compo aban nue as implicaciones apa e del desequilib io en las elaciones en e ci iles y mili a es. Miemb os del gobie no y del pa ido Colo ado indica on que la ic o ia del Vo o Ve de pod ía ene un impac o nega i o sob e el pode judicial, así como o as consecuencias ins i ucionales. La exp esión de la p egun a del e e éndum e a ambigua: deja la Ley de Caducidad sin e ec o [43] . Había di e sas in e p e aciones sob e lo que signi ica ía deja la ley de Caducidad sin e ec o. Una in e p e ación legal, suge ida po el icep esiden e En ique Ta igo, e a que se anula ía la ley, y po lo an o se anula ían las inmunidades concedidas po la misma [44] . Una segunda in e p e ación sos enía que deja sin e ec o la Ley de Caducidad no anula ía las inmunidades ya concedidas po ella, sino que a ec a ía únicamen e a quienes aún no habían sido juzgados [45] . La eo ía de la anulación enía que e con la eape u a de los casos decididos ya bajo la Ley de 1986, mien as que la eo ía de la de ogación sólamen e enía que e con la ape u a de nue os casos. Los au o es de la eo ía de la de ogación ambién p edije on que las con adicciones ine i ables en e los e edic os emi idos en los nue os casos y las inmunidades concedidas cuando la Ley de Caducidad es aba en igo se ían in e p e adas como insopo ables po ambos lados. Temían que es a si uación omen a a la pola ización polí ica de la sociedad u uguaya, conduciendo a la e osión de la con ianza en el Pode Judicial, una de las ins i uciones cen ales del país. Los pa ida ios del Vo o Ve de echaza on la esis de la deses abilización ins i ucional. T aslada on la discusión a las dimensiones emocionales y é icas de la necesa ia econs ucción del ejido social u uguayo. En ales é minos, los polí icos p o esionales pod ían con es a apenas a los eclamos de las igu as p incipales del CNP. Na u almen e, muchos de los polí icos echaza on en en a se a Ma ilde Rod íguez y a o os líde es del CNP en deba es públicos. A gumen aban que pues o que Ma ilde Rod íguez no e a una p esidenciable (un candida o p esidencial posible o un polí ico p o esional), ella no enía la misma clase de comp omiso hacia un código de esponsabilidad polí ica. La eo ía de Max Webe , que dis ingue en e una é ica de esponsabilidad (la del polí ico) y una é ica de con icción (la del libe a io o isiona io), ue ci ada po el icep esiden e Ta igo pa a jus i ica su echazo a discu i con Rod íguez los emas de ac ualidad [46] . La imagen de los polí icos e a de mediado es en e dos isiones i econciliables de la sociedad, una sos enida po las íc imas de la ep esión y la o a po las ue zas a madas, undadas ambas en su absolu a legi imidad [47] . El legado de las iolaciones de los de echos humanos a pa i del pe íodo au o i a io en U uguay y el a amien o pa cial de dichas iolaciones bajo el gobie no democ á ico han a ec ado p o undamen e a la econs i ución de la sociedad u uguaya con empo ánea. Pa a aza es e impac o, es necesa io analiza el legado de las iolaciones de los de echos humanos en el ma co de la o mación y de la ees uc u ación de las iden idades colec i as de U uguay en gene al, y de sus adiciones de ci ilidad en pa icula . La sociedad ci il y la hegemonía polí ica en íspe as del e e éndum A pesa del én asis en la mo ilización de la sociedad ci il, la discusión du an e las semanas que p ecedie on al e e éndum de ab il de 1989 ue lle ada a cabo p incipalmen e po polí icos y algunos de los líde es del CNP. El papel jugado po los sec o es o ganizados de la sociedad ci il ue ela i amen e de meno impo ancia. La Iglesia lanzó una apelación a la la conciencia. La comunidad judía o ganizó paneles sob e el