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La transición a la política de masas en América Latina

Munck, Gerardo L.

Abstract

El presente artículo estudia la transición a una política basada en las masas en América Latina como un modo de comenzar a abordar la falta de teorización sobre los casos no europeos de democratización y democracia anteriores a 1974. El mismo ofrece un mo

Full text

La ansición a la polí ica de masas en Amé ica La ina1 Ge a do L. Munck Uni e si y o Illinois a U bana-Champaign An es de la explosión de la in es igación cen ada en los casos de ansición a la de- moc acia a ines del siglo XX, la in es igación sob e democ a ización y democ acia se había concen ado de onna p ác icamen e exclusi a sob e la expe iencia de Eu- opa y de un pu1iado de países de lengua inglesa ue a de Eu opa, como Nue a Zelanda, Aus alia, Es ados Unidos y Canadá. Esa pau a es aba jus i icada. Des- pués de odo, así como los es udiosos de l o a li a ismo y el au o i a ismo ap endie- on sob e su ma e ia es udiando la Unión So ié ica, la España de F anco, o el Zai e de Mobu u Sese Seko, ue median e el análisis del Occiden e a anzado e indus- ializado como los in es igado es pudie on analiza y ap ende sob e p ocesos ea- les de democ a ización y sob e democ acias en uncionamien o. Sin emba go, es igualmen e impo an e econoce que aun an es de la ola de democ a ización pos e- io a 1974, muchos países ue a del Occiden e a anzado se habían democ a izado ambién, e incluso habían uncionado como democ acias du an e un conside able pe íodo de iempo. Así, si la eo ía ha de e leja con p opiedad el egis o his ó1ico, es necesa io ompe con el con as e c ecien emen e es ablecido en e las democ a- cias c lá sicas-a quellos casos p imo dialmen e eu opeos que se democ a iza on a ines del siglo XIX y p incipios del siglo XX-y las nue as democ acias: aquellos casos p incipalmen e no eu opeos que se democ a i?.a on a ines del siglo XX. Más en conc e o, es impo an e esca a la expe iencia y analiza una e ce a ca ego ía de casos: los casos de democ a ización y democ acia no eu opeos an e io es a 1974. Los casos que caen den o de es a e ce a ca ego ía se encuen an en a ias egiones del mundo. La India cons i uye, con azón, el ejemplo mejo conocido de una democ acia uncionan c, pe o a ios países más pequeños me ecen el misma ó ulo. O os países pueden ca ac e iza se con mayo p ecisión como países que expe imen a on la democ acia en om1a in enni en e, al habe sido sus ansiciones a la democ acia anuladas po up u as de la democ acia. Ejemplos p o o ípicos de es e es ue zo allido po es ablece una democ acia uncionan e son A gen ina, 1. T aducción al cas ellano de Gus a o E ncslo Emme ich (Uni e sidad Au ónoma Me o- poli ana, Unidad lz apalapa, México, D.F.). 96 A auca ia N o. 7 Nige ia y Pakis án, pe o el conjun o de casos es mucho más amplio e incluye mu - chos países g andes. En e ec o, an es de 1974 la democ a ización y la democ acia no ue on pa a nada ajenas a ninguna de las p incipal es egiones de lo que e n onces se conocía como el Te ce Mundo. Si conside ásemos egiones en e as, s in e mb a - go, Amé i ca La i na des aca í a como egi ón si uada sólo po de ás de Eu opa en é minos de his o ia de democ a ización y democ acia. Buscando in oduci en los deba es eó icos en cu so la pe spec i a de casos que no son ni democ acias clásicas ni nue as democ acias, es e a ículo e oma la expe iencia la inoame icana an e io a mediados de los años 70. El análisis que se a anza en es e a ículo, con iene ema ca lo desde un p incipio, se basa en un im- po an e cue po de li e a u a sob e los egímenes y la democ acia en Amé ica La i - na. Pese a su innegable alo , al li e a u a plan ea ambién sus p oblemas, pues con iene nume osos a gumen os inconsis en es e incluso con adic o ios, así como muchas lagunas y deba es inconclusi os. Es os son p ob lemas signi ica i os, y susci an dudas sob e su con ibución a la acumulación del conocimien o, po lo cual no deben se a ados con lige eza. Tales p oblemas, en e ec o, apun an a la necesidad de una sín esis eó ica y de un análisis empí ico sis emá ico. Con la in ención de esponde a es os p oblemas, es e a ículo comienza po o ece un modelo de coyun u as c í icas y ayec o ias dependien es pa a el análi- sis de egímenes. En un ni el pu amen e eó ico, el modelo iene la i ud de combi- na a iables eó icas que usualmen e son p esen adas como a iables compe i i- as, inculando ac o es explica i os de co o y la go plazos, y de especi ica explí- ci amen e los mecanismos causales que guían los p ocesos polí icos y ge ne an e ec os sob e los eg ím en es. Adei:nás, a un ni e l sus an i o, el modelo iene la i - ud de p es a se a la o mulación de una hipó esis conce nien e a la expe i encia democ á ica en Amé ica La ina an es de su más ecien e ola de democ a ización, que es sumamen e pode osa, en el sen ido de explica un p oceso amplio, complejo y polí icamen e muy impo an e en é minos de unas pocas a iables. Exp esada sucin amen e, la hipó esis es que los países la inoame icanos expe imen a on una coyun u a c í ica común, la ansición de la polí ica oligá quica a una basada en las masas, de di e en es mane as, y que las di e en es modal idades de ansición a una po lí ica basada en las masas pusie on a los pa í ses en di e en es ayec o ias, ca ac- e izadas po dinámicas de ég im en di s in as. M ás en con c e o, l as d i e sas moda- lidades de ansición a una polí ica basada en las masas, dc enn in adas po el pode económico y polí i co de la ieja él i e, desa a on mecanismos di e en es, que conduje- on en mayo o meno medida an o a la democ acia como a la es abilidad de ég i men. Después de p esen a es a hipó esis, el g ueso del a ículo la pone a p ueba median e un análisis compa a i o sis emá ico de cinco casos que ejempli ican un la ansición a la polí ica de masas en Amé ica la ina 97 conside able g ado de a iación en la a iable independien e: A gen ina, México, B asil, Colombia y U uguay. Es e análisis, debe ad e i se, busca sin e iza y pone a p ueba a gumen os ace ca de los egímenes en una egión du an e una cie a épo- ca, pe o no in eg a su análisis de los egímenes la inoame icanos al análisis exis en- e de las democ acias clásicas y nue as. Es a a ea más amplia eque i ía una compa- ación explíci a de casos de di e sas 6pocas y egiones, algo que excede el alcance de es e a ículo. Su con ibución a esa a ea es, así, indi ec a. En e ec o, una lección de los ecien es deba es sob e la ex ensión de los modelos desa ollados en el con- ex o de Amé ica La ina y Eu opa del Su a los casos pos-comunis as es que, aun si una eo ía gene al puede se deseable, los es udiosos deben ene cuidado de los pelig os de la gene alización p ema u a. El modelo eó ico El modelo de coyun u as c í icas y ayec o ias dependien es que p opongo aplica al es udio de los egímenes en Amé ica La ina consis e de los siguien es ele- men os cla e: l. La iden i icación de una coyun u a c í ica y la especi icación de la cues ión polí ica po esol e ; 2 La iden i icación de las dimensiones concep uales que especi ican la a iable espues a po encial a la misma coyun u a c í ica o, más b e emen e, las moda- lidades de ansición; y 3. La especi icación de los legados de la a iable espues a a una coyun u a c í- ica en é minos de: i) los desacue dos en omo a los cuales se om1an los ac o es y la capacidad de dichos ac o es pa a maneja con lic os polí icos, y ii) el impac o de es os ac o es sob e la dcmoc a icidad del égimen -la cual se de cnnina po la medida en la que los in e eses mayo i a ios y mino i a ios pueden se negociados y así canalizados a a és de ins i uciones polí i- cas-y sob e la es abilidad del égimen -dc enninada po la medida en que el pode económico de los ac o es co esponde a su pode polí ico-. Cada uno de es os elemen os del modelo eó ico in oluc a cues iones que me ecen se cla i icadas y desa olladas. En el es o de es a sección p esen a é, pues, el modelo eó ico que si e de base pa a el análisis compa a i o que se abo - da en la p óxima sección. 98 A auca ia N o. 7 LA cqy1111/11 a c i ica: LA l a111idón a 1111a polí ica basada en las 111osa1 La iden i icación de Ja coyun u a c i ica que moldeó la dinámica de los egíme- nes en la Amé ica La ina p e-1974 es un asun o ela i amen e sencillo. En e ec o, así como muchos es udiosos de la democ acia en Eu opa cen a on su a ención sob e el ascenso de una polí ica basada en las masas, así ambién los analis as de la polí- ica la inoame icana busca on las aíces de la dinámica de los egímenes en un epi - sodio pa alelo: la ansición de la polí ica oligá quica a una basada en las masas. Es a ansición u o luga en di e en es momen os, aunque hablando en é minos gene ales en la p ime a mi ad del siglo XX. Más aún, en odos los casos es a an- sición es u o impulsada po el c ecien e papel polí ico de las masas y el e o de su inco po ación como ac o es legí imos a la polí ica nacional. 1..