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Jóvenes, privacidad y dependencia en las redes sociales

García Galera, María del Carmen; Olmo Barbero, Jesús del; Hoyo Hurtado, Mercedes del

Abstract

En los últimos años asistimos a una cierta consolidación de los comportamientos y actitudes aparejados al uso de las redes sociales y de las obligaciones tecnológicas que los usuarios se han autoimpuesto: la inversión de tiempo y energías en compartir con los demás escenas y actos de su vida privada y profesional, la necesidad de estar siempre conectados, y la agudización de sensaciones y sentimientos contrapuestos que todo ello provoca (ansiedad, inseguridad, soledad…). Es esta comunicación se describe de manera pormenorizada el comportamiento, las actitudes y la percepción sobre las redes sociales que manifiestan los jóvenes relativas a la privacidad y la dependencia en estas redes. En el caso de la privacidad51, los jóvenes son cada vez más conscientes de que, a pesar de que manifiestan una dependencia que roza la adicción, deben proteger parte de su vida privada porque lo que se expone en las redes resulta después incontrolable. Los resultados sobre privacidad y dependencia en las redes que presentamos aquí forman parte de la investigación que se realiza en el Programa de Actividades sobre Vulnerabilidad Digital (PROVULDIG) cuyo objetivo principal es estudiar las amenazas y retos que Internet representa para diversos colectivos sociales especialmente vulnerables, como son los niños, los adolescentes, los jóvenes y las tercera edad. Con ello se pretende también dar a conocer las posibilidades de alfabetización digital de los jóvenes y servir como marco de referencia tanto para sus progenitores como para todos aquellos sectores de la sociedad que trabajan con este colectivo, especialmente el profesorado, que se encuentran con grandes lagunas a la hora de proponer nuevas vías de formación, trabajo y participación online de manera constructiva. El objetivo es ofrecer un panorama descriptivo de la situación actual que a su vez pueda servir para orientar a los ciudadanos hacia una participación responsable en las redes sociales con pleno conocimiento de sus posibilidades y sus límites.

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JÓVENES, PRIVACIDAD Y DEPENDENCIA EN LAS REDES SOCIALES50 YOUNG PEOPLE, PRIVACY AND DEPENDENCE ON SOCIAL NETWORKS GARCÍA GALERA, María del Carmen (Universidad Rey Juan Carlos. Madrid) carmen.gar[email protected] DEL OLMO BARBERO, Jesús (Universidad Rey Juan Carlos. Madrid) [email protected] DEL HOYO HURTADO, Mercedes (Universidad Rey Juan Carlos. Madrid) mer[email protected] Resumen: En los últimos años asistimos a una cierta consolidación de los comportamientos y actitudes aparejados al uso de las redes sociales y de las obligaciones tecnológicas que los usuarios se han autoimpuesto: la inversión de tiempo y energías en compartir con los demás escenas y actos de su vida privada y profesional, la necesidad de estar siempre conectados, y la agudización de sensaciones y sentimientos contrapuestos que todo ello provoca (ansiedad, inseguridad, soledad…). Es esta comunicación se describe de manera pormenorizada el comportamiento, las actitudes y la percepción sobre las redes sociales que manifiestan los jóvenes relativas a la privacidad y la dependencia en estas redes. En el caso de la privacidad51, los jóvenes son cada vez más conscientes de que, a pesar de que manifiestan una dependencia que roza la adicción, deben proteger parte de su vida privada porque lo que se expone en las redes resulta después incontrolable. Los resultados sobre privacidad y dependencia en las redes que presentamos aquí forman parte de la investigación que se realiza en el Programa de Actividades sobre Vulnerabilidad Digital (PROVULDIG) cuyo objetivo principal es estudiar las amenazas y retos que Internet representa para diversos colectivos sociales especialmente vulnerables, como son los niños, los adolescentes, los jóvenes y las tercera edad. Con ello se pretende también dar a conocer las posibilidades de alfabetización digital de los jóvenes y servir como marco de referencia tanto para sus progenitores como para todos aquellos sectores de la sociedad que trabajan con este colectivo, especialmente el profesorado, que se encuentran con grandes lagunas a la hora de proponer nuevas vías