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Celdas de carne, verduras y pescado. Castillo de San Jorge en Triana, sede de la Santa Inquisición en Sevilla

Trillo Martínez, Valentín

Abstract

El antiguo castillo de San Jorge fue necrópolis y fortificación almohade, sede del la Orden de los Caballeros de San Jorge y posteriormente de la Santa Inquisición durante su periodo más largo: tres siglos. Tras su abandono y deterioro fue almacén de grano, solar para vendedores ambulantes y, finalmente, mercado de abastos de Triana. La demolición de este último para edificar otro nuevo, incluyendo un aparcamiento subterráneo, permitió que aflorasen sus restos arqueológicos y se plantease un proyecto de rehabilitación y museografía. En éste la consolidación y tratamiento de sus huellas y la carga emotiva de su historia han compartido protagonismo. La inusual servidumbre de instalaciones, vistas y accesos con el actual mercado se ha respetado como valor particular del lugar.

Full text

068 • Re is a ph • Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico • n.º 78 • mayo 2011 • pp. 68-77 C i e ios, P oyec os y Ac uaciones Vis a del ac ual cen o de in e p e ación del cas illo de San Jo ge. Fo o: Manu T illo Re is a ph • Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico • n.º 78 • mayo 2011 • pp. 68-77 • 069 C i e ios, P oyec os y Ac uaciones C i e ios, P oyec os y Ac uaciones Celdas de ca ne, e du as y pescado. Cas illo de San Jo ge en T iana, sede de la San a Inquisición en Se illa Valen ín T illo, a qui ec o Resumen El an iguo cas illo de San Jo ge ue nec ópolis y o i icación almohade, sede del la O den de los Caballe os de San Jo ge y pos e io men e de la San a Inquisición du an e su pe iodo más la go: es siglos. T as su abandono y de e io o ue almacén de g ano, sola pa a endedo es ambulan es y, inalmen e, me cado de abas os de T iana. La demolición de es e úl imo pa a edi ica o o nue o, incluyendo un apa camien o sub e áneo, pe mi ió que a lo asen sus es os a queológicos y se plan ease un p oyec o de ehabili ación y museog a ía. En és e la consolidación y a amien o de sus huellas y la ca ga emo i a de su his o ia han compa ido p o agonismo. La inusual se idumb e de ins alaciones, is as y accesos con el ac ual me cado se ha espe ado como alo pa icula del luga . Palab as cla e Cas illo de San Jo ge / Exposiciones / Inquisición / Me cados / Musealización / Rehabili ación / Res os a queológicos / Se illa / T iana 070 • Re is a ph • Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico • n.º 78 • mayo 2011 • pp. 68-77 C i e ios, P oyec os y Ac uaciones AguA y CeldAS La o i icación de la cabeza ex e io del puen e de Ba cas, el cas i- llo de San Jo ge, ue uno de los encla es ex amu os que condicio- nó el epa o in e io de la ciudad amu allada jun o a o os como el hospi al de las Cinco Llagas, T iana, San Be na do, la áb ica de Tabacos o los Caños de Ca mona. Supuso la única ba e a, no sólo ísica, al Descub imien o y sus iaje os enacen is as. Desde sus inicios conocidos, ue un luga es echamen e elacionado con el agua y con una sucesión de amas de celdas supe pues as. La del milla de en e amien os di eccionados al sudoes e en su uso como nec ópolis almohade (ss. XII-XIII) ue la p ime a. Recupe- ados 229 en las exca aciones, son osas muy sencillas donde el mue o apa ecía con las pie nas lexionadas y la cabeza mi ando hacia la Meca. Nume osos asos apa ecidos e elan la es echa elación que exis ía en e el agua y los i os une a ios. El luga se o i icó hacia 1220 po el impe io almohade en Al Andalus, an e el a ance hacia el su de las opas c is ianas, si iendo de de ensa de la ciudad y con ol de acceso del camino hacia el Alja a e. En 1248 Fe nando III conquis ó Se illa y le hizo en ega del cas- illo a la O den de los Caballe os de San Jo ge de quien oma su nomb e. Exis ió en su in e io la p imi i a pa oquia de T iana con- e ida en e mi a as la cons