- 1s 111odalidades de a11. ició11: E/ pode polí ico y eco11ó11Jico de las iejas éli es Un asun o más complicado se e ie e a las di e en es modalidades po medio de las que los países la inoame icanos maneja on es e e o común. Na u almen e, hay muchas o mas en que la a iable espues a a la misma coyun u a c í ica puede se especi icada. En su conjun o, sin emba go, la li e a u a sob e Amé ica La ina ha e lejado una impo an e y pene an e noción del análisis de Eu opa: la lúcida idea de Ba ing on Moo e de que, aw1 si una ansición a un nue o o den signi ica el in del iejo o den, el pode de las iejas éli es es una a iable c i ica en el p oceso de an- sición. La onna en que las éli es del iejo o den social en desapa ición dejan su ma ca en el o den eme gen e ha sido discu ida en el con ex o la inoame icano de di e en es mane as: algunos se han cen ado en los modos en que es a ansición ocu e de mane a di e en e en economías de ipo encla e y en economías con ola- das nacionalmen e; o os, al socai e de Moo e, lo han hecho en el papel de las éli es e a enien es, explo ando la p oposición especí ica de que Ja democ acia es imp obable donde es as iejas éli es es án in oluc adas en p ác icas de ep esión del campesinado; o os, en in, se han cen ado en el impac o de di isiones den o de las iejas éli es espec o del cambio de égimen , y en Ja medida en que las ansi- ciones es án dominadas po ac o es de éli es o de masas. No obs an e, el desa ollo más sis emá ico y cohe en e de la idea de Moo e en el con ex o la inoame icano es el p esen ado en Shaping he Poli ical A ena ( 1991 ), de Ru h Be ins Collie y Da id Collie , lo que hace de es e lib o un pun o cen al de e e encia pa a conside a cómo elaciona es a idea con las modalidades de ansi- ción a una polí ica basada en las masas. Una g an con ibución del lib o de los Collie es que o mula un con incen e a gumen o pa a concen a se en las iejas La ansición a la polí ica de masas en Amé ica la ina 99 éli es, demos ando a a és de un undamen ado análisis cómo la a iable " ue za polí ica de Ja oliga quía" es á ligada es echamen e al ipo de inco po ación de Jos abajado es y, a a és de dicho ac o , a la dinámica de los egímenes du an e la e apa de ansición a una polí ica basada en las masas (Collie y Collic , 1991: I 03-05, 748-50). Sin emba go, desde la pe spec i a de un in en o de da cuen a an o del ipo como de la es abilidad de égimen -el p opósi o de es e a ículo- el análisis de los Collie plan ea algunos p oblemas. Desde una pe spec i a concep ual, un p oblema cla e es que su in en o de o dena los casos a Jo la go de una sola dimensión no pe mi e una adecuada dis in- ción en e los mismos. Es e p oblema es muy ob io en la discusión de las oliga - quías a gen ina y pe uana. Como explíci amen e ema can, las oliga quías ue on bas an e di e en es en es os dos casos. Así, mien as la oliga quía de A gen ina ue muy cohesi a, pe o muy débil en el con ex o de la a ena elec o al, la oligaquía de Pe ú es aba di idida pe o e a elec o almen e más iable (Collie y Collic , 1991: 104- 105 , 748-749). Tenían, en o as palab as, o alezas y debilidades opues as. Sin em- ba go, dado que los Collie buscan esumi su ca ac e ización de los casos con un concep o unidimensional, combinan implíci amen e es os asgos dis in os y a gu- men an, en de ini i a, que ambos casos son simila es en el sen ido de que pueden se ca ac e izados conjun amen e como casos en que la oliga quía e a " ue e en muchos aspec os," pe o a la pos e debili ada po un '"de ec o' c ucial en su posi- ción polí ica" (Collie y Collie , 1991: 747). El p oblema, en esumidas cuen as, es que los ma ices del concep o complejo de la ue za de la oliga quía se pie den en el p o- ceso de ag egación y, como esul ado, casos disímiles son clasi icados como si ue- sen simila es. Un segundo p oblema, elacionado con el an e io , concie ne a la e aluación de a gumen os causales cons uidos sob e un concep o ag egado de pode oli- gá quico, ya que, al pe de se de is a di e encias signi ica i as, es di icil disce ni las implicaciones causales de ales di e encias. Es a des en aja es cla amen e e i- den e en el análisis de los Collie sob e a ios de sus pa es de países. Cabe p egun- a se si algunas de las di e encias subsumidas bajo la clasi icación simila del pode oligá quico en A gen ina y Pe ú pod ían da cuen a de una signi ica i a di e encia en el esul ado inal sob e el que los Collie se cen an: el golpe populis a de 1968 en Pe ú y el golpe an ipopula de 1966 en A gen ina. En o o ejemplo, aunque los Collie mues an de mane a con incen e que el esul ado inal de la inco po ación de las masas en México y Venezuela, dos casos que ellos clasi ican como simila es en énninos de pode oligá quico, despliega simila idades signi ica i as en la es abili- dad de ambos egímenes, cabe ol e a p egun a se si las di e encias en e las ie- jas éli es en es os dos países pueden da cuen a de una di e gencia cla e en e 100 A auca ia N o. 7 es os dos casos: el ca ác e au o i a io de México y la na u aleza democ á ica de Venezuela. Finalmen e, cuando los Collie sos ienen que las oliga quias en Chile y B asil pueden clasi ica se ambas como muy pode osas, y que al simili ud puede li- ga se a los golpes mili a es habidos en ambos paises, cabe p egun a se ambién si hay alguna di e encia en e l as iejas éli es en es os dos países que pueda da cuen- a de una di e gencia signi ica i a en e esos dos casos: la mucho más la ga y p o- unda expe iencia democ á ica de Chile y la na u aleza mucho más ep esen a i a e ins i ucionalizada de los pa idos en dicho país. Pa a emedia es os p oblemas y así onuula en mane a más cla a la idea e - cuen emen e in ocada conce nien e al impac o de las iejas éli es en los p ocesos de ansición, es e a ículo sugie e que es necesa io concep ual iza el pode de las iejas éli es de al modo que al ac o sea conec ado causalmen c, y no au ológi- camen e, con el ipo y la es abilidad de égimen. Lo cual puede hace se econocien- do cómo la ansición a una polí ica basada en las masas ep esen a un e o dual pa a las iejas éli es, y cómo las iejas él i es pueden es a mejo o peo equipadas pa a a on a ales e os. Po un lado, el p oceso de ansición a una polí ica basada en las masas ep esen a un e o polí ico pa a las oliga quías, ya que la ansición a una polí ica basada en las masas y las demandas de las masas de acceso al pode polí ico hacen de la a ena elec o al una a ena c ucial pa a la ob ención del mismo. Una p ime a a iable c i ica que a ec a el papel de la oliga quía en es e p oceso de ansición es , pues, el pode polí ico de las iejas éli es sociales, medido po su ia- bilidad en la a ena elec o al. Po o o lado, al ansición implica un e o dis in o aunque elacionado, dado que la en ada de las masas en la polí ica signi ica que donde el pode económico de la oliga quía e a en alguna o ma con ingen e espec o del con ol del Es ado po las éli es, la ansición a una polí ica basada en las masas pod ía no sólo a ec a al pode polí ico, sino ambién al pode económico de las éli es. Una segunda a iable c í ica que a ec a al papel de las oliga quías en es e p oceso de ansición es, po lo an o, el pode económico de las iejas éli es socia- les, medido po su iabilidad económica en un con ex o en el que la ees mc u ación de la sociedad polí ica necesa iamen e a ec a a la polí ica económica. Los legados de las 111odalidades de l o11sició11: cli cyes, di11á111ica polí ica, 11:gí111e11e. y e. ahilid 1d La dis inción en e modalidades de ansición a una polí ica basada en las masas juega un papel cla e en el es udio de las condiciones de la democ acia. En e ec o, una hipó esis cla e que es e a ículo desa olla y busca sopo a es que di - e en es modalidades de ansición a una polí ica basada en las masas gene an dis- la ansición a la polí ica de masas en Amé ica la ina 101 in os legados que a ec an a los p incipales esul ados inales de égimen en una o ma sis emá ica. Más en conc e o, el a gumen o que p opongo es que las di e en- es modalidades de ansición a ec an a los cli ajes que son mo ilizados y a la ca- pacidad de los ac o es así gene ados pa a maneja con lic os polí icos, lo que a su ez de e mina el que los egímenes sean democ á icos y/o es ables. Es a hipó esis puede explica se discu iendo los legados de las di e en es modalidades de ansi- ción ep esen ados po los cua o cuad an es básicos de la Figu a 1. Figu a l. Modalidades de ansición a una polí ica basada en las masas y sus con- secuencias. Esquema concep ual Al o Bajo Polí ica de clases Polí ica 1 Democ acia ¡ conse ado a 1 de es adi / / Bajo / / " / / III / / /Polí ica / de éli es Democ acia populis a IV Polí ica de masas Al o Pode económ ico de las iejas éli es sociales (en un con ex o donde el pode económico y pode polí ico es án di e enciados) 102 A auca ia N o. 7 En el cuad an e I, aunque las iejas éli es es án lo su icien emen e segu as en lo poli ico como pa a ab i el acceso al Es ado, debido a que las iejas éli es sociales oda ía dependen del Es ado pa a de ende sus in e eses den o de la economía no es p obable que encapsulen comple amen e las mani es aciones elec o ales de las masas, que ende án a mo i liza se polí icamen e como un ac o de clase. Así, es a modalidad de ansición da luga