Memorias academicas de la Real Sociedad de Medicina y demas ciencias de Sevilla : extracto de las obras y observaciones presentadas en ella en el año de 1817
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a
MEMORIAS
ACADEMICAS
DE
LA
REAL
|
SOCIEDAD
DE
MEDICINA,
Y
OTRAS
CIENCIas
+
*17-
DE
SEVILEAS
38
VA!
EXTRACTO
DE
LAS
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TADAS:¿
J
1]
EN
ELLA
EN
EL
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pe
Gremio
láustro
de
la
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iteraria,
y
Catedrático
de
Medic
A:
Socio
Médico
de
número,
y
Secretario
de
Ex.
tra
ctos
literarios
:
Individuo
honorario
dela
Real
Ác
démia
Médica
¡Matritense
:
de
Ciencias
urales
de
la
Patriótica:
Vice-Preside
de.
SEA
la
Subdelegación
de
la
Real
Junta
(pes
ds
rior
q.
etc.
etc.
:
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N
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DA
UNIVERSIDAD
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TOMO
UNDECIMO.
pur
Z
SS
AL
REY
NUESTRO
SEÑOR..!!:>
A
Por
D,
Bartolomé
Manuel
Caro,
Impresor
de
dicha
Real
Sociedad,
1819.
AL
REY
N.S,
0.
-
:D.
FERNANDO
VII
(Q.
D.
G»)-
SEÑOR:
o
IN
Ñ
uestra
Sociedad
de
Medi<
-
cina,
y
otras
Ciencias
de
Se-
«villa,
s1
no
halla
expresiones
suficientes
para
manifestar
¿
a
V.
M.
el
respetuoso
recono-
cimiento
de
que
está
penetra-
da,
por
los
eficaces
auxilios
que
ha
merecido
a
la
benig-
nidad
de
V.
M.
y
forman
la
época
de
un
restablecimiento
heróico,
desvaneciendo
la
rul-
na
total
que
le
amenazaba,
en
fuerza
de
aquellas
terribles
circunstancias
que
disputarán
siempre
la
memoria
y
el
ol-
vido;
ha
creido
ser
un
testl-
monio
evidente
de
la
sinceri-
dad
de
sus
sentimientos,
ofre-
eerá
L;
R.
P.
de
V.
M.
el
tomo
undécimo
,
extracto
de
las
tareas
científicas
en
que
se
ha
ocupado
últimamente.
La
Sociedad
descansa
en
la
seguridad
de
que
V.
M.
se
dignará
admitir
tan
debido
homenage,
siguiendo
el
lau-
dable
exemplo
de
sus
Augus-
tos
Predecesores,
y
manifes-
tando
el
decidido
interes
que
tiene
V.
M.
en
la
conserva-
cion
y
progresos
de
los
Cuer-
pos
literarios
;
especialmente
de
aquellos
consagrados
4
la.
primera
de
las
felicidades
de
la
hamanidad,
y
aun
del
Es-
tado,
viras
Ciencias
de
Sevilla.
--
»)
SEÑOR.
|
A
L.R.
P.
de
V.M.
E
La
Sociedad
de
Medicina,
y
|
:
VIT
-_PROLOGO.
Habia
la
Sociedad
publicado
el
to-
mo
décimo,
que
contiene
el
resumen
de
las
Memorias
pertenecientes
al
año
de
1792,
y
preparaba
el
siguien-
te,
quando
ocurrieron
obstáculos
que
en
vano
intentaron
superar
el
deseo
y
los
esfuerzos
mas
enérgicos.
Á
pe-
sar
de
ellos,
ni
decayó
el
ánimo
de
los
individuos,
ni
los
trabajos
sufrie-
ron
aquella
interrupcion
que
parece
debia
corresponder
al
estado
de
unos
auxilios
indispensables.
Asi
se
ha
acu-
mulado
en
el
archivo
literario
un
nú-
_mero
considerable
de
Memorias,
que
á
juicio
de
los
hombres
sábios
é
im-
parciales,
no
dexarian
de
estimarse
dig»
mas
de
la
prensa.
Ellas
hubieran
he-
cho
la
continuacion
de
la
obra
hasta
vr
fin
de
809.
Si
la
revolucion
de
Mayo,
que
admirará
á
las
generaciones
ve-
nideras,
por
mas
heróicas
y
aguerri-
das
que
se
supongan,
aun
provoca=
das
por
acontecimientos
enérgicos,
debió
hacer
cesar
la
ocupacion
lite=
raria
en
fuerza
de
la
inquietud
y
de
la
distraccion,
la
Sociedad
ocurrió
al
peligro
que
tan
de
cerca
y
cruel-
mente
amenazaba
á
la
Patria,
sin
abandonar
su
intrínseco
instituto.
Ella
atendió
á
la
subsistencia
y
armamen-
to
del
guerrero,
desprendiéndose
de
quanto
poseía
capaz
de
contribuir
á
tan
heróica
empresa;
y
en
los
cam-
pos
de
Andalucía,
Castilla
,
Navarra,.
y
recinto
de
la
inmortal
Zaragoza,
se
vieron
varios
de
sus
individuos
que
socorrian
con
aquellos
saludables
consejos,
que'habian
recibido
ó
rec-
tificado
en
esta
Académia,
á
los
que
su.
quebrantada
salud
los
constituyeron.
en
la
hospitalidad.
Al
mismo
tiempo
se
prestaba
á
economizar
gastos
en
Pro-
:
rx
fesores
particulares
que
satisfacia
el
Gobierno
en
la
asistencia
de
un
hos-
pital
militar
que
provisionalmente
se
estableció
en
esta
Ciudad,
acomoda=
do
á
las
circunstancias
intempestivas
á
que
obligó
la
urgencia.
En
una
palabra,
Minerva
y
Marte
se
reunie-
ron
en
este
establecimiento
de
una
manera,
que
bien
disputando
con
tranquilidad
filosófica,
ó
bien
hacien-
ola
guerra
al
enemigo
segun
le
era
dado,
no
sería
facil
resolver
el
pro-
blema
de
á
qual
de
las
dos
clases
del
Estado,
letras
6
armas,
pertenecia.
Quando,
cumpliéndose
la
voluntad
de
la
divina
Providencia,
acaso
para
complacerse
en
la
firmeza
religiosa
y
patriótica
del
Pueblo
Español,
se
rompieron
los
diques
de
la
resisten-
cia
de
éste,
y
corrieron
las
legiones
enemigas
como
un
torrente
que
aso-=
laba
los
campos,
destruia
los
pueblos.
y.
cometia
todo
género
de
violencia,
usurpacion,
rapiña,
y
sacrilegio,
Se--
>
villa
fue
el
asiento
del
Gefe
de
tales
Bandidos,
y
á
la
sombra
de
ellos,
se
profanó
por
un
Rey
quimérico
el
res-
petable
Alcázar,
en
cuyo
solio
antes
se
vieron
los
Fernandos,
Santo,
y
Ca=
tólico,
y
donde
la
heróica
Isabel,
dig-
na
esposa
del
segundo
,
dió
tantas
pruebas
de
su
sagacidad
y
pruden=
cia.
Entonces
la
Sociedad,
invariable
en
su
propósito
de
lealtad,
obró
pa=
sivamente;
y
aunque
se
hallaba
opri=
mida
por
una
forzada
dominacion,
eludió
quantos
medios
y
asechanzas
le
propusieron
los
agentes
de
aque-
Ha
turbulenta
diplomacia.
Ademas
de
no
ser
del
intento
actual,
la
modes-
tia
resiste
el
elogio
de
una
conducta
cuya
recompensa
está
en
ella
misma,
pero
baste
decir
que
en
aquella
épo-
ca,
no
existió
el
objeto
que
pudiera
acreditar
una
conformidad
nada
ade=
quada
á-los
sentimientos
que
se
ha-
bian
apoderado
del
corazon
de
sus
indiyiduos...
XI
:
Asi
corrió
el
tiempo
de
algo
mas
de
dos
y
medio
años,
hasta
que
per=
seguidos
los
enemigos,
evacuaron
pres
Cipitadamente
las
Andalucías,
y
el
dia
27
de
Agosto
de
1812,
fue
el
pri-
mero
en
que
recobrándose
los
áni-
mos
de
Sevilla,
la
Sociedad
experi-
mentó
la
laudable
inquietud
que
pre-
paraba
su
trabajo
peculiar,
reparan=
do
aquellas
desmejoras
que
eran
con=
seqúencia
precisa
del
triste
estado
4
que
inevitablemente
se
habia
visto
reducida.
Sin
fondos,
y
sin
esperan=
za
de
obtenerlos
4
presencia
de
la
pasada
calamidad:
penetrada
de
la
dolorosa
consideracion
de
la
ausen=
Cia,
y
cautiverio
de
su
Rey,
y-baxo
un.
Gobierno
provisional,
que
antes
de
poder
atender
á
la
restitucion
de
los
establecimientos
literarios,
se
di-
rigia
á
exterminar
la
raza
usurpado-
ra,
no
solo
arrojándola,
como
lo
hi-
zo,
mas
allá
de
la
línea
con
que
la.
maturaleza
ha
prefixado
los
límites
de
xXx
las
dos
Naciones,
sino
persiguiéndola
y
humillándola
en
aquel
mismo
suelo:
que
abortó
monstruos
tan
horrendos,
puso
manos
á
la
tarea
cón
solo
el
es=
tímulo
de
su
aplicacion,
y
sin
otros
medios,
que
los
que
ofrecia
la
escasa
fortuna
de
los
asociados.
Fernando
Séptimo
de
Castilla,
Padre
de
sus
pue-
blos,
se
presenta
en
medio
de
ellos
con
aquel
poderoso
influjo
que
el
Sol,
Rey
de
los
Astros,
y
antorcha
la
mas
brillante
de
los
cielos,
esparce
la
luz
y
la
vivificacion.
Tan
luego
como
fue
asequible,
experimenta
la
Sociedad
los
efectos
de
su
Real
munificencia;
pero
como
estos
no
podian
ocurrir
á
los
tiempos
anteriores,
ya
€ra
evidente
que
se
entendia
de
los
sucesivos.
Asi
pues,
era
un
problema
el
determinar
por
donde
se
habia
de
dar
principio
á
la
publicacion
de
las
tareas
litera-
rias
que
se
aumentaron
desde
el
úl-
timo
tercio
de
812.
La
ley
tan
justa
del
reconocimiento,
hizo
resolver
4
XII
favor
de
la
liberalidad,
y
la
época
del
restablecimiento
debió
ser
mar
cada
con
el
fruto
del
beneficio.
Véase
aqui
la
razon
por
que
el
tomo
un-
décimo
contiene
el
compendio
de
las
Memorias
del
año
de
1817.
No
obs-
tante,
bien
en
adiciones
á
los
tomos
siguientes,
ó
bien
en
volúmenes
su-
plentes,
se
procurará
dar
á
la
prensa
el
extracto
delas
que
parezcan
mas
interesantes.
|
z
En
quanto
á
las
materias
del
ac-
tual,
la
Sociedad
no
está
distante
de
persuadirse
que
4
todos
no
parece-
rán
igualmente
apreciables,
especial-
mente
á
aquellos
que
lisonjeados
con
cierto
nuevo
órden
y
estado
de
los
¿Conocimientos
de
las
ciencias
físicas,
-É
influxo
en
la
práctica
del
Arte
de
-Curar,
quisieran
que
los
trabajos
de
esta
Corporacion,
siguiesen
el
gusto
“y
máximas
de
nuestro
siglo.
Sobre
este
punto
pudieramos
hablar
largamente,
«no
sin
provecho
de
los
que
se
dedi-
XIV
can
á
las
ciencias
médica,
y
quirúfia
gica,
para
hacer
ver
que
á
los
pro».
gresos
de
las
auxiliares,
no
correspon-
den
los
de
la
práctica
dela
Medici»
na;
y
que
sobre
lo
que
han
escrito
los
verdaderos
sábios
observadores
de
la
naturaleza
humana,
principalmen-
te
Españoles,
apenas
se
ha
dado
un
¡paso
que
no
haya
costado
la
pérdida
ó
el
olvido
de
lo
que
ya
tenia
san=
cionado
la
experiencia;
y
últimamen-
te,
que
la
extension
de
dominio
que
ha
adquirido
el
espíritu
de
sistema,
y
de
teorizar
ó
querer
explicarlo
to-
do,
ha
atrazado
la
ciencia
saludable
en
el
siglo
de
la
ilustracion
,
lejos
de
haberle
conservado
aquel
estado
que
tenia
en
los
tiempos
que
se
califican,
sin-todo
discernimiento,
como
de
obs-
curidad
é
ignorancia.
La
ciencia
mé-
dica,
segun
dicta
la
reflexion,
y
con-
vencen
los
Profesores
que
han
escrito
con
profunda
y
filosófica
meditacion,
comprebende
la.
experiencia,
el
racios
XV
cinio,
y
la
autoridad:
de
tal
manera,
que
si
la
primera
se
ha
de
conse-
gúir
como
corresponde,
es
necesario
mucho
ingenio
para
no
confundir
las
Operaciones
de
la
naturaleza
huma-
ña,
un
juicio
arreglado
para
evitár
los
errores
4
que
nos
exponen
los
“sentidos,
y
un
entendimiento,
Ó
sea
perspicacia
ó
viveza
de
ingenio,
para
“percibir
con
rectitud
lo
que
se
ob-
Serve.
Un
Médico
dotado
de
circuns-
tancias
tan
indispensables,
podrá
no
solo
ser
aventajado
en
su
Arte,
sino
distinguir
con
sana
crítica,
aquellos
escritos
que
seducen
mas
que
Ínstru-
yen
con
solidez.
El
raciocinio
pues
en
la
Medicina,
no
debe
ser
sino
una
conseqúencia
de
la
observacion,
y
la
“experiencia;
y
asi
quando
nos
-anti-
Cipamos
con
hipótesis
ó
teorías
sisté-
«Máticas,
segun
los
principios
que
cada
“uno
ha
adoptado,
caemos
en
el
pro-
“fundo
abismo
del
error
ó
de
la
incer-
“tidumbre.
Aun
los
hombres
justamen-
XVI
te
célebres
por
su
instrucción
y
prác»
tica,
pero
que
por
otra
parte
estaban
decididos
á
favor
de
un
sistema
par-
ticular,
con
el
qual
pretendian
inter=
pretar
las
admirables
leyes
de
la
na»
turaleza,
y
aun
fixar
las
causas
de
ellas
mismas,
se
han
visto
obligados
á
confesar
la
insuficiencia
de
sus
ra=
ciocinios,
y
los
límites
á
que
deben
-
reducirse
las
teorías.
Un
egemplo
in»
contestable
tenemos
en
Boerhaave,
y
sus
discípulos,
principalmente
Gorter.
Los
Médicos
Españoles
han
sido
sin
duda
los
que
se
han
manejado
con
mas
circunspeccion,
y
los
respetables
nombres
de
Valles,
Mercado
,
Fonte-
cha,
Heredia,
Collado,
Segarra,
Pon=
ze
de
Santa
Cruz,
Bravos
de
Piedra-
hita,
y
Sobremonte,
Henriquez
de
Villacorta,
Villafranca,
Nuñez,
Vega,
Esteve,
Valeriola,
Mena,
Navarro,
Lopez,
Canario,
Reyes
Franco,
Fon=-
seca,
Lemos,
Herrera
,
Maroja,
Pe-
reda,
Solano
de
Luque,
Gutierrez
de
¿XVI
-
dos
Rios,
Piquer;
Martin.
Martitez,
Casal:,
Pereyra,
y
muchos
otros,
que
sin
sujetarnos
á'
un
órden
rigorosa=
mente
cronológico
pudiéramos
seguir
«anotando,
son
testimonios
irrefraga-
bles
de
esta
verdad.
Lo
es
támbien,
Que
vatios
de
ellos
aceptaron
los
prin-
Cipios
teóricos
de.
su:
siglo
conforme
á
la
filosofía
aristotélica,
siguiendo
la"
doctrina
de
Galeno,
que.
adopta-
ron
los
Arabes,
sobre
los.
tempera-
_méntos
y:
humores
5
pero
separando
con
buen
discernimiento
lo
que
cor-
responde
á
esto,
no
hay
que
desear,
ya
se
considere
la
extension
de
cono-.
cimientos
que
abrazan
todas
las
par-
tes,
materias
y
artículos
de
Ja
Me-
dicina,
ó:
ya
la
gravedad
sentencio-
sa
con
que
imitaron
á
Hipócrates,
y.
demas
padres
de-
ella,
Griegos
y
La-
tinos,
4
cuya
lectura
se
habian
acos.
tumbrado,
conforme
al
consejo.
de
Quintiliano
(a)
que:
decia,
optimis
li-
(a)
Instit.
Orat,
Lib.
ES.
l.
XVI
p
bris
assuescendum,
bien
para
fs
exter
tas
versiones
greco-latinas
de
los
Auz
tores
mas
clásicos,
y
exposiciones
im+
portantes,
en
que
parece
se
explican
ás
mismos
los
que
se
trataba
de
in+
terpretar,
ó
bien
fixando
en
su
com*
dos
y
memoria
,
aquellos:
cás'
nones,
que
siendo:
tomados
del
códi-
go
de
la
naturaleza,
constituyen
el
idioma
magestuoso'
y
constante,
de
12
verdadera
y
sólida
Medicina.
q
Quando
ensalzamos
á
los
Escrito+
-res:
de
nuestra
Nacion,
no
descono-
cemos
el
mérito
de
muchos
de
las:
extrangeras,
que.
tomaron
el
mismo!
rumbo
con
el
mejor
éxito
,
como
Fer
nel,
Ballonio,
Cordeo,
“Boerhaave,
.
Sus
Discípulos,
y
Hoffman,
ya
que
omitamos
no.
pocos
,'
consultando)
la
brevedad,
y
deseando
evitar
una:
digresion
muy
lejana
de
la
idea
que
nos
proponemos.
Esta
se
redúce
á
dos.
fines
tanto
mas
necesarios
en
el
dias
.
quanta
es
mayor
la
separacion
del!
XIX
vetdadéro
camino
que.
se
debe
se-
guir
en
la
penosa
carrera
del
Arte
de
curar.
El
primero,
es
la
eleccion
de
los
mas
corregidos
modelos:
y
el
segundo,
la
preferencia
de
los
nacio-"
nales,
respecto
de
los
extrangeros,
-por.lo
menos
hasta
aquel
punto
que
complete
todas
las
miras
de
la
Me-
«icina
experimental,
dando
la
prefe-
_Tencia
á
aquellos
Escritores
de
la
an=
tiguedad
,
que
debemos
respetar
co=
mo
originales,
Si
hemos
dicho
lo
su=
,—ficiente
con
relacion
á
aquel
punto,
agregarémos
en
razon
de
éste,
las
ex-
presiones
del
sábio
Piquer:
(b)
1d
tantum
muneris
nunc
mihi
sumendum
_duxi,
ut
demonstrarem
Hispanos
nos-
tros
in
exercenda
Medicina
praecla-
re
admodum
se
gessise,
mobisque
in
ea
promovenda
Duces
optimos,
es
Ma-
,
rr
“(b)
Orat.
De
Hispan,
Medicin,
instau=
rand,
E
Ml
P
Xx
gistros
esse
debere::::'et
cum
domi
haz
beamus
eam
supellectilem,
que
ad
df2
tem
salutarem
ornandam
sufficere
po-
test,
id
unum
intendo
ne
propriis
di
“vitiis
posthabitis,
honorem,
lauden=
que
Hispanis
debitum
extenuemus,
néz
ve
fructibus
nostre
messis,
alios,nobis
tabescentibus
,
pinguescere
videamus:
En
:efecto,
si:
la
lectura
de
los
mas
apreciables
Médicos
se
ha
des=
cuidado
de
tal
manera,
que
ó
por
vauidad
,
ó
por
olvido,
apenas
se
vé
citado
aun
á
Hipócrates,
Galeno,
Siz
denham,
y
algun
otro,
y
ésto
sin
exactitud
ni
determinacion;
“combo
qualquiera
se
convencerá
viendo
los
escritos
extrangeros,
académicos;'ó
particulares,
no
es
de'
admirar
“dez
xasen
de
nombrar
á
los
nuestros,
de
los
que
no
tienen
la
menor
nó=
ticia,
Ó
de
intento
hayan
queridb'
Obscurecerlos
,
mientras
por
otra
parte,
en
el
día
mas
que
en
¿otro
tiempo,
pueden
ciertos
Escritores
lla-
marse
Heteróclitos
,
como
de
Hel-
moncia
dixo
Vanswietem,
(c)
porque
muchas
máximas
que
habia
tomado
de
los
antiguos,
las
daba
4
la
manera
de
huevas,
variando
las
voces.
Hablamos
Con,
especialidad
de.
los
pertenecien-
tes
4
los
años.que
van
corridos.
del
siglo
presente,
en
cuya
época
no
he-,
Mos.
visto
una
obra
clásica,
ele,
Mental,
ni
prácticaz
que
pueda
com-
Pararse
con
lo
qué
escribieron
-los
Antepasados.
Si
este
artículo,
digno
de
una
pluma
erudita,
y
juiciosamen-
te
crítica,
se
desempeñase
con
desig-
MIO
particular,
veríase;
hasta
que
pun-
lo
es
verdadera
esta
asercion,
y
al
Mismo
tiempo
acago
se
determinarian
las
causas
de
una
decandencia
muy
Dotable,
tanto.
en
la
Medicina,
como
€n
la
Cirugía,
no
obstante
los
elogios
Que
4
las
obras
se
prodigan
tan
ge-
(e)
«Coment.
aphor,
Boeshaav:
part
70Jé
26
XxII
neralmenté;
que
parece
fundarse
14
preferencia,
en
el
lugar
que
ocupan
respecto
de
la
publicacion.
No
ex-
-Ceptuamos,
aun
en
la
escasez
de
es-
critos
regnícolas,
á
aquellos
que
sin
atender
á
lo
que
ya
teniamos,
han
-
querido
trabajar
con
menos
provecho
que
el
que
resultaria,
si
su
aplicacion
é-
ingenio
lo
hubiesen
empleado
en
restablecer
la
Medicina
española,
no
baxo
un
aspecto
biográfico
,
sino
en-
tresacando
y
ordenando
las
materias
tratadas
con
solidéz
de
observacion,
y
formasen
un
cuerpo
de
doctrina,
que
abrazara
quanto
se
creyese
ne-
cesario
en
cada
asunto
particular,
y
con
sujeción
á
un
método
propio
pa-
Ta
la
enseñanza;
á
lo
qual
se
debe-
rian
agrégar
los
verdaderos
«adelan-
tamientos
de
los
Modernos,
sin
des
lumbrarse
con
descubrimientos
espe=
ciosos,
ó
de
cuyas
aplicaciones
á
la
física
del
hombre-
sano
ó
enfermo,
-
resultasen
aquellas
ilaciones
no
.ade-
XXIT1
quadas,
que
por
desgracia
“abundan
mas
en
nuestros
dias,
acarreando
gravísimos
errores
en
la
práctica,
y.
Contra
las
quales
han
declamado,
an-
tes
de
ahora,
hombres
de
cuya
sa-=
biduría
nadie
sin
temeridad
,
podrá
dudar
un
momento,
porque:
Omnia
que
incerta
sunt
ad
sectam
pertinent
debent
rejici,
ut
artein
'servemus
pu=
Fam,
masculam
,
sui
securam:
servan=
dum
id
solum,
quod
observatum
,
vel
Wbservatione
sequitur
adeo
evidenter,
ut
a
nemine
gnaro,
et
cordato
dici
Possiz
non
segui.
(d)
Si
las
prolixas
tareas
anatómicas
de
Portal,
Bichat,
Y
Cuvier,
son
indudablemente
inge-
niosas,
¿la
revolucion
fisiológica
que
han
inducido
sus
descubrimientos,
es-
tá
asegurada
sin
temor
de
ser
inquie-
tada:
por
otros
ingenios,
segun
vemos
Que
casi
diariamente
acontece
con
los
.(d)
Boerhaay.
Prelect.
acad,
Prolego
KXIV
experimentos,
y:
nomenclatura.
químiz,
;
ca?
Y
quando
esto
no
suceda
,.
¿po=
drémos
lisonjearnos
de
la
division
de
los
sistemas
de
la
economía
animal:
sus
afecciones,
ó
propiedades
parti-
culares
:
la
distincion
de
la
vida
con.
arreglo
á
éstas,
y
á
á
la
diferente
cons=
truccion;
y
en
una
palabra,
conven»
drá
todo
con
la:
série
de
las
opera=,
ciones
de
la
naturaleza,
á
quien
se
debe
consultar?
Sea
en
buen
hora
de,
la
mayor
satisfaccion
para
quien
con=.
fie
demasiado
en
las
fuerzas
de
la
hu-
mana
comprehension,
el
nuevo
aspec=
to
que
se
le
ha
dado
al
estudio
de
la.
economía
animal,
pero
Haller,
Príncipe
de
los
Fisiologistas,
(e)
con=.
fiesa,
que
despues
de
cincuenta
años
de
trabajos
anatómicos,
apenas
habia
comprehendido
una
centésima
parte
e
e
Le)
-Ele
em.
Physiol,
tom.
8.
Lib.
29»
Sect,
2.
ST
vaso...
A.
3
a
XXV
de-la
fábrica
del
cuerpo
humano,
del
*
qual
solo
le
eran
conocidos
los
mon=
tes
y
mares,
pero
se
hallaba
total-
mente
ignorante
de
la
construccion
interior.
Despues
de
esto,
es
de
ad=
mirar
la
rapidez
de
los
progresos
anatómicos
y
fisiológicos,
y
es
nece-
Sario
no
separar
de
nuestra
memo-
Tia
las
siguientes
cláusulas
sentencio-
Sas,
con
que
Boerhaave
impuso
silen=
“io
al
orgullo
«del
hombre:
Quoties
vero
unan
se
corporis
particulam
seor=.
Ms
excutere
Artifes
contendit
;
toties
aliarum
simul
notione
se
egere
exmpe=
"tur:
heret
nempe
omnibus
quam.
Se-
dlusan
ab
aliis
eligit
indagandam::::
JA.
vero,
unum
cogamus
in
corpus=.
£ultim-
seeculorum
inventa
omniun
exin
mia
probatissimorum
Artificum
mo--
imina,
Mechanici,
Hydrostatici,
Hy-
Aranljoj
y
Physici,
Anatomici,
Chez
Mici
Medici
conscribuntur!
Poterunt=
ve
Uhiguttulam
conficere
voris
quo
Msuccantur.
oculi
vel
narivim
.amba-
XXVI
:
ges?
(£)
y
asi,
hablando
de
lá
diverá
sidad,
y
espantosa
accion
de
los
ve=
nenos,
dice:
Quid
.Anatome?
quid:
humorum.
cognitio?
quid
Mathesis?
quid
Physice,
ommiaque
alia
sapien=
tia
medica
juvat?
¿Cómo
pues
se
aco=:
modará
esta
moderacion
y
desconfian=:
za
de
los
conocimientos
humanos,
con:
la
absoluta
satisfaccion
y
creencia
que:
observamos
en
nuestros
dias?
Quan-:
do
Piquer
recitaba
acerca
de
la
Me=,
dicina.
española,
y
de
la
ventaja
y
utilidad
de
la
experimental,
y
com-.
paraba
con
Mercado
á
Torti
y
Wher-=
lof
,
acerca
de
las
calenturas
in=
termitentes
,
pronució
estas
pala-,
bras:
Si
ingenue
fateri
licet
quod
sen=.
tio,
horum
hominum
scriptis,
pulchriz
tudinis
quandam
speciem
adquirimusy
Mercati
lectione
discimus
(EgY0S.
CUFA=,
re.
Esta
calificacion.
es
muy.
adequada:
para-los
escritos,
en
que
los
encan=
“tos
del
estilo
y.
otros
accidentes,
ha=:
=((0)
+
Osaí:
De:
honor,
Medic.
sexvito
00205
¡XXVH
cen
“olvidar
la
solidéz,
y.
completo
desempeño
del
objeto,
como
«cada
la
estamos
experimentando.
El
ex-
travío
de
la
razon
en
la
adquisicion
de
las
Ciencias,
es
cosa
tan
comun
Como
dificil
de
conocer,
y
alcarzar
Su
arreglo.
La
rectitud
del
juicio,
no
€s
compatible
con
una
imaginacion
Prevenida
de
antemano,
por
ciertas
Predilecciones
opuestas
á:
la
impar-=
Clalidad,
ó
circunspeccion
filosóficas
Y
una
crítica
tan
severa
como
:re-
Quiere
la
averiguacion
de
verdades
Inportantes
y
trabajosas
,
tales
como:
as
de
la
Medicina,
tampoco
se
aco-=
moda
con
un
exámen
superficial,
no
Correspondiente
4.la
madurez
y
gra-
Vedad
del
verdadero
amante
de
la
Sabiduría.
El
que
dudare
de
las
má-
Ximas
que
hemos
indicado,
recorra
los
escritos
del
inmortal
Español
Luis
Vives;
de
Verulamio,
Condillac,
y.
—Wtimamente,
del
erudito
y
profunda
*iquer,
en
su
Lógica
moderna.
.:->
XXX”
circunstancias,
eh
que
vatlas
"causas
desde
algunos
años
á
esta
parte,
han
«constituido
á
la
Medicina
y
Cirugía,
“en
tan
lastimosos
términos
de
anar-
-quía,
como
los
que
refiere
y.
repre-
hende
en
Francia
Gilibert,
(g)
con-
cluirá
con
aquellas
palabras,
en
que
Mercado
(h)
á
principios
del
siglo
XVI,
hizo
una
predicción:
tan
des-
agradable
como
la
siguiente:
Eventu
fidissime
comperimus,
ut
reliqua
mor=
talium
opera,
ita
et
artes
omnes
post
integram
perfectionem,
summunque
std»
-
tum,
mox
titubantes
casurasque
non
sine
magna
Reipublice
jactura
inte-
ritum
minari.
Quod
profecto
maxime
in
'
Medica
facultate
vel
temporum
¿n=
curia,
vel
lucri
cupiditate,
aut
how
minum
negligentia,
his
nostris
tempo
'
ribus
evidentissimim
apparet,,
ita
ut
nisi
diligentia
maxima
preventatur,
-
omnino
interituram.conspiciamis.
e
L
e
Pr
rn
;
1!
L,
Anarch.
medicinal.
-
1
Ah
É
Institut.
Chirurg.
Prefat,
:
AS
q
Ba!
ENERO.
44
JUEVES
16.
'"DISERTACION
MEDICO-POLITICA,
-
DE
LAS
SEÑALES
QUE
DISTIN=
guen
la
muerte
verdadera,
de
la
aparente.
E
POR
ELDr.D.
ANTONIO
SANTAELLA,
-
Socio
médico
de
Número,
y
Con=:
:
|
ciliario
segundo.
|
ena
habrá
un
Profesor
de
Me-=
dicina,
aun
de
escasa
leccion
y
prác=
tica,
que
no
haya
leido,
visto
ó
en
tendido
numerosos
exemplos
de
per-
SOnas
.que
reputadas
por
«muertas,
dieron
señales
de
vida
al
tiempo
de
Ser
conducidas
á
la
sepultura;
ó
que
Colocadas
en
ésta,
ha
acontecido
lo
3
MEMORIAS
PA
la
restitucion
á
la
vida
exterior
y
com-
pleta,
ó
bien
que
consumándose
su
estado
cadavérico
,
presentasen
seña-=
les.
de
:no
haber
sido
éste,
aquel
en
que
fueron
sepultadas.
Cuerpos
hu-
_Manos.*
estimados
,
por
cadáveres,
'.y
que
iban:
á
ser
disecados,
«han:dado
igualmente
muestras
de
vida
al
pri-
mer
golpe
del
cuchillo
anatómico,
con
aquella
sor
presa:
de
los
asistentes,
que
corresponde
á
la
sensibilidad,
y
4
un
£spanto
tan
lastimoso.
Si
estos:
“su0B-
sos.
,
por
fortuna
de
la
especie
huma-=
na,
no
son
tan
freqúentes
como
se
discurre
vulgarmente,
por
lo
me-
nós
tampoco
han:dexado
de
repetirse
en
todas
épocas
y
parages.
La:incer-
tidumbre
de
las
señales
de
la
muerte
verdadera,
Ó
sea
de
la
cesacion
ab-
soluta
de
todas
aquellas
funciones
que
esencialmente
constituyen
la
vida
ani-
mal,
ha
sido
la
causa
:de“unos
acon=
4ecimientos.,.
que
.todo
«individuo
de
ACADEMICAS.
3
de
especie
humana,
mirará
cón
"¿quel
interes
que
corresponde
4
su
mismá
Conservacion.
La
abolicion,
y
la
'sus+
pension
Ó
disminucion
,
son
términos
muy
diferentes,
y
aun
opuestos,
y
su.
calificacion
exige
un->
empeño
extraordinario
,
tanto
por
parte
de
dos
Médicos
en
general,
como
de
las
Autoridades
Civiles,
siendo
un
artíz
culo
que
constituye
la
principal
de
sus
Dbligaciones,
por
lo
mismo
de
ser-la,
'primera'
de
las
leyes
de
un
Pueblo
ci-
Wilizado.
+»
203
13€
ZRII
Desde
la
:
mas.
remota
“antigiiedad
Se”
advirtió
la
insuficiencia
de
ciertas
señales,
que
comunmente
se
habian
tenido
por.
bastantes,
como
se
evi
dencia
por
los
escritos
de
Filósofos
y
Médicos,
y
por
las
ceremonias
de
Precaucion
con
que
la
Iglesia
trata
de
asegurarse
del
estado
verdadera-
Mente
cadavérico,
en
quanto
al
tiem
PO
y
modo
prevenido
para
los
fu*
nerales,
NIRO
Y
ASA
e
C
/
a
“MEMORIAS
1.
:-
Por
-grandes
y
generosos
que
seat
los
esfuerzos
de
un
Profesor
sábio,
to=
davia
exige
mas
la
importancia
de
la
materia,
afianzando
los
conocimien-
tos
adquiridos
hasta-aqui,
por
los
pro-
¿gresos
de
las
Ciencias
físicas,
y
em-
peñando
al
entendimiento
humano
en
acercarse
4
aquel
grado.de
perfeccion
y
seguridad,
que.
sea
compatible
con
muestra
limitacion.
Tales
son
los
po»
derosos
resortes
que
han
movido
al
A.
á
emprender
la
penosa
tarea
de
fixar
las
señales
que
distinguen
la
muerte
verdadera:
de
la
:aparente.
En
un
convenio,
Ó
conocimiento
comun
y.
vulgar,
está
admitido
ha-
ber
fallecido.
el
hombre,
en
quien
despues
de
una
última
espiracion,
por
término
fatal
de
enfermedad,
no
so-
lo-
graves,
sino
mortal
por
esencia
.ó
por
accidente,
siguen
la
inmovilidad,
acompañada
de
la
mutacion
de
color
£n
general,
y
particularmente
del
rose
tro;
la
frialdad
y
el
aspecto
cadavér
A
ACADEMICAS.
5
Fico,
cuyos:
caractéres
son:
mas
bien
conocidos,
que
fáciles
de
describirse,
-
Si
á
este
trastorno
ó
variacion,
mu=
chas
veces
consumada
en
muy
corto
tiempo
,
se
agrega
la
rigidez,
na=
die
duda
que
es
verdadero
cuerpo
muerto.
Un.
acontecimiento
que
ha
quedado
al
alcance
de
aquella
expe=
riencia,
guiada
por
solo
el
discerni=
miento
natural,
ha
traspasado:
estos
límites,
conduciendo
al
error
aun
á
aquellos
que
por
su
práctica
y
sa=
biduría
,
parece
estaban
á
cubierto
de
caer
en
el
horrible
abismo
de
la
inhumanidad.
|
En
quanto
4
lo
primero,
pudie-
Tan
traerse
tristes
y
numerosos
exem+
“plos
para
probar
hasta
que
punto
es
arriesgado
el
conocimiento
Comun.
Bastará
recordar,
que
Lancisi
fue
tes»
tigo
de
una
persona
de
distincion,
que
recobró
el
sentido
y
movimiento
en
la
Iglesia,
al
tiempo
que
se
celebra=
an
los
oficios
para
sepultarie.
Pablo
8
MEMORIAS
4
Zaquias
refiere,
que
en:
un
-Hospitak
de
Roma,
cierto
hombre
herido
de
la
peste,
fué
acometido
de
un
sín=
cope
tan
completo,
que
colocado
ens
tre
los
verdaderos
cadáveres,
dió
sex
ales
de
vida
en
el
acto
de
ser
cons:
“ducido
al
enterramiento
,
y
socorrida
eon
oportunidad,
vivió
muchos
años
despues.
Dos
sucesos
semejantes
.
se
yieron
en
la
epidémia
del
año
de
ochocientos,
en
el
Hospital
de
la
San=
gre
de
esta
Ciudad.
En
quanto
á
la
segundo,
admira
ciertamente
que
el
Ficeron
de
la
Anatomía
Andres
Ve=
salio,
hombre
tan
singular,
sábio
y:
laborioso,
que
hacía
alternar
entre
los
cadáveres,
el
reposo
y
la
tarea
de
sus
indagaciones
anatómicas
,
hubiese
in-
currido
en
la
inadvertencia
que:
no
debia
esperarse
de
su
práctica,
crez
yendo
que
era
cadáver
el
cuerpo
de
aquel
Gentil
hombre
Español,
que
con
un
ay
lastimero
y
debil,
dió
4
enten=
der
hallarse
vivo,
al
primer.
golpe
del
ACADEMICAS.
NY
tuchillo
"descubridor
de
la
oculta
or-
ganizacion
de
la
naturaleza.
-
“Causas
las
mas
enérgicas
y
repetí-
das
para
quitar
la
vida;
muititud
de
personas
convencidas
de
la
cesacion
de
ésta
en.
un
hombre,
aun
han
sidó
apoyos
.desvanecidos
por
extraños
acontecimientos.
Francisco
de
Civillé
se
firmaba
con
la
adicion
de
17es
ve-
ces
muerto;
tres
enterrado,
y
tres
rez
sucitado
por
la
gracia
de
Dios,
por=
que
fué
extraido
del
vientre
de
su
Madre,
un
dia
despues
de
haber
sido
€nterrada;
porque
herido
gravemen*
te,
y
á
la
edad
de
diez
y.
seis
años,
€n
un
asalto
de
la
Ciudad
de
Roven,
le
sepultaron:
con
otros
cadáveres;
y
últimamente,
por
que
no
bien
con-
valecido
de
esta
restitucion'á
la
vida,
los
soldados
vencedores
le
arrastraron
Y
arrojaron
por
una
ventana,
pero
Tecogido:
por
uno
de
sus
parientes,
despues
de
tres
dias
en
que
fué
esti-
mado
por
muerto,
le
llevó
4
una
les
8
¿MEMORIAS
'
gua
de
la
Ciudad,
donde
'
logró
ste
curacion
y
total
restablecimiento.
:
-
Gaspar
de
los
Reyes
refiere
el
caso
de
aquel
malhechor,
que
habiendo
su=
frido
la
pena
de
muerte
en
horca,
y
-
en
el
campo
de
Tablada
,
cerca
de
esta
Ciudad
de
Sevilla,
un
Mercader
que
transitaba
por
aquel
parage,
des”
pues
de
separado
el
concurso,
advir=
tiendo
que
el
cuerpo
pendiente
no
era
absolutamente
cadáver,
cortó
los
cor-
deles,
y
le
acomodó
en
su
cabalga-
dura
con
ánimo
de
salvarle,
si
bien
este
beneficio
fué
recompensado
con
la
muerte,
que
un
poco
despues
el
malvado
dió
á
su
bienhechor
,.
para
robarle
los
intereses
que
llevaba
con-
sigo.
|
Muchos
otros
acontecimientos-
se-
mejantes
se
hallan
en
los
fastos
de
lá
Medicina.
Nadie
ignora,
que
algunos
amantes,
á
la
voz
del
objeto
de
su
pa»
sion,
han
recobrado
el
uso
de
los
sen»
|
“fidos
casi
anonadados;
y
que
Guerreros
ACADEMICAS.
.
9
esforzados
se
han
restituido
4
la
vida'
exterior,
con
el
impulso
del
parche
que
convocaba
á
la
batalla.
Tal
es
el
poder
del
excitamento
de
la
parte:
nerviosa,
si
usamos
del
lenguage
li=
-
Sonjero
de
nuestros
dias.
Estos
hechos
manifiestan
con
quanta
dificultad
se
apaga
de
un
todo
la
llama
de
la
vi-
da,
y
quan
facilmente
puede
confun-
dirse
la
simple
suspension
de
las
fun=
ciones
que
le
caracterizan,
con.
su:
completa
aniquila
cion.
A
Las
observaciones
han
justificado,
que
casi
todas
las
enfermedades
pue-
den
producir
la
muerte
aparente,
peto
que
las
que
la
ocasionan
con
mas
fre-
qiiencia,
son
las
calenturas
malignas,
la
peste,
los
afectos
convulsivos,
la
alferecía,
la
catalepsis,
el
éxtasis,
la
embriaguez,
las
lombrices,
las
sus-
“tancias
narcotizantes
,
las
caidas
,
el
rio,
los
Gases
no
respirables,
las
Pasiones
del
Alma,
y
últimamente
el
“histerismo,
6.pasion
histérica,
que
con
0
-
¡MEMORIAS
4.
mas.
freqiiencia
produce
la
Asphyxiae
.
La
primera
señal
ó
indicio
que-:se-
ofrece
á
la
vista,
es
la
cesacion
0.abo»:
licion
de
todo.
movimiento
muscular;
mas
ésta
no
es
segura,
pues
se
.Ob=w
serva
tal
vez,
y
por
mucho
tiempos:
en
los
fuertes
síncopes.
Por
otrá
par+
te,
un
cuerpo
privado
verdaderamen-
te
de
la
vida,
puede.
manifestar
mo=
vimientos
de
esta
especie,
Ó
que
se
le.
parezcan
,
aunque
no
sean
tales,
Asi
no
es
absolutámente
fabulosa
la,
historia
de
los
Vampiros,
y.
la
voz
que
se
ba
referido
varias
veces
has
berse
oido
en
los
sepulcros,
como
ha
sucedido
en
nuestros
dias,
y
«en
la
Iglesia
Parroquial
de
S.
Gil
de
esta
Ciudad,
advirtiéndose
un
rumor
muy
notable
en
la
sepultura,
donde
pocos
dias
antes
se
habia
colocado
el
cadá=
ver
de
una
muger.
Fenómeno
que
hizo
concurrir
con
espanto
al
vecin=
dario
del
próximo
barrio
de
:la
Ma-
garena.
En
otras
ocasiones,
$e
an.
0b=.-
ACADEMICAS.
10%
servado”
fenómenos
'muy
-
singulares;
Como
hemorragias,
y:
erecciones
del
miembro
viril.
Pero
esto
es
un
efecta
del
espasmo
que
continúa
algunas
ve='
ces
algun
tiempo
despues
de
la
muer-
te,
y
de
la
descomposicion;:ó.
fer
mentacion
pútrida
que
induce
aquella
disolucion
tan
propia
de
los
fluidos
animales,
quando:
por
falta
de
la
fiera
Za,
Ó
freno
de
la
accion
vital,
quez
dan
en
la
libertad
de
obrar
segun
¡las
leyes
físicas
y
químicas,
que
corres?
Ponden
á
la
naturaleza
de
sus
princi=
Plos
constitutivos.
Eyiasiul
La
segunda
es
el
desparecimiento
de
la
sensibilidad,
aun
quando
se
ha>
Yan
aplicado
los
estimulantes
mas
Cnérgicos,
tanto'
físicos
ó
mecánicos;
“omo
químicos.
Mas
esta
prueba
por
St
sola
nada
convence,
pues
en
la
apow
Plexia
perfecta,
y
en
el
síncope,
fals
tán
aquel,
y
ésta,
permaneciendo'
la
Vida.
No
obstante
es
preciso
confes
var,
queen
Jos
casos:
dudosos
se
haw
y9
“¿MEMORIAS
-.
empleado.
con
alguna
ventajadlos
ira
ritantes
exteriores,
ya
líquidos
muy:
evaporables,
Ó
bien
verdaderamente
gaseosos,
Como
igualmente
punzadas,
sajas
y
Cauterizantes;
pero
tambien
“personas
que
no
daban
muestras
de
hallarse
vivas,
no
se
han
manifestado.
sensibles
á
la
accion
de
ellos,
sin
embargo
de
que
la
muerte
no
era
sino
aparente.
:
La
frialdad
es
la
tercera,
y
que
el
P.
Mro.
Feijoo
,
sostiene:
como
mas
segura,
dividiéndola
en
extensiva
é
intensiva.
Es
ciertamente
respetable
wna
autoridad
semejante,
pero
se
han
observado
síncopes,
y
afecciones
his-
téricas,
en
que
la
frialdad
era
extre-
-
mada,
sin
faltar
la
vida;
y
verdaderos
cadáveres
conser
varon:
el
calor
gene-
ral
y
particular
,
algunos
dias
despues
del
fallecimiento.
Si
4
da
simple
vista
se
advierte
la
falta
de
respiracion,
se
ha
tenidoco-
mo
una:
señal.
evidente
de
la.
muerte,
ACADEMICAS.
13
Y
que
por
lo
mismo,
segun
el
órden
.
que
llevamos,
debe
ocupar
el
quarto
lugar.
Luego
que
el
pecho
y
vientre;
Aparecen
sin
movimiento,
aun
por
Varios
medios
muy
conocidos,
como
el
vaso
lleno
de
agua
colocado
sobre
aquel,
y
mas
bien
en
la
extremidad
del
cartilago
de
la
penúltima
costilla;
si
en
la
llama
de
una
bugía
aplicada
á
la
boca
ó
nariz,
ó
algun
cuerpo
ligero,
como
lana,
no
se
nota
undulacion;
ni
variacion
alguna,
causada
porua
Impulso,
aun
el
mas
leve
del
ayre
arro-
jado
del
interior,
ó
en
un
espejo
no
se
adquiere
opacidad
alguna,
seha
decidi:
do
por
la
verdadera
muerte.
En
sentido
Contrario,
las
observaciones
no
raras;
hicieron
ver
suprimida
la
respiracion
por
mucho
tiempo,
con:
restitución
á
la
vida
exterior
y
completa.
Tambien
ún
movimiento
del
diafragma,
lento;
suave
é
insensible,
basta
para
sos=
tener
la
respiracion
hasta
cierto
pun=
«to
compatible
con
la
existencia:
de
vá
¿MEMORIAS
*
la
vida;
sin:
que
esto
influya
en
clas
pruebas
antecedentes
de
un
modo
de>
eisivo;
ademas
de
que
el
fluido
ga*
-
Seoso',
que
puede
elevarse
del
'estós
mago
é
intestinos
en
el
cadáver,
tam=-
bien
será
capaz
de
causar
movimienz
to,
ú
otra
alteracion
en
los:
cuerpos
colocados
para
el
exámen.
Ultima
mente,
no
es
despreciable
la
analogía
de
los
animales
que
pasan
el
inviernó
en
un
sueño
tan
profundo,
que
pare»
cen
legítimamente
muertos;
y
es
una
identidad
con
respecto
4
la
'respira-
cion,
el
sufrimiento
de
los
Buzos
orien-
tales
en
la
pesquería
de
las
perlas.
*
“La
pulsacion
de
las
artérias
pue-
de
presentarse
insensible,
.y
será
la
quinta
delas
señales
del
estado
ca“
davérico.
No
es
suficiente
para:
infe-
rir
se
haya
suspendido
el
movimiento
circulatorio
de
la
sangre.
El
corazon
puede
estar
ran
debilitado,
que
no
le
sez
posible.
arrojarla
hasta
los
tramos
vasculares
de
laisuperficie.
Tal
vez
el
ACADEMICAS.
15
Pulso.
que
:no
se
halla
en”
el:
brazo
derecho;
.é
inclinado
hácia
la
parte
Posterior
,
aparece
doblándolo
suave
mente
al.
contrario.
Si
no
se
nota
en
esta
parte,
suele
no
ser
asi
en
las
ars
.
térias
carótidas,
y
temporales,
estre=
chando
mañosamente,
y
aun
siguien=
do
la.
direccion
de
ellas
mismas,
prin=
Cipalmente
colocando
el
cuerpo
late
ralmente
y
de
uno
á
otro
lado.
A
esto
debe:
agregarse,
discurriendo
con
el
Mro.
Feijoo,
que:
mientras
la
sangre
se
mantenga
fluida,
no
se
puede
ase»
gurar
que
haya
cesado
el
círculo;
y:
acaso
éste
será
tan
tardo
que
no
se
advierta,
Ó:
que
circule
la.
parte
mas
Sutil
Ó
espirituosa
,
remansando
la
Crasa,
y
bastando
esto
para
mante
her
la
vida
interior.
.
y
Si
Bruhier
propone
el
abatimiento
Violento
de
la
mandíbula
inferior,
ob»
Servando
si
ésta
queda
en
la
situa-
€lón
que
se
le
hizo
tomar,
ó
si.
por
SL
misma.
se.
reduce
acercándose
á
la
16
¿MEMORIAS
4
superior,
noes
de
confianza
esto,
pues
en
la
perlesía
de
los
músculos
abduc=
tores,
y
en
el
espasmo
ó
relaxacion
de
ellós,
puede
mantenerse
la
boca
abier-
ta.
La
rigidez
general
del
cadáver,
se
opondrá
á
la
separacion,
y
esta
mis»
-ma
hará
acercar,
en
todo
ó
en
parte;
una
á
otra
mandíbula
,
induciendo
la
mayor
equivocacion.
Aunque
la
rigidez
de
los
miem-
bros,
en
sentir
del
P.
Feijoo,
es
un
indicio
completo,
debe
estimarse
por
equívoco,
segun:
lo
que
acontece
en
el
Tetanos.
|
Otra
señal
se
toma
comunmente
del
estado
de
los
ojos.
La
contrac=
cion
de
la
cornea,
y
la
opacidad,
4
que
vulgarmente
llaman
ojos
quebra=
dos,
puede
producirse
por
extremada
wigilia,
inedia,
y
diarrea,
debién-
dose
agregar
tambien
como
causa,
la
+obstruccion
total
de
los
nérvios
ópw
ticos,
segun
propone
el
citado
Fei-
300.
A:
pesar
-de.
lo
dicho,
servirá.
de
ACADEMICAS.
17
gula
hasta
sun:
cierto
punto
el
estado
de
los
ojos...
bh
|
-
Alguna
consideracion
merece
el
co=
lor
del
rostro
verdoso:,
.amoratado,
que
mas
Ó
menos
inclina
á
negro:
pero
esta
mudanza
debe
ser
grande,
Supuesto
que
hay
indisposiciones
;al-
teraciones
Ó
modificaciones
particu-
lares,
compatibles
con
el.
exercicio
de
la
vida,
sostenida
Ó
acompañada
de
un
regular
estado
de
las
funcio-
nes
Ó
acciones
de
la
economía,
que
por
ciertos
grados
inclinan
á
los
co-
lores
ya
referidos,
y
que
pueden
que-
daren
el
cadáver
como
restos
de
la
animacion
que
tuvo.
“Mas
concluyente,
aunque
mas
tar-
da
es
la
señal
que
se
funda
en
la
pu-
trefaccion:
Se
habla
de
aquella
tan
Mtimada
6
completa,
que
no
es
com-
Patible
con
la
vida,
y
que
le
son
in-
Separables
el
color
amoratado
de
la.
Piel,
con
inclinacion
á
negro,
y
un
olor
desagradable
y
particular,
que
5
18
MEMORIAS
4
tievesel
cadáver.
Puédese
convenir
er
que
es
menos
dudosa
que
las
demas,
peró
debe:
advertirse
que
en
el
esfa-
celo:
local,
y
en
ciertas
calentura5
pútridas
de
mayor
graduacion,
seno»
xa
lo
mismo,
sin
ser
constantemente
«mortales.
Agréguese,
que
sobre
ser
muy
incómoda
la
espera,
hasta
que
ocurran
los
caractéres
de
la
podre-
dumbre,
se
agregan
tres
inconvenien-
tes,
siguiendo
las
reflexiones
del
so»
bredicho
Monge,
pues
es
fácil,
con+
fundir
el
hedor
de
los
humores
po-
dridos,
con
el
de.
las
partes
sólidas
que
sufren:
igual
alteracion.
Que
los
que
son
de
un
olfato
exquisito,
ads
vierten
el
mal
olor
no
solo
en
los
ca-
dáveres,
sino
en
los
gravemente
en»
fermos,
Ó
próximos
á
la
muerte,
y
últimamente,
que
hay
sugetos
que
por
“cireunstancias
particulares
de
su
conse
titucion
,
espiran
habitualmente
con
Hediondez.:
5
nol0200
3
o
Por.
:úna
consegiiencia
bien
deduck
|
ACADEMICAS.
19
da:
de-
todos
'los:
«antecedentes
Hasta!
aquí
referidos
,
se
infiere,
que
si.
los
Caractéres
.ó
señales
de
«la
muerte
se:
califican
distributivamente,
no
tienen:
un
grado
de
certidumbre
tal,
que
Por
él
solamente
pueda
decidirsecon:
seguridad
,
y.
en
esta:
inteligencia,cla
razon
y.
sana
crítica:
dictan,
se
haga»
comparacion
de
unos.con
otros,
y:
considerándolos
colectivamente,
de:
.
€Sta
reunion
resultará
la
certeza,
pues
quanto
mayor'
sea
el
«número
de
las:
Señales
propuestas
,
tanto.
mas
gras
duada
será
la
probabilidad.
Siesta
regla-es
transcedental
4
to-
Os
los
casos
y
Circunstancias
que
Ocurran,
todavia
es
mas
apurada
la
Ocasion
en
el
médico-legal
del
fne-
TO
criminal,
donde
la
administracion
€
justicia
busca
la
causa
de
una
Muerte
violenta,
y
ha
de
estimar
con»
Wtreslo
4
las
leyes
la
gravedad
del:
delito.
Deseando
el
A.
ocurrirá
un:
tento
tan
ES
+
cree
que
so=
:900
MEMORIAS
'
bre
lá
coleccion,
mas
Ó
menos
com=
pleta
de
las
señales
ya
enunciadas,
reuniendo
los
antecedentes
al
estado
actual,
puede
estimarse
como
la
mas
concluyente
la
rigidez
cada-
vérica,
sin
embargo
de
sobrevenir
-con
mas
tardanza
que
las
demas.
De
esta
opinion
han
sido
varios
Autores
respetables,
como
Mr.
