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Sevilla y el tardofranquismo según "ABC" y "El Correo"

Méndez Muros, Sandra

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------------------------------------------------------------------ Créditos. Págs. 1 a 4 -------------- SEVILLA Y EL TARDOFRANQUISMO SEGÚN “ABC” Y “EL CORREO” PLIEGOS DE INFORMACIÓN es una Colección Bibliográfica del EQUIPO DE INVESTIGACIÓN DE ANÁLISIS Y TÉCNICA DE LA INFORMACIÓN, de la Universidad de Sevilla y adscrito al Departamento de Periodismo II. Edición realizada con la colaboración de: SANDRA MÉNDEZ MUROS SEVILLA Y EL TARDOFRANQUISMO SEGÚN “ABC” Y “EL CORREO” Prólogo del Prof. Dr. José Manuel Gómez y Méndez EQUIPO DE INVESTIGACIÓN DE ANÁLISIS Y TÉCNICA DE LA INFORMACIÓN Sevilla, 2007 Comité Científico y Editorial de la Colección PLIEGOS DE INFORMACIÓN: Dra. Mª. Ángeles Alonso González. Dr. José Álvarez Marcos, secretario. Dra. María Luisa Cárdenas Rica. Dr. José Manuel Gómez y Méndez, director. Lic. Sandra Méndez Muros. Dr. Ricardo Ríos Pérez. Dr. Francisco Rubiales Moreno. Dra. Hada Miluska Sánchez Gonzales. Dra. Maritza Sobrados León. Dr. Aurelio de Vega Zamora. © La autora. Correspondencia: Equipo de Investigación de Análisis y Técnica de la Información. Departamento de Periodismo II. Américo Vespucio, s/n. (edificio de la Facultad de Comunicación en Isla de la Cartuja). 41092-SEVILLA. Diseño y diagramación de cubierta e interiores, así como conformación cibergráfica: Dr. José Manuel Gómez y Méndez y Dra. Hada Miluska Sánchez Gonzales. Intervienen como ayudantes de edición: Hada Miluska Sánchez Gonzales, Gabriel Corbacho, Noelia García Estévez, Concha Turón Padial, Delia Bernal Pérez, Beatriz Serrano García, Ana Carnerero Panduro y Amparo Rodríguez Montero. I.S.B.N.: 978-84-690-1896-5. Depósito legal: SE-6638-2007. La ilustración de la “galleta” es reproducción del ojo derecho de la autora de esta obra. (ir al inicio de créditos) (ir al índice) ----------------------------------------------------------------- Prólogo. Págs. 5 a 10 -------------------- Prólogo Sandra Méndez, entre la opción educativa y la pasión investigadora a conocía de alumna. Reconozco, en mi más inmensa sinceridad, que no la tenía como esa persona seleccionada... Cuando concluyó la quinta promoción del Plan 1993, la novena1 de la inicialmente Facultad de Ciencias de la Información y posteriormente Facultad de Comunicación2, supe que era la tercera de su promoción constituida por más de doscientos alumn@s; 1 La Facultad comenzó con un Plan de Estudios de cinco años para cada una de las Licenciaturas que se imparten en la misma: “Periodismo”, “Comunicación Audiovisual” y “Publicidad y Relaciones Públicas”. En el curso 1993-94 se inició un Plan a cuatro años para cada licenciatura, elaborado en el pensamiento que esa duración eran las tendencias de cara a la convergencia con Europa. Norma posterior ministerial, dictada en la segunda mitad de los noventa del siglo XX, obligaba a reducir las cargas lectivas por semestres universitarios. Y en las licenciaturas comunicativas, se reelaboró el Plan de 1993, sin embargo en vez de suprimirse disciplinas y quedarse a cuatro años, se mantuvo la carga lectiva y se pusieron las señaladas licenciaturas a cinco años. Todos contentos; perjudicadas, las economías familiares que aumentaban el gasto de un año académico más... No en todo el Estado español fue igual, muchas Facultades mantuvieron sus cuatro años y redujeron las cargas docentes. Y desde el curso 2002-03, en Sevilla, a cinco años. Ahora acontece que las últimas directrices oficiales, de cara a esa tan divulgada Convergencia Europea, marcan que hay que tener todas las licenciaturas a cuatro años y con 60 créditos por año, lo cual vendría ser hasta menos de cuando estaban en cuatro años pues entonces eran algo más de 80 créditos por año... Hay quien dice que pierde la Academia (entiéndase, todo el saber acumulado durante siglos en la docencia universitaria), sin embargo pienso –pues así acontece ya en distintos países europeos-, que quien gana es el mercado laboral a través de su estructuración empresarial y sobre todo la economía familiar. 2 Comenzó su andadura en el curso 1989-90 en su inicial sede de la sevillana calle Gonzalo Bilbao con el apelativo de Facultad de Ciencias de la Información. Con la finalidad de adaptar más su denominación al giro de tendencias en el Estado español de otros Centros Universitarios que iban cambiando sus nombres por adaptación a las líneas evolutivas de la Comunicación en los años últimos del siglo XX y perspectivas para el XXI, por petición de su Junta de Facultad y acuerdo del Consejo de Gobierno de la Universidad de Sevilla, a partir del final de los noventa, pasó a denominarse Facultad de Comunicación. L ----------------------------------------------------------------- Prólogo. Págs. 5 a 10 -------------------- correspondía al curso 2000-01. Me sorprendió. Debía tener alguna cualidad que no le había descubierto. Me atreví a llamarla para dialogar con ella. He de dejar constancia que, a pesar de su primer apellido coincidir con el segundo mío, no tenemos ningún vinculo familiar; ni en remota sanguineidad conocida. Hechos de la vida misma… Ella desconocía su resultado académico en la Licenciatura cuando se los manifesté. Tuvo la sinceridad de decirme que había tenido dificultades para superar la asignatura impartida por mí en tercero3, achacándose a sí misma los obstáculos y siempre respetando la entrega profesoral. - Debes tener buen expediente, pues para quedar la tercera de una promoción, la nota media ha de ser alta... Sandra sonrió, inclinó la cabeza a un lado y espetó un suave “sí...” con tono bajo... Le insistí y lo que a primera vista podría parecer timidez, no siendo más que prudencia, la llevó a un silencio de varios segundos para responder de inmediato: “Una se esfuerza en estudiar”... - ¿Qué es para ti estudiar...? ¿Un disfrute o una obligación que a veces nos imponen los padres para que seamos personas de provecho o lo que nos demanda la sociedad para tener un título y después encontrar o no trabajo de eso que nos titulamos? Volvió a sonreír...: - Me gusta estudiar. Hasta hoy he disfrutado con mi tiempo de estudio... Su respuesta entraba en las coordenadas de una persona con ahíncos de opciones intelectuales, donde la compensación de sus horas de acceso al conocimiento estaba en el disfrute en sí de la adquisición de nuevas ideas que por el resultado externo de unas calificaciones más o menos brillantes que de cara a la galería supusiesen un reconocimiento... Tras el diálogo ello quedaba patente. En Sandra había un ser con opción intelectual y un deseo de adentrarse en el orbe investigador... 3 “Diagramación en Prensa” es el título de la asignatura en el Plan de Estudios de 1993 (ya a extinguir) de la Licenciatura de Periodismo. ----------------------------------------------------------------- Prólogo. Págs. 5 a 10 -------------------- Hablamos de la opción de solicitar una beca de Formación de Personal Docente e Investigador (FPDeI). Le agradó. Concretamos pautas de cómo hacerlo y puntualizamos pormenores metodológicos. Sandra se matriculó de Doctorado de acuerdo con el Plan de Estudios en vigor según directrices oficiales de 19984. Nos vimos en distintos momentos y se canalizaron los papeles burocráticos de cara a las convocatorias de FPDeI. En noviembre de 2003 la Junta de Andalucía le comunicaba su concesión. No cabía en sí; rebosaba su alegría. A partir de diciembre comenzaba su andadura... Hizo los cursos monográficos que superó con sobresalientes en todos. Delimitamos el contenido de la Tesis, concretando su campo dentro de las opciones que ella presentó. Y pautamos una parcela de la misma que sirviese para el Trabajo de Investigación en el Periodo de Investigación que había de superar, lo cual aconteció con la calificación se sobresaliente por unanimidad de la Comisión Evaluadora5. Posteriormente se sometió al Tribunal Único, que según la legislación en vigor, es el que “hará una valoración global de los conocimientos adquiridos por el alumno en los distintos cursos, seminarios y sobre los trabajos de investigación realizados por el mismo”, obteniendo nuevamente sobresaliente. A partir de ahí el “Tratamiento periodístico del tardofranquismo y de la transición democrática en la Prensa sevillana (‘ABC’ y ‘El Correo de Andalucía’: 1964-1978)”. Horas de trabajo en la Hemeroteca Municipal de Sevilla y en su propio domicilio. Y en los trámites finales de su Tesis está... Cuando escribo estas líneas se encuentra en esa recta final de su proceso investigador..., donde todo es encuadernación y tramitación administrativa dentro del orbe académico hasta llegar a su defensa pública. Un total de 1.596 páginas más 6 tomos de anexos con un total de 5.445 fotocopias 4 El decreto del Decreto 778/1998 de 30 de abril (BOE nº. 104 de 1 de mayo de 1998) dictaba instrucciones de cómo debían efectuarse a partir de entonces los estudios doctorales; ante ello se aprobaron unas iniciales directrices, con carácter provisional, por la Universidad de Sevilla a través de su sesión del día 23 de marzo de 1999, quedando ratificada la posterior “Normativa de Doctorado” por Junta de Gobierno en la sesión del 16 de marzo de 2000. Cuando redactamos estas líneas, en noviembre de 2007, se ha producido la publicación en el BOE nº. 260 de 30 de octubre de 2007, el Decreto 1393/2007 de 29 de octubre, donde se dan las instrucciones de establecer “la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales” y a la vista de ellas ha de producirse una nueva corrección de todo el proceso doctoral, sobre todo en su apartado de tramitación y presentación de las Tesis Doctorales que a lo largo del venidero 2008 serán elaboradas por la propia Universidad de Sevilla y todas las del Estado español. 5 Estuvo presidida por el doctor Juan Luis Manfredi, interviniendo José Álvarez Marcos como vocal y actuando Aurora Labio Bernal como secretaria. La fecha defensa pública fue el 4 de julio de 2005. ----------------------------------------------------------------- Prólogo. Págs. 5 a 10 -------------------- de páginas periodísticas de los dos periódicos que comprenden su investigación, con 4.720 textos analizados. Ojalá los días le sean positivos, que de seguro así serán... Afirmo en la última frase anterior pues certeza tengo que el transcurrir de Sandra en un mañana próximo ha de ser brillante y cualificador… Ella tiene todos los ingredientes personales, por no decir intelectuales o cerebrales, y académicos (su formación está siendo continua, de menos a más)… Si se mira su actual perfil biográfico se aprecia cuanto manifiesto6, sin necesidad de adjetivizarlo7. Toda Beca de FPDeI lleva pareja la preparación docente, más allá del Doctorado, siempre bajo la dirección del director al que está adscrito el/la becad@. Durante estos últimos cursos académicos la indicada Méndez Muros ha estado a gusto en los cometidos encomendados poseyendo la receptividad del alumnado según fue quedando patente. Y concluido el compromiso público de su formación, tuvo la oferta de pasar al campo docente privado en el Centro Andaluz de Estudios (CEADE), en su Licenciatura de Periodismo, sin dejar de prestar su desinteresada entrega docente en la Universidad de Sevilla a través de distintas disciplinas de Libre Configuración8 dentro de cada curso académico, aparte de mantener con la misma su compromiso investigador a través del Equipo de Investigación de Análisis y Técnica de la Información integrado en el Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación dependiente de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía (PAIDI) como el HUM-212. 6 El lector puede efectuar un acercamiento a través de esta hipervinculación: http://investigacion.us.es/sisius/sis_showpub.php?idpers=9152 7 Ya en distintos textos he testimoniado que estoy en contra de toda adjetivación y fundamentaba lo expresado. Pueden verse mis prólogos a los libros “Creatividad y Comunicación”, de Antonio López Hidalgo, Manuel Carlos Fernández, José Álvarez Marcos y Jesús Jacinto de Castro (Eds. Trípode, Sevilla, 1995); “Las columnas del periódico”, de Antonio López Hidalgo (Eds. Libertaria/Prodhufi, Madrid, 1996); “Realidad virtual”, de Benito Mostaza (Gallo de Vidrio, Sevilla, 1997); “Mi pueblo y otros cuentos”, de Ricardo Crespo (Diputación de Córdoba y Ayuntamiento de La Carlota, 1999). 8 La Libre Configuración supone, en su desarrollo, un cometido sin retribución económica por su docencia. Desde 2004-05 pone su tiempo en “Culturalidad entre Periodismo, Religión y Sociedad”, aparte de otras disciplinas de temporalidad anual. ----------------------------------------------------------------- Prólogo. Págs. 5 a 10 -------------------- Cuanto se ofrece en páginas siguientes es una sorprendente investigación que ocupó redactada en folios, con formatos habituales, un total de 486 páginas cuando fue presentada ante la Comisión9 que había de evaluarla para pasar el periodo investigador ya indicado anteriormente, con un total de 1.735 notas a pie de página que daban testimonio de su rigurosidad. Ahora se publica en esta obra en su integridad con las consiguientes correcciones de divulgación de su contenido, eliminando todo aquello que se queda en el campo universitario; sin embargo nada se ha quitado de cuanto supone sistemática científica y metodólogíca que aporta consistencia al estudio, alejándolo de una sencilla monografía o ensayo. Éste es el primer libro individual de Sandra Méndez Muros en esta Colección de “Pliegos de Información”, donde ella viene colaborando en su materización editorial desde que se incorporó al mismo en diciembre de 2003, tras obtener la ya referida Beca de FPDeI. En su haber tiene otras publicaciones capitulares. Ahora es el disfrute, la ilusión externa de tiempo individualizado, de apetencias renunciadas por horas de trabajo en una constante de esfuerzo para llegar al objetivo y lograr la fundamentación que dé forma a las premisas y materialicen los resultados en una aportación colectiva más allá de toda dinámica personalizada… Seguiría diciendo, contando, pormenorizando aspectos del latir de Sandra Méndez Muros… El devenir será suyo si continúa y persevera en esa singladura; navegar en la opción educativa y la pasión investigadora. Tendrá días de cansancio pues el esfuerzo es continuo y plenamente competitivo. Hasta hoy la vi con brío y sin desmayo… Ojalá sea así siempre…, por su satisfacción y el beneficio que de ello tendrá la comunidad científica y universitaria…, por consiguiente la sociedad… Prof. Dr. José Manuel Gómez y Méndez. Universidad de Sevilla, noviembre de 2007. (ir al inicio del prólogo) (ir al índice) 9 Véase nota 5. información clave, la que nos ha aportado la principal fuente de conocimiento de nuestra investigación. Con el uso de estas fuentes hemerográficas hemos cumplido, por una parte, con una de las técnicas de investigación que emplea el método histórico: la recopilación de documentos escritos y hemerográficos para utilizarlos como fuente de información, al igual que recurre a los documentos de archivo y a las fuentes orales. En nuestro caso, compartimos en el cuarto objetivo planteado la función del historiador que utiliza la prensa como fuente de información para hacer historia, mientras que nuestro interés es el contrario en los tres primeros objetivos que planteamos, pues tomamos de la historia la información básica para conocer a la prensa de un determinado momento y tomamos las fuentes hemerográficas para conocer a los medios en sí mismos. Consistente en la recopilación de información sobre un fenómeno de forma sistemática y ordenada, el método descriptivo ha sido el que nos ha proporcionado el instrumento fundamental para la narración y la recopilación de los hechos históricos noticiados por sectores sociales, guiados por la base bibliográfica anteriormente mencionada. El esquema descriptivo en el que se presenta el trabajo de investigación ha sido realizado de acuerdo a las finalidades de las fuentes hemerográficas reseñadas en párrafos anteriores. Por una parte, presentamos el contexto periodístico y legislativo que rodeaba a los medios sevillanos objeto de nuestro estudio, para deternernos por separado en el marco de su evolución editorial de acuerdo a su accionariado y su postura respecto a la Ley de Prensa de 1966. La contextualización periodística nos ha proporcionado en nuestro caso, observar las potenciales relaciones entre los textos informativos y opinativos que aparecieron y la política informativa llevada a cabo por ABC de Sevilla y El Correo de Andalucía en los hitos seleccionados previamente según las aportaciones bibliográficas y la propia observación de los documentos periodísticos. En segundo término, nos encontramos inmersos en la finalidad de las fuentes hemerográficas de informar sobre determinados hechos y grupos y parcelas sociales en las que hemos dividido el resto de epígrafes del trabajo con el fin de abarcar lo máximo posible todas las facetas que conformaron la opinión pública sevillana. Nos han interesado entonces dos parámetros: la selección temática y de protagonistas, y el tratamiento de esa información en las páginas de los diarios estudiados. En este sentido, hemos tenido en cuenta las principales características informativas que presentaban los medios impresos durante el franquismo y el control de las agencias estatales y de los servicios informativos de las instituciones del régimen, que hacían que las diferencias de contenido de los medios no fueran diametralmente opuestas, sino todo lo contrario, las informaciones y notas de prensa repetidas eran la tónica general en los diarios de la época. Como consecuencia de ello, nuestro interés ha radicado en manifestar las diferencias y matices en la selección y el tratamiento de los datos. Con respecto a la selección, hemos tenido presente los dos niveles presentados. Por una parte, la elección y clasificación consciente de textos periodísticos motivada por la extensión de la muestra temporal y su pertinencia en la narración de los acontecimientos. De esta forma, hemos presentado y explicado aquellos textos periodísticos significativos (fundamentalmente declaraciones y citas) de acuerdo con elementos que sirven de base para el cambio político resumidos en los conceptos de “cambio” y “conflicto” y “orden” y “normalidad” en la prensa, con el fin de obtener unos resultados que son más completos y precisos que los que aparecen reflejados en la bibliografía. Junto a ellos, se han recogido otros datos complementarios que sólo aparecían mencionados en titulares como testimonios periodísticos y que formaban parte del objetivo último de construir un contexto completo de la sociedad sevillana de la época. El segundo nivel de selección forma parte del ejercicio mediático de ABC de Sevilla y El Correo de Andalucía que hemos intentado dilucidar con el fin de dar respuestas a las cuestiones planteadas. Ello se ha manifestado a través de la presencia/ausencia (los llamados “silencios informativos”) de temas y sujetos protagonistas relacionados con los cambios políticos, económicos, sociales, culturales, periodísticos, etc. Por su parte, el tratamiento prestado a la información por los medios sevillanos ha sido descrito a través de la disposición espacial y cobertura mediática de los textos periodísticos locales en el conjunto de páginas del medio, la ubicación por secciones o dispersión en las páginas del periódico, la repetición de noticias, el flujo de información de las agencias informativas o la utilización de otras fuentes de información ajenas a ellas, la presentación de titulares, el empleo de géneros interpretativos como el reportaje y la entrevista y opinativos como el artículo junto a las notas de prensa, informes y breves. Siguiendo esto, hemos considerado oportuno realizar paralelamente al proceso descriptivo, una comparación de los resultados extraídos en cada uno de estos diarios siguiendo el método descriptivo-comparativo. Hemos de tener presente que nuestra comparación ha tenido lugar a un doble nivel: en primer lugar, hemos tratado de vislumbrar la evolución de la trayectoria informativa y opinativa a través de los años reseñados en cada diario separadamente como planteamos en nuestro primer objetivo. En segundo lugar, hemos pretendido controlar las conclusiones extraídas en cada diario estudiado mediante la puesta en común de ambas visiones, lo cual ha permitido obtener unos resultados más precisos y exactos sobre la consecución del segundo y tercer objetivos propuestos. Hemos optado por una comparación sincrónica, la de relatar los mismos acontecimientos durante los mismos años en distintos medios de comunicación. En este punto es conveniente especificar las características y propiedades comparables de los dos periódicos y los parámetros comparativos por los que nos hemos regido. Entre las semejanzas encontramos que, como mencionamos al principio, ambos diarios pertenecen a empresas editoriales privadas e independientes de la prensa del Movimiento. Asimismo, estamos ante un periódico nacional, ABC, y otro regional, El Correo de Andalucía, que comparten un fin común: la vocación de ser periódicos locales, como lo demuestra el apellido “de Sevilla” en el primero y la cobertura geográfica real que abarca el segundo, pese al apellido “de Andalucía”. Además comparten el mismo horario matutino y la misma periodicidad diaria. Pero nos han interesado también las diferencias: ABC de Sevilla está en manos de una familia, los Luca de Tena, vinculada a la monarquía desde sus comienzos, mientras que El Correo de Andalucía pertenece desde su fundación y durante el período estudiado a sectores relacionados con el Arzobispado de Sevilla. En definitiva, dos sectores con objetivos comunes y diferentes según el período de tiempo en el que nos detengamos, pero siempre íntimamente relacionados con las esferas de poder político, económico y social del momento. La explicación que se deriva de las comparaciones realizadas compone la aportación más importante y el fin último de nuestra investigación y aparece reflejada no sólo a lo largo del trabajo, sino también en las reflexiones últimas. No culminaremos esta introducción sin señalar las dificultades encontradas en el proceso investigador, especialmente relevantes en la búsqueda hemerográfica realizada en la Hemeroteca Municipal de Sevilla, donde muchos de los ejemplares de periódicos aparecen deteriorados. Y tampoco sin agradecer a todos aquellas personas de mi entorno académico y vital que han hecho posible la realización de este trabajo, especialmente a mi director, el profesor Dr. José Manuel Gómez y Méndez por su confianza y sus sabios consejos que me permiten crecer en el plano académico; a mis padres Antonio y Chari, cuyo ejemplo de constancia y facilidades son grandes causantes de este resultado; a Mariola y Antonio por su paciencia y apoyo incondicional y a mis familiares y amigos por su interés en que todo esto llegara a buen puerto, su materialización editorial. (ir al inicio del capítulo) (ir al índice) -------------------------------------------------------------- Capítulo 2. Págs. 21 a 82 ------------------ Capítulo 2 El escenario periodístico de la Sevilla del tardofranquismo 2.1. La aplicación de la Ley de Prensa de 1966 en el panorama periodístico sevillano. 2.1.1. La configuración del Periodismo sevillano en los años sesenta y setenta. l panorama periodístico sevillano, como el del resto de Andalucía y de España, varió muy poco desde la Guerra Civil hasta 1966. La mayoría de los pocos diarios españoles surgidos en el período franquista pertenecían a la prensa del Movimiento o a sectores del régimen (Arriba, Pueblo, El Alcázar, ABC, Ya...) donde no se podían descubrir estados de opinión diferentes por la censura, recogida en la Ley de Prensa de 1938, también conocida como “Ley Serrano Suñer”, si bien “había un amplio abanico de tendencias que pugnaban por manifestarse y esperaban solamente que se les dejase hacerlo”, afirma García Escudero1. En las dos últimas décadas del franquismo existían tres cabeceras de prensa diaria en Sevilla: ABC de Sevilla, El Correo de Andalucía y el diario movimentista Sevilla, que a la altura de 1964 representaban una tirada de 65.300 ejemplares, un 3% de concentración provincial de la prensa diaria y un porcentaje provincial respecto al total nacional de 2,8%2. Mientras, los dos primeros diarios mencionados pertenecían a empresas editoras independientes accionarialmente del Estado, Sevilla era un periódico vespertino del Movimiento creado en 1942 en sustitución del diario Fe, al que superó en venta y duración. Su fundador y primer director fue Francisco Narbona, al que sucedieron: Eduardo Molina, José Molina Plata, Celestino Fernández Ortiz, 1 GARCÍA ESCUDERO, J. M.: Historia política de las dos Españas. IV. Editora Nacional, Madrid, 1976, pág. 1942. 2 Son datos del Instituto de la Opinión Pública correspondientes al año 1964, recogidos en TERRÓN MONTERO, J.: La prensa de España durante el régimen de Franco. Un intento de análisis político. Centro de Investigaciones Sociológicas, Madrid, 1981, págs. 180-181. E Francisco Jiménez, Fernando Ramos e Ignacio Arroyo, el más conocido, ya que se encargó del diario desde 1961 a 1975. Según Checa Godoy: “La consabida crisis de la prensa vespertina y sus propias carencias ideológicas y aun técnicas lo harán un diario siempre deficitario y muy secundario en el panorama sevillano”3. Tabla 1. Difusión real de los diarios sevillanos durante el período franquista (1961-1975). Diario Promedio estimado Mínimo y máximo anual durante el período ABC de Sevilla 60.000 30.000-71.000 El Correo de Andalucía 12.000 3.000-26.000 Sevilla 3.000 1.800-3.500 Fuente: CHECA GODOY, A.: “La prensa en Andalucía: crónica de una decadencia” en AA. VV.: Los Andaluces. Istmo, Madrid, 1980, pág. 540. Datos elaborados a partir de las cifras de consumo de papel y de las declaraciones por los propios periódicos al Instituto San Isidro. En el período 1965-1975, datos de OJD para ABC y El Correo de Andalucía. Como señala Justino Sinova en su libro La censura de prensa durante el franquismo (1936-1951), antes de la Ley de Prensa de 1966: “Los medios de comunicación no describían lo que pasaba, sino lo que los gobernantes del momento decían que pasaba o querían que pasara”4. En este contexto, durante todo el franquismo las familias Luca de Tena y Godó y la “Editorial Católica” (EDICA) monopolizaron prácticamente la información no oficial del país. Según Antonio Alférez: “Hasta 1966, las publicaciones de estas empresas trataron de salvar con dignidad la humillante etapa de la censura previa de prensa”5. En Sevilla dos cabeceras de estas empresas, ABC de Sevilla y El Correo de Andalucía, estuvieron presentes en el periodismo sevillano del tardofranquismo y, por tanto, sus posicionamientos y actitudes con respecto a la Ley de Prensa de 1966, así como sus consecuencias fueron inteligibles en todo el período. 3 CHECA GODOY, A.: Historia de la prensa andaluza. Fundación Blas Infante, Sevilla, 1991, pág. 381. 4 SINOVA, J.: La censura de prensa durante el franquismo (1936-1951). Espasa-Calpe, Madrid, 1989, pág. 276. 5 ALFÉREZ, A.: Cuarto poder en España. La prensa desde la Ley Fraga 1966. Plaza y Janés, Barcelona, 1986, pág. 19. Si bien podemos considerar que el ABC de Sevilla tenía una identidad propia y reconocida a la altura de los años sesenta y setenta, es necesario matizar la dependencia que mantenía con respecto a su homónimo madrileño, que lleva unas veces a considerarlo simplemente una edición del último, y otras, a tratarlo como un periódico autónomo. Alejandro Pizarroso Quintero indica al respecto: “Podemos afirmar que en estos últimos años del franquismo sólo hay un diario de implantación nacional que es el ABC de Madrid; y esta afirmación cobra más fuerza si consideramos el ABC de Sevilla como una edición más de este diario”6, para considerar en otro de sus documentos que en estos años no existía una prensa de rango nacional debido a que “las deplorables comunicaciones hacían imposible que ningún periódico pudiera tener una difusión efectiva más allá de los alrededores de la ciudad donde se publicaba. [...] Hasta entonces sólo podemos hablar de prensa local o, como mucho, regional”, y, al mismo tiempo, apuntar que la edición sevillana de ABC, aunque compartía servicios con la edición madrileña era, en realidad, otro periódico7. En cualquier caso, ambos diarios, el sevillano y el madrileño, pertenecían a la misma empresa, “Prensa Española”, propiedad de la familia Luca de Tena y, en consecuencia, su línea ideológica y periodística debe ser tenida en cuenta para conocer la posición de ABC de Sevilla en estas décadas. La premisa referida a El Correo de Andalucía radica en su pertenencia en estos años a “Editorial Sevillana”8 que compartía acciones con la “Editorial Católica”, e incluso durante el período 1972-1974 el decano de la prensa sevillana estuvo bajo la órbita de la jerarquía eclesiástica. Ambos diarios hispalenses formaron, por tanto, de una u otra forma, parte del sector de la prensa privada española que exigía activamente un mayor nivel de libertad política: “Fue en esos años de 1966-1975 cuando se pudo identificar a la prensa pública por la labor de defensa del régimen y a la prensa privada por el ejercicio de la crítica y la reclamación de más altos niveles de libertad y de desarrollo político”, concluye Sinova9. La misma prensa que reclamó, 6 PIZARROSO QUINTERO, A.: De la Gazeta Nueva a Canal Plus. Breve historia de los medios de comunicación en España. Ediciones de la Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 1992, pág. 190. 7 PIZARROSO QUINTERO, A.: “Política informativa: información y propaganda (19391966), en TIMOTEO ÁLVAREZ, J. y otros: Historia de los medios de comunicación en España. Periodismo, imagen y publicidad (1900-1990). Ariel Comunicación, Barcelona, 1989, pág. 246. 8 Véase los siguientes epígrafes donde se desarrolla la evolución accionarial del periódico. 9 SINOVA, J.: “La difícil evolución de la prensa no estatal” en TIMOTEO ÁLVAREZ, J. y otros: op. cit., pág. 262. aunque con matices, una nueva libertad de información a comienzos de los años sesenta. Así, los Luca de Tena y el conde de Godó eran partidarios de la plena soberanía en las empresas, mientras que Emilio Romero, entre otros, se encontraban entre los defensores del aparato burocrático-profesional de la prensa franquista. Por su parte, la prensa católica se hallaba unas veces entre los primeros y otras, apuntaba a su singular naturaleza periodística10. 