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Memorias academicas de la Real Sociedad de Medicina y demas ciencias de Sevilla : extracto de las obras y observaciones presentadas en ella en el año de 1817

Real Sociedad de Medicina de Sevilla

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¡5 PE AO a EC O ia bip | AS PR ds NO PEZ NS NS v ERRE AE Y Mbs ; e a MEMORIAS ACADEMICAS DE LA REAL | SOCIEDAD DE MEDICINA, Y OTRAS CIENCIas + *17- DE SEVILEAS 38 VA! EXTRACTO DE LAS P TADAS:¿ J 1] EN ELLA EN EL AÑO PEIBIT. 03 07 /py ) : ] E E DEA FORMADOR E Cc Si POR EL Dr, DON JOA2U pe Gremio láustro de la R iteraria, y Catedrático de Medic A: Socio Médico de número, y Secretario de Ex. tra ctos literarios : Individuo honorario dela Real Ác démia Médica ¡Matritense : de Ciencias urales de la Patriótica: Vice-Preside de. SEA la Subdelegación de la Real Junta (pes ds rior q. etc. etc. : $ N 1 y pl l 1 S SS: > A DA UNIVERSIDAD E , o va pobneos TOMO UNDECIMO. pur Z SS AL REY NUESTRO SEÑOR..!!:> A Por D, Bartolomé Manuel Caro, Impresor de dicha Real Sociedad, 1819. AL REY N.S, 0. - :D. FERNANDO VII (Q. D. G»)- SEÑOR: o IN Ñ uestra Sociedad de Medi< - cina, y otras Ciencias de Se- «villa, s1 no halla expresiones suficientes para manifestar ¿ a V. M. el respetuoso recono- cimiento de que está penetra- da, por los eficaces auxilios que ha merecido a la benig- nidad de V. M. y forman la época de un restablecimiento heróico, desvaneciendo la rul- na total que le amenazaba, en fuerza de aquellas terribles circunstancias que disputarán siempre la memoria y el ol- vido; ha creido ser un testl- monio evidente de la sinceri- dad de sus sentimientos, ofre- eerá L; R. P. de V. M. el tomo undécimo , extracto de las tareas científicas en que se ha ocupado últimamente. La Sociedad descansa en la seguridad de que V. M. se dignará admitir tan debido homenage, siguiendo el lau- dable exemplo de sus Augus- tos Predecesores, y manifes- tando el decidido interes que tiene V. M. en la conserva- cion y progresos de los Cuer- pos literarios ; especialmente de aquellos consagrados 4 la. primera de las felicidades de la hamanidad, y aun del Es- tado, viras Ciencias de Sevilla. -- ») SEÑOR. | A L.R. P. de V.M. E La Sociedad de Medicina, y | : VIT -_PROLOGO. Habia la Sociedad publicado el to- mo décimo, que contiene el resumen de las Memorias pertenecientes al año de 1792, y preparaba el siguien- te, quando ocurrieron obstáculos que en vano intentaron superar el deseo y los esfuerzos mas enérgicos. Á pe- sar de ellos, ni decayó el ánimo de los individuos, ni los trabajos sufrie- ron aquella interrupcion que parece debia corresponder al estado de unos auxilios indispensables. Asi se ha acu- mulado en el archivo literario un nú- _mero considerable de Memorias, que á juicio de los hombres sábios é im- parciales, no dexarian de estimarse dig» mas de la prensa. Ellas hubieran he- cho la continuacion de la obra hasta vr fin de 809. Si la revolucion de Mayo, que admirará á las generaciones ve- nideras, por mas heróicas y aguerri- das que se supongan, aun provoca= das por acontecimientos enérgicos, debió hacer cesar la ocupacion lite= raria en fuerza de la inquietud y de la distraccion, la Sociedad ocurrió al peligro que tan de cerca y cruel- mente amenazaba á la Patria, sin abandonar su intrínseco instituto. Ella atendió á la subsistencia y armamen- to del guerrero, desprendiéndose de quanto poseía capaz de contribuir á tan heróica empresa; y en los cam- pos de Andalucía, Castilla , Navarra,. y recinto de la inmortal Zaragoza, se vieron varios de sus individuos que socorrian con aquellos saludables consejos, que'habian recibido ó rec- tificado en esta Académia, á los que su. quebrantada salud los constituyeron. en la hospitalidad. Al mismo tiempo se prestaba á economizar gastos en Pro- : rx fesores particulares que satisfacia el Gobierno en la asistencia de un hos- pital militar que provisionalmente se estableció en esta Ciudad, acomoda= do á las circunstancias intempestivas á que obligó la urgencia. En una palabra, Minerva y Marte se reunie- ron en este establecimiento de una manera, que bien disputando con tranquilidad filosófica, ó bien hacien- ola guerra al enemigo segun le era dado, no sería facil resolver el pro- blema de á qual de las dos clases del Estado, letras 6 armas, pertenecia. Quando, cumpliéndose la voluntad de la divina Providencia, acaso para complacerse en la firmeza religiosa y patriótica del Pueblo Español, se rompieron los diques de la resisten- cia de éste, y corrieron las legiones enemigas como un torrente que aso-= laba los campos, destruia los pueblos. y. cometia todo género de violencia, usurpacion, rapiña, y sacrilegio, Se-- > villa fue el asiento del Gefe de tales Bandidos, y á la sombra de ellos, se profanó por un Rey quimérico el res- petable Alcázar, en cuyo solio antes se vieron los Fernandos, Santo, y Ca= tólico, y donde la heróica Isabel, dig- na esposa del segundo , dió tantas pruebas de su sagacidad y pruden= cia. Entonces la Sociedad, invariable en su propósito de lealtad, obró pa= sivamente; y aunque se hallaba opri= mida por una forzada dominacion, eludió quantos medios y asechanzas le propusieron los agentes de aque- Ha turbulenta diplomacia. Ademas de no ser del intento actual, la modes- tia resiste el elogio de una conducta cuya recompensa está en ella misma, pero baste decir que en aquella épo- ca, no existió el objeto que pudiera acreditar una conformidad nada ade= quada á-los sentimientos que se ha- bian apoderado del corazon de sus indiyiduos... XI : Asi corrió el tiempo de algo mas de dos y medio años, hasta que per= seguidos los enemigos, evacuaron pres Cipitadamente las Andalucías, y el dia 27 de Agosto de 1812, fue el pri- mero en que recobrándose los áni- mos de Sevilla, la Sociedad experi- mentó la laudable inquietud que pre- paraba su trabajo peculiar, reparan= do aquellas desmejoras que eran con= seqúencia precisa del triste estado 4 que inevitablemente se habia visto reducida. Sin fondos, y sin esperan= za de obtenerlos 4 presencia de la pasada calamidad: penetrada de la dolorosa consideracion de la ausen= Cia, y cautiverio de su Rey, y-baxo un. Gobierno provisional, que antes de poder atender á la restitucion de los establecimientos literarios, se di- rigia á exterminar la raza usurpado- ra, no solo arrojándola, como lo hi- zo, mas allá de la línea con que la. maturaleza ha prefixado los límites de xXx las dos Naciones, sino persiguiéndola y humillándola en aquel mismo suelo: que abortó monstruos tan horrendos, puso manos á la tarea cón solo el es= tímulo de su aplicacion, y sin otros medios, que los que ofrecia la escasa fortuna de los asociados. Fernando Séptimo de Castilla, Padre de sus pue- blos, se presenta en medio de ellos con aquel poderoso influjo que el Sol, Rey de los Astros, y antorcha la mas brillante de los cielos, esparce la luz y la vivificacion. Tan luego como fue asequible, experimenta la Sociedad los efectos de su Real munificencia; pero como estos no podian ocurrir á los tiempos anteriores, ya €ra evidente que se entendia de los sucesivos. Asi pues, era un problema el determinar por donde se habia de dar principio á la publicacion de las tareas litera- rias que se aumentaron desde el úl- timo tercio de 812. La ley tan justa del reconocimiento, hizo resolver 4 XII favor de la liberalidad, y la época del restablecimiento debió ser mar cada con el fruto del beneficio. Véase aqui la razon por que el tomo un- décimo contiene el compendio de las Memorias del año de 1817. No obs- tante, bien en adiciones á los tomos siguientes, ó bien en volúmenes su- plentes, se procurará dar á la prensa el extracto delas que parezcan mas interesantes. | z En quanto á las materias del ac- tual, la Sociedad no está distante de persuadirse que 4 todos no parece- rán igualmente apreciables, especial- mente á aquellos que lisonjeados con cierto nuevo órden y estado de los ¿Conocimientos de las ciencias físicas, -É influxo en la práctica del Arte de -Curar, quisieran que los trabajos de esta Corporacion, siguiesen el gusto “y máximas de nuestro siglo. Sobre este punto pudieramos hablar largamente, «no sin provecho de los que se dedi- XIV can á las ciencias médica, y quirúfia gica, para hacer ver que á los pro». gresos de las auxiliares, no correspon- den los de la práctica dela Medici» na; y que sobre lo que han escrito los verdaderos sábios observadores de la naturaleza humana, principalmen- te Españoles, apenas se ha dado un ¡paso que no haya costado la pérdida ó el olvido de lo que ya tenia san= cionado la experiencia; y últimamen- te, que la extension de dominio que ha adquirido el espíritu de sistema, y de teorizar ó querer explicarlo to- do, ha atrazado la ciencia saludable en el siglo de la ilustracion , lejos de haberle conservado aquel estado que tenia en los tiempos que se califican, sin-todo discernimiento, como de obs- curidad é ignorancia. La ciencia mé- dica, segun dicta la reflexion, y con- vencen los Profesores que han escrito con profunda y filosófica meditacion, comprebende la. experiencia, el racios XV cinio, y la autoridad: de tal manera, que si la primera se ha de conse- gúir como corresponde, es necesario mucho ingenio para no confundir las Operaciones de la naturaleza huma- ña, un juicio arreglado para evitár los errores 4 que nos exponen los “sentidos, y un entendimiento, Ó sea perspicacia ó viveza de ingenio, para “percibir con rectitud lo que se ob- Serve. Un Médico dotado de circuns- tancias tan indispensables, podrá no solo ser aventajado en su Arte, sino distinguir con sana crítica, aquellos escritos que seducen mas que Ínstru- yen con solidez. El raciocinio pues en la Medicina, no debe ser sino una conseqúencia de la observacion, y la “experiencia; y asi quando nos -anti- Cipamos con hipótesis ó teorías sisté- «Máticas, segun los principios que cada “uno ha adoptado, caemos en el pro- “fundo abismo del error ó de la incer- “tidumbre. Aun los hombres justamen- XVI te célebres por su instrucción y prác» tica, pero que por otra parte estaban decididos á favor de un sistema par- ticular, con el qual pretendian inter= pretar las admirables leyes de la na» turaleza, y aun fixar las causas de ellas mismas, se han visto obligados á confesar la insuficiencia de sus ra= ciocinios, y los límites á que deben - reducirse las teorías. Un egemplo in» contestable tenemos en Boerhaave, y sus discípulos, principalmente Gorter. Los Médicos Españoles han sido sin duda los que se han manejado con mas circunspeccion, y los respetables nombres de Valles, Mercado , Fonte- cha, Heredia, Collado, Segarra, Pon= ze de Santa Cruz, Bravos de Piedra- hita, y Sobremonte, Henriquez de Villacorta, Villafranca, Nuñez, Vega, Esteve, Valeriola, Mena, Navarro, Lopez, Canario, Reyes Franco, Fon=- seca, Lemos, Herrera , Maroja, Pe- reda, Solano de Luque, Gutierrez de ¿XVI - dos Rios, Piquer; Martin. Martitez, Casal:, Pereyra, y muchos otros, que sin sujetarnos á' un órden rigorosa= mente cronológico pudiéramos seguir «anotando, son testimonios irrefraga- bles de esta verdad. Lo es támbien, Que vatios de ellos aceptaron los prin- Cipios teóricos de. su: siglo conforme á la filosofía aristotélica, siguiendo la" doctrina de Galeno, que. adopta- ron los Arabes, sobre los. tempera- _méntos y: humores 5 pero separando con buen discernimiento lo que cor- responde á esto, no hay que desear, ya se considere la extension de cono-. cimientos que abrazan todas las par- tes, materias y artículos de Ja Me- dicina, ó: ya la gravedad sentencio- sa con que imitaron á Hipócrates, y. demas padres de- ella, Griegos y La- tinos, 4 cuya lectura se habian acos. tumbrado, conforme al consejo. de Quintiliano (a) que: decia, optimis li- (a) Instit. Orat, Lib. ES. l. XVI p bris assuescendum, bien para fs exter tas versiones greco-latinas de los Auz tores mas clásicos, y exposiciones im+ portantes, en que parece se explican ás mismos los que se trataba de in+ terpretar, ó bien fixando en su com* dos y memoria , aquellos: cás' nones, que siendo: tomados del códi- go de la naturaleza, constituyen el idioma magestuoso' y constante, de 12 verdadera y sólida Medicina. q Quando ensalzamos á los Escrito+ -res: de nuestra Nacion, no descono- cemos el mérito de muchos de las: extrangeras, que. tomaron el mismo! rumbo con el mejor éxito , como Fer nel, Ballonio, Cordeo, “Boerhaave, . Sus Discípulos, y Hoffman, ya que omitamos no. pocos ,' consultando) la brevedad, y deseando evitar una: digresion muy lejana de la idea que nos proponemos. Esta se redúce á dos. fines tanto mas necesarios en el dias . quanta es mayor la separacion del! XIX vetdadéro camino que. se debe se- guir en la penosa carrera del Arte de curar. El primero, es la eleccion de los mas corregidos modelos: y el segundo, la preferencia de los nacio-" nales, respecto de los extrangeros, -por.lo menos hasta aquel punto que complete todas las miras de la Me- «icina experimental, dando la prefe- _Tencia á aquellos Escritores de la an= tiguedad , que debemos respetar co= mo originales, Si hemos dicho lo su= ,—ficiente con relacion á aquel punto, agregarémos en razon de éste, las ex- presiones del sábio Piquer: (b) 1d tantum muneris nunc mihi sumendum _duxi, ut demonstrarem Hispanos nos- tros in exercenda Medicina praecla- re admodum se gessise, mobisque in ea promovenda Duces optimos, es Ma- , rr “(b) Orat. De Hispan, Medicin, instau= rand, E Ml P Xx gistros esse debere::::'et cum domi haz beamus eam supellectilem, que ad df2 tem salutarem ornandam sufficere po- test, id unum intendo ne propriis di “vitiis posthabitis, honorem, lauden= que Hispanis debitum extenuemus, néz ve fructibus nostre messis, alios,nobis tabescentibus , pinguescere videamus: En :efecto, si: la lectura de los mas apreciables Médicos se ha des= cuidado de tal manera, que ó por vauidad , ó por olvido, apenas se vé citado aun á Hipócrates, Galeno, Siz denham, y algun otro, y ésto sin exactitud ni determinacion; “combo qualquiera se convencerá viendo los escritos extrangeros, académicos;'ó particulares, no es de' admirar “dez xasen de nombrar á los nuestros, de los que no tienen la menor nó= ticia, Ó de intento hayan queridb' Obscurecerlos , mientras por otra parte, en el día mas que en ¿otro tiempo, pueden ciertos Escritores lla- marse Heteróclitos , como de Hel- moncia dixo Vanswietem, (c) porque muchas máximas que habia tomado de los antiguos, las daba 4 la manera de huevas, variando las voces. Hablamos Con, especialidad de. los pertenecien- tes 4 los años.que van corridos. del siglo presente, en cuya época no he-, Mos. visto una obra clásica, ele, Mental, ni prácticaz que pueda com- Pararse con lo qué escribieron -los Antepasados. Si este artículo, digno de una pluma erudita, y juiciosamen- te crítica, se desempeñase con desig- MIO particular, veríase; hasta que pun- lo es verdadera esta asercion, y al Mismo tiempo acago se determinarian las causas de una decandencia muy Dotable, tanto. en la Medicina, como €n la Cirugía, no obstante los elogios Que 4 las obras se prodigan tan ge- (e) «Coment. aphor, Boeshaav: part 70Jé 26 XxII neralmenté; que parece fundarse 14 preferencia, en el lugar que ocupan respecto de la publicacion. No ex- -Ceptuamos, aun en la escasez de es- critos regnícolas, á aquellos que sin atender á lo que ya teniamos, han - querido trabajar con menos provecho que el que resultaria, si su aplicacion é- ingenio lo hubiesen empleado en restablecer la Medicina española, no baxo un aspecto biográfico , sino en- tresacando y ordenando las materias tratadas con solidéz de observacion, y formasen un cuerpo de doctrina, que abrazara quanto se creyese ne- cesario en cada asunto particular, y con sujeción á un método propio pa- Ta la enseñanza; á lo qual se debe- rian agrégar los verdaderos «adelan- tamientos de los Modernos, sin des lumbrarse con descubrimientos espe= ciosos, ó de cuyas aplicaciones á la física del hombre- sano ó enfermo, - resultasen aquellas ilaciones no .ade- XXIT1 quadas, que por desgracia “abundan mas en nuestros dias, acarreando gravísimos errores en la práctica, y. Contra las quales han declamado, an- tes de ahora, hombres de cuya sa-= biduría nadie sin temeridad , podrá dudar un momento, porque: Omnia que incerta sunt ad sectam pertinent debent rejici, ut artein 'servemus pu= Fam, masculam , sui securam: servan= dum id solum, quod observatum , vel Wbservatione sequitur adeo evidenter, ut a nemine gnaro, et cordato dici Possiz non segui. (d) Si las prolixas tareas anatómicas de Portal, Bichat, Y Cuvier, son indudablemente inge- niosas, ¿la revolucion fisiológica que han inducido sus descubrimientos, es- tá asegurada sin temor de ser inquie- tada: por otros ingenios, segun vemos Que casi diariamente acontece con los .(d) Boerhaay. Prelect. acad, Prolego KXIV experimentos, y: nomenclatura. químiz, ; ca? Y quando esto no suceda ,. ¿po= drémos lisonjearnos de la division de los sistemas de la economía animal: sus afecciones, ó propiedades parti- culares : la distincion de la vida con. arreglo á éstas, y á á la diferente cons= truccion; y en una palabra, conven» drá todo con la: série de las opera=, ciones de la naturaleza, á quien se debe consultar? Sea en buen hora de, la mayor satisfaccion para quien con=. fie demasiado en las fuerzas de la hu- mana comprehension, el nuevo aspec= to que se le ha dado al estudio de la. economía animal, pero Haller, Príncipe de los Fisiologistas, (e) con=. fiesa, que despues de cincuenta años de trabajos anatómicos, apenas habia comprehendido una centésima parte e e Le) -Ele em. Physiol, tom. 8. Lib. 29» Sect, 2. ST vaso... A. 3 a XXV de-la fábrica del cuerpo humano, del * qual solo le eran conocidos los mon= tes y mares, pero se hallaba total- mente ignorante de la construccion interior. Despues de esto, es de ad= mirar la rapidez de los progresos anatómicos y fisiológicos, y es nece- Sario no separar de nuestra memo- Tia las siguientes cláusulas sentencio- Sas, con que Boerhaave impuso silen= “io al orgullo «del hombre: Quoties vero unan se corporis particulam seor=. Ms excutere Artifes contendit ; toties aliarum simul notione se egere exmpe= "tur: heret nempe omnibus quam. Se- dlusan ab aliis eligit indagandam:::: JA. vero, unum cogamus in corpus=. £ultim- seeculorum inventa omniun exin mia probatissimorum Artificum mo-- imina, Mechanici, Hydrostatici, Hy- Aranljoj y Physici, Anatomici, Chez Mici Medici conscribuntur! Poterunt= ve Uhiguttulam conficere voris quo Msuccantur. oculi vel narivim .amba- XXVI : ges? (£) y asi, hablando de lá diverá sidad, y espantosa accion de los ve= nenos, dice: Quid .Anatome? quid: humorum. cognitio? quid Mathesis? quid Physice, ommiaque alia sapien= tia medica juvat? ¿Cómo pues se aco=: modará esta moderacion y desconfian=: za de los conocimientos humanos, con: la absoluta satisfaccion y creencia que: observamos en nuestros dias? Quan-: do Piquer recitaba acerca de la Me=, dicina. española, y de la ventaja y utilidad de la experimental, y com-. paraba con Mercado á Torti y Wher-= lof , acerca de las calenturas in= termitentes , pronució estas pala-, bras: Si ingenue fateri licet quod sen=. tio, horum hominum scriptis, pulchriz tudinis quandam speciem adquirimusy Mercati lectione discimus (EgY0S. CUFA=, re. Esta calificacion. es muy. adequada: para-los escritos, en que los encan= “tos del estilo y. otros accidentes, ha=: =((0) + Osaí: De: honor, Medic. sexvito 00205 ¡XXVH cen “olvidar la solidéz, y. completo desempeño del objeto, como «cada la estamos experimentando. El ex- travío de la razon en la adquisicion de las Ciencias, es cosa tan comun Como dificil de conocer, y alcarzar Su arreglo. La rectitud del juicio, no €s compatible con una imaginacion Prevenida de antemano, por ciertas Predilecciones opuestas á: la impar-= Clalidad, ó circunspeccion filosóficas Y una crítica tan severa como :re- Quiere la averiguacion de verdades Inportantes y trabajosas , tales como: as de la Medicina, tampoco se aco-= moda con un exámen superficial, no Correspondiente 4.la madurez y gra- Vedad del verdadero amante de la Sabiduría. El que dudare de las má- Ximas que hemos indicado, recorra los escritos del inmortal Español Luis Vives; de Verulamio, Condillac, y. —Wtimamente, del erudito y profunda *iquer, en su Lógica moderna. .:-> XXX” circunstancias, eh que vatlas "causas desde algunos años á esta parte, han «constituido á la Medicina y Cirugía, “en tan lastimosos términos de anar- -quía, como los que refiere y. repre- hende en Francia Gilibert, (g) con- cluirá con aquellas palabras, en que Mercado (h) á principios del siglo XVI, hizo una predicción: tan des- agradable como la siguiente: Eventu fidissime comperimus, ut reliqua mor= talium opera, ita et artes omnes post integram perfectionem, summunque std» - tum, mox titubantes casurasque non sine magna Reipublice jactura inte- ritum minari. Quod profecto maxime in ' Medica facultate vel temporum ¿n= curia, vel lucri cupiditate, aut how minum negligentia, his nostris tempo ' ribus evidentissimim apparet,, ita ut nisi diligentia maxima preventatur, - omnino interituram.conspiciamis. e L e Pr rn ; 1! L, Anarch. medicinal. - 1 Ah É Institut. Chirurg. Prefat, : AS q Ba! ENERO. 44 JUEVES 16. '"DISERTACION MEDICO-POLITICA, - DE LAS SEÑALES QUE DISTIN= guen la muerte verdadera, de la aparente. E POR ELDr.D. ANTONIO SANTAELLA, - Socio médico de Número, y Con=: : | ciliario segundo. | ena habrá un Profesor de Me-= dicina, aun de escasa leccion y prác= tica, que no haya leido, visto ó en tendido numerosos exemplos de per- SOnas .que reputadas por «muertas, dieron señales de vida al tiempo de Ser conducidas á la sepultura; ó que Colocadas en ésta, ha acontecido lo 3 MEMORIAS PA la restitucion á la vida exterior y com- pleta, ó bien que consumándose su estado cadavérico , presentasen seña-= les. de :no haber sido éste, aquel en que fueron sepultadas. Cuerpos hu- _Manos.* estimados , por cadáveres, '.y que iban: á ser disecados, «han:dado igualmente muestras de vida al pri- mer golpe del cuchillo anatómico, con aquella sor presa: de los asistentes, que corresponde á la sensibilidad, y 4 un £spanto tan lastimoso. Si estos: “su0B- sos. , por fortuna de la especie huma-= na, no son tan freqúentes como se discurre vulgarmente, por lo me- nós tampoco han:dexado de repetirse en todas épocas y parages. La:incer- tidumbre de las señales de la muerte verdadera, Ó sea de la cesacion ab- soluta de todas aquellas funciones que esencialmente constituyen la vida ani- mal, ha sido la causa :de“unos acon= 4ecimientos.,. que .todo «individuo de ACADEMICAS. 3 de especie humana, mirará cón "¿quel interes que corresponde 4 su mismá Conservacion. La abolicion, y la 'sus+ pension Ó disminucion , son términos muy diferentes, y aun opuestos, y su. calificacion exige un-> empeño extraordinario , tanto por parte de dos Médicos en general, como de las Autoridades Civiles, siendo un artíz culo que constituye la principal de sus Dbligaciones, por lo mismo de ser-la, 'primera' de las leyes de un Pueblo ci- Wilizado. +» 203 13€ ZRII Desde la : mas. remota “antigiiedad Se” advirtió la insuficiencia de ciertas señales, que comunmente se habian tenido por. bastantes, como se evi dencia por los escritos de Filósofos y Médicos, y por las ceremonias de Precaucion con que la Iglesia trata de asegurarse del estado verdadera- Mente cadavérico, en quanto al tiem PO y modo prevenido para los fu* nerales, NIRO Y ASA e C / a “MEMORIAS 1. :- Por -grandes y generosos que seat los esfuerzos de un Profesor sábio, to= davia exige mas la importancia de la materia, afianzando los conocimien- tos adquiridos hasta-aqui, por los pro- ¿gresos de las Ciencias físicas, y em- peñando al entendimiento humano en acercarse 4 aquel grado.de perfeccion y seguridad, que. sea compatible con muestra limitacion. Tales son los po» derosos resortes que han movido al A. á emprender la penosa tarea de fixar las señales que distinguen la muerte verdadera: de la :aparente. En un convenio, Ó conocimiento comun y. vulgar, está admitido ha- ber fallecido. el hombre, en quien despues de una última espiracion, por término fatal de enfermedad, no so- lo- graves, sino mortal por esencia .ó por accidente, siguen la inmovilidad, acompañada de la mutacion de color £n general, y particularmente del rose tro; la frialdad y el aspecto cadavér A ACADEMICAS. 5 Fico, cuyos: caractéres son: mas bien conocidos, que fáciles de describirse, - Si á este trastorno ó variacion, mu= chas veces consumada en muy corto tiempo , se agrega la rigidez, na= die duda que es verdadero cuerpo muerto. Un. acontecimiento que ha quedado al alcance de aquella expe= riencia, guiada por solo el discerni= miento natural, ha traspasado: estos límites, conduciendo al error aun á aquellos que por su práctica y sa= biduría , parece estaban á cubierto de caer en el horrible abismo de la inhumanidad. | En quanto 4 lo primero, pudie- Tan traerse tristes y numerosos exem+ “plos para probar hasta que punto es arriesgado el conocimiento Comun. Bastará recordar, que Lancisi fue tes» tigo de una persona de distincion, que recobró el sentido y movimiento en la Iglesia, al tiempo que se celebra= an los oficios para sepultarie. Pablo 8 MEMORIAS 4 Zaquias refiere, que en: un -Hospitak de Roma, cierto hombre herido de la peste, fué acometido de un sín= cope tan completo, que colocado ens tre los verdaderos cadáveres, dió sex ales de vida en el acto de ser cons: “ducido al enterramiento , y socorrida eon oportunidad, vivió muchos años despues. Dos sucesos semejantes . se yieron en la epidémia del año de ochocientos, en el Hospital de la San= gre de esta Ciudad. En quanto á la segundo, admira ciertamente que el Ficeron de la Anatomía Andres Ve= salio, hombre tan singular, sábio y: laborioso, que hacía alternar entre los cadáveres, el reposo y la tarea de sus indagaciones anatómicas , hubiese in- currido en la inadvertencia que: no debia esperarse de su práctica, crez yendo que era cadáver el cuerpo de aquel Gentil hombre Español, que con un ay lastimero y debil, dió 4 enten= der hallarse vivo, al primer. golpe del ACADEMICAS. NY tuchillo "descubridor de la oculta or- ganizacion de la naturaleza. - “Causas las mas enérgicas y repetí- das para quitar la vida; muititud de personas convencidas de la cesacion de ésta en. un hombre, aun han sidó apoyos .desvanecidos por extraños acontecimientos. Francisco de Civillé se firmaba con la adicion de 17es ve- ces muerto; tres enterrado, y tres rez sucitado por la gracia de Dios, por= que fué extraido del vientre de su Madre, un dia despues de haber sido €nterrada; porque herido gravemen* te, y á la edad de diez y. seis años, €n un asalto de la Ciudad de Roven, le sepultaron: con otros cadáveres; y últimamente, por que no bien con- valecido de esta restitucion'á la vida, los soldados vencedores le arrastraron Y arrojaron por una ventana, pero Tecogido: por uno de sus parientes, despues de tres dias en que fué esti- mado por muerto, le llevó 4 una les 8 ¿MEMORIAS ' gua de la Ciudad, donde ' logró ste curacion y total restablecimiento. : - Gaspar de los Reyes refiere el caso de aquel malhechor, que habiendo su= frido la pena de muerte en horca, y - en el campo de Tablada , cerca de esta Ciudad de Sevilla, un Mercader que transitaba por aquel parage, des” pues de separado el concurso, advir= tiendo que el cuerpo pendiente no era absolutamente cadáver, cortó los cor- deles, y le acomodó en su cabalga- dura con ánimo de salvarle, si bien este beneficio fué recompensado con la muerte, que un poco despues el malvado dió á su bienhechor ,. para robarle los intereses que llevaba con- sigo. | Muchos otros acontecimientos- se- mejantes se hallan en los fastos de lá Medicina. Nadie ignora, que algunos amantes, á la voz del objeto de su pa» sion, han recobrado el uso de los sen» | “fidos casi anonadados; y que Guerreros ACADEMICAS. . 9 esforzados se han restituido 4 la vida' exterior, con el impulso del parche que convocaba á la batalla. Tal es el poder del excitamento de la parte: nerviosa, si usamos del lenguage li= - Sonjero de nuestros dias. Estos hechos manifiestan con quanta dificultad se apaga de un todo la llama de la vi- da, y quan facilmente puede confun- dirse la simple suspension de las fun= ciones que le caracterizan, con. su: completa aniquila cion. A Las observaciones han justificado, que casi todas las enfermedades pue- den producir la muerte aparente, peto que las que la ocasionan con mas fre- qiiencia, son las calenturas malignas, la peste, los afectos convulsivos, la alferecía, la catalepsis, el éxtasis, la embriaguez, las lombrices, las sus- “tancias narcotizantes , las caidas , el rio, los Gases no respirables, las Pasiones del Alma, y últimamente el “histerismo, 6.pasion histérica, que con 0 - ¡MEMORIAS 4. mas. freqiiencia produce la Asphyxiae . La primera señal ó indicio que-:se- ofrece á la vista, es la cesacion 0.abo»: licion de todo. movimiento muscular; mas ésta no es segura, pues se .Ob=w serva tal vez, y por mucho tiempos: en los fuertes síncopes. Por otrá par+ te, un cuerpo privado verdaderamen- te de la vida, puede. manifestar mo= vimientos de esta especie, Ó que se le. parezcan , aunque no sean tales, Asi no es absolutámente fabulosa la, historia de los Vampiros, y. la voz que se ba referido varias veces has berse oido en los sepulcros, como ha sucedido en nuestros dias, y «en la Iglesia Parroquial de S. Gil de esta Ciudad, advirtiéndose un rumor muy notable en la sepultura, donde pocos dias antes se habia colocado el cadá= ver de una muger. Fenómeno que hizo concurrir con espanto al vecin= dario del próximo barrio de :la Ma- garena. En otras ocasiones, $e an. 0b=.- ACADEMICAS. 10% servado” fenómenos 'muy - singulares; Como hemorragias, y: erecciones del miembro viril. Pero esto es un efecta del espasmo que continúa algunas ve=' ces algun tiempo despues de la muer- te, y de la descomposicion;:ó. fer mentacion pútrida que induce aquella disolucion tan propia de los fluidos animales, quando: por falta de la fiera Za, Ó freno de la accion vital, quez dan en la libertad de obrar segun ¡las leyes físicas y químicas, que corres? Ponden á la naturaleza de sus princi= Plos constitutivos. Eyiasiul La segunda es el desparecimiento de la sensibilidad, aun quando se ha> Yan aplicado los estimulantes mas Cnérgicos, tanto' físicos ó mecánicos; “omo químicos. Mas esta prueba por St sola nada convence, pues en la apow Plexia perfecta, y en el síncope, fals tán aquel, y ésta, permaneciendo' la Vida. No obstante es preciso confes var, queen Jos casos: dudosos se haw y9 “¿MEMORIAS -. empleado. con alguna ventajadlos ira ritantes exteriores, ya líquidos muy: evaporables, Ó bien verdaderamente gaseosos, Como igualmente punzadas, sajas y Cauterizantes; pero tambien “personas que no daban muestras de hallarse vivas, no se han manifestado. sensibles á la accion de ellos, sin embargo de que la muerte no era sino aparente. : La frialdad es la tercera, y que el P. Mro. Feijoo , sostiene: como mas segura, dividiéndola en extensiva é intensiva. Es ciertamente respetable wna autoridad semejante, pero se han observado síncopes, y afecciones his- téricas, en que la frialdad era extre- - mada, sin faltar la vida; y verdaderos cadáveres conser varon: el calor gene- ral y particular , algunos dias despues del fallecimiento. Si 4 da simple vista se advierte la falta de respiracion, se ha tenidoco- mo una: señal. evidente de la. muerte, ACADEMICAS. 13 Y que por lo mismo, segun el órden . que llevamos, debe ocupar el quarto lugar. Luego que el pecho y vientre; Aparecen sin movimiento, aun por Varios medios muy conocidos, como el vaso lleno de agua colocado sobre aquel, y mas bien en la extremidad del cartilago de la penúltima costilla; si en la llama de una bugía aplicada á la boca ó nariz, ó algun cuerpo ligero, como lana, no se nota undulacion; ni variacion alguna, causada porua Impulso, aun el mas leve del ayre arro- jado del interior, ó en un espejo no se adquiere opacidad alguna, seha decidi: do por la verdadera muerte. En sentido Contrario, las observaciones no raras; hicieron ver suprimida la respiracion por mucho tiempo, con: restitución á la vida exterior y completa. Tambien ún movimiento del diafragma, lento; suave é insensible, basta para sos= tener la respiracion hasta cierto pun= «to compatible con la existencia: de vá ¿MEMORIAS * la vida; sin: que esto influya en clas pruebas antecedentes de un modo de> eisivo; ademas de que el fluido ga* - Seoso', que puede elevarse del 'estós mago é intestinos en el cadáver, tam=- bien será capaz de causar movimienz to, ú otra alteracion en los: cuerpos colocados para el exámen. Ultima mente, no es despreciable la analogía de los animales que pasan el inviernó en un sueño tan profundo, que pare» cen legítimamente muertos; y es una identidad con respecto 4 la 'respira- cion, el sufrimiento de los Buzos orien- tales en la pesquería de las perlas. * “La pulsacion de las artérias pue- de presentarse insensible, .y será la quinta delas señales del estado ca“ davérico. No es suficiente para: infe- rir se haya suspendido el movimiento circulatorio de la sangre. El corazon puede estar ran debilitado, que no le sez posible. arrojarla hasta los tramos vasculares de laisuperficie. Tal vez el ACADEMICAS. 15 Pulso. que :no se halla en” el: brazo derecho; .é inclinado hácia la parte Posterior , aparece doblándolo suave mente al. contrario. Si no se nota en esta parte, suele no ser asi en las ars . térias carótidas, y temporales, estre= chando mañosamente, y aun siguien= do la. direccion de ellas mismas, prin= Cipalmente colocando el cuerpo late ralmente y de uno á otro lado. A esto debe: agregarse, discurriendo con el Mro. Feijoo, que: mientras la sangre se mantenga fluida, no se puede ase» gurar que haya cesado el círculo; y: acaso éste será tan tardo que no se advierta, Ó: que circule la. parte mas Sutil Ó espirituosa , remansando la Crasa, y bastando esto para mante her la vida interior. . y Si Bruhier propone el abatimiento Violento de la mandíbula inferior, ob» Servando si ésta queda en la situa- €lón que se le hizo tomar, ó si. por SL misma. se. reduce acercándose á la 16 ¿MEMORIAS 4 superior, noes de confianza esto, pues en la perlesía de los músculos abduc= tores, y en el espasmo ó relaxacion de ellós, puede mantenerse la boca abier- ta. La rigidez general del cadáver, se opondrá á la separacion, y esta mis» -ma hará acercar, en todo ó en parte; una á otra mandíbula , induciendo la mayor equivocacion. Aunque la rigidez de los miem- bros, en sentir del P. Feijoo, es un indicio completo, debe estimarse por equívoco, segun: lo que acontece en el Tetanos. | Otra señal se toma comunmente del estado de los ojos. La contrac= cion de la cornea, y la opacidad, 4 que vulgarmente llaman ojos quebra= dos, puede producirse por extremada wigilia, inedia, y diarrea, debién- dose agregar tambien como causa, la +obstruccion total de los nérvios ópw ticos, segun propone el citado Fei- 300. A: pesar -de. lo dicho, servirá. de ACADEMICAS. 17 gula hasta sun: cierto punto el estado de los ojos... bh | - Alguna consideracion merece el co= lor del rostro verdoso:, .amoratado, que mas Ó menos inclina á negro: pero esta mudanza debe ser grande, Supuesto que hay indisposiciones ;al- teraciones Ó modificaciones particu- lares, compatibles con el. exercicio de la vida, sostenida Ó acompañada de un regular estado de las funcio- nes Ó acciones de la economía, que por ciertos grados inclinan á los co- lores ya referidos, y que pueden que- daren el cadáver como restos de la animacion que tuvo. “Mas concluyente, aunque mas tar- da es la señal que se funda en la pu- trefaccion: Se habla de aquella tan Mtimada 6 completa, que no es com- Patible con la vida, y que le son in- Separables el color amoratado de la. Piel, con inclinacion á negro, y un olor desagradable y particular, que 5 18 MEMORIAS 4 tievesel cadáver. Puédese convenir er que es menos dudosa que las demas, peró debe: advertirse que en el esfa- celo: local, y en ciertas calentura5 pútridas de mayor graduacion, seno» xa lo mismo, sin ser constantemente «mortales. Agréguese, que sobre ser muy incómoda la espera, hasta que ocurran los caractéres de la podre- dumbre, se agregan tres inconvenien- tes, siguiendo las reflexiones del so» bredicho Monge, pues es fácil, con+ fundir el hedor de los humores po- dridos, con el de. las partes sólidas que sufren: igual alteracion. Que los que son de un olfato exquisito, ads vierten el mal olor no solo en los ca- dáveres, sino en los gravemente en» fermos, Ó próximos á la muerte, y últimamente, que hay sugetos que por “cireunstancias particulares de su conse titucion , espiran habitualmente con Hediondez.: 5 nol0200 3 o Por. :úna consegiiencia bien deduck | ACADEMICAS. 19 da: de- todos 'los: «antecedentes Hasta! aquí referidos , se infiere, que si. los Caractéres .