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Internet: de la pangea electrónica hasta el onanismo digital

Guzmán Franco, María Dolores; Correa García, Ramón Ignacio

Abstract

Los autores de este artículo se cuestionan las interrogantes que Internet plantea a la sociedad actual y a la sociedad futura. Las luces y las sombras de esta tecnología de la información y de la comunicación originan un dilema de difícil solución: de un fabuloso instrumento igualitario y democrático puede pasar a ser una forma más de control social cuando se convierta en una de las estrategias preferidas de los grupos poderosos.

Full text

INTERNET: DE LA PANGEA ELECTRÓNICA HASTA EL ONANISMO DIGITAL Ma ía Dolo es Guzmán F anco y Ramón Ignacio Co ea Ga cía Uni e sidad de Huel a Los au o es de es e a ículo se cues ionan las in e ogan es que In e ne plan ea a la sociedad ac ual y a la sociedad u u a. Las luces y las somb as de es a ecnología de la in o mación y de la comunicación o iginan un dilema de di ícil solución: de un abuloso ins umen o iguali a io y democ á ico puede pasa a se una o ma más de con ol social cuando se con ie a en una de las es a egias p e e idas de los g upos pode osos. The au ho s o his a icle a e ques ioned he que ies ha In e ne ou lines o he cu en socie y and he u u e socie y. The ligh s and he shades o his echnology o he in o ma ion and communica ion o igina e a dilemma o di icul solu ion: o a abulous equi able and democ a ic ins umen i can become an o he social con ol way when i becomes one o he a o i e s a egies o he powe ul g oups. DESCRIPTORES: In e ne , Nue as Tecnologías, Re lexión. Hoy se calcula en más de 100 millones los usua ios de In e ne , pe o en la p óxima década se án más de 1.000 millones (si u ilizamos ci as es adís icas hablando de In e ne es a emos segu os de con ibui al sínd ome de la «babelog a ía»), ya que esas ci as queda án obsole as en el mismo momen o de sali de la imp en a e incluso en el momen o de se esc i as). En nues o caso, en España en 1998 exis en al ededo de 1,3 millones de pe sonas conec adas a la Red que es á egis ando uno de los i mos de c ecimien o más ele ados de Eu opa en el núme o de usua ios de In e ne con una a iación de has a un 180% a pesa de que la a i a única que se aplica en nues o país sigue siendo ca a en compa ación con o as aplicadas en Eu opa Occiden al y en los países nó dicos. Es as ci as con as an con un es udio de la Fundación BBV («Cul u a, Tecnológica y Tecnologías de la In o mación»), donde se desc ibe que casi la mi ad de los españoles, un 43,4% mayo es de 14 años no sabe usa o denado es ni ienen in enciones de ap ende su manejo. El pe il mayo i a io del usua io es masculino, ju enil, ac i o educa i a o labo almen e, con buen ni el o ma i o, clase social media-al a y esiden e en g andes ciudades (Fuen e: h p://www.el-mundo.es/na egan e). De In e ne a In e ne 2. El i mo de c ecimien o es á siendo e iginoso. Es más, aún In e ne no es á plenamen e consolidada en las es uc u as sociales cuando se es á ya hablando de In e ne 2, una Red mil eces más ápida que la ac ual. Pa a que nos hagamos una lige a idea bas a á es e símil: odo el con enido de los 30 olúmenes de la Enciclopedia B i ánica a da ían 27 ho as pa a se ansmi idos a a és de un módem. Con la ib a óp ica de In e ne 2 ha ía al a...