Carta nona del Filósofo Rancio : el filosofismo presentado sin máscara, ó impugnación del seductor é impío escrito titulado la Inquisición sin máscara
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CARTA NONA DEL FILÓSOFO RANCIO, EL FILOSOFISMO PRESENTADO SIN MÁSCARA: Ó IMPUGNACION DEL SEDUCTOR É 1MPÍO ESCRITO TÍTULADO LA INQUISICION SIN MASCARA. CÁDIZ IMPRENTA DR 1A JUNTA DR PROVINCI en la casa de Misericordia, Año de 181 2. e ly REIMPRESO EN SANTIAGO; | 3? en lade los dos Amigos, A” | Año de 1813. o Í Y c INN E
Sn pp ds AYHUL Az Edad ATT, - cd rece lora ala .
E 3rrn . Er 1 ; mA propiamente pudiesemos. llamar máscara, era, no lo que hace estremecer á la: humanidad con solo su recuerdo; mas en suposicion de que está podrido el brazo, y de que sy podredumbre va á traer la de todo el cuerpo, .ya no es ni cruel ni inhumano, sino benéfico y misericordioso el facultativo que salva el todo por medio de la amputacion de la parte. En esta suposicion, y en la de que la apostasía de la verdadera religion es el mayor de cuantos Crimenes puede cometer un hombre, y uno de los mas funestos con que puede comprometer la seguridad y la paz del cuerpo polísico á que pertenece; como mostraré en adelantes m6
de : proponia yo, inferir la misma verdad que he oido decir in fería Felipe YI, cuando á presencia de los infinitos horrores con que los hereges turbaban en su tiempo todas las provincias de Europa, se lamentaba de que los gobier nos de estas no tomasen el exemplo de la España: donde yo, decia él, conservo el orden y tranquilidad interior, con solos quatro clerigos que nada me cuestan. Pensaba tambien, siguiendo mi costumbre, notar que aun cuando en esto hubiese algun exceso, no es la presente filosofia la que puede ni debe corregirlo. Sola su' ninguna vergilenza y su incansable embustería han po-= dido reunir los dos extremos de defender el atentado de quien desmiente las verdades de la divina revelacion, y: perseguir á fuego y sangre á quien duda siquiera de los” absurdos y errores, á que nos quieren reducir su igno=" rancia y su soberbia. Vimos á los liberales de la Fran=' cia haciendo correr á arroyos la sangre, siempre del buen católico, y alternativamente del realista y del aristócratas ' porque el primero se negaba al ateismo; porque el segundo permanecía en la fidelidad debida á su rei, y porque: el tercero se obstinaba en la constitucion que á nombre' de la filósofa se habia sancionado, y ninguno de ellos difería á las novedades que en todas materias pronunciaban' los oráculos de la secta. Vemos ahora en nuestros perió cos insultados, acusados, amenazados, y yo no sé si algo mas, á.los que no siendo ten dóciles á la misma filosofia, pecan y se hacen reos hoi por donde obraban como' hombres de bien en el dia de ayer. ¿Qué filosofia pues, pen= saba inferir yo, qué filantropia , qué ilustracion, ni que calabaza es esta que se horroriza de ver castigado al que desmiente á Dios, y no halla un castigo bastante para exter minar al que la desmiente á ella? a . A esta primera observacion pensaba yo añadir un centenar de otras que mostiasen, que si algun tribunal en éste mundo ha sabido reunir la misericórdia con la jus ticia, el interés comun de la sociedad con el particu= lar del culpado, el remedio del pecado con la salvacion del pecador, y la pública seguridad con el verdadero interés y justa libertad de quien la turba, es seguramente el de la Inquisicion. Sobre este objeto ha trabajado este piadoso tribunal desde el primer momen-= to desu institucion: sobre él ha estudiado - durante el
5 largo tiempo de su existencia; y ú él se han encaminas do cuantos reglamentos le han ido: sugiriendo la san= tidad de su fin, la sabiduría de sus miembros, las lecciones de su experiencia, y la sucesion de sus años. Un todo tribunal humano el que cometió el delito, ya es reo de la pena, á no ser que algun suceso extraordinario incline al legislador á concederle el indulto, que no siempre tiene en su mano: en el de la Inquisicion está perperuamente abierto el indulto. Hasta ayer de mafiana se señalaba de tiempo en tiempo el que llamaban, segun me parece, plazo de misericordia, y por el cual á todo reo se prefixaba el termino de treinta ó de cuarenta dias para que, ó recurriese á indultarse, Ó Si estaba obstinado, pudiese mudar su domicilio á donde le fuese licito pecar impunemente. Abolida esta práctica, no sé porqué ni por quien, el indulto todavía persevéra, y el plazo siempre es mas largo que lo que el culpado necesita: pues á él le consta de su pecado, y el tribunal tiene que emplear muchos dias antes que en él se pueda decir que consta. En cualquier tribunal humano, la espontanea confesion del reo, no le suele traer mas consecuencias que la pronta execucion de su castigo; en. el de la Inquisicion, esta espontanea confesión suele equivaler por todas las satisfacciones. En nuestra Es= paña y en casi todo el mundo, la probanza semiple= na, el vehemente indicio, ó lo que el juicio de un solo hombre gradúa de tal, bastan para la captura de un reo. No así en la Inquisicion, donde sin haber ido á buscar en la Inglaterra, como pretenden algunos que busquemos ahora , las reglas de juzgar; el juicio del' hecho está separado del «del derecho, y para la prision del culpado han de concurrir el de cuatro Ó seis teó= logos que decidan la culpa, y el de tres ó cuatro magistrados que decreten la captura. En todo tribunal el reo es preso con publicidad, y. absuelto con mucha ménos solemnidad que la que debiera -resarcir la infamia que su prision le traxo: en el de la Inquisicion es la prision en secreto, y la absolucion, descubierta la ino“ cencia , con clarines. En todo tribunal, preso el reo, se dexa su subsistencia á cargo de él mismo, ó de su familia, ó de la caridad de quien quiera franquearle algun socorros en el de la Inquisicion, si el reo lo tie=
