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La metáfora de la intuición categorial

Astigarraga, María del Carmen

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LA METAFORA DE LA INTUICION CATEGORIAL Ma ía del Ca men As iga aga (Mond agon Unibe si a ea) Subi é a las cumb es Do mi é en las sel as En el desie o se osiliza á mi posada Si desemba co... A Julián As iga aga i i iemo imn ¿De qué hablamos cuando decimos "in uición ca ego ial" o " econocimien o"? Cuando hacemos iloso ía hacemos p esen e una nue a o ma de p esen i icación, po que la iloso ía no inaugu a nues a oma de conciencia de lo que se p esen a; an es de que noso os hagamos iloso ía las cosas es án ealizadas en nues a expe iencia na u al de las cosas, en nues as p edicaciones o en nues as ac i idades lin güís icas, en nues a ap eciación de alguna pin u a, en nues os ecue dos, e c. La i loso ía desc ibe y clasi ica es o que es á hecho an es que ella pe o sin en a en la escena de ese ac o; aho a bien, es o que la i loso ía desc ibe y clasi ica no es sólo un segmen o del mundo, como lo se ía ima especie animal. Los modelos de p esencias y ausencias son es o que nos es ablece en cuan o agen es que pueden comp ende es a si uación e inaugu a sus cambios, unos modelos que nos es ablecen como dado es de la mani es ación y pe mi en, po an o, la eme gencia de la condición humana. Las apa iciones no son ilusiones o an asmas, lo que es e dade o y eal pa ece se e dade o y eal. Nos inclinamos a e odo como simples pun os de is a subj'e i os o ilusiones, y nos ol idamos de que las cosas y las ca ac e ís icas e dade as apa ecen ambién como cosas y ca ac e ís icas e dade as, y que es así como apa ecen. Si hace al a llama iloso ía a la clasi icación y la desc ipción de p esencias, en on ces lo que hacemos debe ía llama se iloso ía p ime a, el es udio no po géne os o p esencias sino de las p esencias en an o que p esencias o del se en an o que se . Husse l desa olla es a cues ión en su eo ía de la educción enomenológica, en lo que denomina "medi ación enomenológica undamen al" en Ideas I, y en la " enomenología de la enomenología" al y como es desa ollada en el segundo olumen de su Filoso ía P Í77ie a. 193 Ma ía del Ca men As iga aga Pa a desmemb a la me á o a de la in uición ca cgo inl analiza emos el ema delain uidónypos e io men eeldelnoema u ilizando el mism > ejemplo que emplea Husse l. Jun o cenia e idenciada in uición es un concep o undamen al en la enomenolo gía de Husse l. Casi odas sus ob as e leja la p eocupación po da al lec o un sen ido cla o de es e é mino. Pa a en a en ma e ia hemos de es ablece p ime o una di e enciación cla a en e dos concep os como son el de in ención signi i a e in uición, concep os implicados en nues o ac o de conocimien o, pe o que es p eciso dis ingui . Ambos son ac os median e los cuales la conciencia mien a algiin obje o. Así, la d i e encia en e la me a in ención y la in uición adica en la ausencia o p esencia del obje o. La me a in ención es im men a acío, mien as que la in uición conlle a la p esencia del obje o, es deci , posee un con enido in ui i o que se llena con el con enido que p o iene de la p esencia del obje o. Hablamos de in ención signi i a cuando signi icamos in encionalmen e un obje o sin ene lo p esen e, es deci , cuando endemos sólo a la signi icación del obje o sin ene en cuen a su p esencia. T^ o la in ención signi i a como la in ui i a son ac os median e los cuales la conciencia mien a algún obje o. La di e encia en e ambas es la ausencia o p esencia e o je o, mien as la in ención es un men a acío que se llena con el con enido que p o iene de la p esencia del obje o, la in uición conlle a la p esencia del obje o, es decn, posee con enido