¡1 segundo! Se a a, en p incipio, de un p oyec o de au opis a de la in o mación ese ada al á ico in o ma i o en e Uni e sidades que se adhie an a es a idea: pe mi i á oma clases desdes campus lejanos, lee lib os almacenados en o as ins i uciones, lle a a cabo in es igaciones en e labo a o ios dis an es y c ea , en in, una «cibe uni e sidad plane a ia» o, si se p e ie e, una uni e sidad global que ab i á sus pue as, ine i ablemen e, a o as ins i uciones (Pisani, F., 1998 en «In e ne 2» enh p://www.elpais.es/p/d/ emas/pisani/4pisan16.h m). In e ne , uen e de ecu sos pa a la in o mación. La uen e de documen ación que podemos encon a en la Red pa ece casi ilimi ada (en el sen ido de su c ecimien o y magni ud de da os). En el caso de emas educa i os podemos indaga y accede a bases de da os o in o mación p i ilegiada que, de no se po es e sis ema, nunca pod íamos llega a dispone de ella (aquí se hace pa en e una de las isiones del sociólogo canadiense especialis a en medios de in o mación, Ma shall McLuhan, cuando concibió los mass- media como ex ensiones de nues os ó ganos senso iales). Sin emba go, no únicamen e podemos accede a uen es documen ales, sino que ambién la Red se ha con e ido en un o o de opinión a escala plane a ia sin ningún ipo de censu a p e ia o co apisa legal, una especie de Hyde Pa k Co ne cibe né ico. Una nue a ecnología que c ece a i mo a ollado : cues iones plan eadas. Aho a bien, es a Amazonía elec ónica con dimensiones cance ígenas en cuan o a su c ecimien o deso denado hacen a i ma a J. L. Ceb ián que las especiales ca ac e ís icas de la Red ie en sob e ella la sospecha de una con ibución al caos (Ceb ián, 1998) y que la desapa ición de je a quías apa en es y la au onomía de su desa ollo hace que muchas decisiones ecaigan en los p opios usua ios. Los cimien os de la ci ilización occiden al es án siendo za andeados po esa aplicación ecnológica como en su día lo hicie a la imp en a o la ele isión, que log a on al e a sus ancialmen e las cos umb es y compo amien os de la gen e. Sin emba go, po se un enómeno en plena e olución como apun ábamos, enemos más p egun as que espues as sob e el nue o o den social, cul u al y económico que implan a á la Red: - ¿Quién con ola á la Red? ¿A qué in e eses se i á? ¿Quién ela á po los in e eses de los «no conec ados»? - ¿Cómo a ec a á al mundo del abajo y a las elaciones económicas? ¿Se cumpli án los a icinios in eg ados del ele abajo? ¿Se c ea án emp esas i uales con negocios i uales? -¿Exis i á algún ipo de il o censo y libe icida en la in o mación e ida en la Red o asis i emos a la libe ad, a pos u as libe a ias o al libe inaje más desen enado? - ¿Des ui á la Red nues a in imidad pe sonal y nues as elaciones amilia es con i iéndonos en se es au is as o se á un ac o y uen e de socialización, espe o y ole ancia? - ¿Cambia á In e ne la o ma de ap ende de las pe sonas? ¿Qué papel le se á ese ado a las ins i uciones educa i as adicionales y los docen es? - ¿Supond á In e ne una ans o mación que acili a á la ci culación de las ideas libe ando nue as ene gías in elec uales o supond á, po el con a io, la es anda ización de las p óximas gene aciones en su i ialidad in elec ual y la manipulación po pa e de nue os pode es no suje os a con ol democ á ico? In e ne in ie e el modelo clásico de los medios. Lo que si pa ece ya e iden e es que el modelo de comunicación di ie e del modelo adicional de los g andes medios de masas. Amadou Mah a M´Bow en la p ime a clase magis al de la Facul ad de Ciencias de la In o mación de la Uni e sidad de Se illa en 1.989 («In o mación y comunicación en el mundo con empo áneo»), exp esó en ese momen o pa e de lo que que emos esal a : «...no escapa a nadie que la esencia de los media consis e en es ablece una elación o ien ada, llamada a eces ‘ e ical’, del emiso al ecep o . Así, odos los medios de comunicación, sean cuales ue en -p ensa, adiodi usión, ele isión, cine- pueden eje ce cie a in luencia sob e sus lec o es, oyen es, espec ado es...» (Mah a M´Bow, 1989, 23). La idea de « ansmisión e ical» de la in o mación desde los medios has a los/las ecep o es/as posee una impo ancia c ucial que de e mina la na u aleza y unciones de los