13 ne, lo: gasta: cómo es justo y sino lo tiene, el mismo tri; bunal se lo dá, en tales términos que el pobre las mas» de las veces mejora. En todo tribunal, el reo que no ha: de ' rematar en la horca ó el presidio, tiene que pagar dineros porque lo prendieron, y porque-.lo soltaron, por- «que le echaron grillos, y porque se los dexaron de echar, porque el escribano hizo, y porque -dexó de hacer; en: fin por un arancel de sacaliñas, que como las haya, se: debe tragar muchas talegas. En el de la Inquisicíon se» prende, se “suelta, se absuelve, se castiga , se indulta,' escribe y se trabaja á costa de la porte agraviada que es la iglesia, con cuyas canongías están dotados sus jue-=: ces y oficiales. En casi todos los tribunales, el pobre: que no tenga como activar sus diligencias, bien puede: creer que ha caido en un pozo, desde el dia en que cayó: en la carcel: en el de la Inquisicion todo al reves: paso de tortuga antes de laprision; mas despues deella celeridad de rayo. En diciendo que el reo sufre», ya. sabe el teólogo que ha de quitarse'el sueño , si ha de' responder á la consulta: ya sabe el secretario que ha: de escribir sin intermision: ya sabe el abogado que: aquel pleito es primero que todos: ya sabe el reo que: dentro de quince dias ó de un mes, ha de decidirse, has de ir en consulta á la suprema, y ha de determinar=, se Su causa, sin que puedan alterar este órden mas que: ó su obstinacion en negar los “hechos que constan, ó su: pertinacia em. deponer los errores de que está imbuido.: En casi todos los tribunales, lo unico de que se tra=: ta es del castigo y escarmiento público, y lo. menos en; que se piensa, es en la enmienda y reforma del .reoz: en la Inquisicion todo al reyes: :el grande y primer-ob= jeto es que el reo se enmiende y desengañe; su castigó, es lo último en que'se piensa, en lo que de mas max la gana se piensa; y.en lo que se relaxan las leyes cuanto la clemencia y la caridad permiten relaxarlas. En cualquiera cárcel de Jas comunes todo:el que entra. ma lo suele salir peor; y casi: otro tanto sucede con re lacion á los castigos, que mas bien acaban que femen= tan la vergiienza. En la Inquisicion lo mas ordinario es, entrar malos, y salir buenos; ir por locos, y volver con: juicio; Ser presos por impíos, y aprender esponta= neamente Á ser piadosos. Raro es el reo que ha estada
A -en tribunal; “que, con razon muchas” veces. aúnque mu- 3chas sin ella; no tenga que quexarse del juzgado, ó de -sus subalternos, y contar las vejaciones que de intento -6 sin él se le han causado. Del de la Inquisicion ¡nin -guno se quexa con motivo: rarísimo sin él, «El «presidio Tes la suerte comun de casi todos los reos que han de sobrevivirá su delito: Ja Inquisición «por lo comun -1o -envía ¡allá sino á los que debiendo morir, sobreviven por pura misericordia 'suya: “de la Inquisición: suelen “ir “allá -en un siglo tantos reos, como de cualquier otro tribu mal: en -solo un mes; y vel castigo mas ordinario «de la “Inquisicion, que es la reclusion en un monasterio, sida filosofia quiere ser consiguiente, ho se. debe llamar cas- -tigo, sino regalo; porque »segun uno de los principios -eternos que enseña á sus :adeptos, en dos “monasterios «no se hace mas que comer:y beber á costa de la ignorancia del vecirio, regalarse (como cuerpo de principe, y pa» -sar el tiempo en rascarse la panza. Ultimamente, por= -que no tengo. gana de correrlo todo, no hay tribunal en -que muchas veces>al año no”se «dé la sentencia de muer- «e, “con la desgracia que por "dias seva haciendo mas 2comun, de que estás ¡sentencias y execuciónes horroro» ¿sas no “producen todo el: escarmiento de que la paz. pú= blica “necesita. La Inquisición ha obrado «el “prodigio de “Conseguir leste escarmiento con execuciones tan raras, que muchos viven largos» años “sin:poder saber de> ellas mas que por él oido; con la particularidad de que “el reo, “que ¡muere, muere precisamente: porque quiere ser obs. «tinado., y rehusa la misericordia que en cualquier otro tribunal reclamaría inútilmente, BS 2 ¡Agregue Y. ahora ú estascdos sobservaciones otra que yo me propuse «por :tercera, “y consiste en la. facilidad “que 'hai 'para “cometer los delitos: que la Inquisición :casstiga:+en la sóberbia por “donde nos «negamos á “someter “muestro » entendimiento 4 todo :aquello que, :ó no enten- “demos), -Ó "nos «desagrada: :en la depravacion ¡por donde «quisieramos “canonizar “nuestrós mas infames. antojos, ' y “quitar “de “enmedio cuanto nos incomoda en nuestros gus- >oszoensla ambicion por “donde somos capaces de rene- -gar' de todo-“lo: bueno, con :tal de poder hacer figura “enel :mundo: en: la venganza, “en la «envidia, y ento. "«dos-Jos “desórdenes -y- pasiones , -que- apartándonos de ¿la
-práctica de la fé, nos' acercan 4 atentar contrá Sus t9- peculaciones. Buen testigo de esto es el único año que Jlevamos de libertad de imprenta, y en que se han es- -crito y dicho publicamente mas blasfemias y escánda- «los, que en los tres siglos que han corrido desde el es- «tablecimiento de la Inquisicion. Pensaba yo pues concluir «de saquí, que no «era obra de los hombres, sino de Dios, -un tribunal que por espacio de tantos años habia conservado en nuestro suelo la paz, la union y religion so- -bre que se funda toda buena república, contra una clase de delitos tan pestilentes y transcendentales, con tan “pocos sacrificios y tantas conversiones de culpados' como estamos viendo, y como ha podido ver estado algú- «no de la Europa. Miraba de consiguiente todo el apara- «to de severidad de que está revestido el tribunal, Como un piadoso artificio, tan oportuno para nuestro bien, como el de un buen padre ó maestro que cen solo el semblante contiene en su deber á sus queridos hijos ó dis ¿cípulos. Consideraba como un-beneficio de toda la nacion ese espanto que su solo nombre-causa 4 los per «versos, ese miedo por donde contiene á los que son ten- «tados, y