in ui i o. La m uición es á de inida po la p esencia de la ealidad del obje o en cuan o conocí o, o sea, po la adecuación exis en e en e el obje o y su conocimien o me a- en onces la noción de e dad, que es pa a Husse l la dequ ^^^^^^®^^o ielobje o.Además,noexis e o malmen e la posibilidad abs^d^-^ ^ ecuación sea imposible, pues, como sucede en el caso de in enciones a ellas no ^ cuad ado- és as no se ealizan po que el obje o co espondien e T io -i oi La adecuación ope a en la ap ehensión y así, la e dad es unda- ?o o T ° concien ' habla ambién de la in uición como la sín esis en e la de es a s'^ ^ P o iene la me a in ención, y el obje o; siendo el lazo de unión uni icad ^cumplimien o. Así, en la in uición enemos una mul iplicidad la con ie^ " ^^^^^ ^^^uien e, la e idencia es la conciencia de es a unidad, o sea, la n ese ^ ^ úl uición; o lo que es lo mismo, la cla idad que se o igina po nn n d^^^^* ^ ^°^°^^^ucia en e lo que es á p esen e en sí mismo y la idea de es a ambién^^ ou^l ^ lo que puede comp ende se que la e idencia es T J como una conciencia inmedia a de la e dad. d i Husse l di e en es modalidades a pa i de la di e sidad e ^ os a os que se e ie e, y en elación a los cuales se encuen a especi icada, a m icion es amada o igina ia cuando iene un ca ác e undamen al. En ella e o je o se p esen a en pe sona' en sí mismo, inmedia amen e, es deci , en es a m uicion la p esencia del obje o se da en sí mismo, inmedia amen e, es deci , en es a in uición la p esencia del obje o se da en su sen ido es ic o en una p esen ación. Es e ipo de in uición sob e iene cuando nos e e imos a una expe iencia en sen ido 194 Li me á o a de ¡a in uición ca ego ial es ic o, es deci , cuando la cosa sensible es á p esen e en es e momen o. Nos e e imos a una in uición en la que la p esencia del obje o no es plenamen e o igina ia al no posee un ca ác e absolu amen e inmedia o. Aho a la p esencia no se da po medio de una p esen ación, sino que la p esencia es in e io y se llama ep esen ación o p esencialización. Husse l, al u iliza el é mino de p esencialización, nos quie e indica la epe ición de una p esencia en modo indi ec o, di e enciándola del sen ido que o dina iamen e se usa pa a designa la imagen ep esen a i a. Pos e io men e Husse l emplea el é mino de App cise üa ion como equi alen e a Ve gege izoa ig mg, ya que con el p ime o se pasa de la me a epe ición de la p esencia -indicada en el concep o de ep esen ación- a un é mino más amplio de p esencia indi ec a. Así, si a la p esen ación le co esponde la pe cepción, a la ap esen ación le equi ale la ape cepción. La p esencialización ap ehende indi ec amen e el obje o a a és de o o que de algún modo lo sugie e o ap esen a. En es e caso, la in uición se e ie e al obje o indi ec amen e, es deci , a a és de su imagen. Como la in uición se de ine po la p esencia del obje o al que se e ie e, hemos de dis ingui es clases dis in as de obje os y, po consiguien e, es clases de in uición: los obje os sensibles, los obje os ca ego iales y los obje os uni e sales. Aho a bien, hemos de llama la a ención sob e el hecho de que Husse l se mues a a en o con a la en ación de conside a como inmedia os, es o es, como "algo en sí", y como exis en es an es de la in uición, a los "da os de la sensibilidad"; po es e mo i o p e iene sob e el debe de e i a dispone de los da os de la sensibilidad que se suponen inmedia os, como si uesen e ec i amen e lo que ca ac e iza inmedia amen e la donación pu amen e in ui i a de los obje os del mundo. Hemos de ene p esen e que lo p ime o eal es la in uición me amen e subje i o- ela i a de la ida p e-cien í ica del mundo, es deci , la in uición es la p ime a ealidad, es o de lo que se pa e espec o a lo cual odo lo