ucción de la de San a Ana en 1276. T as se escena io de luchas en e los pa ida ios del ey En ique IV y los de su he mano el in an e don Al onso, pasó a manos del ma qués de Medina Sidonia en 1463. En 1481 los Reyes Ca ólicos, que habían ecupe ado la p opiedad del luga , lo cedie on al T i- bunal de la San a Inquisición que es ableció allí su p ime a sede an es de aslada la al an iguo colegio jesui a de las Becas donde desapa eció en e 1800 y 1803. Du an e los es siglos de es ancia del San o O icio en San Jo ge, el luga inco po ó una nue a ama; decenas de cá celes o maban hile as de pequeños cubículos in- dependien es con acceso ex e io y echadas a un agua, adosadas a los mu os de la o i icación. El agua siguió es ando p esen e apo ando la calidad necesa ia a los e enos pa a hace posible que en su in e io exis iese uno de los ja dines de mayo iqueza conocido en la his o ia de la ciudad. También in luyó en el de e- io o de sus áb icas po el desbo damien o del ío, posibili ando algunas huidas céleb es de sus cá celes y p o ocando la insalub i- dad que obligó a su abandono inal po el T ibunal. El Es ado se io obligado a cede lo a pe pe uo a la ciudad. Pos e io men e el ayun amien o de ibó la edi icación y explanó el sola . T as un b e e pe iodo, donde ue usado como almacén de g ano, comenzó a se ecuen ado dos eces en semana po endedo es ambulan es, p o ocando su consolidación como me cado munici- pal de abas os de T iana en 1822. Aquel p oceso de colonización na u al hacía una elec u a, nunca casual, de las an iguas amas de aquel encla e, imponiendo una nue a, o mada po la disposi- ción de sus pues os. La e ilidad del e eno y la elación his ó ica con el agua pa ecían in i a , en es a ocasión, a la come cialización de las di e en es ma e ias p imas, jus i icada ambién po la eco- gida de p oduc os desde el camino del Alja a e. En e 1845 y 1852, la demolición del puen e de Ba cas y cons ucción del de Isabel II ampu ó el ex emo su del sola . A excepción del sec o pe dido en la cons ucción del puen e, las e e encias a la o i icación sólo exis ían en la memo ia del luga y en las azas u banas del sola coinciden es con el pe íme o del cas illo. Una mi ada al pa - cela io pe mi e iden i ica i iendas en sus lados no e y oes e coinciden es con las o mas cuad adas de sus an iguas o es, pe - eneciendo el es o a i iendas adosadas ex amu os. En 1990 se demuele el me cado an iguo pa a edi ica uno nue o. En las ob as del nue o me cado a lo an los es os a queológicos. És e, po p ime a ez echado, impone de nue o una ama dibu- jada de pues os muy simila al de su p edeceso y o a, pe ene- cien e a su es uc u a po an e, de pila es ci cula es de ho migón a mado que alad an de mane a egula las huellas del pasado. Un Plan a só ano. Res os a queológicos y pa king. Plano: illoa qui ec os Res os. Es ado p e io. Fo o: Manu T illo Re is a ph • Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico • n.º 78 • mayo 2011 • pp. 68-77 • 071 C i e ios, P oyec os y Ac uaciones apa camien o sub e áneo de cua o plan as des uye más de la mi ad oes e de la an igua o i icación y dispone sus au omó iles en un o den se iado ya conocido po el luga . En el me cado el esquema de ci culaciones p incipales pe manece p esen e en sus es accesos p incipales de público, coinciden es con los his ó icos. PRoyeCTo exPoSITI o. el PATRImonIo Como ARgumenTo El p oyec o, con in ención de musealiza los es os a queológicos conse ados en su zona oes e, adyacen e al ío, incluía una se- ie de e lexiones sob e las medidas necesa ias de ehabili ación y consolidación desde lo exposi i o. Encon ábamos conse ados los a anques de los ce amien os y pa iciones de la i ienda del p ime inquisido con cuad as p opias, los de las i iendas del po - e o, nuncio y no a io, los del al a , sac is ía y pa e del pó ico ex e io de la capilla, así como el pe íme o de la sala de audien- cias y el mu o bajo que delimi aba la ba bacana, incluyendo