esa predileccion con que lo miran aquellos 34 . Quienes no acusa su conciencia. Y de todo esto infería, “que aun cuando en la Inquisicionmo descubriésemos otra «cosa, que la pura invencion de una humana política , de- « bíamos - gloriarnos de haber conseguido un-'tan grande bien á tan poca costa, y.de haber opuesto al mayor de « los males y peligros, un espantajo que con sola su pre= «sencia los alejáse, y un tribunal que remediase todos los daños mas con el amago que con el golpe. ; e. Este era, buen amigo mio,:el. plan que me había pro- £ puesto llenar enesta carta: y esta la máscara, si se puede llamar así, que yo «encontraba y pretendía «des- « vanecer en la Inquisicion. Mas he desistido de este inten- 20, contentándome con haberlo insinuado, por dos razo- «nes. La primera, porque acerca de todo ello dixe en mi ¿carta de. y de junio lo que basta y sobra para quien quie- . ra. juzgar. como se debe, de un tribunal que estamos vien- «do y experimentando. Y la segunda, porque aunque se « diga en-el papel que impugno, la máscara de. la. Inqui- - sicion, no esla tal máscara de la que se trata; porque ni la hai, ni los mismos que la citan, la. creen, Lo que La
Ss - 9 se intenta y lo qne se hace, es poner 4 la Inquisición por máscara, para disimular la “impiedad con que se está atacando á la religion, y tocando" la generala para la apostasía y ateismo. Los emisarios que en tanto número ha enviado el infierno para que hos induzcan á ellas, no traen el carácter de frangueza que solían te-= ner los antiguos, que abiertamente declaraban la guetra á la verdad, graduaban de error ó al evangrlio ó a la creencia que sobre él habia fundado la iglesia, tra= taban '4 Jesucristo de impostor, ó de prevaricadores á los que predicaban la fé de Jesucristo; y exórtaban sin embozo á los hombres; á que de cristianos ó católicos que hasta allí habian sido, se: hiciesen judios, mahometanos, arrianos, acéfalos ó calvinistas. No así los mo= dernos predicadores del error: habiendo tomado el infierno, si me es licito explicarme asi, lecciones de ma-= licia en la consumada perfidia de muchos hombres sus agentes. Envestir por lo claro á la religion, protestán= dose ser enemigo , abriendo francamente. su pecho, y presentando tales como són sus ideas; ya es una ton= tería digna de los tiempos de Cerinto, Montano, Eutichés, Sergio y Lutero. “La maña > €l talento, la política consumada y la gran ciencia del dia' debe «ser la * misma que la del apóstol Judas Iscariotes, que entre. gó- y vendió á Cristo dandole 'un ósculo de paz. Cris= to en la boca, su religion'en *las palabras , Su doctriha. á tiempo y sin él, su evangelio para todo; y en el entretanto vender, burlar, insultar, abolir y exterminar á Cristo, su nombre, su divinidad, su evangélio, su religion y sus discípulos. F ilosofia, “razon, reforma, libertad, luces, ilustracion, ideas liberales por una parte: supersticion, ignorancia, fanatismo, abusos, hipocre= sía' é iguales “cosas por otra; son las únicas voces que en boca de estos caballeros resuenan, al paso que en sus corazones ya no ha quedado nada que con cien leguas se acerque á religion, ni á Dios alguno, ni á probidad, ni á pudor, ni á honestidad , ni á cosa alguna buena: y ocupan el lugar que todo 'esto debiera tener el mas ciego ateismo, la impiedad mas bárbara, la mas profunda corrupcion, el interés mas injusto, la crueldad mas fiera, y Cuantos monstruos tiene en sus: senos el abismo. Tal es el plan que los Jjansenistas tra= ' 2
16 naciones. excomulgadas.son las mas»iricas y felices, ¡lea dirán, que la. filosofia ha adelantado poco! Nos vemos pues en la necesidad. de explicar. un pun= to. de doctrina cristiana: á. todo un. señor catedrático. ¡Vaya por Dios! En otros tiempos, venía todo el mundo á ¡aprender la doctrina: católica, de' los «catedráticos: españo les: en..el dia el padre. español que no quiera: que á su hijo le: hagan desertar de la doctrina cristiana, debe mi rar y. remirar,.qué..catedrático. ha. de escoger. Venga pues el señor. Natanael áú escucharlo que es, y como obliga la mansedumbre: evangélica; vengan las tres personas. del Conciso, que tambien necesitan de la leccion lo mismo que de .comer:. venga igualmente, la' sarta de Redactores), que-no lo, perderá: vengan por último :todos los cursantes. de: la: Enciclopedia, que es-como si dijéramos toda, la cofradía de liberales. ¿Estamos ya to» dos? Pues señores, mansuetudo est virtus moralis, que re Frenat .iram, ne rationis modum excedat. Lo diré en cas= 1ellano tambien, por, sino lo hubiere entendido el enfer= mo... La mansedumbre. es una virtud que tiene por oficio moderar la ira, para que. en sus movimientos no exceda la medida de la razon. Esta es la idea: que de ella nos dá sauto Tomas, de acuerdo con todos los filosófos y Padres. qne hablaron de la misma ántes, y con. todos los escritores que de ella han tratado. despues; á no ser que la escuela A Rousseau: haya descubieato aqui “algo que yo no sepa. Se. llama evangélica esta virtud, no porque el evangelio. haya. sido la lei que la impuso, sino porque es una de las que entre todas las otras resplandecieron mas en su divino autor, y de las que este ha hecho una especial recomendacion á sus discipulos. Por lo demas, tan antigua es ella y su obligacion, como el«hombre. y su razon y. su ira; pues con el hombre han nacido: la ira, una, de sus pasiones, yla razon, que debe poner las pa= siones en tono. No es pues. la mansedumbre evangélica ningun encanto de Medea, que trasforme á los hom= bres .en vigornias, ni ningnna Opiata que apague su ira y los deje insensibles 4: los ultrajes; sino una lei de la razon, que los obliga á ¡guardar cierta moderación en su ira. Estaríamos aviados por. cierto, y hubieramos echado una gran peonada si la tal mansedumbre hubiese de sofocar la ira, Si ¿ra non fueris, dice el Crisóstomo,
