Time and the Rhythms of Emancipatory Education. Rethinking the Temporal Complexity of Self and Society: reseña
Full text
DOI: http://dx.doi.org/10.12795/CP.2017.i26.12 Cuestiones Pedagógicas, 26, 2017/2018, pp. 163-166 Michel Alhadeff-Jones (2017). Time and the Rhythms of Emancipatory Education. Rethinking the Temporal Complexity of Self and Society. London: Routledge, 226 páginas. Michel Alhadeff Jones es un joven investigador, que vive a caballo entre Ginebra (Suiza) y Nueva York (Estados Unidos). A pesar de su juventud, este libro constituye un ensayo de una madurez impresionante. Esta obra, publicada en la prestigiosa editorial Routledge, constituye una aportación importante dentro del campo pedagógico y será a partir de ahora una referencia ineludible entre los investigadores, educadores y gestores que se ocupan de los tiempos y de los ritmos educativos. Además, pensamos que seguirá siendo una referencia durante mucho tiempo, debido a la profundidad, originalidad y rigor de sus análisis y propuestas. Por otra parte, el libro ya ha recibido comentarios elogiosos de figuras tan relevantes y conocidas como Gert Biesta, Stephen Brookfield y Danny Wildemeersch. Lo primero que nos llama la atención es la ambición de la tarea que se ha propuesto Alhadeff-Jones y la manera tan ágil y dinámica en que ha sabido resolverla. En este sentido, importa resaltar que este libro es el producto de un autor individual, que ha venido trabajando en los últimos años sobre las temporalidades sociales y educativas. Alhadeff-Jones tiene una formación interdisciplinar y amplia que ha facilitado la prometeica tarea que ha conducido a esta obra. En efecto, se ha formado en Ginebra, París y Nueva York. Desde esta perspectiva, interesa resaltar su conocimiento y dominio de las cuestiones relativas al tiempo en las lenguas francesa e inglesa. Aquí encontramos un valor adicional de este trabajo: poner a dialogar las tradiciones de investigación de lengua francesa e inglesa, creando intersecciones y cruces fecundos entre ambos contextos, y superando, así, esta tendencia de recíproca ignorancia entre lo anglófono y lo francófono, que aún hoy pervive, a pesar del avance de la globalización del conocimiento y de la investigación. Por otra parte, el autor es profesor de Teachers College, en la Universidad de Columbia, en donde ha desarrollado numerosos seminarios sobre las temáticas temporales y, particularmente, sobre talleres autobiográficos. El libro tiene una escritura clara y muy didáctica, que facilita el progresivo despliegue y profundización de las diferentes temáticas trabajadas. El autor sabe llevarnos de la mano en un paseo que no resulta ni fácil ni simple. El rigor, la exigencia y la precisión son rasgos centrales de esta contribución, pues su autor no escamita esfuerzos para presentar con el mayor detalle posible una gran variedad de teorías, enfoques, paradigmas, contextos históricos, formatos pedagógicos, experiencias y metodologías que tienen en común el interés hacia las temporalidades y los ritmos de lo educativo. El esfuerzo de sistematización y articulación de la obra resulta evidente al repasar el índice. La primera parte, compuesta por tres capítulos, está dedicada al estudio del tiempo, tanto desde una perspectiva general como al interior de las ciencias de la educación. El primer capítulo ofrece una presentación multidisciplinar sobre el tiempo y las maneras plurales en que ha sido teorizado, definido y comprendido en la filosofía, la física, la biología y las ciencias humanas. Alhadeff-Jones, guiado por el maestro Edgar Morin y su teoría de la complejidad, pone de relieve la necesidad de superar visiones parciales, simplistas y aparentemente opuestas, para ir hacia epistemologías integradoras, creativas e innovadoras. El repaso que realiza se centra en la tradición occidental, tanto de Europa como de Norteamérica. Desde esta perspectiva, este primer capítulo constituye una antropología del conocimiento, centrada en el tiempo, con apoyo en autores como Kant, Durkheim, Einstein, Heidegger, Husserl, Ricoeur, Sorokin y Elias.
