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CONVERSACIONES CON PROFESIONALES SOBRE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN
ESPAÑA
Abascal Monede o, Pablo José
Depa amen o de De echo P i ado
Uni e sidad Pablo de Ola ide
[email p o ec ed]
Nie o Mo ales, Concepción
Depa amen o de T abajo Social
Uni e sidad Pablo de Ola íde
[email p o ec ed]
RESUMEN:
En los úl imos iempos se ha omado conciencia social sob e el g a e p oblema que supone la
iolencia de géne o, pasando de se un p oblema p i ado a con e i se en un p oblema publico.
Han su gido especialidades p o esionales que abajan pa a supe a es e p oblema desde el
ámbi o educa i o y académico, policial, judicial, social, psicológico, e c. Conoce la opinión de los
dis in os p o esionales que in e ienen en es os emas es básica pa a acome e nue as
e o mas que conduzcan a elimina la iolencia en el ámbi o amilia y en especial la iolencia de
géne o.
El obje i o de es e abajo es e leja las e lexiones e idas sob e la iolencia de géne o
p oducidas en el I Cong eso i ual sob e Violencia de Géne o “La Violencia de Gene o en el
con ex o de la Globalización”, que ha enido luga desde el campus i ual de la Uni e sidad
In e nacional de Andalucía desde el día 8 al 17 de no iemb e de 2011, ealizándose dichas
e lexiones en una zona in e media de población, en e lo p o ano y el expe o, aunque en
ocasiones se ap oximen a alguno de los dos ex emos .Se ecogen las e lexiones de
p o esionales pa icipan es y las espues as que se si úan a caballo en e la opinión pública y la
expe a. Pa a in oduci nos en la emá ica incluimos una in oducción e e ida al a amien o que
ha enido la iolencia de géne o en España.
PALABRAS CLAVE:
Discu so, iolencia, gene o, educación, jus icia, p e ención.
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TRATAMIENTO HISTÓRICO-LEGAL DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN ESPAÑA
Cuando hablamos de iolencia de géne o, básicamen e hablamos de es cosas. Fal a de
igualdad en e sexos. La pe sis encia en cie os homb es y g upos de población masculina de
una educación adicional machis a, en la cual el homb e se conside a supe io a la muje y con
de echo a domina la como si se a ase de un bien de su p opiedad p i ada. Y po úl imo de una
ag esión an o ísica como psíquica eje cida sob e la muje en el seno de la pa eja.
Cualquie ap oximación al ema de la iolencia de géne o implica pa i de un p incipio gene al, la
muje y especí icamen e, la muje casada siemp e ha es ado en su elación con el homb e y
más conc e amen e con el ma ido colocada en si uación de disc iminación legal y social en
nues a his o ia.
El concep o gene alizado de que la muje e a un obje o sin alo alguno, sin de echos, hizo
posible que en las cul u as o ien ales, de las que nos han llegado ambién a nues o país
in luencias, hizo posible que en las mencionadas cul u as se asesina a a las niñas ecién
nacidas, p ác ica que en alguna medida ha con inuado en algunas ci ilizaciones oda ía
p imi i as.
La subo dinación de la muje , unida a la c eencia de que e a biológicamen e incapaz de oma
decisiones co ec as, hicie on posible además, que an e la ley el homb e pudie a pega le a su
esposa ”pa a co egi la po sus e o es”.
La polémica judicial a a és de los años no ue si la iolencia e a o no acep able, sino medi el
g ado de iolencia pe mi ido al homb e.
Así en Eu opa, du an e la Edad Media, los nobles golpeaban a sus esposas con la misma
egula idad con que golpeaban a sus si ien es. Has a al pun o se pe mi ía la iolencia amilia
que, ya conc e amen e en Ingla e a, se u ilizaba pa a “con ola ” la iolencia ex ema lo que se
denominó “ egla del dedo pulga ” la cual se e e ía al de echo del esposo pa a golpea a su
esposa con una a a no mas g uesa que su dedo pulga pa a some e la a su obediencia.
Po o a pa e, du an e siglos, la sociedad occiden al ha sido pa ia cal310 ya que sal o el
pa én esis de las sociedades ma ia cales p imi i as; la sociedad empezó p on o al hilo de las
g andes ci ilizaciones occiden ales a se pa ia cal.
310 C . I PÉREZ MOLINA en su ob a Las Muje es an e la Ley en la Ca aluña Mode na. Uni e sidad de G anada.
Ins i u o de Es udios de la Muje . Año 1997.Nos apo a la siguien e e lexión ,en la página 345: ”Pese obse a
o mas p opias y pa icula es, du an e la edad media, como en o os pe iodos his ó icos, podemos cons a a que el
discu so social dominan e es un discu so sexuado que legi ima la sociedad pa ia cal, cosa que se ma e ializa en
odos los aspec os de es e discu so, en e ellos el discu so o subdiscu so ju ídico-legal. La legislación clasi ica a las
muje es como una ca ego ía social especí ica. Se las conside a homb es impe ec os, y po an o in e io es y más
débiles an o a ni el ísico como a ni el mo al o in elec ual. Es o se aduci á, po an o, en que el hecho de se muje
implica a una se ie de limi aciones a la capacidad ju ídica, di e encias que, po o a pa e, a ec a an a asun os an
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En es a o ganización pa ia cal, el ma imonio e a conside ado una esencial uen e de pode y de
de echos, eco demos que en la ieja Roma no odos gozaban del “ius connubi”, además e a la
mejo o ma de asegu a la legi imidad de los he ede os sob e o a ins i ución que es el
pa imonio.311
A pesa de que los hallazgos a queológicos son cada ez más nume osos .Lo que ca ac e iza a
las épocas más an iguas de nues a his o ia es la escasez de uen es de conocimien o di ec o.
Con amos undamen almen e con uen es de conocimien o indi ec o como son es imonios de
au o es g iegos y omanos312que nos ela an la o ganización social y cos umb es de los pueblos
p e omanos que habi aban la península ibé ica.
En es e sen ido Diodo o313 nos cuen a e i iéndose a los ibe os baleá icos que e an amosos
además de po el manejo de la honda po su desmedida luju ia ya que cuando se ían de
me cena ios, como lo hicie on po ejemplo con los ca agineses, emplea on el sala io en comp a
ino al que e an muy a icionados a pesa de no ene iñas, o escla as de mane a que po una
muje de las que cap u aban los pi a as que con ellos come ciaban, daban has a es y cua o
a ones.