: 1 6 quien haya sido el autor del Imperfecra, baena proficiry nec judicia sean!) nee erimina compescuntur. Bien veo yo que esto mismo es lo que nuestros filósofos bus can; aunque no para nosotros, sino para sí mismos, Pero por mas que lo busquen, se quedarán sin ello, y siempre será verdad que sin el auxilio de la ira, ni el discípulo. aprenderá, ni el juez se «hará obedecer, ni los pícaros dexarán de serlo, El evangelio pues que no se hizo para capa de pícaros, encargando la mansedumbre, no les abrió la puerta para quese hiciesen mas pícaros. > "Tenemos ya á la mansedumbre en parentesco "con la ira: y siendo como es la ira appertus vindicte, “que quiere decir: apetito ó deseo de venganza) tenemos, mal. que “les pese á los señores liberales, que la mansedambtie, la ira, y la vindicta, se pueden mui bien atomodar ei una misma casa. Se acomodan en primer lugar en el pecho de Dios: y yo.no sé.como á Er. Natanael se le fue esto por alto; pues de buena Óó mala gana asistin ría al coro cuando tenia el cogote rapado, y allí oría cantar Ó cantaría, unas veces: quoniam tu, Domine, suavis etmitis, et multa misericordis omnibus invocanti- Bus te. Porque tu Señor, eres suave y manso, y de mucha misericordia para con todos los que te invocan; otras; Domine, ne in furore tfno” arguas me: neque in ira tua corripias me. Señor, no me reprehendas en tu furor, mi. me eastigues en tu ira. Y otras: Deus ultiónum Dominus, Deus ultiónum Libere egit. El Dios de las vénganzas es el Señor: el Dios de-las venganzas obra libremente, Pudo pues haber aprendido que el mismo Dios que se Hama: y es suave, manso y misericordioso, tambien «es y se Hama Dios de las vengoszas, tambien de“cuando en cuando muestra su ira: tambien esta su ira se enciende hasta el furor, cuando la justicia lo exige. Ruego á todo fiel cristiano, que siga leyendo en el salmo últimamente citado, que ies el “93, lo que sigue: ensálzate tu, que juzgas la tierra: da su merecido á los soberbios. ¿Hasta cuando los pecadores, Señor: hasta cuando los pecadores se loriarán, 'charlarán, y: hablarán iniquidad limo, Y des rernará la iniquidad de ellos; y en su malicia los destrai- +4: los destruirá el Señor Dios nuestro. Allí verá cuan po— cás ideas tienen de su religion, los que Áá pretexto -de ta mansedumbre que la carácteriza, no quieren que se 3
18 : j castiguen los pecados. Vengamos -á “nuestro Señor Jesu cristo. De su mansedumbre no hai que dudar; pero ni tampoco de su ira, ni tampoco de que exerció la venganza. Háganos favor el señor Natanael de registrar á sto» Tomas, en el artículo y de la cuestion 15 de la tercera parte, y allí hallará desbaratada toda la máquina de su disparatado escrito, en los dos renglones con que el santo. satisface su segundo argumento. Se irritó el. Sal. vador con los que de la casa de su padre habian he. cho casa de negociacion, y se irritóde manera, que ve= rificó en sí la profecía de que el zelo de la casa de Dios habia de consumirlo: zelus domus tue comédis mes Esta es la ira que se llama per zelum, y formó, aquello de los cordeles para arrojar á los profanadores, y castigó la profanacion. Estoi convenido á que se le lla= me látigo, ó zurriago, ó rebenque, ó disciplinas, ó azote, Ó cuerda para medir las costillas, Ó como quisiere el señor Natanael, que tan prolixo, «delicado y .exácto está en ponerle nombre, para clasificarlo segun las reglas del arte vapulatorio; pero será lastima que este fa moso erudito ño haga una disertacion áparte para discutir el punto, y enseñarnos como se debe entender el quasi flagelium de -S. Juan. Ocupacion es esta, cuya importancia puede aprender,-ya sea de aquel estudiante con. quien se encontró D. Quixote, que quería -hacer un suplemento 4, Polidoro Virgilio--de inventoribus rerum, ya sea de la croralogíia que años pasados salió á luz para direccion de nuestros sábios. ó Saquemos un par de exemplitos del testamento viejo. Entre las alabanzas con que el eclesiástico hace el elo= gio de Moises en el capitulo 45, una es su mansedumbre: ¿n fide et lenitate ipsius sanctum fecit illum. Ea pues, vaya. V. al capítulo 32 del Exódo y allí verá prodigios. Apostáta el pueblo: dice Dios á Moises: dimitte me, ut irascatur .furor meus contra eos: dexame que desfogue mi furor contra el pueblo. Moises se interpone, é ins ta por el «perdon de su pueblo. Baja del monte, .con=, voca. á toda la tribu sacerdotal, y hace pasar á:cuchillo. 4..cerca de veinte y tres.mil apóstatas. Esto hizo el manso; tan sin dejar de serlo, que deallí volvió 4 la presencia de Dios á pedirle, que ó perdonase ya el peca do del pueblo, é lo borrase á él del libro de los vi- A
cípulos: de Cristo, y tan severos como correspondía áp Lo vos. Vengamos á David. Su mansedumbre fue tan gran de, como se ánuncia en el salmo 131. Meménto, Domiz ne David, et: omnis mansuetudinis ejus.. Pues vuelva Vi, atras al salmo 100, en que canta 4 Dios la misericor= dia y el juicio, y luego wa diciendo todo aquello en que el tal manso se propone imitarlo, y lo imitaba: fa= cientes 'prevaricationes odivi: y despues devarias otras cosas que menciona, concluye: in metotino interficiebam omnes —peccatores terre, ut disperderem de civitate. omnes: - operantes iniquiratem. De modo, que los mítines de este: manso eran unas visperas sicilianas, y su desayuno por: la mañana consistía en matar pícaros. . | Del muevo testamento: ya he mostrado en su divino, autor la mansedumbre unida con la ira y la venganza. Mostremos ahora en sus discípulos lo mismo, comenzando por san Pablo, que en el último. verso del capítulo 4." de su primera carta, dá á escoger entre las dos álos: corintios: ¿quid vultis? ¿in virga veniam .ad vos, an in charitate, et spiritu mansuetudinis? Aquí. tiene él Sr. Jom-= tob en una misma pieza la vara, la caridad y la mansedumbre. Pues vaya luego á buscar á san Pedro, de' cuia mansedumbre no duda, y véalo entendiéndose con Ananías y Safira, que por