Luis,
comba-
tiendo
la
de
Bruhier,
Zaquías
y
Winslou,
asegurando
que
la
tesu-
ra
ó
rigidez
de
los
miembros,
es
el
mas
seguro
indicio
de
haberse
total-
mente
extinguido
la
accion
vital.
La
rigidez
muscular,
es
una
modi-
ficacion
extraña
á
las
propiedades
fí-
sicas
de
este
sistema,
que
depende
de
una
total
debilidad
de
la
contrac-
tilidad:
vital,
pero
suficiente
para
re-
sistir
por
algun
tiempo
á
los
agentes
químicos,
que
propenden
á
la
diso-
lucion
de
los
principios
Ó
componen-
tes,
y
por
consiguiente,
á
deshacer
la
organizacion.
Empieza
por
el
tron+
3
ACADEMICAS.
91
€o
y
cuello,
pasa
despues
4
los
mús-
culos
torácicos,
y
de
allí
á
los
abdo-=
Minales
,
siguiendo
el
mismo
órden
quando
se
disipa.
En
el
hombre
y
en
los
quadrúpedos,
dura
tanto
mas
tiempo,
quanto
mas
tarde
empezó,
y
su
duracion
y
energía,
son
siempre
-€n
razon
del
grado
de
conservacion
de
los
órganos
musculares
en
el
mo=
mento
de
la
muerte,
adquiriendo
mas
fuerza
y
permanencia,
si
la
nutricion
ha
sufrido
menos
alteracion.
En
los
Cadáveres
de
aquellos
que
han
sido
Muertos
violentamente,
y
en
que
el
Calor
vital,
y
la
contractilidad
muscu-
lar
aparente
se
conservan
otro
tanto
tiempo,
como
el
cuerpo
ha
sido
me-=
NOS
expuesto
al
contacto
del
ayre
li-
te,
la
rigidez
debe
sobrevenir
mas
tarde,
que
en
aquellos
en
que
la
in=
Wencia
atmosférica
ha
obrado
en
to=
2
su
energía.
Asi
pues,
los
que
fa=
llecen
cubiertos
en
sus
lechos,
vienen:
q
"igidos
mas
tarde:
luego
las
fuerzas
"ya
MEMORIAS
'
químicas
darán
principio
4
obrarcon
arreglo
al
poder
de
las
causas
de
es-
ta
tardanza;
que
se
oponen
al
de
aquellas.
Acomoda
al
intento
la
opi-
nion
ó
máximas
de
Bichat,
que
su-
pone
en
el
sistema
locomotor
la
con-
-
tractilidad
animal,
que
no
existe
si-
no
en
la
vida
general:
la
orgánica
sensible,
que
continúa
á
nuestra
vis-.
ta
algun
tiempo
despues
de
la
muer-=.
te,
en
fuerza
de
los
estímulos
arti-
ficiales;
y
la
orgánica
insensible,
á
la
qual
pertenece
la
rigidez
cadavérica,
que
subsiste
algunos
dias
despues
de
haberse
desaparecido:
la
sensibilidad
de
los
músculos,
promovida
por
lo
estímulos.
:
Faltando
estos
conocimientos,
n0
es
extraño
se
haya
confundido
hastá
aqui
la
rigidez
cadavérica,
con
14
que
sobreviene
4
graves
afecciones
nerviosas,
é
igualmente
la
que
es
cau”
sada
por-la
congelacion,
porque
éstá
se
distingue
tan
fácilmente,
como
$
ACADEMICAS.
93
descubre
su
causa,
La
que
produce,
el
Tétanos,
ú
otros
males
nerviosos,
depende
de
una
Jesion
particular
del.
Sistema,
y
con
propiedad
la
llama.
Nysten
rigidez
convulsiva.
En
este
ca-
SO,
los
miembros
se
ponen
rígidos,
aun
teniendo
el
cuerpo
un
cierto
gra=.
O
de
calor
sensible
al
termómetro,
Por
lo
menos,
y
la
rigidez
precede
Siempre
á
la
muerte
¡aparente.
Por:
Otra
parte,
4
la
cadavérica
antecede»
el
anonadamiento
de
todo
movimien-:
to
vital;
la
rigidez
en
estas
afeccio-
nes.
es.
mas
fuerte,
y
opone
gran
re-
Sistencia
si
se
quiere.
hacerla
cesar:
Por
algun
esfuerzo,
aconteciendo
en
la
otra
lo
contrario,
>:
>
En
la
de
la
congelaciop
puede
du->
arse,.
si
la.
frialdad
del
yelo
ha
sido
tan
graduada,
que
haya
extinguido
totalmente
la
vitalidad,
ó
si
ella
de-
Pende
solamente
del
estado
de
con=:
Selacion,
permaneciendo
interiormen-
te
la
vida.
Mas
esto
puede
resolverse,;
91;
MEMORIAS
observando
si
los
órganos
se
hallan
duros;
qualquiera
que
sea.la
natura=
leza
de
su
texido:
si
es
muy
gra-
duada
la
resistencia
del
abdomen,
á
una
compresion
correspondiente:
si
al
mover
algun
miembro,
se
percibe
aquel
pequeño
y
particular
cruxido,
que
corresponde
cal
que
produce
el
hielo,
y
alguna
otra
circunstancia
bien
conocida;
porque
entonces
se
debe
concluir,
que
el
corazon
y
pul-
mon
tienen
el
mismo
estado,
no
com-
patible
con
la
existencia
de
la
vida,
aun
considerada
en
el
menor
grado
posible,
á
menos
que
algunas
partes
no
esten
acometidas
de
la
congela-
cion,
pues
aunque
la
rigidez
en
el
caso
de
que
yn
miembro
movido
en
el
exámen
se
restituya
por
sí
mismo,
no
aparesca,
será
porque
la
propie--
dad
para
su
existencia
ha
sido
des=
truida
por
el
frio.
En
el
síncope:
se
suspende
la
res-
piracion
,
las
acciones
animales;
y
ACADEMICAS.
95
el
pulso:
+
parece
se
exhala
el
calor
vital:
los
miembros
se
ponen
frios
y
rígidos
,
pudiéndose:
confundir
esta
rigidez
con
la
cadavérica;
pero
aten-
>
diendo
á
que
cada
una
de
estas
altera-
ciones
sesuceden
con
una
rapidez
mo-
mentánea,
desde
el
punto
de
la
ce-
Sacion
referida
de
.las
acciones,
se
Puede
distinguir
dela
otra,
en:la
qual
todo
acontece
casi:
lenta,
y.
progre-
Sivamente.
Ne
«poV
9b
Es
cierto,
que.
hay
rigidez
¡en
“la
Asfixia;
pero
si.elaccidente
es
de
tan
Corto
tiempo,
como:
de
diez
á
quin-
ce
minutos,
será
convulsiva.
Quando
el
suceso:
ha
acontecido
en.
sugeto
que
se:
hallaba
sin
:compañía
,
igno=
tándose
el
momento
en
que
habia
faltado
la
respiracion,
y
el
cuerpo
está
frio.
puede.
concluirse:
que.
el
Principio
de
la
vida
concluyó
de
un
todo,
y
no.
poco
tiempo
antes.
Un
ombre,
que
es
ofendido
de
un
Gas
mortífero,
conserva
€l
calor
aun
por
Ai
si
a
/
:
3
4
Ñ
26
MEMORIAS
espacio
de
doce
horas
desde
su:
muer-
.
te,
y
en
tal
suposicion:
de
estado
y
tiempo,»
se
balla
fuera
de
la.
posibis
lidad
de
la
restitucion.
2».
Aunque
no
está
afianzado
con
com-
petenté
número
de
exáctas-observa=.
ciones,
.el
pensamiento,
de
Nysten,
tampoco
parece
despreciable:
que
en
una.
ocurrencia
dudosa
por:
tado
as-
pecto;'se
haga
el
uso
del
Galvanismo
de
Volta,
sobre
cierta
porcion-de
un
músculo
locomotor,
y.
superficial,
di-
secado
con
sagacidad,
pues:si:se
ma-
nifiesta
inalterable:
4.
este:
agente,
se
puede
“asegurar
que
la
muerte
:es
ver-
dadera,:y
en
sentido:contrario,:
usar
de.
los,
recursos
mejor;
ordenados
y
_enérgicos,
que
estan
sancionados'por
una.
sólida
experiencia.
¿Concluye
el
A,
fixando:
su:
opinion
de
tal
manera,
que
le
parece
que
|
quando
un
Médico
sea
consultado
so=
bre
la
vitalidad
y
'óla
muerte
-de:un
£guerpo
rígido,
podrá
decidir.
casi
ab-
AEB
AAAAnASAA
PPP
éAn
]
ACADEMICAS.
97.
solutamente,,
teniendo
presentes
las
doctrinas
que
ha
insinuado.
JUEVES
23.
DISERTACION
MEDICA.
SOBRE
LA
ATROPHIA,
Ó
CON-=-
suncion
de
las
Nodrizas.
:
POR
EL
Lic.
DON
JUAN
BAUTISTA
-
Bueno,
Socio
médico
Supernu-
ABS:
-
—mEerarío.
.
LE:
Atrophia
Ó
consuncion,
es
en=-
fermedad
harto
conocida,
y
por
lo
Mismo
ocupa
un
lugar
muy
señala-.
-do'entre
las
Caquexias,
segun
la
apro-
Ximacion.
que
han
considerado
como
Mas
exácta
los
metódicos
Nosologis-
las,
Si
por
razon
de
sus
diferentes
Causas,
y
aun
efectos,
han
llamado.
28
MEMORIAS
:
varias
la
atencion
mas
empeñada
pas
ra
su
desvanecimiento,
no
ha
acon-
tecido
igualmente
con
la
que
algo
mas
comun.
que
lo'
que
parece
á
primera
vista,
sobreviene
á
las
No-
drizas,
bien
por
la
lentitud.
con
que
hace
sus
progresos,
ó
bien
porque
creyendo
que
es.
una
conseqúencia
ca-
si
indispensable
de
la
crianza,
.se
en-
trega
á
el
abandono
un
desmejora-
miento,
que
quando
quiere
remediar-
se,
faltan
aquellos
resortes
que
son
el
principal
apoyo
de
la
Medicina.
'
Circunstancias
muy
particulares
é
interesantes,
exigen
que
la
extenua-
cion
de
que
se
habla,
sea
mirada
con
aquella
detencion
que
correspon-
de
¿la
singularidad
de
su
causa,
de
sus
efectos,
y
de
los
medios
que
se
hayan
experimentado
mas
saludable-
mente
eficaces.
El
A.
de
este
dis=
curso
ha
creido
con
justa
razon,
que
su
trabajo,
aunque
con
aquella
des-
confianza
que
inspira:
la
moderacion
ACADEMICAS.
90:
filosófica,
podria
ser
provechoso,
prin=
Cipalmente
llamando
la
ateneion
de
Otros
Profesores,
cuya
experiencia
por
mas
dilatada,
sólida
y
favorecida
de
mayor
instrucción,
hizo
se
per--
feccionase
un
objeto,
en
que
tanto
se
interesan
la
humanidad
y
el
Es-
tado.
Asi
pues,
haciéndo
la
historia
de
los
lastimosos
efectos
que
acompañan'
ála
citada
extenvacion,
distingue
va-
rios
aspectos
de
ella
misma,
que
pue=-
den
estimarse
por
especies
diferentes,
Ó
que
queriendo
sean
solamente”
va-
Tiedades,
influyen'notablemente
en
la
Curacion,
principalmente
si
se
atien-
de
al
distinto
orígen
que
la
fomenta.
Empieza
por
un
desfallecimiento,
O
debilidad
general:
disminucion
del
apetito:
cansancio”
extremado,
aun
Por
escaso
exercicio,
y
dolores
mas
%
menos
molestos
en
la
espalda
y
pier-
Nas,
y
sigue
el
enmagrecimiento
gene-
Tal.
El
rostro
particularmente
pierde
Su
color
brillante
,
sostituyéndose
un:
30
MEMORIAS
ayre
de
entristecimiento
y
marchi=
:
tez,
y
el
color
pálido
rodea
la
na-,
riz,
con
ligero
enroxecimiento
en
las.
mexillas.
Hasta
aqui
puede
conside=
rarse
como
el
primer
estado;
mas
si
se
insiste
en
la
lactacion,
sobrevie-
nen
dolores
intensos
en
los
costados,
tambien
por
debaxo
del
esternon,
Otras
partes
del
pecho:
tos
pequeña,
pero
freqúiente
y
seca:
la
respiracion
algo
dificil:
el
pulso
acelerado,
aun-
que
rara
vez
duro,
y
sudores
al
romper
el
dia.
Suelen
seguirse
tubér-.
culos
pulmonales
,
.con
escupos
cra-:
sos
y.
mocosos:
la:
extenuacion
y
la
debilidad
adquieren
su
último
grado,
hasta
verificarse
la,
muerte.
Tales
son
los
síntomas,
Ó
caractéres
que
cons->
tituyen
el
segundo,
Colocada
segun
Sauvages,
la
Atro="
phia,
en
la
clase
de
Caquexias,
com=>-
prehende
ésta
una
afeccion
determi-:
nada,
que
envuelve
quantos
géneros,:
especies,
y
aun
variedades,
tengan:
-
ACADEMICAS.
31
*
su
'órígen
en
la
acumulacion
,
estan
cancion
y
acrimonía
de
los
humores,
cuya
invercion
acarree
el
trastorno
-
de
la
nutricion,
bien
positiva,
ó
bien
-
hegativamente
,
enflaqueciendo
el
cuerpo,
abultándolo,
mudando
el
co-
lor
que
saludablemente
le
correspon”
de,
y
aun
ulcerándole.
A
pesar
de
las
especiosas
teorías
con
que
varios
Autores
han
quetido
empeñadamente
satisfacer
el
deseo
de
su
ilustracion,
no
ha
correspondido
el
efecto
á
la
necesidad
de
hallar
me-
-
dios
seguros
de
desvanecer
el
vicio
_€n
general;
y
en
quanto
á
la
de
la
Question,
la
han
tratado
superficial-
-
mente.
Ha
sido
pues
consiguiente,
no
entrar
en
los
pormenores
de
las
cau-
-
Sas
que
mas
eficazmente
la
producen.
En
las
Memorias
de
la
Sociedad
"de
Medicina
de
Paris,
pertenecientes
Al
año
de
1790,
se
hallan
observa-
_Ciones
de
esta
especie
de
Atrophia,
advertida
en
Inglaterra,
atribuyén-
32
-MEMORIAS-:
dose
al
uso
excesivo
del
thé,
café,
y
licores
espirituosos,
aun
en
mugeres
"
de
la
clase
menos
afortunada.
Pero
atendiendo,
de
una
parte
al
poder
'
de
la
costumbre,
y
de
otra
á
la
es-
casez
de
medios
para
disfrutar
dichos
licores,
Ó
quedaria
reducida
esta
cau-
sa
á
lo
primero,
ó
desvanecida
por
una
de
las
dos
consideraciones
ex-
puestas.
Dirigiéndonos
al
régimen
ajels
“tico
de
nuestro
Pais,
hallarémos
que
el
uso
de
esta
especie
de
bebidas,
se
“
limitaria
justamente
á
aquellas
Seño-
ras,
que
por
un
capricho
verdadera-
mente
reprehensible,
rehusan
criar
á
.
sus
hijos,
sacrificando
al
luxo
y
la
-molicie
un
derecho
tan
principal
de
la
naturaleza,
Ó
que
efectivamente
estan
imposibilitadas
de
hacerlo:
“pe-
ro
aun
de
estas,
unas
le
usan
rara
vez,
y
Otras
no
es
con
un
empeño
tan
notable,
como
acontece
á
las
ha-
bitantes
de
otros
paragés.
Por
esto
sex
ACADEMICAS.
93
-1á'
mas
razonable,
quando
la
Atro=
phia
acomete
á
las
de
esta
clase,
que
cumpliendo.
con
su
deber
emprenden
la
lactacion
,
atribuirla
al
desarreglo
dietético,
al
trastorno
de
la
justa
-
distribucion
de
las
horas
del
sueño
y
la
vigilia,
al
modo
de
los
vestidos,
y
-
Raturaleza
de
sus
texidos,
al
bayle,
“los
aromas,
ciertas
pasiones,
y
otras
Cosas
semejantes,
bien
comprehen-
didas
en
las
llamadas
no
naturales,
segun
los
términos
de
la
Escuela,
La
segunda
clase
de
Nodrizas,
que
Con
facilidad
se
extenuan
en
la
crian=
za,
es
la
de
aquellas,
cuya
ambicion
las
empeña
á
criar
dos
infantes
á
un
tiempo,
mientras
por
otra
parte
se
Alimentan
con
la
mezquindad
que
Corresponde
á
su
codicia.
A
la
tercera
pertenecen
las
que
£
SU
indigencia
agregan
cierta
indiscre-
l0n
en
el
modo
de
la
crianza,
si
len
el
infante
poco
satisfecho
de
un
Alimento
de
tan
poca
substancia,
co=
Ma
a
-
xavillosa
de
la
naturaleza,
mas
ad-
:
destinarse
á
sostener
la
existencia:
del
¡individuo
,
á-
quien.
exclusivamente
*
pertenecias
4
34
MEMORIAS
mo
debe
á
la
miserable
manutencion
de
la
madre,
clama
con
el
idioma
de
la
afliccion
y
el
llanto,
por
aquello
que
la
naturaleza
exige
para
su
con-
servacion
y
acrecentamiento.
El
dispendio
por
la
venus,
consti:
tuye
la
quarta
clase,
porque
la
de-
bilidad
exquisita
que
induce
'su
in=
|
moderacion
respectiva,
unida
á
la
de
la
crianza,
forman
un
total,
que
1
|
duce
la
extenuacion.
-
La
quinta
es
originada
de
otras
pa-
siones
violentas,
que
pervirtiendo
la
digestion,
y
la
facultad
asimiladora,
dexan
las
partes
sin
la
reposicion
que
necesitan,
mientras
el
fomento
dela
leche
se
executa
á
costa
de
la
nutri=
cion
misma,
á
quien
roba
la
mate-
ria
que
por
aquella
distribucion
ma=
mirada
que
comprehendida
,
debe
ACADEMICAS.
35
A
>
Últimamente,
la
sexta
comprehen=
de
todas.aquellas
en
quienes
una
eva=
Quación
habitual
y
abundante
del
úte-
TO,
purulenta
ó
serosa,
mas
ó:.me-
nos
crasa-ó
alterada,
ordinariamente
nacida.
de
acrimonía
venérea,
ó
de
Otra
cuyo
retroceso
le
ha
hecho
di=
Tigirse
á
esta
entraña,
principalmen-
te
si
por.
un
término
de
ordinario
funesto
,
se
repiten
freqiientemente
emorragias.
70
:
Si
todas
las
seis
señales
ya
referi-
as,
forman
otras
tantas
de
las
cau=
Sas
que
decididamente
obran
para
Producir
la
extenuacion
de
que
se
trata
,.
es
necesario
ocurrir
á
aquel
€nflaquecimiento
casi
repentino,
ó
que
Se
efectua
en
pocos
dias,
que
á-la
Verdad
es
el
verdadero
objeto
de
esta
tarea,
En
efecto,
todas
las
causas
so=
Tedichas
son
las
mismas,
que
á
la
Vez
6
separadamente
inducen
el.
ess
lago;
pero.en
quanto
al
modo,
le
pa=
TCCé
al
A,
que
la
escasez
de:fluidos
E
36
MEMORIAS
por
defecto
de
alimentos,
y
la
de»
pravacion
de
ellos
por
su
naturaleza,
corresponde.
al
poder
de
todas
las
otras
causas
de
que
ha
hecho
re-
lacion,
principalmente
las
evaquacio-
nes,
pero
de
tal
modo,
que
se
agre=
gue
la
rapidez
en
uno
y
otro,
res-
pecto
4
que
pueda
seguirse
la
ex-
tenuacion.
Una
absorcion
particu-
lar,
especialmente
en
el
texido
celu-=
lar,
se
debe
mirar
como
el
principal
apoyo
de
la
prontitud
del
adelgaza-
miento
,
acaso
agregándose'
algun
agente
tan
particular
como
descono-
cido,
Ó
sea
«cierta
modificacion
que
igualmente
no
está
á
los
alcances
de
la:
comprehension
,
supuesto
que
en
circunstancias
de
pérdidas
considera=
bles
por
grandes
evaquaciones,
n0
acontece
una
cosa
tan
notable:
Parece
pues,
que
consistirá
en
la
na-
turaleza
exquisita
del
fluido
lacteo,
el
el
mecanismo
de
su
preparacion
y
ses
paracion,
y
en
la
razon
positiva
Y.
ACADEMICAS.
31
Negativa
de
esta
admirable
operacion
de
la
naturaleza,
que
pór:
conseqtien>
Cla
trae-aquella
debilidad,
que
oculta
€n
los
principios
del
trastorno
gene-
Tal,
se
manifiesta
despues
inseparable
del
enflaquecimiento,
ó
antecedién-
ole,
como
se
expuso
en
la
descrip-
cion.
*
ps
2neqeia
Por
estas
razones
noes
probable,
Como
se
ha
creido
por
algunos,
que
Sea
lo
que
fuere
de
una
calificacion
general,
quede
como
comprebendida
la
Atrophia
de
las
Nodrizas
en
el
Supuesto
de
producitse
de
inflama-
Clones
lentas
en
las
entrañas,
y
en
lferentes
circunstancias,
Ó
que
suc=
Cedan
á
las
inflamaciones
agudas,
per-
Petuándose
aunque
se"
desvanezca
la
Calentúra,
porque
no
pueden
subsis-
Ur
sin
ella,
ó
4
lo
menos
sin
un
co-
Nocido
airmento
de'
movimiento
en
el
Pulso,
mayor
delo
que
corresponde
al
estado
natural,
“y
por
consiguiente
debe
distinguirse
el
primer”
estado
38
¿MEMORIAS
de
lactacion,
del
segundo
6
calentu-
ra
héctica,
yendo
consiguiente
á
lo
expuesto
desde
un
principio...
En
quanto
á
la
curacion,
es
segu=
mente
lastimoso
que
una
.generali-
dad,
acaso
tumultuaria,
forme
la
ba-
sa
del
régimen
medicinal,
siendo
in-
dispensable
descender
á
por
menores
verdaderamente
específicos,
y.
con
su-
jecion
á
las
cansas
de
que
se
ha
ha-
blado
con
particularidad..El
A.
en
confirmacion
de
esta
máxima,
refiere
-
la
observacion
de,
una
Señora
de
opu-
lencia
,
que
á..los
cinco
meses
de
la
crianza
empezó
á
sentir
languidez
y
falta
de
apetito,
hasta
el
término
de
no
poder
continuar
dando
«el
pecho
á
su
hijo.
En
el
menudo
exámen
que
le
hizo,
no
advirtió
cosa
notable
y
capaz.
de
producir
tan
señalada
.des-
mejora,
pero,
sí
era
muy,
singular
el
exceso.
de,
alimentarse
ocho
veces
en
las
veinte
y
quatro
horas,
con.abun-
dante
variedad
de
carnes,
pescados,
ACADEMICAS.
39
citmas
y
menestras,
aderezadas'em-
Peñadamente
con
especias
de
energía
aromática
*
y
estimulante,
y
substan="
Clas
ácidas,
sufriendo
por
consegiien=
Cla
digestiones
verdaderamente
im-
Perfectas:
las
deposiciones
sin
la
cor-
Tespondiente
consistencia,
y
la
orina
siempre
crasa,
sedimentosa
y
blan-=
Quecina.
Tan
temerario
empeño
na-
Cía,
no
de
debilidad
que
sintiese,
si
no
del
temor
de
que
le
escasease
la
leche,
cómo
le
habia
acontecido
en
la
última
crianza.
La
variacion
de:
lan
desordenado
régimen
4
la
mode-
Tacion
debida,
y
á
la
substraccion-
€
las
substancias
estimulantes;
la:
Mudanza
de
lugar;
la
leche
de
burra,
Y
tintura
de
Quina
con
la
raiz
de
Cnciana,
hicieron
desvanecer
la
ani-
Milacion,
y
restableciéndose,
com-
Pletó
la
obra
con
toda
felicidad,
mas
allá
de
los
diez
y
«ocho
meses
de
la.
tdad
del
infante.
e
La
segunda
y
tercera
clase,
esto
40
“MEMORIAS.
+
es,
las
avaras
y
pobres,
podrán
cu=,
rarse
si
se
les
proporciona.
un
buen
alimento,
la
tintura.
tónica
,sobredi-
:
cha,
y
las
cremas
de:
arroz,
slem-;
pre'en
el
supuesto
de
reducirlas
pri=,
ras
4
la
crianza
de
uno
solamente.
A
las
comprehendidas
en,
la
quar=
ta,
les
conviene,
separándose
de
la
poderosa
causa
de
su
atraso,
los
tó-
nicos
nervinos,
y
por
consiguiente
la,
serpentaria,
dieta
bien
conocida,
la
tipsana
de
arroz,
y
fomentos
esti-
mulantes
4.la
columna
vertebral.
-
La
distraccion,
es
un
recurso
in=
dispensable
para
las
de
la
quinta,
con:
los
tónicos
y
dieta.
ya
insinuada.
.-
En
las
de
la
sexta,
debe
ser
el
pri-
mer
objeto:
la
curacion
metódica
y.
juiciosa,
de
las
evaquaciones
que
cau-
san
el
enflaquecimiento
y
la.
debili-
dad.
No
siendo
de
este
lugar.
el
se-
ñalamiento
de
los
remedios,
y
régi-
men
correspondientes
á
tales
enfer-
medades,
es
claro.
que
el
dietético
y
ACADEMICAS.
41
Medicinal,
que
corresponde
al
objeto
de
esta
Memoria,
es
lo
único
que
Puede
expresarse,
añadiendo
por
úl-
timo,
que
la
¡dieta
lactea
produxo
todo
el
efecto
que
se
deseaba
en
dos
enfermas,
agregándose
los
caldos
de
Carnes,
y
las
píldoras
específicas
de
Musitano,
extendiéndose
quando
mas
á
quarenta
y.
seis
dias.
Por
este
órden
concluye
el
A.
no
Confiado
en
haber
llenado
sus
deseos,
Como
si
fuese
un
tratado
particular,
Pero
le
parece
que
las
insinuaciones
que
ha
hecho,
apoyadas
en
los
con-
sejos
de
los
Profesores
sábios,
serán
Suficientes
para
llamar
la
atencion
á
los
que
miran
con
indiferencia
el
tras-
torno
de
la
constitucion
de
las
No-
drizas,
€
igualmente
prestarán,
aun-
Que
algo
generales,
aquellas
ideas
que
Con
oportunidad
pueden
dirigirles
mas
Proyechosamente.
-
42
¿MEMORIAS
'
JUEVES
30.
-DISERTACION
MEDICA;
SOBRE
EL
CARACTER,
O
NATU-,
raleza
de
la
Calentura:
Hemitriteos,
segun
se.
observa
en
este.
pais,
y
su
curacion.
POR
DON
JOAQUIN
SANCHEZ:
RE-=.
-
ciente
,
Socio
médico
Supernuú-
merario.
a
Pp
or
la
voz
griega
Hemitriteos,
que
corresponde
á
la
latina
Semiterciana,
se
ha
significado
una
calentura
con
diversos
respectos,
queriendo
unos
que
sea
aquella,
cuya
duracion:
conten=
ga
el
duplo
de
la
de
una
terciana
regular,
ó
por
lo
menos
el
tiempo
de
ésta,
y
mas
la
mitad:
otros
que
ACADEMICAS.
43
-
Se
circunscriba
á
medio
periodo
de
ésta,
y
finalmente
otros,
especial=
Mménte
Galeno,
que
se
nombre
asi
la
que
presenta
dos:
aspectos,
ya“
de
contínua
,
ya
de
intermitente,
y
por
lo:
mismo
compuesta
de
éstas,
íntima
Y
sucesivamente
reunidas.
Ds
-
Siendo
evidente,
que:
apenas
hay:
Autor
médico,
antigiio
-ó
moderno,
Que
no
trate
de
la
calentura
en
qies=
tion,
es
tambien
muy
notable
que
no
se
hayan
convenido
en
la
natu-
Yaleza
de
ella,
como
igualmente
en
Quanto
á
su
causa;
y
modo:
de
pro=
ceder,
resultando
de
esto
la
variedad
de
especies
que
han
llevado:
consigo
el
nombre
de
su
descriptor,
como
la
de
Hipócrates,
Galeno,
Celso
y
otras.
h
tamaña
confusion,
el
Sr.
Sanchez:
Se
propone,
no
solo
fixar
las
ideas.
Mas:
exáctas:
acerca
de
este:
punto,
Sino
igualmente
determinar,
qual
de
ás
conocidas
hasta
aqui
está
confor=-
.
Me
con
la
que
comunmente
es
ca-
AA
.
MEMORIAS
xacterizada:
por
circunstancias
partí-
culares
en
esta
Ciudad,
y
Pueblos
de
sus
cercanías,
acomodando
aquella
curacion,
cuya
sencillez
y
acierto
le
ha
afianzado
su
particular
experien=
cia.
Asi
es
como
una
materia
,.que
pudiendo
estimarse
suficientemente
profundizada
,
por
las
doctrinas.
y
observaciones
de
Profesores
numero=
sos
y
sábios,
adquiere-un
grado
de
utilidad
conocida.
Sin
dexar
de
hacer
el
aprecio
que
se
merece
la
division
mumerosa
de
Spigeli
en
propia
é
impropia,
la
sub=
division
de
aquella
en
otras
quatro,
que
como
especies
subalternas
quie=
re
se
distingan
por
el
diverso
carac=
ter
que
pueda
tener
qualquiera
de
las
dos,
que
deben
concurrir
á
la
formacion
de
la
Semiterciana,
puede
acomodar
la
descripcion
general
de
ser
una
calentura
mas
Ó
menos
in-
fensa,
con
aumento
cada
tercero
dia,
y
éste
con
todos
los
caractéres
de
ACADEMICAS.
45
tina
verdadera
terciana.
Siendo
esto:
lo.
mas
comunmente
recibido,
es
igualmente
transcendental
á
la
que
se.
Observa
entre
nosotros.
:
Mas
descendiendo
á
-pormenores:
Importantes,
y
mas
cercanos
á
un
Conocimiento
verdaderamente
espe-
Cífico,
no
se
confundirá
la
division
Por
sus
causas,
con
la
descriptiva
óÓ
Verdaderamente
nosológica.
Asi
que,
Sentado
como
un
principio
ser
legí-
timamente
remitente,
10
€s
repug-
Rante,
tomando
por
modelo
á
Sáu-=
-
Vages,
colocarla
en
su
órden,
y
ad-
Mitir
los
géneros
Amphimerina,
Tri-
teophia
y
Tetartrophia,
pues
en
todas
estas
se
halla
mas
ó
menos
semejan-
za
con
la
Hemitriteos
de
los
anti-
giios.
Esto
se
acomoda
muy
bien
con
la
opinion
que
nombraba
asi,
á
la
Que
ademas
de
ser
una
quúotidiana,
tenia
accesiones
cada
quarto
dia,
sieri=
do
por
esta
razon
la
Hemitriteos:ma-
yor,
segun
el
citado
Spigeli,
carác=
46
MEMORIAS
ter
que
corresponde
exáctamente
4'
la
Tetartrophia,
debiéndose
agregar,
que
la
opinion
mas
recibida
de
'ser
una
qiiotidiana
combinada
con
la
ter-
ciana,
la
hace
abiertamente
Triteo-,
phia.
0
Reunidos
estos
antecedentes,
no'es
violento
inferir,
que
la
calentura
He-
mitriteos,
no
tomada
la
voz
en
ge-
neral,
sino
aplicada
4
aquella
mas:
comunmente
admitida,
y
segun
la
conocemos
en
nuestro:
'suelo,,
es
le-
gítimamente
una
remitente
"Triteo=
phia,
no
obstante
que
por
esta
enun=
ciativa
solamente,
pudiera
incurrirse'
en
un
error
considerable,
que
es
preciso
evitar
con
varias
reflexiones
comparativas.
:
Rigorosamente
hablando
,
la
calen='
tura
ardiente
seria
una
Hemitriteos,
pues
ademas
de
contínua,
tiene
cre-
cimientos
cada
tercero
día,
con
ri-
gores
ó
escalofrios:
no
“obstante,
|
es
evidente
En
no
le
correspon-:
ACADEMICAS.
47
de
ser
la
de
que
se
trata,
pues
esta
€s
originada
de
dos
causas
materia»
les,
que
corresponden
á
otras
tantas
Modificaciones
febriles.
La
Hemitri-
teos
legítima,
segun
la
opinion
mas
Seneralmente
seguida,
es
el
resultado
de
una
qiotidiana
linfática,
y
una
iliosa,
y
que
por
razon
de
la
resi-
dencia
de
estas
causas,
estan
dispues-
tos
á
padecerla
los
de
un
sistema
gás-
trico
debil,
con
calidez
en
los
hipo-
Cóndrios.
Por
esto
los
hipocondriacos,
los
escorbúticos,
y
los
que
padecen
freqijentemente
indigestiones:
los
de
temperamento
enérgicamente
bilioso,
-
Y
por
decirlo
de:
una
vez,
los
que
un
tiempo
reunen
cantidad
notable
de
bilis
y
pituita,
son
aquellos
á
Quienes
exáctamente
corresponde
por
Una
disposicion
tan
conocida.
¿Se
divide
en
legítima
é
ilegítima;
Siendo
aquella
en
la
que
la
qiiotidia-
Na
y
terciana
estan
en
igual
«razon,
Y
ésta
en
que
sobresale
una
mas
que
50
-
MEMORIAS:
respondencia
por
todo
el
tiempo
de
la
enfermedad,
muy
perceptiblemen-
te,
agregándose
el:que
á
veces
sien»
ten
los
enfermos
la
impresion
de
un
calor
repentino,
y
como
de
llamara=
das,
segun
se
explican
ellos
mismos,
:
CA
¿equivocan
,
persuadiéndose'.
de
mevos
«crecimientos.
Acompañan
tambi
en;
ardialgias,
desfallecimiento,
083
Ihayores
ó:menores
síntomas,
del.
sistenña
gástrico,
y
las
fuerzas
na»
'
da
se
Tébobran
en
las
remisiones.
La.
RE
-
lengua
que
suele
en
el
principio.
es»
unas
veces
veinte.
y
quatro
dl
|
y
Otras
se
extienden
á
las
quarenta
y
ocho.
La
orina
es
gruesa.
y
con
sedimento
pesado,
que
inclina
4
blan-
co.
La
sed.
no
es
extremada.
Pesa-
dez
y
cansancio
muy
notable.
Sue-
le
haber
delirio
ligero',
alternando
con
un
sueño
profundo
,
que
todo
se
presenta
como
en
el
Comavigil.:
De-
ACADEMICAS.
51
Senera
muchas
veces
en
calentura
lenta,
ó+
en
hidropesía..
Entonces
se
Prolonga,
y
acarrea
eritémas
ó
cier=
ta
inflamacion
flogísticaen
los
intes+
tinos
delgados,
segun
las
observacio=
nes
de
Spigeli.
Suele:
tambien
“aca
|
ar
quedando.
en
“sola
intermitente;
Y
£ntonces
dexa
de
ser
peligrosa.
Str
mas
ordinaria
terminación
es
por
vó-
Mitos:ó
diarrea.
:
ET
Es
enfermedad
muy
terrible;:
y
tequentemente
mortal.
En
los
anciaz
Nos
;:en:los
debilitados
por
inmode="
rado:
exercicio,
Ó
de:
grande
debi
lidad
¿en+las:
entrañas
del
“vientre;
4
muerte
Ó
sus
precursores
,
ocurren:
desde
«antes:
del
:dia
catorce:
hasta!
el
veinte:ó
weinte
y
uno,
"siendo
esto'
Conforme
á.
la:
sentencia
:de
Hi
pócras
tes,
quien
asegura
que:toda
calentura
RO
intermitente,
que
cada
tercero
dia:
Se
hace'mas
fuerte,'es
peligrosa,
Si:hasta
aqui
ha
hablado
el
A.
con:
Tespecto
á
las
e
y
«naturaleza:
1%
MEMORIAS:
de
la
calentura
Hemitriteos
y
su
gras
vedad,
señalando
qual
entre
el
«nú-
meto
de
las
que
por
lo
comun
han
sido
descriptas
por
varios
Áutores
de
distintas
épocas
y.
escuelas,
es
la
que
corresponde
al
intento
que
se
propu=
so,
ahora
se
dirige
al
intrincado
ob=
_jeto
de
la
curacion.
Habiéndose
dicho
que
la
Hemita
teos
nuestra,
es
producida
por
una.
causa
humoral
compuesta
de
«dos,
quales
son
la
bilis
y
la
linfa,
no
se=
rá
impropio
llamarle
linfático:
biliosa;
con
exceso
de
lo
primero,
y
por
con=
siguiente
,
arreglar
la
curacion
á
es-
tos
principios,
y.
asi
deberán
con='
venir;
aquel
régimen
y
medicamen=-
tos
que.
son
útiles
en
las
-linfáticas
simples,
con
evaquantes
,
atenuan=
tes
y
desobstruentes,
y
por:los
emé--
ticos
incindentes,
salinos
y
resolven=
tes,
pero
con
aquella
delicadeza
que
impida
una
alteración
ó
«evaquacion
perjudicial,
y
en.
estos
límites:
los
ACADEMICAS.
583
“Súaves
purgantes,
los
amargos
ho
de
'2
mayor
energía,
hasta
llegar
á
los
“Verdaderamente
tónicos
;
quedando
Por
estos
medios
manifestada
la
idea
$eneral
de
la
curacion
mas
adequa-=
da.
Mas
como
quiera
que
al
mismo
tiempo
hay
que
combatir
otra
causa,
Cuya
complicacion
es
el
orígen
de
la
mayor
'malicia,
gravedad
y
rebel.
día,
qual
es
la
bilis
muy
alterada,
y
derramada
de
sus
receptáculos
en
todo
el
sistema
que
se
llama
primeras
Vias,
con
detencion
y
descomposi=
cion,
ó:
bien
que.
separados
de
la
Sangre
sus
principios
constituyen=
Yes,
den:
orígen
4
lo:
que
se”
co-
noce
con
el
nombre
de
plétora
bi-
Hosa,
ó:policolia,
es
necesario
conm-
nar
un
plan
que
corresponda
á
los
OS,
]
“Siendo
diversas
las
opiniones
acera
“a.
de
la
eleccion
de
los
medios
que
Ptimeramente
se
han.
de
emplear,
Ocurre
la.
duda
con
respecto
á
la
san»
54
MEMORIAS
.
0.»
gría.
Esta
qiiestion
es
muy
antiga
y
transcendental
á
la
curacion
de
to-
da
calentura
contínua
aguda,
que
los
Autores
llamaban
anteriormente
pú=
trida,
y
en
que
el.
pulso
muy
ace-
lerado,
el
calor,
el
-enrogecimiento,
la
sed,
y
otros
síntomas,
ofrecian
un
lugar
muy
señalado
4
la
evaquacion
de
sangre,
sino
en
quanto
á
la
can=
tidad
,
por
lo
menos
con
respecto
4.
la
qualidad,
y
aun
á
el
movimiento
y
direccion,
para
impedir
alguna
in=
flamacion
que
pudiese
sobrevenir.
Asi
en
la
Hemitriteos,
hay
quien
la
pro-
ponga
indistintamente
;
pero
tambien
quien
la
abomine
de
todo.
punto,
en.
consideracion
á
la
condicion,
y.lugar
de
las
causas
que
la
producen,
y
cir-
|
cunstancias
de
los
sugetos
que
comun=
mente
la
padecen.
En
extremos
dia=
metralmente
opuestos,
el
A.
siguien-
do
el
parecer
de
Tourtelle
,
y.
del
Sr.
Severo
Lopez,
se
decide
á-favor
de
que
la
sangría
es
rara
vez.
útil,
y
Z
ACADEMICAS.
55
que
no
deberá
prescribirse,
sino
én
la
concurrencia
de
“una
.complicacion
inflamatoria
general,
ó
la
que
parti-
cularmente
amenaze
4
las'
primeras
vias;
pues
la
enfermedad
considerada
en
sí.
misma,
jamas
exige
esta
eva-
quacion,
y
solo
ademas
de
lo
dicho
podrá
egecutarse,
si
el
enfermo
es
de
¡constitucion
“muy
robusta
,
con
rapto
Ó
propension
á
la
cabidad
ani=
El
vómito
es
aconsejado.
comun-
mente,
y
En
efecto,
por
este
medio
se
evaquarán:
los
humores
bilioso
y
pituitoso,
que
forman
la
causa
ma-=
terial
de
la
enfermedad,
como
queda
dicho,
y.
que
parecé
tener
su
asiento
en
las
partes
cercanas
al
hígado
y
estómago.
Aunque
sea
Ó
parezca
ser
asi,ino.:por
eso
debe
generalizarse
demasiado
el
uso
de
este
evaquante,
Pues
habrá
circunstancias
que
lo
im-
Pidan,
y
que
exigiéndose
siempre
mu-
Cha
prudencia
en
su
prescripción”;
le
56
¿MEMORIAS
dexen
reducido
á
aquel
caso;
en
que
sea
decidida,
Yu
eo
Ao
ne-
cesario,
El
mismo,
ashilitado:
de
un
ao
E
bastantemente.
comprehensible
,
y
obrando
como
incindente,
tiene
cono=
cidas
ventajas,
especialmente
quando
aumentándosesu
accion,
produzca
úna
evaquacion
de
vientre
moderada.
Por
esta
razon,
convienen
los
purgantes
suaves,
oEidoj
baxo
el
nombre
de
lenientes,
en
aquellos
que
ó6
no
pue-
den,
ó.no
deben
tomar
el
vomitivo;
prefiriendo
el
tartrito
acídulo
de
po-
tasa,
Ósea
cremor
de
tártaro,
y-el
ruibarbo,
con
particularidad
en
los
ni-
*
-
ños,
acasocompletandola
curacion
casi
exclusivamente.
No
debe
omitirse,
que
quando
la
calentura
obra
con
tal
len=
titud,
que
por
esta
circunstancia
se
sospeche
con
fundamento
haber
obs-
trucción
en
el
mesenterio,
los
calo=
melanos
causan
un
efecto
7,
ven
tajoso,
pa
ACADEMICAS.
57
Si
el
régimen
dietético
debe
cor-
responder
á
la
naturaleza
de
la
ca-
lentura,
á
su
energía
y
complexion
individual,
tambien
podrá
convenir
la
bebida
del
suero
elarificado
,
Ó
Simplemente,
Óó
agregando
algunas
gotas
del
alcohol
nítrico
ó
muriático.
Es
«máxima
prudente
y
práctica,
Que
habiendo
pasado
los
primeros
dias
en
que
se
:han
hecho
las
evaquacio-
nes
¡propuestas
con
el
discernimiento
que
corresponde,
.se:
suspenda
toda
Medicina
notablemente
evaquante
ó
alterante,
dexando
en
libertad
á
la
Raturaleza,
para
que
verifique
la
coc-
cion,
y
evyaquacion
que
corresponde
exclusivamente
á
ella
misma;
pues
si
Imprudentemente
se
empeña
el
Mé-
dico
en
lo
contrario
con
tónicos
y
-€Stimulantes,
el
resultado
será
la
in-
flamacion
de
los
intestinos,
siguién-
dose
con
velocidad
la
gangrena
y
la
:
Muerte,
pronóstico
fatal,
pero
con»
mado
por
la
observacion,
y
el
16»
58
“MEMORIAS:
:
sultado
en
los
cadáveres,
según
áfir-
man
Spigeli
y
Lieutaud.
Es
pues
un
medio.
término.
juicioso.,
oponerse
á-
los
progresos
del-«mal
,
por
unos
re-=.
cursos
que
ni
den
demasiado
Vigor,
ni
debiliten.
Y9ITIB..
O,
ANDATE
Mas
si
las
fuerzas
se
abaten:;'
la
tintura
de
Quina
solamente',:Ó
miez-
clada,con
los
alcoholes
dichos;
tie=
ne
una
oportunidad
bien
«decidida;
ayudando
á
la
naturaleza
:si-se:con*.
siderase
oportuno,
quando:
manifieste
inclinacion
á
la
evaquacion
crítica.
.
Pero-si
la
calentura
mudando
su
aspecto,
se
dirige
á
la
putrefaccion,
es
necesario
un:
plan
enérgico
de
la
Quina,
y
los
ácidos
ya
vegetales;
prin=
cipalmente
el
acetoso
ó
vinagre,
ó.
ya
minerales,
prefiriendo
el
sulfúrico:
y.
lo
mismo
de
el
«alcanfor,
sis
'intere=
sándose
el
sistema
nervioso,
sobrevie=.
vienen
síntomas
que
corresponden
4
un
verdadero
Tifo,.
y
por
lo,
mismo
ademas
de
esto,
deben
emplearse
las
ACADEMICAS.
59
substancias
conocidas
por
antisépti-
Cas,
apartándose
en
un
todo
de
la
Práctica
tumultuaria
que
algunos
si-
_guen
por
los
cocimientos
'emolientes
Y
debilitantes,
y
aun
de
la
decanta-
da
escorzonera,
que
hace
algunos
si-
,¡glos
se
ha
estimado
como
un
antima-
lgno
particular.
Oportuno
es
el
uso
de
-
las
lavativas
de
agua,
miel
y
vinagre.
-
+
Siendo
de
admirar
que
los
Auto-
Tes,
aun
aquellos
mas
inclinados
á
darla.
mayor:
extension
:al
poder
de
0s
vegigatorios,
no
los
hayan
pro=
Puesto
para
la
curacion
de
esta
ca=
entura
en
ninguna:
ocasion
:ha'crei=
doel
Sr.
Sanchez
poder
convenir,
Considerando
su'accion
en
todo
sen=
Udo,
segun
que
hasta
ahora
conocen.
Js
Profesores
mas
instruidos;
y'“aum
“on
alguna
preferencia,
respecto
de
que
*llos:á'
veces
estimulando
obligan
4
«naturaleza
á
aquellas
terminacio-
Mes
favorables,
que
sin
su
ayuda
tal
-Vez:no
executaria.
|
j
60
MEMORIAS
Si
la
calentura,
no
cediendo
á
log-
auxilios
propuestos
,
pasa
de
los
qua>
renta
dias,
€s
necesario
variar
el.
plan,
sostituyendo
una
dieta
mas
res=
taurante,
en
la
qual
se
comprehen="
derán
el
caldo
de
pollo,
ú
de
otros
animales
de
tierna
edad:
y
estimu=
lantes,
como
las
de
perdiz,
liebre,
ó
análogas
é
estas.
Los
vegetales
algo
ácidos,
quales
son
la
acedera,
pimpine-
la
y
verdolaga.
Las
piernas
de
cangre=
jo,
y
la
jalea
de
asta
de
ciervo,
agre-
gándole
algun
tanto
del
ácido
de
li-
mon.
El
agua
ligeramente
acidulada.
Cortas
porciones
de
vino,
y
un
exer-
cicio
activo
ó
pasivo,
acomodado
4
las
circunstancias
del
enfermo.
15
-
Considerándose
las
primeras
vias
en
un
estado
de
limpieza,
ó
sea
li-
bre
de
humores
alterados
ó
verda=
deramente
corrompidos,
podrá
tener
lugar
la
leche
de
burra,
ú
otra,
sien-
do
preferible
la
mezcla
con
la
tin-
tura
de
Quina.
Ultimamente,
si
aun
ACADEMICAS.
61
con
estos
medios
subsiste
la
ca-
lentura
por
una
verdadera
obstruc-
Cion,
pasará
sin
duda
á
ser
legíti—
mamente
héctica
,
y.
la:
curacion
se
acomodará
á
la
naturaleza
de
ella
Misma,
692
MEMORIAS
*
FEBRERO.
case
JUBVES
13
a
DISERTACION
FISICO-
QUIMICA,
Y
DE
LA
NATURALEZA
Y
PRINCI-
pios
del
Muriato
de
Barita,
y
con-
geturas
acerca
de
su
virtud
-antiescrofulosa,
POR
|
D.
FRANCISCO
DE
PAULA
RO-
mero,
Socio
farmaceútico
de
Número,
y
Boticario
honorario
de
Cámara
de
S.
M.
No
obstante
que
es
con
razon
generalmente
admitido
el
influxo
de
la
Química
en
la
Medicina,
y
que
los
progresos
de
aquella
han
esparcido
luces
importantes
en
éstas
ACADEMICAS.
63
pues.
el
sistema
neumático,
habien-
do
sido
¡el
orígen
fecundo
de
gran-
des
conocimientos,
acerca
de
los
Principios
«y
leyes
de
las
combina-
Ciones,
no
ha
podido
menos
de
des-
Cubrir
muchas.cosas,
que
hasta
en-
tonces
se
habian
ocultado
á
los
mas
Sabios
Médicos,
acerca
de
la
admirable
Composicion
del
cuerpo
bumano,
y
de
aS
alteraciones
que
éste
adquiere,
€n.
fuerza
de
los
agentes
que
le
ha-
Cen
variar
su
estado
saludable
;
su-
Cede
que
lisonjeado
el
hombre
con
el
maravilloso
efecto
de
sus.
inge=
niosas
indagaciones,
se
olvida
delos
Cortos
límites
de
su
comprehension,
imagina
haber
conseguido
que
á
la
naturaleza,
rendida
á
la
fuerza
de
los
¿arbitrios
de
la
analisis,
no
le.
quede
recurso
para
ocultarlo
Mas
mínimo
,
en.
que
pueda
-
0s-
tentar
aquel
poder
que
habia
re-
Servado
tan
exclusivamente,
por
los
Siglos
numerosos
que
han
corrido
des»
64
¿MEMORIAS
'
que
manchaban
la
brillantez
de
euró
:aquella
moderacion
en
la
apli-
de
sú:
Creacion.
Este
error
insepatd=
ble
del
amor
propio
,.ha
sido,
y
es
bien
conocido
de
los
Profesores
de
acendrado
juicio
y
sana
crítica.
Bas=.
tará
entre
otros
el
inmortal
Boerhaa=.
ye,
que
tratando
de
corregir
los
los
verdaderos
descubrimientos
de
la:
Química
,
calificó
á
ésta
de
excelente
para
criada
de
la
Medicina
,
pero
no
otra
peor
para
señora
de
ella,
y
pro“.
cacion
de
tales
auxilios,
que
evitase
el
de
equivocar
las
causas
con
los
efectos,
y
de
atribuirle
mas
poder
que
el
que
justamente
le
corres-
ponde.
Los
experimentos
y'
teorías,
faltando
muchas
veces
en
la
corres-
pondencia
de
la
accion
vital
y'
sus
leyes,
no
podian
servirle
de
norte
se-
guro
en
la
multiplicacion
complica=
da
de
una
composicion
orgánica,
cu.
yos
íntimos
resortes
debian
escaparse
al
entendimiento
mas
privilegiados
ACADEMICAS.
65
aun
en
fuerza
de
la
ilustracion
de
la
elencia
de
la
analisis
de
los
cuerpos.
"Siendo
esto
innegable,
con
respecto
ála
física
del
hombre
sano,
no
lo
es
menos
con
la
del
estado
“enfermo,
y
-Telacion
y
dominio
de
aquellas
subs-=
tancias
capaces
de
mudarle,
ya
di-
recta,
ó
ya
indirectamente,
restitu-
Yéndolo
al
anterior,
y
propio
para
su
Conservacion.
Es
cierto,
que
conoci-
da
la'
naturaleza
de
estos
séres
por
a
comprehension
dela
de
sus
prin=
Cipios,
parece
que
restaria
poco
para
el
intento;
pero
no
es
lo
mismo
'sa=
Der
la
condición
de
una
cosa
en
sí
Misma,
que
comprehender
los
efectos
€n
su
aplicacion
á
otra,
de
circuns-
tancias
tan
particulares
y
exclusivas,
Como
las
del
cuerpo
animal.
“El
Sr.
Romero,
que
aunque
en
cier-
modo
fuera
de
los
resortes
de
su
Profesion,
su'inclinacion
le
ha
puesto
€n
estado
de
no
desconocer
semejan-
tes
máximas,
advierte
que
ellas
pu-
66
MEMORIAS
+
dieran.
inducir
una
«deseonfianza
csi
límites,
quedando
despojada
la:
cien=.
cia
que
forma,
la
«basa
principal:
de'
la
Farmácia,
de
aquel
derecho
á
que
es
acreedora,
por
el.
generoso
pre=
sente
que
ha
hecho
:al.
arte
de
cuz
xar,
de
medicamentos.
heróicos
cuyo
principal
mérito
consiste
en.
su
no=
table
actividad,
segun
la
qual
se
ha=
bian
colocado
en
la
temible
tabla
de
los
venenos.
El
incomparable:
Hipó=
crates
aconseja,
que
en-las
enferme-
dades
de
una:
graduacion
extremada,
se
use
de
remedios
igualmente
enér=
gicos,
y
,€el
legislador:
metódico
de
la
historia
natural
Linneo,
no
cono=
ce
otra,
distincion
entre
los
medica=-
mentos
y
los
venenos,:que
la
cantis.
dad
con
que
se
prescriben.
Para
fixab
pues
los
límites
que-separan
unas.
ideas
|
al
parecer
diametralmente:
opuestasy
ba
tomado
por.
exemplo.
el.
Muriato
de
Barita,
discurriendo
acerca
de
sul
virtu
d.
contra:
,€l.
vicio
«escrofuloso.:*
ACADEMICAS.
67
Aunque
la
Barita
se
presenta
en:
Quatro
estados:
diferentes,
compacta;
€scapiforme,
lamínosa
y
terrea,
por
Su
cristalizacion.
y
consistencia;
la
Química
los
reduce
á
dos
especies
sa=
linas,
que
son
el
carbonato
y”
sulfa=
to,
siendo
esta
última
la
mas
común
€n
la
naturaleza..
Su
La
primera,
conocida
con
el
nóm-
bre
de
Witerita
,
por
el
de
su'
des
Cubridor,
:se
halla
comunmente
en
-
Masa,
“algunas
veces
cristalizada
en
“¡Pequeños
y
raros
cristales,
sin
ha=
-
Derse
aun
podido
determinar
su:
for-
Ma
primitiva
,
aunque
parece
son
"prismas
hexáedros,
terminados
pot
Piráinides
de
seis
caras,
ó
en
pirámi-
des
dobles
igualmente
de
seis
caras.
3
color
gris
amarillento,
su
fractu-
Ya
longitudinalmente
es
un
término
Medio
entre
laminosa
y
radiada,
y
transversalmente
en
fragmentos
cú-
Neilformes.