las huellas de los dis in os c ecimien os de la pue a de Ba cas. Se conse aban di e en es pa imen os en los pa ios in e io es de las i iendas y el emped ado comple o de las calles que discu ían a cielo abie o y que di igían las aguas con sus pendien es hacia la pue a exis en e pa a e acua las al ío, y pequeñas zonas de e es imien os pa amen ales. En la i ienda del p ime inquisido se conse a una es uc u a sub e ánea abo edada con one as que co espondía a la esque a o alacena de la casa, que enía su p opia pue a de conexión con la ibe a del ío, aho a cegada po el pa io de una i ienda con empo ánea. No obs an e, una oque- dad en la zona ex e io del acceso pe mi e econoce esg a iados del lienzo o iginal que enma can es a salida secunda ia. También exis ían es os dispe sos po el me cado. En la salida no e se conse an los es os de la masa in e io del apial de la mu alla en su al u a o iginal, y en la cubie a la co onación de la misma en su lado oes e, di idiendo la nue a cubie a del me cado de las achadas in e io es de las i iendas. Dos luce na ios, uno cuad ado cen al y o o longi udinal pa alelo al lienzo es e del ío, a a iesan el me cado pa a in oduci luz na u al a la zona de la c ip a (nomb e con el que se conoce al espacio que cobija los es os) y pe mi i la isión c uzada en e ambos espacios. Los pila es ci cula es de la nue a edi icación sus en an una losa de ho migón a mado; bajo és a anscu e el saneamien o y algunas conducciones eléc icas de los pues os. La escasa al u a lib e deja- da sob e la co a o iginal e a poco adecuada pa a su ecupe ación como espacio exposi i o y se hallaba “con aminada” po odos los elemen os desc i os. Las di e en es ac uaciones p opues as pe siguen o ece al isi- an e una mejo in e p e ación de la isonomía o iginal del luga a a és de la lec u a de sus es os. Pa a a a de acla a la sec o ización de los es os y su elación con las calles, se econs uye on los mu os ex e io es de las casas has a la co a de los adyacen es en los pun os donde la pé dida de casi la o alidad de los mismos pudiese in i a a pensa que se a aba de accesos secunda ios; es a ac uación se e o zó con la de inición de las jambas de los e dade os. También se e alla on los huecos que dejaban la eliminación de los es os de conduc- ciones del saneamien o del an iguo me cado que seccionaban en diagonal a ios mu os. Las i iendas cuya dis ibución in e io se p esen aba en con inuidad ue on di ididas con la búsqueda y econs ucción de los mu os mediane os que las delimi aban. La ac uación sob e el pa amen o de achada más signi ica i a ue la que nos pe mi ió ecupe a el e dade o ancho de en ada a la o i icación po su pue a de Ba cas. En odas es as ele aciones se decidió co ona el lienzo con un den ado geomé ico que no in odujese una o ma dispa a la i egula idad exis en e pe o que ija a con cla idad la di e encia en e lo an iguo y lo con empo á- neo. Es a di e enciación empo al a aba sin emba go de ocul a - se al busca la sin onía c omá ica en e ambas áb icas, buscando que es a in o mación no dis o sionase la lec u a gene al del lími e cons uido. En endemos que en las in e enciones en el pa imo- nio no exis e un es ado o iginal pu o o ideal que a emos de se- ñala o di e encia , ya que son ob as que han ido con igu ándose du an e siglos con la apo ación de di e en es in e enciones de ca ác e uncional la g an mayo ía. Aunque la nues a no pe siga el mismo in que las an e io es, ha de en ende se como una más. Y con oda segu idad no se á la úl ima. Se buscó la lec u a de la es uc u a in e na de las di e en es i- iendas. Los a anques de las escale as de las dis in as es ancias han sido uno de los elemen os a consolida y es au a ya que o ecen con la ubicación de los pa ios y espeso de los mu os las p incipales cla es pa a in e p e a las posibles plan as supe io- es y di ecciones de las cubie as de lo que ue on es as casas de es uc u a ípica andaluza. En la i ienda del