Es deci es el es igio mas an iguo que enemos y nos ela a el ca ác e de obje o que la muje
ha enido desde an iguo.
Las penas pa a los deli os sexuales las encon amos en las cul u as an iguas314 e incluso en
o as mas alejadas a noso os como son las o ien ales en sus cue pos legales o lib os sag ados
y mezcladas con amenazas de ipo eligioso.
di e sos como la necesidad de in e ención masculina en cualquie ipo de ac o publico po un lado, o la ilusión de
una indulgencia mas supues a que eal hacia las muje es en el de echo penal y c iminal, a gumen ando como causa
la debilidad de su sexo...”
311 Un ju is a glosado del De echo Común que es BARTOLO DA SASSOFERRATO en la Baja edad media nos
indicaba que en de echo, la amilia signi ica pa imonio, unidad pa imonial; más clásica en cambio es la de inición
de MESSINEO en su conocida ob a Manuale di di i o ci ile e come ciale, Milano 1952, olumen II, 1, página 27
“Familia en sen ido es ic o es el conjun o de dos o mas indi iduos i os, ligados en e ellos po un ínculo colec i o
ecíp oco e in isible de ma imonio o de pa en ela, o de a inidad y que cons i uyen un odo uni a io.”
312 POLIBIO, DIODORO DE SICILIA, ESTRABON Y APIANO esc iben en G iego y JULIO CESAR, TITO LIVIO,
PLINIO Y POMPONIO MELA lo hacen en la ín.
313 C . DIODORO DE SICILIA, Biblio eca His ó ica 5, 2,17.También a i ma es e au o que en e los habi an es
p imi i os de las Balea es la no ia e a p opiedad du an e la p ime a noche de odos los huéspedes (des lo ación
colec i a o adul e io obligado).He odo o e ie e análoga cos umb e en e los masge as y los habi an es de Chip e, y
según Ga cilaso igual ocu e en algunas ibus pe uanas.-También en las Islas Ma quesas exis en es e ipo de
p ác icas. C . El Adul e io en De echo Ci il, Canónico Social Penal y P ocesal de M. E. CARMONA. Edi o ial
Ju ídica Española. Ba celona-Mad id 1954.
314 C . E. TARRAGATO, El Di o cio en las Legislaciones Compa adas .Ob a publicada po Ediciones Góngo a en
1925 y la ob a de M. ALONSO MARTINEZ La Familia .Memo ia leída en la Academia de Ciencias Mo ales y
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La in idelidad de la muje es cas igada mucho más se e amen e que la del ma ido lo que
pa en iza la disc iminación de la misma en e al ma ido.
En e los g iegos, siendo es e uno de los pueblos que es a p esen e en o ma de colonias en la
zona es e de España, el adul e io e a echazado po azones de ipo amilia .
En los iempos de Home o, no se conocían mo i os de di o cio y ue con pos e io idad cuando
se llegó a equipa a en Espa a el adul e io al c imen de pa icidio. Como egla gene al si se
p obaba que una muje e a adul e a, el ma ido podía epudia la, quedaba excluida de los
emplos y además el esposo podía ma a al o enso o hace le daño .En cambio si el in iel e a el
esposo e a pe donado po la ley.
Du an e la Edad Media exis ió una al a asa de ilegi imidad, p ueba inequí oca de la exis encia
de elaciones sexuales ex aconyugales.
Polí icas po el Excmo. S . D. Manuel Alonso Ma ínez. Te ce a Edición. Mad id Imp en a de An onio Flo es y Cía.
1875. En la India an igua nos da no icias es e au o de cómo es la egulación del adul e io, indica en las páginas 251
y 252:“Si una muje es in iel a su ma ido, que el Rey la condene a se de o ada po los pe os de la plaza pública, y
que su cómplice sea quemado en un lecho de hie o canden e (Lib o VIII SLOCAS, 37 y 372). La adúl e a su a
además o o cas igo en el o o mundo, el de enace en el ien e de un chacal (Lib o V slocas 164), mien as que la
que se man iene iel, aquella cuyos pensamien os, cuyas palab as y cuyo cue po son pu os, consigue en el cielo el
mismo luga que su ma ido...La muje no iene nunca el de echo de epudia a su ma ido. Aunque la conduc a de su
esposo sea censu able, y se en egue a o os amo es, y es é desp o is o de buenas cualidades, una muje i uosa
debe e e encia le cons an emen e como a un dios” (Lib o V slocas 154).” Sob e la egulación da la ma e ia en
Pe sia, Asi ía y en las leyes Heb eas es básica la monog a ía de J. PELAEZ del ROSAL, El Di o cio en el De echo
del An iguo O ien e. Asi ía, Babilonia, Is ael .Ediciones El Almend o .Có doba 1982. Así en la an igua Pe sia
encon amos que en el Código de Hammu abi a iculo cien o ein inue e se dice” si la esposa de un seño es
so p endida acos ada con o o homb e, los liga an uno a o o y los a oja an al agua” y en los a ículos siguien es se
egula el a amien o de los di e sos casos de adul e io. Uno de ellos es el a ículo cien o ein a y es. En Las leyes
Asi ias encon amos es e mismo supues o, aunque se señala plazo, si se casa an es de los cinco años la muje
cuyo ma ido se ha ausen ado es conside ada como adúl e a y es a ojada al agua o ha de mo i ahogada; página 58
de la ob a ci ada. que nos ela a el caso de una muje que es dejada po su ma ido con su icien es medios pa a su
sus en o, an es de ausen a se és e. En es e caso, la muje espe a á la uel a de su ma ido y gua da á cas idad y no
en a á en casa de ningún o o homb e. Si se p ueba que la muje no ha gua dado cas idad sino que ha en ado a
casa de o o homb e se á a ada como adul e a con o me hemos is o en el a ículo cien o ein inue e y a ojada al
agua. Solo exis e un caso en el que la muje no es a ada como adúl e a se a a de la muje que ha en ado en
casa de o o homb e pa a con i i con el, po que su ma ido ha sido hecho p isione o y en su casa no había
su icien e pa a i i .No incu e en es e caso en culpa alguna .Si ha enido hijos de es a unión. Cuando el p ime
ma ido (cau i o) uel a a su ciudad, ol e á a casa de su ma ido mien as que los hijos i án con su pad e. Se a a
de consegui la subsis encia de la muje pe o no se ompe el p ime ínculo. Asimismo las Leyes Asi ias
con emplaban dos si uaciones en las que se impone la sepa ación de cue pos: el caso de la muje que iene “mal de
boca” (blas ema) y el caso del ma ido que ha enido elaciones sexuales con una jo en. Los an iguos egipcios po su
pa e a pa i del año mil quinien os an es de C is o conside aban como un pecado el adul e io.-El mismo lib o de los
Mue os le a ibuye un cas igo a las muje es y a los a ones adúl e os.-Las penas pa a las muje es e an mucho mas
se e as.
