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Examen teologico-moral sobre los teatros actuales de España

López, Miguel(O.F.M.)

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1 n A• A. < A ir. Ce írttoúv- &fi- OsiKA-ftV [L Xól$CiXte 4A-iMl í i ;:ío ~ultci\u* r.'?*$%. r,(,\[ •-ii v. ifl/vttL Jl. Ü04*j¿£ Ú¿ -VíldtCl - C'/ F-WCIr £1 l& (lCfóC¡Ü a)pflfyiüht*. )t/Jf/illlb lw$úí %tlaMAiWíblímUiJío7¿ íma>oiim'aUóJjsI^#1ttn+s’ )l¿ C(V sliV ¿Í/W)ft) <¡b lÁíltJUfr' Cum Co^jiAlnid fu. 4ccuAttlajmSjíUjt k^t¿Xwl*>‘Li CsUtíuMuatat uní (.mueLÍn 4JtdtitJ JX &!í .¿i íwi-M Crttun. jmuL'M L«uy»** JíMuuy, -UraMp*- :/?r7T -iiui i(fitojpwlt Jul hMftMÚ %¡hm- Yátmun ¡TÍA 7. ’ -Jí)wmaMte'&.(a J/ alidrftr cu ijum ^47%% -'•;. i'¿M0di íu/yet ^L fx/YiUa'- Yaji *- ... 4iaiÍíA (AWMíÍ- f%ó%. A.. ft£ v)9 y'Ay (c / EXAMEN TEOLOGICO-MORAE SOBRE ACTUALES DE ESPAÑA, ESCRITO POR DON NICOLAS BLANCO, YLO DEDICA AL ILLmo. Sr. OBISPO DE HUESCA. IMPRESO EN ZARAGOZA en la Imprenta de Francisco Moreno, Ano de 1766. YREIMPRESO EN SEVILLA en la Imprenta de Vázquez ,eHidalgo, Año de 1792. Vos dicitis, licet :Nos dicimus, non licet. Inter lícet vestrum, &non licet nostrum, nutant, &remigant animi Populorum. Nemo vobis credat ,nemo nobis :Omnes nos contentiosi homines sumus. De Coelo quaerendus est Judex. S. Optat. Milev, lib. §. 3. CARTA AL ILLmo. YREVmo. SEÑOR DON ANTONIO SANCHEZ SARDINERO, OBISPO DE HUESCA ,DEL CONSEJO de su Magestad ,Scc, J3L-MO SEKTOB.-- considerar que V. S. I. desde la IAaltura de su ministerio, está 11a- |mando átodas las ovejas de su £>¡ ocesj?para fornlar en ellas la verdadera imagen del Principe de los Pastores Jesu Christo; tenemos el singularísimo mo consuelo de ver áV. S. I. sobre el juicio de los hombres ,yque no se mide por la idea de ellos ,ni por el mérito de jos otros; sino por la grandeza de su propio ministerio, yde sus obligaciones. Persuadido aque está en esa elevación para edificar ala Iglesia, no para agradar álos hombres, jamas se permite V. S. I. ni un instante de reposo ;poi'que el verdadero Pastor siempre tiene que sufrir ,siempre que combatir ,siempre con las armas de la paciencia ,de la humildad ,de la oración en la mano ;siempre la solicitud en el corazón contra la fuerza de los enemigos visibles ,ylos artificios de los eseml gos secretos. ¿Podemos estranar, que llevando V. S. I. en el corazón ásu Diócesi ,yatodos sus miembros, sienta todos los males,, ytenga el corazón penetrado yconsumido? No, no lo estrañamos ;pero sabiendo la gran confianza de V. S. I. en Dios, que lo hace todo en el Ministro ,quando es fiel asu ministerio; tenemos justos motivos para presumir, que quanto el espíritu del mundo, ypotestad de los hombres pueden oponer al gobierno de la Iglesia ,cederá ala fortaleza Sacerdotal de V. S. I. yno perderá ni una oveja tan sola de las que le ha entregado el Soberano Pastor. Deseando servir ála Iglesia según mi pequenez, me ha parecido medio preciso solicitar para este Examen ,un patrocinio tan respetable ypoderoso como el de V.S.I. No lo busco para ponerme al abrigo de la pretensa critica de los defensores del Teatro actual. Estos hombres, dotados de bellísimas prendas ,de grandes luces en todo genero de literatura profana; apenas quieren servirse ásí mismos de guias en asuntos de religión ,yhacerse interpretes de la Ley de Jesu-Christo :se hallan cercados de tinieblas mas obscuras que las de Egypto. Ysíes temible su critica en materias de erudición, causan compasión en la presente, que como cautivos atados al carro del vencedor, son llevados cargados de ignominia al Altar del Dios de la verdad. Imploro, pues, el patrocinio de V. S. í. porque al ver muchas almas santas, de tantas como hay, que este escrito está baxo el amparo de y. S. I. juzgarán que es segura la doctrina que en él se contiene; ytal vez levantarán sus manos puras.al Cielo, implorando raudo el socorro del Padre de las luces, para que disipe las tinieblas con que un terriblemente castiga ámuchos de nuestros hermanos. El mai es gravísimo. Ha llegado átal punto la licencia de los que freqiientan el Teatro ,ynos oprime de tal modo su número ,que ya no se contentan con asistir aél ,también pretenden nuestra aprobación ,6quando menos ,nuestro silencio. No pueden sufrir ,que se califique de viciosa su asistencia ;porque el nombre de vicio trae consigo un desabrimiento importuno ,que incomoda sus conciencias. Quisieran ,que las máximas del Evagelio fuesen conformes álas suyas ;yáfuerza de quererlo asi ,obran en fin como si lo fuesen. No quiere el mundo ser desengañado; pero es preciso tratarlo como aenfermo, consultando su necesidad mas que su gusto. No ignora Y. S. I. q,ue nos insta ya el consejo de San Agustín ,que exhortaba álos fieles átomar la pluma en defensa de la verdad ,quando la veian oprimida ;aunque todos repitiesen lo mismo. Quiero confesar álos abogados teatrales ,que no hago sino sino repetir lo que otros han dicho: ¿pera habria necesidad de tanta repetición ,si se hubiesen enmendado con lo que escribieron nuestros mayores? Es preciso continuar en decir las mismas cosas ,al ver que continúan en hacerlas necesarias. Insistiremos, pues, en decirles, que es indispensable renunciará los Teatros actuales ,óála Religión que abrazamos en el Bautismo. Esta se dirige principalmente ásantificar el corazón. No se paga Dios del uso exterior de los Sacramentos ,ni de tantas Comuniones de ceremonia, ni de las apariencias de .piedad que no van acompañadas de un corazón christiano ,yverdaderamente convertido. La vanidad de los honores, de los placeres, de las riquezas, y en una palabra, la satisfacción de ía propia voluntad ,yde los sentidos ,son el cáliz con que el Teatro embriaga álos hijos del siglo ,yel pan con que alimenta ásus esclavos. Jesu-Christo ha venido áfundar una Religión tan pura ysanta ,que formalmente nos enseña todo lo contrario. Yaunque para muchos todavia es una parabola ,yun problema ía pureza yculto de esta Religión ;no por eso deja de condenar CENSURA DEL DOCTOR DON BALTASAR de Yusta Navarro ,Colegial del Mayor de S. Ildefonso ,Penitenciario de la Iglesia Catedral de Siguenza ,Dean de la de Albarracin ,yal presente Arcipreste del Salvador de la Metropolitana de Zaragoza. DEorden del muy IHustre Señor Don Joseph Sosales yCorral ,Caballero del Orden de Calatrava ,Colegial del Mayor del Arzobispo de la Universidad de Salamanca ,del Consejo de S. M. sn Oidor en la Real Audiencia de Aragón ,yJuez de Impresiones ,&c. he visto un escrito ,intitulado: Eximen Teológico Moral ,sobre los Teatros actuales de España compuesto por D. Nicolás Blanco ,ynada contiene contra las buenas costumbres ,ni regalías de S. M. (que Dios guarde) :por cuyo motivo soy de diñamen ,que se puede imprimir ,salvo ,&c. Zaragoza ,ySeptiembre io. de 1766. Dr. D. Baltasar de Yusta Navarro. IMPRIMATUR. Rosales. PRO- PROLOGO. Os causará novedad que ahora salga al publico un escrito de esta calidad ,quando los Impugnadores del Teatro se han visto precisados águardar silencio. Yo que me juzgo muy inferior átodos ellos ,me había reducido álo mismo ;yhe callado hasta que la necesidad me ha puesto en el caso de hablar. Una persona de calidad quiso saber mí diélamen. Al ver que no la movía la curiosidad ,sino el deseo de instruirse ,la dixe lo que entendía. Mas no satisfecha con esto ,porque ella misma había de satisfacer áotra persona, también de condición ,me suplicó lo diese por escrito. Era muy justo deferir ásus deseos: yen efedio he puesto sobre el papel lo que había leído en los libros. Ha corrido la pluma mas de 3o que me propuse al principio. Creí no tendría necesidad de escribir sino cinco óseis pliegos: mas como ai mismo tiempo que escríhia ,veia que la materia pedia mayor extensión de la que me habia figurado ;fue preciso ir siguiendo la naturaleza misma del del asunto; ylimitándome quanto ha sido posible ,darle la extensión que aélualmente tiene. Fundado en que nunca es largo un escrito ,quando nada se halla en él que no sea oportuno. Me sirve de gran consuelo el no haber puesto nada en este Examen ,que no lo haya tomado de autores muy solidos, como podrá fácilmente comprobarlo el que quisiere. Ylo prevengo ,para que el leétor haga de él el aprecio que merece, sabiendo que no lo ha de mirar como cosa mia. Puedo decir con toda verdad ,que en algún modo no tengo en él otra parte, que la de simple Coleéior, óHistoriador del sistema de los Padres, de los Concilios ,yde los Obispos de todos los siglos. Si hubiese en este escrito alguna cosa mala ,será mia, ydesde luego la retrato ,pidiéndoos perdon por el escándalo que habré podido causaros. Si otras os pareciesen dudosas, no por eso las deshecheis :examinadlas bien ,gobernándoos por la autoridad y la razón. Pero debeis andar con mucho cuidado para no caer en algún escollo. No os dejéis guiar de vuestro discurso éingenio, por brillante que sea ;sabiendo que el conocimiento de las ciencias humanas debe servir ála fé ,sin pretender arreglarla. No es asunto de simple erudición el que tratamos ;ni tampoco es materia de aquellas ,en las que sin riesgo de la fé ,se puede discurrir con novedad ,abriendo nuevos caminos ,nuevos rumbos ;mostrándose en algún modo ingenio criador. No ,no es asunto de esta calidad el que tratamos. Es gravísimo ;yen él se interesa vuestra salvación. Pide toda vuestra atención :pide que lo examinéis con el mayor cuidado: no en el tribunal profano de Apolo ,sino en el de vuestra conciencia, alas luces de una fé viva, humilde, yrespetosa. Aestas debeis consultar ,cerrando los ojos áquanto pudieren inspiraros ea la presente materia ,lo que llamáis erudición ,ybellas letras ;que no pocas veces hinchan al alma ,yno la edifican. Sería injusto si no os creyese ,quando muchos de vosotros decis ,que nada padece vuestra castidad en el Teatro. Si, yo os creo sobre vuestra palabra ,yos doi mil parabienes por veros libres de tan poderoso enemigo. Mas leyendo con reflexión Cchris- christiana este Examen ,veréis que au'tiqué es muy temible por este lado ,yque en efeCto naufrague en este escolio gran parte de los espectadores ,hay otros motivos muy particulares, que indubitablemente os coraprebenden atodos, yos precisan aretiraros del Teatro. Leedlo con reflexión :mirad que no podréis alegar ignorancia que os escuse. No os degeis llevar de las voces de la carne, ysangre. Gritará esta ,que es dura yaspera la doCtrina de nuestro Examen'. que no hay fuerzas en la naturaleza para sufrir tan pesada carga. Pero respondedle; que sí, porque no hay fuerzas en la naturaleza llagada por el pecado ,para llevar esta carga ,si la hubiésemos de deshechar, era preciso abjurar la Religión que hemos profesado en el Bautismo. Uno de los principios que hacen mas estrago en las almas, es el pretender acomodar las obligaciones que di¿ta la Religión ,con las fuerzas de la naturaleza. Es error torpísimo. Nada podéis hacer sin mi, nos dice Jesu-Christo. Hemos profesado una Ley isobrenatural : esto es, superior álas fuerzas solas de la naturaleza ;pero conforme á las las de la gracia del Señor ,que es nuestra ayuda ysocorro. Las mismas obligaciones que nos intima la Religión Christiana ,por el canal de la Tradición ,yde la Escritura ,son las que se leen en nuestro Examen : Es indispensable su cumplimiento, aunque sea gimiendo ysembrando lágrimas ,si queremos hallar después el fruto abundante del gozo del Señor, que nos las impone. Cerrad ,pues ,los oídos álas voces de la naturaleza rebelde, para leer este escrito, si queréis que os sea provechoso. No degeis de reflexionar también sobre la obligación en que estáis respeéto ávuestros hijos, ávuestros domésticos, álos que no pocas veces enviáis al Teatro, ólos lleváis en vuestra compañía. El Señor os ha entregado estas almas para que cuidéis de ellas, apartándolas de todo peligro de perderse; ydebeis darle cuenta de ellas. Decidme pues ,¿habéis tomado el pulso ásus fuerzas interiores? ¿De donde os consta, que estas son mayores que los asaltos del enemigo? Si en este punto no estáis asegurados ,como lo supongo ,sois temerarios exponiendo dichas almas. ¿Pensáis que el rubor, óla afición al Teatro, las dará lu- gar aconfesaros que allí se mancilla su castidad ,por mas que se les preguntéis? Cuesta mucho esta confesión para creerla ingenua fuera del tribunal de la Penitencia: yaunque lo fuese, hay otros vicios de los que debeis guardar ávuestros domésticos. Hay otra casta de hombres en la República ,yson los holgazanes yociosos. No podemos decir, que muchos de estos, aunque dominados de la concupiscencia, van al Teatro para ser tentados; porque habitualmente están ,no solo tentados ,sino consentidos en buscar las ocasiones, yen preparar lasos para perder álas almas. Van pue* ,al Teatro ;ya para poner alguna especie de suspensión óparéntesis al hartazgo de sus pasiones, ya para darlas nuevo pábulo ,ya para ver si descubren algún objeto, sobre el que puedan formar nuevas esperanzas de triunfo. No es el Teatro escuela de vicios para estas gentes. Están muy perfeccionadas en el arte de la perdición: saben ya quanto las pueden enseñar, ytal vez mas. Es ocioso persuadirlas áque lean este