p ime inquisido exis ía el a anque de dos escale as p incipales de dis in as épocas ya que la con inuación de sus azados se in e sec aba; se es udió cuál de las dos e a más cohe en e con el azado in e io de las pa iciones, y la o a se consolidó, da ó y en e ó en una cama de a ena pa a no p o oca lec u as con usas. Con los conocimien os adqui idos du an e la in e ención, la plan a de los es os pe di- dos elabo ada po Ma k Hun en sus p ospecciones, y la apo a- ción de los nume osos g abados del cas illo, ealizamos un es u- dio his ó ico-cons uc i o que nos pe mi ió la elabo ación de una planime ía ideal que pe mi ie a la econs ucción hipo é ica en una maque a de aluminio, así como la de di e en es ilus aciones y ec eaciones i uales de is as de sus es ancias que se ían u ili- zadas en el discu so exposi i o. Las condiciones ad e sas de obse ación del pa imonio hacían que oda es a se ie de modi icaciones no uese su icien e pa a en ende la es uc u a espacial que se a aba de e oca . Desa o- llamos una se ie de medidas que in odujesen nue os ma ices que ayudasen a al e a la pe cepción del en o no. La p incipal ue la decisión de undi en neg o odos los elemen os con empo áneos; es a sencilla ope ación hizo que és os se ans o ma an en ondo y desapa ecie an en un segundo plano, pe mi iendo eme ge las 072 • Re is a ph • Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico • n.º 78 • mayo 2011 • pp. 68-77 C i e ios, P oyec os y Ac uaciones Ac uaciones sob e los es os. Plan a. Plano: illosa qui ec os Ba bacana. In e ención Ba bacana. Es ado p e io De alle maque a y g abados en ba bacana. Fo os: Manu T illo Cub ición de escale a exis en e Recons ucción o al Recons ucción pa cial Demolición Re is a ph • Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico • n.º 78 • mayo 2011 • pp. 68-77 • 073 C i e ios, P oyec os y Ac uaciones o mas de las huellas del pasado. Las p ime as comp obaciones, casi ea ales, del e ec o que se iba log ando ue on un momen o anímico impo an e en odo el equipo. Con pa amen os de ca ón yeso, econs uimos el lími e de las i- iendas que daban achada di ec a a la ba bacana y al ío negando así las is as c uzadas en e es os espacios independien es, emi- iéndolas a los huecos que espe amos de las en anas o iginales, donde sí e an posibles. También se ealizó un din el en L con inuo copiando las azas de los ce amien os ex e io es de las i iendas, pe mi iéndonos ocul a g an pa e de la iluminación exposi i a a la ez que e o zábamos la comp ensión de es e lími e en e lo público y p i ado. En el econs uido mu o de la ba bacana se supe puso un pa amen o de colo blanco que aco ase la al u a de és e a su posi- ción o iginal, un pe o de un camino la e al ex e io hacia la pue a de ba cas y no un lienzo en al u a como se nos mos aba. Se in e ino sob e la iluminación, na u al y a i icial, pa a pode aco a espacios. Siemp e quisimos conse a las elaciones isuales que el p oyec o del me cado p oponía en e los dos espacios. No compa imos la endencia de muchos p oyec os museog á icos de cons ui una caja neg a den o de cualquie edi icación pa a po- de cons ui un p oyec o lib e de e e encias locales. En la eo ía desc i a con an e io idad de la supe posición de capas, el me cado es o a de ellas que ocupa ya casi dos siglos de su his o ia. Po o a pa e el a gumen o en el que basa íamos el p oyec o exposi i o se alimen aba de es a in e acción de usua ios. Decidimos conse a los luce na ios cegando sólo la pa e de ellos que no coincidía con una en ada de luz na u al eal; el cen al es aba a caballo en e las calles abie as al cielo y pa e del in e io de la sala de audiencias y el longi udinal compa ía el espacio abie o de la ba bacana con in e io es de la i ienda del p ime inquisido . Las zonas cegadas ue on cons uidas con una doble piel pa a in oduci en su in e- io los conduc os de clima ización y así e i a inclui una nue a dis ibución de ins alaciones po el mal echo