de formación, trabajo y participación online de manera constructiva. El objetivo es ofrecer un panorama descriptivo de la situación actual que a su vez pueda servir para orientar a los ciudadanos hacia una participación responsable en las redes sociales con pleno conocimiento de sus posibilidades y sus límites. Palabras clave: redes sociales, privacidad, dependencia, comportamientos, actitudes. Abstract: In recent years, we have observed certain consolidation of behaviors and attitudes associated to the use of social networks and the technological obligations that some users have self-imposed to themselves: the investment of time and energy in sharing with other scenes and acts of their private and professional lives, the need to be always connected, and the intensification of 50El Programa de Actividades sobre Vulnerabilidad Digital PROVULDIG-CM, ref: S2015/HUM-3434, es un proyecto de investigación financiado por la Comunidad de Madrid. Dentro de este programa se incluyen el conjunto de acciones institucionales, divulgativas y de investigación llevadas a cabo por un consorcio de cinco grupos de investigación consolidados en las universidades madrileñas CEU San Pablo, Rey Juan Carlos y Complutense de Madrid (CES Villanueva). PROVULDIG-CM está configurado como una red de investigadores interesados en estudiar las amenazas y retos que Internet representa para diversos colectivos sociales especialmente vulnerables, como son los niños, los adolescentes, los jóvenes y las tercera edad. 51Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la privacidad es el ámbito de la vida privada que se tiene derecho a proteger de cualquier intromisión. Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 128 the conflicting feelings that all this provokes (anxiety, insecurity, loneliness...). This communication describes in detail the behavior, attitudes and perception about social networks that young people manifest regarding privacy and dependence on these networks. For example, in the case of privacy, young people are increasingly aware that, despite their dependence or addiction, they must protect part of their private life because what is today exposed on a social network is later uncontrollable. The results on privacy and dependence on social networks presented here are part of a research project within the Program of Activities on Digital Vulnerability (PROVULDIG), whose main objective is to study the threats and challenges that the Internet represents for various social groups especially vulnerable, such as children, adolescents, and the elderly. It also aims at increasing the awareness about the possibilities of digital literacy of young people and serves as a framework of reference for both their parents and the sectors of society that work with this group --especially teachers--, who find large gaps when proposing new ways of training, work and online participation in a constructive way The objective is to offer a descriptive overview of the current situation that can serve to guide citizens towards responsible participation in social networks with full knowledge of its possibilities and its limits. Key Words: Social Networks, privacy, dependency, behaviors, attitudes. Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 129 1. Introducción Los jóvenes de hoy no entienden cómo se pueden vivir experiencias sin compartirlas en el universo digital. Muchos son los jóvenes —y no tan jóvenes—que publican diariamente en Facebook, Instagram o Twitter detalles de su vida privada que no se atreverían a colgar, tal vez, en el tablón de anuncios de su universidad o en el portal de sus casas. Las redes sociales y las diferentes formas de comunicación social digital han despertado en muchos de sus usuarios una necesidad de compartir constantemente y de manera inmediata aquello que se vive. E incluso, vivir experiencias con el único fin de compartirlas. Así sucede, por ejemplo, con esos selfies en situaciones de alto riesgo cuyo propósito no es otro que alcanzar un número record de likes en las redes. Como establecen González, Muñoz y Dans (2017), el incremento espectacular en el uso de las redes sociales como una forma de comunicación entre los jóvenes especialmente, ha llevado en estos últimos años a los investigadores a tratar de identificar cuáles son las razones y las motivaciones que llevan a este sector