Examen: no quieren ser desengañadas: viven en tinieblas, yaborrecen la luz. Roguemos áDios por ellas. De De proposito no he hablado de una especie de profanación sacrilega, que hemos visto en los Teatros públicos, vprivados; baxo el título de Comedias de Santos ,y Autos Sacramentales', porque la Divina Providencia suscitó el zelo de nuestro Católico Monarca Carlos III ,ycondenó estas representaciones con su Real Cédula, fecha en Aranjuez a9. de Junio de 1765. Ala verdad, que cosa mas agena de toda razón, que convertir en juguete y'diversión profana en el Teatro los Misterios Sagrados de nuestra Santa Religión? Menor inconveniente fuera poner en las bocas impuras de los aétores los nombres profanos de Cleopatra ,Iphigenia ,Dido ,¿S’c. que las Historias Sagradas de nuestra Sacrosanta Religión ,ylas acciones heroicas de los Siervos de Jesu-Christo. Aqué tiran estas sagradas, ópor mejor decir ,sacrilegas representaciones? adivertir al pueblo? es sacrilegio valerse de cosas sagradas para un fin tan profano. A dar culto áDios? siempre es supersticioso el que se tributa contra los Ritos que ha establecido la Iglesia. Aexcitar la devoción ypiedad de los espectadores ?quién ha instituido semejante escuela ,semejantes Misioneros, 7Profetas para este fin? No se hacen estas representaciones para recrear ,divertir, 7alegrar álos espectadores que es una de las mayores maldades, yabusos que se pueden cometer contra las cosas sagradas? La Pasión de Jesu-Christo, los Misterios sacratisimos de su vida ,las acciones heroicas de los Santos que deben infundirnos unos vivos deseos de mortificación ,de penitencia ,de silencio ,de recogimiento ,de oración ,&c. han de servir de materia para las representaciones teatrales, en las que no buscamos sino engañarnos anosotros mismos ,disipándonos en vanos gustos 7deleites? Puede sufrirse tan sacrilega profanación? OClaustros Religiosos! Si todavía se conservan en vuestros recintos algunas reliquias de tan enorme abuso ,no deis lugar áque el zelo de nuestro Católico Monarca las arranque de raiz. Perdonadme esta digresión, que no es corta para un Prologo. La brevedad de este escrito, 7mi pequenez son títulos legítimos que me prohíben entrar en el santuario de la conducta de los Principes que permiten los Teatros. tros. Quando permiten las Comedías ,supongo en ellos motivos justísimos ,que merecen todo mi respeto yveneración. Esto debe serenar áun fiel Vasallo amante de su Principe. No ignoro ,que algunos particulares, preciados de eruditos ,insisten en que la Comedia es conveniente en pueblos grandes para evitar otros males mayores. Y dan una razón asu parecer experimental; porque en dichos pueblos ,dicen ,hay muchos hombres ociosos entregados álas pasiones de la carne ;ysi estos no tienen la diversión del Teatro, tendrán mas tiempo ylibertad para engañar álas mugeres incautas, yhacerlas cómplices de sus maldades ;como fácilmente se puede comprobar por los registros de los infelices frutos de la intemperancia. Ycomo este es un mal gravísimo en comparación del que se halla en la Opera ,óComedia ;la prudencia diéta ,que se permita éste por evitar aquel. No tengo dificultad en dejar pasar este discurso ,sin embargo de que el número mayor ómenor de dichos frutos infelices solo tienen una conexión muy equivoca con 6 ciso explicar también la calidad de estas partes. Es verdad ,que por si mismas se manifiestan vanas ,torpes, ydeshonestas: mas queriendo sus aficionados dar áentender lo contrario ,es preciso hacer ver si realmente carecen de honestidad. La obscenidad es aquella, que enciende la concupiscencia ,üofende el pudor. Se halla obscenidad en las voces, ytambién en la cosa significada por las voces ,yrepresentada por los gestos. De aqui resulta por conseqüencia necesaria ,á' vista de lo que pasa, que las Comedias, yOperas de nuestros dias son torpes ,yobscenas ;ya por la materia representada ,ya por los a¿lores que la representan. La materia representada puede ser mas, 6menos obscena, según la habilidad mayor ómenor del poeta que compuso la pieza Dramática. Aquellos poetas que saben preparar el veneno del deleite con coloridos yrasgos ,tanto mas seduótivos ,quanto mas inocentes ymodestos en aparisncia ;aquellos poetas, que poseen el arte de manejar los afeólos ,y de abrirse diestramente la puerta de nuestros sentidos ;son reputados yalabados del vulgo ,yaun de los que presumen de doélos, do&Os ,como poetas modestos éinocentes. Sin embargo, estos sen ios que hacen mayor estrago en las almas ,porque entra disimulado el veneno. Amas de las relaciones fabulosas ,yde 3a viva representación de los Cómicos ,y Cómicas, acompañada de extremos, gestos, movimientos ,yalusiones significativas de la pasión que quieren excitar ;concurren la harmonía de la música, la suavidad del canto ,el hechizo del baile, la brillantéz de los espedtadores ,la alegría universal, yuna tacita reciproca insinuación con que unos áotros se animan ágozar de la diversión ,el resplandor de la iluminación ,yla suntuosidad de la Escena. Unidas todas estas circunstancia^ en el Teatro, forman un egercito poderoso para combatir la fortaleza del corazón humano. La alma ,yel espíritu que dirige este combate, es el ínteres ycodicia de los Cómicos ,que miran los Teatros como unos patrimonios que les producen ganancias pingües. Afin de lograr su intento ,se valen de todos los medios conducentes para tener gran número de espeítadores ;y como peritos en el corrupto genio del Pueblo, blo ,que corre tras el deleite ,buscan los Músicos, las Cantarínas ,yDanzarinas mas famosas :ypara ios intermedios, los Bufones mas diestros yexperimentado^. Este es el TEATRO que forma el obje- to del EXAMEN ,yel que se ve en nuestros tiempos ,como se vio también en los tiempos antiguos; con sola la diferencia de alguna circunstancia accidental, que siempre suele acaecer en todas las cosas artificiales que dependen de la institución humana. El Teatro moderno es áveces mas obsceno que el antiguo ,áveces menos. He procurado dar la imagen natural, clara ,ysencilla del Teatro de nuestros dias ;porque antes de entrar en el asunto, es preciso referir el hecho con todas sus circunstancias. No es mi animo hablar solamente de la música ,ni solamente del canto. Aun digo mas :ni solamente de la pieza que sea Trágica ,que Cómica ;ni del vero mirar un baile sobre las tablas; ni tampoco de la pompa ,ymagnificencia de los vestidos de los Cómicos, yEspectadores. En una palabra ,no hablo solamente de cada una de las partes ,sino del todo. El Teatro de nuestro dias es un todo compuesto 9 puesto de las partes referidas. Quando vos separáis estas partes, destruís el todo ;yel Teatro ya no es Teatro. Importa mucho tener esta reflexión muy presente ,para juatgar con exáílitud de la materia. Todos uniformemente Christianos ,yQue u Paganos condenan la torpeza, yobscenidad, como vicio opuesto al sentido común, yátorpeza, y la ley natural. Aestos vicios pertenecen e^cenidad. aquellas visitas furtivas de los amantes, para decirse sus requiebros ,burlando Ja vigilancia de aquellos ácuya custodia están cometidos. Pertenecen también los artificios de ¡as Cortesanas para mantener su oficio; las astucias, ficciones ,ysobornos de los adúlteros :los galanteos ,yfinezas de la gente joven :yen una palabra ,los asuntos amatorios, yalhagueños entre Damas, yGalanes. La razón es evidente; por que todas estas cosas ;por su naturaleza, fomentan éirritan la concupiscencia ,y arman las pasiones contra la razón. Mas como no todas pertenecen ála concupiscencia de la carne ,fuera de esta dominan ytiranizan al corazón humano las de soberbia, de ira, de venganza, de ambición de amor propio, &c. que igualmen- Ete Todas las Plizas di núes tros Teatros estan. manchadas con una omas pasiones. iIo te son malas por su naturaleza', yno pocas veces mucho mas perjudiciales alas almas. Es dogma de fé ,que es intrínsecamente malo todo aquello que está destinado para fomentar yexcitar qualquiera de estas pasiones ,yque va directamente contra el Evangelio el que pone en ello su diversión. Aunque no puede caber la mas leve duda en lo que dejamos expuesto ,como este es el punto del que totalmente depende la resolución de nuestro Examen ,es preciso darle mas evidencia ,haciendo ver, que las piezas de nuestros días están sazonadas con las pasiones referidas; yque no se hallará una tan sola libre de todas ellas. Fuera ocioso irlas examinando de una en una. Bastará poner los ojos sobre las de un Autor tan Christiano ,tan circunspecto, ytan culto como el célebre Calderón. Como nuestro Examen es Teológico ,y no Poético ,no nos pertenece averiguar, quien fue mas excelente en la observancia de las reglas Poéticas, si Calderón ,si Momo, si Solis, óalguno otro. Dejamos esf tas fatigas alos eruditos ,ynos limitamos precisamente álos puntos Morales :por esta razón, echamos mano de las piezas de un 1 1 un Autor acreditado. Ypara que nadie piense qae hago elección de piezas determinadas para acusarlas. ,echo casualmente la mano sobre sus obras, ysaco el tomo a. La primera pieza que hallo es, EL MAYOR ENCANTO AMOR. En ella „hace voto Ulises áJúpiter ,para que serene los mares. Luego se halla :Sagrado Dios Neptuno... Piedad, Baco Divino... Piedad, Momo Sagrado... Creamos pues al Hado... Dioses... Ninfas... Diana... Circe... Deidad de Venus... Divinas coleras... Juno. Aparecese la Ninfa Iris con todos los aparatos de una visión celestial. Circe solicita los amores de Ulises... Selva de amor ,yVenus. Gracias áAmor ,que otra vez ,Flerida hermosa, te miro... Gracias Disidas ,áAmor, que otra vez áamarte vivo. Yluego todo es hermosura, zelos, &c. La segunda Jornada comienza con asuntos amatorios. Circe hace los extremos de enamorada ;refiere á Flerida la pasión que tiene áUlises... tratan de sus enamoramientos. Flerida, yUlises abrasándose en amor van áabrazarse ,y no lo egecutan porque sale gente. Rabia de zelos Lisidas ,amante de Flerida .. Todo es amores ,zelos... Duelo entre Ulises ,y Arsi- Yse demuestra en las Cernídias. Arsidas ,sobre quien defendió mejor ála Dama. Tercera Jornada :habla uno de los compañeros de Ulises ,ydice de él: Ulises pues ,sin recelo ,solo de sus gustos trata; siempre en los brazos de Circe ,yasistido de sus Damas. En academias de amores, saraos, festines, danzas. Habla Circe :Puedes descansar ,Ulises ,las fatigas de la caza en mis brazos. Ulises :Dices bien ,pues solo en ellos descansa el alma. Nueyos duelos ,por zelos ,yhermosura. Afeélos de venganza ,ydesesperación en Circe. “ Quién hallará en esta pieza ningún resabio de diversión Christiana? Yqué hay en ella que no esté reprobado por el Evangelio? La segunda pieza es :EL GALAN FANTASMA. „Jornada primera:Amores profanos demasiadamente claros en boca de la Dama ;yaun torpes yobscenos... Zelos, desafios, riñas, muertes... Vida ,y alma perdamos de una vez ,yno muramos en ta itas. Qué maldición, que blasfemia en la boca de un Christra no! Segunda Jornada. Asuntos amatorios. Los Bufones dicen : Válgame San Verbim Caro ,San Dios ,Sari Jesús,Debiera el Poeta no poner unos Bufones sin Religión, de quienes se verificara fa la Profecía de David :Tniquitatem in excelso locuti sunt. Posuerunt in Ccdutn os suum. En la tercera hornada se enfurecen los amantes ,agitados de las pasiones de zelos, yamor. “ La tercera pieza es: JUDAS MACABEO. ,,Zares Dama, abrasada en amor de Judas, sigue el egercito disfrazada en Soldado, para ver si puede conquistar su voluntad. Simeón ,yJonatas, hermanos de Judas, se enamoran de ella. El Poeta introduce al profano Lisias ,enamorado de Lloriquea, luego después de Zares. Pone la expresión siguiente :Parece que entre los brazos de Venus ,rendido Marte se duerme. Zares inquieta ydesasosegada, abrasándose en amor de Judas... Lisias en el de Zares. Esta dexa caer una Banda; arman pendencia Simeón, Jonatas, yLisias sobre quien ha de quedar dueño de ella. Binen ,la despedazan :pone afe£tos de ira, yvenganza en Jonatas contra su hermano Simeón. Riñen los dos. “ ,,Hace mentir el Poetad Zares de un modo, que es fácil aprendan otras su egemplo. Jonatas dice que muere, porque amor, .zelos ,embidia ,yrigores lo atormentan. Aconséjale Tolomeo que abuse de la firma en 14 en blanco ,que para; el orden de batalla lg dio su hermano Judas,; áfin de que disfrazado con las insignias de éste, yllamando engañosamente con d^icho papel áZares, pueda gozar disimulado las caricias de, Zares. Lo peor, es ,que admite el consejo ,y poco después lo egecuta. Una Dama áLisias :Cóma piando a. verme llegas ,tu vista ,ybrazos me niegas'í “ ,, Agitado Jadas de una pasión de jactancia jy vanagloria ,d'exa sus Reales ,entra solo en Jerusalen, que estaba baxo el poder de Lisias; va en busca de la Dama de este; C+oriquea ;halla,la durmiendo, la toma en brazos, yse la lleva ásu tienda. Pensando ella que está en brazos de Lisias ,dice: Dexa mis brazos ,Lisias ,ybusca los de Zares, jonatas dice, que se tiene por muy feliz ,si gozo la hermosura de Zares... En tus Altares pondré estatuas ,marmol ,luz, yrosicler ,si gozo la hermosura de Zares. Tolomeo ,aquí me aguarda... mientras dexo al mismo amor embidioso