demás es pos e io a la in uición misma. Así, en la in uición se cons i uyen los da os de la sensibilidad de un modo me amen e subje i o- ela i o, y nues as in uiciones, po ene es a ca ac e ís ica, es án dispues as a con ola y e i ica pa a sa is ace la exige icia impues a po los p oyec os p ác icos de la ida. Deben, po an o, con ibui a desa olla la ida y deben se ú iles. Po es a azón es un e o a a de esol e la in uición sensible como me a sín esis de sensaciones cogni i as, pues es o induce a in e p e a la obje i idad como la uni e salidad de e minada en donde se si úa la con usión en e el plano psicológico y el ascenden al. No obs an e, oda in uición conc e a es una especie de conc e a in encionalidad que obje i iza el obje o y lo pone en e a sí mismo. Y es e momen o de obje i idad de la in uición sensible cons i uye el momen o de conexión y eacción en e el yo y la cosa po el que ambos se ga an izan ecíp ocamen e en no me a ecíp oca oposición. Vamos a de ini las es clases de obje os a los que se e ie e la in^icion. 1) Los obje os sensibles -opues os a los uni e sales- incluyen los obje os simp e men e empí icos. En es e caso, la in uición se denomina sensible po que iene en su base una pe cepción, imaginación o ecue do. Podemos deci que la m uicion sensible mues a que el momen o in ui i o no es á cons i uido de o ma es á ica, sino que es á en con inuo mo imien o. 195 Ma ía del Ca men As íga aga 2) Los obje os ca ego iales, aquellos de los cuales se a i ma algo median e una p oposición. Po ejemplo, en la a i mación el á bol es a oudoso, el á bol y las hojas son obje os sensibles, pe o e ec o de es a ondoso el á bol -que es lo que se a i ma- es el obje o ca ego ial. En ealidad, no es un hecho, sino que lo que a i ma es la ondosidad del á bol, la o ma ca ego ial. Es e hecho que hemos desc i o indica ima cualidad, un es ado del obje o que es el suje o y que es ccín enido del juicio. La in uición ca ego ial es, así, la e idencia de un es ado de obje os, y es llamada así po Husse l pa a e e i se a las o mas u obje os ca ego iales. Aho a bien, el é mino ca ego ial no de i a de las ca ego ías kan ianas, sino que p o iene del sen ido del e bo g iego que signi ica: a i ma , exp esa . La in uición ca ego ial implica siemp e la in uición de los elemen os sensibles que componen el juicio, aunque, cla o es á, una in uición de es e ip > conlle a una e dade a pe cepción po que el hecho se p esen a di ec amen e, es o es, de un modo o igina io. Podemos habla de in uición ca ego ial cuando se da una pe cepción sup asensible, po consiguien e, ideal o, lo que es lo mismo, no ap ehensible po los sen idos. De hecho, el é mino ca ego ial implica ya una ac i idad peculia del suje o que une los elemen os de la exp esión y, po an o, no es un me o ecibi , pues siemp e que apa ece como obje o un aspec o idea 1 se supe a el ca ác e p e-dado del obje o en una sín esis elabo ada po el suje o cognoscen e. Es a ope ación es o denado a de los elemen os cons i u i os y, en consecuencia, sin ác ica. Po es e mo i o emplea a eces Husse l la exp esión de "obje os sin ác icos" pa a habla de los obje os ca ego iales: obje os -los p ime os- que de i an de o os a a és de o mas sin ác icas. Lo que nos in e esa des aca de la in uición ca ego ial es que és a nos ayuda a supe a el empi ismo, cuyo e o es es ingi la in uición de los obje os sensibles, y aho a, al no iden i ica se la exigencia de i a las cosas mismas con la exigencia de undamen a el conocimien o po medio de la expe iencia sensible, las cosas, la ealidad, no se con unden ya con la na u aleza. 