164 Recensiones © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA El capítulo segundo aborda la teorización de las temporalidades educativas, tomando como base el objetivo de construir una teoría multirreferencial del tiempo educativo. Para ello, se repasan cuatro enfoques: cronométrico, referido a la medición del tiempo y a los calendarios, que entienden el tiempo como cíclico y simétrico; cronográfico, que tiene que ver con dimensiones cualitativas y con el uso de los cuentos, las historias y las narrativas; cronológico, que mira al pasado y a la organización temporal secuencial de eventos; y cronosófico, que interroga al futuro y que se plantea la anticipación, y la planificación de los tiempos futuros. La educación tiene que ver con la organización de procesos en los que el tiempo constituye una dimensión central, en donde confluyen temporalidades complementarias, antagónicas y contradictorias. El capítulo tercero, y último de la primera parte, trata sobre las funciones y significados de los condicionamientos temporales en la educación, temática que se declina desde cinco perspectivas: la noción de condicionamiento temporal; los supuestos sociohistóricos que configuran la influencia en la educación de la historia de las normas temporales y de los tiempos sociales dominantes en ámbitos como la economía y la religión; la perspectiva institucional, que da contenido a las dimensiones simbólicas y funcionales del tiempo; los aspectos normativos del tiempo; y finalmente el concepto de ritmo, entendido como una herramienta útil para describir, teorizar y renovar los fenómenos temporales. Este capítulo, pues, nos presenta las temporalidades humanas en los contextos históricos y sociales que les dan sentido y desde los cuales pueden ser comprendidas de manera cabal. La segunda parte del libro abarca los capítulos cuatro a siete. El capítulo cuarto explora la organización temporal de la educación a lo largo de la historia. Los tiempos sagrados y tradicionales son analizados en tres contextos históricos muy particulares: la educación judía, centrada en la memoria cultural, en la liturgia y en la repetición; la educación en la Grecia clásica, articulada en torno a las virtudes morales y a los valores conservadores, disciplinarios y artísticos de la formación musical; y la educación religiosa cristiana en la Edad Media, centrada en el orden monástico y teocrático. Este recorrido histórico se completa con un comentario sobre las temporalidades educativas de la edad moderna, que olvida el tiempo religioso para glorificar el gobierno de los sujetos y resaltar el tiempo mundano e interesado de los comerciantes. Este cuarto capítulo nos parece un ejercicio muy logrado de ensayo histórico, de síntesis y de reflexión crítica. El capítulo cinco contrapone dos ideales educativos que competían en el panorama social a finales del siglo XIX: la eficiencia temporal y la armonía de los ritmos. El primer modelo tiene su origen en la revolución industrial, que favorece la emergencia del tiempo productivo, un elemento central de los valores del capitalismo, de la eficiencia y del aprecio por la rapidez y la velocidad. Este modelo influye fuertemente el origen y desarrollo de los sistemas escolares nacionales europeos, basados en la escolaridad obligatoria, en el diseño del tiempo instruccional y en la mercantilización de lo temporal. El segundo modelo, completamente opuesto al primero, hunde sus raíces en la Ilustración alemana y en el Romanticismo, y da origen a los euritmos de Jacques-Dalcroze, de Rudolf Bode y de Rudolf Steiner, que proponen visiones alternativas a las temporalidades cosificadas del naciente capitalismo. El capítulo sexto avanza en la presentación histórica que caracteriza la segunda parte del libro, y se centra en la educación formal en la segunda mitad del siglo XX. Aquí nos encontramos con los tiempos instruccionales, didácticos y planificados metódicamente. Este nuevo panorama científico y didáctico tiene implicaciones relevantes en el currículum y en el desarrollo profesional docente, dentro del desarrollo de los estudios sobre cronobiología y