cierto salieron mal librados: de la presencia de este manso. Acuda otra vez á san Pa-" blo cuando su encuentro con Elímas: vea la salutacion' que le echa de hombre doloso, falaz, hijo del diablo, y enemigo de la cruz de Cristo; y Cl parche que: á con=: secuencia le pone en los ojos: y ya tiene otro exemplo de rigor con:mansedumbre. Vaya despues.al Apocalip-" sis, y oiga á san Juan reprehendiendo el solo descuido» de. los obispos que en sus diócesis permitan 4 los erran=: tes. En fin, registre todo el nuevo testamento, y verá en: el 4 los apostoles tan mansos como convenía á unos dis=> los príncipes de su iglesia y maestros de su evangelio. Convenga pues conmigo el P. Natanael y su venerable: cofradía, en que con la mansedumbre evangélica se her=: mana mui bien la ira, segun que es la ministra.de la: justicia, y segun que la razon la dirige en Sus deseos: y execuciones de la merecida venganza. , chstras - Convenidos que estamos €n. esto): lo que se sigue es que tratémos de cuando esta ita y esta venganza; que-
20 hemos demostrado poderse hermanar con la mansedum= bre, se hermanan efectivamente. Todo está dicho en una palabra: cuando en el citado apetito de venganza no se excede la medida dela razon. Detallemos. No hai deli- to ó el delito es poco, y se desea, una venganza para que no hai mérito alguno, Ó mayor que la que el méri- to exige: ya aqui falta el órden de la razon por dos capítulos. El primero, por el de la injusticia que se: come» te: y el segundo, por el de la mansedumbre á que se falta. Hai delito, y hai pena que le corresponda ; pero» resta medio de corregir al próximo sin venir 4 la pena: ya el desear la pena no wa contra -la justicia , cuio: Ofi» cio es, igualar “cosa. con cosa; pero va contra la mansedumbre, á cuio cargo está reprimir el deseo de cla: venganza, mientras la razon sugiera otro medio de salvar y enmendar al culpado. No. existe segun un juicio. prudente medio alguno para omitir el castigo: ya la mansedumbre, que no encuentra como desear el. perdon, empieza. á desear, y la clemencia su. hermana á sugerir medios para moderar las penas; porque la clemencia y la mansedumbre son casi una misma virtud, con sola la diferencia de que la. segunda. refrena solamente el deseo, y la primera templa los efectos de la venganzas. una y. otra segun las: reglas de la razon; y de que la mansedumbre: es virtud de todo hombre, y mo la clemencia, que como no sea enr-la. preparacion del ánimo, no puede verificarse, sino en el que tiene autoridad. Esto supuesto, hagamos la aplicacion de esta doc= trina general ús la materia. de que estamos tratando. Ta». davía no ha llegado la hora de que nuestros filósofos: acaben de quitarse la mascarilla, y decirnos. por lo cla=: ro lo que ya nos han insinuado varias. veces: á saber,. que la infidelidad no es un mal, un error, ni un delito; sino un bien, una luz y un golpe de liberalidad, Con que todavía podemos suponer que ella es un mal, y que puede ser un delito. Al ménos en esta suposicion habla Jomtob, y el Conciso, y el Duende, y el Re= dactor, y el Diario mercantil, y. toda la demas chus-= ma, que. con. motivo de mis dos primeras cartas se ha juntado para hacerme las honras. Ea pues, Supongamos que ella es un mal. El que inculpablemente la tiene, que es aquel á quien el lenguage rancio llama infiel ne-
2do - gativos tan: lejos está. de ser digho de. ¡ira y 0 de: ven ganza y que porel contrario debe ser un objeto de. com» pasion. ¿Quomodo credent ed, quem. non audieruni?. Estos, infelices nada han oido que pueda ilustrarlos acerca. de la verdadera religion. No son - pues culpables en no tenerla, ni quererse prestar á ella, hasta que, una; sár bia persuasion los mueva siquiera á dudar. Contra. .€s-- tos pues nada tiene la iglesia, nada sus pastores, nas da su inquisicion, nada sus principes. Algunos de estos, últimos han intentado, llevados de un falso zelo,, hacerles fuerza. La iglesia constantemente ha. detestado y. abolido, sie ha sido posible. esta conducta. Nada de: castigo. ni venganza con: estos desgraciados: harta..es la; desgracia en que están .envueltos,. para envolverlos Aug: vamente en otra. No «señores filosofos, no-está nuestra, santa madre la iglesia iniciada en esa doctrina, por don-, de la humanísima filosofia pretende añadir dolor. al dom lor, y al que por su desgracia, ha. perdida Los . ojoSy los brazos y Jas. piernas, hacerle perder la libertad -en- cerrandolo em. un hospicio, para quitar esa fealdad y tropezon de las. plazas -y. las. calles Hasta aquí... pues», nada tenemos. encontra, Áántes bien mucho .en favor de la mansedumbre. 0 có "bak pea AL esta primera clase de infieles inculpables,se sigue la segunda de los que no lo: son,.que se hallan fuera de la verdadera creencia, pudiendo y debiendo ya haberla ¡abrazado y: y cuio» delito consiste en una ignorancia, de que han debido y deben salir» Tales: son los. gentiles, los judios y los mahometanos que existen. en los dominios católicos» En el juicio, de. los hombres. la ig= noranciz, que ne se prueba haber sido invencible, em nada ó en mvi. poco favorece. al reo. Publicada la lei, se hace cargo de ella al transgresers si alega ignoran= cia, ese es su-delitoz. haber, ignorado lo que podía y estaba obligado á saber. Na.asi en el, juicio, de la. sans ta iglesia. Aunque ¿n omnem terram.exivit sonus eórum, ep in fines orbis terre werba. cárumz xeconoce. una: igno= rancia inculpable que efectivamente hai: y. aunque el ins fiel de que se trata, sea un ignorante voluntario, to= davía nada quiere con él mas que la persuasion: y la - dulzura. Su deliro. es para con esta santa madre, Co” mo sino fuese: estar sugeto á sus hijos, no. es €H. su