de la población a utilizar y participar activamente en redes como Facebook, Twitter, Instagram, Whatsapp, y otras plataformas que han ido apareciendo y desapareciendo en este corto período de tiempo. Así pues, aunque cada vez son más los discursos y los trabajos sobre las oportunidades que los medios sociales pueden ofrecer a los jóvenes usuarios, más allá del simple intercambio de información y/o el entretenimiento, por ejemplo los relacionados con el uso educativo de las redes sociales (Bicen & Uzunboylu, 2013; Hamid, Waycott, Kurnia, & Chang, 2015) o cómo las redes permiten a los jóvenes canalizar y extender a otros su compromiso social (García, Fernández y Porto, 2017), lo cierto es que como puntualiza Hodkinson (2017), en el discurso social sigue predominando los aspectos más polémicos relacionados con la participación activa en redes sociales, como es el caso de la ausencia de privacidad, de reflexión individual o la necesidad de inmediatez. Como recogen García y Fernández (2016) en palabras de José Antonio Luengo, la conducta en las redes sociales se puede sintetizar siguiendo una regla ad hoc, la de las 5 íes (con la licencia que permite la h muda): inmediatez, impaciencia, infoxicación, hiperconectividad, e invencibilidad. Los asociados a la inmediatez se derivan del hecho de que, en buena medida, en ese mundo virtual, nos acostumbramos a que todo sea inmediato pero en la vida real las cosas no son así, y estos dispositivos no enseñan que los resultados no siempre son inmediatos, es más, a menudo hay que esperar para obtenerlos. Una consecuencia de esa inmediatez es la impaciencia; “gestamos comunidades muy impacientes por tener respuesta rápida a todo”, asevera Luengo. En tercer lugar, se sitúa la denominada infoxicación -término acuñado por Cornelláque reflexionaba “acerca de cómo podemos llegar a intoxicarnos de tanta información, y de información que muchas veces no es veraz” (Cornellá, 2004). En cuarto lugar, la hiperconectividad. Para José Antonio Luengo, este concepto “hace referencia a esa necesidad de estar conectado todo el tiempo que se pueda, y es incompatible con tiempos de soledad, tranquilidad, sosiego, etc., de no necesitar de nada ni nadie para ser tú”. En quinto y último lugar, menciona la invencibilidad, “es decir, la sensación de que eres invencible; tú pones algo en la red y lo va a ver mucha gente; y si pones algo relevante, vas a ser más popular… Pero hay que tener en cuenta que tú no eres invencible y tienes que tener cuidado con lo que escribes, expones, sugieres, publicas, porque puedes equivocarte de una manera brutal”. En este contexto, los jóvenes consideran que la responsabilidad del uso y la participación en las redes sociales es individual, si bien parten de la necesidad de una implicación social en la formación adecuada para una utilización racional y crítica de las redes (García, Fernández y Porto, 2017). Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 130 Buena prueba de que se trata de un ámbito de interacción normativizado por el grupo, es que algunos jóvenes manifiestan lo difícil que resulta para el usuario decidir unilateralmente qué redes sociales quiere o no quiere utilizar, porque en buena medida estas vienen predeterminadas por la decisión inicial del grupo. Aunque se desee simplificar o reducir su uso a alguna en concreto, el individuo tiene que acabar adaptándose al uso de aquella o aquellas que comparten las personas que integran su grupo de pares. 2. Metodología En este trabajo se pretende profundizar y comprobar hasta qué punto los jóvenes responden a este esquema en el uso y participación en las redes sociales, qué consecuencias puede tener exhibirse constantemente y estar enganchados de manera permanente. Los objetivos específicos de este trabajo son, en primer lugar, conocer cuál es el uso y la participación de los jóvenes en las diferentes formas de comunicación social digital, en tanto en cuanto, las redes sociales han potenciado/incrementado la vida social online y offline de los jóvenes. En segundo lugar, conocer el grado de dependencia de los jóvenes en su uso de las redes social. La comunicación social está evolucionando muy rápidamente y es cada vez más móvil como consecuencia de la migración acelerada de los usuarios hacia dispositivos móviles —teléfonos inteligentes, tabletas— en los últimos años, y todo ello