Su
brillo
en
la
fractura,
es
Un
lustre
grasiento.
aun
variedades
a
68
“MEMORIAS
*
se
encuentran
ya:
en
mása,:ó
yd.en
concreciones
distintas
cunciformes,
que
pasan
á
granugientas,
Ó
en
gra»
nos
gruesos.
La
transparencia
en
sus
granos
es
de
2
4-3.
La
dureza
de
g
á
6.
Su
gravedad
específica,
como:
43..€54
43,
38,
del
agua
destilada;
Su
frangibilidad
como
4.
Arrojada
en
polvo
sobre
las
brasas,
adquiere
opa-=
cidad
al
principio,
y
continuando
en
el
fuego,
termina
en
fosfores*-
cencia.
La
¡analisis
de
Klaproht,
«pro=
duxo
76
partes
de
carbonato
de
Ba=
yita,
Ó
idem
de
Estronciana,
8
de
alumina
y-
hierro,
y
.10
de
“carbos
nato
de
cobre...
La.
segunda
especie
es
el
sulfato
|
nativo,
el
qual
se
encuentra
casi
siem=
pre
en
hilos
ó
betas,
acompañando
fregientemente
las
minas
metálicas,
y
Otras
veces
en
capas
y:gangas.
Por”
lo
comun
tiene
un
estado:
pulve=
rulento,
y
mas
generalmente
de
un2
masa
informe
y
cristalizada.
La
pri
ACADÉMICAS.
69
fitiva
fórina
de
sus
cristales,
es
el
Prisma
derecho
con
base
romba,
y
el
número
y
variedades
de
ellos
es
Muy
multiplicado,
siendo
las
mas
so=
resalientes,
el
octaedro
con
rema=
tes
cuneiformes
;
el
prisma
derecho;
el
tetraedro:
la
tabla
“exángular,
con
Dordes
en
bisel,
y
algunas
veces
en
agujas.
y
ae.
"Este
espato
es
mate,
ó
con
un'
bre
lO
de
2;
su
transparencia
de
2
40,
Y
algunas
veces
de3
4
4,
y
su
den=
sidad
de
5
4
6.
Tiene
ordinariamente
un
color
blanco,
con,
visos
de
ama-
tllo
de
oro,
de
azul,
y
de
bruno
Ó
Moreno.
|
al
.
Decrepíta
6
chispea
al
fuego,
y
se
únde
al
soplete
sin
adicion
alguna,
despidiendo
“una
llama
azul.
Es
indi-
soluble
en
todos
los
ácidos,
4
excep-
“ión
'del
sulfúrico,
por
cuya
accion
Se
precipita
la
Barita
de
las
aguas
Sn
que
se
hallaba
en
disolucion.
La
Única
especie
que
se
ha
analizado
es
70
MEMORIAS
la
granuda,
resultando
go.
partes
de'
sulfato
barítico,
y
10
de
silice.
Para
la
analisis
de
las.
aguas
minerales,
ocupa
un
lugar
muy
recomendable
en
la
tabla
de
los
reactivos.
2.
MURILATO
DE
BARITA.,
La
combinacion
de
esta
substancia
con
el
ácido
muriático,
se
logra
por
doble
afinidad,
y
con
este
procedi-
miento
se
obtiene
pura
la
tierras
Por
dos
métodos
se
forma
con
faci-
lidad
la
sal
de
que
hablamos,
segun
los
últimos
trabajos
de
los
Químicos
mas
célebres
del
dia.
El
primero
es
la
combustion
del
sulfato
nativo,
con
la
adicion
del
carbon,
para
reducirlo
á
sulfureto
hydrogenado.
La
disolu-
cion
de
éste
en
ácido
muriático
de-
bilitado
facilita
el.
intento,
por
14
afinidad
de
él
con
la
basa:
Filtra-
da
y
evaporada
la
disolucion
has-
ta
la
película,
si
se
advierte
algun
8
ACADEMICAS.
«
1
Muriato
de
hierro,
se
ha
de
evapo-
Tar
hasta
sequedad,
y
calcinando
el
residuo,
se
descompone
este
muriato
dexando
libre
el
de
Barita,
y
pro-
cediendo
nuevamente
á
la
disolución
Y
evaporacion,
se
obtiene
la
sal
cris-
talizada
y
muy
pura.
-
El
segundo
consiste
en
la
deseom-
Posicion
del
carbonato
nativo
de
Ba-
rita,
disolviéndolo
en
ácido
muriáti-
0,
y
siguiendo
en
lo
demas
las
ope-
Taciones
anteriores;
y
es
bien
com-
.Prehensible
ser
el
mas
sencillo
y
Menos
expuesto
á
las
complicaciones
«de
las
afinidades.
Finalmente,
ana-
lizado
el
muriato
de
Barita
por
la
alcinacion,
y
precipitacion
por
el
ácido
sulfúrico,
contiene
6o
partes
de
a
tierra,
24
de
ácido
muriático,
y
16
de
agua.
Termina
el
A.
el
primero
de
los
50s
objetos
de
su
discurso,
y
empren-
¿Le
el
segundo
con
“aquella
modera-
“ión
propia
de
un
Filósofo,
pero
con
ya
MEMORIAS
a
el
empeño
de
un
amante
de,
la:
hu-+
manidad.
Se
aprovecha
.de
las.
ideas
que
ha
adquirido
en
las
multiplica=
das
conferencias
con
Profesores
mé
dicos
de
un
mérito
señalado,
y.reu=
niendo
los
principios
que
le.
son
mas
peculiares,
procura
indagar
hasta
que
|
punto
el
muriato
de
Barita,
sea
un
zemedio
eficaz
contra
las
escrofulass
Como
quiera
que
el
sistema
glan=-
duloso.
tiene
una,
organizacion.
tan
complicada,
que
en.
su.
exercicio
debe
sufrir
alteraciones
diferentes
por”.
Mmultiplicadas
causas,
unas
veces
pue+
de
estimarse
el
trastorno
como
una
obstruccion
momentánea
y
debil,
y
otras
mas
consistente
y
duradera»
Quando
el
vicio
nacerá
de
la
parte
material
Ó
constitutiva,
Ó
quando
de
la
alteracion
y
evaquacion,.ó
que
úl-
.timamente
lo,,adquiera
en
el
mismo
órgano
operador.
::
E
Parece
pues,
que
no
se
trata
del
primer
caso
cuyas
circunstancias,
som”
AU
ADEMICAS.
73
bien-conocidas,
sino
del
segundo,
de
Condiciones
tan
particulares,
que
ha-
biendo
en
el
escrofuloso
un
vicio
es=
Pecífico,
ha
manifestado
siempre
esta
Prerogativa,
por
la
resistencia
4
los
desobstruentes.
mas
enérgicos.
Estan>
E
tan
en
atraso
la:
Química.
pato“
Ogica
,-.
con
respecto
á
los
demas
adelantamientos
,
no
es
extraño
se
gsconozca
de
un
todo
la
naturaleza
€ las
diferentes
acrimonías
salinas;
Especialmente
aquellas,
cuyos
efectos
Se
singularizan
notablemente,
porW
Que
nadie
duda
de
la
ignorancia
acer-
“a
de
la
venérea,
escorbútica,
y
úl=
timamente
de
la
escrofulosa.
Se
puede
admitir
que
son
substancias
verdade=
Tamente
compuestas,
y
sus
factores
Susceptibles
de
separacion
por
otras
Que
obren
por
afinidades
electivas
Ó
Preferentes,
Una
reflexion
tan
abs-
Tacta,
no
es
suficiente
para
deducir
“Quella
utilidad
que
se
pretende,
y
Corresponde
4
la
máxima
médica
de
724
«MEMORIAS:
que
el.
conocimiento
de
la
causa,
“es
la
invencion
del
remedio.
En
seme-
jante
falta
de
“arbitrios,
no
queda
otro
recurso
que
el
seguro
notte
de
la
observacion
y
“experiencia,
á
que
puede
dar
orígen
alguna
conges
tura-
de
los
conocimientos
teóricos,
y
«aun
de
la
analogía.
Tales
.son
las
basas
de
las
mas
fundadas
indicacio-
nes,
segun
los
elementos
de
la
cien=
cia
médica.
|
En
nuestros
dias
se
habia
propúes-
to
con
recomendacion
el
muriato
cal-
careo,
contra
el
vicio
ó
acrimonía
escrofulosa.
Los
efectos
no
hubieron
de
corresponder
tan
constante
y
sa-
tisfactoriamente,
que
no
se
desease
¿Otro
medio
de
superior
eficacia,
quan-
do
al
intento
ha
aparecido
en
vario$
escritos
de
Alemania,
Inglaterra,
y
Francia,
la
mayor
recomendacion
á4
favor
del
muriato
de
Barita,.
cuyas
observaciones,
reunidas
á
las
últimas
del
Dr,
Crawford,
parece
no
dexan
ACADÉMICAS.
75
lugar
4
la
vacilacion
ó
timidez
en
su
uso.
En
efecto,
acaso
la
combinacion
del
ácido
muriático
con
una
substan-
Cia:
salino
terrea'
como
la
cal,
y
mas
-
Oficazmente
con
la
Barita,
obrará
por
dobles
afinidades
sobre
la
acrimonía
escrofulosa
descomponiéndola,
y
vol-
Viéndola
ineficaz,
la
dexará
al
arbi-
trio
de
las
fuerzas
y
leyes
de
la
na-
,
turaleza
animal.
Los
caractéres
del
ácido
muriático;
la
naturaleza
de
sús
factores;
la
de
las
tierras
calcarea
y
Pesada;
la
constante
cristalizacion
,
€n
cubos
de
este
ácido
con
qualquie-
Ta
basa,
y
la
solubilidad
de
dichas
Herras
en'el
agua,
son
antecedéntes
que
pueden
contribuir
á
consolidar
ka
congetura.
Termina
el
A.
su
dis-
Curso,
asegurando
que
ha
podido
ob-
Servar
la
completa
curacion
de
dos
'€nfermos
de
un
vicio
escrofuloso
bien
decidido,
con
el
muriato
de
Barita
Que
se
preparó
en
su
oficina,
76
MEMORIAS:
:
JUEVES
20.
-DISERTACION
MEDICO-PRACTICA.
SOBRE
LOS
DEPÓSITOS
LACTEOS.
que
se
forman
en
el
hypogastrio,
sus;
caractéres
Y.
curacion.
,
POR
b.
PASQUAL
VINCENT
Y
DOME».
mech,
Socio
médico
Super=.
numerario,
|
S;
concibiendo
una.muger,
parece
ser
este
el
único
momento
de
satis-
faccion
que
generalmente
le
concede.
la
naturaleza
para:
desempeñar
la.
mas
importante
funcion
,
qual
es
la
propagacion
dela.
especie.
hu=
mana,
tambien
.
de
.aqui
resulta
un
fecundo
manantial.
de
indispoz
siciones
y
que
suelen
acompañarlé
ACADEMICAS.
v7
todo
el
tiempo
de
la
preñez!,
-pues
verificada
la
concepcion
,
no
tarda,
por
lo
comun
en
¡experimentar
va-,
tias
de
ellas,
como
la.tos,.
la.
palpiz
tacion
,
el
desmayo,
la
retencion
de,
Orina
y
de
las:evaquaciones
de
vien-
tre,
la.hinchazon
de
las
extremidas
des
inferiores
,,
el
pujo
Ó
¡tenesmo,
el
fluxo
sanguíneo
ó
aquoso,
los
do,
lores
de
muelas
,
los
caprichos,
Cox
hocidos
con,
el
nombre
de
antojos,
y,
Otras
que
seria
difuso
referir...
3f
-Consumada
pues,
ocurre
el
parto;
que
sin.
embargo.
de
que
tanto.
Fiz
lósofos
como.
Médicos
,
lo.
estimar
qual
una
operacion
verdaderamente
Correspondiente
al
estado
de
salud,
En
cuya
expulsion,
se
descarga,
la
haturaleza
del
molesto
peso:
que..la
Oprimia,,
sobrevienen
enfermedades,
tan
de
consideración,
que.
algunas,
terminan
en
la
muerte.
El
parto
laz,
Orioso
y
dificil,
el
fiuxo
inmoderado.
de
sangre,
|
la
supresion,
de
los
law
78
-
"MEMORIAS
quios,
los
dolores,
las
calenturas
agus
das,
y
entre
ellas
la
puerperal,
la
diarrea
de
tal
estado,
los
depósitos
lacteos,
y
mas
que
no
hay
para
que
enumerar.
Es
doctrina
generalmente
admitíis
da
por
la
observacion
y
experiencia
establecidas
en
hechos
constantes,
que
mientras
el
preñado,
y
especial-=
mente
en
los
últimos
meses,
se
forma
una
considerable
cantidad
de
xugos
linfático-lacteos,
que
se
dirigen
ha-
bitualmente
á
la
matriz
para
la
nu-
trición
del
feto.
Asi
Noortwich,
ha=
biendo
separado
del
útero
con
pre-
caucion
el
Corion,
halló
en
las
mem-
branas
de
aquel
un
licor
blanco
bas-
fante
espesó,
muy
semejante
á
la
crema
de
leche.
Conductos
lacteos
en
él
útero,
los
advirtió
Winslow
en
el
éstado
de
preñez
adelantada,
y
últi-
mamente
Astruc
asegura
lo
mismo,
dñadiendo,
gue
si
se
comprime
lige-
ramente
el
Útero
de
una
muger
qué
ACADEMICAS.
79
haya
muerto
de
parto,
y
despues
de
haber
lavado
la
superficie
interna
de
todos
aquellos
puntos
en
que
la
pla=
Centa
no
estaba
adherida,
se
observa
que
trasudan
por
una
infinidad
de'
Poros
,
gotitas
de
un
líquido
lechoso,
siendo
estos
las
extremidades
de
los
Vasos
que
separan
de
la
sangre
el
ex-
Presado
xugo.
Asi
que
verificado
el
parto,
siguen
formándose
en
grande
abundancia,
Pero
variando
la
direccion,
se
dirige
á
los
pechos
la
materia
que
deben
ACtuar.
para
el
alimento
del
recien»
Dacido.
Estos
primeros
rudimentos
de
la
lactacion,
estan
muy
expuestos
un
desvio,
asi
como
ella
misma
lo
€stá
hácia
la
masa
general
de
los
hu-
Mores,
Si
es
verdad
que
por
la
cor-
Tespondencia
entre
los
pechos
y.
el
útero,
se
ayudan
mútuamente
estos
Órganos,
lo
es
igualmente,
que
des»
Viado
el
afluxo
humoral
hácia
los
pe»
Chos,
ó
rechazada
la
leche
desde
és-
60
“MEMORIAS
*
tosj'se
'producen'
con
bastante
Fred
qiiencia
enfermedades
graves,
y
en-
tre
¡ellas
los'
depósitos
lacteos
en
el
hypogastrio.
|
|
E:
+
“Deberá
entenderse
por
depósito
le=
choso
,'el'
infarto
Ó
estancacion
que
se'forma
en
qualquiera
parte,
por
la
afluencia.
de
la
leche
alterada,
en
ma-
yor
Ó
menor
cantidad.
Omitiéndose
pues,
aunque
de
grande
importan=.
cia,
los
que
se
han'
observado
en
la
cabeza
pecho
visceras
abdominales,
y
aun
en
las
extremidades
inferio=
res,
se
limita
el
A.
á
los
del
baxd
vientre,
de
los
quales
es
una
conse='
qúencia
la
infiltracion.
Igualmente
prescindiendo
de
la
calificación
que
corresponde
á
la
diferente
opinion
de.
los
que
han
tratado
la
materia,
qué
por
la
mayor
parte
con
Levret,
quies
ren
que
el
asiento
de
los
depósitos
sed
el
texido
celular
que
une
el
peritoneo.
á-
las
paredes
de
la
pelvis,
Ó
en
el
que
está
entre
los
músculos
psoas
é*
iliacoz
,
sl
Sa
ACADEMICAS.
81
8
finalmente,
en
el
doblez
de
los
ligas
mentos
anchos,
y
algunas
veces
en
muchos
de
estos
parages,
y
de
Bru=
nel,
que
sostiene
ser
los
ovarios,
el
útero,
y
los
ligamentos
largos,
se
in-
Clina
el
mismo
á
que
en
todas
estas
Partes
pueden
verificarse.
Adopta
tam-
len
como:
muy
exácta,
la
distincion:
de
Brunel
en
primitivos
y
críticos,
dis.
Cernimiento
que
no
admiten
algunos
Prácticos
del
dia,
considerándolos
so=
lamente
como»
críticos,
ó
sea
termi
Naciones
de
la
calentura
puerperal.
*
Siguiendo
4
Brunel,
deben
seña=
'
arse
en
esta
esfermedad
tres
perio-=
dos
bien
diferentes.
El
primero
es
el
de
la
invasion.
El
segundo
el
de
2.
infiltracion
,
-ó:
quando.
principia
a
hinchazon
en
la
parte
acometida
el
infarto,
y
el
tercero
el
de
la
ter-
Minacion.
“En
el
primero,
dice
el
A.
que
no
hay
Parte
alguna
.obstruida
,
por
no
estar
S0rmado.
el
infarto.
La
materia
lac=
82
MEMORIAS
:
tea:
depravada,
está
todavia
disuelta
en
la
masa
general
de
los
humores,
*
y
afecta
todos
los
órganos
en
comun,
sin
fixarse
en
ninguno.
Las
mugeres
en
este
caso
se
hallan
en
un
estado
mixto.
entre
la
enfermedad
y
la
sa=
lud.
Regularmente
en,
esta
situacion
no:
tienen
apetito;
no.
se:
restablecen;
sus
fuerzas:
su.
pulso
tiene
muchas
variaciones,
y
llevan
impreso
en
su
rostro
el
sello
de
la
melancolía
ó:
tris+
teza.
Si-se
ha
puesto
cuidado.en
ob=
servar
despues
del.
parto
los
moví+.
mientos
de
la
leche
y
de
los
loquios,
se
verá
que
la
secrecion
de
aquella.
ha
sido
imperfecta,
y
que
estos
han
corrido
con
irregularidad,
siendo
se-.
ñales
que
pueden
hacer
temer
los
der
pósitos
lacteos.
|
En
el
segundo,
sobrevienen
ligeros
|
escalofrios
que
alteran
momentánea?
mente
el
pulso,
efecto
ó
de
la
des”.
composición
del
fluido,
:ó
de
la
act.
cion
de
la.
naturaleza,
ó
últimamenté.
|
po
,
i
e
ACADEMICAS.
—.
83
del
'infarto
y
que
da'
principio
4
for=
Marse
en
alguna
parte.
Entonces
la
enferma
se
queja
de
dolores
obtusos
en
las
íngles,'
si
están
ocupados
los
dos
lleos,
de
pesadez
en
la
pelvis,
y
de
debilidad
en
los
muslos,
siendo
por
£sto
de
sospechar
que
hay
detencio=
nes
linfáticas
y
“lechosas
en
los
dos
lados
de
la
pelvis,
ó
solamente
en
Uno,
si
se
limita
á
este
el
que-
fanto.
¡A
la
«vista
y
tacto
se
des-
Cubrirá
en
la
cavidad
iliaca
un
tu-
Mor
mas
ó
menos
considerable,
y
Muy
adherente;
y
colocada
horizon-
Talmente,
sufrirá
mayor
dolor:
en
la
extension
de
los
muslos
y
pier-
as,
queen
la
contraccion.
Lo
siente
igualmente
en'
casi
toda
la
longitud
del
cordon
de
los
vasos
crurales,
.
Y
aun
se
perciben
pequeños
tumor-
Cillos,
que
por
varios
puntos
le
ro-
dean.
Desde
esta
época
se
nota
la
Calentura,
no
obstante
que
Brunel
no
Considera
que
los
depósitos
han
lle=
84
-MEMORIAS
+
gado
£:su
terminacion,
que
es
el
lo
riodo.
Se
verifica
éste
qu
ando
el
finido
se
altera
notablemente
por
su
detenciony
adquiriendo
un
¿grado
de
fermenta-.
cion
particular,
ó
Correspondiente
4
la
naturaleza
del
mismo,
y
prontamen-
te
por
esta
alteracion
se.
causa
ciertd
mutacion
en
la
parte
afecta,
siendó
este
el
momento
de
la
termina”
cion,
ó
lo
que
es
lo
mismo,
el
paso
|
á
la
supuracion
Ó
endurecimiento,
Si
el
término
es
la
supuracion,
se”
aumentan
los
dolores
como'es
cor="
respondiente,
que
aunque
al
princit
pio
sean
gravativos,
despues.se
gra-
duan
con
decidida
punzada:
crece
el
volumen
de
la
parte:
la
calentura
se
interrumpe
por
escalofrios
mas
ó
me*
nos
graduados,
haciéndose
mas
fuer-
te:
la
sed
es
excesiva,
y.
con
una
contínua
inquietud...
(ES
Es,
dificil
describir.
los
caractéres
del
endurecimiento,
porque
no.
ob*
ACADEMICAS.
85
Servándose
mas
síntoma
que
uña
seña.
Sacion
de
pesadez,
no
puede
deter=
Minarse
el
principio,
pues
quando
se
advierte
por
el
tacto,
ya
ha
pasado
Un
tiempo
muy
'notable.
En
consez
qúencia
«de
todo
lo
referido,
ho'será
AVenturado
asegurar
que
los
dolo=.
Tes
obtusos
en
las
íngles,
la
pesadez:
€n
la
pelvis,
la
debilidad
en
*
los
"muslos
¿y
el
tumor
mas
conside-
Yable
en
la
cavidad
iliaca;
son
los
cas.
Tactéres
esenciales
de
los
depósitos
Cteos:
del
hypogastrio,
pero
con
la
advertencia:
de
que
se
trata
de
los
Primitivos,
y
no
de
los
críticos
ó
sez
Cundarios,
segun
se
habia
propuestos
“
Sila-separacion
que
ha
hecho
la
eche:
de:
la
direccion
natural,
es
la
Yazon
de
la
enfermedad
,
como
que-
“a
manifestado;
será
sin
duda
lo
mas
“Certado
para
la
curacion,
promovet
|
Y
Testitucion
4
los
conductos
pecuz
“A1ES
mientras
es
movible,
impidien=
Se
fixe
en
el
baxo
vientre,
Tal
es.
86
“MEMORIAS.
la
indicacion
que
corresponde
al
pri:
mer
periodo,.y.
que
debe
cumplirse
inmediatamente
y
con
el
mayor
ém-
peño.
Al
efecto
se
aconsejará
la
sue?
cion
por
el
recien
nacido.
En
tal
es*
tado
se
inclina
Vigarous
al.uso
deún
vomitivo
compuesto
de
quince:
grar
nos
de
hipecaquana,
y
uno
de.
tár-
taro
emético.
Aunque
este.
arbitrio
parece
hipotético.
en
quanto:á
una
causa
humoral:
y
gástrica;
atendien-
do.á
la
accion
del
emético-
y
sus
efectos,
tanto
primarios
como»
:ses
cundarios,
se
puede
esperar
que
cons
tribuya,
haciendo.
variar
la
direc-
cion
y
encaminar
la
leche,
seguí.
las
sábias
é
invariables
leyes:
de-
la
naturaleza
,
destruyendo
la:
propens
sion
á
estancarse
en
el
hypogastrio-
Mas
si
á
pesar
de
tan
poderosos
recursos,
la
enfermedad
hace
progré
sos,
viene
á
constituirse
en
la
infil*
tracion,
que
es
el
segundo:
«periodos
y
entonces.es
necesario.tratar.
en
10”
ACADEMICAS.
87
do
sentido
de
la
resolución,
porque
-Súpuración
es
sumamente
peligrosa.
“Siendo
tan
varias
las
opiniones
co=
mo
los
supuestos
Ó
teorías
en
que
las
han:apoyado
sus
diferentes
Auto-
Tes,
noes
de
admirar
que
unos
con=
Siderándola
primaria
,
quieran”
se:
trate
como
inflamatoria,
prodigan-
do
el
derramamiento
de
sangre,
y
Otros
estimándola
secundaria,
detes2-
tén
semejante
tratamiento,
dirigién=
0se
á-
sacudir
los
depósitos
por
la
EYaquacion
de
vientre,
si
bien
aque-
Mos
y
estos
las
sostienen
tan
debil=
Mente,
que
apenas
pueden
«conside-
Tarse
fundadas.
ás
*
En
tamaña
contradiccion
,
el
A.,
Que
á
pesar
de
su
aplicacion
y
pru=
€ncia,
no
ha
podido
reunir
por
el
Corto
tiempo
de
su
práctica
núme-
TO
tan
suficiente
de
observaciones,
Que
le
pusiesen
en
estado
de
de-
Cidir
«con
la
solidez
que
desea,
cree
Se
debe:
evitar
todo
extremo:en
unio
88
MEMORIAS
|
y
otro
partido,
y
que
ni
se
niegueñ
absolutamente
las
sangrias,
ni
tam“
poco
la
evaquacion
de
vientre,
sino'
que
obrando
con
sujecion
al
«estado;
se
evaqien
las
indicaciones
por:
aque-
Mos
principios
que
aseguran
el
acier-
to
en
la
prescripcion
de
uno
y
otro
de
tan
poderosos
auxilios,
principals
mente
atendiendo
á
la
calificacion
de
-primaria
y
secundaria,
y
á
los
esta=
dos
tanto
inflamatorio
como
pasivo,
en
cuyo
discernimiento
consiste
la
acertada
determinacion,
bien
de
la
evaquacion
general,
ó
bien
dela
par=
ticular
por
los
purgantes,
y
aun
diu-
Téticos.
2%
-
¡Quando
el
afecto
es
primario,
ocu-
pan
éstos
por
lo
comun
un
segundo
lugar,
y
sin
ceñirse
“absolutamente
á
la
opinion
de
los
que
de
intento
han
tratado
de
este
padecer,
no
hay
reparo
en
proponer
que
pueden
usar-
se
todas
aquellas
substancias,
ya
sim-=
plesó
ya
compuestas,
que
esten
com
ACADEMICAS.
.
89
Prehendidas
baxo
un
mismo
respecto,
solas
Ó'
unidas,
sin
incurrir
en
los
€xtremos
ó
de
solamente
expectante,
¿de
polyfarmaco.
El
maná,
tama-
Tindo,
ruibarbo,
sen,
cremor
de
tár-
taro,
tierra
foliada
de
tártaro,
tárta-
YO
vitriolado,
y
magnecia
vitriolada,
O
sea
sulfato
de
magnecia,
pueden
lle-
nar
la
idea
de
un
Profesor
de
buenos
Principios;
y
si
ademas
de
esto
se
juz-
Sasen
oportunos
algunos
tópicos,
serán
Preferidos
los
de
la
clase
de
emolientes.
“No
habiéndose
podido
conseguir
la
Tesolucion,
pasa
la
enfermedad
al
ter-
Cero
periodo,
en
cuyo
caso,
ó
sobre-
Viene
la
supuracion,
ó
el
endureci-
Miento,
y
entonces
ha
de
estimarse
Como
crónica.
Siendo
sumamente
pe
lgrosa
la
supuracion,
no
por
esto,
aco-
Modándose
á
la
opinion
de
Levret,
Du-
et,
Puzos,
Lepelletier,
y
otros
prácti-
Cos.
del
dia,
se
ha
de
calificar
de
abso=
Utamente
mortal,
pues
la
materia
lac-
“2
unas
veces
se
dirige
á
la
superficie
90
¿MEMORIAS
+
en
forma
de
erupcion.miliar,
6abces
sos
pequeños
y
numerosos,:que
sue»
len
llegar
á
supurarse,
otras
se
evya=
qua
por
el
ombligo,
y.
otras.se
mar
nifiesta
hácia
los.
tegumentos
de
la
misma
region
hypogástrica,
y.
enton=
ces
puede
facilitarsela
salida:
por
una
abertura
artificial.
.
Quando
esta
operacion
no
se
exe-
cuta.con
oportunidad,
el
humor
de-
tenido
se
infiltra.
porel
texido
celular
del
muslo,
de
la
pierna,
y
aun
del
pie.
Si
esta
infiltración
se:
disminuye
sin
evaquacion
notablemente
aumen-
tada
del
sudor,
la
orina,
ó.
vientre,
se
ha
de
esperar
que
el
humor
mude
de
lugar,
sucediendo
el
paso:á.
la
nalga
del
mismo,
lado,
extendiéndose
4
lo
interior
de
la
pelvis,
y
de
aqui
4
la
nalga,
muslo,
pierna,
y.
pie
de
la
parte
opuesta.
Ási
que,
esta
variacion
nO
puede
llamarse
rigorosamente
ter-
+
ninacion,
antes
bien
con
mas
exác-
titud.
una.
translacion,
que
aun
no
ACADEMICAS.
or.
Correspondiendo
directamente
al
obje="
to
de
esta
Memoria,
se
ha
creido
opor-
tuno
agregarla
como
un
medio,
por
el
qual.,
«aunque
imperfectamente,
Puede
desvanecerse
la
dolencia
en
qiestion.
Ultimamente,
sería.
muy
no-.
table
omitir,
que
los
Autores
satis=
facen
la
indicacion
última
baxo
el
Mismo
método
que
el
anterior
pe-
Tiodo,
«agregando
la
Quina,
porque
Suponen
que
favorece
la
supuracion,
impidiendo
al
mismo
tiempo
que
la
Materia
purulenta
sea
absorbida
en
los
demas
humores,
ocurrencia
que
—ACarrearia
la
calentura
lenta,
y
una.
terminacion
funesta.
id
Las
últimas
expresiones
de
esta
Di-
Sertacion,
son
un
testimonio
bien
deci-
dido.de
la
moderacion,
ingenuidad
y
aplicacion
conque
el
A.
se
presenta
-desde-los
primeros
esfuerzos
de
su
jui-
“Ciosa
práctica,
haciendo
esperar
las
ven=
tajas
que
en
losucesivoindudablemente
“habrán
de
resultar
de
sus
trabajos.
+.
02
“MEMORIAS
JUEVES
27.
DISERTACION
MEDICA.
EXPLICACION
DE
LOS
CONTRA=:
venenos
mas
eficaces
de
los
Gases
Azoe,
Hydrógeno,
y
ácido
carbóni-
co,
y
su
prescripción
mas
conforme
á
los
conocimientos
médicos,
y
químicos
del
dia.
POR
EL
Dr.
D.
MANUEL
DE
CAMPOS,
Socio
médico
Supernu-
merario,
A
quena
Ciencia
que
enseña
á
redu=
cir
los
cuerpos
á
sus
primeros
prin=
cipios,
y
con
nuevas
combinaciones
hace
resultar
otros
de'
diferente
na-
turaleza,
es
la
que
en
nuestros
dias
ha
enriquecido
el
Arte
de
curar.
Ek
ACADEMICAS.
03
Anatómico
que
ignoraba
la.
compo»
Sicion
química:
de
la
materia
huesosa,
€s
deudor
á
diferentes
sábios
,
y
prin=
Cipalmente
á
Schele,
de:
aquella
¡lus+
tracion
de
que
hasta
ahora
ha
sido
Susceptible
este
artículo
de
la
Fisios
logia,
resultando
el
conocimiento
de
los
diferentes
fenómenos
de
la:
osifi-
Cacion
en
todas
edades,
y
aun
en
Cierto
modo,
el
de
las
diferentes
en-
fermedades
de
que
puede
afectarse
el
Sistema
fundamental,
El.
Fisiólogo,
adornado
de
ideas
mucho
mas
sólidas
que
Empedocles,
y
otros
Filósofos
de
la
antigúedad
en
quanto
á
la
sim=
Plicidad
del
ayre,
fuego,
agua
y
tierra;
ho
puede
menos
que
confesar
los
ade=
lantamientos
que
ha
hecho.
La
fibra
animal
se
presenta
ya
con
la
verda-
dera
composicion
que
ocultaba,
de:
los
principios
próximos
azoé,
oxige=
no,
hydrógeno
y
carbon,
en
diferen=
tes
proporciones.
La
respiracion,
di-
gestion
,
quilificacion,
-
sanguifica=
04
MEMORIAS
1.
cion,
nutricion,
y.
otras
funciones,
se
han
desenvuelto
en'
fuerza
de
los
referidos
progresos,
de
una
manera
incontestable.
-.:
Estas
son
verdades
de:
que
to=
dos
estamos
convencidos,
y
sus
efec»
tos
deben
confirmarse
transcendental=
mente,
quando
se”
trata
de
explicar
los
contravenenos
mas
eficaces
de
los
Gases
azoe,
hydrógeno,
y
ácido
car-
bónico.
Tales
son
las:
ideas
prelimi=
nares
con
que
el
A.
entra
en
el
tra=
tamiento
del
objeto
de
esta
Memoria,
dividiéndola
en
dos
partes
,
de
las
quales
la
primera
comprehende
los
antídotos
de
una
energía
muy
con=
eluyente
contra-los
referidos
Gases;
-
y
la
segunda
la
prescripcion
mas
con=
forme
4
los
conocimientos
«químicos
del
dia,
todo
con
sujecion
á
lo
que
habia
propuesto.
ACADEMICAS.
05
-
PARTE
PRIMERA.
-
>
Contravenenos
llamamos
á
aquellas
substancias
capaces
de.
remediar
el
envenenamiento.
Se
dividen
en
espe>
Cíficos
y.
accidentales.
Los
primeros,
descomponiendo
-Ó-
desnaturalizando
el-
veneno,
impiden
sus
efectos;
pero
los
segundos,
disipan
las
impre-
siones
Ó
alteraciones
que
han
causa»
do,
sin
que
el
tósigo
haya
perdido
su
actividad.
Estos
se
aplican
con
cierta
generalidad,
y
pueden
consi=
derarse
como
auxiliares
de.
aquellos
que
deben
estimarse
verdaderos
con-
.
travenenos.
Asi
que,
tratándose:
de
los
directos:
contra
los
(Gases.
azote,
hydrógeno,
y
ácido
carbónico,
el
Primero
es
la
inspiracion
del
ayre
respirable,
ó
bien
que
contenga-la
Mayor
cantidad
posible
de
oxigeno,
Siendo
por
consiguiente
el
mejor
de
quantos
medios
quieran
proponerse
el
96
“MEMORIAS
2
Gas
oxigeno,
cuyos
efectos
ya
erat
conocidos,
aunque
no-explicados
has-=-
ta
cierto
tiempo,
y
no
se
debe
du--
dar
que
con
su
aplicacion
desparecen:
los
síntomas
de:la
inspiracion
de
los:
ayres
mortíferos.
“Se
disipan
la:
sufo=-
cacion,
la
asfiixia,
y
aun
la
apople=-
gía.
Se
restablece
el
círculo
de
la.
sangre,
y
los
sistemas
vascular
y
'ner=
vioso
se
restituyen
á
aquella
vida
que
parece
se
habia
perdido
casi
del
todo:
-
«Segun
los
experimentos
de
God=-
win,
la
falta
de
oxigeno
en
la
san
gre
pulmonal,
es
la
causa
de
aquella.
inaccion,
en
que
caen
el
corazon
y
artérias
pulmonales,
y
nos
persuadi=.
ftemos
mas
de
esta
verdad,
si
adver=
.
timos
que
segun
es
mayor
ó
menor-
la
oxigenación
por
el'
contacto
del
ayre
atmosférico,
es
tanto
mayor
ó-
menor
el
estímulo
de
aquellos
órga=
nos,
baxo
las
mismas
circunstanciass
-
Tal
es
el
resultado
de
los
trabajos
del.
sábio
ya
citado,
y
que
forma
la
ba=*
ACADEMICAS.
97
Sade
la
teoría
que-
propuso
el
A,
Quando
en.
otra
Memoria
habló
de
las.
especies
de
asfixias
por
estrangu=
lacion,
sumersion,,
Gases
ácido
car=
bónico
y
.azoe,
yla
de
los
recien
Racidos..
Ningun
otro
remedio
será
nas
oportuno
y.
eficaz,
porque:
no
Corresponderá
qualquiera
como
este
á
prestar
4
la
sangre
la
oxigenacion
de,
que:
ha
sido
privada
por
los-agen=
tes
de
¡que
vamos
hablando;
pues:si
la
falta
de
este
principio
vital,
ha:
da-
do
orígen
áque
el
ventrículo
izquierdo
del
corazon
dexe
de
contraerse,
debe:
Oxigenarse
hasta
el
grado
conveniente
Para
quese
estimule
este
gran
músculo,
En
fuerza
de
tan
poderosas
refle-
Xiones,
parece.
que
debemos:
hablar
del
efecto
mas
señalado:
que
en:
la
Sangre
pulmonal
causa
la
razon
ne-
Sativa
del
poder
de
los
Gases
vene=
NOsos
,
objeto
de
esta
tarea.
Tal
es
«4
negregura,
á
la
qual,
considerán=
ola
Goodwin
como
una
enfermedad,
08
MEMORIAS
la
llama:
Melanoema
;
que
se
dense
¿mpedita.
sanguinis
venosi
in
-
arte>
riosum:conversio
¿
cujus
signa,
Synco=
pe
et
livor
cutis:
la
qual
produce
la
sufocacion,
asfixia,
apoplegía,
y'aun
la
muerte.
El-mismo
advirtió
que
lá.
sangre
venosa
pulmonal,
tiene
'
un
color
roxo:
brillante»,
y
que
por
él
contrario
la
arterial,
es
decididamen=
te
negra,
fenómeno:
¡que
se
observa
mientras
dura
la
vida.
Esto
fue
sufi
ciente
para
que
levantase
el
esternón
á
muchos
perros,
inflando
los
'pul*
mones
con
un
fuelle,
y
siempre
ad=
vyirtió
que
la
sangre
arterial
que
im*
pulsaba
el
ventrículo:
derecho
,
era
negra
,
y
la
venosa'
pulmonal'
des-
pejadamente
roxa,
cuya
intensidad
de
color
era
en
razon
directa
de'
la
oxigenacion,
por
el
ayre
introduci*
do
artificialmente,
segun
el
método
de
Vesalio.
La
observacion
en
los
vá-
sos
subelavios
dió
el.
mismo
resultados,
y
acontecerá
igualmente,
si
hacemos
ACADEMICAS.
-99
l'experiniento'
en
los
pulimones
trans»
Patentes
de
la
rana
y
lagarto.
Algd
Contribuirá
á
mejorar:elcolor
la
pér=
dida
del
carbono.
por:
la:
expiracion;
Pero
si
se
pone-la
sangre
en
contac=
to
con
el
Gas
ácido
carbónico,
cons
Serva
su
color
lo
mismo:
que
con.
el
azoótico
,
aclarándose
en
una:
atmós=
fera
del
oxígeno.
usé
»
El
segundo
contraveneno,
en:el
Caso
presente,
será.
el
amoniaco,:ó0
alkali
volatil
aplicado
á
la
narizi
Si
el
sistema
nervioso
carece
de
su:eriér=
ía,
por
la
falta
de:accion.de
ciertos
Estimulantes
naturales
que
mántienen
2
vida,
sobreviniendo
el
abatimien=
loque
caracteriza
«la
asfixia
de
que
Se
trata,
se
echará
mano
de
aqué=
os
artificiales
que
la
observacion
hz
Manifestado
ser
útiles.
Estimulado
el
SiStema.
nervioso
por
el
amoniaco,
se:
testablece
la
vida,
que
parece
habers
Sé
perdido;
y.
ya
que
la
sangre
=no
Ma
podido
excitar
al
corazon
por+la
1
e
AN
le
ESA
100
"MEMORIAS
*
desoxigenacion
contraida,
6?
nerotóN
harán
«los.
mayores
esfuerzos
sobre
aquella
entraña,
y
contribuirán
por
su
parte
con
la
agregacion
de
la
vir
tud
del
ayre
atmosférico,
á
la
resti-'
tucion
que
se
pretende.
Si
asi
no
fue="
se,:en
vano
los
AA.-
le
recomenda="
rian
tan
singularmente,
y
por
tantos”
sucesos
favorables
que
han
dado
orí-.
gen
á
su
opinioh
y
propuestas
ef'
las
enfermedades
soporosas.
Los:
exa
perimentos
de
Black
y
Priestley,
yas'
cerian
en
el
mayor
olvido,
y
lo
que.
es
mas,
no
tendria
á
su
favor
la
nos
toriedad
en
circunstancias:
análogas
y.
aun
idénticas
á
Jas
insinuadas,
bas-
tando
entre
otros
casos
sin
número;
el
del
enfermo
de
Pinel,
en
quien
zi
suspendia
la
alferecía
estimulando
el
sistema
nervioso,
mediante
el
amo-
niaco
inspirado
por
la
nariz;
y.
res
pecto.
de
las
asfixias,
en
que
tanto
sé
aprueba
«por
diferentes
sábios
Médi
cos,
el
del
Mess
en.
0
Sena,
q!
4
ACADEMICAS,
OL
Sacado
4
los
veirite
minutos;
recobró
la-
vida
por
solo
el'uso
de.este
medicas:
mento.
Ultimamente,:son
del
caso-los
EXperimentos
de
Mr.
Sage,
que
ases
$ura
haber
asfixiado
unos
conejos
su=w
Mergiéndolos
en
agua,
logrando
res
Utuirlos
:á.
la
vida
por
medio:
deb.
AMoniaco,
o,
1
929059007
“Las
friegas
son.
el
tercer
contraveW
heno,
pues
ellas
solas
han
sido
útiles
1
muchas
ocasiones,
y
tanto,
que
el
ayre
libre
y
ellas,
bastaron:
para
Conseguir
algunas
«curaciones
com
Pletas..
Prescindiendo
de
que
me-
“lante
esta
operacion,
se
pueden
in=
Oducir.
por
los
vasos
absorventes
-
bstancias
de
la
mayor
virtud
ó
ener=
>
!8,
ventajosas
en
estas
circunstancias;
-
“19
podemos
desentendernos
de
la
sim=
Patía
del
sistema:
cutaneo
con
el
es-
Mago,
y
la
de
esta
viscera
con
el
Tervioso
:
y
estando
ya
en
el
caso
de
Babero
estimulado
.
indirectamente;
-
lirándolo
4.
que
obre
sobre
el:
yas»
>
102
'
¿MEMORIAS
/.
cular;-no
«hay
que
dudar
del
influxó
del
primero,
en
fuerza
de
que'
está
demostrado
que,
el
sistema
de
la
piel
no.
es
una
simple
cubierta,
y
su
utk
lidad
es
tan
conocida;
como-
las.
cur
raciones
conseguidas
por
la
absorcioll
de
su
vasos.
En
confirmacion
de
esto,
recuérdese
el
poder
del
lumínico,
cas
lórico,
ayre
atmosférico
y
agua,
me-
diante
la
absorcion
y.
comunicaciol
con
los
princi
pales
sistemas
de
la:
ecos
nomía:
animal:
por
manera,
que
Í
esta
atraccion
ha
sido
útil,
es
tam”
bien
perjudicial
quando
trarisporta
las
causas
de
muchas
enfermedades.
La
friegas
son
el
mejor
modo
de
imitd
el
exercicio
que
tanto
facilita
la
cif
Culacion.
Si
ésta
se
halla
restablect
da,
el
ventrículo.
izquierdo
del
corál
¿zon
se
contraerá,
De
aqui
la
vida
este
sistema
:.
la
del
nervioso
en
Y
asíixiado,
ó
apopléctico,
y.
por
ia
del
respiratorio
,
cuya
accion
se:
05
-
Maba:
extinguida.
en
todo
Ó.
en
pair
Lo
ACADENICAS,
108
+
El
ayre
libre
es
no
«solo
útil,
sinó
Rhecesario
para
la
restitucion
ó:
disiz
Pacion
de:
los
efectos
dañosos
de
los
Gases
mortíferos
de:
que
vamos
hat
Blando..
Su
necesidad:
para
la
vida
Por
el
principio
benéfico
que
contie-
Me,
es
bien
sabida,
á
pesar
de
no
po-
Ser
prestar
á
la
sangre
la
cantidad
Je
oxigeno
de
que
caréce,
con
la
.Prontitud
necesaria.
No
obstante,
co-
¡ocados
los
enfermos
al
ayre
libre,
se
Festituyen
«quando
el
trastorno
no'
ha
Ido
tan
ultimado
,
que
no
espere
En
29
repetidas
inspiraciones
y.
absorcio2
¿16
aquel
beneficio
que
el
arte
sabe
Manquear,
abreviando
los
momentos,
Y
graduando
las
cantidades
de
la
Sbstancia
que
debe
estimarse
como
“Un
verdadero
antídoto.
-
era
De
«todo
resulta
,-dice
el
A.,
que
el
primero
y
último
contraveneno
de-
«Melven
4
la
sangre
su
oxigenacion,
«Mdispensáble
para
la
vida
de
los
sis-
“Filas
que
parecen:
inucrtós
pór<la
104
—
MEMORIAS?
inspiracion
de
«aquellos
Gases.
El'se-
gundo
y
tercero,
pueden
considerar?
“se
como
unos
estímulos
|
mas
:ó
mé*
nos
capaces
de
remediar
esta
especié
“de
envenenamiento
,-
restando
soló
manifestar
la
prescripcion
¡mas
con*
forme:
á
los
conocimientos
médicos,
Y
'químicos
del
dia...
:
TE
59
PARTE
SEGUNDA.
3
-
Para
deducir
todo
el
partido'
po-
|
sible-de
la
oxigenacion
artificial
de:
la
sangre,
es
preciso
aprovecharse
de
“aquella
profundísima
inspiracion
que:
hacen
los
enfermos
sincopizados,
in
troduciendo
segun
la
calculacion
de
e
Goodwin,
mas
de
cien
pulgadas
cúbl*.
cas
de
ayre
cada
vez
que
se'sople'el.
dos:
pulmones,
y.
cuidando
de
echaf.
fuera
este
ayre:,
antes
de
hacerentral”
Otro
nuevo.
Á
este
fin
propone
el
mis?
-mo,
cierto
instrumento
de
capacidak
We
¿las
cien
pulgadas
,
el
qual
:
jgual
ACADEMICAS.
-305
Mente
-las
extrae,
y
que
deberia
te-
herse
para
el
socorro
de
la
negre-
gura
de
la
sangre,
bien
fuese
pro-
ducida
por
los
Gases
«propuestos,
Ó
Por
otra
qualquiera
causa
capaz
de
Inducirla.
1000
uy
+
La
descripcion
de'
él,
conforme
4
Su
inventor,
es
la
siguiente.
Un:
ci=
lindro
de
cobre
que
comunica
con
a.
atmósfera,
por
una
abertura
cir-
Cular,
situada
en
su
parte
media,
Y
que
puede
contener
las
cien
pul-
gádas
de
ayre,
que
se
han:
dicho
SOn-
precisas
para
la
total
exten=
Sion
pulmonal
,
sin.
cuyo
requisíto
a
sido
inútil
la
inspiracion
del
ayre
-
tmosférico.
En
él
entra
un
embolo
€
madera,
cubierto
en
su
extremi-
dad
inferior
de
una
substancia
blanda
Y
suave,
que
pueda
detener
el
ayre,
Ala
parte
superior
del
cilindro
hay
dos
aberturas,
por
Jas
quales
sale
el
fYre
quando
sube
el
embolo,
estando
*€Crrada,
la.
anterior,
ó...de..su.
parte
106
"MEMORIAS
+
amedia.=Por
las
primeras
se
'exécuta
la
espiracion,
y
por
la
última:
la/ins+
piracion
del
ayre,
mas
Óómenos
oxi+
genado.
En
la
parte
inferior
del
ci-
“lindro:se
coloca
otro
pequeño,
porel.
qual
el
mayor
comunica
con:
lanas
riz,
laringe,
0
traquea-artéria.;
y
puesto
en
movimiento
el
embolo,
1%.
troduce
por
alguno
de
los
conductos
dichos
las
cien:
pulgadas
de
ayre;
De:
aqui
la
extension
de
los
pulmones,
la
oxigenacion
de
la
sangre,
y
los
:otroS
efectos
que
por
transcendencia
se
had.
razonado,
sobre
los
demas
sistemas.
Algunos
años
antes
delas:
tareas
-y
experimentos
del
sábio
Profesor
mus
chas
veces
citado,
y
que
tanto
ha:con*
tribuido
al:
principal
intento
de
esta:
Memoria
,
(sigue
literalmente
el
A.)
-
se
publicó
en
las
de
esta
Sociedad,
Y.
año
de
1792,
una
del
Dr.
D.:
Joaquil
de
Parias,
cuyo
título
es:
Ensayos
s0”,
bre
la
aplicacion
del
Gas
pyrogenos
-ayre
vital;
.emdiferentes.
enfermedt?
SS.
3
AAA
PAE
ACADEMICAS.
107
dés:
de
«pecho,
donde
se
lée
lo
sis
guiente:
,,En
la
asfixia,
quando
pa+
¿Tecen
'suspensas
las
funciones
del
»pulmon,
podrá
contribuir
notable-
»nente
el
uso
del
mismo
socorro,
pa-
aa
despertar
la
accion
«de
esta
en-
straña,
en
la
cierta
creencia
de
que
+€l
dilata,
recrea,
é:
induce
cierta
mlegria
quando
se
respira,
lo
que
se
sha
experimentado,
y
celebrado
por
Priestley;
Fontana,
é
Yngenhouz..
El
»titado
Chausier
lo
celebra
en
estos
"Casos,
y
sería
de
desear
que
se
pu=
“Slese
:en
práctica
este
auxilio
en
los
«»tecien
ahogados
en
rios,
ó
en
tufos,
-»con
la
prevencion
de
acudir
en
tiem=
-$Po
conveniente,
para
experimentar
$54
eficacia
'en
beneficio
de
'estos'in-
felices.
01,
Y
Aunque
los
AA.
omiten
de
intento
“los
medios
seguros,
provechosos:
-y'
.
*Conómicos
de:
oxigenar.
mas
y
mas
-Sliayre
atmosférico,
la
Química
pro-
"Pone
varios
cuerpos
de
donde
se:
has
108
MEMORIAS
ga
la
extraccion
,
como
los
oxidos
de
plata,
mercurio,
y
especialmente
de
manganesa
,
en
la
inteligencia
de
que
una
onza
de
precipitado
roxo,
dará
el
volumen
de
Gas
oxigeno
que
cor=
responde
á
dos
quartillos
«de
qual-
quiera
líquido:
omitiéndose
otros
mex
dios
harto
conocidos
en
la
ilustración
química.
.
|
a
-
En
quanto
al
uso
del
alcali
vola-
til,
debe
advertirse
la
proporcion
entre
€l
estímulo
que
se
aplica
al
órgano
del
olfato,
y
la
sensibilidad
de
éste,
pues
asi
como
en
la
aplica=
cion
del
anterior
contraveneno,
se
cuidó
de
las
circunstancias
que
ha
dictado
la
observacion
,
con
respecto
á
la
oxigenacion
del
ayre
atmosfé=
rico,
segun
que
el
envenenamiento
oponga
mayores
dificultades;
de
la
misma
manera
se
Obrará
en
quanto
al
amoniaco.
Por
esta
razon,
si
se
-advirtiere
que
el
enfermo
aventaja
en
la
curacion,
«la
aplicacion
será
ACADEMICAS.
109
Menos
freqiiente,
y
al
contrario.
Las
friegas;>
ya
solas,
ó
ya
acom
Pañadas
de
algun
otro
estímulo
que
las
haga
mas'
eficacés,
sé
usarán
á
Proporcion
de
la
necesidad
del
fin
á
Que
se.
dirigen,
y
con
respecto
á
la
esfera
de
su
accion,
segun
queda
ex-
blicado.
Despertando,
ó
dando
liber2
tad
al
calórico,
este
principio
debe
Obrar
segun
su
poder
y
leyes,
y
los
£fectos
guiarán
al
Profesor
“sobre
los
Srados.
de
este
estímulo,
su
conti-
Nhuacion
ó
suspension.
:
)
La
terminacion
de
este
discurso,
€s
un
epílogo
concluyente
del
poder
Y
utilidad
de
los
medios
propuestos,
Para
la
disipación
de
los
efectos
mor=
tíferos
que
produce
-sobre
la
econo=
Mía
animal,
la
accion
de
los
Gases
OS
Hydrógeno;,
y
ácido
carbó-
100.001
0531
y
boi
a
MARZO.
00
JUEVES
6
e.
DISERTACION,
MEDICA.
14
SOBRE
LAS
AFECCIONES:
ME:
teorológicas
del
verano
y
otoño.
pró>
ximo
anterior,
considerándolas
como
causas
de
la
epidémia
de
Sarampion,
-
-
observada
én
el
invierno
del
pre-
:
sente
1817.
(*).
¿PO
Bo
Ús
>
EL
Lic.
DON
JUAN.
BAUTISTA
:
Bueno,
Socio
SS
A
S;
exáminamos
con.
atención.
el
in-
fluxo
del
ayre
sobre
el
cuerpo.
hits
2)
Leyó
el
Sr.
Bueno,
por.
indisposicion
del
Dr.
Adame,
á
quien
correspondia,
ACADEMICAS.
111
“mano,
110-se
dudará
de
la'extension
de
su
poder,
atendidas
las
circuns=>
cias
del
contacto
é
introduccion,
y
de
sus
afecciones
:Ó
qualidades,
y
mo=
Yimientos.
Aun
hay
otra'mas
subli-
me
«y
-enérgica,
y
que
por
lo
mismo
su
modo
de
obrar
nos
es
absoluta-
mente
incomprehensible.
Desde
Hi»
pócrates
hasta
nosotros,
todos
los
Médicos
estan
convenidos,
no
solo
en
que
debe
el
ayre
mirarse
como
Una
de
las
causas
de
las
enfermeda=
des,
sino
la
mas
comun
y
eficaz.
Sus
propiedades
manifiestas
producen
eri
el
hombre
efectos
harto
conocidos;
Y
que
sábiamente
habia
descrito
el
divino
anciano
de
la
Grecia,
en
el
libro
tercero
de
sus
aforismos.
Tan:
to
es
el
provecho
que
resulta
de
la
escrupulosa
observacion
de
las
Constituciones
de
los
tiempos,
paw+
ta
conocer
su
alcánce
en
la
pros
duccion
de
los
males
epidémicos,
y
Esporádicos.
Agréguense
en
buen
ho+
112.