a una polí ica que se cen a al ededo de un cli aje en e las iejas éli es sociales, es echamen e iden i icadas con el Es ado, y el nue- o ac o de masas con o ien ación de clase. La dinámica de égimen de es a polí ica de clases en su o ma más ex ema y pu a (ubicada en el ángulo supe io izquie do del cuad an e l) cílcja la ensión un- damen al inco po ada en el co azón de es e a eglo: el hecho de que mien as las iejas éli es sociales necesi an e ene ep esen ación polí ica pa a p o ege supo - de económico, es p obable que la u ilización que hagan del Es ado impulse c ccien- emcn c a las masas hacia pa idos con o ien ación de clase, poniendo así en peli- g o su capacidad pa a e ene ep esen ación polí ica. Po ello, la polí ica de clases en su mani es ación ex ema no es ni es able ni democ á ica. És a sólo puede sos ene un sis ema polí ico abie o siemp e y cuando al sis ema eíleje los in e eses de una mino ía, las iejas éli es sociales, pe o al sis ema abie o p o ee una a enida pa a el a ance de las demandas de la clase baja y lle a a un i econciliable choque que des- uye las ins i uciones polí icas desde den o. Es sólo en la medida que nos mo emos hacia el cen o de la Figu a 1 que es as ensiones se uel en manejables, y que se hace p obable que se gene e un sub ipo de égimen democ á ico conse ado es able. En el cuad an e l , las iejas éli es no sólo son dependien es del Es ado pa a su bcnclicio económico, sino que, además, no es án lo su icien emen e segu as en lo polí ico como pa a ab i la sociedad polí ica. La ansición a la polí ica basada en las masas, en onces, sólo puede ene luga a a és de un con lic o e oluciona io que en en a a las iejas éli es sociales con a el " es o." A di e encia de la si uación del cuad an e 1, sin emba go, es a modalidad de ansición no da impulso a una polí ica de clases. En e ec o, dado que el ascenso de las masas lle a a diezma económica y po- lí icamen e a las iejas éli es sociales, es as úl imas no son capaces de ancla ningún ipo de cli aje pos- ansición, como es el caso en odas las o as modalidades de an- sición. Lo dis in i o de al modalidad de ansición es que lle a a la iden i icación di - ec a de las masas con el Es ado, a la ans e encia de las di isiones den o del " es o" he e ogéneo di ec amen e al seno del Es ado, y a la sup esión de las di e enciaciones socie alcs que pod ían cues iona la o al iden i icación del Es ado con la sociedad. Es a modalidad de ansición, así, iende a o ganiza la polí ica al ededo de dos cli ajcs: uno dominan e, en e ac o es cons i uidos y localizados den o del Es ado, y un cli ajc sup imido que con on a a la sociedad ci il con el Es ado. La ansición a la polí ica de masas en Amé ica la ina 103 La dinámica de égimen de es a polí ica de Es ado en su o ma más ex ema y pu a (ubicada en el ángulo in e io izquie do del cuad an e JI) gene a un ipo de é- gimen es able y au o i a io. La ensión deses abilizado a que ca ac e iza a la polí ica de clases en su o ma ex ema no se hace p esen e, al no da se un ue e desequili- b io en e el pode polí ico y el pode económico de las iejas éli es. Además, dado que la polí ica de Es ado ans ie e odas las di isiones al in e io del Es ado, iden- i icado con los in e eses de la mayo ía, y dado que la posibilidad misma de que Ja di e enciación socie a1 sea exp esada a a és de ins i uciones polí icas es po lo an o sup imida, la polí ica de Es ado es además au o i a ia. En el mejo de los ca- sos, un desa io a la nue a hegemonía del Es ado puede ocu i a a és del ascenso del cli aje sociedad ci il e sus Es ado, lo que gene a ac o es au ónomos en la sociedad que pueden p o ee una ue za de con apeso al Es ado. Es p obable que és e sea un p oceso muy g adual cuando la polí ica de Es ado se mani ies a en su o ma ex ema, pe o cuando uno se mue e hacia el cen o de la Figu a 1, es p obable que es e segundo cli aje sea más ue e desde el p incipio, gene ando las condicio- nes pa a un sub ipo de democ acia es a is a y es able. En el cuad an e TTT la dominación de las iejas éli es sociales es conside able- men e ab umado a. Es as éli es pueden inicia , pues, una ansición a una polí ica basada en las masas con con ianza, ab iendo el acceso al Es ado a las masas. A di- e encia de la si uación a on ada po las iejas éli es en el cuad an e 1, dado que su pode económico no las ue za a u iliza el Es ado como un medio de eje ce con ol en el ámbi o económico, no empujan a las masas a busca una ep esen ación polí- ica o ien ada a in e eses de clase. Po el con a io, es a modalidad de ansición da a las iejas éli es la opción de busca la cncapsulación polí ica de las masas. Lo dis- in i o ace ca de es a modalidad de ansición, pues, es que lle a a la iden i icación de las masas con las iejas éli es, y po lo an o a una con inuidad an g ande en e los pe iodos p e y pos- ansición que las di e encias en e los in e eses sociales de las éli es y de las masas quedan sup imidas. La polí ica se o ganiza en omo de dos cli ajcs: uno dominan e en e acciones de la ieja éli e social, y un cli ajc sup imi- do que en en a a las masas y las éli es. La dinámica de égimen de es a polí ica de éli es en su o ma más ex ema y pu a (ubicada en el ángulo supe io de echo del cuad an e III) gene a un ipo de égimen es able y oligá quico. Como con su opues o pola en el cuad an e II, la e- la i a pa idad en e el pode polí ico y el pode económico de las iejas éli es socia- les da pie a una dinámica es abilizado a. Y, como es el caso con la polí ica de Es ado pu a, la na u aleza del égimen es au o i a ia, aunque de un ipo muy di e en e. Más que se au o i a io po iden i ica el Es ado con los in e eses mayo i a ios de las masas y sup imi los pun os de is a mino i a ios en la sociedad, en es e escena io 110 A auca ia N o. 7 éli es no e an una c eación del Es ado, sino que po el con a io es aban do adas de un g an pode económico, la ansición a una polí ica basada en las masas no sig- ni icaba su des anecimien o en cuan o ac o económico pode oso. La dinámica polí ica de A gen ina, en onces, se ía moldeada po la ex ema incong uencia en e el pode polí ico y el pode económico de las iejas éli es, es o es, po una pode osa éli e económica que no enía una posibilidad ealis a de accede al pode a a és de medios elec o ales. Las consecuencias de es a modalidad de ansición pueden explici a se, como se discu ió más a iba, en énninos del cli aje y de los ac o es cla e que es a ansi - ción ayudó a moldea , y de la dinámica y los esul ados inales de égimen que es os ac o es gene a on ( éase Figu a 3). Aunque el p oyec o de Pe ón e a in eg a al sec o labo al den o del sis ema polí ico a a és de una es a egia co po a i a -de modo que el mo imien o sindical es a ía an o o mado como ac o en g an medida a a és de inicia i as es a ales como con olado po el Es ado-, el Es ado no se con i ió en el luga dominan e del con lic o. Las iejas éli es e an lo su icien emen- e ue es, aun si les al aba ue za elec o al, pa a desplaza a las masas y al pe o- nismo del Es ado, p e iniendo así la iden i icación pe manen e del Es ado con las masas y la o mación de un cli aje Es ado e sus sociedad ci il. El mo imien o sin- dical se con e i la en un ac o c ecien emen e au ónomo (Waisman 1987: 121 - 24, 135-36) y el eje dominan e del con lic o co e ía así a a és de la sociedad. Pe o el cli aje al ededo del cual la polí ica ue o ganizada luego de 1946 no ue un cli aje en el sen ido eu opeo, de un cli aje que o ganiza el con lic o en e ac o es económica- men e de inidos den o de un espacio polí ico compa ido (Ba olini 2000). En cam- bio, la polí ica a gen ina se o ganiza ía en omo a un cli aje que en en aba a las iejas éli es, iden i icadas con la A gen ina an e io a 1930, con un nue o y peculia ac o de masas, que no se eía a sí mismo como me amen e una en e a ias ue zas polí icas, sino que más bien se au oiden iñcaba como la encamación misma de las aspi aciones nacionales y popula es, o, en o as paJab as, como un mo imien o populis a. La ansición a la polí ica de masas en Amé ica La ina 111 Figu a 3. Modalidad de ansición a una polí ica basada en las masas y sus consequencias. Un esumen de los casos MOOAUDADDF TR/IN~ICIÓN A UNA POLITICA BASADA hN LAS MASAS México B asil A gen ina Colombia U uguay i. Pode Bajo Mode ado- Bajo Al o Medio polí ico de las bajo iejas éli es ii. Pode Bajo Medio Al o Mode ado- Mode ado- económico de al o al o las iejas éli es CoN!,~.QJP.NCIAS [)(o LA MOOAUOAD DE TRM'SICIÓN i. Cli ajes In a-es a al, In a-es a al , Éli e VS. ln a-éli e, ln a-éli e, y ac o es Es ado s. Es ado s. masa: nue o éli e s. masa éli e s. masa: sociedad sociedad: mo imien o (sup imido): pa idos (sup imido): nue os populis a pa idos adicionales nue o pa ido- pa idos de dominan e adicionales (Colo ados y Es ado de Es ado (PSD, (pe on i smo ), (Libe ales y Blancos). masas PTB), UDN. iejas éli es Conse ado es). hegemónico económicas. (PRI). ii. Dinámica Dominación Dominación Choque en e Dominación Dominación de de égimen de mayo ía de coaliciones mayo ia de éli es hege- éli es en hegemónica PSD/PTB dominan e mónicas sob e compe encia sob e