gracias a la movilidad y ubicuidad que permiten estos terminales. Esta misma movilidad es la que ha cambiado el concepto de redes sociales tal y como las conocíamos hasta ahora, de hecho se podría decir que cualquier aplicación que permita la comunicación entre los usuarios y el intercambio de información y contenidos entre ellos, puede ser considerada una red social. Teniendo en cuenta esta realidad tan cambiante, el estudio se propone conocer la percepción de los jóvenes de esta realidad así como las implicaciones que conlleva estar constantemente conectado. A partir de estos objetivos, la hipótesis principal que se establece es que los jóvenes tienen información sobre las consecuencias —negativas— que la publicación de su vida personal en las redes sociales puede tener, pero priorizan la exposición virtual de su acontecer diario frente a la privacidad. En este contexto, el grupo de discusión se presenta como la técnica más adecuada de obtención de información sobre el objeto de estudio. Se trata de una técnica cuya meta es la recolección del máximo de información posible, en un tiempo preestablecido, sobre las percepciones o actitudes del conglomerado de personas que se ha pretendido representar mediante la formación de ese grupo en particular (De Miguel, 2005). Producen un tipo de datos que difícilmente podrían obtenerse por otros medios, ya que sitúan a los participantes en situaciones reales y naturales en las que es posible la espontaneidad y en la que, gracias al clima permisivo, surgen opiniones, sentimientos, deseos personales que en situaciones experimentales rígidamente estructuradas no serían manifestadas. Por lo tanto, se planteó la realización de grupos de discusión con el fin de estudiar las percepciones, actitudes, creencias y valores que caracterizan las decisiones sobre adopción, continuidad y discontinuidad en la participación de los jóvenes en la comunicación social digital. El colectivo seleccionado objeto de estudio es el que hemos definido jóvenes, estudiantes universitarios, en edades comprendidas entre los 18 y 24 años, hombres y mujeres, de nacionalidad española, usuarios o exusuarios de redes sociales online (más de 2) que las utilizan o utilizaban de forma cotidiana, a través de diferentes tipos de dispositivos -smartphone, tableta y ordenador, principalmente-. Las sesiones fueron grabadas y transcritas para proceder al análisis de contenido de la información, asistido con la utilización del programa de análisis de datos cualitativos Atlas.ti El guion de la Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 131 discusión se atuvo a la prescripción del discurso libre e introducción oblicua del tema a partir del siguiente esquema: (1) presentación de la situación y de la dinámica esperada; (2) aproximación preliminar de carácter general: ideas y opiniones en torno a Internet; y (3) las redes sociales online: valoración, opiniones y usos. La formación de la juventud en el uso de las redes sociales online: carencias detectadas, aportación de mejoras y de otros usos. 3. Análisis de resultados La abundante información obtenida fue analizada con la técnica del microanálisis para el posterior establecimiento de conceptos. Así, los textos se analizaron párrafo a párrafo, fueron fragmentados en unidades de significado y clasificados en códigos cerrados consensuados previamente, y en códigos abiertos creados al hilo del proceso. La información fue finalmente ordenada en los códigos y familias de códigos, transcribiendo en algunos casos literalmente las afirmaciones más relevantes efectuadas por los participantes. 3.1. Las redes que enredan Coincidiendo con lo que ya han apuntado numerosas investigaciones sobre redes sociales, los principales usos de las redes sociales que declaran realizar los jóvenes universitarios se relacionan con las siguientes cuestiones: 1) El mantenimiento de sus relaciones de socialidad y la posibilidad que ofrecen de llegar a mucha gente, “mi uso es para nivel personal, el contacto del día a día” (hombre, 20)52; “yo creo que las redes sociales son una manera muy fácil de llegar a muchísima gente y de distintos ámbitos” (mujer, 21). 