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Di e sas azones jus i ica ían ales compo amien os. Las es a egias amilia es unían a pa ejas
que ca ecían de ínculos a ec i os315, la subo dinación de la esposa a los deseos sexuales del
ma ido sin que és e u ie a en cuen a los de aquélla y la búsqueda de un he ede o cuando és e
no se conseguía den o del p opio ma imonio.316
Pa a la sociedad medie al los deslices de los cónyuges ep esen aban un plus de g a edad al
con ibui a la sub e sión y des ucción del o den social.
En p ime luga , al pone en pelig o el o den na u al de la descendencia y la ansmisión de la
he encia amilia con la in oducción de la bas a día, emenina que no de la masculina, lo que
ocasionaba la mayo a en a a la cohesión del g upo pa en ela .
Y en segundo luga , de es as elaciones ex aconyugales de las muje es nacían deshon as; e an
un a en ado al hono del ma ido y de la amilia, a su buena ama pública, que exigía se es i uida
con el ecu so a la sang e, a la iolencia, con lo cual se p oducía una al e ación de la paz
ciudadana ( al a a la paz ge mánica).
Es a conside ación social del deli o condujo a que el empleo del é mino “adul e io” queda a
ese ado exclusi amen e pa a la al a en las muje es y se u iliza a el de “amancebamien o” en
los homb es; y a la pos e supuso una mayo sanción penal pa a aquéllas.
Es a o ma de en ende el adul e io en onca di ec amen e con la adición del De echo Romano,
que ma caba una ne a desigualdad penal en e ambos cónyuges a a o del a ón en caso de
incu i en una elación ex aconyugal. En p incipio simplemen e ue un deli o de na u aleza
p i ada, pe o a pa i de la “lex Iulia de adul e iis” pasó a se conside ado público como
an e io men e hemos señalado.
En la España C is iana Medie al en gene al, el ma ido es aba acul ado pa a ma a a los
adúl e os si así lo deseaba y pa a dispone de sus bienes como quisie a.
315 F. ENGELS ci a en su amosa ob a, El O igen de la amilia, (ci ado a su ez en la ob a La elación homb e-muje
en la sociedad bu guesa, de U. CERRONI. Edi o ial Akal 1976 páginas 29 y 30) como o igen de la poesía de amo
“las can igas de amigos“, los can os de los adul e ios. En un ma imonio no consensual sino polí ico el adul e io se
con e ía según es e au o en la ei indicación de la elación since a de los a ec os. Es muy comp ensible según él,
que la inspi ación poé ica pudiese nace po an o en es a ocasión no po el place de exal a en sí el adul e io, sino
po que el adul e io e a la elación eal de los a ec os, mien as que la elación ju ídico o icial e a una elación polí ica
en la que los a ec os no con aban pa a nada.
316 L. STONE en su ob a El ma imonio A is oc á ico ci ado en la ob a de U. CERRONI, La elación homb e-muje en
la sociedad bu guesa. Edi o ial Akal 1976. Señala que en esencia el ma imonio no e a una unión pe sonal pa a la
sa is acción de exigencias psicológicas y isiológicas, sino un mecanismo ins i ucional pa a asegu a la con inuidad
de la amilia y la sal agua dia de las p opiedades. El consegui un he ede o, a oda cos a, e a undamen al pa a la
con inuidad del i ulo y de la casa en el égimen de mayo azgos. A eces incluso se hacía pasa el bas a do po
legí imo o bien se legi imaba al bas a do.
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El caso mas cla o exponen e de la in e io conside ación penal de la muje en elación con el
ma ido lo cons i uye como enimos es udiando la egulación del supues o de la muje casada
que es so p endida come iendo adul e io.
El ma ido o los pa ien es del mismo, pueden ma a impunemen e a la muje así se cons a a en
las dis in as amilias de ue os medie ales. Lo g a e es que es a no ma llega al código penal
español de 1870.
No ocu e lo mismo en el caso con a io, es deci cuando sea el homb e so p endido en adul e io
po su esposa.
Los o ígenes de es a cos umb e según la cual podía de ene se y ma a se en el ac o al
delincuen e so p endido “in agan i”, no ma con e ida en esc i o en los ue os medie ales, hay
que busca la en la ieja jus icia popula , con aíz en el an iguo de echo ge mánico.
Tal delincuen e había quedado, po su p opia conduc a “ ue a de la paz”, y, po lo an o, sin
p o ección ju ídica ni ga an ías judiciales o p ocesales de ningún ipo. También en el De echo
Romano, encon amos dicha posibilidad an es de Augus o y después de Augus o, con el nomb e
de Ius Occidendi..
Pa ece se que es a cos umb e sólo se man u o pa a algunos casos excepcionales, en especial
pa a el adul e io.
En la España Musulmana medie al, 317 ambién se cas igó du amen e, como desg aciadamen e
sigue haciéndose en muchos países musulmanes la in idelidad o la me a sospecha.
317 C . LUIS JIMENEZ DE ASUA. T a ado de De echo Penal. Tomo I. Concep o del De echo Penal y de la
C iminología, His o ia y Legislación Penal Compa ada. 2ª edición. Año 1956.Edi o ial Losada S.A. Buenos Ai es.