MEMORIAS
+.
ra
á
la
division
de
las.
estaciones
del"
año,
y
la
diversidad
del
temple
át=
mosférico,
con
las
demás
circun2
tancias
que
forman
-.su
modificacion
particular,
las
consideraciones
quís
micas
comunes,
y
las
topográficas;
He
aquellas
relativas
á
los
principios
'
esenciales
de
la
atmósfera
en
general;
y
éstas
á
las
accidentales
de
otras
subs.
tancias,
mezcladas
por
las
'exhala=>'
ciones
de
los
diferentes
lugares,
y:
aun
no
serán
suficientes
para
el
col.
nocimiento
del
poder
del:
ayre,
sin
la
mayor
y
mas
singular
observa='
cion
de-
aquella
cosa,
que
llamadz
divina
por
el
sábio
de
Coo,
han
conos
cido
ademas
de
otros
célebres
Profe=
o
:
sores
de
los
mejores
tiempos
de
la.
Medicina
,
Ecio,'
Celso
,
Fernelio;
Mead
,
Baglivi,
entre
nosotros
el
instruido
y
juicioso
Piquer.
Una
subs=
tancia:
verdaderamente
etérea
ó
sus
til,
es
el
conductor
del
poder
é
in=
fluxo
de
los
Astros,
y
que:
sin
ad
4
$
ACADEMICAS.
113
_Vértirse
Otra
causa,
produce
efectos
tan
maravillosos,
como
favorables
ó
adversos,
ya
en
el
orígen,
ó
ya
en
el
suceso
de
las
enfermedades,
prin
Cipalmente
agudas,
pues
si
alcanz
“a
al
hombre
en
su
estado
saluda=
le,
con
mucha
mas
singularidad
Cxerce
su:
poderío
en
el
de
enfer
Medad.
Tales
son
los
sólidos
funda=
Mentos
en
que
se
apoya
la
coloca-
Cion
del
ayre
entre
las
causas
eficien
Ys
Ó
procatharticas,
ocupañdo
un
Ugar
preferente
á
todas
las
demas
€
este
órden.
|
EE
4d
¿De
todo
lo
hasta
aqui
referido,
y
Omitiendo
la
extensa
doctrina
que
ha
franqueado
la
observacion,
la
expe-
“lencia,
y
la
ciencia
astronómica,
po“
drá
facilmente
inferirse
el
intento
del
St.
Bueno,
que
pudiéndose
acaso
creer
ATbitrario
á
primera
vista,
no
aconte-
Cerá
asi
quando
se
comparen:
las
rez
*xiones
antecedentes,
con
la
cons-
tucion
del
verano
y:
otoño:
del
año
114
MEMORIAS:
+
de
16,
precedentes
á
la
epidémia
de
la
erupcion
febril,
y
circunstanci
quele
acompañaron:
debiéndose
cor
a
cluir
con
un
resultado
que
favorea
el
total
de
los
conocimientos
patolós
gicos,
acerca
de
esta
enfermedad,
por
cierta
analogía
con
otra,
asi
cos
mo
acontece
en
las
que
de
diferente
naturaleza,
se
acercan
en
la
condiz:
cion
de
su
causa
material,
si
son
ad
misibles
los
términos
de
la
Escuela»
De
este
modo.
discurre
el
A.
dirigién:
E
dose
4
describir
primeramente
14:
constitucion
de
las
estaciones
ins
nuadas.
*
.
Habia
ucilida
lá
primavera
hús
meda,
templada
con
vientos
del
Sul
Oeste.
El
termómetro
señaló
en
toda
ella
desde
10,
hasta
14%
gras
dos,
con
la
variacion.
de3
al
prida
cipio
de
las
noches,
y
hasta
4
en
la
aurora
,
sosteniéndose
de
este
mo(
ACADEMICAS.
115
dientes
á
la
estacion;
pero
ademas
se
Plincipiaron
á
observar
viruelas,
que
€n
la
primavera
y
verano
de
este
año,
se
extendieron
epidémicamente,
Y
en
general
con
buen
exito.
un
dicha
época,
ya
estio,
ocur=
tl
una
novedad
poco
conocida,
pues
€n
las
horas
del
medio
dia,
solo
se
€levó
el
termómetro
hasta
los
17
£
19
grados,
baxando
á
12
Ó
13
des=
delas
10
de
la
noche
hasta
las
S
l€
la
mañana,
en
que
avanzando
“sde
2
4
21,
volvia
á
su
anterior”
-
Sladuacion.
Fueron
fregiientes
los
ro=
¡los
comunes
á
la
primavera,
que
-
Xiltaron
solamente
en
principios
de
sSosto.
Entonces
soplaron
vientos
del
Ste,
que
á
los
cinco
dias
fueron
sos-
-
Mtuidos
por
los
Nortes,
que
variaron
Oeste,
y
últimamente
se
fixaron
-
£%
la
direccion
del
Sur,
siguiendo
.
asi
en
todo
lo
restante
de
la
esta
¿On
hasta
del
20
á
el
26
de
Agos.
-
Sy
que
volvieron
los
del
Este,
su=
|
K
116
“MEMORIAS
biendo
-el
termómetro
4
22
grados,
con
alguna
lluvia
en
la
tarde
de
este
dia.
Repitieron
los
del
Sur
en
el:
28
|
abundando
los
rocios,
que
con
las"
lluvias
anticiparon
el
otoño
en
el
1L
y
13
de
Septiembre.
Calenturas
agus
das
mocosas:
remitentes
biliosas:
eri=.
sipelas
febriles:
fluxiones
pertinaces.
á
la
boca
y
garganta,
fueron
las
ent
fermedades
mas
sobresalientes.
Llegado
el
otoño
en
23
de
dich0'
mes,
alternaron
las
lluvias
abundan-
tes,
y
el
termómetro
de
6
47
gra”!
dos.
En
pocos
dias
hizo
un
descens0
notable
hasta
3
sobre
yelo,
variando”
el
tiempo
en
frio:
desagradables
e
ta
teson
en
todo
Noviembre,
llegando
$
un
grado
sobre
yelo.
En
22
y
23
de
Diciembre
baxó
medio
grado,
rest”
tuyéndose
en
el
24
á
la.
altura
de:
3
último
,
desde-
el
26
del
cd]
Febrero,
á
4
del
corriente.
Mar”
ACADEMICAS.
117
20
de
191
413,
y
asi
experimenta
mos
(como
expresa
el
Sr.
Bueno)
una:
Verdadera
y
temprana
primavera,
se
sun
lo
adelantada
que
advertimos
la
Vegetación
en
los
árboles.
>
Quando
la
irregularidad
del
estío
llegó
4
obrar
en
la
economía
animal,
5
notó
su
accion
decidida
sobre
los
Bios,
que
adolecieron'numerosamen-
e
de
la
tos
convulsiva.
Otros
con
no
_B0cos
adultos,
padecian
catarro
per-
az,
y
en
muchos
don
calentura.
'
e
Svanecida
en
parte
la
primera
de
chas
enfermedades,
siguieron
éstas
*
Shaque,
se
dexó
ver
el
sarampion
A
un
órden
de
multiplicación
pro-
SUesiva
»,
hasta
constituirse
'
verda="
tay
mente
epidémico,
que
adquirió
-
de
Wa
su
fuerza
en
Enero
próximo
118
¿MEMORIAS
+
pasado;
y
varios
enfermos
'que'se
Yi
sonjeaban
con
la
seguridad
de
«una
catarral
benigna,
experimentaron:
la
«mudanza
en
otra
escena
que
se
hizo:
“mas
respetable.
|
-
Aunque
por
lo.comun,
esta
ea
“cion
febril
no
ha
traido
síntomas
-Ó
circunstancias
que
le
hiciesen
sin?
gularizarse
,
respecto
de
los
que
ge”
“neralmente
le
caracterizan,
se
advitá
tió
la
tardanza
de
la
erupcion
en
al*
gunos
hasta
el
séptimo
y
octavo
cian
en
especial
al
principio
de
la
epidémid
la
lentitud
en
completarse,
y
la
de%
igualdad
de
ella
misma
en
su
espaf
“cimiento
por
toda
la
piel,
y
especial
*
mente
en
los
parages'en
que
mas
$
acumula,
como
el
rostro,
pecho:
Y
-
espalda.
En
varios
ocurrian
doloté
“en
las
extremidades
inferiores
quaM'
-
do
invadia
la
calentura,
que.
creyó
dose
reumáticos,
se
desvanecian
:
on
la
erupcion.
Si
todo
en
el.
princip!
;
presentaba
el
aspecto
de
una
cata”
'l
ACADEMICAS.
119
Tal,
faltaba
el
estornudo
en
los
mas;
Y
aun
en
muchos
el
decidido
lagri=
Meo.
Por
manera,
que
síntomas
ca=
Tarrales
formaban
la
série
del
diag-
hóstico,
no
apareciendo
otros
que
debian
corresponder
al
resultado
del
Sarampion.
En
algunos
antecedian
seis
O
siete
crecimientos
de
la
calentura,
Con
bastante
celeridad
en
el
pulso,
Pequeño,
y
el
calor
poco
aumentado
-£n
todo
el
cuerpo,
menos
en
la
fren-
Ye,
donde
se
graduaba,
y
regular=
Mente
estaba
sudosa,
-
Los
movimientos
convulsivos,.
el
delirio,
la
diarrea,
y
otros
síntomas
-
Originados
de
los
obstáculos
para
la
-
€rupcion,
ó
del
retroceso
de
ésta,
y
la
ES
deseneracion
de
la
calentura
en
pútri-
da,
y
maligna
nerviosa,
fueron
freqiien-
Yes,
como
las
pulmonías,
anginas,
y
Op-
-Talmias
del
mismo
orígen,
bien
por
-'
Causas
individuales,
ó
bien
por
un
ré-
gimen
de
curacion
avocante
con
me-
——icamentos
cálidos,
estimulantes-,
-y
120
MEMORIAS
las
demas
cosas
como
el
ambiente,
dirigidas
al
intento
de
promover
há?
cia
la
piel
un
impulso
trastornado,
:
por
la
misma
razon
de
la
irritacion
«que
inducía.
1
05144
En
la
historia
de
esta
epidémia
son:
de
observar
varias
circunstancias
al
intento
de
calificar
sus
causas.
Tas
les
son
la
constitucion
de
las
estacio”.
nes
antecedentes
del
año:
la
natu=
raleza
de
las
enfermedades
que
pro*
duxeron,
y
la
condicion
de
aquellas
que
intervinieron
como
confundidas
con
la
eruptiva
epidémica.
Hipócra?
tes,
en
la
sentencia
primera
del
li.
bro
aforístico
citado,
asegura
que
las.
mudanzas
de
las
estaciones
vigorosa”.
mente
producen
enfermedades,
y
en
algunas
las
grandes
variaciones
de:
frio
y
calor,
y
lo
mismo
por
otras.
razones
semejantes.
En
la
quarta,
qué
quando
en
ellas,
en
un
mismo
dia
ya
haga
calor
ó
ya
frio,
se
esperen
las
enfermedades
de
otoño.
Ultima”
ACADEMICAS.
191
Mente,
en
la
veinte
y
una
señala
las
que,
corresponden
regularmente
al
£€stío,
y
en
la
veinte
y
dos
las
del
Otoño.
La
irregularidad
del
año
de
16
No
pertenecía
á
aquel
en
Andalucía,
Y
menos
en
Sevilla,
y
asi
no
podia
exar
de
producir
las
enfermedades,
Que
si
bien
eran
pertenecientes
al
oto-
o,
tampoco
en
éste
hubo
aquella
cons-
Utucion
que
le
era
esencial,
aten=
diendo
siempre
al
paso
de
la
tempe-
Yatura
estival
4
la
otoñal.
El
cuerpo
humano
debia
resentirse
de
un
trastor-
No
á
que
no
estaba
acostumbrado,
y
Ja
impresion
se
hubo
de
notar
precisa=
Mente
en
aquellas
edades,
y
modifica-
-
Flones
con
quienes
habia
mas
con-
—Sluencia.
Si
en
las
distantes
de
la
niñez
Se
observaron
las
calenturas
mocosas,
as
remitentes
coléricas,
erisipelas,
y
Otras
que
ya
se
han
referido,
y
que
no
desdecian
de
su
correspondencia
con
2
temporada,
tambien
se
vieron
otras
Que
se
apartaban
de
la
regularidad,
122
MEMORIAS
e
La
tos
convulsiva
y
el
catarro,
fues
ron
los
precursores
del
sarampiom
El
sistema
mocoso
en
aquella,
era
afectado
de
un
modo
particular,
y
tan
rebelde,
como
ha
convencido
siempre
la
experiencia,
tan
triste
co.
mo
triunfadora
de
los
mayores
es+
fuerzos
de
la
Medicina;
y
en
ésta
el
mismo,
baxo
un
aspecto
tan
co-.
mun,
sencillo
y
conocido.
Nada
pas
recia
tener
correspondencia
con
la
erupcion
febril,
Es
cierto,
que
en
nuestros
dias
se
han
multiplicado
las.
toses
referidas,
por
manera
que
ape=.
nas
habrá
una
constitucion
invernal
con
fuertes
frios,
que
no
fatigue
4
los
pequeñuelos,
atormentándoles
con
los
actos
tosegosos
fuera
de
aquella.
docilidad
propia
de
un
catarro,
Aca=
so
la
variacion
del
vestido,
y
0)
Cipalmente
en
el
calzado,
sobre
cuyo.
artículo
no
con
todo
discernimiento
se
ha
querido
seguir
la
conducta
de
vallas
Naciones
del
Norte,
será
18.
ACADEMICAS.
123
Causa
de
una
fregiiencia
tan
espan-
-
tosa.
Mas
omitiendo
el
discurrir
so-
bre
este
punto,
siempre
se
advierte
la
afectacion:
de
un
mismo
sistema
-
En
enfermedades
sucesivas,
y
aun
-
Mezcladas
con
las
de
nuestro
argu-
-
Mento.
Si
la
materia
catarral
se
ha
Alterado
para
constituir
la
de
la
tos
Que
hemos
puesto
por
exemplo;
si
da
causa
de
esta
alteracion
específica
Ros
es
verdaderaménte
desconocida,
Ko
siendo:
suficiente
la
comun
de
la
Wanspiracion
suprimida;
con
mucha
Mas
razon
debe
admirarnos
aquella
-
Jue
hizo
cambiar
la
modificacion
pa-.
Ya
hacer
la
especial
acrimonía,
que
Puso
á
la
naturaleza
en
el
caso
de
Mover
los
admirables,
é
incom-
rehensibles
resortes
de
la
expulsion
*
la
piel.
Es
menester
pues,
recur=
Mir
en
un
todo
al
poder
-del
ayre,
no
Tanto
segun
sus
calidades,
quanto
en.
Tazon
del
influxo
especial
que
seña=
“ios
desde
un
principio.
La
natu-
1924
MEMORIAS
taleza
siempre
obra
dirigida
á4
su
con*
servacion.
Sus
leyes
son
constantes,
é
intenta
expeler
una
cantidad
de
material,
Ó
inútil
Ó
positivamente
-
dañoso:
quando
por
unas
partes,
quan*
do
por
otras,
y
baxo
diferentes
for+
mas.
El
mundo
no
ha
variado
desde
|
la
creacion,
y
la
observacion
bien
establecida,
ha
hecho
ver
una
ver”.
dad
que
la
falta
de
aplicacion
y
12:
introduccion
alhagieña
de
los
sist
temas,
ha
retardado
y
aun
confun*
dido.
Hipócrates,
y
otros
muchoS-
Griegos
y
Latinos,
fueron
muy
solis.
citos
en
esto,
y
ensalzan
sobrema”
nera
el
mérito
de
la
Medicina
espar
ñola,
los
escritos
del
incomparable
Valles
en
su
exposicion
á
los
libros
de
las
Epidémias
del
héroe
MédicO
de
la
Grecia
ilustrada;
y,
si
Plinio
Y
Columela,
de
los
Latinos,
fueron
taM
exáctos
en
esta,
doctrina,
tambien
Gerónimo
de
Huerta,
con
la
exposis
|
cion
al
primero,
hace
época
en
nuest
q
Dis:
ACADEMICAS.
195
-
Era
historia
literaria,
agregándose
bien
-
Cercano
á
nosotros,
a
epístola
parae-
etica
Ó
exhortatoria,
de
Fernandez
avarrete,
entre
los
quales
-venta-
Josamente
Piquer,
merece
un
ingal
-
Muy
señalado.
Pero
dexando
esta
ipseton;
acaso
an
necesaria
en
los
dias
en
que
vi-
limos:,
como
en
los
que
se
han
lamado
bárbaros,
por
el
abandono
-€n
que
se
halla
la
verdadera
Me-
—dicina
hija
de
la
observacion
y
ex-
—Periencia,
sin
sujecion
á
sistemas
y
Aplicaciones
arbitrarias,
es
de
notar
la
constitucion
segunda
que
Hipócra=
tes
describe
en
el
libro
primero,
sec=
:
Es
segunda
de
los
epidémicos,
que
Se
“experimentó
en
Thaso
por
el
ve=
Tano.
En
ella
se
hallan
circunstan=
is
casi
idénticas
4
las
del
año
de
5
mas
no
habiendo
correspondido
Dtóno,
tampoco
debian
ser
iguales:
efectos.
En
muchos
de
estos
acon=
ció
lo
mismo,
pero
el
invierno
si-
126
MEMORIAS
*
guiente
fue
saludable.
No
“asi
en
14
constitucion
nuestra,
pues
sobrevinó
la
epidémia
de
sarampion.
Por”
esta
razon
se
creerá
,
que
siendo
una
en-
fermedad
comunicable,
su
extensión
era
producida
por
el
contagio,
y
na.
por
la
constitucion
del
tiempo.
Esta
reflexion
es
muy
poderosa,
mas
es
ne=
cesario
advertir,
que
en'
la
multitud
de
personas
que
en
una
época
sufren
la
misma
enfermedad,
la
muchedum--.
bre
es
suficiente
para
llamarle
epidé-
mica,
pero
no
para
decidir
ser
la
pros
pagacion
por
contagio,
sin
embargo
de
ser
tal
por
su
naturaleza,
Hay
no
pocos
males,
que
unas
veces
se
eXx-
tienden
por
esta
condicion
propaga”
“dora,
y
otras
no.
Se
ignora
la
causa
positiva
de
esta
notable
diferencia,
que
tanto
debe
influir
en
las
dispo-
siciones
de
policía
médica,
civil
Y
doméstica.
Nadie
duda
en
el
dia
que
la
calentura
amarilla
epidémicas
“lo
es
tal
como
lo
fue
en
el
año:
ACADEMICAS.
127
.800..Vemos
por
otra
parte
lo
prime»
To,
que
Hipócrates
la
conoció,
y
describe
sin
haberse
propagado,
y
lo
-
Segundo,
que
la
de
las
Antillas,
en
las
diferentes
ocasiones.
de
los
años
-
de3o
y
31,40
y
64,
poco
mas
ó
Menos
del
siglo
anterior
se
manifestó
-€n
Cádiz,
sin
comprehender
todo
el
-
Necindario.
Ademas
de
que
estando
de
-
Contínuo
en
.el
Norte
de
América,
Sin
interrumpirse
las
comunicaciones
Con
nuestro
Continente,
principal-
«mente
por
la
navegacion
mercantil,
las
mas
veces
no
se
traslada.
Es
Muy
probable,
que
por
el
mismo
ór-
den
el
sarampion
sea
efecto
ya
del
-Contagio,
Ó
ya
de
la
constitucion
de
dos
tiempos,
en
la
qual
obre
particu-
larmente
aquella
afectacion
del
ayre
de
que
se
ha
hablado,
y
nos
es
des-
Conocida.
Á
esta
atribuye
el
A.
la
-—€pidémia
del
año
presente,
juzgando
ue
la
materia
del
sudor,
y
la
trans-
Plracion
suprimida
por
la
inconstaf-
128,
MEMORIAS
+
cia
del
verano
y
otoño,
fue
la
causa
y
de
las
toses
convulsivas,
de
los
ea=
tarros,
y
alterada
particularmente
la
materia
de
unas
y
otros
en
el
sis
tema
mocoso,
se
convirtió
en
la
acri=
|
monía
especial
de
la
erupcion
febril;
finalizando
con
otras
reflexiones
de=
ducidas
de
una
bien
meditada
ana="
logía,
para
inferir
que
si
las
consti"
tuciones
sobredichas
se
estimasen
como
causas
eficientes
en.
general,
>
debe
agregarse
otra
particular
y
es-
pecífica,
segun
repetidamente
dexaf
manifestado.
dl
ACADEMICAS.
19
HE
JUEVES
13.
DISERTACION
MEDICA.
DE
LA
VIRTUD
PRESERVATIVA.
de
la
Vacuna
contra
las
viruelas,
en
_Ruestro
clima,
confirmada
por
repeti='
das
observaciones;
con
algunos
apun=
tes
para
la
historia
de
su
estable»
-
==:
cimiento
en
esta
Ciudad.
POR
EL
Dr.
D.
FRANCISCO
VELAZ-
Quez,
Socio
médico
de
número,
y
Ñ
Fiscal
de
la
Sociedad.
|
“legó
entre
nosotros
aquel
momen-
0.
tan
deseado
por
los
verdaderos
AMantes
de
la
humanidad
y
de
la
«prosperidad
del
Estado,
en
que
2
virtud
preservativa
de
la
Vacu-=
Má
no
fuese
un
problema
sostenido
130
MEMORIAS
“por
la
cavilosidad,
la
ignorancióy
y
aun
la
fe
mas
perjudicial.
Un
convencimiento
casi
general
ha
obli-
gado
á
los
que
antes
titubeaban
en
la
decision,
á
buscar
para
su
tiernos
hijos,
aquel
asilo
que
pof-
un
efecto
de
su
incomparable
bene?
ficencia,
el
Padre
comun
de
los
mor2'
tales
ha
franqueado
contra
el
virus
devorador,
que
ha
hecho
desapare”
cer
de,
nuestra.
vista
millares
de
in”.
dividuos
no
fáciles
de
enumerar,
y
qué
:
eran
la
esperanza
de
sus
familias.
LA:
docilidad
y
el
ánsia
con
que
se
pres".
tan
al
beneficio,
es
una
prueba
evi
dente
de
esta
verdad,
como
lo.es
el:
pesar
de
los
que
faltos
de
consejo
0
determinacion,
han
experimentadO
un
aflictivo
comprometimiento,
9
presenciado
el
lastimoso
espectáculd
de
la
última
espiracion
en
el
objetó.
mas
dulce
de
sus
alhagos
y
caricias,
?
manos
de
aquel
veneno
que
pudiera
haber
alejada
de
sí
mismos,
ó6-qué%
ACADEMICAS.
SL
-
Drantado:de
tal
modo
sú
eficacia,
que
-
Ya
mirarian
con
la
mías
serena
indiz
-
ferencia.
Es
verdad
que
aun
restan"
Algunos
Zoilos,
no
solo
imprudentes
Sino
inhumanos
,
en
quienes
una
crí-.
Uca
biliosa-
y
descontentadiza,
genes
-
Yalmente
halla
en
la
vacunacion
de-
Rctos,:cuyo
orígen”
no
saben
deter=
-
Minar,
pero
no
olvidan
los
mez'
dios
de
inducir
desconfianza
,
por
lo'
Menos
en
el
atributo
de
preservado:
14.
El
tiempo
que
sostiene
y
deseu-
bre
la
verdad
,
acabará
con
los
restos'
de
tan
maliciosa
preocupacion,
mien-”
Was
de
dia
en
dia
se
aumentan
los
stimonios
mas
incontestables
en
faz
Vor
del
exclusivo
y
benéfico
imperio
e
la
Vacuna.
Es
De
justicia
pues,
en
una
lucha
que
'ertinazmente
ha
atrasado
los
pro-
Stesos
de
tan
heróico
preservativo
"Uesta
Ciudad
y
Provincia,
es
faz
estar
á
quienes
se
le
debe
el
triun=
9
de
haberla
sostenido
y
propagado!
132
MEMORIAS
>:
Este
es
uno
de
los
principales
fines.
que
se
ha
propuesto
el
A.,
al
paso
que
el
otro
comprehende
la
demos-
tracion
de
ser.
la
Vacuna,
como
el
las
demas
partes
del
mundo,
un
an-
tídoto
verdadero
contra
el
contagió
de
las
viruelas.
ql
Entre
los
males
que
afligen
á
la:
humanidad,
ninguno
ha
sido
ma
cruel
y
destructor.
La
peste
mis?
ma,
que
por
una
razon
tan.
espant
tosa
se
mira
con
el
terror
que
col”
responde
á
los
estragos
que
causa;
despues
de
haber
sacrificado
millares
de
víctimas,
desaparece
aun
por
sE
glos
de
entre
nosotros,
dexando
qué:
se
ocupen
los
grandes
vacíos
qué
causó
el
exterminio
enla
especié
humana.
No
sucede
asi
con
las
YE
ruelas
,
pues
ya
en
un
Puebló
ya
en
otro
de
la
Provincia
,
Y
aun
del
Reyno,
hace
muchos
sigl0%
que
arrebata
mas
de
una
décimó
parte
de
los
que
tienen
disposicióR:
Vi
ACADEMICAS.
133
SS
la
'actuacion
de
este
contagio.
vor
esto
entre
otros,
el
célebre
Mo-
_Ttau
de
la
Sarthe,
dice
que
sus
pro-
-
Stesos
son
mas
destructores
que
las
Conquistas
,
las
erupciones
volcánicas,
“ds
inundaciones,
y
aun
los
estragos
e
la
peste,
disminuyendo
á'lome=
Ros
la
vigésima
parte
de
la
pobla-
cion
de
Europa.
Brera,
que
la
virues,
la
sea
discreta
ó
benigna,
es
siem-
e
una
enfermedad
muy
formida=
e,
y
que
debe
considerarse
como
Un
azote
de
los
mas
temibles,
seme-
nte
á
una
enfermedad
pestilencial,
Y
sobremanera
funesta,
quando
es
Confluente
y
maligna,
ocupando
el
gar
posterior
é
inmediato
á
la
pes-
Y.
Disot,
que
es
una
de
las
enfer-
Medades
mas
mortales,
y
que
hace
“Sl
tanto
estrago
no
siendo
benigna,
“9Mmo.
la
peste.
La
historia
de
este
sangriento
ene-
Migo
de
Ja
humanidad
,
fixa
una.
Éboca
notable
en
principios
del
siglo
AN
134
MEMORIAS
octavo,
desolando
los
pueblos
marís
timos
de
África.
Introduciéndose
eh
Europa,
cubrió
de
luto
á
España,
el
Portugal,
y
Provincias
meridionales
de
Francia.
Transmitida
mucho
des-
pues
á
la
América,.
fue
mas
cruel,
de
modo
que
en
Quito
hizo
perecer
mas
de
cien
mil
personas,
y
causó
tambien
la
despoblacion
del
Canadá:
Muchas
otras
crueles
epidémias
pu”
dieran
referirse,
como
la
de
Ramt-
chatka
en
1767,
que
sacrificó
cerca
de
veinte
mil;
de
Nápoles
en
el
año
siguiente,
diez
y
seis
mil
en
poco
tiempo;
la
de
la
Coruña,
y
toda
la
Provincia
de
Galicia
en
1785,
qU
solamente
en
el
Departamento
Ferrol
arrebató
mas
de
dos
mil
de
10”
das
edades:
sin
olvidar
las
terribles
que
han
afligido
á:
Sevilla
en
dif
rentes
tiempos,
y
especialmente
%
del
referido
año
de
85,
descriptas
P%
D.
Sebastian
Guerrero,
en
sus
Me
-
morias-
físicas,
y
médicas
sobre
Y!
ACADEMICAS.
.
135
ruelas,
calenturas
eruptivas,
y
tercia-
Ras
que
sobrevinieron
á
las
inunda-
Mones
del
Guadalquivir
en
los
años
de
784
y
785,
en
las
quales
al
fol.
3
dice,
que
entonces
escribia
lo
que
habia
observado
en
la
grande
y
cruel
€pidémia
que
sufrió
esta
Ciudad,
en
aquel
último
año.
Á
proporcion
del
daño.
se
ansiaba
por
el
remedio;
pero
la
Providencia
dexó
correr
aquel,
como
un
conoci-
do
castigo,
hasta.
que
su
Misericor-
dia
ocurrió
con
el
consuelo
de
-la
Moculacion
de
la
viruela,
que
exe-
—futada
en
Inglaterra,
con
el
respeta-
ble
exemplo
de
someterse
á
ella
per-
-S0nas
Reales,
afianzó.
establecimien-=
los
de
tan
laudable
beneficencia,
y
E
España
por
el
incansable
desvelo
generosidad
patriótica
del
Dr.
D,
Ñ
nos
O-Scanlan.
Muy
desde
luego
“
advirtieron
algunos
inconvenientes
nh
la
administracion
y
suceso
de
es-
e
auxilio,
que
generalmente
hablan-
136
MEMORIAS
0
do,
y
executado
con
dicernimiento
y
régimen
competente,
hizo
un
pro”
vecho
incalculable.
La
comparacion
del
Sr.
Balmis,
sobre
su
modo
de
obrar
es
oportunísima
,
pues
razona,
que
á
la
manera
que
la
fruta
acerba
se
convierte
en
dulce
y
sabrosa,
in”
xertando
el
árbol
que
la
product,
asi
tambien
la
viruela
inoculada
sé
dulcifica,
pero
sin
desnaturalizarse
Ml
perder
un
punto
de
su-
propieda
contagiosa.
Por
esto
la
inoculada
Sé
ha
hecho
alguna
vez
epidémica,
cau”
sando
la
muerte
de
muchos
la
conr
servacion
de
uno
solo;
ademas
de
que
segun
el
cálculo
de
los
mejore”
observadores,
morian
diez,
poco
ma$
ó
menos,
de
tres
mil
inoculado
mientras
por
otra
parte
dexaban
10%
mismos
rastros
ó
deformidades
qu6
las
naturales
ó
epidémicas.
Estos
ac”
cidentes
desagradables,
y
aun
funes”
tos,
hacian
retraer
á
muchos,
y
Y
opusieron
los
mas
grandes
obsiáci”
d
ACADEMICAS.
137
los
para
la
propagacion
universal
de
-
Semejante
remedio,
promoviéndose
-
quellas
ruidosas
disputas
teológicas,
-
médicas,
y
aun
píficas,
que
por
-
€li
modo
de
empreñdérlas
y
seguirlas,
Se
habian
hecho
interminables,
acer-
Ca
del
provecho
ó
daño,,
y
de
la
li-
-Citud'en'su
execucion.
Á
pesar
de
-
Teflexiones
tan
fundadas,
se
ve
apo-
Yada
la
inoculacion
de
la
víruela
en
-
Aquel
tiempo
por
el
Dr.
Párias,
en
-
Mia
Disertacion
que
recitó
en
la
So-
-
Ciedad,'cuyo
argumento
fue
equili-
-brarolas/'
viruelas
"naturales
con
-las
-
Moculadas..
0000
-Són
(de
omitir
las
opiniones
acerca
del
orígen
del
gérmen
viroloso,.
co-
Mola
de
que
nace
con
el
hombre,
y
los
medios
de
precaución,
que
segun
Cste
supuesto
se
han
inventado,
mas
-—Quimérica
que
sólidamente,
pues
los
Judios,
Griegos
y
Romanos
no
las
Conocieron,
y
apareciendo
entre
los
Árabes,
sin
poderse
fixar
la
época,
138
MEMORIAS»
pasaron
á
la
Europa
y
América..-*
Para
evitar.
la
extension
desu
con”
tagio,
se
ha
creido
suficiente.
la.
se-
paracion
ó
aislamiento,
semejante
4
lo
que
se
exefura
con
las
enferme-
dades
pestilenciales:
medio
que
creyó
asequible
D.
Francisco
Gil,
en
¿su
tratado
del
método.
seguro.
para
:lí-
bertar
á
los
Pueblos
de
viruelas.
Mas
si
él
ha
sido
feliz
en
alguna
parte»
tambien
ha.
resultado
imposible
en
una
execucion
universal,
y
los
Au-
tores
de
este
método,
como
dice
el
Sr.
Balmis,.,,conocieron
muy.
poco:€l
¿corazon
humano,
pues
despreciarol
en
su
cálculo,
las
luchas
del
afecto
¿¡Materno::::
el
abandono,
la
desidia
'
»Y
Poco.
interes.
con
que
se
miran
la
»Providencias
contra
un
riesgo,
qué
Se
considera
como
remoto,
y.
el
cho”
que
de
la
ignorancia
contra
la
¡lus
»»¿tracion.*
Bn
¡O
BA
Asi.
que
todos
los
remedios
imagF
nados
contra
esta
plaga,
tenian
SU
E
il
y
ACADEMICAS.
139
inconvenientes,
y
las
viruelas
perma-
-
Necian
siempre
entre
nosotros.
Al
in-
-
Mortal
Genner.
estaba
reservada
la
gloria.
de
hallar
en
la
Vacuna
un
Preservativo
eficaz,
sencillo
y
sin
pe-
ligro.
Publicada
la
historia
de
sus
Inoculaciones
vacunas
en
1798,
se
Apresuraron
otros
observadores
á
mul-
tiplicar
los
experimentos,
y
corres-
Pondiendo
favorablemente,
no
tar-
daron
en
difundirse
las
luces
desde
Inglaterra
por
toda
Europa,
hasta
el
término
de
formarse
establecimien-
tos,
que
harán
inmortales
á-
los
sá-
-
Slos
Gobiernos
que
los
han
promo-
Vido
y
auxiliado,
segun
los
incalcu-
lables
beneficios
que.
de
ellos
ha
re-
Cibido
la
humanidad;
arrostrando
asi
-
Éstos
como
los
Profesores
particula-
Tes.
que
mas
se
han
distinguido
en
Su
promocion,
la
oposicion
que
ha-
Flan
igualmente
los
inoculadores
de
2%
Viruela
natural,
que
veian
desva-
Mecido
el
tesoro
de
su
lucro,
y.
los
140
MEMORIAS
cavilosos,
para
quienes
no
hay
cos2
que
pueda
servirles
de
centro
segu-
'
ro
á
su
inquietud,
y
que
unos
y
otros
se
sostenian
en
hipóteses
rídiculas,
Y
hechos
supuestos
4
desfigurados,
que
han
sido
de
un
todo
aclarados,
y
qué
ía
posteridad
mirará
con
aquel
des-
precio
que
corresponde
á
su
insub-
sistencia,
asi
como
tributará
las
mas.
dignas
demostraciones
de
gratitud
4
los
respetables
nombres
de
Gennet,
Pearson,
Carro,
Odier,
Pinel,
Hus"
son,
y
tantos
otros,
cuyas
incansa”
bles
tareas
han
formado
la
brillante
y
generosa
carrera
que
constituye
€
elogio
sin
límites,
á
que
por
muchos
títulos
se
han
hecho
acreedores.
|
Pero
si
las
otras
Naciones
puedel
:
justamente
lisonjearse
de
estar
bax0
de
unos
Gobiernos
tan
ilustrados,
Y
lograr
Profesores
celosos
de
la
saluó
de
sus
semejantes,
lspaña
no
tiené
que
envidiarles
ni
lo
uno,
ni
a
otros.
Varios
de
sus
sábios
Facultas
y
ACADÉMICAS.
141
tivos,
se
dedicaron
á
la
publicacion
del
descubrimiento,
como
puede
ver-
Se
en
las
Gacetas
de
aquella
época,
Y
los
Dres.
Balmis,
Hernandez
y
Pi-
guillen,
dieron
4
luz
tratados”
que
han
servido
no
solo
á
los
que
se
han
Cncargado
de
executar
la
operacion,
Sino
de
ilustracion
y
convencimiento
ú
los
padres
de
familia,
para
que
docilmente
se
prestasen
á4'
ella.
No
fue
Sevilla
de
los
últimos
Pue-
los
que
han
“disfrutado
este
benefi-
Cio.
Varios
de
sus
Profesores
con
una
Senerosidad
la
mas
fervorosa
,
dieron
Principio
á:
hacer
vacunaciones
en
“Or,
con
aquel
discernimiento
y
pre-
Cauciones
que
requieren
la
novedad
la
importancia.
Sufrieron
disgus-
-
10S
y
contradicciones
enormes,
pero
Walterables
en
su
propósito
,
el
su-
“eso
afianzó
su
opinion
científica,
y
2
honradez
de
su
porte.
Asi
han
“Orrido
17
años,
hasta
que
un
influxo
tin
feliz
como
el
del
desengaño,
ha
1
42
MEMORIAS
colocado
con
tranquilidad
4
la
Va-
cuna,
en
el
legítimo
trono
que
tan
magestuosa
como
dominante
y
¿jus--
tamente
Ocupa
en
el
dia.
En-
esta
atencion
está
por
de
mas
hablar
delas
pueriles.
reflexiones
que
se
esparcial
en
cada
casa
al
convidar
con
un.
pre:
sente
tan
lisonjero,
todas
nacidas
de
las
ideas
equivocadas
que
tenian
1oS-
padres,
asi
de
la
Vacuna
como
de
las
viruelas.
Se
omiten
igualmente
las
|
producciones
de
los
imaginarios
po*
lytécnicos,
que
con
un
tono
magis-
tral
¿resuelven
sobre
todo,
especial:
mente.
en.
materias
de.
Medicina.
a
últimamente,
de
aquellos
Profesores
en
quienes
la
rancidez
de
sus
escasos
conocimientos,
les
hace
figurarse.
orár
culos,
con
un
ánimo
dispuesto
á
con”
tradecir
aquello
que
ignoran
,-.por.
solo
la
insubsistente
tacha
de
la
no
]
vedad.
¿
"Nada
hay
escrito
en
esta
Ciudad
|
»
3
lo
que
he
podido
averiguar
(dice.
ACADEMICAS.
143
»el
A.)
acerca
de
nuestro
objeto,
mas
»que
una
Memoria
del
Sr.
Dr.
Pa-
atlas,
y
el
pequeño
discurso
que
in-
nserté
en
el
periódico
intitulado
Cor-
»teo
de
Sevilla.
Aquella
en
805,
y
aéste
en
807,
mientras
el
principal
másilo
de
los
opositores
á
la
propa-
»gacion
de
la
Vacuna,
eran
los
ca-
»S0S
particulares
de
varios
niños
que
»“reyéndose
vacunados,
padecieron
alas
viruelas
en
802,
y
algunos
mu-
»ieron
de
ellas.
_En
efecto,
estas
vacunaciones
se
Icieron
con
impericia,
ó
mas
bien
MO
debian
llamarse
tales,
pues
se
“xecutaban
aplicando
un
pegadito
con
el
fluido
vacuno
sobre
varias
inci
Slones
,
resultando
cierta
inflamacion
€n
el
mismo
dia,
seguida
de
supu-
tación,
que
fluia
abundantemente,
y
“Uya
evaquacion
la
creian
correspon-=
€r
á
la
del
humor
virolento.
Qual-
Quiera
conocerá,
que
este
producto
“a
una
falsa
Vacuna,
que
por
lo
mis-
E
he
144
MEMORIAS
mo
no
podia.
estimarse
como
preser-.
vativa.
Esto
aconteció
á
los
hijos
del.
Sr.
D.
Lope
Olloqui,
á.quienes
les.
sobrevino
una
erupcion
sarnosa
,
que
comunicada
á
toda
la
familia,
costó.
no
poco
tiempo
y
diligencia
el
ha=-
berla
disipado
de
un
todo,
y
des-.
pues
en
802
sufrieron
las
viruelas.
.
»T'an
infaustos
acontecimientos,
,
(expresa.
literalmente
el
A.)
no
po=-
,dian
menos
de
arredrar
al
público,
»y
la
Vacuna
no
se
habria
estable=-
»cido
faltando
el
zelo,
actividad,
y-
Persuasiva
de
los
Sres.
Parias,
Ra-'
Mos,
Bueno
y
Ximenez,
que
se
de-
dicaron
á
vacunar,
y
de
los
demas
-
individuos
de
este
sábio
Cuerpo,
co»
¿Mo
Sancho
Bondía,
Santaella,
Ro=-
a«riguez
,
Gte.
que.
convencieron
4
Muchos
para
que
se
prestasen
á
la.
Operacion.
Pero
lo
que
mas
pudo
»Concluir
científicamente,
fue
la
Me-
Moria
del
primero
ya
citada,
que
nse
intitula:
Reflewiones
sobre
las
cau
ACADEMICAS.
145
»Yas
que
convierten
en
falsa
0
bas-
warda,
y
en
irregular
€
incompleta
á
ma
verdadera
Vacuna
,
que
leyó
»n
5
de
Diciembre,
en
la
qual
acla-,
»lÓ
de
una
manera
concluyente,
la
"obscuridad
en
que
estaban
envuel-
alas.
estas
causas,
que
no
compre-
mendidas,
daban
margen
á
increpar
á
»la
saludable
Vacuna.
Al
intento,
en-
_
nte
otros
muchos
es
el
pasage
si-
—»guiente.
Las
causas
que
deben
pro-
lucir
la
alteracion
de
la
Vacuna,
»90n
segun
mi
opinion
mucho
mas
nu-
_
»Merosas
,
que
las
que
refieren
los
nue
han
escrito
sobre
ellas:::
Las
Teexfones
que
he
hecho
sobre
mis:
»PFopias
y
agenas
observaciones,
se
vllan
dado
margen
d
extender
su
nú
»Mero,
y
aun
4
dividirlas
con
cierto
wrden
y
separacion.
En
efecto,
ellas
werán
relativas
al
orígen
del
mate-
wal,
$
virus
vacuno:
al
medio
de.
rasladarlo
de
unos
á:
otros
parages:
tiempo
que
ha
discurrido
desde
la
146
MEMORIAS
extraccion:
al
modo
de
la
operación
»para
ingerirlo:
á
la
constitucion
del.
»Sugeto
que
recibe,
con
respecto
4
la
»
debilidad,
acrimonía,
calentura,
0.
-
phaber
pasado
las
viruelas.
Mas
ade.
»
lante:
La
ignorancia,
el
atrevimiento
»y
la
codicia
se
reunieron
d
su
pros
»pio
favor,
y
estos
vicios
horrendos
»¡Jel
corazon
del
hombre
inmoral,
hu=
bieron
de
asaltar,
sin
otro
dicerniz
miento
ni
compasion,
haciendo
sufrir
yá
muchos
niños
en
802
molestias
crueles,
4
la
sombra
de
una
confian-.
y24
tan
arriesgada
como
funesta
cons
bra
su
vida.
¡Tan
horrenda
es
la
iden
»Zunque
fueron
no
pocos
Profesores.
»
los
que
se
entregaron
á
vacunar,
hu
00
alguno
otro
sobresaliente
por
las
desgracias,
y
por
la
ceguedad
con.
»que
hacía
transcender
una.
materió
E
-
AI
A
A
ACADÉMICAS.
163
ÑO,
sino
'aun
externo,
como
puede
Verse
entre
otros
en
Plenk,
en'su
To-
Xicologia,
pero
'una
vez
que
por
otra
Parte
se
sostiene
su
beneficio
por
'0b=
ervacion
y
experiencia,
es
necesario
determinar
los'casós
y
circunstaticias
1
que
pueda
ser
provechoso;
dis-
tinguiéndolos
de
aquellos
de
un
da=
ño
decidido.
58
2orisino
203
Para
disipar
el:
vicio!
veniéreó!
en
enfermedades
y
circunstancias
Correspondientes,
por
el
subliimado'
Corrosivo,
le
parece
al
A.,
adopta
do
las
máximas:
dé
Médicos
muy
Prudentes
,
y
agregando
su
propia
Experiencia,
el
método
mas
medi=
tado
ser
el
de
la
disolucion'
de
esta
Sal
mercurial
en
agua
muy”
pura,
Staduándola
de
forma
que
se
pueda
Saber
con
certeza
la'
dosis
acomoda-
a
4
los
casos
particulares,
en
el
dis-
Curso
«del
dia,
ó
en
el
de
la
cura-
Clon
total.
Podrá
ser
necesaria:
la
Preparacion
por-los
purgantes,
tanto
N
146
-
MEMORIAS
extraccion:
al
modo
de
la
operación
|
para
ingerirlo:
á
la
constitucion
del
»Sugeto
que
recibe,
con
respecto
d
la.
debilidad,
acrimonta,
calentura
,
0
»haber
pasado
las
viruelas.
Mas
ade=
y
»
lante:
La
ignorancia,
el
atrevimiento
»y
la
codicia
se
reunieron
d
su
pro.
»pio
favor,
y
estos
vicios
horrendos
»¡lel
corazon
del
hombre
inmoral,
hu=
bieron
de
asaltar,
sin
otro
dicerni-
miento
ni
compasion,
haciendo
sufrir
y
(4
muchos
niños
en
802
molestias
crueles,
á
la
sombra
de
una
confian=
za
tan
arriesgada
como
funesta
con-.
¿ra
su
vida.
¡Tan
horrenda
es
la
¿dea
histórica
de
la
introduccion
de
la
Var
cuna
en
Sevilla,
sin
comparacion
mas
»escandalosa
que
la
de
Ginebra
,
por
nel
número,
y
por
la
obstinación).
»
Aunque
fueron
no
pocos
Profesores.
Jos
que
se
entregaron
á
vacunar,
hús
60
alguno
otro
sobresaliente
por
las
desgracias,
y
por
la
ceguedad
com
que
hacía
transcender
una
materió
ACADÉMICAS.
163
RO,
sino
'aun
externo,
como
puede
Verse
entre
otros
en
Plenk,
en'su
To-
Xicologia,
pero
una
vez
que
por
ótria
Parte
se
sostiene
su
beneficio
por
'o0b=
ervacion
y
experiencia,
es'
necesario
determinar
los:
casos
y
circunstaficias
Cn
que
pueda
ser
provechoso;
dis=
Unguiéndolos
de
aquellos
de
un
das
ño
decidido.
2
06
¿OMISIno
20s
,
Para
disipar
el'
vicio
venéreó:
en
las
enfermedades
'
y
circunstancias”
Correspondientes,
por
el
subliimado'
Corrosivo,
le
parece
al
A.,
adoptaií+
O
las
máximas:
dé
¡Médicos
muy
Prudentes
,
y
agregando
su
propia
Experiencia,
el
método
mas
medi-'
tado
ser
el de
la
disolucion'
de
esta
Sal
mercurial
'en
agua
muy”
pura,
Staduándola
de
forma
que
se
pueda
Saber
con
certeza
la'
dosis
acomoda-
a
4
los
casos
particulares,
en
el
dis-
Curso
«del
dia,
ó
en
el
de
la
cura-
Clon
total.
Podrá
ser
hecesaria:
la
Preparacion
por
los
opi
tanto
164
MEMORIAS
:
'
mas
útil,
y
aun
precisa
que
en
las.
fricciones
mercuriales,
quanto
es
fre=
quente
aunque
ligera,
cierta
irrita-
cion
en
las
primeras
vias
por
el
sus
blimado,
que
parece
ser
la
causa
mas
ordinaria
de
las
congestiones
gástriz.
cas
que
se
advierten,
especialmente
en
la
acumulacion
hospitalaria
de
es-
tos
enfermos.
Se
usará
de
los
diluen=
tes
por
algunos
dias,
y
«si
hay
ple-=
nitud
Óó
accidentes
inflamatorios,
se”
evaquará
antes
lo
correspondiente-
mente
indicado.
|
Al
principio
se
disolverá
en:
una
azumbre
de
agua
la
quarta
parte
de
un:
grano.
De
esta
disolucion
se
irá.
tomando
en
ayunas,
y
de
hora
en
hora,
un
vaso
todas
las
mañanas,
que
qEnRES
se
graduará
hasta
que
la
do-
sis:suficiente
se,
complete,
sino
ocur”
te
síntoma
particular.
Si
á
pesar
de
estas
precauciones,
siente
el
enfermo
punzadas.
en
el
estómago,
se
agregas
rá
una
mitad
de
leche.
Quando
la
%
:
|
AA
|
ACADEMICAS.
165
leritabilidad
ó
susceptibilidad:
parti-
Cular
es
tan
extremada,
que
el
.en=
érmo
no.
pueda
tomar
ni
aun
la
Quarta.
parte
de
grano,
no
debe
in-.
Sistirse
inconsideradamente,
como
su=
-
“ede
á
manos
de
los
curanderos,
des-
acreditando
un
medicamento,
cuya
Virtud
en
gran
parte
pende
de
la
Prudente
-administracion.
:
inguna
cautela
está
de
mas.
en,
toda
clase
de
método
mercurial-
por
lgestion,
Asi
pues
con
mayor
fun=
damento
,
en
el
que
se
maneja
una
Substancia
tan
acre
como
el
Subli-
Mado
corrosivo.
Se
debe
pues
adver-
tir
al
enfermo,
que
evite
todo
aquello
Que
pueda.
perturbar
ó
inutilizar
la
“ccion
del
medicamento,
no
usando
“e
alimentos
sólidos,
ni
bebidas
muy
Compuestas,
antes
de
estar
seguro
de
Que
ha
pasado
4
las
segundas
vias,
1h
qualquiera
que
sea
el
método
de
-Warlo,.
convendrán
los
baños
templa-
-4os
durante
la
curacion,
sino
todos
166
MEMORIAS
los
dias,
4
lo
menos
cada
tercero?
pero
si
antes
se
ha
preparado
:el
en*
fermo
con
ellos,
pueden
tomarse
ca-
da
quatro
dias.
Esta
práctica
es
casi
semejante,
ó
por
lo
menos
llevará
el
mismo
objeto
que
el
de
vapor
de
los
Siberianos.
E,
y
¿La
bebida
ordinaria
será
una
lige+
ra
tisaña
atemperante,
de
cebada,
avena,
Sc.
pero
en
los
individuos
de
un
sistema
muy
irritable,
se
'agre-
gará
la
leche.
En
general,
mientras
mas
abundantemente
beba
el
enfer-
mo,
mas
cierto
debe
estar
de
su
cu-
racion.
En
los
síntomas
recientes,
sol
inútiles
las
tisanas
diaforéticas
de
la.
zarzaparrilla
,
pero
convendrán
el
los
antiguos.
Los
alimentos
serán
res-
taurantes,
como
los
caldos
de
vacas
perdiz,
Sc.
El
vino,
las
substancias
Erasas,
acres,
y
alimentos
muy
con”
dimentados,
deben
prohibirse
á-
105
sugetos
fuertes,
pero
no
se
usará
de
tanto
rigor
.con-los
«débiles
y
caco”
y
ñ
P
+
$
ACADEMICAS.
.-
¿167
-Quimos,.
pues
á-
éstos
el,
buen
vino
A€s
hará
.mas
tolerable
la
curacion,
Vamente
mediando
ocho;
dias
de
des-
Lanso,
-.:
e
ÉS
¿Los
casos
en
que
su
11so
está
con-
«Taindicado
son
muy.
fregiientes,
se-
Sun
la
edad,
el
sexó,
enfermedades
-
'OPuestas,
y
otras
circunsiancias-
que
Scurren
á
Jos.
pacientes;
y.asi
noes
Iecesario
este
remedio
en
la
sifilis
]
A
7
E
168
-
MEMORIAS
|
local,
no
porque
sea
contíario,
sino
porque
con
los
tópicos,
la
panacea
mercurial
y
otros
auxilios
mas
be-
nignos,
puede
conseguirse
la
sanidad:
2
En
las
embarazadas
es
muy
visl-.
ble
la
contraindicacion,
pues
aun”
que
con
freqiencia
se
administral
las
fricciones
mercuriales,'
panacea
mercurio
dulce
8zc.
tambien
á
pesaf
de
qualquiera
precaución,
ocurre:
numerosos
abortos,
y
asi
con
much0
“mas
motivo
deben
esperarse
síntomas.
muy
funestos
por
el
uso
del
Subli--
mado,
eS
LT
;
"Es
práctica
antigua
é
ingeniosa
hacer
pasar
á
los
niños
de
pecho
la
virtud
medicamentosa,
envuelta
en.
la
leche
de
su
madre
ó
nodriza,
por
la
digestion
“dé
ésta,
pero
aunque
el
infante
participe
del
vicio
venéreo,
10
debe
imitarse
este
procedimiento
coM
el
Sublimado,
pues
se
ha
observadO
“que
el
pequeñuelo
sufria
dolores
muY
vivos
en
€l
estómago
é
intestinos,
Y
ACADÉMICAS.
169
diarreas
tan
crueles,
que
les
ha
cos-
fado
la
vida.
|
Los
afligidos
de
síntomas
venéreos
€n
las
partes
genitales,
como
úlce-
Tas,
gonorreas,
bubones
y'
otros,
es-
Tan
expuestos
á
la
gangrena
de
aque-
llas
partes,
en
conseqúericia
de
las
-
Calentúras
agudas.
Esta:
fatal
termi-
Nacion,
no
puede
precaverse
por
la
disolución
'mercurial
de*
que
“vamos
hablando,
ni
por
los
medios
antive-
Méreos
conocidos,
y
asi
la
atencion
debe
dirigirse
á
la
limpieza:
de
las
Partes,
y
curacion
de
la
calentura
Por
los
tónicos
aplicados
interior
y
-FXteriormente.
-¡Las'hemorragias
que
se
presentan
durante:
el
plan
mercurial,
ó
depen-
den
de
éste,
ó
son
síntomas
de
en-
I'rmedades
que
se
complican
con
el
Virus
sifilítico.
Las
primeras
son
muy
ACtivas,
y
un
efecto
del
mercurio
Sobre
el
sistema
circulatorio,
cuya
dCción
se
aumenta
quando
se
obset-=
"
ES
e
170
MEMORIAS
+
van
éstas
por
.harices,
pulmones-
4
otro
órgano,
En
estos
casos,está
con;
traindicado
dicho.
método,
y:.no
debe
volverse
4.él
hasta
disminuir
la:plés
tora
por,
los
baños,
sangrias
Kc.
Los
fluxos
de
sangre.
atónicos,.
que
tam:
ms
bien
se
observan
en
la
curacion,
soft
sintomáticos,
y.
por
lo
regular
traen
su
orígen
de
la.
complicacion
cone)
á
a.
escorbuto,
Como,
este.
vicio
se
asocia
tan
freqiientemente.
con
el
yenéreo,
principalmente
en
los
hospitales
Y
navios,
la
disolucion
del
Sublimado
atraerá
malísimos.
resultados,
siendo
por,
esto
.
indispensable
atender;
cof
'
mas
urgencia
á
éste
.para.
recurril
despues
4.
la.
curacion.
antivenérea.
Pa
_.
Regularmente
es
ineficaz
el
Spblir
'
mado
para
la
ceguera
y
ronquerá
pues
segun
los
prácticos
mas
instrmis
dosen
la
materia,
entre
los
quales
des
be
colocarse
Wanswieten,
necesitaM
el
cauterio,
y
otros
auxilios,
|
_Es
necesaria
mucha
precauciol
ACADEMICAS.