2.1.2. La Ley de Prensa de 1966: la creación de una opinión política sevillana. Las peticiones de mayor libertad política e informativa obtuvieron los primeros frutos en la elaboración de un anteproyecto de Ley de Bases de la Información en 1959 por parte de una “Comisión especial consultiva, asesora y de estudio” nombrada a tal efecto por el Ministerio de Información y Turismo y presidida por el ministro Rafael Arias Salgado. En dicha comisión figuraban treinta y nueve miembros más, entre los que se encontraban Juan Ignacio Luca de Tena de ABC y Ángel Herrera Oria de la “Editorial Católica”, que estaban de acuerdo en “que la elaboración de una nueva Ley era necesaria como forma de adecuar las disposiciones legales a la evolución operada en la sociedad española”11, anota Terrón Montero. Este mismo autor expone los presupuestos básicos que aparecerían, en principio, compartidos por la generalidad de los convocados: que la libertad de prensa no se podía entender como la anterior a 1936; que era necesaria una ley específica que explicara y aplicara la intervención del Estado en la regulación de la libertad de expresión y que actuara de guía de las empresas periodísticas; que la práctica del bien común era aceptada por los profesionales del Periodismo; y que era indiscutible la necesidad del mantenimiento de la censura previa, si bien había discrepancias12. Por su parte, Manuel Fernández Areal remarca la elevada participación de miembros de la ACNP y su empeño por trasladar el modelo empresarial de la “Editorial Católica” a todas las empresas españolas por imperativo de la ley misma, y apunta el hecho de que Arias Salgado coincidiera con estos 10 FUENTES, J. F. y FERNÁNDEZ SEBASTIÁN, J.: Historia del periodismo español: prensa, política y opinión pública en la España contemporánea. Síntesis, Madrid, 1998, pág. 296. 11 TERRÓN MONTERO, J.: op. cit., pág. 144. 12 Ibídem, págs. 144-145. propósitos. No obstante, el borrador contó desde su gestación con el rechazo de la prensa extranjera13. El quinto de los borradores de dicho anteproyecto obtuvo el apoyo de la mayoría de sus miembros y fue presentado el 27 de julio de 1961, aunque se mantuvieron algunas diferencias en relación con el nombramiento de los directores de publicaciones y la jurisdicción competente en materia informativa14. Terrón Montero enumera las diferentes posturas ante las bases del anteproyecto: los que no formularon enmiendas, como Manuel Aznar o José Luis Sáez de Heredia; los que manifestaron por escrito su conformidad con la totalidad y cada una de las bases, como Fernando Martín Sánchez, consejero de la “Editorial Católica”; y los que sí formularon enmiendas al texto, como el conde de Godó y Juan Ignacio Luca de Tena, entre otros. Con respecto a este último grupo, resalta Terrón: “Las críticas que desde estos sectores se hacen son en buena medida reflejo del sentimiento general de las nuevas fracciones de clase ascendentes en su intento de acceder como protagonistas al proceso de comunicación masiva. [...] En síntesis, las enmiendas presentadas por este conjunto de miembros de la comisión pueden cifrarse en rechazo de la distinción hecha por la ponencia entre libertad de expresión y libertad de divulgación, mecanismo claramente dirigido a declarar formalmente la primera y limitar la segunda” 15. Sin embargo, este anteproyecto también quedó archivado y la ansiada nueva legislación informativa no se comenzó a materializar hasta la llegada de Manuel Fraga Iribarne al Ministerio de Información y Turismo en 1962. Fraga anunció desde el primer momento la inmediata aprobación de una nueva ley de prensa a medida que se daba paso a algunas nuevas propuestas periodísticas. En 1963 se permitió que saliera el primer número de la revista Cuadernos para el diálogo, dirigida por Ruiz Giménez y perteneciente a un grupo de progresistas católicos. La palabra “diálogo” se puso de moda en las relaciones públicas del Gobierno16 y, por primera vez en la historia de Televisión Española (1956), participaron varios ministros en entrevistas controladas. Con ello, Fraga 13 FERNÁNDEZ AREAL, M.: Consejo de guerra. Los riesgos del periodismo bajo Franco. Fragua, Madrid, 1997, págs. 112-114. 14 FUENTES, J. F. y FERNÁNDEZ SEBASTIÁN, J.: op. cit., pág. 293. 15 TERRÓN MONTERO, J.: op. cit., pág. 147. 16 PAYNE, S.: El régimen de Franco (1936-1975). Alianza Editorial, Madrid, 1987, pág. 528. demostraba ejercer una censura más moderada que la de su antecesor en el cargo. Manuel Fernández Areal apunta en este sentido que el período de gobierno de Fraga inmediatamente anterior a la Ley de Prensa no puede ser estimado como de liberación de la prensa: “Sí se aflojó en las consignas por escrito, sí disminuyó el volumen de indicaciones sobre números extraordinarios dedicados a determinadas fechas importantes para la historia nacional, sí se suprimieron los envíos de guiones para confeccionar editoriales sobre temas señalados de antemano y con elección de párrafos y slogans también concretados”, y añade: “En el paréntesis que va de la toma de posesión del equipo de Fraga Iribarne a la promulgación de la nueva ley, un período de difícil navegación para los directores de periódicos”17. Según Carlos Barrera, el preámbulo de la nueva Ley de Prensa aludía a la necesidad de adecuarse a los tiempos presentes, ya que se habían producido cambios en todos los órdenes, y especificaba como postulados fundamentales las libertades de expresión, empresa y de designación del director18, que hasta los años cincuenta era gubernativa. Fuentes y Fernández Sebastián reseñan algunas de estas necesidades: la posible integración de España en la CEE, el inicio inmediato del Concilio Vaticano II y la propia liberalización económica, cuyos mayores pilares eran sostenidos por el turismo, que hacía que España se tuviera que acercar al modelo de vida occidental19. Ya en agosto de 1965 el Ministerio de Información remitió el proyecto de ley a las Cortes, después de recabar la opinión de diversos organismos y personalidades representativas del sector, principalmente las instituciones y empresas implicadas y directamente representadas en las Cortes franquistas por procuradores como Torcuato Luca de Tena, director de ABC y Mariano Rioja, gerente de la “Editorial Católica”, junto a Emilio Romero o el conde de Godó20. La versión definitiva de la Ley de Prensa fue aprobada en octubre por el Gobierno y enviada a continuación a las Cortes. Al final, la Ley de Prensa 17 FERNÁNDEZ AREAL, M.: La libertad de prensa en España (1938-1971). Cuadernos para el diálogo, Madrid, 1971, págs. 73-75. 18 BARRERA, C.: Periodismo y franquismo. De la censura a la apertura. Eunsa, Pamplona, 1995, pág. 96. 19 FUENTES, J. F. y FERNÁNDEZ SEBASTIÁN, J.: op. cit., pág. 294. 20 Ibídem, pág. 295. 14/1966 de 18 de marzo fue publicada por el BOE, núm. 67, de 19 de marzo de 1966. La satisfacción por la aprobación de la ley hizo que el mercado periodístico se ampliara enormemente con la creación de numerosas revistas más o menos efímeras y la aparición de nuevos periódicos. A nivel nacional, las nuevas publicaciones alcanzaron el número de 129; la circulación de periódicos llegó a dos millones y medio en 1967 y a 915 firmas editoriales en 1971, y España llegó a ocupar el quinto lugar en el mundo por el número de títulos publicados21. Concretamente en Sevilla se continuaron leyendo los diarios ABC de Sevilla, El Correo de Andalucía, Sevilla, una edición del vespertino madrileño Pueblo (desde 1960 a 1977), y la Hoja del Lunes22, que estaba, como las del resto del país, en manos de la Asociación de la Prensa23 de la ciudad. Entre las revistas se contaban: ¡OIGA! (1953-1969), Novedades (1965-1967) y La Ilustración Regional24 (1974-1976), que planteaba con rigor crítico los 21 NICOLÁS MARÍN, M. E.: “El Franquismo” en DOMÍNQUEZ ORTIZ, A. (dtor.): Historia de España. El régimen de Franco y la Transición a la Democracia (de 1939 a hoy). Vol. 12. Planeta, Barcelona, 1991, pág. 214. SINOVA, J.: “La difícil evolución de la prensa..., op. cit., pág. 267. TUSELL, J.: La España de Franco. El poder, la oposición y la política exterior durante el franquismo. Historia 16, Madrid, 1989, págs. 190-191. 22 Juan José Gómez Martín fue el director de la Hoja del Lunes desde 1959 a 1974, año en que fue relevado en el cargo por el vicepresidente de la Asociación de la Prensa, Celestino Fernández Ortiz. <<Don Celestino Fernández Ortiz, director de “Hoja del Lunes”>>, ABC de Sevilla, 8 de marzo de 1974, pág. 28. 23 PABLOS, M. DE: La prensa. Quién cuenta Sevilla. Grupo Andaluz de Ediciones RepisoLorenzo, Sevilla, 1981, pág. 82. Mercedes de Pablos afirma que lo que había nacido como una reivindicación pasará a un auténtico monopolio de información debido a la complejidad de los medios de información y las posibilidades de flexibilizar las plantillas. 24 Presentada como Revista de Andalucía (1974-1976), era editada por la Sociedad Andaluza de Ediciones S.A. y tenía carácter mensual. Fue víctima de la censura política y entre sus promotores-colaboradores se encontraban conocidos políticos y periodistas de la época. Véanse los capítulos de libro de RUIZ ROMERO, M.: “Andalucía libre. Una revista andaluza de la transición. Índice bibliográfico”. Ámbitos para la comunicación, 8. Universidad de Sevilla, Sevilla, 2000, págs. 21-22; “La prensa de Andalucía durante la Transición” en REIG, R. (dir.): Ámbitos. Revista andaluza de Comunicación, nº 1. Grupo de Investigación en Estructura, Historia y Contenidos de la Comunicación, Universidad de Sevilla, Sevilla, 1998, pág. 238; “Prensa sevillana y transición. El caso de ABC edición hispalense” en REIG, R. y RUIZ ACOSTA, M. J. (coord.): Sevilla y su prensa. Aproximación a la historia del periodismo andaluz contemporáneo (1898-1998). Universidad de Sevilla, Grupo de Investigación en Estructura, Historia y Contenidos de la Comunicación, Sevilla, 1998, págs. 139-140; y de REIG, R.: “Revistas andaluzas contemporáneas (1974- reuniones con los directores de los medios informativos para sugerir en lugar de ordenar56. En el caso sevillano los periodistas57 que expresaban su opinión particular sobre la situación política y social intentando influir sobre sus lectores sufrieron fuertes amenazas y represiones. Un ejemplo se produjo el 29 de enero de 1971 cuando fueron citados a declarar en la jefatura superior de Policía los escritores Antonio Burgos, Manuel Barrios y Antonio Guerra. Según El Correo de Andalucía, la detención estaba motivada por “la visita realizada al señor cardenal, el pasado martes, por un grupo de profesionales sevillanos con objeto de solicitarle una declaración pública acerca de la tensión existente en nuestra ciudad como consecuencia de la aplicación de la vigente suspensión del artículo 18 del Fuero de los Españoles”58. Los dos primeros periodistas fueron puestos en libertad tras tres días de detención, mientras que el último tuvo que permanecer detenido y sólo un año después fue sobreseído su caso. También los periódicos sevillanos sufrieron la censura como otras revistas hasta en 197559. En febrero de este año fue secuestrado el semanario Campo, según informaba ABC de Sevilla, siguiendo a la agencia de noticias Cifra, por “apreciar la existencia de una infracción del artículo segundo de la vigente Ley de Prensa e Imprenta en una carta insertada en dicho número que contenía grave falta de respeto contra un miembro del Gobierno”60. De nuevo ABC en octubre daba cuenta de otro secuestro de la revista: <<Secuestro del suplemento semanal “Campo”>>. El periódico informaba entonces: “El motivo del secuestro ha sido un artículo editorial que aparecía en dicho número del suplemento y en el que se vertían algunos conceptos de tipo político” y 56 BARRERA, C.: Periodismo y franquismo..., op. cit., pág. 100. SINOVA, J.: “La difícil evolución de la prensa..., op. cit., pág. 269. 57 En estos años los periodistas debían estar inscritos en el registro del Ministerio de Información y Turismo, para lo cual, debían disponer previamente del carnet oficial, aprobado por el Ministerio y expedido por la Federación de Asociaciones de la Prensa, que estaba integrada en la Organización Sindical. SINOVA, J.: “La difícil evolución de la prensa..., op. cit., pág. 269. 58 “Escritores sevillanos ante comisaría”, El Correo de Andalucía, 30 de enero de 1971, pág. 10. 59 Sobre este tema, véase los epígrafes: “Una apuesta decidida por la Monarquía” en el caso de ABC de Sevilla y “El espíritu obrerista de los años setenta” en El Correo de Andalucía. 60 <<Secuestro del semanario “Campo”, de Sevilla>>, ABC de Sevilla, 9 de febrero de 1975, pág. 19. explicaba que un mes y medio antes había sufrido otra requisa61. El Correo de Andalucía matizaba más la causa del secuestro en su titular: “Por presunto delito de injurias al Jefe del Estado”, <<El director de “Campo” declara ante el juez>> y precisaba que el editorial había sido firmado por el director de la publicación, José Antonio Garmendia Gil62. Días más tarde, ambos diarios informaron de la puesta en libertad bajo fianza del director 63. Tras la apariencia liberal en sus principios, la ley guardaba una serie de limitaciones en el artículo 2º, con el fin de seguir ejerciéndose un control sobre la prensa: desde atender a “la falta del debido respeto a las Instituciones y a las personas en la crítica de la acción política y administrativa”64, hasta el establecimiento de un registro de empresas periodísticas65, pasando por el depósito previo de un determinado número de ejemplares antes de su distribución para que pudieran ser examinados en el ministerio y procederse, en su caso, al secuestro de la edición66. También variaba la posición del profesional de la información. Un periodista español podía ser sancionado por seis categorías distintas de tribunales, incluidos los militares. Relata Juan Luis Cebrián: “Al amparo de la Ley de Jurisdicciones, los tribunales militares potenciaron su actividad contra los periodistas y fueron numerosos los consejos de guerra que se incoaron a 61 ABC de Sevilla, 5 de noviembre de 1975, pág. 56. 62 El Correo de Andalucía, 6 de noviembre de 1975, pág. 31. 63 <<El director de “Campo”, en libertad bajo fianza”, El Correo de Andalucía, 15 de noviembre de 1975, pág. 13. <<El director de la revista “Campo”, en libertad bajo fianza>>, ABC de Sevilla, 16 de noviembre de 1975, pág. 40. 64 Entre las limitaciones se encontraban: el respeto a la verdad y a la moral; el acatamiento a la Ley de Principios del Movimiento Nacional y demás leyes Fundamentales: las exigencias de la defensa nacional, de la seguridad del Estado y del mantenimiento del orden público interior y la paz exterior; el debido respeto a las instituciones y a las personas en la crítica de la acción política y administrativa; la independencia de los Tribunales, y la salvaguarda de la intimidad y del honor personal y familiar. FERNÁNDEZ AREAL, M.: La libertad de prensa en España..., op. cit., pág. 95. 65 En el registro de empresas periodísticas debían inscribirse todas las que tuvieran como objetivo la edición de impresos periodísticos. Estas empresas debían comunicar todos sus datos y los de las publicaciones que pretendían editar, incluida la plantilla de redactores fijos. El carácter político de la medida era la facultad administrativa para denegar la inscripción si había sospechas de ir contra los principios de la ley. SINOVA, J.: “La difícil evolución de la prensa..., op. cit., pág. 268. 66 Ibídem, pág. 269. profesionales de la información”67. Por su parte, el director de una publicación podía recibir las sanciones por actos de terceros y la acumulación de tres expedientes en un año le acarreaba automáticamente su incapacidad para seguir desempañando su cargo68. Siguiendo esto, se puede deducir que las relaciones de Fraga con la prensa estuvieron marcadas por el autoritarismo. Bajo su mandato se impusieron gran cantidad de expedientes y sanciones: multas, suspensiones, confiscaciones, procesamientos ante el TOP, presiones y amenazas de inhabilitación profesional a los directores de publicaciones, e incluso, el arresto. Entre 1966 y 1975, a nivel nacional, se incoaron 1.270 expedientes, de los cuales 871 se debían al artículo segundo, y 405 de éstos acabaron finalmente en sanción. En 1967 y 1968 se abrieron el mayor número de expedientes: 149 y 210 respectivamente69. Las sanciones afectaban a pequeñas publicaciones por infracciones contra la moral y motivos sociopolíticos. En septiembre de 1968 El Alcázar vio que el Gobierno rectificaba su dirección y empresa en el registro, debido a su carácter reformista e independiente70. Asimismo, Fraga mantuvo un particular acoso hacia determinados periódicos como Nuevo Diario y la agencia de noticias Europa Press, en los que veía enemigos políticos desestabilizadores –creía que estaba bajo la influencia de su principal rival político, Laureano López Rodó y del Opus Dei-. Por su parte, el diario Madrid71 fue suspendido de junio a septiembre de 1968, debido a su inconformismo y su declaración de independencia periodística, al igual que la revista España Económica y el diario Nivel que tan sólo pudo publicarse el 31 de diciembre de 196972. 67 CEBRIÁN ECHARRI, J. L.: op. cit., pág. 934. 68 FERNÁNDEZ AREAL, M.: La libertad de prensa en España..., op. cit., págs. 97-98. FERNÁNDEZ AREAL, M.: Introducción al derecho de la información. ATE, Barcelona, 1977, pág. 120. 69 BARRERA, C.: Periodismo y franquismo..., op. cit., pág. 106. 70 TUSELL, J.: Manual de Historia de España..., op. cit., pág. 749. Fernández Areal relata todo el proceso administrativo del caso de El Alcázar en FERNÁNDEZ AREAL, M.: La libertad de prensa en España..., op. cit., págs. 189-202. 71 Manifestó una visión crítica sobre la Ley Orgánica del Estado de 1966; fue el único diario que se opuso al nombramiento de Don Juan Carlos como sucesor de Franco a título de rey; y no dio interés a las manifestaciones de apoyo a Franco en diciembre de 1970. Finalmente, cerró el 25 de noviembre de 1971, después de una intervención del Gobierno en la vida interna de la empresa editora. 72 BARRERA, C.: Periodismo y franquismo..., op. cit., pág. 98. Las dificultades crecieron con la modificación del Código penal en 1967 y la Ley de Secretos Oficiales publicada el 5 de abril de 1968, que establecía la facultad por parte de los órganos del Estado de declarar expresamente clasificadas las materias que se juzgaran que debían permanecer secretas. Según Fernández Areal, toda la prensa nacional, con la excepción de la del Movimiento, manifestó su repulsa y su temor ante una nueva restricción de la recortada libertad de que los medios informativos españoles comenzaban a disfrutar, y el proyecto fue objeto de numerosísimas enmiendas en las Cortes73. Además, el control de la información por parte del Gobierno74 se vio reforzado por la decisión del presidente del Tribunal de Orden Público (TOP) en 1968 de que sólo facilitaría las sentencias que tuvieran “verdadero interés” eliminando las noticias con efecto multiplicador -las noticias sobre los expedientes a periódicos aparecían publicadas varias veces en la prensa a lo largo del proceso judicial, con lo que parecía aumentar en númeroy por la concesión del monopolio de la información extranjera a la agencia Efe en septiembre de 1966, gracias al artículo 49 de la ley, que le permitió distribuir en el país noticias del extranjero, ordinariamente facilitadas por agencias extranjeras como UPI, Associated Press, Reuters o France Press75. La primera de estas decisiones trajo como consecuencia que la información de la prensa diaria sobre las actuaciones del TOP bajara de calidad y se hiciera menos intensa informativamente hablando, ya que los medios debían acudir a las partes implicadas en los casos para obtener información con lo que ello comportaba de margen de no fiabilidad76. La segunda decisión comportó el hecho de que los diarios sevillanos de esta época, como los del resto de España, se nutrieran de las noticias aportadas por la agencia Efe (que adoptaba el nombre de Cifra para la información nacional y Alfil para la información deportiva), de la que el Estado era accionista mayoritario, además de poseer una agencia propia, Pyresa. Jesús Timoteo Álvarez refiere que Efe era “una agencia informativa con presidentes y directores nombrados por los gobiernos, con monopolio sobre la información 73 FERNÁNDEZ AREAL, M.: La libertad de prensa en España..., op. cit., págs. 142-144. Véase también FERNÁNDEZ AREAL, M.: Introducción al derecho de la información...., op. cit., pág. 117. 74 BARRERA, C.: Periodismo y franquismo..., op. cit., pág. 102. 75 FERNÁNDEZ AREAL, M.: La libertad de prensa en España..., op. cit., págs. 92-93. 76 Ibídem, pág. 186. internacional y distribución en exclusiva de las noticias procedentes de agencias extranjeras”, y completa que su crecimiento interior y exterior fue constante desde 1966, aunque no fue acompañado con similares beneficios económicos, y su volumen en relación con las pocas y pequeñas agencias privadas y especializadas no admitía comparación77. Por su parte, Fernández Areal es más contundente al postular: “Efe era del Estado, aunque con apariencia de empresa quasiprivada, constituida como sociedad anónima, y tenía una gran facilidad, al estar directamente vinculada a la Dirección General de la Prensa, que las otras, escasas, no oficiales consentidas, no podían ofrecer al cliente. Efe daba más información nacional, por razones obvias, y también más extranjera, por razones igualmente obvias, y además disponía de más medios, por los mismos motivos”78. De hecho, entre 1966 y 1969 llegaron a la agencia un total de 282 millones de pesetas procedentes de los fondos del Plan de Desarrollo79. Según Carlos Barrera: “Tanto Manuel Fraga como Alfredo Sánchez Bella quisieron hacer de Efe una agencia fuerte y competitiva en el mercado mundial de noticias”. En 1965 Carlos Mendo fue nombrado por Manuel Fraga director de Efe para iniciar la expansión internacional, que se dirigió primordialmente, por razones de afinidad lingüística y cultural, a Hispanoamérica. Más adelante determina el mismo autor: “Fraga y Mendo llevaron a cabo una política de engrandecimiento de la agencia, que perseguía en última instancia lograr el monopolio informativo en España. Dentro de esta línea hay que inscribir la compra del 75% del capital de la agencia Fiel en 1968, cuyos trabajadores fueron integrados en la sección de servicios especiales de Efe; y también las fuertes presiones para hacerse con el control de la díscola y batalladora Europa Press”80. Mendo estuvo en el cargo hasta 1969, año en el que tomó el relevo en la dirección Alejandro Armesto. A la altura de 1975 Efe era propietaria o accionista mayoritaria en tres empresas del sector: Comtelsa (Comercial Telegráfica, S. A.) con Reuter; Fiel S.A., que venía proporcionando numerosas informaciones sobre los conflictos laborales; y ACAN (Agencia Centroamericana de Noticias)81. 77 TIMOTEO ÁLVAREZ, J.: “La información en la era de Franco: hipótesis interpretativa” en TIMOTEO ÁLVAREZ, J. y otros: op. cit., pág. 228. 78 FERNÁNDEZ AREAL, M.: Consejo de guerra..., op. cit., pág. 126. 79 BARRERA, C.: Periodismo y franquismo..., op. cit., pág. 152. 80 Ibídem, pág. 152. 81 TIMOTEO ÁLVAREZ, J.: op. cit., pág. 228. Otras agencias que proporcionaban información a los medios en estos años eran: Mencheta; Europa Press, de la órbita del Opus Dei; y Logos de la “Editorial Católica”. Respecto a esta última, apunta Fernández Areal: “La Editorial Católica, a pesar de sus buenas relaciones con el poder y a pesar de que, ya desde los tiempos del primer gobierno de Burgos, en plena guerra civil, sus hombres estaban ligados a ese poder, especialmente en los organismos relacionados con la Prensa, se encontraba en inferioridad de condiciones frente a la Prensa gubernamental y la agencia Efe”82, lo que la llevó a tener su propia agencia de información, Logos, cuyo director era en estos años Manuel Jiménez Quilez. Todo ello condujo a que la información nacional tuviera un carácter casi exclusivamente oficial de actos, inauguraciones, nombramientos, etc., mientras que la información internacional, aunque sometida también a las consignas y limitada inicialmente a los despachos de Efe, ofrecía necesariamente un panorama más alentador para el lector. Pizarroso Quintero amplía: “Ya en los años cincuenta, los periódicos que podían permitirse el uso de corresponsales fijos en el exterior llenaban muchas más páginas con información internacional que con la nacional, fenómeno que se mantuvo incluso en la última fase, más tolerante del régimen”83. Como consecuencia, “ante este panorama, la prensa se volcó en la crítica municipal, la única que al parecer soportaba de alguna manera el régimen, mientras no fuera más allá de reprobar la suciedad de las calles o algunas decisiones urbanísticas –aunque la mafia de aprovechados siguió enriqueciéndose con los cambios de ordenanza y calificación del suelo”84. Pizarroso Quintero coincide alegando: “La información local era la única a la que se le permitían leves críticas, no sin provocar conflictos con las autoridades a esos niveles”85. Pero la prensa, que en palabras de Carlos Barrera, “fue asumiendo el papel de portavoz de las diversas líneas políticas, debido al desfase entre el espíritu aperturista de la ley y del resto de libertades públicas no 82 FERNÁNDEZ AREAL, M.: Consejo de guerra..., op. cit., pág. 126. 83 PIZARROSO QUINTERO, A.: “Política informativa: información..., op. cit., pág. 248. 84 CEBRIÁN ECHARRI, J. L.: op. cit., pág. 932. 85 PIZARROSO QUINTERO, A.: “Política informativa: información..., op. cit., págs. 247248. reconocidas”86, hizo que los hombres del Movimiento arremetieran contra la Ley de Prensa y culparan a Fraga de los problemas de orden público que vivía el país, así como de la proliferación de obras marxistas y del crecimiento de la inmoralidad en los espectáculos87. Fraga, que deseaba salvar su propia ley sin modificaciones, se encontraba con el dilema de aplicarla correctamente presionado por los medios que luchaban por ensanchar los límites en el Ministerio de Información y le acusaban de no respetar la libertad de prensa por un lado, y por otro, de adoptar una línea dura con la prensa en general, y más en particular con la crítica, presionado por el Gobierno. Con ello, la ley aparecía ante la opinión pública como una ley de castigo más que de protección de la libertad88. Para Nicolás Marín, la Ley de Prensa supuso un retroceso del régimen en el control de tan importante aparato ideológico, mostrada “en la animadversión que manifestó Carrero hacia Fraga. El vicepresidente del Gobierno atribuía al ministro de Información lo que calificaba de veleidades intelectuales, proliferación de obras marxistas y el crecimiento de la inmoralidad en los espectáculos”89. Sin embargo, según Fernández Areal: “La mayoría de los periódicos, las organizaciones profesionales de los periodistas –al menos sus juntas directivasentendían que el balance era, a pesar de todo, positivo, pues la ley había abierto la puerta a una información sensiblemente más exacta, más copiosa, más sincera y mucho más interesante que la de pocos años atrás. Ahora, por ejemplo, el país tenía conocimiento de huelgas y conflictos laborales igualmente planteados en épocas en las que, sin embargo, se consideró pernicioso para la paz pública informar sobre ellos. Ahora, el lector de un periódico español ya no necesitaba acudir, si quería estar bien informado, a determinada prensa extranjera, al menos con la misma asiduidad que años atrás”90. Raymond Carr y Juan Pablo Fusi coinciden avalando: “La prensa, sobre todo, disfrutó de un grado de libertad política extraordinario para los niveles franquistas y supo utilizarlo con responsabilidad y talento; supuso una 86 BARRERA, C.: Periodismo y franquismo..., op. cit., pág. 110. 87 NICOLÁS MARÍN, M. E.: op. cit., pág. 214. 88 BARRERA, C.: Sin mordaza. Veinte años..., op. cit., pág. 17. TUSELL, J.: La España de Franco. El poder..., op. cit., pág. 191. 89 NICOLÁS MARÍN, M. E.: op. cit., pág. 214. 90 FERNÁNDEZ AREAL, M.: La libertad de prensa en España..., op. cit., págs. 109-110. contribución sustancial para el resurgir de la conciencia democrática del país”91. En cualquier caso, el asunto MATESA en 1969 le costó el ministerio a Manuel Fraga, que llevó a cabo una campaña de desprestigio en la prensa falangista contra los ministros económicos ligados a López Rodó –la revista y el periódico del mismo nombre SP, llegaron a pedir la dimisión de dichos ministros-. Su sucesor, Alfredo Sánchez Bella (1969-1973), sostenía una concepción similar del papel de la prensa y de los límites de la libertad de expresión, aunque presentó un talante más proclive al diálogo. Definió su política ministerial como “una evolución en la continuidad”92 y, aunque mantuvo las sanciones drásticas contra la prensa, el número de expedientes disminuyó. Después del paso fugaz de Fernando de Liñán y Zofio por el Ministerio de Información y Turismo (junio 1973-enero 1974), Pío Cabanillas Gayas se hizo cargo de la cartera en el primer gobierno que formó Arias Navarro. En estos meses la prensa apenas recibió sanciones por motivos políticos y únicamente sufrieron castigos algunas publicaciones por atentar contra la moral a través de las fotografías femeninas demasiado atrevidas93. Esta política informativa suscitó la enemistad de los sectores más reaccionarios del régimen, que consiguieron que el ministro dimitiera el 28 de octubre de 1974, provocando la dimisión por solidaridad de otros cargos: el ministro de Hacienda, Antonio Barrera; de Juan José Rosón y Juan Luis Cebrián de TVE; Francisco Fernández Ordóñez, del INI; Marcelino Oreja, subsecretario de Información; y Ricardo de la Cierva, director general de Cultura Popular en el mismo ministerio. En los últimos meses de la dictadura, en los que León Herrera y Esteban estuvo al frente del Ministerio de Información, la represión se hizo palpable por la descontrolada situación social e informativa que vivía el país. Volvieron las multas y las suspensiones temporales de las publicaciones más críticas, pero la prensa continuó informando amplia y verazmente acerca de actos políticos, huelgas y terrorismo, mientras que las opiniones políticas de los líderes de la oposición democrática aparecían cada vez más frecuentemente en artículos y 91 CARR, R. y FUSI, J. P.: España, de la dictadura a la democracia. Planeta, Barcelona, 1979, pág. 257. 92 BARRERA, C.: Sin mordaza. Veinte años..., op. cit., pág. 23. 93 BARRERA, C.: Periodismo y franquismo..., op. cit., pág. 156. entrevistas publicados en periódicos y revistas nacionales y regionales94. No obstante, Cebrián recoge: “En su escalada represiva contra la prensa díscola – por entonces se acuñó el adjetivo de canallesca-, en el verano de 1975 una disposición antiterrorista perfeccionó el sistema de persecución de las libertades públicas –la de expresión incluidabajo pretexto de hacerlo contra la creciente violencia de ETA. Quedaban sólo cuatro meses para el que general Franco muriera”95. 