espacio de la c ip a. La pa e supe io o ece a su ez un sopo e g á ico del museo al me cado. Es a ca ac e ización con la luz na u al del espacio ex e io e in e io ue copiada con mayo su ileza en la pa e exposi i a. Toda la iluminación a i icial que incidía sob e espacios abie os se ealizó con lámpa as de empe a u a mayo que en las de in e io , pa a apo a un ma iz de luz ía o cálida en es a di e enciación. La pasa ela exposi i a que anscu e po el emped ado o iginal de las calles ecoge una iluminación pe ime al que si e de balizamien o in e io a ojando una luz asan e que esal a las o mas i egula es del pa imen o sob e el que ansi a. PRoyeCTo exPoSITI o. ConCePTo y ReCoRRIdo Cuando el Conso cio de Tu ismo del Ayun amien o de Se illa sacó a concu so es a ob a ab imos un pe iodo p e io de e lexión in- e no. Analizamos la si uación ísica del luga y es udiamos cómo desa olla las cues iones écnicas y no ma i as que se solici aban pa a pode mejo a su si uación. Necesi ábamos un a gumen o que es uc u ase nues a p opues a exposi i a. Aunque la p opia c o- nología del cas illo, po la impo ancia de su ubicación es a égica espec o a la ciudad y la his o ia de sus dis in os mo ado es, hubiese podido cons i ui po sí misma el hilo conduc o de la exposición, el pe iodo de sus casi es siglos como sede de la Inquisición se nos e elaba como un hecho di e enciado y de g an ca ga emo i a pa a el isi an e. Las expe iencias conocidas sob e es e a gumen o explo aban la e ien e mo bosa del pe iodo, apa a os de o u a, in e oga o ios y celdas de cas igo. Conside ábamos que e a una ac i ud alien e po pa e del clien e la inicia i a que nos pe mi ía pode e lexiona sob e lo sucedido, la que ida Se illa au ocompla- cien e alcanzaba la su icien e madu ez pa a mos a una de su p in- cipales he idas, que no la única. Es e pe iodo de silencio que había du ado siglos, si se mide en p opo ción con lo que du ó el p oceso, es equipa able al anscu ido en algunos países de Cen o Eu opa an es de p oli e a las dis in as ac uaciones exposi i as en memo ia de las íc imas de la úl ima g an gue a. No que íamos que nues a p opues a copia a a aquéllas; en la mayo ía, los hechos se mues an con la dis ancia e incomp ensión del ho o deshumanizado, se cul- pa a un es ado manipulado y a una alienación social de ciudadanos que nunca econocemos en noso os. Es a segu idad con la que el isi an e conoce lo sucedido, sin la incomodidad de sen i se culpa- ble, la en endíamos como una opo unidad pe dida. Hicimos una e lexión en la búsqueda de la globalización de lo sucedido y a su ez en la pa icula ización en cada isi an e. Juicio de alo , abuso de pode y íc imas e an concep os p esen- es en San Jo ge y epe idos en el pasado y p esen e de odos los g andes pe iodos de deshumanización social. Podíamos encon- a los ambién en ac i udes pe sonales de di e en es si uaciones de la ida co idiana: en la escuela, abajo, depo es o amilia. La p opues a exposi i a se es uc u a ía en base a es os es pila es a gumen ales, ayudándonos a no mi a al pasado con so p esa y dis ancia, econociendo los hechos en el es o de la his o ia de la humanidad, incluyendo el p esen e y un ine i able u u o ce ca- no, pe o ambién, a meno escala, en acon ecimien os dia ios de nues as idas co idianas. T azado el a gumen o, necesi ábamos es uc u a el eco ido. Nues as p ime as p opues as insis ían en obliga al isi an e a en a o sali po el acceso de la pue a de Ba cas pa a ga an iza el ánsi o po la ol idada, has a hace pocos años, ibe a del ío, do ándola incluso de una ca e e ía ienda a modo de emba ca- de o que ga an izase la igilancia du an e odo el día. Di e sas ci cuns ancias lo hicie on in iable. Finalmen e el acceso al cen o se ealiza po la sala de co a supe io . T as la bajada po la escale a exis en e de conexión, el isi an e es ecogido po una pasa ela me álica con pa imen o de made a que lo acompaña el es o de la isi a. És a anscu e po los espacios públicos o iginales, ba - bacana y calles de la ciudadela, has a su amo inal, donde en a en la i ienda del p ime inquisido en su búsqueda de la salida al in e io del me cado. Es e cambio en su ánsi o en e lo público y p i ado ans o ma el pa imen o, de la pasa ela de duelas de made a a una copia ele ada del pa imen o ce ámico o iginal de 074 • Re is a ph • Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico • n.