171
para
usar
del
Sublimado
en'la
apo-
O
a
A
EE
EZ
E
o
e
3
ES
a
ti
E
TA
E
Plegía,
acaso
única
de
las
'afecciones
que
esté
«sujeta
á
este
recelo,
porque
el
influxo
del
mercurio
se
extiendé
Muy
pronto-.por
el
sistema
cireula-
torio,
.Qualquiera
que.
sea
propenso
e
las
congestiones
del
celebro,
se:ex-
Pondrá
á
un
insulto.
apopléctico,
'cu-
Yas
consegiiencias.
son
tan
notorias
Como.
funestas,
+
Quando
la
acrimonía
venérea
está
ligada
con
el
vicio
escrufuloso,
cosa
Que
no
dexa
de
freqiientarse,
no.cor-
Iesponde
favorablemente
el
Sublima-
9,
y.
acaso
aprovecharán
la
pana-
Cea,
el
ruibarbo,
6
el
mercurio
dulce,
£on
la
escamonea
ó
xalapa.
.
Debe
estimarse
prohibido
en
-1os
débiles
de
pecho,
y
propensos
á
toses
Pertinacesy
contínuas.
En
los
de
un
SiStema
nervioso
muy
irritable,
y
en
AQuellos
que
sean
propensos
á
hemor-
Tagias,
en'lo:
qual
son
idénticas
las
Máximas
de
Wanswietens
:
>
172
MEMORIAS
El
Sublimado
aumenta
la
as
la
tos
y
la
opresion
de
pecho,
el
marasmo,
calenturas
lentas
y
tisis
inminente,
que
suelen
sobrevenir
pof
último
término
del
mal.venéreo,
aun
en
sugetos
que
antes
gozában
una
salud
robusta.
Estos
inconvenientes
podrán
evitarse
substituyendo
el
mers
Curio
dulce,
panacea
dc.
En
la
tisis
complicada
con
el
vi
rus,
es
mas
desgraciado
el
suceso
que
en
el
caso
anterior,
porque
el
mercurio
generalmente
es
dañoso
el
los
ofendidos
del
pulmon,
y
asi
con
la
mayor
delicadeza,
á
lo
mas
qué
puede
transcenderse
es
á
la
pomada
£
|
¡
mercurial
en
fricciones,
Ó
interior-
mente
á
la
panacea,
pero
siempre
|
en
términos
que
no
haya
ocasion
de
arrepentirse.
Acaso
por
estos
medios,
quando
no
aparezcan
mas
que
algu”
nos
ligeros
síntomas
de
tisis,
se
con
seguirá
la
curacion
sin
maltratar
mu
cho
la
constitucion
del
enfermo,
aun”
>
A
á
.
ACADEMICAS.
173
Que
por
lo
comun
los
Profesores
su-
fren
el
disgusto
de
ver
que
se
gra-
duan
la
opresion
y
demas
síntomas,
€xtenuándose
hasta
incurrir
en
el
ma-
Yasmo
y
la
muerte.
-
No
hay
esperanza
de
curacion
por
Mingun
auxilio,
en
el
tumor
huesoso
€xterno
ó
internó,
con
corrupcion
de
la
médula:
la
carie
del
“cráneo:
LA
-
Wibérculos
ó
apostemas
de
lós
pul-
Mónes:
cáncer
del
útero,
y
postillas
Standes-
corrosivas
en
los
testículos,
?
en
sus
glándulas.
Los
últimos
periodos
de
este
Dis-
ESO»
contienen
la
comparacion
de
ls
enfermedades
venéreas,
y
dispo-
Siciones
particulares
de
los
“Enfermos,
€n
que
ha:
manifestado
el
A.
está
Contraindicado
el
Sublimado
corfo-
SIVO,
con
las
restantes
que“pór
con-
Seqiiencia
quedarán
sujetas
4'su
ac=
Cion,
baxo
las
reglas
y
precauciones
Fferidas,
que
ha
sido
el
objeto
qué
$
propuso
desempeñar.
174
EA
MEMORIAS.
3
o
BR
lead
ala
S
JUE
v
ES
10,
DE
LA.
.EDUCACION:
VICIOSA,
-
física.
y
moral
en
la
niñez,
consider
rada
omo
una
de
las
principales
-.
causas
de-la
anticipacion
de
las:
=wejez,
y
de
la
muertes
000:
DISERTACION
-MEDICA.
-
3
¿A
“4
,
ER.
y
marsiindos”.
OZ
103
EL
Lic.
D.
JOSÉ,
CANSINO,
SOCIO
|
médico
de
Número,
Canciller
y:
segundo
Secretario.
-...
0%
—í
“QUEMA
)-
ODS9H
di
000
cos
se
hallará
una
materia
ma$
extensa
y
profunda
que
la
que
tient.
por
objeto
esta
Memoria.
El
homsz
bre
considerado
generalmente
con
tas
luces
de
la
Filosofía
:
él
tambiéd
el
SAA
A
A
AE
paa
ACADÉMICAS.
175
baxo
el
aspecto
de
su
vida
física,
sanz
Ó
enferma;
últimamente
la
moral
fi-
losófica
ilustrada
y
circunscripta
por
las
máximas
santas
de
la
Religion:
Católica,
le
exámina
con
arreglo
4
Sus
obligaciones
hácia
Dios,
hácia
St”
mismo,
y
hácia
los
demas
hom-
Jres.
Reflexiones
preliminares,
que
deben
conducir
al
sábio
que
se
pro-
Ponga
determinar
el
influxo
de
la
educacion
física
y
moral,
pues
una
Y
otra
por
agentes
distintos
obran
Sobre
la
vida,
produciendo
alteracio-
Res
diversas,
segun
las
várias
dispo-
Siciones
adquiridas
de
los
padres,
ó
Stampadas
por
el
clima,
y
Otras
cau-
Sas
bien
conocidas
de
los
que
respe=
tuosa:
y
atentamente
han
recorrido
£l
erande
libro
de
la
naturaleza.
El
Nósofo
se
empeña
contemplando
á
2
humana,
en
penetrar
la
oculta
é
tima
union
del
alma
y
cuerpo;
dos
SUbstancias
que
siendo
tan
diferentes,
%ran
mutuamente
entre
sí.
Los
Griez
176
MEMORIAS
gos;
los
Latinos
¡y
Modernos
inven="
taron
sistemas
ingeniosos,
no
solo
in="
suficientes
para
explicar
esta
admíi-.
rable
alianza,
sino
opuestos
á
las
má-='
ximas
católicas
,
ciertas
por
la
Fe,
y
por
la
concordancia
con
las
condi-
ciones
del
compuesto.
Principalmente
de
los:
últimos,
Cartesio,
Gasendo,
Leibnicio
y
Newton,
prestan
testi-.
monios
«evidentes
del
errado
juicio
con:
que
intentaron
aclarar
tan
ab=
soluto
secreto.
Las
nociones
metafí--
sicas
y,
'animásticas,
fundadas
en
sus
hipóteses
físicas,
no
pudieron
me-
nos
de
levantar
un
edificio
ruinoso,
por.
la
falta
de
cimientos
sólidos,
Y
por
el
debil
y
aun
contradictorio
ens
lace
de
materiales
elegidos
sin
un
profundo
exámen
y
discernimiento.
La
armonía
prestabilita,
acertada”
mente
combatida
por
el
Padre
Lamí,
Pedro
Baile,
Jorge
Sthal,
y
el
parn
dre
Tournemine,
á
quienes
siguió
col
su
grande
y.
crítica
lectura
el
sás
ACADEMICAS.
177
bio.
Piquer
en
varios
de
sús
aprecias
les
escritos,
es
sin
duda
no
«solo
OPuesta
4
la
Religion,
si
no
aun
£
d
recta
razon.
El
Médico
encargado
En
la
conservacion
de
la
salud
y
de:
A
Vida,
ya
que:
no
le
sea
asequible
icanzar
esencialmente
la
causa
ó.
Principio
de
ésta,
nota
sus
efectos,
Y
las
leyes
inviolables
con
que
la
nas"
Wraleza
la
sostiene,
bien
en
el
estado
Sano,
:ó
bienen
el
enfermo.
Cuida
de
-Sguirlas
en
el
exterminio
de
las
can-
Sas
que
conspiran
á
la
destruccion,
é
¿Mita
los
esfuerzos
naturales,
auxi-
“do.
con
aquellos
medios
que
este
“Onocimiento
sancionado
por
la
expe=
“lencia,
ha
declarado
mas
seguros
y
Caces.
Por
una
nueva
obligacion
que
ha
impuesto,
está
constituido
en
la
-
icesidad
de
observar
al
hombre
des=
€
los
primeros
momentos
de
su
con-
"SPcion
,
y
si
entonces
obra
discur=
“ndo.
solamente,
luego
que
su
ob-
40
se
halla
en
comunicacion
y
cons
]
y
178
“MEMORIAS'/
traste
con
los
demas
séres
del
universo)
se
reduce
á
un
artífice
verdaderamen-.
te
sensual,
segun
la
exácta
expresion
de
muchos
maestros
del
Arte
de
cur.
rar.
Ultimamente
las
máximas:
que:
enseñan
al
hombre
á
exercitar
todas
las
operaciones
libres
segun
la
recta.
razon,
de
modo
que
sean
agradables.
delante
de
Dios
y:de
los
hombres,
cómo
define
Piquer,
las
separa
el
FF.
lósofo
¿formando
aquel
cuerpo
de
ta
provechosa
doctrina,
conocido
'col
las
voces
de
Etica;
ó
Filosofía
moral.
Por
esta
ilacion
tan:
precisamente
concebida,
se
advierte
quanta
sel
la
multiplicacion
y
eficacia
de
145
causas
que
pudiendo
obrar
sobre
1
*
economía
animal,
alteren
al
hombr*
-abreviando
el
número
de
sus
dia5%
"
que
en
otro
sentido
deberian
'ser
ma%
prolongados
,
y
en
que
el
desarre”
glo
va
insensiblemente
disminuyend'
K
la'
energía
vital,
en
razon
de
la
vé
locidad
«y
del
poder
con
que
:obráll
ES
ni
DEA
DAS
AS
dr
A
|
ACADEMICAS.
179
aquellas,
induciendo
una
disipacion
e
las
substancias
en
que
se
sostiene
la
correspondencia
de
la
espiritual,
y.
le
la
corpórea
organizada.
Se
descu-
Te
pues
el
objeto
general
de
este
Dis-
Curso,
y
las
ideas
particulares
sobre
Que
estriba
su
exámen
y
asercion,
si
lén
en
esto
mismo
se
limita
á
las
pri-
Meras
épocas
de
la
vida
humana,
en
Que
la
educacion
física
tiene
el
pri-
Mer
lugar,
y
la
moral
se
circuns=
Cribe
en
el
término
que
le
prefixa
la
Infancia
del
dicernimiento,
si
es
per=
Mitido
expresarse
de
este
modo.
-
El
momento
en
que
se
completa
el
hacimiento
del
hombre,
es
el
prin-
Ciplo
de
la
sujecion
al
influxo
total
de
45
Causas
físicas,
y
«por
consiguiente
“e
la
educacion
relativa
á
ellas,
en
tazon
de
la-comunicacion
con
todas
AS
cosas
que
constituyen
la
gran
na-
turaleza,
principalmente
el
ayre,
y
“Quel
espíritu
etéreo
que
Tímeo
y
tros
Filósofos
Guiegos
lemaron
alma
ad
"A
180
MEMORIAS
del
mundo.
El
instante
en
que
apa=
recen
las
primeras
vislumbres
del
dis-
cernimiento,
fixa
la
época
primitiva
de
los
alcances
de
la
moral.
Si
aquel
-
€s
bastantemente
conocido,
no
suce-
de
igualmente
con
éste,
segun
lag
opiniones
diversas
acerca
del
exer-
cicio,
y
de
la
perfeccion
de
la
ra-
zon.
No
obstante
,
parece
probable,
que
quando
se
advierte
la
percepcion
por
los
efectos
que
causa
la
presencia
de
los
objetos,
y
la
comprehension
de
las
cosas
y
de
las
acciones,
por
las
voces
representativas
de
ellas
"mismas,
el
niño
exercita
su
potencia
intelec-
tual,
hasta
aquel
punto
que
corres-
ponde
á
su
idoncidad
particular.
Mas
prescindiendo
de
esta
qiiestion,
sé
tendrá
por
un
supuesto
el
uso
de
la
razon,
para
deducir
las
consegiien
cias
correspondientes
4
nuestro
1M=-
tento,
en
aquel
lugar
que
le
prefixa
el
buen
órden.
ignorándose
la
causa
en
que
con
ACADFEMICAS.
1381
siste
esencialmente
la
vida
animal,
es
Menester
conformarse
con
aquella
ex-
Plicacion
aunque
extrínseca,
que
dé
Una
idea
lo
menos
inexácta
posible.
Iseustará
ciertamente
en
el
dia
que
Se.
recuerde
la
antigua
opinion:
del
cálido
innato,
y
húmedo
radical.
Aun-
que
parezcan
ahora
ridículas
estas
Voces,
no
lo
son
quando
expresan
lo
Que
se
desea,
y
en
términos
que
has-'
1
ahora
no
se
ha
adelantado
mas
COn
otros
discursos
«no
poco
exten=
SOS,
pero
que
tampoco
'pasan
la
lí
Neta
de
hipotéticos.
Tenemos
por
otra:
Parte
suficiente
con
aquellas'
para
Ruéstro
intento,
y
veremos
acomo-
arse
con
los
sucesos
de
la
mala
edu-
“acion
física
por
la'disipacion
y
al-
teracion
de
una
y
otra
substancia.
“an
en
buen
hora
agradables
4
mu-
Chos
las
ideas
de
Bichat,
sobre
la
a
y.
la
muerte,
en
nada
se
opo-
nen
4
que
sigamos
el
rumbo
que
nos
“Mos
propuesto.
Compárese
el
uso.
182
MEMORIAS
-.
|
arreglado
de
las:
seis
cosas
no
nati=,
rales
con
el
opuesto,
que
debe
estis.
marse
como
causa
general
de
la
an=
-ticipacion
de
la
vejez,
y
de
la
muer=
te.
Notodo
está
comprehendido
baxo:
un
aspecto
físico,
pues
lo
respectivo
á
las:
pasiones
pertenece
á
lo
moral.
Segun
corresponde
á
una
Memoria,
sio
puede
tratarse
tan
individual
y
profundamente
el
punto
que
com”
prehende,
pero
siguiendo
un
órden
en
las
suposiciones
,
remitimos
al
Lector
á
las
muchas
obras
escritas.
con
dicernimiento
é
instruecion
so“.
bre
la
materia.
.o.
-
10
Como
quiera
que
el
objeto
que.
no3-
ocupa
contiene
en
razon
de
sus
cau”
sas
como
dos
partes
diferentes,
pero
que
enlazadas
forman
la
materia
del
|
Discurso,
es
necesario
determinar
el.
legítimo
significado
de
las
voces
críans
Za,
y
educacion.
Aquella
se
fixa
en.
la
extension
de.
la
sanidad,
robustez.
y.
acrecentamiento
;.
y
ésta
en
el.
ar
á
e
ACADEMICAS.
1853
-.Feglo
de
la
razon,
y
por
consiguien=
te
de
las
pasiones.
Una
y
otra
cosa
axo
el
aspecto
que
nos
corresponde,
Pertenece
á
la
Higiene,
mientras
la
gunda,
sino
fuese
asi,
quedaria
con”
Signada
á
la
Filosofía,
y
de
ella
á
la
Lógica,
Metafísica,
Animástica
y
Eti-
“a,
en'un
sentido
rigoroso.
Desde
€l
primer
momento
hasta
el
último
de
la
vida
humana,
es
preciso
supo-
Ner
una
fuerza
que
resiste
á
el
im-
Pulso
de
todos
los
séres
físicos
que
Conspiran
á
la
destruccion
de
la
eco-
Romía
animal.
Ésta
residirá
en
algu-
Ra
ó
várias
substancias,
que
combi-
ñadas
obren
con
sujecion
á
ciertas
le-
Yes,
muy
diferentes
de
aquellas
baxo
dS
quales
se
hallan
determinadas
to-
AS
las
alteraciones,
descomposicio-
Res
y
reproducciones
generalmente
físicas.
Luego
hay
que
distinguir
el
Principio
ó
causa
de
la
vida,
de
los
-Fléctos
$
exercicio
de
ésta.
Ella
pues,
29
puede
definirse
con
una
exáctitud
'
184
MEMORIAS
.
lógica,
y
asi
solo
se:
propone
en
abs*
'
tracto,
supuesto
que
está
constituida
en
cierta
especie
de
cosas
que
qual-
quiera
facilmente
conoce,
pero
qué
-
ninguno
expondrá
con
claridad.
CoM
todo,
tampoco
deben
admitirse
aqué-.
llas
exposiciones
que
sean
meno
comprehensivas
de
todas
las
condí-
ciones
mas
principales,
ó
que
conr
tengan
el
vicio
lógico
de
probar
10
mismo
por
lo
mismo.
De
tal
defectó
participa
la
de
Bichat
en
sus
investiga”
ciones
sobre
la
vida
y
la
muerte,
qué.
dice
ser
el
conjunto
de
las
funciones.
que
resisten
d
ésta,
pues
es
respon"
der
con
aquello
que
se
pregunta.
Pir
quer,
mas
feliz
en
la
aplicacion
de
los
preceptos
filosóficos,
ha
sido
tam”.
bien
mas
exácto
discurriendo,
que
14:
vida
humana
es
aquel
estado
del
how.
bre,
en
el
qual
se
mueve
por
unb
fuerza
interior,
no
con
un
movimiel”
to
qualquiera,
sino
con
aquel
espe.
cial
y
determinado
que
no
se
:
ACADEMICAS.
185
lla
sino
en
el
animal
viviente.
Sentados
estos
antecedentes,
no
Puede
convenir
para
explicar
el
prin-
Cipio
vital,
ninguno
de
los
sistemas,
inventados
desde
la
mas
remota
an-
tistiedad,
ni
aun
son
conformes
á
los
ےectos
de
la
vida
misma.
Asi
Gor-
-
Yer,
sectario
acérrimo
del
mecanismo,
tsengañado
de
la
insuficiencia
de
Éste,
se
vió
obligado
á
publicar
su
iseurso
de
las
acciones
particulares
“e
los
vivientes.
El
citado
Bichat,
Que
hizo
aplicaciones
prolixas
é
in-
Seniosas
de
trabajos
agenos
y
propios
“Cerca
de
la
organizacion
del
cuerpo-
del
hombre,
y
de
las
acciones
que
Creyó
corresponder
á
ella,
escribió
Con
una
delicadeza
encantadora,
pe-
TO
por
una
parte
no
satisface
el
ob-
JCtO,
y
por
otra
tampoco
dexa
de
ICurrir
en
defectos
filosóficos.
La
di-
Vision
de
la
vida
en
animal
y
orgá-
Mica:
las
diferencias
con
respecto
á
AS
formas
exteriores
de
los
respecti=
186
MEMORIAS
-
vos
Órganos;
y
la
que
constituye
co*
mo
mas
esencial
en
la
simetría
de
los
órganos
en
la
una,
y
la
irregu-
Jaridad
en
la
otra,
estan
en
este
caso,
-
«quedando
intacta
la
materia
con
res-
pecto
al
principio
esencial
de
la
vida,
“y
confundiéndose
la
causa
con
el
efec-
to.
Debe
pues
calificarse
de
arbitra”
ria
esta
doctrina,
«ademas
de
que
tampoco
abraza
los
innumerables
fe-
nómenos
de
la
vida
que
no
pueden
sujetarse
á
las
conseqiiencias
deduci-
das
de
la
organizacion.
Si
Boerhaave
quiso
que
la
vida
consistiese
en
el
exercicio
de
las
funciones,
habló
igualmente
con
limitacion
al
efecto,
sin
acercarse
á
la
naturaleza
de
su
causa.
Todas
estas
máximas
no
al-
canzan
á
explicar
el
influxo
de
12
educacion
física
y
moral
en
la
niñez
para
anticipar
la
vejez,
y
abreviaf
el
término
de
la
vida.
Es
necesarió
pues
conocer
su:
principio,
su
natu”
raleza
y
sus-
leyes,
que
comparadas
l
Ey
y
AGCADEMICAS.
187
Con
el
desórden
del
régimen,
objeto
€
esta
censura,
resulte
la
distancia,
Y
se
calcule
el
efecto
comprobado
Por
la
experiencia.
Desde
la
primera
generacion
hu-
Mana,
ha
recibido
el
hombre
alguna
“Osa
que
siendo
esencial
á
la
vida,
ó
Sea
la
vida
misma,
se
ha
hecho
trans-
Misible
de
una
en
otrade
las
gene-
Taciones
sucesivas:
Tal
es
el
princi-
Pio
de
que
debemos
hacernos
cargo,
Y
no
es
otro,
habiendo
exáminado
ds
reflexiones
de
los
Filósofos
y
Méz
1cos
mas
respetables,
que
el
enuncia-
0
cálido
innato,
y
húmedo'
radical,
2
esta
combinacion
y
virtud
con-
siste
la
fuerza
conservadora
del
esta-
O
vivo,
y
en
la
templanza
y
equi-
librio
de
las
partes,
principios
cons-
Utuyentes,
y
acomodada
organiza-
CiOn,
estriba
la
salud,
que
es
el
me-
JO
y
mas
perfecto
estado
de
la
vida,
.SOmo
define
Piquer.
Los
que
han
querido
combatir
este
188
MEMORIAS
principio,
se
fundan
ó
en
la
negati
va
de
algunos
Fisiólogos,
ó
en
la
con:
fusion
con
que
hablan
otros
de
él,
0
últimamente
en
el
silencio
en
que
10
-
sepultan
los
mas
modernos
sistemáti-
cos,
principalmente
mecánicos.
En
efecto,
Pedro
Garcia
dice
que
es
finr
gido
por
los
Medicos,
y
omitiendo
otros
varios,
Montano
quiere
mani-
festar
ingenuidad
,
declarando
qué
aunque
ya
era
anciano,
no
habia
aun
comprehendido
su
naturaleza.
Galeno
está
perplexo
en
su
descripcion
conr
fundiendo
al
parecer,
en
el
libro
5»
de
los
medicamentos
simples,
á
el
cár
lido
innato
con
el
espíritu.
En
el
que
escribió
contra
Licio,
cree
nacer
de
la
genitura,
y
de
la
sangre
menstrua
En
los
del
uso
de
las
partes,
y.
de
las
máximas
de
Hipócrates
y
Platol»
lo
coloca
en
las
partes
similares;
Y
últimamente,
en
el
primero
á
Glaur
con,
le
llama
cálido
innato
no
un2
gualidad
solamente,
sino
el
sugeto
Y
AS:
189
la
qualidad
juntamente,
baxo
el
nom-
Bre
de
substancia,
y
asi
unas
veces
O
expresa
por
el
substantivo,
y
Otras
Por
el
adjetivo.
Si
se
consultan
los
dep
Autores
lanto
antiguos
como
modernos,
se
ha-
lará
mayor
variacion.
Hipócrates
en
€l
libro
de
Carnibus
lo
califica
de
in-
Mortal.
Platon
en
su
Timeo.lo
cón-
Sideró
como
de
fuego,
Ú
como
quié.
Te
Galeno,
fuego
concentrado.
Aris-
tóteles,
que
el
“calor
en
que
consiste
la
vida
de
los
animales,
y
que
pe-
teciendo
muere
igualmente
toda
ac-
Cion
de
ellos,
ni
es
fuego,
ni
de
éste
tiene
su
orígen,
sino
que
se
contiene
€n
el
espíritu
despr
endido
del
Cielo,
Y
corresponde
proporcionalmente
al
8lemento
de
las
Estrellas.
Alberto
agno,
que:es
una
substancia
que
se
halla
en
los
cuerpos
animales,
la
qual
€s
el
cálido
nativo.
Fernelio
en
la
Fi-
Mologia,
y
libro
de
las
Causas
ocultas
“e
las
cosas,
sostiene
Con
energía
190
MEMORIAS
sl
que
es
de
orígen
celeste.
*
Dandino,
que
no
es
del
todo
elemental,
ni
so-
lamente
celeste,
pero
sí
superior,
y
mucho
mas
noble
que
el
fuego.
Avert-
yoes,
que
es
mixto
de
uno
y
otro,
conviniendo
en
esto
Aristóteles,
quan-.
do
aseguró
que
el
hombre
era
engen-
drado
del
Sol
y
del
hombre;
387
Entre
los
modernos,
ademas
de
Harveo,
Berger
tratando
de
la
natu-
raleza
humana:
Hoffman
en
la
Filo-
sofía
del
hombre;
Verheyen
en
el
su»
plemento
Anatómico,
y
Boerhaave
en
sus
Preelecciones
académicas,
de-
fienden,
que
el
calor
animal
procede
de
la
sangre
que
fluye
por
todo
el
cuerpo,
y
Tozzi
siguiendo
esta
doc”
trina,
afirma
que
no
hay
otro
calof
en
los
animales
que
el
que
nace
del
movimiento
del
corazon
y
de
las
ar-
térias;
porque
la
anatomía
ha
demos":
trado
que
el
Embrion
en.
los
primer
TOS
momentos,
contiene
como
un2
vexigúela
llena
de
un
licor
roxo
Y.
á
ACADEMICAS.
101
brillante,
que
se
extiende
por
tubos
Pequeñísimos
á
todo
el
cuerpo,
en
Cuya
fuerza
empiezan
las
partes
4
Vivir
y
obrar:
y
que
en
tanto
se
man=
tiene
la
vida,
en
quanto
se
difunde
En
las
mismas
partes,
siendo
mas
vi-
Vífica
por
igual
razon
en
la
primera
€dad,
en
que
su
virtud
está
mas
con=
“entrada.
Tales
son
las
expresiones
con
Que
se
manifiesta
su
sentir,
en
la
expo-=
Sicion
4
la
sentencia
14
del
libro
priw
Mero
de
los
aforismos
de
Hipócrates.
En
tan
grande
discordancia
es
de
Ooservar
cierta
conformidad
;
pues
unque
varien
las
voces
y
atribucio-=
Bes,
siempre
se
descubre
cierto
con=
nocimiento
acerca
de
un
principio.
Que
es
fuente
de
la
vida.
Los
erro-
76
en
tomar
la
causa
por
el
efecto,
A
qualidad
por
el
sugeto,
y
el
in-
“medio
por
el
orígen,
no
desvane-
“en
la
substancia,
la
virtud
y
sus
leves,
Aun
los
mismos
Químicos,
cu-=
795
adelantamientos
en
nuestros
días
a
k
'
Y
192
MEMORIAS"
>
nadie
puede
dudar
hasta
un
cierto!
punto,
sí
bien
son
insuficientes
para,
explicar
la
naturaleza
del
cálido
ani-"
mal
primitivo,
y
ademas
lo
equivo=
Can
con
el
principio
Ígneo
,
ó
caló=
rico,
saben
distinguir
éste
en
los
doS'
estados
de
combinacion
y
libertad»
Bichat,
cuya
idea,
aunque
por
dife="
rentes
principios
acerca
de
la
vida
y
de:
la
muerte,
parece
ser
la
misma
que
se
propuso
Aristóteles
en
un
tratado.
con
igual
título,
se
vió
cercado
como"
Gorter,
de
la
insuficiencia
de
los:
me-
ros
conocimientos
de
las
ciencias
na”
turales,
y
destinó
un
artículo
para
exponer
la
diferencia
entre
las
fuer”
zas
vitales,
y
las
leyes
físicas.
El
Na--
turalista
Cuvier,
que
ha
publicado!
poco
hace,
su
sistema
del
reyno
anto
mal
fundado
en
la
organizacion:
que
al
texido
en
forma
de
red,
y
tres.
elementos
químicos
que
estimó
esen
ciales'á
todos
los
cuerpos
vivos,
agré”
ga
otro
compuesto
de
diversas
107
Sist
|
Sy)
ACADEMICAS.
103
Mas
de
mallas,
uniéndose
estos
ele=
mentos
en
distintas,
combinaciones:
que
determina
tres
especies
de
mate-
tlales
orgánicos,
ó
formas
de
texido,
Como
son
la
celulosidad,
la
fibra
Muscular,
y
la
materia
medular,
afir-
Ma
que
si
ésta
no
ha
podido
redu-
Cirse
4
sus
molecúlas
orgánicas,
y
no
SS
susceptible
de
movimiento,
reside
Ch
ella
el
admirable
poder
de
trans-
Mitir
Jas
impresiones
al
centro,
y
de
Comunicar
á
los
músculos
las
órde-
Mes
de
la
voluntad.
En
la
fibra
car-
Uda,
Ó
muscular,
pone
por
carac-
tr
distintivo
en
el
estado
de
vida,
y
algun
tiempo
despues
de
la
muer-
>
la
contractilidad,
si
la
toca,
6
9Ca
contra
ella
un
cuerpo
extraño,
,
“Xperimenta
por
medio
del
nérvio
*
accion
de
la
voluntad;
y
omitien-
+
pues
lo
restante
de
su
ingenioso
pl
Ema,
concluye
con
que,
una
sim-
y
Estructura
por
ingeniosa
que
se
“PORga,
no
basta
para
quese
veris
h
|
o
ad
sm,
194
MEMORIAS»,
¡
fiquen
los
movimientos-diversos
qué.
constituyen
la
vida,
y
que,
por
con*
siguiente
hay
fuerzas,
que
produce”
ó
propenden
á
producir
estos
movi".
rnientos:
tan
diversos
en
el
cuerp0.
animado.
Si
reflexiona
.sobre
la
ac*
tividad
del
calórico,
y.
fluido
eléc”.
trico:
si
congetura
que
el
nérvio
pue”.
de
obrar
en
las
fibras
por
el
inter
medio
de
un
fluido
de
la
misma-es-
pecie,
en
el
caso
de
no
ser
uno
Y
otro
de
los
mencionados,
termina
117.
deciso
acogiéndose
4
la
generalidad.
del
fluido
nervioso.
Si.
.en
él
reside.
la
vitalidad
segun
las
ideas
prelimi””
nares
de
este
sábio
indagador
de
1%.
naturaleza
animal,
mal
podrá.acomo*
darse
con
estas
ideas
el
centro
de
1
vitalidad
en
que
se
han
concertadó
quantos
Filósofos
y
Médicos
le
hal
precedido.
Venimos
pues
á:
parar
l
aquella
armonía
conservadora,
qué
.como
un
círculo
proclamó
Hipócrt%
tes
en
-las
palabras.
de.
ser-la
natulé”
ACADEMICAS.
195
Teza
del
hombre
un
conjunto,
una
—Conspiracion
y
un
consentimiento
ge-
Meral
de
todas
las
cosas
que
le
com-
Ponen.
Al
intento:
las
magestuosas
pa-
labras,
y
concluyentes
cláusulas
del
libro
de'la
naturaleza
del
niño.
Ce-
terum:
caro
augescens
0
spiritú
artia
Culatur,
et.
abit-in'
hac
unumquodque
Smile
ad
simile;
densum
ad
densun,
Yarum
ad
rarum,
humidum
ad
humin
um,
et
unumquodque:
in
propiam're-
Elonem
abit,
justa
'cognationem.'
ad
4d
a
quo
genitum
est:
et
quecimgue
densis
genita
sunt,
densa
sunt;
et
Juecumque
ab
humidis
humida:
erre
“qua
justa
eandem'rationem
funt
in
Meremento,
|
S9En
Aunque
ocurre
4
la
irritacion
co-
Mo
causa
de
todos
los
movimientos
9.
acciones;
ademas
de
una
impro-
Piedad
tan
inexácta,
descubre
en
sus
Mismos
periodos
cierto
agente
parti-
Alar,
cuyo
poder
y
leyes
no
estan
“alcance
del
calórico,
ni
de
la
elec-
p
A
196
-
MEMORIAS:
tricidad,
cuyas
naturalezas'
física,
Y
químicamente
consideradas,
se
hal
penetrado
mas
allá
de
lo
que
podia
esperarse
antes
de
los
últimos
y
exáce
tos
conocimientos,
sin
duda
mas
ell
concreto
numerosos
y
profundos,
que
los
de
los
Filósofos
de
la
antiz
gua
é
ilustrada
Grecia.
Débese
pues
concluir
que
exíste
este
principio
pat”
ticular,
que
por
razon
de
su
orígel
naturaleza
y
transmision,
con
pro”
piedad
se
ha
llamado
cálido
innato
:Ó6
calor
nativo.
|
a
Esta
discusion,
aunque
no
tan
ex”
tensa
como
si
se
tratase
de
intentó
su
objeto,
se
criticaría
de
importun
hace
medio
siglo,
pero
ha
sido
10”
excusable
quando
el
olvido,
y
au%
«menosprecio
de
las
doctrinas
de
10%
sábios
Griegos,
«Latinos,
y.
poster0?
res
Filósofos
y
Médicos
de:
sólido
di8
cernimiento,
han
hecho
desaparect*
losfundamentos:de
la
física
del
hom
bre,
establecida
no
'sobre:
sistemas
af
3
:
ACADEMICAS.
197
Hitrarios,
sino.
sobre
una
observacio
|
Y
experiencia
sólidas.
A
«Estando
todo
bien
ordenado:
al
sa-
lir
de
las
manos
del
Autor
de:la.na-
“turaleza,
degenera
entre-las
del
hom-
te,
como
decia
un
Filósofo.
-Debe-
«Mos,
pues
sospechar,
que
desde
que
Nace
empieza
á
sufrir
aquellas:
:alte-
“Taciones
hijas
de-una
crianza
tan:ca-
-Prichosa
y
violenta,
como
contraria
«4
los
derechos
dela
naturaleza.
Aun-
Que
la
madre
no
:haya,
padecido
ac-
“dente
.
alguno,
durante
la
preñez,
Verificándose
el
parto
sin
impruden-
-Cla,
y
la
generacion
se
suponga:
tan
Ana
y.
robusta
,
que
el
infante.
par-
Úcipe
..
de
condiciones
igualmente
*Preciables,
entra
despues
la.
crianza,
“Y
la
qual
se
comprende
la
lactacion;
la
infuencia
del.
ayre:
las
lavaciones
Ya
el
aseo
y
fortaleza:
el
vestido;
3.
Wanquilidad
y
sueño.
Mas
adelante
“*
Variacion
del
alimento:
el
exercicio
*Muetenido,
y.
la
vigilancia
contra
y
198
MEMORIAS
j
los'
accidentes
mas
ó
menos
funestos
Estas
son
las
cosas
mas
principales
-annque
podian
agregarse
Otras,
per
que
no
ocupan
un
lugar
tan
señala”
do
é
indispensable,
respecto
de
lA
-primera
niñez
ó
infancia.
8
En
todos
tiempos
se
ha
declamadO
contra
la
inhúumanidad
de
despren”
derse
las
madres
de
la
obligacion
qué
les
impone
la
naturaleza
en
la
primé”
ra
nutricion
de
sus
hijos.
Desórdel
introducido
por
el
luxo,
la
comiodí-
dad,
y
otras”
miras
detestadas
por
los'
santos
fines
del
Matrimonio.
YY
lósofos,
Médicos,
Moralistas
y
PO
y,
ticos
se
han
empeñado
en
demostsás.
los
incalculables
perjuicios.
que
4
-sultan
á
ellas,
á
sus
tiernos
frutos»
.
-4
la
Sociedad,
de
semejante
condu””
-ta.
Entre
otros
bastará
leer
el
opús"
«culo
del
Dr.
Bonells,
que
ha
desen”
peñado
este
punto
conforme
su
P”.
«fesion.
No:
se
'habla
de
las
que
po
¿una
imposibilidad:
física
-se
yen
pié
30
ACADEMICAS.
199:
Cisadas,
acaso
con
no
poco
sentimien-
10,
4
transmitir
su
obligacion
4
una-
Mercenaría.
¿Qué
idea
podrá
formar-
5,
tanto
física
como
moral,
de
una
“lianza
cuyo
alimento
habrá.de
par+
trse
con
el
que
tiene
el
primer
de:
“echo,
y
que
el.
cariño.no
es
otra
Sosa
que
el
estímulo
del
interes
por
indigencia
ó
por
ambicion?
Este
artí-
Culo
solamente,
ocuparia
muchas
pá-
sias
si
se
razonase
de
intento.
Pero
“€
debe
concluir,
que
los
vicios
de
Sta
crianza
caminan
mas
allá
de
los
Alcances
de.
la
comprehension
huma=
Le
y
tal
insinuacion,
apoyada
en
9
escritos
de.
los
Sábios
que
han
Hiecedido,,.
será
suficiente
para,
la
“Plicacion.
que
debe
hacerse
al
objeto
ll
qiestion.
Por,
fortuna,
ó
el
escar-
>
lénto,
ó-la
escasez
de
los
medios,
no
disminuido
las
crianzas
merce-
las,
y
las
buenas
madres
van
apa=
iendo
numerosamente
en
el
teatro
4.
vida
humana.
200
MEMORIAS
y
¿Sin
la
influencia
del
ayte
no
hay
vida.
Sea
qual
fuere
ésta,
bien
“col
arreglo
4
los
conocimientos
de
la
Ft
sica
en
todos
tiempos,
ó
bien
con”
siguiente
á
los
últimos
descubrimien-
tós
que
ha
hecho
la
Química
sobre
la
naturaleza
y
principios
de
la
enot-
me:
masa
fluida
que
rodea
el
Globo
terrestre,
y
“se
“introduce
'en'
todas
las
operaciones
que
se
executan
en
éste,
es
lo
cierto
que
desde
el
nacimiento
del
hombre
se:
hace
lA
dilatacion:
delos
pulmones,
entral”
do
el
ayre
á
exercer
un
imperió
exclusivo,
al
misnio
tiempo
que
10%.
deando
al
infante,
se
mezcla
con
SU.
alimento,
y
penetra
el
cuerpo
por
todo
su
ámbito.
Su
renovacion
es
tal.
necesaria
,
que
de
lo
contrario
obf%
dañando'
tanto
negativa
como.
pos
tivamente.
En
el
primer
Caso
pol
Ja
accion
de
las
substancias
perjudició
les
que
se
le
mezclan
de
las
exhal
ciones,
y
el
segundo
por
“estar
des”
]
ACADEMICAS.
201
Pojado
de
aquello
con
que
contribu=
ye
para
mantener
la
vida.
Se
infiere
Pues;
que
la
falta
de
circulacion
en
Aposentos
estrechos,
.ó
cerrados
de
Contínuo:
el
tapar
el
rostro
á
los
ni=
ños
quando
duermen,
ó
todo
él:con
las
cubiertas
que
llaman
mosquiteros:
acostarse
con
las
madres,
nodrizas
criadas,
cubriéndolos
casi
de
um
todo
mas:
arriba
de
la“boca
y
nari-
Ces,
debe:
calificarse
de
dañoso.
.
-
Elimitarsin
discernimiento.
á
otras
aciones
y
Pueblos,
es
un
manantial
€
perjuicios
no
comunmente
adver<
idos.
Es
cierto
que
las
operaciones
Sencillas:en
el
número
y
modo
con
que
a
naturaleza
las
executa
en
los
brutos,
Y
aun
en
los
hombres
en
su
estado
de
Simplicidad,
no
requieretantas
re-
8las
ni
artificio.
Mas
como
la:
vida
MWmana
en
Sociedad
ha
traido'tantas,
Y
tan
considerables
indigencias,
que
“ha
reducido
4
un”
arte
el
modo
-
le:
existir,
es
necesario
otro
para
la
202.
MEMORIAS
'
crianza.
El
aseo
esvindispensable
para”
la
separacion
de
la:
materia
glutino-"
sa
que
cubre
la
piel,
como
resto
del:
fluido
que
bañaba
el
feto.en'
el
seno”
materno,
y
ponerle
la
primera
ves-
tidura,
habilitando
el
sistema
trans-
piratorio,
Debe
pues
seguirse
la
prác-
tica.
que
provechosamente»se
ha
te-
nido.en
cada
parte
del:
mundo:
civi*
lizado,
sin
traspasar:
los:
límites.
de:
ella,
para
executar
lo
que:en-
otras
se:hace
,
sea
qual
fuere
la:
razon
del
clima
y
temple:
atmosférico
,
bien
sé”
considere
el
líquido:
de
la
limpieza,
Ó
bien:
la
temperatura:
de
éste.
La
idea
verdaderamente
sistemática
de
la
ro*
bustez,
y
endurecimiento
de
los
miem:
bros:
por
el
frio
actual
y
repentinos
es.
equivocada
queriendo
-
aplicarla
con-generalidad,
y
la
razon
desu
poderse
desvaneceria,
si
fuese
posi-
ble,
hecha
la
lavacion
primera
en
frio,
trasplantar
al
niño
á
un
clim2
mas
cálido
de.
aquel
«en:
que
hablé
ACADEMICAS.
203>
hacido,
y
allí
completase
su.
crianza»,
Y
educacion,
baxo
qualquiera.
régi-.:
men
que
se
estimase
el
mas
acerta-,
do,
pues
la
accion
momentánea
del.
frio
no
puede
ser
duradera
para:sos=;
tener
su
poder.
en
toda
la
vida.
Las
preocupaciones
en
quanto
al.
Vestido
son
tan
envejecidas,
que
ni:
a
reflexion
menos
ayudada
de
cono-:
Cimientos
científicos,
pero
suficientes
Para
advertir
el
error;
ni
las
excla-,
Maciones
de
los:
sábios
han:
podido:
lesterrar
abusos
de-
tanta
gravedad,
aun
considerando
la
ternura
del
cuer-.
Po
del
niño,
la
obra
del
acrecenta-
Miento,
la
delicadeza
de
los
vasos
de,
Su
organizacion,
y
la
debil
consisten-
Cla.
de
sus
humores.
Las
mantillas,.
€nvolturas
y
faxas,
son
otros
tantos
Obstáculos
que
se:
oponen
.al
«saluda»,
le
«intento
de
la
naturaleza,
Suje,
tando
á
un
capricho
la
formacion
de,
0s
miembros,
y
el
contorno
del
cuer=,
PO
con.
la
mas
imprudente
compres;
lo
204
MEMORIAS
'
sion.
Las
mantillas
á
veces
son
taf'
multiplicadas,
que
exceden
del
abrigo
prudente,
y
la
ligadura
en
algunos
Pueblos
se
extiende
hasta
los
pies,
|
acomodando
al
infante
á
la
figura
de
una
mómia
de
Egipto.
El
desaho-
go
de
que
tanto
necesita
la
natuta-
leza,
lo
indica
ésta
en
el
júbilo
que
manifiesta
el
infante
quando
lo
des-
nudan
para
limpiarle
y
mudarle
de
vestidura.
El
calor
se
aumenta
con
las
mantillas
duplicadas
6
triplicadas,
sin
atencion
á
la
alteracion
que
debe
sufrir
por
la
variacion
del
medio
en
que
nuevamente
vive;
y
los
dolores
de
vientre
que
explica
con
el
llanto
mas
lastimero,
suelen
nacer
de
la'ir-
ritación
producida
por
la
vestidura.
La
anticipacion
del
que
llaman
de
corto,
no
es
mas
meditada,
y
aun
que
parezca
tiempo
oportuno
para
:
vestirlos
de
este
modo,
se
ha
queri-
do
adoptar
la
desnudez
de
las
pier-
nas,
imitando
á
otras
Provincias
Y:
ACADEMICAS.
905
Naciones,
no
obstante
que
por
la
mis
ma
razon
de
nuestro
temple'
atimos-
férico,
es
contra
unos
buenos
princi-
pios
ésta
práctica,
á
la
qual”
acaso
Podrá
atribuirse
la.
multiplicación
de
los
catarros
,
y
especialmente
de
las
toses
convulsivas,
en
que
en
nuestros
dias»
vemos
degenerar
aquellos.
El
Corsé,
invento
de
una
miserable
y"
atrevida
presuncion,
declara
la
guer=
Ya
á
la
formacion
libre
del:contorno
Matural,
vicia
las
entrañas
del
pecho*
Y
vientre,
resiste
la:
total
'
y
«progre="
Siva
“nutricion,
“y
“acarrea
otros
per=
Juicios,
contra
los
quales
en
vanotra=
ajan
la
persuación:
moral:
y:
física,
para:
que
la
“versatilidad
y
falta”
de
Teflexion
de
las
madres
que
compri-
men
sus
hijos,
desísta
de
una
crueldad
asi
calificada:
por
la
meditacion
'mas
Prudente
y
-sábia.:
¡Agréguese
siquiera”
d
indicacion
de
que
cubrir
la
cabeza'
el
niño
mas:que
con
un
gorro
li
ECO
¿y
claro,
para
que
el
b5iaid
pueda
206
MEMORIAS
LE
obrar
libremente
sobre
el
cráneo,
co='
mo
dice
Buchan,
es
impedir
el
en-
durecimiento
de
esta
bóveda
huesosas:
y.
otros!
efectos
necesarios
que
resul=
tan
en
las
partes
contenidas
en
ella,
En
esta
época
el
niño.se
dispone
á
moverse
por
sí
mismo,
y
entra
el
desatinado
intento
de
querer
que
lo,
execute
,-
erigido.
sobre
sus
débiles:
piernas:,
y
lo
sostienen
con
andade-
ras
de:que
está
suspenso
,
viciando,
su
conformacion-
principalmente.
en:
el
sistema
fundamental,
ú
osatura
de
pecho,
espalda
y
hombros.
Las
pier-.
nas
se
tuercen
por
su
«blandura,
y
este
desgraciado
y
tierno
pimpollo
de
la
propagación
de
la
especie
huma-
na,
adquiere
un,
defecto,
que
si
no
atenta
contra
su
vida,
lleva
por
toda:
ella
un
testimonio
del
aturdimiento;
con
que
fue
físicamente
educado.
Es
un
espectáculo
no
solo
lastimoso,
:si-
no
horrible,
un
niño
que
colgado
de
las
andaderas,
conducido
con
vacila:
ACADEMICAS.
907
cion
+
apoyado
sobre
la
'extremi-
dad
de
los
dedos
de
los
pies,
y
mo-
Viéndose
maquinalmente
de
una
“en
otra
direccion
solamente
por
su
-
gravedad,
con
la
cabeza
inclinada
hácia
adelante,
abultado
el
rostro,
y
“aun
con
los
ojos
cerrados,
representa
el
cadáver
de
un
facineroso,
que
pen-
de
del
lazo
que
le
quitó
justamente
la
vida
en
el
cadalso.
No
debe
re-
Prehenderse
con
menos
severidad
el
uso
de
los
andadores,
pues
si
care-
cen
de
la
suspension,
tienen
el.
in-
Conveniente
de
la
compresion
é
im-
"pulso
con
el
pecho
.ó
vientre,
que
debe
el
niño
poner
de
su
parte
para
“arrastrarles
en
la
direccion
que
le
dicta
su
antojo
ó
inclinacion
,
tanto
“mas
dañosos
quanto
son
de
maderacon
Tuedas
para
girar
hácia
todas
partes,
Ó
Que
siendo
de
mimbres
tienen
que
su-=
Perar
los
obstáculos
que
comunmente
les
pone
el
pavimento,
sufriendo
mu-
Chas
yeces
caidas
de
consideraciono
208
MEMORIAS.
-¿;La:tranquilidad
es
muy
necesaria
«porque
dispone
para
el
sueño,
tanto
mas
preciso
quanto
la
naturaleza
se
halla
en
:los
rudimentos
de
su
.acre=
centamiento
y
consistencia.
La
in-
«quieta
algazara
con
que
los
entretie-
nen
de
contínuo,
segun
el
antojo
de
las
que
cuidan:
de
ellos;
el
trastorno
en
la
distribucion,
acomodándolos
á
la
que
quiere
sostener
nna
muger
cas-
.Quivana,
entregada
á
la
distraccion,
4
el
luxo,
á
el
teatro
y
á
la
tertu=
lia,
desatendiendo
la
obligacion
de
madre
que
se
impuso
por
una
con-
«seqúencia
de
la
de
esposa,
y
otras
cosas
semejantes,
impiden
que
el
ór-
den:
natural
se
sostenga
segun
con-
«viene,
y
el
infante
se
vicia
de
(un2
«manera
que
se
advierte
con
solo
ob=
«servarlo
,
aunque
ligeramente.
b
La-
Fisiologia
que
exámina
la
na-
«turaleza,
causas
y
leyes
del
sueños
-ba
aleanzado
por:
la
observacion,
que.
-€l
hombre
necesita
dormir:tanto:
mas
ACADEMICAS.
909
fiempo.,
quanto
está
mas
cercano
4
Su
nacimiento.
Debiéndose
resarcir
en:
-€l
sueño
lo
que
se
pierde
ó
disipa
en
lá
vigilia,
aquel
y
ésta
tienen
sus
re-
glas
correspondientes
al
objeto
de
su:
Natural
institucion,
y
á
la
edad,
se-
XÓ,
idiosincrasia
y
régimen
dietético.
Tan
ciertas
son
estas
máximas,
que
Vidio
dixo
,
que
lo
que
carece
de
us
descanso
alternado
no
puede
ser
dim
table.
Hipócrates
en
el
libro
de
la
dentición,
que
los
lactantes
que
ma=
Man
mucha
leche,
por
lo
comun
son
Soñolientos.,
Z
:
“Por
otra
parte
ha
de
atenderse
al
.Modo
y.
medios
de
entrar
en
el
sue-
«MO.
El
natural
no
puede
imitarse
por
Ringun
artificio,
y
no
debe
confun-
_dirse
el
verdadero
sueño
con
lá
im-
“Potencia
de
velar
causada
por
el
ópio,
'
debilidad
esencial,
y
aun
la
de
agra=
-Vacion,
Es
pésima
la
costumbre
del
«Mecido
para
obligar
á
los
niños
:4
«QUe
duerman,:
pues
el
sacudimiento-
210
-
MEMORIAS
í
«y
bamboneo
de
las:entrañas
de
to+
das
la
cavidades,
especialmente
del
«pecho
y
vientre,
no
dexarán
de
per-
«turbar
sus
respectivas
funciones,
cof
sotros
defectos
relativos
á
la
reparas
«cion
,
tanto
general
como
particulaf
.de
ellas
mismas.
Hay
que
distinguit.
“el
mecido-en-cuna
sobre
el
pavimen-
«to,
del
que
se
hace
en
la
pendien-
te
de
dos
exes.
Aquella
sacude,
est
«tremece
y
hace
vacilar
por
la
des-.
«igualdad
del
parage,
y
la
imperfec-
cion
de
la
figura
de
su
apoyo,
bie
semicircular,
ó
bien
imperfectamente
«curva.
Esta
se
limita
á
la
vacilacion
“solamente,
pero
es
mucho
mayofe
«Los
infantes
experimentan
vértigos
-y
la
moda
estimulada
del
aturdido
“luxo,
es
por
lo
comun
rechazada
pof:
«los
mismos
objetos
á
que
se
ha
consar
grado,
que
resisten
tan
aparentes
vel”:
tajas,
prefiriendo
la
otra
de
una
cons”
«truccion
menos
artificiosa.
Es
muchO
mayor
el
estremecimiento
en
la
sillés
dl
ACADEMICAS.
-
911
-€n
que
sentada
la
madre,
nodriza
6
"Criada,
emprenden
un
movimiento
len
violento,
contínuo
y
acelerado
de
delante
4
atras,
con
fuerte
sacu-
dimiento
al
concluir
el
priméro.
El
Sueño
principiado
por
estos
medios,
es
Una
especie
de
embriaguez:
causada
Por
la
conmocion,
tal
qual
es,
del
Celebro,
aunque
se
siga
el
natural
inducido
por
la
violencia,
y
estos
ac
-
tos
se
hacen
una
costumbre
que
ext-
se
el
niño
con
el
apreimio
del
llanto
Y
la
inquietud.
La
salida
de
los
primeros
diéntes
Parece
ser
el
indicio
pira
mudar
de
a
alimen
to.
Esta
variacion,
como
todas
«1as
naturales,
debe
hacerse
por
gra-
“0s
que
dicta
la
prudencia,
dirigida
Por
la
observacion
de
las
Operacio-
Res
naturalmente
libres.
Asi
no
€s
lo
Mejor
mudar
el
órden
que
éstas
de-
terminan,
haciendo
que
el
niño
alter-
Ñe
con
la
Jeche,
la
papilla,
y
menos
e
Otras
cosas,
antes.
dé
los
quatro.
me-
7
919
MEMORIAS
.
ses
de.su
edad.
Desde
esta
época,
yá
se
dispone
para
la
variacion
hasta
los
siete,
en
que
comunmente
aparecen:
los
primeros
instrumentos
de
la
den=
tadura.
Prematuramente
se
hace
lo.
contrario
con
Substancias
indigestasy
_mal
preparadas,
ó
dirigidas
á
la
go.
losina,
y
acaso
sobrepujando
la
can="
tidad
á
la
de
la
leche,
que
debe
ser
exclusivamente
la
materia.
alimenti-.
cia,
ocupando
la
artificial
el
lugar.
de
una
sustitucion
ingeniosa.
La
sopa.
con
caldo
de
substancias
animales
y
especias,
es
mucho
mas
dañosa
en
tal
tierna
edad,
y
no
hay
términos
con
que
explicar
el.
monstruoso
desórden.
de
darles
vino,
café,
frutas
Ó
cosas
semejantes,
atendida
la
delicadeza
de
su
estómago
é
intestinos;
la
falta
de:
disposicion
para
digerir
tales
substan-.
cias,
y
la
facilidad
con
que
propen-=
den
á
la
acidez
sus
xugos
gástrico
Y:
lechoso.
Indigestiones,
dolores
intess
tinales,
diarreas,
convulsiones
y
ca?
ACADEMICAS.
213
lentaras
fuertes
y
otros
males,
son
OS
precursores
de
una
nutricion
vi-
Clada,
que
presenta
indicios
bien
de-
Cididos
por
la
amarillez,
las
erup-
“lónes
herposas,
el
abultamiento
del
Vientre,
y
acaso
el
edema
ó
hincha=
ton
de
los
pies,
y
aun
de
las
ma-
NOS.
La
muerte
pone
término
con
Mas
freqiiencia
de
lo
que
se
advierte,
-
Un
desarreglo
tan
desapiadado,
y
Para
cuya
correccion
no
hay
escaro
Miento
en
tan
repetidos
desastres.
La
salud,
el
incremento
y
fuerza
£
los
niños,
pende
en
gran
parte
del
*ercicio,
pero
¡éste
no
se
exécuta
0n
discernimiento,
ni
se
da
princi=
10:
él
en
tiempo:
correspondiente;
"bien
los
entregan
á
una
quietud
judicial,
y
aun
quando
tengan
ad
para
ocuparse
voluntariamente
dr
us
juegos
pueriles,
suclen
log:
pa=
"s
sujetarlos
por
un
cariño
y
pre=
“cion
artificialmente
indiscreta.