E apa Musulmana. Página 692. Jiménez de Asua sob e la penalidad de los musulmanes pa a los deli os de
o nicación, nos dice: “...En un p incipio impuso Mahoma la pena de lapidación a odos los deli os que en an den o
del concep o o nicación que es según el Alco án (XXIV 1-5) cualquie elación sexual no legi imada po ma imonio
o posesión de una escla a es e géne o; pe o a base de ansigencia, po el mismo iniciadas, se admi en después
ma ices di e enciales. La legalidad o icial dedujo así es igu as undamen ales: a) el adul e io, cas igado con la
lapidación, al que se equipa aba la pe edas ia, en cuan o a la penalidad, sin que se equie a, según Maleq, que el
juez y los es igos lanzasen la p ime a pied a. b) la o nicación simple, cas igada con cien azo es, cuando es
culpable de ella un musulmán lib e – muje o a on-; con cincuen a, si el delincuen e es escla o, y los a ones
su en además como acceso ias la pena de des ie o y enca celamien o po un año; c) cie os abusos sexuales,
cuya penalidad queda al a bi io del juez....”
En la página 687 de es a misma ob a nos da un in e esan e da o e nog á ico basado en una obse ación de
BERNALDO de QUIROS, así dice”...En Yebala ha is o Be naldo de Qui ós esas ins i uciones, se a a de los
mon añeses de Ma uecos, disolu os y delincuen es...pa ecen que los Yebala son la gen e mas disolu a de
Ma uecos, amigos del adul e io y de la in e sión sexual. Po el con a io, es a o el homicidio, el e dade o
homicidio,... hab é de deci que no he enido no icia, en los meses de expedición de ninguno de es os c ímenes,
mien as en o os dos meses de la p opia es ación p ima e al, en Có doba, dos años an es, pude obse a mas de
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Adul e ios, enganzas ma i ales y iolencia con a la muje casada encon amos en el de echo
gene al cas ellano.
An es de in oduci nos en el es udio de la egulación se e ísima del adul e io en los ex os
legales cas ellanos hagamos e e encia a que el a amien o de la muje que se da en el
e ane o popula cas ellano no es muy adecuado, y los e anes ad ie en al homb e que sea
cau o po que la muje es uno de los males pa a él (“la muje y el ino sacan al homb e de ino”),
le domina (“lo que quie e la muje , eso se ha de hace ”) y le a as a con sus encan os:”mas i an
dos e as que dos ca e as”.
No se conciben elaciones amo osas sin su imien o “no hay amo sin dolo ” y sin que exis an
iñas aunque según el e ane o “ iñen los aman es, y quié ense más que an es” o “ iñas de
enamo ados amo es doblados”.
La iolencia con a la muje especialmen e la casada apa ece legi imada en muchos e anes “ a
la muje y a la bu a odos los días zu a” o la muje y a la mula a a du a”
En el ma imonio se ole a odo menos la in idelidad conyugal ;el adul e io es la máxima aición y
iene la ci cuns ancia ag a an e que suele se de dominio publico:”cuando lo sabe el co nudo, ya
lo sabe odo el mundo”.Quizás po es o o po que hay ma imonios guiados po el in e és o po
o as causas, lo cie o es que exis en muchos de ac o es: “Te casas e, e en e as e”, “Cása e,
así goza as los es ,meses p ime os, y después desea as la ida de los sol e os” ;”I a la gue a
y casa no se ha de aconseja ”.Pa ece que en es os casos el a epen imien o es la no ma
gene al:“Sigue al casamien o el a epen imien o, como sigue la somb a al cue po”.
Los p incipales cue pos legales cas ellanos ecogían las siguien es no mas:
Se ecoge en el Fue o Real318 la no ma de que el ma ido engañado, no podía enga la a en a
su ida con la ida de uno solo de los adúl e os y pe dona la del o o; o los dos o ninguno.
uno, apenas la eclosión, casi epen ina del calo , se dejó sen i sob e los o ganismos exci ables...” y ci a la ob a de
es e au o i ulada “Bé ica”.
318 C . Fue o Real IV.7.1,4.-Encon amos es a misma no ma en la Nue a Recopilación, VIII,20,1 y en la No ísima
Recopilación 12.28.1:”Que es ablece la pena de los adúl e os-Si muge casada izie e adul e io, ella y el adul e o
ambos sean en pode del ma ido , y aga dellos lo que quisie e y de quan o han, assí que no pueda ma a al uno y
dexa al o o, pe o si hijos de echos o ie en ambos o el uno dellos ,he eden sus bienes; y si po en u a la muje no
ue en culpa y ue e o zada, no aya pena.” O as no mas complemen a ias de es a las enemos en el Fue o Real,
IV,7,3 y en las Pa idas 7,17,2 y ambién en P adilla Ba nue o- Summa, capí ulo IX . 5 y An onio de la Peña O den.
pa e III-capí ulo VI.
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Téngase en cuen a que es a no ma se a a a as a pos e io men e has a el siglo XX. La acción
de adul e io solo cabe con a los dos adúl e os.
Las Pa idas319 dedican un apa ado comple o a egula el ema del adul e io, que se de ine como
“ye o que ome aze a sabiendas, yaziendo con muge casada, o desposada con o o”.
A di e encia del de echo canónico las Sie e Pa idas asumen un a o desigual pa a el adul e io
del homb e y de la muje básicamen e po es azones:
la p ime a po que del adul e io que hace el homb e con o a muje no su e daño ni
deshon a pa a la suya p opia
la segunda po que el adul e io que hace la muje con o o deshon a al ma ido al ecibi a
o o homb e en su lecho y sob e odo po que del adul e io de ella puede eni g an daño al
ma ido ya que si se quedase p eñada de aquel con el que hizo el adul e io nace ía un hijo
ex año que pasa ía a se he ede o jun o con los hijos legí imos
y en de ini i a “ como dice las Sie e Pa idas e po ende, pues que los daños y las
deshon as no son iguales, guisada cosa es que el ma ido aya es a mejo ía e pueda acusa
a su muje del adul e io, si lo izie e ella non a él”; y con inua la Pa ida asi ue es ablecido
po las leyes an iguas aunque po el juicio de la Iglesia no se ía así.320
El O denamien o de Alcalá de Hena es (1348) se hizo eco de es a iloso ía penal .Si el esposo
los halla e en uno, que los pueda ma a , si quisie e, ambos a dos, así que no pueda ma a al
uno, y deja al o o.