2.1.4. El control informativo de la radio y la televisión. La libertad de expresión estaba restringida al periodismo escrito no así a la radio y la televisión, sin embargo, la misma apertura controlada se dio con respecto a los medios audiovisuales. Como señala Antonio Checa en su libro La radio en Sevilla (1924-2000): “La radio no va a tener en Sevilla –ni en ningún otro punto de Españala libertad que, con todas sus limitaciones, comienza a conocer la prensa”96. La radio debía obedecer a la Orden del 6 de octubre de 1939, que establecía la obligatoriedad de la conexión con Radio Nacional de España de todas las emisoras públicas, privadas e institucionales para ofrecer la información. Entre los contenidos permitidos se encontraban los deportes y espectáculos como el radioteatro, los concursos, las radionovelas, programas femeninos y, sobre todo, mucha música. En la radio de los últimos sesenta y primeros setenta, los sevillanos escucharon las voces de Emilio Segura y de Juan Tribuna; eran asiduos de programas como “Matilde, Perico y Periquín” y “Destino al corazón”, además de las cuatro o cinco radionovelas, entre las que destacaba “Simplemente María”; y sintonizaron emisoras públicas y privadas como la SER, más proclive a programas de entretenimiento y diversión; el “Concurso de Saetas” de Radio Vida o “Con sabor andaluz” de La Voz del Guadalquivir. En 1969, Sevilla conseguía tres galardones de la llamada “Antena de Oro” concedida anualmente por la Agrupación Sindical de Radio y Televisión. No obstante, la extensión y popularización de la televisión en los años sesenta afectó al medio radiofónico, que sufrió un duro golpe cuando el público dejó de escucharla como antes. Según describe Checa Godoy: “La última década del franquismo, 1965-1975, marca una lenta pero continua decadencia de la radio en Sevilla. Tras la 94 CARR, R. y FUSI, J. P.: España, de la dictadura a..., op. cit., pág. 257. 95 CEBRIÁN ECHARRI, J. L.: op. cit., pág. 934. 96 CHECA GODOY, A.: La radio en Sevilla (1924-2000). Servicio de Publicaciones del Ayuntamiento de Sevilla, Sevilla, 2000, pág. 90. implantación del Plan Transitorio de Ondas Medias, de 1964, que reorganiza la radio, desaparecen todas las emisoras comarcales –salvo la de Morón de la Fronteray se centraliza el medio en la capital provincial, que mantiene cinco emisoras, y donde además esas emisoras incrementan sus programas en cadena”97. De estas cinco emisoras, que se mantuvieron activas en los años del tardofranquismo, tres eran públicas: Radio Nacional de España en SevillaRadio Peninsular (1951), Centro Emisor del Sur (1963) y La Voz del Guadalquivir (1963); y dos privadas: Radio Sevilla (1924) y Radio Vida-Radio Popular de Sevilla (1955). Por su parte, la oposición al régimen atendió a Radio España Independiente, conocida como “La Pirenaica”, que se mantuvo hasta julio de 1977, además de Radio Praga, Radio Moscú, la BBC o Radio París. Radio Nacional de España inició sus emisiones en Sevilla en 1950, si bien la emisora fue inaugurada oficialmente en mayo de 1951. Se reservaba la información política a través del “Diario hablado”, mientras que la “Retransmisión de la Santa Misa” y los conciertos completaban su programación. En noviembre de 1962, los periódicos informaron de la instalación de una nueva emisora de Radio Nacional en Sevilla, cuyo director era Manuel Delgado Aranda98. Al año siguiente, dicha instalación, que estaba situada en los términos municipales de Dos Hermanas y Los Palacios, fue visitada por el ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, como publicaron ABC de Sevilla: “El ministro de Información y Turismo visitó la nueva emisora de Radio Nacional y el complejo turístico de Alcalá de Guadaíra” y El Correo de Andalucía: “Visitas del ministro durante su estancia en Sevilla”99. Se trataba del Centro Emisor del Sur que en los años 1964-1966 estuvo dirigido por Domingo Manfredi Cano y que se hizo famoso por sus melodías del ‘twist’. Durante el bienio 1963-1965, emitieron simultáneamente el Centro Emisor del Sur y Radio Nacional de España, que a partir de diciembre de 1965, pasó a denominarse Radio Peninsular. Para completar la 97 Ibídem, pág. 89. 98 “La nueva emisora de Radio Nacional en Sevilla constituirá uno de los equipos más potentes de Europa”, ABC de Sevilla, 28 de marzo de 1962, pág. 53. 99 ABC de Sevilla, 20 de noviembre de 1963, págs. 49-50. El Correo de Andalucía, 20 de noviembre de 1963, pág. 7. En sus tres primeros meses de vida, ABC de Sevilla publicó numerosos artículos dedicados a la ciudad y centrados en la Exposición Iberoamericana y en las visitas de personajes ilustres, entre las que figuraron la de los Reyes de España122. Con ello, el éxito no se hizo esperar, y en el primer año de su aparición, la circulación de ABC era ya de 26.000 ejemplares diarios123, vendidos a diez céntimos. El número de informaciones dedicadas a Sevilla continuó al año siguiente de su aparición, y el diario recogía en los años treinta temas como el dirigible “Conde Zeppelín” o la clausura de la Exposición Iberoamericana124. Con respecto a la dictadura de Primo de Rivera, Víctor Olmos asevera que, editorialmente, ABC: “Ha aceptado la dictadura, aunque sea como solución temporal, pero apremia al dictador a que retorne lo más rápidamente posible a la normalidad constitucional. [...] Intenta desligar al rey de la responsabilidad del golpe”125. El 14 de abril de 1931, ABC de Sevilla dio cumplida cuenta de la izada de la bandera republicana en el balcón principal del Ayuntamiento. No obstante, reafirmó su fidelidad a la monarquía durante la II República, lo que le valió su incautación por las autoridades republicanas en mayo y la suspensión de su publicación desde el 10 de agosto hasta el 30 de noviembre de 1932, por considerarlo involucrado en el intento golpista del general Sanjurjo. A la altura de 1933, el ABC hispalense era ya imparable, para lo cual se benefició de la desaparición de El Noticiero Sevillano. Las riadas, el fallecimiento de Sor Ángela de la Cruz, los sucesos de Casas Viejas, el triunfo de Hitler en las elecciones alemanas, la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, la proclamación del Betis como Campeón de Liga en 1935 fueron sólo algunos de los acontecimientos que se recogieron en las páginas del ABC durante la República126. Las suspensiones, secuestros y multas, así como el encarcelamiento en varias ocasiones de Juan Ignacio Luca de Tena, hicieron que el periódico fuera radicalizando su línea ideológica contra la 122 Ibídem, pág. 48. 123 IGLESIAS, F.: Historia de una empresa periodística: Prensa Española, editora de ABC y Blanco y Negro (1891-1978). Prensa Española, Madrid, 1980, pág. 240. 124 ALONSO GONZÁLEZ, M. A.: op. cit., pág. 48. 125 OLMOS, V.: op. cit., págs. 173-176. 126 ALONSO GONZÁLEZ, M. A.: op. cit., pág. 49. izquierda: “ABC estaba siempre contra los huelguistas, al lado de la ley y el orden”127, recoge Olmos. 2.2.2. El ABC “azul” de Sevilla. Durante la Guerra Civil, ABC de Sevilla se convirtió en el único diario con circulación en toda España controlado por los nacionales, mientras que ABC de Madrid permanecía en manos republicanas. La edición hispalense no salió hasta el día 20 de julio de 1936 con un “¡Viva España!” en primera plana, y hasta el 9 de agosto salió por las tardes. Paulatinamente, recuperó el aspecto habitual que había tenido desde su fundación: el día 16 de agosto recobró su portada gráfica y, a partir del 9 de septiembre, se publicó como edición únicamente sevillana, que continuó cronológicamente con la numeración del rotativo madrileño128. Luis Martínez de Galisonga dirigió el periódico entre febrero de 1937 y febrero de 1939, cuando la edición hispalense de ABC se convirtió en el diario más importante, leído e influyente de la zona ocupada por los sublevados, con una venta que, al poco de iniciada la contienda, excedía los 105.000 ejemplares diarios y llegó en febrero de 1939 a los 130.000129. A ello contribuyó la extinción del diario sevillano más difundido, El Liberal, y el escaso crédito de la prensa oficial, representada por los diarios Fe y Sevilla. En 1936 el precio del rotativo sevillano subió a quince céntimos, y la escasez del papel provocó que el periódico saliera con pocas páginas: doce páginas durante las primeras semanas (a veces cuatro) y entre veinte y treinta al final. Las páginas de huecograbado no aparecieron durante todo el período debido a que las máquinas se encontraban en Madrid y se tuvo que componer en fotograbado realizado en una casa sevillana130. El esquema formal del diario no se transformó durante el resto de la guerra. En estos años, se le ofreció a Azorín 127 OLMOS, V.: op. cit., pág. 222. 128 IGLESIAS, F.: op. cit., pag. 329. Francisco Iglesias ha realizado un estudio del periódico en la Guerra Civil y la posguerra. 129 LANGA NUÑO, C.: “De la guerra civil a los XXV años de paz. Prensa y opinión política en la Sevilla franquista (1936-1964)” en REIG GARCÍA, R. y RUIZ ACOSTA, M. J. (coord.): Sevilla y su prensa. Aproximación a la historia del periodismo andaluz contemporáneo (1898-1998). Universidad de Sevilla, Grupo de Investigación en Estructura, Historia y Contenidos de la Comunicación, Sevilla, 1998, pág. 89. 130 IGLESIAS, F.: op. cit., pág. 329. colaborar en las páginas de ABC de Sevilla pero éste no la aceptó porque ello le acarrearía represalias en la zona republicana131. La línea monárquica y liberal del periódico fue sustituida por un dirigismo oficial, propio de un estado de excepción. “Sea como fuere, ABC de Sevilla fue un periódico fundamental en el bando nacional”132, describe Pérez Guerra. Diariamente se recogían las charlas radiofónicas de Queipo de Llano y, posteriormente, se dio un apoyo claro a Franco con informaciones, artículos y columnas. El resto de secciones eran similares a las del ABC republicano. María Dolores Sáiz registra: “Uno y otro ABC tenían parecidas secciones de espectáculos y deportes, además de las informaciones sobre los mismos temas (guerra, extranjero, local...) y semejantes anuncios publicitarios”133. Además, el ABC hispalense no tuvo dificultad en encontrar plumas que elogiaran el levantamiento militar, como la del poeta sevillano Manuel Machado134, y se añadieron otras secciones como las crónicas de guerra de Sánchez del Arco, Juan de Córdoba, Juan de Castilla y Juan Deportista135. El 29 de marzo de 1939, el ABC de siempre volvió a salir en Madrid. En la posguerra, bajo la dirección de Juan María Vázquez García (octubre de 1940mayo de 1944), ABC de Sevilla mantuvo un esquema informativo mecanicista en consonancia con toda la prensa de este momento sometida al régimen de consignas, censuras y orientaciones del poder136. Su lealtad a la monarquía, representada desde 1941 por Juan de Borbón, no le impidió dar protagonismo a la figura de Franco, destacando la entrevista concedida por éste a Juan Ignacio Luca de Tena en el primer aniversario del 18 de julio. En los años cuarenta, los ejemplares de ABC, que pasaron a costar veinticinco céntimos y se publicaban con pocas páginas debido a la escasez de 131 PÉREZ MATEOS, J. A.: ABC Serrano, 61. Cien años de un “vicio nacional”. Historia íntima del diario. Libro-Hobby-Club, Madrid, 2002, pág. 246. 132 PÉREZ GUERRA, A.: “El sueño sevillano de un emprendedor...”, op. cit., pág. 16. 133 SEOANE, M. C. y SÁIZ, M. D.: op. cit., pág. 112. 134 OLMOS, V.: op. cit., pág. 269. 135 LANGA NUÑO, C.: “De la guerra civil a los XXV años de paz..., op. cit., pág. 90. También aparece citado por la misma autora en “Prensa sevillana de la Guerra civil. Notas para su estudio” en GARCÍA GALINDO, A.; GUTIÉRREZ LOZANO, J. F. y SÁNCHEZ ALARCÓN, I. (eds.): La comunicación social durante el franquismo. Servicios de ediciones CEDMA, Málaga, 2002, págs. 115-116. 136 LANGA NUÑO, C.: “De la guerra civil a los XXV años de paz..., op. cit., pág. 89. papel137, informaban a los lectores sevillanos del nacimiento y bautizo del infante Juan Carlos de Borbón; las muertes del príncipe Alfonso de Borbón y de Pío XI; la asistencia de Franco a la Semana Santa de Sevilla; la conquista del Sevilla F. C. del título de campeón de Liga o la muerte de Manolete el 29 de agosto de 1947138. En todos estos años hubo secciones en ABC de Sevilla que hicieron historia en el periodismo, tal fue el caso de “Casco antiguo”, “Campeón”, “Paraninfo”, pero sin duda fue “Sevilla al día” la sección que se “convertiría con el tiempo en un emblema del ABC sevillano”139, donde periodistas como José Andrés Vázquez “Simplicio”, Francisco Otero, Manuel Ferrand y Joaquín Caro Murube, entre otros daban su particular visión sobre los principales acontecimientos cotidianos de la ciudad. Con la entrada de la nueva década, se dieron cambios en la dirección, que pasó a ocuparla Antonio Olmedo Delgado en mayo de 1952; en la plantilla con la incorporación del humorista gráfico Mingote; la reaparición de la revista Blanco y Negro y el cambio en 1956 de la sede social desde la calle Muñoz Olivé a la calle Velázquez, una sede destinada especialmente a atender clientes, anunciantes y público en general en pleno centro histórico de la ciudad. Según Checa: “ABC de Sevilla era el diario más importante de la posguerra, alcanzando en los años cincuenta los 50.000 ejemplares”140. Por su parte, Francisco Iglesias estipula una difusión de 34.123 en 1958141 y Juan Francisco Fuentes y Javier Fernández Sebastián precisan que, en el período 1965-1970, ABC de Sevilla pasó de 53.000 a 70.000 ejemplares142. 137 Francisco Iglesias señala que la cantidad de papel consumido por ABC de Sevilla en los años 1948 y 1949 conoció las cotas más bajas del periódico iniciado en 1942. En 1948 se publicaba con sólo diez páginas y algunos días con 14. A principios de 1949 publicaba entre 90 y 94 páginas por semana, pasando luego a totales semanales de 100, 102, 104 y 106, llegando a sobrepasar aunque muy rara vez las 120. IGLESIAS, F.: op. cit., pág. 376. 138 ALONSO GONZÁLEZ, M. A.: op. cit., pág. 53. 139 PÉREZ GUERRA, A.: “El sueño sevillano de un emprendedor...”, op. cit., págs. 13-21. 140 CHECA GODOY, A.: Historia de la prensa andaluza. Fundación Blas Infante, Sevilla, 1991, pág. 380. 141 IGLESIAS, F.: op. cit., pág. 453. 142 FUENTES, J. F. y FERNÁNDEZ SEBASTIÁN, J: op. cit., pág. 304. Tabla 2. Difusión ABC de Sevilla (1965-1975). AÑO DIFUSIÓN 1965 53.000 1966 58.000 1967 64.000 1968 66.000 1970 70.000 1971 71.000 1972 71.000 1973 68.000 1974 67.000 1975 70.000 Fuente: ALFÉREZ, A.: Cuarto poder en España. Plaza y Janés, Barcelona, 1986, pág. 264. Diferentes datos presentan los controles de la OJD, que recoge Francisco Iglesias en su libro Historia de una empresa periodística: Prensa Española, editora de ABC y Blanco y Negro (1891-1978) y que se muestran en la siguiente tabla: Tabla 3. Tirada y difusión de ABC de Sevilla (1965-1975). AÑO TIRADA DIFUSIÓN 1965-1966 59.367 58.190 1966-1967 67.724 64.671 1967-1968 69.943 66.796 1968-1969 74.818 70.618 1969-1970 75.817 71.836 1970-1971 75.267 71.038 1971-1972 76.660 71.022 1972-1973 74.055 68.244 1973-1974 73.653 67.953 1974-1975 70.571 65.172 Fuente: Datos de los controles efectuados por la OJD, en IGLESIAS, F.: Historia de una empresa periodística: Prensa Española, editora de ABC y Blanco y Negro (1891-1978). Prensa Española, Madrid, 1980, pág. 453. Las fechas de control tenían lugar en los meses de octubre-noviembre. En conjunto, la difusión media diaria de ABC de Sevilla fue en aumento desde 1965 a 1969, y se llegó a convertir en el periódico de mayor difusión en Andalucía, mientras que en la provincia se situó entre un 78 y un 82 por ciento de la difusión. Tabla 4. Distribución de ABC de Sevilla en Sevilla (1965-1975). AÑO Número de ejemplares 1965-1966 45.825 1966-1967 50.883 1967-1968 53.437 1968-1969 56.742 1969-1970 58.123 1970-1971 56.929 1971-1972 57.641 1972-1973 55.292 1973-1974 54.491 1974-1975 52.008 Fuente: Datos de los controles efectuados por la OJD, en IGLESIAS, F.: Historia de una empresa periodística: Prensa Española, editora de ABC y Blanco y Negro (1891-1978). Prensa Española, Madrid, 1980, pág. 455. Las fechas de control tenían lugar en los meses de octubre-noviembre. En estos años aparecieron noticias de índole social (problemas de vivienda creados por las inundaciones, debates sobre el canal Sevilla-Bonanza y reportajes sobre El Vacie), sobre sucesos (nevada de febrero de 1954, el crimen de las estanqueras de la Puerta de la Carne), sobre política (la dimisión del marqués de Contadero como alcalde, visitas del jefe del Estado en 1953 y 1956), temas religiosos, como la coronación de la Virgen de la Amargura, y deportivos como las bodas de oro del Sevilla (1955) y del Betis (1958) 143. Antonio Olmedo falleció en enero de 1957, y le sustituyó Guillermo de Luca y Brunet, nieto del fundador de ABC, que el 27 de octubre de 1958 inauguraba la nueva sede del diario en la calle Cardenal Ilundáin. Asimismo, bajo su dirección se produjo una conversión tecnológica en el periódico al introducir el huecograbado, técnica que permitiría un despliegue gráfico de mucha calidad. Buena muestra de ello fueron los centenarios del puente de Triana, el triunfo del ciclista Federico Martín Bahamontes en el Tour de Francia el 19 de julio de 1959; las muertes de José Ortega y Gasset y Pío Baroja, entre otros. En 1961, ABC de Sevilla recogía la muerte del diestro Rafael Gómez “El 143 ALONSO GONZÁLEZ, M. A.: op. cit., págs. 54-55. Gallo”, el desbordamiento de El Tamarguillo y la bendición del estadio Benito Villamarín144. 2.2.3. Una apuesta decidida por la Monarquía. En octubre de 1962 llegó a ABC de Sevilla el director de más larga trayectoria hasta el momento, Joaquín Carlos López Lozano, que tomó el timón del periódico hasta noviembre de 1976. En estos años, el ABC sevillano continuó creciendo y alcanzó una media de difusión de 45.828 ejemplares en 1964 en datos estimados145. En 1966 el periódico prestó especial atención a la recién promulgada Ley de Prensa. El mismo día de su entrada en vigor, ABC manifestaba públicamente en un editorial que no se iba a acoger a la consulta voluntaria y presentó una carta abierta de Dionisio Ridruejo, que meses antes había sido rechazada por la censura, con el objetivo de poner a prueba las intenciones aperturistas del Ministerio de Información y Turismo. El día 5 de junio, dos meses después de aprobada la ley, ABC insertó un artículo firmado por el marqués de Quintanar titulado: “¡Barco a la vista!”, acompañado de una gran fotografía de Juan de Borbón y que recogía entre otras frases: <<A la auténtica Monarquía, con el Rey sentado en el Trono y empuñando el Cetro; habrá que proceder con la mayor serenidad y habrá sobre todo que abstenerse de decir al Monarca, que llega por su legítimo derecho a continuar la tarea interrumpida “lo que debe hacer” porque eso ya lo sabe. [...] El pretender deshumanizar la figura del Monarca, cuyos pasos ya resuenan en la escalera, sería un error que lamentaríamos todos muy pronto>>146. Más tarde, apareció el artículo “La Monarquía de todos”, firmado por Luis María Anson, donde destacaba la capacidad de convocatoria que don Juan podía representar para los españoles con una monarquía democrática y occidental, lo que motivó el secuestro del periódico147. A pesar de ello, ABC aprovechó la apertura informativa de la Ley de Prensa para publicar fotografías, 144 Ibídem, pág. 56. 145 IGLESIAS, F.: op. cit., pág. 453. 146 ABC de Sevilla, 5 de junio de 1966. 147 BARRERA, C.: Periodismo y franquismo..., op. cit., pág. 111. Estos capítulos también aparecen recogidos por el mismo autor en su libro Sin mordaza. Veinte años..., op. cit, pág. 26. reportajes e informaciones sobre el conde de Barcelona, consciente de que era preciso popularizar su figura, que durante años y años había estado prescrita148. Según Carlos Barrera, la Ley de Prensa fue “un acicate para definirse públicamente ante los temas políticos de mayor trascendencia. Así, ABC pudo por fin mostrar con menos trabas su monarquismo”149. De hecho, Barrera recalca el monarquismo como uno de los rasgos más característicos de la línea ideológico-política del periódico en los años del tardofranquismo. “España y su monarquía: éstas son las dos líneas determinantes de nuestra conducta, en armonía con ese espíritu liberal que desde su fundación demostró en sus páginas”150, sostiene Guillermo Luca de Tena, que añade: “El liberalismo no es un credo político determinado, no es un sistema de principios; es, ante todo, una constante actitud de tolerancia y una respetuosa manera de ser y de estar en la realidad española de todos los días”. Monárquico, liberal y defensor a ultranza de la patria, ABC acató la nominación de Juan Carlos de Borbón como futuro rey de España en 1969, sin dejar de reconocer a Juan de Borbón como jefe de la Casa Real. Alférez cuenta con respecto a la lealtad a este último: <<Torcuato votó en las Cortes franquistas contra las previsiones sucesorias de la designación del Príncipe Juan Carlos de Borbón, postura que cayó muy negativamente en El Pardo y en los círculos más reaccionarios del régimen, pero se recibió con gratitud y admiración en la Familia Real española y en los ambientes de la llamada “oposición autorizada”>>151. ABC de Sevilla alcanzó en los años setenta los 70.000 ejemplares152. No obstante, según Carlos Barrera, estos años también marcaron “el inicio del declive de ABC, tanto en el aspecto ideológico como en el empresarial”153, teniendo en cuenta que el rotativo sevillano formaba parte de la gran casa liderada por el ABC de Madrid. Alférez apunta varios capítulos que lo demuestran: la infravaloración de la noticia de la llegada del hombre a la luna, que fue desplazada por un editorial sobre el tema de la sucesión monárquica y 148 OLMOS, V.: op. cit., pág. 17. 149 BARRERA, C.: Periodismo y franquismo..., op. cit., pág. 108. 150 LUCA DE TENA, G.: “El orgullo de un centenario” en AA. VV.: ABC. El periódico del siglo. Antología. Prensa Española, Madrid, 2003, pág. 5. 151 ALFÉREZ, A.: op. cit., pág. 27. 152 CHECA GODOY, A.: Historia de la prensa andaluza, op. cit., pág. 380. 153 BARRERA, C.: Periodismo y franquismo..., op. cit., pág. 113. otro texto dedicado a los mensajes de Nixon y el Papa y la omisión de la firma de una crónica sobre el “Proceso de Burgos”, lo que provocó varias dimisiones. Si bien el propio Torcuato Luca de Tena personalmente escribió el editorial “Justicia y Clemencia” en el que se pedía el indulto para los condenados en Burgos. Asimismo, su prestigiosa tribuna, por la calidad de sus firmas, fue progresivamente abandonada por periodistas e intelectuales como Cándido, Pedro Laín o José Aranguren, y adquirieron predominio los autores más conservadores, entre los que se hallaban Carrero Blanco y Gonzalo Fernández de la Mora154, no obstante, se incorporaron nuevos fichajes como Pilar Urbano o Pedro J. Ramírez. Con todo ello, iba dejando atrás la imagen de periódico de calidad, serio y estimado por la población, que lo llevaron a estar entre los diez diarios mundiales con mayor influencia en el contexto de la sociedad clasificados por John C. Merrill en 1968. Carlos Barrera plantea al respecto: “No tan clara resultó la actitud de ABC, que se debatía entre discursos reformistas y denunciadores del monopolio político del Movimiento y posiciones más continuistas y defensoras de lo esencial del régimen”155. Para Alférez: “ABC se hacía franquista cuando Franco era apenas una vela cuya llama se apagaba por imperativo biológico”156. El mismo autor incide: “Fueron años complejos, zigzagueantes, en que ABC daba una de cal (fidelidad a su línea liberal independiente) y otra de arena (colaboración cómplice con algunas arbitrariedades o pasos atrás del franquismo). Por su parte, Juan Francisco Fuentes y Javier Fernández Sebastián sugieren: “Da la impresión de que el veterano periódico de los Luca de Tena llegaba a la transición democrática con el paso cambiado”157. En estos años la tercera página de ABC mostraba posiciones que reflejaban la contrariedad de sus propuestas. Tal fue el caso del artículo que el monárquico José María de Areilza publicó el 24 de marzo de 1970, titulado “La vía española hacia la democracia”, en el que denunciaba “el peculiarismo español para buscar fórmulas autóctonas y originales de democracia”, que fue respondido unos días más tarde por Ginés de Buitrago (firma de Carrero) con el artículo “¡Un poco de formalidad!”, donde reafirmaba el carácter útil del 154 ALFÉREZ, A.: op. cit., pág. 25. 155 BARRERA, C.: Sin mordaza. Veinte años..., op. cit., pág. 29. 156 ALFÉREZ, A.: op. cit., pág. 34. 157 FUENTES, J. F. y FERNÁNDEZ SEBASTIÁN, J: op. cit., pág. 309. régimen. Más uniformidad hubo en la apuesta por el asociacionismo político, en la que ABC concibió la conveniencia de dar juego a tres grandes tendencias o asociaciones políticas (falangismo, democracia cristiana y la tecnocracia)158. Su actitud ante algunos conflictos laborales como el de la construcción en junio de 1970 lo hizo ser víctima de la violencia. El 19 de junio de 1970 aparecía entre sus páginas: “Piedras contra ABC”, noticia en la que se explicaba: “Ayer, a media mañana, un grupo de individuos, en su mayoría mozalbetes, arrojaron algunas piedras contra la fachada de ABC, a la par que pronunciaban gritos hostiles. La agresión hubiese alcanzado mayor importancia de no haber intervenido la fuerza pública, sobre la cual lanzaron las piedras que ya tenían dispuestas para proseguir el absurdo ataque iniciado contra nuestra Casa”159. En 1971, el periódico costaba cuatro pesetas. El año 1975 asomó en el ABC de Sevilla como un año de desapariciones. El 11 de enero el periódico hispalense quedaba huérfano con el fallecimiento de su fundador, Juan Ignacio Luca de Tena, y “con él desaparecía el punto de unión y autoridad familiar”160 y se sucedía una crisis interna. Esta noticia tuvo un amplio eco en el rotativo sevillano que tituló en la información principal sobre el tema: “Condolencia nacional por la muerte del marqués de Luca de Tena” y dedicó varias páginas a recoger la vida y obra personal, periodística y teatral del fallecido. También lo hizo, aunque en menor medida, su compañero El Correo de Andalucía: “Pésame del Jefe del Estado a la familia Luca de Tena”161. ABC continuó varios días publicando noticias sobre pésames recibidos y funerales162. Al mes siguiente, el diario sufría un nuevo secuestro por recoger unas declaraciones políticas de don Juan. El Correo de Andalucía se refería así al hecho el 25 de febrero de 1975: <<Las páginas de huecograbado de nuestro colega “ABC”, edición de Madrid y de Sevilla, correspondientes al número del domingo día 23, fueron secuestradas por la Dirección General de Régimen Turístico de Prensa. [...] Fernando Ónega, en su habitual sección en “Pueblo”, 158 BARRERA, C.: Periodismo y franquismo..., op. cit., págs. 157-159. 159 “El conflicto de la construcción”, ABC de Sevilla, 19 de junio de 1970, pág. 29. 160 ALFÉREZ, A.: op. cit., pág. 27. 161 ABC de Sevilla, 12 de enero de 1975, pág. 31. El Correo de Andalucía, 12 de enero de 1975, pág. 5. 162 “Cádiz expresa su pésame su pésame por el fallecimiento del marqués de Luca de Tena”, ABC de Sevilla, 18 de enero de 1975, pág. 51. “Funeral en la parroquia del Salvador por el marqués de Luca de Tena”, ABC de Sevilla, 23 de enero de 1975, pág. 27. 1967 en la dirección en funciones por Rafael González Rodríguez193, confirmado en el cargo el día 18 de diciembre del mismo año194. Sin embargo, Sáez Alba subraya que González tuvo la dirección efectiva del periódico en julio, aunque sólo en noviembre alcanzó el nombramiento oficial195. Desde los primeros meses del nuevo director en El Correo de Andalucía, el periódico experimentó un ostensible cambio radical en la línea ideológica de los editoriales, la selección de temas tratados y la forma de hacerlo. Estos cambios provocaron rápidamente la reacción del establishment social y político, si bien fueron sustentados por la entrada masiva de gente renovadora en el cuerpo de accionistas formándose un grupo de socios que durante cinco años ejercieron el soporte infraestructural de una línea editorial insólita en el país196. Rafael González dejó clara su postura periodística un año después en una entrevista concedida a Radio Nacional de España donde declaraba: “El Correo de Andalucía, periódico sevillano y andaluz por excelencia; periódico descaradamente católico por esencia y periódico, en fin, social y popular porque así lo quiso su fundador, el cardenal Spínola no puede ni debe variar su línea. Lo que habrá que hacer, sin duda, es perfilar claramente estas tres características de El Correo de Andalucía, las cuales en el transcurso del tiempo y por un sinfín de dificultades de todo tipo, se han ido poco a poco desdibujando o desactualizando. [...] Debe convertirse en un periódico que palpite con viveza ante los intereses andaluces, especialmente de la Andalucía Occidental, que es a la que pertenece Sevilla, y de manera muy particular ante los problemas sevillanos, que es donde se edita el diario. También se refirió a la independencia que le brindaba el hecho de tratarse de un periódico católico: probidad, que quiere dejar vía libre a la juventud”, en “Treinta y tres años de abnegado servicio a la Iglesia, a la Patria y a Sevilla”, El Correo de Andalucía, 15 de octubre de 1967, pág. 3. Asimismo, le fue impuesta la Gran Cruz del Mérito Civil y fue nombrado presidente de honor de la Asociación de la Prensa de Sevilla. 193 Rafael González pertenecía a la JOC (Juventud Obrera Católica) cuando fue nombrado director de Signo, en los tiempos en que el semanario oficial de los jóvenes de Acción Católica buscaba jóvenes inquietos para ejercer su militancia social y política. De esta forma, González fue un contestatario probado, pues durante su gestión en Signo se hizo con una respetable cosecha de expedientes del Ministerio de Información. SÁEZ ALBA, A.: op. cit., pág. 185. 194 <<Don Rafael González, confirmado director de “El Correo de Andalucía”>>, El Correo de Andalucía, 19 de diciembre de 1967, pág. 3. 195 SÁEZ ALBA, A.: op. cit., pág. 186. 196 Ibídem, pág. 187. “Porque al mismo tiempo que le asegura su independencia de todo grupo político o de presión, le sitúa de lleno en ese campo tan noble como es el de informar, consolidar y promover –son palabras del Conciliouna opinión pública en consonancia con el derecho natural y con las doctrinas y preceptos católicos. [...] El periódico tiene que prestar especial atención –y más si se trata de un periódico popular y social como es, o debiera ser, El Correo de Andalucíaa esa parte que encierra una mayor carga formativa, que es más inmediata y general, que se presenta con pretensión de que sea aceptada, en principio, por todos los hombres de buena voluntad, sin distinción de credos o tendencias. Así, por ejemplo, la doctrina social de la Iglesia, tan rica, avanzada y desconocida, los principios cristianos del orden político, bien común, al bien común de los sevillanos, de los andaluces, de los españoles, de todos los hombres”197. En estos años, El Correo de Andalucía continuó presentando el mismo formato de periódico con 31 centímetros de ancho y 42,5 centímetros de alto y una media de 16 a 32 páginas198, que aparecían diagramadas a cinco columnas. Además de la portada y la contraportada, en la que se presentaban mosaicos de noticias, las páginas centrales del periódico se convirtieron en un escaparate reservado a los temas más destacados y llamativos de la actualidad sevillana. Por su parte, la tercera página estaba reservada siempre a los géneros de opinión cada vez más usados y el resto de secciones eran las habituales: internacional, nacional, religiosa llamada “Iglesia, hoy”, local denominada “Sevilla”, entre otras. En cuanto a contenidos, denunciaba la actividad del patronato de casas baratas, hacía una fuerte crítica de las actuaciones municipales y daba acogida a las opiniones más o menos disimuladas, contra la política del general Franco, sobre todo desde las reivindicaciones obreras y los accidentes de trabajo en la sección “Información laboral”, lo que provocó las reacciones gubernamentales y municipales. Y el algunos casos, la actitud crítica se dirigió contra intereses oligárquicos muy poderosos dentro del propio periódico. Amplias capas populares, obreros, estudiantes y profesionales se veían cada vez más expresadas por el diario, a medida que éste iba dejando de ser la voz del establishment199. 