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José de San Martín, militar, español y argentino

Vega Viguera, Enrique de la

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, , "JOSE DE SAN MARTIN, ,.., MILITAR, ESPANOL Y ARGENTINO" * Po ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA Desde mi pun o de is a conside o una misma cosa, se espa- ñol o hispanoame icano. Ambos poseen la misma lengua, igual comienzo his ó ico y una misma adición. Y de odos lo s gene ales c iollos, es sin duda José San Ma ín el que posee según mi c i e io la más ele an es do es del mili a p o esional. Deci que el Tenien e Co onel del Ejé ci o español San Ma ín abandonó España pa a se el Gene al de la Re olu- ción ame icana, no es co ec o sin explica p e iamen e, que la España que en o naba al c iollo e a con usa, con o e ida y llena de desp opósi os. Los hispanoame icanos que es ando en España eg esa on a su pais de o igen, lo hicie on p ecisamen e po con- side a se españoles y no es a de acue do con el go bie no cons i uido. En el ondo una ac i ud muy a la española. Es bien sabido que las i udes mo ales exis en en odos los homb es. Unas son especí icas como po ejemplo el alo , y o as en cambio, como el pa io ismo, son más di icul osas de de ini y pueden se a iables, en de e minad as ci cuns ancias. Po ello, suele esul a con uso en ocasiones, la di e encia en e pa io ismo y espí i u de independencia. Suele ocasiona ue e conmoción y mani es a se más agudamen e el pa io ismo, cuando se eme que es á en peli- g o la independencia de la pa ia. *Dise ación leída en la Ac ademia el 17 de oc ub e de 1997. 58 ENRIQUE DE LA VEGA VJGUERA Las suble aciones ame icanas del siglo XVIII has a 1808 son de dos clase s: una, las que ienen po mó il la p o es a con a los gobe nan es po sus ac uaciones pe o con que ca ecen de enden- cias sepa a is as, y o a que comp ende las agi aciones con un p opósi o de independencia. Con es e p eámbulo que emos ex e io iza nues a opinión so- b e la pe sonalidad mili a de José de San Ma ín, sin en a en o as pun ualizaciones polí icas. Nues o pe sonaje nace en Yapegú, p o incia de las Misiones en A gen ina en eb e o de 1778, donde su pad e mili a español eje cía de Gobe nado Mili a . También su mad e, G ego ia Ma- onas, había nacido en Cas illa la Vieja. Es el cua o hijo del ma imonio, y sus p ime os compañe os de juego cuando niño son los indios gua aníes habi an es de aquel eni o io. A la edad de seis años llega a España. Su pad e deseoso de que sus hijos ad- quie an o mación cul u al solici a su aslado, siendo des inado al Gobie no Mili a de Málaga. Cuando San Ma ín cumple once años solici a se admi ido como cade e en el Regimien o de In an e ía, MURCIA, conocido como "El Leal'', ubicado en Málaga, alegando se hijo del Capi án Don Juan de San Ma ín, des inado en dicho Gobie no Mili a . G an ale- g ía sin ió José al se le comunicada su admisión con echa 21 de julio de 1789 con el í ulo de cade e de dicho egimien o y pode es i el uni o me o mado po p endas con los colo es blancos y celes e. Colo es que queda ían g abados pa a siemp e en la e ina y en el co azón de nues o pe sonaje. El í ulo de cade e e a el no mal que se daba, a los que deseaban segui la ca e a de las a mas en In an e ía o Caballe ía y Jo hacían si iendo como soldado en un egimien o y asis iendo a Ja academia egi nen al, cuyo plan de es- udio e a impues o según el c i e io del co onel. An e io men e José de San Ma ín había ing esado en el Semina io de Nobles de Ma- d id, as supe a la llamada pu eza de sang e. También se hicie on mili a es s us he manos mayo es. Manuel y Juan ing esa on en el Regimien o de So ia ecién llegado a Se illa desde Pe ú y que h a- bía sido bau izado con el sob enomb e "el Sang ien o". El e ce he mano, Jus