ac o es hegemónicas, y eli es las masas, dís- sob e las masas, sociales deses abilizada mino i a ias: censo ex a- deses abilizada eme gen es: po con lic os polí ica de ins i ucional: po ascenso de polí ica de éli es-masas. masas pu a. polí ica de ac o es de masas: Es ado pu a. éli es pu n. polí ica de éli es mode ada. iii. Rcsullado Au o i a ismo Democ acia Al amen e "Democ acia Democ acia inal de blando y de a iba hacia ines able, oligá quica" libe al, luego égimen es able abajo, luego luego es able, y au o i a ismo au o i a ismo au o i a ismo mili a ización la go. blando y la go du o y la go. limi ada. l 12 A auca ia N o. 7 La dinámica polí ica que ue gene ada po es e cli aje en e una ue za polí ica mayo i a ia y una éli e económicamen e dominan e, o en e pe onis as y an ipe o- nis as (O'Donnell 1973: 129-30, Waisman 1987: 89, Ca a ozzi 1992: 216), omó la o - ma de un choque en e ue zas en ex emo pola izadas que hicie on i ualmen e im- posible an o la democ acia como la es abil idad polí ica. Más aún, es a pau a de in e- acción p ác icamen e comenzó de o ma ins an ánea, po que los ac o es que se con on aban en e sí en omo al cli aje pe onis as-an ipe onis as e an, p ác ica- men e desde el inicio, ue zas pode osas y bien cons i uidas. El pe onismo, en an o que mo imien o populis a, no endía a gobe na de modo al que los de echos de los g upos mino i a ios uesen espe ados y de endi- dos. El pe onismo 1 legó al pode en 1946 a a és de elecciones, y elecciones, que los pe onis as podían con a con gana , u ie on luga egulannen e. Pe o el plu a- lismo ue sup imido, los líde es de oposición pe seguidos, y las éli es económicas ep1imidas (Waisman 1987: 89, 185). En e ec o, si bien el pc onismo buscó implan a un "modelo democ á ico de al a pa icipación" (Waisman 1987: 89), o una "democ a- cia an ioligá quica" (Tou aine 1989: 357-58), al égimen no e a ni democ á ico ni sos enible. El cli aje pe onis a-an ipc onis a con on aba ac o es que enían poco en común, un ac o de masas que buscaba ans om1a su posición dominan e en la a ena elec o al en bene icios económicos a a és de polí icas edis ibu i as, y una éli e económica cuya debilidad elec o al la exponía a una g an pé dida económica. Es a ex ema pola ización hizo i ualmen e imposible pa a los ac o es some e sus di e gen es in e eses a un p oceso de negociación y comp omiso, el asgo ca ac e- ís ico de las ins i uciones polí icas y de Ja democ acia, y más bien les impulsó a e adi y sub e i la a ena polí ico-ins i ucional, así como a p ac ica una polí ica p e o iana (O'Donnell 1973: 146, Hun ing on 1968: cap. 4). Es a dinámica de égimen lle ó p ime o al den-ocamien o de Pe ón median e un golpe mili a en 1955, cuando las iejas éli es se ol ie on hacia los mili a es pa a que las esca a an. No ue ésa una espues a so p enden e. Después de odo, a pesa de acep a su de o a elec o al en 1916, las iejas éli es nunca habían desa o- 1 lado una leal ad hacia la democ acia, y aho a se encon aban amenazadas po las p ác icas hegemónicas de los pe onis as e incapaces de de ende sus in e eses en la a ena polí ica. Más aún, és a no se ía sino la p ime a de una se ie de in e encio- nes de los mili a es en la nue a A gen ina c eada po el ascenso del pe onis no. El desequilib io undamen al que ca ac e izaba la compe encia en e una pode osa éli e económica y una pode osa ue za polí ica ans onna ía a los mili a es en un ac o cada ez más p ominen e (Rouquié 1 987: 287-92, 272-77, O'Donnell 1973: 154-65), y a lo la go de los siguien es ein iocho años y es meses -el pe íodo 1955-1983- A gen ina expe imen a ía diecisie e años y medio de gobie no mili a , sin que ningún La ansición a la polí ica de masas en Amé ica la ina 113 ci il elec o p esiden e e minase su pe íodo en el ca go. De hecho, después de 1955 el ciclo de ines abilidad polí ica no sólo con inua ía, sino que se p o undiza ía. El golpe de 1955 ue seguido inicialmen e po in en os de ins ala egímenes democ á icos es ingidos que excluían a los pe onis as median e su p osc ipción elec o al, muy en el modo en que la ieja éli e había hecho con los adicales en los años 30 (Collic y Collie 1991: 486-87, 72-73, Rouquié 1987: 273). Sin emba go, es os expe imen os, lle ados a cabo du an e 1956-62 y 1963-66, acasa on y ue on in e- umpidos po nue os golpes. El p oblema e a que pa a 1955 el pe onismo, aunque oda ía seguía siendo un mo imien o muy iden i icado con Pe ón, e a ya una ue za su icien emen e ue e y au ónoma como pa a se ans o mada simplemen e po la emoción del pode de su líde , Pe ón. Así, el pe onismo en la p ác ica se o aleció en la clandes inidad y mos ó que podía deses abiliza odo a eglo polí ico que se basase en su exclusión, mien as el p opio Pe ón se asegu aba de que acasase odo in en o de ins i ucionaliza el pe onismo, es o es, de ans onna es e mo imien o he- gemónico en un pa ido que pudiese ocupa un luga en la a ena polí ieajun o con o os pa idos (Collie y Collie 1991: 484-97, 721-42, McGui e 1997: caps. 4 y 5). El acaso de la opción de democ acia es ingida, a su ez, lle ó a un sal o cuali a i o en la na u aleza au o i a ia de la polí ica a gen ina. El golpe de 1966 lle ó a la p ime a expe iencia p olongada de au o i a ismo, en la cual los gobe nan es mili a es explo a on la posibilidad de una solución co po a i is a. El o undo acaso de es a es a egia lle ó a los mili a es a segui o as cada ez más d amá icas. Luego del golpe de 1966, los pe onis as habían dejado cla o que "nadie pod ía gobe na a la A gen ina sin" los pe onis as (Ca a ozzi 1992: 218). Así, en 1973 los mili a es ac- cedie on a una ansición a una democ acia plena, que no exclui ía a los pe onis as. Pe o ya "el p opio pe onismo (había] in e na! izado con lic os y cli ajes" has a un pun o al que ni siquie a los pe onis as podían gobe na el país (Ca a ozzi 1992: 218). Así, en la siguien e ocasión en que los mili a es llega on al pode , en 1976, los gobe nan es mili a es a a ían de ompe el "empa e" que ca ac e izaba a la polí ica del país median e una nue a es a egia. Es a ez el gobie no au o i a io no sólo se ía asun o p olongado; ambién se ía un pe iodo de du eza y b u alidad sin p eceden- es en la his o ia a gen ina. La declinación económica de A gen ina ue pa e in eg al de es e p oceso de ines abilidad polí ica y de gobie no au o i a io c ecien emen c la go y du o (Waisman 1987: 3-11 ). El cli aje pc onis a-an ipe onis a, como se indicó más a iba, e a un con lic o en e un ac o o coalición de ac o es que buscaba usa su posición dominan e en la a ena elec o al pa a su bene icio económico median e polí icas cdis ibu i as y una e sión ígida y ex ema de la indus ialización sus i u i a de inipo aciones (IS!), y una éli e económica que podía compe i en los me cados ín e - 114 A auca ia N o. 7 nacionales y que gene aba los exceden es necesa ios pa a sos ene las polí icas populis as. Es o u o a ias implicaciones. Debido a que las iejas éli es económi- cas siguie on siendo jugado es c uciales y a que el pe oni smo no e a, pues, capaz de e ene con ol sob e el Es ado, la polí ica económica no se alejó demasiado de un modelo de me cado, una a i mación que se acla a á cuando ol eemos a los ca- sos de México y B asil. Más aún, debido a que las polí icas populis as sólo podían se sos enidas po ans e encias desde los sec o es compe i i os, que e an pe ju- dicados di ec am .n e po es as polí icas populis as, la polí ica económica se ía menos consis en e que en o os países. C isis de balanza de pagos o za on el aban- dono de las polí icas populis as. El acaso de las polí icas populis as, a su ez, minó los con oles co po a i os sob e el mo imien o sindical. Y el ue e y au óno- mo mo imien o sindical que esul ó del acaso de las polí icas populis as i ual- men e asegu ó que la uel a a la economía de me cado uese a su ez minada. El esul ado de es a dinámica, en onces, ue la adical aplicación de una polí- ica económica de pa e-y-a anque, que no podía gene a c ecimien o económico sos enido, y la escalada de una mo ilización de masas cada ez más incon olable, que pa a los l 970s no sólo hacía i ualmen e imposible canaliza la polí ica a a és de las ins i uciones polí icas, sino que llegó incluso más lejos al desa ia a las éli es económicas con un incipien e mo imien o an icapi alis a (O'Donnell 1973: cap. 3 y 4, 1978; Waisman 1987: 89-93, 117-27). En suma, ines abilidad e ilegi imidad polí ica, y polí icas económicas inconsis en es y declinación económica, ue on elemen os insepa ables de un mismo p oceso dinámico. L1 polílica de Es ado de México: Es abilidad y a11 o i a1i. 1110 blando La modalidad de ansición a una polí ica basada en las masas en México compa e un elemen o con la de A gen ina: el bajo g ado de pode polí ico de la ieja éli e. Como esul ado, al igual que en A gen ina, la ansición a la polí ica de masas dejó a las iejas éli es que habían dominado la polí ica mexicana desde el in del siglo XIX sin capacidad de ep esen a sus in e eses a a és de canales elec o ales. Es a simili ud en e México y A gen ina, sin emba go, in e ac uó con o a dimensión cla- e que coloca ía a México en un