197 “Promover una opinión pública en consonancia con el derecho natural”, El Correo de Andalucía, 22 de diciembre de 1967, págs. 3-4. 198 PÉREZ VILARIÑO, J.: op. cit., pág. 64. 199 SÁEZ ALBA, A.: op. cit., págs. 187-189. . El Ministerio de Información decidió incoar expediente al periódico con motivo de una información dada por José Oneto, en la que resaltaba incidentes universitarios en Madrid y Félix Moreno de la Cova envió una carta al diario, en la que criticaba la aparición de un “rojo” como García Calvo entre sus páginas200. En octubre de 1968, ABC de Sevilla recogía: <<Una resolución del Ministerio de Información y Turismo, que confirmó una multa de cinco mil pesetas impuesta al señor González por la Dirección General de Prensa. Dicha multa lo fue por una infracción de la ley de Prensa e Imprenta, consistente en la publicación de una carta titulada “Situación de escándalo para los esclavos de las 84 pesetas”>>201. Y desde hacía meses, se producían cambios en la dirección del rotativo. Los accionistas conservadores y clericales desde dentro y fuerzas vivas, alcalde y el Ministerio de Información desde fuera, conspiraron para expulsar a Rafael González de la dirección. El 8 de febrero de 1969 fue el último día en que González aparecía en la cabecera del periódico como director. El diario dejó de publicarse desde ese día hasta el 1 de marzo del mismo año con José María Requena como director en funciones. La Acción Católica Rural de Sevilla expresó entonces en una carta que El Correo de Andalucía de Rafael González era todo un símbolo para ellos pues había creado conciencia de lo que significaba una prensa libre. El 6 de abril, el sacerdote aragonés José María Javierre202 se presentaba como nuevo director203 de un periódico que era objeto de numerosas multas y 200 PABLOS, M. DE: La prensa. Quién cuenta Sevilla, op. cit., pág. 46. 201 ABC de Sevilla, 31 de octubre de 1968, pág. 46. 202 Ruiz Romero recoge el informe cursado el 7 de diciembre de 1970 por la Delegación Provincial de Sevilla del Ministerio de Información y Turismo referente a las estructuras profesionales y económicas de las cabeceras sevillanas, que contiene apreciaciones personales sobre el personal de los diarios. Dice de José María Javierre, entonces director de El Correo de Andalucía: “Sacerdote. Posee una buena pluma y gran preparación profesional y teológica. De gran simpatía personal es, sin embargo, peligroso, tanto por su tendencia progresista democristiana, como por su especial manera de ser: de trato cordial y afable, pero que sabe ir a lo suyo, de cuyo camino no se aparta un milímetro. Se puede calificar como hombre de contrastes por su aparente ductilidad y su efectiva tenacidad, a los que le ayuda su especial habilidad e inteligencia evidente”. RUIZ ROMERO, M.: “Censura y consignas...”, op. cit., pág. 528. 203 En Sevilla, José María Javierre era conocido en ambientes minoritarios como autor de una biografía del cardenal Spínola y de sor Ángela de la Cruz. Había sido fundador del grupo “católico socialista” Pacem in Terris y había tenido varios altercados con sus superiores jerárquicos. Como consecuencia de una investigación sobre el Papa Pablo VI, se le envió a sanciones y se había convertido en uno de los diarios más incómodos para el franquismo y en una de las veinte publicaciones que sufrieron mayor número de expedientes204. Ese mismo día publicaba una “Carta del domingo” a modo de presentación titulada: “Sevilla, en globos de color” donde ya daba algunas pinceladas sobre la función del periódico que él tenía en ese momento: “El periódico es un espejo donde no se ve sólo cómo somos, se ve también cómo debiéramos ser”205. Dos días después, cuando tomó las riendas definitivas, escribía otra carta del director a los lectores: “Un oficio duro y divertido” donde completaba este concepto: “La técnica propia del periodismo me ha enseñado a estar siempre colocado a la escucha, a llevar permanentemente puestos los lentes de asombro. Esta actitud exige un poco de esfuerzo. Pero compensa, desde luego, porque permite profundizar en personas y en acontecimientos, a la búsqueda de su latido íntimo”206. Lo cierto fue que Javierre207 continúo la misma línea populista de su antecesor208 y a instancias suyas se creó la sección baluarte del movimiento obrero sevillano el 10 de junio del mismo año: “Mundo Laboral” (1970-1976), que recogía puntualmente los acontecimientos socio-laborales del momento209. Munich, donde le nombraron director del Colegio español. SÁEZ ALBA, A.: op. cit., págs. 198-199. 204 FUENTES, J. F. y FERNÁNDEZ SEBASTIÁN, J: op, cit., pág. 298. 205 El Correo de Andalucía, 6 de abril de 1932, pág. 32. 206 El Correo de Andalucía, 8 de abril de 1969, pág. 9. 207 Ya en 1962, José María Javierre señalaba como “defecto propio de la prensa católica española, el retraimiento en la noticia, por miedo a la deformación, resultando muchas veces contraproducente no dar la noticia cierta”. También se refirió a “la desorientación que se observa en la sociedad española que se resiste a pensar y cuya mentalidad necesita reformarse, para asimilar la media docena de ideas indiscutibles que se han elaborado para la Europa del futuro y que concuerdan perfectamente con las que la Iglesia considera que son básicas para el futuro”. Véase <<Sobre “La Prensa católica en el mundo contemporáneo” habló el padre Javierre>>, subtitulado “La tranquilidad nunca es camino para el apostolado”, El Correo de Andalucía, 13 de junio de 1962, pág. 9. 208 ÁLVAREZ MARCOS, J.: “Los milagros del cura Javierre” en RAMOS ESPEJO, A. (dir.): Crónica de un sueño. Memoria de la Transición democrática en Sevilla (1973-1983). C&T editores, Málaga, 2003, pág. 48. Fue el propio cardenal Bueno Monreal el que encargó a Javierre conducir el periódico por las “complicadas aguas del aperturismo franquista”. 209 Manuel Alfonso Rincón señala que esta sección ofrecía por una parte la página abierta de ‘Consultas sobre orientación social’ en la que todos preguntaban y se les contestaba sobre clasificación profesional, Seguridad Social, pensiones de vejez, etc. Y, por otra parte, se entregaba dicha sección la mayor parte de los días a los despachos laboralistas de Felipe Una semana después, el periódico sufrió su primer secuestro por orden gubernativa, tras publicar el artículo: “Un arma secreta en las empresas”210 de ”ECHO”, pseudónimo del cura jesuita Eduardo Chinarro. En agosto, aparecía una carta del director titulada: “A la delegación de Información y Turismo” en la que hacía constar su queja ante la postura de la delegación en el modo de producirse una rectificación: “No me quejo de los artículos de la Ley de Prensa, que tengo bien conocidos. Me quejaba, al contrario, de que el señor delegado deje pasar en el escrito del señor alcalde de Santiponce dos párrafos que, a mi juicio, pudieran ir precisamente contra la misma Ley de Prensa. Porque la Ley dice que la rectificación debe sujetarse al tema concreto. Pero el señor alcalde incluía dos frases que nada tienen que ver con el asunto y que considero injustas, sin que por eso nuestro periódico pretenda echar los bronces al vuelo. Una, en que alude a si habremos recibido dinero de los concejales para publicar declaraciones; y otra en que sugiere que uno de ellos no nos dijo lo que decíamos que nos dijo”211. De nuevo, en 1970 era secuestrado el periódico porque, en opinión del gobernador civil, estaba apoyando la huelga de la construcción. El 7 de septiembre, El Correo de Andalucía trasladaba e inauguraba sus nuevas instalaciones212 –previa bendición del cardenal Bueno Monreal-, desde la calle Albareda número 17 donde estaba a la avenida de la Prensa, en el polígono industrial cercano al polígono San Pablo. El periódico hacía llegar a los lectores las protestas de los ciudadanos a través de periodistas como Antonio Guerra, Juan Holgado Mejías, Juan Bosco Díaz de Urmeneta, Antonio Paredes o activistas políticos como Eduardo Saborido, Fernando Soto, Isidoro Moreno o Manuel Ramón Alarcón que entregaban sus artículos sobre la acción sindical y política y fomentaba desde los últimos meses de 1971 la crítica municipal a través de la sección “Aquí plaza de San Fernando”, que más tarde pasó a llamarse “Bloc municipal” y González, Rafael Escuredo y otros, y a los sindicatos clandestinos (Comisiones Obreras y UGT). ALFONSO RINCÓN, M.: El Correo de Andalucía. 100 años de Sevilla. Editorial Fomento de Iniciativas Andaluzas, S. A., Sevilla, 1999, pág. 262. 210 El Correo de Andalucía, 17 de junio de 1970, pág. 6. 211 El Correo de Andalucía, 7 de agosto de 1970, pág. 32. 212 “El señor cardenal bendijo las nuevas instalaciones de nuestro periódico”, El Correo de Andalucía, 8 de septiembre de 1970, pág. 10. En esta información se destaca las declaraciones del profesor Gutiérrez Alviz: “El Correo de Andalucía: un órgano de opinión católico e independiente”. También ABC de Sevilla recogió la noticia: <<Nuevas instalaciones de “El Correo de Andalucía”>>, 9 de septiembre de 1970, pág. 27. luego simplemente “Bloc”. Con ello, como indica Mercedes de Pablos, El Correo de Andalucía se convirtió en el único de los diarios que se editaban en la ciudad que había tomado un partido claro contra el régimen y en un auténtico “azote rojo”213. Manuel Ruiz Romero recoge el informe cursado el 7 de diciembre de 1970 por la Delegación Provincial de Sevilla del Ministerio de Información y Turismo referente a las estructuras profesionales y económicas de las cabeceras sevillanas, que señala una “evidente vinculación actual del periódico a las llamadas Comisiones Obreras, cuya política, de forma más o menos abierta, apoya El Correo de Andalucía desde sus columnas. Puede resumirse que, paradójicamente, el periódico tiene vinculaciones muy serias con destacados grupos capitalistas sevillanos y con otros grupos precisamente anticapitalistas, pero ambos con el denominador común de su oposición más o menos abierta al actual Régimen español”214. El Correo de Andalucía triplicó su tirada durante su mandato, pero la línea de Javierre provocó reacciones palpables, batió el récord de expedientes215 de la Administración por incitación a movimientos huelguísticos y elevó su popularidad; su teléfono estaba intervenido por la Policía. A lo largo de este lustro progresista, el periódico ocupó la atención represiva del Consejo de Ministros y sobre sus dos directores manaron nueve expedientes en año y medio, en el caso de Rafael González, y dieciocho en tres años de Javierre216. 213 PABLOS, M. DE: La prensa. Quién cuenta Sevilla, op. cit., pág. 40. 214 RUIZ ROMERO, M.: “Censura y consignas en la prensa franquista. Algunos ejemplos de dirigismo informativo”, en REIG, R. (dir.): Ámbitos. Revista internacional de Comunicación, nº 9-10. Grupo de Investigación en Estructura, Historia y Contenidos de la Comunicación, Universidad de Sevilla, Sevilla, 2003, pág. 529. 215 Recoge José Álvarez Marcos que en los dos años que estuvo Javierre en El Correo de Andalucía batió todos los récords de multas y demandas y llegó a ser expedientado tres veces en el mismo día: <<La primera por extremar la cifra de asistentes a una asamblea de universitarios. La segunda por incitar a la huelga, al publicar la convocatoria de una asamblea de trabajadores. Y la última, porque el conjunto de los titulares de la sección “Mundo Laboral” podría resultar tendencioso>>, en ÁLVAREZ MARCOS, J.: op. cit., pág. 41. 216 PABLOS, M. DE: La prensa. Quién cuenta Sevilla, op. cit., pág. 271. Tabla 5. Artículos sancionados de El Correo de Andalucía (1966-1975). FECHA ARTÍCULO MOTIVO RESOLUCIÓN 13-01-1968 “Huelga de pasillos en la Universidad” Verdad, Orden Público y crítica. 15.000 pesetas 30-03-1968 “Inspector de enseñanza multado por ejercitar derecho de réplica” Verdad 15.000 pesetas 25-04-1968 Acuerdo Sindicatos Verdad 25.000 pesetas 07-12-1969 “Tribuna de la Universidad” Leyes Fundamentales, Orden Público y crítica 10.000 pesetas 24-04-1970 “1 de Mayo” Orden Público 10.000 pesetas 25-02-1975 “Escrito de 96 sacerdotes sevillanos sobre situación sociopolítica” Crítica y Oposición según el Estado 50.000 pesetas 03-07-1975 “Entrevista con Presidente Unión Trabajadores de Dinamarca” Crítica 25.000 / 50.000 pesetas Fuente: TERRÓN MONTERO, J.: La prensa de España durante el régimen de Franco. Un intento de análisis político. Centro de Investigaciones Sociológicas, Madrid, 1981, págs. 220251. Los datos son de elaboración propia del autor a partir de los archivos del Ministerio de Cultura, antes Ministerio de Información y Turismo. Pese a la postura progresista, el cura Javierre fue también apoyado por quienes buscaban silenciar la voz progresista del periódico y Bueno Monreal sostuvo su apoyo personal al director en los enfrentamientos de éste con el poder político. Sáez Alba explica que los socios progresistas pensaban que este talante acabaría con la entrada de la “Editorial Católica” en el periódico, si bien Javierre mantenía que era la influencia de “EDICA” la que daría la consistencia perdurable a las posiciones constestarias del régimen y facilitarían su despegue, alineándose junto al sector clerical217. Este autor asevera que <<el mantenimiento de esa línea progresista exigía igualmente un desplazamiento del “sevillanismo” imperante en el cuerpo social por un progresismo cabal. Si hasta el momento, las ideas del grupo habían configurado las del periódico, 217 SÁEZ ALBA, A.: op. cit., pág. 200. ello se debió en gran parte a dos sucesivas casualidades llamadas González y Javierre. Ni uno ni otro fueron buscados por “progresistas” sino que resultaron serlo>>218. Pero, pasado el tiempo se avivaron las tensiones internas en “Editorial Sevillana”. El sector progresista veía que Javierre podía facilitar la entrada de “EDICA” en el periódico y se propusieron varios nombres para sustituirlo. En octubre de 1971, el sector regionalista del consejo de administración intentó suplantar en la dirección a Javierre por Javier Smith, pero no fructificó219. El día 22 de ese mes, en la portada del diario aparecía un breve titulado “Nuestro director a Roma” donde se señalaba: “Por prescripción facultativa, nuestro director se ha visto obligado a tomar unas semanas de descanso. Si el tratamiento médico se lo permite, el padre Javierre aprovechará estas forzosas vacaciones para realizar un viaje a Roma, y en el mejor de los casos aceptará una invitación que se le ha ofrecido para visitar el Japón. Desde uno y otro sitio enviará a nuestros lectores sus impresiones periodísticas”220. El día 26 de octubre aparecía impreso el nombre de José María Requena como director interino y el 9 de noviembre Javier Smith era el director en funciones, sin embargo, nueve días después Javierre se reincorporaba a la redacción. En 1972, “Editorial Católica” adquirió la mayoría del capital de la empresa, lo que le permitió condicionar la línea ideológica del periódico a la de la jerarquía eclesiástica, así como su estructura social con numerosas sustituciones, incluida la dirección, que se encargó el 29 de abril a Venancio Luis Agudo Ezquerra221, el cual acomodó El Correo de Andalucía a la base empresarial (durante los días 2 a 12 de mayo se hizo cargo de la dirección interina Javier Smith). El 3 de mayo tenía lugar el acto de entrega del gobierno del diario a los hombres de “Editorial Católica” por Bueno Monreal. Al día siguiente, el diario abría con la noticia a cinco columnas: “Se abre una nueva etapa para El Correo de Andalucía” donde el cardenal Bueno Monreal reconocía las dificultades del proceso y el alcance del proyecto emprendido: 218 Ibídem, pág. 201. 219 Sáez Alba explica detalladamente en su libro el proceso de tensiones para sustituir a José María Javierre en la dirección de El Correo de Andalucía. SÁEZ ALBA, A.: op. cit., pág. 207. CHINARRO, E.: Libertad de impresión. “El Correo de Andalucía” visto desde la trinchera”. Sevilla, 1978, pág. 37. 220 El Correo de Andalucía, 22 de octubre de 1971, portada. 221 Venancio Agudo era un hombre representativo de la “Editorial Católica” y candidato a la dirección del periódico Ya. Había protagonizado numerosos incidentes con sus subordinados siendo director de La Verdad de Murcia. SÁEZ ALBA, A.: op. cit., pág. 273. “Han sido ciertamente meses y quizás años laboriosos, como todas las crisis de crecimiento; han sido también en algunos aspectos dolorosos. Han surgido entre nosotros, muchas veces, diversos puntos de vista, discrepancias, que quizás no siempre la hemos sabido llevar en una superación de integridad y de unidad. [...] El Correo de Andalucía quiere sentirse de esta manera vinculado, entrando a formar colaboración y grupo, con esta prensa que trabaja al servicio del ideal cristiano, fiel a la jerarquía de la Iglesia, con libertad e independencia de juicios, sin estar vinculada o adscrita a ningún peculiar grupo o interés político, social, económico o incluso religioso, ya que trabaja en el ámbito regional”222. El periódico, que había sido aceptado por la resistencia antifranquista como algo propio, notó entonces la ausencia de Javierre como director y un boletín de las ilegales Comisiones Obreras, fechado el mes de marzo de 1972, intentaba resumir el sentir popular ante los avatares registrados en el seno del controvertido periódico. Con Javierre murió el espíritu antifranquista del diario y con él desaparecieron los artículos de los líderes sindicales y los numerosos expedientes administrativos abiertos por las autoridades del momento. Además, la caída de El Correo de Andalucía progresista levantó cierta polémica en la ciudad y se detectó una fuerte reacción de rechazo, recogiéndose incluso centenares de firmas en los distintos estamentos ciudadanos. Alfonso Rincón apunta que el periódico tuvo que “afirmar sus vínculos con la Editorial Católica de Madrid, con la dueña de –a la vista del públicomás ‘católicos y eclesiásticos’ Ya, La Verdad de Murcia, El Ideal gallego, Hoy de Badajoz..., y, sobre todo, teniendo que vivir muy relacionada con la Asociación Católica de Propagandistas, es decir, con la interesante Democracia Cristiana que se está organizando en la sombra para tomar el relevo, si fuese necesario, del régimen de Franco como organización política de derechas, democrática y dentro de un orden”223. La línea ideológica de la “Editorial Católica” en estos años, a la que se suscribió El Correo de Andalucía, estaba ejemplarizada en su órgano de máxima expresión, el diario Ya. Según Carlos Barrera, este periódico fue “uno de los diarios que se empeñaron en la tarea de la apertura política durante los últimos diez años del franquismo. Notablemente influido por los aires renovadores del Concilio Vaticano II. [...] Ya se distinguió por su denodado esfuerzo en pro de la institucionalización del régimen, con el fin de evitar el vacío político posterior a la muerte de Franco. En este sentido defendió, entre 222 El Correo de Andalucía, 4 de mayo de 1972, portada. <<Relevos y toma de posesión en “Editorial Sevillana”>>, ABC de Sevilla, 4 de mayo de 1972, págs. 53-54. 223 ALFONSO RINCÓN, M.: op. cit., pág. 266. otros puntos, la necesidad de asociaciones políticas, unas Cortes representativas y fiscalizadoras de la acción de los Gobiernos, la adecuación de la Ley Sindical a los principios expresados por el Magisterio de la Iglesia, el nombramiento de un monarca sucesor de Franco y la designación de un presidente del Gobierno”. Además, el mismo autor acentúa que, si bien se mostró receloso con Carrero, acogió favorablemente el gobierno de Arias Navarro, moderó los ánimos de la homilía de Monseñor Añoveros en febrero de 1974 y aceptó positivamente la designación del príncipe Juan Carlos como sucesor del jefe del Estado y la Ley de Asociaciones224. Una de las primeras innovaciones implantadas en el rotativo sevillano fue la publicación íntegra de todas las pastorales de los obispos andaluces. Se suprimieron las páginas especiales de arte, literatura y cine que daban calidad al periódico; se sustituyó el humor de Garmendia por el de Galindo; las noticias internacionales quedaron reducidas a dos páginas y, a veces, a una; se amplió el deporte a cinco páginas y las secciones aparecían en diferentes lugares según el día225. La información laboral comenzó entonces a aparecer mezclada con los deportes y espectáculos, pero no perdió la incidencia ya conquistada, concretamente continuó la sección “Mundo Laboral”, pero se suprimió el “Bloc municipal”. Según Chinarro, esta tolerancia por parte del director se debía a “un planteamiento de captación de simpatías, al sentirse rodeado por una redacción reivindicativa”226. Los incidentes entre el director y los colaboradores y redactores se repetían a propósito del cambio de línea. El 9 de octubre, ocho de los diez redactores firmaron una carta enviada a la Asociación de la Prensa de Sevilla en la que pedían la sustitución de Agudo y se declaró un conflicto colectivo que no se resolvió con avenencia en el acto de conciliación del día 20 del mismo mes227. El día 24, Venancio Agudo se marchó al igual que “Editorial Católica”, que mantuvo su volumen de acciones en el periódico aunque lo dejó en manos de la estructura jerárquica eclesiástica y los antiguos socios. Según Sáez Alba: “La incapacidad de LEC para encajar el escándalo hay que entenderla considerando el desgaste de los cinco años precedentes en su retirada”228. 224 BARRERA, C.: Periodismo y franquismo..., op. cit., págs. 114-115. 225 SÁEZ ALBA, A.: op. cit., págs. 274-275. 226 CHINARRO, E.: Libertad de impresión..., op. cit., pág. 55. 227 SÁEZ ALBA, A.: op. cit., págs. 277-278. 228 Ibídem, pág. 279. socio-política”, que consistía en una multa de cien mil pesetas para la empresa editora y de cincuenta mil para el propio Villagrán262. El día 5 de octubre, el periódico informaba en portada de la manifestación de adhesión a Franco y en contra de la injerencia extranjera que tuvo lugar en la Plaza Nueva. En ella aparecían dos fotografías y un texto alusivo a una de ellas: <<Un punto negro tuvo la manifestación de ayer: la pancarta que fue mantenida, en lugar destacado y bien visible, durante toda la concentración y cuyo texto era el de “Algo hay que quemar, El Correo de Andalucía o el Palacio Arzobispal”>>263. En el número siguiente publicaba la noticia: “Anunciaron la colocación de una bomba en nuestro periódico”264 y una carta del alcalde de Arahal en las páginas centrales en la que se comunicaba al diario de la quema de ejemplares del día 5 en dicha localidad: “Quemaron ejemplares de nuestro periódico el pasado sábado”265. En este contexto, El Correo de Andalucía publicaba en portada la muerte de Franco -fue el primer diario que sacó la noticia según el propio periódico, como fue reconocido por Televisión Española266-. Veinticuatro horas más tarde, reproducía un artículo de la revista independiente “Sindicalismo” en su sección laboral267. (ir al inicio del capítulo) (ir al índice) 262 El Correo de Andalucía, 17 de junio de 1975, portada. 263 El Correo de Andalucía, 5 de octubre de 1975, portada. 264 El Correo de Andalucía, 7 de octubre de 1975, pág. 40. 265 Ibídem, págs. 16-17. 266 ALFONSO RINCÓN, M.: op. cit., pág. 269. 267 CHINARRO, E.: Libertad de impresión... op. cit., pág. 126. -------------------------------------------------------------- Capítulo 3. Págs. 83 a 101----------------- Capítulo 3 Desarrollo industrial fragmentario y terciarización en la economía sevillana de los años 60 y 70 3.1. El Polo de Desarrollo y el crecimiento industrial fragmentario. evilla era el foco administrativo, mercantil e industrial de primer rango dentro de la región andaluza, pese a sus índices mediocres durante el franquismo”, señalan Braojos Garrido y otros en “La imposición de un destino (1936-1975)”1. Sevilla tenía la mayor renta per cápita de Andalucía en el período 1955-1971 con 57.956 pesetas en el último año2. Sin embargo, ello no encubría el hecho de que a la altura de 1959, Sevilla contara con un conjunto industrial precario y en retroceso respecto al de otras áreas nacionales y que, cuando se aplicaron los dictados del Plan de Estabilización, se elevara el índice de paro a tasas alarmantes y se incrementara la emigración. La situación en 1962 era de una industria local anticuada, basada en el minifundismo y que tenía por delante la tarea de su descentralización y orientación hacia el canal Sevilla-Bonanza y los mercados americanos y africanos, así como la potenciación de los productos de base regional3. González de Molina y Gómez Oliver apuntan en este sentido que la “modernización agraria” de los años sesenta no se trasladó a la vertiente industrial transformadora4, pero fue precisamente en estos años cuando el 1 BRAOJOS GARRIDO, A., SÁINZ DE ROZAS, M. y ÁLVAREZ REY, L.: “La imposición de un destino (1936-1975)” en BLANCO FREJEIRO, A. y otros: Historia de Sevilla. Universidad de Sevilla, Sevilla, 1992, pág. 534. 2 BERNAL, A. M. (dir.): Historia de Andalucía VIII. La Andalucía Contemporánea (18681981). Planeta, CUPSA, Barcelona, 1981, pág. 386. 3 FERNÁNDEZ-CARRIÓN, R.: “La industria sevillana en la segunda mitad del siglo XX”, en ARENAS POSADAS, C. (ed.): Industria y clases trabajadoras en la Sevilla del siglo XX. Universidad de Sevilla, Sevilla, 1995, pág. 61. 4 GONZÁLEZ DE MOLINA, M. y GÓMEZ OLIVER, M. (coord.): Historia contemporánea de Andalucía. Nuevos contenidos para su estudio. Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía, Granada, 2000, pág. 400. “S panorama industrial sevillano cambió para dar a la ciudad una apariencia desarrollista que coincidía con el aumento del nivel de vida. El desarrollo industrial de Sevilla se vio impulsado por las aportaciones del INI y, posteriormente, con los beneficios y exenciones fiscales5 inherentes al Polo de Desarrollo, acordado en 1964 –estuvo en vigor hasta 1971por el gobierno para Sevilla y explicado en su día por el ministro Pedro Gual Villalbí y el Comisario del Plan de Desarrollo, Laureano López Rodó, en un abarrotado teatro San Fernando6. Hoy se puede decir que a partir de la concesión del Polo se estableció un antes y un después en la industria, y por ende, en la economía sevillana. El Polo de Desarrollo fue tratado ampliamente por los periódicos sevillanos y cualquier información recogida sobre el mismo era objeto de grandes titulares, lo que da idea de la importancia prestada y la esperanza contenida sobre sus resultados. El 3 de marzo de 1964, El Correo de Andalucía publicaba: <<“La perspectiva del Polo de Desarrollo Industrial de Sevilla son francamente buenas” dice el Sr. Bono Janeiro>> y el mismo día, ABC de Sevilla escribía en sus páginas: “Más de tres mil millones de pesetas importan ya las inversiones potenciales para el Polo de Desarrollo industrial de Sevilla”7. El 17 de abril, ABC de Sevilla y El Correo de Andalucía dedicaban los siguientes titulares a cinco columnas al tema: “Solicitudes para invertir 9.749 millones de pesetas y crear 14.919 puestos de trabajo” (ABC de Sevilla) e “Inversiones por más de 3.000 millones de pesetas presentan las industrias de materiales de construcción, vidrio y cerámica, seguidas de la confección y textil con más de 1.628 millones” (El Correo de Andalucía)8. El día 28 de mayo, un titular de ABC narraba: “Análisis por sectores de las inversiones previstas en el Polo de Desarrollo industrial de Sevilla”9. Un año después, en enero de 1965, ambos 5 Los incentivos que se concedían a las empresas instaladas en el Polo de Desarrollo consistían en créditos oficiales con tipo de interés un punto por encima del precio oficial del dinero del Banco de España, reembolso en nueve años que cubría hasta un 70 por ciento de la inversión, subsidio del 10 al 20 por ciento de la inversión y una reducción incluso del 95 por ciento de los impuestos. 6 SANTOTORIBIO SUMARRIBA, J.: Sevilla en la vida municipal (1920-1991). Guibusur, Sevilla, 1994, pág. 386. 7 El Correo de Andalucía, 3 de marzo de 1964, pág. 5. ABC de Sevilla, 3 de marzo de 1964, pág. 25. 8 ABC de Sevilla, 17 de abril de 1964, pág. 31. El Correo de Andalucía, 17 de abril de 1964, pág. 7. 9 ABC de Sevilla, 28 de mayo de 1964, pág. 47. diarios recalcaban la inauguración en la ciudad de la primera fábrica acogida al Polo, si bien El Correo de Andalucía lo llevaba al titular, ABC lo destacaba en el subtítulo10, además de dedicarle otra información dos días más tarde: “El Plan de Desarrollo, en marcha”11. La meta de dicho Polo, que estaba situado en el triángulo Sevilla-Dos Hermanas-Alcalá de Guadaíra (donde se instalaron industrias como Pavimentos Sur, Envases Industriales Sevillanos de Papel, Yesería Andaluza, Cristalería Española, etc.), estuvo ligada a la producción de bienes agrícolas y pecuarios andaluces, para lo cual se invirtieron 715 millones en el período 1962 y 196312. De este modo, a la industria tradicional basada en los recursos agrarios regionales (harina, conserva de frutas, vinos y licores) se añadieron modernas instalaciones, metalúrgicas en primer lugar (astilleros, construcciones aeronáuticas, maquinaria agrícola y material ferroviario), textiles, industria química (superfosfatos y nitrógeno), cementos, productos farmacéuticos, cerámica (vajillas de loza de La Cartuja), materiales de construcción, vidrio y madera. En la primera fase del plan se dispuso de más de un millón de metros cuadrados, que se traducían en 240 parcelas perfectamente urbanizadas para futuras industrias y empresas concursantes. Para poder atender a la pequeña, mediana y gran industria, había parcelas de entre 1.000 y 15.000 metros cuadrados, lo que daba una gran agilidad distributiva al sector, que estaba situado entre las carreteras de Granada y Málaga, prolongación de la de Su Eminencia, desde el cruce de la anterior hacia la de Madrid, el polígono San Pablo y la Cruz del Campo13. La mitad de los proyectos del primer concurso (el 70 por ciento del total de las empresas se presentaron en los tres primeros concurrencias) contaban con una inversión de 100 millones de pesetas. Era el caso de Hytasa, Giralt Laporta, Cristalería Española, Roca, ISA, Siderurgia Sevillana y Sevillana de Electricidad. En los siguientes concursos se redujo bastante la inversión (Fundiciones Andaluzas, Imprenta Sevillana, Fasa-Renault). El sector de la alimentación era el más importante, tanto en mano de obra ocupada, con un 10 ABC de Sevilla, 10 de enero de 1965, pág. 37. El Correo de Andalucía, 10 de enero de 1965, pág. 8. 