de mi bien. íí hío me atrevo ápasar adelante, dándoos noticia de las obscenidades, ydemas vicios morales de esta ,yde las restantes piezas del volumen; porque veo, que os salen las co- y colores al rostro ^ofende vuestra Religión al ver escritas ,yrepresentadas con ostentación semejantes sacrilegas profanaciones. Yvos ,Sacerdote ,Religioso ,al aprobar estas Comedias ,no temíais que siendo la tinta negra ,se es 'volviese colorada?Vos, siendo Predicador, yaficionado como decís, áleer la Sagrada Escritura, habéis visto si la idea que aprobáis en este Escritor profano de los Heroes Macaheos, es conforme ála que nos dá el Espíritu Santo? Plabeis convinado la una con la otra antes de firmar vuestra aprobación? Quiero creer que fue sana yreéta vuestra intención :mas con ella habéis cometido un yerro muy grave. Ni las que llamamos OPERAS están Yen las esentas de las pasiones que dexamos nota- Operas. das. Bastará traer ála memoria para prueba ,una de las que se cantaron en el Teatro de Zaragoza el Verano de i764. Fijemos la atención sobre el Drama jocoso intitulado: EL FILOSOFO ALDEANO, que sin duda por ser especial se imprimió en dicha Ciudad ,yse dedicó áen Personáge de distinción. En esta Opera ,después de cantar Lesbina, yLena unas Letrillas ama- 1; lorias, 22 to ,unos yotros caeréis en el profundo. Aplicaos ,pues ,con gran cuidado áconocer dichos Maestros. Para distinguirlos con certidumbre, meditad bien la sentencia de Jesu- Christo. Estad atentos, dice, cautos, yvigilantes; y guardaos bien de los falsos Profetas: Attendite afals'is Propheús. Comparecerán en uestra presencia con la diyisa de ovejas, esto es, con aspeíto enganoso de piedad, con gestos de devoción, ypalabras de dulzura: Per dulces sermones,¿P benedictiones\ con gravedad de aspe6to,y con un exterior que indica desprecio del mundo; pero sus frutos os dirán si son lobos ,ópastores: Afructibus eorum cognoscetis eos. Vereis también ,que estos Direétores Farisaicos, quieren lo primero, distinguirse con singularidades exteriores: lo segundo, buscan lo que les puede traer estimación álos ojos del mundo: lo tercero, desean ser preferidos áotrós en las obras pomposas de caridad yreligión :lo quarto ,quieren ser distinguidos en las asambleas públicas: lo quinto ,tiran áutilizarse quanto pueden de los caudales de sus devotos: lo sexto, afeétan parecer hombres de oración. Ved 23 Ved ,pues ,ahora clara ypatente la inteligencia de la DoCtrina de Jesu-Christo. Si vuestros DoCtores, yConfesores os guian por la puerta estrecha ,por el camino angosto de los ayunos, de la penitencia, de la mortificación ;si os hacen modestos, humildes, castos, sobrios, ysemejantes á Jesu-Christo; tenedlos por buenos Maestros yDirectores. Mas si os conducen por el camino ancho, cómodo,deleitable, entre juegos, bayies, conversaciones, banquetes, &c. guardaos de ellos como de falsos Profetas. Porque estos frutos malos, terrenos, carnales, que dentro de vosotros mismos experimentáis ;son testimonio claro de que son pésimos vuestros Médicos, falsos yseductores vuestros Profetas ;j!fructibus eorum cognoscuis eos. Mirad no os engañéis, dice Jesu-Christo; ya os lo prevengo: Ecce pradixi vabis. Para que podáis todavía conocer mejor los frutos con que han de alimentaros vuestros Pastores, quiero poneros en dos palabras delante de los ojos, la DoCtrina que nos han dexado Jesu-Christo, ysus Apostóles, para el gobierno de nuestras almas, j, El Reyno de los Cielos es Rey no de fuer- Principios de la Moral Christ'iana. 24 fuertes yvalerosos ;ysolamente los que violentan sus pasiones, pueden conquistarlo. El que no lleva continuamente consigo su cruz yme sigue, no es digno de mi. Eos que pertenecen áJesu-Christo ,han crucificado su carne, con todos sus vicios, yconcupiscencias. Ydeben resolverse á pasar todo el resto de su vida en seguir la voluntad de Dios ,yno los deseos de la carne. El que no tiene el espíritu de Jesu- Christo, no pertenece áeste Divino Maestro. Observad, pues, ypracticar lo bueno; absteniéndoos, no solamente de lo malo, -sino también de lo que tiene visos de malo. Ydecid ANATEMA aqualquiera que os predique ,óensene alguna cosa contraria alo que os hemos predicado ,aunque la prediquemos nosotros, óalgún Angel del Cielo. Practicando esto, no seguiréis los pasos de las Naciones ,que abandonadas de Dios ,caminan por la vanidad de sus sentidos, siguiendo la voluntad de su carne, yde sus pensamientos. “ ,,Todo lo que hay en el mundo es concupiscencia de la carne ,concupiscencia de los ojos ,y-soberbia de la vida ;la que ciertamente no es del Padre ^sino del mun- 2Í mundo. El mundo pasa ,jtambién su concupiscencia. “ „Nadie diga en su corazón, hermanos irnos ,dice S. Agustín sobre este lugar, esto es falso. El Espiritu Santo ha hablado por boca del Aposto! :no hay cosa mas verdadera. Dios dice: Si alguno amare al mundo ,el amor del Padre no estará en el. ¿Queréis tener en vos el amor del Padre, para ser coherederos del Hijo? No améis al mundo.Arrojad de vuestro corazón el amor malo del mundo ,para llenaros del amor de Dios. Porque todo lo que hay en el mundo, no es otra cosa que deseos de la carne ,deseos de los ojos ,yambición del siglo. Tres cosas ha nombrado; yno pertenecerá al Padre ,sino al mundo el que las ejecutare... Ved ,pues, lo que dice el Señor: El deseo de la carne, es el deseo de aquellas cosas que pertenecen ála carne ,como el deseo de comer, óla gula, el deseo de comercios ilicicos con mugeres, yotros de esta calidad. Ydeseos de los ojos. Por este deseo de los ojos se entiende toda curiosidad: la que se busca en los ESPECTACULOS, en los TEATROS, en los sacramentos del Diablo ,en las artes mágicas ,en Glos Opuestos aLos Teatros afóllales. a6 los maleficios. Todo esto es curiosidad: todo es deseo de los ojos; yeste deseo no viene del Padre, sino del mundo... La ambición del mundo es la soberbia. Quiere gloriarse con sus honores. Figúrase el hombre, que sus riquezas, ólas dignidades que posee, lo hacen superior átodos los demas. Estos son los tres capitulos,por donde es tentada la concupiscencia humana. “ Tales son los frutos sazonados con que nos alimentan los verdaderos Maestros, y Doálores. Aestas reglas debemos ajustarnos ,si queremos tener el Espiritu de Jesu-Christo, yser coherederos suyos. Digamos, pues ,ANATEMA áqualquiera que intentare persuadirnos doétrinas contrarias áestos principios. El que con espiritu christiano, con animo dócil ,yhumilde quisiere confrontar los Teatros presentes con los citados Oráculos, yreglas del Espiritu Santo, sin mas disputa, ni examen ,verá que es tan imposible unir la freqüencia de los Teatros modernos de España, con la profesión hecha en el Bautismo, como el Paganismo con el Christianismo :yque los que prebenden hacer dicha unión, van engañados, <,ci se *7 se apartan del espíritu de JesuChristo, y dei cara&er de Christianos. Vamos aprobar la repugnancia de los Teatros con la profesión Bautismal. Todos nacemos esclavos del Demonio La propor el pecado original. Los que reciben el Bautismo quedan libres de esta esclaviopuesta á tud ;porque voluntariamente renuncian ios Teaal partido de Satanas ,yse alistan en las tros‘ banderas de Jesu-Christo ;prometiéndole observar su Santa Ley, imitar sus acciones, sus virtudes: yen una palabra, prometen conformar su vida propia con la de tan gran Modelo. Para este fin el Sacramento del Bautismo, no solamente los saca del cautiverio del Demonio ,limpiando la mancha del pecado original ,sino que también los viste con todos los dones y virtudes sobrenaturales. Yfinalmente, con caraéteres indelebles quedan marcados por Soldados de Jesu -Christo ,prometiendo pelear hasta la muerte, contra el Mundo, Demonio ,yCarne. Las palabras de la profesión Bautismal son las siguientes: RENUNCIO ASATANAS, ATODAS SUS OBRAS, YATOi DAS SUS POMPAS. Esta es la primera, la la mas sublime, yla mas solemne profe. sion del Christiano. L3s Monásticas no son sino medios para observar con mas fácil idad yperfección la que se hizo entonces; que es un desposorio de la alma con Dios, por medio del vinculo de la caridad ,en la que consiste toda la perfección Chrisdana. No pocos, arrebatados de la pasión que los ciega, van diciendo: nosotros no somos Religiosos, ni Solitarios ,ni Claustrales. Es asi, que no lo son: mas también es cier- to, que los Religiosos no tienen ninguna obligación esencial superior,, ala que todos contragimos en la profesión Bautismal. En ella por medio de la caridad nos unimos íntimamente con Dios :ytodos los Christianos tenemos obligación de conservar esta unión, contra la que están confederados Mundo ,Demonio ,yCarne. Cw> hConsiderando los abogados teatrales el 3rgum-IiCo invencible, que resulta contra fsnso'is sa causa de la profesión Bautismal; la ind¿L Tí¿~ terpretan diciendo: ,, Que la POMPA, propiamente hablando, no es otra cosa, que la IDOLATRIA ,como puede verse en el libro que escribió Tertuliano contra los Espectáculos. Yen este sentido detestaban los Padres las POMPAS de los Espectáculos ;yjuzgaban con razón, que los Christianos que asistían áestas POMPAS eran prevaricadores de la profesión que habían hecho en el Bautismo, de renunciar al Diablo, yasus POMPAS. Esto es, á¡a Idolatría. Ysi alguno dixere :que por lo menos las POMPAS de nuestros Teatros son una mera VANIDAD, ála que todos los Christianos deben cerrar los ojos ;sepa, que no son VANIDAD. Porque VANIDAD es aquello que no sirve para ningún uso, ópara un uso malo :pero como el aparato escénico sirve para la acción del Drama, ypara hacerla mas magestuosa, mas propia ,ómas verosímil ;por esta razón siendo bueno el Drama ,sirve también para un uso bueno.“ Según esta do¿trina,dexados aparte otros muchos absurdos que de ella se siguen, los Christianos en virtud de aquellas palabras: Renuncio aSatanas, yatodas sus pompas', no renuncian ninguna cosa mas que los Torcos ;pues también estos detestan la Idolatiu. Qué prueba mas palpable de las tinieblas del entendimiento humano? Un egemplo tan terrible es mas que suficiente para 30 •4 para convencernos, que en materia de costumbres, como de dogmas, el entendimien- to humano, aunque adornado con todas las ciencias, ydotado de la mayor brillantéz, no es capaz sino de perderse, yperder á los demas, apenas quiere servirse así mismo de guia. Desengáñense dichos Apologistas, que el único medio para no ser el juguete del error yde la seducion, es seguir con humildad la luz de la palabra Divina, manifestada por la tradición perpetua de la Iglesia. Oigan ,pues, como ésta nos explica la profesión Bautismal. Explica- La profesión Bautismal, como ya se ha dan íegltidicho, es esta: RENUNCIO ASATANAS, ma‘ATODAS SUS OBRAS, YATODAS SUS POMPAS. Tres partes contiene :la primera es la abjuración de la Idolatría: RENUNCIO ASATANAS. Porque librándose el Christiano de la esclavitud del De¿ monio ,para alistarse en las banderas de Jesu -Christo ,necesariamente detesta la adoración de los falsos Dioses, para no reconocer sino al único verdadero. La segunda parte contiene el repudio de todas las obras de Satanas :es decir, de todos los pecados desde la soberbia hasta la mas ligera acción 31 acción viciosa: YATODAS SUS OBRAS. Finalmente ,la tercera parte comorevende las pompas mundanas ordenadas a embelesar los ojos, ydeleitar les oidos; YATODAS SUS POMPAS. Esta es la legítima ynatural inteligencia de la profesión Bautismal ,tomada de aquellas palabras de San Juan :Todo lo que hay en el mundo ,es concupiscencia de la carne ,concupiscencia de los ojos ,ysoberbia de la ‘vida. Supuesta la doólrina de los abogados teatrales ,ya no hay en ei mundo pecado de concupiscencia de los ojos, distinto del de la concupiscencia de la carne. Porque todas las pompas magnificas ,y extraordinarias de los Teatros modernos, son licitas yútiles, pues se dirigen ahacer mas magestuóso el Drama, Estas son las nuevas doétrinas ,ylas paradoxás nunca oidas, que se publican ya en libros impresos ,yaen conversaciones familiares. Yllegan hasta celebrar cómo agudeza ydiscreción grande ,la blasfomia de un iluso, que encantado con la magnificencia ,ypompa del Teatro más esplendido ycostoso ,que se ha visto eii nuestras Españas ,exclamó ;No hay mas que hubiera otro escrito en comprobación de esta verdad, que las exhortaciones de San Agustín álos Cathecumenos (ó sea quien fuere el Autor de ellas) teniamos lo bas* tante para hacerla indisputable. Que los Padres antiguos ,ymodernos hayan detestado también los Teatros por el capitulo de la Idolatría,es cosa tan clara ,que nadie puede dudarla. San Carlos Borromeo ,el Venerable Señor Pal afox, ylos demas Prelados Eclesiásticos condenan los Teatros modernos como residuos, vreliquias de la Idolatría,como monumentos del Paganismo, ycomo simulacros de la Superstición. Pues la fabrica, la escena, el Drama,)' los Mimos son casi substancialmente ios mismos. Muchos de los modernos, como ya se ha dicho, son mas obscenos que los antiguos ;ymuchos de los antiguos eran mas que los modernos. Por esta razón, algunos Ministros Evangélicos declaman, que los que freqiientan los Teatros, cometen una especie de Idolatría PRACTICA. Esta verdad