Con la línea de flotación del planeta en situación comprometida
Full text
Los úl imos años ochen a, pe o sob e odo los no en a, aje on
el espí i u op imis a de las nue as concepciones de desa ollo,
especialmen e el ligado al medio ambien e, que su gían de pen-
sado es c í icos con los modelos desa ollis as de decenios an e-
io es y de encuen os como la Cumb e de Río y que abogaban
po un ap o echamien o acional, espe uoso e in eg al de odas
las o mas de capi al –mone a io, humano, na u al y cul u al-.
Es a concepción dis in a, que descansaba en un concep o de
desa ollo gene oso y no exclusi amen e económico, y las ei in-
dicaciones de los países subdesa ollados, encaminadas a ecla-
ma su de echo a dis u a de ni eles de calidad de ida colec i-
a digna, omen a on una mane a de a on a los p oblemas me-
dioambien ales con una ca ga, cuan o menos ideológica, inno a-
do a. No es ajeno a es o, en odo caso, el ago amien o de los e-
cu sos adicionales y la e alo ización de o os nue os; en e
ellos los na u ales y los cul u ales.
En o no a los impo an es cambios socioeconómicos que acom-
paña on la caída del mu o de Be lín se aglu inó una se ie de p o-
pues as que plan eaban un con ex o op imis a pa a e i o ios de
ca ac e ís icas muy dis in as, pe o que enían en común la nece-
sidad de un cambio de base p o undo en sus es uc u as econó-
micas y sociales (an iguos países comunis as o con e aso so-
cioeconómico, nue os y iejos nacionalismos, búsqueda de nue-
as cla es económicas en países o egiones a ec adas po p oce-
sos de desman elamien o indus ial, e cé e a). Todo ello abocó a
la necesidad de nue as polí icas y a la c eación de nue os esce-
na ios, desde las ciudades y egiones inme sas en p oyec os de
ma ke ing u bano y planeamien o es a égico, a o as inicia i as
pa a la c eación de condiciones de encuen o más solida io de ca-
ác e in e nacional. En es os úl imos, y como si de un Pa imo-
nio Mundial que debía añadi se al es ablecido po UNESCO a pa -
i de la Con ención de Pa ís en 1972, des acan emas como el
inc emen o de una especie de esponsabilidad ecuménica es-
pec o al medio ambien e, la pob eza y la salud. A pa i de la capa
de ozono, el hamb e o el sida, se e mina on desdibujando las
on e as en elación a muchos aspec os. El genoma humano, la
p ó oga sob e la no explo ación come cial de los ecu sos de la
An á ida o la p oli e ación de acue dos de limi ación e incluso
desman elamien o a mamen ís ico con i maban es a línea.
Sin emba go, con el nue o milenio, y especialmen e a pa i de una
echa de 2001 que me esis o a eco da , los indicado es, obse a-
o ios y analis as de ca ác e in e nacional siguen p esen ando si-
uaciones de desequilib io, amenazas, subdesa ollo y en e medad
en muchas egiones del globo. La esaca en los ámbi os in e na-
cionales que pa ece i i se desde en onces y las alo aciones poco
op imis as diez años después de la aplicación de los p incipios y
acue dos discu idos en la Cumb e de Río de 1992, han sacudido
las bases de aquellas p opues as op imis as de hace diez años.
Los esul ados dejan aún mucho que desea , an o en la p opia
e acidad de los mismos, muy a menudo basados en in o mes
p epa ados pa a su di ulgación pe iodís ica, y en el con enido de
las ap eciaciones de in es igaciones más sol en es, bas an e
con as adas en e sí. Aho a bien, en algo pa ecen es a de
acue do los análisis hechos públicos en los úl imos meses: la in-
exis encia de una polí ica lo su icien emen e es uc u ada y con
es a egias p ecisas de ca ác e global pa a a aja los g a es p o-
blemas ambien ales del plane a, sob e la que a a ez se consi-
guen acue dos in e nacionales de hondo calado y, al mismo
iempo, la apa ición de una ela i a concienciación egional o
sec o ial espec o a algunos aspec os (a ance en las legislacio-
nes nacionales, limi ación de los gases CFC, p ó oga en la p e-
se ación de los ecu sos an á icos...).