ó señales de «la muerte se: califican distributivamente, no tienen: un grado de certidumbre tal, que Por él solamente pueda decidirsecon: seguridad , y. en esta: inteligencia,cla razon y. sana crítica: dictan, se haga» comparacion de unos.con otros, y: considerándolos colectivamente, de: . €Sta reunion resultará la certeza, pues quanto mayor' sea el «número de las: Señales propuestas , tanto. mas gras duada será la probabilidad. Siesta regla-es transcedental 4 to- Os los casos y Circunstancias que Ocurran, todavia es mas apurada la Ocasion en el médico-legal del fne- TO criminal, donde la administracion € justicia busca la causa de una Muerte violenta, y ha de estimar con» Wtreslo 4 las leyes la gravedad del: delito. Deseando el A. ocurrirá un: tento tan ES + cree que so= :900 MEMORIAS ' bre lá coleccion, mas Ó menos com= pleta de las señales ya enunciadas, reuniendo los antecedentes al estado actual, puede estimarse como la mas concluyente la rigidez cada- vérica, sin embargo de sobrevenir -con mas tardanza que las demas. De esta opinion han sido varios Autores respetables, como Mr. Luis, comba- tiendo la de Bruhier, Zaquías y Winslou, asegurando que la tesu- ra ó rigidez de los miembros, es el mas seguro indicio de haberse total- mente extinguido la accion vital. La rigidez muscular, es una modi- ficacion extraña á las propiedades fí- sicas de este sistema, que depende de una total debilidad de la contrac- tilidad: vital, pero suficiente para re- sistir por algun tiempo á los agentes químicos, que propenden á la diso- lucion de los principios Ó componen- tes, y por consiguiente, á deshacer la organizacion. Empieza por el tron+ 3 ACADEMICAS. 91 €o y cuello, pasa despues 4 los mús- culos torácicos, y de allí á los abdo-= Minales , siguiendo el mismo órden quando se disipa. En el hombre y en los quadrúpedos, dura tanto mas tiempo, quanto mas tarde empezó, y su duracion y energía, son siempre -€n razon del grado de conservacion de los órganos musculares en el mo= mento de la muerte, adquiriendo mas fuerza y permanencia, si la nutricion ha sufrido menos alteracion. En los Cadáveres de aquellos que han sido Muertos violentamente, y en que el Calor vital, y la contractilidad muscu- lar aparente se conservan otro tanto tiempo, como el cuerpo ha sido me-= NOS expuesto al contacto del ayre li- te, la rigidez debe sobrevenir mas tarde, que en aquellos en que la in= Wencia atmosférica ha obrado en to= 2 su energía. Asi pues, los que fa= llecen cubiertos en sus lechos, vienen: q "igidos mas tarde: luego las fuerzas "ya MEMORIAS ' químicas darán principio 4 obrarcon arreglo al poder de las causas de es- ta tardanza; que se oponen al de aquellas. Acomoda al intento la opi- nion ó máximas de Bichat, que su- pone en el sistema locomotor la con- - tractilidad animal, que no existe si- no en la vida general: la orgánica sensible, que continúa á nuestra vis-. ta algun tiempo despues de la muer-=. te, en fuerza de los estímulos arti- ficiales; y la orgánica insensible, á la qual pertenece la rigidez cadavérica, que subsiste algunos dias despues de haberse desaparecido: la sensibilidad de los músculos, promovida por lo estímulos. : Faltando estos conocimientos, n0 es extraño se haya confundido hastá aqui la rigidez cadavérica, con 14 que sobreviene 4 graves afecciones nerviosas, é igualmente la que es cau” sada por-la congelacion, porque éstá se distingue tan fácilmente, como $ ACADEMICAS. 93 descubre su causa, La que produce, el Tétanos, ú otros males nerviosos, depende de una Jesion particular del. Sistema, y con propiedad la llama. Nysten rigidez convulsiva. En este ca- SO, los miembros se ponen rígidos, aun teniendo el cuerpo un cierto gra=. O de calor sensible al termómetro, Por lo menos, y la rigidez precede Siempre á la muerte ¡aparente. Por: Otra parte, 4 la cadavérica antecede» el anonadamiento de todo movimien-: to vital; la rigidez en estas afeccio- nes. es. mas fuerte, y opone gran re- Sistencia si se quiere. hacerla cesar: Por algun esfuerzo, aconteciendo en la otra lo contrario, >: > En la de la congelaciop puede du-> arse,. si la. frialdad del yelo ha sido tan graduada, que haya extinguido totalmente la vitalidad, ó si ella de- Pende solamente del estado de con=: Selacion, permaneciendo interiormen- te la vida. Mas esto puede resolverse,; 91; MEMORIAS observando si los órganos se hallan duros; qualquiera que sea.la natura= leza de su texido: si es muy gra- duada la resistencia del abdomen, á una compresion correspondiente: si al mover algun miembro, se percibe aquel pequeño y particular cruxido, que corresponde cal que produce el hielo, y alguna otra circunstancia bien conocida; porque entonces se debe concluir, que el corazon y pul- mon tienen el mismo estado, no com- patible con la existencia de la vida, aun considerada en el menor grado posible, á menos que algunas partes no esten acometidas de la congela- cion, pues aunque la rigidez en el caso de que yn miembro movido en el exámen se restituya por sí mismo, no aparesca, será porque la propie-- dad para su existencia ha sido des= truida por el frio. En el síncope: se suspende la res- piracion , las acciones animales; y ACADEMICAS. 95 el pulso: + parece se exhala el calor vital: los miembros se ponen frios y rígidos , pudiéndose: confundir esta rigidez con la cadavérica; pero aten- > diendo á que cada una de estas altera- ciones sesuceden con una rapidez mo- mentánea, desde el punto de la ce- Sacion referida de .las acciones, se Puede distinguir dela otra, en:la qual todo acontece casi: lenta, y. progre- Sivamente. Ne «poV 9b Es cierto, que. hay rigidez ¡en “la Asfixia; pero si.elaccidente es de tan Corto tiempo, como: de diez á quin- ce minutos, será convulsiva. Quando el suceso: ha acontecido en. sugeto que se: hallaba sin :compañía , igno= tándose el momento en que habia faltado la respiracion, y el cuerpo está frio. puede. concluirse: que. el Principio de la vida concluyó de un todo, y no. poco tiempo antes. Un ombre, que es ofendido de un Gas mortífero, conserva €l calor aun por Ai si a / : 3 4 Ñ 26 MEMORIAS espacio de doce horas desde su: muer- . te, y en tal suposicion: de estado y tiempo,» se balla fuera de la. posibis lidad de la restitucion. 2». Aunque no está afianzado con com- petenté número de exáctas-observa=. ciones, .el pensamiento, de Nysten, tampoco parece despreciable: que en una. ocurrencia dudosa por: tado as- pecto;'se haga el uso del Galvanismo de Volta, sobre cierta porcion-de un músculo locomotor, y. superficial, di- secado con sagacidad, pues:si:se ma- nifiesta inalterable: 4. este: agente, se puede “asegurar que la muerte :es ver- dadera,:y en sentido:contrario,: usar de. los, recursos mejor; ordenados y _enérgicos, que estan sancionados'por una. sólida experiencia. ¿Concluye el A, fixando: su: opinion de tal manera, que le parece que | quando un Médico sea consultado so= bre la vitalidad y 'óla muerte -de:un £guerpo rígido, podrá decidir. casi ab- AEB AAAAnASAA PPP éAn ] ACADEMICAS. 97. solutamente,, teniendo presentes las doctrinas que ha insinuado. JUEVES 23. DISERTACION MEDICA. SOBRE LA ATROPHIA, Ó CON-=- suncion de las Nodrizas. : POR EL Lic. DON JUAN BAUTISTA - Bueno, Socio médico Supernu- ABS: - —mEerarío. . LE: Atrophia Ó consuncion, es en=- fermedad harto conocida, y por lo Mismo ocupa un lugar muy señala-. -do'entre las Caquexias, segun la apro- Ximacion. que han considerado como Mas exácta los metódicos Nosologis- las, Si por razon de sus diferentes Causas, y aun efectos, han llamado. 28 MEMORIAS : varias la atencion mas empeñada pas ra su desvanecimiento, no ha acon- tecido igualmente con la que algo mas comun. que lo' que parece á primera vista, sobreviene á las No- drizas, bien por la lentitud. con que hace sus progresos, ó bien porque creyendo que es. una conseqúencia ca- si indispensable de la crianza, .se en- trega á el abandono un desmejora- miento, que quando quiere remediar- se, faltan aquellos resortes que son el principal apoyo de la Medicina. ' Circunstancias muy particulares é interesantes, exigen que la extenua- cion de que se habla, sea mirada con aquella detencion que correspon- de ¿la singularidad de su causa, de sus efectos, y de los medios que se hayan experimentado mas saludable- mente eficaces. El A. de este dis= curso ha creido con justa razon, que su trabajo, aunque con aquella des- confianza que inspira: la moderacion ACADEMICAS. 90: filosófica, podria ser provechoso, prin= Cipalmente llamando la ateneion de Otros Profesores, cuya experiencia por mas dilatada, sólida y favorecida de mayor instrucción, hizo se per-- feccionase un objeto, en que tanto se interesan la humanidad y el Es- tado. Asi pues, haciéndo la historia de los lastimosos efectos que acompañan' ála citada extenvacion, distingue va- rios aspectos de ella misma, que pue=- den estimarse por especies diferentes, Ó que queriendo sean solamente” va- Tiedades, influyen'notablemente en la Curacion, principalmente si se atien- de al distinto orígen que la fomenta. Empieza por un desfallecimiento, O debilidad general: disminucion del apetito: cansancio” extremado, aun Por escaso exercicio, y dolores mas % menos molestos en la espalda y pier- Nas, y sigue el enmagrecimiento gene- Tal. El rostro particularmente pierde Su color brillante , sostituyéndose un: 30 MEMORIAS ayre de entristecimiento y marchi= : tez, y el color pálido rodea la na-, riz, con ligero enroxecimiento en las. mexillas. Hasta aqui puede conside= rarse como el primer estado; mas si se insiste en la lactacion, sobrevie- nen dolores intensos en los costados, tambien por debaxo del esternon, Otras partes del pecho: tos pequeña, pero freqúiente y seca: la respiracion algo dificil: el pulso acelerado, aun- que rara vez duro, y sudores al romper el dia. Suelen seguirse tubér-. culos pulmonales , .con escupos cra-: sos y. mocosos: la: extenuacion y la debilidad adquieren su último grado, hasta verificarse la, muerte. Tales son los síntomas, Ó caractéres que cons-> tituyen el segundo, Colocada segun Sauvages, la Atro=" phia, en la clase de Caquexias, com=>- prehende ésta una afeccion determi-: nada, que envuelve quantos géneros,: especies, y aun variedades, tengan: - ACADEMICAS. 31 * su 'órígen en la acumulacion , estan cancion y acrimonía de los humores, cuya invercion acarree el trastorno - de la nutricion, bien positiva, ó bien - hegativamente , enflaqueciendo el cuerpo, abultándolo, mudando el co- lor que saludablemente le correspon” de, y aun ulcerándole. A pesar de las especiosas teorías con que varios Autores han quetido empeñadamente satisfacer el deseo de su ilustracion, no ha correspondido el efecto á la necesidad de hallar me- - dios seguros de desvanecer el vicio _€n general; y en quanto á la de la Question, la han tratado superficial- - mente. Ha sido pues consiguiente, no entrar en los pormenores de las cau- - Sas que mas eficazmente la producen. En las Memorias de la Sociedad "de Medicina de Paris, pertenecientes Al año de 1790, se hallan observa- _Ciones de esta especie de Atrophia, advertida en Inglaterra, atribuyén- 32 -MEMORIAS-: dose al uso excesivo del thé, café, y licores espirituosos, aun en mugeres " de la clase menos afortunada. Pero atendiendo, de una parte al poder ' de la costumbre, y de otra á la es- casez de medios para disfrutar dichos licores, Ó quedaria reducida esta cau- sa á lo primero, ó desvanecida por una de las dos consideraciones ex- puestas. Dirigiéndonos al régimen ajels “tico de nuestro Pais, hallarémos que el uso de esta especie de bebidas, se “ limitaria justamente á aquellas Seño- ras, que por un capricho verdadera- mente reprehensible, rehusan criar á . sus hijos, sacrificando al luxo y la -molicie un derecho tan principal de la naturaleza, Ó que efectivamente estan imposibilitadas de hacerlo: “pe- ro aun de estas, unas le usan rara vez, y Otras no es con un empeño tan notable, como acontece á las ha- bitantes de otros paragés. Por esto sex ACADEMICAS. 93 -1á' mas razonable, quando la Atro= phia acomete á las de esta clase, que cumpliendo. con su deber emprenden la lactacion , atribuirla al desarreglo dietético, al trastorno de la justa - distribucion de las horas del sueño y la vigilia, al modo de los vestidos, y - Raturaleza de sus texidos, al bayle, “los aromas, ciertas pasiones, y otras Cosas semejantes, bien comprehen- didas en las llamadas no naturales, segun los términos de la Escuela, La segunda clase de Nodrizas, que Con facilidad se extenuan en la crian= za, es la de aquellas, cuya ambicion las empeña á criar dos infantes á un tiempo, mientras por otra parte se Alimentan con la mezquindad que Corresponde á su codicia. A la tercera pertenecen las que £ SU indigencia agregan cierta indiscre- l0n en el modo de la crianza, si len el infante poco satisfecho de un Alimento de tan poca substancia, co= Ma a - xavillosa de la naturaleza, mas ad- : destinarse á sostener la existencia: del ¡individuo , á- quien. exclusivamente * pertenecias 4 34 MEMORIAS mo debe á la miserable manutencion de la madre, clama con el idioma de la afliccion y el llanto, por aquello que la naturaleza exige para su con- servacion y acrecentamiento. El dispendio por la venus, consti: tuye la quarta clase, porque la de- bilidad exquisita que induce 'su in= | moderacion respectiva, unida á la de la crianza, forman un total, que 1 | duce la extenuacion. - La quinta es originada de otras pa- siones violentas, que pervirtiendo la digestion, y la facultad asimiladora, dexan las partes sin la reposicion que necesitan, mientras el fomento dela leche se executa á costa de la nutri= cion misma, á quien roba la mate- ria que por aquella distribucion ma= mirada que comprehendida , debe ACADEMICAS. 35 A > Últimamente, la sexta comprehen= de todas.aquellas en quienes una eva= Quación habitual y abundante del úte- TO, purulenta ó serosa, mas ó:.me- nos crasa-ó alterada, ordinariamente nacida. de acrimonía venérea, ó de Otra cuyo retroceso le ha hecho di= Tigirse á esta entraña, principalmen- te si por. un término de ordinario funesto , se repiten freqiientemente emorragias. 70 : Si todas las seis señales ya referi- as, forman otras tantas de las cau= Sas que decididamente obran para Producir la extenuacion de que se trata ,. es necesario ocurrir á aquel €nflaquecimiento casi repentino, ó que Se efectua en pocos dias, que á-la Verdad es el verdadero objeto de esta tarea, En efecto, todas las causas so= Tedichas son las mismas, que á la Vez 6 separadamente inducen el. ess lago; pero.en quanto al modo, le pa= TCCé al A, que la escasez de:fluidos E 36 MEMORIAS por defecto de alimentos, y la de» pravacion de ellos por su naturaleza, corresponde. al poder de todas las otras causas de que ha hecho re- lacion, principalmente las evaquacio- nes, pero de tal modo, que se agre= gue la rapidez en uno y otro, res- pecto 4 que pueda seguirse la ex- tenuacion. Una absorcion particu- lar, especialmente en el texido celu-= lar, se debe mirar como el principal apoyo de la prontitud del adelgaza- miento , acaso agregándose' algun agente tan particular como descono- cido, Ó sea «cierta modificacion que igualmente no está á los alcances de la: comprehension , supuesto que en circunstancias de pérdidas considera= bles por grandes evaquaciones, n0 acontece una cosa tan notable: Parece pues, que consistirá en la na- turaleza exquisita del fluido lacteo, el el mecanismo de su preparacion y ses paracion, y en la razon positiva Y. ACADEMICAS. 31 Negativa de esta admirable operacion de la naturaleza, que pór: conseqtien> Cla trae-aquella debilidad, que oculta €n los principios del trastorno gene- Tal, se manifiesta despues inseparable del enflaquecimiento, ó antecedién- ole, como se expuso en la descrip- cion. * ps 2neqeia Por estas razones noes probable, Como se ha creido por algunos, que Sea lo que fuere de una calificacion general, quede como comprebendida la Atrophia de las Nodrizas en el Supuesto de producitse de inflama- Clones lentas en las entrañas, y en lferentes circunstancias, Ó que suc= Cedan á las inflamaciones agudas, per- Petuándose aunque se" desvanezca la Calentúra, porque no pueden subsis- Ur sin ella, ó 4 lo menos sin un co- Nocido airmento de' movimiento en el Pulso, mayor delo que corresponde al estado natural, “y por consiguiente debe distinguirse el primer” estado 38 ¿MEMORIAS de lactacion, del segundo 6 calentu- ra héctica, yendo consiguiente á lo expuesto desde un principio... En quanto á la curacion, es segu= mente lastimoso que una .generali- dad, acaso tumultuaria, forme la ba- sa del régimen medicinal, siendo in- dispensable descender á por menores verdaderamente específicos, y. con su- jecion á las cansas de que se ha ha- blado con particularidad..El A. en confirmacion de esta máxima, refiere - la observacion de, una Señora de opu- lencia , que á..los cinco meses de la crianza empezó á sentir languidez y falta de apetito, hasta el término de no poder continuar dando «el pecho á su hijo. En el menudo exámen que le hizo, no advirtió cosa notable y capaz. de producir tan señalada .des- mejora, pero, sí era muy, singular el exceso. de, alimentarse ocho veces en las veinte y quatro horas, con.abun- dante variedad de carnes, pescados, ACADEMICAS. 39 citmas y menestras, aderezadas'em- Peñadamente con especias de energía aromática * y estimulante, y substan=" Clas ácidas, sufriendo por consegiien= Cla digestiones verdaderamente im- Perfectas: las deposiciones sin la cor- Tespondiente consistencia, y la orina siempre crasa, sedimentosa y blan-= Quecina. Tan temerario empeño na- Cía, no de debilidad que sintiese, si no del temor de que le escasease la leche, cómo le habia acontecido en la última crianza. La variacion de: lan desordenado régimen 4 la mode- Tacion debida, y á la substraccion- € las substancias estimulantes; la: Mudanza de lugar; la leche de burra, Y tintura de Quina con la raiz de Cnciana, hicieron desvanecer la ani- Milacion, y restableciéndose, com- Pletó la obra con toda felicidad, mas allá de los diez y «ocho meses de la. tdad del infante. e La segunda y tercera clase, esto 40 “MEMORIAS. + es, las avaras y pobres, podrán cu=, rarse si se les proporciona. un buen alimento, la tintura. tónica ,sobredi- : cha, y las cremas de: arroz, slem-; pre'en el supuesto de reducirlas pri=, ras 4 la crianza de uno solamente. A las comprehendidas en, la quar= ta, les conviene, separándose de la poderosa causa de su atraso, los tó- nicos nervinos, y por consiguiente la, serpentaria, dieta bien conocida, la tipsana de arroz, y fomentos esti- mulantes 4.la columna vertebral. - La distraccion, es un recurso in= dispensable para las de la quinta, con: los tónicos y dieta. ya insinuada. .- En las de la sexta, debe ser el pri- mer objeto: la curacion metódica y. juiciosa, de las evaquaciones que cau- san el enflaquecimiento y la. debili- dad. No siendo de este lugar. el se- ñalamiento de los remedios, y régi- men correspondientes á tales enfer- medades, es claro. que el dietético y ACADEMICAS. 41 Medicinal, que corresponde al objeto de esta Memoria, es lo único que Puede expresarse, añadiendo por úl- timo, que la ¡dieta lactea produxo todo el efecto que se deseaba en dos enfermas, agregándose los caldos de Carnes, y las píldoras específicas de Musitano, extendiéndose quando mas á quarenta y. seis dias. Por este órden concluye el A. no Confiado en haber llenado sus deseos, Como si fuese un tratado particular, Pero le parece que las insinuaciones que ha hecho, apoyadas en los con- sejos de los Profesores sábios, serán Suficientes para llamar la atencion á los que miran con indiferencia el tras- torno de la constitucion de las No- drizas, € igualmente prestarán, aun- Que algo generales, aquellas ideas que Con oportunidad pueden dirigirles mas Proyechosamente. - 42 ¿MEMORIAS ' JUEVES 30. -DISERTACION MEDICA; SOBRE EL CARACTER, O NATU-, raleza de la Calentura: Hemitriteos, segun se. observa en este. pais, y su curacion. POR DON JOAQUIN SANCHEZ: RE-=. - ciente , Socio médico Supernuú- merario. a Pp or la voz griega Hemitriteos, que corresponde á la latina Semiterciana, se ha significado una calentura con diversos respectos, queriendo unos que sea aquella, cuya duracion: conten= ga el duplo de la de una terciana regular, ó por lo menos el tiempo de ésta, y mas la mitad: otros que ACADEMICAS. 43 - Se circunscriba á medio periodo de ésta, y finalmente otros, especial= Mménte Galeno, que se nombre asi la que presenta dos: aspectos, ya“ de contínua , ya de intermitente, y por lo: mismo compuesta de éstas, íntima Y sucesivamente reunidas. Ds - Siendo evidente, que: apenas hay: Autor médico, antigiio -ó moderno, Que no trate de la calentura en qies= tion, es tambien muy notable que no se hayan convenido en la natu- Yaleza de ella, como igualmente en Quanto á su causa; y modo: de pro= ceder, resultando de esto la variedad de especies que han llevado: consigo el nombre de su descriptor, como la de Hipócrates, Galeno, Celso y otras. h tamaña confusion, el Sr. Sanchez: Se propone, no solo fixar las ideas. Mas: exáctas: acerca de este: punto, Sino igualmente determinar, qual de ás conocidas hasta aqui está confor=- . Me con la que comunmente es ca- AA . MEMORIAS xacterizada: por circunstancias partí- culares en esta Ciudad, y Pueblos de sus cercanías, acomodando aquella curacion, cuya sencillez y acierto le ha afianzado su particular experien= cia. Asi es como una materia ,.que pudiendo estimarse suficientemente profundizada , por las doctrinas. y observaciones de Profesores numero= sos y sábios, adquiere-un grado de utilidad conocida. Sin dexar de hacer el aprecio que se merece la division mumerosa de Spigeli en propia é impropia, la sub= division de aquella en otras quatro, que como especies subalternas quie= re se distingan por el diverso carac= ter que pueda tener qualquiera de las dos, que deben concurrir á la formacion de la Semiterciana, puede acomodar la descripcion general de ser una calentura mas Ó menos in- fensa, con aumento cada tercero dia, y éste con todos los caractéres de ACADEMICAS. 45 tina verdadera terciana. Siendo esto: lo. mas comunmente recibido, es igualmente transcendental á la que se. Observa entre nosotros. : Mas descendiendo á -pormenores: Importantes, y mas cercanos á un Conocimiento verdaderamente espe- Cífico, no se confundirá la division Por sus causas, con la descriptiva óÓ Verdaderamente nosológica. Asi que, Sentado como un principio ser legí- timamente remitente, 10 €s repug- Rante, tomando por modelo á Sáu-= - Vages, colocarla en su órden, y ad- Mitir los géneros Amphimerina, Tri- teophia y Tetartrophia, pues en todas estas se halla mas ó menos semejan- za con la Hemitriteos de los anti- giios. Esto se acomoda muy bien con la opinion que nombraba asi, á la Que ademas de ser una quúotidiana, tenia accesiones cada quarto dia, sieri= do por esta razon la Hemitriteos:ma- yor, segun el citado Spigeli, carác= 46 MEMORIAS ter que corresponde exáctamente 4' la Tetartrophia, debiéndose agregar, que la opinion mas recibida de 'ser una qiiotidiana combinada con la ter- ciana, la hace abiertamente Triteo-, phia. 0 Reunidos estos antecedentes, no'es violento inferir, que la calentura He- mitriteos, no tomada la voz en ge- neral, sino aplicada 4 aquella mas: comunmente admitida, y segun la conocemos en nuestro: 'suelo,, es le- gítimamente una remitente "Triteo= phia, no obstante que por esta enun= ciativa solamente, pudiera incurrirse' en un error considerable, que es preciso evitar con varias reflexiones comparativas. : Rigorosamente hablando , la calen=' tura ardiente seria una Hemitriteos, pues ademas de contínua, tiene cre- cimientos cada tercero día, con ri- gores ó escalofrios: no “obstante, | es evidente En no le correspon-: ACADEMICAS. 47 de ser la de que se trata, pues esta €s originada de dos causas materia» les, que corresponden á otras tantas Modificaciones febriles. La Hemitri- teos legítima, segun la opinion mas Seneralmente seguida, es el resultado de una qiotidiana linfática, y una iliosa, y que por razon de la resi- dencia de estas causas, estan dispues- tos á padecerla los de un sistema gás- trico debil, con calidez en los hipo- Cóndrios. Por esto los hipocondriacos, los escorbúticos, y los que padecen freqijentemente indigestiones: los de temperamento enérgicamente bilioso, - Y por decirlo de: una vez, los que un tiempo reunen cantidad notable de bilis y pituita, son aquellos á Quienes exáctamente corresponde por Una disposicion tan conocida. ¿Se divide en legítima é ilegítima; Siendo aquella en la que la qiiotidia- Na y terciana estan en igual «razon, Y ésta en que sobresale una mas que 50 - MEMORIAS: respondencia por todo el tiempo de la enfermedad, muy perceptiblemen- te, agregándose el:que á veces sien» ten los enfermos la impresion de un calor repentino, y como de llamara= das, segun se explican ellos mismos, : CA ¿equivocan , persuadiéndose'. de mevos «crecimientos. Acompañan tambi en; ardialgias, desfallecimiento, 083 Ihayores ó:menores síntomas, del. sistenña gástrico, y las fuerzas na» ' da se Tébobran en las remisiones. La. RE - lengua que suele en el principio. es» unas veces veinte. y quatro dl | y Otras se extienden á las quarenta y ocho. La orina es gruesa. y con sedimento pesado, que inclina 4 blan- co. La sed. no es extremada. Pesa- dez y cansancio muy notable. Sue- le haber delirio ligero', alternando con un sueño profundo , que todo se presenta como en el Comavigil.: De- ACADEMICAS. 51 Senera muchas veces en calentura lenta, ó+ en hidropesía.. Entonces se Prolonga, y acarrea eritémas ó cier= ta inflamacion flogísticaen los intes+ tinos delgados, segun las observacio= nes de Spigeli. Suele: tambien “aca | ar quedando. en “sola intermitente; Y £ntonces dexa de ser peligrosa. Str mas ordinaria terminación es por vó- Mitos:ó diarrea. : ET Es enfermedad muy terrible;: y tequentemente mortal. En los anciaz Nos ;:en:los debilitados por inmode=" rado: exercicio, Ó de: grande debi lidad ¿en+las: entrañas del “vientre; 4 muerte Ó sus precursores , ocurren: desde «antes: del :dia catorce: hasta! el veinte:ó weinte y uno, "siendo esto' Conforme á. la: sentencia :de Hi pócras tes, quien asegura que:toda calentura RO intermitente, que cada tercero dia: Se hace'mas fuerte,'es peligrosa, Si:hasta aqui ha hablado el A. con: Tespecto á las e y «naturaleza: 1% MEMORIAS: de la calentura Hemitriteos y su gras vedad, señalando qual entre el «nú- meto de las que por lo comun han sido descriptas por varios Áutores de distintas épocas y. escuelas, es la que corresponde al intento que se propu= so, ahora se dirige al intrincado ob= _jeto de la curacion. Habiéndose dicho que la Hemita teos nuestra, es producida por una. causa humoral compuesta de «dos, quales son la bilis y la linfa, no se= rá impropio llamarle linfático: biliosa; con exceso de lo primero, y por con= siguiente , arreglar la curacion á es- tos principios, y. asi deberán con=' venir; aquel régimen y medicamen=- tos que. son útiles en las -linfáticas simples, con evaquantes , atenuan= tes y desobstruentes, y por:los emé-- ticos incindentes, salinos y resolven= tes, pero con aquella delicadeza que impida una alteración ó «evaquacion perjudicial, y en. estos límites: los ACADEMICAS. 583 “Súaves purgantes, los amargos ho de '2 mayor energía, hasta llegar á los “Verdaderamente tónicos ; quedando Por estos medios manifestada la idea $eneral de la curacion mas adequa-= da. Mas como quiera que al mismo tiempo hay que combatir otra causa, Cuya complicacion es el orígen de la mayor 'malicia, gravedad y rebel. día, qual es la bilis muy alterada, y derramada de sus receptáculos en todo el sistema que se llama primeras Vias, con detencion y descomposi= cion, ó: bien que. separados de la Sangre sus principios constituyen= Yes, den: orígen 4 lo: que se” co- noce con el nombre de plétora bi- Hosa, ó:policolia, es necesario conm- nar un plan que corresponda á los OS, ] “Siendo diversas las opiniones acera “a. de la eleccion de los medios que Ptimeramente se han. de emplear, Ocurre la. duda con respecto á la san» 54 MEMORIAS . 0.» gría. Esta qiiestion es muy antiga y transcendental á la curacion de to- da calentura contínua aguda, que los Autores llamaban anteriormente pú= trida, y en que el. pulso muy ace- lerado, el calor, el -enrogecimiento, la sed, y otros síntomas, ofrecian un lugar muy señalado 4 la evaquacion de sangre, sino en quanto á la can= tidad , por lo menos con respecto 4. la qualidad, y aun á el movimiento y direccion, para impedir alguna in= flamacion que pudiese sobrevenir. Asi en la Hemitriteos, hay quien la pro- ponga indistintamente ; pero tambien quien la abomine de todo. punto, en. consideracion á la condicion, y.lugar de las causas que la producen, y cir- | cunstancias de los sugetos que comun= mente la padecen. En extremos dia= metralmente opuestos, el A. siguien- do el parecer de Tourtelle , y. del Sr. Severo Lopez, se decide á-favor de que la sangría es rara vez. útil, y Z ACADEMICAS. 55 que no deberá prescribirse, sino én la concurrencia de “una .complicacion inflamatoria general, ó la que parti- cularmente amenaze 4 las' primeras vias; pues la enfermedad considerada en sí. misma, jamas exige esta eva- quacion, y solo ademas de lo dicho podrá egecutarse, si el enfermo es de ¡constitucion “muy robusta , con rapto Ó propension á la cabidad ani= El vómito es aconsejado. comun- mente, y En efecto, por este medio se evaquarán: los humores bilioso y pituitoso, que forman la causa ma-= terial de la enfermedad, como queda dicho, y. que parecé tener su asiento en las partes cercanas al hígado y estómago. Aunque sea Ó parezca ser asi,ino.:por eso debe generalizarse demasiado el uso de este evaquante, Pues habrá circunstancias que lo im- Pidan, y que exigiéndose siempre mu- Cha prudencia en su prescripción”; le 56 ¿MEMORIAS dexen reducido á aquel caso; en que sea decidida, Yu eo Ao ne- cesario, El mismo, ashilitado: de un ao E bastantemente. comprehensible , y obrando como incindente, tiene cono= cidas ventajas, especialmente quando aumentándosesu accion, produzca úna evaquacion de vientre moderada. Por esta razon, convienen los purgantes suaves, oEidoj baxo el nombre de lenientes, en aquellos que ó6 no pue- den, ó.no deben tomar el vomitivo; prefiriendo el tartrito acídulo de po- tasa, Ósea cremor de tártaro, y-el ruibarbo, con particularidad en los ni- * - ños, acasocompletandola curacion casi exclusivamente. No debe omitirse, que quando la calentura obra con tal len= titud, que por esta circunstancia se sospeche con fundamento haber obs- trucción en el mesenterio, los calo= melanos causan un efecto 7, ven tajoso, pa ACADEMICAS. 57 Si el régimen dietético debe cor- responder á la naturaleza de la ca- lentura, á su energía y complexion individual, tambien podrá convenir la bebida del suero elarificado , Ó Simplemente, Óó agregando algunas gotas del alcohol nítrico ó muriático. Es «máxima prudente y práctica, Que habiendo pasado los primeros dias en que se :han hecho las evaquacio- nes ¡propuestas con el discernimiento que corresponde, .se: suspenda toda Medicina notablemente evaquante ó alterante, dexando en libertad á la Raturaleza, para que verifique la coc- cion, y evyaquacion que corresponde exclusivamente á ella misma; pues si Imprudentemente se empeña el Mé- dico en lo contrario con tónicos y -€Stimulantes, el resultado será la in- flamacion de los intestinos, siguién- dose con velocidad la gangrena y la : Muerte, pronóstico fatal, pero con» mado por la observacion, y el 16» 58 “MEMORIAS: : sultado en los cadáveres, según áfir- man Spigeli y Lieutaud. Es pues un medio. término. juicioso., oponerse á- los progresos del-«mal , por unos re-=. cursos que ni den demasiado Vigor, ni debiliten. Y9ITIB.. O, ANDATE Mas si las fuerzas se abaten:;' la tintura de Quina solamente',:Ó miez- clada,con los alcoholes dichos; tie= ne una oportunidad bien «decidida; ayudando á la naturaleza :si-se:con*. siderase oportuno, quando: manifieste inclinacion á la evaquacion crítica. . Pero-si la calentura mudando su aspecto, se dirige á la putrefaccion, es necesario un: plan enérgico de la Quina, y los ácidos ya vegetales; prin= cipalmente el acetoso ó vinagre, ó. ya minerales, prefiriendo el sulfúrico: y. lo mismo de el «alcanfor, sis 'intere= sándose el sistema nervioso, sobrevie=. vienen síntomas que corresponden 4 un verdadero Tifo,. y por lo, mismo ademas de esto, deben emplearse las ACADEMICAS. 59 substancias conocidas por antisépti- Cas, apartándose en un todo de la Práctica tumultuaria que algunos si- _guen por los cocimientos 'emolientes Y debilitantes, y aun de la decanta- da escorzonera, que hace algunos si- ,¡glos se ha estimado como un antima- lgno particular. Oportuno es el uso de - las lavativas de agua, miel y vinagre. - + Siendo de admirar que los Auto- Tes, aun aquellos mas inclinados á darla. mayor: extension :al poder de 0s vegigatorios, no los hayan pro= Puesto para la curacion de esta ca= entura en ninguna: ocasion :ha'crei= doel Sr. Sanchez poder convenir, Considerando su'accion en todo sen= Udo, segun que hasta ahora conocen. Js Profesores mas instruidos; y'“aum “on alguna preferencia, respecto de que *llos:á' veces estimulando obligan 4 «naturaleza á aquellas terminacio- Mes favorables, que sin su ayuda tal -Vez:no executaria. | j 60 MEMORIAS Si la calentura, no cediendo á log- auxilios propuestos , pasa de los qua> renta dias, €s necesario variar el. plan, sostituyendo una dieta mas res= taurante, en la qual se comprehen=" derán el caldo de pollo, ú de otros animales de tierna edad: y estimu= lantes, como las de perdiz, liebre, ó análogas é estas. Los vegetales algo ácidos, quales son la acedera, pimpine- la y verdolaga. Las piernas de cangre= jo, y la jalea de asta de ciervo, agre- gándole algun tanto del ácido de li- mon. El agua ligeramente acidulada. Cortas porciones de vino, y un exer- cicio activo ó pasivo, acomodado 4 las circunstancias del enfermo. 15 - Considerándose las primeras vias en un estado de limpieza, ó sea li- bre de humores alterados ó verda= deramente corrompidos, podrá tener lugar la leche de burra, ú otra, sien- do preferible la mezcla con la tin- tura de Quina. Ultimamente, si aun ACADEMICAS. 61 con estos medios subsiste la ca- lentura por una verdadera obstruc- Cion, pasará sin duda á ser legíti— mamente héctica , y. la: curacion se acomodará á la naturaleza de ella Misma, 692 MEMORIAS * FEBRERO. case JUBVES 13 a DISERTACION FISICO- QUIMICA, Y DE LA NATURALEZA Y PRINCI- pios del Muriato de Barita, y con- geturas acerca de su virtud -antiescrofulosa, POR | D. FRANCISCO DE PAULA RO- mero, Socio farmaceútico de Número, y Boticario honorario de Cámara de S. M. No obstante que es con razon generalmente admitido el influxo de la Química en la Medicina, y que los progresos de aquella han esparcido luces importantes en éstas ACADEMICAS. 63 pues. el sistema neumático, habien- do sido ¡el orígen fecundo de gran- des conocimientos, acerca de los Principios «y leyes de las combina- Ciones, no ha podido menos de des- Cubrir muchas.cosas, que hasta en- tonces se habian ocultado á los mas Sabios Médicos, acerca de la admirable Composicion del cuerpo bumano, y de aS alteraciones que éste adquiere, €n. fuerza de los agentes que le ha- Cen variar su estado saludable ; su- Cede que lisonjeado el hombre con el maravilloso efecto de sus. inge= niosas indagaciones, se olvida delos Cortos límites de su comprehension, imagina haber conseguido que á la naturaleza, rendida á la fuerza de los ¿arbitrios de la analisis, no le. quede recurso para ocultarlo Mas mínimo , en. que pueda - 0s- tentar aquel poder que habia re- Servado tan exclusivamente, por los Siglos numerosos que han corrido des» 64 ¿MEMORIAS ' que manchaban la brillantez de euró :aquella moderacion en la apli- de sú: Creacion. Este error insepatd= ble del amor propio ,.ha sido, y es bien conocido de los Profesores de acendrado juicio y sana crítica. Bas=. tará entre otros el inmortal Boerhaa=. ye, que tratando de corregir los los verdaderos descubrimientos de la: Química , calificó á ésta de excelente para criada de la Medicina , pero no otra peor para señora de ella, y pro“. cacion de tales auxilios, que evitase el de equivocar las causas con los efectos, y de atribuirle mas poder que el que justamente le corres- ponde. Los experimentos y' teorías, faltando muchas veces en la corres- pondencia de la accion vital y' sus leyes, no podian servirle de norte se- guro en la multiplicacion complica= da de una composicion orgánica, cu. yos íntimos resortes debian escaparse al entendimiento mas privilegiados ACADEMICAS. 65 aun en fuerza de la ilustracion de la elencia de la analisis de los cuerpos. "Siendo esto innegable, con respecto ála física del hombre sano, no lo es menos con la del estado “enfermo, y -Telacion y dominio de aquellas subs-= tancias capaces de mudarle, ya di- recta, ó ya indirectamente, restitu- Yéndolo al anterior, y propio para su Conservacion. Es cierto, que conoci- da la' naturaleza de estos séres por a comprehension dela de sus prin= Cipios, parece que restaria poco para el intento; pero no es lo mismo 'sa= Der la condición de una cosa en sí Misma, que comprehender los efectos €n su aplicacion á otra, de circuns- tancias tan particulares y exclusivas, Como las del cuerpo animal. “El Sr. Romero, que aunque en cier- modo fuera de los resortes de su Profesion, su'inclinacion le ha puesto €n estado de no desconocer semejan- tes máximas, advierte que ellas pu- 66 MEMORIAS + dieran. inducir una «deseonfianza csi límites, quedando despojada la: cien=. cia que forma, la «basa principal: de' la Farmácia, de aquel derecho á que es acreedora, por el. generoso pre= sente que ha hecho :al. arte de cuz xar, de medicamentos. heróicos cuyo principal mérito consiste en. su no= table actividad, segun la qual se ha= bian colocado en la temible tabla de los venenos. El incomparable: Hipó= crates aconseja, que en-las enferme- dades de una: graduacion extremada, se use de remedios igualmente enér= gicos, y ,€el legislador: metódico de la historia natural Linneo, no cono= ce otra, distincion entre los medica=- mentos y los venenos,:que la cantis. dad con que se prescriben. Para fixab pues los límites que-separan unas. ideas | al parecer diametralmente: opuestasy ba tomado por. exemplo. el. Muriato de Barita, discurriendo acerca de sul virtu d. contra: ,€l. vicio «escrofuloso.:* ACADEMICAS. 