umbo muy di e en e al de A gen ina. En México, las iejas éli es ni siquie a sob e i i ían a la ansición a una polí ica basada en la s masas pa a así da ba alla como una ue za económica, como sí hicie on en A gen- ina. Po el con a io, las iejas éli es de México ue on ba idas an o en lo polí ico como en lo económico po la e olución de 1910-17. Dada la o al debilidad de las iejas éli es, la inclusión de las masas en la po- lí ica ocu i ía a a és de la in e ención au ónoma del Es ado, di igida a con ola La ansición a la polí ica de masas en Amé ica La ina 115 median e mecanismos co po a i os a las masas ecien emen e mo ilizadas. Es e p oyec o no ue lanzado an p on o como el iejo o den llegó a su in en 1917. A pa i de ahí México en ó en un pe íodo de caos polí ico, pun uado po los asesi- na os de líde es e oluciona ios cla e como Zapa a, Ca anza, Villa y Ob egón. Pe o g adualmen e un nue o o den polí ico comenzó a eme ge , median e un a eglo en 1928-29 y la ans o mación del PNR (Pa ido Nacional Re oluciona io), c eado en 1929, en PRM (Pa ido de la Re olución Mexicana) du an e la p esidencia de Cá de- nas ( 1934-40). En lo esencial, es a ans o mación ue lle ada a cabo a a és de Ja uni icación de las o ganizaciones labo ales y campesinas median e la o mación de Ja CTM (Con ede ación de T abajado es de México) y la CNC (Con ede ación Nacio- nal Campesina), y la inco po ación o mal de ambas con ede aciones al pa ido go- beman e (Collie y Collie 1991: 202-50, Knigh 1992). La signi icación y peculia idad de es a ans o mación e oluciona ia p on o se hicie on e iden es. Había ans e ido al seno del Es ado a un he e ogéneo con- jun o de ac o es, dando p eeminencia a un el i aje que di idía a ac o es cons i ui- dos y localizados den o del Es ado. La polí ica mexicana se ía así p ima iamen e impulsada po di isiones den o del PRM y, luego de su eo ganización en 1946, del PRI (Pa ido Re oluciona io Ins i ucional). Es as di isiones po encialmen e pe mi- i ían el paula ino su gimien o de un segundo cli aje, que oponía al PRI como un odo con g upos que buscaban a i ma su au onomía o, en o as palab as, que con- on aba al Es ado desde la sociedad ci il. Pe o los pode es hegemónicos que el PRI había llegado a ene , en g an pa e como esul ado de la na u aleza e olucio- na ia de las ans o maciones en México, i ualmen e asegu aban que es e segun- do cli aje uese sup imido de hecho. La polí ica e a polí ica den o de lo que ap o- piadamen e se e ique ó como pa ido-Es ado. La dinámica de la polí ica mexicana pos e io a 1940 ue moldeada po es e peculia conjun o de cli ajcs en elazados. El pelig o de que las di isiones den o del PRI pudiesen debili a su capacidad de con ene la o mación de g upos au ó- nomos es u o siemp e p esen e. Sin emba go, en con as e con A gen ina, el nue o Es ado con el cual las masas se habían ido iden i icando no se en en ó a una opo- sición ue e y bien cons i uida den o de la sociedad (Kau man 1977a: 212, S epan 1978: 91). En e ec o, en con as e con A gen ina, México expe imen a ía una elación de e ue zo mu uo, y no de con adicción, en e polí ica y economía. Y es o dio a los nue os gobe nan es algún espacio signi ica i o pa a maniob a . Como en A gen ina, las nue as éli es polí icas de México busca on maneja con mecanismos co po a i os su elación con las masas ecien emen e mo ilizadas. A di e encia de A gen ina, sin emba go, la debilidad de oda ue za o ganizada de con apeso en la sociedad signi icó que el PRl se ía capaz de desa olla un p oyec- 116 A auca ia N o. 7 o más consis en e de polí ica económica. Po un lado, dicha debilidad pe mi ió al p edeceso del PR1 lle a a cabo un muy ambicioso p og ama de edis ibución, que cimen ó la leal ad de las masas al Es ado. Po o o lado, es e ac o dio al Es ado un con ol más i me del p oceso de indus ialización (Ca doso y Fale o 1979: 144-45, 153, Tou aine 1989: 212-15), in e io izando así, a la ez que amo iguando, los d amá- icos con lic os sec o iales is os en A gen ina (Kau man l 977a: 207, 213-15, Sheahan 1987: 296-99). Po úl imo, es e p oyec o más consis en e pe o ambién más es a is a gene ó las asas sos enidas de c ecimien o económico más al as de oda Amé ica La ina en el pe íodo 1940- 70, lo que dio al co po a i ismo una iabilidad que nunca log ó en A gen ina (Kau man l 977a: 212-16, S epan 1978: 91-92, Waisman 1987: 261) . La in e acción de e ue zo en e co po a i ismo y c ecimien o económico, que ayudó a a a a las masas i memen e al Es ado y que apun aló la dominación del PRI, no eliminó del odo amenazas a la es abilidad del sis ema. Pues, a lo la go del pe ío- do pos- ansición en México, muchos es ue zos ue on hechos po g upos que buscaban a i ma su au onomía. Es os incluye on la o mación de un pa ido oposi- o de de echa -el PAN- en 1940, in en os de c ea sindica os independien es, y las p o es as es udian iles de 1968. No obs an e, el PRJ ue capaz, en odas y cada una de las ins ancias, de con ene la ma ejada de es os con lic os deses abilizado es. En e ec o, el asgo más no able de la polí ica mexicana pos e io a 1940 es que, a pesa de los c ecien es ni eles de desigualdad en la sociedad, el PRJ siemp e ue capaz de con ene es as amenazas, y no sólo ni p ima iamen e a a és del uso de la ep esión, como ue el caso de o os egímenes en la egión. Po el con a io, una de las ca ac- e ís icas básicas de México ue la habilidad del PRI pa a abso be siemp e las de- mandas y lle a el con lic o al seno del Es ado, p e iniendo así la o mación de g u- pos au ónomos que diesen mayo elie e al con lic o más amenazado , el del Es ado con a la sociedad ci il. La modalidad de ansición de México, así, lle ó a un esul ado muy singula . Siendo capaz de p e eni el ascenso de exp esiones deses abilizado as de au ono- mía en la sociedad, e i ó el ipo de ines abilidad polí ica acompañada po la ecu- en e in e ención de los mili a es en polí ica que e a bas an e p e alecien e en oda Amé ica La ina. En cambio, México ha is o la sucesión egula de p esiden es ci iles, cada uno po un único pe íodo de seis años, o sexenio, que cumplidamen e en ega on el pode a sus suceso es. Es e égimen ci il y es able, sin emba go, no e a democ á ico, si bien po azones dis in as a las que lle a on a A gen ina al au o- i a ismo. En A gen ina, la democ acia ue elusi a po que las masas habían sido mo ilizadas a a és de un mo imien o populis a que aspi aba a Ja hegemonía polí- ica, y po que es a aspi ación lle ó a un choque en e es e mo imien o populis a y la ansición a la polí ica de masas en Amé ica la ina 117 las iejas éli es que des uyó la es e a polí ico-ins i ucional. En México, en cambio, la democ acia ue elusi a po que las masas ue on mo ilizadas po una éli e polí ica que ue exi osa en log a hegemonía polí ica (Coppedge 1998: 191). Como esul ado, México u o lo que puede se e ique ado como un égimen es a is a, un " égimen de pa ido único dominan e" (Collie y Coll ie 1991: 407, 420), o un égimen au o i a1io blando (Pu cell 1973, Meye 1977, Kau inan l 977a: 194-95). En ez de acasa en su in en o po alcanza an o la democ acia como la es- abilidad, como A gen ina, México in e cambió la democ acia po un g ado de es a- bilidad que eludió po igual a los gobe nan es au o i a ios y democ á icos de Ja e- gión. La du abilidad del PRI-Es ado, en e ec o, no se ía pues a en pelig o sino has a la c isis económica de 1982, que p odujo un choque en e el PRI y las éli es econó- micas que habían b o ado como esul ado de los an e io es éxi os económicos, y que ambién hizo públicas las di isiones den o del PRl. En ese momen o, las nue- as espe anzas democ á icas asociadas con el ascenso de la sociedad ci il, pe o ambién los nue os desa íos asociados con las peculia es di icul ades de emo e a un pa ido hegemónico del pode , comenza on a ans o ma se en las cues iones dominan es de la polí ica mexicana. B asil mi e la polí ica de Es ado y de 111asas: de 111oc acia de onibo hacia abajo y 011l01ila iS1110 bla11do La ansición de B asil a una polí ica basada en las masas ue moldeada po ac o es que la colocan a g andes líneas en una posición in e media en e A gen i- na y México ( éase Figu a 2), dos casos con los cuales puede se uc í e amen e compa ada. Como en es os dos casos, la debilidad polí ica de las iejas éli es, ela- i a a los casos ubicados en los cuad an es 1 y IIl de la Figu a 2, signi icó que és as ue on incapaces de di igi el p oceso de inclusión de las masas y que la ansición a la polí ica de masas se ía un esul ado de las acciones de un Es ado au ónomo (Tou aine 1989: 217-18). En es e espec o, Gc úlio Va gas, p esiden e de B asil du- an e 1930-45, juga ía un ol bas an e simila al de Pe ón y Cá denas, quienes ges io- na on la e apa culminan e y más c í ica de la en ada de las masas en la a ena polí i- ca nacional. Como en esos dos casos, pues, el gi o a una polí ica basada en las ma- sas ue o ques ado no po los ep esen an es de alguna clase, sino más bien po las éli es es a ales. Pe o la in luencia de Va gas en la polí ica b asileña di c1i ía de la que u ie on Pc ón y Cá denas debido al ela i amen e mayo pode polí ico de las ie- jas éli es, lo que cla amen e dis ingue a B asil de A gen ina como de México, y al mode adamen e al o pode económico de las iejas éli es, lo que coloca a B asil en una posición in e media en e A gen ina y México. 