medios. Po las ca ac e ís icas del lujo de in o mación y el uso que se hace de ella, aquí sí hay posibilidad de e o no en los mensajes. La Red es un medio ho izon al donde odos los usua ios ienen una posición je á quica bas an e pa ecida y su uso implica una pos u a ac i a en la búsqueda de la in o mación, en con aposición a la pasi idad ele isi a. De hecho, In e ne aglu ina las dos acepciones e e idas a los medios: in o mación pa a las masas (mass-media) e in o mación pa a el usua io (sel -media). Podemos accede a a és de nues o na egado a una página elec ónica de una g an emp esa come cial o ene el p i ilegio de la asis encia i ual a un concie o de música como lo pueden es a haciendo cien os de miles de pe sonas conec adas a la Red desde los luga es más di e sos del plane a. Sin emba go, ambién puedo u iliza la Red pa a sos ene un diálogo con o a pe sona o un g upo o pa a en ia un co eo elec ónico. De los dos ex emos (mass-media y sel -media), el segundo pa ece se el p io i a io en la Red. In e ne es una ecnología que es á di igida al indi iduo en soli a io y no al g upo, como lo han es ado en la úl ima década el elé ono mó il, el o denado pe sonal, el walkmano la TV a la ca a,... Las audiencias, agmen adas has a el mismo lími e de la a omización, no hacen sino con i ma aún más las endencias ac uales en un mundo egido po el neolibe alismo donde se en oniza al indi iduo como el suje o ac i o de las Nue as Tecnologías. Conside a Ceb ián la necesidad de aboga po unos acue dos in e nacionales sob e cues iones básicas como el con ol y la esponsabilidad de los con enidos o los de echos de au o (Ceb ián, 1998). En un mundo global la endencia es la de c ea co po aciones globales, pe o no se debe pe mi i que se con unda globalización con ame icanización, en sen ido es ic o, y occiden alización, en sen ido más amplio. El pode económico de las g andes emp esas su gidas de las usiones po in e eses inancie os ecíp ocos se á cada ez mayo y, en consecuencia, igualmen e cada ez más, unos pocos decidi án po o os muchos. Espe emos que In e ne no llegue a se una p o incia más -és a i ual- del Impe io. Modelo ho izon al que cues iona las es uc u as je á quicas. Las es uc u as sociales suelen es a o ganizadas je á quicamen e y es uc u adas de o ma que los g upos di igen es, en la cúspide, di igen a los que ocupan las zonas in e media y baja de una supues a pi ámide. Po su especial con igu ación, In e ne , en cambio, es una sociedad plana, donde apa en emen e no hay je a quías y donde las posibilidades casi ilimi adas de conexión p o ocan la sensación de igualdad social y has a una especie de a e nidad i ual, donde el sínd ome de pulsa un bo ón pa a ob ene una espues a, deposi a una con ianza ciega en esa espues a. Sin emba go, con end ía ma iza el op imismo po que eso nos asien a en la ealidad con ga an ías. Es cie o que las Nue as Tecnologías o las au opis as de la in o mación nos pe mi en ecupe a pa celas de pode y a eba á selo a las g andes ins i uciones. También es no menos cie o que la Red nos pe mi e supe a las limi aciones geog á icas y espaciales de nues o p opio cue po pa a c ea nue os ínculos sociales. En In e ne , po o a pa e, desapa ecen los ine i ables in e media ios de las ope aciones come ciales y inancie as. Tenemos, en in, una g an a iedad de in o mación a nues a elección y en el momen o que la que amos. Pe o no odo son pa abienes en la Sociedad Digi al: los cambios que es amos llamados a i i implican con apa idas nega i as an o pa a los indi iduos como pa a el conjun o de los g upos humanos. «Seducidos po la pe cepción de libe ad sin abas en nues as idas conec adas, se emos incapaces de e las o mas en que las g andes ins i uciones man ienen su in luencia y es ingen nues a capacidad