ema. Los sindica os p e i ie on juga un papel secunda io en la campaña, p obablemen e pa a desac edi a la idea del pa ido Colo ado, el cual sos enía que la mo ilización con a la Ley es aba o ganizada po los comunis as y los Tupama os. El pa ido de gobie no, el Colo ado, emi ía un mensaje dual. P esen aba el llamado al e e éndum como una p ueba genuina de la i alidad democ á ica del U uguay, pe o ad e ía que comunis as y gue ille os de an año se encon aban en e los pa ida ios del Vo o Ve de. De mane a análoga anquilizaban a la población, a i mando que el gobie no encon a ía una solución polí ica en la e en ualidad de una ic o ia del Vo o Ve de, pe o ad e ían que al esul ado pod ía se dañino pa a la democ acia en U uguay. El pa ido Colo ado in en ó ans o ma la con on ación en una cues ión pa ida ia o, a lo sumo, en una cues ión polí ica en la que se en en aban las ue zas hegemónicas con la coalición izquie dis a del F en e Amplio, mien as se a aba de igno a al CNP [48] . La ue za p incipal de la oposición, el pa ido Blanco, no habló con una sola oz. En gene al, ue el pa ido Colo ado, y especialmen e el icep esiden e Ta igo, el que acep ó la impopula a ea de de ende la Ley de Caducidad. Conscien e de que al de ensa pod ía aca ea la pé dida de popula idad, el pa ido Blanco pa ecía poco dispues o a paga el p ecio implicado en p omo e la a i icación de la Ley [49] . El F en e Amplio gua dó un pe il bajo, conscien e de la necesidad de no poli iza el ema, siendo sin emba go c í ico con quienes in en a on inculca el miedo en la población a in de log a la ic o ia del Vo o Ama illo. Los g upos inculados con las ue zas de izquie da ( .g , asociaciones de es udian es y ONGs) desa olla on un ue e ac i ismo. Los pa ida ios del Vo o Ve de e an mayo ía en Mon e ideo, y una mino ía en las á eas u ales y u banas de meno impo ancia. Desde el pun o de is a ocupacional, el Vo o Ve de poseía una mayo ía en e los desocupados y en e los abajado es de cuello blanco y p o esionales (especialmen e pe sonas con diez o más años de educación), y ecibió pocos o os de amas de casa, jubilados y abajado es manuales sin p epa ación [50] . En Mon e ideo, diez días an es del e e éndum, sólamen e una pequeña mino ía de la población concibió la cues ión de la Ley de Caducidad como simplemen e polí ica [51] . A pesa de la cali icación mo al del asun o, la mayo ía de la población op ó po la opción p agmá ica, ale deci , apoyó la posición sos enida po el pa ido Colo ado. Sin emba go, en el en e polí ico, los é minos de la campaña e osiona on el apoyo a los Colo ados. Los Blancos llega ían a las elecciones de no iemb e 1989 con una imagen menos maculada y gana ían las elecciones. Las eacciones a los esul ados del e e éndum Inmedia amen e después de que los colegios se ce a an, el p esiden e exp esó su sa is acción po la demos ación de ci ilidad de los u uguayos [52] . Decla ó que al decidi en las u nas en ez de a g i os, los u uguayos ea i maban su se enidad y paz de espí i u. "La epública se man u o a la al u a de sus mejo es adiciones." Sanguine i ag egó que oma el camino de las decisiones legí imas pa a la esolución de los con lic os ha sido una ca ac e ís ica ípica del país. Consecuen es con la idea de la econciliación nacional, las p incipales igu as polí icas de ás del Vo o Ama illo decla a on epe idamen e que su ic o ia no se ía seguida po es ejos públicos. En el e e éndum, no había encedo es ni encidos [53] . Figu as e ó icas ue on u ilizadas pa a ea i ma la unidad en e los u uguayos y decla a dicho ema como de ini i amen e ce ado. Luego del e e éndum ue on con ocadas una se ie de euniones po al os unciona