Po o o lado y pa alelo en el iempo a los p ocesos menciona-
dos, la ede inición de lo público, y en consecuencia de sus po-
lí icas, con la ees uc u ación socioeconómica y la eg esión del
es ado del bienes a en muchos países que habían hecho de sus
polí icas bande a y obje i o, ha p o ocado una c isis de los mo-
delos gene ados en nume osos países indus ializados. Un cie -
o, aunque also, sen imien o de acaso de las ideologías y polí-
icas sociales, ha lle ado a de ol e al mundo del me cado y del
pensamien o único, uní oco y excluyen e, la esponsabilidad de
la esolución de los con lic os, de odos los con lic os, nue os y
iejos, sociales y económicos, locales y globales.
La implicación del pa imonio en los
p ocesos de desa ollo
El pa imonio cul u al y la discusión sob e su in eg ación en la di-
námica socioeconómica del con ex o en el que se insc ibe no ha
sido ajeno a los p ocesos ci ados. Cuando a p incipios de los no-
en a aún no pa ecía habe se dige ido el nue o ámbi o de ela-
ciones complejas al que some ía su conside ación pa i a ia con el
pa imonio na u al, y ya en onces hacía ein e años desde la apa-
ición de la ci ada Con ención de 1972, el pa imonio iene que
ees uc u a su papel en los e i o ios en los que apa ece. La so-
ciedad de los no en a comienza a eclama un e o no desde los
bienes cul u ales que uese más allá de su conside ación en guías
u ís icas y en planes especiales de p o ección; que cambiase el
plan eamien o de un conjun o de bienes de no able in e és pe o
cuyo gas o e a undamen almen e público y su en abilidad eco-
nómica básicamen e p i ada. Si a es o se une la mayo compleji-
dad del é mino pa imonio y el c ecien e núme o de p o esiona-
les que ac úan sob e él, y que sólo en el úl imo e cio del siglo XX
ha obligado a un cambio no able de concep os, s a us y es a e-
gias espec o a su conse ación, se comp enden las expec a i as
que, en consonancia con lo que empezaba a ocu i con los e-
cu sos na u ales, despe aba el pa imonio cul u al.
El pano ama, con odo, no e a sencillo. En menos de medio siglo
el pa imonio pasa a se en buena pa e esponsabilidad de polí-
icas u banís icas. Su alo se de ine cada ez más en las ci -
cuns ancias del suje o que lo alo a, usa o dis u a que en la p o-
pia ma e ialidad o inma e ialidad que lo de inen; así, de se un
040 - 041
Deba e
e In es igación
In oducción
PH42 - Feb e o 2003
In oducción
Con la línea de lo ación del plane a
en si uación comp ome ida
Víc o Fe nández Salinas, Coo dinado
Uni e sidad de Se illa
obje o sag ado o un documen o his ó ico, se con ie e en e e-
en e de p ocesos de e i o ios y colec i os. Demasiados cam-
bios pa a un bien sob e el que los nue os lenguajes con los que
se a on a su discusión son con ecuencia sólo eó icos o sim-
plemen e basados en buenas in enciones y no en p ác icas me-
odológicas mensu ables con indicado es obje i os.
No obs an e, y especialmen e en la escala española, la inco po-
ación de los ecu sos cul u ales en algunas de las polí icas de
desa ollo egional de la segunda mi ad de los años no en a y su
iden i icación como obje o más o menos p o agonis a de p og a-
mas comuni a ios de con enido social y de di e si icación eco-
nómica en zonas u ales, empujó al pa imonio has a si ua lo en
un ni el de deba e del que p ác icamen e había es ado ausen e:
la escala local. En un con ex o e i o ial como el español, en el
que los p ocesos de c ecimien o económico de buena pa e de la
segunda mi ad del siglo XX se han ligado a los in e eses de la in-
dus ia y bancos mad ileños, ascos y ca alanes, de un lado; y
a las p opues as públicas de gene ación de polos de desa ollo y
o as ó mulas enden es a la gene ación de un equilib io e i o-
ial, a eces ecnoc á ico y siemp e condicionado y sub e ido
po los in e eses an e io es, las inicia i as locales ue a de los
ámbi os e i o iales dinámicos adicionales han enido escasa
ascendencia e i o ial, social y económica.