2) Consulta de información rápida, general y de diferente índole, para mantenerse en contacto con la actualidad, “para informarte de noticias, o sea, para estar en contacto con la actualidad” (mujer, 18); “es una manera rápida de buscar información sobre las cosas que quieres”(mujer, 19); “yo […] las utilizo para tema de información pues… yo qué sé. De alimentación. O…/… ‘pues me ha pasado esto, ¿qué hacer?’, pues lo miro en Internet” (mujer, 18). La posibilidad de filtrar la información disponible en las redes en diferentes sitios y en función de los intereses particulares, es una característica especialmente apreciada porque “puedes buscar información de muchos sitios distintos al mismo tiempo” (hombre, 21); “algo bueno que también tienen las redes sociales, es que tú como usuario también filtras mucha información que te llega; si hay cuentas de Twitter que no me interesan, en mi tablón no las voy a tener, o en el Facebook” (mujer, 19). 3) Usos relacionados con el mercado laboral y la búsqueda de trabajo, “yo [las uso] para la relación social, y también para buscar trabajo” (hombre, 22). 4) Para el desarrollo de la actividad o trabajo personal y también para la difusión de información sobre temas de actualidad o de interés para el grupo, “yo a título de trabajo, más difundir... yo qué sé, tanto de cosas que hacemos dentro de la universidad como también para difundir pues temas más de actualidad o de interés” (mujer, 21). 5) Establecimiento de comunicación con los responsables de recursos humanos y de comunicación de las empresas —community managers—, “como una manera de contactar 52En las declaraciones de los participantes en los grupos de discusión, indicamos únicamente sexo y edad por carecer de relevancia el resto de datos identificativos. Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 132 más rápido con las empresas y con [el departamento de] recursos humanos, sus community managers responden muchísimo antes que en el correo” (mujer, 21). Otro aspecto relevante que destaca en las sesiones de los grupos de discusión se refiere a la frecuencia de uso. Entre los jóvenes se detecta una elevada unanimidad a la hora de considerar que la participación en las redes sociales online se encuentra muy difundida, y que se consideran enganchados a una u otra red. Entre los más jóvenes se valora de forma positiva el avance de la tecnología que posibilita conectarse a Internet en cualquier momento y desde cualquier lugar, lo cual se aprecia como una ventaja ya que resulta cómodo y, en consecuencia, ha propiciado un fomento en el uso de las redes sociales online. En opinión de algunos jóvenes, la movilidad de los dispositivos ha dado un giro a la comunicación entre las personas Y que le ha dado un giro a la comunicación también entre las personas. O sea, antes era el tú a tú, y ahora es el uso de la conversación digital con tus círculos. O sea cambia todo. Es un panorama distinto. (hombre, 20) Su uso les permite experimentar la sensación de hacer muchas cosas todo el tiempo, pero también la de no disponer de un momento para la reflexión y la soledad. Se reconoce que la posibilidad de intervenir en las redes sociales online en cualquier momento, a través de los dispositivos móviles, además de consumir mucho tiempo, genera cierta adicción, hasta el punto de sentirse esclavos de las aplicaciones, “llevas el móvil todo el día encima, entonces es muy fácil estar todo el día hablando con una persona y al final te agobia o sea, yo estaba agobiada, y en verdad le quieres un montón a esa persona pero es el hecho de que estás obligado a hablar todo el día con esa persona, ¿por qué?, porque puedes” (mujer, 21). Una dependencia que, en algunos casos puede llegar a la adicción. Según señalan Echeburúa y De Corral (2010), “el abuso de las redes sociales puede provocar una pérdida de habilidades en el intercambio personal (la comunicación personal se aprende practicando), desembocar en una especie de analfabetismo relacional y facilitar la construcción de relaciones sociales ficticias”. En el debate alrededor de las motivaciones para utilizar las redes sociales online, es interesante la percepción de su uso asociada a la desconexión o evasión temporal de la realidad cotidiana, por parte de los jóvenes. Esta realidad aparece en ocasiones percibida como aburrida o tediosa relacionada con el estudio, con la preparación de exámenes o con el trabajo. La desconexión, no obstante, se resuelve con una conexión temporal en las redes online: “desconecto de la vida cotidiana. Para mí es una manera de desconectar, no sé…Me desconecto para