Las Leyes de To o (1505)321 siguie on en sin onía con la adición, pe o ahonda on en el camino
abie o po el O denamien o de Alcalá al ad e i que aquellos que se oma an la Jus icia po su
mano no ecibi ían la do e de sus esposas ni los bienes de sus aman es, lo que sí ocu i ía si
p ime o eclamaban an e los ibunales. Con es e p ocede se p e endía e i a las al e aciones
de la paz ciudadana que aían apa ejadas es as acciones, ya que la amilia del aman e mue o
exigía ambién enganza.
Un caso documen ado de iolencia de géne o ex emo ocu ido en Se illa en el año 1672.322 y
ecogido en Ca as de Jesui as es el siguien e:
319 C . Pa idas 4.2.8 y 7.17.1-16.
320 Sie e Pa idas. 4. P ólogo en los Códigos españoles conco dados y ano ados Tomo II al V. Imp en a de la
Publicidad. Mad id 1848-1849, página. 407
321 C . La Ley 80 de To o que dice ex ualmen e:”Que los adúl e os no puedan se acusados unos sin o os siendo
i os.-El ma ido no pueda acusa de adul e o a uno de los adúl e os siendo i os, mas que a ambos adul e a y
adúl e a, los aya de acusa , o a ninguno”.Es a no ma se epi e en la Nue a ecopilación, VIII,20,2.
322 Recogido en Ca as de Jesui as de 1672, omo CXXIX.
481
“Es ándose un homb e mu iendo y que iendo hace es amen o, y habiendo mandado llama al
esc ibano pa a o denallo, llegó a él su muje y le dijo que, pa a desca go de su conciencia, le
decía que los hijos que enía no e an suyos, sino ajenos. El la oyó su dicho bien impe inen e, y,
haiéndose ho a de come , llegando la muje a pa i el pan, cogió el en e mo el cuchillo y se lo
me ió po el co azón y la ma ó; y él mu ió den o de cua o ho as. Y a él y a ella los en e a on
jun os”.
Indica que a la iolencia sob e las muje es casadas, con ibuía como no, la educación que
ecibía el homb e en esas épocas y que decan aba como debía de se la conduc a de la muje
casada, la que no cumplía es e papel quedaba expues a al cap icho del ma ido que podía hace
con ella lo que quisiese.
A anzando en el iempo, en el siglo XVIII se educe mucho el g upo amilia y apa ece de nue o
el di o cio. Una nue a amilia apa ece en el mundo ju ídico y social. Del cambio que supuso la
e olución ancesa y de las ideas de la Ilus ación, solamen e se sal a á y pa ece se que po la
olun ad de Napoleón la sumisión de la muje al ma ido. La muje seguía es ando en de ini i a en
si uación de cla a in e io idad con espec o al homb e, an o en el plano legal como en el plano
social.
El o o au o que emp ende una lucha en de ensa de la muje es FEIJOO. Su igu a ha sido muy
alo ada po los his o iado es mode nos PEREZ RIOJA323 dice de él, que es el p ime español,
que mi a y nos hace mi a a Eu opa en el siglo XVIII, es el con inuado y eno ado de nues o
pensamien o c is iano adicional, pe o a la ez, y ahí adican su equilib io y mé i o es el g an
p ecu so o adelan ado de la Ilus ación Española.
323 C . J. A PEREZ RIOJA. Es udios sob e Feijoo y Sa mien o .Feijoo un adelan ado de la Ilus ación Española.
Cuade nos de la “Fundación Pas o ”Mad id 1983. En las páginas 39 a 65, ecoge es e au o las opiniones de o os
his o iado es en o no a Feijoo. Así M. ARTOLA esc ibe de el que es nues a úl ima igu a de alo uni e sal
sinc ónica con el pensamien o eu opeo .El ancés SARRAILH dice que no se pod ía nega sin injus icia que el siglo
XVIII, sob e odo en su segunda mi ad, ha que ido modela una España nue a y que du an e la p ime a mi ad del
siglo, ya Feijoo ,en su incansable c uzada con a el e o y cualquie a que sea a eces su asomb osa c edulidad,
enca na es a sed a dien e: enseña Feijoo la obse ación, la descon ianza an e las conje u as engañosas y las
au o idades ecibidas; p ime maes o del mé odo expe imen al, es ya, se puede deci , un eu opeo. R. HERR dijo
que los abajos de Feijoo señala on el p incipio de una nue a e a de la ida in elec ual española sob e odo po el
g ado en que se leye on y discu ie on. MARAÑON indicaba que sus ideas médicas y ,en gene al ,biológicas son lo
más pe du able y signi ica i o de su ob a. Pa a e mina señala , ya que se ía imposible ecoge odas las opiniones
que MENÉNDEZ PELAYO en su ob a de ju en ud His o ia de los He e odoxos llega a deci de Feijoo que los
esul ados de su c i ica no son an hondos como suele c ee se, sin emba go es e juicio lo co ige en sus Ideas
Es é icas cuando dice ¡Que espí i u an mode no y al mismo iempo an español e a el del P. Feijoo! o al a i ma en
la Ciencia Española, que Feijoo es el homb e a quien mas debió la cul u a española en el siglo XVIII.
488
“Nada se puede hace si de en ada no en endemos a la muje que su e
iolencia in a amilia . T abajo en docencia y los es udian es concluyen,
con cele idad pasmosa, que las íc imas de iolencia domés ica son
masoquis as pues son incapaces de ompe al p ime a isbo de mal a o
del ipo que sea. Desde ue a es sencillo saca conclusiones. Vi imos en
sociedades que pe mi en la iolencia de es e ipo hacia las muje es,
desde la casa, la comunidad, e minando po el Es ado. Es la sociedad la
que ha p ecisado papeles pa a muje es y homb es y, po supues o, en los
papeles del homb e casi que se po encia la iolencia. Ellos deben de se
machos o al menos apa en a lo. Muchas muje es que su en mal a o ni
siquie a lo asumen como al. Ha sido una no ma de ida. Su abuela y su
mad e lo han padecido, ¿po qué en onces end ía que se di e en e en
ella?. De ahí que ace ca se a p e ende ayuda las no es a ea ácil. Ahí
en a el ema de la sensibilización sob e el ema de géne o y, llega
luego, a la iolencia. La iolencia domes ica es epe ida, cíclica y
p ocesual, pa a luego lle a nos al ciclo de la iolencia. Dejando cla o que
no es un p oceso sencillo el que las muje es salgan de ese ciclo. Muchas
eces las muje es in isibilizan sus his o ias de iolencia.