ios mili a es e i ados. Algunos, incluido el Minis o de De ensa, enien e gene al Hugo Medina, exp esa on su sa is acción po el masi o apoyo ci il ob enido en la con i mación plebisci a ia de la Ley de Caducidad. Sin emba go, al os o iciales, como el gene al Hugo Posse, je e de las ue zas a madas en 1973, a aca on la isión de que los esul ados del e e éndum ep esen aban la imagen de "ni encedo es ni encidos" en una ca a di igida al Cí culo Mili a [54] . Según Posse, la lucha con a la sedición lle ada a cabo en e 1973 y 1985 ue mo almen e co ec a, ya que ella p ese ó el o den, o aleció la au o idad y sal ó a la pa ia. Ninguna llamada a la co esía pública debe oscu ece el hecho de que los que u ilizan la e minología de los de echos humanos y la jus icia siguen que iendo "desa ma a la Nación en un sen ido ma e ial y espi i ual," ag egó. Las ue zas que apoya on la e ocación de la ley necesi a on explica la de o a. En gene al, se ecu ió al miedo de la población y a su p opia incapacidad de supe a la p opaganda de las ue zas del gobie no, que u iliza on los medios de comunicación en una escala mucho mayo , c eando un sen imien o de pelig o pa a la democ acia en el caso de una ic o ia del Vo o Ve de. En una en e is a el 18 de ab il, Ma ilde Rod íguez dijo que aquéllos que o a on po el Vo o Ama illo lo hicie on debido a su e aluación de la si uación polí ica coyun u al más que debido a que ap obaban las acciones de las ue zas mili a es y policiales [55] . Los oposi o es de la Ley de la Caducidad acep a on los esul ados del e e éndum, pe o p ome ie on no ol ida a los má i es, indicando que con inua ían la lucha po la mo alidad cí ica. Ag ega on que las ue zas del Vo o Ama illo gana on el día, pe o sin con ence a la sociedad, asegu ando que en el juicio his ó ico los esul ados hab ían de se o os [56] . El éxi o p incipal de la campaña del Vo o Ve de consis ió en habe log ado mo iliza ampliamen e a la sociedad ci il, en cuyo seno la impunidad se con i ió en oco p olongado de discusión pública. El ema de los de echos humanos, en ez de es a aislado en el e eno p i ado o sec a io, log ó pasa a la es e a pública. El CNP llegó a cada es a o y ganó mucho espec o. La mo ilización o zó a polí icos p o esionales a en en a el desa ío, mien as e o zaba la democ acia po in e medio de la discusión y la pa icipación di ec a. Po p ime a ez en la his o ia mode na del U uguay, la mo ilización popula ue conducida sin la di ección je á quica de los polí icos p o esionales. Ve dade amen e, es e cambio ue an sólo un in e egno en el con ol eje ci ado po los polí icos sob e la es e a pública. Pe o el p ecio elec o al pagado po el pa ido Colo ado en las elecciones de no iemb e 1989 pa ece indica que los polí icos no pueden pensa en el lide azgo de la nación sólamen e con a gumen os de con ingencia polí ica, sino que ambién deben econoce la alidez de los p incipios mo ales en la ida pública, según lo exp esado po las demandas popula es. Po lo menos una ez, en un pe íodo de 784 días p e ios al e e éndum de ab il de 1989, las c eencias exp esadas po la mo ilización de sec o es amplios de la sociedad ci il u o implicaciones conc e as pa a el u u o del égimen y de la di ección del sis ema polí ico. El Legado del a amien o pa cial de las iolaciones de los de echos humanos en el U uguay La democ acia a anzó conside ablemen e desde los días del Pac o del Club Na al. El Pac o ue negociado en sec e o en e mili a es y polí icos de los p incipales pa idos (el pa ido Colo ado, la Unión Cí ica y sec o es del F en e Amplio), a excepción del pa ido Blanco. El pa ido Colo ado y la mayo ía de la clase polí ica, aunque