o, lo hizo en la Gua dia de Co ps. T anscunidos dos años, el egimien o Mu cia ecibe la o den de sali en di ección a A ica a in de e o za aquellas gua nicio- JOSÉ DE SAN MARTÍN, MILITAR, ESPAÑOL Y ARGENTINO 59 nes. Se piensa deja a San Ma ín en el acua elamien o, pe o el jo en cade e de 12 años hizo ale su condición de es a incluido en la nómina, y co nside a se un soldado má s de dicho egimien o al eni p es ando oda clase de se icios de gua nición. Desem- ba can en Melilla donde pe manecen 49 días en ida de campaña y po s e io men e son asladados a O án asediada po los mo os. San Ma ín es ag egado a la ba e ía de a ille ía del Capi án Luis Daoiz, que años después se con e i ía en uno de los hé oes del Dos de mayo en Mad id. Du an e un mes, el egimien o colabo a en de ensa de la plaza, que es du amen e cañoneada, causando algunas bajas, que ocasio- nan en San Ma ín el dolo de e mue os y he idos a algunos de sus compañe os, además de la ama gu a de la en ega de O án, cuando sus de enso es no se c eían encidos. Con es e bau ismo de uego, comienza a oja se la pe sonali- dad gue e a de San Ma ín, que a lo la go de los años se con e i ía en ague ido mili a . La imp on a con la que España ma ca a s us buenos soldados, se g a ó en el ca ác e de es e jo- en a gen ino. Re g esa el egimien o a la Península inco po ándose al Ejé ci- o de A agón, donde i e en cons an e ac i idad ya que las unidades se p epa an pa a comba i a los e oluciona ios ance- ses que han guillo inado a su ey Luis XVI. Un ejé ci o mandado po el g an es a ega Gene al An onio Rica dos, se dispuso en 1793 a la conq ui s a del Rosellón. T as una se ie de ope aciones a o ables i idas po San Ma ín, como la s ba allas ic o iosas de Masden y de T uilles y inalmen e el educ o a illado ancés de Banyuls del Ma , donde po su exce- len e ac uación ue ascendido a sub enien e, ca mbia pa a los españoles la sue e, e minando con la desas oza Paz de Basilea. Es a gue a le si ió a San Ma ín pa a dos cosas: la posi i a, conoce los Pi ineos que le se i ían pa a adqui i conocimien os de la gue a de mon aña y la nega i a po que descub ió las la- quezas y de iciencias de la o ganización mili a española. A pa i de en onces la ac i idad gue a de San Ma ín i ía en aumen o como indica emos en b e es pinceladas. Concluida la gue a de F ancia, eg esa a España y se inco po- a a su Regimien o de In an e ía MURCIA. In e iene en la amosa 60 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA Gue a de las Na anjas, que más que gue a ue un paseo mili a que dio comienzo el 3 de mayo de 1801 , y cuyo í ulo se debe a que alcanzados los ja dines de Yel es, que e a un inmenso na an- jal, le egala on a Godoy un magní ico amo de na anjas que emi ió a la Reina. A San Ma ín, que in e ino en la ocupación de Oli enza el 29 de mayo, única plaza que no se de ol ió a Po ugal, le causaba pena e cómo se descomponía la polí ica española y el ambien e social. A su eg eso es des inado en comisión a Valladolid pa a eclu- a soldados, lo que le pe mi e isi a los pueblos de Pa edes y Ce a os donde saluda a algunos pa ien es de sus pad es. Te mi- nada la misión, a su eg eso, se e asa de s us compañe os al en e ma su caballo y es asal ado po unos malean es siendo he i- do en la mano y en el pecho de una cuchillada, al hace les en e ale osamen e en de ensa de una male a con eniendo es mil ea- les de ellón, impo e del eclu amien o. Res ablecido de sus he idas y de nue o en su Regimien o MUR- CIA, se le comisiona a la aga a "San a Do o ea", que o ma Escuad a con los anceses en el Medi e áneo, ac uando como o icial de in an e ía y is iendo el uni o me blanco y celes e de su unidad. En su nue o des ino adqui ió conocimien os mili a es en elación con la Ma ina, al ealiza la "Do oe a" misión de limpie- za de