no admite contradicion. Decir pues, que los Padres no reprobaron PROPIAMENTE los Teatros sino por razón de la Idolatría-, enseñan que los Christianos tianos en la profesión Bautismal ,renunciando álas pompas, no renuncian PROPIAMENTE hablando, sino ála Idolatría; es un error gravísimo contra el significado de dicha profesión, repugnante ála doctrina de todos los Padres, yal sentir común de los Christianos. El Demonio, yel Mundo han procurado siempre remedar la verdadera Religión. Dios tiene sus Templos: el Mundo, yel Demonio sus Teatros. En los Templos del verdadero Dios se explican los Santos Misterios, ylos hechos gloriosos de los Heroes Christianos. En los Teatros, las fábulas de los falsos Dioses, yse representan las pasiones de los Heroes ,y Heroínas del Mundo profano. La Religión verdadera tiene sus fieles adoradores ,que con las divisas de la modestia, del pudor, de la penitencia, de la humildad, hacen amable la virtud, ypersuaden su praética. El Demonio, yel Mundo tienen por predicadores de la malicia yde la iniquidad, no solo á los hombres, sino también álas mugeres ,que con todas sus pompas, su fausto ,su desenvoltura ,ydesvergüenza acreditan el deleite ,la ambición ,la soberbia ,ytodos los vicios. Salen 40 Salen ala Escena los Mimos ,yMimas con vestidos preciosos» aparatos suntuosos, adornos magníficos para fascinar álos IVener es Fe<^3^ores> Esta razón movió al Venera- ~'ble Eeda ,sobre el citado lugar de S. Juan, adecir, que También es concupiscencia deles ojos... el ver ,ymirar los Espectáculos. Ypasa de los ojos álos oídos, porque buscan armonías de sonidos los mas alhaguenos ,modulaciones de cantos los mas suaves ,para encantar alos asistentes. Todas estas son pompas mundanas ydiabólicas, renunciadas en ei Bautismo, como nos lo ensenan los Santos Padres. Lo que todavía explica con mas claridad el error es ,que ni aun quieren que las POMPAS del Teatro te coloquen en la clase de aquella VáNlDAD ,á la que deben cerrar los ojos los Christianos. Si esto tío es vanidad ,ni pompa mundana ydiabólica; porque siendo bueno el Drama sirve el aparato escénico para hacer mas verosímil la fábula, yla ficción: si esto no es vanidad, ni pompa, digo que no hay pompa ,ni vanidad ,no solo en el mundo Christiano, pero ni entre Gentiles. Una mugerzuela, que procura parecer hermosa ,vestida de Reyna 41 Reyna en el Teatro, adornada con los vestidos mas preciosos, con las galas rúas seductivas, con todos los hechizos para fascinar ,entre la brillantée de las joyas, (verdaderas, ófalsos es lo mismo para el efeCto) el resplandor yclaridad de tantas luces: esta mugerzueía junto ásu galan, no menos soberbiamente vestido, no es imagen de las pompas yvanidades del mundo ;porque siendo bueno el Drama, ;sLrve para buen uso todo aquel aparato escénico. Si esta doCtrina es cierta, fue un necio David ,ylo es también la Iglesia quando ora con él, diciendo: Vesviad,Señory mis ojos ,yapartadlos ,para que no vean la vanidad. Es ocioso ysuperfluo el precepto que nos intimó ei Espíritu Santo, quando nos dixo: Apartad vuestro rostro de la muger compuesta yataviada. ¿Qual será la muger compuesta yataviada de la que debemos apartar la vista, si no lo es la mugerzueía de nuestra Comedia? En estos precipicios caen los que se apartan del camino de la verdad. Todo lo contrario nos predican los verdaderos Pastores, yDoCtores de la Iglesia, como hemos visto. Yasi ,según esta ro- Ibus- 42 ., bustisima tradición, la profesión Bautismal es evidentemente opuesta no solamente ala Idolatría ,ni solamente auna, oados ,ó adiez ;sino generalmente ,ysin excepción atodas las pasiones reprobadas en ei Evangelio. Consúltense ahora todas las piezas Teatrales ;regístrense de uno en uno los Teatros públicos, yparticulares de nuestra España, ya los de música, ya los de representación; yno se hallará ni una pieza tan sola ,ni un solo Teatro que esté libre generalmente ysin excepción de todas las pasiones, yvicios que colocan los Padres entre las pompas renunciadas en el Bautismo. Luego son clara yevidentemente opuestos los Teatros actuales ála profesión Bautismal. Pasemos adelante. Todos los que voluntariamente asisten al Teatro, son otros tantos aprobantes de su pompa yvanidad,de la ilusión que padecen ios sentidos, de las acciones, movimientos, ygestos de los Cómicos, de las Baylarinas, yCantarínas ;y de todas las partes de que se compone el Teatro. En qué consiste, pregunta el Chrysostomo, que os horrorizáis quando ois una blasfemia, quando en presencia vuestra se come- -,M..43 comete un homicidio? Yresponde, porque como no estáis acostumbrados áblasfemar, ni ámatar, vuestro corazón está reproban» do estas maldades. Pues entended, continúa el Santo ,que quando asistís al Teatro, quando vais áél por diversión, yno teneis horror álo que alli pasa ,ni os apartais; es señal evidente, que vuestro corazón lo aprueba :dais un testimonio irrefragable de que os gustan estas pompas Teatrales, renunciadas en el Bautismo. Demostrada la repugnancia esencial Pi entre la profesión Bautismal, ylos Teatros dres conde aétuales ;vamos áver, como los condena n*n™es también la tradición constante de los Padres. trg 5 }% e“ ,,Es cierto, dicen sus defensores, que se hallan en los Padres unas declamaciones fuertes, yvehementes contra los Teatros ;pero es preciso ver en que sentido hablan. No eran entonces, dicen, los juegos Teatrales como lo son hoi dia, simples yhonestas diversiones ;sino que estaban manchados con las supersticiones de la Idolatría. Esta verdad no es del número de aquellas, que se presentan átodos. Para enterarse, de ella es menester entrar en un examen tan critico.y que no puede hacerse sin sacudir mucho poU -O.-; DO 44 •vo ala escondida antigüedad. “Asi se evplica uno de los defensores de nuestros Teatros ;ypretende hacerlos lícitos con la doCtrina de los Padres. Nos sirve de gran consuelo vernos citados áun Tribunal tan sagrado. Ypues estos han de ser nuestros Jueces, oigamos lo que nos dicen, comenzando por Tertuliano, que es el primero que nos objeta. TirtH.Ua- -En los doce primeros capítulos del libro 10. que escribió contra los Espectáculos,refiere el origen ,el lugar ,la diversidad de los Espectáculos ,los Dioses áquienes se dedicaban, con otras cosas semejantes ;y convence por todos estos títulos ,que debemos huir de ellos. Después concluye el cap. 13. con las siguientes palabras: ,, Juzgo haber probado ya bastantemente, que los Espectáculos pertenecen ála Idolatría, por su origen ,por los títulos ,por los aparatos, por los lugares, por los sacrificios. Yestamos ciertos ,que habiendo renunciado álos Idolos, po-r ningún motivo podemos concurrir áellos. “ Pasa después aimpugnarlos por otro motivo; yemplea lo restante del libro en probar, que debemos huir de ellos ,óporque pro- 4> provocan ala Impureza ,kla iibiaudad, al deleite ;óporque incitan á la fiereza, al odio, ala venganza, ála envidia, ála soberbia ,&c. Ved como se explica en el cap. 14. „Después de haber dado áconocer ,que los Espectáculos pertenecen á la Idolatría ,yque habiamos de renunciar áellos, aunque no hubiera otro motivo: SiN EMBARGO,para mayor abundamien- to, aun pondremos otros ;porque algunos pretenden que no están expresamente prohibidos ,como si no se nos prohibieran con toda claridad ,quando nos condenan las concupiscencias del siglo. Porque así como hay concupiscencia de dinero, de dignidades, de gula, de libiandad ,de vanagloria; la hay también de deleite. Aquella especie de deleite que se halla en los Espectáculos ,está comprehendida baxo el nombre general de concupiscencia :éigualmente los deleites en su general significación, están denotando la especie de deleite que se halla en los Espectáculos. Ya hemos dicho arriba ,que el edifnio Teatral no nos hace por sí mismo ningún mal ;pero nos hacen mal las cosas que allí se practican; estas nos manchan: yapenas hemos 4<5 tragado su infección ,procurarnos difundirla en los otros. íl La experiencia acredita la verdad de estas ultimas palabras de Tertuliano. Pues los que han asistido al Teatro, para manifestar que no han perdido el tiempo ,y que saben dar razón de lo que han oido, regularmente salen con grande ansia de referir los lances, ypasos de la pieza representada ;ydesean infundir ásus oyentes los mismos efeétos ypasiones que han experimentado. ,, Mandó Dios (continúa Tertuliano,cap. ry.) que tratásemos al Espíritu Santo (que por su naturaleza es bueno, tierno, ydelicado) con tranquilidad, lenidad, paz, yquietud: que no !ó inquietásemos con nuestro furor, con la ira, con el dolor. ¿Como podremos cumplir este precepto asistiendo álos Espectáculos, pues nó Hay Espeñaculo en el que no se conmueva nuestro animo?... Allí hay furor, se excita Ja bilis, la ira, el dolor ,yotras cosas que nacen de estas, yno convienen ánuestra1, profesión. “ ,, Nos mandan aborrecer todo genero de impureza; {cap. 17.) ypor este título se nos prohíbe también el Teatro, que es escue- 47 escuela de impureza ;en la que nacía se aprueba, sino lo que en todas partes se reprueba. Ysi debemos execrar toda impureza ,cómo nos será licito oir lo que no podemos nombrar? Si sabemos que Dios ha de tomar residencia de la chocarrería, óbufonada, yde toda palabra ociosa; por qué nos ha de ser licito ver lo que praéricado es maldad?... Nos es, pues, prohibido el Teatro por el mismo capitulo que se nos prohíbe la impureza/1 Ved como después que ha condenado los Teatros por el título de la Idolatría, los condena también por otros muchos capítulos, deducidos de la Sagrada Escritura. Bien sé, que los defensores Teatrales distinguen dos géneros de representaciones en ios Teatros antiguos. El uno, que se dirigía ádeleitar con las voces el oido: el otro ádeleitar la visca con los gestos. El primero se hallaba en las Comedias, yTragedias, que eran (dicen) unas recreaciones honestas. El segundo se hacía con gestos, posturas, y movimientos del cuerpo, al compás de la música. Estos aótores se llamaban Mimos, y Pantomimos. Contra estos, dicen, han declamado los Padres :mas no contra los primeros. Í4 los Teatros de nuestros dias no se hacen en obsequio de los Dioses. Sin embargo, no cesan nuestros poetas de invocará Jupiter ,áApolo ,áMinerva ,&c. pidiendo les inspire el furor ,óentusiasmo poético, para que la pieza no pierda el calor ófuego ,ni caiga en tibieza ni írialdad. En qué se distinguen ,pues, de los Gentiles ?En 3a intención? En el fin? Ni uno ,ni otro ven los Espectadores ,ni los Cómicos. En algunas circunstancias muy feas ysucias ? Bien puede ser :porque atendida la expe* rienda, yel testimonio de nuestros mejores poetas ,muchas de nuestras Comedias son. mas obscenas que no pocas de los Gentiles. Quancío se celebran estos Espectáculos, áqué numen se ofrecen ?Al verdadero Dios ?No admite Tesu-Chiisto el obsequio de verse colocado entre los Dioses Romanos. Luego álos falsos Dioses. Pues lo que no se dirige ,ni puede dirigirse al verdadero Dios precisamente se ha de ordenar al Diablo ;sea la que fuere la intención del Agente. Vease pues ,por quantos títulos pertenecen ála Idolatría nuestros Teatros; ycomo las razones con que reprueban los Padres los de sus dias ,comprehenden también á los nuestros. Esto supuesto, continuemos la Tradición. Entre las obras ele San Cipriano se halla San Civil Opúsculo contra los ESPECTACULOS. Priau'J- Yaunque algunos niegan ser suyo ,la coro un de los Autores lo reconoce por obra suya. Todos se unen en decir que es de grandísima autoridad ;esto nre basta para citarlo baso el nombre del Santo. Desde el principio de dicho tratado, declama contra los Teatros ,ysus defensores :ylos reprueba por estar inficionados con la Superstición ,éIdolatría. Pasa después áreprobarlos ,porque envían á los ojos yálos oidos el veneno ypeste de la impureza, llenando el alma de imaginaciones impuras. Mas pasemos, dice ,ála hediondez inverecunda de la Escena. Causa rubor el referir lo que alli se dice :causa rubor aun el acusar lo que alli se hace ;la vanidad ylocura de los asuntos; los engaños de los adúlteros ;las impurezas de las mugeres; los juegos truhanescos; los comilones soeces; yaun los padres de familia con sus Togas aparecen ya fatuos, ya obscenos... Qué diré de los cuidados cómicos éinútiles, de aquellas grandes locuras trágicas?... Yaunque los 0 los Espeétaculos no estubieran dedicados álos falsos Dioses ,era preciso que no concurrieran áellos los Christianos. Aunque no fueran manifiestamente obscenos, tienen en sí una grandísima vanidad ,y esta nunca es decente álos Fieles. “Qué cosa mas clara yformal podía escribir el Santo, para cerrar la puerta álas cavilaciones ysutilezas de los defensores de nuestros Teatros? La necesidad de abreviar, me precisa áomitir otros muchos lugares. Veamos ahora el sentir de San Juan Crysostomo ;pues tienen valor para citarlo afavor de nuestras Comedias. En la Homil. 