67 Aunque la Barita se presenta en: Quatro estados: diferentes, compacta; €scapiforme, lamínosa y terrea, por Su cristalizacion. y consistencia; la Química los reduce á dos especies sa= linas, que son el carbonato y” sulfa= to, siendo esta última la mas común €n la naturaleza.. Su La primera, conocida con el nóm- bre de Witerita , por el de su' des Cubridor, :se halla comunmente en - Masa, “algunas veces cristalizada en “¡Pequeños y raros cristales, sin ha= - Derse aun podido determinar su: for- Ma primitiva , aunque parece son "prismas hexáedros, terminados pot Piráinides de seis caras, ó en pirámi- des dobles igualmente de seis caras. 3 color gris amarillento, su fractu- Ya longitudinalmente es un término Medio entre laminosa y radiada, y transversalmente en fragmentos cú- Neilformes. Su brillo en la fractura, es Un lustre grasiento. aun variedades a 68 “MEMORIAS * se encuentran ya: en mása,:ó yd.en concreciones distintas cunciformes, que pasan á granugientas, Ó en gra» nos gruesos. La transparencia en sus granos es de 2 4-3. La dureza de g á 6. Su gravedad específica, como: 43..€54 43, 38, del agua destilada; Su frangibilidad como 4. Arrojada en polvo sobre las brasas, adquiere opa-= cidad al principio, y continuando en el fuego, termina en fosfores*- cencia. La ¡analisis de Klaproht, «pro= duxo 76 partes de carbonato de Ba= yita, Ó idem de Estronciana, 8 de alumina y- hierro, y .10 de “carbos nato de cobre... La. segunda especie es el sulfato | nativo, el qual se encuentra casi siem= pre en hilos ó betas, acompañando fregientemente las minas metálicas, y Otras veces en capas y:gangas. Por” lo comun tiene un estado: pulve= rulento, y mas generalmente de un2 masa informe y cristalizada. La pri ACADÉMICAS. 69 fitiva fórina de sus cristales, es el Prisma derecho con base romba, y el número y variedades de ellos es Muy multiplicado, siendo las mas so= resalientes, el octaedro con rema= tes cuneiformes ; el prisma derecho; el tetraedro: la tabla “exángular, con Dordes en bisel, y algunas veces en agujas. y ae. "Este espato es mate, ó con un' bre lO de 2; su transparencia de 2 40, Y algunas veces de3 4 4, y su den= sidad de 5 4 6. Tiene ordinariamente un color blanco, con, visos de ama- tllo de oro, de azul, y de bruno Ó Moreno. | al . Decrepíta 6 chispea al fuego, y se únde al soplete sin adicion alguna, despidiendo “una llama azul. Es indi- soluble en todos los ácidos, 4 excep- “ión 'del sulfúrico, por cuya accion Se precipita la Barita de las aguas Sn que se hallaba en disolucion. La Única especie que se ha analizado es 70 MEMORIAS la granuda, resultando go. partes de' sulfato barítico, y 10 de silice. Para la analisis de las. aguas minerales, ocupa un lugar muy recomendable en la tabla de los reactivos. 2. MURILATO DE BARITA., La combinacion de esta substancia con el ácido muriático, se logra por doble afinidad, y con este procedi- miento se obtiene pura la tierras Por dos métodos se forma con faci- lidad la sal de que hablamos, segun los últimos trabajos de los Químicos mas célebres del dia. El primero es la combustion del sulfato nativo, con la adicion del carbon, para reducirlo á sulfureto hydrogenado. La disolu- cion de éste en ácido muriático de- bilitado facilita el. intento, por 14 afinidad de él con la basa: Filtra- da y evaporada la disolucion has- ta la película, si se advierte algun 8 ACADEMICAS. « 1 Muriato de hierro, se ha de evapo- Tar hasta sequedad, y calcinando el residuo, se descompone este muriato dexando libre el de Barita, y pro- cediendo nuevamente á la disolución Y evaporacion, se obtiene la sal cris- talizada y muy pura. - El segundo consiste en la deseom- Posicion del carbonato nativo de Ba- rita, disolviéndolo en ácido muriáti- 0, y siguiendo en lo demas las ope- Taciones anteriores; y es bien com- .Prehensible ser el mas sencillo y Menos expuesto á las complicaciones «de las afinidades. Finalmente, ana- lizado el muriato de Barita por la alcinacion, y precipitacion por el ácido sulfúrico, contiene 6o partes de a tierra, 24 de ácido muriático, y 16 de agua. Termina el A. el primero de los 50s objetos de su discurso, y empren- ¿Le el segundo con “aquella modera- “ión propia de un Filósofo, pero con ya MEMORIAS a el empeño de un amante de, la: hu-+ manidad. Se aprovecha .de las. ideas que ha adquirido en las multiplica= das conferencias con Profesores mé dicos de un mérito señalado, y.reu= niendo los principios que le. son mas peculiares, procura indagar hasta que | punto el muriato de Barita, sea un zemedio eficaz contra las escrofulass Como quiera que el sistema glan=- duloso. tiene una, organizacion. tan complicada, que en. su. exercicio debe sufrir alteraciones diferentes por”. Mmultiplicadas causas, unas veces pue+ de estimarse el trastorno como una obstruccion momentánea y debil, y otras mas consistente y duradera» Quando el vicio nacerá de la parte material Ó constitutiva, Ó quando de la alteracion y evaquacion,.ó que úl- .timamente lo,,adquiera en el mismo órgano operador. :: E Parece pues, que no se trata del primer caso cuyas circunstancias, som” AU ADEMICAS. 73 bien-conocidas, sino del segundo, de Condiciones tan particulares, que ha- biendo en el escrofuloso un vicio es= Pecífico, ha manifestado siempre esta Prerogativa, por la resistencia 4 los desobstruentes. mas enérgicos. Estan> E tan en atraso la: Química. pato“ Ogica ,-. con respecto á los demas adelantamientos , no es extraño se gsconozca de un todo la naturaleza € las diferentes acrimonías salinas; Especialmente aquellas, cuyos efectos Se singularizan notablemente, porW Que nadie duda de la ignorancia acer- “a de la venérea, escorbútica, y úl= timamente de la escrofulosa. Se puede admitir que son substancias verdade= Tamente compuestas, y sus factores Susceptibles de separacion por otras Que obren por afinidades electivas Ó Preferentes, Una reflexion tan abs- Tacta, no es suficiente para deducir “Quella utilidad que se pretende, y Corresponde 4 la máxima médica de 724 «MEMORIAS: que el. conocimiento de la causa, “es la invencion del remedio. En seme- jante falta de “arbitrios, no queda otro recurso que el seguro notte de la observacion y “experiencia, á que puede dar orígen alguna conges tura- de los conocimientos teóricos, y «aun de la analogía. Tales .son las basas de las mas fundadas indicacio- nes, segun los elementos de la cien= cia médica. | En nuestros dias se habia propúes- to con recomendacion el muriato cal- careo, contra el vicio ó acrimonía escrofulosa. Los efectos no hubieron de corresponder tan constante y sa- tisfactoriamente, que no se desease ¿Otro medio de superior eficacia, quan- do al intento ha aparecido en vario$ escritos de Alemania, Inglaterra, y Francia, la mayor recomendacion á4 favor del muriato de Barita,. cuyas observaciones, reunidas á las últimas del Dr, Crawford, parece no dexan ACADÉMICAS. 75 lugar 4 la vacilacion ó timidez en su uso. En efecto, acaso la combinacion del ácido muriático con una substan- Cia: salino terrea' como la cal, y mas - Oficazmente con la Barita, obrará por dobles afinidades sobre la acrimonía escrofulosa descomponiéndola, y vol- Viéndola ineficaz, la dexará al arbi- trio de las fuerzas y leyes de la na- , turaleza animal. Los caractéres del ácido muriático; la naturaleza de sús factores; la de las tierras calcarea y Pesada; la constante cristalizacion , €n cubos de este ácido con qualquie- Ta basa, y la solubilidad de dichas Herras en'el agua, son antecedéntes que pueden contribuir á consolidar ka congetura. Termina el A. su dis- Curso, asegurando que ha podido ob- Servar la completa curacion de dos '€nfermos de un vicio escrofuloso bien decidido, con el muriato de Barita Que se preparó en su oficina, 76 MEMORIAS: : JUEVES 20. -DISERTACION MEDICO-PRACTICA. SOBRE LOS DEPÓSITOS LACTEOS. que se forman en el hypogastrio, sus; caractéres Y. curacion. , POR b. PASQUAL VINCENT Y DOME». mech, Socio médico Super=. numerario, | S; concibiendo una.muger, parece ser este el único momento de satis- faccion que generalmente le concede. la naturaleza para: desempeñar la. mas importante funcion , qual es la propagacion dela. especie. hu= mana, tambien . de .aqui resulta un fecundo manantial. de indispoz siciones y que suelen acompañarlé ACADEMICAS. v7 todo el tiempo de la preñez!, -pues verificada la concepcion , no tarda, por lo comun en ¡experimentar va-, tias de ellas, como la.tos,. la. palpiz tacion , el desmayo, la retencion de, Orina y de las:evaquaciones de vien- tre, la.hinchazon de las extremidas des inferiores ,, el pujo Ó ¡tenesmo, el fluxo sanguíneo ó aquoso, los do, lores de muelas , los caprichos, Cox hocidos con, el nombre de antojos, y, Otras que seria difuso referir... 3f -Consumada pues, ocurre el parto; que sin. embargo. de que tanto. Fiz lósofos como. Médicos , lo. estimar qual una operacion verdaderamente Correspondiente al estado de salud, En cuya expulsion, se descarga, la haturaleza del molesto peso: que..la Oprimia,, sobrevienen enfermedades, tan de consideración, que. algunas, terminan en la muerte. El parto laz, Orioso y dificil, el fiuxo inmoderado. de sangre, | la supresion, de los law 78 - "MEMORIAS quios, los dolores, las calenturas agus das, y entre ellas la puerperal, la diarrea de tal estado, los depósitos lacteos, y mas que no hay para que enumerar. Es doctrina generalmente admitíis da por la observacion y experiencia establecidas en hechos constantes, que mientras el preñado, y especial-= mente en los últimos meses, se forma una considerable cantidad de xugos linfático-lacteos, que se dirigen ha- bitualmente á la matriz para la nu- trición del feto. Asi Noortwich, ha= biendo separado del útero con pre- caucion el Corion, halló en las mem- branas de aquel un licor blanco bas- fante espesó, muy semejante á la crema de leche. Conductos lacteos en él útero, los advirtió Winslow en el éstado de preñez adelantada, y últi- mamente Astruc asegura lo mismo, dñadiendo, gue si se comprime lige- ramente el Útero de una muger qué ACADEMICAS. 79 haya muerto de parto, y despues de haber lavado la superficie interna de todos aquellos puntos en que la pla= Centa no estaba adherida, se observa que trasudan por una infinidad de' Poros , gotitas de un líquido lechoso, siendo estos las extremidades de los Vasos que separan de la sangre el ex- Presado xugo. Asi que verificado el parto, siguen formándose en grande abundancia, Pero variando la direccion, se dirige á los pechos la materia que deben ACtuar. para el alimento del recien» Dacido. Estos primeros rudimentos de la lactacion, estan muy expuestos un desvio, asi como ella misma lo €stá hácia la masa general de los hu- Mores, Si es verdad que por la cor- Tespondencia entre los pechos y. el útero, se ayudan mútuamente estos Órganos, lo es igualmente, que des» Viado el afluxo humoral hácia los pe» Chos, ó rechazada la leche desde és- 60 “MEMORIAS * tosj'se 'producen' con bastante Fred qiiencia enfermedades graves, y en- tre ¡ellas los' depósitos lacteos en el hypogastrio. | | E: + “Deberá entenderse por depósito le= choso ,'el' infarto Ó estancacion que se'forma en qualquiera parte, por la afluencia. de la leche alterada, en ma- yor Ó menor cantidad. Omitiéndose pues, aunque de grande importan=. cia, los que se han' observado en la cabeza pecho visceras abdominales, y aun en las extremidades inferio= res, se limita el A. á los del baxd vientre, de los quales es una conse=' qúencia la infiltracion. Igualmente prescindiendo de la calificación que corresponde á la diferente opinion de. los que han tratado la materia, qué por la mayor parte con Levret, quies ren que el asiento de los depósitos sed el texido celular que une el peritoneo. á- las paredes de la pelvis, Ó en el que está entre los músculos psoas é* iliacoz , sl Sa ACADEMICAS. 81 8 finalmente, en el doblez de los ligas mentos anchos, y algunas veces en muchos de estos parages, y de Bru= nel, que sostiene ser los ovarios, el útero, y los ligamentos largos, se in- Clina el mismo á que en todas estas Partes pueden verificarse. Adopta tam- len como: muy exácta, la distincion: de Brunel en primitivos y críticos, dis. Cernimiento que no admiten algunos Prácticos del dia, considerándolos so= lamente como» críticos, ó sea termi Naciones de la calentura puerperal. * Siguiendo 4 Brunel, deben seña= ' arse en esta esfermedad tres perio-= dos bien diferentes. El primero es el de la invasion. El segundo el de 2. infiltracion , -ó: quando. principia a hinchazon en la parte acometida el infarto, y el tercero el de la ter- Minacion. “En el primero, dice el A. que no hay Parte alguna .obstruida , por no estar S0rmado. el infarto. La materia lac= 82 MEMORIAS : tea: depravada, está todavia disuelta en la masa general de los humores, * y afecta todos los órganos en comun, sin fixarse en ninguno. Las mugeres en este caso se hallan en un estado mixto. entre la enfermedad y la sa= lud. Regularmente en, esta situacion no: tienen apetito; no. se: restablecen; sus fuerzas: su. pulso tiene muchas variaciones, y llevan impreso en su rostro el sello de la melancolía ó: tris+ teza. Si-se ha puesto cuidado.en ob= servar despues del. parto los moví+. mientos de la leche y de los loquios, se verá que la secrecion de aquella. ha sido imperfecta, y que estos han corrido con irregularidad, siendo se-. ñales que pueden hacer temer los der pósitos lacteos. | En el segundo, sobrevienen ligeros | escalofrios que alteran momentánea? mente el pulso, efecto ó de la des”. composición del fluido, :ó de la act. cion de la. naturaleza, ó últimamenté. | po , i e ACADEMICAS. —. 83 del 'infarto y que da' principio 4 for= Marse en alguna parte. Entonces la enferma se queja de dolores obtusos en las íngles,' si están ocupados los dos lleos, de pesadez en la pelvis, y de debilidad en los muslos, siendo por £sto de sospechar que hay detencio= nes linfáticas y “lechosas en los dos lados de la pelvis, ó solamente en Uno, si se limita á este el que- fanto. ¡A la «vista y tacto se des- Cubrirá en la cavidad iliaca un tu- Mor mas ó menos considerable, y Muy adherente; y colocada horizon- Talmente, sufrirá mayor dolor: en la extension de los muslos y pier- as, queen la contraccion. Lo siente igualmente en' casi toda la longitud del cordon de los vasos crurales, . Y aun se perciben pequeños tumor- Cillos, que por varios puntos le ro- dean. Desde esta época se nota la Calentura, no obstante que Brunel no Considera que los depósitos han lle= 84 -MEMORIAS + gado £:su terminacion, que es el lo riodo. Se verifica éste qu ando el finido se altera notablemente por su detenciony adquiriendo un ¿grado de fermenta-. cion particular, ó Correspondiente 4 la naturaleza del mismo, y prontamen- te por esta alteracion se. causa ciertd mutacion en la parte afecta, siendó este el momento de la termina” cion, ó lo que es lo mismo, el paso | á la supuracion Ó endurecimiento, Si el término es la supuracion, se” aumentan los dolores como'es cor=" respondiente, que aunque al princit pio sean gravativos, despues.se gra- duan con decidida punzada: crece el volumen de la parte: la calentura se interrumpe por escalofrios mas ó me* nos graduados, haciéndose mas fuer- te: la sed es excesiva, y. con una contínua inquietud... (ES Es, dificil describir. los caractéres del endurecimiento, porque no. ob* ACADEMICAS. 85 Servándose mas síntoma que uña seña. Sacion de pesadez, no puede deter= Minarse el principio, pues quando se advierte por el tacto, ya ha pasado Un tiempo muy 'notable. En consez qúencia «de todo lo referido, ho'será AVenturado asegurar que los dolo=. Tes obtusos en las íngles, la pesadez: €n la pelvis, la debilidad en * los "muslos ¿y el tumor mas conside- Yable en la cavidad iliaca; son los cas. Tactéres esenciales de los depósitos Cteos: del hypogastrio, pero con la advertencia: de que se trata de los Primitivos, y no de los críticos ó sez Cundarios, segun se habia propuestos “ Sila-separacion que ha hecho la eche: de: la direccion natural, es la Yazon de la enfermedad , como que- “a manifestado; será sin duda lo mas “Certado para la curacion, promovet | Y Testitucion 4 los conductos pecuz “A1ES mientras es movible, impidien= Se fixe en el baxo vientre, Tal es. 86 “MEMORIAS. la indicacion que corresponde al pri: mer periodo,.y. que debe cumplirse inmediatamente y con el mayor ém- peño. Al efecto se aconsejará la sue? cion por el recien nacido. En tal es* tado se inclina Vigarous al.uso deún vomitivo compuesto de quince: grar nos de hipecaquana, y uno de. tár- taro emético. Aunque este. arbitrio parece hipotético. en quanto:á una causa humoral: y gástrica; atendien- do.á la accion del emético- y sus efectos, tanto primarios como» :ses cundarios, se puede esperar que cons tribuya, haciendo. variar la direc- cion y encaminar la leche, seguí. las sábias é invariables leyes: de- la naturaleza , destruyendo la: propens sion á estancarse en el hypogastrio- Mas si á pesar de tan poderosos recursos, la enfermedad hace progré sos, viene á constituirse en la infil* tracion, que es el segundo: «periodos y entonces.es necesario.tratar. en 10” ACADEMICAS. 87 do sentido de la resolución, porque -Súpuración es sumamente peligrosa. “Siendo tan varias las opiniones co= mo los supuestos Ó teorías en que las han:apoyado sus diferentes Auto- Tes, noes de admirar que unos con= Siderándola primaria , quieran” se: trate como inflamatoria, prodigan- do el derramamiento de sangre, y Otros estimándola secundaria, detes2- tén semejante tratamiento, dirigién= 0se á- sacudir los depósitos por la EYaquacion de vientre, si bien aque- Mos y estos las sostienen tan debil= Mente, que apenas pueden «conside- Tarse fundadas. ás * En tamaña contradiccion , el A., Que á pesar de su aplicacion y pru= €ncia, no ha podido reunir por el Corto tiempo de su práctica núme- TO tan suficiente de observaciones, Que le pusiesen en estado de de- Cidir «con la solidez que desea, cree Se debe: evitar todo extremo:en unio 88 MEMORIAS | y otro partido, y que ni se niegueñ absolutamente las sangrias, ni tam“ poco la evaquacion de vientre, sino' que obrando con sujecion al «estado; se evaqien las indicaciones por: aque- Mos principios que aseguran el acier- to en la prescripcion de uno y otro de tan poderosos auxilios, principals mente atendiendo á la calificacion de -primaria y secundaria, y á los esta= dos tanto inflamatorio como pasivo, en cuyo discernimiento consiste la acertada determinacion, bien de la evaquacion general, ó bien dela par= ticular por los purgantes, y aun diu- Téticos. 2% - ¡Quando el afecto es primario, ocu- pan éstos por lo comun un segundo lugar, y sin ceñirse “absolutamente á la opinion de los que de intento han tratado de este padecer, no hay reparo en proponer que pueden usar- se todas aquellas substancias, ya sim-= plesó ya compuestas, que esten com ACADEMICAS. . 89 Prehendidas baxo un mismo respecto, solas Ó' unidas, sin incurrir en los €xtremos ó de solamente expectante, ¿de polyfarmaco. El maná, tama- Tindo, ruibarbo, sen, cremor de tár- taro, tierra foliada de tártaro, tárta- YO vitriolado, y magnecia vitriolada, O sea sulfato de magnecia, pueden lle- nar la idea de un Profesor de buenos Principios; y si ademas de esto se juz- Sasen oportunos algunos tópicos, serán Preferidos los de la clase de emolientes. “No habiéndose podido conseguir la Tesolucion, pasa la enfermedad al ter- Cero periodo, en cuyo caso, ó sobre- Viene la supuracion, ó el endureci- Miento, y entonces ha de estimarse Como crónica. Siendo sumamente pe lgrosa la supuracion, no por esto, aco- Modándose á la opinion de Levret, Du- et, Puzos, Lepelletier, y otros prácti- Cos. del dia, se ha de calificar de abso= Utamente mortal, pues la materia lac- “2 unas veces se dirige á la superficie 90 ¿MEMORIAS + en forma de erupcion.miliar, 6abces sos pequeños y numerosos,:que sue» len llegar á supurarse, otras se evya= qua por el ombligo, y. otras.se mar nifiesta hácia los. tegumentos de la misma region hypogástrica, y. enton= ces puede facilitarsela salida: por una abertura artificial. . Quando esta operacion no se exe- cuta.con oportunidad, el humor de- tenido se infiltra. porel texido celular del muslo, de la pierna, y aun del pie. Si esta infiltración se: disminuye sin evaquacion notablemente aumen- tada del sudor, la orina, ó. vientre, se ha de esperar que el humor mude de lugar, sucediendo el paso:á. la nalga del mismo, lado, extendiéndose 4 lo interior de la pelvis, y de aqui 4 la nalga, muslo, pierna, y. pie de la parte opuesta. Ási que, esta variacion nO puede llamarse rigorosamente ter- + ninacion, antes bien con mas exác- titud. una. translacion, que aun no ACADEMICAS. or. Correspondiendo directamente al obje=" to de esta Memoria, se ha creido opor- tuno agregarla como un medio, por el qual., «aunque imperfectamente, Puede desvanecerse la dolencia en qiestion. Ultimamente, sería. muy no-. table omitir, que los Autores satis= facen la indicacion última baxo el Mismo método que el anterior pe- Tiodo, «agregando la Quina, porque Suponen que favorece la supuracion, impidiendo al mismo tiempo que la Materia purulenta sea absorbida en los demas humores, ocurrencia que —ACarrearia la calentura lenta, y una. terminacion funesta. id Las últimas expresiones de esta Di- Sertacion, son un testimonio bien deci- dido.de la moderacion, ingenuidad y aplicacion conque el A. se presenta -desde-los primeros esfuerzos de su jui- “Ciosa práctica, haciendo esperar las ven= tajas que en losucesivoindudablemente “habrán de resultar de sus trabajos. +. 02 “MEMORIAS JUEVES 27. DISERTACION MEDICA. EXPLICACION DE LOS CONTRA=: venenos mas eficaces de los Gases Azoe, Hydrógeno, y ácido carbóni- co, y su prescripción mas conforme á los conocimientos médicos, y químicos del dia. POR EL Dr. D. MANUEL DE CAMPOS, Socio médico Supernu- merario, A quena Ciencia que enseña á redu= cir los cuerpos á sus primeros prin= cipios, y con nuevas combinaciones hace resultar otros de' diferente na- turaleza, es la que en nuestros dias ha enriquecido el Arte de curar. Ek ACADEMICAS. 03 Anatómico que ignoraba la. compo» Sicion química: de la materia huesosa, €s deudor á diferentes sábios , y prin= Cipalmente á Schele, de: aquella ¡lus+ tracion de que hasta ahora ha sido Susceptible este artículo de la Fisios logia, resultando el conocimiento de los diferentes fenómenos de la: osifi- Cacion en todas edades, y aun en Cierto modo, el de las diferentes en- fermedades de que puede afectarse el Sistema fundamental, El. Fisiólogo, adornado de ideas mucho mas sólidas que Empedocles, y otros Filósofos de la antigúedad en quanto á la sim= Plicidad del ayre, fuego, agua y tierra; ho puede menos que confesar los ade= lantamientos que ha hecho. La fibra animal se presenta ya con la verda- dera composicion que ocultaba, de: los principios próximos azoé, oxige= no, hydrógeno y carbon, en diferen= tes proporciones. La respiracion, di- gestion , quilificacion, - sanguifica= 04 MEMORIAS 1. cion, nutricion, y. otras funciones, se han desenvuelto en' fuerza de los referidos progresos, de una manera incontestable. -.: Estas son verdades de: que to= dos estamos convencidos, y sus efec» tos deben confirmarse transcendental= mente, quando se” trata de explicar los contravenenos mas eficaces de los Gases azoe, hydrógeno, y ácido car- bónico. Tales son las: ideas prelimi= nares con que el A. entra en el tra= tamiento del objeto de esta Memoria, dividiéndola en dos partes , de las quales la primera comprehende los antídotos de una energía muy con= eluyente contra-los referidos Gases; - y la segunda la prescripcion mas con= forme 4 los conocimientos «químicos del dia, todo con sujecion á lo que habia propuesto. ACADEMICAS. 05 - PARTE PRIMERA. - > Contravenenos llamamos á aquellas substancias capaces de. remediar el envenenamiento. Se dividen en espe> Cíficos y. accidentales. Los primeros, descomponiendo -Ó- desnaturalizando el- veneno, impiden sus efectos; pero los segundos, disipan las impre- siones Ó alteraciones que han causa» do, sin que el tósigo haya perdido su actividad. Estos se aplican con cierta generalidad, y pueden consi= derarse como auxiliares de. aquellos que deben estimarse verdaderos con- . travenenos. Asi que, tratándose: de los directos: contra los (Gases. azote, hydrógeno, y ácido carbónico, el Primero es la inspiracion del ayre respirable, ó bien que contenga-la Mayor cantidad posible de oxigeno, Siendo por consiguiente el mejor de quantos medios quieran proponerse el 96 “MEMORIAS 2 Gas oxigeno, cuyos efectos ya erat conocidos, aunque no-explicados has-=- ta cierto tiempo, y no se debe du-- dar que con su aplicacion desparecen: los síntomas de:la inspiracion de los: ayres mortíferos. “Se disipan la: sufo=- cacion, la asfiixia, y aun la apople=- gía. Se restablece el círculo de la. sangre, y los sistemas vascular y 'ner= vioso se restituyen á aquella vida que parece se habia perdido casi del todo: - «Segun los experimentos de God=- win, la falta de oxigeno en la san gre pulmonal, es la causa de aquella. inaccion, en que caen el corazon y artérias pulmonales, y nos persuadi=. ftemos mas de esta verdad, si adver= . timos que segun es mayor ó menor- la oxigenación por el' contacto del ayre atmosférico, es tanto mayor ó- menor el estímulo de aquellos órga= nos, baxo las mismas circunstanciass - Tal es el resultado de los trabajos del. sábio ya citado, y que forma la ba=* ACADEMICAS. 97 Sade la teoría que- propuso el A, Quando en. otra Memoria habló de las. especies de asfixias por estrangu= lacion, sumersion,, Gases ácido car= bónico y .azoe, yla de los recien Racidos.. Ningun otro remedio será nas oportuno y. eficaz, porque: no Corresponderá qualquiera como este á prestar 4 la sangre la oxigenacion de, que: ha sido privada por los-agen= tes de ¡que vamos hablando; pues:si la falta de este principio vital, ha: da- do orígen áque el ventrículo izquierdo del corazon dexe de contraerse, debe: Oxigenarse hasta el grado conveniente Para quese estimule este gran músculo, En fuerza de tan poderosas refle- Xiones, parece. que debemos: hablar del efecto mas señalado: que en: la Sangre pulmonal causa la razon ne- Sativa del poder de los Gases vene= NOsos , objeto de esta tarea. Tal es «4 negregura, á la qual, considerán= ola Goodwin como una enfermedad, 08 MEMORIAS la llama: Melanoema ; que se dense ¿mpedita. sanguinis venosi in - arte> riosum:conversio ¿ cujus signa, Synco= pe et livor cutis: la qual produce la sufocacion, asfixia, apoplegía, y'aun la muerte. El-mismo advirtió que lá. sangre venosa pulmonal, tiene ' un color roxo: brillante», y que por él contrario la arterial, es decididamen= te negra, fenómeno: ¡que se observa mientras dura la vida. Esto fue sufi ciente para que levantase el esternón á muchos perros, inflando los 'pul* mones con un fuelle, y siempre ad= vyirtió que la sangre arterial que im* pulsaba el ventrículo: derecho , era negra , y la venosa' pulmonal' des- pejadamente roxa, cuya intensidad de color era en razon directa de' la oxigenacion, por el ayre introduci* do artificialmente, segun el método de Vesalio. La observacion en los vá- sos subelavios dió el. mismo resultados, y acontecerá igualmente, si hacemos ACADEMICAS. -99 l'experiniento' en los pulimones trans» Patentes de la rana y lagarto. Algd Contribuirá á mejorar:elcolor la pér= dida del carbono. por: la: expiracion; Pero si se pone-la sangre en contac= to con el Gas ácido carbónico, cons Serva su color lo mismo: que con. el azoótico , aclarándose en una: atmós= fera del oxígeno. usé » El segundo contraveneno, en:el Caso presente, será. el amoniaco,:ó0 alkali volatil aplicado á la narizi Si el sistema nervioso carece de su:eriér= ía, por la falta de:accion.de ciertos Estimulantes naturales que mántienen 2 vida, sobreviniendo el abatimien= loque caracteriza «la asfixia de que Se trata, se echará mano de aqué= os artificiales que la observacion hz Manifestado ser útiles. Estimulado el SiStema. nervioso por el amoniaco, se: testablece la vida, que parece habers Sé perdido; y. ya que la sangre =no Ma podido excitar al corazon por+la 1 e AN le ESA 100 "MEMORIAS * desoxigenacion contraida, 6? nerotóN harán «los. mayores esfuerzos sobre aquella entraña, y contribuirán por su parte con la agregacion de la vir tud del ayre atmosférico, á la resti-' tucion que se pretende. Si asi no fue=" se,:en vano los AA.- le recomenda=" rian tan singularmente, y por tantos” sucesos favorables que han dado orí-. gen á su opinioh y propuestas ef' las enfermedades soporosas. Los: exa perimentos de Black y Priestley, yas' cerian en el mayor olvido, y lo que. es mas, no tendria á su favor la nos toriedad en circunstancias: análogas y. aun idénticas á Jas insinuadas, bas- tando entre otros casos sin número; el del enfermo de Pinel, en quien zi suspendia la alferecía estimulando el sistema nervioso, mediante el amo- niaco inspirado por la nariz; y. res pecto. de las asfixias, en que tanto sé aprueba «por diferentes sábios Médi cos, el del Mess en. 0 Sena, q! 4 ACADEMICAS, OL Sacado 4 los veirite minutos; recobró la- vida por solo el'uso de.este medicas: mento. Ultimamente,:son del caso-los EXperimentos de Mr. Sage, que ases $ura haber asfixiado unos conejos su=w Mergiéndolos en agua, logrando res Utuirlos :á. la vida por medio: deb. AMoniaco, o, 1 929059007 “Las friegas son. el tercer contraveW heno, pues ellas solas han sido útiles 1 muchas ocasiones, y tanto, que el ayre libre y ellas, bastaron: para Conseguir algunas «curaciones com Pletas.. Prescindiendo de que me- “lante esta operacion, se pueden in= Oducir. por los vasos absorventes - bstancias de la mayor virtud ó ener= > !8, ventajosas en estas circunstancias; - “19 podemos desentendernos de la sim= Patía del sistema: cutaneo con el es- Mago, y la de esta viscera con el Tervioso : y estando ya en el caso de Babero estimulado . indirectamente; - lirándolo 4. que obre sobre el: yas» > 102 ' ¿MEMORIAS /. cular;-no «hay que dudar del influxó del primero, en fuerza de que' está demostrado que, el sistema de la piel no. es una simple cubierta, y su utk lidad es tan conocida; como- las. cur raciones conseguidas por la absorcioll de su vasos. En confirmacion de esto, recuérdese el poder del lumínico, cas lórico, ayre atmosférico y agua, me- diante la absorcion y. comunicaciol con los princi pales sistemas de la: ecos nomía: animal: por manera, que Í esta atraccion ha sido útil, es tam” bien perjudicial quando trarisporta las causas de muchas enfermedades. La friegas son el mejor modo de imitd el exercicio que tanto facilita la cif Culacion. Si ésta se halla restablect da, el ventrículo. izquierdo del corál ¿zon se contraerá, De aqui la vida este sistema :. la del nervioso en Y asíixiado, ó apopléctico, y. por ia del respiratorio , cuya accion se: 05 - Maba: extinguida. en todo Ó. en pair Lo ACADENICAS, 108 + El ayre libre es no «solo útil, sinó Rhecesario para la restitucion ó: disiz Pacion de: los efectos dañosos de los Gases mortíferos de: que vamos hat Blando.. Su necesidad: para la vida Por el principio benéfico que contie- Me, es bien sabida, á pesar de no po- Ser prestar á la sangre la cantidad Je oxigeno de que caréce, con la .Prontitud necesaria. No obstante, co- ¡ocados los enfermos al ayre libre, se Festituyen «quando el trastorno no' ha Ido tan ultimado , que no espere En 29 repetidas inspiraciones y. absorcio2 ¿16 aquel beneficio que el arte sabe Manquear, abreviando los momentos, Y graduando las cantidades de la Sbstancia que debe estimarse como “Un verdadero antídoto. - era De «todo resulta ,-dice el A., que el primero y último contraveneno de- «Melven 4 la sangre su oxigenacion, «Mdispensáble para la vida de los sis- “Filas que parecen: inucrtós pór<la 104 — MEMORIAS? inspiracion de «aquellos Gases. El'se- gundo y tercero, pueden considerar? “se como unos estímulos | mas :ó mé* nos capaces de remediar esta especié “de envenenamiento ,- restando soló manifestar la prescripcion ¡mas con* forme: á los conocimientos médicos, Y 'químicos del dia... : TE 59 PARTE SEGUNDA. 3 - Para deducir todo el partido' po- | sible-de la oxigenacion artificial de: la sangre, es preciso aprovecharse de “aquella profundísima inspiracion que: hacen los enfermos sincopizados, in troduciendo segun la calculacion de e Goodwin, mas de cien pulgadas cúbl*. cas de ayre cada vez que se'sople'el. dos: pulmones, y. cuidando de echaf. fuera este ayre:, antes de hacerentral” Otro nuevo. Á este fin propone el mis? -mo, cierto instrumento de capacidak We ¿las cien pulgadas , el qual : jgual ACADEMICAS. -305 Mente -las extrae, y que deberia te- herse para el socorro de la negre- gura de la sangre, bien fuese pro- ducida por los Gases «propuestos, Ó Por otra qualquiera causa capaz de Inducirla. 1000 uy + La descripcion de' él, conforme 4 Su inventor, es la siguiente. Un: ci= lindro de cobre que comunica con a. atmósfera, por una abertura cir- Cular, situada en su parte media, Y que puede contener las cien pul- gádas de ayre, que se han: dicho SOn- precisas para la total exten= Sion pulmonal , sin. cuyo requisíto a sido inútil la inspiracion del ayre - tmosférico. En él entra un embolo € madera, cubierto en su extremi- dad inferior de una substancia blanda Y suave, que pueda detener el ayre, Ala parte superior del cilindro hay dos aberturas, por Jas quales sale el fYre quando sube el embolo, estando *€Crrada, la. anterior, ó...de..su. parte 106 "MEMORIAS + amedia.=Por las primeras se 'exécuta la espiracion, y por la última: la/ins+ piracion del ayre, mas Óómenos oxi+ genado. En la parte inferior del ci- “lindro:se coloca otro pequeño, porel. qual el mayor comunica con: lanas riz, laringe, 0 traquea-artéria.; y puesto en movimiento el embolo, 1%. troduce por alguno de los conductos dichos las cien: pulgadas de ayre; De: aqui la extension de los pulmones, la oxigenacion de la sangre, y los :otroS efectos que por transcendencia se had. razonado, sobre los demas sistemas. Algunos años antes delas: tareas -y experimentos del sábio Profesor mus chas veces citado, y que tanto ha:con* tribuido al: principal intento de esta: Memoria , (sigue literalmente el A.) - se publicó en las de esta Sociedad, Y. año de 1792, una del Dr. D.: Joaquil de Parias, cuyo título es: Ensayos s0”, bre la aplicacion del Gas pyrogenos -ayre vital; .emdiferentes. enfermedt? SS. 3 AAA PAE ACADEMICAS. 107 dés: de «pecho, donde se lée lo sis guiente: ,,En la asfixia, quando pa+ ¿Tecen 'suspensas las funciones del »pulmon, podrá contribuir notable- »nente el uso del mismo socorro, pa- aa despertar la accion «de esta en- straña, en la cierta creencia de que +€l dilata, recrea, é: induce cierta mlegria quando se respira, lo que se sha experimentado, y celebrado por Priestley; Fontana, é Yngenhouz.. El »titado Chausier lo celebra en estos "Casos, y sería de desear que se pu= “Slese :en práctica este auxilio en los «»tecien ahogados en rios, ó en tufos, -»con la prevencion de acudir en tiem= -$Po conveniente, para experimentar $54 eficacia 'en beneficio de 'estos'in- felices. 01, Y Aunque los AA. omiten de intento “los medios seguros, provechosos: -y' . *Conómicos de: oxigenar. mas y mas -Sliayre atmosférico, la Química pro- "Pone varios cuerpos de donde se: has 108 MEMORIAS ga la extraccion , como los oxidos de plata, mercurio, y especialmente de manganesa , en la inteligencia de que una onza de precipitado roxo, dará el volumen de Gas oxigeno que cor= responde á dos quartillos «de qual- quiera líquido: omitiéndose otros mex dios harto conocidos en la ilustración química. . | a - En quanto al uso del alcali vola- til, debe advertirse la proporcion entre €l estímulo que se aplica al órgano del olfato, y la sensibilidad de éste, pues asi como en la aplica= cion del anterior contraveneno, se cuidó de las circunstancias que ha dictado la observacion , con respecto á la oxigenacion del ayre atmosfé= rico, segun que el envenenamiento oponga mayores dificultades; de la misma manera se Obrará en quanto al amoniaco. Por esta razon, si se -advirtiere que el enfermo aventaja en la curacion, «la aplicacion será ACADEMICAS. 109 Menos freqiiente, y al contrario. Las friegas;> ya solas, ó ya acom Pañadas de algun otro estímulo que las haga mas' eficacés, sé usarán á Proporcion de la necesidad del fin á Que se. dirigen, y con respecto á la esfera de su accion, segun queda ex- blicado. Despertando, ó dando liber2 tad al calórico, este principio debe Obrar segun su poder y leyes, y los £fectos guiarán al Profesor “sobre los Srados. de este estímulo, su conti- Nhuacion ó suspension. : ) La terminacion de este discurso, €s un epílogo concluyente del poder Y utilidad de los medios propuestos, Para la disipación de los efectos mor= tíferos que produce -sobre la econo= Mía animal, la accion de los Gases OS Hydrógeno;, y ácido carbó- 100.001 0531 y boi a MARZO. 00 JUEVES 6 e. DISERTACION, MEDICA. 14 SOBRE LAS AFECCIONES: ME: teorológicas del verano y otoño. pró> ximo anterior, considerándolas como causas de la epidémia de Sarampion, - - observada én el invierno del pre- : sente 1817. (*). ¿PO Bo Ús > EL Lic. DON JUAN. BAUTISTA : Bueno, Socio SS A S; exáminamos con. atención. el in- fluxo del ayre sobre el cuerpo. hits 2) Leyó el Sr. Bueno, por. indisposicion del Dr. Adame, á quien correspondia, ACADEMICAS. 