enían p ohibido pa icipa en la ida pública, no habían su ido la pe secución ísica di ec a du an e el pe íodo del gobie no mili a . El Pac o del Club Na al, i mado en agos o de 1984, pe mi ía el llamado a elecciones y la ansición hacia un gobie no ci il [57] . Los p incipales negociado es, el gene al Hugo Medina y Sanguine i, en onces líde del pa ido Colo ado y u u o p esiden e, u ie on que equilib a p esiones con apues as. La línea du a del ejé ci o exigía la inmunidad explíci a. Tal decisión hubie a lle ado a las ue zas izquie dis as del F en e Amplio a e i a se de las negociaciones. Po o a pa e, un echazo de la inmunidad po pa e de los polí icos hab ía uncado la ansición a la democ acia. Las decla aciones públicas del gene al Medina en aquellos momen os cla i icaban que sólamen e las acciones deshones as del pe sonal mili a se pod ían emi i a la jus icia. El ejé ci o no pe mi i ía ningún p oceso legal o ex a-legal con a aquéllos que habían seguido ó denes. De es e modo, uno de los cos os p incipales de la ape u a polí ica ue la mani es ación implíci a de que los au o es de las iolaciones de los de echos humanos ob end ían inmunidad. T as el e o no a la democ acia, cuando la clase polí ica ue o zada a eab i el asun o a a és del pa lamen o, el deba e se p oyec ó más allá del campo de la polí ica adicional, hacia la sociedad ci il. En ales ci cuns ancias, una cues ión de p incipios, como la de las iolaciones de los de echos humanos, debió se a ada y discu ida en el ma co de la ci ilidad, cen al pa a la imagen colec i a del U uguay. Los pa ones nacionales de legi imidad his ó icamen e con o mados ab ie on nue as expec a i as de jus icia en sec o es de la población. El o ma o cons i ucional del país de e minó la posibilidad de ealiza un e e éndum pa a decidi asun os c uciales, como el de la supues a "caducidad de la p e ensión puni i a del Es ado". Doce e e éndums se habían celeb ado en U uguay con an e io idad, y odos habían sido con ocados po el gobie no y la clase polí ica. El úl imo había enido luga el 30 de no iemb e de 1980, con gobie no mili a , con el p opósi o de log a la ap obación popula pa a su p oyec o de e o ma cons i ucional. El echazo de aquella e o ma ue espe ado po los mili a es, si iendo de p eceden e en la memo ia colec i a en 1989 espec o del aca amien o cas ense de las decisiones plebisci a ias. El e e éndum de 1989 ue el p ime o o iginado en el seno de la sociedad ci il. La mo ilización y la de o a de la opción del Vo o Ve de queda on imp esas en la conciencia colec i a del U uguay como el acon ecimien o median e el cual la sociedad local pudo con on a se con el legado del pasado y las posibilidades de u u o de una mane a pública y pa a muchos ca á ica. El gobie no y los pa idos polí icos hab ían podido de ene el asun o an es de que alcanza a el cen o de la agenda pública, o po lo menos silenciado la discusión. En el caso u uguayo, a di e encia de la A gen ina o aun de Chile, no se c eó ninguna o ganización o comi é o icial con la a ea de publica un in o me sob e las iolaciones de los de echos humanos du an e el égimen mili a . El Se icio de Paz y Jus icia (SERPAJ) y una se ie de ONGs pa alelas publica on en 1989 el único in o me exis en e has a hoy día [58] . Es un documen o se io, que a a el as ondo del ascenso de los mili a es al pode , analiza sus consecuencias y hace oi la oz de las íc imas. Incluso des acando su al o alo y se iedad, se debe econoce que a a sólo pa cialmen e el p oblema del núme o de íc imas, los c ímenes come idos con a ellas y la iden i icación de los au o es. Una e aluación de los esul ados del e e éndum demues a un legado