co sa ios en las cos as del Le an e español, y p o ege el come cio de ce eales. P ecisamen e cuando la "Do o ea" emp endía la pe secución del na ío inglés "León", se le ompió el Mas ele o, y al no pode ealiza las maniob as necesa ias, hubo de capi ula . La no ma cuando un buque e a ap esado, consis ía en aslada p isione a a la do ación; pe o en es a ocasión, el compo amien o ale oso de la na e española impulsó al je e inglés a deja que el na ío encon ase un pue o amigo, siendo el más p óximo el de Tolón. Pa a el jo en Tenien e San Ma ín, es e pe iodo ue un buen ap endizaje del he- oísmo y su imien o en lo e e en e a la gue a en el ma . Se ía p ecisamen e en Tolón donde San Ma ín i ió una cu- iosa anécdo a. Anunciada la isi a de Napoleón a los ba cos anceses allí a acados, se aco dó en ia una ep esen ación de "La Do o ea" pa a cumplimen a lo, siendo incluido San Ma ín. Du an e la isi a le llamó la a ención al ancés los colo es del JOSÉ DE SAN MARTÍN, MILITAR, ES PAÑOL Y ARGENTINO 61 uni o me de San Ma ín, y ace cándose, suje ó un bo ón de su casaca leyendo en oz al a: MURCIA, y son iendo saludó al Te- nien e, siguiendo su eco ido. Es e hecho in luyó en la admi ación que San Ma ín p o esó siemp e al Empe ado an- cés como genio de la Gue a. T anscu en los años. En 1804, su ascenso a Capi án Segundo con 27 años, le obliga a cambia de unidad. Solici a el ba allón de "Volun a ios de Campo Mayo ", que se encon aba en Cádiz. Es en es a ciudad donde San Ma ín a a comple a su o mación mili a y humana y donde se le an a a ianza las nue as ideas libe ales. A poco de llega , le so p ende la e ible epidemia de ieb e ama illa que hace es agos en e la población, lo que pe mi- e a San Ma ín a da p ueba de su espí i u de abnegación y sac i icio. Nomb ado adjun o al se icio de Es ado Mayo del Go- bie no Mili a que lo manda el Gene al Don F ancisco Ma ía Solano O iz de Rosas, Ma qués del Soco o. P on o se es ablece en e ambos lazos de amis ad. Los dos han nacido en Amé ica. Solano, homb e de ideas libe ales, acoge con a ec o y simpa ía a su jo en compa io a al que ayuda y aconseja, in luyendo g ande- men e en su pe sonalidad. La si uación polí ica en la que i e España, ab e un g an in e ogan e an e los ojos del jo en capi án: "La Mad e España -esc ibi ía- se de umba di igida y empuja- da po o pes y ciegos se ido es. En es as condiciones ¿cuál es el camino que debe oma se?". Y pa a colmo de males se p oducen los escandalosos sucesos de los mo ines de El Esco ial y A anjuez, que e minan con la in asión ancesa. Todo ello epe cu i ía ambién en Cádiz p o o- cando el le an amien o e olucionado del pueblo con mo i o de la in asión napoleónic a, y de la p esencia de la escuad a ancesa en la bahía. Pe o un is e episodio iene a aumen a más las in- quie udes espi i uales de San Ma ín. Nos e e imos, a que cuando el Gene al Solano eg esa de Po ugal y se encuen a con la es- cuad a ancesa en el pue o, no demos ó especial in e és en e i a lo, algo que ascendió al pueblo, que exci ado po algunos cabecillas le inculpa on de con i encia con los anceses y c e- yendo que Solano como gobe nado mili a los apoyaba, se le an a on con a él, in en ando asal a la sede del Gobie no don- de i ía. Al comp oba San Ma ín la ac i ud ag esi a del pueblo 62 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA in adiendo la plazuela de Las Nie es, asumió a í ulo pe sonal la de ensa del edi icio, al e a su ca ác e ale oso y decidido. O dena que sea a ancada la pue a p incipal, pe o un cañón desde la mu alla de San Ca los dispa a con a la pue a de coche- as de ibándola y pe mi iendo la en ada de los e oluciona ios. En is a de ello San Ma ín ayuda a hui al Gene al, que busca asilo en cada de un amigo donde le acompaña San Ma ín de en- diéndole du an e el ayec