111 “mano, 110-se dudará de la'extension de su poder, atendidas las circuns=> cias del contacto é introduccion, y de sus afecciones :Ó qualidades, y mo= Yimientos. Aun hay otra'mas subli- me «y -enérgica, y que por lo mismo su modo de obrar nos es absoluta- mente incomprehensible. Desde Hi» pócrates hasta nosotros, todos los Médicos estan convenidos, no solo en que debe el ayre mirarse como Una de las causas de las enfermeda= des, sino la mas comun y eficaz. Sus propiedades manifiestas producen eri el hombre efectos harto conocidos; Y que sábiamente habia descrito el divino anciano de la Grecia, en el libro tercero de sus aforismos. Tan: to es el provecho que resulta de la escrupulosa observacion de las Constituciones de los tiempos, paw+ ta conocer su alcánce en la pros duccion de los males epidémicos, y Esporádicos. Agréguense en buen ho+ 112. MEMORIAS +. ra á la division de las. estaciones del" año, y la diversidad del temple át= mosférico, con las demás circun2 tancias que forman -.su modificacion particular, las consideraciones quís micas comunes, y las topográficas; He aquellas relativas á los principios ' esenciales de la atmósfera en general; y éstas á las accidentales de otras subs. tancias, mezcladas por las 'exhala=>' ciones de los diferentes lugares, y: aun no serán suficientes para el col. nocimiento del poder del: ayre, sin la mayor y mas singular observa=' cion de- aquella cosa, que llamadz divina por el sábio de Coo, han conos cido ademas de otros célebres Profe= o : sores de los mejores tiempos de la. Medicina , Ecio,' Celso , Fernelio; Mead , Baglivi, entre nosotros el instruido y juicioso Piquer. Una subs= tancia: verdaderamente etérea ó sus til, es el conductor del poder é in= fluxo de los Astros, y que: sin ad 4 $ ACADEMICAS. 113 _Vértirse Otra causa, produce efectos tan maravillosos, como favorables ó adversos, ya en el orígen, ó ya en el suceso de las enfermedades, prin Cipalmente agudas, pues si alcanz “a al hombre en su estado saluda= le, con mucha mas singularidad Cxerce su: poderío en el de enfer Medad. Tales son los sólidos funda= Mentos en que se apoya la coloca- Cion del ayre entre las causas eficien Ys Ó procatharticas, ocupañdo un Ugar preferente á todas las demas € este órden. | EE 4d ¿De todo lo hasta aqui referido, y Omitiendo la extensa doctrina que ha franqueado la observacion, la expe- “lencia, y la ciencia astronómica, po“ drá facilmente inferirse el intento del St. Bueno, que pudiéndose acaso creer ATbitrario á primera vista, no aconte- Cerá asi quando se comparen: las rez *xiones antecedentes, con la cons- tucion del verano y: otoño: del año 114 MEMORIAS: + de 16, precedentes á la epidémia de la erupcion febril, y circunstanci quele acompañaron: debiéndose cor a cluir con un resultado que favorea el total de los conocimientos patolós gicos, acerca de esta enfermedad, por cierta analogía con otra, asi cos mo acontece en las que de diferente naturaleza, se acercan en la condiz: cion de su causa material, si son ad misibles los términos de la Escuela» De este modo. discurre el A. dirigién: E dose 4 describir primeramente 14: constitucion de las estaciones ins nuadas. * . Habia ucilida lá primavera hús meda, templada con vientos del Sul Oeste. El termómetro señaló en toda ella desde 10, hasta 14% gras dos, con la variacion. de3 al prida cipio de las noches, y hasta 4 en la aurora , sosteniéndose de este mo( ACADEMICAS. 115 dientes á la estacion; pero ademas se Plincipiaron á observar viruelas, que €n la primavera y verano de este año, se extendieron epidémicamente, Y en general con buen exito. un dicha época, ya estio, ocur= tl una novedad poco conocida, pues €n las horas del medio dia, solo se €levó el termómetro hasta los 17 £ 19 grados, baxando á 12 Ó 13 des= delas 10 de la noche hasta las S l€ la mañana, en que avanzando “sde 2 4 21, volvia á su anterior” - Sladuacion. Fueron fregiientes los ro= ¡los comunes á la primavera, que - Xiltaron solamente en principios de sSosto. Entonces soplaron vientos del Ste, que á los cinco dias fueron sos- - Mtuidos por los Nortes, que variaron Oeste, y últimamente se fixaron - £% la direccion del Sur, siguiendo . asi en todo lo restante de la esta ¿On hasta del 20 á el 26 de Agos. - Sy que volvieron los del Este, su= | K 116 “MEMORIAS biendo -el termómetro 4 22 grados, con alguna lluvia en la tarde de este dia. Repitieron los del Sur en el: 28 | abundando los rocios, que con las" lluvias anticiparon el otoño en el 1L y 13 de Septiembre. Calenturas agus das mocosas: remitentes biliosas: eri=. sipelas febriles: fluxiones pertinaces. á la boca y garganta, fueron las ent fermedades mas sobresalientes. Llegado el otoño en 23 de dich0' mes, alternaron las lluvias abundan- tes, y el termómetro de 6 47 gra”! dos. En pocos dias hizo un descens0 notable hasta 3 sobre yelo, variando” el tiempo en frio: desagradables e ta teson en todo Noviembre, llegando $ un grado sobre yelo. En 22 y 23 de Diciembre baxó medio grado, rest” tuyéndose en el 24 á la. altura de: 3 último , desde- el 26 del cd] Febrero, á 4 del corriente. Mar” ACADEMICAS. 117 20 de 191 413, y asi experimenta mos (como expresa el Sr. Bueno) una: Verdadera y temprana primavera, se sun lo adelantada que advertimos la Vegetación en los árboles. > Quando la irregularidad del estío llegó 4 obrar en la economía animal, 5 notó su accion decidida sobre los Bios, que adolecieron'numerosamen- e de la tos convulsiva. Otros con no _B0cos adultos, padecian catarro per- az, y en muchos don calentura. ' e Svanecida en parte la primera de chas enfermedades, siguieron éstas * Shaque, se dexó ver el sarampion A un órden de multiplicación pro- SUesiva », hasta constituirse ' verda=" tay mente epidémico, que adquirió - de Wa su fuerza en Enero próximo 118 ¿MEMORIAS + pasado; y varios enfermos 'que'se Yi sonjeaban con la seguridad de «una catarral benigna, experimentaron: la «mudanza en otra escena que se hizo: “mas respetable. | - Aunque por lo.comun, esta ea “cion febril no ha traido síntomas -Ó circunstancias que le hiciesen sin? gularizarse , respecto de los que ge” “neralmente le caracterizan, se advitá tió la tardanza de la erupcion en al* gunos hasta el séptimo y octavo cian en especial al principio de la epidémid la lentitud en completarse, y la de% igualdad de ella misma en su espaf “cimiento por toda la piel, y especial * mente en los parages'en que mas $ acumula, como el rostro, pecho: Y - espalda. En varios ocurrian doloté “en las extremidades inferiores quaM' - do invadia la calentura, que. creyó dose reumáticos, se desvanecian : on la erupcion. Si todo en el. princip! ; presentaba el aspecto de una cata” 'l ACADEMICAS. 119 Tal, faltaba el estornudo en los mas; Y aun en muchos el decidido lagri= Meo. Por manera, que síntomas ca= Tarrales formaban la série del diag- hóstico, no apareciendo otros que debian corresponder al resultado del Sarampion. En algunos antecedian seis O siete crecimientos de la calentura, Con bastante celeridad en el pulso, Pequeño, y el calor poco aumentado -£n todo el cuerpo, menos en la fren- Ye, donde se graduaba, y regular= Mente estaba sudosa, - Los movimientos convulsivos,. el delirio, la diarrea, y otros síntomas - Originados de los obstáculos para la - €rupcion, ó del retroceso de ésta, y la ES deseneracion de la calentura en pútri- da, y maligna nerviosa, fueron freqiien- Yes, como las pulmonías, anginas, y Op- -Talmias del mismo orígen, bien por -' Causas individuales, ó bien por un ré- gimen de curacion avocante con me- ——icamentos cálidos, estimulantes-, -y 120 MEMORIAS las demas cosas como el ambiente, dirigidas al intento de promover há? cia la piel un impulso trastornado, : por la misma razon de la irritacion «que inducía. 1 05144 En la historia de esta epidémia son: de observar varias circunstancias al intento de calificar sus causas. Tas les son la constitucion de las estacio”. nes antecedentes del año: la natu= raleza de las enfermedades que pro* duxeron, y la condicion de aquellas que intervinieron como confundidas con la eruptiva epidémica. Hipócra? tes, en la sentencia primera del li. bro aforístico citado, asegura que las. mudanzas de las estaciones vigorosa”. mente producen enfermedades, y en algunas las grandes variaciones de: frio y calor, y lo mismo por otras. razones semejantes. En la quarta, qué quando en ellas, en un mismo dia ya haga calor ó ya frio, se esperen las enfermedades de otoño. Ultima” ACADEMICAS. 191 Mente, en la veinte y una señala las que, corresponden regularmente al £€stío, y en la veinte y dos las del Otoño. La irregularidad del año de 16 No pertenecía á aquel en Andalucía, Y menos en Sevilla, y asi no podia exar de producir las enfermedades, Que si bien eran pertenecientes al oto- o, tampoco en éste hubo aquella cons- Utucion que le era esencial, aten= diendo siempre al paso de la tempe- Yatura estival 4 la otoñal. El cuerpo humano debia resentirse de un trastor- No á que no estaba acostumbrado, y Ja impresion se hubo de notar precisa= Mente en aquellas edades, y modifica- - Flones con quienes habia mas con- —Sluencia. Si en las distantes de la niñez Se observaron las calenturas mocosas, as remitentes coléricas, erisipelas, y Otras que ya se han referido, y que no desdecian de su correspondencia con 2 temporada, tambien se vieron otras Que se apartaban de la regularidad, 122 MEMORIAS e La tos convulsiva y el catarro, fues ron los precursores del sarampiom El sistema mocoso en aquella, era afectado de un modo particular, y tan rebelde, como ha convencido siempre la experiencia, tan triste co. mo triunfadora de los mayores es+ fuerzos de la Medicina; y en ésta el mismo, baxo un aspecto tan co-. mun, sencillo y conocido. Nada pas recia tener correspondencia con la erupcion febril, Es cierto, que en nuestros dias se han multiplicado las. toses referidas, por manera que ape=. nas habrá una constitucion invernal con fuertes frios, que no fatigue 4 los pequeñuelos, atormentándoles con los actos tosegosos fuera de aquella. docilidad propia de un catarro, Aca= so la variacion del vestido, y 0) Cipalmente en el calzado, sobre cuyo. artículo no con todo discernimiento se ha querido seguir la conducta de vallas Naciones del Norte, será 18. ACADEMICAS. 123 Causa de una fregiiencia tan espan- - tosa. Mas omitiendo el discurrir so- bre este punto, siempre se advierte la afectacion: de un mismo sistema - En enfermedades sucesivas, y aun - Mezcladas con las de nuestro argu- - Mento. Si la materia catarral se ha Alterado para constituir la de la tos Que hemos puesto por exemplo; si da causa de esta alteracion específica Ros es verdaderaménte desconocida, Ko siendo: suficiente la comun de la Wanspiracion suprimida; con mucha Mas razon debe admirarnos aquella - Jue hizo cambiar la modificacion pa-. Ya hacer la especial acrimonía, que Puso á la naturaleza en el caso de Mover los admirables, é incom- rehensibles resortes de la expulsion * la piel. Es menester pues, recur= Mir en un todo al poder -del ayre, no Tanto segun sus calidades, quanto en. Tazon del influxo especial que seña= “ios desde un principio. La natu- 1924 MEMORIAS taleza siempre obra dirigida á4 su con* servacion. Sus leyes son constantes, é intenta expeler una cantidad de material, Ó inútil Ó positivamente - dañoso: quando por unas partes, quan* do por otras, y baxo diferentes for+ mas. El mundo no ha variado desde | la creacion, y la observacion bien establecida, ha hecho ver una ver”. dad que la falta de aplicacion y 12: introduccion alhagieña de los sist temas, ha retardado y aun confun* dido. Hipócrates, y otros muchoS- Griegos y Latinos, fueron muy solis. citos en esto, y ensalzan sobrema” nera el mérito de la Medicina espar ñola, los escritos del incomparable Valles en su exposicion á los libros de las Epidémias del héroe MédicO de la Grecia ilustrada; y, si Plinio Y Columela, de los Latinos, fueron taM exáctos en esta, doctrina, tambien Gerónimo de Huerta, con la exposis | cion al primero, hace época en nuest q Dis: ACADEMICAS. 195 - Era historia literaria, agregándose bien - Cercano á nosotros, a epístola parae- etica Ó exhortatoria, de Fernandez avarrete, entre los quales -venta- Josamente Piquer, merece un ingal - Muy señalado. Pero dexando esta ipseton; acaso an necesaria en los dias en que vi- limos:, como en los que se han lamado bárbaros, por el abandono -€n que se halla la verdadera Me- —dicina hija de la observacion y ex- —Periencia, sin sujecion á sistemas y Aplicaciones arbitrarias, es de notar la constitucion segunda que Hipócra= tes describe en el libro primero, sec= : Es segunda de los epidémicos, que Se “experimentó en Thaso por el ve= Tano. En ella se hallan circunstan= is casi idénticas 4 las del año de 5 mas no habiendo correspondido Dtóno, tampoco debian ser iguales: efectos. En muchos de estos acon= ció lo mismo, pero el invierno si- 126 MEMORIAS * guiente fue saludable. No “asi en 14 constitucion nuestra, pues sobrevinó la epidémia de sarampion. Por” esta razon se creerá , que siendo una en- fermedad comunicable, su extensión era producida por el contagio, y na. por la constitucion del tiempo. Esta reflexion es muy poderosa, mas es ne= cesario advertir, que en' la multitud de personas que en una época sufren la misma enfermedad, la muchedum--. bre es suficiente para llamarle epidé- mica, pero no para decidir ser la pros pagacion por contagio, sin embargo de ser tal por su naturaleza, Hay no pocos males, que unas veces se eXx- tienden por esta condicion propaga” “dora, y otras no. Se ignora la causa positiva de esta notable diferencia, que tanto debe influir en las dispo- siciones de policía médica, civil Y doméstica. Nadie duda en el dia que la calentura amarilla epidémicas “lo es tal como lo fue en el año: ACADEMICAS. 127 .800..Vemos por otra parte lo prime» To, que Hipócrates la conoció, y describe sin haberse propagado, y lo - Segundo, que la de las Antillas, en las diferentes ocasiones. de los años - de3o y 31,40 y 64, poco mas ó Menos del siglo anterior se manifestó -€n Cádiz, sin comprehender todo el - Necindario. Ademas de que estando de - Contínuo en .el Norte de América, Sin interrumpirse las comunicaciones Con nuestro Continente, principal- «mente por la navegacion mercantil, las mas veces no se traslada. Es Muy probable, que por el mismo ór- den el sarampion sea efecto ya del -Contagio, Ó ya de la constitucion de dos tiempos, en la qual obre particu- larmente aquella afectacion del ayre de que se ha hablado, y nos es des- Conocida. Á esta atribuye el A. la -—€pidémia del año presente, juzgando ue la materia del sudor, y la trans- Plracion suprimida por la inconstaf- 128, MEMORIAS + cia del verano y otoño, fue la causa y de las toses convulsivas, de los ea= tarros, y alterada particularmente la materia de unas y otros en el sis tema mocoso, se convirtió en la acri= | monía especial de la erupcion febril; finalizando con otras reflexiones de= ducidas de una bien meditada ana=" logía, para inferir que si las consti" tuciones sobredichas se estimasen como causas eficientes en. general, > debe agregarse otra particular y es- pecífica, segun repetidamente dexaf manifestado. dl ACADEMICAS. 19 HE JUEVES 13. DISERTACION MEDICA. DE LA VIRTUD PRESERVATIVA. de la Vacuna contra las viruelas, en _Ruestro clima, confirmada por repeti=' das observaciones; con algunos apun= tes para la historia de su estable» - ==: cimiento en esta Ciudad. POR EL Dr. D. FRANCISCO VELAZ- Quez, Socio médico de número, y Ñ Fiscal de la Sociedad. | “legó entre nosotros aquel momen- 0. tan deseado por los verdaderos AMantes de la humanidad y de la «prosperidad del Estado, en que 2 virtud preservativa de la Vacu-= Má no fuese un problema sostenido 130 MEMORIAS “por la cavilosidad, la ignorancióy y aun la fe mas perjudicial. Un convencimiento casi general ha obli- gado á los que antes titubeaban en la decision, á buscar para su tiernos hijos, aquel asilo que pof- un efecto de su incomparable bene? ficencia, el Padre comun de los mor2' tales ha franqueado contra el virus devorador, que ha hecho desapare” cer de, nuestra. vista millares de in”. dividuos no fáciles de enumerar, y qué : eran la esperanza de sus familias. LA: docilidad y el ánsia con que se pres". tan al beneficio, es una prueba evi dente de esta verdad, como lo.es el: pesar de los que faltos de consejo 0 determinacion, han experimentadO un aflictivo comprometimiento, 9 presenciado el lastimoso espectáculd de la última espiracion en el objetó. mas dulce de sus alhagos y caricias, ? manos de aquel veneno que pudiera haber alejada de sí mismos, ó6-qué% ACADEMICAS. SL - Drantado:de tal modo sú eficacia, que - Ya mirarian con la mías serena indiz - ferencia. Es verdad que aun restan" Algunos Zoilos, no solo imprudentes Sino inhumanos , en quienes una crí-. Uca biliosa- y descontentadiza, genes - Yalmente halla en la vacunacion de- Rctos,:cuyo orígen” no saben deter= - Minar, pero no olvidan los mez' dios de inducir desconfianza , por lo' Menos en el atributo de preservado: 14. El tiempo que sostiene y deseu- bre la verdad , acabará con los restos' de tan maliciosa preocupacion, mien-” Was de dia en dia se aumentan los stimonios mas incontestables en faz Vor del exclusivo y benéfico imperio e la Vacuna. Es De justicia pues, en una lucha que 'ertinazmente ha atrasado los pro- Stesos de tan heróico preservativo "Uesta Ciudad y Provincia, es faz estar á quienes se le debe el triun= 9 de haberla sostenido y propagado! 132 MEMORIAS >: Este es uno de los principales fines. que se ha propuesto el A., al paso que el otro comprehende la demos- tracion de ser. la Vacuna, como el las demas partes del mundo, un an- tídoto verdadero contra el contagió de las viruelas. ql Entre los males que afligen á la: humanidad, ninguno ha sido ma cruel y destructor. La peste mis? ma, que por una razon tan. espant tosa se mira con el terror que col” responde á los estragos que causa; despues de haber sacrificado millares de víctimas, desaparece aun por sE glos de entre nosotros, dexando qué: se ocupen los grandes vacíos qué causó el exterminio enla especié humana. No sucede asi con las YE ruelas , pues ya en un Puebló ya en otro de la Provincia , Y aun del Reyno, hace muchos sigl0% que arrebata mas de una décimó parte de los que tienen disposicióR: Vi ACADEMICAS. 133 SS la 'actuacion de este contagio. vor esto entre otros, el célebre Mo- _Ttau de la Sarthe, dice que sus pro- - Stesos son mas destructores que las Conquistas , las erupciones volcánicas, “ds inundaciones, y aun los estragos e la peste, disminuyendo á'lome= Ros la vigésima parte de la pobla- cion de Europa. Brera, que la virues, la sea discreta ó benigna, es siem- e una enfermedad muy formida= e, y que debe considerarse como Un azote de los mas temibles, seme- nte á una enfermedad pestilencial, Y sobremanera funesta, quando es Confluente y maligna, ocupando el gar posterior é inmediato á la pes- Y. Disot, que es una de las enfer- Medades mas mortales, y que hace “Sl tanto estrago no siendo benigna, “9Mmo. la peste. La historia de este sangriento ene- Migo de Ja humanidad , fixa una. Éboca notable en principios del siglo AN 134 MEMORIAS octavo, desolando los pueblos marís timos de África. Introduciéndose eh Europa, cubrió de luto á España, el Portugal, y Provincias meridionales de Francia. Transmitida mucho des- pues á la América,. fue mas cruel, de modo que en Quito hizo perecer mas de cien mil personas, y causó tambien la despoblacion del Canadá: Muchas otras crueles epidémias pu” dieran referirse, como la de Ramt- chatka en 1767, que sacrificó cerca de veinte mil; de Nápoles en el año siguiente, diez y seis mil en poco tiempo; la de la Coruña, y toda la Provincia de Galicia en 1785, qU solamente en el Departamento Ferrol arrebató mas de dos mil de 10” das edades: sin olvidar las terribles que han afligido á: Sevilla en dif rentes tiempos, y especialmente % del referido año de 85, descriptas P% D. Sebastian Guerrero, en sus Me - morias- físicas, y médicas sobre Y! ACADEMICAS. . 135 ruelas, calenturas eruptivas, y tercia- Ras que sobrevinieron á las inunda- Mones del Guadalquivir en los años de 784 y 785, en las quales al fol. 3 dice, que entonces escribia lo que habia observado en la grande y cruel €pidémia que sufrió esta Ciudad, en aquel último año. Á proporcion del daño. se ansiaba por el remedio; pero la Providencia dexó correr aquel, como un conoci- do castigo, hasta. que su Misericor- dia ocurrió con el consuelo de -la Moculacion de la viruela, que exe- —futada en Inglaterra, con el respeta- ble exemplo de someterse á ella per- -S0nas Reales, afianzó. establecimien-= los de tan laudable beneficencia, y E España por el incansable desvelo generosidad patriótica del Dr. D, Ñ nos O-Scanlan. Muy desde luego “ advirtieron algunos inconvenientes nh la administracion y suceso de es- e auxilio, que generalmente hablan- 136 MEMORIAS 0 do, y executado con dicernimiento y régimen competente, hizo un pro” vecho incalculable. La comparacion del Sr. Balmis, sobre su modo de obrar es oportunísima , pues razona, que á la manera que la fruta acerba se convierte en dulce y sabrosa, in” xertando el árbol que la product, asi tambien la viruela inoculada sé dulcifica, pero sin desnaturalizarse Ml perder un punto de su- propieda contagiosa. Por esto la inoculada Sé ha hecho alguna vez epidémica, cau” sando la muerte de muchos la conr servacion de uno solo; ademas de que segun el cálculo de los mejore” observadores, morian diez, poco ma$ ó menos, de tres mil inoculado mientras por otra parte dexaban 10% mismos rastros ó deformidades qu6 las naturales ó epidémicas. Estos ac” cidentes desagradables, y aun funes” tos, hacian retraer á muchos, y Y opusieron los mas grandes obsiáci” d ACADEMICAS. 137 los para la propagacion universal de - Semejante remedio, promoviéndose - quellas ruidosas disputas teológicas, - médicas, y aun píficas, que por - €li modo de empreñdérlas y seguirlas, Se habian hecho interminables, acer- Ca del provecho ó daño,, y de la li- -Citud'en'su execucion. Á pesar de - Teflexiones tan fundadas, se ve apo- Yada la inoculacion de la víruela en - Aquel tiempo por el Dr. Párias, en - Mia Disertacion que recitó en la So- - Ciedad,'cuyo argumento fue equili- -brarolas/' viruelas "naturales con -las - Moculadas.. 0000 -Són (de omitir las opiniones acerca del orígen del gérmen viroloso,. co- Mola de que nace con el hombre, y los medios de precaución, que segun Cste supuesto se han inventado, mas -—Quimérica que sólidamente, pues los Judios, Griegos y Romanos no las Conocieron, y apareciendo entre los Árabes, sin poderse fixar la época, 138 MEMORIAS» pasaron á la Europa y América..-* Para evitar. la extension desu con” tagio, se ha creido suficiente. la. se- paracion ó aislamiento, semejante 4 lo que se exefura con las enferme- dades pestilenciales: medio que creyó asequible D. Francisco Gil, en ¿su tratado del método. seguro. para :lí- bertar á los Pueblos de viruelas. Mas si él ha sido feliz en alguna parte» tambien ha. resultado imposible en una execucion universal, y los Au- tores de este método, como dice el Sr. Balmis,.,,conocieron muy. poco:€l ¿corazon humano, pues despreciarol en su cálculo, las luchas del afecto ¿¡Materno:::: el abandono, la desidia ' »Y Poco. interes. con que se miran la »Providencias contra un riesgo, qué Se considera como remoto, y. el cho” que de la ignorancia contra la ¡lus »»¿tracion.* Bn ¡O BA Asi. que todos los remedios imagF nados contra esta plaga, tenian SU E il y ACADEMICAS. 139 inconvenientes, y las viruelas perma- - Necian siempre entre nosotros. Al in- - Mortal Genner. estaba reservada la gloria. de hallar en la Vacuna un Preservativo eficaz, sencillo y sin pe- ligro. Publicada la historia de sus Inoculaciones vacunas en 1798, se Apresuraron otros observadores á mul- tiplicar los experimentos, y corres- Pondiendo favorablemente, no tar- daron en difundirse las luces desde Inglaterra por toda Europa, hasta el término de formarse establecimien- tos, que harán inmortales á- los sá- - Slos Gobiernos que los han promo- Vido y auxiliado, segun los incalcu- lables beneficios que. de ellos ha re- Cibido la humanidad; arrostrando asi - Éstos como los Profesores particula- Tes. que mas se han distinguido en Su promocion, la oposicion que ha- Flan igualmente los inoculadores de 2% Viruela natural, que veian desva- Mecido el tesoro de su lucro, y. los 140 MEMORIAS cavilosos, para quienes no hay cos2 que pueda servirles de centro segu- ' ro á su inquietud, y que unos y otros se sostenian en hipóteses rídiculas, Y hechos supuestos 4 desfigurados, que han sido de un todo aclarados, y qué ía posteridad mirará con aquel des- precio que corresponde á su insub- sistencia, asi como tributará las mas. dignas demostraciones de gratitud 4 los respetables nombres de Gennet, Pearson, Carro, Odier, Pinel, Hus" son, y tantos otros, cuyas incansa” bles tareas han formado la brillante y generosa carrera que constituye € elogio sin límites, á que por muchos títulos se han hecho acreedores. | Pero si las otras Naciones puedel : justamente lisonjearse de estar bax0 de unos Gobiernos tan ilustrados, Y lograr Profesores celosos de la saluó de sus semejantes, lspaña no tiené que envidiarles ni lo uno, ni a otros. Varios de sus sábios Facultas y ACADÉMICAS. 141 tivos, se dedicaron á la publicacion del descubrimiento, como puede ver- Se en las Gacetas de aquella época, Y los Dres. Balmis, Hernandez y Pi- guillen, dieron 4 luz tratados” que han servido no solo á los que se han Cncargado de executar la operacion, Sino de ilustracion y convencimiento ú los padres de familia, para que docilmente se prestasen á4' ella. No fue Sevilla de los últimos Pue- los que han “disfrutado este benefi- Cio. Varios de sus Profesores con una Senerosidad la mas fervorosa , dieron Principio á: hacer vacunaciones en “Or, con aquel discernimiento y pre- Cauciones que requieren la novedad la importancia. Sufrieron disgus- - 10S y contradicciones enormes, pero Walterables en su propósito , el su- “eso afianzó su opinion científica, y 2 honradez de su porte. Asi han “Orrido 17 años, hasta que un influxo tin feliz como el del desengaño, ha 1 42 MEMORIAS colocado con tranquilidad 4 la Va- cuna, en el legítimo trono que tan magestuosa como dominante y ¿jus-- tamente Ocupa en el dia. En- esta atencion está por de mas hablar delas pueriles. reflexiones que se esparcial en cada casa al convidar con un. pre: sente tan lisonjero, todas nacidas de las ideas equivocadas que tenian 1oS- padres, asi de la Vacuna como de las viruelas. Se omiten igualmente las | producciones de los imaginarios po* lytécnicos, que con un tono magis- tral ¿resuelven sobre todo, especial: mente. en. materias de. Medicina. a últimamente, de aquellos Profesores en quienes la rancidez de sus escasos conocimientos, les hace figurarse. orár culos, con un ánimo dispuesto á con” tradecir aquello que ignoran ,-.por. solo la insubsistente tacha de la no ] vedad. ¿ "Nada hay escrito en esta Ciudad | » 3 lo que he podido averiguar (dice. ACADEMICAS. 143 »el A.) acerca de nuestro objeto, mas »que una Memoria del Sr. Dr. Pa- atlas, y el pequeño discurso que in- nserté en el periódico intitulado Cor- »teo de Sevilla. Aquella en 805, y aéste en 807, mientras el principal másilo de los opositores á la propa- »gacion de la Vacuna, eran los ca- »S0S particulares de varios niños que »“reyéndose vacunados, padecieron alas viruelas en 802, y algunos mu- »ieron de ellas. _En efecto, estas vacunaciones se Icieron con impericia, ó mas bien MO debian llamarse tales, pues se “xecutaban aplicando un pegadito con el fluido vacuno sobre varias inci Slones , resultando cierta inflamacion €n el mismo dia, seguida de supu- tación, que fluia abundantemente, y “Uya evaquacion la creian correspon-= €r á la del humor virolento. Qual- Quiera conocerá, que este producto “a una falsa Vacuna, que por lo mis- E he 144 MEMORIAS mo no podia. estimarse como preser-. vativa. Esto aconteció á los hijos del. Sr. D. Lope Olloqui, á.quienes les. sobrevino una erupcion sarnosa , que comunicada á toda la familia, costó. no poco tiempo y diligencia el ha=- berla disipado de un todo, y des-. pues en 802 sufrieron las viruelas. . »T'an infaustos acontecimientos, , (expresa. literalmente el A.) no po=- ,dian menos de arredrar al público, »y la Vacuna no se habria estable=- »cido faltando el zelo, actividad, y- Persuasiva de los Sres. Parias, Ra-' Mos, Bueno y Ximenez, que se de- dicaron á vacunar, y de los demas - individuos de este sábio Cuerpo, co» ¿Mo Sancho Bondía, Santaella, Ro=- a«riguez , Gte. que. convencieron 4 Muchos para que se prestasen á la. Operacion. Pero lo que mas pudo »Concluir científicamente, fue la Me- Moria del primero ya citada, que nse intitula: Reflewiones sobre las cau ACADEMICAS. 145 »Yas que convierten en falsa 0 bas- warda, y en irregular € incompleta á ma verdadera Vacuna , que leyó »n 5 de Diciembre, en la qual acla-, »lÓ de una manera concluyente, la "obscuridad en que estaban envuel- alas. estas causas, que no compre- mendidas, daban margen á increpar á »la saludable Vacuna. Al intento, en- _ nte otros muchos es el pasage si- —»guiente. Las causas que deben pro- lucir la alteracion de la Vacuna, »90n segun mi opinion mucho mas nu- _ »Merosas , que las que refieren los nue han escrito sobre ellas::: Las Teexfones que he hecho sobre mis: »PFopias y agenas observaciones, se vllan dado margen d extender su nú »Mero, y aun 4 dividirlas con cierto wrden y separacion. En efecto, ellas werán relativas al orígen del mate- wal, $ virus vacuno: al medio de. rasladarlo de unos á: otros parages: tiempo que ha discurrido desde la 146 MEMORIAS extraccion: al modo de la operación »para ingerirlo: á la constitucion del. »Sugeto que recibe, con respecto 4 la » debilidad, acrimonía, calentura, 0. - phaber pasado las viruelas. Mas ade. » lante: La ignorancia, el atrevimiento »y la codicia se reunieron d su pros »pio favor, y estos vicios horrendos »¡Jel corazon del hombre inmoral, hu= bieron de asaltar, sin otro dicerniz miento ni compasion, haciendo sufrir yá muchos niños en 802 molestias crueles, 4 la sombra de una confian-. y24 tan arriesgada como funesta cons bra su vida. ¡Tan horrenda es la iden »Zunque fueron no pocos Profesores. » los que se entregaron á vacunar, hu 00 alguno otro sobresaliente por las desgracias, y por la ceguedad con. »que hacía transcender una. materió E - AI A A ACADÉMICAS. 163 ÑO, sino 'aun externo, como puede Verse entre otros en Plenk, en'su To- Xicologia, pero 'una vez que por otra Parte se sostiene su beneficio por '0b= ervacion y experiencia, es necesario determinar los'casós y circunstaticias 1 que pueda ser provechoso; dis- tinguiéndolos de aquellos de un da= ño decidido. 58 2orisino 203 Para disipar el: vicio! veniéreó! en enfermedades y circunstancias Correspondientes, por el subliimado' Corrosivo, le parece al A., adopta do las máximas: dé Médicos muy Prudentes , y agregando su propia Experiencia, el método mas medi= tado ser el de la disolucion' de esta Sal mercurial en agua muy” pura, Staduándola de forma que se pueda Saber con certeza la' dosis acomoda- a 4 los casos particulares, en el dis- Curso «del dia, ó en el de la cura- Clon total. Podrá ser necesaria: la Preparacion por-los purgantes, tanto N 146 - MEMORIAS extraccion: al modo de la operación | para ingerirlo: á la constitucion del »Sugeto que recibe, con respecto d la. debilidad, acrimonta, calentura , 0 »haber pasado las viruelas. Mas ade= y » lante: La ignorancia, el atrevimiento »y la codicia se reunieron d su pro. »pio favor, y estos vicios horrendos »¡lel corazon del hombre inmoral, hu= bieron de asaltar, sin otro dicerni- miento ni compasion, haciendo sufrir y (4 muchos niños en 802 molestias crueles, á la sombra de una confian= za tan arriesgada como funesta con-. ¿ra su vida. ¡Tan horrenda es la ¿dea histórica de la introduccion de la Var cuna en Sevilla, sin comparacion mas »escandalosa que la de Ginebra , por nel número, y por la obstinación). » Aunque fueron no pocos Profesores. Jos que se entregaron á vacunar, hús 60 alguno otro sobresaliente por las desgracias, y por la ceguedad com que hacía transcender una materió ACADÉMICAS. 163 RO, sino 'aun externo, como puede Verse entre otros en Plenk, en'su To- Xicologia, pero una vez que por ótria Parte se sostiene su beneficio por 'o0b= ervacion y experiencia, es' necesario determinar los: casos y circunstaficias Cn que pueda ser provechoso; dis= Unguiéndolos de aquellos de un das ño decidido. 2 06 ¿OMISIno 20s , Para disipar el' vicio venéreó: en las enfermedades ' y circunstancias” Correspondientes, por el subliimado' Corrosivo, le parece al A., adoptaií+ O las máximas: dé ¡Médicos muy Prudentes , y agregando su propia Experiencia, el método mas medi-' tado ser el de la disolucion' de esta Sal mercurial 'en agua muy” pura, Staduándola de forma que se pueda Saber con certeza la' dosis acomoda- a 4 los casos particulares, en el dis- Curso «del dia, ó en el de la cura- Clon total. Podrá ser hecesaria: la Preparacion por los opi tanto 164 MEMORIAS : ' mas útil, y aun precisa que en las. fricciones mercuriales, quanto es fre= quente aunque ligera, cierta irrita- cion en las primeras vias por el sus blimado, que parece ser la causa mas ordinaria de las congestiones gástriz. cas que se advierten, especialmente en la acumulacion hospitalaria de es- tos enfermos. Se usará de los diluen= tes por algunos dias, y «si hay ple-= nitud Óó accidentes inflamatorios, se” evaquará antes lo correspondiente- mente indicado. | Al principio se disolverá en: una azumbre de agua la quarta parte de un: grano. De esta disolucion se irá. tomando en ayunas, y de hora en hora, un vaso todas las mañanas, que qEnRES se graduará hasta que la do- sis:suficiente se, complete, sino ocur” te síntoma particular. Si á pesar de estas precauciones, siente el enfermo punzadas. en el estómago, se agregas rá una mitad de leche. Quando la % : | AA | ACADEMICAS. 165 leritabilidad ó susceptibilidad: parti- Cular es tan extremada, que el .en= érmo no. pueda tomar ni aun la Quarta. parte de grano, no debe in-. Sistirse inconsideradamente, como su= - “ede á manos de los curanderos, des- acreditando un medicamento, cuya Virtud en gran parte pende de la Prudente -administracion. : inguna cautela está de mas. en, toda clase de método mercurial- por lgestion, Asi pues con mayor fun= damento , en el que se maneja una Substancia tan acre como el Subli- Mado corrosivo. Se debe pues adver- tir al enfermo, que evite todo aquello Que pueda. perturbar ó inutilizar la “ccion del medicamento, no usando “e alimentos sólidos, ni bebidas muy Compuestas, antes de estar seguro de Que ha pasado 4 las segundas vias, 1h qualquiera que sea el método de -Warlo,. convendrán los baños templa- -4os durante la curacion, sino todos 166 MEMORIAS los dias, 4 lo menos cada tercero? pero si antes se ha preparado :el en* fermo con ellos, pueden tomarse ca- da quatro dias. Esta práctica es casi semejante, ó por lo menos llevará el mismo objeto que el de vapor de los Siberianos. E, y ¿La bebida ordinaria será una lige+ ra tisaña atemperante, de cebada, avena, Sc. pero en los individuos de un sistema muy irritable, se 'agre- gará la leche. En general, mientras mas abundantemente beba el enfer- mo, mas cierto debe estar de su cu- racion. En los síntomas recientes, sol inútiles las tisanas diaforéticas de la. zarzaparrilla , pero convendrán el los antiguos. Los alimentos serán res- taurantes, como los caldos de vacas perdiz, Sc. El vino, las substancias Erasas, acres, y alimentos muy con” dimentados, deben prohibirse á- 105 sugetos fuertes, pero no se usará de tanto rigor .con-los «débiles y caco” y ñ P + $ ACADEMICAS. .- ¿167 -Quimos,. pues á- éstos el, buen vino A€s hará .mas tolerable la curacion, Vamente mediando ocho; dias de des- Lanso, -.: e ÉS ¿Los casos en que su 11so está con- «Taindicado son muy. fregiientes, se- Sun la edad, el sexó, enfermedades - 'OPuestas, y otras circunsiancias- que Scurren á Jos. pacientes; y.asi noes Iecesario este remedio en la sifilis ] A 7 E 168 - MEMORIAS | local, no porque sea contíario, sino porque con los tópicos, la panacea mercurial y otros auxilios mas be- nignos, puede conseguirse la sanidad: 2 En las embarazadas es muy visl-. ble la contraindicacion, pues aun” que con freqiencia se administral las fricciones mercuriales,' panacea mercurio dulce 8zc. tambien á pesaf de qualquiera precaución, ocurre: numerosos abortos, y asi con much0 “mas motivo deben esperarse síntomas. muy funestos por el uso del Subli-- mado, eS LT ; "Es práctica antigua é ingeniosa hacer pasar á los niños de pecho la virtud medicamentosa, envuelta en. la leche de su madre ó nodriza, por la digestion “dé ésta, pero aunque el infante participe del vicio venéreo, 10 debe imitarse este procedimiento coM el Sublimado, pues se ha observadO “que el pequeñuelo sufria dolores muY vivos en €l estómago é intestinos, Y ACADÉMICAS. 169 diarreas tan crueles, que les ha cos- fado la vida. | Los afligidos de síntomas venéreos €n las partes genitales, como úlce- Tas, gonorreas, bubones y' otros, es- Tan expuestos á la gangrena de aque- llas partes, en conseqúericia de las - Calentúras agudas. Esta: fatal termi- Nacion, no puede precaverse por la disolución 'mercurial de* que “vamos hablando, ni por los medios antive- Méreos conocidos, y asi la atencion debe dirigirse á la limpieza: de las Partes, y curacion de la calentura Por los tónicos aplicados interior y -FXteriormente. -¡Las'hemorragias que se presentan durante: el plan mercurial, ó depen- den de éste, ó son síntomas de en- I'rmedades que se complican con el Virus sifilítico. Las primeras son muy ACtivas, y un efecto del mercurio Sobre el sistema circulatorio, cuya dCción se aumenta quando se obset-= " ES e 170 MEMORIAS + van éstas por .harices, pulmones- 4 otro órgano, En estos casos,está con; traindicado dicho. método, y:.no debe volverse 4.