º 78 • mayo 2011 • pp. 68-77 C i e ios, P oyec os y Ac uaciones In e ención. Plan a de acceso y plan a in e io con los es os. Plano: illoa qui ec os Mu al escale a de bajada a es os De alle a il ba bacana Sala de audiencias. In e ención mul imedia Fo os: Manu T illo Sala de audiencias. In e ención mul imedia. 1. Acceso al museo 2. Recepción 3. Sala senso ial 4. Ves íbulo de acceso a es os a queológicos 4.1. Escale as 4.2. Ele ado 5. Almacén 6. Luce na io cen al 7. Luce na io longi udinal 8. Acceso a uinas 9. Sala de la ba bacana 10. Pasa ela in e p e a i a 10.1. Balcón al ío 10.2. Sala de audiencias 10.3. Capilla 10.4. Mu o de las cá celes 11. Salida y pues o de con ol 12. Zona p i ada 13. In o mación ía blue oo h Re is a ph • Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico • n.º 78 • mayo 2011 • pp. 68-77 • 075 C i e ios, P oyec os y Ac uaciones No compa imos la endencia de muchos p oyec os museog á icos de cons ui una caja neg a den o de cualquie edi icación pa a pode elabo a un p oyec o lib e de e e encias locales Axonome ía in e ención. Plano: illoa qui ec os Pue a de Ba cas. Es ado p e io Pue a de Ba cas. In e ención Gale ía de pe sonajes. In e ención. Fo os: Manu T illo 076 • Re is a ph • Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico • n.º 78 • mayo 2011 • pp. 68-77 C i e ios, P oyec os y Ac uaciones la i ienda. La pasa ela es un elemen o que pe mi e el cumpli- mien o de las no ma i as igen es pa a el acceso público aunque in oduce una dis o sión en la lec u a del si io; si se decide su in- clusión, en el p oyec o debe ecoge se con al cla idad que o ezca una lec u a del elemen o en con inuidad y pe mi a al caminan e sen i se ubicado en una capa nue a supe pues a a las exis en es, la del plano de la obse ación e in e p e ación. En la achada ex e io se a a de ecupe a , en pa e, la iden idad o iginal del luga . Sob e la pue a de Ba cas alzamos un hi o iden- i ica i o que ecue da la ubicación eal de una de sus an iguas diez o es, un g an ó ulo sob e el also lienzo al ío e ue za el plano de eclamo a és e y el puen e de T iana. Los isi an es que acceden a la manzana encuen an una nue a p opues a iden i i- ca i a sob e la cubie a de la sala de en ada que si e pa a aco a el e dade o acceso. Ya den o se ubica la ecepción, los aseos, el nue o ele ado , el a anque de las escale as de bajada a la zona de la ba bacana y la sala senso ial. Es a úl ima ecoge una p opues a audio isual en es zonas sob e los pila es a gumen ales del p o- yec o. Se le pidió al ideo ins alado que no se usa an e e encias di ec as a ningún episodio his ó ico conocido pa a que uese el isi an e quien cons uye a men almen e sus p opias uen es, y que la p opues a es u iese basada en los sen idos, que se expe i- men ase en p ime a pe sona la sensación del con ol y del enjui- ciamien o g a ui o y anónimo, el abuso de un pode supe io y la soledad de la íc ima. Pode nos ace ca a a és de los sensi i o a lo i ido po los an iguos eos del luga e a a su ez un homenaje simila al p opues o po Pe e Eisenman en su Memo ial del Holo- caus o en Be lín (2005). El uso de algunas omas de desnudos en la ideoins alación c eó cie o emo y la posibilidad de la inclu- sión de un ca el que a isa a que el cen o podía con ene imá- genes o a gumen os que pod ían he i la sensibilidad de algunas pe sonas. Nos con encimos de que al ad e encia e a innecesa ia ayendo ejemplos de o os cen os eu opeos con emá icas simi- la es y b omeamos con la posibilidad de pone el ca el cambiando el