o incluso a iesgando su ida. Pe o cuando se hubo e i ado, las u bas in en a on asal a la i ienda. En is a de ello y no deseando el Gene al pe judica a sus amigos, se en e- ga al populacho. En e golpes e insul os lo condujcen a la plaza de San Juan de Dios al obje o de aho ca lo en un pa íbulo. Pe o an es de llega , ecibe una ue e puñalada que le ocasiona la mue e. Es no icia no documen ada, que la puñalada se la p odujo alguien al obje o de e i a le la humillación de la ho ca. San Ma ín iene que hui , pues los e ol osos le buscan dada su amis ad con el Gene al. Se di ige a Se illa has a que la Jun a Sup ema de Se illa nomb a nue o Gobe nado Mili a al a ille o je ezano, Gene al Tomás de Mo la Pacheco, a cuyas ó denes que- dó suje o San Ma ín. A pa i de en onces, oma ía pa e en los comba es que log a on endi la escuad a ancesa su a en la ba- hía, mandada po el Almi an e Rosilly. El es o de lo sucedido en Cádiz es bien conocido. El bióg a o de San Ma ín, Ba olomé Mi e, esc ibi ía: "Es a agedia no se bo ó jamás de la memo ia de San Ma ín. Ella de e minó muchas de s us esoluciones polí icas en lo sucesi o". Un nue o cambio de des ino le obliga a inco po a se al Ba a- llón "Ti ado es de Cádiz" que manda el Co onel Juan de la C uz Mou geón, en la zona de Jaén. Cie o día, al ealiza San Ma ín una descubie a en los p eludios de la ba alla a in de si ua las angua dias ancesas, di isa en A jonilla, pueblo jiennense, una nu ida concen ación de ue zas anemigas. Es la amanecida del 23 de junio de 1808. Aunque no iene la o den de a aca , su espí- i u animoso le impulsa a hace lo pese a es a en in e io idad numé ica. La ené gica y bien esuel a acome ida, ocasiona nume- osas bajas a los anceses obligándoles a hui . Es e compo amien o de San Ma ín es alo ado po la Jun a de Se illa, y su p esiden e Don F ancisco de Saa ed a le concede JOSÉ DE SAN MARTÍN, MILITAR, ESPAÑOL Y ARGENTINO 63 el ascenso a Capi án p ime o, y el des ino a uno de los egimien- os más dis inguidos del Ejé ci o de Gene al Cas años, el i ulado "Caballe ía de Bo bón". Es sin duda es e acon ecimien o el que mo i a ía el es o de la ida mili a de San Ma ín. En p ime luga , po que llega ía a do- mina la ác ica y es a egia del a ma de caballe ía, que le se ia muy ú il pa a sus campañas ame icanas; y en segundo luga , po - que se consolida ía como excelen e o ganizado y gue e o. Nos a e e íamos a si ua lo en e los más g andes gene ales del siglo XIX. Al habla de Tác ica y Es a egia, quizás con enga acla a sus concep os. Son exp esiones p opias del A e Mili a . Algunos au- o es de inen Es a egia como A e de mo e las unidades en e i o ios alejados de sus bases, mien as que a la Tác ica la de i- nen como la ciencia que se elaciona con las ope aciones subo dinadas. Po nues a pa e conside amos como de inición más ace ada y comp ensible, la que exp esa que, la Es a egia cons i- uye odo el es udio que se desa olla an es que empiece la ba alla, dejando pa a la Tác ica, los mo imien os que se hacen al alcance del enemigo, es deci el comba e p óximo. El Gene al Cas años, que había o ganizado en Se illa un Ejé - ci o pa a en en a se a los anceses se di ige a Có doba. Lo compone 4 di isiones. La a ille ía que las apoya dispone de ca- ñones mode nísimos, cons uídos en la Fáb ica de A ille ía de Se illa. En los comba es con a el Ejé ci o de Napoleón de la que his- ó icamen e hab ía de conoce se como "Ba alla de Bailén", San Ma ín con su unidad ecibe la o den de se i de enlace en e la l. ª y 2.