11 El Correo de Andalucía, 12 de enero de 1965, pág. 13. 12 FERNÁNDEZ-CARRIÓN, R.: op. cit., pág. 61. 13 SANTOTORIBIO SUMARRIBA, J.: op. cit., pág. 387. incremento superior al 65 por ciento en ese período14, como en el volumen de las empresas, mientras que el sector químico, del metal, el textil y de la construcción recibieron las mayores inversiones. El 24 de abril de 1965 los periódicos hacían referencia a las solicitudes aprobadas en uno de los concursos cuyo número no quedaba claro. ABC abría su primera página a tres columnas con el titular: “Ciento noventa y nueve solicitudes aprobadas en el tercer concurso de los polos de promoción y de desarrollo industrial” y anotaba en el subtitular: “Suponen una inversión fija de más de catorce mil millones de pesetas”, además de aclarar que a partir de ese momento se crearían veinte nuevas empresas en la ciudad15. Por su parte, El Correo de Andalucía destacaba en portada la noticia: “20 solicitudes, aprobadas en la segunda convocatoria del Polo de Desarrollo de Sevilla”, cuyo subtítulo era: “Suponen una inversión de 1.093 millones de pesetas y 1.495 nuevos puestos de trabajo”16. Esta misma tónica de publicación de inversiones y cifras numéricas se mantuvo en las informaciones durante todo el año 1965: “Treinta factorías van alzando sus perfiles en el área del Polo de Desarrollo industrial sevillano”, “Representan una inversión de 3.359 millones de pesetas y la creación de 4.211 puestos de trabajo” publicaba ABC17, o “1.118 millones de pesetas, inversiones de las industrias del Polo ayer visitadas”, “Ciento setenta y seis millones de pesetas, inversión en una refinería de aceite de semilla de algodón”, por parte de El Correo18, además del interés manifestado por el Ayuntamiento: “El pleno municipal aprobó importantes asuntos sobre el futuro abastecimiento de agua a la ciudad y al Polo de Desarrollo”19. También debemos contar con que frente al 91 por ciento de las empresas que se acogieron al Polo, un 7 por ciento quedaron fuera, salvo excepciones, por su escaso volumen de capital y mano de obra. Tal fue el caso de Cruzcampo, Astilleros Españoles, Construcciones Aeronáuticas S.A. (CASA) y la Hispano Aviación S.A. (HASA). Asimismo, recoge Fernández-Carrión que la preferencia del sector primario por el capital sevillano conllevó inversiones foráneas en el desarrollo de la industria instalada en la capital. Así, encontramos 14 FERNÁNDEZ-CARRIÓN, R.: op. cit., pág. 72. 15 ABC de Sevilla, 24 de abril de 1965, pág. 31. 16 El Correo de Andalucía, 24 de abril de 1965, portada. 17 ABC de Sevilla, 2 de julio de 1965, pág. 29. 18 El Correo de Andalucía, 3 de julio de 1965, pág. 7. 19 El Correo de Andalucía, 23 de diciembre de 1965, pág. 9. inversiones francesas en Cristalería Española; norteamericanas en Coca-cola, Gillette; y catalanas en Roca, Uralita o Danone. No obstante, también había empresas con una inversión de capital exclusivamente sevillano como Pickman y Los Tres Sietes y la mayor parte de la pequeña y mediana empresa20. Sin embargo, a partir de 1966 ABC de Sevilla evidenciaba los primeros problemas infraestructurales del Polo con ocasión de la visita del ministro de Industria y el comisario del Plan Nacional de Desarrollo: “Los señores López Rodó y López Bravo examinaron los problemas infraestructurales de la zona industrial” y aludía en los subtítulos a las soluciones y peticiones: “Solicitaron soluciones a corto plazo sobre realizaciones concretas, para que los ministerios otorguen los medios adecuados a la mayor urgencia” y “El gobernador civil expuso a los ministros la necesidad de una mayor amplitud de acción desconcentrada a favor de la Comisión Provincial de Servicios Técnicos”21, mientras que El Correo de Andalucía se centró en las actividades realizadas por los ministros y en las declaraciones de intención de las autoridades locales: “Es propósito de la alcaldía, dice el señor Moreno de la Cova, facilitar extraordinariamente las comunicaciones con arreglo a la densidad industrial”22. A partir de entonces, ambos periódicos comenzaron a referir las innumerables aportaciones compensadoras del Polo en la ciudad: “Sevilla tiene una posición geográfica privilegiada para el fomento del desarrollo económico regional”, “Sevilla, eje de expansión económica regional”23, “La exposición del Polo de Desarrollo, magnífico exponente de las realizaciones sevillanas”24. Asimismo, los diarios daban cuenta de las declaraciones de las privilegiadas visitas: “Con los medios informativos sevillanos recorrieron las instalaciones técnicos de administración civil del Estado”25, “Economistas de dieciocho países, cursillistas del Banco Mundial, elogian las realizaciones del Polo industrial”26. Por otra parte, en octubre de 1966 El Correo de Andalucía refería, al igual que ABC, la noticia de la inauguración de la “Financiera general 20 FERNÁNDEZ-CARRIÓN, R.: op. cit., pág. 67. 21 ABC de Sevilla, 23 de febrero de 1966, págs. 29-30. 22 El Correo de Andalucía, 23 de febrero de 1965, págs. 13-14. 23 ABC de Sevilla, 30 de marzo de 1966, pág. 49. 24 El Correo de Andalucía, 13 de mayo de 1967, pág. 10. 25 Ibídem, pág. 10. 26 ABC de Sevilla, 30 de marzo de 1966, pág. 49. de Industria y Comercio” en los siguientes términos: “La vida económica sevillana, en continua expansión, se ha visto gratamente sorprendida por una iniciativa que testimonia elocuentemente la confianza de sus promotores en la oportunidad y acierto de la misma”27. En abril de 1967, el mismo periódico daba cuenta de los preparativos para la aplicación del II Plan de Desarrollo en Sevilla y de la creación del polígono industrial “Carretera de la Isla”28. Si bien es cierto que en estos años el Polo contribuyó al incremento de la producción llegando al 51,8 por ciento entre 1965 y 1968, a partir de 1970 las inversiones comenzaron a descender y con ello los empleos. El Correo de Andalucía incluía en 1968 la noticia: “Los resultados del Polo de Desarrollo de Sevilla, objeto de polémica”, en la que se señalaba que la renta por habitante había pasado de 22.683 a 32.521, algo más baja que la media anual29. De 3.057 empleos reales en 1969 se pasó a 2.589 en 1970, y a 1.444 en 197130. El cambio de década dejó más al descubierto los puntos débiles de la industria hispalense: una maquinaria de anticuada tecnología, que implicaba unos bajos rendimientos; el reducido volumen de capital invertido, que llevó a la concentración empresarial; la insuficiente duración de las ayudas que no permitía realizar grandes cambios; así como el hecho de centrar las ayudas en sectores concretos (alimentación, metal, textil), escasamente relanzadores como la construcción y en programas que requerían una limitada utilización de la mano de obra31. Esta situación fue reflejada por la prensa sevillana con tonos preocupantes. El Correo de Andalucía publicaba en marzo de 1971 un amplio reportaje de dos páginas titulado: “El Polo de Desarrollo: un interrogante” donde relataba: “De aquel sueño que suponía un fabuloso lanzamiento industrial de la región andaluza, sólo ha quedado un pequeño proyecto de promoción industrial, conocido con el nombre de polo de desarrollo, del que apenas se ha beneficiado la capital andaluza con la creación de algunos puestos de trabajo, pero sin que las repercusiones económicas hayan afectado 27 El Correo de Andalucía, 16 de octubre de 1966, pág. 18. ABC de Sevilla, 16 de octubre de 1966, pág. 69. 28 Véanse los ejemplares de El Correo de Andalucía de los días 12 de abril de 1967, pág. 11 y 22 de abril de 1967, pág. 2. 29 El Correo de Andalucía, 15 de diciembre de 1968, pág. 6. 30 FERNÁNDEZ-CARRIÓN, R.: op. cit., pág. 75. 31 BRAOJOS GARRIDO, A., SÁINZ DE ROZAS, M. y ÁLVAREZ REY, L.: op., cit, pág. 538. favorablemente a las estructuras sociales de la capital y la provincia” y, en los ladillos destacaba algunos problemas del Polo de Desarrollo: estancamiento de la industria sevillana, un crédito oficial mal aprovechado, escasez de terreno industrial, falta de especialización en la mano de obra, etc. a la vez que destacaba en subtitulares: “La organización sindical y otros sectores de la opinión pública advirtieron a tiempo su deficiente estructuración”, “Empieza a faltar la mano de obra especializada, ¿la estamos exportando a Alemania?”32. Tabla 6. Proyectos presentados, aprobados y realizados en el Polo de Desarrollo de Sevilla hasta 1974. Presentados Aprobados Realizados Número 374 247 103 Inversión 31.227 18.408 9.135 Obreros 35.270 23.318 10.108 Fuente: Instituto de Desarrollo Regional. CCIN. Elaboración propia de FERNÁNDEZCARRIÓN, R.: “La industria sevillana en la segunda mitad del siglo XX” en ARENAS POSADAS, C. (ed.): Industria y clases trabajadoras en la Sevilla del siglo XX. Universidad de Sevilla, Sevilla, 1995, pág. 74. El Polo de Desarrollo33 sólo potenció la mano de obra de la industria existente y los niveles de producción no alcanzaron los objetivos previstos en sus inicios. Quizás ello se debió a la menor inversión por puesto de trabajo en los proyectos sevillanos con respecto a los del resto de España. En cualquier caso, según González Fernández y Lemus López, podemos hablar de una economía dual y desestructurada, en la que convivían un sector moderno con una elevada concentración empresarial y fuertes inversiones, junto a sectores atrasados y de carácter tradicional, potenciado por la aparición de numerosas pequeñas empresas artesanales o semiartesanales que destinaban su producción a satisfacer las necesidades de los consumidores a nivel local, provincial o a Andalucía Occidental34. En 1972, El Correo de Andalucía informaba de la 32 El Correo de Andalucía, 6 de marzo de 1971, págs. 19 y 21. 33 Según Martínez Ruiz, “hay que insistir en que muchas de las instalaciones del Polo no eran en realidad instalaciones industriales sino meros almacenes, por lo que la posibilidad de computar como empleo industrial la totalidad e, incluso, la mayor parte, del empleo ocupado en el mismo era problemática”. MARTÍNEZ RUIZ, J. I.: “La desindustrialización de la ciudad, trasfondo económico de una época de protestas y conflictos” en ÁLVAREZ REY, L. y LEMUS LÓPEZ, E. (coord.): Sindicatos y trabajadores en Sevilla. Una aproximación a la memoria del siglo XX. Universidad de Sevilla, Sevilla, 2000, pág. 263. 34 GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. y LEMUS LÓPEZ, E.: “La Sevilla de la Transición (1970-1982)”, en ARIAS, E.; PARIAS, M.; BARROSO, E.; y RUIZ ACOSTA, M. J. (eds.): situación del Polo de Desarrollo de Sevilla: “Sevilla: en fase de ejecución, 44 proyectos, con 3.045,5 millones de inversión y 4.377 puestos de trabajo”35. Fernández-Carrión señala que el Polo actuó como amortiguador de la caída de la industria sevillana y que la crisis industrial no se debió a factores coyunturales como la crisis energética de 197336. Por su parte, Ángeles González y Encarnación Lemus señalan que la crisis estructural de la industria sevillana sí se vio dramáticamente afectada por la primera crisis energética de 1973, aunque su impacto no fue inmediato, ya que la debilidad del régimen y el temor a posibles alteraciones del orden llevó a los sucesivos gobiernos a poner en práctica la llamada ‘política compensatoria’, por la que se evitó que la subida de precios del petróleo repercutiera en los consumidores. Entonces los periódicos informaron de la situación económica a raíz de la visita del ministro comisario del Plan de Desarrollo, Laureano López Rodó a Sevilla: “El Polo de Desarrollo ha sido el que menos éxito tuvo, pero palió el hundimiento de otras empresas” y “Hemos de ser realistas, pero no derrotistas”, “Creo que en la actualidad Sevilla es la zona donde existen problemas más acusados, donde la solución es difícil y el paro mayor”, fueron los titulares de las amplias informaciones de ABC de Sevilla que optó por utilizar las palabras del ministro. Por su parte, El Correo de Andalucía destacó en portada el mismo día: “En Sindicatos, ante López Rodó. Empresarios. Se agudiza el subdesarrollo”, “Trabajadores. Padecemos frustación y fracaso” y, en menor medida, “Sevilla –dijo el ministropodía y debía haber hecho más en la política de desarrollo regional”. En las páginas interiores este diario tituló la información: “Los problemas sevillanos, expuestos a López Rodó” y subtituló: <<“Sevilla padece el subdesarrollo, y éste se agudiza comparativamente por momentos”, dijo el presidente del Consejo de Trabajadores>> y <<“En nuestra Sevilla, en nuestra Andalucía, algo funciona mal”, afirmó el presidente del Consejo de Trabajadores>>37. Al mes siguiente, ABC de Sevilla destacaba entre sus primeras páginas: “Varios polígonos industriales (entre ellos, Sevilla y Jerez), declarados de preferente localización”38. Comunicación, Historia y Sociedad. Homenaje a Alfonso Braojos. Universidad de Sevilla, Sevilla, 2001, pág. 403. 35 “Situación de los polos de desarrollo”, El Correo de Andalucía, 7 de marzo de 1972, pág. 7. 36 FERNÁNDEZ-CARRIÓN, R.: op, cit., pág. 74. 37 ABC de Sevilla, 25 de abril de 1973, págs. 33-36. El Correo de Andalucía, 25 de abril de 1973, portada y págs. 11-12. 38 ABC de Sevilla, 19 de mayo de 1973, pág. 31. Como resultado, en Sevilla se creó una industria distanciada de los niveles medios nacionales y bastante inconexa con la del resto de España, y a la altura de 1974, muchos de los proyectos inicialmente fijados habían caído. Fue a partir de este año y, sobre todo de 1975, cuando el encarecimiento de los costos afectó a la pequeña y mediana empresa, que no podía obtener nuevos créditos, y comenzaba a ser preocupante la situación de la industria, en la que el paro alcanzaba el 7 por ciento39. No obstante, en febrero de 1975, el ministro de Planificación del Desarrollo, Joaquín Gutiérrez Cano, visitaba Sevilla y según los titulares de ABC, expresó: <<“Apoyaré con todo calor el proyecto de la cartuja para que se incluya en el IV Plan” (ministro)>> y <<“El IV Plan de Desarrollo será también para Andalucía y esperamos la colaboración de sus empresarios” (Gutiérrez Cano)>>40. En octubre se continuó hablando del IV Plan en la prensa sevillana: “Reunión del Consejo Económico Sindical” (El Correo de Andalucía) y “El ministro de Planificación del Desarrollo visitará Sevilla el próximo día veinte”, “El gobernador civil presidió ayer la reunión del Consejo Económico Sindical provincial” (ABC de Sevilla)41. Pero, la visita del ministro de Planificación del Desarrollo fue más anunciada por ABC de Sevilla: “El ministro de Planificación del Desarrollo, esperado hoy en Sevilla”42, “El ministro de Industria expone en Sevilla el desarrollo de la actividad del sector aeronáutico en España” bien destacado43. Mientras, El Correo de Andalucía informó de la suspensión del viaje: “Suspendió su viaje a Sevilla el ministro de Planificación del Desarrollo”44 y nuevamente ABC de Sevilla comunicó la visita del subsecretario del Ministerio de Planificación del Desarrollo: “El subsecretario del Ministerio de Planificación del Desarrollo en Sevilla” abría la página “Sevilla al día”45. 39 GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. y LEMUS LÓPEZ, E.: op. cit., págs. 403-404. 40 ABC de Sevilla, 1 de febrero de 1975, págs. 21-22. 41 El Correo de Andalucía, 16 de octubre de 1975, pág. 13. ABC de Sevilla, 16 de octubre de 1975, págs. 49-51. 42 ABC de Sevilla, 21 de octubre de 1975, pág. 31. 43 ABC de Sevilla, 21 de octubre de 1975, págs. 33-35. 44 El Correo de Andalucía, 22 de octubre de 1975, pág. 37. 45 ABC de Sevilla, 22 de octubre de 1975, pág. 51. Tabla 9. Índices provinciales de ingresos por persona (media nacional-100) en Sevilla por años. AÑO 1957 1962 1971 1973 INGRESOS (%) 95,8 70,6 82,0 80,0 Fuente: R. Martínez Cortiña: “Andalucía en la política económica española”, en Economía andaluza. Instituto de Desarrollo Regional, Sevilla, 1978, pág. 170, en LACOMBA, J.: “Andalucía periférica y dependiente. La época de Franco (1939-1975)” en LACOMBA, J. (coordinador): Historia de Andalucía. Ágora, Málaga, 2001, pág. 447. Precisamente fue la emigración, que se había llevado en veinte años una gran parte de los mejores operarios cualificados, junto a la falta de una masiva formación profesional; el considerable déficit de viviendas sociales mientras sobraban las caras; la reducción de plantilla de 900 a 500 trabajadores en el puerto; el proyecto frustrado del canal Sevilla-Bonanza o la marcha de la Siderúrgica a Levante75 algunos de los factores económicos estructurales que salían poco a poco a la luz en una Sevilla, preferentemente agraria, sin tradición industrial, sin programación ni capital autóctono, y que presenciaba un progresivo cierre de sus industrias. Destacan González Fernández y Lemus López: “A comienzos de los años setenta Sevilla presentaba una apariencia un tanto decimonónica, tanto en lo que se refería a su estructura económica, marcada por el peso preponderante de la agricultura y la escasez y fragilidad de su sector industrial como a su tejido social, todavía muy polarizado”76, de tal manera que a finales de 1972 la situación socio-económica de la ciudad si bien no era catastrófica, sí era bastante grave. En abril de 1971, ABC de Sevilla exponía en titulares: “Grave situación coyuntural de la economía sevillana” y resaltaba: <<“No es hora de incertidumbres, sino de aguantar el riesgo por la obligada urgencia de encontrar soluciones a una situación comprometida”, afirmó el delegado de sindicatos>>, mientras que El Correo de Andalucía describió la misma noticia como: “Los problemas sevillanos, estudiados por el Consejo Económico Provincial”77. En enero de 1973 ABC de Sevilla lanzó una información de Cifra: “Sevilla, por debajo del índice nacional de bienestar”, donde constaba que la ciudad 75 SANTOTORIBIO SUMARRIBA, J.: op. cit, pág. 428. 76 GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. y LEMUS LÓPEZ, E.: op. cit., pág. 401. 77 ABC de Sevilla, 28 de abril de 1971, págs. 33-34. El Correo de Andalucía, 28 de abril de 1971, págs. 13 y 30. hispalense ocupaba el puesto 21 y tenía un índice agregativo de bienestar de 7878. Asimismo, en abril los diarios sevillanos notificaban el desempleo en la ciudad. ABC de Sevilla informó al respecto: “El índice de desempleo de Sevilla es de los más altos de España, reconoció López Rodó en el Instituto de Desarrollo Regional” y “Subdesarrollo y desilusión, dijo el señor Clavero Arévalo, preguntando: ¿Cuáles son las causas y los responsables de nuestro subdesarrollo?”, mientras que El Correo de Andalucía reflejó la misma noticia en portada muy destacadamente: “López Rodó: Sevilla, récord en desempleo” y en páginas interiores: <<“Sevilla tiene el nivel de desempleo más alto de España”, dijo el ministro>>79. Esta situación llevó a que el Consejo de Trabajadores y el delegado de Sindicatos visitaran al director general de empleo, hecho que El Correo de Andalucía tituló: “Se piden medidas especiales para combatir el desempleo en Sevilla”80. Y que en mayo del mismo año, la organización sindical expusiera a Franco la situación económica de Sevilla, como destacaba entre sus primeras páginas ABC de Sevilla81. En octubre de 1974 se pudo leer en ABC de Sevilla: “Un uno por ciento más de paro en Sevilla”82. El día 27 de noviembre este diario informaba de que Sevilla era una de las provincias españolas donde afectaba más el paro con 12.200 desempleados en total, con un número de parados de la construcción muy algo cifrado en 5.000 y en la agricultura en 3.30083. Al día siguiente, la noticia era: “Desfavorables perspectivas para la economía sevillana”, “El coste de vida aumentó en nuestra provincia más que en el resto de España”84. En enero de 1975 El Correo de Andalucía divulgaba: “Los síntomas de desempleo en Sevilla comienzan a ser alarmantes”, “El índice de paro forzoso se ha doblado en seis meses” y agregaba: “Conviene recordar que –desde 1968la media de desempleo ha rondado los diez mil trabajadores, llegándose en 78 ABC de Sevilla, 28 de enero de 1973, pág. 23. 79 ABC de Sevilla, 26 de abril de 1973, págs. 37-38. El Correo de Andalucía, 26 de abril de 1973, portada y pág. 12. 80 El Correo de Andalucía, 29 de abril de 1973, pág. 11. 81 “La organización sindical expone al Jefe del Estado la situación socioeconómica de Sevilla”, ABC de Sevilla, 10 de mayo de 1973, pág. 63. 82 ABC de Sevilla, 9 de octubre de 1974, pág. 56. 83 ABC de Sevilla, 27 de noviembre de 1974, pág. 44. 84 ABC de Sevilla, 28 de noviembre de 1974, pág. 47. marzo de 1972 a los 19.587. La cifra más baja de desempleo –aunque parezca ilógicose ha registrado, durante los últimos siete años, en 1974. En el pasado febrero –concretamentesólo se registró una cifra de desempleo del orden de los 6.674 trabajadores, siendo la industria el sector más afectado. [...] Mientras el desempleo dobla índice, la emigración protegida disminuye con mayor velocidad, esperándose que en 1975 vuelvan unos 90.000 emigrantes, por sólo referirnos a los andaluces”85. En el mismo mes, ABC de Sevilla hacía constar entre sus páginas: “El ministro de Trabajo dispone un plan de urgencia de obras, por un total de 11.800 millones de pesetas, para combatir el paro” y “La provincia de Sevilla figura en este programa con un presupuesto de más de 152 millones de pesetas”86. Asimismo, según este mismo periódico: “Disminuye en un diez por ciento el consumo de gasolina en Sevilla” con respecto a 197387 y “El Consejo provincial del Movimiento estudia los problemas planteados por el paro”88. En febrero, El Correo de Andalucía destacaba en portada que según el Servicio de Información Sindical (SIS) había: “17.000 parados en Sevilla” y especificaba: “El mayor contigente de paro en Sevilla se registra en el sector de la construcción, con un total de 6.995 obreros. Le sigue el sector agrícola, con 5.216 parados; el industrial, con 4.287, y, por último, el sector servicio, con 531 parados”89. De esta forma, en noviembre, El Correo de Andalucía extendía: “En el primer trimestre aumentó el desempleo y disminuyó la emigración”90. Por su parte, ABC de Sevilla continuó tratando la precaria situación económica en los meses siguientes a través de entrevistas realizadas a hombres relacionados con el sector empresarial y financiero sevillano como el empresario Juan de Arespacochaga, quien atestiguaba: “La crisis está motivada por razones psicológicas” o “Mentalizar a nuestra sociedad en un sentido de moderación”91; y Jaime Carvajal Urquijo que declaraba: “Las perspectivas de desarrollo de Andalucía Occidental son inmensas: dependerá de que los andaluces se muestren unidos a la hora de plantear y resolver sus 85 El Correo de Andalucía, 10 de enero de 1975, pág. 8. 86 ABC de Sevilla, 23 de enero de 1975, pág. 25. 87 Ibídem, pág. 35. 88 ABC de Sevilla, 26 de enero de 1975, pág. 35. 89 El Correo de Andalucía, 7 de febrero de 1975, portada. 90 El Correo de Andalucía, 2 de noviembre de 1975, pág. 12. 91 ABC de Sevilla, 28 de febrero de 1975. problemas”92. La realidad era que en este año el paro afectaba a 19.000 trabajadores sevillanos (44.900 desempleados a nivel provincial) y la renta per cápita era en estos momentos de un sesenta y cinco por ciento por debajo de la media nacional93. (ir al inicio del capítulo) (ir al índice) 92 ABC de Sevilla, 30 de abril de 1975. 93 GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. y LEMUS LÓPEZ, E.: op. cit., pág. 403. -------------------------------------------------------------- Capítulo 4. Págs. 102 a 114 --------------- Capítulo 4 La modernización de la sociedad sevillana entre la emigración, el analfabetismo y el bienestar 4.1. Emigrantes y clases medias en una ciudad en transformación. ruto del crecimiento vegetativo y de los avatares migratorios experimentados por la ciudad en los últimos quince años, a la altura de 1970, Sevilla contaba con 548.072 habitantes que pasaron cinco años más tarde a 590.2351, según el Censo Oficial de la Población. El 28 de agosto de 1965, ABC de Sevilla destacaba: “El crecimiento vegetativo de la ciudad, en pleno desarrollo, donde juega un importantísimo papel la corriente migratoria interior, ha hecho que en los cuatro últimos años la población de Sevilla pase de 442.000 habitantes a 533.000, con un aumento de 91.000 habitantes en números redondos”2. La evolución de la fecundidad y el ligero crecimiento de la natalidad dieron como resultado que en el año 1964 se produjeran en la capital 3.254 matrimonios, 12.536 nacimientos y 3.473 defunciones, según hacía constar El Correo de Andalucía en octubre de ese año3. Asimismo, en 1960 el índice de natalidad era del 23,9 por ciento, que pasó en 1965 al 24,4 por ciento, en 1970 al 23,4 por ciento y en 1975, al 22,3 por ciento4. En junio de 1967, ABC de 1 BRAOJOS GARRIDO, A., SÁINZ DE ROZAS, M. y ÁLVAREZ REY, L.: op. cit., pág. 558. Por su parte, Santotoribio recoge que el censo municipal correspondiente al año 1970 es de 545.692 habitantes, en SANTOTORIBIO SUMARRIBA, J.: op. cit., pág. 427, y Ángeles González y Encarnación Lemus también recogen esta cifra, en GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. y LEMUS LÓPEZ, E.: op. cit., pág. 401. 2 ABC de Sevilla, 28 de agosto de 1965, pág. 31. 3 El Correo de Andalucía, 25 de octubre de 1964, pág. 13. 4 AGÜERO, I. y OLANO, A.: “La evolución reciente de la fecundidad en España”. Revista Española de Investigación Social, núm. 10, en BERNAL, A. M. (dir.): Historia de Andalucía. Tomo VIII. La Andalucía Contemporánea (1868-1981). Planeta-Cupsa, Barcelona, 1981, pág. 371. F Sevilla y El Correo de Andalucía apuntaban que la población sevillana el 31 de diciembre de 1966 se elevaba a 598.307 habitantes, lo que suponía un incremento de cincuenta mil personas con respecto a 19655. Todo esto se tradujo en un aumento del crecimiento vegetativo que entre 1950 y 1960 fue de 65.673 habitantes, y entre el año 1961 y 1971 de 109.970, siendo la tasa de natalidad de 31,71 por mil habitantes y la de mortalidad de 9,50, mientras que la de España era del 8,53 por mil habitantes6. El afán natalicio de los años sesenta fue auspiciado por los premios provinciales de Natalidad que otorgaba el Instituto Nacional de Previsión en la festividad de San José Obrero y que la prensa local recogía anualmente divulgando los nombres de los agraciados7. Dichos premios se prolongaron hasta los años setenta: “Entrega de los premios provinciales de promoción familiar y de natalidad”8. En 1968, El Correo de Andalucía redactaba en grandes titulares: “Sevilla, después de Madrid, la de mayor crecimiento demográfico” y ampliaba: “En seis años la diferencia en más de su población ha sido de 156.027 almas”, dato que también recogía ABC de Sevilla: “La población y la riqueza”9. En 1972, según este diario: “La población de hecho de Sevilla, 548.072 habitantes”, “La de derecho, 545.692, según el último censo del 31 de diciembre de 1970”10. Siguiendo esto, la reducción sensible de las tasas de mortalidad se acentuó a medida que se acercaban los años setenta. Según un reportaje publicado en El Correo de Andalucía: “Sevilla, una de las provincias de más baja tasa de mortalidad” y se apuntaban las declaraciones del delegado provincial del Instituto Nacional de Estadística en Sevilla: “En Sevilla, como en el resto de España, hay más mujeres que hombres. Sevilla se caracteriza porque es una población joven. Esta capital, por ser de una inmigración rural fuerte, tiene un índice demográfico, una vitalidad demográfica, muy altos. Y el 5 ABC de Sevilla, 14 de junio de 1967, pág. 57. El Correo de Andalucía, 14 de junio de 1967, pág. 7. 6 CARRERAS, A. (coord.): Estadísticas históricas de España. Siglos XIX y XX. Madrid, 1989, págs. 69-71, citado por LOBATO, I.: “Las condiciones de la vida obrera en Sevilla” en ARENAS POSADAS, C. (ed.): Industria y clases trabajadoras en la Sevilla del siglo XX. Universidad de Sevilla, Sevilla, 1995, pág. 163. 7 ABC de Sevilla, 1 de mayo de 1963, pág. 34. El Correo de Andalucía, 1 de mayo de 1963, pág. 5. 8 ABC de Sevilla, 29 de abril de 1973, pág. 47. 9 El Correo de Andalucía, 7 de septiembre de 1968, pág. 32. ABC de Sevilla, 7 de septiembre de 1968, pág. 37. 10 ABC de Sevilla, 23 de febrero de 1972, pág. 37. mismo hecho inmigratorio determina que las personas que llegan a Sevilla sean jóvenes, detalle que eleva la tasa de natalidad y al mismo tiempo disminuye la tasa relativa de mortalidad. Sevilla es una de las capitales españolas de más alta tasa de natalidad y de más baja tasa de mortalidad”11. A esto contribuyó la vacunación masiva de los niños de la ciudad contra la polio gracias a las campañas de vacunación “Contamos contigo” y la lucha contra la difteria, la tos ferina, el tétanos y la poliomelitis12. Continuamente aparecieron en los periódicos un gran número de noticias de avisos sobre las vacunaciones infantiles contra la polio desde 1963: “Mañana comienza la vacunación antipolio por vía bucal” o “Campaña de vacunación en la capital y barriadas de Bellavista y Torreblanca”13. En 1966 se reanudó la campaña contra la polio, la difteria, la tos ferina y el tétanos y El Correo de Andalucía anotaba que hasta el momento se habían inmunizado contra la poliomelitis 18.030 niños y contra la tos ferina, tétanos y difteria 38.615 en la capital y la provincia14. Un año después ABC instaba a la vacunación con los siguientes términos: “Rogamos una vez más a los sevillanos que no desperdicien estos escasos días, disponiéndose a cumplir esta obligación que tanto bien va a reportar a sus hijos”15. Si bien, se dieron algunos casos de polio en Torreblanca y Su Eminencia, el cólera desapareció, aunque se mantuvo la cloración del agua, así como el control sobre frutas y verduras y la supresión de las ventas de helados artesanales16. La ciudad pasaba una buena situación sanitaria en el verano de 1971, con la erradicación de la epidemia de meningitis habida en la primavera, aunque en febrero del mismo año desde ABC de Sevilla se informaba: “No hay epidemia de meningitis”17. En cuanto a los servicios de la Seguridad Social, en El Correo de Andalucía se publicó la noticia: “Sevilla cuenta con un rápido Servicio Especial de la Seguridad Social” y ampliaba: “Una ambulancia con los servicios necesarios acudirá a su domicilio en cuestión de segundos” y “Dentro de un año 11 El Correo de Andalucía, 28 de enero de 1971, pág. 15. 12 ALFONSO RINCÓN, M.: op. cit., pág. 259. 13 El Correo de Andalucía de los días 24 de abril de 1966. ABC de Sevilla, 23 de abril de 1967, pág. 94. 14 El Correo de Andalucía, 28 de abril de 1966, pág. 9. 15 ABC de Sevilla, 23 de abril de 1967, pág. 94. 16 SANTOTORIBIO SUMARRIBA, J.: op. cit., pág. 440. 