22 concepto estar “sujeto” á: ella. La caridad: y la paciencia son las únicas” armas con «que 'los combate;z:desu man=- sedumbre forma un escudo para defenderlos; sin con= pit .jamas que por motivo de religion sean molestados.' A esta segunda “classe'se: sigue la tercera, de aquelios que habierido entrado por las puertas del bautismo ,. sevhan' Safarido de la iglesia * por la profesion: del error, que heredaron de sus padres: y “abuelos. Si la iglesia hubies se de estar en “este” caso á los principios de la: autori= dad temporal, no quedaría género de castigo establecido contralos» reftactarios, de'que ella no cargase á es ta clase -de- “gente: Yo entré “enla hacion 'española. por: la puerta de: mi: nacimiento; “y con' esto tiene el! gobiero . no 'civil lo bastante, no solo para obligarme 4.que puar-=» de cuantas leyes habia en «España, cuando en -ella nací; mas tambien ¿ que obedezca cuantas guste de “po=" nerme” de nuevo, sin que me sea licito resistir 'su auto» vidad. Mas la iglesia conducida por el espíritu de: man= sedumbre y dulzura que le-ha inspirado “su celestial. esa: poso, se contenta con impedir, si puede,' que “estos: sus hijos extraviados se junten con los buenos: lo impide por: medio de la excomunion con que los declara separados, y. por el miedo de las penas que impone á los: buenos,: si se mezclan con ellos. Si no puede “impedirlo, porque tanto los malos como “los buenos son miembros de una: misma republica, tolera al''malo, amonesta al bueno, y. emplea toda la mansedumbre que le es propia, y todos losarbitrios de su ingeniosa é incansable caridad, á fin de verificar la reunion, y conseguir que no haya «mas que uma fé, 'asi como" no hai mas que un Dios y un bautismo. Hasta aquí pues” vamos grandemente con la man=! sedumbre evangélica, sin que haya quien pueda. chistar: contra nosotros. Mas desde aquí comienzan: los trabajos: Se encuentran estós enla cuarta clase de infieles, que yo comprehendo bajo el nombre de apóstatas, por que él es el que explica el carácter de su delito. Yo na»! cí en España - 'páis católico: fueron católicos mis padres,' católicos mis > maestros; católicas mis sacerdotes, cató=: Hicós + mis “principes , católicos mis conciudadanos, y yo: á consecuencia deesto” católico. Ya: hombrecito y capaz» - de discurrir, quise ,*6”llevado de una damnable y peli. grosa cutiosidad, Ó por “una: culpable PP] leer unos' | j )
2,3. libritos que laiglesia me “tenia ,prohibidos,: y. 4 cuyos. autores debia suponer ardiendo en. los infiernos: unos li. bros, que en dictamen de. cuantos hombres de. bien me: hablaban sobre ellos, eran mas peligrosos que el aliento de un apestado: unos libros de que se me aseguraba contener cuanto tiene de mas venenoso, el error, envuelto: entre cuanto pueden inventar de dulce y seductor la elocuencia y. la. poesia manejadas por la mala fé: unos libros en fin que ningun'hijo de la iglesia leía como. no fuese por comision, y para servicio de la iglesia; y de los cuales -la caridad propia, la obediencia, la. pruden= cia y todas las consideraciones. debian, separarme. Leí pues el Rouseau, el Helvecio, la Enciclopedia ó cualesquiera otros; y me sucedió, lo que era natural que sucediese, y: con lo que Dios me tenia amenazado de an temano: esto es, caer en el peligro que temerariamente busqué. Me hallaba yo mozito de primera tixera, sin los conocimientos necesarios para precaverme de los sofismas: dí pues ¡en ellos. de hucicos.. Ansiaba mi, orgullo por distinguirme entre todos los.demi tiempo, y ostentar unaciencia ; mayor que la de mis. condiscípulos y maestros: Jo encontró .en los tales libritos, y ya no, me consintió aplicar 4 un detenido exámen mis. conocimien tos. Aspiraba yo á representar figura: en el mundo: eché de. ver que los que hablaban con. .mis libritos, la ¡representaban; y esto me bastó para hablar y sentir como ellos. Ultimamente, estaba incomodado,con esto: de no poder tener un cortejo, —valerme de :tales -ó. de. tales trazas para engrosar la bolsa, entregarme á la. vita bona, y pasar la mia como sí no hubiese ¡nacido mas que para comer, dormir, holgarme, mandar, ézc.- Encontré que este genero de vida. de que yo tenia tantas ganas, se beatificaba; y el otro á que la educacion y la profesion cristiana. me inducian,. se' pintaba. como tirano, absurdo, ignorante, fanático, preocupado, 6zc.. Pues, bien, ya estoi rico: á Dios bautismo, á Dios religion para siempre. Este morial divino ha roto-las cadenas con que me oprimian los papas y los despotas. Ven acá, libertad: ven acá ambicion: ven acá .epicurismo: venid acá muchachas. No me ha de quedar prado donde,no retoze mi luxuria Nue . llum. sit pratum, quod non pertranseat luxuria nostra. Y la iglesia entretanto ¿qué .se hace? Creida en que mis obras
son puras” tidvestras” de “muchacho; ó' meras faquezas de hombre, y'no enterada todavía en que Hs abranado "los errores de * donde” proceden; “me llama; “me” dmonésta , me predica, emplea cuantos medios le súblere la difaira de su caridad: y si “algun escándalo delos muchos: que doi, la obliga á: “ello, 'me: amenaza * primero cón queme hu de separar, y “vista mi obstinación y > me soparas ea fodersas sacramentos, es hace entender ú 'sus lijos,: si: má pecado és: públicos'ó. 4 mi'solo, si el crifñen”es ocnlto, «ue “soi un hombre perdido y un publicano. Peto “yo: lejos de enmmendarme, si hemos * venido 4 ú estos extremos, ó de aguda 4: que lleguemos” á vellos; si-éómo sucede” só má" jacobino. fervorosoy comienzo "4 vengar Vel “wltrage' que: mo! han hecho; ó1 temo que * me hagan: Ó tal” vez sin haber penita ni“teméer tal ultrage, 4 bozat la impiedad de que estoi lleno, y á derramar por la boca el veneno en que abunda «mi corazon. “Embisto pues, sin rebuzmar Áántes siquiera, cón= tra el estado eclesiástico, porque por aquí debe comen= zar todó £l que comienza; pongo á todo el clero secular de un bribon, que come á costa del vecino, á todo el regúlar de unos zánganos y de unos solemnes ignorantes, y á uno y otro de promotores del fanatis= mo, de la superstición, del tiranicidio, si hai rei, sino ió hai, ldespotismo, “y