e bo “pod ían” po “debe ían”. Al baja a la ba bacana nos encon amos po p ime a ez con los es os, eco emos sob e la pasa ela es e an iguo camino de ac- ceso, abie o al ío y a las achadas de las i iendas del cas illo. Un a il longi udinal ela a la c onología del luga y desemboca en la ec eación en maque a de la o i icación, una selección de g abados his ó icos acompañan a i inas con piezas o iginales de las exca aciones. El po ón de la pue a de Ba cas es sus i uido po una id ie a ija que nos elaciona isualmen e con el ío y si e de excusa pa a elaciona sob e un mapa de Se illa los dis in os luga es que u ie on elación con la Inquisición p oponiendo una ex ensión de la isi a po los mismos. En el es o del eco ido la pasa ela ecoge es ecu sos exposi i- os dis in os sob e un mismo modelo de a il pa a los pun os de obse ación de los es os. La in o mación esc i a es acompañada, en la mayo ía de los casos, po ilus aciones ealizadas pa a ec ea el espacio obse ado econs uido con sus mo ado es. En un pa de ocasiones, es as ilus aciones son sus i uidas po una ec eación i - ual que cons uye y decons uye los es os has a su es ado o iginal en un bucle in ini o. El pun o de is a de la animación es idén ico al que iene el obse ado desde ese pun o de la pasa ela. En la pa e supe io de la esque a, cuyo empinado acceso la hace imp ac i- cable, se coloca una pan alla con un ack ball que nos pe mi e explo a en iempo eal el in e io de la misma median e la manipu- lación de una cáma a di igida. Es e ecu so es acompañado po o a ilus ación de la esque a en uso llena de í e es, que pudié amos imagina los ecién comp ados en el me cado pa a agasaja a algún noble in i ado del p ime inquisido . T es g andes momen os pau an el eco ido po la pasa ela. El p i- me o sucede en el pe íme o de la an igua sala de audiencias, el luga con menos es os pe o sin duda el más emo i o. La al a de e e encias ísicas nos pe mi ió plan ea la segunda p opues a au- dio isual, una p oyección combinada sob e las ca as an e io es de es g andes cajas ela a una his o ia de acusación, enjuiciamien- o y ejecución de una muje inocen e, usando como imágenes el mismo ipo de ilus ación de los a iles. Las pan allas uncionan de mane a independien e o en con inuidad pano ámica según equie a el guión de la p opues a c ea i a, en de e minados mo- men os alguna de las cajas deja de ecibi la p oyección y son e oiluminadas en colo , descub iendo a con aluz una esceni i- cación con igu as a escala eal que acompañan el discu so que se sigue p oyec ando en el es o. El siguien e pun o de in o mación condensada sucede cuando la pasa ela anscu e pa alela al mu o que delimi a el apa camien o sub e áneo y que si e de on e a a la zona de cá celes pe di- das po el apa camien o. En ella un ca el con ca o ce olúmenes ep esen a o as an as his o ias de pe sonajes cuyas idas es án elacionadas con el luga y la época, las dis in as lec u as sal ea- das que pueda hace el isi an e con o man siemp e una imagen global de lo sucedido. La idea su gió de la lec u a de Memo ias de ceniza de E a Díaz; su pa e inal, dedicada a la bibliog a ía esumida de los pe sonajes que apa ecen en su his o ia no elada, con o maba po sí sola una isión muy comple a sob e la época. El mu o inal, al que i ulamos de la e lexión, p o ocó dudas in- e nas. No que íamos ce a el discu so con una mo alina o panel de adoc inamien o y deseábamos man ene la idea jus i icada de no usa e e encias eales. La p opues a inal ecoge una se ie de a ículos de los de echos humanos que e san sob e alguno de los es elemen os que es uc u an nues a isi a. En ellos el isi an e puede saca una doble lec u a, comp oba el es ue zo de legisla sob e es os emas que pe siguen la his o ia de la ci ilización y su ine i able e incansable incumplimien o ei e ado. CueSTIoneS lATeRAleS Exis e un acío legal en es e ipo de ac i idades. Cuando hace años a aba de isa el p oyec o de la éplica de las cue as de