ª Di isión. El cumplimien o de es a misión le pe mi e mo- e se po el campo de ba alla y obse a la ac uación, que an o le imp esiona ía, de los "Lance os andaluces" y la a ille ía. Es el 19 de julio de 1808. No en amos en ela a la in e esan e ba alla de Bailén, que puede se ema de o a dise ación, pe o si acla a algo, que no es co ien e lee en los lib os de his o ia. Me e ie o al hecho poco habi ua l, de que se ob enga la ic o ia en una ba alla, g acias a la ac uación de la a ille ía, como sucedió en Bailén, en la que aún siendo la in an e ía ancesa más po en e y nume osa que la espa- 64 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA ñola, la e icacia y el alcance de nues a a ille ía inclinó la ic o- ia al lado español. La b illan e ac uación de San Ma ín en las du as ho as de es a ba alla le alió el ascenso a Tenien e Co onel de Caballe ía, el 11 de agos o de 1808, y se le o o ga asimismo la Medalla de o o de Bailén, condeco ación que en la ac ualidad equi ald ía a la C uz Lau eada de San Fe nando. Con es os se icios San Ma ín cum- ple 22 años de se icio en el Ejé ci o español. La si uación mili a en que se encon aba España du an e la Gue a de la Independencia, e a unes a. Desde la Gue a del Ro- sellón exis ía desacue do en e aquellos mili a es que deseaban adap a las ins ucciones de los eglamen os anceses, y los que que ían segui con las O denanzas de 1768. Fue Godoy, -hay que hace le jus icia al eco da lo- quien dispuso en 1807 que los eglamen os anceses se hicie an ex ensi os a nues o Ejé ci o, lo que pe mi ió mejo a no ablemen e el empleo de las a mas de a - ille ía e ingenie os, e incluso mejo a la es uc u a y acome i idad del Ejé ci o, que enía adoleciendo de de iciencias, an o en o ga- nización, como en eclu amien o y empleo de la Tác ica. Una ez inalizada la ba alla de Bailén en mayo de 1811, San Ma ín in e iene en la ba alla de La Albue a que cons i uye el b oche de o o de su Hoja de Se icios. Aquí podemos a i ma que e minó p ác icamen e su ida mili a en España. Vuel e a Cádiz, que es · pa a San Ma ín el emanso donde a a és del es udio a a comple a su o mación y a imagina nue os p oyec os mili a- es. Allí conoce al chileno Be na do Riquelme, que después usa ía el apellido pa e no O'Higgins, y an o le ayuda ía en las gue as ame icanas. La p esencia de San Ma ín en los dis in os escena ios bélicos españoles ue moldeando su uni e salismo, aunque con la insa is- acción de e se sumido en g andes us aciones. La c isis abie a en España con la in asión napoleónica y el consiguien e acío de pode , acele ó el p oceso de dispe sión del Impe io español en ul ama que dio comienzo el año 1810, con las e oluciones de Ca acas y Buenos Ai es. Es os con lic os ma - can un pun o de in lexión en la biog a ía mili a de San Ma ín, el cual, comp ende que no debe con inua al se icio del ey Feman- do VII, al no en oca una base sólida pa a lucha con a el JOSÉ DE SAN MARTÍN, MILITAR, ESPAÑOL Y ARGENTINO 65 absolu ismo y la inmo alidad. En is a de ello decide abando na España. En 1812 eg esa a su pa ia a ibando al pue o de Buenos Ai- es el 13 de ma zo del indicado año, a bo do de la aga a inglesa Geo g Canning. Al explica el po qué de su ma cha a Amé ica, esc ibió: "Supe la e olución de mi país, y al abandona mi o u- na y mis espe anzas, sólo sen ía no ene más que sac i ica al deseo de con ibui a la libe ad de mi Pa ia". El bagaje que lle- a, es la medalla de o o de Bailén y lo mucho que ap endió de o mación humana y mili a en los campos de ba alla españoles. Templado en las luchas de la ida, o mado su ca ác e en la aus- e a escuela de la expe iencia, podía apo a a la independencia ame icana la ác ica y la disciplina aplicadas a la polí ica y ap en- didas en la gue a. El 12 de sep iemb e de es e mismo año, con ae ma imonio en Buenos Ai es, con Doña Ma ía de los Remedios Escalada, muje de emple, de cuyo ma imonio les nació una hi ja. Una ez en Amé ica, San Ma ín se sien e c iollo y el concep- o de Pa ia lo e co po eizado en sus ie as ame icanas, sin desdeña las in ocaciones ap endidas en la España