de todo «cuanto malo se me venga á las mientes. Delos” ministros paso al ministerio; y todo to que 'practica' y “se lle enseña al pueblo cristiano ,'es superstición: primero , las obras todas de mna devoción voluntaria; y luego, “hasta los mismos sa= cramentos y medios de santificación. Para lo que ques da, vaya el resto. Los padres" de la iglesia , cuando mes nos, menos, fueron unos hombres-sin ilustracion: ni filo= soñar vsús tradiciones cuentos de viejas” sus escrituras ás bulas, su: Fundador sun” gefe de secta, en ciertas! cosas sirperior, y en' ciertas infeñior 4 Mahoma, como me ha enseñado Rousseau mi muestro. Por si acaso pretenden taparme la boca-eon- lo que se lama lei natural, y tónyencerme con los' seritimientos que “mi corazon no puede bortar, y de donde infaliblemente he “de venir 4 endo mia don ur Dios benéfico Y “justos y cón un Criador próvido y E tono. la cosa. de raiz: me: supongo nacido tomo los homgos, del estiercol: formado
| 28 en un estado bruto y salvage : “sin mas lei que la que. mis antojos me ponen, ó yo á consecuencia de “ellos me quiera. poner: sin mas patria que la tierra + sin mas esperanzas que las presentes: sin mas" obligaciones que holgarme; y sin mas alma que Ja de un: caballo, ó tal vez la de una máquina, que no tiene otra que un resorte. La franqueza con. que: predico: estas doctrinas, y los muchos milagros que hago al' predicarla, llaman sobre mi la: atencion de los que velan por la paz de la: iglesia y. de la república. Claman contra mí los escri- . tores: la iglesia me mira con horror: uno ó: muchos de' sus pastores dirigen contra mi doctrina el zelo y la voz de su ministerio , como: lo hizo contra Rousseau el arzobispo de París. Aquí, aquí de todo mi vigor filosófico. La insolencia, el sarcasmo , el vilipendio el sofisma suplan por la moderacion, la probidad ,-el honor y todas «las razones : y sepa todo' el mundo que al que se atrevicre á chistarme, he: de sacarlo: de botones gor= dos á: presencia de toda mi numerosa cofradía. : Este es, señor Natanael, el verdadero aspecto de nuestra cuestion , que V. y todos sus buenos compañeros tratan de embrollar con: tantas: vueltas y'revueltas, ¡Cosa por cierto indigna de quien :blasona de ilustra dor del público ! ¡Insulto: abominable: cor que se injuria á un pueblo católico! ¡ Felonía: que debe castigar un go= bierno y á quien por medio de: ella: se aspira á. seducir, para que abra la puerta á todos: los errores: y hotro= res ! Este es ,. repito, el aspecto y estado de: nuestra cuestion. Pregunto yo: ahora en suposicion; de él, y :de:ser yo el nene que está haciendo' todas estas: habilidades; ¿ cabrá en la mansedumbre de la iglesia quejarse, si tiene á quien, de mi insolencia , pedirle. que haga callar por toda una eternidad mi pluma sacrílega, y que me mande sacar por el colodrillo esta blasfema lengua? ¿ Cabrá esto, digo.otra vez , en la mansedumbre tristiana, ó eclesiástica y Ó como: Y. quiera llamarla ? Y. nos asegura que no; pero es imposible que su razon y su con= ciencia no esten á pesar suyo desmintiendo su pluma. Es imposible que hombre alguno que piense, no esté echando de ver,quelo que V. lama mansedumbre, es quel vicio corruptor de esta virtud ,. que toda: Ja .antigiiedad: conoció. por el nombre de disclucion. Debiera V. haber 4 4
32 haya encaminado á acreditar el error 6'el vicio? Y si tales castigos desdixesen de la mansedumbre evangélicas ¿no hubiera sido enlos apóstoles un error quererlos, y un vicio executarlos, yen Dios una contradiccion consigo mismo prestarse milagrosamente á. sus deseos? Quieie V. que para castigar á los apóstatas aspiremos á unos milagros como aquellos. No pide V. mucho. Los hará, Dios, y tales que el que llegue á oirlos tinnientambe dures ejus. Mas esto «será cuando los hombres se olvi. den de su obligacion, como Vs. pretenden por medio de sus disparatados escritos. Mientras no, no hai necesidad, de tales milagros: Cuando las ¡autoridades conspiraban eontra Dios y contra su Cristo, entonces se necesitaban; ahora no se necesitan, porque las autoridades cristia— nas pueden y deben sopena de ser traidoras 4 su Dios, lo mismo: que este solía hacer por .el milagro. Igualmente insulso y alucinado se muestra V. quando vá, 4 buscar en! el tema, que estos prodigios ocasionaron . no: sé que efugio, que yo no puedo percibir. Todo castigo. público, sea con milagro, ó sin él, tiene. por objeto. el temor, pata que detesten formidine pone el pecado, los que no saben detestarlo virtutis amore, Hizo Dios aquellos prodigios para atemorizar á los que defuera impug= naban, y á' los que de, dentro se desmentian. Señal infalible de una verdad en que Vs. no quieren convenir, porque están resueltos á tastornarlo todo: .á saber, que el miedo guarda la viña, y que donde quiera que haya «sociedad de hombres, allí es menester que concurra, elfreno del temor, 'igualmente que el premio de la yirtud. Si V. no tuviese. los ojos en los calcañales, segun la frase del Espiritu Santo, echaria de ver todo.lo con- “trario de lo que pretende. Si: en la primitiva iglesia, diria, con todo de ser una congregacion de santos; Con “todo de estar tan reciente la sangre del salvador, tan +ivos sus exemplos, tan repetidos sus milagros: con todo de estar asistida de todo .el zelo y santidad de los a ÓS- toles, vivas imágenes de su fundador, y. organos visibles de su divino espírituz con todo : de estar compuesta de hombres, que por el mismo hecho habian atraido con- “tra sí todo el odio, y no tenian que esperar favor ni « perdon del mundo: si la primitiva iglesia, repito, no pu= do subsistir sin este temor, de que ¿Dios la proveyó á