17 ABC de Sevilla, 21 de febrero de 1971, pág. 28. funcionará en la residencia “García Morato” un centro de traumatología y rehabilitación”18. Asimismo, en abril de 1965 el pleno del Ayuntamiento dio su aprobación al proyecto de ampliar el equipo quirúrgico del Prado19. La situación pareció cambiar en los años setenta como evidenciaba El Correo de Andalucía en febrero de 1974: “Gravedad de la situación hospitalaria en Sevilla” 20 y en agosto del mismo año rotulaba en una entrevista con el presidente del Colegio Oficial de Médicos: “Lamentable situación de la medicina en Sevilla”21. A partir de 1971 y durante bastante tiempo se notificaron puntualmente los pasos de la campaña de desratización de la ciudad y fue frecuente leer titulares como éstos: “Pasa a estudio el proyecto de desratización de Sevilla, por 1.900.000 pesetas”22, “Se pide cooperación del vecindario a la campaña de desratización”23, “Comenzó la campaña de desratización”24. Este fenómeno coincidió en el tiempo con el movimiento migratorio que, muy al contrario del crecimiento vegetativo, se saldó negativamente con 11.482 habitantes en la década 1950-1960 y con 4.198 entre 1961 y 1971. Desde los años sesenta, Sevilla experimentó un descenso de los porcentajes de población no nacida en la ciudad. Según el censo de 1960, el 56,03 por ciento de sus habitantes habían nacido en la capital, frente a casi el 17 por ciento que procedía de algún municipio de la provincia, el 25,75 por ciento nacidos en otras provincias del territorio español, y el uno por ciento correspondiente a los extranjeros. Por su parte, el censo de 1970 revelaba la reducción de los habitantes procedentes de la provincia, un ligero aumento de la población nacida en Sevilla capital con un 57,45 por ciento, mientras mantenía la aportación del resto de las provincias españolas en un 25,61 por ciento25. 18 El Correo de Andalucía, 5 de abril de 1967. 19 El Correo de Andalucía, 1 de abril de 1965, pág. 9. 20 El Correo de Andalucía, 22 de febrero de 1974, pág. 8. 21 El Correo de Andalucía, 13 de julio de 1974, pág. 8. 22 ABC de Sevilla, 22 de septiembre de 1971, pág. 37. 23 El Correo de Andalucía, 5 de noviembre de 1971, pág. 16. 24 El Correo de Andalucía, 10 de noviembre de 1971, pág. 14. 25 FERNÁNDEZ-CARRIÓN, R.: “La población de Sevilla y su mercado de trabajo” en ARENAS POSADAS, C. (ed.): Industria y clases trabajadoras en la Sevilla del siglo XX. Universidad de Sevilla, Sevilla, 1995, pág. 93. Hemos de tener en cuenta que las características de Sevilla determinaron dos fenómenos contrarios en el movimiento migratorio. Por una parte, la excedente mano de obra, consecuencia del inadecuado crecimiento industrial, hizo que, entre 1951 y 1960, 33.902 sevillanos se desplazaran a trabajar a las ciudades del norte de España y de Europa Occidental, sobre todo, a Alemania (71 por ciento), Francia (22 por ciento) y los países del Benelux y Suiza. Este número se elevó a 114.06026, entre 1961 y 1970. A la altura de 1968, Sevilla era la tercera provincia andaluza con más emigrantes al extranjero, detrás de Jaén y Cádiz27. A partir de la década de los setenta, la demanda de mano de obra en el exterior empezó a disminuir y la corriente emigratoria comenzó a moderarse, si bien las salidas continuaron debido a la crisis que en la industria sevillana se intensificó a partir de 1971. Por otra parte, la capital hispalense aparecía como un foco de atracción ante la población de los municipios y provincias más o menos próximos, por su aspecto desarrollista, industrializado y asociado al progreso. Esto motivó otro tipo de emigración desde los años cincuenta: la de las masas campesinas a la ciudad en busca de oportunidades de empleo, resolución de sus necesidades y ascenso social. Estos nuevos habitantes se fueron asentando en grandes núcleos urbanos sin planificación y con graves carencias de servicios e infraestructuras. Esto trajo como consecuencia una transformación social de la población sevillana, con la consiguiente extensión de la clase media y la aparición de un importante sector obrero, que cambió la estratificación social que presentaba Sevilla en 1957, con un uno por ciento para la clase alta o convencional, un 36,7 por ciento para la clase media y un 62,3 por ciento para la clase baja28. A la clase media, que estaba integrada a grandes rasgos por grupos de población dedicados al comercio y a los servicios, se fueron sumando los funcionarios, empleados de banca, oficinistas, técnicos de grado medio o bajo, así como “miembros de los sectores populares tradicionales muy vinculados por sus actividades y vecindad a aquellos grupos arraigados en el tejido socioeconómico de la ciudad previa a la oleada inmigratoria iniciada en la década de los 50. Estos grupos disfrutaban de antiguas redes de relaciones, articuladas en derredor de los lazos de parentesco y/o amistad, de especial utilidad a la hora de encontrar trabajo para los miembros más jóvenes de las familias, o para lograr todo tipo de ayudas económicas y servicios; contaban además con un conocimiento preciso y amplio de la ciudad y sus recursos”29. 26 BERNAL, A. M. (dir.): op. cit., pág. 390. 27 ALFONSO RINCÓN, M.: op. cit., pág. 261. 28 LACOMBA ABELLÁN, J. A.: op. cit., pág. 441. 29 GONZÁLEZ DE MOLINA, M. y GÓMEZ OLIVER, M. (coord.): op. cit., pág. 418. Por su parte, las clases populares fueron compuestas por aquellos campesinos y obreros que llegaron a Sevilla durante estos años y que ocuparon los empleos menos estables y peor remunerados, generalmente en la construcción u otras ofertas industriales escasamente cualificadas, mientras numerosos grupos de etnia gitana se instalaron en chabolas. Estos trabajadores inmigrantes no disfrutaron del bienestar inmediato que pensaban les iba a reportar la ciudad por el hecho de acercarse a la clase media, que también sufría para llegar a fin de mes. A esto hay que sumar el trauma que les supuso adaptarse a la vida de una ciudad y a depender de un salario. En este sentido, apuntan González de Molina y Gómez Oliver: “La limitada capacidad de generación de empleo dio lugar a que la población obrera tuviera pocas oportunidades de ascenso social. Incluso para los miembros de las clases medias, nuevas y viejas, muy apegadas en el caso sevillano al tejido comercial y propias necesidades de servicios que la ciudad demandaba, la vida fue menos fácil de lo que los niveles de consumo pudieran manifestar” 30. Todo ello se suavizó gracias a las relaciones de familia y vecindad establecidas. Según los autores anteriormente mencionados, la clase media y la popular estuvieron unidas por un fuerte sentimiento de identificación local o ‘campanilismo’-compartían los mismos valores e iconos culturales, religiosos o deportivos como las hermandades y cofradías y los equipos de fútboly tuvieron como marco las casas de vecinos31. 4.2. Modernización social y consumismo versus analfabetismo generalizado. Los sesenta y setenta también fueron años de cambios en los hábitos consumistas, en la moda y en las costumbres sociales sevillanas. Braojos y otros señalan en “La imposición de un destino” que se pasó “de la Sevilla de las alpargatas, el traje cruzado, el sombrero, el ferrocarril, el carbón y el pago de realquileres, a la del calzado de piel, la ropa estándar o de “boutique”, lo sintético, los electrodomésticos, el automóvil, los chalets y los viajes vacacionales”32. Los sevillanos pasaron de dedicar a la alimentación buena 30 Ibídem, pág. 416. 31 Ib., pág. 418. 32 BRAOJOS GARRIDO, A., SÁINZ DE ROZAS, M. y ÁLVAREZ REY, L.: op. cit., pág. 555. produciéndose graves destrozos, hasta el punto de que uno de ellos, el Colegio Nacional Nuestra Señora de las Aguas, situado en el polígono San Pablo, se vio obligado a cerrar sus puertas debido al lamentable estado en que se encontraba61. En 1974 aparecía en El Correo de Andalucía el reportaje titulado: “En Sevilla hay alrededor de 40.000 niños mal escolarizados”62 y en abril de 1975 el teniente de alcalde del Cerro del Águila protagonizaba la noticia “Tremendo déficit de puestos escolares en el distrito del Cerro del Águila”63, mientras que en octubre en ABC de Sevilla se pudo leer nuevos proyectos: “Nueve proyectos de colegios preescolares para Sevilla capital”64. Por otra parte, a partir de 1960 se inició la puesta en funcionamiento de nuevas modalidades de enseñanza profesional. Una de ellas fue el llamado PPO (Promoción Profesional Obrera) que perseguía dos objetivos: la educación y formación de los obreros a través de cursos impartidos en las antiguas dependencias universitarias y el control social a través del subsidio de paro, aunque en El Correo de Andalucía se especificaba en un subtítulo: “Hay que preparar el millón, aproximado, de obreros cualificados que necesita el Plan de Desarrollo” y completaba: “Se aprovecharán todas las escuelas y medios de formación obrera existentes”. En 1968 Sevilla era la segunda capital de España en número de centros PPO. Entonces un titular de El Correo enunciaba: “El Plan de Promoción Obrera capacitó el año pasado a 2.245 personas” para añadir: “Una labor de promoción social, pero es necesaria intensificarla mucho más”65. Asimismo, se puso en marcha un plan de Promoción Profesional Acelerada, y en las zonas rurales se llevaron a cabo actividades de las “Cátedras Ambulantes” de la Sección Femenina, con un fuerte contenido ideológico66. (ir al inicio del capítulo) (ir al índice) 61 BRAOJOS GARRIDO, A., SÁINZ DE ROZAS, M. y ÁLVAREZ REY, L.: op. cit., pág. 442. 62 El Correo de Andalucía, 20 de octubre de 1974, pág. 34. 63 El Correo de Andalucía, 1 de abril de 1975, pág. 14. 64 ABC de Sevilla, 25 de octubre de 1975, pág. 35. 65 El Correo de Andalucía, 5 de mayo de 1968, pág. 22. 66 MADRID CALZADA, R. M.: “La educación de las clases populares sevillanas” en ARENAS POSADAS, C. (ed.): Industria y clases trabajadoras en la Sevilla del siglo XX. Universidad de Sevilla, Sevilla, 1995, pág. 196. -------------------------------------------------------------- Capítulo 5. Págs. 115 a 205---------------- Capítulo 5 La política municipal de Sevilla a través de sus alcaldes (1964-1975) 5.1. José Hernández Díaz (diciembre de 1963 - enero de 1966). l 2 de diciembre de 1963, José Hernández Díaz, profesor y catedrático de Historia de la Universidad de Sevilla, se convertía en el nuevo alcalde de Sevilla en sustitución de Mariano Pérez de Ayala, por designación del ministro de la Gobernación y a propuesta del gobernador civil. El 30 de noviembre de 1963, los diarios de la ciudad estudiados se hacían eco del relevo en la alcaldía de Sevilla. ABC de Sevilla titulaba en sus primeras páginas: “Don José Hernández Díaz, alcalde de Sevilla” y presentaba como subtítulos: “El ministro de la Gobernación aceptó la dimisión presentada por don Mariano Pérez de Ayala” y “La toma de posesión se celebrará el lunes a las doce de la mañana en la sala capitular del Ayuntamiento”1. Aunque ambos periódicos rotularon a toda página: “Relevo en la alcadía de Sevilla”, El Correo de Andalucía recalcaba un mosaico de expresiones expuestas por el propio Hernández Díaz: “Creo firmemente que el momento sevillano que nos ha tocado vivir es del máximo interés, dice el nuevo alcalde”, “Hay un asunto que me angustia extraordinariamente, dar solución inmediata al problema de la vivienda a instalar, dignamente, a tantas familias sevillanas como actualmente carecen de ellas”2. Aunque, ambos periódicos recogían las impresiones del alcalde saliente en dos columnas, El Correo de Andalucía dedicó una amplia información el 1 de diciembre al balance de la alcaldía de Pérez de Ayala: “Un quinquenio de labor eficaz del Sr. Pérez de Ayala al frente de la alcaldía”3. La toma de posesión de Hernández Díaz también fue extensamente tratada por ambos diarios: El Correo de Andalucía remarcaba en tres páginas a 1 ABC de Sevilla, 30 de noviembre de 1963, pág. 31. 2 El Correo de Andalucía, 30 de noviembre de 1963, portada y pág. 7. 3 El Correo de Andalucía, 1 de diciembre de 1963, pág. 9. E lo largo de las cuales se reproducía el discurso de la toma de posesión: “El nuevo alcalde pide la unión de todos para lograr una Sevilla mejor”4, mientras que ABC se limitó a relatar descriptivamente el acto y transcribir el discurso del nuevo alcalde bajo el título: “Don José Hernández Díaz se posesionó ayer de la alcaldía de Sevilla”. Al día siguiente, El Correo de Andalucía en su sección “Del momento” calificaba de “gran discurso y un programa de hondo sevillanismo” el del alcalde Hernández Díaz y le brindaba todo su apoyo: “Por lo que respecta a El Correo de Andalucía, que siempre estuvo pronto a colaborar con las autoridades sevillanas, en el caso de ahora lo habrá de hacer con idéntico anhelo de servicio”5. Este mismo día se presentó la nueva corporación al alcalde que la ratificó en sus cargos6. Con este alcalde, Sevilla comenzó a vivir los últimos once años del franquismo, si bien sus actuaciones siguieron en la línea de sus predecesores en el cargo. Durante los tres años de mando municipal, Hernández Díaz encontró una Sevilla que sobresalía, sobre todo, por sus problemas urbanísticos: la necesidad de viviendas de sus habitantes y el estado ruinoso de gran parte de las casas y monumentos de la ciudad. El Consistorio aprobó, por ello, en junio de 1964 la creación de la Gerencia de Urbanismo. 5.1.1. Sevilla: ciudad monumental, ciudad de los refugios. Para paliar los efectos que proporcionaba el estado ruinoso de muchos edificios, el Ayuntamiento desarrolló una política de desalojo forzoso a través de la Secretaría Municipal de Viviendas y Refugios7, que conllevaba la demolición de la mayor parte de las casas en ruinas y el consiguiente realojo de las familias en casas preparadas al efecto primero, y en barrios del extrarradio de la ciudad, después. Así, en el mes de agosto de 1964, se procedía al derrumbe de las chozas existentes en los suburbios de “El Higuerón” y “Fuente Quintillo”, cuyas familias habían sido trasladadas previamente a los nuevos refugios provisionales del Polígono Sur. ABC de Sevilla recogía la noticia <<Abandonarán hoy el suburbio “Higuerón” las noventa y seis familias que lo habitaban>> y subtitulaba: “Se les han facilitado modernas viviendas en el 4 El Correo de Andalucía, 3 de diciembre de 1963, págs. 7-10. 5 El Correo de Andalucía, 4 de diciembre de 1963, pág. 2. 6 ABC de Sevilla, 4 de diciembre de 1963, pág. 53. El Correo de Andalucía, 4 de diciembre de 1963, pág. 6. 7 SANTOTORIBIO SUMARRIBA, J.: op. cit., pág. 386. Polígono Sur y en la barriada de Juan XXIII”8. Por su parte, El Correo de Andalucía el mismo día no daba por concluido el traslado y hablaba de evacuación: <<Hoy comienza la evacuación de los suburbios “El Higuerón” y “Fuente Quintillo”>> y le acompañaba el subtítulo: “Un paso decisivo en la solución del problema sevillano del chabolismo” y ofrecía cuatro fotografías de los suburbios y de los nuevos emplazamientos9. Asimismo, una semana más tarde, ambos diarios publicaban la demolición de las chabolas y suburbios: “El gobernador civil entregó 167 viviendas y presidió la demolición de suburbios y chabolas”, mientras que El Correo de Andalucía señalaba: “Los dos últimos suburbios sevillanos han desaparecido” con el subtítulo: <<El gobernador civil presenció la demolición de los de “El Higuerón” y “Fuente Quintillo”>>10. Siguiendo esto, tampoco se dejó al margen la construcción de nuevas casas, y en agosto del mismo año ya se anunciaban: “Quinientas nuevas viviendas se van a construir en Amate”, según hacía público ABC de Sevilla11. El 29 de septiembre El Correo de Andalucía recogía que se haría la “Entrega de viviendas en el Polígono Sur a familias procedentes de refugios y casas ruinosas”12 y dos días más tarde ambos periódicos recogían con estusiasmo la declaración del ministro de la Vivienda: ABC, “El señor Martínez y SánchezArjona ve con optimismo la solución del problema de la vivienda” y “En tres o cuatro años podremos enjugar el déficit que en esta materia presenta nuestra ciudad”; El Correo de Andalucía, “En tres o cuatro años quedará resuelto el problema de la vivienda en Sevilla”13. El 24 de marzo de 1965, en El Correo de Andalucía aparecía la noticia: “El alcalde expuso a la Permanente el problema creado por las viviendas en estado ruinoso” y agregaba: “Con las entregas que se harán en el polígono de San Pablo se espera paliar la situación”14. Acto que apareció anunciado por 8 ABC de Sevilla, 8 de agosto de 1964, pág. 37. 9 El Correo de Andalucía, 8 de agosto de 1964, pág. 13. 10 ABC de Sevilla, 15 de agosto de 1964, pág. 37. El Correo de Andalucía, 15 de agosto de 1964, pág. 9. 11 ABC de Sevilla, 27 de agosto de 1964, pág. 31. 12 El Correo de Andalucía, 25 de septiembre de 1964, pág. 6. 13 ABC de Sevilla, 27 de septiembre de 1964, pág. 55. El Correo de Andalucía, 27 de septiembre de 1964, pág. 16 14 El Correo de Andalucía, 24 de marzo de 1964, pág. 11. ambos periódicos el día 31 del mismo mes: El Correo de Andalucía: “Mañana, entrega de 250 viviendas del polígono San Pablo”; ABC de Sevilla: “Mañana, fiesta de la liberación, serán entregadas doscientas cincuenta viviendas en el polígono San Pablo”15, y también en marzo el Ayuntamiento entregaba nuevas viviendas con escuelas, locales comerciales, centro social y una iglesia en la barriada de La Paz del Polígono Sur. Nuevamente en mayo, con motivo de la festividad de San José Obrero se entregaron nuevas viviendas: “El gobernador civil entregó 552 viviendas en el Polígono de S. Pablo”, rotulaba El Correo de Andalucía y ABC de Sevilla, “Entrega de títulos de nuevas viviendas a más de quinientas familias modestas”16. Estas noticias se repitieron a lo largo del verano continuamente en la prensa sevillana: la desaparición del refugio de las Tapias de Cobián junto a la entrega de nuevas viviendas en el polígono de San Pablo17. Todo esto llevó a El Correo de Andalucía a publicar en julio “Nuevos barrios de Sevilla”18, donde presentaba la barriada de La Paz, y a finales de agosto: “En el bienio 1965-66 se realizarán 9.135 viviendas en Sevilla”19 Pese a esta fiebre constructora, las autoridades locales acuciaban la escasez de viviendas y en enero de 1965, “El presidente de la Cámara de la Propiedad Urbana habla de la escasez de viviendas” (El Correo de Andalucía)20. No obstante, en ABC estaban convencidos en mayo de 1965 del gran esfuerzo realizado por la Administración como hacía constar en un editorial: “El chabolismo, prácticamente está resuelto después de un poderoso esfuerzo, en el que se batieron todos los sevillanos. [...] En este diálogo abierto entre Administración y administrados en que nos encontramos, pergueñamos estas líneas para colaborar mejor con nuestras autoridades –de arriba abajo-, para informar mejor a estas buenas gentes, que a veces se desesperan aguardando nuevo techo y, en suma, para centrar un problema que es uno de los más serios 15 ABC de Sevilla, 31 de marzo de 1965, pág. 67. El Correo de Andalucía, 31 de marzo de 1965, pág. 17. 16 El Correo de Andalucía, 2 de mayo de 1965, pág. 9. ABC de Sevilla, 2 de mayo de 1965, pág. 89. 17 “Otro suburbio que desaparece: el de las Tapias de Cobián”, ABC de Sevilla, 28 de agosto de 1965, pág. 31. “Entrega de 266 viviendas en el polígono de San Pablo”, El Correo de Andalucía, 20 de julio de 1965, pág. 7. 18 El Correo de Andalucía, 18 de julio de 1965, pág. 65. 19 El Correo de Andalucía, 28 de agosto de 1965, pág. 6. 20 El Correo de Andalucía, 30 de enero de 1965, pág. 9. –por no decir el más complejo y dramáticode cuantos nos rodean en este crecimiento fenomenal de Sevilla”21. Los ministros de Obras Públicas y de la Vivienda visitaron la ciudad en enero de 1966 para observar su desarrollo22. Por su parte, entre las construcciones públicas se presentaron las maquetas del Palacio de Justicia y de los nuevos juzgados municipales y se pusieron en marcha la creación de un palacio municipal de deportes en la zona de Chapina y la realización de una playa artificial. Otras obras que se terminaron fueron las de defensa de las inundaciones con la desviación del Ranilla, el entubado del Tamarguillo y el nuevo canal del Guadaíra. Pero, sobre todo, fueron los proyectos para el embellecimiento de las márgenes del Guadalquivir los que ocuparon muchas páginas de la prensa sevillana del momento. Desde 1962, el Ayuntamiento había convocado concursos de ideas para el embellecimiento de las márgenes del río, pero el asunto no conseguía cerrarse. En junio eran varias las personalidades como Pérez-Embid e instituciones como las academias sevillanas de Bellas Artes y Buenas Letras y la Comisión de Monumentos las que se mostraron contrarias al cegamiento del río como se proponía23. En abril de 1964 el Consejo Económico Sindical envió un escrito para evidenciar la necesidad de que se aumentara el calado del Guadalquivir24 para hacer llegar algunos barcos. Un mes después, el ministerio de Obras Públicas autorizaba la realización de las obras con un presupuesto de “25.384.909,43 pesetas para dragar el Guadalquivir”25 y el 10 de febrero de 1965 El Correo de Andalucía encabezaba una noticia: “El alcalde entregó al director general de Puertos el anteproyecto de embellecimiento del Guadalquivir”26. En agosto de 1964, en las páginas de ABC de Sevilla aparecía la noticia: “Más de dos millones y medio de pesetas para acelerar la reforma del puente de 21 ABC de Sevilla, 9 de mayo de 1965, págs. 69-70. 22 ABC de Sevilla, 22 de enero de 1966, págs. 61-62. 23 ABC de Sevilla, 27 de junio de 1962, pág. 43. El Correo de Andalucía, 27 de junio de 1962, pág. 6. 24 ABC de Sevilla, 17 de abril de 1964, pág. 75. 25 El Correo de Andalucía, 28 de mayo de 1964, pág. 18. 26 El Correo de Andalucía, 19 de febrero de 1965, pág. 7. San Telmo”27. En febrero de 1965, El Correo de Andalucía hacía constar el pleno municipal que aprobaba las mejoras en la fuente monumental de la Plaza de España28 y en abril se aprobaron los presupuestos municipales para ese año en más de setecientos millones de pesetas según publicaba en su titular ABC de Sevilla el día 29 de abril29. A esto se sumó la aprobación por parte de las Cortes el 14 de diciembre del canal Sevilla-Bonanza30, acto que fue agradecido al jefe del Estado, a través del gobernador civil, José Utrera Molina. Hasta este momento, fueron varias las informaciones sobre el tema contenidas en la prensa sevillana. El 18 de mayo de 1962 era tratado el tema en Madrid por las autoridades sevillanas31, contaba El Correo de Andalucía. Tres días más tarde, los titulares de ABC de Sevilla y El Correo de Andalucía eran los siguientes: “El Consejo de Obras Públicas prepara el dictamen sobre el canal Sevilla-Bonanza” y “El proyecto del Canal SevillaBonanza, de tanta importancia para el futuro industrial de la ciudad, está en vías de ser sometido a conocimiento del Consejo de ministros”32. El 9 de marzo de 1963 El Correo de Andalucía publicaba “El canal Sevilla-Bonanza, centro de industrialización del Sur”33. Meses más tarde, los dos periódicos se hacían eco de “La primera ponencia técnica del Canal Sevilla-Bonanza, aprobada por unanimidad” (ABC de Sevilla) y “Comenzó el Pleno extraordinario del Consejo Económico Sindical dedicado al canal Sevilla-Bonanza” (El Correo de Andalucía)34. Al día siguiente, El Correo de Andalucía apuntaba: “La creación 27 ABC de Sevilla, 15 de agosto de 1964, pág. 49. 28 El Correo de Andalucía, 25 de febrero de 1965, pág. 7. 29 ABC de Sevilla, 29 de abril de 1965, pág. 63. 30 MARTÍNEZ RUIZ, J. I.: op. cit., pág. 263. Martínez Ruiz explica que el proyecto del canal Sevilla-Bonanza fue abandonado definitivamente a comienzos del año 1969, aunque siguió hablándose del mismo durante muchos años. Otra opción para acercar Sevilla al mar sin el canal, la constituía la construcción de una nueva autopista de peaje entre Sevilla y Cádiz, que convertiría a la primera en el gran centro redistribuidor de mercancías al puerto gaditano. De esta forma, sólo haría falta construir alguna corta como la de Olivillos y el dragado sistemático del Guadalquivir para hacer llegar algunos barcos. 31 El Correo de Andalucía, 18 de mayo de 1962, portada. 32 ABC de Sevilla, 22 de mayo de 1962, pág. 29. El Correo de Andalucía, 22 de mayo de 1962, pág. 5. 33 El Correo de Andalucía, 9 de marzo de 1963, pág. 9. 34 ABC de Sevilla, 9 de julio de 1963, pág. 41. El Correo de Andalucía, 9 de julio de 1963, pág. 7. de la zona del desarrollo Sevilla-Bonanza supondrá el factor desencadenante fundamental para el logro de los objetivos señalados: vía navegable, implantación de industrias y desarrollo agrario”35. Meses antes de la llegada de Hernández Díaz a la alcaldía ambos periódicos recogían el acto de clausura del Consejo Económico Sindical dedicado al Canal. El Correo de Andalucía trató el tema en varias páginas e incluyó el titular: “Gran entusiasmo en el acto de clausura del Consejo Económico Sindical dedicado al canal”36. Una semana después el mismo diario titulaba en portada a cinco columnas: “Será una realidad el canal SevillaBonanza” y “Gran satisfacción de las autoridades sevillanas de la audiencia concedida por el Caudillo”37. En 1964, las autoridades sevillanas agradecían en un telegrama a Franco la obra del canal Sevilla-Bonanza38. En 1965, ABC de Sevilla titulaba una noticia: “Diversas empresas españolas y extranjeras, interesadas en la construcción del canal Sevilla-Bonanza”39. Pese a los cambios, los sevillanos se quejaban del aspecto descuidado que presentaba la ciudad, sobre todo, de la construcción de edificios en el casco histórico en los mismos lugares donde se habían derruido otros y que cerraban posibles ensanches interiores. Tampoco les gustaba la estética de los nuevos edificios que contrastaban con los monumentos contiguos, y solicitaban vigilancia en algunos barrios como el de Santa Cruz. Por otra parte, Hernández Díaz, preocupado especialmente por el patrimonio histórico y artístico de la ciudad, recibió a la Comisión de Monumentos40, consiguió la aprobación del pleno del Ayuntamiento para la adquisición del Tesoro del Carambolo el 12 de junio de 1964 valorado en un millón de pesetas según coincidían en destacar en sus titulares del día 13 ABC y El Correo de Andalucía41, y la creación del Museo Histórico de la Ciudad el 26 35 El Correo de Andalucía, 10 de julio de 1963, pág. 7. 36 El Correo de Andalucía, 11 de julio de 1963, portada, págs. 7-10. 37 El Correo de Andalucía, 18 de julio de 1963, portada, pág. 3. 38 El Correo de Andalucía, 28 de junio de 1964, pág. 7. 39 ABC de Sevilla, 18 de julio de 1965, pág. 79. 40 ABC de Sevilla, 13 de septiembre de 1964, pág. 57. 41 ABC de Sevilla, 13 de junio de 1964, pág. 57. El Correo de Andalucía, 13 de junio de 1964, pág. 7. de agosto del mismo año42. Además, su interés histórico-artístico lo llevó a pronunciar una conferencia titulada: “Sevilla, ciudad monumental y moderna” donde planteaba el presente y el futuro de Sevilla en este sector y de la que se hicieron eco los diarios: ABC, <<Don José Hernández Díaz habló sobre “Sevilla, ciudad monumental y moderna”>> y El Correo de Andalucía, “Sevilla tiene una fisonomía propia que hay que conservar, dijo el alcalde en su conferencia” y “Mimar los monumentos y conservar la ciudad limpia y pulcra es obligación de todos”43. Un mes más tarde, el BOE publicaba un decreto donde declaraba conjuntos y monumentos artísticos a diversas zonas y edificios de la ciudad de Sevilla, como la Plaza de España, el Parque de María Luisa, una parte del Guadalquivir, el hospital de San Lázaro, la iglesia de San Benito de la Calzada o la Cartuja de Santa María de las Cuevas, entre otros, lo que sin duda llenó de satisfacción al Consistorio. ABC de Sevilla recogía brevemente esta noticia que incluía como parte de la información sobre el pleno municipal. Por su parte, El Correo de Andalucía dedicó un reportaje gráfico al tema titulado: “Sevilla, monumental”44, así como recogió una gran fotografía de la reconstrucción del templo de San Marcos en marzo de 196545. Un mes más tarde, el alcalde realizaba gestiones en Madrid para la construcción del puente del Generalísimo y las reformas del de Isabel II, y se procedía a la iluminación artística de los Reales Alcázares, según narraron los periódicos sevillanos46. Otros servicios que llevó a cabo el consistorio de la época fue la municipalización del servicio de limpieza y recogida de basura, así como la implantación de sectores de estacionamiento vigilados y por tiempo limitado, la conocida ‘zona azul’, con el fin de solucionar el problema del aparcamiento en una ciudad donde el tráfico era cada vez mayor y de cuyas especificaciones informó El Correo de Andalucía: <<El martes entra en vigor el bando de la 42 “Se aprobó la creación del Museo Histórico de Sevilla”, El Correo de Andalucía, 27 de agosto de 1964, pág. 11. 43 ABC de Sevilla, 13 de marzo de 1965, pág. 43. El Correo de Andalucía, 13 de marzo de 1965, pág. 9. 44 ABC de Sevilla, 22 de agosto de 1964, pág. 29. El Correo de Andalucía, 22 de agosto de 1964, pág. 3. 45 “Se ha terminado la construcción del templo de San Marcos”, El Correo de Andalucía, 28 de marzo de 1965, pág. 4. 46 ABC de Sevilla, 28 de abril de 1965, pág. 80. El Correo de Andalucía, 28 de abril de 1965, pág. 7. alcaldía declarando “zona azul”>>47. Por su parte, la Diputación provincial realizó numerosas obras en 1965, según presentaba ampliamente El Correo de Andalucía: “Eficaz labor de la Diputación Provincial durante el año pasado” y añadía en subtitulares: “640 kilómetros de carreteras provinciales”, “12.249 enfermos en el Hospital Central en 1964, y 10.500 reconocimientos médicos”, “Importantes obras en San Lázaro” y “Ocho millones y medio de pesetas van invertidos en la Escuela de Formación Profesional”48. También ABC de Sevilla informaba sobre la labor de la Diputación: “El presidente expuso la tarea que se ha desarrollado y la que se proyecta realizar”, “En 1964 fueron invertidos en obras más de ciento veinticinco millones de pesetas”49. Durante la alcaldía de Hernández Díaz, varios cargos compartieron con él actos y homenajes como el presidente de la Diputación Carlos Serra y Pablo Romero, nombrado el 14 agosto de 196550; el capitán de la II Región Militar, Manuel Maroto González51; o el presidente de la Audiencia, Antonio Escribano de la Puerta. En estos años Sevilla recibió la visita de varios ministros para interesarse por la vida social de la ciudad como fue el caso de Manuel Fraga y de José María Martínez y Sánchez Arjona en abril de 1964 cuando visitaron la exposición conmemorativa de los veinticinco años de paz y fueron ordenados hermanos de la Macarena. ABC y El Correo de Andalucía informaron de la visita aunque centraron el objeto de atención en diferentes temas: el primero hizo referencia en primer término a las actividades que Fraga Iribarne se iba a dedicar en la visita, mientras que el segundo focalizó la atención de la noticia en el acto religioso52. Entre esos actos se encontraba la imposición de la Medalla de Oro de la Ciudad, que fue concedida al ex alcalde Mariano Pérez de Ayala y a Pedro Gual 47 El Correo de Andalucía, 13 de septiembre de 1964, pág. 6. 