La adopción de la e minología, y po qué no, de la ideología del
desa ollo sos enible y equilib ado hizo ambalea se muchas de
las bases concep uales p opias del pa imonio y que, inculadas
a una línea epis emológica y me odológica con hondas aíces en
la eo ía de la es au ación de la segunda mi ad del siglo XIX, pa-
ecían incapaces de da espues as a la c ecien e olun ad social
de inco po a al pa imonio cul u al y na u al como pa e i a y
esponsable del desa ollo e i o ial. Es e desa ollo se en iende
como la conjunción de unos p ocesos de mejo a que no sólo se
miden en lo económico, sino en lo social, en lo cul u al y en la
pe spec i a de su co ec a dis ibución e i o ial. Cu iosamen e,
es la c isis del es ado del bienes a en pa icula , y la ees uc-
u ación socioeconómica en gene al a la búsqueda de nue os e-
cu sos, las que asladan en los úl imos decenios del siglo XX las
aspi aciones de la mejo a de colec i os y e i o ios al mundo de
lo na u al y de lo cul u al. Sin emba go, con el cambio de mile-
nio, los balances que apa ecen espec o a la apa ición de expe-
iencias en pa imonio más o menos ligadas a los p ecep os del
desa ollo sos enible no dejan de esul a inquie an es.
Y si di ícil esul aba en el epíg a e an e io ob ene alo aciones
globales de la Cumb e de Río y de acciones de i adas y conc e-
as como la elabo ación de las Agendas 21, más complicado es
es ablece ap eciaciones sob e la apo ación del pa imonio cul-
u al al desa ollo en é minos de sos enibilidad y equilib io. Po
lo gene al, es e ipo de inicia i as ha con ado con menos apoyo
polí ico y ecu sos de odo ipo que el desa ollo basado en los
ecu sos na u ales. La in o mación sob e sus esul ados posee
edes mucho menos madu as y a a de conoce en qué medida
el pa imonio a o ece, apo a ecu sos o ecoge bene icios en
p og amas de desa ollo e i o ial amplios, se con ie e en una
labo de in es igación nada sencilla. Y sin emba go, dadas las
ideas y las inicia i as de ca ác e in e nacional al espec o, es-
pecialmen e de las alen adas po UNESCO (Decenio Mundial
pa a el Desa ollo Cul u al, In o me de la Comisión Mundial de
Cul u a y Desa ollo: Nues a Di e sidad C ea i a, Plan de acción
sob e polí icas cul u ales al se icio del desa ollo), pa ece llega-
do el momen o, ya bien en ado el nue o milenio, de ealiza una
e isión c í ica sob e el binomio pa imonio y desa ollo y su
apo ación eal al a ance económico, social y cul u al de colec i-
os y e i o ios. Es o pa ece especialmen e jus i icado en un con-
ex o como el del pa imonio cul u al, p opicio a la u ilización de
a gumen os e ó icos y acíos de con enido o, en odo caso, con
una cie a endencia en el anquilosamien o de sus agen es y al
man enimien o de ine cias de la go alcance en sus ideas y ac-
ciones de ges ión, como bien lo demues a su pé dida de p o a-
gonismo espec o a las polí icas medioambien ales, mucho más
jó enes que las pa imoniales y a la ez mucho más inno ado as
y con la legi imación que les o o ga un econocimien o social
mucho más a aigado en su co a ayec o ia1.
Con un a gumen o que p e ende sin e iza algunos de los p oble-
mas de inse ción de los ecu sos pa imoniales en los p ocesos de
desa ollo -y siendo conscien e de que la gene alización siemp e
encub e una ealidad mucho más ica y llena de excepciones-,
pod ía señala se que, si bien los obje i os con los que se abaja-
ba en ales ecu sos han es ado más o menos cla os y en conso-
nancia con los de o as polí icas (desa ollo sos enible, equilib io
e i o ial, equilib io social, calidad de ida...), no ha sido an cla o
su papel en el plan eamien o de las polí icas de p omoción de
desa ollo y menos aún en las polí icas de egulación del c eci-
mien o. Po su lado, las polí icas cul u ales, aquellas en las que
se insc iben de o ma na u al los ecu sos pa imoniales, no han
abie o líneas de inse ción cohe en es y sólidas en las p opues as
de desa ollo e i o ial y es o se e leja an o en los plan eamien-
os como en los esul ados de sus es a egias, de sus p og amas,
de sus ins umen os y, en de ini i a, en los ámbi os de su aplica-
ción, sean es os u banos o u ales.