él hasta disminuir la:plés tora por, los baños, sangrias Kc. Los fluxos de sangre. atónicos,. que tam: ms bien se observan en la curacion, soft sintomáticos, y. por lo regular traen su orígen de la. complicacion cone) á a. escorbuto, Como, este. vicio se asocia tan freqiientemente. con el yenéreo, principalmente en los hospitales Y navios, la disolucion del Sublimado atraerá malísimos. resultados, siendo por, esto . indispensable atender; cof ' mas urgencia á éste .para. recurril despues 4. la. curacion. antivenérea. Pa _. Regularmente es ineficaz el Spblir ' mado para la ceguera y ronquerá pues segun los prácticos mas instrmis dosen la materia, entre los quales des be colocarse Wanswieten, necesitaM el cauterio, y otros auxilios, | _Es necesaria mucha precauciol ACADEMICAS. 171 para usar del Sublimado en'la apo- O a A EE EZ E o e 3 ES a ti E TA E Plegía, acaso única de las 'afecciones que esté «sujeta á este recelo, porque el influxo del mercurio se extiendé Muy pronto-.por el sistema cireula- torio, .Qualquiera que. sea propenso e las congestiones del celebro, se:ex- Pondrá á un insulto. apopléctico, 'cu- Yas consegiiencias. son tan notorias Como. funestas, + Quando la acrimonía venérea está ligada con el vicio escrufuloso, cosa Que no dexa de freqiientarse, no.cor- Iesponde favorablemente el Sublima- 9, y. acaso aprovecharán la pana- Cea, el ruibarbo, 6 el mercurio dulce, £on la escamonea ó xalapa. . Debe estimarse prohibido en -1os débiles de pecho, y propensos á toses Pertinacesy contínuas. En los de un SiStema nervioso muy irritable, y en AQuellos que sean propensos á hemor- Tagias, en'lo: qual son idénticas las Máximas de Wanswietens : > 172 MEMORIAS El Sublimado aumenta la as la tos y la opresion de pecho, el marasmo, calenturas lentas y tisis inminente, que suelen sobrevenir pof último término del mal.venéreo, aun en sugetos que antes gozában una salud robusta. Estos inconvenientes podrán evitarse substituyendo el mers Curio dulce, panacea dc. En la tisis complicada con el vi rus, es mas desgraciado el suceso que en el caso anterior, porque el mercurio generalmente es dañoso el los ofendidos del pulmon, y asi con la mayor delicadeza, á lo mas qué puede transcenderse es á la pomada £ | ¡ mercurial en fricciones, Ó interior- mente á la panacea, pero siempre | en términos que no haya ocasion de arrepentirse. Acaso por estos medios, quando no aparezcan mas que algu” nos ligeros síntomas de tisis, se con seguirá la curacion sin maltratar mu cho la constitucion del enfermo, aun” > A á . ACADEMICAS. 173 Que por lo comun los Profesores su- fren el disgusto de ver que se gra- duan la opresion y demas síntomas, €xtenuándose hasta incurrir en el ma- Yasmo y la muerte. - No hay esperanza de curacion por Mingun auxilio, en el tumor huesoso €xterno ó internó, con corrupcion de la médula: la carie del “cráneo: LA - Wibérculos ó apostemas de lós pul- Mónes: cáncer del útero, y postillas Standes- corrosivas en los testículos, ? en sus glándulas. Los últimos periodos de este Dis- ESO» contienen la comparacion de ls enfermedades venéreas, y dispo- Siciones particulares de los “Enfermos, €n que ha: manifestado el A. está Contraindicado el Sublimado corfo- SIVO, con las restantes que“pór con- Seqiiencia quedarán sujetas 4'su ac= Cion, baxo las reglas y precauciones Fferidas, que ha sido el objeto qué $ propuso desempeñar. 174 EA MEMORIAS. 3 o BR lead ala S JUE v ES 10, DE LA. .EDUCACION: VICIOSA, - física. y moral en la niñez, consider rada omo una de las principales -. causas de-la anticipacion de las: =wejez, y de la muertes 000: DISERTACION -MEDICA. - 3 ¿A “4 , ER. y marsiindos”. OZ 103 EL Lic. D. JOSÉ, CANSINO, SOCIO | médico de Número, Canciller y: segundo Secretario. -... 0% —í “QUEMA )- ODS9H di 000 cos se hallará una materia ma$ extensa y profunda que la que tient. por objeto esta Memoria. El homsz bre considerado generalmente con tas luces de la Filosofía : él tambiéd el SAA A A AE paa ACADÉMICAS. 175 baxo el aspecto de su vida física, sanz Ó enferma; últimamente la moral fi- losófica ilustrada y circunscripta por las máximas santas de la Religion: Católica, le exámina con arreglo 4 Sus obligaciones hácia Dios, hácia St” mismo, y hácia los demas hom- Jres. Reflexiones preliminares, que deben conducir al sábio que se pro- Ponga determinar el influxo de la educacion física y moral, pues una Y otra por agentes distintos obran Sobre la vida, produciendo alteracio- Res diversas, segun las várias dispo- Siciones adquiridas de los padres, ó Stampadas por el clima, y Otras cau- Sas bien conocidas de los que respe= tuosa: y atentamente han recorrido £l erande libro de la naturaleza. El Nósofo se empeña contemplando á 2 humana, en penetrar la oculta é tima union del alma y cuerpo; dos SUbstancias que siendo tan diferentes, %ran mutuamente entre sí. Los Griez 176 MEMORIAS gos; los Latinos ¡y Modernos inven=" taron sistemas ingeniosos, no solo in=" suficientes para explicar esta admíi-. rable alianza, sino opuestos á las má-=' ximas católicas , ciertas por la Fe, y por la concordancia con las condi- ciones del compuesto. Principalmente de los: últimos, Cartesio, Gasendo, Leibnicio y Newton, prestan testi-. monios «evidentes del errado juicio con: que intentaron aclarar tan ab= soluto secreto. Las nociones metafí-- sicas y, 'animásticas, fundadas en sus hipóteses físicas, no pudieron me- nos de levantar un edificio ruinoso, por. la falta de cimientos sólidos, Y por el debil y aun contradictorio ens lace de materiales elegidos sin un profundo exámen y discernimiento. La armonía prestabilita, acertada” mente combatida por el Padre Lamí, Pedro Baile, Jorge Sthal, y el parn dre Tournemine, á quienes siguió col su grande y. crítica lectura el sás ACADEMICAS. 177 bio. Piquer en varios de sús aprecias les escritos, es sin duda no «solo OPuesta 4 la Religion, si no aun £ d recta razon. El Médico encargado En la conservacion de la salud y de: A Vida, ya que: no le sea asequible icanzar esencialmente la causa ó. Principio de ésta, nota sus efectos, Y las leyes inviolables con que la nas" Wraleza la sostiene, bien en el estado Sano, :ó bienen el enfermo. Cuida de -Sguirlas en el exterminio de las can- Sas que conspiran á la destruccion, é ¿Mita los esfuerzos naturales, auxi- “do. con aquellos medios que este “Onocimiento sancionado por la expe= “lencia, ha declarado mas seguros y Caces. Por una nueva obligacion que ha impuesto, está constituido en la - icesidad de observar al hombre des= € los primeros momentos de su con- "SPcion , y si entonces obra discur= “ndo. solamente, luego que su ob- 40 se halla en comunicacion y cons ] y 178 “MEMORIAS'/ traste con los demas séres del universo) se reduce á un artífice verdaderamen-. te sensual, segun la exácta expresion de muchos maestros del Arte de cur. rar. Ultimamente las máximas: que: enseñan al hombre á exercitar todas las operaciones libres segun la recta. razon, de modo que sean agradables. delante de Dios y:de los hombres, cómo define Piquer, las separa el FF. lósofo ¿formando aquel cuerpo de ta provechosa doctrina, conocido 'col las voces de Etica; ó Filosofía moral. Por esta ilacion tan: precisamente concebida, se advierte quanta sel la multiplicacion y eficacia de 145 causas que pudiendo obrar sobre 1 * economía animal, alteren al hombr* -abreviando el número de sus dia5% " que en otro sentido deberian 'ser ma% prolongados , y en que el desarre” glo va insensiblemente disminuyend' K la' energía vital, en razon de la vé locidad «y del poder con que :obráll ES ni DEA DAS AS dr A | ACADEMICAS. 179 aquellas, induciendo una disipacion e las substancias en que se sostiene la correspondencia de la espiritual, y. le la corpórea organizada. Se descu- Te pues el objeto general de este Dis- Curso, y las ideas particulares sobre Que estriba su exámen y asercion, si lén en esto mismo se limita á las pri- Meras épocas de la vida humana, en Que la educacion física tiene el pri- Mer lugar, y la moral se circuns= Cribe en el término que le prefixa la Infancia del dicernimiento, si es per= Mitido expresarse de este modo. - El momento en que se completa el hacimiento del hombre, es el prin- Ciplo de la sujecion al influxo total de 45 Causas físicas, y «por consiguiente “e la educacion relativa á ellas, en tazon de la-comunicacion con todas AS cosas que constituyen la gran na- turaleza, principalmente el ayre, y “Quel espíritu etéreo que Tímeo y tros Filósofos Guiegos lemaron alma ad "A 180 MEMORIAS del mundo. El instante en que apa= recen las primeras vislumbres del dis- cernimiento, fixa la época primitiva de los alcances de la moral. Si aquel - €s bastantemente conocido, no suce- de igualmente con éste, segun lag opiniones diversas acerca del exer- cicio, y de la perfeccion de la ra- zon. No obstante , parece probable, que quando se advierte la percepcion por los efectos que causa la presencia de los objetos, y la comprehension de las cosas y de las acciones, por las voces representativas de ellas "mismas, el niño exercita su potencia intelec- tual, hasta aquel punto que corres- ponde á su idoncidad particular. Mas prescindiendo de esta qiiestion, sé tendrá por un supuesto el uso de la razon, para deducir las consegiien cias correspondientes 4 nuestro 1M=- tento, en aquel lugar que le prefixa el buen órden. ignorándose la causa en que con ACADFEMICAS. 1381 siste esencialmente la vida animal, es Menester conformarse con aquella ex- Plicacion aunque extrínseca, que dé Una idea lo menos inexácta posible. Iseustará ciertamente en el dia que Se. recuerde la antigua opinion: del cálido innato, y húmedo radical. Aun- que parezcan ahora ridículas estas Voces, no lo son quando expresan lo Que se desea, y en términos que has-' 1 ahora no se ha adelantado mas COn otros discursos «no poco exten= SOS, pero que tampoco 'pasan la lí Neta de hipotéticos. Tenemos por otra: Parte suficiente con aquellas' para Ruéstro intento, y veremos acomo- arse con los sucesos de la mala edu- “acion física por la'disipacion y al- teracion de una y otra substancia. “an en buen hora agradables 4 mu- Chos las ideas de Bichat, sobre la a y. la muerte, en nada se opo- nen 4 que sigamos el rumbo que nos “Mos propuesto. Compárese el uso. 182 MEMORIAS -. | arreglado de las: seis cosas no nati=, rales con el opuesto, que debe estis. marse como causa general de la an= -ticipacion de la vejez, y de la muer= te. Notodo está comprehendido baxo: un aspecto físico, pues lo respectivo á las: pasiones pertenece á lo moral. Segun corresponde á una Memoria, sio puede tratarse tan individual y profundamente el punto que com” prehende, pero siguiendo un órden en las suposiciones , remitimos al Lector á las muchas obras escritas. con dicernimiento é instruecion so“. bre la materia. .o. - 10 Como quiera que el objeto que. no3- ocupa contiene en razon de sus cau” sas como dos partes diferentes, pero que enlazadas forman la materia del | Discurso, es necesario determinar el. legítimo significado de las voces críans Za, y educacion. Aquella se fixa en. la extension de. la sanidad, robustez. y. acrecentamiento ;. y ésta en el. ar á e ACADEMICAS. 1853 -.Feglo de la razon, y por consiguien= te de las pasiones. Una y otra cosa axo el aspecto que nos corresponde, Pertenece á la Higiene, mientras la gunda, sino fuese asi, quedaria con” Signada á la Filosofía, y de ella á la Lógica, Metafísica, Animástica y Eti- “a, en'un sentido rigoroso. Desde €l primer momento hasta el último de la vida humana, es preciso supo- Ner una fuerza que resiste á el im- Pulso de todos los séres físicos que Conspiran á la destruccion de la eco- Romía animal. Ésta residirá en algu- Ra ó várias substancias, que combi- ñadas obren con sujecion á ciertas le- Yes, muy diferentes de aquellas baxo dS quales se hallan determinadas to- AS las alteraciones, descomposicio- Res y reproducciones generalmente físicas. Luego hay que distinguir el Principio ó causa de la vida, de los -Fléctos $ exercicio de ésta. Ella pues, 29 puede definirse con una exáctitud ' 184 MEMORIAS . lógica, y asi solo se: propone en abs* ' tracto, supuesto que está constituida en cierta especie de cosas que qual- quiera facilmente conoce, pero qué - ninguno expondrá con claridad. CoM todo, tampoco deben admitirse aqué-. llas exposiciones que sean meno comprehensivas de todas las condí- ciones mas principales, ó que conr tengan el vicio lógico de probar 10 mismo por lo mismo. De tal defectó participa la de Bichat en sus investiga” ciones sobre la vida y la muerte, qué. dice ser el conjunto de las funciones. que resisten d ésta, pues es respon" der con aquello que se pregunta. Pir quer, mas feliz en la aplicacion de los preceptos filosóficos, ha sido tam”. bien mas exácto discurriendo, que 14: vida humana es aquel estado del how. bre, en el qual se mueve por unb fuerza interior, no con un movimiel” to qualquiera, sino con aquel espe. cial y determinado que no se : ACADEMICAS. 185 lla sino en el animal viviente. Sentados estos antecedentes, no Puede convenir para explicar el prin- Cipio vital, ninguno de los sistemas, inventados desde la mas remota an- tistiedad, ni aun son conformes á los €íectos de la vida misma. Asi Gor- - Yer, sectario acérrimo del mecanismo, tsengañado de la insuficiencia de Éste, se vió obligado á publicar su iseurso de las acciones particulares “e los vivientes. El citado Bichat, Que hizo aplicaciones prolixas é in- Seniosas de trabajos agenos y propios “Cerca de la organizacion del cuerpo- del hombre, y de las acciones que Creyó corresponder á ella, escribió Con una delicadeza encantadora, pe- TO por una parte no satisface el ob- JCtO, y por otra tampoco dexa de ICurrir en defectos filosóficos. La di- Vision de la vida en animal y orgá- Mica: las diferencias con respecto á AS formas exteriores de los respecti= 186 MEMORIAS - vos Órganos; y la que constituye co* mo mas esencial en la simetría de los órganos en la una, y la irregu- Jaridad en la otra, estan en este caso, - «quedando intacta la materia con res- pecto al principio esencial de la vida, “y confundiéndose la causa con el efec- to. Debe pues calificarse de arbitra” ria esta doctrina, «ademas de que tampoco abraza los innumerables fe- nómenos de la vida que no pueden sujetarse á las conseqiiencias deduci- das de la organizacion. Si Boerhaave quiso que la vida consistiese en el exercicio de las funciones, habló igualmente con limitacion al efecto, sin acercarse á la naturaleza de su causa. Todas estas máximas no al- canzan á explicar el influxo de 12 educacion física y moral en la niñez para anticipar la vejez, y abreviaf el término de la vida. Es necesarió pues conocer su: principio, su natu” raleza y sus- leyes, que comparadas l Ey y AGCADEMICAS. 187 Con el desórden del régimen, objeto € esta censura, resulte la distancia, Y se calcule el efecto comprobado Por la experiencia. Desde la primera generacion hu- Mana, ha recibido el hombre alguna “Osa que siendo esencial á la vida, ó Sea la vida misma, se ha hecho trans- Misible de una en otrade las gene- Taciones sucesivas: Tal es el princi- Pio de que debemos hacernos cargo, Y no es otro, habiendo exáminado ds reflexiones de los Filósofos y Méz 1cos mas respetables, que el enuncia- 0 cálido innato, y húmedo' radical, 2 esta combinacion y virtud con- siste la fuerza conservadora del esta- O vivo, y en la templanza y equi- librio de las partes, principios cons- Utuyentes, y acomodada organiza- CiOn, estriba la salud, que es el me- JO y mas perfecto estado de la vida, .SOmo define Piquer. Los que han querido combatir este 188 MEMORIAS principio, se fundan ó en la negati va de algunos Fisiólogos, ó en la con: fusion con que hablan otros de él, 0 últimamente en el silencio en que 10 - sepultan los mas modernos sistemáti- cos, principalmente mecánicos. En efecto, Pedro Garcia dice que es finr gido por los Medicos, y omitiendo otros varios, Montano quiere mani- festar ingenuidad , declarando qué aunque ya era anciano, no habia aun comprehendido su naturaleza. Galeno está perplexo en su descripcion conr fundiendo al parecer, en el libro 5» de los medicamentos simples, á el cár lido innato con el espíritu. En el que escribió contra Licio, cree nacer de la genitura, y de la sangre menstrua En los del uso de las partes, y. de las máximas de Hipócrates y Platol» lo coloca en las partes similares; Y últimamente, en el primero á Glaur con, le llama cálido innato no un2 gualidad solamente, sino el sugeto Y AS: 189 la qualidad juntamente, baxo el nom- Bre de substancia, y asi unas veces O expresa por el substantivo, y Otras Por el adjetivo. Si se consultan los dep Autores lanto antiguos como modernos, se ha- lará mayor variacion. Hipócrates en €l libro de Carnibus lo califica de in- Mortal. Platon en su Timeo.lo cón- Sideró como de fuego, Ú como quié. Te Galeno, fuego concentrado. Aris- tóteles, que el “calor en que consiste la vida de los animales, y que pe- teciendo muere igualmente toda ac- Cion de ellos, ni es fuego, ni de éste tiene su orígen, sino que se contiene €n el espíritu despr endido del Cielo, Y corresponde proporcionalmente al 8lemento de las Estrellas. Alberto agno, que:es una substancia que se halla en los cuerpos animales, la qual €s el cálido nativo. Fernelio en la Fi- Mologia, y libro de las Causas ocultas “e las cosas, sostiene Con energía 190 MEMORIAS sl que es de orígen celeste. * Dandino, que no es del todo elemental, ni so- lamente celeste, pero sí superior, y mucho mas noble que el fuego. Avert- yoes, que es mixto de uno y otro, conviniendo en esto Aristóteles, quan-. do aseguró que el hombre era engen- drado del Sol y del hombre; 387 Entre los modernos, ademas de Harveo, Berger tratando de la natu- raleza humana: Hoffman en la Filo- sofía del hombre; Verheyen en el su» plemento Anatómico, y Boerhaave en sus Preelecciones académicas, de- fienden, que el calor animal procede de la sangre que fluye por todo el cuerpo, y Tozzi siguiendo esta doc” trina, afirma que no hay otro calof en los animales que el que nace del movimiento del corazon y de las ar- térias; porque la anatomía ha demos": trado que el Embrion en. los primer TOS momentos, contiene como un2 vexigúela llena de un licor roxo Y. á ACADEMICAS. 101 brillante, que se extiende por tubos Pequeñísimos á todo el cuerpo, en Cuya fuerza empiezan las partes 4 Vivir y obrar: y que en tanto se man= tiene la vida, en quanto se difunde En las mismas partes, siendo mas vi- Vífica por igual razon en la primera €dad, en que su virtud está mas con= “entrada. Tales son las expresiones con Que se manifiesta su sentir, en la expo-= Sicion 4 la sentencia 14 del libro priw Mero de los aforismos de Hipócrates. En tan grande discordancia es de Ooservar cierta conformidad ; pues unque varien las voces y atribucio-= Bes, siempre se descubre cierto con= nocimiento acerca de un principio. Que es fuente de la vida. Los erro- 76 en tomar la causa por el efecto, A qualidad por el sugeto, y el in- “medio por el orígen, no desvane- “en la substancia, la virtud y sus leves, Aun los mismos Químicos, cu-= 795 adelantamientos en nuestros días a k ' Y 192 MEMORIAS" > nadie puede dudar hasta un cierto! punto, sí bien son insuficientes para, explicar la naturaleza del cálido ani-" mal primitivo, y ademas lo equivo= Can con el principio Ígneo , ó caló= rico, saben distinguir éste en los doS' estados de combinacion y libertad» Bichat, cuya idea, aunque por dife=" rentes principios acerca de la vida y de: la muerte, parece ser la misma que se propuso Aristóteles en un tratado. con igual título, se vió cercado como" Gorter, de la insuficiencia de los: me- ros conocimientos de las ciencias na” turales, y destinó un artículo para exponer la diferencia entre las fuer” zas vitales, y las leyes físicas. El Na-- turalista Cuvier, que ha publicado! poco hace, su sistema del reyno anto mal fundado en la organizacion: que al texido en forma de red, y tres. elementos químicos que estimó esen ciales'á todos los cuerpos vivos, agré” ga otro compuesto de diversas 107 Sist | Sy) ACADEMICAS. 103 Mas de mallas, uniéndose estos ele= mentos en distintas, combinaciones: que determina tres especies de mate- tlales orgánicos, ó formas de texido, Como son la celulosidad, la fibra Muscular, y la materia medular, afir- Ma que si ésta no ha podido redu- Cirse 4 sus molecúlas orgánicas, y no SS susceptible de movimiento, reside Ch ella el admirable poder de trans- Mitir Jas impresiones al centro, y de Comunicar á los músculos las órde- Mes de la voluntad. En la fibra car- Uda, Ó muscular, pone por carac- tr distintivo en el estado de vida, y algun tiempo despues de la muer- > la contractilidad, si la toca, 6 9Ca contra ella un cuerpo extraño, , “Xperimenta por medio del nérvio * accion de la voluntad; y omitien- + pues lo restante de su ingenioso pl Ema, concluye con que, una sim- y Estructura por ingeniosa que se “PORga, no basta para quese veris h | o ad sm, 194 MEMORIAS», ¡ fiquen los movimientos-diversos qué. constituyen la vida, y que, por con* siguiente hay fuerzas, que produce” ó propenden á producir estos movi". rnientos: tan diversos en el cuerp0. animado. Si reflexiona .sobre la ac* tividad del calórico, y. fluido eléc”. trico: si congetura que el nérvio pue”. de obrar en las fibras por el inter medio de un fluido de la misma-es- pecie, en el caso de no ser uno Y otro de los mencionados, termina 117. deciso acogiéndose 4 la generalidad. del fluido nervioso. Si. .en él reside. la vitalidad segun las ideas prelimi”” nares de este sábio indagador de 1%. naturaleza animal, mal podrá.acomo* darse con estas ideas el centro de 1 vitalidad en que se han concertadó quantos Filósofos y Médicos le hal precedido. Venimos pues á: parar l aquella armonía conservadora, qué .como un círculo proclamó Hipócrt% tes en -las palabras. de. ser-la natulé” ACADEMICAS. 195 Teza del hombre un conjunto, una —Conspiracion y un consentimiento ge- Meral de todas las cosas que le com- Ponen. Al intento: las magestuosas pa- labras, y concluyentes cláusulas del libro de'la naturaleza del niño. Ce- terum: caro augescens 0 spiritú artia Culatur, et. abit-in' hac unumquodque Smile ad simile; densum ad densun, Yarum ad rarum, humidum ad humin um, et unumquodque: in propiam're- Elonem abit, justa 'cognationem.' ad 4d a quo genitum est: et quecimgue densis genita sunt, densa sunt; et Juecumque ab humidis humida: erre “qua justa eandem'rationem funt in Meremento, | S9En Aunque ocurre 4 la irritacion co- Mo causa de todos los movimientos 9. acciones; ademas de una impro- Piedad tan inexácta, descubre en sus Mismos periodos cierto agente parti- Alar, cuyo poder y leyes no estan “alcance del calórico, ni de la elec- p A 196 - MEMORIAS: tricidad, cuyas naturalezas' física, Y químicamente consideradas, se hal penetrado mas allá de lo que podia esperarse antes de los últimos y exáce tos conocimientos, sin duda mas ell concreto numerosos y profundos, que los de los Filósofos de la antiz gua é ilustrada Grecia. Débese pues concluir que exíste este principio pat” ticular, que por razon de su orígel naturaleza y transmision, con pro” piedad se ha llamado cálido innato :Ó6 calor nativo. | a Esta discusion, aunque no tan ex” tensa como si se tratase de intentó su objeto, se criticaría de importun hace medio siglo, pero ha sido 10” excusable quando el olvido, y au% «menosprecio de las doctrinas de 10% sábios Griegos, «Latinos, y. poster0? res Filósofos y Médicos de: sólido di8 cernimiento, han hecho desaparect* losfundamentos:de la física del hom bre, establecida no 'sobre: sistemas af 3 : ACADEMICAS. 197 Hitrarios, sino. sobre una observacio | Y experiencia sólidas. A «Estando todo bien ordenado: al sa- lir de las manos del Autor de:la.na- “turaleza, degenera entre-las del hom- te, como decia un Filósofo. -Debe- «Mos, pues sospechar, que desde que Nace empieza á sufrir aquellas: :alte- “Taciones hijas de-una crianza tan:ca- -Prichosa y violenta, como contraria «4 los derechos dela naturaleza. Aun- Que la madre no :haya, padecido ac- “dente . alguno, durante la preñez, Verificándose el parto sin impruden- -Cla, y la generacion se suponga: tan Ana y. robusta , que el infante. par- Úcipe .. de condiciones igualmente *Preciables, entra despues la. crianza, “Y la qual se comprende la lactacion; la infuencia del. ayre: las lavaciones Ya el aseo y fortaleza: el vestido; 3. Wanquilidad y sueño. Mas adelante “* Variacion del alimento: el exercicio *Muetenido, y. la vigilancia contra y 198 MEMORIAS j los' accidentes mas ó menos funestos Estas son las cosas mas principales -annque podian agregarse Otras, per que no ocupan un lugar tan señala” do é indispensable, respecto de lA -primera niñez ó infancia. 8 En todos tiempos se ha declamadO contra la inhúumanidad de despren” derse las madres de la obligacion qué les impone la naturaleza en la primé” ra nutricion de sus hijos. Desórdel introducido por el luxo, la comiodí- dad, y otras” miras detestadas por los' santos fines del Matrimonio. YY lósofos, Médicos, Moralistas y PO y, ticos se han empeñado en demostsás. los incalculables perjuicios. que 4 -sultan á ellas, á sus tiernos frutos» . -4 la Sociedad, de semejante condu”” -ta. Entre otros bastará leer el opús" «culo del Dr. Bonells, que ha desen” peñado este punto conforme su P”. «fesion. No: se 'habla de las que po ¿una imposibilidad: física -se yen pié 30 ACADEMICAS. 199: Cisadas, acaso con no poco sentimien- 10, 4 transmitir su obligacion 4 una- Mercenaría. ¿Qué idea podrá formar- 5, tanto física como moral, de una “lianza cuyo alimento habrá.de par+ trse con el que tiene el primer de: “echo, y que el. cariño.no es otra Sosa que el estímulo del interes por indigencia ó por ambicion? Este artí- Culo solamente, ocuparia muchas pá- sias si se razonase de intento. Pero “€ debe concluir, que los vicios de Sta crianza caminan mas allá de los Alcances de. la comprehension huma= Le y tal insinuacion, apoyada en 9 escritos de. los Sábios que han Hiecedido,,. será suficiente para, la “Plicacion. que debe hacerse al objeto ll qiestion. Por, fortuna, ó el escar- > lénto, ó-la escasez de los medios, no disminuido las crianzas merce- las, y las buenas madres van apa= iendo numerosamente en el teatro 4. vida humana. 200 MEMORIAS y ¿Sin la influencia del ayte no hay vida. Sea qual fuere ésta, bien “col arreglo 4 los conocimientos de la Ft sica en todos tiempos, ó bien con” siguiente á los últimos descubrimien- tós que ha hecho la Química sobre la naturaleza y principios de la enot- me: masa fluida que rodea el Globo terrestre, y “se “introduce 'en' todas las operaciones que se executan en éste, es lo cierto que desde el nacimiento del hombre se: hace lA dilatacion: delos pulmones, entral” do el ayre á exercer un imperió exclusivo, al misnio tiempo que 10%. deando al infante, se mezcla con SU. alimento, y penetra el cuerpo por todo su ámbito. Su renovacion es tal. necesaria , que de lo contrario obf% dañando' tanto negativa como. pos tivamente. En el primer Caso pol Ja accion de las substancias perjudició les que se le mezclan de las exhal ciones, y el segundo por “estar des” ] ACADEMICAS. 201 Pojado de aquello con que contribu= ye para mantener la vida. Se infiere Pues; que la falta de circulacion en Aposentos estrechos, .ó cerrados de Contínuo: el tapar el rostro á los ni= ños quando duermen, ó todo él:con las cubiertas que llaman mosquiteros: acostarse con las madres, nodrizas criadas, cubriéndolos casi de um todo mas: arriba de la“boca y nari- Ces, debe: calificarse de dañoso. . - Elimitarsin discernimiento. á otras aciones y Pueblos, es un manantial € perjuicios no comunmente adver< idos. Es cierto que las operaciones Sencillas:en el número y modo con que a naturaleza las executa en los brutos, Y aun en los hombres en su estado de Simplicidad, no requieretantas re- 8las ni artificio. Mas como la: vida MWmana en Sociedad ha traido'tantas, Y tan considerables indigencias, que “ha reducido 4 un” arte el modo - le: existir, es necesario otro para la 202. MEMORIAS ' crianza. El aseo esvindispensable para” la separacion de la: materia glutino-" sa que cubre la piel, como resto del: fluido que bañaba el feto.en' el seno” materno, y ponerle la primera ves- tidura, habilitando el sistema trans- piratorio, Debe pues seguirse la prác- tica. que provechosamente»se ha te- nido.en cada parte del: mundo: civi* lizado, sin traspasar: los: límites. de: ella, para executar lo que:en- otras se:hace , sea qual fuere la: razon del clima y temple: atmosférico , bien sé” considere el líquido: de la limpieza, Ó bien: la temperatura: de éste. La idea verdaderamente sistemática de la ro* bustez, y endurecimiento de los miem: bros: por el frio actual y repentinos es. equivocada queriendo - aplicarla con-generalidad, y la razon desu poderse desvaneceria, si fuese posi- ble, hecha la lavacion primera en frio, trasplantar al niño á un clim2 mas cálido de. aquel «en: que hablé ACADEMICAS. 203> hacido, y allí completase su. crianza», Y educacion, baxo qualquiera. régi-.: men que se estimase el mas acerta-, do, pues la accion momentánea del. frio no puede ser duradera para:sos=; tener su poder. en toda la vida. Las preocupaciones en quanto al. Vestido son tan envejecidas, que ni: a reflexion menos ayudada de cono-: Cimientos científicos, pero suficientes Para advertir el error; ni las excla-, Maciones de los: sábios han: podido: lesterrar abusos de- tanta gravedad, aun considerando la ternura del cuer-. Po del niño, la obra del acrecenta- Miento, la delicadeza de los vasos de, Su organizacion, y la debil consisten- Cla. de sus humores. Las mantillas,. €nvolturas y faxas, son otros tantos Obstáculos que se: oponen .al «saluda», le «intento de la naturaleza, Suje, tando á un capricho la formacion de, 0s miembros, y el contorno del cuer=, PO con. la mas imprudente compres; lo 204 MEMORIAS ' sion. Las mantillas á veces son taf' multiplicadas, que exceden del abrigo prudente, y la ligadura en algunos Pueblos se extiende hasta los pies, | acomodando al infante á la figura de una mómia de Egipto. El desaho- go de que tanto necesita la natuta- leza, lo indica ésta en el júbilo que manifiesta el infante quando lo des- nudan para limpiarle y mudarle de vestidura. El calor se aumenta con las mantillas duplicadas 6 triplicadas, sin atencion á la alteracion que debe sufrir por la variacion del medio en que nuevamente vive; y los dolores de vientre que explica con el llanto mas lastimero, suelen nacer de la'ir- ritación producida por la vestidura. La anticipacion del que llaman de corto, no es mas meditada, y aun que parezca tiempo oportuno para : vestirlos de este modo, se ha queri- do adoptar la desnudez de las pier- nas, imitando á otras Provincias Y: ACADEMICAS. 905 Naciones, no obstante que por la mis ma razon de nuestro temple' atimos- férico, es contra unos buenos princi- pios ésta práctica, á la qual” acaso Podrá atribuirse la. multiplicación de los catarros , y especialmente de las toses convulsivas, en que en nuestros dias» vemos degenerar aquellos. El Corsé, invento de una miserable y" atrevida presuncion, declara la guer= Ya á la formacion libre del:contorno Matural, vicia las entrañas del pecho* Y vientre, resiste la: total ' y «progre=" Siva “nutricion, “y “acarrea otros per= Juicios, contra los quales en vanotra= ajan la persuación: moral: y: física, para: que la “versatilidad y falta” de Teflexion de las madres que compri- men sus hijos, desísta de una crueldad asi calificada: por la meditacion 'mas Prudente y -sábia.: ¡Agréguese siquiera” d indicacion de que cubrir la cabeza' el niño mas:que con un gorro li ECO ¿y claro, para que el b5iaid pueda 206 MEMORIAS LE obrar libremente sobre el cráneo, co=' mo dice Buchan, es impedir el en- durecimiento de esta bóveda huesosas: y. otros! efectos necesarios que resul= tan en las partes contenidas en ella, En esta época el niño.se dispone á moverse por sí mismo, y entra el desatinado intento de querer que lo, execute ,- erigido. sobre sus débiles: piernas:, y lo sostienen con andade- ras de:que está suspenso , viciando, su conformacion- principalmente. en: el sistema fundamental, ú osatura de pecho, espalda y hombros. Las pier-. nas se tuercen por su «blandura, y este desgraciado y tierno pimpollo de la propagación de la especie huma- na, adquiere un, defecto, que si no atenta contra su vida, lleva por toda: ella un testimonio del aturdimiento; con que fue físicamente educado. Es un espectáculo no solo lastimoso, :si- no horrible, un niño que colgado de las andaderas, conducido con vacila: ACADEMICAS. 907 cion + apoyado sobre la 'extremi- dad de los dedos de los pies, y mo- Viéndose maquinalmente de una “en otra direccion solamente por su - gravedad, con la cabeza inclinada hácia adelante, abultado el rostro, y “aun con los ojos cerrados, representa el cadáver de un facineroso, que pen- de del lazo que le quitó justamente la vida en el cadalso. No debe re- Prehenderse con menos severidad el uso de los andadores, pues si care- cen de la suspension, tienen el. in- Conveniente de la compresion é im- "pulso con el pecho .ó vientre, que debe el niño poner de su parte para “arrastrarles en la direccion que le dicta su antojo ó inclinacion , tanto “mas dañosos quanto son de maderacon Tuedas para girar hácia todas partes, Ó Que siendo de mimbres tienen que su-= Perar los obstáculos que comunmente les pone el pavimento, sufriendo mu- Chas yeces caidas de consideraciono 208 MEMORIAS. -¿;La:tranquilidad es muy necesaria «porque dispone para el sueño, tanto mas preciso quanto la naturaleza se halla en :los rudimentos de su .acre= centamiento y consistencia. La in- «quieta algazara con que los entretie- nen de contínuo, segun el antojo de las que cuidan: de ellos; el trastorno en la distribucion, acomodándolos á la que quiere sostener nna muger cas- .Quivana, entregada á la distraccion, 4 el luxo, á el teatro y á la tertu= lia, desatendiendo la obligacion de madre que se impuso por una con- «seqúencia de la de esposa, y otras cosas semejantes, impiden que el ór- den: natural se sostenga segun con- «viene, y el infante se vicia de (un2 «manera que se advierte con solo ob= «servarlo , aunque ligeramente. b La- Fisiologia que exámina la na- «turaleza, causas y leyes del sueños -ba aleanzado por: la observacion, que. -€l hombre necesita dormir:tanto: mas ACADEMICAS. 909 fiempo., quanto está mas cercano 4 Su nacimiento. Debiéndose resarcir en: -€l sueño lo que se pierde ó disipa en lá vigilia, aquel y ésta tienen sus re- glas correspondientes al objeto de su: Natural institucion, y á la edad, se- XÓ, idiosincrasia y régimen dietético. Tan ciertas son estas máximas, que Vidio dixo , que lo que carece de us descanso alternado no puede ser dim table. Hipócrates en el libro de la dentición, que los lactantes que ma= Man mucha leche, por lo comun son Soñolientos., Z : “Por otra parte ha de atenderse al .Modo y. medios de entrar en el sue- «MO. El natural no puede imitarse por Ringun artificio, y no debe confun- _dirse el verdadero sueño con lá im- “Potencia de velar causada por el ópio, ' debilidad esencial, y aun la de agra= -Vacion, Es pésima la costumbre del «Mecido para obligar á los niños :4 «QUe duerman,: pues el sacudimiento- 210 - MEMORIAS í «y bamboneo de las:entrañas de to+ das la cavidades, especialmente del «pecho y vientre, no dexarán de per- «turbar sus respectivas funciones, cof sotros defectos relativos á la reparas «cion , tanto general como particulaf .de ellas mismas. Hay que distinguit. “el mecido-en-cuna sobre el pavimen- «to, del que se hace en la pendien- te de dos exes. Aquella sacude, est «tremece y hace vacilar por la des-. «igualdad del parage, y la imperfec- cion de la figura de su apoyo, bie semicircular, ó bien imperfectamente «curva. Esta se limita á la vacilacion “solamente, pero es mucho mayofe «Los infantes experimentan vértigos -y la moda estimulada del aturdido “luxo, es por lo comun rechazada pof: «los mismos objetos á que se ha consar grado, que resisten tan aparentes vel”: tajas, prefiriendo la otra de una cons” «truccion menos artificiosa. Es muchO mayor el estremecimiento en la sillés dl ACADEMICAS. - 911 -€n que sentada la madre, nodriza 6 "Criada, emprenden un movimiento len violento, contínuo y acelerado de delante 4 atras, con fuerte sacu- dimiento al concluir el priméro. El Sueño principiado por estos medios, es Una especie de embriaguez: causada Por la conmocion, tal qual es, del Celebro, aunque se siga el natural inducido por la violencia, y estos ac - tos se hacen una costumbre que ext- se el niño con el apreimio del llanto Y la inquietud. La salida de los primeros diéntes Parece ser el indicio pira mudar de a alimen to. Esta variacion, como todas «1as naturales, debe hacerse por gra- “0s que dicta la prudencia, dirigida Por la observacion de las Operacio- Res naturalmente libres. Asi no €s lo Mejor mudar el órden que éstas de- terminan, haciendo que el niño alter- Ñe con la Jeche, la papilla, y menos e Otras cosas, antes. dé los quatro. me- 7 919 MEMORIAS . ses de.su edad. Desde esta época, yá se dispone para la variacion hasta los siete, en que comunmente aparecen: los primeros instrumentos de la den= tadura. Prematuramente se hace lo. contrario con Substancias indigestasy _mal preparadas, ó dirigidas á la go. losina, y acaso sobrepujando la can=" tidad á la de la leche, que debe ser exclusivamente la materia. alimenti-. cia, ocupando la artificial el lugar. de una sustitucion ingeniosa. La sopa. con caldo de substancias animales y especias, es mucho mas dañosa en tal tierna edad, y no hay términos con que explicar el. monstruoso desórden. de darles vino, café, frutas Ó cosas semejantes, atendida la delicadeza de su estómago é intestinos; la falta de: disposicion para digerir tales substan-. cias, y la facilidad con que propen-= den á la acidez sus xugos gástrico Y: lechoso. Indigestiones, dolores intess tinales, diarreas, convulsiones y ca? ACADEMICAS. 