48 El Correo de Andalucía, 31 de enero de 1965, pág. 9. 49 ABC de Sevilla, 31 de enero de 1965, pág. 75. 50 ABC de Sevilla, 14 de agosto de 1965, pág. 34. El Correo de Andalucía, 14 de agosto de 1965, portada. 51 “Bienvenida al nuevo capitán general de la II Región”, ABC de Sevilla, 28 de agosto de 1965. El Correo de Andalucía, 14 de agosto de 1965, portada. 52 “El señor Fraga Iribarne, en nuestra ciudad”, ABC de Sevilla, 26 de abril de 1964, pág. 67. “Los ministros e información y Turismo y de Industria, hermanos de honor de la Macarena”, El Correo de Andalucía, 26 de abril de 1964, pág. 14. resultados?¿Desconexión entre la Administración municipal y los vecinos administrados? ¿Pesimismo justificado durante muchos años ante infinidad de problemas que se mantienen en su misma gravedad, cuando no empeoran? De todo un poco. Y como causa primerísima, y más insalvable, la insuficiencia de medios municipales frente a un panorama de necesidades progresivas. [...] En realidad, todas las variantes de la indiferencia electoral son en este caso no sólo previsibles, sino también justificadas. Las gestiones municipales se ven trabadas; sean quienes sean los mandatarios de la gestión municipal se verán obligados, en múltiples aspectos, a la más resignada de las inoperancias”84. Por último, el día 29 de noviembre los diarios publicaron los nombres de los concejales por el tercio de entidades85 con lo que concluían las elecciones municipales: ABC de Sevilla, “Elección de concejales por el tercio de entidades” y subtitulaba con los nombres de los concejales designados; El Correo de Andalucía, “Doña Ana Bravo, don Manuel Bono, don Ricardo Grande y don José Masas, elegidos por el tercio de entidades”86 e incluía las fotografías de los concejales. Poco después, el 14 de diciembre de 1966, el 88,43 por ciento de los sevillanos votaba “Sí” a la Ley Orgánica del Estado, frente al 95,50 por ciento de los españoles. El mes anterior había comenzado una campaña para el referéndum oficiada por el gobernador civil, José Utrera Molina. El día 26 de ese mes los periódicos recogían la noticia de que las entidades sevillanas habían enviado telegramas al jefe del Estado y al presidente de las Cortes agradeciendo haber dotado a España con la Ley Orgánica87. El 11 de diciembre también trascribían las palabras pronunciadas por el gobernador civil en el teatro San Fernando88. Y el día 15 se publicaron por fin los resultados. “El 88, 43 por ciento del censo sevillano participó en el referéndum”, indicaba el ABC de Sevilla, que completaba en el texto: “La masiva afluencia de votantes a las urnas, el ejemplar y alegre estoicismo del electorado de permanecer varias 84 El Correo de Andalucía, 15 de noviembre de 1966, pág. 3. 85 En la elección de estos concejales toman parte los concejales elegidos por el tercio de representación familiar y sindical y algunos capitulares. 86 ABC de Sevilla, 29 de noviembre de 1966, pág. 45. El Correo de Andalucía, 29 de noviembre de 1966, pág. 9. 87 El Correo de Andalucía, 26 de noviembre de 1966, pág. 9. ABC de Sevilla, 26 de noviembre de 1966, pág. 39. 88 ABC de Sevilla, 11 de diciembre de 1966, pág. 71. El Correo de Andalucía, 11 de diciembre de 1966, pág. 14. horas aguardando el momento de depositar su voto y la relativa falta de fluidez en el aparato burocrático para la emisión de los sufragios fueron las tres notas sobresalientes registradas en Sevilla en la jornada del referéndum de la Ley Orgánica”89. Por su parte, El Correo de Andalucía abría a cinco columnas la noticia: “En Sevilla votó el 88,43 por ciento del censo” y especificaba los votos positivos y negativos en el subtítulo: “De ellos 284.802 dijeron sí y 4.991 no”, y además presentaba otra noticia: “La mayoría de los colegios electorales de nuestra capital hubieron de prorrogar su hora de cierre”90. El 8 de enero de 1967, El Correo de Andalucía publicaba los resultados locales definitivos en un breve situado en la parte inferior de una página par: “Sevilla figura con 844.971 electores, 726.289 votantes; 711.675 votos favorables; 7.045 contrarios y 7.560 nulos”, mientras que ABC de Sevilla no recogió estos datos y sólo se limitó a remitir los porcentajes nacionales. El año 1967 comenzó con la constitución del nuevo Ayuntamiento el 5 de febrero. El Correo de Andalucía dio más importancia a este acto en la medida en que otorgó más espacio que ABC de Sevilla, tituló a cinco columnas con un mayor número de subtitulares e insertó una fotografía de la jura de uno de los concejales91, lo que evidenciaba su interés por la vida municipal de la ciudad. El 6 de octubre, Manuel Chamorro Martínez era nombrado capitán de la II Región Militar92 en medio del desarrollo de las elecciones a procuradores en Cortes. Ya el 12 de septiembre El Correo de Andalucía se refería de forma metafórica a los logros que se podían alcanzar en estas elecciones: “Las Cortes españolas, una vez elegidas, serán como la paleta del pintor, que tendrá como tono dominante el color que sus manos puso. Por el camino apuntado, si no se corrige –que a tiempo se estáobtendremos el verde del césped. [...] Faltarán en el coro esos hombres que a través de sus retinas conocen los distintos verdes del paisaje español”93. El 3 de octubre ABC de Sevilla se centraba en la noticia: “Don Carlos Serra y Pablo-Romero, procurador en Cortes por la Diputación Provincial”, mientras que El Correo de Andalucía publicaba además de esta noticia en un espacio menor, las múltiples y variadas propuestas de los 89 “Cómo votó Sevilla”, ABC de Sevilla, 15 de diciembre de 1966, pág. 35. 90 El Correo de Andalucía, 15 de diciembre de 1966, págs. 16-17. 91 ABC de Sevilla, 7 de febrero de 1967, págs. 35-36. El Correo de Andalucía, 7 de febrero de 1967, págs. 5-7. 92 ABC de Sevilla, 7 de octubre de 1967, pág. 31. 93 El Correo de Andalucía, 12 de septiembre de 1967, pág. 3. candidatos a procuradores por el tercio de representación familiar, bajo la pregunta “¿Qué programa electoral le convence más?” y con “El deseo de mantener la más rigurosa objetividad informativa y no determinar previamente ningún resultado ni matiz en las respuestas”94. Un día más tarde, se hacía pública la elección de Félix Moreno de la Cova como procurador en Cortes por el municipio sevillano que sólo había contado con un voto en contra y otro en blanco. Si ABC de Sevilla dedicaba un espacio amplio y con ladillo a las ciudades donde habían tenido lugar los actos de presentación de propuestas por parte de los candidatos95, El Correo de Andalucía elaboró noticias distintas con titulares propios motivados por las declaraciones de los candidatos, así recogía en una noticia: <<Reig Martín: “El momento actual requiere una incorporación de la juventud”>> y “Rojas Marcos, en Osuna y Estepa”, seguido del subtítulo: “La socialización debe aplicarse, sobre todo, a aquellos bienes y servicios indispensables para la persona”96. Al día siguiente, este diario volvía a hacer noticia de las declaraciones de RojasMarcos: <<Rojas-Marcos, en “Los Pajaritos” y en San Jerónimo>>97. El Correo de Andalucía anunciaba los nombres de los concejales elegidos compromisarios: “Fueron elegidos compromisarios doña Ana Bravo Sierra y los señores Bono, Ruiz Esquivel, Ariza, Murillo, Romero Carmona, Fernández Asencio, Benjumea Guerrero y Castillo González”98, y ABC de Sevilla recogió las propuestas de este concejal: “Rojas Marcos propone una actuación conjunta de todos los candidatos ante la Prensa local”99, para anunciar el día 8 de octubre la retirada de su candidatura100 y publicar dos días después una nota de la junta electoral donde se ratificaba esta renuncia101. El mismo día 10 de octubre, El Correo de Andalucía insertaba una carta del alcalde donde hacía un 94 ABC de Sevilla, 3 de octubre de 1967, pág. 29. El Correo de Andalucía, 3 de octubre de 1967, págs. 11-13. 95 “Don Félix Moreno de la Cova, procurador en Cortes por el Ayuntamiento de Sevilla”, ABC de Sevilla, 4 de octubre de 1967, pág. 23. 96 El Correo de Andalucía, 4 de octubre de 1967, pág. 2. 97 El Correo de Andalucía, 5 de octubre de 1967, pág. 10. 98 El Correo de Andalucía, 7 de octubre de 1967, pág. 13. 99 ABC de Sevilla, 7 de octubre de 1967, pág. 43. 100 ABC de Sevilla, 8 de octubre de 1967, pág. 75. 101 ABC de Sevilla, 10 de octubre de 1967, pág. 42. llamamiento al pueblo sevillano para votar, bajo el título: “El voto, un derecho, pero también un inexcusable deber de patriotismo y de ciudadanía”102. El día 11 de octubre, con varias fotografías que recogían los momentos de la votación de algunos sevillanos, El Correo de Andalucía publicaba: “Normalidad absoluta de las elecciones en Sevilla y su provincia”. ABC de Sevilla también remarcaba este término en su sección “Sevilla al día”: “Elecciones de paz; elecciones transcurridas ayer con toda normalidad, en perfecto orden y dentro de una discreta animación” 103. En noviembre de 1968 se producía otra novedad política, cuando la Ley de Administración Local y el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las corporaciones permitió que las mujeres casadas y mayores de edad pudieran ser electoras y elegibles en las elecciones a concejales por el tercio de representación familiar, además del de entidades. Asimismo, se esperaban cambios en las concejalías que pasarían a ser de ocho años en vez de seis como habían sido hasta el momento. Según José Santotorio en Sevilla en la vida municipal (1920-1991), Moreno de la Cova manifestó tras la toma de posesión su intención de poner en marcha varios proyectos nuevos y terminar los de anteriores alcaldes: “Concluir antes de 1968 el Plan de Renfe, terminar antes de dos años el puente del Generalísimo, construir dos autopistas, una hacia Huelva y otra hacia Cádiz, así como la autopista a lo largo del canal Sevilla-Bonanza y la desaparición del puente de San Jerónimo. Otro proyecto del nuevo alcalde era la ubicación definitiva de la Feria de Abril y la de Muestras Ibero-Americana. También estaba previsto el Plan General de Urbanismo y como punto inicial el registro público de solares” 104. Para ello, tuvo que contar con que a la altura de 1967 el Ayuntamiento hispalense, que acuciaba la crisis económica española, precisara medidas para reducir gastos. Así, se redujeron o eliminaron las subvenciones a entidades y particulares, las destinadas a fiestas y agasajos (como la de la Caseta Municipal de la Feria de Abril), se redujo plantilla de cargos municipales y los vehículos de representación municipal, además de establecer impuestos como el de circulación de los vehículos a motor. El 4 de octubre de 1968 el Banco de 102 El Correo de Andalucía, 10 de octubre de 1967, pág. 3. 103 El Correo de Andalucía, 11 de octubre de 1967, págs. 9-10. ABC de Sevilla, 11 de octubre de 1967, pág. 55. 104 SANTOTORIBIO SUMARRIBA, J.: op. cit., págs. 401-402. Véase ABC de Sevilla, 1 de febrero de 1966, págs. 25-26. Crédito Local concedía a Sevilla un crédito de 250 millones de pesetas con los que podría terminar el plan previsto para los dos años de mandato y los previstos a diez años105. Sus viajes a Madrid eran numerosos, sobre todo, para obtener créditos locales: “La operación de crédito de 20 millones de ptas, para construcción de escuelas, aprobada por el ministro de Hacienda”106, nada que ver con el superávit de más de treinta millones de pesetas que declaró el consistorio en junio de 1967107. No fue éste el único motivo por el que no todos estos proyectos se llevaron a cabo, aunque sí muchos vieron su realización en los tres años de mandato municipal de Moreno. Como él mismo señaló en su discurso de despedida, durante su período como alcalde, se construyeron más escuelas que en ningún otro período; añadió al de Transportes, otros servicios municipalizados: el de Aguas, los mercados –con la creación de “Mercasevilla” en unos terrenos adquiridos en la carretera Málaga-Granaday muy adelantado el de Limpieza; resaltó las obras llevadas a cabo en los márgenes del río y del palacio Municipal de Deportes en la zona de Chapina, inaugurado en 1969; la compra y preparación de los terrenos para la nueva feria; y el estudio y recopilación de las necesidades de la ciudad así como la elaboración de un Plan de Actuación Municipal para dar soluciones. La construcción del puente del Generalísimo y sus accesos al nuevo barrio de Los Remedios fueron temas continuamente reiterados por la prensa sevillana desde 1963 cuando el pleno municipal se planteó su plan de obras urgente108 hasta su inauguración por Franco en junio de 1968, pasando por el hecho de que “El Consejo de ministros acordó la inmediata contratación de las obras del puente del Generalísimo” publicado por El Correo de Andalucía el 26 de marzo de 1966109 y las visitas del ministro de Obras Públicas, ampliamente tratados por ambos diarios110. El día que Franco inauguró el puente los periódicos recogieron el acontecimiento ampliamente: “Franco inauguró el 105 SANTOTORIBIO SUMARRIBA, J.: op. cit., pág. 405. 106 El Correo de Andalucía, 21 de octubre de 1966, pág. 5. 107 ABC de Sevilla, 29 de junio de 1967, pág. 57. 108 El Correo de Andalucía, 8 de agosto de 1963, pág. 7. 109 El Correo de Andalucía, 26 de marzo de 1966, portada y pág. 2. 110 ABC de Sevilla, 6 de abril de 1967, págs. 39-41. El Correo de Andalucía, 6 de abril de 1967, págs. 9-10. domingo el puente del Generalísimo y los nuevos accesos de la carretera de Cádiz”, rotulaba ABC de Sevilla y “Cuatro grandes realizaciones sevillanas inauguradas por el Jefe del Estado” y “El puente del Generalísimo, los accesos de la autopista, el centro de Traumatología y la Ciudad Juvenil, fueron bendecidas por el cardenal Bueno Monreal”111, decía El Correo de Andalucía que acompañaba la noticia con una fotografía que inmortalizaba el momento en que Franco cortaba la cinta e inauguraba el puente112. 5.2.1. Franco visita por vez última Sevilla. El Ayuntamiento de Moreno de la Cova siempre recibió con entusiasmo las visitas del jefe de Estado a Sevilla. Una de ellas tuvo lugar en 1967 durante la Feria de Abril los días 22 a 28. El día 17 de abril llegaba a Sevilla la esposa de Franco, Carmen Polo, según publicaron los periódicos. ABC se limitó a dar la noticia en una columna: “Ayer llegó a Sevilla la esposa del Jefe del Estado”, mientras El Correo de Andalucía insertó una fotografía que captaba el momento de la llegada al aeropuerto de la capital para acompañar una información de tres columnas de espacio. “La esposa del Jefe del Estado, en Sevilla” y “Recibimiento brillantísimo en el aeropuerto de San Pablo” fueron algunos de los titulares113. La misma operación se repitió al día siguiente con la noticia de la visita de Carmen Polo a la VII Feria de Muestras Iberoamericana: “Doña Carmen Polo de Franco visitó el certamen” y “El público le tributó muestras de simpatía y respeto” (ABC daba así esta noticia como parte breve de una más amplia dedicada a la Feria de Muestras) y “La esposa del Jefe del Estado hizo una detenida visita a la Feria de Muestras” (El Correo de Andalucía le daba rango de noticia independiente e incluía una fotografía de la protagonista y el alcalde en una cena benéfica en el palacio de Las Dueñas)114. Los periódicos locales se prepararon para unas jornadas de intensa actividad informativa. “Sevilla recibirá hoy gozosa a Franco”, “La capital andaluza, engalanada y pletórica de visitantes, se dispone a acoger cordialmente 111 ABC de Sevilla, 25 de junio de 1968, pág. 39. 112 El Correo de Andalucía, 25 de junio de 1968, págs. 10-11. 113 ABC de Sevilla, 18 de abril de 1967, pág. 53. El Correo de Andalucía, 18 de abril de 1967, pág. 2. 114 ABC de Sevilla, 19 de abril de 1967, pág. 75. El Correo de Andalucía, 19 de abril de 1967, pág. 11. al Jefe del Estado”, expresaba ABC de Sevilla el día 22 de abril115. En su primer día en la ciudad Franco visitó la Sociedad Andaluza de cementos y las factorías Ytong e ISA, conoció los avances logrados en las enseñanzas universitarias, técnica, médica y primaria, entregó trescientas nuevas viviendas en el polígono de San Pablo y asistió a una cena de gala ofrecida por el Consistorio, donde fue recibido por el alcalde, el gobernador civil, el ministro López Rodó y el presidente de la Diputación, donde se le entregó la primera Medalla de Oro de la Corporación. El Correo de Andalucía dedicaba un gran número de páginas a las actividades protagonizadas por Franco con fotografías testimoniales de los actos. También recogía en un recuadro sin firma: <<Ayer, Sevilla también dijo “sí” a Francisco Franco con el entusiasmo de su recepción popular>> y rotulaba a toda página: “Sevilla expresó a Franco su entusiasta adhesión”. Por su parte, ABC de Sevilla también subrayaba en los titulares la gran adhesión recibida: “Sevilla reitera clamorosamente su adhesión a Franco”, “Desde San Pablo hasta el Alcázar, fue objeto de incesantes expresiones de entusiasmo” y, a continuación, relataba en numerosas páginas los pormenores de la visita separados temáticamente por ladillos116. Y de la misma manera recogieron los acontecimientos del día siguiente, cuando el general Franco recibió al Ayuntamiento en el Alcázar, donde Moreno de la Cova en un largo discurso señaló a Franco las realizaciones llevadas a cabo gracias al interés del general por Sevilla. En estos días el jefe del Estado también realizó su primera visita a la Feria de Muestras Iberoamericana y visitó por quinta y última vez el real de la Feria de Abril, donde la multitud le rindió honores con vivas a su persona. Como en las anteriores ocasiones, fue rodeado de una nutrida escolta de caballistas117. Pero el despliegue informativo se extendió hasta el día 29 de abril. El 27 los periódicos presentaban más titulares que encabezaban varias páginas resumiendo la completa visita oficial, si bien se aprecian diferencias de tratamiento en algunos aspectos. En relación al tema del homenaje de la provincia de Sevilla a Franco, ABC titulaba a cinco columnas “El Jefe del Estado recibió la Medalla de Oro de la Provincia” y otorgaba dos páginas a la noticia que transcribía los discursos de Utrera Molina y de López Rodó, mientras que esta noticia en El Correo de Andalucía ocupaba poco menos de 115 ABC de Sevilla, 22 de abril de 1967, pág. 47. 116 El Correo de Andalucía, 23 de abril de 1967, págs. 13-14. ABC de Sevilla, 23 de abril de 1967, págs. 63-66. 117 ABC de Sevilla, 25 de abril de 1967, págs. 39-43. El Correo de Andalucía, 25 de abril de 1967, págs. 9-13. media página y era titulada con letras minúsculas “Solemne imposición de la primera Medalla de Oro de la Provincia al Caudillo”118. La visita a algunas facultades de la Universidad de Sevilla también era tratada de forma diferente en cuanto a presentación. El Correo de Andalucía se refería a ella con escuetos títulos: “Visita a la Escuela de Ingenieros Industriales” y “El Caudillo, en la Universidad” y situaba las noticias en la parte inferior izquierda de una página par, mientras que el ABC de Sevilla extendía la información a dos páginas y titulaba: “Las instalaciones visitadas por Su Excelencia reflejan el auge de la enseñanza en todos los órdenes” y <<El rector recordó el nombramiento de Franco como “doctor honoris causa” de la Universidad hispalense>>119. Ambos periódicos coincidieron en llevar a titulares las mismas palabras de Franco sobre Sevilla: <<“El renacimiento de España es una realidad: caminamos hacia la gran Sevilla”, dijo el Generalísimo>> (ABC de Sevilla) y “Caminamos hacia la gran Sevilla, dice Franco” y <<El Jefe del Estado efectuó una detenida visita a la Exposición “Desarrollo de Sevilla”>> (El Correo de Andalucía), aunque también divergen en cuanto al espacio de ABC con tres páginas y El Correo de Andalucía con una página y media aproximadamente120. Por último, el agradecimiento del Ayuntamiento sevillano por la visita fue referido por ABC: “Adhesión de la Corporación municipal y el pueblo de Sevilla al Caudillo” y por El Correo de Andalucía: “El Pleno municipal se congratula de la visita del Jefe del Estado y le reitera su adhesión”121. El día 29 El Correo de Andalucía destacaba varias noticias en torno al tema de la visita: “SS. EE. Ofrecieron un almuerzo al Sr. Cardenal y primeras autoridades”, “Franco recibió a las más destacadas representaciones de la vida sevillana”122 y “El director general de Prensa ofreció un almuerzo íntimo a los informadores de las jornadas del Caudillo en Sevilla”, noticia que ya recogió el día 27 ABC de Sevilla: “Ágape al director general de Prensa”123. 118 ABC de Sevilla, 27 de abril de 1967, pág. 31-32. El Correo de Andalucía, 27 de abril de 1967, pág. 11. 119 El Correo de Andalucía, 27 de abril de 1967, pág. 10. ABC de Sevilla, 27 de abril de 1967, págs. 33-34. 120 ABC de Sevilla, 27 de abril de 1967, págs. 35-37. El Correo de Andalucía, 27 de abril de 1967, págs. 9-10. 121 ABC de Sevilla, 27 de abril de 1967, pág. 65. El Correo de Andalucía, 27 de abril de 1967, pág. 5. 122 Véase El Correo de Andalucía, 29 de abril de 1967, págs. 2, 8 y 9. 123 ABC de Sevilla, 27 de abril de 1967, pág. 65. Pero fue la visita de Franco los días 21 a 24 de junio de 1968 el último encuentro del general con la ciudad de Sevilla. Pese a los pocos días de estancia, el jefe del Estado cumplió un apretado programa de actos, además de presidir la clausura del Congreso Eucarístico Nacional. Con su presencia fueron inauguradas importantes obras de infraestructuras, como el puente sobre el Guadalquivir llamado el Generalísimo, los accesos portuarios, la autovía Sevilla-Dos Hermanas, el Centro de Traumotología, la Ciudad Juvenil de Cuarto, la central abastecedora de agua y el bolsín de Sevilla124. En esta visita, Franco anunció la construcción de la Corta de la Cartuja, como obra fundamental para defender a la zona urbana de las inundaciones. Durante estos días, los sevillanos expresaron masivamente su adhesión y gratitud al Caudillo, sobre todo en un memorable acto multitudinario en el Patio de la Montería. Fue el adiós definitivo125. Pero no sólo las visitas mantuvieron en contacto a Sevilla con la persona de Francisco Franco. Su recuerdo permaneció en los periódicos y en la mente de los sevillanos cuando ABC de Sevilla mostraba: “Misa de las enfermeras militares con motivo de la onomástica del Caudillo” y El Correo de Andalucía: “Telegrama de la Alcaldía al Jefe del Estado reiterándole adhesión con motivo de su onomástica”126. Por su parte, los sevillanos se podían sentir respondidos con las declaraciones del propio Franco sobre la ciudad. De estas muestras se hacían amplio eco los periódicos matutinos, así ABC de Sevilla en noviembre de 1966 recogía las declaraciones del jefe del Estado: “Hay que pensar en la Sevilla del año 2000, dijo Franco al Ayuntamiento hispalense”, noticia que El Correo de Andalucía llevaba a la portada con una amplia fotografía de Franco con el alcalde y otras autoridades locales apuntando los proyectos sevillanos en un mapa de la ciudad: “El Jefe del Estado recibió al Ayuntamiento de la Ciudad” era el titular a cinco columnas de la noticia procedente de la agencia Logos, que desarrolló en la página dos127. En octubre 124 ABC de Sevilla, 25 de junio de 1968, págs. 39-43. El Correo de Andalucía, 25 de junio de 1968, págs. 10-12. 125 Franco abandonó Sevilla a las 7,40 horas de la tarde del lunes 24 de junio de 1968, en el avión Caravelle “Teobaldo Power” de la Compañía Iberia, desde el aeropuerto de San Pablo. 126 ABC de Sevilla, 5 de octubre de 1966, pág. 43. El Correo de Andalucía, 5 de octubre de 1966, pág. 8. 127 ABC de Sevilla, 10 de noviembre de 1966, págs. 37-38. El Correo de Andalucía, 10 de noviembre, portada y pág. 2. de 1968 ABC de Sevilla y El Correo de Andalucía se hacían eco de la entrega de la “Giralda de Oro” del Círculo Mercantil a Franco. El primero destacaba: <<El Círculo Mercantil entregó al Jefe del Estado la “Giralda de Oro” de la entidad>> y El Correo de Andalucía daba el titular con las palabras de Franco: <<Una vez más se me ofrece la ocasión de manifestar mi amor por Sevilla (Franco)>>128. Asimismo, las instituciones del régimen celebraron sus conmemoraciones y aniversarios y los periódicos informaron sobre sus novedades y actos en Sevilla. ABC narraba en diciembre de 1968 en media página la “Conmemoración del XXVIII aniversario de la fundación del Frente de Juventudes”129. 5.2.2. Entre la carencia de viviendas y el presuntuoso canal Sevilla-Bonanza. El problema de la falta de vivienda seguía afectando a los sevillanos. Si Hernández Díaz había hecho desaparecer las chabolas en Sevilla, su sucesor se encontró con grandes núcleos urbanos formados por viviendas provisionales cada vez más deterioradas y de muy baja calidad, como las “casitas bajas” del polígono de San Pablo, las del Polígono Sur, Los Merinales o los pabellones de Torreblanca. Al mismo tiempo, las casas viejas derrumbadas cada vez eran más numerosas y los refugios tenían una capacidad de albergue limitada, aunque el Ayuntamiento no dejaba de comprar terrenos para tal fin como los que adquirió en septiembre de 1966 en la carretera Sevilla-Cádiz que podían refugiar a 250 cincuenta familias, conocida como “La Corchuela”. El 18 de enero de 1968 el alcalde visitó este barrio junto al resto de la corporación. En esta ocasión El Correo de Andalucía titulaba a cinco columnas <<“La Corchuela”, futura expansión rural y urbana de Sevilla>> e incluía un mapa de situación y reseñaba los planes inmediatos del alcalde: <<Zona verde con juegos para niños, merenderos, “zoo”, aparcamiento de vehículos y “camping”>>130. De forma parecida, aunque más breve y menos entusiasta recogía el evento ABC de Sevilla: <<Visita de la Corporación municipal a “La Corchuela”>> y añadía: “La finca será convertida en un gran parque natural”131. 128 ABC de Sevilla, 31 de octubre de 1968, pág. 41. El Correo de Andalucía, 31 de octubre de 1968, pág. 8. 129 ABC de Sevilla, 8 de diciembre de 1968, pág. 57. 130 El Correo de Andalucía, 18 de enero de 1968, pág. 12. 131 ABC de Sevilla, 18 de enero de 1968, pág. 45. 1967164. En abril, el ministro de la Gobernación concedía la Gran Cruz del Mérito Civil al presidente de la Diputación165 y en julio se otorgó la Medalla de Oro de la Ciudad al ministro de Obras Públicas, Federico Silva Muñoz, por los beneficios conseguidos para Sevilla. ABC de Sevilla en su editorial “El canal Sevilla-Bonanza” justificaba esta distinción: “El interés demostrado por el señor Silva Muñoz en la prolija tramitación del Canal queda bien de manifiesto. El avance registrado en poco más de un año es evidente. Por ésta y por otras diversas causas de reconocimiento, nos parece de justicia la propuesta de Medalla de Oro de la Ciudad”166. La noticia era referenciada por los periódicos sevillanos: ABC de Sevilla, “Concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad a los señores Lora Tamayo y Silva Muñoz”; El Correo de Andalucía, “La Medalla de Oro de la Ciudad, concedida por aclamación a los ministros de Obras Públicas y de Educación y Ciencia”167. Pero, quizás fue más sonada la imposición de la Medalla de Oro de la Pasión al vicepresidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco, como recogía ABC de Sevilla: “Imposición de la Medalla de la Pasión al vicepresidente del Gobierno” y El Correo de Andalucía que incluía una fotografía del momento: “La Medalla de Oro de la cofradía Pasión, al señor Carrero Blanco”168. 5.3. Juan Fernández Rodríguez-García del Busto (noviembre de 1969 – mayo de 1975). Días después de que se nombrara el gabinete “monocolor”, a raíz de la crisis gubernamental producida por el escándalo MATESA, el día 6 de noviembre de 1969 el médico Juan Fernández Rodríguez-García del Busto, 164 ABC de Sevilla, 18 de marzo de 1967, pág. 63. El Correo de Andalucía, 18 de marzo de 1967, pág. 8. El Correo de Andalucía destacó como gran titular de la noticia este hecho “El alcalde propondrá al pleno municipal el nombramiento de la duquesa de Alba hija adoptiva de Sevilla”, mientras que ABC lo incluyó como un tema del día más tratado en el pleno municipal. 165 “Se constituyó la nueva Diputación Provincial bajo la presidencia del gobernador civil”, El Correo de Andalucía, 2 de abril de 1967, pág. 10. “Constitución de la nueva corporación provincial”, ABC de Sevilla, 2 de abril de 1967, pág. 85. 166 ABC de Sevilla, 5 de abril de 1967, pág. 44. 167 ABC de Sevilla, 30 de julio de 1967, pág. 55. El Correo de Andalucía, 30 de julio de 1967, pág. 6. 168 ABC de Sevilla, 12 de abril de 1968, pág. 39. El Correo de Andalucía, 12 de abril de 1968, pág. 2. promocionado políticamente por Carrero Blanco, debido a su amistad por la pertenencia de ambos a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Pasión169, relevaba en la alcaldía a Félix Moreno de la Cova trayendo consigo la considerable suma de 1.200 millones de pesetas para invertirlas en obras públicas170. El día 25 de octubre de 1969, ABC de Sevilla hacía constar en su primera página: “Don Félix Moreno de la Cova, delegado provincial del Ministerio de Agricultura” e incluía una entrevista con el alcalde saliente y otra con el nuevo alcalde firmada por Francisco Amores, que tituló respectivamente con las palabras más destacadas por los entrevistados: “De una Sevilla capital de provincia hemos pasado a ser cabecera de región” y “Hace falta valor para ser alcalde, pero un valor responsable y sereno”. Moreno de la Cova habló de todos los asuntos sevillanos de los que le preguntaron: “El Ayuntamiento de Sevilla, desde el Movimiento para acá, tiene una tesorería francamente buena. [...] La Corchuela podría ser el mejor asunto que el Ayuntamiento de Sevilla ha realizado. [...] Seguirá habiendo casas en ruina cada vez más. Sus habitantes tendrán que ir a otros sitios. Y esos otros sitios son los pisos que hay que ir haciendo. [...] Pues no ha habido corporación, ni asociación de personas a las que yo esté más agradecido, en general, que a los periodistas. No pongo caso concreto. Digo a los periodistas. Los que hacen información en el Ayuntamiento son cumplidores de su deber, con sentido sevillano, rectitud, siempre positivos. Como es natural, existe quien es un poco más aficionado a la crítica que otros. Pero, en general, la crítica ha sido siempre positiva”. La respuesta del nuevo alcalde a los problemas más graves de Sevilla era: “Problema de limpieza de la ciudad, problema de la vivienda y el problema de la defensa del patrimonio monumental sevillano” y a la de cómo juzga a los periodistas: “Como unos imprescindibles colaboradores. La función de la Prensa es trascendental. El crear una opinión que se apoye en una apreciación justa y noble de las circunstancias es un factor de colaboración inestimable”171. Al día siguiente, El Correo de Andalucía publicaba otra entrevista de Igarfe a Juan Fernández bajo el título <<Sevilla necesita “carta especial” por las características de sus problemas>> y el subtítulo: “Urge un riguroso sentido de 169 FONTÁN MEANA, A.: El Ayuntamiento de Sevilla desde la Transición al Cambio. La historia pequeña de una casa grande. Artes Gráficas Salesianas, Sevilla, 1983, pág. 20. 