conectarme a otro lado” (mujer, 18). El joven busca evadirse en cierta medida, pasando de un contexto de estudio/ trabajo, a un contexto de ocio (“Los diez minutos de descanso de estudiar es mirar el Twitter” (hombre, 20)) en donde experimentar emociones derivadas de la novedad, de la observación e interacción de aquello que está aconteciendo relacionado con sus amigos o con su red de contactos más amplia: “estás en la época de exámenes y dices tú, ‘¡bueno!’, y ves el Facebook y dices, joé, haced algo divertido que me aburro” (hombre, 21). Los usuarios intensivos también perciben la oportunidad de acceso ilimitado a la Red que promueve la movilidad como negativa, por la dependencia que crea el teléfono móvil a los usuarios, “ tanta movilidad al final hace daño porque está todo el mundo siempre pendiente del teléfono, y al fin y al cabo es malo” (hombre, 20). En algunos casos se declara experimentar cierto grado de adicción, expresado como ansiedad, cuando el dispositivo no funciona o se estropea (“Yo creo que sí, que crea como un poco de ansiedad. Te crea un ciclo y un vicio” (mujer, 19)). Paradójicamente, otros agradecen los momentos de tranquilidad en que realizan alguna actividad en la cual el móvil y las redes sociales no tienen cabida porque “cuando tienes un momento de tranquilidad hasta lo agradeces. De esto que apagas el teléfono y te vas, yo que sé, pues una hora de masaje, una hora de lo que sea, porque ahí no vas a estar con el móvil” (mujer, 20). Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 133 Junto a estas percepciones se constata el temor o la angustia a ser excluido del grupo si no se participa de forma regular en las redes sociales durante un tiempo; el temor a “no influir” en los demás —“sacada del grupo”— en definitiva, a no contar para aquellas personas que son significativas para el joven y muy especialmente para su grupo de pares. “Cuando nadie te llama, nadie te escribe, pues te sale una alarma de ¿qué pasa?, ¿qué está pasando, no? Sacada del grupo” (mujer, 18). En este contexto, se perfila un tipo de usuario joven que declara realizar un uso menos intensivo tanto de las redes sociales como de la tecnología móvil que facilita su uso. En estos casos se intenta moderar intencionalmente su utilización, limitándola a aquellas cuestiones que se consideran básicas, “no soy tan estricto para levantarme quince minutos antes para mirar el Facebook. Yo el móvil al final lo uso para mirar el correo, el WhatsApp, y las llamadas; yo no estoy tan apegado en ese sentido” (hombre, 19). Se constata que, de la misma forma que uno se engancha a las redes sociales, también es posible su desconexión, y se destaca la importancia del contacto físico cara-a-cara, de no limitar la comunicación con los conocidos a través de redes sociales como Facebook. “Considero que, al igual que nos enganchamos tan rápido, yo creo que nos podemos desenganchar igual, y el contacto físico es importante,… no tener que mirar todo el rato el Facebook” (hombre, 19). Asimismo, se percibe un incremento de la responsabilidad en el uso de las redes. La ambivalencia entre las ventajas que aportan y los perjuicios que de ello se derivan se ha extendido entre los jóvenes. Por un lado, se reconoce como parte positiva la posibilidad de conocer a muchas personas y de organizar los grupos en que se desenvuelve el individuo, tanto de trabajo como de estudio. Por otro lado, es unánime la percepción de que ocupan muchísimo tiempo y que absorben la atención. En términos generales, perciben que tras el éxito y divulgación del uso de las redes sociales entre los jóvenes se esconde una cultura narcisista, una cultura muy ególatra, “es el ego, exhibición pura y dura” (mujer, 19). 3.2. La inmediatez genera dependencia La rapidez e inmediatez con la cual circula la información en las redes sociales online es uno de sus grandes atractivos en opinión de los jóvenes. Se vincula con la necesidad de estar permanentemente conectado y de disponer de información diaria actualizada, pública y privada, prácticamente al instante. Esta necesidad de ver satisfechos sus deseos de información de manera casi compulsiva, los jóvenes consideran que ha sido creada por ellos mismos y no inducida, en lo que representa una explicación de su surgimiento en términos de característica generacional. Esta necesidad se proyecta en la adopción cotidiana de otras actitudes características, como la dificultad para aplicar el principio de la satisfacción diferida53 que ha venido caracterizando, como norma de vida, a las clases medias, y el querer tener todo al instante, más propio de la etapa infantil. A este respecto, es interesante el discurso de autocrítica que se genera alrededor de esta cuestión. Si bien algunos jóvenes reconocen que valoran la necesidad de inmediatez, al mismo tiempo critican algunas de sus consecuencias aplicadas a las relaciones personales: “creo que al final eso es degenerativo” (mujer, 22). 