3. de David ,r/ Saúl ,refiere largamente las miradas impúdicas ,los pensamientos venéreos, los malos deseos que ocasionan los Espeétaculos: yenseña que deben negarse los Sacramentos álos Christianos que freqüentan los Teatros. Dura, yrígida parecía esta doétrina alos aficionados; mas no por eso desistió de enseñarla. ,,Y que culpa tan grave, decian ,hemos cometido (asistiendo al Teatro) para que por esta razón SE NOS HAYADE APARTAR DE LOSSAGRADOS ALTARES? “N° es esto mismo lo que aítual mente nos oponen? Opor mejor decir, decir, cesan ya de oponerlo; porque con el beneficio del nuevo Evangelio, que ha fabricado la licencia ,unen pacificamente ambos extremos. Oid como cófunde el San- to átodo genero de personas que asisten. ,, Qué delito mas grave buscáis en los que freqüentan el Teatro, que habiéndose manchado seguramente ásí mismos con el adulterio, se arrojan atrevidamente como perros rabiosos áesa Mesa Sagrada? Si queréis saber la especie de adulterio, os la diré con las palabras de aquel que nos ha de pedir cuenta de toda nuestra vida: El que mirare ala muger con malJin, ya ha abusado de ella en su corazón. Pues si vista casualmente la muger en la calle, ysin especial adorno, no pocas veces hace caer al que la mira con alguna curiosidad ;estos que no por descuido ni casualidad, sino de proposito... están alli muy de asiento, fijando los ojos sobre el rostro de unas viles mugeres ;con qué cara pueden decir que no las miran con mal fin? Aesto se añaden las palabras alnagueñas ylascivas, los cantares meretricios, la voz que incita al deleite, los ojos vivos, las megiilas dadas de color, el vestido curioso yde moda ,todo Lel *8 el adorno del cuerpo con suma afectación, yvarias cosas muy propias para engañar, ycebar álos espectadores; el descuido de estos en guardarse ,la mucha confusión que allí reyna ,yque desde el principio al fin de la representación está provocando el Teatro álascivia. En la Homilía 38. sobre San Mateo,confunde álos que entonces, yahora dicen, que nada padecen en los Teatros. Oigamos como concluye su Homilía. „Yqué será si os mostramos, me diréis, que no experimentamos ningún daño en la freqüencia de los Teatros? Todavía nos condenareis? u Reflexlonese con atención la respuesta del Santo. ,, Ciertamente es daño ya el consumir el tiempo temerariamente, ysin motivo, yya el servir áotros de escándalo. Porque si vos no experimentáis daño, SOIS CAUSA de que otros vayan solícitos al Tea. tro. Cómo podréis decirme que no padecéis daño, pues SOIS OCASION de que se hagan ios Espeétaculos? Porque el que encanta ,óembelesa con las mutaciones de la Farsa, el muchacho corrompido, la muger lasciva, ytodos aquellos coros diabólicos ECHAN SOBRE VOS LA CAUSA de los ¿ispee- <9 Espectáculos, ydicen, que POR VOS LOS HACEN, Ytienen razón ;pues si no hubiera Espeéladores, tampoco habria Comediantes ;yasi, porque hay concurrentes, padecen aquellos el fuego de la Escena. Por lo qual, aunque asistierais sin perjuicio de la castidad, que no puede ser,;PAGAREIS LAS PENAS GRAVISIMAS,YA DE LOS COMEDIANTES ,YA DE LOS CONCURRENTES... Yasí no disputemos en vano, ni busquemos escusas frivolas.* 4 Otra vez se opone el mismo pretexto, que se forjan algunos para asistir al Teatro. Estas representaciones, dicen, no nos ocasionan ningún mal; pues por qué no hemos de asistir? Sed ego,'tuquies, ostendam, nihil multis hujustnodi lados obfuisse. ,, Sabed que esto mismo os hace ma!, replica el Santo; pues sin percibir deleite, escandalizáis álos otros. Si vos, dotado de animo excelso urobusto, no experimentáis ningún mal ;pero si con vuestro egemplo SOIS CAUSA, que los mas flacos, ydébiles freqiienten los Teatros; con qué cara os atrevéis ádecir, que estáis libre de pecado, pues SOIS CAUSA de que otros, pequen? Quantos pecados alli cometen los Espeétadores ,los Cómicos, las 6o las Cantarínas, yBaylarinas, TODOS RECAEN SOBRE VUESTRA ALMA; porque si no hubiera Espedadores, no habria Cantarínas, ni Baylarinas, ni Histriones, ni Teatros. Por lo qual ,si vos sois causa CON VUESTRA PRESENCIA de los pecados de los otros, también padeceréis el fuego. Yasi, aunque vos con la modestia de vuestra alma os hagais superior átoda mala impresión ,que ME PARECE IM* POSIBLE; sin embargo, porque muchos pecan en los Teatros SOIS REO DE GRAVES PENAS. Vos, no solamente consentís en los pecados de los Adores, Cantarínas, yBayiarinas ;mas también los aplaudís, los autorizáis con vuestra presencia-, yregularmente pagais por asistir. ,, Por lo qual, dice el Santo en su Homilía 6. sobre San Mateo, vos mismos os abrís el horno infernal para arder en él por dichos pecados. Yno digo esto por escusar alos Histriones ,alos Mimos, yPantomimos; sino para que vos, que asistís yfreqiientais los Teatros ,quedéis persuadido que SOIS LA PRINCIPAL CAUSA de todos los pecados que allí se cometen. Et hac dico ,non ut illos acrimine VI' 61 vldear vindicare', sed ut dlscatis,1N1TIUM, ET CAPUT 1NIQUITJTIS HU3US P'OS ESSE POTISSIMUM.*‘ La razón tantas veces repetida ,debiera hacer entrar dentro de sí mismos áios que se precian de Heroes impecables en ios Teatros. Porque si no hubiera Espectadores, dice el Santo, no habría Teatros; pues vosotros que consentís en ellos, ylos freqüentais, mantenéis esta tienda infernal. Hanc dlabolicam confoves cfficinam. Vos juzgáis que esto no es malo ,yeste es el motivo porque yo gimo yme lamento amargamente, reflexionando que un mal tan grande, pensáis que no es mal. Propterta máxime gano. QUOD TjM GRANDE MALUM HOC ,malum esse non creditur. Por esta razón exhorta ,ysuplica átodos ,que limpien sus almas de los graves pecados que han cometido en la freqüencia de Jos Teatros ,por medio de la Confesión yde la Penitencia. Quapropter equldem horror ,rogoque ,ut prlus Confesshne ,ac Pcenitentia, alusque remediis ómnibus stse apeccato ex Theatricls Spectaculis contracto perpurgent, ac ha divinos audlent sermones... Ñeque enltn hic MED10CR1TER avobis delinquitur. Re- 02 Resumamos abora los dos principios con que demuestra el Santo, que pecan gravemente los concurrentes al Teatro. Lo primero, hace ver que sois de una masa infecta, yllagada con el pecado original; por cuya razón imperceptiblemente os complacéis en las cosas representadas, ycantadas, animadas con la pompa de los vestidos, aire, movimientos, ydesenvoltura de los Cómicos; yasi pecáis en materia bien sea de impureza ,bien de ambición ,bien de venganza,de vanidad, &c. Si aeste primer asalto respondéis (vosotros sabéis si con verdad,ómentira) que en el Teatro sois impenetrables alas saetas que os disparan el Mundo,Demonio, yCarne; os acomete con otro argumento que -no admite replica: Vos, os dice, CON VUESTRA PRESENCIA autorizáis yaprobáis el Teatro, yasí lleváis en peso todos los pecados de los Cómicos, yEspeétadores ;porque Dios ha revelado por S- Pablo, que son reos, no solamente los que practican una acción mala, siró también los que la consienten, yaplauden. Quonlam qui talla agunt ,dignl sutit marte :Et non solum ,qui ea faciu.nt ,sed etum qui consentiunt facienti- BUS. />3 BUS. Avista de una convicción tan pienaria ,no resta sino que llenos de una saludable confusión ,cantemos todos la victoria ,diciendo, que el Santo ha triunfado de vosotros ,yvosotros del error. Ya veis la poca reflexión, ósinceridad con que los abogados teatrales citan afavor suyo los Santos Padres ;yquan obligados estáis adesconfiar de ellos. La misma doctrina yprincipios tienen Clemente Alejandrino ,S. Basilio, S. Gregorio Nazianceno, S. Ambrosio, S. Agustín, S. Cyrilo Jerosolimitano ,San Justino ,Laítancio, Athenagoras ,Taciano ;yen una palabra, todos los Padres que han hablado de los Teatros. Fuera mty fácil copiar sus autoridades ,si hubiese necesidad ,yla brevedad de este escrito lo permitiese. Oigamos como se explica una de las grandes luces que ha tenido el Orden Episcopal, en estos últimos siglos, ,, No quiero meterme sobre los pasages de los Padres, dice el grande ycélebre Bosuet ,ni hacer aquí una larga disertación sobre tan vasto asunto. Diré solamente, que es leerlos con mucho descuido, asegurar, como hace el Autor {Apologista de los Teatros ) que no repre- *7 0 V ton |f’Xtd Las palabras formales con que refiere Palladlo el suceso, son las siguientes :„Deseaba saber el B. Pafnucio áquien de los Siervos de Dios era semejante en la perfecdcion :Assistens vero Angelus respondit eiy Pa'iaJij* < luo^sim'ilis esset Synphonlaco cuidam ,qui in Fleo tilo cantandi arte victum quarebat. Luego al punto acudió el Santo ala Aldea en busca suya :yhabiéndolo hallado, le preguntó con mucho cuidado sobre el te- nor de su vida. El Músico le respondió la verdad ,diciendole ,que era un hombre pecador, indignísimo de vivir: que hacía poco tiempo había dexado el oficio de Ladrón ,yse había aplicado áeste humilde ,yvil egercicio fadum artificlum... .Recibidas las instrucciones del Santo ,resolvió seguirlo: At Ule statlm fístulas,quas manu gerebat abüciens ,secutas est euni ad Eremum ;donde al cabo de tres años de penitencia, dió su alma al Criador. “ Las luces que el Espíritu Santo le embió, siendo todavía ladrón, lo fueron disponiendo para las obras de piedad ymisericordia que entonces egercitó; Dios le hizo conocer la mala vida que llevaba, yse retiró de ella. Retirase pues, áuna Aldea: vivc solo. solo, buscando su alimento con el ejercido de cantar al son de su flauta ,ósinfonía: su humildad es tan grande, que se reconoce indigno de la vida :por este motivo ,para su mayor confusión ,elige un oficio tan despreciable como el de sinfoniaco, para poder comer. De estos Histriones ,dice jSanto Tomas r,, Que aunque no tengan otro oficio en las cosas humanas respeéto á 1los demas hombres \pero respeéto ási mismos ,yen orden áDios tienen otras ocupaciones serias yvirtuosas ,como qliando oran ,quando refrenan, sus pasiones, componen sus acciones ,&c. Yasi ,no pecan los que socorren moderadamente á estos tales ,sino que obran justamente, pagándoles su salario correspondiente. “ Quién podrá negar la indiferencia de estos juegos ,, considerados según su naturaleza ? Quién se atreverá ádecir, que no pueden ¡egercitarse inocentemente^ Mas quién reconocerá por estas señales ánuestros Comediantes? Habla el Santo de los juegos en general. Pregunta si en ellos puede haber pecado por exceso ,ópor defecto. Establece la condición que han de tener para que sean licitos. El exeruplo que pone en el Sinfoniaco foniaco de la vida de S. Pafnucio, es inadaptable ánuestros Cómicos ,como lo conocerá el que no quiera voluntariamente cegarse- Pues aunque no hubiera otra circunstancia ,sino el ver, que dicho Músico vive de asiento en una Aldea ,yen ella egercita su oficio para mantenerse ;pero SOLO, ysin compañía ;era bastante para que los defensores de nuestros Teatros abrieran los ojos ,ycesaran de abusar de la autoridad del Angélico Dodor, para hacerle decir iodo lo contrario de lo que ensena. Bo- Nada descubrirá mejor ,quan contraria es su do&rinaá la, practica de nuestros Teatros ,como la descripción sencilla ,pero eloqüer-te ,que hace de ellos el citado célebre Bosuet. „Sí creemos, dice, al autor de la Disertación, la confesión misma ,en la que se manifiestan todos los pecados, nada descubre en los Teatros :yasegura con una confianza que hace temblar ,que jamas ha podido descubrir esta pretendida malignidad de la Comedia ,ni los pecados que quiet en se originen de ella. Tal vez no piensa en los de las Cantarínas ,de las Comedíanlas, yde sus amantes ;ni tampoco en el precepto del Sabio, que nos manda apar- apartarnos de las ¿fingeres ,cuyo adorno indita, ala liviandad :que están preparadas para perder alas almas ;ócomo traducen los LXX. que arrebatan los corazones de la gente joven ,que la fascinan con la dulzura de sus labios , con sus conversaciones ,con sus cantos ,con sus recitados. Los jovenes por sí mismos caen en las redes ,como el pazarito en los lazos que le preparan. ,, ¿Es nada armar aunas mugares Christianas contra las almas ñacas: poner en sus manos las flechas que penetran los corazoness sacrificarlas ála incontinencia publica de un modo mucho mas peligroso, que en aquellos lugares infames, que no nos atrevemos a nombrar? Qué madre, no digo Christiana, sino algún tanto honesta ,no desearía mas ver ásu hija en el sepulcro ,que sobre las tablas del Teatro? La ha criado tan tierna .y cuidadosamente para este oprebrio? La ha tenido noche ydia ,digámoslo asi, debaxo de sus alas ,con tanto cuidado ,para entregarla al publico ,yhacer de ella un escollo donde se vaya apique la juventud? Quién no mira áestas infelices Christianas, si todavia perseveran en una profesión tan contraria ála promesa de su Bautismo;; Nqúién” quien no las mira ,vuelvo adecir ,como esclavas puestas en venta ,en quienes ha espirado ya todo el pudor? Aunque no fuese sino por tintas miradas como se atraen, siendo por su sexo consagradas ála modestia ,pidiendo su natural flaqueza el retíro seguro de una casa bien arreglada? “ ,, Mas he aqui ,que ellas mismas se ostentan en medio del Teatro con todo el aparato de la vanidad, como aquellas Sire* nas ,de quienes habla Isaias, cap. 13. que tienen su morada en los Templos del deleite; cuyas miradas son mortales ;yque de todas partes reciben ,con los aplausos que las embian ,el veneno que esparcen ellas con su canto ,con sus representaciones, con sus bailes. Si aqui nada se halla que no sea honesto, ó! qué ceguera es preciso que se halle en los Christianos 1“ Los estragos que causan estas crueles Sirenas son tan públicos ,que ya no causa novedad el oir :que N. regaló unos cabos ála Comedianta N. :que N. regaló un vestido muy precioso ála Comedianta N. otro al Galan N. :que... Ya que estos oyen con gusto el nombre de Santo Tomas, por pensar que ios favorece ,atiendan yvean lo que que les dice :Si algunos gastan superfinamente sus bienes con estos tales ,esustentan (con su salario) alos Histriones que en Iosjuegos usan de cosas ilicitas ,pecan comofautores de su pecado. Por esto dice San Agustín ,que es pecado gravísimo dar sus bienes alos Histriones :VlTlUbl EST IMMANE. Bauticen esas dadivas con el nombre que gustaren, llámenlas limosnas ,liberalidades, &c. que serán liberalidades; pero egecutadas solamente con los que son instrumentos de sus placeres ydeleites; pues con ellas, dice San -Agustín ,no sustentan al hombre ,sino al vicio ;no ala persona, sino al Comico. Dónate res suas Histrioni~ bus vitium est immane,non virtus :qui enitn Histrior.i denat ,non honúni donat ,sed arti nequissima. Son liberalidades diétadas por la pasión ,reprobadas por la caridad. ,,Vean ahora ,dice el Cardenal de Aguirre (en el prim. tom. de los Conc. pag. 674.) en que peligro ponen su salud propia ,yla agena algunos Autores modernos defensores de nuestros Teatros, fundados en uno üotro lugar de Santo Tomas ;PERO MAL ENTENDIDO. “ I^ra dar mas peso ala dodtrina de Santo Tomas, Y¿6 Tomas ,yquitar todo recurso hlas cavilaciones ,continuemos en explicarla con el Con Bo gran Bosuet. „Quando habla Santo Tomas en dicho lugar, del gusto ydiversión que daban al pueblo estos Histriones ,en pala- 'bras ,yacciones ,no sale de la idea de los dichos agudos ysazonados, acompañados de gestos divertidos. Cosa muy distinta de la Comedia, que había muy pocas, ytal vez ninguna en tiempo de este Santo Doctor. En el libro sobre las Sentencias (ira 4. d. 16, qucast. 