de elección. Nos dedica emos ingenuamen e en hace clic en nues os uni e sos on line, en la c eencia de que nues o des ino nos pe enece, cuando, en ealidad, las o e as pues as a nues a disposición se basa án undamen almen e en c i e ios de en abilidad...» (Shapi o, A., 1998: «Es democ á ica la Red» en h p://www.el pais.es/p/d/ emas/wm/pag18.h m). Todos los iesgos po enciales de In e ne son consecuencias de sus p opias ca ac e ís icas: in e ac i idad, uni e salidad, lexibilidad,... Pa a Shapi o, el nue o con ol del indi iduo sob e la in o mación pod ía se la ca ac e ís ica más p ome edo a de nues o mundo mediá ico y, la más decepcionan e, el aspec o más an idemoc á ico de la ida on line, po que la Red no posee un ca ác e in ínsecamen e democ a izado y su impac o social y polí ico a a depende del uso que hagamos de ella. ¿Cómo debemos usa la Red?. Suge encias pa a na egan es. Sin la in ención de se dogmá icos ni di undi unas no mas es ables como si de un ece a io de cocina se a a a, conside emos algunos aspec os que c eemos que se deben ene en cuen a a la ho a de hace uso de la Red: En p ime luga , hab ía que busca el jus o equilib io en e el mesianismo ecnológico y las hogue as apocalíp icas. In e ne no a a ae la sal ación al mundo, pe o ampoco el in de la aza humana; no debemos busca le un luga en el Olimpo ni pone la en manos de To quemada como si se a ase de una b uja; In e ne no iene alas de ángel, pe o ampoco pa as de cab a,... En segundo luga , la libe ad de exp esión y la democ acia en gene al, pueden encon a un buen aliado en la Red. Pe o eso implica que cada uno de noso os iene el debe de conse a la es e a pública dedicada a la in e acción ciudadana, sin cae íc imas de las ilusiones del cibe espacio no deja nos seduci po la manzana de E a en e sión digi al: el con ol indi idual. Pensa que desde un clic del a ón podemos «gobe na » la in o mación a nues o an ojo o es ablece una comunicación con una pe sona en la o a pa e del globo e áqueo y que esos dos ejemplos son la panacea y la luz del mundo, no deja de se un pelig oso espejismo. Y e ce o, en consecuencia con lo an e io , enemos que man ene un comp omiso pa a que las Nue as Tecnologías pe mi an la di e sidad y la in e dependencia, en luga de la exclusi idad y la segmen ación. También pa a mejo a las comunidades geog á icas y no pa a hace las desapa ece en oní icos uni e sos on line; y po úl imo, ese comp omiso alcanza al deseo de u iliza el ecu so de la ecnología pa a ac ua en la ealidad social y no pa a hui de sus p oblemas. Algunos no a da emos en descub i que la in asión de la ecnología en nues as idas p o oca á un co oci cui o en nues a capacidad pa a de ol e la in imidad a los ciudadanos. Aún más, las nue as ci cuns ancias p o oca án un decli e del Es ado po que las on e as ísicas pe de án su sen ido y el come cio elec ónico se con e i á en el pode más in luyen e (Schawa au, W., 1998: «El u u o no es como lo pin an» en h p://www.el pais.es/p/d/ emas/wm/pag20.h m). La mayo amenaza con la que nos en en amos hoy en In e ne no es la iolación de la con idencialidad o la al e ación in encionada de da os a a és de las acciones de los pi a as in o má icos, sino la negación de los se icios esenciales, es deci , aquellos que conside amos básicos y p io i a ios en la Red ac ualmen e y aquellos que nos pueda hace llega has a nues os hoga es en un u u o muy ce cano. Las o icinas banca ias, po ejemplo, es án explo ando la ace a del come cio elec ónico al po meno , sin emba go, cuan o más dependemos de las in aes uc u as elec ónicas más aumen a nues a ulne abilidad en un mundo con una es uc u a ya global e in o ma izada. «Hacke s» al acecho. A pesa de que la Red es un espacio i ual donde se pueden come e ac os delic i os, ambién es