3) Los obje os uni e sales - ambién llamados esencias o eidos- son los que Husse l u iliza pa a designa aquellos obje os en los que se conside a odo excep o la indi i dualidad. Es os obje os uni e sales se e ie en a los concep os uni e sales o o mas capaces de e i ica se in a iablemen e en dis in os suje os. Así, a es os obje os le co esponde un ipo de in uición llamada eidé ica o ideación donde es in e esan e señala que las esencias no son eales sino ideales, aunque es a conside ación ae no pocas di icul ades de acep ación. Si más a iba señalábamos que pa a que haya in uición bas a con que el obje o sea una imagen, aho a con más azón podemos deci lo, pues al con a io de lo que sucede en la in uición ca ego ial en la que las in uiciones sensibles que la undan son elemen os in ínsecos de la misma, en la in uición eidé ica el hecho indi idual que se in uye es un undamen o me amen e ex ínseco, ya que la esencia como al es absolu a, es o es, p escinde del hecho. Po es e mo i o, pa a Husse l, la in uición eidé ica no se da p opiamen e a a és de im hecho, sino que se e ie e di ec amen e a la um e salidad en sí misma, po an o, con inúa siendo, a pesa de odo, o igina ia. De es e modo la esencia puede es a undada en ima singula idad sensible o ca ego ial. En el p ime caso enemos esencias ma e iales (casa, á bol), obje os de una in uición 196 La me á o a de la in uición ca ego ial ambién llamada sensible. En el segundo caso apa ecen esencias o males o ca ego- iales (obje o, núme o), que son obje os de una in uición ca ego ial. La in uición sensible se e ie e a obje os singula es, la ca ego ial al es ado de cosas, es deci , con iene elemen os que no hallan cumplimien o en la pe cepción sensible. Así, la in uición ca ego ial ap ehende el obje o sensible e es ido de un de e minado modo de se que se encuen a o malizado ma e ialmen e. Consecuen emen e, la in uición en su o ma acional es un o ganismo complejo que apa ece en o mas di e en es de sen ido y que acompaña el p oceso de nues o conoce , pe o eniendo en cuen a que odo conoce conc e o es á siemp e elacionado conmigo, como suje o, y con el mundo. Más conc e amen e, nues o conoce es necesa iamen e in ui i o y odo nues o conocimien o del mundo es un conjun o in ui i o complejo que la azón iende no a supe a sino a o dena . Consecuen emen e, podemos a i ma que, pa a Husse l, los da os ma e iales o sensibles son los que nos de e minan el obje o y cons i uyen el "núcleo noemá ico" [iioenia ische Keni] o "senúáo ob]e í o' [Gegeiis a idUdie SUiu], encon ándose el obje o en ellos signi icado en su calidad de obje o conscien e, pues pa a él, odo obje o, en cuan o signi icado en el noema, es un sen ido o signi icación^ Pe o, ¿qué es el núcleo noemá ico? Podemos con es a diciendo que es el sen ido obje i o, un sen ido que puede a ia sin que po ello la signi icación hacia el mismo obje o pie da sen ido, pues a pesa de que cada noema enga su núcleo de e minado, odos se uni ican en una iden idad en donde lo de e minable de cada núcleo noemá ico es idén ico pa a odos*. Como en cuan o me amen e p esen es, las cosas apa ecen como obje os p esun os cuya posición puede se pues a en cues ión en el cu so pos e io de la expe iencia, se en iende que a pa i de es a si uación o igina ia, el empeño de conocimien o del yo in en a ob ene ce eza de la posición del obje o p esen e, a pesa del ca ác e p esun i o del obje o. Po es e mo i o a i ma emos que el obje o no es sino el p oduc o de nues a ac i idad cognosci i a^ Consecuen e men e, mien as que la cons i ución pasi a supone el alo de una me a p e-cons i u- ción [Vo -Kous i u iou], el obje o apa ece como el p oduc o de la ac i idad ope an e del yo que culmina en mía ope ación de juicio a ni el p edica i o. Po consiguien e, la dis inción en e ida pasi a y ida ac i a e ela que la con ciencia o igina ia no es la conciencia obje i an e ni la que