213 lentaras fuertes y otros males, son OS precursores de una nutricion vi- Clada, que presenta indicios bien de- Cididos por la amarillez, las erup- “lónes herposas, el abultamiento del Vientre, y acaso el edema ó hincha= ton de los pies, y aun de las ma- NOS. La muerte pone término con Mas freqiiencia de lo que se advierte, - Un desarreglo tan desapiadado, y Para cuya correccion no hay escaro Miento en tan repetidos desastres. La salud, el incremento y fuerza £ los niños, pende en gran parte del *ercicio, pero ¡éste no se exécuta 0n discernimiento, ni se da princi= 10: él en tiempo: correspondiente; "bien los entregan á una quietud judicial, y aun quando tengan ad para ocuparse voluntariamente dr us juegos pueriles, suclen log: pa= "s sujetarlos por un cariño y pre= “cion artificialmente indiscreta. La “Wraleza, 4 quien debe sh exfsten= 2914 MEMORIAS ¿ cia, señala los límites del movimientó y la quietud , y no es necesario oti0 estudio ni invencion, sino: el seguí miento de sus pasos. Si el niño en lá: época de mas ternura no puede mó” “verse por sí mismo, tampoco es justó conservarlo siempre en una posiciolh por el vicio que adquirirán sus mic” bros segun participen del que recl ban: los «huesos. Despues el uso dé aquellos dan un estímulo á los reso tes de la vida, y la facultad nat” ral:se rehace, y desplega progres' vamente su poder. El niño apátid es tibio en sus acciones voluntaria% yi participan de esta tibieza las Y yoluntarias. Debil, desnutrido, amé” rillento, con floxedad en sus cart “crece poco y con lentitud; todo Y qual. forma el aflictivo quadro de la “delicadeza, que sostiene un contínil sobresalto. Por contrario extremo % infante exercitado razonablemento tiene: una energía correspondicnié de ACADEMICAS. 215 Ademas, los movimientos violentos; £strechándolos “entre los. brazos de Quien le tiene, arrojándolos al ayre Para recibirlos, y. otros semejantes, “08 exponen á la desfiguracion, tras-- torno de la organizacion, y última= Mente á caidas muchas veces morta- “6, Ó que les dexan enfermos, +: 2 la vida no: consiste simplemente En la respiración, segun la perífrasis €l citado Buchan, sino. enel empleo “mveniente de nuestros drganos;'de MWiestros sentidos, de nuestras facul= ?ades, y de todas las partes del cuer= PO que contribuyen á- asegurarnos de Westra extstencia, bien puede infe= Mtse el atraso de ella por una crianza Mimada, en la qual por los mismos Medios. con que se procura defen- Sl y alargar, se arriesga y abrevia, tduciéndola 4 veces 4 la tercera Parte del total que corresponde 4 Ma libertad y entereza prudente. La vación: de ciertos objetos que de- | he 216 MEMORIAS ben excitar los sentidos y la imagÍ nacion: el cuidado en preservar á los niños del ayre, y aun escasearles el influxo de la luz; y. por decirlo de una vez, la delicadeza general, 105 apoca en lo físico y en lo moral. 5 hacen de un trato fastidioso y eno” jadizo, pusilánimes,. y aun la locu“ cion es tan abatida: y molesta, como conocida por la palabra gachona. Son muy graves:los erróres en laS ocupaciones á que los destinan ante5 de una madurez correspondiente ' ellas, y diferentes segun la varieda de sexó y de fortuna. En los varo” nes de opulencia se observa la res triccion de sus inclinaciones natulá” | les al juego y la inquietud, reduciéN* dolos:á aquella distribucion que 10% padres creen mas ventajosa con 16% pecto á su rango. En casa ó en 24 escuela se les: obliga 4 permanectl muchas horas baxo la direccion 4 tn maestro empeñado en todos ACADEMICAS. 917 artificios con que ha de deducir ade- lantamientos prematuros, y acaso en Materias verdaderamente fútiles. Una Instruccion complicada por diferen- tes atenciones, aumenta el perjuicio, y- Si por este momento prescindimos de 10 perteneciente á la mala educacion Mora], por lo menos atiéndase á lo que Sta contribuye perjudicando á la físi- Ca, El infante de condicion indigente, €s un recurso para los padres, que ha- Cen parte de la subsistencia de su fa= Milia de las débiles fuerzas del hijo tierno, que para enrobustecerse ne- Cesita el tiempo, y otra ocupacion diferente dela que se le hace tomar, plicándolo á un oficio mecánico. No Por esto se crea que la inaplicacion €n la Sociedad, está autorizada por la naturaleza, sino que llevando á un fXtremo su destino en quanto á la “dad, horas y condicion de él, na Puede menos de perjudicarse el acre= “entamiento y robustez. Se habla de 218 MEMORIAS . los urbanos, pues en los rurales,.si se violenta la fuerza muscular mas allá de su absoluto poder , son dife- rentes las circunstancias. Las niñas por razon de «su sexó, quedan baxo la direccion de las ma- dres mas tiempo que los varones, y asi €s muy temible que el capricho, la vanidad y aun la moda influyan notablemente en sus ocupaciones. Si el padre participa de estos defectos, no correspondientes á un varon cit- cunspecto y prudente, corre el mal sin hallar contrarresto. Las labores de una niña de -bienes sobrados, son, Tes gularmente sedentarias, y ademas de posiciones violentas, como el borda- do. La robustez y la belleza, natu- ralmente hermanas, se alejan. mas menos de las hembras de la especio humana, quando se les niegan los e caces, medios con que procura ma tener su particular aliciente, Desnu” tridas, corcobadas y Arratia su” d xl ACADEMICAS. 219 Jetas £ convulsiones, congojas, dolores de cabeza, inapetencia y demas, de- linean el lienzo de la miserable, y aun cruel ocupacion que ha, dictado la estupidez. Ningun asilo, le queda su constitucion aprisionada por este Órden. para poder disfrutar el “lere= Cho de la renovacion del ayre,:el Movimiento, la luz y objetos de str Pueril alegria de que absolutamente Decesita, : , La vigilancia contra los accidentes O casualidades desgraciadas,, es, el Cuidado de no dexar solos-4-los'ni-- lios, El fuego. y el agua, elementos. destructores, pueden poner término Á su vida por. medios. diferentes, Ó - Mvalidarlos de algun modo. Ellos por- - El frio se inclinan 4 acercarse á los Taseros ú hogueras, y quando .no Sa. por, esto lo. hacen para asar cas- Tañas, patatas ú otras chucherías se- Mejantes. En los parages donde: se Blisa corren, mucho peligro, habien= 2920 MEMORIAS do clases en que la habitacion y Íl2- cocina es una misma cosa para la re- sidencia de ellos. El agua hirviendo la han vertido sobre sí traveseando no pocas veces, y la comida dema- siado caliente ha castigado con rigor la curiosidad pueril, ó la golosina. Las cisternas, pozos Ó estanques, charcos y otros depósitos á este mo- do, son parages en que han caido, ahogándose ó peligrando mucho pof la falta de precauciones y de cuida- do con. ellos. El mismo defecto se advierte en las escaleras y tránsitos, ó corredores, quando no estan dis- puestos para evitar el que se precí- piten. Si saltan y brincan sobre las sillas y mesas, de que gustan por su: vivacidad pueril y sin reparo, tam-“ bien caen muchas veces, lastimándo- se hasta llegar á quebrarse algun. hueso, ó relaxarse formándoseles tam- bien hérnias. Como quiera que ellos indistintamente lo llevan todo á l% ni ACADEMICAS. 991 boca quando son pequeñitos, estan €xpuestos 4 desgracias de gran ta= maño, segun la condicion de la cosa aplicada, y lo mismo con las armas Ó herramientas de punta ó filo. - Si se habló de la influencia del: ay- te sobre la salud de los niños, re= Probando el que se acostasen con sus Madres Ó amas, fue con un respecto diferente del que ahora obliga á mirar Esta cariñosa costumbre, como una: Ocasion para que mientras en un sue- ño profundo se apodera el descuido, Mueran los niños ahogados debaxo' del cuerpo, ó entre los brazos de su tutelar. Interminable seria el artículo: de los peligros casuales á que se ha- an expuestos los niños, si se tratase' én toda su extension, bien relativa= Mente á la casa, Ó bien á la calle, Quaudo faltando una exácta policía Civil, se aumentan los escollos, | La educacion moral debe dividirse: Ka dos partes, segun los diferentes” 922 MEMORIAS objetos. La primera corresponde 114. gorosamente á los apetitos, y la ses gunda 4.la instruccion. Aquella está limitada. en los niños 4 su corta edad, en la qual no tienen un imperio ex- tenso» y multiplicado las pasiones, pero que no dexa de viciarse el. es- pítitu hasta cierto punto, maltratan- do el cuerpo sobre que contínuamen- te obra. Si se estimase inexácta está division, Ó poco expresivo su primeL miembro, puede dispensarse este de- fecto, pues en el objeto de la discu- sion no es facil un rigor filosófico. ' La libertad en el hombre es.uno de los apetitos que mas lo dominan. Aun los niños hacen esfuerzos. pará exercitarla, que se advierte muy cla- ramente en los impulsos de la natu- raleza para executar sus designios, quando se oponen algunos obstáculos. El temperamento del cuerpo influyé mucho en las operaciones del alma, segun escribió Galeno, y ademas las se da ACADEMICAS. 223 Cosas externas pueden alterar su com= plexion. Asi el ayre causa efectos en lasacciones segun sus qualidades, co- sa que se habia observado desde la mas remota antigúedad , de modo que muchos antiguos Filósofos prepá- taban: su ánimo para hacerse supe- tiores á las incomodidades del tiem- po. Ningun hombre hay (es un ada= gio antiguo que refieren Pablo Ma- nucio y Plinio) que todas las horas del dia, y todos los dias del año tens ga igual exercicio de prudencia. Los hijos ademas heredan de sus padres Várias propensiones, asi como reciben - complexion mas ó menos originada de la genitura. De todo pues resultan las propensiones pueriles, á que sé agrega el exemplo de sus mismos pa- dres, ú otras personas que los rodean; Si el impulso de la libertad los dirigé “pretensiones pueriles, es porque las Pasiones.no se han desplegado eri tos da: su fuerza, y objetos de la con= 294 “MEMORIAS cupiscencia en general. No obstante. son susceptibles de várias alteraciones del espíritu fuera de la razon, por el * pecado original y por la corta edad. Los objetos que lisonjean sus sentidos los solicitan con ánsia, y este acto de la voluntad trasciende á la ira quando, se les contrarresta. Esta pa-= sion que mueve al hombre impetuo= samente á la venganza, queda en el niño limitada á sus débiles recursos, y á la inferioridad de éstos, respecto de los de aquel que estima como ene- migo. Siguiendo la doctrina de San Juan Damasceno y otros Santos Pa= dres de la Iglesia, la ira es el grado superior del ímpetu á la venganza, y que como inferiores tiene el enfa- do. y el enojo. Pero consiguiente 4 esto, el espíritu de venganza no tras-= pasa en el niño los límites del:enfadO y enojo por su inferioridad, prorum* piendo. en llanto, gritos y. exclama= - ciones, que, demuestran Ja enorme ACADEMICAS. 225 alteracion de su espíritu, que debe tWanscender al cuerpo. El mal exem- Plo de los padres promueve ó 'fo- Menta la iracundia, y un hijo mi- Mado, ó abandonado sin límites á los Apetitos de su edad, vive combatido' “e las impetuosas olas de una inquie- tud que sella la sensibilidad é irrita- Blidad de sus sólidos, y la degene= Tacion de sus, humores; acaso. por to= Ra, su vida... dia Es menester notar cierta diferen= “a en la educacion moral entre los Varones y las hembras. Estas. anti- “pan, en el sistema á la meda, los "sortes de su sexó por-la ¡impresion Ye les causan las palabras, acciones, eun el vestido de sus madres, y “Mas que tienen una edad madura ca a la propagacion. La concupiscen= s ceñida 4 este objeto ha desple- sado en nuestros dias todos los re- Ortes de la lascivia, para estimular Pto sexó, que acostumbrado á log 026 MEMORIAS dé una inclinacion sencilla, natural y «honesta, miraban con cierto des” den ó indiferencia 4 las hembras de su especio, Éstas calificaron de apatía Ó menosprecio tan laudable modera” cion, y como por otra parte el hon bre corrompido requería nuevos es tímulos, convocó al 'luxo' para' qué ayudase 4 la Juxuría, su hermand inseparable: Sobre estos principios es triba en el dia el sistema en quanió al vestido, los adórfios; perfumes 4 tertulias: depravádas de la Sociedad; á la qual despues de la” leccion' pr vada que reciben las niñas en sus cr | sas , calles, paseos y" otras teunio ont semejantes”) concurren” para porte cionarse €n “el desórden por la: de ticion: de “actos, dela qual: adquí | un un hábito desordenado. 4 En la instruccion de los niños * cometen errores de gran tamaño, qué perjudican'la robustez y” crecimié A _to, Algunos padres ambiciosos pre ACADEMICAS. 227 Adelantamiento de sus hijos, anticis Pan la aplicacion de éstos á la pri- Mera enseñanza, y aun la combinan “On. otros: objetos. Se lisonjean en Presentarlos como un” prodigio de Progresos - en las lenguas , histo-= Ma ;- eloqúencia, música , dibuxo y tros, muy raros:en una. edad tan Merna. Ellos pagan muy 4 su: cós= tala ciencia que con mañosidad les hacen adquirir «al. precio de la “omplexion. Si la vagricultura;: botáz Mica: y «jardinería', reunen sus cono= Cimientos para obligar. 4 un frutero 2 4 una vid, por-exemplo; 42 que dE fruto muy temprano y maduro, Por: el riego caliente,-la estufa ó el -"WWernáculo,, conseguirán su «intento, Pero la: planta se:tendirá 4 la antici- Pacion , y. su vida se reducirá 4 un “Ompendio, sin que: se repitan mucho los actos de:la reproduccion. Á este Modo! el” hombre: tierno, cultivado - Por otro adulto 'que quiere econo= R 228 MEMORIAS mizar.el tiempo con las fuerzas, atras. sa la vitalidad, disipándola con rapi- dez. Una aplicacion prematura per-= judica mucho para que se desenvuel= van y perfeccionen las facultades intelectuales, y mas si se tiene en un encierro sin renovacion de: ayre» Los niños demasiado tiernos llevados. á la escuela, aborrecen el. libro de la primera educacion, y seles priva, del de la naturaleza, debiéndose agre= gar para completar su atraso, la nu-. merosa concurrencia de otros en tan corto espacio, no pudiendo ser salu- dable..la permanencia en él, ya que, no.se hable de otros inconvenientes originados de las enfermedades trans-. misibles. Esta falta de sazon para el: cultivo «del entendimiento, aumenta la. violencia en las: niñas que por: 12. debilidad del sexó. y la incongruel”. Cia, generalmente hablando, para 12%. ciencias que requieren profunda mé”. ditacion, y una gravedad conocid4 ACADEMICAS. 929. de los Filósofos imparciales, sufren Mayor dispendio en sus fuerzas vita= les, y adquieren menos auxilios para 2 reposicion. Alejándolas de aquella Parte de la economía doméstica que le corresponde, si han de llegar al. Penoso destino de esposas y madres, las sujetan al exercicio de las poten= Cias intelectuales, desatendiendo las €. otras funciones de su organiza- Cion. Está bien que sepan hablar con Perfeccion y propiedad, y transmitir Su intento por escrito,. pero no. se Quiera colocarlas en el templo de las usas, cerrándoles las puertas del € las Gracias. , Tampoco será justo inferir que los Métodos de la enseñanza primitiva “rigidos: 4 una brevedad provechosa, Mie economiza el tiempo sin defrau- ar los derechos de :.la naturaleza, Son dignos de proscripcion. El abuso A tal caso consistiría en 'la aplica= “ION prematura, y en un- afan con» 930 MEMORIAS trario al desahogo de los tiernos alum- nos, y que si la ingeniosidad: del maestro inducía un cierto ingreimien- to, entonces la enseñanza debia es- timarse como un vicio, por habet traspasado los “límites que señalan 12 robustez y el crecimiento, ó lo que es lo mismo, el acrecentamiento de las facultades físicas. cm -—Baxo este punto de vista debe ca" lificarse qualquiera enseñanza en l2 edad de que tratamos, y: especial- mente la mútua ó de Lancastels tan recomendada y establecida €l el dia en várias naciones de El” topa. No tiene duda que prescil” diendo de su antigiiedad y: perfec cion, es mas ventajosa por la sencr llez, emulacion y comprehensibilr dad, que la individual y simultáned pero por la'misma razon debe cul. darse mucho de que el estímulo: de la emulacion honesta no sea mf exáltado, ó que traspasando los Mm. ACADEMICAS, 23) tes de la razon, se transforme en la devoradora envidia, pues en el prir Mer caso menos, y en el segundo Mas, causan estas pasiones ó grados ' de una misma, alteraciones suma- mente perjudiciales. Estas reflexiones Ro son arbitrarias, como hallará gual- Quiera que registre los escritos de S» €rnardo el Grande, Luciano, Cice- on) y Otros muchos Moralistas y Filósofos, E ' Los errores que se, cometen en la Crianza y educacion, producen efec- los diferentes en la economía animal, Mas Ó menos indelebles y graves, y Cómodamente se dividen en tempe- Yamentales, ó constitucionales y -Or- Sánicos, Estos son absolutamente fí- Sicos , y aquellos pueden transcender O animástico y moral. Silos rudimentos de los Cuerpos ¡imales, y por consiguiente del hom- > £stan en las dos substancias ya -Fleridas, del modo que enseñó Ga- 2932 MEMORIAS' leno, porque animantia omnia es duo: bus, facultate quidem diversis , usu vero consentientibus constant , ¿gnt scilicet et aqua::: Ex quibus ¿ynis omnia semper movere, aqua vero 0m- mía semper nutrire potest, á esta com- binacion y su virtud se debe el es tado de su vida y duracion. 'Hipó- crates en el aforismo 14 de la sec- cion primera, afirmó que los que cré- cian, tenian mucho calor nativo; Y como quiera que una cantidad pé” queña, aunque con. grande * virtud, no era suficiente pábulo para un série dilatada de años, el Autor de la naturaleza dispuso la reposicioM por el ayre y los alimentos; y est cálido y húmedo se conocen con 10% nombres de cálido influente, y húmé do adventicio: de tal manera, que! feto ya participa de este benefició que le franquea la vitalidad de 2 «madre, por lo qual Hipócrates, Y el libro de Genitura, no dudó dea ACADEMICAS. 233 Que símul et a matre spirante , genia tura spiritum habet. 20: DJ La alternativa de la disipacion de €sta substancia compuesta, en el exer- Cicio de las funciones que constitu- yen la vida y la reposicion, se hacen Con cierta proporcion relativa al po- der de la fuerza ó facultad que atrae, Y á la cantidad y condicion de la Materia atraida. Quanto mas tiempo Se sostenga este equilibrio, mas du- Tadera será la vida. No obstante es Menester advertir que en él mismo ay ura progresión descendente, que Cmpieza probablemente desde la con- Sitencia, la qual se apoya en el atra- SO de la energía del principio vital, Que no se sostituye tan esencialmente Como era en su orígen. Esta refle-. Xion hace compatible la mayor can- Udad del cálido innato en el niño, Tespecto del jóven, y la robustez en Este, comparada con la delicadeza de “quel, Asi quedan resueltas las dudas 234 MEMORIAS que se han ofrecido. acerca del: espí=" ritu de la sentencia de Hipócrates Es pues evidente, que todas las cau-' sas capaces de escasear ó impedir el: pábulo vital, deben abreviar la vida anticipando la vejez, ó lo que es lo mismo , apocando la vegetacion facultades naturales, en cuyo exel- cicio, consiste la conservacion. indi- vidual en primer lugar, y en'segun- do la de la especie humana. Tambien . todo aquello que se oponga al libre exercicio del principio: vital, induce la ineficacia de éste, bien por abatk miento directo. ó bien porel indir recto, que es conseqiiencia dela can _Udad. del principio pasivo, Luego quanto pueda inducir una disipaciol . mas rápida de lo que corresponde 4. _las leyes respectivas al poder del có” . Jido innato, y húmedo: radical, pro” . Aucirá el mismo efecto que la fallá. de pábulo infiuente y adventicio, Pé”. HO tanto mas graye quanto es la 4l* , i ACADEMICAS. 935 ferencia de lo congénito y adquirido. e deduce: tambien que todo aquello | que está cowprehendido en la crian- za y educacion erróneas, Obrará, ó disipando ó reteniendo desarregla-' damente. Hipócrates con su claridad Y. maestria experimental, en los afo- tismos 13 y 14 de la seccion prime-- Ta, dixo que los muchachos de nin= guna manera pueden sobrellevar el ayuno, principalmente los que entre €llos son mas vivaces, esto es, que tengan mayor «vigor y eficacia de as acciones vitales, Ó principio de la Vida; porque como ellos tienen mu- Cho cálido innato, necesitan tambien «Mucho alimento, pues de lo contra- “tio el cuerpo se consume. El tempe- Tamento podrá hacer variar, pero en lo esencial todos convienen, porque “Siendo una misma , generalmente, Aquella combinacion y mezcla de los “Principios y partes que constituyen “€l cuerpo humano, tan necesarias pa= 236 MEMORIAS ra las operaciones del estado: vivo, deben serlo tambien las leyes del cá- lido nativo y húmedo radical, en bs virtud y decremento: La escasez de alimento en los lat tantes, y la falta de renovacion del ayre los debilita, y vicia los humo- res, porque el cálido y húmedo in- fuente y adventicio, no correspon* den á la virtud del principio innato en esta época de la vida. La falta de robustez y acrecentamiento, carac- terizan la indigencia, y tan malos principios forman la basa de una vi" talidad que no puede ser por la mis- ma razon muy dilatada. Este defecto comunmente no se borra en la série sucesiva de años, pues si el hombre hasta cierta edad se nutre no sola- mente para su conservacion, sino pa” ra crecer aumentando su volumen €A todas dimensiones, segun discurrió - Galeno hablando de las facultades naturales, uno y otro fin de la nati ACADEMICAS. 937 Yaleza se atrasan á:costa de la per- manencia , siendo el daño. mayor quando sufre el niño enfermedades Causadas por los mismos principios. Una nutricion imperfecta podrá serlo desde la primera preparacion del ali- mento, descubriéndose en la asimi- lacion del xugo nutricio aquel defec- to que adquirió tan remota é OS vertidamente. El calor, ó calórico del clero animal, que ha puesto en libertad “el exercicio de las funciones, se exe- “Cuta con cierta razon acomodada á “la conservacion. Pero quando un cuer- “po frio la perturba en fuerza de las leyes del equilibrio, 4 que propende Característicamente el calórico, el Cálido innato pierde de su eficacia lo Que corresponde á la disminucion de aquel agente de los movimientos, y del enrarecimiento de los fluidos ani- “males. El cuerpo del infante acos- tumbrado á la impresion del temple 038 . MEMORIAS delseno materno, pasa, por el nacís miento, á una graduacion inferior qual ' es la atmósfera. El lavado ó inmersion en agua fria en aquel acto, es otro tránsito repentino y extremado que produce el efecto referido. No puede dexar de calificarse de poco medita- da esta operacion, é Hipócrates tet- minante y generalmente la condena en el aforismo 51 de la seccion se- gunda. El cuerpo del hombre de un pais meridional, no tiene la misma disposicion que el del Norte, y ade- mas deben distinguirse como queda dicho, las impresiones momentáneas de las permanentes. Por otra parte se. equivocan los Fisiólogos, sean qua fueren los principios y sistemas que adopten, creyendo que la robustez de la hebra animal consiste en 12. contractilidad, elasticidad, y su supe” rior grado la rigidez, y que por con- seqúencia aumentándose estas propie- dades por el frio, el niño deberá se£ ACADEMICAS. 939 -"tantomas robusto, quanto mas se le someta 4 la accion de éste. La irri- tabilidad de Haller, y la: contracti- lidad de nuestros actuales Fisiólogos son una misma cosa, bien diferente de la elasticidad de la fibra en gene- Tal, pero la mayor ó menor energía Vital de ella en su orígen, .10 con= Siste en aquellos principios y condi- Clones puramente físicas, pues.como entre otros arguye Piquer, el hom= re sería tanto mas fuerte, quanto mas anciano, en quien la elasticidad fibrosa especialmente es mas gradua= da por ser mas estéril, y sobre todo €s necesario distinguir los medios pa- ra las operaciones; del agente prin- Cipal y primitivo, que es la vitalidad, NO «puede omitirse que el calórico libre. produce dos efectos contrarios €n el hombre segun su graduacion. Si es defectuoso:, las acciones decli- han en ineptitud hasta padecer con- Vulsiones; y si excede debilita las fi= 940 _MEMORIAS bras nerviosas y. musculares, segu” describió Hipócrates en las senten=" cias aforísticas 16, 17 y 18 de la sec” cion quinta. Aqui corresponden: los malos efectos del: demasiado abrigo' que aumentando el. calor provoca 12 irritabilidad, y compromete al prin= cipio vital, 'obligándolo á 4 obrar con excesiva rapidez para ocurrir conte- niendo la accion física del fuego, Y' por lo que respecta al extremo con-- trario en el vestido de: corto, ade=" mas de lo :insinuado» en: su lugar; pueden acomodarse en cierto modo los efectos de las lavaciones frias el los reciennacidos. h 3 El trastorno que adquiere la. or-. ganizacion por la extravagancia Y compresion del vestido, no se limita á la conformacion exterior. Las en- trañas, como se ha apuntado, ad= quieren vicios que producen enfer medades ordinariamente incurables; y aunque pueden ser compatibles cod ACADEMICAS. 941 tllas la: vida por algun tiempo, al fin tl principio vital se rinde á la im=" Posibilidad de exercitar todo su po- tr, y la muerte pone término á la lucha de la vitalidad y el obstáculo. Se ha dicho lo bastante para co- Docer- quanto tiene que- decaer el Principio de la «vida, quando por la falta de tranquilidad y de sueño en 0S niños, no logra la naturaleza la “posicion, y en su lugar se sostituye “4 conmoción que pertuba las accio- eslanimales y naturales, capaces de ducir un trastorno:duradero y per= Júdicial 4 la energía de las facultades: “La, variacion: del alimento ofrece Ocasion para recargar el estómago de a: manera que las digestiones vicio- SaS produzcan humores de- qualidad “añosa, y .estacircunstancia con la de la cantidad extesiva, sufoquen al Cálido congénito, cuya fuerza no cor- Sponde á aquella. La nutricion en- *imiza á que se dá el nombre de h o 242 .MEMORIAS Gacoquimia, es inoportuna para una “vida robusta y dilatada. Es pues ne- cesario un medio que concilie la coa gía con la delicadeza. > ' 4 Si los niños abundan de calido if" nato y «húmedo radical, el adventi- cio € influente, exigen «el exercicio, tanto mas inquieto, quanta es mayo! la vivacidad, asi como se dixo 'cof Hipócrates, del alimento. De otro mo” do la debilidad será el testimonio de la opresion, á que se habrá de referi! todo lo relativo á la crianza mimada, como igualmente 4 las ocupaciones en que se les priva del movimiento, recreo y «ayre:tán» renovado' com0 indispensable para la rápida combus* tion vital, que «acomodándonos Y. lenguage químico de nuestros dias, a be suponerse en::el sueño. .' Facil es convencerse de quanto $ compromete la vida en los acid tes, desgraciados que les ocurren PO falta de la correspondiente: tutela; 4 y == e. ACADEMICAS. 9243. Quando la -casualidad. no concluya la, existencia. Los vicios. orgánicos en ste. caso podrán colocarse en la sé= te de los adquiridos por. la compre= Sión imprudente, siempre con arre- Blo 4 la causa que los haya inferido. + El infiuxo de. las pasiones de: que el niño es susceptible,:se ha indicado én su lugar competentemente. La-idea tel bien, ó. del mal, es, el orígen :de “quellas, bien se hayan formado por inclinacion espontánea, 6 porel exeni- O y. demas correspondiente á la tducacion. Nada excita, mas al alma Y agita al cuerpo que ellas, y las Unas graduan á las otras hasta el pun= Lo de producir enfermedades muchas Veces graves, segun confirma Piquer £n su: Patológia. Estas corresponden Cada pasion en singular, supuesto Que como-asegura Gaubio, no hay Padecer que no puedan «excitar ellas Nel hombre; lo qual habia dicho Saleno. en el Ubraipeimeo á Glau- 244 - MEMORIAS - j con, advirtiendo ademas que las ca? lenturas diarias freqiientemente tie- nen su orígen en las pasiones, -espes cialmente la ira y la tristeza. Bl niño arrebatado contínuamente de 12 ira, el enojo yla tristeza, segun las ideas de su antojo, no puede meno$ de disminuir su vitalidad en la disi- pacion del principio” original, | Las niñas en el sistema del lux0 y del regalo, estimuladas por los 1e* sortes de aquel, y de su inseparable compañera, anticipan el apetito ses. xúal, y en esta alteracion una p2” sion, aunque imperfecta en cier” to módo, no dexa de disminuir 13. longevidad por la alteracion, y €% to parece suficiente , agregándost las reflexiones anteriores en esta mé” teria. “q La instruccion baxo «aquel puntó de vista que hemos bosquejado, tiené un poder bien decidido para anticl par-la «vejez y disminuir la vida. ACADEMICAS. 945 Cierto: que las tareas científicas ali Mentan 4 el espíritu en la misma ra- 20n del exercicio de sus potencias, Correspondiendo á esto las cláusulas e Hipócrates en el libro sexto de las “pidémias, anime deambulatió, est tira hominis; y de Ciceron, :.studia Y recta fuerint, juventutem alunt, se- “ectutem oblectant, et tum domi, tum tur? tamguom gratissimi comites, Perpetuo consectantur. Pero quando l aplicacion no. alterna con el des-= Canso y. el esparcimiento, segun las diferentes condiciones del sugeto, en Su edad y. robustez, acontece por el Mismo órden que con el. exercicio «“SCular , en que la inaccion ó la Wmoderacion, cansa ó debilita exce- "Vamente. Los pequeñuelos, cuya ter> “Uta resiste la aptitud para medita= Ones profundas y porfiadas, si.se “Mgrien segun su inclinacion, -ó el te de intruirlos, conforme á lo que *férimos, debilitan. el sistema, nera. 946 MEMORIAS - vioso muy en su origen, y disipal la substancia espirituosa que desde € celebro y “cerébelo, comunican 145 órdenes de la voluntad. En una pala” bra, las partes que forman el asient0 de la racionalidad, son aniquilada por un .atropellado exercicio de ell misma. Piquer en la proposición dé- cima de la Patológia , manifestó este mismo conocimiento. Asi dice qué ex imtempestiva ad litteras applici” tione, justa cujusque preevias disp" sitiones , varit inducunt morbi. Celso en el libro primero: Ut litterarul. disciplina, precipue omnium necessé ria, sic corporis inimica est. Ultima” mente sobre lo que tan sábiamenté escribieron Marselio Fisinio de s/% diosorum valetudine: Hoftman de pr? longanda'vita Litteratorum , y TiS0% ya que se omitan otros, €es digno ' % oirse 4 Gaubio en la obra citada, 4%. dice: Veheinens cogitationum in ea dem rem intentio non interruptas 19 de ACADEMICAS. 247 si sunt: quibus non magnopere noceata Ltenim. pars illa sensorii communzs, que sola tum ¿in actione est, et. 4 quam tota veluti mens. omnt sua vi iz Cumbit, violentiam patitur haud mino- Tem quam musculi singulares fortiter, ugue contractiz:: Unde omne genus Perturbationum, melancholia, extasis, Mania, catalepsis , fatuitas , sensuum Mbotencia, virtutis.nervee resolutio, El similia, nascuntur. Si esto acontece fon los que estan fuera de la niñez, 4C0n, quánta mayor vigilancia y cir- Cunspeccion- deben. observarse los Progresos del hombre .mas tierno! “caso susadelantamientos serán otros Tantos pasos retrogrados de su vida Por las razones sobredichas, yes in- *ispensable distinguir la emulacion “Audable para el adelantamiento, de “2 envidia y aun el encono con su Puesto. Esta pasion, de que segun e ha: hecho mencion son suscepti- Cs los niños, es una especie de ódio 248 MEMORIAS * 4 en sumo grado detestable, ó de ul deliberado sentimiento que el hom* bre tiene de ver las felicidades de su próximo, contra lo que dicta 12 recta razon. Asi la define Piquer, cof* forme á los mejores Moralistas, Teó- logos, y Filósofos. Consume las car* nes, y atrasa la vida quando es muY “vehemente y contínua. La prudencil del Preceptor y su buen discernimiel” to pueden remediar este vicio: pero si se propone su particúlar interes es un vérdugo'que azota cón la en? señanza, y los padres, cuya vanida Ú Otras miras, autorizan tan crut desórden, deben “calificarse de und usureros de aquella hacienda que Dio* y la naturaleza pusieron á su cuidado no para aniquilarla, sino para hace? compatible su fomento con la com” servacion de ella misma. Despues de reducir el A. á un co” pendio quanto en toda extension discurrido, coneluye advirtiendo q% ACADEMICAS. 9249 los vicios de la constitucion, adqui- tidos en la crianza y educacion poco meditadas , suelen borrarse en el dis- Curso dela vida por la mudanza de la edad, region y régimen, y que deben distinguirse las enfermedades Originadas de aquellas, con respecto é- las que son propias de la edad, s0- re las.quales ademas de vários tra- tados particulares, habló Hipócrates €n las sentencias desde la 24 á la 28 de la seccion tercera de sus aforismos. 250 A - JUEVES. mo: - a! Tor MA. LS + A PISERTACION: MEDICA: * o 0518 EN QUE SE RESUELVE; ES CoN: viene en las hidropesías abdominales ha plc el la operacion: de la Par? ee 15, Iyego: que se empieze: á mar leccion «de: aguas, deter” ose las circunstancias en” quieldeba: executarses -: 14" POR IN SANCHEZ RECIEN te; Socio ác. E, una época en que los escritos originales de los primeros maestro del Arte de curar, apenas se ven P las manos de los Profesores, ni SU” labios prorumpen los respetables no bres de Hipócrates, Galeno, PabW A o - Ue ACADEMICAS. 251 Egineta, Ecio, Celso, y otros de las Antiguas escuelas griega y latina: Quando parece que desdeñándose de . MMitar tan respetables modelos de ob- Srvacion y experiencia, se ¡afanan Por seguir otros rumbos, guiados de 4 fuerza de aquel raciocinio que ci- Mentado en los conocimientos de las Ciencias auxiliares, forman: un.ciertó Merpo de doctrina , cuyo: enlace es sistema con que cada uno;' mas Que. en otro tiempo, imagina haber ado pasos ventajosos en el conoci- Miento del cuerpo humano en el es Ado sano y enfermo; y quando en > nise publican obras de Mediciz. só Práctica, en que una variacion Ida y profunda justifique el olvido pos trabajos «de aquellos grandes e bíes, ni se advierte en la Mediz ¿a clínica el correspondienteTin= o: de las: ciencias preliminares, yc ivadas con. tanto empeño, auxi- 05 y: recomendacion , es de :alaba? 2 252 MEMORIAS * el intento de qualquiera Médico: jul cioso y desengañado , que sin: me” nospreciar estos conocimientos, calí- fique su importancia, y se propongl recordar aquellas líneas que se C0* piaron del «código invariable de “14 leyes de la naturaleza. sio - El Sr. Sanchez animado de estas ideas, que ha visto recomendada por los mejores prácticos , especial- mente de nuestra Nacion, se ha pro” puesto «tratar de la evaquacion de % porcion serosa, que habiendo errad0 el camino destinado saludablementé por la naturaleza, se acumula en: vientre, aumentando «el volúmen, ) formando aquella enfermedad con0* cida'con el nombre: de hidropesíó abdominal. La Paracentesis, la 0c3? sion'/y el. modo de la evaquaciol». forman los artículos de su Discurso» proponiéndose la legítima inteligenol del texto del libro sexto, seccion séR' tima..de los epidémicos de Hipócsá? de ACADEMICAS. 253 tes, Hydropicos citius secare' opportet. Despues de 'hablar el A. de la eti- mología y significado de la palabra gTiega Paracentesis, y del origen de $sta operacion, cuya antigiiedad es la de la Medicina, instruida por 12 Misma naturaleza, como convence d historia de aquella, expone las di- Itrentes opiniones de los Médicos ani tísuos acerca de su utilidad, adop- tándola unos, y calificándola otros € positivamente perjudicial , comó Téfiere Celio Aureliano, y del influxo “€ ella en la curacion de la hidro+ Presía del vientre, bien como remel “HO radical, Ó bien como paliativo, se Téduce á los términos de su discusion: . En los distintos sentidos con que han definido vários Autores esta en; rmedad, no aprueba la clasificacion Se Sauvages, que haciendo un órden “€ hidropesías parciales, nombra in “"Mescencias 4 .las generales, por O el carácter del aumento del yo- 254 ¿MEMORIAS E himen, como si en las otras no 10 hubiese tambien , excluyendo asimis- mo de aquellas á la Flegmasia, sien; do una hidropesía parcial. Por cons: seqijencia se aparta del comun sentib de los Autores que nombran hidros pesía 4 toda coleccion serosa ó 1inf fática, general ó particular, que se halle en parage no destinado á coMí tenerla. Como Boerhaave estima qué | la hidropesía es toda extravasacioN aquosa y derramada en qualquici2 cavidad, ó que detenida en algund parte, extienda demasiado sus vaso% toma las principales especies del sk tio que ocupa el líquido, extravasadOs sin que sea una condicion esencids el aumento de volúmen, pues no siem”. pre en todas se halla perceptible, bie” que por lo comun suele advertirsé mas pronta y claramente en la vientre, conocida con el nombre 4% MASCICIS ! 3-0 “Su carácter externo es una gldY ACADEMICAS. 255 Y fluctuosa intumescencia. Éste no €s constante en todas las especies, y sen las verdaderamente abdomina- €s se percibe, acomodando al en- Íérmo en la situacion orizontal, no Sucede asi generalmente, y quando Mas con incertidumbre en la que se “ama enkistada, de modo que la señal de la fluctuacion que adopta duvages, será solamente relativa ¿ Aquella en que el líquido derramado €n el vientre tiene esta circunstan- “la. Debe pues divirse con Cullen en Mdropesta abdominal, caracterizada Bor la fluctuación, y en 4Ascitis, que dunque sea del vientre, se halla el lí- Quido como encerrado en un saco, y POr esto sele nombra enkistada. _._ Veterminados los caractéres en que SA. funda la division de la hidro- Pesía ventral, propone aunque de pa - "9 la teoría patológica que ha creido AS juiciosa para explicar el modo -* Medios, por los quales se causa la 256 MEMORIAS 4 Ascitis, reducida 4 los últimos co? nocimientos anatómicos, especialmen* te del sistema blanco, y todo lo: re- lativo á la generalidad exhalante Y absorvente, en cuyo transtorno:ó fal: ta de equilibrio consiste la formacion: de las hidropesías tanto generales cos mo de cada parte donde acontezc2: el derrame y acumulacion, en 10 qual se conviene con Vogel respectó á la causa, próxima. En quanto á las remotas , ademas de: la disposicioM del enfermo, agrega los tumores Y. otras obstrucciones internas, capaces de impedir el libre tránsito del hus: mor seroso. Igualmente las calenturá$ agudas, el frio repentino, el uso há” bitual de licores espirituosos, y otro de. virtud conocidamente cálida, 4 exceso del agua y otros á este mod0 dan motivo á este padecer, siendO. interminable el enumerar todas la% cosas que pueden producirla tantd remota como, próximamente, difíciles: ACADEMICAS. - . 