una he amien a p opicia pa a cie o ipo de ac uaciones que hacen más e dade a la a i mación que hacíamos algunos pá a os a ás (cuan o más dependemos de los sis emas elec ónicos más aumen a nues a ulne abilidad). En Ma zo de 1998, la Fiscalía de Málaga in es igó un caso de deli o de alsedad en documen o público: un es udian e en ó en el sis ema de la Escuela de In o má ica y modi icó su expedien e académico log ando igu a como ap obado en nue e asigna u as que no había supe ado. Se supone que el ci ado es udian e conocía las cla es de acceso y ap o echando las acaciones de Semana San a, con las o icinas de la Uni e sidad ce adas, manipuló las cali icaciones en bene icio p opio. Es e ipo de conduc as delic i as puede se ela i amen e ecuen es en In e ne . A eces, podemos encende nues o o denado , conec a nos a la Red, accede al g upo de discusión (news) es.comp.hacke s y encon a nos con mensajes como és e: «Se puede descodi ica la señal de Canal + y e lo en el o denado con una a je a sin onizado a de TV?». Ac uaciones semejan es las lle an a cabo los hacke s, expe os en in o má ica y comunicaciones que acceden a sis emas ajenos po pu a di e sión o po e o in elec ual. No se de inen como pi a as in o má icos, ya que és os copian ilegalmen e p og amas pa a su come cialización ni ampoco con o a cibe cul u a, la de los c acke s, expe os en ompe la p o ección de p og amas in o má icos y en aspasa las ba eas de segu idad de g andes sis emas. Los c acke s buscan ex ae in o mación con idencial, ob ene un bene icio económico o simplemen e p o oca daños que e idencien su pe icia y la debilidad del sis ema en cues ión. Pa a la mayo ía de emp esas e ins i uciones, es as dis inciones semán icas no ienen obje o y es as cibe cul u as son mani es aciones de un mismo enómeno: una amenaza a la segu idad de la Red que hay que e adica . Quizás uno de los casos más comen ados haya sido el de dos jó enes que en a on en los o denado es del Pen ágono aunque no accedie on a in o mación «clasi icada», según el Minis e io de De ensa. Lo cie o es que las au o idades mili a es econocie on que esos dos jó enes habían log ado sal a la ba e a de p o ección de las edes en once cen os mili a es (sie e de la Fue za Aé ea y cua o de Ma ina) y posiblemen e en docenas de o denado es con in o mación gube namen al, incluyendo labo a o ios de in es igación de a mamen o nuclea . En el Mani ies o Hacke se exp esa: «Sí, soy un c iminal. Mi c imen es la cu iosidad y se más in eligen e, algo po lo que nunca me pe dona éis. Me pod éis a mí, pe o no podéis pa a nos a odos... Soy un Hacke , en a a mi mundo . . . El mío es un mundo que comienza en la escuela . . . Soy más in eligen e que la mayo ía de los o os muchachos, esa basu a que ellos nos enseñan me abu e . . . Maldi os sub ealizados. Son odos iguales» (Fuen e: h p://www.el- mundo.es/na egan e). In o- icos s in o-pob es. Un axioma es una e dad que no necesi a demos ación. És e se ía un ejemplo: la concen ación de pode en unas manos que a su ez posee el dine o, la ecnología, dic a los con enidos de los medios, la in o mación y el en e enimien o, es á con igu ando un nue o o den in e nacional del cuál, como apun ábamos, no conocemos aún las consecuencias de su implan ación. ¿Conduci á es o a ab i una b echa oda ía más p o unda y ex ensa en e icos y pob es? Con oda la p obabilidad a su a o , sí (y se a a de o o axioma). El 85% del olumen mundial de negocios en elecomunicaciones es á en Es ados Unidos, Eu opa y Japón. Más de la mi ad de los cien millones de usua ios que en la ac ualidad hacen uso de la Red se conec an desde Es ados Unidos; en cuan o a conexiones pe cápi a EE.UU. se si úa en cua o luga después de Finlandia, No uega e Islandia; los cinco p ime os países con mayo núme