La espues a desde Andalucía
Du an e la úl ima e apa del siglo XX y a la luz de los cambios im-
pues os po la ees uc u ación socioeconómica que se inicia en
los años se en a, de e minados ámbi os e i o iales plan ean es-
pues as inno ado as desde lo local. La apa ición de dis i os eme -
gen es, inme sos en una nue a lógica de e i o ios que ganan y e-
i o ios que pie den, p o oca una e lexión y ac uaciones nue as
que ienen como base de ac uación la escala del municipio o de
la coma ca. La p opia capacidad de eacciona del con ex o so-
cioeconómico local, más su combinación con o o ipo de ecu sos
y jun o a un nue o discu so de sus polí icos, es ablece nue os es-
cena ios en la España de los dos úl imos años del siglo an e io .
1Tal ez las polí icas na u ales han conseguido in oluc a más e ec i amen e al ciudadano
en la consecución de sus obje i os que las cul u ales a causa de que se han inculcado más
in eligen emen e p ác icas de esponsabilidad compa ida. És as a ancan de compo a-
mien os an simples y co idianos como la sepa ación de esiduos o el aho o de agua, pe o
han implicado, y en consecuencia se han econocido en ellas, a impo an es colec i os de
dis in as edades, o mación y condición socioeconómica.
Andalucía no es ajena a es os p ocesos. Es más, pod ía señala se
que en ella apa ecen con una exp esión e i o ial más con as a-
da que en o os ámbi os, ya que jun o a es os espacios de nue o
dinamismo (Lucena, Ponien e Alme iense, Ub ique...), se localizan
o os ámbi os con g a es p oblemas pa a adap a se a las nue as
endencias del con ex o socioeconómico: buena pa e de las adi-
cionales y e aces campiñas esponden a es a lógica.
El mapa que se con o ma de la Andalucía del inal del milenio
espec o al desa ollo es quizá el más complejo que se haya pe -
geñado jamás. De un lado los cen os u banos, adicionalmen e
escena io de los p ocesos económicos más dinámicos; y po
o o, una se ie de espacios de ca ac e ís icas especí icas y con
modelos de desa ollo ambién o iginales. Las zonas li o ales en-
en an modelos de desa ollo u ís ico al de p oducción ag a ia
ue emen e capi alizada; nume osas zonas de mon aña y o os
ámbi os de impo an e ex ensión e i o ial ensayan modelos de
c ecimien o p opios o aplican las en ajas e incen i os comuni-
a ios y es a ales pa a ompe el complejo y c í ico cí culo de po-
b eza, ma ginación o despoblamien o.
La espues a desde la polí ica cul u al ampoco es u o al ma gen
de es a olun ad de p omo e el desa ollo. El Plan Andaluz de
Desa ollo Económico en su pe íodo de igencia 1995-98, el Plan
Económico de Andalucía Ho izon e 2000 y el II Plan Gene al de
Bienes Cul u ales, odos ellos de la segunda mi ad de los años no-
en a, eían en el pa imonio, aunque con di e encias de unos a
o os, un po encial ac o pa a gene a el desa ollo e i o ial. La
impo ancia de su conside ación en es os planes no se limi a a su
papel como ecu so social, sino ambién, y es o es lo más impo -
an e, se ex iende a la necesidad de plani ica lo en polí icas sob e
pa imonio. De hecho, la iloso ía con la que se inse a en los pla-
nes ci ados y en o os de polí icas más sec o iales es ablece al
menos dos escalas de acción: una de ca ác e ho izon al, en la
que el pa imonio cul u al debía coo dina sus es a egias con
o os aspec os y ecu sos e i o iales (medioambien ales, ag a ios,
humanos...) y o a de ca ác e más especí ico o sec o ial del p o-
pio pa imonio con la que plani ica la ges ión de los bienes cul u-
ales con obje i os y mé odos simila es al del es o de polí icas pú-
blicas de honda ascendencia social (salud, educación, e c.).