957 de averiguar las mas: veces, siendo' fa de las razones en que se fun= a. la comun incurabilidad., como. “Pina Sidenham. Ear “La teoría de la abdominal ¿aun € solamente bosquejada, es la misz "que corresponde á la enkistada, € idénticas las causas que determi- ¡"L el derramamiento, ya entre las Winicas de una membrana ,-ó: ya en Iganizacion de las glándulas. De- de pues «entenderse ser esta especie. ando el vientre se eleva en fuerza del líquido derramado en el gran sa=. -% que forma el peritóneo, ó sino por "06 por muchos tumores separados pe Podrán ocupar diversos sitios de dncavidad animal. La disposicion hi= lópica, causas antecedentes y enér- Blcas, elevacion desigual, obscura á ve Suna fluctuación, y falta de se. vales de la timpanitis, pueden esti. Ao suficientes para calificar de Wiada á la: :hidropesía, cuyos rus o 953 - ¿MEMORIAS? A. dimentos: serán acaso: aquellas vexis giielas aquosas que algunos: han: ques tido sean' producidas ¡por particulares insectos, como la hidropesía de 10$ ovarios, que en vários casos se equi” voca con la legítimamente abdominal + Supuesta la causa: próxima” qué “hemos establecido: (dice el Sr. San” chez) 4 saber el aumento de exhá? s»lacion y defecto de absorcion, Sé” parada ó juntamente, y por gent Tales la debilidad del sistema blancó »la de los: demas sistemas, las com” presiones $zc. parece que la primer? ¿indicaciones contener la primetó ¿fortaleciendo al sistema que la pr” ¿¿Mueve, si es puramente debilidad | 6 venciendo los obstáculos que 11% »piden 4 la segunda: exercer su 1% ¿cion , Ó bien procurar su aumento »y corresponder al de la exhalación siendo estas las miras de los Me e cos mas metódicos, considerando” sa enfermedad en un estado jos ACADEMICAS. — 259 splente, ósea de simplicidad: Pero »como - podrá suceder 1.” Que'los »humores extravasados'sean de natu- »Taleza no absorvibles, como sucede »Quando hay sangre, pus, suero acre »Y Sanguinolento, Sc. 2.” Que la lin- mía ó «suero extravasados hayán per sido por la detención las propieda- andes que los hacian absorvibles, y »3 Que el líquido por su gravedad »e oponga á la absorcion, inutili- nando «no solo la virtud de los me- "dicamentos, sino tambien enervando pla de los que son dirigidos al siste= »Ma general: es necesario recurrir á miquel auxilio que evaque la materia; »Producto:del transtorno, y que sil »Presencia por lá cantidad, y-tam-= »len: por su condicion, haya de'cón* >luir con mayor- prontitud Ja” vida, len con el objeto' de dilatarla, ó »len porel feliz suceso del resta »lecimiento.” : y Ye “Tales son los dos aspectos baxo di 260 MEMORIAS los quales debe considerarse. la Pa* racentesis. Prescindiendo de la opues* ta. calificacion que de ella han hech0 Antiguos y Modernos, ya, por últi- mo,€s muy raro el que la: proscribé considerada generalmente. El horro£ al contemplarla. Jos enfermos, y desgraciado éxito del mayor númer0 de los. que se han operado, retraf comunmente de su execucion, retal” dándola hasta aquel momento en qué la llenura del, vientre €s tan gradua? da,. que compromete la elasticidab de, los tegumentos y. músculos, y ade? mas. de congojas inexplicables, la dí ficultad de respirar amenaza con muerte. De contrario sentir es HI pócrates en las.palabras que han des do. materia 4 este discurso, El acoM”. seja. que se::punzen los. hidrópico%. prontamente. Á laverdad, no siente esto. asi, la operacion queda reduti da á un solo desahogo,-y quando *. debilidad. y:.la corrupcion. la hace A 5 ACADEMICAS. - 261 Mas temible. No se-crea que se ex= cluyen los medicamentos y régimen Correspondiente, los quales únas ve= “es deben anteceder, y otras acom= Pañar y seguir 4“la evaquacion. El Mismo Hipócrates lo propone, si bien Ace distincion de causas y- condicion £ hidropesía. Son muy dignas las guientes: cláusulas del libro de in= Chis affectionibus. -4qua inter cy= mM ft plerumque; quum quis ex lon= $0 morbo impurgatus , multo tempore ancz.. Corrumpuntur emi carnes, et arantuy, eb fit aqua. Fit etiám hi- dobs a splene, quim egrotaverit: Tab hepate et 0 Pituita alba, et a Menteria er O lienteria, Eb 57 qui- Mex purgatione (morbi vel > ejus “AUS y non facta fat hidrops, ven Y aqua impleturas Huno si E prin- 10 acceperis; priusquam SUPer cres “0, pharmaca bibeñda dato, 2” quiz 5 aqua auto pitvita pubgátur:s:: Qu vero a splene, aut hepate,' aug 262 ¿MEMORIAS pituita alba, aut dysenterica in hy dropem. transitus fit , conducit , qui dem per. eadem, curare, efugiunt- atl- tem, non. valde:::: Si .quidenigitur ( pharmacis, et. aliavictus ratione, age utilitatem percipiat,, et venter-¿psiuS evaquatur, bene est; sin minus, sectio” ne facta, aquam emittito. La compa" tibilidad de estos auxilios con la prol* titud de la Paracentesis, la manifies” ta mas abiertamente. en el libro st” gundo de las enfermedades, quand0 habla de la hidropesía del pulmol» pues habiendo .aconsejado los medi" camentos , y observando la gradui” cion de la enfermedad, añades quidam ab inferna: albo. id esse pr tant, quum videant ventrem magnuh et pedes tumentes, Intumescunt en hec, si sectionis tempus transgredió” rís. Acomódense en.buen hora qual” tos planes de curacion, ya: gent rica, ó. ya específicamente se bil comprobado «por repetidas observd” ACADEMICAS. . 263 Ciones, «pero siempre! se ha «de te- Her presente que la: hidropesía de Que hablamos es “ordinariamente de Unesto: éxito , «como aseguró el mis- Mo anciano respetable; en el' lugar Mtimamente: citado': Morbus aútem £st. lethalis, cumoalias, tum si ven= vercaqua repletus fuerit; -á' no'acon? Wcer especialmente lo que estampó £n la sentencia 14 del libro sexto de 108 aforismos, «queiab> hydrope deten- 19, ubivaqua: in venis ad ventrem'conz Muerte yosolutio fit ES Lo qué pretende: pués el Sr, San= Chez: es que la Paracentesis no se Stime como un recurso desesperadó, “Mucho menos perjudicial, sino que *Xecutándola: mas en los principios Que comunmente se hace , produzca Cl efecto de la restitucion; en quanto Pueda ¡contribuir 4 él con el auxilio Clos demas medios, y asimismo pro- Porcione el alivio, quando la cura- 'On radical sea absolutamente inase- 264. ¿MEMORIAS? P quible, «pero. no. de:¡un modo que acelere la muertei, como sucede quan: do se, practica;muy+abanzada:la ent fermedad. Esta.opinion tan:conformé á las ideas deb'Príncipe de la Medi- clina,, se aparta algun: tantovde:la:ex- tensa confianza: que:tuvo en la pun: cion del. vientre:el: A. de:la: Memoria que. sobre, el mismo objeto vleyó: en el dia.3 de Febrero del aña de 1774 y. se halla en; elytomo quarto de la9 de esta Sociedad pero sus reflexiones en parte idénticas; favorecen el:ob* joto, de: esta ,tareas:No: puede ¡ser de otra, manera. :ó. sería: quimérica 14 propuesta, viendoque entre :otró% Boerhaave reune un númerosde're” quisítos para,que sea «provechosa 19 operacion, y. des ningunmodo:con* traindicada, rias -oh-010 0 «¡Agréguese á lo dicho que el :éxit0 tan desgraciado y fregiiente; no su— cede solamente por. la: naturaleza de la enfermedad , sus causas ¡naulent O ACADEMICAS. 265 bles:y estado de ella, simo” por el Modo de hacer la evaquacion. La Pa- tacentesis', descripta por Hipócrates, Con tal “exáctitud, como igualmente Por Gelio Aureliano; y entre los Ára- Es por Albucasis, que lós Modernos NO=han“adelantadó “cosa substancial En quanto (á'la?cómodidad y seguril ad. “como dice Piquer tratando de cla; se practíca' segun dos opiniones lamettalmente' opuestas, la una que Sostiene.la evaquiacion de una vez, “onfiado en Ta faxa *Ó' vendaje com-= Presivo,scon 'apósitos” corroborantes; gun aconseja: VWanwiéten; y se ha tacticado en los hospitales de Lon- tes) Paris y Viena; y la otrá por Cantidades moderadas, y con arreglo | pas ferzas del enfermo. El citado -¡Quér-resuelve, que hasta asegurarse de que deben anteponerse las obser- Vaciones. de los Modernos á las má- Ximas' de los Antiguos, cree prefe= Vibles éstas, corroborando su opinion: 308 MEMORIAS” 70 14 28 DISERTACION MÉDICA. DEL: INFLUXO DE: TA ArmÓS- E en la Diátesis' ata ; mA PA ds EL Lic. DON JUAN BAUTISTA | ie Ari Socio Bic. ee AT P ara entrar en él OA de está materia, sín que se haya de retrocé* der á qúestiones preliminares, es 10- dispensable fixar antes la legítima in. teligencia de las voces Didtesis é In* Jiamacion, pues tratándose del influx0 atmosférico, no puede prescindiré de aquella relacion circunscripta qué. evite los errores de la ampliacion ' restriccion en quanto al sustantivo, igualmente de la modificacion ó cod* d | ACADEMICAS. 969 dicion inflamatoria, que pertenece al adjetivo, pero sin que se crea la dis- —Cusion puramente “de: voces.': El Sr. Bueno: entiende, con Pi- Quer; por: Diátesis, aquella afección, O sinsularmodificacion de los cuerpos VWoducida de las causas externás; que Womida: la esencia: de ellos, sino que endo: como una cosa separable*' del seso le es inherente. Asi en los ani- Malesose nota cierta diferencia entre lOs domésticos: :y> los que habitan las Selvas; Los vegetales preseríttan'un'as- “Peoto, y aun cierta diferencia de pro- Pledades; distinta por el cultivo; de la' de adquieren por: la naturaleza sin auxilios del arte. Por el: mismo "den debe discurrirse acerca del -Mlerpo del hombre, y qualquiera sin -S'Al» meditacion: conocerá la realidad: pta afeecion, que se distingue en SNaciones, y aun en las Provin=' | "as 3 como igualmente en la Ciudad | “Pulenta y en la humilde cabaña. 270 MEMORIAS Condicion particular que siendo cóme patible con la salud; da: ocasion ¡pres ferente para ciertas enfermedades, rt* sistiendo Otras con quienes falta aque" lla relacion , que se admira. sin co? nocerse la razon de ella. misma» * Prescindiendo de los distintos pri cipios. de que dimana, la. diferente Diátesis, débese advertir, ser una, co* sa distinta. del Temperamento, y de la Idiosincrasia. Una y otra de. esta dos cosas tienen. cierta singularid pero en la Didtesis. esmas señalad2 con respecto á enfermedades part” culares, sean esporádicas ó epidémi" cas, y. aun para fenómenos ó cirenas tancias no comunes, bien en las: cons tituciones de los tiempos ', em 10% contagios, 'ó enfermos: particulase% Muchos exemplos se pudieran: cita? en confirmacion, pero bastará el teX to 9 de. la constitucion 3.* 1ibt 1.” de las Epidémias de Hipócrate% que contiene la observacion potable! ACADEMICAS. . 971 de que habiendo “ocurrido entonces Un gran, número de'enfermedades; en Especial, perecieron los mancebos, 08: jóvenes y de edad floreciente, y ademas. los que tenian el cuerpo cu- “léerto de poco pelo, blancos de cu- Us, cabello largo, tendido y negro, Ojos negros, y los que vivian en Oiosidad y- eran' perezosos; los que tenian la voz alta, delgada y algo Uerte; los balbucientes, y los que % suyo eran fáciles en airarse, y - “On estas circunstancias muchas mu= Stres. Por manera que son casi in= lumerables los casos y condiciones nto en el estado sano, como enfer- >) en que la Diátesis influye par= - Wcularmente. Por esta razon Celso e: Preter hec graciles, tabes, de- | JCt iones , destilaciones, ¿tem visce= "Um et laterum dolores fatigant.Obe- % Dlerumque acutis morbis et difficul= “te spirandi strangulantur, subitoque Ebe moriuntur; quod in corpore tez 272 ¿MEMORIAS : muiore vix. evenit. Concluyamos ¡pués con las palabras de Piquer. Vunc au- tem Diathesim consideramus in hom" ne sano, quatenus-occasio est: cegro- tandi, et propter:ipsam, vel. auctam vel. notabiliter inimutatam contingily ut homines incidant ¿imomorbos. + En quanto á la inflamacion hay várias cosas. que-advertir para fixaf su verdadero sentido. Los Médicos mas antiguos entendian por ella qual- quiera enfermedad acompañada: de un calor grande y qquemante, y ad para ellos era lo mismo 2egmon, que Mogosis:; posteriormente se han dis" tinguido como dos especies distintas Óó mas bien se ha llamado inflama” cion aquella alteracion de qualquier2 parte que reuniese las circunstancias de tumor, enroxecimiento,. calor M6 dolor. ¡Debe:tambien tenerse presen” te, que unas son «agudas, y otras erónicas ó lentas; qual es seca, Y qual verdaderamente húmeda, con” ACADEMICAS. - 973 forme lo. manifestó claramente Ga= leno, y posteriormente VWanswieten, - Hiquer: y otros vários, y diariamente Enseña. la experiencia. Asi. Sauvages, Que en el método nosológico. habia Colocado las enfermedades .. febriles, timarias é inflamatorias, ó sean in- “Iaciones flogísticas, enla clase se= sunda, y en la tercera con elonom= e de Flegmasias, las flegmonosas, “len, exántemáticas , membranosas Ó Parenquimatosas, «las reune todas en L Séptima: clase-del compendio etio= P8ico , expresándolas con el de en= vMinedades flogísticas; dando. á- en= Kader que el: calor excesivo:-es el “rácter esencial de la inflamacion, E razon de su; causa formal, segun: YS términos dela escuela- exácta= “ébte filosóficos... “Tratándose de: la causa material de. las enfermedades inflamatorias, Curren tambien. muchas reflexiones Wa. evitarlos errores que puede! 974 MEMORIAS'* acarrear la mala inteligencia de 10$ Padres"de la Medicina y otros sábios Profesores que «les han sucedido. Se ha dicho que aquellos expresaban la inflamacion» indistintamente con las voces flesmon y flogosis. La razoM de esto es, que siempre ereian qué la flema era el humor inflamado, bien en congestion, ó sea formand0 tumor interno'ó externo, grande 0 pequeño, único Ó multiplicado, bien en general por el enardecimien* to de la sangre, sea” qual fuere 1 causa que ponga en libertad una grall de cantidad- de calórico, sobre lo qual cada uno; desde Galeno y AvÉ. cena, hasta nuestros dias ha discut | tido conforme á su sistema. El equé vocado- concepto de considerar 41%. flema como un humor frio, 4 q%: dió motivo la opinion de Galeno, Y. el orígen de otra confusion no mé. nos perjudicial. Hablando Hipócraté$ | en el texto 26 de la seccion primé ACADEMICAS. 2975 la del libro de los Prognósticos, de l Condicion de los hipocóndrios en 48. enfermedades, dice: Inflamma- fum vero, vel dolorem prebens, vel Mientum., vel inequaliter ajfectum: Cuya inflamacion la explica por la Voz. Phlegmainon, derivada de Phleg- Ma. Este humor es el mismo que los “atinos entendieron por Pituita, co= Mo se prueba con Fesio, y nunca él Anciano de Coo lo tuvo por frio; Pero, como advierte muy bien Pi- quer en el «comento al texto citaz do, Galeno quiso dividir 4 la Pituita Son las dos especies. de fria y: cáliz 2, comprehendiendo. siempre ésta Wuando ilustra las máximas de Hi- Pócrates, y asi acerca de la presente "Ce: Est autem phlegmone laborare, - Ade quod uri, ¿nflammandi, et. suc= “end; mientras discurriendo segun ni Sistema, la califica de fria. Los Sriezos pues, no entendieron exclu= “MWamente por Phlegmon 4 la inflas V 276 “MEMORIAS | macion tumorosa, ni menos por li. materia de ésta en general, otro hu- mor que la Flema ó Pituita. Por otrá parte las inflamaciones erisipelatosás y otras á este modo, se han creido por muchos, como Pedro Miguel de Heredia, originadas de cierta altera” cion de la bilis, pero esto no perte” nece al rigoroso sentido de la que $ trata con relacion á el influxo at? mosférico. ' Sentadas estas reflexiones es nece”. sario que haya cierta relacion entié la atmósfera y la propension infla”: matoria, de modo que se pueda des cubrir hasta que punto sea capaz de contribuir 4 la formacion de est Diátesis. Si se guarda el órden rig0 “rosamente lógico en la clasificacio de las causas de las enfermedadeh debe admitirse la division en próXP ma y remota; en interna y exter y en ocasional y eficiente. Segun esto el ayre' atmosférico que debe call. | ACADÉMICAS. - 977 ¡Carse de causa externa, no €s sufs ciente, porque la Diátesis ha sido Considerada por todos, como una de dS Causas internas, que dan ocasion ' enfermedades particulares, ó rela= Uvas á la singularidad de ellas mis- Mas. Entonces la atmósfera es me= Mester tenerla como remota, y en Ste concepto no podrá estimarse co- Mo causa eficiente, ó mejor, será lferente por las distintas actuacio- Res. Ademas de esto, son várias las 0sas que pueden, bien reunidas 6 '€n separadas, dar al cuerpo huma-= TO cierta disposicion para enferme- Sades inflamatorias, y á la verdad Mas directamente eficaces que el ay- Te atmosférico, ó por lo menos que -“Ormen la basa de la inflamacion. Es Cierto que una constitucion robusta ,- Un principio para lo de que se Mata, y no es. necesaria otra parti- lar disposicior*que esta circunstar= SIA. para comprehender la propens 278 MEMORIAS sion. La abundancia de humores vete daderamente sanos, dispone á enfer- medades como en la obesidad. Piquel distingue dos especies de este grosol, la una que supone una nutricion en” fermiza, y la otra que siendo com” patible con la salud, dispone muchO para enfermar. Conviene en esto HI: pócrates, segun sus expresiones de aforismo 3. seccion 1.* No se hablá de la obesidad pinguedinosa, sino de aquella que supone una densidad 9 concentracion que reune la consi$” tencia, y el volúmen de sana nutiF cion, para la qual se juntan várid cosas que expresa Piquer en el t147. tado de las facultades, diciendW: Quandoque ob vires robustas, alimen" ti copiam., hominis idiosincrasiam * vite genus, membra- totius corpork. “torosa fiunt et robusta, et corpus un versum mole increscit, et corpulentidll adquirit notabilem. (Hi homines 2 morbos inflammatorios maxime proc. ACADEMICAS. 970 Ves sunt. Por esta razon correspon= den á la robustez de la edad desde la juventud á la consistencia, las en- fermedades inflamatorias, como la de la Pleura y Pulmones, ségun lo Afirma Hipócrates en el aforismo 30 de la seccion 3:*, pues la Consti- tucion debil resiste 4 esta clase de Padeceres; por manera que en ello Y la observacion, fundó la senten= Cla de la seccion :6.*: que los que £ructan:ácido no 'son' propensos :al Olor de costado, lo qual confirma £n mayor extension.con aquellas pa- labras' del: libro del ayre, agua y Ugares: Pleuritides “autem, et Perip- Meumonice,:et febres ardentes, et qui- £umque acuti morbi putantur , non Multim proveniunt. Non enim fieri po- Pest ut ¿sti morbi vigeant, ubi albi “quide existunt: y asi, como quiera Que la robustez se “adquiere entre “Utras cosas, con la vida exercitada, Escribió en el libro de las Prenocio= 980 MEMORIAS 38 nes Coacas, que corpora exercitatt. ac densa, citius a pleuriticis ac pes. ripneumonicis morbis pereunt,. quam. inexercitata , pues 4 proporcion de la densidad, crece el peligro ó gras. dos de la inflamacion. ) Si en la atmósfera deben conside- rarse sus qualidades topográficas, as= tronómicas , y. meteorológicas, esto es, las condiciones del lugar, del clima, y estacion, tambien influirá en razon de los fluidos que: le sof inherentes, como con especialidad el calórico, la luz y .el fluido «eléctrico, y principalmente segun su mayor ( menor grado de pureza, que debt ser relativo á la mayor ó menor can” tidad del oxigeno, El ayre. rural $ por esta razon el mas oportuno pará adquirir robustez, si se agrega el podef de las demas cosas llamadas no nati”. a rales, baxo aquel arreglo que la Ba ] giene ha copiado de la yida naturW y sencilla, De aqui puede inferirsé. ACADEMICAS. 281 Que si la robustez es el apoyo de la disposicion inflamatoria, el influxo atmosférico deberá entenderse en Quanto contribuye á el grado supe- Tior de la fuerza vital, y á la trans- “endencia que éste. tenga sobre las acciones de la economía animal, es- Pecialmente aquellas, cuyo. exercicio depende de las facultades naturales, fomo la digestion, quilificacion, san= Sificacion y - nutricion. Entonces a Flema formada de modo que cor « Tesponda á estos poderosos «antece- “entes, adquiere la disposicion á la . inflamacion, sea primaria ó secunda- Mlamente en quanto al acto de infla- Marse: y las partes sólidas un poder, Que en vano se ha querido explicar Por la elasticidad , asi como las fluidas Por la cohesion en el estado robusto. Lu este sentido ha de estimarse tl influxo de la atmósfera en la Diá- esis inflamatoria, pues de otro mo- MO el ayre estará reducido á obrar 252 MEMORIAS ' sobre el cuerpo'humano como: und de las causas eficientes, lo mismo que la dieta, y las pasiones del al” ma. Se infiere pues, que el citadO influxo debe considerarse como. un2 causa «remota, mientras su :efectO se acerca hasta ser próxima. El ay” re pues, que había -modificado par” ticularmente al cuerpo para la in” flamacion, la pondrá en acto: cof cierta brevedad, muy opuesta 4 14 lentitud con que habia dado: ocasioll á ella misma. Esto es, la densidad Y la' robustez que se habian verificadO en años, pasa á ser enfermedad en pocos dias, quando se ha variado € equilibrio saludable en los sólidos Y fluidos, segun todas las condicione» sea qual fuere la probabilidad de 1% diferentes teorías que se han propues to sistemáticamente para explicar £ modo con que se forman las ind%. maciones, siendo mejor exponer CM. seguridad aunque abstracta, que 10 | ACADEMICAS. 283 Contraerse> 4 un errado raciocinio. -1 * Ultimamente el ayre obrando cos Mo causa procatártica, evidente Ó exz “tna! es capaz de producir las ens Imedades inflamatorias, quando su 'laldad induce rigidez en: los: sólis 95, condensa los fluidos, y suspende A transpiracion, haciendo. retroceder Su materia. Por esto, dice Hipócra= Sen el aforismo 23 de la seccion sl que en el invierno suceden los dolores de costado y las pulmonías; Balonio, describiendo las consti2 UCiones frifsimas de los inviernos de OS años de 1573, y 78, refiere que bo muchos dolores inflamatorios de “Tganta, pulmonías, y otras enfer- Cdades á este modo. Débese pues Coneluir, que la atmósfera contribu- “ á la formacion de la Didtesis in- dnatoria remotamente, y como una ás cosas que producen la robus- mo y que quando acarrea la infla- cion, supuesta la disposicion cor= 284 MEMORIAS respondiente del cuerpo, obra com0. una causa verdaderamente próxima y eficiente, cuyas diferentes actua”. ciones, tiempo y modo de influir s0- bre la economía animal, no deben confundirse, | ACADEMICAS, 985 ; | MIÉRCOLES 30. -DISERTACION QUIMICO-FARMA- : CEUTICA. REFLEXIONES SOBRE LOS PRO- “edimientos establecidos para la pre- WYacion del Kermes mineral, y los Cdios de precaver los malos efectos Producidos por ellos, y aumentar la Fnergía constante en la adminis tracion de este operado, POR P PEDRO GATICA, BOTICARIO ES %orario de Cámara de S. M., Socio drmacéutico de Número, y Espargírico, l Kermes mineral, substancia de- pta mas á la casualidad que al in- "O, ha fatigado sobremanera los a 9836 MEMORIAS ' laboriosos ingenios de. los Químico sobresalientes por 'su espíritu indi gador, y de aquellos Médicos que convencidos de su eficacia en cierta enfermedades linfáticas, mocosas Y demas, sostenidas por una densida! humoral han pretendido asegurars de su poder, en términos que ño l6 quedase motivo de arrepentirse su uso. Aquellos advirtieron resulta” dos diferentes en la cántidad y otr. circunstancias al tiempo de la opt” racion. Éstos 'obtuviéron una 'varié”. dad de resultados en la aplicaciol Unos y otros deseaban fixar la vi” tud, pues los primeros consiguient la igualdad en el producto de Y trabajo, debia corresponder en sl efectos sobre la economía animal Tal será el orígen de la diversidW” de instrucciones que cada uno. adoptado en la elaboracion, y Y” aun se lee en los Dispensatorios al: torizados por la Ley. > - ACADEMICAS. 987 “En tamaña diferencia, é interes de de la humanidad , el Sr. Gatica ha Procurado elegir aquel medio seguro Jue le han franqueado sus conoci= Mientos teóricos .y prácticos. Su di- rtacion dividida en tres secciones, Contiene la. primera: la historia del érmes mineral desde su descubri- Miento, que fixándolo en'las tareas * Lemery el mayor, perfeccionado POr Glaubero baxo el nombre de cal -YOxa de antimonio, lo reservó como Un secreto, y últimamente lo reveló | pon de Castenay. Este al Cirujano cal geri, que en principios del siglo y UL le entregó en Paris la nota de £. Operacion “al P. Simon, Monge Cartuxo,, y Profesor de Farmácia. o aqui transciende de una en otra 'POca. hasta la presente, con la su= “sion de los Químicos mas señalados a todas las Naciones, especialmente <a Francia, agregando las enferme des en que señaladamente se apli- 288 MEMORIAS caba, y la cantidad y modo de sl - prescripcion. ] y En la segunda, describe las ope” raciones que en el dia tienen mas recomendacion, y- cuyo productó esta admitido en la práctica médica segun resulta de las Farmacópeas, Y Obras maestras de Química, notando los fundamentos en que estriba cada una de las que se diferencian entre. SÍ, y las distintas opiniones sobI8- ellas. Ultimamente en la tercera, 1” _ flexiona acerca de las teorías de 103 - Autores; sobre sus procedimientos Y resultados, deduciendo de estas 18” flexiones, qual operacion debe estí” marse por mas fundada en razon Y propia experiencia para la prepar?” cion de un Kermes mineral, constaM”. te Óó uniforme en sus caractéres, Y efectos medicinales. EN - «No. referimos el por menor rela”. tivo á la primera y segunda. aquella porque su contenido pued? ACADEMICAS. 980 Ser bastántemente satisfecho con la lectura de diferentes escritos sobre SU Objeto: y de ésta, porque se ha € comprehender individualmente en “d tercera á que nos dirigiremos, co= Mo la mas esencial y directa, si cons Mltamos un provecho digno de lz “lencia y laboriosidad del A., redac= tando sin defraudar cosa alguna de Janto contiene seguramente mas im. Portante. En la averiguacion de una verdad | desconocida, se procede con sujecion as máximas lógicas mas sólidas, Xando primeramente aquellas ideas Je debiendo estimarse fundadamente Mitidas, hayan de servir de apoyo para el objeto que se propone el Fi- Sofo, Esta regla es transcendental . lodas las ciencias, tanto especula= Vas como prácticas, y el entendi- nto humano no tiene otro cami- mas seguro en las indagaciones, gua su limitada comprehension. A. 290 "MEMORIAS + estos principios generales deben agre? garse otros peculiares de:aquella cien* cia 4 que corresponde nuestro. objetó Principios que aunque legítimamenté especulativos, forman máximas redu- cidas á la práctica, en la qual teM* drán por lo. mismo:.un infiuxo muy manifiesto, como quiera que se con” tengan en la preparacion principal" mente química de qualquiera cuerp0 A seis pueden reducirse losmas sé alados -requisítos , segun diferente Autores. nioó obovoza se ebico oo ¿17 Se hará eleccion: de las sub%* tancias que han de reunirse para de ducir.la del fin de la 'operacion, siell do simples, las mas puras, y sien al compuestas, queno consten mas qu de principios competentes, y en cal” tidades respectivas á la esencia Ar su composicion. 1100 2.) Se» debe conocer la natural za, principios y propiedades de esto Clerpossadiriidis pia a É | , ACADEMICAS. 90Q[ 34 Debe estarse 'impuesto eñ la Mas acertada teoría de las Operacio- des: 4 que han de sujetarse las subs- tancias medicinales. y 4 Se han de preveer todas las teraciones y accidentes á que estan Xpuestos los cuerpos en el decurso £ las operaciones que han de sufrir, 5. Se ha de saber que substan= Classe separan ó:se absorven en el tempo de la preparacion. | 6% Con exáctitud se han de:co- Tocer la naturaleza, y propiedades *l cuerpo operado. exáminemos con arreglo :á estos Mones, las substancias que entran ala formacion del Kermes mineral. Ellas son, el sulfureto nativo de an- ——Monio; carbonato de potasa, y el Ya pura. El primero no siempre «e Jdéntico y puro, ni sus principios tan ordinariamente en las mismas OPorciones, esto es, el azufre y la “Wstancia metálica. En quanto 4:lo' X 902 MEMORIAS : primero todos los Mineralogistas Y Químicos convienen, en que el sul” fireto nativo se halla ademas uni5 veces mineralizado con el arséni? co; otras con el hierro, y quandO con el plomo. Extraido de su mind y separado del arsénico, hierro, Y. plomo, se observan quatro diferel* tes. 1. En estrias, estrelladas SUS agujas y divergentes de un cel” tro comun. 2. Cristalizado en pts” mas exáedros, y terminados por PF rámides tetraedros, obtusas y aisla”. das. 3. Estriado que forma aguja% informes, reunidas en manojos init” gulares. 4.” Cristalizado en hojas 4% mas ó menos extension, que por $ brillantez se nombra antimonio esp: cular. Aun hay mas, segun advieMé: Fourcroy , y €s que la causa de es tas variaciones es la diversa propoR cion en que entra el azufre mineló”. lizando al antimonio, infiriéndose JU%. tamente que falta. la primera reg ACADEMICAS. 903 “El carbonato' de potasa comun, Jue es una combinacion imperfecta “ ella, y el ácido carbónico, tiene empre envueltas otras sales y tier- 2» Por lo qual se previene €n las Tmnacópeas su purificacion, con es- Flalidad en la Española. _YOr agua pura debe entenderse “Quella que esté libre de sales, pero “Munmente no es asi, y en este “80 tampoco ha de estimarse segura “a la operacion. món las causas accesorias, y fenó- Lenos dignos de notar, hallamos que di Pulverizacion del sulfureto de an= Miepo varía en todos los procedi- 6 -Otos, La inmersión en el licor al- 1O, no siempre es por un órden, L l'Mpo del cocimiento es variable, Wie entidades del agua no guardan toopinidad, y por consiguiente los Anapados deben ser diferentes, y las dog ¡Sis executadas hasta ahora por - NUímicos mas diestros. En yista 9094 MEMORIAS de estas reflexiones no es facil de “concebir la razon de tanta diversida%. en las proporciones de las materia% tiempo y modo de la preparaciol del Kermes, como se ordenan en 1 Farmacópeas, y leen en los Autort* La Matritense previene se me clen quatro libras de antimonio 1% tivo, gruesamente pulverizado, Co seis onzas de nitro fixo, y diez Y bras de agua, al paso que la Esp?” ñola prescribe quatro libras de poé sa, veinte de agua, y quatro on de sulfureto de antimonio nativo: go “estos dos procedimientos se observ% opuestas las proporciones de las Sut” tancias, variando tambien' las cant! dades del agua; el grado de pul rizacion ; el sulfureto en el 1iquido y estado del cocimiento, pues Py “una se encarga que se ponga cota alkali, y esté hirviendo por d05 y ras, y en la otra que aquel se e echando poco á poco, é hirvicit de ACADEMICAS. 205 Y. que permanezca en tal estado por Media hora, ; , po estan menos discordes Baumé, A haptal, y Fourcroy. El primero se Mtisface con solo hacer hervir un ins- lante á el antimonio reducido 4 pol- YO en un líquido alcalino, sin deter- ¡Minar proporeiones, El segundo se- 12 doce partes de alkali puro en “Cor, con dos de sulfureto de anti= Monio, sin declarar si gruesa ó fina- Mente pulverizado, y que solo hierva Or media hora. Ultimamente el ter- Sto, quiere que se hagan hervir seis Éíites de alkali fixo, ó potasa pura “l comercio, en veinte de agua, y VUando el licor esté en su hervor, 2. e eche cerca de una vigésima «Parte de antimonio nativo pulveri- AO, dexándolo hervir por espacio UE siete 1 ocho minutos. qe ta pues una conseqúencia forzosa pp Sta diversidad, la de la teoría para Plicar la formacion y naturaleza 296 “MEMORIAS del Kermes mineral. Asi pues el St. Bañares discurre, que la potasa come binándose con el azufre del sulfuré* to de antimonio, forma un sulfuret0 de potasa, Este descompone al aguts El oxígeno de ésta, en parte se com” bina con el antimonio, y en parte con el azufre, oxidando á aquel, Y formando con éste ácido sulfúricós que unido á:la potasa resulta sulfat0 de ella. El hidrógeno se combina Col parte del azufre; y se obtiene hidr0* seno sulfurado, que se evapora sl una cantidad, y en otra se une Y oxido de antimonio ad minimum, pr duciendo el hidrosulfureto de ante monio, ó Kermes mineral. 0 Fourcroy. está persuadido, 4 4% uniéndose la potasa con el azufre, 4% compone á el agua, y el oxigeno dirige 4 oxidar á el antimonio. El drógeno se combina con una P% cion de azufre, y forma hidróge"” | sulfurado. Resulta pues un compué que e ACADEMICAS. 207 bastante complicado, que es el sul- Ureto hidrosulfurado alcalino, y an- Hmoniado, pero que en un momento Se desvanece el. uno, que es el caló- Tico, y restando dos en el estado de frialdad, queda un oxido de antimo- “lO sulfurado roxo, y en ello va con- Ime la Farmacópea Española, acaso doptando los mismos fundamentos. Aun hay mas que notar, y es que Químicos de la mayor y mas funda- IN Teputacion, no han obtenido por analisis iguales resultados. Geofroy MLLÓ que una dracma de Kermes so- —Contenia 17 granos de antimonio, +de potasa, y 41 de azufre. Berg- | tao 100 partes le dieron g2 de me- | le Y 48 de azufre; y Thenard, que | “a la opinion de que el Kermes “0 es mas que un oxido de antimb- 9 unido al hidrógeno sulfurado, y “U boco de azufre, deduxo de otras SO bartes 72 de oxido pardo de an "Monio, 20 de hidrógeno sulfurado, 298 MEMORIAS > y 4 de azufre, habiéndose perdido 4 Está conforme el Sr. Gatica, € que obrando la potasa sobre el sul: fureto de antimonio, se combina € azufre con ella, y forma el sulfureló de potasa, «y que descomponiendo por su accion á el agua, su oxigel “se une al metal, oxidándolo, Y el hidrógeno al azufre, convirtiénd0” seen hidrógeno sulfurado, é P'. drosulfureto de potasa: pero no É que siempre resulte nna miso% cantidad de sulfureto de potasa, ?. por consiguiente tampoco descol”. - pondrá igual porcion de agua, co | mi serán iguales las proporciones “2. oxigeno é hidrógeno, ni el anti $ nio podrá quedar en nn mismo grado de oxigenacion. El hidrógeno sulla rado, é hidrosulfureto de potasa, da guardarán en su combinacion Pe” _Jíar proporciones idénticas, pues 14. do debe resultar variable confor. la falta de eserupulosidad en la ACADEMICAS. 209 Cion de las substancias primitivas, sus Cantidades correspondientes , y modo “dela operacion, segun queda referido. “Si el sulfureto de antimonio está 'Mineralizado con corta cantidad de “Azufre, aunque haya demasiada de Carbonato de potasa, no se podrá Jormar mas que una corta porcion “de sulfureto de ésta. Tan pequeña Cantidad tampoco hará la descompo- Sicion de una mayor de agua, aun- Que esté en contacto con ella, resul. tando sus «principios con escasez. Siendo asi, la oxidacion del antimo- Rio no se hará sino en un grado el Mas inferior, y el hidrógeno sulfu- Fado, é: hidrosulfureto de antimonio Apenas parecerán; y si mayor la can- dad de sulfureto de antimonio, y Menor la del carbonato de potasa, - Tesultarán iguales las proporciones - €N estas combinaciones. Mas; si el ' Uempo del hervor es demasiado, de= V€n inferirse diversas las cantidades 300 MEMORIAS * de los productos de las descompo0* siciones, porque el calórico penetran” do los cuerpos con mayor vivacidad, hace que se descompongan con igual rapidez. Los principios mas volatili- zables se exhalan, no quedando tiemp0 para combinarse, y las substancias mas fixas no se saturan de aquellos con quienes corresponden las afinida* des para formar un compuesto bir nario ó ternario en proporciones de- terminadas. Sirva de exemplo el ht drógeno, resultado de la descompo* sicion del agua, que impelido por €* calórico en los términos supuestos» abandona á el azufre, y no contrÍ; buye á el hidrógeno: sulfurado», hidrosulfureto de'antimonio, y pof esto no debe parecer extraño, qué algunos hayan observado sulfato de potasa en el líquido restante, «pues € oxigeno uniéndose 4 el azufre qué no lo estuvo con el hidrógeno, hiz0 resultar ácido sulfúrico, y éste col ACADEMICAS. 301 la potasa el sulfato de ella. Enton= Ces el oxido de antimonio no tiene azufre con quien combinarse para lormar el Kermes, ni cuerpo que lo aga soluble en el líquido, y en el aso de que haya podido dar con al- guna substancia en afinidad, no será €n cantidades determinadas para que Tesulte un verdadero Kermes. En.con- Clusion, variando los principios de 0s cuerpos destinados al' intento, y dun la operacion misma, debe variar tambien su esencia, y el efecto so- te la economía animal. Estas dife- Tencias tan . recomendables, fueron Previstas en las Memorias de la Aca- €mia de Ciencias de Paris de los años € 734 y 35, y convienen con las “eflexiones que pueden leerse en la armacópea del Colegio Real de los édicos de Lóndres, | El procedimiento para la prepara- Clon del Kermes mineral mas con- Orme á las reglas que han antece- 302 MEMORIAS $ dido, y que reunirá todas las con“ diciones apetecibles, se reduce á las operaciones siguientes. Se usará del sulfureto artificial de antimonio: pará ello se pulverizarán partes iguales de su. régulo, y de azufre purificado» Mezcladas estas substancias se echa- rán en un crisol, que deberá taparse bien, y puesto en el' horno, se le dará fuego basta. enroxecerle, Luego que se advierta estar todo fundido; se retirará el crisol, y quebrandO éste, ya frio, aparecerá un sulfuretO de antimonio muy brillante, y € agujas. . Z De éste se tomarán ocho onzas pul verizándolo sutilmente; quatro libras de carbonato de potasa puro y 50 lido, y. veinte y ocho libras de aguó destilada. Esta y el carbonato se po!” drán en una basija de hierro plaM y resplandeciente. Puesta al fuego luego que el líquido esté hirviend0s se irá echando poco á poco el sulil” _ACADEMICAS. 