ope a a ni el p edica i o ijando en el juicio lo que la expe iencia o ece en conc e o. En es e ni el pos e io , que p esupone el plano de la me a mani es ación del da o, la conciencia cien í ica apa ece como más ele an e que la conciencia p edica i a a la conciencia cien í ica. ^ C . Husse l, E., Ideen zu eine einen Phdnomenologie und phánomcnoJogischen Philosophie, Ma inus Nijho , Den Haag 1976 (Hua III). T ad.: Ideas ela i as a una enomenología pu ay una iloso ía enomenológica ( adu. de J. Gaos), F.C.E., Mad id, 1985. En adelan e ci a emos como Ideen l pa a la edición alemana e Ideas l pa a la edición española, seguido del pa ág a o y página co espondien es a la edición. Ideen l § 124, p. 304 (p. 296). ^ C . Ibíd., § 131, p. 321 (p. 311). ^ C . E. Husse l, E ah i ng und U eil. Un e suchungen zu Genealogie de Logik. Rdg. und h sg. on Ludwig Landg ebe. 2. Au l., Hambu g, Félix Meine , 1985 ( ad.: Expe iencia y Juicio. In es igaciones ace ca de la Genealogía de la Lógica. Redacción y edición de L. Landg ebe. T ad. Jas Reu e . Uni e sidad Nacional Au ónoma de México, México, 1980). En adelan e ci a emos como E.U. seguido de pa ág a o y página. E.ü. §8,p. 33 (p. 39). 197 Ma ía del Ca men As íga aga pues la p ime a no se limi a a da exp esión al da o que apa ece sino que c ea juidos y o muladones de ini i as que se ob ienen a a és de idea lizaciones de lo in uida Es a di e si icación deni elesdelaac i idad se mues a como undamen odd Vcilo o igina io de la conciencia como pu a pasi idad. La conciencia ac i a pie de en onces su au en iddad y se con ie e en conciencia alienada, uen e de e o es y de esendales equi ocaciones que unda en la pasi idad o igina ia su ca ác e de condencia undada. Así pues, la idea de un mundo exac o, obje i amen e de e mi- nable, del que se si e la ciencia, pie de su alo me odológico y se ans o ma en la con icdón absu da de la exis encia de una ealidad absolu a, ascenden e a la ida de la conciencia. En es e ni el de ac i idad de la conciencia se mani ies a el ca ác e p oyec i o y p oblemá ico de la ida de la conciencia, así como la dialéc ica en e p oyec oy cumplimien o en el ámbi o de la sín esis pasi a que si úa la ealidad en e la eo ía del conocimien o y la eo ía de la ape cepción. La a i mación del ca ác e ape cep i o de la conciencia se con ie e en el p esupues o pa a la comp ensión y desa ollo e la enomenología gené ica que, según Husse l, debe in eg a la sis ema ización pu ^en e es á ica de los signi icados cons i u i os y de las ope aciones cons i u i as segunsu i pología. Po an o, se es ablece la necesidad de desa olla la enomenología como análisis gené ico, ya que la enomenología de la génesis iene la unción de ealiza conc e amen e el idealismo husse liano, en donde odo signi icado se esuelN'e ^ ope aciones cons i u i as que lo han p oducido"*. Aho a bien, si se en iende po obje o pu o aquel que pe enece a una de e minada ca ego ía de se , aquel que es eal y que iene un se e dade o, podemos deci que, esde el pun o de is a acional, odo lo que de él se enuncie o piense, debe pode "/ " is o" di ec amen e o ap ehendido po medio de una po p incipio debe exis i en la es e a lógica una co elación ¿ ^ ®®^yc dade o" o " eal" y "se legi imable acionalmen e", álida pa a odas ^smo alidades lógicas de se o de posición. Aho a bien, sin que es a legi imación lonal de la ealidad deba en ende se como una posibilidad empí ica, sino como "^pPosibUidad ideal, esencial^ e o el obje o, in endonalmen e mi ado a a és del sen ido noemá ico, ¿es simple- ^^en e mi ado, o es algo eal? Si bien, la noción de ealidad apa ecía has a aho a ^ im ca ác e de se co ela i o al de c eencia cie a en donde los ca ac e es é icos del la ealidad de las de e minaciones que se