Recensiones 165 DOI: http://dx.doi.org/10.12795/CP.2017.i26.12 Cuestiones Pedagógicas, 26, 2017/2018, pp. 163-166 cronopsicología. De esta forma, el estudio de los ritmos biológicos y psicológicos de los estudiantes contribuye a configurar los ámbitos de la organización escolar y del diseño de los planes de estudio. El último capítulo de la segunda parte nos presenta los ritmos y tiempos del aprendizaje permanente, de la educación de adultos y de la formación profesional, analizando las dinámicas complejas de continuidad y discontinuidad que se dan en los itinerarios de los adultos en formación a lo largo de los diferentes ciclos de la vida humana. Las experiencias de la fragmentación y discontinuidad temporales son analizadas en diferentes ámbitos, incluyendo la educación dual, a medio camino entre el sistema educativo formal y la experiencia de la vida cotidiana y del trabajo. Alhadeff-Jones siempre está atento a identificar autores y propuestas que pueden contribuir a clarificar su discusión. En este capítulo, el autor convoca de manera muy lúcida a Bergson, Whitehead y Bachelard para justificar y matizar sus argumentos. La tercera parte del libro constituye la sección más original, en la cual el autor nos presenta su manera de ver las cosas, siempre partiendo de la erudición y exégesis de autores relevantes, que alimentan su visión compleja, sistémica, holística y emancipadora de las temporalidades sociales y educativas. Los capítulos ocho y nueve profundizan el concepto de educación emancipatoria, perspectiva que permite criticar y superar las alienaciones temporales que acechan a la formación en las sociedades modernas. Frente a la aceleración social, a las urgencias y a los modos veloces de proceder, el autor opone una perspectiva liberadora, que implica una cierta manera de concebir y diseñar los tiempos, tanto en contextos socioculturales amplios como en ámbitos educativos específicos. Alhadeff-Jones intenta formalizar y describir los rasgos rítmicos de la educación, siempre al servicio de la superación de la alienación temporal, reflejada en los tiempos exteriores e impuestos, en los tiempos del eficientismo social y económico, en los tiempos institucionales y normativos, en los tiempos tradicionales y cosificados. Frente a estas temporalidades limitadas y castradoras, el autor plantea la noción de los ritmos educativos, puesta al servicio de la autonomía y de la emancipación, tomando como base las contribuciones de Lefebvre, Michon y Sauvanet. El capítulo diez desarrolla los conceptos de criticidad y de emancipación, basándose en las contribuciones de Paulo Freire, Jacques Rancière, Jack Mezirow y Gaston Pineau. Como en otras partes del libro, el autor sabe trabajar aquí con autores muy diferentes, que logra poner al servicio de una síntesis a la vez integradora y original, con el objetivo de construir una teoría ritmoanalítica de la educación al servicio de la emancipación individual y social. Los dos capítulos finales exploran los movimientos, patrones y periodicidades de la emancipación, vinculando todo esto con la idea de transgresión. Esta propuesta se ilustra con narrativas biográficas, que proceden de los talleres biográficos realizados por el autor en contextos universitarios. La teoría de los momentos de Henry Lefebvre sirve al autor para dar contenido al último capítulo del libro, que propone concebir la teoría de la educación como un “momento” al servicio de una teoría de la educación concebida como una transgresión rítmica, lúcida y abierta. Evidentemente, después de todo lo que hemos dicho, es una obviedad añadir que nos encontramos ante un libro que constituye un auténtico desafío para el lector. No es una obra superficial ni aspira a ser un manual simplificador de introducción a las temporalidades educativas. Este libro exige y reivindica el perfil de un lector crítico, exigente y entregado. Los estudios sobre el tiempo constituyen un ámbito de investigación y de reflexión emergente, cambiante y difícil, muy vinculado a los contextos sociales y geográficos en los que se despliegan los discursos sobre las temporalidades y sus implicaciones para personas, grupos e instituciones, en los diferentes ámbitos de las actividades humanas y profesionales.
166 Recensiones © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA Como comentario final, se nos ocurre una pregunta: ¿Desarrolla Alhadeff-Jones un discurso demasiado centrado en el sujeto? ¿No son necesarias perspectivas más comprometidas, en línea con la intención emancipadora que anima este libro? En este sentido, echamos de menos discusiones sobre las temporalidades relacionadas con temas actuales como el género, las desigualdades, el poder, el neoliberalismo y el llamado capitalismo cognitivo. Dicho esto, solo nos resta concluir repitiendo que estamos ante un libro ambicioso, inteligente, original y que está llamado a influir las maneras de investigar, teorizar e intervenir en el ámbito de las temporalidades educativas. José González-Monteagudo Natividad Gutiérrez-Quijada Universidad de Sevilla