La
“Wraleza,
4
quien
debe
sh
exfsten=
2914
MEMORIAS
¿
cia,
señala
los
límites
del
movimientó
y
la
quietud
,
y
no
es
necesario
oti0
estudio
ni
invencion,
sino:
el
seguí
miento
de
sus
pasos.
Si
el
niño
en
lá:
época
de
mas
ternura
no
puede
mó”
“verse
por
sí
mismo,
tampoco
es
justó
conservarlo
siempre
en
una
posiciolh
por
el
vicio
que
adquirirán
sus
mic”
bros
segun
participen
del
que
recl
ban:
los
«huesos.
Despues
el
uso
dé
aquellos
dan
un
estímulo
á
los
reso
tes
de
la
vida,
y
la
facultad
nat”
ral:se
rehace,
y
desplega
progres'
vamente
su
poder.
El
niño
apátid
es
tibio
en
sus
acciones
voluntaria%
yi
participan
de
esta
tibieza
las
Y
yoluntarias.
Debil,
desnutrido,
amé”
rillento,
con
floxedad
en
sus
cart
“crece
poco
y
con
lentitud;
todo
Y
qual.
forma
el
aflictivo
quadro
de
la
“delicadeza,
que
sostiene
un
contínil
sobresalto.
Por
contrario
extremo
%
infante
exercitado
razonablemento
tiene:
una
energía
correspondicnié
de
ACADEMICAS.
215
Ademas,
los
movimientos
violentos;
£strechándolos
“entre
los.
brazos
de
Quien
le
tiene,
arrojándolos
al
ayre
Para
recibirlos,
y.
otros
semejantes,
“08
exponen
á
la
desfiguracion,
tras--
torno
de
la
organizacion,
y
última=
Mente
á
caidas
muchas
veces
morta-
“6,
Ó
que
les
dexan
enfermos,
+:
2
la
vida
no:
consiste
simplemente
En
la
respiración,
segun
la
perífrasis
€l
citado
Buchan,
sino.
enel
empleo
“mveniente
de
nuestros
drganos;'de
MWiestros
sentidos,
de
nuestras
facul=
?ades,
y
de
todas
las
partes
del
cuer=
PO
que
contribuyen
á-
asegurarnos
de
Westra
extstencia,
bien
puede
infe=
Mtse
el
atraso
de
ella
por
una
crianza
Mimada,
en
la
qual
por
los
mismos
Medios.
con
que
se
procura
defen-
Sl
y
alargar,
se
arriesga
y
abrevia,
tduciéndola
4
veces
4
la
tercera
Parte
del
total
que
corresponde
4
Ma
libertad
y
entereza
prudente.
La
vación:
de
ciertos
objetos
que
de-
|
he
216
MEMORIAS
ben
excitar
los
sentidos
y
la
imagÍ
nacion:
el
cuidado
en
preservar
á
los
niños
del
ayre,
y
aun
escasearles
el
influxo
de
la
luz;
y.
por
decirlo
de
una
vez,
la
delicadeza
general,
105
apoca
en
lo
físico
y
en
lo
moral.
5
hacen
de
un
trato
fastidioso
y
eno”
jadizo,
pusilánimes,.
y
aun
la
locu“
cion
es
tan
abatida:
y
molesta,
como
conocida
por
la
palabra
gachona.
Son
muy
graves:los
erróres
en
laS
ocupaciones
á
que
los
destinan
ante5
de
una
madurez
correspondiente
'
ellas,
y
diferentes
segun
la
varieda
de
sexó
y
de
fortuna.
En
los
varo”
nes
de
opulencia
se
observa
la
res
triccion
de
sus
inclinaciones
natulá”
|
les
al
juego
y
la
inquietud,
reduciéN*
dolos:á
aquella
distribucion
que
10%
padres
creen
mas
ventajosa
con
16%
pecto
á
su
rango.
En
casa
ó
en
24
escuela
se
les:
obliga
4
permanectl
muchas
horas
baxo
la
direccion
4
tn
maestro
empeñado
en
todos
ACADEMICAS.
917
artificios
con
que
ha
de
deducir
ade-
lantamientos
prematuros,
y
acaso
en
Materias
verdaderamente
fútiles.
Una
Instruccion
complicada
por
diferen-
tes
atenciones,
aumenta
el
perjuicio,
y-
Si
por
este
momento
prescindimos
de
10
perteneciente
á
la
mala
educacion
Mora],
por
lo
menos
atiéndase
á
lo
que
Sta
contribuye
perjudicando
á
la
físi-
Ca,
El
infante
de
condicion
indigente,
€s
un
recurso
para
los
padres,
que
ha-
Cen
parte
de
la
subsistencia
de
su
fa=
Milia
de
las
débiles
fuerzas
del
hijo
tierno,
que
para
enrobustecerse
ne-
Cesita
el
tiempo,
y
otra
ocupacion
diferente
dela
que
se
le
hace
tomar,
plicándolo
á
un
oficio
mecánico.
No
Por
esto
se
crea
que
la
inaplicacion
€n
la
Sociedad,
está
autorizada
por
la
naturaleza,
sino
que
llevando
á
un
fXtremo
su
destino
en
quanto
á
la
“dad,
horas
y
condicion
de
él,
na
Puede
menos
de
perjudicarse
el
acre=
“entamiento
y
robustez.
Se
habla
de
218
MEMORIAS
.
los
urbanos,
pues
en
los
rurales,.si
se
violenta
la
fuerza
muscular
mas
allá
de
su
absoluto
poder
,
son
dife-
rentes
las
circunstancias.
Las
niñas
por
razon
de
«su
sexó,
quedan
baxo
la
direccion
de
las
ma-
dres
mas
tiempo
que
los
varones,
y
asi
€s
muy
temible
que
el
capricho,
la
vanidad
y
aun
la
moda
influyan
notablemente
en
sus
ocupaciones.
Si
el
padre
participa
de
estos
defectos,
no
correspondientes
á
un
varon
cit-
cunspecto
y
prudente,
corre
el
mal
sin
hallar
contrarresto.
Las
labores
de
una
niña
de
-bienes
sobrados,
son,
Tes
gularmente
sedentarias,
y
ademas
de
posiciones
violentas,
como
el
borda-
do.
La
robustez
y
la
belleza,
natu-
ralmente
hermanas,
se
alejan.
mas
menos
de
las
hembras
de
la
especio
humana,
quando
se
les
niegan
los
e
caces,
medios
con
que
procura
ma
tener
su
particular
aliciente,
Desnu”
tridas,
corcobadas
y
Arratia
su”
d
xl
ACADEMICAS.
219
Jetas
£
convulsiones,
congojas,
dolores
de
cabeza,
inapetencia
y
demas,
de-
linean
el
lienzo
de
la
miserable,
y
aun
cruel
ocupacion
que
ha,
dictado
la
estupidez.
Ningun
asilo,
le
queda
su
constitucion
aprisionada
por
este
Órden.
para
poder
disfrutar
el
“lere=
Cho
de
la
renovacion
del
ayre,:el
Movimiento,
la
luz
y
objetos
de
str
Pueril
alegria
de
que
absolutamente
Decesita,
:
,
La
vigilancia
contra
los
accidentes
O
casualidades
desgraciadas,,
es,
el
Cuidado
de
no
dexar
solos-4-los'ni--
lios,
El
fuego.
y
el
agua,
elementos.
destructores,
pueden
poner
término
Á
su
vida
por.
medios.
diferentes,
Ó
-
Mvalidarlos
de
algun
modo.
Ellos
por-
-
El
frio
se
inclinan
4
acercarse
á
los
Taseros
ú
hogueras,
y
quando
.no
Sa.
por,
esto
lo.
hacen
para
asar
cas-
Tañas,
patatas
ú
otras
chucherías
se-
Mejantes.
En
los
parages
donde:
se
Blisa
corren,
mucho
peligro,
habien=
2920
MEMORIAS
do
clases
en
que
la
habitacion
y
Íl2-
cocina
es
una
misma
cosa
para
la
re-
sidencia
de
ellos.
El
agua
hirviendo
la
han
vertido
sobre
sí
traveseando
no
pocas
veces,
y
la
comida
dema-
siado
caliente
ha
castigado
con
rigor
la
curiosidad
pueril,
ó
la
golosina.
Las
cisternas,
pozos
Ó
estanques,
charcos
y
otros
depósitos
á
este
mo-
do,
son
parages
en
que
han
caido,
ahogándose
ó
peligrando
mucho
pof
la
falta
de
precauciones
y
de
cuida-
do
con.
ellos.
El
mismo
defecto
se
advierte
en
las
escaleras
y
tránsitos,
ó
corredores,
quando
no
estan
dis-
puestos
para
evitar
el
que
se
precí-
piten.
Si
saltan
y
brincan
sobre
las
sillas
y
mesas,
de
que
gustan
por
su:
vivacidad
pueril
y
sin
reparo,
tam-“
bien
caen
muchas
veces,
lastimándo-
se
hasta
llegar
á
quebrarse
algun.
hueso,
ó
relaxarse
formándoseles
tam-
bien
hérnias.
Como
quiera
que
ellos
indistintamente
lo
llevan
todo
á
l%
ni
ACADEMICAS.
991
boca
quando
son
pequeñitos,
estan
€xpuestos
4
desgracias
de
gran
ta=
maño,
segun
la
condicion
de
la
cosa
aplicada,
y
lo
mismo
con
las
armas
Ó
herramientas
de
punta
ó
filo.
-
Si
se
habló
de
la
influencia
del:
ay-
te
sobre
la
salud
de
los
niños,
re=
Probando
el
que
se
acostasen
con
sus
Madres
Ó
amas,
fue
con
un
respecto
diferente
del
que
ahora
obliga
á
mirar
Esta
cariñosa
costumbre,
como
una:
Ocasion
para
que
mientras
en
un
sue-
ño
profundo
se
apodera
el
descuido,
Mueran
los
niños
ahogados
debaxo'
del
cuerpo,
ó
entre
los
brazos
de
su
tutelar.
Interminable
seria
el
artículo:
de
los
peligros
casuales
á
que
se
ha-
an
expuestos
los
niños,
si
se
tratase'
én
toda
su
extension,
bien
relativa=
Mente
á
la
casa,
Ó
bien
á
la
calle,
Quaudo
faltando
una
exácta
policía
Civil,
se
aumentan
los
escollos,
|
La
educacion
moral
debe
dividirse:
Ka
dos
partes,
segun
los
diferentes”
922
MEMORIAS
objetos.
La
primera
corresponde
114.
gorosamente
á
los
apetitos,
y
la
ses
gunda
4.la
instruccion.
Aquella
está
limitada.
en
los
niños
4
su
corta
edad,
en
la
qual
no
tienen
un
imperio
ex-
tenso»
y
multiplicado
las
pasiones,
pero
que
no
dexa
de
viciarse
el.
es-
pítitu
hasta
cierto
punto,
maltratan-
do
el
cuerpo
sobre
que
contínuamen-
te
obra.
Si
se
estimase
inexácta
está
division,
Ó
poco
expresivo
su
primeL
miembro,
puede
dispensarse
este
de-
fecto,
pues
en
el
objeto
de
la
discu-
sion
no
es
facil
un
rigor
filosófico.
'
La
libertad
en
el
hombre
es.uno
de
los
apetitos
que
mas
lo
dominan.
Aun
los
niños
hacen
esfuerzos.
pará
exercitarla,
que
se
advierte
muy
cla-
ramente
en
los
impulsos
de
la
natu-
raleza
para
executar
sus
designios,
quando
se
oponen
algunos
obstáculos.
El
temperamento
del
cuerpo
influyé
mucho
en
las
operaciones
del
alma,
segun
escribió
Galeno,
y
ademas
las
se
da
ACADEMICAS.
223
Cosas
externas
pueden
alterar
su
com=
plexion.
Asi
el
ayre
causa
efectos
en
lasacciones
segun
sus
qualidades,
co-
sa
que
se
habia
observado
desde
la
mas
remota
antigúedad
,
de
modo
que
muchos
antiguos
Filósofos
prepá-
taban:
su
ánimo
para
hacerse
supe-
tiores
á
las
incomodidades
del
tiem-
po.
Ningun
hombre
hay
(es
un
ada=
gio
antiguo
que
refieren
Pablo
Ma-
nucio
y
Plinio)
que
todas
las
horas
del
dia,
y
todos
los
dias
del
año
tens
ga
igual
exercicio
de
prudencia.
Los
hijos
ademas
heredan
de
sus
padres
Várias
propensiones,
asi
como
reciben
-
complexion
mas
ó
menos
originada
de
la
genitura.
De
todo
pues
resultan
las
propensiones
pueriles,
á
que
sé
agrega
el
exemplo
de
sus
mismos
pa-
dres,
ú
otras
personas
que
los
rodean;
Si
el
impulso
de
la
libertad
los
dirigé
“pretensiones
pueriles,
es
porque
las
Pasiones.no
se
han
desplegado
eri
tos
da:
su
fuerza,
y
objetos
de
la
con=
294
“MEMORIAS
cupiscencia
en
general.
No
obstante.
son
susceptibles
de
várias
alteraciones
del
espíritu
fuera
de
la
razon,
por
el
*
pecado
original
y
por
la
corta
edad.
Los
objetos
que
lisonjean
sus
sentidos
los
solicitan
con
ánsia,
y
este
acto
de
la
voluntad
trasciende
á
la
ira
quando,
se
les
contrarresta.
Esta
pa-=
sion
que
mueve
al
hombre
impetuo=
samente
á
la
venganza,
queda
en
el
niño
limitada
á
sus
débiles
recursos,
y
á
la
inferioridad
de
éstos,
respecto
de
los
de
aquel
que
estima
como
ene-
migo.
Siguiendo
la
doctrina
de
San
Juan
Damasceno
y
otros
Santos
Pa=
dres
de
la
Iglesia,
la
ira
es
el
grado
superior
del
ímpetu
á
la
venganza,
y
que
como
inferiores
tiene
el
enfa-
do.
y
el
enojo.
Pero
consiguiente
4
esto,
el
espíritu
de
venganza
no
tras-=
pasa
en
el
niño
los
límites
del:enfadO
y
enojo
por
su
inferioridad,
prorum*
piendo.
en
llanto,
gritos
y.
exclama=
-
ciones,
que,
demuestran
Ja
enorme
ACADEMICAS.
225
alteracion
de
su
espíritu,
que
debe
tWanscender
al
cuerpo.
El
mal
exem-
Plo
de
los
padres
promueve
ó
'fo-
Menta
la
iracundia,
y
un
hijo
mi-
Mado,
ó
abandonado
sin
límites
á
los
Apetitos
de
su
edad,
vive
combatido'
“e
las
impetuosas
olas
de
una
inquie-
tud
que
sella
la
sensibilidad
é
irrita-
Blidad
de
sus
sólidos,
y
la
degene=
Tacion
de
sus,
humores;
acaso.
por
to=
Ra,
su
vida...
dia
Es
menester
notar
cierta
diferen=
“a
en
la
educacion
moral
entre
los
Varones
y
las
hembras.
Estas.
anti-
“pan,
en
el
sistema
á
la
meda,
los
"sortes
de
su
sexó
por-la
¡impresion
Ye
les
causan
las
palabras,
acciones,
eun
el
vestido
de
sus
madres,
y
“Mas
que
tienen
una
edad
madura
ca
a
la
propagacion.
La
concupiscen=
s
ceñida
4
este
objeto
ha
desple-
sado
en
nuestros
dias
todos
los
re-
Ortes
de
la
lascivia,
para
estimular
Pto
sexó,
que
acostumbrado
á
log
026
MEMORIAS
dé
una
inclinacion
sencilla,
natural
y
«honesta,
miraban
con
cierto
des”
den
ó
indiferencia
4
las
hembras
de
su
especio,
Éstas
calificaron
de
apatía
Ó
menosprecio
tan
laudable
modera”
cion,
y
como
por
otra
parte
el
hon
bre
corrompido
requería
nuevos
es
tímulos,
convocó
al
'luxo'
para'
qué
ayudase
4
la
Juxuría,
su
hermand
inseparable:
Sobre
estos
principios
es
triba
en
el
dia
el
sistema
en
quanió
al
vestido,
los
adórfios;
perfumes
4
tertulias:
depravádas
de
la
Sociedad;
á
la
qual
despues
de
la”
leccion'
pr
vada
que
reciben
las
niñas
en
sus
cr
|
sas
,
calles,
paseos
y"
otras
teunio
ont
semejantes”)
concurren”
para
porte
cionarse
€n
“el
desórden
por
la:
de
ticion:
de
“actos,
dela
qual:
adquí
|
un
un
hábito
desordenado.
4
En
la
instruccion
de
los
niños
*
cometen
errores
de
gran
tamaño,
qué
perjudican'la
robustez
y”
crecimié
A
_to,
Algunos
padres
ambiciosos
pre
ACADEMICAS.
227
Adelantamiento
de
sus
hijos,
anticis
Pan
la
aplicacion
de
éstos
á
la
pri-
Mera
enseñanza,
y
aun
la
combinan
“On.
otros:
objetos.
Se
lisonjean
en
Presentarlos
como
un”
prodigio
de
Progresos
-
en
las
lenguas
,
histo-=
Ma
;-
eloqúencia,
música
,
dibuxo
y
tros,
muy
raros:en
una.
edad
tan
Merna.
Ellos
pagan
muy
4
su:
cós=
tala
ciencia
que
con
mañosidad
les
hacen
adquirir
«al.
precio
de
la
“omplexion.
Si la
vagricultura;:
botáz
Mica:
y
«jardinería',
reunen
sus
cono=
Cimientos
para
obligar.
4
un
frutero
2
4
una
vid,
por-exemplo;
42
que
dE
fruto
muy
temprano
y
maduro,
Por:
el
riego
caliente,-la
estufa
ó
el
-"WWernáculo,,
conseguirán
su
«intento,
Pero
la:
planta
se:tendirá
4
la
antici-
Pacion
,
y.
su
vida
se
reducirá
4
un
“Ompendio,
sin
que:
se
repitan
mucho
los
actos
de:la
reproduccion.
Á
este
Modo!
el”
hombre:
tierno,
cultivado
-
Por
otro
adulto
'que
quiere
econo=
R
228
MEMORIAS
mizar.el
tiempo
con
las
fuerzas,
atras.
sa
la
vitalidad,
disipándola
con
rapi-
dez.
Una
aplicacion
prematura
per-=
judica
mucho
para
que
se
desenvuel=
van
y
perfeccionen
las
facultades
intelectuales,
y
mas
si
se
tiene
en
un
encierro
sin
renovacion
de:
ayre»
Los
niños
demasiado
tiernos
llevados.
á
la
escuela,
aborrecen
el.
libro
de
la
primera
educacion,
y
seles
priva,
del
de
la
naturaleza,
debiéndose
agre=
gar
para
completar
su
atraso,
la
nu-.
merosa
concurrencia
de
otros
en
tan
corto
espacio,
no
pudiendo
ser
salu-
dable..la
permanencia
en
él,
ya
que,
no.se
hable
de
otros
inconvenientes
originados
de
las
enfermedades
trans-.
misibles.
Esta
falta
de
sazon
para
el:
cultivo
«del
entendimiento,
aumenta
la.
violencia
en
las:
niñas
que
por:
12.
debilidad
del
sexó.
y
la
incongruel”.
Cia,
generalmente
hablando,
para
12%.
ciencias
que
requieren
profunda
mé”.
ditacion,
y
una
gravedad
conocid4
ACADEMICAS.
929.
de
los
Filósofos
imparciales,
sufren
Mayor
dispendio
en
sus
fuerzas
vita=
les,
y
adquieren
menos
auxilios
para
2
reposicion.
Alejándolas
de
aquella
Parte
de
la
economía
doméstica
que
le
corresponde,
si
han
de
llegar
al.
Penoso
destino
de
esposas
y
madres,
las
sujetan
al
exercicio
de
las
poten=
Cias
intelectuales,
desatendiendo
las
€.
otras
funciones
de
su
organiza-
Cion.
Está
bien
que
sepan
hablar
con
Perfeccion
y
propiedad,
y
transmitir
Su
intento
por
escrito,.
pero
no.
se
Quiera
colocarlas
en
el
templo
de
las
usas,
cerrándoles
las
puertas
del
€
las
Gracias.
,
Tampoco
será
justo
inferir
que
los
Métodos
de
la
enseñanza
primitiva
“rigidos:
4
una
brevedad
provechosa,
Mie
economiza
el
tiempo
sin
defrau-
ar
los
derechos
de
:.la
naturaleza,
Son
dignos
de
proscripcion.
El
abuso
A
tal
caso
consistiría
en
'la
aplica=
“ION
prematura,
y
en
un-
afan
con»
930
MEMORIAS
trario
al
desahogo
de
los
tiernos
alum-
nos,
y
que
si
la
ingeniosidad:
del
maestro
inducía
un
cierto
ingreimien-
to,
entonces
la
enseñanza
debia
es-
timarse
como
un
vicio,
por
habet
traspasado
los
“límites
que
señalan
12
robustez
y
el
crecimiento,
ó
lo
que
es
lo
mismo,
el
acrecentamiento
de
las
facultades
físicas.
cm
-—Baxo
este
punto
de
vista
debe
ca"
lificarse
qualquiera
enseñanza
en
l2
edad
de
que
tratamos,
y:
especial-
mente
la
mútua
ó
de
Lancastels
tan
recomendada
y
establecida
€l
el
dia
en
várias
naciones
de
El”
topa.
No
tiene
duda
que
prescil”
diendo
de
su
antigiiedad
y:
perfec
cion,
es
mas
ventajosa
por
la
sencr
llez,
emulacion
y
comprehensibilr
dad,
que
la
individual
y
simultáned
pero
por
la'misma
razon
debe
cul.
darse
mucho
de
que
el
estímulo:
de
la
emulacion
honesta
no
sea
mf
exáltado,
ó
que
traspasando
los
Mm.
ACADEMICAS,
23)
tes
de
la
razon,
se
transforme
en
la
devoradora
envidia,
pues
en
el
prir
Mer
caso
menos,
y
en
el
segundo
Mas,
causan
estas
pasiones
ó
grados
'
de
una
misma,
alteraciones
suma-
mente
perjudiciales.
Estas
reflexiones
Ro
son
arbitrarias,
como
hallará
gual-
Quiera
que
registre
los
escritos
de
S»
€rnardo
el
Grande,
Luciano,
Cice-
on)
y
Otros
muchos
Moralistas
y
Filósofos,
E
'
Los
errores
que
se,
cometen
en
la
Crianza
y
educacion,
producen
efec-
los
diferentes
en
la
economía
animal,
Mas
Ó
menos
indelebles
y
graves,
y
Cómodamente
se
dividen
en
tempe-
Yamentales,
ó
constitucionales
y
-Or-
Sánicos,
Estos
son
absolutamente
fí-
Sicos
,
y
aquellos
pueden
transcender
O
animástico
y
moral.
Silos
rudimentos
de
los
Cuerpos
¡imales,
y
por
consiguiente
del
hom-
>
£stan
en
las
dos
substancias
ya
-Fleridas,
del
modo
que
enseñó
Ga-
2932
MEMORIAS'
leno,
porque
animantia
omnia
es
duo:
bus,
facultate
quidem
diversis
,
usu
vero
consentientibus
constant
,
¿gnt
scilicet
et
aqua:::
Ex
quibus
¿ynis
omnia
semper
movere,
aqua
vero
0m-
mía
semper
nutrire
potest,
á
esta
com-
binacion
y
su
virtud
se
debe
el
es
tado
de
su
vida
y
duracion.
'Hipó-
crates
en
el
aforismo
14
de
la
sec-
cion
primera,
afirmó
que
los
que
cré-
cian,
tenian
mucho
calor
nativo;
Y
como
quiera
que
una
cantidad
pé”
queña,
aunque
con.
grande
*
virtud,
no
era
suficiente
pábulo
para
un
série
dilatada
de
años,
el
Autor
de
la
naturaleza
dispuso
la
reposicioM
por
el
ayre
y
los
alimentos;
y
est
cálido
y
húmedo
se
conocen
con
10%
nombres
de
cálido
influente,
y
húmé
do
adventicio:
de
tal
manera,
que!
feto
ya
participa
de
este
benefició
que
le
franquea
la
vitalidad
de
2
«madre,
por
lo
qual
Hipócrates,
Y
el
libro
de
Genitura,
no
dudó
dea
ACADEMICAS.
233
Que
símul
et
a
matre
spirante
,
genia
tura
spiritum
habet.
20:
DJ
La
alternativa
de
la
disipacion
de
€sta
substancia
compuesta,
en
el
exer-
Cicio
de
las
funciones
que
constitu-
yen
la
vida
y
la
reposicion,
se
hacen
Con
cierta
proporcion
relativa
al
po-
der
de
la
fuerza
ó
facultad
que
atrae,
Y
á
la
cantidad
y
condicion
de
la
Materia
atraida.
Quanto
mas
tiempo
Se
sostenga
este
equilibrio,
mas
du-
Tadera
será
la
vida.
No
obstante
es
Menester
advertir
que
en
él
mismo
ay
ura
progresión
descendente,
que
Cmpieza
probablemente
desde
la
con-
Sitencia,
la
qual
se
apoya
en
el
atra-
SO
de
la
energía
del
principio
vital,
Que
no
se
sostituye
tan
esencialmente
Como
era
en
su
orígen.
Esta
refle-.
Xion
hace
compatible
la
mayor
can-
Udad
del
cálido
innato
en
el
niño,
Tespecto
del
jóven,
y
la
robustez
en
Este,
comparada
con
la
delicadeza
de
“quel,
Asi
quedan
resueltas
las
dudas
234
MEMORIAS
que
se
han
ofrecido.
acerca
del:
espí="
ritu
de
la
sentencia
de
Hipócrates
Es
pues
evidente,
que
todas
las
cau-'
sas
capaces
de
escasear
ó
impedir
el:
pábulo
vital,
deben
abreviar
la
vida
anticipando
la
vejez,
ó
lo
que
es
lo
mismo
,
apocando
la
vegetacion
facultades
naturales,
en
cuyo
exel-
cicio,
consiste
la
conservacion.
indi-
vidual
en
primer
lugar,
y
en'segun-
do
la
de
la
especie
humana.
Tambien
.
todo
aquello
que
se
oponga
al
libre
exercicio
del
principio:
vital,
induce
la
ineficacia
de
éste,
bien
por
abatk
miento
directo.
ó
bien
porel
indir
recto,
que
es
conseqiiencia
dela
can
_Udad.
del
principio
pasivo,
Luego
quanto
pueda
inducir
una
disipaciol
.
mas
rápida
de
lo
que
corresponde
4.
_las
leyes
respectivas
al
poder
del
có”
.
Jido
innato,
y
húmedo:
radical,
pro”
.
Aucirá
el
mismo
efecto
que
la
fallá.
de
pábulo
infiuente
y
adventicio,
Pé”.
HO
tanto
mas
graye
quanto
es
la
4l*
,
i
ACADEMICAS.
935
ferencia
de
lo
congénito
y
adquirido.
e
deduce:
tambien
que
todo
aquello
|
que
está
cowprehendido
en
la
crian-
za
y
educacion
erróneas,
Obrará,
ó
disipando
ó
reteniendo
desarregla-'
damente.
Hipócrates
con
su
claridad
Y.
maestria
experimental,
en
los
afo-
tismos
13
y
14
de
la
seccion
prime--
Ta,
dixo
que
los
muchachos
de
nin=
guna
manera
pueden
sobrellevar
el
ayuno,
principalmente
los
que
entre
€llos
son
mas
vivaces,
esto
es,
que
tengan
mayor
«vigor
y
eficacia
de
as
acciones
vitales,
Ó
principio
de
la
Vida;
porque
como
ellos
tienen
mu-
Cho
cálido
innato,
necesitan
tambien
«Mucho
alimento,
pues
de
lo
contra-
“tio
el
cuerpo
se
consume.
El
tempe-
Tamento
podrá
hacer
variar,
pero
en
lo
esencial
todos
convienen,
porque
“Siendo
una
misma
,
generalmente,
Aquella
combinacion
y
mezcla
de
los
“Principios
y
partes
que
constituyen
“€l
cuerpo
humano,
tan
necesarias
pa=
236
MEMORIAS
ra
las
operaciones
del
estado:
vivo,
deben
serlo
tambien
las
leyes
del
cá-
lido
nativo
y
húmedo
radical,
en
bs
virtud
y
decremento:
La
escasez
de
alimento
en
los
lat
tantes,
y
la
falta
de
renovacion
del
ayre
los
debilita,
y
vicia
los
humo-
res,
porque
el
cálido
y
húmedo
in-
fuente
y
adventicio,
no
correspon*
den
á
la
virtud
del
principio
innato
en
esta
época
de
la
vida.
La
falta
de
robustez
y
acrecentamiento,
carac-
terizan
la
indigencia,
y
tan
malos
principios
forman
la
basa
de
una
vi"
talidad
que
no
puede
ser
por
la
mis-
ma
razon
muy
dilatada.
Este
defecto
comunmente
no
se
borra
en
la
série
sucesiva
de
años,
pues
si
el
hombre
hasta
cierta
edad
se
nutre
no
sola-
mente
para
su
conservacion,
sino
pa”
ra
crecer
aumentando
su
volumen
€A
todas
dimensiones,
segun
discurrió
-
Galeno
hablando
de
las
facultades
naturales,
uno
y
otro
fin
de
la
nati
ACADEMICAS.
937
Yaleza
se
atrasan
á:costa
de
la
per-
manencia
,
siendo
el
daño.
mayor
quando
sufre
el
niño
enfermedades
Causadas
por
los
mismos
principios.
Una
nutricion
imperfecta
podrá
serlo
desde
la
primera
preparacion
del
ali-
mento,
descubriéndose
en
la
asimi-
lacion
del
xugo
nutricio
aquel
defec-
to
que
adquirió
tan
remota
é
OS
vertidamente.
El
calor,
ó
calórico
del
clero
animal,
que
ha
puesto
en
libertad
“el
exercicio
de
las
funciones,
se
exe-
“Cuta
con
cierta
razon
acomodada
á
“la
conservacion.
Pero
quando
un
cuer-
“po
frio
la
perturba
en
fuerza
de
las
leyes
del
equilibrio,
4
que
propende
Característicamente
el
calórico,
el
Cálido
innato
pierde
de
su
eficacia
lo
Que
corresponde
á
la
disminucion
de
aquel
agente
de
los
movimientos,
y
del
enrarecimiento
de
los
fluidos
ani-
“males.
El
cuerpo
del
infante
acos-
tumbrado
á
la
impresion
del
temple
038
.
MEMORIAS
delseno
materno,
pasa,
por
el
nacís
miento,
á
una
graduacion
inferior
qual
'
es
la
atmósfera.
El
lavado
ó
inmersion
en
agua
fria
en
aquel
acto,
es
otro
tránsito
repentino
y
extremado
que
produce
el
efecto
referido.
No
puede
dexar
de
calificarse
de
poco
medita-
da
esta
operacion,
é
Hipócrates
tet-
minante
y
generalmente
la
condena
en
el
aforismo
51
de
la
seccion
se-
gunda.
El
cuerpo
del
hombre
de
un
pais
meridional,
no
tiene
la
misma
disposicion
que
el
del
Norte,
y
ade-
mas
deben
distinguirse
como
queda
dicho,
las
impresiones
momentáneas
de
las
permanentes.
Por
otra
parte
se.
equivocan
los
Fisiólogos,
sean
qua
fueren
los
principios
y
sistemas
que
adopten,
creyendo
que
la
robustez
de
la
hebra
animal
consiste
en
12.
contractilidad,
elasticidad,
y
su
supe”
rior
grado
la
rigidez,
y
que
por
con-
seqúencia
aumentándose
estas
propie-
dades
por
el
frio,
el
niño
deberá
se£
ACADEMICAS.
939
-"tantomas
robusto,
quanto
mas
se
le
someta
4
la
accion
de
éste.
La
irri-
tabilidad
de
Haller,
y
la:
contracti-
lidad
de
nuestros
actuales
Fisiólogos
son
una
misma
cosa,
bien
diferente
de
la
elasticidad
de
la
fibra
en
gene-
Tal,
pero
la
mayor
ó
menor
energía
Vital
de
ella
en
su
orígen,
.10
con=
Siste
en
aquellos
principios
y
condi-
Clones
puramente
físicas,
pues.como
entre
otros
arguye
Piquer,
el
hom=
re
sería
tanto
mas
fuerte,
quanto
mas
anciano,
en
quien
la
elasticidad
fibrosa
especialmente
es
mas
gradua=
da
por
ser
mas
estéril,
y
sobre
todo
€s
necesario
distinguir
los
medios
pa-
ra
las
operaciones;
del
agente
prin-
Cipal
y
primitivo,
que
es
la
vitalidad,
NO
«puede
omitirse
que
el
calórico
libre.
produce
dos
efectos
contrarios
€n
el
hombre
segun
su
graduacion.
Si
es
defectuoso:,
las
acciones
decli-
han
en
ineptitud
hasta
padecer
con-
Vulsiones;
y
si
excede
debilita
las
fi=
940
_MEMORIAS
bras
nerviosas
y.
musculares,
segu”
describió
Hipócrates
en
las
senten="
cias
aforísticas
16,
17
y
18
de
la
sec”
cion
quinta.
Aqui
corresponden:
los
malos
efectos
del:
demasiado
abrigo'
que
aumentando
el.
calor
provoca
12
irritabilidad,
y
compromete
al
prin=
cipio
vital,
'obligándolo
á
4
obrar
con
excesiva
rapidez
para
ocurrir
conte-
niendo
la
accion
física
del
fuego,
Y'
por
lo
que
respecta
al
extremo
con--
trario
en
el
vestido
de:
corto,
ade="
mas
de
lo
:insinuado»
en:
su
lugar;
pueden
acomodarse
en
cierto
modo
los
efectos
de
las
lavaciones
frias
el
los
reciennacidos.
h
3
El
trastorno
que
adquiere
la.
or-.
ganizacion
por
la
extravagancia
Y
compresion
del
vestido,
no
se
limita
á
la
conformacion
exterior.
Las
en-
trañas,
como
se
ha
apuntado,
ad=
quieren
vicios
que
producen
enfer
medades
ordinariamente
incurables;
y
aunque
pueden
ser
compatibles
cod
ACADEMICAS.
941
tllas
la:
vida
por
algun
tiempo,
al
fin
tl
principio
vital
se
rinde
á
la
im="
Posibilidad
de
exercitar
todo
su
po-
tr,
y
la
muerte
pone
término
á
la
lucha
de
la
vitalidad
y
el
obstáculo.
Se
ha
dicho
lo
bastante
para
co-
Docer-
quanto
tiene
que-
decaer
el
Principio
de
la
«vida,
quando
por
la
falta
de
tranquilidad
y
de
sueño
en
0S
niños,
no
logra
la
naturaleza
la
“posicion,
y
en
su
lugar
se
sostituye
“4
conmoción
que
pertuba
las
accio-
eslanimales
y
naturales,
capaces
de
ducir
un
trastorno:duradero
y
per=
Júdicial
4
la
energía
de
las
facultades:
“La,
variacion:
del
alimento
ofrece
Ocasion
para
recargar
el
estómago
de
a:
manera
que
las
digestiones
vicio-
SaS
produzcan
humores
de-
qualidad
“añosa,
y
.estacircunstancia
con
la
de
la
cantidad
extesiva,
sufoquen
al
Cálido
congénito,
cuya
fuerza
no
cor-
Sponde
á
aquella.
La
nutricion
en-
*imiza
á
que
se
dá
el
nombre
de
h
o
242
.MEMORIAS
Gacoquimia,
es
inoportuna
para
una
“vida
robusta
y
dilatada.
Es
pues
ne-
cesario
un
medio
que
concilie
la
coa
gía
con
la
delicadeza.
>
'
4
Si
los
niños
abundan
de
calido
if"
nato
y
«húmedo
radical,
el
adventi-
cio
€
influente,
exigen
«el
exercicio,
tanto
mas
inquieto,
quanta
es
mayo!
la
vivacidad,
asi
como
se
dixo
'cof
Hipócrates,
del
alimento.
De
otro
mo”
do
la
debilidad
será
el
testimonio
de
la
opresion,
á
que
se
habrá
de
referi!
todo
lo
relativo
á
la
crianza
mimada,
como
igualmente
4
las
ocupaciones
en
que
se
les
priva
del
movimiento,
recreo
y
«ayre:tán»
renovado'
com0
indispensable
para
la
rápida
combus*
tion
vital,
que
«acomodándonos
Y.
lenguage
químico
de
nuestros
dias,
a
be
suponerse
en::el
sueño.
.'
Facil
es
convencerse
de
quanto
$
compromete
la
vida
en
los
acid
tes,
desgraciados
que
les
ocurren
PO
falta
de
la
correspondiente:
tutela;
4
y
==
e.
ACADEMICAS.
9243.
Quando
la
-casualidad.
no
concluya
la,
existencia.
Los
vicios.
orgánicos
en
ste.
caso
podrán
colocarse
en
la
sé=
te
de
los
adquiridos
por.
la
compre=
Sión
imprudente,
siempre
con
arre-
Blo
4
la
causa
que
los
haya
inferido.
+
El
infiuxo
de.
las
pasiones
de:
que
el
niño
es
susceptible,:se
ha
indicado
én
su
lugar
competentemente.
La-idea
tel
bien,
ó.
del
mal,
es,
el
orígen
:de
“quellas,
bien
se
hayan
formado
por
inclinacion
espontánea,
6
porel
exeni-
O
y.
demas
correspondiente
á
la
tducacion.
Nada
excita,
mas
al
alma
Y
agita
al
cuerpo
que
ellas,
y
las
Unas
graduan
á
las
otras
hasta
el
pun=
Lo
de
producir
enfermedades
muchas
Veces
graves,
segun
confirma
Piquer
£n
su:
Patológia.
Estas
corresponden
Cada
pasion
en
singular,
supuesto
Que
como-asegura
Gaubio,
no
hay
Padecer
que
no
puedan
«excitar
ellas
Nel
hombre;
lo
qual
habia
dicho
Saleno.
en
el
Ubraipeimeo
á
Glau-
244
-
MEMORIAS
-
j
con,
advirtiendo
ademas
que
las
ca?
lenturas
diarias
freqiientemente
tie-
nen
su
orígen
en
las
pasiones,
-espes
cialmente
la
ira
y
la
tristeza.
Bl
niño
arrebatado
contínuamente
de
12
ira,
el
enojo
yla
tristeza,
segun
las
ideas
de
su
antojo,
no
puede
meno$
de
disminuir
su
vitalidad
en
la
disi-
pacion
del
principio”
original,
|
Las
niñas
en
el
sistema
del
lux0
y
del
regalo,
estimuladas
por
los
1e*
sortes
de
aquel,
y
de
su
inseparable
compañera,
anticipan
el
apetito
ses.
xúal,
y
en
esta
alteracion
una
p2”
sion,
aunque
imperfecta
en
cier”
to
módo,
no
dexa
de
disminuir
13.
longevidad
por
la
alteracion,
y
€%
to
parece
suficiente
,
agregándost
las
reflexiones
anteriores
en
esta
mé”
teria.
“q
La
instruccion
baxo
«aquel
puntó
de
vista
que
hemos
bosquejado,
tiené
un
poder
bien
decidido
para
anticl
par-la
«vejez
y
disminuir
la
vida.
ACADEMICAS.
945
Cierto:
que
las
tareas
científicas
ali
Mentan
4
el
espíritu
en
la
misma
ra-
20n
del
exercicio
de
sus
potencias,
Correspondiendo
á
esto
las
cláusulas
e
Hipócrates
en
el
libro
sexto
de
las
“pidémias,
anime
deambulatió,
est
tira
hominis;
y
de
Ciceron,
:.studia
Y
recta
fuerint,
juventutem
alunt,
se-
“ectutem
oblectant,
et
tum
domi,
tum
tur?
tamguom
gratissimi
comites,
Perpetuo
consectantur.
Pero
quando
l
aplicacion
no.
alterna
con
el
des-=
Canso
y.
el
esparcimiento,
segun
las
diferentes
condiciones
del
sugeto,
en
Su
edad
y.
robustez,
acontece
por
el
Mismo
órden
que
con
el.
exercicio
«“SCular
,
en
que
la
inaccion
ó
la
Wmoderacion,
cansa
ó
debilita
exce-
"Vamente.
Los
pequeñuelos,
cuya
ter>
“Uta
resiste
la
aptitud
para
medita=
Ones
profundas
y
porfiadas,
si.se
“Mgrien
segun
su
inclinacion,
-ó
el
te
de
intruirlos,
conforme
á
lo
que
*férimos,
debilitan.
el
sistema,
nera.
946
MEMORIAS
-
vioso
muy
en
su
origen,
y
disipal
la
substancia
espirituosa
que
desde
€
celebro
y
“cerébelo,
comunican
145
órdenes
de
la
voluntad.
En
una
pala”
bra,
las
partes
que
forman
el
asient0
de
la
racionalidad,
son
aniquilada
por
un
.atropellado
exercicio
de
ell
misma.
Piquer
en
la
proposición
dé-
cima
de
la
Patológia
,
manifestó
este
mismo
conocimiento.
Asi
dice
qué
ex
imtempestiva
ad
litteras
applici”
tione,
justa
cujusque
preevias
disp"
sitiones
,
varit
inducunt
morbi.
Celso
en
el
libro
primero:
Ut
litterarul.
disciplina,
precipue
omnium
necessé
ria,
sic
corporis
inimica
est.
Ultima”
mente
sobre
lo
que
tan
sábiamenté
escribieron
Marselio
Fisinio
de
s/%
diosorum
valetudine:
Hoftman
de
pr?
longanda'vita
Litteratorum
,
y
TiS0%
ya
que
se
omitan
otros,
€es
digno
'
%
oirse
4
Gaubio
en
la
obra
citada,
4%.
dice:
Veheinens
cogitationum
in
ea
dem
rem
intentio
non
interruptas
19
de
ACADEMICAS.
247
si
sunt:
quibus
non
magnopere
noceata
Ltenim.
pars
illa
sensorii
communzs,
que
sola
tum
¿in
actione
est,
et.
4
quam
tota
veluti
mens.
omnt
sua
vi
iz
Cumbit,
violentiam
patitur
haud
mino-
Tem
quam
musculi
singulares
fortiter,
ugue
contractiz::
Unde
omne
genus
Perturbationum,
melancholia,
extasis,
Mania,
catalepsis
,
fatuitas
,
sensuum
Mbotencia,
virtutis.nervee
resolutio,
El
similia,
nascuntur.
Si
esto
acontece
fon
los
que
estan
fuera
de
la
niñez,
4C0n,
quánta
mayor
vigilancia
y
cir-
Cunspeccion-
deben.
observarse
los
Progresos
del
hombre
.mas
tierno!
“caso
susadelantamientos
serán
otros
Tantos
pasos
retrogrados
de
su
vida
Por
las
razones
sobredichas,
yes
in-
*ispensable
distinguir
la
emulacion
“Audable
para
el
adelantamiento,
de
“2
envidia
y
aun
el
encono
con
su
Puesto.
Esta
pasion,
de
que
segun
e
ha:
hecho
mencion
son
suscepti-
Cs
los
niños,
es
una
especie
de
ódio
248
MEMORIAS
*
4
en
sumo
grado
detestable,
ó
de
ul
deliberado
sentimiento
que
el
hom*
bre
tiene
de
ver
las
felicidades
de
su
próximo,
contra
lo
que
dicta
12
recta
razon.
Asi
la
define
Piquer,
cof*
forme
á
los
mejores
Moralistas,
Teó-
logos,
y
Filósofos.
Consume
las
car*
nes,
y
atrasa
la
vida
quando
es
muY
“vehemente
y
contínua.
La
prudencil
del
Preceptor
y
su
buen
discernimiel”
to
pueden
remediar
este
vicio:
pero
si
se
propone
su
particúlar
interes
es
un
vérdugo'que
azota
cón
la
en?
señanza,
y
los
padres,
cuya
vanida
Ú
Otras
miras,
autorizan
tan
crut
desórden,
deben
“calificarse
de
und
usureros
de
aquella
hacienda
que
Dio*
y
la
naturaleza
pusieron
á
su
cuidado
no
para
aniquilarla,
sino
para
hace?
compatible
su
fomento
con
la
com”
servacion
de
ella
misma.
Despues
de
reducir
el
A.
á
un
co”
pendio
quanto
en
toda
extension
discurrido,
coneluye
advirtiendo
q%
ACADEMICAS.
9249
los
vicios
de
la
constitucion,
adqui-
tidos
en
la
crianza
y
educacion
poco
meditadas
,
suelen
borrarse
en
el
dis-
Curso
dela
vida
por
la
mudanza
de
la
edad,
region
y
régimen,
y
que
deben
distinguirse
las
enfermedades
Originadas
de
aquellas,
con
respecto
é-
las
que
son
propias
de
la
edad,
s0-
re
las.quales
ademas
de
vários
tra-
tados
particulares,
habló
Hipócrates
€n
las
sentencias
desde
la
24
á
la
28
de
la
seccion
tercera
de
sus
aforismos.
250
A
-
JUEVES.
mo:
-
a!
Tor
MA.
LS
+
A
PISERTACION:
MEDICA:
*
o
0518
EN
QUE
SE
RESUELVE;
ES
CoN:
viene
en
las
hidropesías
abdominales
ha
plc
el
la
operacion:
de
la
Par?
ee
15,
Iyego:
que
se
empieze:
á
mar
leccion
«de:
aguas,
deter”
ose
las
circunstancias
en”
quieldeba:
executarses
-:
14"
POR
IN
SANCHEZ
RECIEN
te;
Socio
ác.
E,
una
época
en
que
los
escritos
originales
de
los
primeros
maestro
del
Arte
de
curar,
apenas
se
ven
P
las
manos
de
los
Profesores,
ni
SU”
labios
prorumpen
los
respetables
no
bres
de
Hipócrates,
Galeno,
PabW
A
o
-
Ue
ACADEMICAS.
251
Egineta,
Ecio,
Celso,
y
otros
de
las
Antiguas
escuelas
griega
y
latina:
Quando
parece
que
desdeñándose
de
.
MMitar
tan
respetables
modelos
de
ob-
Srvacion
y
experiencia,
se
¡afanan
Por
seguir
otros
rumbos,
guiados
de
4
fuerza
de
aquel
raciocinio
que
ci-
Mentado
en
los
conocimientos
de
las
Ciencias
auxiliares,
forman:
un.ciertó
Merpo
de
doctrina
,
cuyo:
enlace
es
sistema
con
que
cada
uno;'
mas
Que.
en
otro
tiempo,
imagina
haber
ado
pasos
ventajosos
en
el
conoci-
Miento
del
cuerpo
humano
en
el
es
Ado
sano
y
enfermo;
y
quando
en
>
nise
publican
obras
de
Mediciz.
só
Práctica,
en
que
una
variacion
Ida
y
profunda
justifique
el
olvido
pos
trabajos
«de
aquellos
grandes
e
bíes,
ni
se
advierte
en
la
Mediz
¿a
clínica
el
correspondienteTin=
o:
de
las:
ciencias
preliminares,
yc
ivadas
con.
tanto
empeño,
auxi-
05
y:
recomendacion
,
es
de
:alaba?
2
252
MEMORIAS
*
el
intento
de
qualquiera
Médico:
jul
cioso
y
desengañado
,
que
sin:
me”
nospreciar
estos
conocimientos,
calí-
fique
su
importancia,
y
se
propongl
recordar
aquellas
líneas
que
se
C0*
piaron
del
«código
invariable
de
“14
leyes
de
la
naturaleza.
sio
-
El
Sr.
Sanchez
animado
de
estas
ideas,
que
ha
visto
recomendada
por
los
mejores
prácticos
,
especial-
mente
de
nuestra
Nacion,
se
ha
pro”
puesto
«tratar
de
la
evaquacion
de
%
porcion
serosa,
que
habiendo
errad0
el
camino
destinado
saludablementé
por
la
naturaleza,
se
acumula
en:
vientre,
aumentando
«el
volúmen,
)
formando
aquella
enfermedad
con0*
cida'con
el
nombre:
de
hidropesíó
abdominal.
La
Paracentesis,
la
0c3?
sion'/y
el.
modo
de
la
evaquaciol».
forman
los
artículos
de
su
Discurso»
proponiéndose
la
legítima
inteligenol
del
texto
del
libro
sexto,
seccion
séR'
tima..de
los
epidémicos
de
Hipócsá?
de
ACADEMICAS.
253
tes,
Hydropicos
citius
secare'
opportet.
Despues
de
'hablar
el
A.
de
la
eti-
mología
y
significado
de
la
palabra
gTiega
Paracentesis,
y
del
origen
de
$sta
operacion,
cuya
antigiiedad
es
la
de
la
Medicina,
instruida
por
12
Misma
naturaleza,
como
convence
d
historia
de
aquella,
expone
las
di-
Itrentes
opiniones
de
los
Médicos
ani
tísuos
acerca
de
su
utilidad,
adop-
tándola
unos,
y
calificándola
otros
€
positivamente
perjudicial
,
comó
Téfiere
Celio
Aureliano,
y
del
influxo
“€
ella
en
la
curacion
de
la
hidro+
Presía
del
vientre,
bien
como
remel
“HO
radical,
Ó
bien
como
paliativo,
se
Téduce
á
los
términos
de
su
discusion:
.
En
los
distintos
sentidos
con
que
han
definido
vários
Autores
esta
en;
rmedad,
no
aprueba
la
clasificacion
Se
Sauvages,
que
haciendo
un
órden
“€
hidropesías
parciales,
nombra
in
“"Mescencias
4
.las
generales,
por
O
el
carácter
del
aumento
del
yo-
254
¿MEMORIAS
E
himen,
como
si
en
las
otras
no
10
hubiese
tambien
,
excluyendo
asimis-
mo
de
aquellas
á
la
Flegmasia,
sien;
do
una
hidropesía
parcial.
Por
cons:
seqijencia
se
aparta
del
comun
sentib
de
los
Autores
que
nombran
hidros
pesía
4
toda
coleccion
serosa
ó
1inf
fática,
general
ó
particular,
que
se
halle
en
parage
no
destinado
á
coMí
tenerla.
Como
Boerhaave
estima
qué
|
la
hidropesía
es
toda
extravasacioN
aquosa
y
derramada
en
qualquici2
cavidad,
ó
que
detenida
en
algund
parte,
extienda
demasiado
sus
vaso%
toma
las
principales
especies
del
sk
tio
que
ocupa
el
líquido,
extravasadOs
sin
que
sea
una
condicion
esencids
el
aumento
de
volúmen,
pues
no
siem”.
pre
en
todas
se
halla
perceptible,
bie”
que
por
lo
comun
suele
advertirsé
mas
pronta
y
claramente
en
la
vientre,
conocida
con
el
nombre
4%
MASCICIS
!
3-0
“Su
carácter
externo
es
una
gldY
ACADEMICAS.
255
Y
fluctuosa
intumescencia.
Éste
no
€s
constante
en
todas
las
especies,
y
sen
las
verdaderamente
abdomina-
€s
se
percibe,
acomodando
al
en-
Íérmo
en
la
situacion
orizontal,
no
Sucede
asi
generalmente,
y
quando
Mas
con
incertidumbre
en
la
que
se
“ama
enkistada,
de
modo
que
la
señal
de
la
fluctuacion
que
adopta
duvages,
será
solamente
relativa
¿
Aquella
en
que
el
líquido
derramado
€n
el
vientre
tiene
esta
circunstan-
“la.
Debe
pues
divirse
con
Cullen
en
Mdropesta
abdominal,
caracterizada
Bor
la
fluctuación,
y
en
4Ascitis,
que
dunque
sea
del
vientre,
se
halla
el
lí-
Quido
como
encerrado
en
un
saco,
y
POr
esto
sele
nombra
enkistada.
_._
Veterminados
los
caractéres
en
que
SA.
funda
la
division
de
la
hidro-
Pesía
ventral,
propone
aunque
de
pa
-
"9
la
teoría
patológica
que
ha
creido
AS
juiciosa
para
explicar
el
modo
-*
Medios,
por
los
quales
se
causa
la
256
MEMORIAS
4
Ascitis,
reducida
4
los
últimos
co?
nocimientos
anatómicos,
especialmen*
te
del
sistema
blanco,
y
todo
lo:
re-
lativo
á
la
generalidad
exhalante
Y
absorvente,
en
cuyo
transtorno:ó
fal:
ta
de
equilibrio
consiste
la
formacion:
de
las
hidropesías
tanto
generales
cos
mo
de
cada
parte
donde
acontezc2:
el
derrame
y
acumulacion,
en
10
qual
se
conviene
con
Vogel
respectó
á
la
causa,
próxima.
En
quanto
á
las
remotas
,
ademas
de:
la
disposicioM
del
enfermo,
agrega
los
tumores
Y.
otras
obstrucciones
internas,
capaces
de
impedir
el
libre
tránsito
del
hus:
mor
seroso.
Igualmente
las
calenturá$
agudas,
el
frio
repentino,
el
uso
há”
bitual
de
licores
espirituosos,
y
otro
de.
virtud
conocidamente
cálida,
4
exceso
del
agua
y
otros
á
este
mod0
dan
motivo
á
este
padecer,
siendO.
interminable
el
enumerar
todas
la%
cosas
que
pueden
producirla
tantd
remota
como,
próximamente,
difíciles:
ACADEMICAS.
-
.
957
de
averiguar
las
mas:
veces,
siendo'
fa
de
las
razones
en
que
se
fun=
a.
la
comun
incurabilidad.,
como.
“Pina
Sidenham.
Ear
“La
teoría
de
la
abdominal
¿aun
€
solamente
bosquejada,
es
la
misz
"que
corresponde
á
la
enkistada,
€
idénticas
las
causas
que
determi-
¡"L
el
derramamiento,
ya
entre
las
Winicas
de
una
membrana
,-ó:
ya
en
Iganizacion
de
las
glándulas.
De-
de
pues
«entenderse
ser
esta
especie.
ando
el
vientre
se
eleva
en
fuerza
del
líquido
derramado
en
el
gran
sa=.
-%
que
forma
el
peritóneo,
ó
sino
por
"06
por
muchos
tumores
separados
pe
Podrán
ocupar
diversos
sitios
de
dncavidad
animal.
La
disposicion
hi=
lópica,
causas
antecedentes
y
enér-
Blcas,
elevacion
desigual,
obscura
á
ve
Suna
fluctuación,
y
falta
de
se.
vales
de
la
timpanitis,
pueden
esti.