con ienen en el sen ido aes eb Ina en o de acla a el signi icado de la legi imación acional nos lle a la D ' ^ inción en e una i encia posicional y o a no posicional, en donde mien a^^^ '^^ e mina po que en ella lo que pe cibe se da de o ma o igina ia, la pe ce^ ®®g mda la o iginalidad no se da, pues sus ac os no son los de T7 •' M H' ^ espec o los cinálisis de Husse l en Medi aciones Ca esianas. E. Husse l, Ca esianische H sg. S . S asse , 1963, 2° ed. (Hua I), Ma inus Nijho , Den Haag, H F'i ^ (i ^ Ca esianas, p ólogo y aducción de José Gaos (Colección de Tex os clásicos e oso ). México, El Colegio. F.C.E., 1942. Ci a emos en adelan e como C.M., seguido de pa ág a o y de pagina co espondien es a la edición. C.M., §§ 36-39, pp. 129-138 (pp. 107-114). C . E. Husse l, E., Ideen I, § 136, p. 333 (p. 325). 198 La me á o a de ¡a in uición ca ego íal Una conciencia pe cep i a es, po an o, una conciencia que e; po el con a io, una conciencia de ecue do no da de mane a o igina ia, y su obje o no se pe cibe como si lo iésemos. Es a oposición aba ca a oda clase de i encias posicionales; así, el juicio 2+1=1+2 puede es a o mado según el modo de la e idencia, es deci , el es ado de las cosas, la obje i idad sin é ica co espondien e a la sín esis del juicio es, en es e caso, un da o o igina io que es cap ado o igina iamen e. Po consiguien e, el obje o de la pe cepción se ap ehende de o ma pe cep i a con sus colo es, o mas, e c.,.., es o es, apa ece bajo el modo de su p esencia co po al [leib/in ], de es a o ma, el modo in ui i o de la i encia puede se analizado an o en su lado noemá ico como en su lado noé ico, pues la co elación se p oduce de al o ma que a odo ca ác e del noema de es a dado "en pe sona" -o igina iamen e-le co esponde el ca ác e de la posici Sn de la noesis, es o es, del ca ác e del se ^ Alio a bien, sólo cuando el ca ác e posicional se undamen a en un sen ido pleno, es deci , sob e un sen ido donado o igina io, puede uni se al ca ác e posicional, po esencia, un ca ác e acional especí ico^. De es e modo, po ejemplo, cuando una cosa apa ece co pó eamen e, se dice que su posición pe enece al apa ece ; y esa posición es mo i ada po el apa ece , no de cualquie modo, sino acionalmen e. Así, la posición del obje o encuen a en el da o o igina io su undamen o o iginal de alidez. Lo que no signi ica que, en o os modos de donación, al e el undamen o de esa alidez, sino que, más bien, lo que al a es el imdamen o o iginad. Lo que ocu e en la in ui ción pe cep i a de una cosa es álido pa a la posición de esencia o es ado de la cosa [Sac/we hal ] eidé ico, po ende, lo que es dado de mane a o igina ia en la in uición eidé ica pe enece al sen ido en su modo de donación. Es o sigm ica que la ce eza de la c eencia es una posición o igina iamen e mo i ada ya que posee el ca ác e especí ico de la e idencia, y la e idencia es la unidad que o ma una posición adonal con lo que, po esencia, la mo i a pudiendo se en endida en é minos noe ico- noemá icos. Además, ambién hemos de ene en cuen a que el obje o es á do ado de un es ímulo independien e de su conside ación isicalis a, lo que signi ica que odo suje o se di ige a un obje o que eclama su a ención, siendo obse ado y p ecisado po el suje o según su alo de uso, o según ima p opiedad que no co es ponde a su p opiedad na u al (ex ensión, colo ...) sino a su cualidad expenenaa . Po an o, es e p oceso que es amos conside ando no es educ ible a e mmos psico ísicos, sino que se a a de una elación de o den in encional. Y como p oceso de o den in encional implica que yo me mue a o esponda según un in e és, lo que implica que sea necesa io un paso de la conciencia me amen e in encional a una conciencia acional que se sus en a en la p esencia en ca ne y hueso del obje o en con aposición con la me a mención acía de és e. Así, con la in oducción de la p oblemá ica de la mo i ación se amplía el camj^ de las modalidades in encionales, y, co ela i amen e, el campo de la obje i ida , an o que al noema pe cep i o o igina io le co esponden los es a os noema icos que susci a la acción p ác ica. Po ello Husse l habla de elaciones in encionales que C . Ibíd., § 136, pp. 314-315 (p. 326). Ibíd., § 136, p. 315 (p. 326). Ibíd., p. 327. 