4. art. 4. )habla de los juegos de Teatro, como de unos juegos que hubo antiguamente, ludí, qui in Thcatris AGEBANTUR. Yen este otro lugar ,ni aun se nombran los Teatros, como ni tampoco en ninguno de los otros en que habla de los juegos de su tiempo. Tampoco los he halladoensucontemporaneo S. Buenaventura. Tanto los habían desacreditado, ytal vez desterrado enteramente los decretos de la Iglesia, yel grito universal de los Padres. “ „Se levantaron algún tiempo después, baxo otra forma, de que ahora no se trata: mas como no se ve, que Santo Tomas haya hecho ninguna mención de ellos ,podemos creer que no estaban muy acreditados en su 77 su tiempo; donde no vemos sino algunos recitados ridiculos de Historias piadosas, óalgunos hombres chistosos ,decidoresy 30CÜLATORES,que divertían al pueblo. Yse da por supuesto, que finalmente los prohibió San Luis ,por la dificultad que siempre hay de contener atales gentes dentro de las reglas de la honestidad. “ ,, Ni podemos creer ,que Santo Tomas haya aprobado las bufonadas er boca de los Christianos; porque una de las condiciones con que permite los regocijos es ,que no falte enteramente la gravedad. Para sacar, pues (/os defensores) alguna ventaja de Sto. Tomas ,era menester hacer ver con doctrina del Santo ,que esta condición conviene alas bufonadas de nuestros Teatros, donde están tan embriagados de las que profiere yhace el que ellos llaman Gracioso. Yprobar también, que todavía se conserva algún resto de gravedad entre estos excesos. Pero Santo Tomas está muy ageno de una doctrina tan absurda; pues al contrario, en su Comentario sobre estas palabras de S. Pablo: No se oigan palabras sucias entre vosotros, TURPITUDO: ni necias,STULTILOQUIUM: chocan erias ,truanerias ,ni bufonadas, SCUR- SCURRILITAS. Explica ele este modo dichas tres expresiones. El Apóstol excluye tres vicios ,TRIA FiTU EXCLUD1T :!a torpeza ,Te RP1TUDINEM ,que se halla in tactibus turpibas ,CP amplcxibus ,¿p osculis libidinosis. “ ,, Continúa después asi: Las palabras necias, stuhiíoqiúum ;esto es ,las que provocan alo malo, verba provocantia ad malum: yen fin ,las chocarrerías ybufonadas, scurrilitatem ;esto es, prosigue, el Santo, las palabras de chanzas, con las que quieren agradar alos otros .Ycontra ellas alega est asentencia de Jesu C-hristo :De toda palabra ociosa se daracuenta aDios :id est, veroum joculatorium per quod volunt inde placeré aliis ,de ornni verbo otioso ,¿Pe. Se ve claramente ,que cuenta estas tres cosas entre los vicios ,TRIA V1TÍA ;y reconoce vicio ,ómalicia particular en las palabras con que quieren agradar alos otros ,yhacerlos reir ;distinta de las palabras que provocan á lo malo. Esto manifiestamente destierra la chocarrería ó bufonada ;yhablando con mayor claridad ;la chanza de todos los Christianos, como una acción liviana ,yen todo caso ocio- f]9 sa ,según Santo Tomas ,éindigna de la gravedad de las costumbres chnstianas. u ,, Yaunque fuera verdad (que no loes) que haya querido el Santo hablar de la Comedia en el citado lugar de su Suma ;que haya estado en su tiempo acreditada ,óno: es constante ,que la diversión que aprueba, debe estar revestida de estas tres calidades. La primera ,que no se busque este deleite ydiversión ,en acciones ypalabras deshonestas ,onocivas. La segunda ,que no falte enteramente la gravedad. La terctra^que sea conveniente ala persona ,al tiempo ,yal lugar. Para probar pues, alguna cosa, ysatisfacer ála primera condición, era menester, lo primero, mostrar que no es nocivo excitar ias pasiones mas peligrosas, yesto es absurdo :óque no sean excitadas por ias deleitables representaciones que se hacen en ias Comedias ;lo que repugna ála experiencia ,yal fin ,éidea de dichas representaciones ,como ya se ha visto: óen fin ,que Santo Tomas haya sido bastante ignorante para no advertir, que no hay cosa mas contagiosa ypropia para excitar las pasiones ,particularmente las del animo, como las palabras ,ydiscursos Con Bosuet. m gané hit {Ehi8iiah»¿púi!&üYvwítór sVai® qmúi$tf)aiiii¿krí*Dt& Stt véz kIglesia pcoK- tra los Teatros. .* :I La Prov idejacia Divina nos ha franqueado sktnpjre argftO}ehií>ii&v.dnetbks contra todos los errores, fahii$s)s«<ánTqpe da,pru. dencia de la carne :ysangre ha intentado obscurecer la pur.ezá de, la Moral Evangélica. En los cinco 9seis primeros, siglos de la* iglesia, en que .hubo.-Tcat ros, 'todos, los Padres sin excepción alguna,de común coni sentimiento los desterraron. Destruidos que fueron por los íkrbaros, quedaron siempre algunos vestigios deístas diversionespagas nas*Renovaban contra ellas :1üs Doctores de tiempo en tiempo, ponoselí» Apostólico, Ja dodfrina dá ios Padres amiguos.i.Réedificad os afines del siglo MlG oprincipios dei XVI, yrenovadas las representaciones Cómicas, inmediatamente los, Obispos,, los Concilios, Jos-Ministros EiVangelicos le ván-i taron la vo? ,ydcélamaron contra esta corruptela ,alegando la autoridad de los Tert-pl ranos, Cy pídanos, Clementcs,Cy tilos, , iapeenos ,Basilios, Chrisftstomo.s, Ge-.' rony mos,Ambrosios, Agustinos ;yen una palabra, de todos los Padres de la Iglesia. *•»* Dios Dios por el amor infinito que tiene a sus escogidos ,ha suscitado en estos ultinaqsi( siglos .muchos, da&isimos:, yzelosisimos Pastores para guardar su ,rebaíjaij; especialmente; al Santisimo Arzobispo de Milán San Carlos BorromeovEste, Santo Prelado ,:comfi>-;Otro .Chrisostonaq^Ke^q^. voz ,, qqn ^us, espMfqa, _$¡ fqrtalega Sacerdotal..?^,©puspíA, Ios jpegos Teatrales: y., ha dexado tap preciosos documentos l&hltft "postjiambres ch^istianas,, q«?, bastan, para cubrir de un perpetuo .saludable silencio aF todos los defensores Teatrales. .¡ .'&&&f&ldk ¿BC orrl Sa$,.:Mat$fr-, '.pronunciada el iy. de Julio mí9, de 15-83. dice: „Q hijos mios-, guardaos de lji lqxuria..., Apartaos de todas las ocasiones .¿pe ineya9íp!pr§,ypj<^px.,.: Bu, esta, Ciudades, ha abierto .la tieqda, de la cruelísima liviandad ytorpeza.: en «Ua-sé representan Comedias, y, los Histriones en, 4Escena ;HQMBEU<%J^UÁívíShMGS, hacen caer en las redes dej Diald9:#.*Anpu- merabíes Jovenes incautos... Os confieso,; hijos mips, que tal vez por haberme dormido iJC pl euerqjgo .hQrabne^ha.rSqínbradqj ~‘"esta m esta cizaña-, ysin advertirlo yo, se ha introducido esta peste Teatral. Mas con la ayuda de Dios procuraremos reprimirla en lo venidero.' 1í0fn ,, Jesü-Christo habita etí la Iglesia ,en los Oratorios, en los Hospitales, en las Escuelas donde se enseñada Doítrina Christiana. Al contrario ,el Demonio habita m los Tugares impuros, en los Teatros ,en los Espectáculos. Los dos os llaman ,ambos desean tener muchos sequaces. Jesu-Christo justamenteós llama, porque os ha comprado, ysois suyos :El Demonio os quiere para tiranizaros, para mataros, yperderos. Ambés ó$;embian sus Oradores yMisioneros. El 'Mimo ,el BistrioH ,el Comediante, fixándo carteles por las esquinas de la Ciudad, os convidan ala casa del Diablo ,que sé llartíá Comedia. Pero cree’dme;hijos míos, que siempre es Tragedia para vosotros. Porque entrando en ella vivos, ysanos, salís heridos ;... ysegún llega amis oidos, son innumerables los que mueren ,no solamente de los jóvenes incautoi, sino también de los ancianos, ycasados: ni puedo decirlo sin llenarme de rubor. Os llama Christo por nuestro ministerio, yos dicte1 que % ;|cudai^ alas.Casas donde reside ;mas Egse, oye su¡voz.j ¡f Ügue dolopí Vetxdrá jtierosp ?carísimos, en,gt|e d^se^reis correr a-éí, yno’ podréis: no se fos permitirá £1 seguirlo ,sino gue serejs embiados^a 1| pa- ’tria ,qüe s« lia destinado, alos Mimos^^/¡M jlistñones ,yalas inugeres mpudicastt Én la. tíot^Uía.yd.jp/'p/M/ñpiaá» e/Ti, ' 4 fi Car> "Julio de -1^8^. ¡Sjl 'muchos de los ^^| jóvenes de nuestro tiempo, ylo que es mas vergonzoso ,muchos de los ancianos, conocieseis quetn peligrosos son los Espectáculos de las Comedias :si supieseis quales son los ^artificios de la serpiente Infernal ?qualés las redes con gue prende alas almas incautas, ycomo las hace caminar asu arbitrio, privadas de su felicísima libertad ;ciertamente huiriais déla ESCENA mas que del patíbulo, yde la COMEDÍA mas que del piabio mismo. Ylas horas gue empleáis en oir ymirar estos ARTIFICIOS DIABOLICOS ,las consagraríais álos cánticos y meditaciones del Cielo. Fisto ,ymucho mas ?hijos mips ,os diría Jesu-Christo.“ ’No satisfecho el Santo con exponer esta dodrina en sus Sermones ,en varios Concilios que celebró la dio mas autoridad; £i Pman- 9° mandando en ellos alos Ministros Evangélicos que la predicasen. En el Concilio III, Provincial de Milán formó para dichos Ministros una larga inst-ruccion, yse halla en la IV. parte de las Acias de dicha Iglesia^ en ella se lee :Detestará perpetuamente el Predicador tos Teatros,los juegos,las bufonadas que traen su origen de las costumbres paganas,ydirectamente se oponen ala disciplina Christiana. Explicará con claridad las calamidades publicas que de aqui se originan al pueblo Christiano... Empleará todo su esfuerzo éindustria en exterminar las representaciones Escénicas ,inventadas por la astucia diabólica... Pues de ellas ,como de una sentina contagiosa, salen ydimanan todas las maldades... Contra estas corruptelas subministrarán argumentos robustos aquellos grandes Varones Eclesiásticos, Tertuliano, Cipriano, Basilio, Chrisostomo, Agustino ;yprincipalmente Ambrosio. 14 En el Concilio VI. Provincial de la misma Iglesia ,en la I. parte de las Actas , se manda álos Obispos :„Que no permitan habitar en sus Diócesis álos Lenones ,álas Cortesanas ,alos Histriones ,alos Mimes, alos Bufones ,j¡¡ demas hombres de mala vida,14 9X viila. aEn el I. Concilio Provincial, como se refiere en la citada /. parte ,se halla la siguiente resolución :Hemos juzgado, que debemos avisar álos Principes,yMagistral dos, para que destierren de sus Pominiqs alos Histriones ,alos Mimos ,j/ demás hombres infames de semejante casta ;yque castiguen severamente álos Mesoneros ,ya qualesquiera otros que los recibiesen. “Ya nos refiere el Venerable Señor Palafox, en su tomo 3. parte 1.Carta Pastoral 2. cap. X. impresión de Madrid de i?Ó2. citando álos 1Historiadores de la^Prden de S„ Francisco, que este gran Santo ,tan instruido en las Leyes de la Caridad ,mandó ásus hijos, que no diesen limosna álos Comediantes .mientras perseverasen en tan infame oficio. Otros muchísimos documentos, semejans.Csrhs. tes alos referidos ,trae San Carlos en sus Cartas Pastorales ,en las que escribió al Cardenal Paieotti ,Arzobispo de Bolonia, al zelosisimo Bolano ,Obispo de Brescia, yen su libro precioso, intitulado Memorial: pero la brevedad me precisa aomitirlos. Sin embargo ,por ellos consta, que nada reprueba el Santo en los Teatros de su tiempo ,que no se halle en los nuestros. No hay otra diferencia,sino de la parte de la mu. sica del canto ,que él de nuestros dias es mas lubrico yafeminado ,ytoas desenvueltas las Cantarínas ;•yBailárinas. Esta dodlrina que aquí atribuimos áSan Carlos, yasu Provincia Eclesiástica ,esla doririna de la Iglesia ;porque toda ella ha rech- ^btdo fcón universal aplauso ía^ dispóSicitínes yreglamentos que estableció en sus Concilios. Yhacemos está reflexión' ppatfa que nadie ignore la suma veneración que la es debida. Ésto supuesto. r5 Decidmédefensores teatrales :si Carolos señala por casa del Demonio todos lds públicos Venales Teatro? ,de la que salen heridos, nO sólameñté los incaütbs jovenes, mas también los añciatlbs;ycasados :cóido podréis decir vosotros ,que les Teatros son .escuela de dócil tnú saná conteniente ?' »Si los Hr¡m ares iduOs del l'agáu is rn o, in ven cíen de Satanás ,cueva dé- Serpientes infernales, lazos del Dérnonio, sentina de-vicíos* "cizaña de nuestro enemipo :• cómo podréis cte- *clararlos diversión indiferente ,inocente", Tiestci^ S't "S. Caí los cita contra fós *eátfds de nuestros diasla tradición' cor- *•de los Padres: cómo os atrevéis vo -; -r .