Ao
suficientes
para
calificar
de
Wiada
á
la:
:hidropesía,
cuyos
rus
o
953
-
¿MEMORIAS?
A.
dimentos:
serán
acaso:
aquellas
vexis
giielas
aquosas
que
algunos:
han:
ques
tido
sean'
producidas
¡por
particulares
insectos,
como
la
hidropesía
de
10$
ovarios,
que
en
vários
casos
se
equi”
voca
con
la
legítimamente
abdominal
+
Supuesta
la
causa:
próxima”
qué
“hemos
establecido:
(dice
el
Sr.
San”
chez)
4
saber
el
aumento
de
exhá?
s»lacion
y
defecto
de
absorcion,
Sé”
parada
ó
juntamente,
y
por
gent
Tales
la
debilidad
del
sistema
blancó
»la
de
los:
demas
sistemas,
las
com”
presiones
$zc.
parece
que
la
primer?
¿indicaciones
contener
la
primetó
¿fortaleciendo
al
sistema
que
la
pr”
¿¿Mueve,
si
es
puramente
debilidad
|
6
venciendo
los
obstáculos
que
11%
»piden
4
la
segunda:
exercer
su
1%
¿cion
,
Ó
bien
procurar
su
aumento
»y
corresponder
al
de
la
exhalación
siendo
estas
las
miras
de
los
Me
e
cos
mas
metódicos,
considerando”
sa
enfermedad
en
un
estado
jos
ACADEMICAS.
—
259
splente,
ósea
de
simplicidad:
Pero
»como
-
podrá
suceder
1.”
Que'los
»humores
extravasados'sean
de
natu-
»Taleza
no
absorvibles,
como
sucede
»Quando
hay
sangre,
pus,
suero
acre
»Y
Sanguinolento,
Sc.
2.”
Que
la
lin-
mía
ó
«suero
extravasados
hayán
per
sido
por
la
detención
las
propieda-
andes
que
los
hacian
absorvibles,
y
»3
Que
el
líquido
por
su
gravedad
»e
oponga
á
la
absorcion,
inutili-
nando
«no
solo
la
virtud
de
los
me-
"dicamentos,
sino
tambien
enervando
pla
de
los
que
son
dirigidos
al
siste=
»Ma
general:
es
necesario
recurrir
á
miquel
auxilio
que
evaque
la
materia;
»Producto:del
transtorno,
y
que
sil
»Presencia
por
lá
cantidad,
y-tam-=
»len:
por
su
condicion,
haya
de'cón*
>luir
con
mayor-
prontitud
Ja”
vida,
len
con
el
objeto'
de
dilatarla,
ó
»len
porel
feliz
suceso
del
resta
»lecimiento.”
:
y
Ye
“Tales
son
los
dos
aspectos
baxo
di
260
MEMORIAS
los
quales
debe
considerarse.
la
Pa*
racentesis.
Prescindiendo
de
la
opues*
ta.
calificacion
que
de
ella
han
hech0
Antiguos
y
Modernos,
ya,
por
últi-
mo,€s
muy
raro
el
que
la:
proscribé
considerada
generalmente.
El
horro£
al
contemplarla.
Jos
enfermos,
y
desgraciado
éxito
del
mayor
númer0
de
los.
que
se
han
operado,
retraf
comunmente
de
su
execucion,
retal”
dándola
hasta
aquel
momento
en
qué
la
llenura
del,
vientre
€s
tan
gradua?
da,.
que
compromete
la
elasticidab
de,
los
tegumentos
y.
músculos,
y
ade?
mas.
de
congojas
inexplicables,
la
dí
ficultad
de
respirar
amenaza
con
muerte.
De
contrario
sentir
es
HI
pócrates
en
las.palabras
que
han
des
do.
materia
4
este
discurso,
El
acoM”.
seja.
que
se::punzen
los.
hidrópico%.
prontamente.
Á
laverdad,
no
siente
esto.
asi,
la
operacion
queda
reduti
da
á
un
solo
desahogo,-y
quando
*.
debilidad.
y:.la
corrupcion.
la
hace
A
5
ACADEMICAS.
-
261
Mas
temible.
No
se-crea
que
se
ex=
cluyen
los
medicamentos
y
régimen
Correspondiente,
los
quales
únas
ve=
“es
deben
anteceder,
y
otras
acom=
Pañar
y
seguir
4“la
evaquacion.
El
Mismo
Hipócrates
lo
propone,
si
bien
Ace
distincion
de
causas
y-
condicion
£
hidropesía.
Son
muy
dignas
las
guientes:
cláusulas
del
libro
de
in=
Chis
affectionibus.
-4qua
inter
cy=
mM
ft
plerumque;
quum
quis
ex
lon=
$0
morbo
impurgatus
,
multo
tempore
ancz..
Corrumpuntur
emi
carnes,
et
arantuy,
eb
fit
aqua.
Fit
etiám
hi-
dobs
a
splene,
quim
egrotaverit:
Tab
hepate
et
0
Pituita
alba,
et
a
Menteria
er
O
lienteria,
Eb
57
qui-
Mex
purgatione
(morbi
vel
>
ejus
“AUS
y
non
facta
fat
hidrops,
ven
Y
aqua
impleturas
Huno
si
E
prin-
10
acceperis;
priusquam
SUPer
cres
“0,
pharmaca
bibeñda
dato,
2”
quiz
5
aqua
auto
pitvita
pubgátur:s::
Qu
vero
a
splene,
aut
hepate,'
aug
262
¿MEMORIAS
pituita
alba,
aut
dysenterica
in
hy
dropem.
transitus
fit
,
conducit
,
qui
dem
per.
eadem,
curare,
efugiunt-
atl-
tem,
non.
valde::::
Si
.quidenigitur
(
pharmacis,
et.
aliavictus
ratione,
age
utilitatem
percipiat,,
et
venter-¿psiuS
evaquatur,
bene
est;
sin
minus,
sectio”
ne
facta,
aquam
emittito.
La
compa"
tibilidad
de
estos
auxilios
con
la
prol*
titud
de
la
Paracentesis,
la
manifies”
ta
mas
abiertamente.
en
el
libro
st”
gundo
de
las
enfermedades,
quand0
habla
de
la
hidropesía
del
pulmol»
pues
habiendo
.aconsejado
los
medi"
camentos
,
y
observando
la
gradui”
cion
de
la
enfermedad,
añades
quidam
ab
inferna:
albo.
id
esse
pr
tant,
quum
videant
ventrem
magnuh
et
pedes
tumentes,
Intumescunt
en
hec,
si
sectionis
tempus
transgredió”
rís.
Acomódense
en.buen
hora
qual”
tos
planes
de
curacion,
ya:
gent
rica,
ó.
ya
específicamente
se
bil
comprobado
«por
repetidas
observd”
ACADEMICAS.
.
263
Ciones,
«pero
siempre!
se
ha
«de
te-
Her
presente
que
la:
hidropesía
de
Que
hablamos
es
“ordinariamente
de
Unesto:
éxito
,
«como
aseguró
el
mis-
Mo
anciano
respetable;
en
el'
lugar
Mtimamente:
citado':
Morbus
aútem
£st.
lethalis,
cumoalias,
tum
si
ven=
vercaqua
repletus
fuerit;
-á'
no'acon?
Wcer
especialmente
lo
que
estampó
£n
la
sentencia
14
del
libro
sexto
de
108
aforismos,
«queiab>
hydrope
deten-
19,
ubivaqua:
in
venis
ad
ventrem'conz
Muerte
yosolutio
fit
ES
Lo
qué
pretende:
pués
el
Sr,
San=
Chez:
es
que
la
Paracentesis
no
se
Stime
como
un
recurso
desesperadó,
“Mucho
menos
perjudicial,
sino
que
*Xecutándola:
mas
en
los
principios
Que
comunmente
se
hace
,
produzca
Cl
efecto
de
la
restitucion;
en
quanto
Pueda
¡contribuir
4
él
con
el
auxilio
Clos
demas
medios,
y
asimismo
pro-
Porcione
el
alivio,
quando
la
cura-
'On
radical
sea
absolutamente
inase-
264.
¿MEMORIAS?
P
quible,
«pero.
no.
de:¡un
modo
que
acelere
la
muertei,
como
sucede
quan:
do
se,
practica;muy+abanzada:la
ent
fermedad.
Esta.opinion
tan:conformé
á
las
ideas
deb'Príncipe
de
la
Medi-
clina,,
se
aparta
algun:
tantovde:la:ex-
tensa
confianza:
que:tuvo
en
la
pun:
cion
del.
vientre:el:
A.
de:la:
Memoria
que.
sobre,
el
mismo
objeto
vleyó:
en
el
dia.3
de
Febrero
del
aña
de
1774
y.
se
halla
en;
elytomo
quarto
de
la9
de
esta
Sociedad
pero
sus
reflexiones
en
parte
idénticas;
favorecen
el:ob*
joto,
de:
esta
,tareas:No:
puede
¡ser
de
otra,
manera.
:ó.
sería:
quimérica
14
propuesta,
viendoque
entre
:otró%
Boerhaave
reune
un
númerosde're”
quisítos
para,que
sea
«provechosa
19
operacion,
y.
des
ningunmodo:con*
traindicada,
rias
-oh-010
0
«¡Agréguese
á
lo
dicho
que
el
:éxit0
tan
desgraciado
y
fregiiente;
no
su—
cede
solamente
por.
la:
naturaleza
de
la
enfermedad
,
sus
causas
¡naulent
O
ACADEMICAS.
265
bles:y
estado
de
ella,
simo”
por
el
Modo
de
hacer
la
evaquacion.
La
Pa-
tacentesis',
descripta
por
Hipócrates,
Con
tal
“exáctitud,
como
igualmente
Por
Gelio
Aureliano;
y
entre
los
Ára-
Es
por
Albucasis,
que
lós
Modernos
NO=han“adelantadó
“cosa
substancial
En
quanto
(á'la?cómodidad
y
seguril
ad.
“como
dice
Piquer
tratando
de
cla;
se
practíca'
segun
dos
opiniones
lamettalmente'
opuestas,
la
una
que
Sostiene.la
evaquiacion
de
una
vez,
“onfiado
en
Ta
faxa
*Ó'
vendaje
com-=
Presivo,scon
'apósitos”
corroborantes;
gun
aconseja:
VWanwiéten;
y
se
ha
tacticado
en
los
hospitales
de
Lon-
tes)
Paris
y
Viena;
y
la
otrá
por
Cantidades
moderadas,
y
con
arreglo
|
pas
ferzas
del
enfermo.
El
citado
-¡Quér-resuelve,
que
hasta
asegurarse
de
que
deben
anteponerse
las
obser-
Vaciones.
de
los
Modernos
á
las
má-
Ximas'
de
los
Antiguos,
cree
prefe=
Vibles
éstas,
corroborando
su
opinion:
308
MEMORIAS”
70
14
28
DISERTACION
MÉDICA.
DEL:
INFLUXO
DE:
TA
ArmÓS-
E
en
la
Diátesis'
ata
;
mA
PA
ds
EL
Lic.
DON
JUAN
BAUTISTA
|
ie
Ari
Socio
Bic.
ee
AT
P
ara
entrar
en
él
OA
de
está
materia,
sín
que
se
haya
de
retrocé*
der
á
qúestiones
preliminares,
es
10-
dispensable
fixar
antes
la
legítima
in.
teligencia
de
las
voces
Didtesis
é
In*
Jiamacion,
pues
tratándose
del
influx0
atmosférico,
no
puede
prescindiré
de
aquella
relacion
circunscripta
qué.
evite
los
errores
de
la
ampliacion
'
restriccion
en
quanto
al
sustantivo,
igualmente
de
la
modificacion
ó
cod*
d
|
ACADEMICAS.
969
dicion
inflamatoria,
que
pertenece
al
adjetivo,
pero
sin
que
se
crea
la
dis-
—Cusion
puramente
“de:
voces.':
El
Sr.
Bueno:
entiende,
con
Pi-
Quer;
por:
Diátesis,
aquella
afección,
O
sinsularmodificacion
de
los
cuerpos
VWoducida
de
las
causas
externás;
que
Womida:
la
esencia:
de
ellos,
sino
que
endo:
como
una
cosa
separable*'
del
seso
le
es
inherente.
Asi
en
los
ani-
Malesose
nota
cierta
diferencia
entre
lOs
domésticos:
:y>
los
que
habitan
las
Selvas;
Los
vegetales
preseríttan'un'as-
“Peoto,
y
aun
cierta
diferencia
de
pro-
Pledades;
distinta
por
el
cultivo;
de
la'
de
adquieren
por:
la
naturaleza
sin
auxilios
del
arte.
Por
el:
mismo
"den
debe
discurrirse
acerca
del
-Mlerpo
del
hombre,
y
qualquiera
sin
-S'Al»
meditacion:
conocerá
la
realidad:
pta
afeecion,
que
se
distingue
en
SNaciones,
y
aun
en
las
Provin='
|
"as
3
como
igualmente
en
la
Ciudad
|
“Pulenta
y
en
la
humilde
cabaña.
270
MEMORIAS
Condicion
particular
que
siendo
cóme
patible
con
la
salud;
da:
ocasion
¡pres
ferente
para
ciertas
enfermedades,
rt*
sistiendo
Otras
con
quienes
falta
aque"
lla
relacion
,
que
se
admira.
sin
co?
nocerse
la
razon
de
ella.
misma»
*
Prescindiendo
de
los
distintos
pri
cipios.
de
que
dimana,
la.
diferente
Diátesis,
débese
advertir,
ser
una,
co*
sa
distinta.
del
Temperamento,
y
de
la
Idiosincrasia.
Una
y
otra
de.
esta
dos
cosas
tienen.
cierta
singularid
pero
en
la
Didtesis.
esmas
señalad2
con
respecto
á
enfermedades
part”
culares,
sean
esporádicas
ó
epidémi"
cas,
y.
aun
para
fenómenos
ó
cirenas
tancias
no
comunes,
bien
en
las:
cons
tituciones
de
los
tiempos
',
em
10%
contagios,
'ó
enfermos:
particulase%
Muchos
exemplos
se
pudieran:
cita?
en
confirmacion,
pero
bastará
el
teX
to
9
de.
la
constitucion
3.*
1ibt
1.”
de
las
Epidémias
de
Hipócrate%
que
contiene
la
observacion
potable!
ACADEMICAS.
.
971
de
que
habiendo
“ocurrido
entonces
Un
gran,
número
de'enfermedades;
en
Especial,
perecieron
los
mancebos,
08:
jóvenes
y
de
edad
floreciente,
y
ademas.
los
que
tenian
el
cuerpo
cu-
“léerto
de
poco
pelo,
blancos
de
cu-
Us,
cabello
largo,
tendido
y
negro,
Ojos
negros,
y
los
que
vivian
en
Oiosidad
y-
eran'
perezosos;
los
que
tenian
la
voz
alta,
delgada
y
algo
Uerte;
los
balbucientes,
y
los
que
%
suyo
eran
fáciles
en
airarse,
y
-
“On
estas
circunstancias
muchas
mu=
Stres.
Por
manera
que
son
casi
in=
lumerables
los
casos
y
condiciones
nto
en
el
estado
sano,
como
enfer-
>)
en
que
la
Diátesis
influye
par=
-
Wcularmente.
Por
esta
razon
Celso
e:
Preter
hec
graciles,
tabes,
de-
|
JCt
iones
,
destilaciones,
¿tem
visce=
"Um
et
laterum
dolores
fatigant.Obe-
%
Dlerumque
acutis
morbis
et
difficul=
“te
spirandi
strangulantur,
subitoque
Ebe
moriuntur;
quod
in
corpore
tez
272
¿MEMORIAS
:
muiore
vix.
evenit.
Concluyamos
¡pués
con
las
palabras
de
Piquer.
Vunc
au-
tem
Diathesim
consideramus
in
hom"
ne
sano,
quatenus-occasio
est:
cegro-
tandi,
et
propter:ipsam,
vel.
auctam
vel.
notabiliter
inimutatam
contingily
ut
homines
incidant
¿imomorbos.
+
En
quanto
á
la
inflamacion
hay
várias
cosas.
que-advertir
para
fixaf
su
verdadero
sentido.
Los
Médicos
mas
antiguos
entendian
por
ella
qual-
quiera
enfermedad
acompañada:
de
un
calor
grande
y
qquemante,
y
ad
para
ellos
era
lo
mismo
2egmon,
que
Mogosis:;
posteriormente
se
han
dis"
tinguido
como
dos
especies
distintas
Óó
mas
bien
se
ha
llamado
inflama”
cion
aquella
alteracion
de
qualquier2
parte
que
reuniese
las
circunstancias
de
tumor,
enroxecimiento,.
calor
M6
dolor.
¡Debe:tambien
tenerse
presen”
te,
que
unas
son
«agudas,
y
otras
erónicas
ó
lentas;
qual
es
seca,
Y
qual
verdaderamente
húmeda,
con”
ACADEMICAS.
-
973
forme
lo.
manifestó
claramente
Ga=
leno,
y
posteriormente
VWanswieten,
-
Hiquer:
y
otros
vários,
y
diariamente
Enseña.
la
experiencia.
Asi.
Sauvages,
Que
en
el
método
nosológico.
habia
Colocado
las
enfermedades
..
febriles,
timarias
é
inflamatorias,
ó
sean
in-
“Iaciones
flogísticas,
enla
clase
se=
sunda,
y
en
la
tercera
con
elonom=
e
de
Flegmasias,
las
flegmonosas,
“len,
exántemáticas
,
membranosas
Ó
Parenquimatosas,
«las
reune
todas
en
L
Séptima:
clase-del
compendio
etio=
P8ico
,
expresándolas
con
el
de
en=
vMinedades
flogísticas;
dando.
á-
en=
Kader
que
el:
calor
excesivo:-es
el
“rácter
esencial
de
la
inflamacion,
E
razon
de
su;
causa
formal,
segun:
YS
términos
dela
escuela-
exácta=
“ébte
filosóficos...
“Tratándose
de:
la
causa
material
de.
las
enfermedades
inflamatorias,
Curren
tambien.
muchas
reflexiones
Wa.
evitarlos
errores
que
puede!
974
MEMORIAS'*
acarrear
la
mala
inteligencia
de
10$
Padres"de
la
Medicina
y
otros
sábios
Profesores
que
«les
han
sucedido.
Se
ha
dicho
que
aquellos
expresaban
la
inflamacion»
indistintamente
con
las
voces
flesmon
y
flogosis.
La
razoM
de
esto
es,
que
siempre
ereian
qué
la
flema
era
el
humor
inflamado,
bien
en
congestion,
ó
sea
formand0
tumor
interno'ó
externo,
grande
0
pequeño,
único
Ó
multiplicado,
bien
en
general
por
el
enardecimien*
to
de
la
sangre,
sea”
qual
fuere
1
causa
que
ponga
en
libertad
una
grall
de
cantidad-
de
calórico,
sobre
lo
qual
cada
uno;
desde
Galeno
y
AvÉ.
cena,
hasta
nuestros
dias
ha
discut
|
tido
conforme
á
su
sistema.
El
equé
vocado-
concepto
de
considerar
41%.
flema
como
un
humor
frio,
4
q%:
dió
motivo
la
opinion
de
Galeno,
Y.
el
orígen
de
otra
confusion
no
mé.
nos
perjudicial.
Hablando
Hipócraté$
|
en
el
texto
26
de
la
seccion
primé
ACADEMICAS.
2975
la
del
libro
de
los
Prognósticos,
de
l
Condicion
de
los
hipocóndrios
en
48.
enfermedades,
dice:
Inflamma-
fum
vero,
vel
dolorem
prebens,
vel
Mientum.,
vel
inequaliter
ajfectum:
Cuya
inflamacion
la
explica
por
la
Voz.
Phlegmainon,
derivada
de
Phleg-
Ma.
Este
humor
es
el
mismo
que
los
“atinos
entendieron
por
Pituita,
co=
Mo
se
prueba
con
Fesio,
y
nunca
él
Anciano
de
Coo
lo
tuvo
por
frio;
Pero,
como
advierte
muy
bien
Pi-
quer
en
el
«comento
al
texto
citaz
do,
Galeno
quiso
dividir
4
la
Pituita
Son
las
dos
especies.
de
fria
y:
cáliz
2,
comprehendiendo.
siempre
ésta
Wuando
ilustra
las
máximas
de
Hi-
Pócrates,
y
asi
acerca
de
la
presente
"Ce:
Est
autem
phlegmone
laborare,
-
Ade
quod
uri,
¿nflammandi,
et.
suc=
“end;
mientras
discurriendo
segun
ni
Sistema,
la
califica
de
fria.
Los
Sriezos
pues,
no
entendieron
exclu=
“MWamente
por
Phlegmon
4
la
inflas
V
276
“MEMORIAS
|
macion
tumorosa,
ni
menos
por
li.
materia
de
ésta
en
general,
otro
hu-
mor
que
la
Flema
ó
Pituita.
Por
otrá
parte
las
inflamaciones
erisipelatosás
y
otras
á
este
modo,
se
han
creido
por
muchos,
como
Pedro
Miguel
de
Heredia,
originadas
de
cierta
altera”
cion
de
la
bilis,
pero
esto
no
perte”
nece
al
rigoroso
sentido
de
la
que
$
trata
con
relacion
á
el
influxo
at?
mosférico.
'
Sentadas
estas
reflexiones
es
nece”.
sario
que
haya
cierta
relacion
entié
la
atmósfera
y
la
propension
infla”:
matoria,
de
modo
que
se
pueda
des
cubrir
hasta
que
punto
sea
capaz
de
contribuir
4
la
formacion
de
est
Diátesis.
Si
se
guarda
el
órden
rig0
“rosamente
lógico
en
la
clasificacio
de
las
causas
de
las
enfermedadeh
debe
admitirse
la
division
en
próXP
ma
y
remota;
en
interna
y
exter
y
en
ocasional
y
eficiente.
Segun
esto
el
ayre'
atmosférico
que
debe
call.
|
ACADÉMICAS.
-
977
¡Carse
de
causa
externa,
no
€s
sufs
ciente,
porque
la
Diátesis
ha
sido
Considerada
por
todos,
como
una
de
dS
Causas
internas,
que
dan
ocasion
'
enfermedades
particulares,
ó
rela=
Uvas
á
la
singularidad
de
ellas
mis-
Mas.
Entonces
la
atmósfera
es
me=
Mester
tenerla
como
remota,
y
en
Ste
concepto
no
podrá
estimarse
co-
Mo
causa
eficiente,
ó
mejor,
será
lferente
por
las
distintas
actuacio-
Res.
Ademas
de
esto,
son
várias
las
0sas
que
pueden,
bien
reunidas
6
'€n
separadas,
dar
al
cuerpo
huma-=
TO
cierta
disposicion
para
enferme-
Sades
inflamatorias,
y
á
la
verdad
Mas
directamente
eficaces
que
el
ay-
Te
atmosférico,
ó
por
lo
menos
que
-“Ormen
la
basa
de
la
inflamacion.
Es
Cierto
que
una
constitucion
robusta
,-
Un
principio
para
lo
de
que
se
Mata,
y
no
es.
necesaria
otra
parti-
lar
disposicior*que
esta
circunstar=
SIA.
para
comprehender
la
propens
278
MEMORIAS
sion.
La
abundancia
de
humores
vete
daderamente
sanos,
dispone
á
enfer-
medades
como
en
la
obesidad.
Piquel
distingue
dos
especies
de
este
grosol,
la
una
que
supone
una
nutricion
en”
fermiza,
y
la
otra
que
siendo
com”
patible
con
la
salud,
dispone
muchO
para
enfermar.
Conviene
en
esto
HI:
pócrates,
segun
sus
expresiones
de
aforismo
3.
seccion
1.*
No
se
hablá
de
la
obesidad
pinguedinosa,
sino
de
aquella
que
supone
una
densidad
9
concentracion
que
reune
la
consi$”
tencia,
y
el
volúmen
de
sana
nutiF
cion,
para
la
qual
se
juntan
várid
cosas
que
expresa
Piquer
en
el
t147.
tado
de
las
facultades,
diciendW:
Quandoque
ob
vires
robustas,
alimen"
ti
copiam.,
hominis
idiosincrasiam
*
vite
genus,
membra-
totius
corpork.
“torosa
fiunt
et
robusta,
et
corpus
un
versum
mole
increscit,
et
corpulentidll
adquirit
notabilem.
(Hi
homines
2
morbos
inflammatorios
maxime
proc.
ACADEMICAS.
970
Ves
sunt.
Por
esta
razon
correspon=
den
á
la
robustez
de
la
edad
desde
la
juventud
á
la
consistencia,
las
en-
fermedades
inflamatorias,
como
la
de
la
Pleura
y
Pulmones,
ségun
lo
Afirma
Hipócrates
en
el
aforismo
30
de
la
seccion
3:*,
pues
la
Consti-
tucion
debil
resiste
4
esta
clase
de
Padeceres;
por
manera
que
en
ello
Y
la
observacion,
fundó
la
senten=
Cla
de
la
seccion
:6.*:
que
los
que
£ructan:ácido
no
'son'
propensos
:al
Olor
de
costado,
lo
qual
confirma
£n
mayor
extension.con
aquellas
pa-
labras'
del:
libro
del
ayre,
agua
y
Ugares:
Pleuritides
“autem,
et
Perip-
Meumonice,:et
febres
ardentes,
et
qui-
£umque
acuti
morbi
putantur
,
non
Multim
proveniunt.
Non
enim
fieri
po-
Pest
ut
¿sti
morbi
vigeant,
ubi
albi
“quide
existunt:
y
asi,
como
quiera
Que
la
robustez
se
“adquiere
entre
“Utras
cosas,
con
la
vida
exercitada,
Escribió
en
el
libro
de
las
Prenocio=
980
MEMORIAS
38
nes
Coacas,
que
corpora
exercitatt.
ac
densa,
citius
a
pleuriticis
ac
pes.
ripneumonicis
morbis
pereunt,.
quam.
inexercitata
,
pues
4
proporcion
de
la
densidad,
crece
el
peligro
ó
gras.
dos
de
la
inflamacion.
)
Si
en
la
atmósfera
deben
conside-
rarse
sus
qualidades
topográficas,
as=
tronómicas
,
y.
meteorológicas,
esto
es,
las
condiciones
del
lugar,
del
clima,
y
estacion,
tambien
influirá
en
razon
de
los
fluidos
que:
le
sof
inherentes,
como
con
especialidad
el
calórico,
la
luz
y
.el
fluido
«eléctrico,
y
principalmente
segun
su
mayor
(
menor
grado
de
pureza,
que
debt
ser
relativo
á
la
mayor
ó
menor
can”
tidad
del
oxigeno,
El
ayre.
rural
$
por
esta
razon
el
mas
oportuno
pará
adquirir
robustez,
si
se
agrega
el
podef
de
las
demas
cosas
llamadas
no
nati”.
a
rales,
baxo
aquel
arreglo
que
la
Ba
]
giene
ha
copiado
de
la
yida
naturW
y
sencilla,
De
aqui
puede
inferirsé.
ACADEMICAS.
281
Que
si
la
robustez
es
el
apoyo
de
la
disposicion
inflamatoria,
el
influxo
atmosférico
deberá
entenderse
en
Quanto
contribuye
á
el
grado
supe-
Tior
de
la
fuerza
vital,
y
á
la
trans-
“endencia
que
éste.
tenga
sobre
las
acciones
de
la
economía
animal,
es-
Pecialmente
aquellas,
cuyo.
exercicio
depende
de
las
facultades
naturales,
fomo
la
digestion,
quilificacion,
san=
Sificacion
y
-
nutricion.
Entonces
a
Flema
formada
de
modo
que
cor
«
Tesponda
á
estos
poderosos
«antece-
“entes,
adquiere
la
disposicion
á
la
.
inflamacion,
sea
primaria
ó
secunda-
Mlamente
en
quanto
al
acto
de
infla-
Marse:
y
las
partes
sólidas
un
poder,
Que
en
vano
se
ha
querido
explicar
Por
la
elasticidad
,
asi
como
las
fluidas
Por
la
cohesion
en
el
estado
robusto.
Lu
este
sentido
ha
de
estimarse
tl
influxo
de
la
atmósfera
en
la
Diá-
esis
inflamatoria,
pues
de
otro
mo-
MO
el
ayre
estará
reducido
á
obrar
252
MEMORIAS
'
sobre
el
cuerpo'humano
como:
und
de
las
causas
eficientes,
lo
mismo
que
la
dieta,
y
las
pasiones
del
al”
ma.
Se
infiere
pues,
que
el
citadO
influxo
debe
considerarse
como.
un2
causa
«remota,
mientras
su
:efectO
se
acerca
hasta
ser
próxima.
El
ay”
re
pues,
que
había
-modificado
par”
ticularmente
al
cuerpo
para
la
in”
flamacion,
la
pondrá
en
acto:
cof
cierta
brevedad,
muy
opuesta
4
14
lentitud
con
que
habia
dado:
ocasioll
á
ella
misma.
Esto
es,
la
densidad
Y
la'
robustez
que
se
habian
verificadO
en
años,
pasa
á
ser
enfermedad
en
pocos
dias,
quando
se
ha
variado
€
equilibrio
saludable
en
los
sólidos
Y
fluidos,
segun
todas
las
condicione»
sea
qual
fuere
la
probabilidad
de
1%
diferentes
teorías
que
se
han
propues
to
sistemáticamente
para
explicar
£
modo
con
que
se
forman
las
ind%.
maciones,
siendo
mejor
exponer
CM.
seguridad
aunque
abstracta,
que
10
|
ACADEMICAS.
283
Contraerse>
4
un
errado
raciocinio.
-1
*
Ultimamente
el
ayre
obrando
cos
Mo
causa
procatártica,
evidente
Ó
exz
“tna!
es
capaz
de
producir
las
ens
Imedades
inflamatorias,
quando
su
'laldad
induce
rigidez
en:
los:
sólis
95,
condensa
los
fluidos,
y
suspende
A
transpiracion,
haciendo.
retroceder
Su
materia.
Por
esto,
dice
Hipócra=
Sen
el
aforismo
23
de
la
seccion
sl
que
en
el
invierno
suceden
los
dolores
de
costado
y
las
pulmonías;
Balonio,
describiendo
las
consti2
UCiones
frifsimas
de
los
inviernos
de
OS
años
de
1573,
y
78,
refiere
que
bo
muchos
dolores
inflamatorios
de
“Tganta,
pulmonías,
y
otras
enfer-
Cdades
á
este
modo.
Débese
pues
Coneluir,
que
la
atmósfera
contribu-
“
á
la
formacion
de
la
Didtesis
in-
dnatoria
remotamente,
y
como
una
ás
cosas
que
producen
la
robus-
mo
y
que
quando
acarrea
la
infla-
cion,
supuesta
la
disposicion
cor=
284
MEMORIAS
respondiente
del
cuerpo,
obra
com0.
una
causa
verdaderamente
próxima
y
eficiente,
cuyas
diferentes
actua”.
ciones,
tiempo
y
modo
de
influir
s0-
bre
la
economía
animal,
no
deben
confundirse,
|
ACADEMICAS,
985
;
|
MIÉRCOLES
30.
-DISERTACION
QUIMICO-FARMA-
:
CEUTICA.
REFLEXIONES
SOBRE
LOS
PRO-
“edimientos
establecidos
para
la
pre-
WYacion
del
Kermes
mineral,
y
los
Cdios
de
precaver
los
malos
efectos
Producidos
por
ellos,
y
aumentar
la
Fnergía
constante
en
la
adminis
tracion
de
este
operado,
POR
P
PEDRO
GATICA,
BOTICARIO
ES
%orario
de
Cámara
de
S.
M.,
Socio
drmacéutico
de
Número,
y
Espargírico,
l
Kermes
mineral,
substancia
de-
pta
mas
á
la
casualidad
que
al
in-
"O,
ha
fatigado
sobremanera
los
a
9836
MEMORIAS
'
laboriosos
ingenios
de.
los
Químico
sobresalientes
por
'su
espíritu
indi
gador,
y
de
aquellos
Médicos
que
convencidos
de
su
eficacia
en
cierta
enfermedades
linfáticas,
mocosas
Y
demas,
sostenidas
por
una
densida!
humoral
han
pretendido
asegurars
de
su
poder,
en
términos
que
ño
l6
quedase
motivo
de
arrepentirse
su
uso.
Aquellos
advirtieron
resulta”
dos
diferentes
en
la
cántidad
y
otr.
circunstancias
al
tiempo
de
la
opt”
racion.
Éstos
'obtuviéron
una
'varié”.
dad
de
resultados
en
la
aplicaciol
Unos
y
otros
deseaban
fixar
la
vi”
tud,
pues
los
primeros
consiguient
la
igualdad
en
el
producto
de
Y
trabajo,
debia
corresponder
en
sl
efectos
sobre
la
economía
animal
Tal
será
el
orígen
de
la
diversidW”
de
instrucciones
que
cada
uno.
adoptado
en
la
elaboracion,
y
Y”
aun
se
lee
en
los
Dispensatorios
al:
torizados
por
la
Ley.
>
-
ACADEMICAS.
987
“En
tamaña
diferencia,
é
interes
de
de
la
humanidad
,
el
Sr.
Gatica
ha
Procurado
elegir
aquel
medio
seguro
Jue
le
han
franqueado
sus
conoci=
Mientos
teóricos
.y
prácticos.
Su
di-
rtacion
dividida
en
tres
secciones,
Contiene
la.
primera:
la
historia
del
érmes
mineral
desde
su
descubri-
Miento,
que
fixándolo
en'las
tareas
*
Lemery
el
mayor,
perfeccionado
POr
Glaubero
baxo
el
nombre
de
cal
-YOxa
de
antimonio,
lo
reservó
como
Un
secreto,
y
últimamente
lo
reveló
|
pon
de
Castenay.
Este
al
Cirujano
cal
geri,
que
en
principios
del
siglo
y
UL
le
entregó
en
Paris
la
nota
de
£.
Operacion
“al
P.
Simon,
Monge
Cartuxo,,
y
Profesor
de
Farmácia.
o
aqui
transciende
de
una
en
otra
'POca.
hasta
la
presente,
con
la
su=
“sion
de
los
Químicos
mas
señalados
a
todas
las
Naciones,
especialmente
<a
Francia,
agregando
las
enferme
des
en
que
señaladamente
se
apli-
288
MEMORIAS
caba,
y
la
cantidad
y
modo
de
sl
-
prescripcion.
]
y
En
la
segunda,
describe
las
ope”
raciones
que
en
el
dia
tienen
mas
recomendacion,
y-
cuyo
productó
esta
admitido
en
la
práctica
médica
segun
resulta
de
las
Farmacópeas,
Y
Obras
maestras
de
Química,
notando
los
fundamentos
en
que
estriba
cada
una
de
las
que
se
diferencian
entre.
SÍ,
y
las
distintas
opiniones
sobI8-
ellas.
Ultimamente
en
la
tercera,
1”
_
flexiona
acerca
de
las
teorías
de
103
-
Autores;
sobre
sus
procedimientos
Y
resultados,
deduciendo
de
estas
18”
flexiones,
qual
operacion
debe
estí”
marse
por
mas
fundada
en
razon
Y
propia
experiencia
para
la
prepar?”
cion
de
un
Kermes
mineral,
constaM”.
te
Óó
uniforme
en
sus
caractéres,
Y
efectos
medicinales.
EN
-
«No.
referimos
el
por
menor
rela”.
tivo
á
la
primera
y
segunda.
aquella
porque
su
contenido
pued?
ACADEMICAS.
980
Ser
bastántemente
satisfecho
con
la
lectura
de
diferentes
escritos
sobre
SU
Objeto:
y
de
ésta,
porque
se
ha
€
comprehender
individualmente
en
“d
tercera
á
que
nos
dirigiremos,
co=
Mo
la
mas
esencial
y
directa,
si
cons
Mltamos
un
provecho
digno
de
lz
“lencia
y
laboriosidad
del
A.,
redac=
tando
sin
defraudar
cosa
alguna
de
Janto
contiene
seguramente
mas
im.
Portante.
En
la
averiguacion
de
una
verdad
|
desconocida,
se
procede
con
sujecion
as
máximas
lógicas
mas
sólidas,
Xando
primeramente
aquellas
ideas
Je
debiendo
estimarse
fundadamente
Mitidas,
hayan
de
servir
de
apoyo
para
el
objeto
que
se
propone
el
Fi-
Sofo,
Esta
regla
es
transcendental
.
lodas
las
ciencias,
tanto
especula=
Vas
como
prácticas,
y
el
entendi-
nto
humano
no
tiene
otro
cami-
mas
seguro
en
las
indagaciones,
gua
su
limitada
comprehension.
A.
290
"MEMORIAS
+
estos
principios
generales
deben
agre?
garse
otros
peculiares
de:aquella
cien*
cia
4
que
corresponde
nuestro.
objetó
Principios
que
aunque
legítimamenté
especulativos,
forman
máximas
redu-
cidas
á
la
práctica,
en
la
qual
teM*
drán
por
lo.
mismo:.un
infiuxo
muy
manifiesto,
como
quiera
que
se
con”
tengan
en
la
preparacion
principal"
mente
química
de
qualquiera
cuerp0
A
seis
pueden
reducirse
losmas
sé
alados
-requisítos
,
segun
diferente
Autores.
nioó
obovoza
se
ebico
oo
¿17
Se
hará
eleccion:
de
las
sub%*
tancias
que
han
de
reunirse
para
de
ducir.la
del
fin
de
la
'operacion,
siell
do
simples,
las
mas
puras,
y
sien
al
compuestas,
queno
consten
mas
qu
de
principios
competentes,
y
en
cal”
tidades
respectivas
á
la
esencia
Ar
su
composicion.
1100
2.)
Se»
debe
conocer
la
natural
za,
principios
y
propiedades
de
esto
Clerpossadiriidis
pia
a
É
|
,
ACADEMICAS.
90Q[
34
Debe
estarse
'impuesto
eñ
la
Mas
acertada
teoría
de
las
Operacio-
des:
4
que
han
de
sujetarse
las
subs-
tancias
medicinales.
y
4
Se
han
de
preveer
todas
las
teraciones
y
accidentes
á
que
estan
Xpuestos
los
cuerpos
en
el
decurso
£
las
operaciones
que
han
de
sufrir,
5.
Se
ha
de
saber
que
substan=
Classe
separan
ó:se
absorven
en
el
tempo
de
la
preparacion.
|
6%
Con
exáctitud
se
han
de:co-
Tocer
la
naturaleza,
y
propiedades
*l
cuerpo
operado.
exáminemos
con
arreglo
:á
estos
Mones,
las
substancias
que
entran
ala
formacion
del
Kermes
mineral.
Ellas
son,
el
sulfureto
nativo
de
an-
——Monio;
carbonato
de
potasa,
y
el
Ya
pura.
El
primero
no
siempre
«e
Jdéntico
y
puro,
ni
sus
principios
tan
ordinariamente
en
las
mismas
OPorciones,
esto
es,
el
azufre
y
la
“Wstancia
metálica.
En
quanto
4:lo'
X
902
MEMORIAS
:
primero
todos
los
Mineralogistas
Y
Químicos
convienen,
en
que
el
sul”
fireto
nativo
se
halla
ademas
uni5
veces
mineralizado
con
el
arséni?
co;
otras
con
el
hierro,
y
quandO
con
el
plomo.
Extraido
de
su
mind
y
separado
del
arsénico,
hierro,
Y.
plomo,
se
observan
quatro
diferel*
tes.
1.
En
estrias,
estrelladas
SUS
agujas
y
divergentes
de
un
cel”
tro
comun.
2.
Cristalizado
en
pts”
mas
exáedros,
y
terminados
por
PF
rámides
tetraedros,
obtusas
y
aisla”.
das.
3.
Estriado
que
forma
aguja%
informes,
reunidas
en
manojos
init”
gulares.
4.”
Cristalizado
en
hojas
4%
mas
ó
menos
extension,
que
por
$
brillantez
se
nombra
antimonio
esp:
cular.
Aun
hay
mas,
segun
advieMé:
Fourcroy
,
y
€s
que
la
causa
de
es
tas
variaciones
es
la
diversa
propoR
cion
en
que
entra
el
azufre
mineló”.
lizando
al
antimonio,
infiriéndose
JU%.
tamente
que
falta.
la
primera
reg
ACADEMICAS.
903
“El
carbonato'
de
potasa
comun,
Jue
es
una
combinacion
imperfecta
“
ella,
y
el
ácido
carbónico,
tiene
empre
envueltas
otras
sales
y
tier-
2»
Por
lo
qual
se
previene
€n
las
Tmnacópeas
su
purificacion,
con
es-
Flalidad
en
la
Española.
_YOr
agua
pura
debe
entenderse
“Quella
que
esté
libre
de
sales,
pero
“Munmente
no
es
asi,
y
en
este
“80
tampoco
ha
de
estimarse
segura
“a
la
operacion.
món
las
causas
accesorias,
y
fenó-
Lenos
dignos
de
notar,
hallamos
que
di
Pulverizacion
del
sulfureto
de
an=
Miepo
varía
en
todos
los
procedi-
6
-Otos,
La
inmersión
en
el
licor
al-
1O,
no
siempre
es
por
un
órden,
L
l'Mpo
del
cocimiento
es
variable,
Wie
entidades
del
agua
no
guardan
toopinidad,
y
por
consiguiente
los
Anapados
deben
ser
diferentes,
y
las
dog
¡Sis
executadas
hasta
ahora
por
-
NUímicos
mas
diestros.
En
yista
9094
MEMORIAS
de
estas
reflexiones
no
es
facil
de
“concebir
la
razon
de
tanta
diversida%.
en
las
proporciones
de
las
materia%
tiempo
y
modo
de
la
preparaciol
del
Kermes,
como
se
ordenan
en
1
Farmacópeas,
y
leen
en
los
Autort*
La
Matritense
previene
se
me
clen
quatro
libras
de
antimonio
1%
tivo,
gruesamente
pulverizado,
Co
seis
onzas
de
nitro
fixo,
y
diez
Y
bras
de
agua,
al
paso
que
la
Esp?”
ñola
prescribe
quatro
libras
de
poé
sa,
veinte
de
agua,
y
quatro
on
de
sulfureto
de
antimonio
nativo:
go
“estos
dos
procedimientos
se
observ%
opuestas
las
proporciones
de
las
Sut”
tancias,
variando
tambien'
las
cant!
dades
del
agua;
el
grado
de
pul
rizacion
;
el
sulfureto
en
el
1iquido
y
estado
del
cocimiento,
pues
Py
“una
se
encarga
que
se
ponga
cota
alkali,
y
esté
hirviendo
por
d05
y
ras,
y
en
la
otra
que
aquel
se
e
echando
poco
á
poco,
é
hirvicit
de
ACADEMICAS.
205
Y.
que
permanezca
en
tal
estado
por
Media
hora,
;
,
po
estan
menos
discordes
Baumé,
A
haptal,
y
Fourcroy.
El
primero
se
Mtisface
con
solo
hacer
hervir
un
ins-
lante
á
el
antimonio
reducido
4
pol-
YO
en
un
líquido
alcalino,
sin
deter-
¡Minar
proporeiones,
El
segundo
se-
12
doce
partes
de
alkali
puro
en
“Cor,
con
dos
de
sulfureto
de
anti=
Monio,
sin
declarar
si
gruesa
ó
fina-
Mente
pulverizado,
y
que
solo
hierva
Or
media
hora.
Ultimamente
el
ter-
Sto,
quiere
que
se
hagan
hervir
seis
Éíites
de
alkali
fixo,
ó
potasa
pura
“l
comercio,
en
veinte
de
agua,
y
VUando
el
licor
esté
en
su
hervor,
2.
e
eche
cerca
de
una
vigésima
«Parte
de
antimonio
nativo
pulveri-
AO,
dexándolo
hervir
por
espacio
UE
siete
1
ocho
minutos.
qe
ta
pues
una
conseqúencia
forzosa
pp
Sta
diversidad,
la
de
la
teoría
para
Plicar
la
formacion
y
naturaleza
296
“MEMORIAS
del
Kermes
mineral.
Asi
pues
el
St.
Bañares
discurre,
que
la
potasa
come
binándose
con
el
azufre
del
sulfuré*
to
de
antimonio,
forma
un
sulfuret0
de
potasa,
Este
descompone
al
aguts
El
oxígeno
de
ésta,
en
parte
se
com”
bina
con
el
antimonio,
y
en
parte
con
el
azufre,
oxidando
á
aquel,
Y
formando
con
éste
ácido
sulfúricós
que
unido
á:la
potasa
resulta
sulfat0
de
ella.
El
hidrógeno
se
combina
Col
parte
del
azufre;
y
se
obtiene
hidr0*
seno
sulfurado,
que
se
evapora
sl
una
cantidad,
y
en
otra
se
une
Y
oxido
de
antimonio
ad
minimum,
pr
duciendo
el
hidrosulfureto
de
ante
monio,
ó
Kermes
mineral.
0
Fourcroy.
está
persuadido,
4
4%
uniéndose
la
potasa
con
el
azufre,
4%
compone
á
el
agua,
y
el
oxigeno
dirige
4
oxidar
á
el
antimonio.
El
drógeno
se
combina
con
una
P%
cion
de
azufre,
y
forma
hidróge"”
|
sulfurado.
Resulta
pues
un
compué
que
e
ACADEMICAS.
207
bastante
complicado,
que
es
el
sul-
Ureto
hidrosulfurado
alcalino,
y
an-
Hmoniado,
pero
que
en
un
momento
Se
desvanece
el.
uno,
que
es
el
caló-
Tico,
y
restando
dos
en
el
estado
de
frialdad,
queda
un
oxido
de
antimo-
“lO
sulfurado
roxo,
y
en
ello
va
con-
Ime
la
Farmacópea
Española,
acaso
doptando
los
mismos
fundamentos.
Aun
hay
mas
que
notar,
y
es
que
Químicos
de
la
mayor
y
mas
funda-
IN
Teputacion,
no
han
obtenido
por
analisis
iguales
resultados.
Geofroy
MLLÓ
que
una
dracma
de
Kermes
so-
—Contenia
17
granos
de
antimonio,
+de
potasa,
y
41
de
azufre.
Berg-
|
tao
100
partes
le
dieron
g2
de
me-
|
le
Y
48
de
azufre;
y
Thenard,
que
|
“a
la
opinion
de
que
el
Kermes
“0
es
mas
que
un
oxido
de
antimb-
9
unido
al
hidrógeno
sulfurado,
y
“U
boco
de
azufre,
deduxo
de
otras
SO
bartes
72
de
oxido
pardo
de
an
"Monio,
20
de
hidrógeno
sulfurado,
298
MEMORIAS
>
y
4
de
azufre,
habiéndose
perdido
4
Está
conforme
el
Sr.
Gatica,
€
que
obrando
la
potasa
sobre
el
sul:
fureto
de
antimonio,
se
combina
€
azufre
con
ella,
y
forma
el
sulfureló
de
potasa,
«y
que
descomponiendo
por
su
accion
á
el
agua,
su
oxigel
“se
une
al
metal,
oxidándolo,
Y
el
hidrógeno
al
azufre,
convirtiénd0”
seen
hidrógeno
sulfurado,
é
P'.
drosulfureto
de
potasa:
pero
no
É
que
siempre
resulte
nna
miso%
cantidad
de
sulfureto
de
potasa,
?.
por
consiguiente
tampoco
descol”.
-
pondrá
igual
porcion
de
agua,
co
|
mi
serán
iguales
las
proporciones
“2.
oxigeno
é
hidrógeno,
ni
el
anti
$
nio
podrá
quedar
en
nn
mismo
grado
de
oxigenacion.
El
hidrógeno
sulla
rado,
é
hidrosulfureto
de
potasa,
da
guardarán
en
su
combinacion
Pe”
_Jíar
proporciones
idénticas,
pues
14.
do
debe
resultar
variable
confor.
la
falta
de
eserupulosidad
en
la
ACADEMICAS.
209
Cion
de
las
substancias
primitivas,
sus
Cantidades
correspondientes
,
y
modo
“dela
operacion,
segun
queda
referido.
“Si
el
sulfureto
de
antimonio
está
'Mineralizado
con
corta
cantidad
de
“Azufre,
aunque
haya
demasiada
de
Carbonato
de
potasa,
no
se
podrá
Jormar
mas
que
una
corta
porcion
“de
sulfureto
de
ésta.
Tan
pequeña
Cantidad
tampoco
hará
la
descompo-
Sicion
de
una
mayor
de
agua,
aun-
Que
esté
en
contacto
con
ella,
resul.
tando
sus
«principios
con
escasez.
Siendo
asi,
la
oxidacion
del
antimo-
Rio
no
se
hará
sino
en
un
grado
el
Mas
inferior,
y
el
hidrógeno
sulfu-
Fado,
é:
hidrosulfureto
de
antimonio
Apenas
parecerán;
y
si
mayor
la
can-
dad
de
sulfureto
de
antimonio,
y
Menor
la
del
carbonato
de
potasa,
-
Tesultarán
iguales
las
proporciones
-
€N
estas
combinaciones.
Mas;
si
el
'
Uempo
del
hervor
es
demasiado,
de=
V€n
inferirse
diversas
las
cantidades
300
MEMORIAS
*
de
los
productos
de
las
descompo0*
siciones,
porque
el
calórico
penetran”
do
los
cuerpos
con
mayor
vivacidad,
hace
que
se
descompongan
con
igual
rapidez.
Los
principios
mas
volatili-
zables
se
exhalan,
no
quedando
tiemp0
para
combinarse,
y
las
substancias
mas
fixas
no
se
saturan
de
aquellos
con
quienes
corresponden
las
afinida*
des
para
formar
un
compuesto
bir
nario
ó
ternario
en
proporciones
de-
terminadas.
Sirva
de
exemplo
el
ht
drógeno,
resultado
de
la
descompo*
sicion
del
agua,
que
impelido
por
€*
calórico
en
los
términos
supuestos»
abandona
á
el
azufre,
y
no
contrÍ;
buye
á
el
hidrógeno:
sulfurado»,
hidrosulfureto
de'antimonio,
y
pof
esto
no
debe
parecer
extraño,
qué
algunos
hayan
observado
sulfato
de
potasa
en
el
líquido
restante,
«pues
€
oxigeno
uniéndose
4
el
azufre
qué
no
lo
estuvo
con
el
hidrógeno,
hiz0
resultar
ácido
sulfúrico,
y
éste
col
ACADEMICAS.
301
la
potasa
el
sulfato
de
ella.
Enton=
Ces
el
oxido
de
antimonio
no
tiene
azufre
con
quien
combinarse
para
lormar
el
Kermes,
ni
cuerpo
que
lo
aga
soluble
en
el
líquido,
y
en
el
aso
de
que
haya
podido
dar
con
al-
guna
substancia
en
afinidad,
no
será
€n
cantidades
determinadas
para
que
Tesulte
un
verdadero
Kermes.
En.con-
Clusion,
variando
los
principios
de
0s
cuerpos
destinados
al'
intento,
y
dun
la
operacion
misma,
debe
variar
tambien
su
esencia,
y
el
efecto
so-
te
la
economía
animal.
Estas
dife-
Tencias
tan
.
recomendables,
fueron
Previstas
en
las
Memorias
de
la
Aca-
€mia
de
Ciencias
de
Paris
de
los
años
€
734
y
35,
y
convienen
con
las
“eflexiones
que
pueden
leerse
en
la
armacópea
del
Colegio
Real
de
los
édicos
de
Lóndres,
|
El
procedimiento
para
la
prepara-
Clon
del
Kermes
mineral
mas
con-
Orme
á
las
reglas
que
han
antece-
302
MEMORIAS
$
dido,
y
que
reunirá
todas
las
con“
diciones
apetecibles,
se
reduce
á
las
operaciones
siguientes.
Se
usará
del
sulfureto
artificial
de
antimonio:
pará
ello
se
pulverizarán
partes
iguales
de
su.
régulo,
y
de
azufre
purificado»
Mezcladas
estas
substancias
se
echa-
rán
en
un
crisol,
que
deberá
taparse
bien,
y
puesto
en
el'
horno,
se
le
dará
fuego
basta.
enroxecerle,
Luego
que
se
advierta
estar
todo
fundido;
se
retirará
el
crisol,
y
quebrandO
éste,
ya
frio,
aparecerá
un
sulfuretO
de
antimonio
muy
brillante,
y
€
agujas.
.
Z
De
éste
se
tomarán
ocho
onzas
pul
verizándolo
sutilmente;
quatro
libras
de
carbonato
de
potasa
puro
y
50
lido,
y.
veinte
y
ocho
libras
de
aguó
destilada.
Esta
y
el
carbonato
se
po!”
drán
en
una
basija
de
hierro
plaM
y
resplandeciente.
Puesta
al
fuego
luego
que
el
líquido
esté
hirviend0s
se
irá
echando
poco
á
poco
el
sulil”
_ACADEMICAS.
303
Teto
de
antimonio,
meneando
la
ma-
"
teria
contínuamente
con
espátula
de
Madera,
en
términos
que
en*diez
mi-
Mutos
haya
de
quedar
todo
el
sulfure-
t9
en
el
líquido.
Se
mantendrá
en
el
Mismo
grado
de
hervor
con
que
em-
Pezó,
por
espacio
de
hora
y
media,
Sin
dexar
de
agitar
de
quando
en
Quando
con
la
espátula.
Luego
que
Se
complete
el
tiempo
dicho,
se
fil-
tra
el
licor
aun
hirviendo,
y
en
vá-
Tios
filtros,
á
fin
de
que
prontamente
Pase
todo.
Frio
éste,
se
verá
un
de-
Pósito
roxo
en
el
fondo
de
las
vasi-
Jas.
Se
separará
el
líquido
por
incli-
Racion,
hasta.
que
se
observe
sale
algo
turbio.
Á
este
precipitado
mez-
“lado
con
cierta
cantidad
de
líquido,
Se
le
añadirán
doce
libras
de
agua
estilada
y
templada,
moviendo
toda
4
materia
con
la
misma
espátula.
Á
“as
ocho
horas
se
hará
la
decanta-
Cion
con
las
referidas
Precauciones.
poa
Operacion
se
repetirá
tantas
ve-
304
MEMORIAS
ces
quantas
sea
necesario,
hasta
qué
el
líquido
de
las
lavaciones
esté
1n-
sípido.
Despues
se
echará
el
precipi-.
tado
sobre
uno
ó
dos
filtros
con
la.
corta
cantidad
de
agua
en
que
res-
tará
mezclado,
y
separada
ésta
pol
la
filtracion,
se
desecará
en
baño
de
arena,
y
vaso
evaporatorio
de
cristal.