199 Ma ía del Ca men As iga aga I son in encionales en sen ido nue o, así cabe deci que la in encionalidad en sen ido nue o es el paso de la conside ación de una cosa cualquie a a la conside ación del alo p opio de la cosa. Pe o la no edad de es a in encionalidad no lo es an o, pues si bien en la concienda pe cep i a y en la e lexión pu amen e eó ica, el suje o asume un compo amien o al en en a se con el obje o que no es á ausen e de una a ección que le mo i a, en la condenda in endonal la cosa es á ya cons i uida a pa i de la especí ica modalidad en que se da, o sea es á ya implíci a una ac uación que es á mo i ada po el esul ado que el suje o pe cep i o espe a de la cosa. Es deci , el suje o albe ga un in e és que mi a endendalmen e hacia la sa is acdón comple a, po ejemplo, hacia la cons i udón adecuada de la cosa in encionada. Según es o, en la conside ación de la elación in endonal en cuan o al, el momen o de la mo i ación po el que la cosa se con igu a según el alo cuali a i o espe ado, no se ema iza inmedia amen e, sino que queda en el as ondo, ya que la eladón in endonal el especí ico "ocupa se de", el "di igi se hacia" cons i uyen e apa ece en p ime plano sin que el suje o deba pensa sob e el alo especí ico de la cosa in encionada quequeda como una me a cosa cualquie a. Po consiguien e, la eladón causal-mo i acional que acompaña la acción in encional en sen ido nue o exige un a amien o especí ico del momen o mo i acional. Po es e mo i o end emos p esen e que: 1) El suje o que ac úa y que i e en la "mo i ación" es á ca ac e izado como un suje o pasi o que su e es ímulos y a ecciones, po un lado, y po o o, como suje o ac i o que eacdona an e los es ímulos y a ecdones, ac uando de modo ci cuns ancial ^osas y an e la ida. 2) La coexis encia en el suje o de es as dos ac uaciones -pasi a y ac i a-, que da como esul ado que el suje o ac úe siguiendo una mo i ación, se ca ac e iza, en con- s^enda, po que da como esul ado una causalidad en sen ido de la a ección ela i a p opia coipo alidad del suje o, conside ada como cosa ma e ial. 1 a Epilación del ho izon e in encional adquie e nue os y más complejos no ^ °^^^°®"^^ cos, es o es, es a os de obje i idad. Podemos deci que el suje o ene e sólo a un mimdo ci cundan e cons i uido po obje os na u ales, según Pe cep i o hacia conside aciones de la na u aleza ma e ial, sino que, en o mas amplio, el mundo ci cundan e del suje o pe sonal incluye la obje i idad a a a los ac os de olición, de deseo, e c.; en una palab a, a las ope aciones del suje o pe sonal en e amen e desplegado. '^^^ ien emen e, Husse l ca ac e iza los ac os de conocimien o como un con- J o e ope aciones o ien adas eleológicamen e a in de alcanza una obje i idad e seno de la conciencia. Pe o,; dónde se localizan es as ope aciones? Sin duda alguna, en el espacio. El espacio es el núcleo de la pasi idad, y es a pasi idad del espacio posibili a ^a posibilidad, la de la olun a ia epe ición. Así, bajo la e idencia de la on ad en una cadena de epe iciones, se pod á cons a a que la p oducción a ís ica se mues a como o igina iamen e e iden e en cuan o es el cumplimien o de una in ención eno ada, lo nue o eco dado, ya que ninguna adquisición es pe manen e. Aho a bien, es