118 A auca ia N o. 7 Po una pa e, el ela i amen e mayo pode polí ico de las iejas éli es signi- icó que en B asil, a di e encia de A gen ina y México, el libe alismo económico se ía ep esen ado po un ehículo elec o al iable, la UDN (Unión Democ á ica Nacio- nal) (Lamounie 1989: 124, 1994: 192). Po o o lado, el ni el in em1cdio de pode económico de las iejas éli es posibili ó un esul ado muy peculia . Es e ac o dio al Es ado g an con ol sob e el p oceso de o mación de ac o es polí icos, algo que coloca a B asil más ce ca de México que de A gen ina. Pe o es e ac o ambién sig- ni icó que Va gas debe ía en en a se a un conjun o de ac o es en la sociedad ya o ganizados y di ididos a lo la go de las líneas éli e e sus masa, algo que hizo im- p obable la inclusión de odos los ac o es en un único ehículo, como ue hecho en México. La peculia inno ación de Va gas, de hecho, se ía la c eación, median e las acciones del apa a o es a al du an e 1943-45, de dos pa idos: el PTB (Pa ido T abalhis a B asilei o), que ue un ehículo populis a pa a los sindica os con olados po el Es ado, y el PSD (Pa ido Social Demóc a a), un pa ido conse ado ligado a los in e eses e a enien es pe o ambién de los indus iales y bu óc a as que apoya- ban un Es ado ac i is a (Collie y Collic : 1991: 361, 364-65, Mainwa ing 1995: 359). Los cli ajes y ac o es que moldea on la polí ica pos e io a 1945 en B asil e- leja on es a peculia modalidad de ansición a una polí ica basada en las masas. En muchos modos B asil se asemejó a México y puede, con algunas p ecauciones, se anali7ado en é minos de un cli ajc den o del Es ado. En e ec o, los dos pa idos que domina ían la polí ica pos e io a 1945, el PSD y el PTB, ue on c eaciones del Es ado y ope a on mucho más como si ue an "casi una pa e del Es ado" que como ep esen an es de ac o es e in e eses sociales. Pe o Va gas, a di e encia de Cá de- nas, no u o la capacidad de sup imi po comp le o el cli ajc Es ado e sus sociedad y om1a el ipo de ac o hegemónico que el PRJ de ino en México. Po el con a io, como Pc ón en A gen ina, las polí icas cen alizado as de Va gas se en en a on a una igo osa oposición libe al, que se nuelcó en la UDN, así como a una oposición mili a poli izada, y que espaldó a los libe ales económicos. Bajo al p esión, Va gas inició un p og ama de libe alización polí ica. Y poco después, en oc ub e de 1945, Va gas ue emo ido del pode po un golpe mili a , que p epa ó el camino pa a las elecciones celeb adas en diciemb e de 1945 (Be hell 1992, Rouquié 1987: 278-80). La endencia hacia una polí ica de Es ado, que, a di e encia de México, ue siemp e equilib ada y sub e ida po una endencia hacia una polí ica de masas, guia ía la dinámica de la polí ica b asileña en los años enide os. Los pa alelos con México se ían muy ue es. Al in e io iza los con lic os en e las p incipales -aun- que no odas- las ue zas, Va gas consiguió que no se die an g andes gi os polí i- cos, y que se pudiese alcanza un consenso sob e las polí icas públicas. Median e una compleja polí ica de coalición en e el PSD y el PTB, omó cue po una pau a de La ansición a la polí ica de masas en Amé ica La ina 119 o mación de gobie nos conse ado es, que en el mejo de los casos incluye on al PTB como socio meno (Collie y Collie 1991: 362- 66, 370-74, 377-89). La polí ica elec o al, así, no lle ó al pode a un pa ido populis a que impulsaba una polí ica edis ibu i a, como en A gen ina. Más bien, la polí ica económica en B asil siguió en líneas gene ales la endencia e iden e en M6xico, lle ándose a cabo en o ma bas an e cohe en e una polí ica o ien ada al c ecimien o y es a is a, a o ecida po las éli es conse ado as-pe o cen adas en el Es ado- del PSD. Es a polí ica pe mi- ió a B asil, como a México, c ece a buen i mo y con e i se ápidamen e en una po encia indus ial, con a iamen e a lo que ocu ió en A gen ina (Ca a ozzi 1992: 218, Rouquié 1987: 291 ). Y es e éxi o económico, a su ez, ue c í ico pa a el sos eni- mien o de los con oles es a ales co po a i os sob e el mo imien o sindical, de nue o en modo muy simila a lo sucedido en México y a di e encia de lo acaecido en A gcn ina (Schmi e 1971 ). Pe o la po l í ica b asileña ambién exhibió endencias que e an más ca ac e ís- icas de A gen ina que de México, como e ela la compa ación en e es os es paí- ses. En un ex emo, el pa ido-Es ado hegemónico de México, no eniendo que en - cn a se a una ieja éli e y con i me con ol del mo imien o sindical y del campesi- nado, pe mi ió la es echa colabo ación en e el Es ado y una nue a éli e indus ial en omo a obje i os de desa ollo, en modo de no penaliza se e amen e a los nue- os in e eses mine os y ag ícolas o ien ados a la expo ación. Como esul ado, México no sólo expe imen ó p oblemas menos g a es de in lación y de c isis de balanza de pagos. Tu o ambién la habilidad de modi ica su modelo de desa ollo sin una c isis polí ica que minase el égimen. En e ec o, México se mo ió a media- dos de los l 950s hacia una ase secunda ia de IS!, in incadamen e ligada a es ue - zos pa a a ae in e sión ex anje a a la indus ia y di igida a p o undiza el p oceso de indus ialización, y a p incipios de los l 970s hacia la p omoción de expo acio- nes manu ac u e as (Ge e i 1990: 17-19, Hagga d 1990: 24-26, 175-78, 184-87). En el o o ex emo, en A gen ina, los con lic os sec o iales ue on muy agudos y di ec amen e ligados a cues iones edis ibu i as, gene ando se e as c isis de balanza de pagos y al os ni eles de in lación. Más aún, debido a que la capacidad de maneja es os con lic os e a muy débil, las ensiones económicas es u ie on egu- la men e asociados con g andes c isis polí icas y cambios de égimen. La cen a- l idad de la polí ica edis ibu i a, en suma, minó la capacidad de A gen ina, en ela- ción a la de México, pa a sos ene un égimen polí ico es able y pa a indus ializa se, haciendo que su mo imien o pa a supe a la ase de indus ialización lige a en los l 950s uese en el mejo de los casos dispa ejo y e á ico. B asil, en con as e con A gen ina y al igual que México, sí a anzó hacia sus obje i os desa ollis as. Así, se mo ió a mediados de los 1950s a Ja ase secunda ia 126 A auca ia N o. 7 sus pode local y a la adición de los "dos U uguay" (Ria! 1989: 245, Collie y Collie 1991: 274). En ese momen o, Ba lle in en ó usa la opo unidad de su ic o ia pa a mo iliza de mane a p e en i a a las masas, y gene a así apoyo elec o al pa a, y solidilica la dominación de, los Colo ados. Pa a es e in, Ba lle comenzó un ambicio- so p og ama de e o mas, di igido a p omo e la indus ialización y el bienes a so- cial. Es e p oyec o desa ó una ue e eacción conse ado a, an o po pa e de los Blancos como del ala conse ado a de los Colo ados, que a la la ga o zó a Ba lle a abandona sus p e ensiones más hegemónicas y a comenza un p oceso de negocia- ciones en e éli es (Collie y Collie 1991: 273-88). Sin emba go, es e episodio de aco- modación in a-éli e, que ayudó a moldea la nue a Cons i ución en 1917, ue muy di e en e del pac o i mado po Libe ales y Conse ado es en Colombia du an e 1957. Más que una acomodación en e éli es impulsadas a la unidad po su común emo a las masas mo ilizadas, el caso de Colombia, la acomodación en e éli es en U uguay ue lle ada a cabo po éli es que di e1ían en cómo abo da la ansición a la polí ica basada en las masas. Ba llc inició sus e o mas en un momen o en que las masas no ep esen aban una amenaza abie a a la dominación de las éli es, y su apues a consis ió en que median e la mo ilización p e en i a de las masas dos me as pod ían se alcanzadas. P ime o, su pa ido gana ía conside ablemen e me- dian e la expansión de su base de apoyo elec o al. Adicionalmen e, el con ol de las éli es sob e las masas se ía e o zado y cualquie amenaza u u a que pudie an p e- sen a las masas se ía diluida. Su con apa e en Colombia, así, se ía López, p esi- den e du an e los años 1934-38 (Coll ie y Collie 1991: 273). Pe o mien as que en Colombia el manda o de López ue me amen e un p eludio del ascenso de líde es populis as an i-oligá quicos, como Gai án p ime o y Rojas Pinilla más a de, la ape - u a p e en i a de Ba lle a las masas no escapó a su con ol. La negociación en e éli es en U uguay, u o luga en e éli es que pe manecie on di ididas en cuan o a la cues ión de la pa icipación de las masas e incluyó a un sec o de las éli es que con inuó p omo iendo la mo ilización elec o al de aquéllas. Así, la negociación ue impulsada po el econocimien o po pa e de Ba lle del pe sis en e pode de los Blai1cos y de los conse ado es den o de su p opio pa ido, y po el hecho de que su isión de un gobie no Colo ado pod ía se bloqueada po o as éli es, pe o no po el emo compa ido de las éli es de que sus con inuos con lic os pudie an lle a no a la dominación de uno u o o pa ido de éli e, sino más bien a la dominación de un líde populis a an i-oligá quico. Y es a di e encia se e leja ía en la