De uel a al pun o de pa ida: en ende a las muje es íc imas de
iolencia ayuda á a quienes abajan no solo en acciones de apoyo
psicológico y legal, sino, a odos los que es án en su en o no, a b inda les
un apoyo más e ec i o y pun ual pa a en en a su si uación. No son
masoquis as, ni lo buscan. Simplemen e les ocó i i lo y de lo que se
a a es que salgan de esa p ác ica denig an e. No es ácil pe o ampoco
imposible. Se a a de abaja de o ma mul idisciplina pa a p e eni ,
e i a , disminui , ayuda , e c.” (Docen e 1)
La iolencia no es solo una mani es ación ísica, ambién se mani ies a y e idencia en espacios
públicos, cen os de abajo, pad es e hijos, medios de comunicación, e c. La in o mación es
undamen al pa a e i a que se p oduzca y como se ha dicho an e io men e hay que e i a la,
sino ambién abaja pa a su p e ención y cambia socialmen e e i ando que se p oduzca.
“Me cues a en ende a la muje que su e mal a o. In en o empa iza ,
pe o c eo que a eces no es su icien e, he escuchado es imonios
desga ado es, así como o os que desde luego no lo han sido an o, es
quizás el p oblema que iene se uno de los p ime os eslabones de la
cadena que pone en ma cha es e mecanismo, que hay que il a , pa a
que los eslabones supe io es puedan ac ua y se mas e ec i os en sus
p io idades. Es a labo , a eces, es di ícil. No podemos o ma nos ideas
p econcebidas, ni es e eo ipos aunque es di ícil.”. (C iminología 1)
489
A la si uación que i imos y enemos ac ualmen e no se ha llegado de imp o iso sino que
es un p oblema ocul o desde siglos, que se ha comenzado a isualiza en el siglo XX y a
a a en las úl imas décadas
“El mal a ado en sí no se hace de la noche a la mañana, a minando la
capacidad de espues a de la íc ima poco a poco, ya que si de buenas a
p ime as es e co a a adicalmen e con los hábi os de la misma, es a se
da ía cuen a mucho an es de la espi al de con ol en la que se es a
me iendo. Se debe in en a en ende a la íc ima, ya que muchas de ellas
dependen económicamen e del ag eso y en la mayo ía de los casos
es os no iene de hace cua o días sino que es e poco a poco ha ido
minando la capacidad de pensamien o de la íc ima has a moldea la y
con ola la a base de miedo y e o . Po eso se debe de comp ende la
o ma de ac ua de es as, ya que no solo con la imposición de denuncia
no se ab e un mundo nue o ya que en muchos casos es a íc ima no
dispone de medios económicos, eniendo en muchos casos hijos a su
ca go y p olongándose los p ocedimien os mas de lo necesa io, siendo
muy di ícil el ol e a ehace su ida op ando po la eliminación de la
denuncia y la uel a con el ag eso , en un ac o de sumisión. Po odo
es o, y en los casos e dade amen e p obados se le debe ía da a las
íc imas un o al apoyo an o social, como psicológico y económico pa a
la supe ación de es e g an abismo que es la sepa ación de alguien de
quién se depende económicamen e y el cual ha minado nues a
au oes ima, pa a la eanudación de una nue a ida”.(G.C. 1)
Tan o la iolencia domes ica como la de gene o ienen un p oceso y un ciclo que es p eciso
conoce pa a pode comp ende y ayuda a las muje es que la su en. Es e p oceso suele
se un cí culo icioso que a apa sin salida a la muje y que su ag eso conoce y p ac ica
milimé icamen e pa a domina .
El p oceso que jus i ica muchas de las conduc as de la pa eja, " al ez si
yo hubie a hecho...el no hubiese eaccionado así" o "el no es malo, pe o
a eces...", o as en el p oceso de la denuncia mani ies an su deseo de
abandona , o as en cuan o ienen con ac o con sus ag eso es
mani ies an su deseo de e i a la o den de alejamien o concedida,
incluso quie en eanuda la con i encia con és e de inmedia o, "él le ha
pedido pe dón".En es os casos el dialogo es inú il, es án decididas a
ol e al ciclo del que casi consiguen sali , po que sali de la iolencia de
géne o no es solo denuncia , es i i sin la dependencia de u ag eso
ecupe ando a u pe sona, u ida. Como p o esional que abaja en es e
ámbi o obse o como muje es log an ehace sus idas y como o as
uel en al ciclo de la iolencia de géne o, po odas ellas hay que segui
abajando, po que e ec i amen e, no podemos p e ende que piensen y
490
eaccionen como una pe sona no mal, debemos es a ahí p epa ados
pa a cuando ellas digan "¡BASTA!" (G.C. 4)328
Rei e amos que cí culo icioso sob e la iolencia, solo se ompe con educación en el seno
amilia y en el ámbi o educa i o desde e apas emp anas de la ida, socializando a los
hijos e hijas y alumnos y alumnas en la ins i ución escola .)
Los da os que apo a el CGPJ es que el po cen aje de muje es que
enuncian en algún momen o del p oceso judicial (concep o más amplio
que el de " e i a la denuncia" es en España del 12% (ci as simila es en
Andalucía), comple ando el p oceso el 88%. Respec o a lo que comen as
de busca o a pa eja "igual" es consecuencia del daño su ido: no es que
busque a un mal a ado , es que ya es incapaz de elaciona se en
igualdad (po la des ucción de la au oes ima, en e o as cosas) y busca
a alguien de quien depende . El p oblema es que de la dependencia al
dominio hay un co o amo y del dominio a la iolencia o o más co ó.
(Psicólogo aseso D.G.V.G).
Hay que ene p esen e que un ac o impo an e pa a en ende a una muje que su e
Violencia de Géne o, cuando se decide a denuncia su si uación no es solo en ende y
empa iza con su si uación y con los p oblemas que an a ene que en en a ambién es
impo an e ene en cuen a la dependencia emocional, el miedo, e c.
