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Coplas glosadas en decimas, para cantar los jóvenes aficionados

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Sf»- PARA CANTAR LOS JOVENES AFICIONADOS, l i I I Ojo% de dulce palomay 'Serafin ¿ri^datradoy Benditas tus perfe 'cfonesy Que me tienes hech.zado. Bella deidad soberana^ Alma., vida jvolantad^ Bellísima encantadora) Las poteriMas ysentidos Relacentisima aurora. Me has robado, hermoso liliat, Lucero de la manana:. ‘Y también las voluntadesi Hermosa estrella temprana Cautivas^ muy í'inguiarei Que el elemento trastorna. Con tus pulidas .acciones: Cuando tu luz se asoma Put-s po faítirán razones Por,^ prados, montes ysalvas, Apagar lo <]|ue te debos Hermosísima Minerva, Yqu'^edas con el empleo, 0/oj de dulce paloma. Benditas tus perfea ionee por tu hermosura ydouaira^ HVirmosisimo clayel, .Bello ypulido alelí, Olorosa azucenita^ Me qued^ cuando te vi Diamante, rica perlitsr, Como la pluma en el airoj Brillante de gran valor; lío maltrates con desitire Jardiqera de mi amor, Ün ccftazop que has robado. Bailo laurel eocarnadc: Que lo tienes cautivado En fin, ángel humanado, florecido. Pimpollo de la hermosura i^8 pies estoy rendido, Yhermosísima criáttira, mérafin idolatradQ* tienes hechizada^ ^_En el árbol del amor \ Se paró un pajaro áver, ., jípenos picó la flo/y iVo quiso -permanecer^ fa« tardé -qo« eitaba Ea un jardin dlvettid«i v k.- 0( uaa vos dolorida Que un pajarito cantaba; Fmí como me gastaba De Jdbtá avecilla la voz^ Seguí sus pasos veloz Por todas partes mirandoi Yvi qje estaba cantando En el árbol del amar. Era el pájaro sutil, íál verle tan afan» cío, Yo pronta le di la mano Yio cogí para mí, yen mi corazón le di Su logarcito también, Para que pudiera hacer Su nido en mi propio pecho; Pero como estaba hecho S# paró un pájaro aver. Yo de esta soeilé vtvia “El medir de mis aceros Es tan diestro ysingular, Que en mi no se ha de iguálár Roldan ysus compañeros: Amí nadie me baga Seros Que hablo con lengua moral^ Ysime llego áenfadar -.- Le daré elida momento, Porqoe en estando violento ADios le temo no mas. Sey atento ycortesano, Pacifíco yHalagüeño;. Pero en viendo yo un mal genio. Dios me tenga de su mano; Que el valiente mas ufano Una hormiga me parece, Yen mostrándole mis trece Yo lá vergüenza le quito, Yle pego al mas bonito Siempre ycuando'se me ofrece. Muy gustosa con mi encuentro, Amí amor finjí tormento, Yyo con él me divertid; El era n>i idolatría, Yen él consistid mi amor, Por ser mi suerte mejor Le df la flor mas fragante, yse roe ausentí) al instante Apenas picó la flor . De esta suerte me -quedé Sin pajarito ysin gloria, Yquedando en mi memoria Solo el gusto que pasé: ¡Ay triste de mí, que amé Mi perdición sin saber ! Esto seria tal vez Para cubrirme de luto, Aunque ya le di mi fruto JVo quiso permanecer. ADios le trmo no mas^ Siempr eycuando se me ofrece^ Castigo al desvergonzado Ypésele áquien le pese. Yo soy el mas Imprudente Que hoy se ha visto en el mundo. También me muestro iracundo Con cualesquiera valiente; Yel mundano insolente Amí no medá cuidado. Porque estando enfadado Tengo yo este corazón. Que en viniendo la ocasión Castigo al desvergonzado. Yo soy bueno para amigo Con quien para mí lo es. También le muestro mis tres Al que se muestra conmigo: Yo las-injurias castigo Con aquel que lo merece, ^ El que conmigo se ofrece •> La verdad le digo luegdt Yal mas valiente le pégo; pésele áquien le pessí. Bseneba, rose enceroada. Loe de tai emor penetrente, No me eonoces., bien /wio, Registra tu pensamiento^ Mira que yo soy aquel Que adorabas algún tiempo. Yosoy aqnel fino emente Que rendido teeidorebe. Yo 80/ iqael que go«ab?i De tu amor Jtu alvedrlo, Soy aquel que con de¿vio« Macho tiempo te adoré^ Yi»horí>, dime, por qué 1^0 me conoces, bien mió. Yo soy aqueh vida mia^ Que ador ajetes años, meses^ Soy aquel q(ie mochas veces En tus brazos me dormía; Yo soy aquel que veuia Atocar átu aposento, Ytií llena de comento Me abrids con pran cuidado; Y«hora nie has olvirtado Regrsíra tu pentamiento. Este es aquel que pasó Ansias, congojas ypenas Para adorarte risuefia: ¿Quicen filé otro sino yo? 