dinámica de la polí ica u uguaya luego de que es a ansición llegó a su in con las p ime as elec- ciones ealizadas bajo la nue a Cons i ución, en 1919. La polí ica pos e io a 1919 en U uguay e lejó, como en Colombia, la con i- nuada ele ancia del cli aje in a-éli e. Así, los dos pa idos adicionales, los Colo- la ansición a la polí ica de masas en Amé ica la ina 127 ados y los Blancos, con inua ían siendo las ue zas polí icas dominan es. Sin em- ba go, una consecuencia c í ica que luye de la di e encia en e las modalídades de ansición de U uguay y Colombia es que, dado que en U uguay la ansición a la polí ica de masas había disminuido, en ez de inc emen ado, la unidad de las éli es, y con ella la dominación de las éli es sob e la a ena elec o al, el cli ajc masas e sus éli es no se ía sup imido en U uguay en la misma medida que lo había sido en Co- lombia (Gillcspie 1992: 1992: 180). La dinámica de la polí ica, pues, ue moldeada po una muy dis in i a mezcla de acomodación en e éli es y mo ilización de masas. Po un lado, la polí ica u u- guaya se ía ca ac e izada po w1 al o g ado de acomodación in a-éli e y de consen- so sob e los lími es de la compe encia pa idis a. En e ec o, la polí ica u uguaya se ia enma cada po cie os asgos ins i ucionales que han sido desc i os, en o ma muy simila al caso de Colombia, como consocia i os: un ejecu i o dual, que di idía el pode en e un p esiden e elec o di ec amen e y un Consejo Nacional de Adminis- ación de nue e miemb os que ga an izaba la ep esen ación de mino ías polí icas, a eglo en igo du an e los años 1919-33; y, en e 1952 y 1966, un ejecu i o plena- men e colegiado. Po o o lado, en con as e con Colombia, la ga an ía de los in e eses mino i- a ios de las éli es no ue el único elemen o in oluc ado en el p oceso de acomo- dación en e ellas. En e ec o, aunque Ba lle abandonó sus p e ensiones hegemóni- cas y concedió ga an ías a sus oposi o es de éli e, los sec o es conse ado es de las éli es ambién hicie on una g an concesión. És os habían acep ado el e o de Ba lle de compe i en wia a ena elec o al que había sido ees uc u ada median e las polí icas e om1is as de Ba llc, an o en el sen ido de habe mo ido el cen o de g a edad de la polí ica u uguaya en sen ido in e encionis a, con a io los p inci- pios del libe alismo económico, como en el de habe dado al ala ba llis a de los Co- lo ados una g an en aja en la a ena elec o al. Es o es, Ja negociación en e los dos pa idos adicionales no sacó al elec o ado i ualmen e ue a de la ecuación, como ue el caso con el F en e Nacional de Colombia. Al con a io, ga an izó cie a ep esen ación mino i a ia pa a el mayo pa ido oposi o (Gillespie y González 1989: 21 1 ), pe o aún dejó al elec o ado de em1ina qué pa ido gana ía la mayo cuo a de pode . Es e pac o había c eado, de hecho, un incen i o pa a que los pa idos com- pi iesen y mo ilizasen así ac i amen e al elec o ado. Lo que Ba lle había hecho ue mo iliza a las masas y c ea un pa ido mayo- i a io, aunque oda ía dominado po las éli es, median e la cons ucción de un ex- enso Es ado bene ac o que p o eía los ecu sos pa a ex ende los mecanismos clien ela cs de con ol a los sec o es ecien emen e mo ilizados de la población (Ria! 1989: 248-50). Tal es a egia había di idido a las éli es. Pe o aJ inal Ba lle se salió 128 A auca ia N o. 7 con la suya. P ime o, sus oposi o es de éli e a i ica on la esencia de es a es a egia, a cambio de la p o ección ins i ucional de los in e eses mino i a ios y ga an ías de que los la i undios, el undamen o económico de las éli es conse ado as, no se con e i ían en pa e de ningún in en o de e onna (Collie y Collic 1 991: 277). Lue- go, los oposi o es de Ba lle comenza on a abaja más y más den o de la nue a lógica c eada po las e om1as de Ba lle, buscando menos opone se al papel c ecien- cmcn c dominan e de la maquina ia es a al que compa i el con ol sob e el pa o- nazgo median e mecanismos de copa icipación (Gi llespie y Gonzálcz 1989: 211 ). Es o es, aun los an iguos oposi o es de Ba lle adop a on las nue as polí icas, bus- cando u iliza las pa a mo iliza y con ola sus p opios seguido es en e las masas. La combinación de la acomodación en e éli es con la mo ilización de masas dio impulso a un dis in i o equilib io en e éli es y masas que, du an e un pe íodo de a ias décadas, ha ía de U uguay el pais más democ á ico de La inoamé ica (Gillcspic y Gonzá l ez 1989: 213, Gi l lespic 1992: 180-81 ). Los in e eses de las éli es y de los g upos mino i a ios es aban asegu ados, como pod ía espe a se de un p oceso de ansición de a iba abajo, dominado po las éli es. Pe o los in e eses de éli e no ue on asegu ados a expensas de la pa icipación de las masas, como en Colombia. Así, aunque no ue c eado un nue o pa ido de las masas, és as in luye on las po- lí icas públicas median e su pa icipación en elecciones compe i i as. La polí ica e lejó un saludable equilib io en e in e eses mayo i a ios y mino i a ios, con én a- sis en es os úl imos. Po un lado, la dominación de las éli es ue e iden e. La polí i- ca u uguaya pos e io a 1918 con inuó siendo dominada po los dos pa idos adi- cionales, que en conjun o acopia on al ededo de 90% del o o o al has a media- dos de los l 960s. Po o o lado, el pa11ido que p ime o se había ace cado a las masas ganó una ue e en aja, como se e lejó en la dominación del pa ido de Ba lle, el Pa - ido Colo ado, que ganó oda elección en e 1918 y 1973, excep o las de 1958 y 1962 (Gonzálcz 1995: 141-42). U uguay ue un caso de eal democ a ización desde a iba. Hubo, sin emba go, una debilidad cla e que impedi ía la sus cn abilidad a la - go plazo de es e equilib io. La sus cn abilidad del sub ipo pa icula de democ acia p opio de U uguay, que pod ía se e ique ada como democ acia libe al, gi aba en o no a la habilidad de las iejas éli es de ep oduci los con oles clicn cla es an cc1malcs en la polí ica del país. Es o se log ó en la p ime a mi ad del siglo median e la c eación y el man enimien o de p og amas de bienes a , inanciados po ans e- encias desde el sec o ag oexpo ado . Las éli es conse ado as obje a on ales ans e encias, pe o no igo osamen e. Tales p og amas no ue on c eación de un líde o de un pa ido populis a y an i-oligá quico (Gillcspie y González 1989: 228), sino más bien de una éli e libe al que simul áneamen e dio a las éli es e a enien es ga an ías de que la e onna ag a ia no en a ía en la agenda. En o as palab as, los La ansición a la polí ica de masas en Amé ica La ina 129 con lic os sec o iales no es u ie on inculados con con lic os edis ibu i os, como en A gen ina, sino con polí icas dis ibu i as, es o es, con la dis ibución de ecu - sos po el Es ado a los o an es como un odo más que a miemb os de una clase. Más aún, ambos pa idos adicionales pa icipa on en la dis ibución de los ecu - sos es a ales, haciendo di icil cambia es a polí ica. En consecuencia, en an o las expo aciones de igo y ca ne es aban ílo eciendo y es as ans e encias e an so- po ables, la p ospe idad del campo pod ía espa ci se median e mecanismos clien- ela es a la población como un odo, y man ene se el equilib io en e éli es y masas sob e el que se cons uyó la democ acia u uguaya. Pe o an p on o como el sec o expo ado comenzó a declina , como lo hizo a mediados de los l 950s, el equilib io democ á ico en e éli es y masas se ía c ecien emen e amenazado. El p oblema comenzó en el in e io de las ins i uciones polí icas dominadas po las éli es. La lógica de la polí ica u uguaya pos e io a Ba lle ol ió a los dos pa idos adicionales dependien es del acceso a ecu sos de pa onazgo y, po ende, del con inuado man enimien o de polí icas cla amen e des iadas del libe a- lismo económico. Cuando el sec o expo ado comenzó a declina , los pa idos po- lí icos adicionales ue on incapaces de apoya polí icas que pudiesen gene a c ecimien o, oscilando en e es ue zos po implemen a p og amas de es abiliza- ción, con poco éxi o, y el echazo a ales p og amas. El c ecimien o impulsado po la indus ia no e a una opción eal, pues las ans e encias desde la ag icul u a habían sido u ilizadas menos pa a omen a las in e siones en la indus ia, como en B asil, que pa a inancia al Es ado bene ac o . De hecho, U uguay "es aba casi o almen e 'a ascado' en el inal de la ase inicial" de IS! (Kau inan 1979: 226), y no enía posibilidades eales de impulsa expo aciones indus iales. En esumidas cuen as, la o ien ación de los dos pa idos adicionales hacia polí icas dis ibu- i as impedía a la "clase polí ica" impone los cos os de la e o ma económica so - b e la población, y el inmo ilismo en e a un ascenden e desa io económico puso a U uguay en el camino del es ancamien o económico p olongado (Gillespie y Gon7.