“El p oceso de la iolencia de géne o, así como las consecuencias en la
íc ima, poniendo de mani ies o a los p o esionales que ac úan an e dicha
si uación de c isis, en la ecepción de la denuncia, du an e el p oceso de
igilancia de la posible o den de p o ección y en las labo es de
aseso amien o o ami ación de ayudas, las ases po las que ha pasado
o es á pasando la muje mal a ada, odo ello con el obje i o úl imo de
mos a nos una isión del p oblema desde la óp ica de la íc ima, en e a
la que los p o esionales pueden ene como pe sonas “in ac as” que no
han su ido un p oceso de anulación”. (G.C. 5)
Desde la óp ica p o esional se pe cibe en el ambien e p eocupación po muje es que e i an
las denuncias o que eanudan la con i encia con su ag eso pese a que han ecibido la
in o mación necesa ia y se les ha in o mado del ciclo y el p oceso que a a segui (con oda
p obabilidad) su caso. Ello debe incidi en el p oceso p o esional que e i e la doble
ic imización que se pueda gene a , sin ol ida a las muje es que ehacen su ida con
no malidad. En ocasiones el ci culo icioso se epi e con o a nue a elación de pa eja con
o o homb e que iene igen e a su ez, las mismas medidas con su an e io pa eja.
328 Gua dia ci il
491
“Las ac uaciones y compo amien os de las muje es que su en Violencia
de Géne o, ienen ca ac e ís icas en común. El mal a ado se enca ga de
una mane a an su il, de que poco a poco, se aya elacionando menos
con sus amigas, con su amilia, las a aislando de sus elaciones
sociales. Todas al p incipio de su i el mal a o, se sien en an
a e gonzadas, que no se lo cuen an a nadie, ni siquie a a sus amilia es.
Se sien en insegu as, con miedo, una muy baja au oes ima. Ya el
mal a ado se enca ga de eco da les, lo inú iles que son, que alen
menos que el papel que se i a a la papele a. Ese ciclo de la iolencia,
con sus es e apas, muy bien explicadas po el p o eso , qué bien le
unciona al ag eso . 1º Acumulación de ensión, con esos cambios an
epen inos e imp e is os en el es ado de ánimo, 2º Explosión de la
iolencia, donde el ag eso desca ga la ensión acumulada, quie e que la
muje ap enda la lección, y 3º Luna de miel, disminuye la ensión, puede
el ag eso has a pedi pe dón, p ome e no ol e a se iolen o..... Yo he
es ado ciega, he enido a una pe sona, muy que ida, que ha su ido
mal a o, y no me había dado cuen a, siemp e es que se había caído, que
se había dado un golpe con la pue a, y un la go e c..., has a que un día
ue an ue e el golpe, que es u o a ias ho as i ada en el suelo, cuando
llega on los niños de juga al ú bol, me llama on po elé ono, acudí y la
lle é a que la a endiesen en el cen o médico, allí en e sollozos con ó la
e dad, A pa i de en onces, ue un la go camino, ue alien e, y u o el
apoyo de oda su amilia, salió de ese cal a io, son a ios años di íciles,
pe o lo consiguió. Tu o asis encia psicológica. En la ac ualidad, empa izo
con odas las muje es que su en iolencia de géne o, sé lo que es án
pasando, po que aho a sí conozco el p oceso de la iolencia de géne o.
La población necesi a más in o mación y sensibilización sob e el ema,
po que es o no pasa en casa ajena, ab amos bien los ojos y los oídos
po que segu o que enemos muje es ce ca de noso os que necesi an
ayuda.” (Vic ima V.G.1)
B. Los cen os de in o mación de la muje y la iolencia de géne o
Exis en ins i u os de la Muje en odas las Comunidades Au ónomas de España, po
cen a nos en alguna lo ha emos en Andalucía po se donde nos ubicamos.
El Ins i u o Andaluz de la Muje , se c eó po Ley 10/1988, de 29 de diciemb e, de
p esupues o de la Comunidad Au ónoma de Andalucía329. Se a a de un o ganismo
329 El a ículo 30, lo de ine como o ganismo esponsable de p omo e las condiciones pa a que sea eal y
e ec i a la igualdad del homb e y la muje andaluces, haciendo posible la pa icipación y p esencia de la
muje en la ida polí ica, económica, cul u al y social, y supe ando cualquie disc iminación de la muje .
492
au ónomo de la Jun a de Andalucía adsc i o a la Conseje ía pa a la Igualdad y el Bienes a
Social. La es uc u a es a de e minada po los ocho Cen os P o inciales de la Muje
ubicados en las capi ales de cada una de las p o incias andaluzas. De la colabo ación del
IM330 con Ayun amien os su gen los Cen os Municipales de In o mación a la Muje , con la
inalidad de aseso amien o e implan ación de p og amas especí icos. En la Comunidad
Andaluza se encuen an 169 cen os.
Desde los cue pos y Fue zas de segu idad del Es ado, se abaja las 24
ho as los 365 días del año, esul ando complicado cuando hay que
a ende a una muje íc ima de iolencia de géne o y que acude a
denuncia los hechos. Los Cen os de A ención a la Muje 331 solos
uncionan en ho a io de o icina po lo que la muje acude sin la compañía
ni aseso amien o di ec o de es os Cen os de A ención Municipales. Se ia
un g an a ance cuando exis a conocimien o de un hecho de iolencia de
géne o y que la íc ima se decida a denuncia lo, la acompañe a
dependencias policiales pa a es a con ella du an e el mal momen o que
supone la denuncia po la ca ga emocional que conlle a o que pueda se
aseso ada de o ma ele ónica. La ic ima debe denuncia cuando se
encuen e ealmen e con encida que debe hace lo dado que supone
consecuencias que modi ican “ oda la ida de la amilia”, en muchos
casos de enciones de la pa ea, abandono del hoga amilia, o den de
alejamien o, e c. Es impo an e in o ma a la Fiscalía cuando se iene
conocimien o de un hecho de iolencia de géne o pe o que la íc ima no
desea denuncia .” (G.C. 2)
Es p eciso que exis a colabo ación mu ua en e odas las pe sonas y en idades que abajan
comba iendo en el ámbi o de la iolencia de gene o, siendo p eciso que las ac uaciones en e
dichas ins i uciones sean de es echa colabo ación, coo dinación y máxima luidez.