'Pues ya tu amor se acábd, Me lisa echado en olvido, Yyo siempre te Uo querido Yte tengo de querer. 2No te acuerdas dueño miof Mira que yo soy aquel, Yeu (in^ si con señas taleji De mí acordarte no puedes, Será porque tií no quieres Dar consuelo ámis males; Escucha que son verdades, Mi lucero, norte yguia, Yo siempre firme seria Kp te muestres tan cruel; ipira que yo soy aquél Que adobabas algún dia^ De los males de este mundo No se cuáljes el peor^ Si el casarse óel mcrirsey ; 0el estar en la prisicn Si me dieran áescoger Entre la prisión est^r, Qtenerme que casar, IQué es lo que había de Laceré Había de responder Con un dult^r sin sej^ndo; Aesta razón yo fundo • Muerte, casado óSer pre^o, Pues los tres é>. grande escéso De los males de este mundo. Es el casarse un tormento Que no lo hay al mundo igual, Pues el hombre que hace tal, Digo yo que es un jumento, Antes aoe haiga testamento Ymande por él doctor; Del qae está preso, el dolor Es tan crecido ytan fuerte, Que entre loa dos yla muerte Nq ié cuál es el peor, < El matarse un hombre ea, - La mas grande tontería, Pues esto soló lo baria Un necio, muy cierto es: Matarme yo 7 al revés. De todo el ciíundo el reirme; De ningún íi^aí afligirme; Casal me. ni con un palo: No sé que sera inas tiialó, Si el casete 6el morirse, Tcd> eí que se encuentra preso, Es lo mismo que enterrado, Pues vivo está sepultado Que hay para pt^rder el seso, De papeles do proceso Con su desesperación, Pues en esta variaciónNo sé que es peor estado, Si el estar muerto ócasado,^ el estar en la prisión. sMil señales hará el mundo Cuando se quiera acabar^ Setenta codos el mar^ Se saldrá de sus profundos. Saldrán los peces bramando Mil quejidrs irán dando: De dentro del ihbt áfuera, Irán los homhr^s IIor»índo Tpo^ loa montea laa fieras Con i¡n dolor sin segundo, -j' tel estregó jrntnbo le te/fale el fírmeinéntov con fuego, mar yviento^ V/ señales, hará el mundo. Saldráo del octavo cielo Las estrellas uoo áuna^ Se eclipsaran Sol yLusa Tei aire turbará el veloj Se verá temblar el suelo Mucho tie'mpo sin parar, £di6oios derribar, No tendrá gusto yplacer Quien el mundo ll^ue kver Cuándo se quiera acabar. ^ Son Lucas Evangelista Nos dirá que cada estrella Oaspedirá una centella Que itodos el valor quita; Todo sábio lo acredita, Esto habernos de mirar Al Jas fieras bramar Vdar crujidos las piedras; Y«xJ:r sobre Jas sierras Setenta codos el mar. S411 Gr rdoimo nos dice La trompeta dará aviso, • Atodos tos llamará; MucrfííS, vivos al juicio; No quedará edificio En Uredondez del mundo Que al oir este retumbo Que esta tal trompeta hiciera, Htsfa eJ polvo de la tierra Se saldra de sus profundos. CUARTETA GLOSADA EN ALABANZA DE MARIA. q;Jldaria esta mas hermosa^ IMas qut el oro ypl tta fina^ Yque el agua cristalina Que salta de loza en laza. \ OLeSA EN DECIMAS. Adoremos kMaría, Virgen ma<}re iourjculadti tan bien acabada, Que en ella Dios se gloría^ La iglesia en su letanía , La lláina mística ro^a. ^ Que sieuipre fresca, olorosa Exhala puros placeres,' T^ues de todas,las iiiiigeres Miaría es la mas hermosa. Es espejo de justi.ciá, 1^ que se vé clarauieota Teda virtud eíi> inente Sin asomo de rnaliría: En éi se ve con dei icia jLefiejar la ioz divina. Ningún vapor cc>nt>i*i}iníi Sa cristal siempre brdl->nte. Mas tarso que un d<*í:v ^ Ma$ que el oró yplatr fina. Sigue adelante^ veris. Que es la torre de David, Donde en la mas cruda lid Un asilo encontrarás, Discreto UlUináras Torre de .marfil muy fiiii| Pues que Umano divina La pulió con tamo esmero, Que ea ciara qo/% eLluonna Yque el agua cristaiina^ Es consuelo de afiigidoa, Refugio de pecadores, No desprecia sus clamorea ''N* desoye sus tfriiiidosi Atodos Ips desvalidos Esta madre generosa, Oyendo su voz llorosa Acude luego cimiente,- Como el deun tórrenle Que salta de luza .en loza. y í% •4 Madridi 1845.—de José Marés ,Corredera de S. •Pablo ^2^. O