álcz 1989: 214-16). Debido a que el es ancamien o económico minaba los mecanismos es ableci- dos de con ol (Rial 1989: 250-51 ), el acaso de los pa idos adicionales pa a es- ponde a es e e o económico pond ía en mo imien o a o o ipo de e o. En e ec o, a medida que la economía de U uguay se es ancaba, la canalización de la pa icipa- ción de masas a a és de los pa idos adicionales comenzó a mos a signos de desgas e. El monopolio de los dos pa idos adicionales den o de la a ena elec o- al comenzó a disminui . El ascenso de un nue o pa ido de izquie da, el F en e Amplio, y su buen desempeño en la elección de 1971, ue un signo de es o. El a an- ce de la izquie da polí ica ep esen aba una amenaza bas an e pequeña, po que los 130 A auca ia N o. 7 Colo ados y los Blancos oda ía enían un con o able 81 % del o o. Pe o la c e- cien e independencia de las masas ue ambién e iden e en nue as o mas de pa i- cipación de masas, muy no ablemen e en la on11aeión de un mo imien o gue ille o u bano, los Tupama os, y en la c ecien e au onomía y mili ancia del mo imien o sin- dical. Como esul ado de la incapacidad de la éli e pa a e o ma la economía y de la ascenden e ola de ac o es independien es de masas, el equilib io del que había de - pendido la democ acia de U uguay se queb ó. El esul ado inal de la ansición de U uguay a una polí ica basada en las masas, en b e e, ue una o ma democ á ica de gobie no que a la la ga no ue sos e- nible. Su his o ia democ á ica ue no able, empezando en 1918 y con inuando, con excepción del pe íodo 1933-42, has a 1973. En e ec o, du an e el pe íodo 1942- 68 U uguay podía se clasi icado como una democ acia libe al, siendo aun más demo- c á ico que Chile, un país con el que U uguay es ecuen emen e compa ado. Des- pués de 1968, sin emba go, U uguay en ó en un pe íodo de desconsolidación, que lle a ía a la quieb a del égimen democ á ico en 1973 y a la inaugu ación de un go- bie no mili a que du ó desde 1973 has a 1985 (Gillespie y Gonzálcz 1989: 207-09, Gonzálcz 1991: 3-4, Gillespie 1992: 179). La di e encia en e los egímenes de U uguay y Colombia es cla a. Pe o es as di e encias se en ienden mejo como a ian es den o de una omia compa ida de polí ica de éli es. Lo que pone a U uguay y Colombia apa e del es o de los casos la inoame icanos es que, en ambos casos, las iejas éli es pe manecie on como ue - zas polí icas dominan es luego de la ansición a la polí ica basada en las masas. Pe o U uguay y Colombia di e gie on en la medida en la que las masas ue on eal- men e mo ilizadas e incluidas en la polí ica (Collie y Collic 1991: 664-66). En Co- lombia, una espues a más es ic i a impulsó un égimen menos democ á ico, aun- que más sos enible. Pe mi iendo inicialmen e menos compe encia, las éli es de Co- lombia no u ie on que apoya se en polí icas dis ibu i as pa a con ola a las ma- sas en el mismo g ado que sus con apa es u uguayas. Fue on así capaces de e- duci los con lic os sec o iales a ni eles manejables pa a, después, gi a hacia las expo aciones manu ac u adas. La cen alidad de las polí icas o ien adas al lib e me cado, en o as palab as, e i ó la sob eca ga de las edes clien ela cs de con ol. En U uguay, en con as e, la compe encia elec o al en e pa idos de éli e ge- ne ó un ue e incen i o pa a que los polí icos adicionales se des iasen ma cada- men e del libe al ismo económico y apoyasen una maquina ia es a al más y más so- b edimensionada. La democ acia libe al de Uiuguay dependió de una ex aña com- binación de la i undios y Es ado bene ac o , y cuando es os la i undios se mos a- on incapaces de con inua man eniendo las pau as de consumo, esencialmen e de clase media de la población u bana, el sis ema se de umbó. Fundamen almen e, la La ansición a la polí ica de masas en Amé ica La ina 131 inclusión p e en i a de las masas po Ba lle había c eado una democ acia p ema u a, po que és a dependía en esencia de la p o isión de pau as eu opeas de consumo po un sec o ag icola adicional. Al inal, la ensión en e la lógica de la e iciencia econó- mica y la lógica de la polí ica u uguaya e a insos enible. Un e omo al libe alismo eco- nómico sólo podía ene luga median e una up u a con los mismos p incipios sob e los que la polí ica democ á ica de U uguay ue cons uida (Rouquié 1987: 235-36). Las simili udes en e los egímenes de U uguay y Colombia, como egímenes dominados po las éli es en la e a de pa icipación de las masas, deben no a se am- bién. En ambos casos un desa io cla e pa a las éli es e a e i a que el cli aje éli e con a masas se impusiese sob e el cli aje in a-éli e o, en o as palab as, e i a la a gen inización de su polí ica. Es e e o sal ó a la pales a en la o ma de ue zas gue ille as y pa idos independien es de masas. Y en ambos casos se le hizo en e con una espues a simila . En Colombia, al desa io desde abajo se le a on ó con la c ecien e mili a ización de la polí ica, a pun o al que su égimen oligá quico se con- i ió en un égimen cí ico-mili a híb ido. En U uguay, un p oceso simila comenzó a desplega se hacia el inal de la p esidencia de Pacheco A eco, con la expansión del ol de los mili a es en la ep esión de la sub e sión, y se p o undizó luego de la elección del p esiden e Juan Ma ia Bo dabe y en 1971. La di e encia con Colombia es que es a p og esi a mili a ización no dejó a los ci iles en con ol del gobie no (Rouquié 1987: 215). Po el con a io, debido a la mayo amenaza p esen ada po las masas en U uguay, la in usión de los mili a es lle a ía a la la ga a una up u a o - mal, cuando "el golpe de Es ado in e minable" inalmen e lle ó a la disolución del Cong eso en junio de 1973 (Rouquié 1987: 251 ). Pe o no ue és e un golpe como los que p oduje on el inicio de gobie nos mili a es p olongados en A gen ina, B asil o Chile. En U uguay, el golpe no ue di- igido con a un líde populis a o izquie dis a, po que los pa idos adicionales nunca habían sido desplazados del pode . Como en Colombia, la mili a ización de la polí ica había a anzado con el consen imien o de los pa idos adicionales y como una o ma de compensa su declinan e capacidad pa a eje ce con ol sob e las masas. El golpe no implica ía un choque eal en e los mili a es y el ejecu i o, al pun o que los mili a es u uguayos man u ie on incluso al p esiden e Bo dabe y como másca a ci il, eliminando el ca ác e mix o del nue o égimen sólo en junio de 1976, cuando Bo dabe y ue inalmen e emo ido (Rouquié 1 987: 248-53). Así, mien as que el ipo mode ado y compe i i o de polí ica de éli es de Uniguay ejempli icó las posibilidades democ á icas de un égimen de dominancia libe al me- jo que la polí ica de éli es pu a de Colombia, nunca escapó comple amen e a los lí- mi es de una polí ica de éli es. 132 A auca ia N o. 7 Conclusión Es e a ículo o ece una sín esis concep ual y una ee aluación empí ica del abajo ealizado sob e Amé ica La ina po analis as de égimen. Ha buscado esal a la idea cen al que ha impulsado el análisis de égimen desde sus mismos o ígenes: Ja necesidad de cen a se en los elemen os cons i u i os de la polí ica, como la na- u aleza de los cli ajes en omo a los cuales son o mados lo s ac o es y los con lic- os sob e polí ica económica básica en que es os ac o es se in oluc an. Es e oco se en aiza en una ap eciación del modo en que la p opia con igu ación o es uc u a de la polí ica a ec a los esul ados polí icos. O o aspec o c í ico del análisis de é- gimen que es e a ículo ha en a izado es la necesidad de analiza pe íodos his ó i- cos la gos. No se a a de una cues ión de gus os. Po el con a io, es e en oque his ó ico se basa en una ap eciación de dos pun os undamen ales. P ime o, si mu- chos esul ados polí icos son de e minados po la es uc u ación básica de la polí- ica, una explicación comple a de esos esul ados necesa iamen e lle a al analis a hacia a ás, hacia los momen os o ma i os en que las es uc u as polí icas son al- e adas. El análisis his ó ico, po an o, es simplemen e pa e de la búsqueda de ex- pi icaciones adecuadas. Segundo, es e én asis en la gos pe íodos de his o ia es á ambién mo i ado po la necesidad de a oja luz sob e el impac o eal de las opcio- nes de los ac o es y de disce ni mejo en e es uc u a y opciones. El pun o, ob ia- men e, no es saca a los ac o es ue a de la ecuación. Más bien, el pun o es que un au én ico en endimien o del impac o de las opciones de los ac o es no puede log a se a endiendo sólo al co o plazo, pe spec i a ésa que compo a a menudo una ap eciación exage ada del impac o de las elecciones hechas po ac o es. Empí icamen e, el análisis ha buscado da cuen a de la dinámica de égimen que ca ac e izó a los países la inoame icanos en la e apa an e io al inicio de la más ecien e ola de democ a ización, poniéndo én asis en las consecuencias de las di e- en es modalidades de ansición a una polí ica basada en las masas. Es a in es iga- ción es abie amen e p elimina y pa cial. An es de que puedan ex ae se de la misma implicaciones plenas pa a las eo ías de la democ acia, el análisis empí ico debe ía se expandido espacialmen e, pa a inclui casos como Chile, Venezuela, Pe ú y Cos a Rica, y empo almen e, pa a cub i el pe íodo de gobie no mili a de los años 60 y 70, y las ans o maciones neolibe ales de los 80 y 90. Más aún, si una au én ica eo ía gene al de la democ acia ha de desa olla se, los hallazgos del con ex o la inoame i- cano hab ían de compa a se con los basados en la expe iencia de Eu opa y de o as egiones del mundo. Es ése, con odo, un p og ama de in es igación que a más allá del alcance del p esen e a ículo.