Si la escala local es aba des inada explíci amen e a se el ma co
na u al de buena pa e de las acciones plani icado as sob e el pa-
imonio, se puede habla de una cie a quieb a en las endencias
de su desa ollo. De un lado es á la p opia incapacidad de la ad-
minis ación cul u al egional pa a gene a modelos de ges ión
más descen alizados y que asladen a la escala local los p oce-
sos de oma de decisiones en ma e ia de polí ica cul u al en ge-
ne al y pa imonial en pa icula . De o o, pesa aún un cie o ece-
lo sob e la p opia capacidad local pa a el desa ollo de es e ipo de
ges ión. Es a descon ianza hay que en ende la en la escasa o -
mación que alcanzan los ecu sos humanos, cuando és os exis en,
en ma e ia de cul u a en muchas zonas del e i o io andaluz, es-
pecialmen e en las en idades más pequeñas; y de o o, ambién in-
luye la ausencia de una p ác ica adicional en la ges ión cul u al
local más allá de la ies a y de algún se icio cul u al básico, como
la biblio eca o casa de cul u a. En consecuencia, se explica el es-
caso papel de p opues as inno ado as gene adas en el ámbi o de
lo local espec o al pa imonio en la comunidad au ónoma, a ex-
cepción de algunas ligadas al eco u ismo (cen os de in e p e a-
ción, ehabili ación de case ío adicional pa a uso u ís ico, ecu-
pe ación de algunas écnicas y o icios adicionales, e cé e a),
aunque casi siemp e con un e e en e e i o ial bas an e limi ado.
La c eación de edes, undamen ales pa a a icula las inicia i as
en una base e i o ial cohe en e, es poco impo an e y, cuando
menos, cues ionable en elación con su e ec i idad. Los ca álo-
gos de buenas p ác icas ambién son escasos y en ocasiones, la
ine cia bu o- ecnoc á ica de las adminis aciones cen ales plan-
ea di íciles labe in os pa a las inicia i as locales. Desde la ad-
minis ación cul u al andaluza se desa ollan anualmen e las
Jo nadas de Di usión del Pa imonio, de g an in e és y olcadas
en buena medida en da a conoce es e ipo de expe iencias,
pe o ¿es su icien e?
Con es e monog á ico sob e pa imonio y desa ollo del Bole ín
PH se p e ende ansmi i el ono del deba e ac ual sob e la ela-
ción en e pa imonio y desa ollo. No se pe sigue ago a los
emas ni gene a un mé odo o alizado , pues o que ni és e ha
exis ido en ningún momen o, ni p obablemen e se pueda habla
en los p óximos años de un co pus eó ico sis emá ico y cohe-
en e sob e el pa imonio y el desa ollo. Se desa olla án, eso sí,
las g andes líneas maes as de la discusión que es a elación ha
gene ado, an o desde e isiones gene ales sob e si el pa imonio
ha eje cido en su labo de incen i o pa a el desa ollo, como en
isiones sec o iales, algunas de ellas ligadas al campo del u is-
mo, uno de los que más ha en iquecido el deba e. El e i o io
se á el pun o de mi a undamen al desde el que se es ablecen e-
lexiones; bien a pa i de su imagen: el paisaje, bien a pa i de
expe iencias de desa ollo u bano ligadas algunas a planeamien-
o es a égico o bien a pa i de la elación en e pa imonio y los
planes de desa ollo u al.
Jun o a los a ículos de e lexión se apo a án o as in o macio-
nes y comen a ios que a an de apo a isiones complemen a-
ias desde el pun o de is a polí ico y cien í ico- écnico. Desde la
plu alidad de pe spec i as se p e ende en oca el complejo
mundo de lo que se piensa, de lo que se hace, y de lo que se
piensa hace . Na u aleza y cul u a pa ecen segui jun as en su
apo ación al desa ollo mundial de los úl imos años; p obable-
men e no se ha alcanzado ninguno de los obje i os básicos es-
pec o a los nue os pa adigmas que nacie on a inales de los
ochen a, pe o ampoco puede minus alo a se el calado de las
ideas y ambién de las consecuciones que animan el en o no del
pa imonio desde en onces. El deba e debe con inua .
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e In es igación
In oducción
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