con adic o io. Po un lado, la mo ilización masi a de la población en o no al mismo ans o mó la cues ión de las pasadas iolaciones de los de echos humanos en un asun o cen al de la agenda pública du an e meses. Fomen ó una conciencia gene alizada del ema, inclusi e en e los sec o es o o a inconscien es o desin e esados en es e capí ulo de la his o ia ecien e del U uguay. Re o zó pa ones de pa icipación di ec a de ciudadanos en la discusión de asun os polí icos y é icos. Los polí icos u ie on que a on a el ema en o ma di ec a. Las o ganizaciones de la sociedad ci il "p oba on sus músculos" y log a on un alcance nacional. Las ONGs que se ocupaban de de echos humanos se es o za on po lle a a la conciencia el discu so de los de echos humanos, y han con inuado plan eando el ema a di e sos ni eles, desa ollando en años ecien es un amplio p og ama de educación sob e de echos sociales y económicos [59] . Po o a pa e, los esul ados del e e éndum e ela on la ca encia ela i a de espacio polí ico pa a maniob a en e a las ue zas a madas. Queda cla o que la democ acia no ha podido esol e las iolaciones de de echos humanos come idas bajo el gobie no mili a , p e i iendo soslaya las de la agenda pública. Fue ambién e iden e que la mayo ía de la población op ó po la es abilidad ins i ucional. Los al os ni eles de mo ilización y de discusión sob e la esolución del legado au o i a io du an e los es p ime os años del pe íodo democ á ico e osiona on y ma gina on la cen alidad del asun o. Los iolado es de los de echos humanos del pasado log a on ob ene inmunidad, dejando un cla o mensaje ace ca de cómo cues iones simila es pod ían a a se en la ac ualidad. La memo ia de los esul ados del e e éndum, en el cuales el p agma ismo iun ó en e a la posición de p incipios, ha dejado una ma ca p o unda en la cul u a polí ica de U uguay. Debido a la ac i idad con inua de los ONGs en la es e a de los de echos humanos y al modo como los de echos humanos cap u a on la a ención pública en los p ime os años de la edemoc a ización, amplios sec o es del público son conscien es de la necesidad de p e eni iolaciones u u as, un pelig o omnip esen e cuando las sociedades no pueden esol e con lic os in e nos ía consenso democ á ico. A pesa de odo es o, la con ingencia polí ica no pe mi ió mucho si io pa a maniob a , ni en el campo de elaciones cí ico-mili a es, ni con espec o a la iolencia de la policía. Hoy día se come en nue as iolaciones de de echos humanos, es a ez con a c iminales, ma ginales y p esos, siendo igno adas como an año lo ue an o as en a as del bien común, la segu idad pe sonal o la es abilidad social. El asun o con inúa p esen e en la democ acia u uguaya con empo ánea. Incluso aquellos sec o es que se bene ician del du o a amien o que la policía y las au o idades u ilizan con a indi iduos ma ginales y p esun os c iminales, deben econoce la pa adójica ca encia pa cial del espe o de los de echos ci iles en la democ acia del país. Una ez más, las conside aciones p agmá icas pa ecen supe a a los p incipios mo ales y al espe o de los de echos humanos. Finalmen e, los esul ados del e e éndum pa ecen ene implicaciones en la econs i ución de imágenes y de iden idades colec i as en U uguay [60] . El ideal de ci ilidad se ha e o zado, aunque el én asis a ía en e los di e sos sec o es de la población. Pa a algunos, el p oceso mismo de log a el e e éndum y de lle a lo a cabo pací icamen e, y la acep ación de sus esul ados, son mues as de la i alidad del componen e ci il de la colec i idad u uguaya. Se a i ma así que U uguay posee una es e a pública en la cual los pa ones de la pa icipación son de inidos