* solver todo lo contrario? Pensáis' tener ma» yor inteligencia de los Padres ,ydel espíritu; de la Iglesia que S. Carlos ,que toda sn Provincia Eclesiástica ^que el mundo Católico que universalmente ha aplaudido das sabias, prudentes, yzelosasinstrucciones ¡del Santo? No, no debo sospechar en vosotros tan necia presunción; Se acabaron ya aquellosesciitdres fanáticos, que despreciafeaij dichas instrucciones ,baxo el pretexto -de que las escribió recien entrado en su Pontificado, quando todavía no estaba practico en ti gobierno É’c/^í/aaí/co. Temerarios! Nos refparan en que sus relajaciones son las que Arrancan estas expresiones ásus plumas. >í 1Baxo el nombre de un Comediante se imprimió anos pasados un librito en defén» *sa de ¿u oficio yyen ékse intenta probar» «qu-e 5, Carlos apecho en su Diócesi la represetitácioti de las Comedias. Admitámoslo que nos confiesa, ysupone este autor, (n"t es petsitie negarlo) yes^ que no hay diferencia <moral/entre ios Teatros del tiempo de San Carlos, ylos nuestros. Ycomo no es razón dejar cautiva la verdad baxoel poder de este obscuro escritor; el mismo Santo vindicara lá injusticia squa^seietliace rpara •'’ -s cuyo 94 cuyo fin copiaremos parte de la respuesta que dió al Cardenal Paleotti, Arzobispo de Bolonia, que le escribió sobre el asunto* el s. de Sulio de 1778. yes como se sigue. Carlos. ,,He visto lo que V. S. I. me escribe en la suya de 2. del corriente respeéfco álos Comediantes ,que sospechaba llegarían á Bolonia ;yen respuesta le digo :Que es verdad vinieron áMilán, hace ya muchos anos, esos, üotros Comediantes ;alos qua- .les no prohibí expresamente que representasen ,porque me pareció no podría conseguirlo, por ser de otro difamen el Principe Secular. Después de haber pasado todos los oficios que pude con el Gobernador; Y NO PODIENDO MAS,se puso en practica el temperamento de hacer rcveer las Cernedlas: mandando álos Comediantes ,baxo graves penas ,no salirse de las palabras formales con que habían corregido la Comedia los sugetos que yo había deputado. Pero esta corrección era casi imposible, por estar todas sus Comedias llenas de cosas obscenas; j/ no saber ellos representarlas sin esta obscenidad ,especialmente porque los Espectadores parece que no gustan regularmente de la Comedia sin dicha obscenidad • Añadí Añadí también ,si no me he olvidado, la prohibición de representar en dias de Fiesta .. Fueron poniendo al principio algunas dificultades :excluyeron después bastantes los Diputados ,yestuhieron firmes en no aprobar una ,por ser de tal modo deshonesta, que no podía ser corregida. De este modo se estancaron los Comediantes ,yse fueron de aqui ,dejándonos en paz. “ „Volvieron después con ocasión del Sr. D. Juan de Austria ;yentonces ya no se usó el verlas, ni corregirlas; pero insistí en no permitir que se representase en dias de Fiesta :ysí bien fui solicitado muchas veces en nombre del Señor D. Juan para que diese licencia ,jamas quise condescender; yaun lo prohibi con preceptos penales; y dicho Señor dió lugar áque obedeciesen los Comediantes. Esto es lo que ha pasado aquí sobre las Comedías ,las quales cesaron enteramente quando comenzó la peste en Milán. NO LAS HE TOLERADO PORQUE ME HAYAH PARECIDO TOLERABLES,NI HONESTAS :sino que las he sufrido alguna vez del modo dicho ,ypor no hallar otro expediente mejor que poder practicar con algúnfruto... Me parece que aunque no fuese por Carlos. 101 todos los Confesores ,que 11 1 EGUEN LA absolución sacramental atodos AQUELLOS QUE DESPUES DE AMO. RESTADOS NO QUIEREN ABSTENERSE VE ASISTIR aLA COMEDIA ,yFRIE QUENTAREL TEATRO. Alos Sacerdotes, Beneficiados, ydemas Eclesiásticos de esta Diócesi ,mandamos ,baxo pena de excomunión ipso jacto incurrenda ,que se abstengan de los bayles ,de los juegos Teatrales, yde las Comedias. “ Nadie puede sin suma temeridad, dice Benedicto XIV. de inmortal memoria, De Sun. I. ii. cap. io. num. ii. censurar dé nimio rigor estos estatutos Sy nocíales; porque son conformes al verdadero espíritu de ¡a Iglesia, yestán autorizados por todos los Concilios,así antiguos ,como modernos. Tenemos por ocioso, continúa, num. 13. detenernos en este asunto ,aunque gravísimo; porque ya lo hemos tratado copiosamente en nuestras Instituciones 37. y76. en las que hemos acumulado muchas razones contra las Comedias, ybayles. •A este coro uniforme de Pastores yPrelados ,debemos añadir la voz de la Iglesia de España ,que también ha velado con sumo I0 3. sumo cuidado para ver si podía exterminar los Teatros. Ha hecho oir su voz por el conduéto de unos Prelados sumamente respetables ,quales son, entre otros, Don Fr. Pedro de Tapia, D. Diego de Guzman, Don Francisco Valero, los Señores Sarnaniego, Araujo, Camargo, Crespi de Borja, el Cardenal Belluga ,Perez de Prado y Cuesta ,el adlual Arzobispo de Valencia, yel Obispo de Salamanca. Aun se conservan en la memoria de todos los Zaragozanos las diligencias que hizo el Señor Anoa yBusto, para que no se abriera el Teatro de esta Capital. Pues se oye con tanto gusto en todo el orbe Católico el nóbre venerable del Señor Paiafox, quiero qué oigan también su voz los defensores teatrales. En el cap. X. cíe la i. Instrucción Pastoral ,que se halla en el tom. 3. pa'rt. r. impresión de 1762. dice: ,, Las Comedias son la peste de la Republi- ElV.Paca, el fuego de la virtud, el cebo de la sensualidad ,el tribunal del Demonio, el Consistorio del vicio, el Seminario de los pecados mas escandalosos, hijos de la Idolatría, yGentílica ceguedad ;que con todos estos títulos ,yotros mas infames las definen los' io4 los dantos en sus tratados... Aíii se ven hombres enamorando, niugeres engañando, perversos aconsejando, ydisponiendo pecados... Llamase justamente la Comedia camino de pecadores... .porque desenfrena todos los apetitos sensuales ;allí bebe todo su veneno el alma, ysale inflamada de! mal; allí se recrean yse relajan ios sentidtfe;;>lii se deleitan las potencias, ycobran fuerzas los vicios contra lo bueno, yuna preparación ypropensión relajadísima álo malo. “ ,, Yasi justamente el Espiritu Santo las llama Cátedra de Pestilencia ;porque sin duda es Cátedra en donde se enseñan las maldades ,en donde ala casada le advierten, como engañará al marido; ála doncella ásus padres ,de qué manera se haran sin pena los adulterios ;como se rendirán al vicio las voluntades. Cátedra de pestilencia,donde se enseña ápecar, yáque ofendan sus criaturas aDios con toda destreza, yarte... Aesta causa el Concilio CPno. III. prohibe con graves penas álos Eclesiásticos ,ySeglares ,diciendo: El Seglar que oyere Comedias, sea excomulgado; yel Eclesiástico ,degradado ódepuesto de sus Ordenes... YSan Cypriano ,porque mi Chris- ,0 Í Christiano se hizo Histrión,que corresponde álo que ahora Comediante ,lo excomulgó, yechó de la Iglesia, diciendo, que no se compadecía la pureza de la Religión Christiana, con la impureza de los EspectaculoSjy Comedias: juzgando el Sto. Mártir, que era nota ,éinfamia de la Iglesia, que hubiese un Comediante Christiano; yasi como áapestado lo apartaba de los Fieles... Yáesto debió mirar el negarles ¡a Comu. nion aestos hombres, &c... Antes, habiendo yo considerado con atención los Espectáculos antiguos, ymodernos, (en tiempo qye estaba mas desocupado) formé dictamen ,yen él estol, que fuera de algunos, cpmo eran los de la Diosa Flora entre los Gentiles, todos los demas son excedidos sin comparacioh de los nuestros ,en lo que mira á la ruina de las costumbres. “ Ved pues, como la Iglesia, esparcida por todas las Naciones, ylos siglos, levanta su voz para condenar los Teatros, los Cómicos, ylos Espectadores. Los únicos verdaderos Sueces de la presente controversia son los Obispos, yPastores del rebaño de Jesu Chris- to. Todos, sin excepción, instruyendo á sus ovejas, ios han condenado por ilicitos, iRcomo ic6 como queda demostrado. Esto supuesto, dirijamos la palabra álos defensores del Teatro de nuestros dias. Con vosotros hablo, carísimos hermanos mios, aquienes deseo codo bien yfelicidad: con vosotros hablo, poniéndoos por delante las gravísimas palabras de San Optato, {¿ib. §. 3.) Vos dicitis ,LICET: Nos dicimus,NON LICET. Inter LICETvestrum,cN NON LICET nostrum ,nutant ,¿N remigant anhni Populorum. Nemo vobis credat ,tierno ncbls: Omnes nos continúosi homines sumus. DE COELO QJJjEREEDUS ESTSUI)EX. Vosotros ,hermanos mios ,decis ,que es licito freqüentar el Teatro. Nosotros decimos, que no es licito. Unos, yotros somos hombres particulares expuestos al error, a la seducción, ála contención yno siendo Jueces legítimos de la controversia, no es razón que se nos crea. Yasí de Cedo qucerendus est Sudex. Quiénes son estos Jueces ,que. nos ha destinado el Cielo para ensenarnos lo que debemos creer, ylo que debemos obrar? Criados en el regazo de nuestra Madre la Iglesia, habéis oido repetidas veces, como yo ,aquella Sentencia del Espíritu Santo, di&a- io7 diétada por boca cíe San Pablo: Spiritus Sanclus posuit Episcopos regere Ecclesiam Del. Estos son los únicos Jueces que nos ha destinado el Cielo. Aestos solos debemos oir, con exclusión de qualquiera otro, si no enseñare la misma doótrina ;por mas que sea hombre grande, hombre doblo, Principe en todo genero de literatura, piedra preciosa del anillo de la Sabiduría: En una palabra, aunque sea Angel, debeis decirle ANATEMA, si os viniere con otra doblrina. Fenturl sunt homines, dice San Agustín, (in Ps. 124.) ¿A dlcLurl :Magnas lili vlr: Magnus lile homo... Principes sunt ,(in Ps. 106.) dócil sunt ,magni sunt ,lapides pretlosl sunt. Quid adhiic dlcturus es% Numquid Angelí sunt 2 .Et tamen (ipsum Paulum audite') si Angelus de Cedo annuntlavérlt vo' bis pvaler quam acceplstis, AisApEMA sit. Estos son, pues, los únicos Jueces legítimos de nuestra controversia: hemos visto ya la sentencia que han dado ;yasi no resta otra cosa ,sino sujetarnos humildemente asu decisión. Mas no quisiera dejaros con ningún escrúpulo. Sé, que algunos se valen de la autoridad de San Francisco de Sales, que en .Exátrinase el sentir de S. Francisco di Sales. io8 en su I. parte. Jefa int rod'ucioh ala FiJá devota, cap. 23 dice :Los juegos, los hayles, ¿os festines,las Comedias, EN SU SUSTANCIA,no son cosas malas, sino Indiferentes', pudiendo bien ,yma¿ejercitarse. Sé ,que algunos de vosotros tienen por tan victorioso este argumento, que con solo él juzgan haber ganado la causa. Sé también, que otros lo desprecian por ineficaz. Esta diversidad de juicios no es muy favorable ávuestro partido. Mas demos qtodos esteis unidos sobre el punto de valeros del texto del Sto. Lo primero, teneis qué sostener todo el peso de la autoridad de Benedicto XIV. que en sus Instituciones 14. 