peninsula . Sin emba go, du an e su es ancia en el Ejé ci o Español comp ue ba cómo el Impe io al que pe enecía culmina su ciclo his ó ico, mien- as en ie as ame icanas se inicia una a en u a i al. San Ma ín que e oluciona ideológicamen e, al obse a cómo se desa olla en su pais la idea de independencia, decide an es de en en a se a an iguos compañe os de milicia, pedi el e i o en el Ejé ci o es- pañol man eniendo las i udes del mili a de cas a: caballe osidad, ánimo a en u e o, alo y disciplina. San Ma ín adujo azones pa a pedi el e i o, ales como que necesi aba i a Lima "a a egla sus in e eses" y "aleja se de la lucha po su al a de salud al no es a o almen e epues o de la he ida que ecibió cuando eg esaba de la eclu a en Valladolid". A pesa de ello hemos de admi i , que los deseos de e i o de San Ma ín es aban más en consonancia con el con encimien o de que España se p ecipi aba en un caos polí ico, debido a la p esión ancesa. La imagen que lle a de la Mad e Pa ia, ca comida po la ana quía y desang ada po sus es ue zos, es muy dolo osa. Se ha di undido po algunos bióg a os, que ing esó en una logia ga- di ana, hecho que ha quedado des anecido as p o undas 72 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA Se sabe, que San Ma ín en los úl imos años de su ida, e- co daba con nos algia el iempo i ido en España, si ngula m en e en Cádiz, y las ci cuns ancias polí icas que le ocó i i . Escaso de bienes ecibió la ayuda económica y mo al de su g an amigo, el español 1. 0 Ma qués de las Ma ismas del Guadalqui i , Don Alejand o Aguado. En 1824 se ins aló en Pa ís al obje o de p ocu a una esme ada educación a su úni ca hija, y no e se en uel o en las mezquinas ambiciones po ocupa ca go en las nue as epúblic as . Allí u o la inmensa aleg ía de encon a se con su an iguo amigo españo l Aguado, que e a un po en ado banque o. Ag uado, en e ado de la mala si uación econ óm ica de San Ma ín lo acoge con ca iño y le dice; "Cuando no puede uno llega a libe ado de medio mun- do, se le puede p e dona se banque o". La g an ayuda que le p es ó al c iollo le sal ó de la penu ia económica en la que se encon aba. Como a as ado po los ecue dos, quiso eg esa a su pa ia ame ica na emba cando con des ino a Buenos Ai es, donde llega- ía en diciem b e de 1828. Una ez en el pue o no qui so desemba ca pa a no mezcla se en las luchas ci iles que agi a- ban al pais. Pos e io men e, desde Mon e ideo esc ibió una la ga ca a explicando el mo i o de eg esa inmedia amen e a Eu o- pa. Nue amen e en Eu opa, isi ó Ingla e a e I alia. En cuan o a España, eco ió la zona de los Pi ineos donde había comba ido con a F ancia, sin iendo nos algia de sus años de ju en ud en el Ejé ci o español. Se es ablec ió de ini i amen e con su hija en Boulogne Su - Me , donde le llegó la mue e, alleciendo el 17 de agos o de 1 85 0. Siemp e conse ó co mo un eso o, el e a o del Gene al So- lano, su je e y conseje o, su co mpañe o y amigo. También, aquella ca a que le hizo llega es ando en Buenos Ai es, un iaje o ecién llegado de Cádiz, en iada po aquella linda ga di- ana, no ia de ju en ud. Pe o quizás en ga azón, el au o de la boni a zamba a gen i- na, que al opina de San Ma ín, a i ma: "Al Gene al San Ma ín, le quedó chi ca la his o ia". JOSÉ DE SAN MARTÍN, MILITAR, ESPAÑOL Y ARGENTINO 73 BIBLIOGRAFIA: -AL T AMIRA, RAFAEL: Elemen os del ca ác e españo l. -CARRANZA MARMOL. ANGEL; El Paso de los Andes. -COVA, J.A.: San Ma ín, Anibal de los Andes. -CRUZ HERMOSILLA, EMILIO: San Ma ín en Cádiz. -C HAMORRO MARTÍNEZ. MANUEL: el Gene al José de San Ma ín, Soldado Es- pañol. -GU ILLEN, JULIO: Las Campanas de San Ma ín en la "San a Do o ea". -MAMONDE. CARLOS: José San Ma ín. -MARAÑON, GREGORIO: San Ma ín el Bueno y San Ma ín el Malo. -MITRE. BARTOLOME: His o a de San Ma ín.