303 Teto de antimonio, meneando la ma- " teria contínuamente con espátula de Madera, en términos que en*diez mi- Mutos haya de quedar todo el sulfure- t9 en el líquido. Se mantendrá en el Mismo grado de hervor con que em- Pezó, por espacio de hora y media, Sin dexar de agitar de quando en Quando con la espátula. Luego que Se complete el tiempo dicho, se fil- tra el licor aun hirviendo, y en vá- Tios filtros, á fin de que prontamente Pase todo. Frio éste, se verá un de- Pósito roxo en el fondo de las vasi- Jas. Se separará el líquido por incli- Racion, hasta. que se observe sale algo turbio. Á este precipitado mez- “lado con cierta cantidad de líquido, Se le añadirán doce libras de agua estilada y templada, moviendo toda 4 materia con la misma espátula. Á “as ocho horas se hará la decanta- Cion con las referidas Precauciones. poa Operacion se repetirá tantas ve- 304 MEMORIAS ces quantas sea necesario, hasta qué el líquido de las lavaciones esté 1n- sípido. Despues se echará el precipi-. tado sobre uno ó dos filtros con la. corta cantidad de agua en que res- tará mezclado, y separada ésta pol la filtracion, se desecará en baño de arena, y vaso evaporatorio de cristal. Se pulverizará luego que esté seco, Y quedará para el uso, en vasija opacas. De este modo es innegable que se obtiene un Kermes mineral, ú oxid0 de antimonio roxo sulfurado , purO y uniforme en quantas operaciones se hagan baxo el mismo procedi" miento y precauciones. Consiguiente es una teoría sencilla é inteligibles” Tal es la de que puesta en contactó la potasa con el sulfureto de: anti”: monio, aquella se une al azufre con”. tenido en éste, y forma «un sulfuretO de potasa, que obrando inmediata- mente sobre el agua la descomponte | Su oxigeno oxida al antimonio», Y. ACADEMICAS. 505 el hidrógeno se combina con el azu= €, convirtiéndose en hidrógeno sul- furado , del qual, parte se disipa du- lánte el hervor, y parte se combina Con la potasa, resultando hidrosul- reto de potasa. Este, disuelto en Y líquido, tiene la propiedad estando “aliente, de disolver el oxido de an - monio, y de combinarse con él en fterminada proporcion. Asi es que - “oncluidas estas descomposiciones y Wevas combinaciones, y filtrado el Úquido, aun caliente, pasa el oxido € antimonio, como disuelto por el Mdrosulfureto de potasa; mas á pro- Porción que dicho líquido va per- diendo el calórico, el hidrosulfureto ene solamente en combinacion “Quella porcion de azufre, y oxido de “Mtimonio de que es capaz, resultan- | A Que frio el líquido se halla en el ¿Odo de la vasija la superabun- “cia de oxido de antimonio y azu- £,.que por el calórico estaban co- 306 MEMORIAS mo disueltos en el hidrosulfureto dé potasa, cuya substancia no es otrd cosa que un Oxido de antimonio rox0 sulfurado , que vulgarmente llamal Kermes. En el líquido queda un bl" drosulfureto de potasa, combinad0 con una corta porcion de oxido de antimonio, que precipitado por ul ácido es el verdadero azufre do? rado. de antimonio , diferente del Kermes porque tiene mayor cant!” dad de azufre, y menor de oxid0 de antimonio. Por todo pues es ma$ propio el nombre de oxído de ant” monio roxo sulfurado, y no, com0 Opina el Sr. Bañares, el de hidrosul- fureto de antimonio, y menos com0 quieren otros, de oxido de antimonió hidrosulfurado, pues con arreglo 4% teoría expuesta, no contiene la mi mínima parte de hidrógeno, coM convence la exácta analisis de la sub* tancia que ha comprehendido esté Discurso, que concluye con el dese? ] . ACADEMICAS. - 307 Que el A, sin espíritu de egoismo ma= Mifesta, de que se propagase- el mé- lodo de preparar el Kermes que ha descripto ,- “confiado én- el beneficio Que resultaria á la humanidad, y la atisfaccion con que los Profesores de edicina verian disipados los justos cendamentos de aquella desconfianza, “on :que' hasta' ahora lo han admitidos Mi y3 LTS 1 hd dde Pd t Gt E Ñ 4 Y ES » Mb.» y el A á: y *» ke Alle 2) 308. .-MEMORIAS MA On JUEVES 3. DISERTACION TELOGICO-CANONICÓ MEDICO-LEGAL; SOBRE LAS REGLAS QUE DEBEN dirigir al Médico, en la reserva ó ma”: nifestacion de los secretos, que com0' á tal se le confian. POR EL Dr. D. FRANCISCO DE SALES Rodriguez de la Bárcena, Canónig0 de esta Metropolitana y Patriarcé Iglesia, Consultor de la Sociedad, y Revisor de sus escritos. (*) Qui ambulat fraudulenter, revelat 4 cana, qui áutem fidelis. est, cel amici commissum. Proy, c. 11. 4:19 A A Y Entre los vicios todos que puedel (*) La Sociedad ha estimado corsespoll” a ACADEMICAS. 309 degradar: al hombre, acaso no habt4 Stro mas abominable, ni de «peores Conseqiiencias, que :la temeridad: en ablar. Esla lengua: el intérprete Por donde: damos á- conocer lós ¡ha timos sentimientos: de nuéstra alma Ro de otroomodo; que el «pulso suele *r el indiciode la-secreta' dispósiz cion del cuerpo: y asi'como un pul- 10 irregular y descohcertado Ofrecé Médico el conocimiento de la pres “tnatural situacion de su enfermo, SU tambien una lengua que habla “ comedimiento ni prudencia y da “Conocer''al ique-la oye la: depra= ada constitucion: del: ánimo á' quien lla sirve de instrumento. Mas con “ta diferencia, que:el. desórden- de , Pulso irregular no trasciende 4 ento 4 la naturaleza del objeto de esta Me- denia, profundidad y erudicion con que está Qe mpeñada:, el que se publique” literale 810 ¿MEMORIAS + otro. daño que: el quecindica padece! el ¿enfermo;: peto: la: facilidad: :indis* creta de la lengua, rara: vez seque” da. enel perjuicio: que casa. al. ha- blador, antes por el contrario, es el frase. de las divinas: letras,.como U fuego abrasador que: todo lo:devotá como un pestífero veneno: que 10 d lo contagia, -y:.como un: mal univel* sal, que todo, lo: «perturba. Im porta pues que, su 1so: sea reglado. por prudencia y justicia; que! antes hablar reflexfonemios lo que hablamó y. que, no olvidemos. jamas que de nuestra boca. dependen ¡nuestro pie y el, de nuestros) próximos y: nuesti* infamia, y. su reputacion. o: e + Esta regla, /una:de las mas jmcolÍ ] testables en toda:la:moral,tanto ev% gélica como filosófica, adquiere UA nueva fuerza quando se contrae 94 guarda de los; secretos. La aquí en que..nos hallamos sumergidos”, las contínuas necesidade ye1 ACADEMICAS. 31t famós* rodeados,':nos: obligan ho: po= Cas veces, :ó á presenciar y entender '0. que: el próximo hizo: malamente, 0 á recurrir al próximo'para que nos Ayude 4 remediar: ¡lo que nosotros Mismos hemos errado, ¿Qué sería de: la Sociedad; si 4: cada hombre le fuese libre»:sacar al público quanto Sabe delas miserias de sus hermanos? eguramente no tardaria un instante -£n «disolverse; serian “innumerables los queyhuyesen 4“ los-montes para Evitar los testigos desus- delitos; pues -SOn tan':pocos los que ¿han logrado la suerte desno haber cometido: 108 Que acarrean-la infamia +y el despreW “lo, y«muchos menos los que han Conservado! ¡lesa'su inocencia en me= dio de «las: ocasiones y peligros, Dios Pues; Autor de la Sociedad, proveyó á su conservacion y tranquilidad ens - Te otras, por la ley del secreto: im- Primió en. el. corazon del hombre una _Mdeleble persuacion, de que no debé 312 MEMORIAS 4 decir de: otro', lo que no: querria se dixese de sí mismo: lo unió con sus semejantes por el vínculo de-las mú- tuas necesidades, para que él: dé hoy el. consejo, y guarde el «sigilo, que acaso mañana necesitará que le del y le guarden; y. finalmerite' comuní- cándole alguna: participacion: de 12 providencia: con, que: nos - gobierna; lo puso: en: estado donde: por razon de oficio estuviese obligado» 4-ser el recurso de, los: otros :en sus Ele e y en sus desgracias. | “De aqui: la disonancia: natúmal de la ¡infraccion: del secreto, y los difes. rentes títulos por donde: somos oblí* gados estrechísimamente 4: encerrar” lo, en nuestro. corazon: Las fealdad sola de la culpa es un «motivo de es* conderla y. sepultarla, que::Á todos comprehende, y que nace de un prin* cipio de honestidad - natural, como se. explican los Teólogos. Si. 4 esto se junta la confianza que el próximo ACADEMICAS. 318 hizo para: comunicarnosla; ya tene» Mos«; nueva 'obligacion. de : callarla, Racida de la justa: fidelidad que los Unos. 4 los otros:nos debemos: . Y fis Malmente, si 4 todo esto se agrega hallarnos constituidos; en un destino Público,'«donde por: profesion:ó. por Quasi contrato estamos en la presicion € «saberla «por: estar en la de reme- diarla.; ya: nos .executa y nos :estre- Cha un, deber de rigorosa y pública - Msticia;' Pecaremos «pues: gravísima= Mente; y estaremos: obligados 4 la “estitucion y siempre quedemos á luz “Un delito secreto del próximo, y tras- Pasaremos infaliblemente las divinas teolas:de la fidelidad á:veces, y 4 Veces: de la justicia pública. + “Y «ciertamente si sobre este punto NO hubiera: otra cosa: que exáminar, Mastaria lo: dicho: para haber desem- Peñado «el encargo con que V. $. se Ma servido honrarme::ó por mejor decir, V, Si nunca. hubiera. mirado 314 - MEMORIAS * como digno de tratarse y ponerse'eN. discúsion «este punto. ¿Quién: puede” dudar-siquiera , que: el Médico por sola' la. razon de hombre,:está: com0' estamos-todos, obligado:á ocultar las: miserias y flaquezas: de otroohombre desgraciado? Quiénsnovecha de vel que sería un traidorsindigno:de :yivi? en Sociedad y si iabusando deláscon”. - fianza que le: mereció:4: un afligido, saliese: publicando: el defecto que ésté depositó: en; suzamistad 2 Quién: n0 le reputará' porsamopúblico prevar!" cador:; quando» puesto por: la :Socitr dad para recurso: y remedio: ¡de las -flaquezas de sus:semejantes, hace:po! medio: de su ligereza y: loquacidad mas daño al infeliz: que lo consultó que el «que pudo: haberle hecho $ misma flaqueza;+ desgracia ó: pecado El-Médico pues; que abusando ¡des honorífico y «público destino propa? temerariamente»la culpa quede - confiado su. enfermo; no solo" fal ACADEMICAS. 315 dla “caridad; alma y vida della Re= Bio, no solo ofende la fidelidad, asa y. vínenlo de la Sociedad, sino limbien quebranta la pública justicia Onmutativa; y “está obligado' 4 la “Stitucion, reparando todos los per Mcjos::que hayan Sobrevenido, ó-á enfermo, d á otros, por:su teme- "dad En hablar, Doy por: supuesto e tambien “es 'perjuro 'por:: haber lltado: 4: la fe del Juramento quese. “exigió, quando la: públicaantori- dad: los puso en destino: de.ctanta Confianza, 2017005 , A “Mas: no es'esto::solo loque en el Punto: de el «dia debe atenderse, 'La 'Sma- caridad, vla misma fidelidad, Jústicia misma que nos impone el Cepto de callar, nos: obligan: mu= y Siveces á que' hablemos: Es ver= id: mientras demi silencio no' ha- a de seguirse? daño'ni á mí, hial “eresado, ni'£otro alguno; debo palta 'ensel mas «profundo «secreto 316 MEMORIAS, quanto “aquel me hubiere: confiados Pero ¿y si de callar yo ha de.sobre* venirme perjuicio? ¿ Y: si, mi silenció contribuye á que aquel, en cuyo 127 vor lo: guardo, sufra mayor: det” mento, Ó. quese. obstine. mas. en:sU pecado? ¿Y- si de éste resulta«pelk gro á un inocente? ¿Y si su noticiá conduce para que el bien público MO experimente un mal que le amenazó ¿Y si en fin, el mismo interes PY blico. exige: una: venganza de esió delito, que. pueda y deba servir 4% escarmiento para otros? 0000 Ve V.:S. aqui envuelto en: perplé” xidades y. tinieblas, lo que al prin” pio parecia evidente é incontestable Este concurso de obligaciones al Pp% recer opuestas; esta aplicacion del reglas comunes 4 los casos partici” lares, son en la medicina de las:co%. tumbres, lo que la complicacion E; enfermedades contrarias en la qu trata de curar los cuerpos: Por :t002 ACADEMICAS. 317 Dates” se presentan razones , y por todas instan peligros. Si se atiende Unas sin '¡contarrcon las: otras; si “iprecave éste sin cuidar :de evadir Quel, evitaremos acaso dar:en ¡Scila, 'O'tamibien: nos: :estrellaremoscon- 2 Caribdis. «Es: necesaria: por tanto de prudencia consumada, que pon= “tando en cada: caso particular con A balanza muy fina todas: sus cir= unstancias, y: contrapesandó-las les S que concurren, pueda discernir Qual de las«dos: parte seinclina el de: la razon; quando, como, y “lante de quienes debemos: hablar; Modo, en que circunstancias; y con E motivos no podemos levantar ' Velo al secreto. V. S. quiere que arte yo con esta prudencia para ellos casos que suele presentarle p acultad que profesa; y aunque "edo asegurarle del gusto con que "Dbedezco dedicándome 4. buscarla; Me lisonjeó de ofrecerle:igual ses 318 MEMORIAS: A guridad. en haber acertado á: encolk trarlas 5 2189 0020 Sabemos. por un Oráculo'infaliblé que hay tiempo de hablar, y tiempo de callary pero determinar en qu% de estos. dos tiempos: nos hallam interviniendo confianza. de secrelo) hocopus, hic laborcestion 0100 No: han faltado: Teólogos y Cano” nistas delos de primer órden, quest han dedicado á señalar/las reglas q deben dirigirnos entanimportamte és. mo espinosa materiaz'pero ni yo se ellos para dar su- doctrina covic, presentes: todos los: casos fáciles 1 ocurrir, y todas las circunstancia. difíciles de concurrir, :ni:si ellos 14. mos se han fiado enteramente 487, resoluciones, aun despues que cada”, | ha seguido su rumbo particular» cn, | Teré por los caminos que ellos € " abierto, pero escogiendo de lo 4. ; ¿qu cho que han dexado escrito, 10%, ys me parezca mas fundado, y M4 ; ACADEMICAS. 319 fectó “para llenar los deseos de V. S, €n..el. exercicio de su facultad. La fxtension de que es susceptible el Asunto, y que: pide aun de. justicia, Me empeñará.en excederme algun anto, del tiempo permitido en la dis: tribucion de «horas de -estos actos; “Pero su importancia debe. justificar fste exceso:. y para: no omitir algu= a: de las reglas, precisas. en:la prác= tica, me ceñiré 4. insinuar en cada Wa de ellas la razon fundamental Que las sostiene, omitiendo todos los: Textos de ambos derechos.que habíar de afianzar mis resoluciones, y toda, Cita de Autores y Obras, para. ecos Romizar el tiempo. Todo lo: empren- do implorando antes $tc.>. en «De la doctrina establecida en el - Principio, se deduce legítima é:1n= Contestablemente la regla que puede -Mirarse como la fundamental. .en. la Materia, 4 saber,'que el Médico por trecho natural, divino y humano, 320 “MEMORIAS * está obligado de rigorosá ¡justicia 4 sepultar en un -profundo silencio quanto 'sea capaz de vinfamarial en? fermo, ó6-que le consulte, ó 4 quie asiste. Pero siendo esta regla tan ge” neral y extensa, ha de padecer ne” cesariamente multiplicadas excepcio- nes por la complicacion de circuns* tancias de que se resienten los «casos particulares. Para comprehenderloS todos observo desde luego «que 1aS razones que establecen la guarda d sigilo, son muchas veces las mismas que pueden influir en su manifesta- cion: Todas las leyes que mandan al Médico «guardar secreto, llevan pof' mira, y- tienen por fin el interes de mismo enfermo, cuya infamia se de”. be evitar, el interes del mismo con”. fidente, cuya probidad se debe pr0*' curar. Pues ahora, podrá suceder qué. estos: mismos intereses executen :á: manifestacion: podrá llegar .el caso. en:que se dude si executan ; podid ACADEMICAS. 321 Presentarse la'apariencia dé que exe= “tan, aunque en manera alguna de- 2 manifestarse. Y ve aqui V. S. la lvisión de esta pieza en tres distin= las partes, en las que con relacion ¡los tres géneros de' intereses ya in= “nuados «del enfermo, del público, Y del mismo Médico, trato de' se Walarle 4 éste las reglas que debe ob=" “Ivar en la' guarda Ó manifestacion le los secretos, que como'á'tal se “ confian, Estoy persuadido á que pS plan abraza quanto substancial “Cluye la materia del sigilo, que “umbe al Médico, mucho mejor Ue: las reflexiones que en otro tiem= DO presenté 4 V. S. sobre punto tam t Portante, y que no se halla tra- 0 en los libros con extension y Pofundidad,, relativamente al exer- o y práctica de los Profesores de Cdicina, | de Pezemos pues por los Intereses k *l enfermo, En efecto ¿qué debe 0 322 MEMORIAS: 4 hacerse, quando. por; la observanif del secreto puede peligrar. su salud: Por exemplo (de. estos me valdré-fre* qiientemente . para. sensibilizar: und doctrina que sin. ellos quedaria .0b%% cura), una. muger;¡de- resultas de-und flaqueza, 0.:de un parto que ha cau- sado. aquella, está, :óscontagiada 46 la lué -venérea, ó acometida de und de las graves enfermedades que $0* brevienen, á las puerperas: llama Y Médico, único de quien hace cof” fianza, le. descubre su miseria, y pide pronto remedio. El Médico.tomÍ conocimiento, y se halla: en. un casó dificil, árduo, complicado , y en) qual teme con fundamento peligré la vida de esta desdichada si no. com” sulta con otros facultativos, ó.se va de la pericia de un Cirujano. ¿Quál pues debe ser su porte en estas.Ci% cunstancias? ¿ Revelará el. secreto” Mas ¿y la. estimacion de aquella ió ger honesta? ¿Callará y hará lo 9 ACADEMICAS. 3923 Dúdiere? Mas ¿ y el peligro que ame- laza 4 la vida de la enferma? Para Ourrir á ambas obligaciones propo- le á uno ó mas Profesores el caso, tefiéreles prolixa y exáctamente la “ifermedad , sus causas, su estado, Odos sus síntomas; suprime el nom- “e de la persona, y todo lo demas Que puede conducir á su conocimien- Y. Echan de ver los compañeros la Peligrosa situacion de la doliente; dedan confusos y perplexos sobre Curativa que debe adoptarse, y "“Suelven por último, que para el “Cierto les precisa reconocerla y pul- “airla, ¿Podrá pues el Médico. mos- tar 4 los Profesores directa ó indi- “tamente la persona? En manera Wnguna. El secreto debe guardarse, úl se puede manifestar sin la espon- línea licencia de la enferma. Podrá 3 deberá el Médico exhortarla: po= “8 asegurarla del inviolable sigilo $ habrán de guardar los otros; y L 324 MEMORIAS si despues de todo ella perseverast firme, no puede extenderse mas qué á disponer su cura segun el métodO que le sugirieren sus propias luces ¿Y si la enferma muere, pudiend0 tal vez libertarse por el consejo de los otros? Que muera enhorabuend: ella sola responderá á Dios de SU conducta: ella ha usado de su dert! cho: ella quiso posponer su vida su infamia: y es regla cierta, qu quando el mismo interesado elig? mas bien la muerte que la manifts” tacion de su delito, se está en la €% trechísima obligacion de callarlo. NW sunt facienda mala, unde eveniant b0” na, dice S. Pablo. V. S. no aconst” jará un pecado para librar á sus tM fermos de la muerte; mucho men0 debe cometerlo. Mientras el enfe mo no quiere que se revele su 4 lito secreto, pide con derecho. 4 con justicia; y faltar á quien pid con justicia y con derecho, es Y” ACADEMICAS. 395 Motoria violencia é iniquidad. | Mas y sise versa la salud, no ya la cuerpo, sino la del alma. ¿Quál deberá ser entonces la conducta del Médico? Aqui son ya distintas las Teglas que han de dirigirlo. Supongo Que puede hallarse en el caso de la Correccion fraterna: de este precepto lan general y rigoroso, como omi- Udo, y aun ignorado de tantos. Un Jóven, por exemplo, tiene una vida ICenciosa y criminal: las resultas de Stos desórdenes lo traen con fre- Jencia á las manos del Médico. Es- te en cumplimiento de su obligacion lO ha amonestado, Ó primera y se- Sinda vez para que se separe: de “Quella mala vida: él, ó promete en- Mendarse, ó no lo cumple, ó dice "Sueltamente que no quiere. ¿Debe- "á pues el Médico, segun el precepto “€ la correccion, pasar mas adelante $ ella, conduciendo consigo uno ó dos Stigos, á quienes manifieste los des- 326 MEMORIAS órdenes ocultos, para ocurrir por es te arbitrio á la perdicion de su en fermo? En este caso es, preciso dis tinguir para resolver. O el MédicO ha conocido los secretos del jóvel: sin que éste se los haya confiado, 0. los sabe por la manifestacion que € le hizo en razon de su oficio, Si hal llegado á su noticia del primer modo y concurren por otra parte todas 125 circunstancias que hacen virtuosa 14 correccion, á saber, la esperanza dl la enmienda, la conservacion de l fama, el tiempo, el lugar y el mod0 oportunos; podrá y deberá procede por el órden de la correccion, P% sando de la amonestación oculta á introducir testigos que aprovechen Y no dañen, y despues si fuere necé” sario, á dar cuenta al superior Eclé” siástico, para que sin forma de juid0 lo corrija como padre. Pero si hal llegado á su noticia del segundo M0 do, no puede revelar el secreto; Y ACADEMICAS. 3927 Solamente debe corregir al enfermo degándose á su asistencia, si perse- Vera obstinado, - La primera parte de mi resolucion Se evidencia incontestablemente con _Precepto expreso y terminante de SSucristo. Si peccaverit in te frater tus, corripe eum inter te et. ipsum lun... si te non audierit, adhibe te- “Um adhuc unum, vel du0s...si non “udteriz gos, dic Ecclesie. Este pre- “épto es general, y habla con todos: é Médico por tanto está obligado 4 l, mientras no intervenga alguna “icunstancia que lo exceptue: ésta 0 interviene como establezco por pp sicion, pues el conocimiento de S desórdenes no lo ha adquirido por A Confianza de su enfermo; se halla 0 consiguiente ligado con la mis- y Obligacion de procurar la enmien- d de su próximo, que ligaria 4 lWalquiera otro. Debe pues subir la “Cala de la correccion fraterna, pa- 920 MEMORIAS sando de la amonestacion confiden* cial á la induccion de testigos, y de ésta á la denunciacion eclesiástica: No debe hacer vacilar nuestro juicio el nombre y mérito de algunos Teó- logos y Canonistas que han sentidO de contrario modo; y que reproban- do como infamatorio la induccion de testigos, se empeñan con ardor e que ha de darse el salto desde %' admonicion secreta á la denunció” cion eclesiástica. No debe , dig separarnos del dictamen adoptado porque el comun de casi todos 10 Teólogos, con su Príncipe el Docto£ Angélico, á quien siguen tambien mayor y mas sana parte de los C4-, nonistas, lo establecen, lo prueba y lo convencen hasta reducir á pW vesas las razones de los contrari0% que no expongo ni combato porq! resta que decir mucho é interesanté No concurren iguales motivos pa1% decidir del mismo modo que en f y ACADEMICAS. 3929 Primero, en el segundo miembro de la resolucion, Es verdad que no solo ha habido pecado, sino que ha de Tepetirse: que éste debe evitarse por la correccion, que ella debe hacerse Mientras sea posible; pero tambien lo es, que el Médico en semejante Coyuntura no se halla en el caso del Precepto. Debe considerarse, dice Sto. omas hablando sobre este asunto, Que asi como los preceptos: negati- Vos de la ley prohiben los actos pe- Caminosos, asi los afirmativos man- dan los actos de virtud. Los pecami- hosos son por su misma naturaleza Malos, y no pueden ser bien exe- Cutados en algun modo, tiempo ni Ugar, porque naturalmente estan co- hexós con un perverso fin; y Potr- tanto los preceptos negativos obligan semper, et ad semper. Mas los actos e las virtudes no deben hacerse de Qualquiera manera; sino observadas todas las circunstancias que se re- 330 MEMORIAS quieren para que el acto resulte vit- tuoso: á saber, que se execute en: lugar suficiente, en tiempo oportuz no, y en debido modo. Hasta aquí el Sto, Doctor. Luego para que un precepto afirmativo, como lo es de la correccion fraterna, obligue, se hace indispensable que el acto man- dado pueda resultar bueno por todas sus circunstancias, Pues ahora el Mé- dico á quien el enfermo ha revelado Su delito, se halla en unas tales, que hacen viciosa la manifestacion de és” te. La confianza que el enfermo tuvo con él por una parte, y el oficio pú- blico que exerce por otra, le impo- nen dos obligaciones de justicia para que sin expresa voluntad del intere- sado no pueda revelar su secreto. ES cierto que la caridad le urge y €s7 trecha á poner los medios conducen tes para la enmienda espiritual de su enfermo; pero esta obligacion de caridad debe entenderse sin detri“ ACADEMICAS. — 331 mento de la justicia; y la justicia le Manda, que de lo ageno no dispon- $a contra la voluntad de su dueño; Y que estando en un destino público, donde debe dar consejo y remedio los desgraciados, no se porte de Modo que éstos se retraigan de pe- dirle remedio y consejo. Puede sa- er el Médico el defecto de su pró- Ximo, ó como hombre particular, ó Como amigo íntimo, ó como. confi- £nte público; y á proporcion de co- Mo lo supiere, asi debe proceder en 2 correccion. Si como hombre par- . ticular, por los medios comunes; pe- 0 si como amigo íntimo, ó como Público confidente, por aquellos que Puedan conseguirla sin detrimento € la fiel amistad, y de la confianza: Pública, De esto tenemos un exem- Plo en la pública correccion. Mu-. “has cosas estan obligados á dela- dt en ella los extraños, que ni pue- én ni deben los propios, y ami- 3392 MEMORIAS gos confidenciales, aunque se fulmí- nen las mas rigorosas censuras; por- que los intereses peculiares de éstos contrapesan el interes de la vengan za pública. De la misma manera en nuestro caso: muchas cosas puede manifestar un hombre á los testigos que manda el Evangelio, que éste mismo no deberá quando se las han confiado, Ó por amistad, y por via de consulta; porque las obligaciones de amigo confidencial, y de persona pública, preponderan al bien de SU próximo, cuya correccion fuera d€ estas circunstancias deberia procural: No es esto decir que el Médico, quien se ha confiado la culpa, deXxt de aconsejar contra ella; sino solO que no pase de aqui, ni trate d€ manifestarla por mas que el enferm0 se obstine en repetirla; bien que o este caso podrá y deberá negarse asistirlo, á no ser que sinceramenté resuelva corregirse ya, E 'ACADEMICAS. 335 Todas estas reglas que dexo esta- lecidas, deben militar quando no se Versa otro que el bien temporal ó €spiritual del enfermo: porque si el Secreto que éste ha depositado en su Médico, tiene relaciones con los in- tereses de otros, ya. son muy dife- tentes las reglas por donde ha de ni- Velar su conducta, y éstas son las Que voy á fixar en la SEGUNDA PARTE. Para desempeñarlo con la .exácti- tud que me es posible, debo abrirme Camino, señalando antes tres distin- Ciones que no deben perderse de vis- ta en la materia. Es la primera: el daño que resulta á un tercero del delito secreto, ó está ya hecho, ó Se está haciendo. La segunda: este daño, ó admite remedio, ó no lo ad- Mite. La tercera, la ya insinuada en d primera parte: que el delito, orí- 334 MEMORIAS gen del daño, llegue 4 noticia del Médico, ó por la confianza del de- linqúente, Ó por otro conducto dis- tinto. Supuestas estas advertencias, sea la primera regla: Quando el Médico tiene noticia por el mismo que 10 ha cometido, de un delito en daño ya causado de tercero, está estre- chamente obligado 4 guardar sigilo. Recurramos á los exemplos. Un hom- bre miserable poseido de la pasion de ira, ó de los zelos ha dado vene- no á su muger; apenas éste empieza á obrar en ella, quando tambien obra en aquel el arrepentimiento; acude al Médico, le declara su delito, y le pide corra 4 remediar á la enferma» Ciertamente no podrá el Médico re- velar la maldad de este infeliz, ES claro que el delito ha perjudicado al inocente: sin disputa es digno de Castigo mas exemplar; pero tambien está fuera de toda duda que al Mé- dico no obligan manifestar, ni el pet- ACADEMICAS. 935 Juicio de tercero, ni el amor de la Vindicta pública. Si fuera á causarse el daño, ó se estuviera causando, en- tonces desde luego: primero era el Inocente que el,culpado; pero reali- zado ya ¿qué contribuye la noticia del culpado al bien del inocente? Po- dria contribuir al escarmiento públi- Co, y ála venganza que es justo to- Mar de delito tan enorme; mas el édico no debe proporcionarla; por- Que el mismo bien público que la fxige, exige tambien que el Médico, el Abogado y el Confesor (éste por tazon preponderante ) que por sus Ministerios deben ser depositarios de 25 confianzas del público, no arro- Jen á la calle este depósito. Pero ¿y si el daño ya hecho ad- Mite todavia remedio, y para lograr- 0 €s preciso dar á conocer directa % indirectamente el delito? En el Mismo caso propuesto. Llega el Mé- “ICO á reconocer la envenenada, y 336 MEMORIAS hay esperanzas que su natural ro- bustez venza la actividad del veneno, auxiliándola con medicinas; pero que para proporcionarlas es necesario acu- dir al Boticario, quien por la receta conoce la enfermedad, y á otros vá- rios que por mil antecedentes vienen en conocimiento sin temeridad del autor del atentado. Respondo con la que es segunda regla. Puede y debe el Médico en tales circunstancias valerse á favor del ino- cente de todos los medios posibles para salvarlo, aunque de ello resulte la manifestacion del culpado. En con: currencia de dos derechos debe pre- valecer el mas fuerte: lo es indis- pensablemente el que la pobre en- ferma tiene á que se le socorra en su desgracia, con ventaja al que asis” te á su marido para que se oculte su crímen. El fin principal, y de con siguiente la primera obligacion del Médico, es la sanidad de los enfel* ACADEMICAS. 337 Mos: el secreto que les promete, y Que la Ley quiere que les guarde, se dirige principalmente al mejor logro de esta pública sanidad; en el mo- Mento que el secreto empieze á ser Perjudicial á este fin, en ese mismo Punto dexa de obligar. | Pero y si la muger envenenada, Noticiosa del suceso, y afligida con d trágica suerte que amenaza á su Marido, tratando de evitarla, se re- Solviese á morir, y pidiera al Mé- 1co que dexase de procurar los me- los de su curacion con peligro de dl vida de su consorte, ¿podria aquel OMitir la curativa, porque no resul- ase de ella la manifestacion del de- !to de éste? Podria en efecto y de- Cria; pues renunciando por su vo= luntad la inocente del derecho á su Vida, que se contraponia y prepon= fraba al culpado sobre la guarda su secreto, empieza ya éste á obli- dt de nueyo, sin hacer injuria á la 330 MEMORIAS que con conocimiento y espontanel- dad determinaba ceder del suyo, Y habiendo como perecido antes la jus- ticia del sigilo del delinqiiente, en fuerza de la que asistia á la inocen= te, se reanima aquella, por decirlo asi, y cobra su antiguo vigor luego: que la muger quiere morir porque su marido pueda vivir: el Médico: por consiguiente se halla ligado de nuevo con aquél mismo vínculo de que lo habia suelto el interes de l2 que ya solo quiere que prevalezca el ageno con abandono del propio, Y no puede por tanto insistir en la cu” rativa de la muger á expensas de la manifestacion del delito del marido» Sea la tercera regla: quando Y Médico descubre el delito por las n0* tas que advierte en el que ha sufrido. el daño, aunque este perjuicio 10 admita ya remedio, puede y deb£: hablar á fin de que se descubra el culpado por aquellos á quienes pel”” ACADEMICAS. , ' 839 «Véntece: Insisto en el ¿aso de. la “en: venenada, variándolo con relacion 4 Csta regla. Nadie ha dicho al Médi- Co palabra sobre el atentado come tido contra ella; pero: el crímen lé Mabla por sus mismos efectos. La nas Wraleza, la gravedad y complicacion € los síntomas que nota en la en- “£rma, se los presenta su Facultad “omo señales características de un Veneno no ingénito, sino administra- 9: debe: decir ¿esta muger «que le han dado un tósigo. En el Médico “bemos considerar dos personalidaz y5S5 una de miembro del cuerpo mo= tl y político, otra'de deputado para “onfidente de las flaquezas de los "os: miembros. Si por razon de esta | “ima, qualidad no tiene motivo que 1. pida 'ó le escusé de hablar, de. tá atender á las obligaciones de Priicno Pues ahora ésta le orde- 1, due quando se le presente yn. "men: de esta clase, enorme, hor- Ba 840 “¿MEMORIAS á roroso , prohibido por todas lag Les yes. que infringe simultáneamenté muchos preceptos, y cuya impunt” dad abriria camino, y provocaria 4 otros de igual gravedad: y quand0 por otra parte no ha comprometidO su: fe para callar, debe no disimu' larlo, antes bien hacerlo público. ' como contra esto no se ha ligad0 con obligacion alguna , respecto del reo, que no ha acudido á él com0 á Médico para fiarle su delito; y ocuf rir al daño causado, subsiste en tod. su fuerza aquel primer deber de 4!” dividuo de la Sociedad. Pero si % daño está ya hecho ¿qué se remed con decir el autor? Es verdad Y el enfermo no se remedia, pero % remedia el cuerpo: político. con € castigo de un monstruo quese sangrienta en él; y el Médico miel? tras el interes del' mismo cuerpo P%. lítico no lo estorbe, debe contribul : á su seguridad como buen miembi”* ACADEMICAS. 341 La ninguna esperanza de que el en- tmo se remedie, acaba de quitarle 48 razones de callar, que acaso tep- dria,, si temiese que: de hacer pú= blico el delito se repitiese, y se im- didiera el logro de la esperanza de Curarlo, : Mas esta regla que acabo de fixar ] NO debe extenderse 4 todos los casos “iminales, ni á todos los delitos; si- 0 4 aquellos que por su «atrocidad pa reclamando la venganza pú- ca: No digo tampoco que por ella Sé el Médico obligado 4 inquirir el ppuor del delito; 4 él le basta para Mar su obligacion, decir que se a cometido, y:el Juez 4 quien com- Ea, ó la parte que ha sido ofen- di d, cuidarán de lo demas. Pero si 2% como advertencia oportuna en App ateria, quando un malvado que mese cometido esta atrocidad, te- de 950 de que el Médico conocién= la la manifestara, y pudiera ser 342 MEMORIAS | descubierto , intentase eludir la «pl: blica vindicta haciendo confianza del Médico, y delatándose, éste no qué daba impedido por ello de declara! que habia tal delito, aunque de Y dicho; resultase el conocimiento Y castigo del culpado. TS . Es doctrina general de los Teólo" gos, que si á: presencia de un Col fesor comete qualquiera una: culp% y despues se la manifiesta acusándO se de ella en el Sacramento de J Penitencia, no. por: esto queda: 1% pedido de declararla, sí por otra Pp te tiene tal obligacion. No podrá de cir: Fulano me: confesó esta culpa pero sí; Yo víque fulano la comé tió. Lo mismo en nuestro caso»? con mayor razon, pues ninguno Y. trecha tanto como el sigilo de la c% fesion, que es absolutamente ¡nvi0 lable. Aunque el Médico esté pro bido de decir: Este me ha dicho 1 ha administrado veneno, no lo al | | ACADEMICAS. 343 Para declarar que han propinado 've- Asno á este enfermo, por mas que Fe aquí resulte el descubrimiento de Juien lo dió; fuera de que el reo en Ste caso obra fraudulentamente, y Ninguno debe patrocinar su fraude, “omo dice la regla del derecho. emos por supuesto que el delito lO sea de aquellos tan atroces cónz ta: los quales se arma desde luego % misma humanidad, «sino de estos ln comunes que se cometen todos Dsdias, Sirva de exemplo. Las Leyes tl Reyno prohiben baxo de graves Penas á los Cirujanos, que procedan Curar las heridas, sin que les cons? y Que se ha dado ya cuenta: á. la Úusticia, Ó que desde luego «avisen a ¿Estará el Cirujano obligado á curarlo asi, no obstante: que la aida no sea mortal, y por consiz Siente el delito no de los enormes? e duda alguna está obligado 4 obe= “Cer la Ley. Esta es otra reglas. has 344 MEMORIAS : | He dicho que está obligado 4 obe- decer la Ley, y no á denunciar el delito; porque la Ley no le mand2 precisamente denunciarlo, sino qué no proceda á la curacion sin eva” guar aquella diligencia. Su obligaciol pues no es otra, que no curar €l caso de que por qualquier motivo 10 quiera efectuar la denuncia, ó 4 que el enfermo se resista á ella: Y no curando debe callar. Pero suput% to que se encargue de la asistenció está. obligado en el fuero interno * lo que le ordena la Ley. La razo? de esta regla es la misma que just fica á esta Ley. Es verdad: una 1“ rida que de su naturaleza no es mof tal, no ha de contarse entre aquell? horrendos crímenes de que hablé *%. la regla antecedente; pero tambiél lo es que el bien público puede me teresar tanto ó mas en el castigo ** aquella, como en el de éstos. La de cilidad y fregiiencia de cometel- . " ACADEMICAS. 345 litos no de los mas enormes, perju= dica tanto, y quizas mas á la Socie- dad, que el exemplo de uno graví- Sino. Si pues este debe castigarse, Aquella tambien es digna de castigo. a “l Legislador á quien pertenece ve- lar sobre el bien comun , y descu- tir las ocultas causas que lo dete- “oran, ha declarado que perjudica Quel secreto particular al interes pú- blico, y esto basta. Estamos viendo ademas,. que 4 pesar de la severidad € la Ley son muy freqiientes las Cridas, ¿qué sería si los agresores Pudiesen contar con algun patroci- lo de su exceso? No solo se mul- Mplicarian con manifiesto y grave año de la república, sino de esta Ultiplicacion resultarian freqiientes horrorosos homicidios. El secreto Que los unos nos debemos á los otros Ya fundado sobre el bien comun; en. Eeudicando á éste, ya no nos de- “$mos tal secreto. Si pesamos en una: 346 MEMORIAS balanza el legítimo valor de. estos . dos respectos, que muchas veces no pueden subsistir juntos, evidentemens | te aparecerá que prepondera-el púr blico al particular. Pero el Cirujano llamado para la curacion de una herida, halla que ha sido dada inculpablemente, ó por” que vió como habia sido, ó porque se lo aseguran personas fidedignas» En tales. circunstancias opino, que quanto al fuero interno puede omi- tir la denuncia; porque, en cesandO el fin de la Ley, se acaba. su obli" gacion: el fin de ésta. es el castig0 del delito que suponemos que no hay; con que cesa ya la obligacion de 12 denuncia. Mas en: el fuero externo podria ser castigado el Cirujano qué callase; porque aunque no se yerificd entonces el fin de la Ley, él.no e? Juez. competente para declararlo. POP. lo qual si yo fuese consultado sobté este caso, aconsejaria al Facultativ0 ACADEMICAS. 347 > Que denunciara, y. sirviera: despues .. de testigo en favor del presente reo: | Y si éste temiese aun la denuncia por” as vexaciones indispensables y pre= “lisas para la completa averiguacion € suinocencia, que la omitiese, obli= Sándose el que parecia reo á respon= der de todos los perjuicios que se le Ocasionaran al Facultativo, si es que Ésto podia realizarse. Advierto final= Mente,-que la Ley civil impone al irujano la obligacion de denunciar Cl cuerpo del delito, y no al agresor Que lo cometió. Todo lo dicho debe “alificarse como excepciones dela última regla. to Demos alguna sobre el bien:comun, Odjeto principal de todo hombre, y €s la siguiente. ica 5d 9 su ¿Quando el delito de que está cer- Mlorado «el Médico va directamente: -COntra la Religion ó el Estado, con- 2.2 el bien comun y general, tenga % no remedio, haya ó falte el arre=: [Document text truncated for crawler view.]