Se
pulverizará
luego
que
esté
seco,
Y
quedará
para
el
uso,
en
vasija
opacas.
De
este
modo
es
innegable
que
se
obtiene
un
Kermes
mineral,
ú
oxid0
de
antimonio
roxo
sulfurado
,
purO
y
uniforme
en
quantas
operaciones
se
hagan
baxo
el
mismo
procedi"
miento
y
precauciones.
Consiguiente
es
una
teoría
sencilla
é
inteligibles”
Tal
es
la
de
que
puesta
en
contactó
la
potasa
con
el
sulfureto
de:
anti”:
monio,
aquella
se
une
al
azufre
con”.
tenido
en
éste,
y
forma
«un
sulfuretO
de
potasa,
que
obrando
inmediata-
mente
sobre
el
agua
la
descomponte
|
Su
oxigeno
oxida
al
antimonio»,
Y.
ACADEMICAS.
505
el
hidrógeno
se
combina
con
el
azu=
€,
convirtiéndose
en
hidrógeno
sul-
furado
,
del
qual,
parte
se
disipa
du-
lánte
el
hervor,
y
parte
se
combina
Con
la
potasa,
resultando
hidrosul-
reto
de
potasa.
Este,
disuelto
en
Y
líquido,
tiene
la
propiedad
estando
“aliente,
de
disolver
el
oxido
de
an
-
monio,
y
de
combinarse
con
él
en
fterminada
proporcion.
Asi
es
que
-
“oncluidas
estas
descomposiciones
y
Wevas
combinaciones,
y
filtrado
el
Úquido,
aun
caliente,
pasa
el
oxido
€
antimonio,
como
disuelto
por
el
Mdrosulfureto
de
potasa;
mas
á
pro-
Porción
que
dicho
líquido
va
per-
diendo
el
calórico,
el
hidrosulfureto
ene
solamente
en
combinacion
“Quella
porcion
de
azufre,
y
oxido
de
“Mtimonio
de
que
es
capaz,
resultan-
|
A
Que
frio
el
líquido
se
halla
en
el
¿Odo
de
la
vasija
la
superabun-
“cia
de
oxido
de
antimonio
y
azu-
£,.que
por
el
calórico
estaban
co-
306
MEMORIAS
mo
disueltos
en
el
hidrosulfureto
dé
potasa,
cuya
substancia
no
es
otrd
cosa
que
un
Oxido
de
antimonio
rox0
sulfurado
,
que
vulgarmente
llamal
Kermes.
En
el
líquido
queda
un
bl"
drosulfureto
de
potasa,
combinad0
con
una
corta
porcion
de
oxido
de
antimonio,
que
precipitado
por
ul
ácido
es
el
verdadero
azufre
do?
rado.
de
antimonio
,
diferente
del
Kermes
porque
tiene
mayor
cant!”
dad
de
azufre,
y
menor
de
oxid0
de
antimonio.
Por
todo
pues
es
ma$
propio
el
nombre
de
oxído
de
ant”
monio
roxo
sulfurado,
y
no,
com0
Opina
el
Sr.
Bañares,
el
de
hidrosul-
fureto
de
antimonio,
y
menos
com0
quieren
otros,
de
oxido
de
antimonió
hidrosulfurado,
pues
con
arreglo
4%
teoría
expuesta,
no
contiene
la
mi
mínima
parte
de
hidrógeno,
coM
convence
la
exácta
analisis
de
la
sub*
tancia
que
ha
comprehendido
esté
Discurso,
que
concluye
con
el
dese?
]
.
ACADEMICAS.
-
307
Que
el
A,
sin
espíritu
de
egoismo
ma=
Mifesta,
de
que
se
propagase-
el
mé-
lodo
de
preparar
el
Kermes
que
ha
descripto
,-
“confiado
én-
el
beneficio
Que
resultaria
á
la
humanidad,
y
la
atisfaccion
con
que
los
Profesores
de
edicina
verian
disipados
los
justos
cendamentos
de
aquella
desconfianza,
“on
:que'
hasta'
ahora
lo
han
admitidos
Mi
y3
LTS
1
hd
dde
Pd
t
Gt
E
Ñ
4
Y
ES
»
Mb.»
y
el
A
á:
y
*»
ke
Alle
2)
308.
.-MEMORIAS
MA
On
JUEVES
3.
DISERTACION
TELOGICO-CANONICÓ
MEDICO-LEGAL;
SOBRE
LAS
REGLAS
QUE
DEBEN
dirigir
al
Médico,
en
la
reserva
ó
ma”:
nifestacion
de
los
secretos,
que
com0'
á
tal
se
le
confian.
POR
EL
Dr.
D.
FRANCISCO
DE
SALES
Rodriguez
de
la
Bárcena,
Canónig0
de
esta
Metropolitana
y
Patriarcé
Iglesia,
Consultor
de
la
Sociedad,
y
Revisor
de
sus
escritos.
(*)
Qui
ambulat
fraudulenter,
revelat
4
cana,
qui
áutem
fidelis.
est,
cel
amici
commissum.
Proy,
c.
11.
4:19
A
A
Y
Entre
los
vicios
todos
que
puedel
(*)
La
Sociedad
ha
estimado
corsespoll”
a
ACADEMICAS.
309
degradar:
al
hombre,
acaso
no
habt4
Stro
mas
abominable,
ni
de
«peores
Conseqiiencias,
que
:la
temeridad:
en
ablar.
Esla
lengua:
el
intérprete
Por
donde:
damos
á-
conocer
lós
¡ha
timos
sentimientos:
de
nuéstra
alma
Ro
de
otroomodo;
que
el
«pulso
suele
*r
el
indiciode
la-secreta'
dispósiz
cion
del
cuerpo:
y
asi'como
un
pul-
10
irregular
y
descohcertado
Ofrecé
Médico
el
conocimiento
de
la
pres
“tnatural
situacion
de
su
enfermo,
SU
tambien
una
lengua
que
habla
“
comedimiento
ni
prudencia
y
da
“Conocer''al
ique-la
oye
la:
depra=
ada
constitucion:
del:
ánimo
á'
quien
lla
sirve
de
instrumento.
Mas
con
“ta
diferencia,
que:el.
desórden-
de
,
Pulso
irregular
no
trasciende
4
ento
4
la
naturaleza
del
objeto
de
esta
Me-
denia,
profundidad
y
erudicion
con
que
está
Qe
mpeñada:,
el
que
se
publique”
literale
810
¿MEMORIAS
+
otro.
daño
que:
el
quecindica
padece!
el
¿enfermo;:
peto:
la:
facilidad:
:indis*
creta
de
la
lengua,
rara:
vez
seque”
da.
enel
perjuicio:
que
casa.
al.
ha-
blador,
antes
por
el
contrario,
es
el
frase.
de
las
divinas:
letras,.como
U
fuego
abrasador
que:
todo
lo:devotá
como
un
pestífero
veneno:
que
10
d
lo
contagia,
-y:.como
un:
mal
univel*
sal,
que
todo,
lo:
«perturba.
Im
porta
pues
que,
su
1so:
sea
reglado.
por
prudencia
y
justicia;
que!
antes
hablar
reflexfonemios
lo
que
hablamó
y.
que,
no
olvidemos.
jamas
que
de
nuestra
boca.
dependen
¡nuestro
pie
y
el,
de
nuestros)
próximos
y:
nuesti*
infamia,
y.
su
reputacion.
o:
e
+
Esta
regla,
/una:de
las
mas
jmcolÍ
]
testables
en
toda:la:moral,tanto
ev%
gélica
como
filosófica,
adquiere
UA
nueva
fuerza
quando
se
contrae
94
guarda
de
los;
secretos.
La
aquí
en
que..nos
hallamos
sumergidos”,
las
contínuas
necesidade
ye1
ACADEMICAS.
31t
famós*
rodeados,':nos:
obligan
ho:
po=
Cas
veces,
:ó
á
presenciar
y
entender
'0.
que:
el
próximo
hizo:
malamente,
0
á
recurrir
al
próximo'para
que
nos
Ayude
4
remediar:
¡lo
que
nosotros
Mismos
hemos
errado,
¿Qué
sería
de:
la
Sociedad;
si
4:
cada
hombre
le
fuese
libre»:sacar
al
público
quanto
Sabe
delas
miserias
de
sus
hermanos?
eguramente
no
tardaria
un
instante
-£n
«disolverse;
serian
“innumerables
los
queyhuyesen
4“
los-montes
para
Evitar
los
testigos
desus-
delitos;
pues
-SOn
tan':pocos
los
que
¿han
logrado
la
suerte
desno
haber
cometido:
108
Que
acarrean-la
infamia
+y
el
despreW
“lo,
y«muchos
menos
los
que
han
Conservado!
¡lesa'su
inocencia
en
me=
dio
de
«las:
ocasiones
y
peligros,
Dios
Pues;
Autor
de
la
Sociedad,
proveyó
á
su
conservacion
y
tranquilidad
ens
-
Te
otras,
por
la
ley
del
secreto:
im-
Primió
en.
el.
corazon
del
hombre
una
_Mdeleble
persuacion,
de
que
no
debé
312
MEMORIAS
4
decir
de:
otro',
lo
que
no:
querria
se
dixese
de
sí
mismo:
lo
unió
con
sus
semejantes
por
el
vínculo
de-las
mú-
tuas
necesidades,
para
que
él:
dé
hoy
el.
consejo,
y
guarde
el
«sigilo,
que
acaso
mañana
necesitará
que
le
del
y
le
guarden;
y.
finalmerite'
comuní-
cándole
alguna:
participacion:
de
12
providencia:
con,
que:
nos
-
gobierna;
lo
puso:
en:
estado
donde:
por
razon
de
oficio
estuviese
obligado»
4-ser
el
recurso
de,
los:
otros
:en
sus
Ele
e
y
en
sus
desgracias.
|
“De
aqui:
la
disonancia:
natúmal
de
la
¡infraccion:
del
secreto,
y
los
difes.
rentes
títulos
por
donde:
somos
oblí*
gados
estrechísimamente
4:
encerrar”
lo,
en
nuestro.
corazon:
Las
fealdad
sola
de
la
culpa
es
un
«motivo
de
es*
conderla
y.
sepultarla,
que::Á
todos
comprehende,
y
que
nace
de
un
prin*
cipio
de
honestidad
-
natural,
como
se.
explican
los
Teólogos.
Si.
4
esto
se
junta
la
confianza
que
el
próximo
ACADEMICAS.
318
hizo
para:
comunicarnosla;
ya
tene»
Mos«;
nueva
'obligacion.
de
:
callarla,
Racida
de
la
justa:
fidelidad
que
los
Unos.
4
los
otros:nos
debemos:
.
Y
fis
Malmente,
si
4
todo
esto
se
agrega
hallarnos
constituidos;
en
un
destino
Público,'«donde
por:
profesion:ó.
por
Quasi
contrato
estamos
en
la
presicion
€
«saberla
«por:
estar
en
la
de
reme-
diarla.;
ya:
nos
.executa
y
nos
:estre-
Cha
un,
deber
de
rigorosa
y
pública
-
Msticia;'
Pecaremos
«pues:
gravísima=
Mente;
y
estaremos:
obligados
4
la
“estitucion
y
siempre
quedemos
á
luz
“Un
delito
secreto
del
próximo,
y
tras-
Pasaremos
infaliblemente
las
divinas
teolas:de
la
fidelidad
á:veces,
y
4
Veces:
de
la
justicia
pública.
+
“Y
«ciertamente
si
sobre
este
punto
NO
hubiera:
otra
cosa:
que
exáminar,
Mastaria
lo:
dicho:
para
haber
desem-
Peñado
«el
encargo
con
que
V.
$.
se
Ma
servido
honrarme::ó
por
mejor
decir,
V,
Si
nunca.
hubiera.
mirado
314
-
MEMORIAS
*
como
digno
de
tratarse
y
ponerse'eN.
discúsion
«este
punto.
¿Quién:
puede”
dudar-siquiera
,
que:
el
Médico
por
sola'
la.
razon
de
hombre,:está:
com0'
estamos-todos,
obligado:á
ocultar
las:
miserias
y
flaquezas:
de
otroohombre
desgraciado?
Quiénsnovecha
de
vel
que
sería
un
traidorsindigno:de
:yivi?
en
Sociedad
y
si
iabusando
deláscon”.
-
fianza
que
le:
mereció:4:
un
afligido,
saliese:
publicando:
el
defecto
que
ésté
depositó:
en;
suzamistad
2
Quién:
n0
le
reputará'
porsamopúblico
prevar!"
cador:;
quando»
puesto
por:
la
:Socitr
dad
para
recurso:
y
remedio:
¡de
las
-flaquezas
de
sus:semejantes,
hace:po!
medio:
de
su
ligereza
y:
loquacidad
mas
daño
al
infeliz:
que
lo
consultó
que
el
«que
pudo:
haberle
hecho
$
misma
flaqueza;+
desgracia
ó:
pecado
El-Médico
pues;
que
abusando
¡des
honorífico
y
«público
destino
propa?
temerariamente»la
culpa
quede
-
confiado
su.
enfermo;
no
solo"
fal
ACADEMICAS.
315
dla
“caridad;
alma
y
vida
della
Re=
Bio,
no
solo
ofende
la
fidelidad,
asa
y.
vínenlo
de
la
Sociedad,
sino
limbien
quebranta
la
pública
justicia
Onmutativa;
y
“está
obligado'
4
la
“Stitucion,
reparando
todos
los
per
Mcjos::que
hayan
Sobrevenido,
ó-á
enfermo,
d
á
otros,
por:su
teme-
"dad
En
hablar,
Doy
por:
supuesto
e
tambien
“es
'perjuro
'por::
haber
lltado:
4:
la
fe
del
Juramento
quese.
“exigió,
quando
la:
públicaantori-
dad:
los
puso
en
destino:
de.ctanta
Confianza,
2017005
,
A
“Mas:
no
es'esto::solo
loque
en
el
Punto:
de
el
«dia
debe
atenderse,
'La
'Sma-
caridad,
vla
misma
fidelidad,
Jústicia
misma
que
nos
impone
el
Cepto
de
callar,
nos:
obligan:
mu=
y
Siveces
á
que'
hablemos:
Es
ver=
id:
mientras
demi
silencio
no'
ha-
a
de
seguirse?
daño'ni
á
mí,
hial
“eresado,
ni'£otro
alguno;
debo
palta
'ensel
mas
«profundo
«secreto
316
MEMORIAS,
quanto
“aquel
me
hubiere:
confiados
Pero
¿y
si
de
callar
yo
ha
de.sobre*
venirme
perjuicio?
¿
Y:
si,
mi
silenció
contribuye
á
que
aquel,
en
cuyo
127
vor
lo:
guardo,
sufra
mayor:
det”
mento,
Ó.
quese.
obstine.
mas.
en:sU
pecado?
¿Y-
si
de
éste
resulta«pelk
gro
á
un
inocente?
¿Y
si
su
noticiá
conduce
para
que
el
bien
público
MO
experimente
un
mal
que
le
amenazó
¿Y
si
en
fin,
el
mismo
interes
PY
blico.
exige:
una:
venganza
de
esió
delito,
que.
pueda
y
deba
servir
4%
escarmiento
para
otros?
0000
Ve
V.:S.
aqui
envuelto
en:
perplé”
xidades
y.
tinieblas,
lo
que
al
prin”
pio
parecia
evidente
é
incontestable
Este
concurso
de
obligaciones
al
Pp%
recer
opuestas;
esta
aplicacion
del
reglas
comunes
4
los
casos
partici”
lares,
son
en
la
medicina
de
las:co%.
tumbres,
lo
que
la
complicacion
E;
enfermedades
contrarias
en
la
qu
trata
de
curar
los
cuerpos:
Por
:t002
ACADEMICAS.
317
Dates”
se
presentan
razones
,
y
por
todas
instan
peligros.
Si
se
atiende
Unas
sin
'¡contarrcon
las:
otras;
si
“iprecave
éste
sin
cuidar
:de
evadir
Quel,
evitaremos
acaso
dar:en
¡Scila,
'O'tamibien:
nos:
:estrellaremoscon-
2
Caribdis.
«Es:
necesaria:
por
tanto
de
prudencia
consumada,
que
pon=
“tando
en
cada:
caso
particular
con
A
balanza
muy
fina
todas:
sus
cir=
unstancias,
y:
contrapesandó-las
les
S
que
concurren,
pueda
discernir
Qual
de
las«dos:
parte
seinclina
el
de:
la
razon;
quando,
como,
y
“lante
de
quienes
debemos:
hablar;
Modo,
en
que
circunstancias;
y
con
E
motivos
no
podemos
levantar
'
Velo
al
secreto.
V.
S.
quiere
que
arte
yo
con
esta
prudencia
para
ellos
casos
que
suele
presentarle
p
acultad
que
profesa;
y
aunque
"edo
asegurarle
del
gusto
con
que
"Dbedezco
dedicándome
4.
buscarla;
Me
lisonjeó
de
ofrecerle:igual
ses
318
MEMORIAS:
A
guridad.
en
haber
acertado
á:
encolk
trarlas
5
2189
0020
Sabemos.
por
un
Oráculo'infaliblé
que
hay
tiempo
de
hablar,
y
tiempo
de
callary
pero
determinar
en
qu%
de
estos.
dos
tiempos:
nos
hallam
interviniendo
confianza.
de
secrelo)
hocopus,
hic
laborcestion
0100
No:
han
faltado:
Teólogos
y
Cano”
nistas
delos
de
primer
órden,
quest
han
dedicado
á
señalar/las
reglas
q
deben
dirigirnos
entanimportamte
és.
mo
espinosa
materiaz'pero
ni
yo
se
ellos
para
dar
su-
doctrina
covic,
presentes:
todos
los:
casos
fáciles
1
ocurrir,
y
todas
las
circunstancia.
difíciles
de
concurrir,
:ni:si
ellos
14.
mos
se
han
fiado
enteramente
487,
resoluciones,
aun
despues
que
cada”,
|
ha
seguido
su
rumbo
particular»
cn,
|
Teré
por
los
caminos
que
ellos
€
"
abierto,
pero
escogiendo
de
lo
4.
;
¿qu
cho
que
han
dexado
escrito,
10%,
ys
me
parezca
mas
fundado,
y
M4
;
ACADEMICAS.
319
fectó
“para
llenar
los
deseos
de
V.
S,
€n..el.
exercicio
de
su
facultad.
La
fxtension
de
que
es
susceptible
el
Asunto,
y
que:
pide
aun
de.
justicia,
Me
empeñará.en
excederme
algun
anto,
del
tiempo
permitido
en
la
dis:
tribucion
de
«horas
de
-estos
actos;
“Pero
su
importancia
debe.
justificar
fste
exceso:.
y
para:
no
omitir
algu=
a:
de
las
reglas,
precisas.
en:la
prác=
tica,
me
ceñiré
4.
insinuar
en
cada
Wa
de
ellas
la
razon
fundamental
Que
las
sostiene,
omitiendo
todos
los:
Textos
de
ambos
derechos.que
habíar
de
afianzar
mis
resoluciones,
y
toda,
Cita
de
Autores
y
Obras,
para.
ecos
Romizar
el
tiempo.
Todo
lo:
empren-
do
implorando
antes
$tc.>.
en
«De
la
doctrina
establecida
en
el
-
Principio,
se
deduce
legítima
é:1n=
Contestablemente
la
regla
que
puede
-Mirarse
como
la
fundamental.
.en.
la
Materia,
4
saber,'que
el
Médico
por
trecho
natural,
divino
y
humano,
320
“MEMORIAS
*
está
obligado
de
rigorosá
¡justicia
4
sepultar
en
un
-profundo
silencio
quanto
'sea
capaz
de
vinfamarial
en?
fermo,
ó6-que
le
consulte,
ó
4
quie
asiste.
Pero
siendo
esta
regla
tan
ge”
neral
y
extensa,
ha
de
padecer
ne”
cesariamente
multiplicadas
excepcio-
nes
por
la
complicacion
de
circuns*
tancias
de
que
se
resienten
los
«casos
particulares.
Para
comprehenderloS
todos
observo
desde
luego
«que
1aS
razones
que
establecen
la
guarda
d
sigilo,
son
muchas
veces
las
mismas
que
pueden
influir
en
su
manifesta-
cion:
Todas
las
leyes
que
mandan
al
Médico
«guardar
secreto,
llevan
pof'
mira,
y-
tienen
por
fin
el
interes
de
mismo
enfermo,
cuya
infamia
se
de”.
be
evitar,
el
interes
del
mismo
con”.
fidente,
cuya
probidad
se
debe
pr0*'
curar.
Pues
ahora,
podrá
suceder
qué.
estos:
mismos
intereses
executen
:á:
manifestacion:
podrá
llegar
.el
caso.
en:que
se
dude
si
executan
;
podid
ACADEMICAS.
321
Presentarse
la'apariencia
dé
que
exe=
“tan,
aunque
en
manera
alguna
de-
2
manifestarse.
Y
ve
aqui
V.
S.
la
lvisión
de
esta
pieza
en
tres
distin=
las
partes,
en
las
que
con
relacion
¡los
tres
géneros
de'
intereses
ya
in=
“nuados
«del
enfermo,
del
público,
Y
del
mismo
Médico,
trato
de'
se
Walarle
4
éste
las
reglas
que
debe
ob="
“Ivar
en
la'
guarda
Ó
manifestacion
le
los
secretos,
que
como'á'tal
se
“
confian,
Estoy
persuadido
á
que
pS
plan
abraza
quanto
substancial
“Cluye
la
materia
del
sigilo,
que
“umbe
al
Médico,
mucho
mejor
Ue:
las
reflexiones
que
en
otro
tiem=
DO
presenté
4
V.
S.
sobre
punto
tam
t
Portante,
y
que
no
se
halla
tra-
0
en
los
libros
con
extension
y
Pofundidad,,
relativamente
al
exer-
o
y
práctica
de
los
Profesores
de
Cdicina,
|
de
Pezemos
pues
por
los
Intereses
k
*l
enfermo,
En
efecto
¿qué
debe
0
322
MEMORIAS:
4
hacerse,
quando.
por;
la
observanif
del
secreto
puede
peligrar.
su
salud:
Por
exemplo
(de.
estos
me
valdré-fre*
qiientemente
.
para.
sensibilizar:
und
doctrina
que
sin.
ellos
quedaria
.0b%%
cura),
una.
muger;¡de-
resultas
de-und
flaqueza,
0.:de
un
parto
que
ha
cau-
sado.
aquella,
está,
:óscontagiada
46
la
lué
-venérea,
ó
acometida
de und
de
las
graves
enfermedades
que
$0*
brevienen,
á
las
puerperas:
llama
Y
Médico,
único
de
quien
hace
cof”
fianza,
le.
descubre
su
miseria,
y
pide
pronto
remedio.
El
Médico.tomÍ
conocimiento,
y
se
halla:
en.
un
casó
dificil,
árduo,
complicado
,
y
en)
qual
teme
con
fundamento
peligré
la
vida
de
esta
desdichada
si
no.
com”
sulta
con
otros
facultativos,
ó.se
va
de
la
pericia
de
un
Cirujano.
¿Quál
pues
debe
ser
su
porte
en
estas.Ci%
cunstancias?
¿
Revelará
el.
secreto”
Mas
¿y
la.
estimacion
de
aquella
ió
ger
honesta?
¿Callará
y
hará
lo
9
ACADEMICAS.
3923
Dúdiere?
Mas
¿
y
el
peligro
que
ame-
laza
4
la
vida
de
la
enferma?
Para
Ourrir
á
ambas
obligaciones
propo-
le
á
uno
ó
mas
Profesores
el
caso,
tefiéreles
prolixa
y
exáctamente
la
“ifermedad
,
sus
causas,
su
estado,
Odos
sus
síntomas;
suprime
el
nom-
“e
de
la
persona,
y
todo
lo
demas
Que
puede
conducir
á
su
conocimien-
Y.
Echan
de
ver
los
compañeros
la
Peligrosa
situacion
de
la
doliente;
dedan
confusos
y
perplexos
sobre
Curativa
que
debe
adoptarse,
y
"“Suelven
por
último,
que
para
el
“Cierto
les
precisa
reconocerla
y
pul-
“airla,
¿Podrá
pues
el
Médico.
mos-
tar
4
los
Profesores
directa
ó
indi-
“tamente
la
persona?
En
manera
Wnguna.
El
secreto
debe
guardarse,
úl
se
puede
manifestar
sin
la
espon-
línea
licencia
de
la
enferma.
Podrá
3
deberá
el
Médico
exhortarla:
po=
“8
asegurarla
del
inviolable
sigilo
$
habrán
de
guardar
los
otros;
y
L
324
MEMORIAS
si
despues
de
todo
ella
perseverast
firme,
no
puede
extenderse
mas
qué
á
disponer
su
cura
segun
el
métodO
que
le
sugirieren
sus
propias
luces
¿Y
si
la
enferma
muere,
pudiend0
tal
vez
libertarse
por
el
consejo
de
los
otros?
Que
muera
enhorabuend:
ella
sola
responderá
á
Dios
de
SU
conducta:
ella
ha
usado
de
su
dert!
cho:
ella
quiso
posponer
su
vida
su
infamia:
y
es
regla
cierta,
qu
quando
el
mismo
interesado
elig?
mas
bien
la
muerte
que
la
manifts”
tacion
de
su
delito,
se
está
en
la
€%
trechísima
obligacion
de
callarlo.
NW
sunt
facienda
mala,
unde
eveniant
b0”
na,
dice
S.
Pablo.
V.
S.
no
aconst”
jará
un
pecado
para
librar
á
sus
tM
fermos
de
la
muerte;
mucho
men0
debe
cometerlo.
Mientras
el
enfe
mo
no
quiere
que
se
revele
su
4
lito
secreto,
pide
con
derecho.
4
con
justicia;
y
faltar
á
quien
pid
con
justicia
y
con
derecho,
es
Y”
ACADEMICAS.
395
Motoria
violencia
é
iniquidad.
|
Mas
y
sise
versa
la
salud,
no
ya
la
cuerpo,
sino
la
del
alma.
¿Quál
deberá
ser
entonces
la
conducta
del
Médico?
Aqui
son
ya
distintas
las
Teglas
que
han
de
dirigirlo.
Supongo
Que
puede
hallarse
en
el
caso
de
la
Correccion
fraterna:
de
este
precepto
lan
general
y
rigoroso,
como
omi-
Udo,
y
aun
ignorado
de
tantos.
Un
Jóven,
por
exemplo,
tiene
una
vida
ICenciosa
y
criminal:
las
resultas
de
Stos
desórdenes
lo
traen
con
fre-
Jencia
á
las
manos
del
Médico.
Es-
te
en
cumplimiento
de
su
obligacion
lO
ha
amonestado,
Ó
primera
y
se-
Sinda
vez
para
que
se
separe:
de
“Quella
mala
vida:
él,
ó
promete
en-
Mendarse,
ó
no
lo
cumple,
ó
dice
"Sueltamente
que
no
quiere.
¿Debe-
"á
pues
el
Médico,
segun
el
precepto
“€
la
correccion,
pasar
mas
adelante
$
ella,
conduciendo
consigo
uno
ó
dos
Stigos,
á
quienes
manifieste
los
des-
326
MEMORIAS
órdenes
ocultos,
para
ocurrir
por
es
te
arbitrio
á
la
perdicion
de
su
en
fermo?
En
este
caso
es,
preciso
dis
tinguir
para
resolver.
O
el
MédicO
ha
conocido
los
secretos
del
jóvel:
sin
que
éste
se
los
haya
confiado,
0.
los
sabe
por
la
manifestacion
que
€
le
hizo
en
razon
de
su
oficio,
Si
hal
llegado
á
su
noticia
del
primer
modo
y
concurren
por
otra
parte
todas
125
circunstancias
que
hacen
virtuosa
14
correccion,
á
saber,
la
esperanza
dl
la
enmienda,
la
conservacion
de
l
fama,
el
tiempo,
el
lugar
y
el
mod0
oportunos;
podrá
y
deberá
procede
por
el
órden
de
la
correccion,
P%
sando
de
la
amonestación
oculta
á
introducir
testigos
que
aprovechen
Y
no
dañen,
y
despues
si
fuere
necé”
sario,
á
dar
cuenta
al
superior
Eclé”
siástico,
para
que
sin
forma
de
juid0
lo
corrija
como
padre.
Pero
si
hal
llegado
á
su
noticia
del
segundo
M0
do,
no
puede
revelar
el
secreto;
Y
ACADEMICAS.
3927
Solamente
debe
corregir
al
enfermo
degándose
á
su
asistencia,
si
perse-
Vera
obstinado,
-
La
primera
parte
de
mi
resolucion
Se
evidencia
incontestablemente
con
_Precepto
expreso
y
terminante
de
SSucristo.
Si
peccaverit
in
te
frater
tus,
corripe
eum
inter
te
et.
ipsum
lun...
si
te
non
audierit,
adhibe
te-
“Um
adhuc
unum,
vel
du0s...si
non
“udteriz
gos,
dic
Ecclesie.
Este
pre-
“épto
es
general,
y
habla
con
todos:
é
Médico
por
tanto
está
obligado
4
l,
mientras
no
intervenga
alguna
“icunstancia
que
lo
exceptue:
ésta
0
interviene
como
establezco
por
pp
sicion,
pues
el
conocimiento
de
S
desórdenes
no
lo
ha
adquirido
por
A
Confianza
de
su
enfermo;
se
halla
0
consiguiente
ligado
con
la
mis-
y
Obligacion
de
procurar
la
enmien-
d
de
su
próximo,
que
ligaria
4
lWalquiera
otro.
Debe
pues
subir
la
“Cala
de
la
correccion
fraterna,
pa-
920
MEMORIAS
sando
de
la
amonestacion
confiden*
cial
á
la
induccion
de
testigos,
y
de
ésta
á
la
denunciacion
eclesiástica:
No
debe
hacer
vacilar
nuestro
juicio
el
nombre
y
mérito
de
algunos
Teó-
logos
y
Canonistas
que
han
sentidO
de
contrario
modo;
y
que
reproban-
do
como
infamatorio
la
induccion
de
testigos,
se
empeñan
con
ardor
e
que
ha
de
darse
el
salto
desde
%'
admonicion
secreta
á
la
denunció”
cion
eclesiástica.
No
debe
,
dig
separarnos
del
dictamen
adoptado
porque
el
comun
de
casi
todos
10
Teólogos,
con
su
Príncipe
el
Docto£
Angélico,
á
quien
siguen
tambien
mayor
y
mas
sana
parte
de
los
C4-,
nonistas,
lo
establecen,
lo
prueba
y
lo
convencen
hasta
reducir
á
pW
vesas
las
razones
de
los
contrari0%
que
no
expongo
ni
combato
porq!
resta
que
decir
mucho
é
interesanté
No
concurren
iguales
motivos
pa1%
decidir
del
mismo
modo
que
en
f
y
ACADEMICAS.
3929
Primero,
en
el
segundo
miembro
de
la
resolucion,
Es
verdad
que
no
solo
ha
habido
pecado,
sino
que
ha
de
Tepetirse:
que
éste
debe
evitarse
por
la
correccion,
que
ella
debe
hacerse
Mientras
sea
posible;
pero
tambien
lo
es,
que
el
Médico
en
semejante
Coyuntura
no
se
halla
en
el
caso
del
Precepto.
Debe
considerarse,
dice
Sto.
omas
hablando
sobre
este
asunto,
Que
asi
como
los
preceptos:
negati-
Vos
de
la
ley
prohiben
los
actos
pe-
Caminosos,
asi
los
afirmativos
man-
dan
los
actos
de
virtud.
Los
pecami-
hosos
son
por
su
misma
naturaleza
Malos,
y
no
pueden
ser
bien
exe-
Cutados
en
algun
modo,
tiempo
ni
Ugar,
porque
naturalmente
estan
co-
hexós
con
un
perverso
fin;
y
Potr-
tanto
los
preceptos
negativos
obligan
semper,
et
ad
semper.
Mas
los
actos
e
las
virtudes
no
deben
hacerse
de
Qualquiera
manera;
sino
observadas
todas
las
circunstancias
que
se
re-
330
MEMORIAS
quieren
para
que
el
acto
resulte
vit-
tuoso:
á
saber,
que
se
execute
en:
lugar
suficiente,
en
tiempo
oportuz
no,
y
en
debido
modo.
Hasta
aquí
el
Sto,
Doctor.
Luego
para
que
un
precepto
afirmativo,
como
lo
es
de
la
correccion
fraterna,
obligue,
se
hace
indispensable
que
el
acto
man-
dado
pueda
resultar
bueno
por
todas
sus
circunstancias,
Pues
ahora
el
Mé-
dico
á
quien
el
enfermo
ha
revelado
Su
delito,
se
halla
en
unas
tales,
que
hacen
viciosa
la
manifestacion
de
és”
te.
La
confianza
que
el
enfermo
tuvo
con
él
por
una
parte,
y
el
oficio
pú-
blico
que
exerce
por
otra,
le
impo-
nen
dos
obligaciones
de
justicia
para
que
sin
expresa
voluntad
del
intere-
sado
no
pueda
revelar
su
secreto.
ES
cierto
que
la
caridad
le
urge
y
€s7
trecha
á
poner
los
medios
conducen
tes
para
la
enmienda
espiritual
de
su
enfermo;
pero
esta
obligacion
de
caridad
debe
entenderse
sin
detri“
ACADEMICAS.
—
331
mento
de
la
justicia;
y
la
justicia
le
Manda,
que
de
lo
ageno
no
dispon-
$a
contra
la
voluntad
de
su
dueño;
Y
que
estando
en
un
destino
público,
donde
debe
dar
consejo
y
remedio
los
desgraciados,
no
se
porte
de
Modo
que
éstos
se
retraigan
de
pe-
dirle
remedio
y
consejo.
Puede
sa-
er
el
Médico
el
defecto
de
su
pró-
Ximo,
ó
como
hombre
particular,
ó
Como
amigo
íntimo,
ó
como.
confi-
£nte
público;
y
á
proporcion
de
co-
Mo
lo
supiere,
asi
debe
proceder
en
2
correccion.
Si
como
hombre
par-
.
ticular,
por
los
medios
comunes;
pe-
0
si
como
amigo
íntimo,
ó
como
Público
confidente,
por
aquellos
que
Puedan
conseguirla
sin
detrimento
€
la
fiel
amistad,
y
de
la
confianza:
Pública,
De
esto
tenemos
un
exem-
Plo
en
la
pública
correccion.
Mu-.
“has
cosas
estan
obligados
á
dela-
dt
en
ella
los
extraños,
que
ni
pue-
én
ni
deben
los
propios,
y
ami-
3392
MEMORIAS
gos
confidenciales,
aunque
se
fulmí-
nen
las
mas
rigorosas
censuras;
por-
que
los
intereses
peculiares
de
éstos
contrapesan
el
interes
de
la
vengan
za
pública.
De
la
misma
manera
en
nuestro
caso:
muchas
cosas
puede
manifestar
un
hombre
á
los
testigos
que
manda
el
Evangelio,
que
éste
mismo
no
deberá
quando
se
las
han
confiado,
Ó
por
amistad,
y
por
via
de
consulta;
porque
las
obligaciones
de
amigo
confidencial,
y
de
persona
pública,
preponderan
al
bien
de
SU
próximo,
cuya
correccion
fuera
d€
estas
circunstancias
deberia
procural:
No
es
esto
decir
que
el
Médico,
quien
se
ha
confiado
la
culpa,
deXxt
de
aconsejar
contra
ella;
sino
solO
que
no
pase
de
aqui,
ni
trate
d€
manifestarla
por
mas
que
el
enferm0
se
obstine
en
repetirla;
bien
que
o
este
caso
podrá
y
deberá
negarse
asistirlo,
á
no
ser
que
sinceramenté
resuelva
corregirse
ya,
E
'ACADEMICAS.
335
Todas
estas
reglas
que
dexo
esta-
lecidas,
deben
militar
quando
no
se
Versa
otro
que
el
bien
temporal
ó
€spiritual
del
enfermo:
porque
si
el
Secreto
que
éste
ha
depositado
en
su
Médico,
tiene
relaciones
con
los
in-
tereses
de
otros,
ya.
son
muy
dife-
tentes
las
reglas
por
donde
ha
de
ni-
Velar
su
conducta,
y
éstas
son
las
Que
voy
á
fixar
en
la
SEGUNDA
PARTE.
Para
desempeñarlo
con
la
.exácti-
tud
que
me
es
posible,
debo
abrirme
Camino,
señalando
antes
tres
distin-
Ciones
que
no
deben
perderse
de
vis-
ta
en
la
materia.
Es
la
primera:
el
daño
que
resulta
á
un
tercero
del
delito
secreto,
ó
está
ya
hecho,
ó
Se
está
haciendo.
La
segunda:
este
daño,
ó
admite
remedio,
ó
no
lo
ad-
Mite.
La
tercera,
la
ya
insinuada
en
d
primera
parte:
que
el
delito,
orí-
334
MEMORIAS
gen
del
daño,
llegue
4
noticia
del
Médico,
ó
por
la
confianza
del
de-
linqúente,
Ó
por
otro
conducto
dis-
tinto.
Supuestas
estas
advertencias,
sea
la
primera
regla:
Quando
el
Médico
tiene
noticia
por
el
mismo
que
10
ha
cometido,
de
un
delito
en
daño
ya
causado
de
tercero,
está
estre-
chamente
obligado
4
guardar
sigilo.
Recurramos
á
los
exemplos.
Un
hom-
bre
miserable
poseido
de
la
pasion
de
ira,
ó
de
los
zelos
ha
dado
vene-
no
á
su
muger;
apenas
éste
empieza
á
obrar
en
ella,
quando
tambien
obra
en
aquel
el
arrepentimiento;
acude
al
Médico,
le
declara
su
delito,
y
le
pide
corra
4
remediar
á
la
enferma»
Ciertamente
no
podrá
el
Médico
re-
velar
la
maldad
de
este
infeliz,
ES
claro
que
el
delito
ha
perjudicado
al
inocente:
sin
disputa
es
digno
de
Castigo
mas
exemplar;
pero
tambien
está
fuera
de
toda
duda
que
al
Mé-
dico
no
obligan
manifestar,
ni
el
pet-
ACADEMICAS.
935
Juicio
de
tercero,
ni
el
amor
de
la
Vindicta
pública.
Si
fuera
á
causarse
el
daño,
ó
se
estuviera
causando,
en-
tonces
desde
luego:
primero
era
el
Inocente
que
el,culpado;
pero
reali-
zado
ya
¿qué
contribuye
la
noticia
del
culpado
al
bien
del
inocente?
Po-
dria
contribuir
al
escarmiento
públi-
Co,
y
ála
venganza
que
es
justo
to-
Mar
de
delito
tan
enorme;
mas
el
édico
no
debe
proporcionarla;
por-
Que
el
mismo
bien
público
que
la
fxige,
exige
tambien
que
el
Médico,
el
Abogado
y
el
Confesor
(éste
por
tazon
preponderante
)
que
por
sus
Ministerios
deben
ser
depositarios
de
25
confianzas
del
público,
no
arro-
Jen
á
la
calle
este
depósito.
Pero
¿y
si
el
daño
ya
hecho
ad-
Mite
todavia
remedio,
y
para
lograr-
0
€s
preciso
dar
á
conocer
directa
%
indirectamente
el
delito?
En
el
Mismo
caso
propuesto.
Llega
el
Mé-
“ICO
á
reconocer
la
envenenada,
y
336
MEMORIAS
hay
esperanzas
que
su
natural
ro-
bustez
venza
la
actividad
del
veneno,
auxiliándola
con
medicinas;
pero
que
para
proporcionarlas
es
necesario
acu-
dir
al
Boticario,
quien
por
la
receta
conoce
la
enfermedad,
y
á
otros
vá-
rios
que
por
mil
antecedentes
vienen
en
conocimiento
sin
temeridad
del
autor
del
atentado.
Respondo
con
la
que
es
segunda
regla.
Puede
y
debe
el
Médico
en
tales
circunstancias
valerse
á
favor
del
ino-
cente
de
todos
los
medios
posibles
para
salvarlo,
aunque
de
ello
resulte
la
manifestacion
del
culpado.
En
con:
currencia
de
dos
derechos
debe
pre-
valecer
el
mas
fuerte:
lo
es
indis-
pensablemente
el
que
la
pobre
en-
ferma
tiene
á
que
se
le
socorra
en
su
desgracia,
con
ventaja
al
que
asis”
te
á
su
marido
para
que
se
oculte
su
crímen.
El
fin
principal,
y
de
con
siguiente
la
primera
obligacion
del
Médico,
es
la
sanidad
de
los
enfel*
ACADEMICAS.
337
Mos:
el
secreto
que
les
promete,
y
Que
la
Ley
quiere
que
les
guarde,
se
dirige
principalmente
al
mejor
logro
de
esta
pública
sanidad;
en
el
mo-
Mento
que
el
secreto
empieze
á
ser
Perjudicial
á
este
fin,
en
ese
mismo
Punto
dexa
de
obligar.
|
Pero
y
si
la
muger
envenenada,
Noticiosa
del
suceso,
y
afligida
con
d
trágica
suerte
que
amenaza
á
su
Marido,
tratando
de
evitarla,
se
re-
Solviese
á
morir,
y
pidiera
al
Mé-
1co
que
dexase
de
procurar
los
me-
los
de
su
curacion
con
peligro
de
dl
vida
de
su
consorte,
¿podria
aquel
OMitir
la
curativa,
porque
no
resul-
ase
de
ella
la
manifestacion
del
de-
!to
de
éste?
Podria
en
efecto
y
de-
Cria;
pues
renunciando
por
su
vo=
luntad
la
inocente
del
derecho
á
su
Vida,
que
se
contraponia
y
prepon=
fraba
al
culpado
sobre
la
guarda
su
secreto,
empieza
ya
éste
á
obli-
dt
de
nueyo,
sin
hacer
injuria
á
la
330
MEMORIAS
que
con
conocimiento
y
espontanel-
dad
determinaba
ceder
del
suyo,
Y
habiendo
como
perecido
antes
la
jus-
ticia
del
sigilo
del
delinqiiente,
en
fuerza
de
la
que
asistia
á
la
inocen=
te,
se
reanima
aquella,
por
decirlo
asi,
y
cobra
su
antiguo
vigor
luego:
que
la
muger
quiere
morir
porque
su
marido
pueda
vivir:
el
Médico:
por
consiguiente
se
halla
ligado
de
nuevo
con
aquél
mismo
vínculo
de
que
lo
habia
suelto
el
interes
de
l2
que
ya
solo
quiere
que
prevalezca
el
ageno
con
abandono
del
propio,
Y
no
puede
por
tanto
insistir
en
la
cu”
rativa
de
la
muger
á
expensas
de
la
manifestacion
del
delito
del
marido»
Sea
la
tercera
regla:
quando
Y
Médico
descubre
el
delito
por
las
n0*
tas
que
advierte
en
el
que
ha
sufrido.
el
daño,
aunque
este
perjuicio
10
admita
ya
remedio,
puede
y
deb£:
hablar
á
fin
de
que
se
descubra
el
culpado
por
aquellos
á
quienes
pel””
ACADEMICAS.
,
'
839
«Véntece:
Insisto
en
el
¿aso
de.
la
“en:
venenada,
variándolo
con
relacion
4
Csta
regla.
Nadie
ha
dicho
al
Médi-
Co
palabra
sobre
el
atentado
come
tido
contra
ella;
pero:
el
crímen
lé
Mabla
por
sus
mismos
efectos.
La
nas
Wraleza,
la
gravedad
y
complicacion
€
los
síntomas
que
nota
en
la
en-
“£rma,
se
los
presenta
su
Facultad
“omo
señales
características
de
un
Veneno
no
ingénito,
sino
administra-
9:
debe:
decir
¿esta
muger
«que
le
han
dado
un
tósigo.
En
el
Médico
“bemos
considerar
dos
personalidaz
y5S5
una
de
miembro
del
cuerpo
mo=
tl
y
político,
otra'de
deputado
para
“onfidente
de
las
flaquezas
de
los
"os:
miembros.
Si
por
razon
de
esta
|
“ima,
qualidad
no
tiene
motivo
que
1.
pida
'ó
le
escusé
de
hablar,
de.
tá
atender
á
las
obligaciones
de
Priicno
Pues
ahora
ésta
le
orde-
1,
due
quando
se
le
presente
yn.
"men:
de
esta
clase,
enorme,
hor-
Ba
840
“¿MEMORIAS
á
roroso
,
prohibido
por
todas
lag
Les
yes.
que
infringe
simultáneamenté
muchos
preceptos,
y
cuya
impunt”
dad
abriria
camino,
y
provocaria
4
otros
de
igual
gravedad:
y
quand0
por
otra
parte
no
ha
comprometidO
su:
fe
para
callar,
debe
no
disimu'
larlo,
antes
bien
hacerlo
público.
'
como
contra
esto
no
se
ha
ligad0
con
obligacion
alguna
,
respecto
del
reo,
que
no
ha
acudido
á
él
com0
á
Médico
para
fiarle
su
delito;
y
ocuf
rir
al
daño
causado,
subsiste
en
tod.
su
fuerza
aquel
primer
deber
de
4!”
dividuo
de
la
Sociedad.
Pero
si
%
daño
está
ya
hecho
¿qué
se
remed
con
decir
el
autor?
Es
verdad
Y
el
enfermo
no
se
remedia,
pero
%
remedia
el
cuerpo:
político.
con
€
castigo
de
un
monstruo
quese
sangrienta
en
él;
y
el
Médico
miel?
tras
el
interes
del'
mismo
cuerpo
P%.
lítico
no
lo
estorbe,
debe
contribul
:
á
su
seguridad
como
buen
miembi”*
ACADEMICAS.
341
La
ninguna
esperanza
de
que
el
en-
tmo
se
remedie,
acaba
de
quitarle
48
razones
de
callar,
que
acaso
tep-
dria,,
si
temiese
que:
de
hacer
pú=
blico
el
delito
se
repitiese,
y
se
im-
didiera
el
logro
de
la
esperanza
de
Curarlo,
:
Mas
esta
regla
que
acabo
de
fixar
]
NO
debe
extenderse
4
todos
los
casos
“iminales,
ni
á
todos
los
delitos;
si-
0
4
aquellos
que
por
su
«atrocidad
pa
reclamando
la
venganza
pú-
ca:
No
digo
tampoco
que
por
ella
Sé
el
Médico
obligado
4
inquirir
el
ppuor
del
delito;
4
él
le
basta
para
Mar
su
obligacion,
decir
que
se
a
cometido,
y:el
Juez
4
quien
com-
Ea,
ó
la
parte
que
ha
sido
ofen-
di
d,
cuidarán
de
lo
demas.
Pero
si
2%
como
advertencia
oportuna
en
App
ateria,
quando
un
malvado
que
mese
cometido
esta
atrocidad,
te-
de
950
de
que
el
Médico
conocién=
la
la
manifestara,
y
pudiera
ser
342
MEMORIAS
|
descubierto
,
intentase
eludir
la
«pl:
blica
vindicta
haciendo
confianza
del
Médico,
y
delatándose,
éste
no
qué
daba
impedido
por
ello
de
declara!
que
habia
tal
delito,
aunque
de
Y
dicho;
resultase
el
conocimiento
Y
castigo
del
culpado.
TS
.
Es
doctrina
general
de
los
Teólo"
gos,
que
si
á:
presencia
de
un
Col
fesor
comete qualquiera
una:
culp%
y
despues
se
la
manifiesta
acusándO
se
de
ella
en
el
Sacramento
de
J
Penitencia,
no.
por:
esto
queda:
1%
pedido
de
declararla,
sí
por
otra
Pp
te
tiene
tal
obligacion.
No
podrá
de
cir:
Fulano
me:
confesó
esta
culpa
pero
sí;
Yo
víque
fulano
la
comé
tió.
Lo
mismo
en
nuestro
caso»?
con
mayor
razon,
pues
ninguno
Y.
trecha
tanto
como
el
sigilo
de
la
c%
fesion,
que
es
absolutamente
¡nvi0
lable.
Aunque
el
Médico
esté
pro
bido
de
decir:
Este
me
ha
dicho
1
ha
administrado
veneno,
no
lo
al
|
|
ACADEMICAS.
343
Para
declarar
que
han
propinado
've-
Asno
á
este
enfermo,
por
mas
que
Fe
aquí
resulte
el
descubrimiento
de
Juien
lo
dió;
fuera
de
que
el
reo
en
Ste
caso
obra
fraudulentamente,
y
Ninguno
debe
patrocinar
su
fraude,
“omo
dice
la
regla
del
derecho.
emos
por
supuesto
que
el
delito
lO
sea
de
aquellos
tan
atroces
cónz
ta:
los
quales
se
arma
desde
luego
%
misma
humanidad,
«sino
de
estos
ln
comunes
que
se
cometen
todos
Dsdias,
Sirva
de
exemplo.
Las
Leyes
tl
Reyno
prohiben
baxo
de
graves
Penas
á
los
Cirujanos,
que
procedan
Curar
las
heridas,
sin
que
les
cons?
y
Que
se
ha
dado
ya
cuenta:
á.
la
Úusticia,
Ó
que
desde
luego
«avisen
a
¿Estará
el
Cirujano
obligado
á
curarlo
asi,
no
obstante:
que
la
aida
no
sea
mortal,
y
por
consiz
Siente
el
delito
no
de
los
enormes?
e
duda
alguna
está
obligado
4
obe=
“Cer
la
Ley.
Esta
es
otra
reglas.
has
344
MEMORIAS
:
|
He
dicho
que
está
obligado
4
obe-
decer
la
Ley,
y
no
á
denunciar
el
delito;
porque
la
Ley
no
le
mand2
precisamente
denunciarlo,
sino
qué
no
proceda
á
la
curacion
sin
eva”
guar
aquella
diligencia.
Su
obligaciol
pues
no
es
otra,
que
no
curar
€l
caso
de
que
por
qualquier
motivo
10
quiera
efectuar
la
denuncia,
ó
4
que
el
enfermo
se
resista
á
ella:
Y
no
curando
debe
callar.
Pero
suput%
to
que
se
encargue
de
la
asistenció
está.
obligado
en
el
fuero
interno
*
lo
que
le
ordena
la
Ley.
La
razo?
de
esta
regla
es
la
misma
que
just
fica
á
esta
Ley.
Es
verdad:
una
1“
rida
que
de
su
naturaleza
no
es
mof
tal,
no
ha
de
contarse
entre
aquell?
horrendos
crímenes
de
que
hablé
*%.
la
regla
antecedente;
pero
tambiél
lo
es
que
el
bien
público
puede
me
teresar
tanto
ó
mas
en
el
castigo
**
aquella,
como
en
el
de
éstos.
La
de
cilidad
y
fregiiencia
de
cometel-
.
"
ACADEMICAS.
345
litos
no
de
los
mas
enormes,
perju=
dica
tanto,
y
quizas
mas
á
la
Socie-
dad,
que
el
exemplo
de
uno
graví-
Sino.
Si
pues
este
debe
castigarse,
Aquella
tambien
es
digna
de
castigo.
a
“l
Legislador
á
quien
pertenece
ve-
lar
sobre
el
bien
comun
,
y
descu-
tir
las
ocultas
causas
que
lo
dete-
“oran,
ha
declarado
que
perjudica
Quel
secreto
particular
al
interes
pú-
blico,
y
esto
basta.
Estamos
viendo
ademas,.
que
4
pesar
de
la
severidad
€
la
Ley
son
muy
freqiientes
las
Cridas,
¿qué
sería
si
los
agresores
Pudiesen
contar
con
algun
patroci-
lo
de
su
exceso?
No
solo
se
mul-
Mplicarian
con
manifiesto
y
grave
año
de
la
república,
sino
de
esta
Ultiplicacion
resultarian
freqiientes
horrorosos
homicidios.
El
secreto
Que
los
unos
nos
debemos
á
los
otros
Ya
fundado
sobre
el
bien
comun;
en.
Eeudicando
á
éste,
ya
no
nos
de-
“$mos
tal
secreto.
Si
pesamos
en
una:
346
MEMORIAS
balanza
el
legítimo
valor
de.
estos
.
dos
respectos,
que
muchas
veces
no
pueden
subsistir
juntos,
evidentemens
|
te
aparecerá
que
prepondera-el
púr
blico
al
particular.
Pero
el
Cirujano
llamado
para
la
curacion
de
una
herida,
halla
que
ha
sido
dada
inculpablemente,
ó
por”
que
vió
como
habia
sido,
ó
porque
se
lo
aseguran
personas
fidedignas»
En
tales.
circunstancias
opino,
que
quanto
al
fuero
interno
puede
omi-
tir
la
denuncia;
porque,
en
cesandO
el
fin
de
la
Ley,
se
acaba.
su
obli"
gacion:
el
fin
de
ésta.
es
el
castig0
del
delito
que
suponemos
que
no
hay;
con
que
cesa
ya
la
obligacion
de
12
denuncia.
Mas
en:
el
fuero
externo
podria
ser
castigado
el
Cirujano
qué
callase;
porque
aunque
no
se
yerificd
entonces
el
fin
de
la
Ley,
él.no
e?
Juez.
competente
para
declararlo.
POP.
lo
qual
si
yo
fuese
consultado
sobté
este
caso,
aconsejaria
al
Facultativ0
ACADEMICAS.
347
>
Que
denunciara,
y.
sirviera:
despues
..
de
testigo
en
favor
del
presente
reo:
|
Y
si
éste
temiese
aun
la
denuncia
por”
as
vexaciones
indispensables
y
pre=
“lisas
para
la
completa
averiguacion
€
suinocencia,
que
la
omitiese,
obli=
Sándose
el
que
parecia
reo
á
respon=
der
de
todos
los
perjuicios
que
se
le
Ocasionaran
al
Facultativo,
si
es
que
Ésto
podia
realizarse.
Advierto
final=
Mente,-que
la
Ley
civil
impone
al
irujano
la
obligacion
de
denunciar
Cl
cuerpo
del
delito,
y
no
al
agresor
Que
lo
cometió.
Todo
lo
dicho
debe
“alificarse
como
excepciones
dela
última
regla.
to
Demos
alguna
sobre
el
bien:comun,
Odjeto
principal
de
todo
hombre,
y
€s
la
siguiente.
ica
5d
9
su
¿Quando
el
delito
de
que
está
cer-
Mlorado
«el
Médico
va
directamente:
-COntra
la
Religion
ó
el
Estado,
con-
2.2
el
bien
comun
y
general,
tenga
%
no
remedio,
haya
ó
falte
el
arre=:
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