LA fuerza de milagros; y si'ú pesar del “que ellos debieroj' causar, hubo todavia un «Simon Mago, un Ebion, un Cetinto, un Nicolao y tantos otros apóstatas * ¿como po= drá durar sin un temor que enfrene en el dia de hoi, en que abundando la iniquidad, se ha resfriado" la caridad de muchos: en que lejos de ser peligro, es lucro llamarse cristianos: y en que tantos picaros imitadores de Júdas tratan de vender á Cristo, vendiendose por discípulos suyos? Ve V. aquí, señor Jomtob, el modo de filosofar como Dios manda, Véalo tambien esa canalla, que alega por mérito para que se quíte la Inquisicion, el miedo que las gentes le tienen. ¿Qué sería de la sociedad humana, si se acabáse el miedo? ¿Y'qué otra cosa está pretendiendo la filosofia para reinar despóticamente, sino que se lo tengamos los que por desgracia de Dios la abandonamos, y hacemos manifiestas sus fraudes? Pero ¿y los exemplos de mansedumbre que nos dió Jesucristo? ¿Y aquella ardiente caridad con que buscaba y recibia á los pecadores? ¿Y aquellas entrañas de misericordia con que imploró el perdon de' los que acababan de crucificarlo? ¿Y aquel su precepto de que amásemos á nuestros enemigos, y. rogasemos por nuestros perseguidores? Asi Natanael despues del Conciso, del Redactor, del Diario, y no sé que'otros charlatanes. ¡Traidores! '¿No os basta declararos contrarios” á” Jesucristo , sino que tam-= bien quereis abusar de sus exemplos y doctrina para autorizar vuestra impiedad? Decidme, profanadores: ¿pOr= qué no recordais aquel zelo de la casa de su padre que lo devoraba, y en fuerza del cual arrojó del templo á los que no hacian ni la centésima parte del daño que vosotros? ¿Por qué no aquellos horrorosos anatemas que en: el capítulo 23 de san Mateo fulminó contra vuestros patriarcas los filosofos de su tiempo? ¿Por qué no los for=- midables anuncios que hizo á las hijas de Jerusalen, cuando derramaron lágrimas por su muerte, y los sentidos lamentos con que lloró el castigo de aquella pecadora ciudad? ¿Por qué no la indignacion con que trató de hipócritas, de ciegos, y guias de otros ciegos, y de plantacion que debia ser arrancada, como que no pertene-: cia á su padre, á los escribas y fariseos, solo porque calumniaban la inocencia de sus discípulos? ¿Por que no aquella «terrible sentencia en que declaró que no tendria: 4
34 perdon ni. en.este ni. en el. futuro siglo el.crimen de aque; llos, que contradixeran la verdad, y atribuyeran á Belcebub es. nuestro. amor propio. Mas. donde. en* vez-de este, ri> ge el amor de Dios,y la. verdadera caridad del próximo, ni hai ni puede, haber .exceso- en la: ira; y cuando la ven= ganza llega, ya. la misma caridad: que la» promueve, ha evacuado. cuanto, tiene que evacuar la mansedumbre. Así pues, el mismo Salyador que tam sufrido £ué .en tantos
ytan 'horrosos: atentados, .como-.Secometieron cli su sagrada humanidad, se explicó tan decidida; tan cons» tante y tan enérgicamente contra los enemigos de la verdad, contra los corruptores de la lei, y contra los se= ductores del pueblo de Dios, que atraxo sobre: sí su.per» secucion y. su. rabia. Así, al mismo tiempo que mada omitía para ganar al pecador que lo era por flaqueza ó por ignorancia, cargaba de «maldiciones al que per= sistía. en serlo por obstinación y malicia. Así, -al paso que nos :mandaba que amasemos á nuestros enemigos, inimicos vestros y hiciésemos bien á los que nos aborrecian, qui oderunt os, “y rogasemos por los que nos calumnia= ban, calumniantibus «vos, nos instrnia que nos guardásemos, que .huyésemos, que abominásemos los enemi. gos de la verdad, y 4 los propagadores del error. Así finalmente, en medio de la mansedumbre con que sufrig sus injurias personales, y ¿con que se entregó en manos de sus enemigos; no. quiso sufrir, ni que estos calumpasen á sus dicipulos, ni que.se apoderasen de ellos, cúando entregó á su disposicion su divina persona: si ergo me queritis, sinite hos abire. : En dos «palabras, . Señores filósofos : la mansedumbre evangélica no nos enseña á permanecer insensibles á los pecados cometidos contra Dios, ni á las injurias hechas á nuestros próximos. Lo único á que nos obliga, es á' poner nuestras propias injurias en las manos de Dios, que algun dia habrá de vengarlas: Ó si nos falta el heroismo para tanto, en las de aquellos de los hombres que por razon de su autoridad exercen entre nosotros la de Dios. Y la razon de todo esto es, por que si nosotros por nuestra propia autoridad hubiésemos de ven gar nuestros agravios, sería casi imposible que en esta venganza no excediese la ira las medidas de la justicia. Por esto, aun en las leyes humanas á ninguno se le permite ser juez en su propia causa. La mansedumbre evangélica no nos enseña á ayudar al pecador á que con-" tinúe pecando, si está en nuestra mano remediarlo; sino á impedirselo, si podmos; y si no podemos, á pedir á Dios que le dé la gracia qne lo impide. La mansedumbre evangélica no nos enseña á aprobar de modo al- _guno ni á favorecer el pecado; sino á recordar que tambien -somos pecadores, para que al mismo tiempo que Pp po
36 | “pedimos á Dios perdon” de muestras deudas, perdonemos tambien á nuestros peculiares deudores. La mansedumbre evangélica no nos enseña á pasar la mano al que abusa de la paciencia y benignidad de Dios, y continúa en escandalizar á su pueblo; sino á llorar el escándalo, á impedirlo con todas nuestras fuerzas, y á reclamar la obligacion de los que pueden y deben contenerlo. Á esto es á lo que nos obliga la mansedumbre: y es mui de extrañar que cristianos que deben saber su religion, ó filósofos que tratan de impugnarla, no sepan ni lo que profesan, ni Jo que impugnan. Concluyamos pues, que ella no impone á la iglesia necesidad de favorecer al error, ni de fomentar á sus promotores; ántes bien la arma contra él y contra ellos, yla autoriza para exterminarlos por los medios que le sean posibles. Concluyamos tamtbien ya esta carta que va demasiado larga, -y dexemos para la siguiente hablar de la conducta de la iglesia despues de los tres siglos de su persecucion. En an a queda de V. su afectísimo servidor Q. 2 y . . e El Filósofo Reancio, '