37. '76. os dice, que abusáis de las palabras del San- to, yno habéis penetrado el sentido de ellas. Yhallándoos en contradicion con un Pontífice tan grande, ¿será justo que nos pongamos de vuestra parte? Lo segundo, cortáis el texto del Santo, que luego inmediatamente añade: Con todo eso siempre SON PELIGROSAS ,ymucho mas el aficionarse aellas. Digo puesfFilothea, que aunque sea permitido... oir HONESTAS COMEDIAS, ¿He. no es malo hacerlo acasoi pero sí el aficionarse aello,Reflexionad que habla I0<p. liabla el Santo dé Ceniefiias'hcncstas. Dónde ¡as hallaremos? Yo no ¡o se; ypuedo presumir, que tampoco vosotros. Yaunque las halléis, siempre son peligrosas ,Vmuchb mas el aficionarse aellas. Dónde está, pues, su indiferencia 7 .Yo os lo diré: en su sustancia, en su abstracción metafísica: en la especulación ,no en la praélica. Pasemos adelante. Opretendéis que el San Fran- Santo ha hablado de los bayles,como aétualc ^sc fde mente se practican ;yde las Comedias adtuales con todo el aparato de Saynetes, yEntremeses, Cantores, yCantarínas, Baylarines, yBaylarinas :ópretendéis, vuelvo ádecir, que habla el Santo de esta especie de Bayles, yComedias; óno? Si no lo pretendéis, es ocioso oponernos sil autoridad. Si lo pretendéis, hacéis ai’Santo una injuria muy enorme, atribuyéndole un error torpísimo ;porque es verdad indisputable, que ios bayles, del modo que aétualmente se pradlican en las Ciudades que mantienen Teatros ,no son indiferentes ,sino peligrosísimos. Veamos: Qué es el bayle? Qué ven las gentes del Descripmundo en un bayle! Una asamblea de personas agradables,que no piensan sino en -i.diver- lio divertirse, en tomar parte, ycontribuir al deleite ydiversión común: mugeres que buscan tocios ios medios posibles para hacerse amables :yhombres qué hacen quan- to pueden para manifestar que las aman. Ven estas gentes en el bayle un Espectáculo que íisongea los sentidos, que ocupa su alma, que ablanda su corazón, que dulce yagradablemente hace entrar en él la concupiscencia de la carne,la concupiscencia de los ojos, yla soberbia de la vida. Esto ven las gentes del mundo. ¿Mas qué es lo que descubre la Fé en estas juntas profanas ,á aquellos áquienes ilumina, ymanifiesta todo el Espectáculo que está delante de sus ojos? La Fé les descubre una cruel carnicería de almas, que mutuamente se matan unas áotras: les descubre mugeres en quienes habita el Demonio, haciendo mil llagas mortales álos miserables hombres :les descubre hombres que traspasan el corazón de las mugeres con sus malvadas idolatrías. La Fé les hace ver ,que los Demonios entran en estas almas por todos los sentidos del cuerpo ;que las emponzoñan con todos los objetos que las presentan que las atan con mil cadenas ;que las preparan mil suplicios. IíX plicios. Les hace ver aDios que mira á estas almas con ira, que las abandona á sus apetitos, yal furor de los Demonios, jEsto es el hay le: ypara que no os parezca, que esta descripción es criada por el calor de la imaginación, daremos una ligera idea de las que llaman en Zaragoza VISITAS GENERALES :yporque hay poquísima diferencia de unas áotras, lo mismo es hablar de una que de todas. Pocos dias ha hubo Visita general en una casa de distinción', á la que asistieron casi todos los Sugetos principales del Pueblo. Las Damas concurrieron con todo el adorno que la vanidad ,el arte ,yel Diablo pudieron sugerir. De modo, que óes caduccGy superfino el precepto que nos intima el Espíritu Santo, para que tíos apartemos de las mugeres ,cuyo adorno Incita ala lliviandad ;yestán preparadas para perder alas almas ;óestas Damas, así ataviadas, son objeto de dicha prohibición. La intención buena ómala de estas Señoras ,no hace ni deshace, para que su adorno dexe de estar comprehendido en dicho precepto. Los Caballeros mancebos, ycasados, hicieron áproporción quanto les fue posible para Yde Visitas neraL&s. jiB pretendéis; no debiera llamarse dispensa, sino como habla San Bernardo, cruel disipacien del Patrimonio de Scsu Christo :ó como dice Benedicto XII. de otras dispensas obtenidas de algunos de sus antecesores ,que las revoca por ser escandalosas: Cura tales licent'nz redundent in scandalum alionan ,penitus re-vccamus. Evitad estos escolios, hermanos ralos. Si todavía os quedare alguna dificultad en la presente materia, acudid al citado lugar del Venerable Paiafox ,en el que hallareis tratado el punto con la energía, nobleza, claridad., yunción que caraóferizan todos sus escritos. Ya os he dicho quienes son los pueces legítimos de nuestra controversia. Habéis visto, que he tratado esta causa en el unko Tribunal competente que nos ha dejado Jesu -Christo ;sin llamar en mi socorro ningún Autor particular; porque qualquisra, sea el que fuere, debe callar en presencia de los Jueces de la Doctrina. Por cuyo motivo estáis en la precisión de recusar conmigo por incompetentes átodos Jos defensores del. Teatro, que no sean Obispos ;por mas que Apolo ,ylas Musas les hayan 119 hayan cedido sus plumas éinstrumentos. Yconcluyamos la disputa con las palabras del Pip.na teli :Ego cüsputaticnem hatic sic definió ;TS'OSTRI TEMPORIS COMOEDIAS NEM/NEM HONESTAS APPELLaNTEM AUD1FI ,NIS1 JUCTORES TURPITUDIJWM, FEL FAUTORES. Deshechos ya vuestros débiles argumentos ,yvisto quienes son los Jueces legítimos de vuestra controversia ;oid sumariamente para vuestro mayor consuelo, las razones deducidas de los Padres. Es imnosible considerar el oficio 'de Co- i mico, ycompararlo con las obligaciones de Christiano; sin reconocer que no hay cosa mas indigna de un miembro de Jesu-Chris- to, que este empleo. Este es un oficio, en el que hombres ,ymugeres representan, ócantan pasiones de odio,de /Va, de ambición ,de venganza. ,yprincipalmente de amor. Es preciso representarlas lo mas natura!, yvivamente que puedan: yno podran ejecutarlo, si en algún modo no las excitan antes en sí mismos; ysi su alma no se las imprime, para explicarlas extenórmente con los gestos, ypalabras. Es menester, pues, que los que representan Razone^ deducidas de los Pí3 dr.es. Primera.- 120 sentón una pasión de amor, sean en algún modo agitados de ella mientras la representan. Yno hemos de pensar, que fácilmente podran borrar de su espíritu esta impresión que voluntariamente han excita, do en él ;yque no deje en nosotros una grande disposición áesta misma pasión que queremos sentir. Yasí el Teatro por su ñauaalstaes escuela ,yegercício de vicios; pues necesariamente obliga áexcitar en sí mismo pasiones viciosas. Si reflexionamos que toda la vida de las Cómicos está ocupada en este egercicio;que la pasan toda entera en aprender ásus solas, óen repetir entre si, óen los ensayos, óen representar en presencia de los Espectadores la imagen de algún vicio ;que casi no tienen otía cosa en la cabeza, que estas locuras: fácilmente veremos, que es imposible unir este oficio con la pureza de nuestra Sagrada Religión. Yasí es preciso confesar que es un empleo profano, éindigno de un Christiano: que los que lo egercen están obligados ádejarlo; ypor consiguiente no es permitido álos Fieles contribuir ámantenerlos en una profesión tan contraria al Christianismo, ni autorizarlos con su presencia. Como Sai Como la pasión del amor es la impresegunda. sion mas fuerte que ha hecho sobre nuestras almas el pecado, no hay cosa mas peligrosa que excitarla, ydestruir lo que la refrena ydetiene su curso. Lo que mas sir- ve para este fin ,es un cierto horror que imprimen la costumbre, yla buena educación ;pero nada disminuye mas este horror, que el Teatro; en él aparece esta pasión con honor, yde un modo que en vez de hacerla horrible ydespreciable, es capaz de hacerla amar ;pues aparece sin nota, ysin infamia. Glorianse de verse movidos en el Teatro. Alli se aprende ásufrirla, yhablar de ella: ydespués se deja suavemente llevar el alma de la inclinación de la naturaleza. Para justificar el Teatro, es ocioso decir que no se representan sino pasiones legitimas, que tiénen por fin el matrimonio. Pues aunque el matrimonio haga buen uso de la concupiscencia; sin embargo siempre es mala en si, ydesreglada; yjamas es licito excitarla, ni en sí mismo, ni en los otros. Es preciso mirarla siempre como efeéto vergonzoso del pecado,como un manantial venenoso ,capaz de inficionarnos i.; Tcada jai cada momento ,si Dios no ¿etubiese sus malos efedos. Yasí los que tal intentan, obran mal, yestragan las buenas costumbres; pues imprimen una idea agradable de una pasión viciosa. El matrimonio ordena la concupiscencia, mas no la hace arreglada. Siempre retiene alguna cosa de su desreglamento :ysolamente por fuerza se contiene dentro de los limites que la razón la prescribe, haciendo gemir no pocas veces alos casados, aun entre los mismos remedios que tienen contra ella. Excitando en el Teatro esta pasión, no se imprime al mismo tiempo el amor que la regula yordena. Los Espedadores no reciben sino la impresión que hace la pasión. El poeta la detiene en sus personages quando quiere, con solo un rasgo de pluma; mas no la detiene del mismo modo en los sugetos en quienes la ha excitado. La representación de un amor legítimo, y la de un amor que no lo es, hacen con poquísima diferencia la misma impresión yafedo; yno excitan sino un mismo movimiento, que después obra de diverso modo,segun las varias disposiciones que baila. Yregularmente es mas peligrosa la representa- 325 sentaeion de una pasión cubierta con este velo de honor; porque la voluntad la mira con menos precaución, es recibida con menos horror ,yel corazón se deja llevar de ella con menos resistencia. Lo que hace mayor este peligro es, que Tirara. el Teatro aparta todos los remedios que pueden embarazar la impresión que hace dicha pasión. El corazón se va ablandando con el. deleite: el espirit uesta enteramente ocupado con los objetos exteriores ,y embriagado con las locuras que allí ve representar: ypor consiguiente, no está con la vigilancia Christiana qne es menester para resistir álas tentaciones. No sé si habrá alguno que se haya preparado con la oración para ir al Teatro; yaunque hubiese, no podran ser sino oraciones puramente humanas ,en las que no tendria parte el espiritu de Dios; porque este mas excitaría al almaá huir dichas peligrosas diversiones, que ápedir la gracia de ser preservada de la corrupción que aíli se encuentra, que á pedir la libre de una tentación voluntariamente buscada. Es temeridad, soberbia, y aun impiedad, creernos capaces de resistir sin la gracia, álas tentaciones que se hallan u'xen ’ 124 en el Teatro. Yes presunción ,ylocura, creer que Dios nos librará siempre de un peligro, al que voluntariamente ysin ne* cesidad nos exponemos. Lo que ámuchos engaña sobre este punto es, que no advierten las malas impresiones que Ies hace la Comedia: de donde infieren ,que no es tentación para ellos. Pero nace de no conocer, que tienen diversos grados estas tentaciones, yno siempre se perciben los primeros. No se llega desde luego áia total corrupción dei corazón :yes causar gran perjuicio al alma ,acostumbrarla ámirar esta especie de objetos sin horror, ycon algún genero de complacencia; yhacerla creer, que es diversión el amar yel ser amada. La aversión que tenia, la servia de muro que cerraba la entrada al Diablo; pero arruinado con el Teatro ,ya entra sin dificultad. Regularmente hablando, quando comenzamos áadvertir la caida ,tiempo ha que hemos comenzado ácaer. Mas demos que el Teatro no produzca ningún mal efeélo sobre ciertas personas: no por eso podran ir á él inocentemente. No se representa para, una sola persona. Es Es un Espe&aculo que se expone atoda suerte de espiritus, de los quales la mayor parte son flacos ,ycorrompidos ;ypor consiguiente, áestos es extremamente peligroso. Es culpa suya, me diréis, el asistir en este estado. Es verdad ;pero también es vuestra, pues contribuis áhacerles mirar con indiferencia el Teatro. Quanto mas arreglado, juicioso, ycircunspeélo sois en vuestras acciones, mas se atreven áimitaros en esta. ¿Por qué hemos de reparar, dicen, en ir ála Comedia, viendo que van aella unos sugetos tan juiciosos ychristianos? Ved, pues, como participáis de su pecado. Ysi el Teatro por sí mismo no os causa llagas, vos os las causáis por las que reciben los otros de vuestro exemplo: yasi sois mas culpable que todos. Las gentes del mundo, de quienes no se toma exemplo, no son reas sino de sus mismos pecados; mas los que están tenidos por virtuosos, yefeélivamente practican algunas bueñas obras, son reos de sus propios pecados yde los agenos ;yno solamente pierden por este camino el mérito de sus obras, sino que en algún modo las apestan ,haciéndolas servir al pecado de los otros. Dios jluarta. 12(5 Dios no pide propiamente alos hombres sino su amor ;pero lo pide todo entero, yno quiere admitir división: no permite que dejemos colar ningún arroyuelo fuera de él :Nullum rivurn duci extra patitur. De aquí nace, que por mas honestidad que se suponga en el amor de una criatura, siempre es vicioso éilegitimo, si no nace de! amor de Dios. Ni puede nacer de este principio soberano, quando es un amor de pasión que nos hace hallar nuestro gozo y gusto en esta criatura. Un Christiano que sabe lo que debe áDios, no ha de sufrir en su corazón ningún movimiento ,ni afición de esta especie, sin condenarlas, sin gemir, sin pedir áDios que lo libre de ellas. Debe causarle horror el ser el mismo objeto de la afición de qualquiera otra persona ,el ser en algún modo su Ídolo; porque el amor es un culto que no es debido sino áDios. Esto hace ver, que hay una infinidad de mugeres que creyéndose inocentes porque efectivamente aborrecen los vicios groseros, no dejan de ser muy malas delante de Dios ;porque se alegran de tener un puesto en el corazón de los hombres, que no 12 ’ no pertenece sino aDios. Ellas tienen gusto de ser el objeto de su pasión :se alegran, que se las aficionen los hombres; que las miren con ternura; ysufren sin dificultad, que se la manifiesten con un lenguage profano. Yasí por mucho cuidado que pongan en separar de la Comedia, yOpera las imágenes de los vicios groseros ,jamas se las quitará el veneno, pues siempre se ve en el Teatro una viva representación de esta mutua afición de hombres ámugeres, que no puede ser inocente: ynunca embarazarán que se llenen las mugeres del gusto de ser amadas, yadoradas de algún hombre. Yno solamente excita el Teatro las pasiones, sino que también enseña el lenguage de ellas: es decir, el arte de explicarlas, y el de manifestarlas de un modo agradable éingenioso ,que no es pequeño mal. ¿Quantos hay que no se atreven ámanifestar sus malos fines, porque no saben manifestarlos con arte? ¿Y quantos hay también ,que sin idea malvada ,queriendo únicamente hacer ostentación de su arte é ingenio, se hallan después insensiblemente dominados de una pasión ,que en sus principios no era sino fingida? Este