53En los estudios sobre estratificación social se ha venido caracterizando la satisfacción diferida como norma de vida característica de las clases medias. La norma establece que entre el deseo y la realización del deseo siempre media el esfuerzo personal requerido para su consecución/ obtención en términos de trabajo, tiempo requerido o cualquier otro esfuerzo. “Estudia ahora para obtener más adelante un buen empleo”, por ejemplo, han sido consejos que se han venido dando a los jóvenes de clase media. Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 134 Así, se considera por ejemplo que la vinculación/ relación con otra persona, no pasa necesariamente por estar permanente y mutuamente conectados, “tú no estás más conectado porque estés instantáneamente viendo lo que hace una persona. Vamos, no creo que estés más conectado por eso” (mujer, 22), y se pone en valor el tipo de relaciones personales que se generaban antes de la irrupción de las redes sociales online, con una comunicación/interconexión más limitada o medida en el tiempo, “le dabas un toque, le enviabas un SMS” (hombre, 22). Había que esperar la llegada del fin de semana para ver a tu pareja, “tener la paciencia de que llegue el fin de semana para ver a tu pareja, no que estás hablando todo el día por WhatsApp con él o con ella. Y no te esperas al viernes como cuando teníamos catorce años” (hombre, 22). La necesidad de estar permanentemente en contacto como nueva característica de las relaciones personales, podría tener como efecto indeseado prácticas de control tecnológico de la pareja. Por tanto, los cambios que podrían estar promoviendo la inmediatez como característica de las comunicaciones entre los jóvenes, podríamos plantearlos a un doble nivel: a) En el macronivel,se estaría viendo erosionada la norma de la satisfacción diferida y con ella el valor de la paciencia como virtud cultural y de aplicación en el día a día; la capacidad de esperar, unida a la comprensión del esfuerzo requerido para alcanzar un objetivo, un resultado, una información, una recompensa. “Hemos perdido el sentido de la paciencia, el sentido de… a veces, esperar” (mujer, 20). b) En el micronivel,la necesidad de estar permanentemente en contacto como nueva característica de las relaciones personales, podría tener como efecto indeseado prácticas de control tecnológico de la pareja porque “ahora con el WhatsApp, con el Facebook estás controlando a esa persona continuamente. Yo creo que al final eso es degenerativo” (mujer, 18); “Yo también pienso que [las redes sociales] son bastante útiles, aunque tienen su punto de peligrosidad” (mujer, 19). Como muestra de esta nueva característica de las relaciones personales, los jóvenes citan la necesidad de obtener respuestas inmediatas por parte de los interlocutores en los procesos comunicativos, ejemplificada por el doble check de WhatsApp. Consideran que este ha sido introducido para dejar constancia que nuestro receptor o receptores han recibido nuestro mensaje, que estamos esperando una respuesta y que la demora puede interpretarse de forma negativa como indiferencia por parte de nuestro interlocutor. Yo creo casi que esa inmediatez al final la hemos generado nosotros mismos queriendo conectarnos y queriendo tener todo al instante y queriendo tener la información de lo que pasa en el mundo globalizado en que vivimos (hombre, 20). Esperabas a ir al colegio para quedar con tu chico o con tu chica. Ahora no, ahora con el WhatsApp, con el Facebook estás controlando a esa persona continuamente. Yo creo que al final eso es degenerativo (mujer, 22). 