sob e odo po sus eglas de ci ilidad. Pa a o os, el componen e de la sociedad ci il es el elemen o que di e encia es a colec i idad nacional de o as, pe o los esul ados del e e éndum e elan las limi aciones de es e componen e con elación a la lógica de la azón de Es ado. Según es a in e p e ación, la democ acia ha ob enido sólo esul ados pa ciales en lo que a jus icia e igualdad an e la ley se e ie e. Los elemen os de la jus icia y del espec o po la ida indi idual y los de echos indi iduales pa ecen habe e ocedido una ez más an e la p imacía de la es abilidad polí ica y la lógica de ins i ucionalización del sis ema polí ico. [1] Wilson Fe ei a Alduna e, Discu sos, con e encias y en e is as 89 (Juan R. Fe ei a ed., 1984), ci ado po Ca los Demasi, La dic adu a mili a : Un ema pendien e (en U uguay: Cuen as pendien es pp. 29, 47-48 n. 9, Al a o Rico ed., 1995). [2] Es e abajo desa olla emas plan eados o igina iamen e en un a ículo en la e is a Human Righ s Qua e ly, 19, 1 (1997) y en el lib o The Legacy o Human-Righ s Viola ions in he Sou he n Cone. A gen ina, Chile and U uguay, publicado en la Ox o d Uni e si y P ess (1999). Los au o es ag adecen la aliosa asis encia de Leand o Ki szenbaum en la p epa ación de es e a ículo. También se ag adece el apoyo del Ins i u o T uman de In es igaciones pa a el A ance de la Paz y del Ins i u o Mine a de De echos Humanos de la Uni e sidad Heb ea de Je usalem, que hicie on possible la in es igación que gene ó los abajos aquí mencionados. [3] Benedic Ande son, Imagined Communi ies. Re lec ions on he O igin and Sp ead o Na ionalism (Ve so, 1991). Ve ambién Ana Ma ía Alonso, The Poli ics o Space, Time and Subs ance: S a e Fo ma ion, Na ionalism, and E hnici y, Annual Re iew o An h opology, 23 (1994), p. 379. [4] An hony D. Smi h, The My h o he 'Mode n Na ion' and he My hs o Na ions, 11 E hnic & Racial S udies 1 (1988); Roge s B ubake , Na ionalism Re amed. Na ionhood and he Na ional Ques ion in he New Eu ope (Camb idge Uni e si y P ess, 1996). [5] Sob e los a ios c i e ios de la cons ucción de iden idades colec i as a lo la go de es as líneas, e Samuel Noah Eisens ad & Be nha d Geisen, The Cons uc ion o Collec i e Iden i y, 36 A chi es Eu opéennes de Sociologie 72 (1995). [6] La Suiza de Amé ica y Sus Mi os (en Ge a do Cae ano & Mili a Al a o eds. His o ia del U uguay Con empo áneo: Ma e iales pa a el Deba e, 1995, p. 189). [7] Sob e el modelo u uguayo e Mil on Vange , The Model Coun y: José Ba lle y O dóñez o U uguay 1907-1915 (1980); La Suiza de Amé ica y Sus Mi os, ci ., n. 6 p. 189; Ca los Real de Azúa, El impulso y su eno: T es décadas de Ba llismo y las aíces de la c isis u uguaya (1964). [8] Sob e la c isis del modelo u uguayo, e Osca H. B usche a, Las Décadas In ames: Análisis Polí ico 1967-1985 (1986); Ca ina Pe elli & Juan Rial, De Mi os y Memo ias Polí icas: La Rep esión, El Miedo, y Después(1986); Se icio Paz y Jus icia, U uguay: Nunca Más. In o me sob e la Violación de los De echos Humanos (1972-1985), pp. 35- 107, 111-15 (3ª ed. 1989). En el pe íodo en e 1972-1985, Nunca Más denuncia lo siguien e: al menos 157 "desapa ecidos" u uguayos (pp. 285, 425-30). Ap oximadamen e no en a y cinco p esos polí icos mu ie on de en e medad o de suicidio en cen os de la de ención (pp. 419-22). De cada 10.000 u uguayos, ein a y uno ue on de enidos en U uguay po azones polí icas (p. 117). Muchos ue on secues ados en la A gen ina (pp. 285, 330-41). La mayo ía de los de enidos ue on some idos a o u a (pp. 143-44). Muchos conside an que en es e pe íodo U uguay enía el índice más al o de p esos polí icos en Amé ica La ina (p. 117). Más de una