“Los CIM son se icios de a ención y aseso amien o, no de p o ección y
acompañamien o, cuen an con un pe sonal mínimo. Todos los
p o esionales que abajan en cualquie a de los se icios que a ienden La
iolencia de gene o se encuen an especializados en su á ea, además de
que exis en p o ocolos de ac uación e in e ención en casos de iolencia
de géne o y/o ag esiones sexuales que se conc e an en comisiones de
seguimien o en donde se exponen casos, se oman decisiones y se
ealizan suge encias pa a la mejo a de la in e ención en es e ipo de
casos. Desde los Cen os de la Muje , se in o ma al juzgado, y desde las
330 Ins i u o de la Muje .
331 En adelan e CIM
493
Fue zas y cue pos de Segu idad se ac úa de o icio si el caso lo equie e”.
(Abogada CIM 1)
Desde la socialización p ima ia que ealiza la amilia y en colabo ación con la ins i ución
escola que ealiza la socialización secunda ia donde las niñas y niños adquie en su
o mación e in e io izan pau as y no mas educa i as en una de las e apas educa i as mas
impo an e del desa ollo pe sonal y educa i o que o ja la pe sonalidad asen ando las
bases u u as de la pe sona y su educación se debe ac ua con con undencia educando en
alo es e igualdad, eliminando di e encias de cualquie ipo.
“La espe anza an e la ag esión de un hijo es que es un "a eba o" del
niño y que odo a a queda ahí y se a egla á en amilia. Es muy
complicado c iminaliza a un hijo. P e e imos que odo quede en casa a
pone como denunciado a un hijo. Eso sí, depende de cada caso: si las
ag esiones son muy con inuas en el iempo debemos da el paso de
denuncia po que la pe misi idad lo único que hace es en alen ona al
meno , con el iesgo que conlle a de ag a a las ag esiones. Los
meno es que ag eden a los pad es (he manos, abuelos o quien con i a
con ellos) son la causa de la pasi idad de los adul os: bien en el ámbi o
amilia o en el educa i o. Las causas quizás sean la sociedad en la que
i imos: no hay iempo pa a dedica a la educación de los niños po que
odos abajamos (o al menos eso p e endemos). Y los p o eso es puede
llega el caso de que "pasen" de complica se e implica se debido a la
has a hace poco, poca p o ección legal que enían an e las ag esiones de
los alumnos. Y an e eso ¿qué hace ?, po que la sociedad no es ácil
cambia de un día pa a o o. Las medidas cau ela es deben adop a se
con apidez pe o singula izando caso po caso y adap ando al medida al
meno y a su ac uación. Pe o sob e odo a la habi ualidad de las
ag esiones. Y an e la adopción de una medida cau ela ¿se puede llega
a pensa que el meno ome ep esalias con a quien denunció?. El
in e namien o en cen os ce ados, con i iendo con o os meno es
con lic i os, manipulables po la edad ¿puede gene a e ec os
nega i os?. En es os casos el abajo de los educado es, de los
psicólogos con o man un papel p imo dial en la "sanación" del meno y en
su u u o compo amien o.” (G.C. 2)
Es muy impo an e pone en ma cha ac uaciones de sensibilización, o mación y p e ención
en odos los ni eles del sis ema educa i o pa a p e eni cualquie o ma de iolencia y
especialmen e la de géne o, dichas ac uaciones deben p ima el p incipio de igualdad.
Los medios de comunicación son co esponsables de man ene y ansmi i es e eo ipos,
sin pone el acen o en las consecuencias que conlle a es as ci cuns ancias. Hay que
p egun a se ¿Has a dónde amos a llega ? ¿Realmen e a la población nos gus a el mo bo
que susci an cie os p og amas y que man ienen los es e eo ipos e in luyen en la iolencia?
494
¿O es que no nos damos cuen a de ello? Siendo es a a i mación ealizada po di e en es
p o esionales an o de educación, in es igación, ue zas y cue pos de segu idad
Que los jó enes es án inme sos en un caldo de cul i o donde los alo es me i oc a icos, del
log o, escaso habilidades sob e us ación, el éxi o a cualquie p ecio, ni eles supe la i os
de iolencia desde odos los ámbi o es una ealidad que hay que abaja pa a disminui y
e adica . Es a sociedad an e es os des alo es es a en e ma y los jó enes son el u u o
¿Qué sociedad es amos c eando?
“Un da o que es p eocupan e es el del aumen o de la p e alencia del
mal a o con o me aumen a la edad, que en secunda ía sea sob e 26% y
en la uni e sidad sob e un 32%, pone de mani ies o que es necesa ia
es e ipo de in e ención” (In es igado a 2)
La iolencia de géne o, no es exclusi a de ma imonios, pa ejas de hecho, o pa ejas
es ables, sino que en el no iazgo, y en e pe sonas muy jó enes, adolescen es, se p oduce
iolencia de géne o, donde un adolescen e es mal a ado y una adolescen e mal a ada. a
a és de la educación, o de la coeducación se debe ían p e eni es os hechos, pe o pienso
que esa coeducación es esencial que comience desde el ciclo de educación in an il, pa a
asen a las bases de la igualdad y del espe o hacia los/as demás. En lo que debe íamos de
incidi en el ámbi o educa i o y o os ámbi os que abajamos con adolescen es es en
p opo ciona les o as ías, o as al e na i as de conduc a y de compo amien o. y sob e odo
o ece a las chicas odas las he amien as necesa ias, pa a no en a o segui con pa ejas
o elaciones en las que no son espe adas. Las he amien as necesa ias pa a que no sean
ulne ables an e el mal a o y pa a que sepan disce ni , es o es iolencia, es o es mal a o,
es o no son celos, ni es os son buenos, ni hoy se le escapó la mano, pe o me ado a. Es o
es una si uación muy p eocupan e.
CONCLUSIONES
En conclusión es e b e e epaso his ó ico nos demues a la cla a si uación de in e io idad legal
en que se ha encon ado la muje en elación al homb e en nues o país y además la pe i encia
en España de una sociedad pa ia cal y machis a.
No hab á iolencia de géne o cuando odos los homb es sin excepción espe en en un plano de
igualdad social a la muje y sean capaces de soluciona sus p oblemas po medio del dialogo y la
comp ensión.
Es necesa io un a amien o pe sonalizado de los casos de iolencia de géne o que debe á se
abo dado poniéndose en el luga de la ic ima de los malos a os.
495
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