3.3. Socialidad online versus offline La participación de los jóvenes en las redes sociales online está vinculada, fundamentalmente, con el desarrollo de relaciones y prácticas de sociabilidad. Se trata de un tipo de interacción que no tiene un objetivo concreto más allá del disfrute de la propia relación (“bueno, el objetivo es que no hay objetivo”). Se perciben las redes sociales online como medio para prolongar las relaciones sociales offline. Su participación en redes, más que encaminada a conocer gente nueva, se señala como principal finalidad el mantenimiento de la red de sociabilidad offline del individuo. No obstante, esta apreciación es relativa ya que el hecho de estar integrados en una red y de participar Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 135 activamente en ella, abre la posibilidad de ir ampliando continuamente el número de seguidores a través de contactos de conocidos, de las intervenciones o de los intercambios de información que en ella tienen lugar en una dinámica de bola de nieve. Tú conoces a otra persona, te mete en un grupo de, yo qué sé, un cumpleaños y empiezas a hablar con esa persona, y sin conocer a esa persona, ya esa persona te agrega, te abre, ‘Ah no sé qué, me has caído bien, no sé qué, que he hecho un comentario’, entonces ya ahí ya empieza, empieza un círculo vicioso (hombre, 22). Dentro de la reflexión alrededor de las particulares características que encierra la comunicación en las redes, para algunos jóvenes la comunicación vía chat vuelve más cobardes a los interlocutores. El hecho de no contar con la presencia física de la persona en el momento de estar interactuando, permite a los interlocutores expresarse de un modo diferente a cómo lo harían siguiendo las normas que rigen el sistema de comunicación de los encuentros presenciales, en donde el contexto donde se produce la relación social obliga a mantener en mayor medida las normas de corrección y cortesía, “hay cosas que no dirías… el mero hecho de tener la presencia física de la persona ya, te cohíbe, ¿no?” (hombre, 21). También se señala como riesgo la percepción de que la nueva sociabilidad online podría estar promoviendo la pérdida del “contacto humano”, especialmente en aquellas personas más introspectivas o tímidas, que se refugian en estas redes, bien para reducir sus relaciones de sociabilidad offline o bien para sustituirlas. Se trata de un hecho preocupante para los jóvenes, ya que consideran puede incidir en el desarrollo de habilidades sociales tales como mantener una conversación. El objetivo de conservar la red offline del joven lleva a que se desarrolle un uso más intensivo y activo en aquellas redes que utilizan los amigos y amigas, en detrimento de aquellas que el grupo de pares utiliza menos o no utiliza en absoluto. Tal y como apuntamos anteriormente, es también la razón por la cual resulta difícil desengancharse de ellas: para mantenerse estrechamente vinculado al grupo y participar de confidencias, acuerdos y obligaciones, se requiere la pertenencia a la red social online. Se refieren, por ejemplo, a situaciones en donde colisiona el deseo de los jóvenes de mantener con determinadas personas relaciones de amistad superficiales, con el requerimiento del otro de entrar a formar parte también de su red de socialidad online. Y ante esta demanda, resulta en ocasiones difícil sustraerse si no se desea provocar un sentimiento de rechazo en el otro. Esta situación se explica, por un lado, por normas de cortesía emergentes que empiezan a regir las relaciones de sociabilidad de los jóvenes, que de forma implícita establecen que estas relaciones de sociabilidad cara a cara deben prolongarse en el contexto online formando parte de la red social del individuo. De la misma forma que antes se ofrecía al recién conocido la dirección postal, teléfono de contacto o correo electrónico —tarjeta de visita— para mantenerse en contacto en la distancia si la relación había sido cordial, la difusión del uso de las redes de sociabilidad online ha llevado a que se considere necesario actualmente incluir este tipo de amistades recientes como seguidores en el perfil personal online. 3.4. Formación para el uso responsable Aparece en el discurso de los jóvenes ciertas recomendaciones para la formación en el uso de las redes sociales a las generaciones que vienen detrás. Se propone en este sentido, aleccionar a los más jóvenes en cuáles son sus potencialidades y donde están las fronteras, sobre las bases del respeto y el juicio crítico: Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 136