o de o denado es son Es ados Unidos, Japón, Alemania, Ingla e a y F ancia, España ocupa ía el undécimo luga en es a elación. Es as ci as no hacen sino con i ma que el enómeno in o má ico c ece desmesu adamen e, pe o sólo lo hace en una ín ima pa e de la población y sigue concen ado en los países más desa ollados. La E a Digi al pe enece a los in o- icos con ca ác e de exclusi a y pa a nada iene en cuen a la geog a ía del hamb e, de la explo ación in an il, de la ma ginación social de la muje y o os con lic os que o man la ealidad sensible. Nos dice Ceb ián que odos pa icipa án en la nue a es uc u a global del mundo, pe o unos como amos y o os como íc imas. Na u almen e, pod íamos ali ia a las buenas conciencias diciendo que es a si uación, no deseable, puede impedi se. Pe o es imp obable que seamos capaces de hace lo. La globalización es un p oceso que aba ca a odos... Los p oblemas, los ensueños, las soluciones y las p omesas que las nue as ecnologías apo an ienden, obsesi amen e, a inca dina se en las o mas de ida occiden ales, que ac úan de il o de oda inco po ación. Con cualquie uen e de da os consul ados cab ía pensa que las opo unidades de ocio, en e enimien o, educación, empleo o bienes a pa a los que o men pa e del sis ema, aumen a án de o ma exponencial, mien as que los cibe -deshe edados e án aumen ados - ambién en o ma exponencial- su ma ginación y su alienación. Pa icipa emos en un u u o ya p esen e en la nue a es uc u a global, ine i ablemen e, pe o unos lo ha án como dominado es y o os como dominados. Po an o, es amos de nue o an e las dos ca as de un mismo acon ecimien o y en esa ace a, In e ne no ha ali iado esa cons an e his ó ica. Algunos dilemas que o igina In e ne . La sociedad digi al se puede o na en un abuloso ins umen o iguali a io aunque ambién puede llega a se una o ma añadida de dominación o con ol social cuando se con ie a en una de las a mas p edilec as del Pensamien o Único (Es e anía, 1997). Es e dilema no es o iginal y puede ansplan a se al uso de los medios en gene al o la misma u ilización de la ene gía a ómica. No son más que el e lejo de una de las pa adojas más a e ado as que nos a an a nues a con empo aneidad: el homb e, pad e y amo de las Nue as Tecnologías, islumb a la lúgub e posibilidad de con e i se en su escla o (Ceb ián, 1998). Es o no se ía más que una nue a e sión del sínd ome de F ankens ein (Pos man, 1992). Esa no es la única pa adoja (quizás sí la más impo an e) de la sociedad digi al. O as a lo an y se desa ollan al compás de es os iempos. Po ejemplo, concebimos la idea de globalización a escala plane a ia a a és de una especie de a e nidad i ual que no econoce on e as, y po o o, asis imos al esu gimien o de exace bados nacionalismos, egionalismos, acismos, ideas ibales, e c,... También, pa adójicamen e, es amos an acos umb ados a ecibi can idades desp opo cionadas de in o mación casi mezcladas con el ai e que espi amos y, sin emba go, no se puede llega a a i ma que seamos una sociedad mejo in o mada que la de o as épocas. El anal abe ismo uncional que ha nacido consus ancialmen e con la sociedad mediá ica aún no ha alcanzado su mayo cima de c ecimien o: el exceso de signos, como uno de los sín omas y has a una de las pa ologías ac uales, pueden se la causa di ec a de nues a igno ancia. O a g an con adicción es que el cibe nau a, conside ado a sí mismo como ciudadano del mundo e ins au ado de un diálogo uni e sal, se educe en la p ác ica a un ensimismamien o casi au is a. Un es udio ci ado po Emmanuel Pey e nos dice que In e ne omen a el egocen ismo, que In e ne es una g an ies a donde no conocemos a nadie y donde los p onomb es más empleados son Io, yo, I y je (Pey e , E., «Egoweb», 1998 en h p://www.elpais.es/p/ emas/wm/pag7.h