e espacio ep esen ado, que a ía con dis in as pe spec i as y cons uc ciones de a iñcio, es aquel en donde se desa olla el poema, en donde el espacio 200 L¡ me á o a de la in uición ca ego ial se con gu a. Así apa ece la c eación del espacio espi i ual, un umb al que no es sólo desc ipción, sino espacio que se co po eiza de nue o y de alguna mane a se con ie e en espí i u en donde odo cue po se o ma po una ma e ia que aba ca un espacio y que ocupa un iempo. P ecisamen e ahí se desea el obje o, lo ep esen ado que de e mina la in ini a posibilidad de a iación en la que c ea obje os a pa i de o os obje os, es deci , ob as. Pe o el espacio no es sólo el obje o de, sino que a la ez es ca ego ía de la mani es ación, es o es, el modo de exp esión, que an o ex ema como in emamen e limi an el pun o de pa ida pe o no el pun o de llegada. Po an o, el p oblema del espacio plan ea el hilo de la oposición en e lo lleno y lo acío, acío i o que es silencio. Aquí se inse a la poesía con empo ánea como aquella que econside a el alo y signi icado del silencio, aquella en donde la expe iencia del poe a pe enece al mundo de la mediación en e el silencio y la palab a, en e lo acío y lo lleno, y en donde se iden i ican el acío indecible y el lenguaje de e minado po sus con enidos. La e idencia pasa y cae de nue o en la pasi idad como lo que ha sido y ha pasado, pe o que con a iamen e a lo que pudie a pensa se, no desemboca en la nada, pues de e mina un camino que susci a de nue o su eno ación. De es e modo, la obje i i dad de una igu a ideal no se cons i uye po la ansmisión ac ual de lo o igina io, sino que uno y o o se ep oducen o igina iamen e, y no ienen un se pa a siemp e. La obje i idad de es a igu a de e mina el alo de la es é ica, que no eside en la condición eal del obje o, sino en la condición de és e de se enómeno, po ello la a ea de la es é ica es in es iga los obje os es é icos en busca de su condición de enó menos. Así, en su aspec o enoménico, el obje o es é ico no es uiia apa iencia iluso ia, po el con a io, en el caso de lo es é ico, el símbolo poé ico no se concibe como ealidad, como cosa eal que más a de e mina siendo i eal, sino como una imagen ep esen ada, de al modo que la oposición en e la ealidad dada y la ealidad e ecb a es abandonada en el e eno de lo enomenológico. Po an o, la es é ica enomenoló- gica a a á de la es uc u a de los obje os es é icos y a ís icos y de los alo es que los de e minan como ales. Es e mé odo no ex ae sus ma cas o leyes pa iendo de un p incipio sup emo, ni ampoco po medio de la acumulación de cosas indi iduales, sino que ap ehende en lo indi idual la esencia gene al. El mé odo enomenológico se ija en los enómenos, en su in es igación, pe o sin p e ende ap ehende los en su condición acciden al o indi idual, sino en sus momen os esenciales, ap ehendidos, eso sí, po in uición. Pe o, ¿cómo y dónde se p oduce la expe iencia c eado a? La expe iencia c eado a se de e mina en un espacio que se ab e a la poesía como el despe a de la pasi idad, como la o ien ación necesa ia pa a la ac i idad del homb e como hablan e. Espaao que se ans o ma en esc i u a al modo de i gu a geomé ica enunciada que eac i a de nue o la e idencia. Hablamos de la sal ación de la apa iencia, en donde el con em piado o el lec o descub en en la e dad que ya enían den o de sí el deseo e consegui la unidad. El umb al de lo isible y lo in isible. El poema es espacio de silencio, es conciencia que eme ge pa alela a la cons mcaon del poema, donde la ob a es el espacio del acío. Y el pode de la conciencia es e de hace su camino al anda po que ella de iene con inuamen e como pensamien o en el l ujo del pensa , es o es, en un espacio en cons an e ans o mación. Es e espacio 201