m). La Red pa ece habe se con e ido en un di án de p opo ciones plane a ias donde hay millones de páginas con de alles de la pe sonalidad de millones de in e nau as: los amo es de adolescencia, los p oblemas amilia es o de la o icina, dia ios ín imos, animales domés icos, habilidades de iempo lib e,...Cada uno se p esen a como quie e, a eces con una la ga e ahíla de ex os esc i os, con o sin o og a ías y sin egula idad pe iódica. Es a in o mación no iene más alo que una con e sación i ial en la ba a de un ba o en la calle, pe o en muchos casos ep esen an la ál ula de escape y la o ma de comunica que ienen muchos se es que se sien en soli a ios. Se ha compa ado ambién a la Red con una ex ensa zona i ual sin on e as, una zona anca con sus me ópolis e é eas que bo dean los con oles de las adminis aciones y la sobe anía de los Es ados. Pa a Tomás Delclós, In e ne se ha con e ido en el sex o con inen e, en una especie de pangea elec ónica (Delclós, Tomás, «El sex o con inen e», 1998 en h p://www.elpais.es/p/ emas/wm/pag2.h m). Es cie o que en e los millones y millones de na egan es hay nidos de ludópa as y soli a ios po que In e ne da cobijo a odos, sin dis inción alguna, pe o In e ne es algo más que eso. En la Red podemos encon a desde aquello que aún es capaz de emociona nos, de gene a sen imien os de solida idad y simpa ía, has a lo más só dido, soez y pé ido. A eces encon amos páginas luminosas donde los deshe edados en los g andes medios encuen an aquí su p opia oz que nos ecue da que aún hay e oluciones pendien es en es e plane a (pa a no i más lejos, h p://www.ezln.o g, página del Ejé ci o Zapa is a de Libe ación Nacional, p ime mo imien o gue ille o que ecu ió a In e ne pa a di undi sus ideas y lle a al cibe espacio la con on ación con el gobie no mexicano más allá de los lími es ísicos de Chiapas). Sin emba go, el lado oscu o de In e ne es á compues o po una legión de me cade es que ins alan su negocio de sexo i ual en cualquie a de sus múl iples a ian es y po g upos adicales que no se ca ac e izan p ecisamen e po su capacidad de diálogo y ole ancia. Conc e amen e, si nos e e imos al cibe sexo -cualquie exp esión de sexualidad mani es ada en la Red- hay que ene en cuen a que es una de las ac i idades p e e idas de los usua ios. Algunos buscado es como h p://www.al a is a.com ienen egis adas más de sie e millones de páginas con la palab a sex, hay cien os de g upos de discusión sob e el ema y es una de las ac i idades de come cio elec ónico que iene más éxi o. Cen ena es de miles de in e nau as de ambos sexos le dedican a ención p e e en e. Algunos esca an imágenes e ó icas o po nog á icas y no al a quienes ap o echan el nue o medio pa a ac i idades de pede as ia o zoo ilia, po pone dos ejemplos muy diá anos. Es amos asis iendo al desa ollo de las au opis as de la in o mación e In e ne como el enómeno medial que a a supone un sal o cuán ico y espec acula en las cos umb es co idianas y cuyas epe cusiones económicas, cul u ales, de hábi os domés icos, educa i os, consumis as,... no islumb amos con ce eza ya que la e olución digi al es á aún en un pe íodo de expansión, pe o se puede a icina que la Red alcanza á p opo ciones gigan escas. De eso es amos segu os. Lo que es á aún po de ini son las in e ogan es que hemos plan eado en es e abajo y aquellas que su jan, ine i ablemen e, con el de eni de un u u o en el que ya es amos ins alados. Re e encias bibliog á icas. CEBRIÁN, J.L. (1998). La Red. Mad id, Tau us. ESTEFANÍA, J. (1997). Con a el Pensamien o Único. Mad id, Tau us. MAHTAR, A. (1989). In o mación y comunicación en el mundo con empo áneo. Se illa, Facul ad de Ciencias de la In o mación de la Uni e sidad de Se illa. POSTMAN, N. (1994). Tecnópolis. Mad id, Cí culo de Lec o es.