170 TEBA, J.: “Caza y captura de desafectos” en RAMOS ESPEJO, A. (dir.): Crónica de un sueño. Memoria de la Transición democrática en Sevilla (1973-1983). C&T editores, Málaga, 2003, pág. 40. 171 ABC de Sevilla, 25 de octubre de 1969, págs. 98-103. planificación urbana, un mejoramiento total del puerto, unos accesos adecuados y una vida social que supere las diferencias entre sus hombres”172. El 7 de noviembre los periódicos sevillanos informaron de la toma de posesión del nuevo alcalde. ABC de Sevilla rotuló entonces: “Don Juan Fernández Rodríguez y García del Busto tomó posesión de la Alcaldía de Sevilla” y en su sección “Sevilla al día”, Quintaval señalaba: “La ceremonia de ayer aconseja alguna puntualización básica: cambia el alcalde, pero no el cuerpo municipal, y ni éste ni aquél son aisladamente el Ayuntamiento. No hay mutación absoluta, sencillamente porque no puede haberla. La Ley que prevé e impone las mudanzas, las somete al flujo de la continuidad”. Asimismo, El Correo de Andalucía tituló la noticia: “El nuevo alcalde tomó posesión” al mismo tiempo que insertaba las respuestas de los alcaldes vivos anteriores a la pregunta “¿Qué opinan de los problemas urgentes de Sevilla?” y todos nombraron la vivienda como uno de ellos173. Al mes de ostentar la alcaldía, Juan Fernández tuvo que hacer frente a la dimisión del teniente de alcalde Sánchez de la Peña. El redactor de ABC de Sevilla, Francisco Amores relata la conversación con el alcalde sobre el tema en una crónica desde Madrid: “Mientras sirven unas copas de vino, me acerco al alcalde, Don Juan Fernández Rodríguez y le pregunto si es cierto el rumor que corre por aquí de que el teniente de alcalde señor Sánchez de la Peña –dimitido a petición propiaserá sustituido por tal o cual otro capitular. El alcalde, serio, mirándome fijamente dice: No hay nada de eso. Don Manuel Sánchez de la Peña me ha presentado su dimisión. Quiere descansar, estar con los suyos. Veo la cosa como la más normal del mundo. Su delegación, la de Policía Municipal y Tráfico, la llevaré yo mismo por ahora cosa –tambiénnormal”174. Dos días después, El Correo de Andalucía publicaba una información titulada: “Sobre la dimisión del señor Sánchez de la Peña” donde se incluía la carta de Sánchez de la Peña explicando los motivos de su cese: “Ruego por lo tanto la publicación de esta carta y el contenido de los oficios que le acompaño para que las cosas queden en su sitio, principalmente ante la plantilla de la Policía Municipal, donde no puedo consentir en absoluto que se me haga pasar por un delegado que se va de ella adoptando una postura cómoda”. A 172 El Correo de Andalucía, 26 de octubre de 1969, pág. 32. 173 ABC de Sevilla, 7 de noviembre de 1969, págs. 45-46. El Correo de Andalucía, 7 de noviembre de 1969, págs. 13-15. 174 “El alcalde asume personalmente la delegación de Policía Municipal y Tráfico”, ABC de Sevilla, 14 de diciembre de 1969, pág. 45. continuación, se se apuntaba hacia otro tema, la sustitución en la presidencia del Sindicato Provincial de la Construcción: “Por el alcalde ha sido aceptada la dimisión como teniente de alcalde; pero hay ciertas dificultades para aceptarle la dimisión como presidente del Sindicato Provincial de la Construcción, dificultades que ciertos rumores refutan a la significación política del que sería su sustituto: el actual vicepresidente, señor Rojas Marcos, del cual se dice que no goza de mucha aceptación en los medios sindicales oficiales como se deduce de la reciente suspensión por el delegado provincial de Sindicatos de la conferencia que estos días iba a pronunciar en la Escuela Sindical. [...] Puestos en contacto con los señores Sánchez de la Peña y Rojas-Marcos, no han desmentido estos rumores, pero se abstienen de hacer comentarios sobre el particular”175. En febrero de 1970 se disparó otro rumor, el de su propia dimisión. ABC de Sevilla nuevamente preguntó al alcalde sobre los rumores en una conversación personal, obteniendo como respuesta: “Aquí seguiré hasta que el mando estime conveniente mi relevo. Entonces no estaré ni un minuto más. Pero mientras tanto, no abdicaré de mi servicio a Sevilla”176. No fue éste el único cambio de cargo. En el mismo año, José Utrera Molina dejó de ser gobernador civil para ocuparse de la subsecretaría del Ministerio de Trabajo. Fue sustituido por Ramón Muñoz-González Bernaldo de Quirós, al que sucedió en el cargo, en septiembre de 1972, el hasta entonces gobernador de Baleares Víctor Hellín Sol177, y éste a su vez relevado por Alberto Leyva Rey en marzo de 1974178. En este sentido, Braojos y otros señalan: <<La acción política de Sevilla recayó bajo la responsabilidad de figuras (gobernadores civiles y alcaldes), vinculadas al espíritu del poder instituido por Franco. Gentes del FET, del Opus Dei o del Movimiento Nacional bajo la aureola de su adhesión personal a Franco y, por descontado, de la eficaz gestión en su crédito como leales y “capaces”. [...] Sin resquicio para el debate o la contestación crítica en el municipio, estos hombres – 175 El Correo de Andalucía, 16 de diciembre de 1969, pág. 11. 176 << “No he pensado en dimitir”, dice el alcalde>>, ABC de Sevilla, 11 de febrero de 1970, pág. 37. 177 “Tomó posesión el nuevo gobernador de Sevilla”, El Correo de Andalucía, 6 de octubre de 1972, portada. “Ayer tomó posesión de sus cargos el nuevo gobernador civil y jefe provincial del Movimiento”, ABC de Sevilla, 6 de octubre de 1972, pág. 37. 178 “Los nombramientos”, ABC de Sevilla, 30 de marzo de 1974, pág. 35. “Don Alberto Leyva Rey”, El Correo de Andalucía, 30 de marzo de 1974, pág. 11. designados siempre por Madridejercieron más como administradores de lo público que como políticos; más como interlocutores entre Sevilla y el Gobierno que como representantes de un programa de actuaciones concebido desde las demandas de la “opinión” y de las fuerzas sociales. Jerarquías del cuerpo “oficial”, se mostraron a veces como meros concesionarios de distinciones o como simples testigos distinguidos en actos y ceremonias. Tan singular y lógica conducta demuestra la secuencia de los hechos, con el relieve de las visitas de Franco>>179. Otro nuevo nombramiento fue el de Antonio Canela Morato como delegado de Policía Municipal, el de Juan Creix como jefe superior de Policía en septiembre de 1970180, que cesó en marzo de 1974, siendo sustituido por Antonio Morato Martín. Por su parte, en septiembre de 1971, Mariano Borrero Hortal se convertía en el nuevo presidente de la Diputación de Sevilla. También fueron relevados los mandos militares en la ciudad. En septiembre de 1970 tomó posesión como general de la II Región Militar, Íñigo de Arteaga y Falguera, duque del Infantado, que permanecería en el cargo hasta noviembre de 1971, cuando fue sustituido por Julio Coloma Gallegos, que cesaría en noviembre de 1973, al que relevó Félix Álvarez-Arenas Pacheco181. Las elecciones municipales con motivo de la renovación de los tercios de Entidades, Sindicatos y Familias, celebradas el 17 de noviembre de 1970 se celebraron con normalidad y escasa participación182, al menos así lo remarcaron los periódicos sevillanos: “En Sevilla la animación electoral fue escasa”, “Según un avance del escrutinio, acudió a las urnas un veintidós por ciento del electorado” (ABC de Sevilla) y “Sevilla registra el más bajo porcentaje de participación” y “Sevilla es quizás la capital que registra más bajo porcentaje, 179 BRAOJOS GARRIDO, A., SÁINZ DE ROZAS, M. y ÁLVAREZ REY, L.: op. cit., pág. 541. 180 “Tomó posesión de su cargo el jefe superior de Policía”, ABC de Sevilla, 11 de septiembre de 1970, pág. 71. 181 “El sábado, toma de posesión del nuevo capitán general”, El Correo de Andalucía, 14 de noviembre de 1973, pág. 11. 182 La excepción vino de la mano del candidato por el Tercio Familiar, Diego de los Santos López, a quien la Junta Municipal de Censo sólo le reconoció el 60 por ciento de las 13.000 firmas que presentó e invalidó su candidatura, lo que provocó un notable desacuerdo. SANTOTORIBIO SUMARRIBA, J.: op. cit., pág. 426. GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. y LEMUS LÓPEZ, E.: op. cit., pág. 411. Asimismo, se rechazó el recurso de impugnación sobre estas elecciones a un candidato que alegaba “que se habían fijado carteles fuera de los lugares indicados”, ABC de Sevilla, 31 de enero de 1971, pág. 41. con un 15 al 20 por ciento” (El Correo de Andalucía). También, El Correo de Andalucía daba su particular visión de las elecciones en un recuadro sin firma: “Hicimos el recorrido por muchas mesas electorales. El ambiente, para tristeza nuestra y desgracia de una ciudad que apenas ha despertado el interés de sus habitantes para acudir a las urnas, el ambiente, digo era desangelado, de una atonía que andaba lejos de la verdadera participación del pueblo en las tareas de su gobierno a escala municipal”183. El día 1 de diciembre tuvo lugar la elección de concejales por el tercio de entidades184. El 8 de febrero de 1971 se constituía el nuevo Ayuntamiento, que presentaba como novedad el nombramiento de alcaldes de barrio en aquellos que estaban más alejados del centro de la ciudad, -más tarde se irían nombrando en los barrios restantes185-, lo que establecía un cauce de relaciones serias entre ciudadanos y Ayuntamiento186. Ambos diarios dieron cuenta de la nueva corporación municipal titulando a toda página: “Quedó constituida la nueva Corporación Municipal” (El Correo de Andalucía) y “Renovación casi total de las tenencias de alcaldía” (ABC de Sevilla)187. La misma operación se repetiría dos años después con la participación de sólo el 28 por ciento de la población188. A partir de 1974, se crearon las Juntas Municipales de Distritos por iniciativa del alcalde. Las primeras que comenzaron a funcionar fueron las de Bellavista y Torreblanca, seguidas de las del Cerro del Águila y la de Su Eminencia-La Plata. Por su parte, en enero de 1970 tuvo lugar como era habitual, la proclamación como procurador en Cortes del alcalde Juan Fernández al obtener 18 votos de los 21 concejales: “El alcalde, elegido procurador en representación 183 ABC de Sevilla, 18 de noviembre de 1970, pág. 33. El Correo de Andalucía, 18 de noviembre de 1970, págs. 6 y 12. 184 ABC de Sevilla, 2 de diciembre de 1970, pág. 51. 185 El Correo de Andalucía, 7 de noviembre de 1971, pág. 22. 186 “Toma de posesión de los alcaldes de barrio”, ABC de Sevilla, 21 de mayo de 1971, pág. 47 y 2 de julio de 1971, pág. 33. Véase también las designaciones de los alcaldes de barrio en El Correo de Andalucía, 1 de abril de 1971, págs. 10-11, y el 20 de mayo de 1971, pág. 12. 187 El Correo de Andalucía, 9 de febrero de 1971, págs. 11-12. ABC de Sevilla, 9 de febrero de 1971, págs. 35-38. 188 TEBA, J.: “Sevilla por autopista” en RAMOS ESPEJO, A. (dir.): Crónica de un sueño. Memoria de la Transición democrática en Sevilla (1973-1983). C&T editores, Málaga, 2003, pág. 30. del municipio sevillano” (ABC de Sevilla) y “D. Juan Fernández, procurador en Cortes por el Municipio sevillano” (El Correo de Andalucía)189. Con respecto a las elecciones a procuradores en Cortes por el tercio familiar, fueron celebradas el 29 de septiembre de 1971 dando como resultado según ABC de Sevilla: “Don Juan Reig Martín y doña Ana Bravo Sierra, procuradores en Cortes por Sevilla”. No obstante, estas elecciones no estuvieron exentas de las impugnaciones de uno de los candidatos en diversas mesas190. En noviembre de 1973 se convocaron elecciones municipales. El día 14 aparecían en los periódicos los nuevos concejales elegidos por el tercio familiar y los consejeros locales del Movimiento. “Escasa animación electoral en Sevilla, donde votó un 28 por ciento del censo”, recogía ABC de Sevilla e incluía las manifestaciones del gobernador civil: “Expreso mi agradecimiento por la forma en que se han desarrollado las elecciones”. El Correo de Andalucía titulaba: “Doña María Antonia Jaime, don Manuel Sánchez de la Peña, don Raimundo Blanco, don Enrique Carrasco y don Ginés López-Cirera, nuevos concejales”191. Una semana después, fueron proclamados los concejales sindicales. El Correo de Andalucía informó entonces de manera descriptiva “Concejales por el tercio de representación sindical” y ABC de Sevilla, “Proclamación de concejales por el tercio de representación sindical” que destacó: “Desde mucho antes de las nueve de la mañana la animación en los alrededores del Ayuntamiento era extraordinaria”192. Por último, el 28 de noviembre fueron conocidos los concejales por el tercio de entidades: “Concejales por el tercio de entidades”, “Resultaron elegidos: Conejero Marcos, García Ruiz, Ariza Jiménez, Pérez de Lama y Resa Lora” (El Correo de Andalucía) y “Elecciones a concejales por el tercio de entidades económicas, 189 ABC de Sevilla, 13 de enero de 1970, pág. 41. El Correo de Andalucía, 13 de enero de 1970, pág. 13. 190 El candidato era Santiago Martínez Caro alegó que en ciertas secciones de los distritos 9 y 10 se habían depositado papeletas de personas no censadas. Sin embargo, la confirmación de estos hechos y la invalidación de la elección en dichas mesas no modificaron los resultados, y los otros dos candidatos, Juan Reig Martín y Ana Bravo Sierra, se proclamaron vencedores. SANTOTORIBIO SUMARRIBA, J.: op. cit., pág. 432. GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. y LEMUS LÓPEZ, E.: op. cit., pág. 410. 191 ABC de Sevilla, 14 de noviembre de 1973, pág. 33. El Correo de Andalucía, 14 de noviembre de 1973, pág. 10. 192 El Correo de Andalucía, 21 de noviembre de 1973, pág. 11. ABC de Sevilla, 21 de noviembre de 1973, pág. 25. culturales y profesionales”, “Ariza Jiménez, Conejero Marcos, García Ruiz, Pérez de Lama y Resa Lora, proclamados” (ABC de Sevilla)193. 5.3.1. Sevilla recibe a los príncipes de España (1963-1975). El Consistorio sevillano también se volcó en su tarea de huésped de las autoridades gubernamentales. Así, en marzo de 1971, y acompañados del ministro de la Gobernación, Garicano Goñi y su esposa, regresaron a la ciudad hispalense. En esta ocasión, Juan Carlos de Borbón, ya nombrado sucesor de Franco, recibía las aclamaciones de una gran multitud de sevillanos agolpados por las calles de la ciudad194. Recibidos por las autoridades civiles y religiosas en la catedral, los Príncipes visitaron la Diputación, el barrio de Santa Cruz, los Alcázares, la Capitanía General y la base de Tablada. ABC de Sevilla tituló en primera página: “En su primera visita oficial” “Sevilla tributó un entusiasta recibimiento a los Príncipes”. Por su parte, El Correo de Andalucía destacó en portada la fotografía de la llegada de los Príncipes a los alrededores de la catedral y rotuló: “Cariñoso recibimiento de Sevilla a los Príncipes de España”, título que ocupó cinco columnas en páginas interiores195. Al día siguiente, estuvieron en el Polígono Sur acompañados por el alcalde, donde fueron aclamados por todo el vecindario. Los periódicos recogieron en titulares todas estas actividades, así ABC de Sevilla acentuaba en varias páginas: “Don Juan Carlos presidió una reunión de la comisión provincial de servicios técnicos”, “La princesa Doña Sofía visitó la Cruz Roja de Capuchinos y el Museo Provincial de Bellas Artes” y El Correo de Andalucía agrupaba todas las actividades bajo el título genérico: “Jornada del Príncipe de España en Sevilla” y “Visitas de la princesa Doña Sofía”196. Por la noche, les fue ofrecida una cena en el Ayuntamiento, donde el príncipe Juan Carlos leyó el discurso: “No hemos venido en esta ocasión a Andalucía para disfrutar de la belleza y el encanto de estas tierras. [...] Hemos venido conscientes de la 193 El Correo de Andalucía, 28 de noviembre de 1973, pág. 11. ABC de Sevilla, 28 de noviembre de 1973, pág. 49. 194 Santotoribio relata paso a paso en qué consistieron las visitas de los Príncipes de España a Sevilla. SANTOTORIBIO SUMARRIBA, J.: op. cit., págs. 446-447. 195 ABC de Sevilla, 23 de marzo de 1971, pág. 15. El Correo de Andalucía, 23 de marzo de 1971, portada y pág. 2. 196 ABC de Sevilla, 24 de marzo de 1971, portada y págs. 15-19. El Correo de Andalucía, 24 de marzo de 1971, portada y págs. 2-4. importancia económica y social que Sevilla significa. [...] Al corazón de esa nueva Sevilla quiero hablar para decirle que tenga fe en el futuro. Que estaré siempre a su lado. Y que conocedor de sus necesidades de hoy y mañana, haré siempre lo posible para que las glorias de la vieja Sevilla, se continúen en la realidad en una ciudad moderna, bien equipada, que trabaja en el campo y en la industria; en el comercio y en los servicios con la eficacia que exige nuestra hora. Y nos vamos con pena, pero con gran alegría al ver a Sevilla crecer, en sus fábricas, en sus viviendas que se construyen a millares, en sus modernos centros asistenciales, en la ordenación de sus cultivos y en los proyectos para un futuro que no se detiene”197. El programa del tercer día de estancia de los Príncipes en Sevilla fue muy intenso con audiencia militar y civil en la Capitanía General y visita del príncipe Juan Carlos al Ayuntamiento, mientras que Doña Sofía se trasladaba a Coria del Río para presidir la inauguración de una guardería infantil y un jardín maternal. Luego estuvieron en la Ciudad Sanitaria Virgen del Rocío y por la tarde se despidieron de las autoridades sevillanas para partir hacia Sanlúcar de Barrameda. El 25 de marzo, El Correo de Andalucía presentaba en dos páginas la despedida de los Príncipes y hacía un repaso con fotografías de la última jornada: “En el Ayuntamiento conoció Don Juan Carlos las realizaciones y proyectos fundamentales de la ciudad”, <<Emotiva visita a la ciudad sanitaria “Virgen del Rocío”>>, “Audiencias militar y civil en Capitanía”. ABC de Sevilla empleó más espacio y dio más relevancia a los mismos asuntos. De esta forma, tituló a toda página la primera de la edición con el título: “Todas las representaciones hispalenses, recibidas por Don Juan Carlos en Capitanía” y destacaba el subtítulo: <<Las fuerzas armadas os prestan y os seguirán prestando el mismo leal apoyo que al Jefe del Estado”, dijo el general Salas Larrazábal en la audiencia militar>>. Tambien prestó relevancia a la estancia en el Ayuntamiento: “Los proyectos inmediatos, expuestos al Príncipe: corta de la Cartuja, metro y ampliación de abastecimientos de agua”; y a la visita de la princesa Sofía a Coria del Río: <<La princesa inauguró la guardería infantil y jardían maternal “Nuestra Señora del Rocío”>>198. Pero no fue ésta la única vez que Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia estuvieron en Sevilla. Ya lo habían hecho en anteriores ocasiones por variados motivos. Una de ellas fue el 11 de abril de 1963 cuando visitaron a la 197 ABC de Sevilla, 24 de marzo de 1971, pág. 19. El Correo de Andalucía, 24 de marzo, portada. 198 El Correo de Andalucía, 25 de marzo de 1971, págs. 12-13. ABC de Sevilla, 25 de marzo de 1971, págs. 15-18. Esperanza de Triana199. Cinco años después, el 28 de abril de 1968 volvieron para visitar la Basílica de la Macarena, donde les impusieron las medallas de Hermanos de Honor y juraron las reglas de la hermandad. Durante los días anteriores, asistieron a un festejo en la plaza de toros de la Real Maestranza, donde se pudo ver a la princesa Sofía con mantilla blanca y al día siguiente con un traje de flamenca, regalo de la ciudad, paseando en coche de caballos por el real de la feria. Algunos de los titulares que estos días pudieron leerse en la prensa sevillana fueron: “Don Juan Carlos y doña Sofía estuvieron en las casetas del Círculo de Labradores, región aérea del estrecho y ayuntamiento”, “En el palacio de Las Dueñas, los príncipes ofrecieron una cena”200, “El domingo fueron recibidos hermanos de la cofradía de la Macarena”201 y “Los príncipes don Juan Carlos y doña Sofía hicieron parar los motores del avión para despedirse de las autoridades civiles sevillanas”202. Según ABC de Sevilla, el príncipe Juan Carlos también pasó por Sevilla el 30 de octubre de 1968 en visita privada para conocer el sector olivarero de Utrera y Alcalá de Guadaíra. En Sevilla, se trasladó al club Pineda donde cenó y participó en una fiesta flamenca203. El día 26 de marzo ABC de Sevilla titulaba la última reunión celebrada de la permanente municipal: “Gratitud del Ayuntamiento de Sevilla por la cordial acogida dispensada a los Príncipes”. Por su parte, El Correo de Andalucía publicaba en portada su opinión sobre la visita de los Principes bajo el título: “Pasaron los Príncipes de España” y donde expresaba: “Fuera del momento inicial de recibimiento, no han sido muchedumbres clamorosas las que han rodeado durante la estancia en Sevilla a sus Altezas Reales los Príncipes de España. Pero quienes en una visita o en un encuentro más o menos protocolario llegaron hasta ellos certifican unánimes una impresión de abierta 199 “Los príncipes don Juan Carlos y doña Sofía, en Sevilla”, ABC de Sevilla, 10 de abril de 1963, pág. 39. “Los príncipes Juan Carlos y Sofía, en Sevilla”, El Correo de Andalucía, 10 de abril de 1963, portada, pág. 2. El día 12 de abril, los periódicos publicaron su estancia en la ciudad y la visita al cardenal Bueno Monreal: “Sus altezas visitaron al prelado, fueron cumplimentados por las autoridades y asistieron a los desfiles procesionales”, rotulaba ABC de Sevilla, 11 de abril de 1963, pág. 51. Por su parte, El Correo de Andalucía, 11 de abril de 1963, portada y pág. 7, expresaba: “Los príncipes Juan Carlos y Sofía cumplimentaron al señor Cardenal” y aportaba varias fotografías. 200 ABC de Sevilla, 28 de abril de 1968, pág. 75. 201 El Correo de Andalucía, 30 de abril de 1968, pág. 13. 202 ABC de Sevilla, 12 de mayo de 1968, pág. 61. 203 ABC de Sevilla, 31 de octubre de 1968, pág. 43. “Conato de manifestación en la plaza del Altozano”, “Se efectuaron cuatro detenciones”; y ABC de Sevilla, siguiendo a Cifra: “Cuatro detenciones por intentar manifestarse en el Altozano” y “Reivindicaciones salariales de los trabajadores del Metal”202. A mediados de mayo, reanudaron las protestas contra el tope salarial y por la dimisión de la representación de los trabajadores en la comisión deliberadora203. Así, El Correo de Andalucía plasmó en sus páginas crónicas de las reuniones de los obreros y reportajes: <<Plante de trabajadores en “Entrecanales y Távora, S. A.”>>204 y “Las peticiones de los obreros del Metal”205; y ABC de Sevilla noticias breves de acuerdo a las notas de la agencia Europa Press: “Manifestación de protesta en los Astilleros de Sevilla” y “Diez minutos de silencio y paro en entidades bancarias”206. Ya en junio, cuarenta antiguos reclusos firmaron una carta de campaña de amnistía laboral, a la que siguió otro escrito aparecido en la prensa y suscrito por trabajadores de Fasa-Renault, HASA, astilleros, construcción, panadería, Landis Gyr, SACOM, Hytasa, S.A. CROS y del pueblo de Gelves207. Las CC.OO. siguieron avanzando y consolidándose, como prueba que en julio saliera a la calle el boletín Realidad208, como órgano de expresión del 202 El Correo de Andalucía, 2 de mayo de 1969, pág. 11. ABC de Sevilla, 2 de mayo de 1969, pág. 36. 203 RUIZ GALACHO, E.: Historia de las Comisiones Obreras... op. cit., págs. 96-97. 204 El Correo de Andalucía, 9 de mayo de 1969, pág. 10. 205 El Correo de Andalucía, 28 de mayo de 1969, pág. 7. 206 ABC de Sevilla, 17 de mayo de 1969, pág. 120. 207 MARTÍN CORRALES, E.: op. cit., pág. 302. CHINARRO DÍAZ, E.: Sindicatos prohibidos..., op. cit., págs. 33, 36-38, 44. 208 Realidad (abril-noviembre de 1969) era un boletín dirigido por Nicolás Pérez Rosado. Presentaba un formato de octavilla y “pasaba revista a la diversidad del fenómeno reivindicativo y de la protesta, tanto en el ámbito territorial de España, en el campo y la ciudad, como al nivel de ramos el destacado papel de la Construcción, cuya consigna era glosada en el articulito “Un tajo, una Comisión Obrera» cuya dimensión era la de una hojilla. En noticias breves se anotaban las confidencias no publicables en los medios legales [...]Otro aspecto importante de la línea editorial de Realidad serían las “denuncias vivas” de los titulares verticalistas de las Secciones Sociales, a los que se criticaba el que fueran unos vendidos a la patronal, con el teléfono a mano para avisar a las empresas y a la policía, la duración en los cargos, o el ser vitalicios, dado que algunos lo eran desde la creación del Sindicato Vertical, la acumulación de cargos...”. RUIZ GALACHO, E.: Historia de las Comisiones Obreras... op. cit., págs. 97-98. sindicato clandestino y por cuya confección fue acusado Francisco Acosta. Saborido y Soto regresaron a Sevilla y en septiembre hicieron que el jurado de empresa de Astilleros Españoles Elcano interpusiera un conflicto colectivo en representación de los trabajadores. Después fue el turno de la siderúrgica, la construcción y la panadería. Posteriormente, en protesta por el “Proceso de Burgos”, hubo paros en la empresa Entrecanales y Távora, así como en la de Hijos de Miguel Fernández Palacios. El balance entre despedidos, detenidos y encarcelados, fue un número cercano a los doscientos, a los que hay que añadir los más de dos mil que quedaron sin trabajo con motivo de la huelga de la construcción. A finales de año, el gremio de la construcción presentaba un nuevo anteproyecto de convenio colectivo y hacía una “marcha lenta” en protesta contra la represión en un ambiente enrarecido por el “Proceso de Burgos”. 6.2.8. Las grandes huelgas de 1970. La “revolución de los peones”. El fracaso de la Huelga General. Según un estudio efectuado por el antropólogo Irwin Press sobre Sevilla a principios de los años 70: “La distribución socioprofesional de la población activa sevillana se repartía casi equitativamente entre las siguientes actividades: la industria, los servicios y el transporte-comercio. Un factor de su estructura económica y laboral sería resultado del reducido tamaño de las empresas; en tan estrecho margen las relaciones laborales estaban abocadas al contacto personal, propiciando el nepotismo y favoreciendo el patronazgo y el clientelismo. En este marco las expectativas laborales variaban según el grupo social al que se pertenecía”209. En la década de los setenta se hizo más notoria la decadencia del régimen, lo que se manifestaba en algo que cada vez se iba haciendo más usual en Sevilla, como en el resto de España: las huelgas obreras. El año 1970 comenzó con una de ellas. El 2 de enero los obreros de Astilleros Españoles Elcano se declaraban en huelga parcial por divergencias salariales en el convenio colectivo. Días más tarde, unos dos mil trabajadores iniciaron una gran huelga que hizo que la empresa cerrara sus puertas y 23 obreros fueran despedidos, entre los que destacaban once representantes sindicales pertenecientes a CC.OO.210. El Correo de Andalucía recogía entonces la noticia en su sección 209 GONZÁLEZ DE MOLINA, M. y GÓMEZ OLIVER, M.: op. cit., pág. 417. Dichos autores citan a este autor. 210 CC.OO. celebró tres asambleas generales al iniciarse la década de los setenta. La primera, en abril, reunió a unos 300 trabajadores en el seminario de salesianos de Sanlúcar la Mayor , “Mundo laboral”: “Sigue el plante de los trabajadores de Astilleros”, donde ofrecía la nota del Servicio de Información y publicaciones sindicales y una ampliación de la noticia como indicaba en uno de los ladillos211. El día 28 de enero aparecía en ABC de Sevilla: “Continúa estacionado el conflicto de Astilleros Españoles”, noticia que citaba como fuente a Europa Press para recoger las declaraciones de los portavoces de la empresa y expone la carta entregada por uno de los obreros de la empresa donde pide que ABC rectifique su postura hacia el conflicto en la información que presta: “Que no refleja la autenticidad de los hechos, nos dirigimos a usted para que ese diario realice la oportuna rectificación para una mayor claridad de los hechos, ya que consideramos falsa y tendenciosa y perjudicial para los trabajadores la aludida información publicada. Acogiéndonos al derecho que concede la vigente ley de Prensa, le adjuntamos escritos firmado por los trabajadores de Astilleros”212. La labor de los siguientes días se orientó a restablecer las deliberaciones del convenio colectivo y la readmisión de los despedidos, para lo cual intentaron gestionar la negociación desde Madrid, pero no hubo frutos. El día 29 de febrero, en El Correo de Andalucía aparecía: “Una representación de trabajadores visitó al delegado de Sindicatos”213, “Piden la normalidad laboral y que gestione la reapertura de la factoría”. Pero, la reapertura de la factoría en febrero no acabó con el conflicto. Los obreros no incorporados, al no contar con un local para sus reuniones, decidieron encerrarse en la iglesia del Divino Salvador, algunos con mujer e hijos, y con la idea de mantener su resistencia. ABC de Sevilla no dio relevancia al encierro y tituló: “Ayer trabajó el noventa y siete por ciento de la plantilla de Astilleros”, para después informar al final del cuerpo de texto: “Los trece productores que la noche del martes se quedaron recluidos voluntariamente en la iglesia parroquial del Divino Salvador, pernoctaron en el mismo, donde han continuado en la jornada de ayer”. Por su parte, El Correo de Andalucía tituló el mismo día: “Continúa en el templo del Salvador el grupo de trabajadores despedidos de Astilleros” y añadió con letra pequeña en el subtítulo: “En la factoría se reincorporó al trabajo el noventa y en la que se analizó la primera huelga de la construcción y otros conflictos del primer trimestre del año. En julio fueron 200 los asistentes en el palacio cardenalicio de Umbrete, donde se analizó la “revolución de los peones”. Finalmente, a finales de año un centenar de militantes se reunieron en el gimnasio del Colegio Mayor San Juan Bosco de los salesianos de la Trinidad, donde se trató el tema del Consejo de Guerra de Burgos. 211 El Correo de Andalucía, 15 de enero de 1970, pág. 12. 212 ABC de Sevilla, 28 de enero de 1970, pág. 33. 213 El Correo de Andalucía, 29 de enero de 1970, pág. 6. siete por ciento de la plantilla”214. A finales de febrero, se firmó el convenio colectivo en el que la empresa hizo concesiones215 por un año para restablecer la paz laboral216. La solidaridad con los obreros de Astilleros fue amplia. Apenas iniciada la huelga, en varias empresas metalúrgicas y tajos de la construcción se hicieron asambleas y minutos de silencio, además de varios escritos dirigidos al delegado de Sindicatos y firmados por doscientos jóvenes y 28 intelectuales, y numerosas concentraciones en Transportes Urbanos, Renfe, F1ex, Fibras A1calá, Uralita y Andaluza de Cementos, entre otros. Del conflicto de Astilleros continuó dando cuenta El Correo de Andalucía en su sección laboral, no así ABC de Sevilla: “Astilleros de Sevilla”217; “Reunión en Astilleros”, donde recoge la visita de las esposas de los obreros despedidos encerrados al cardenal, el cual les entrega un escrito dirigido al gobernador civil218; y “Reunión en Astilleros para el convenio colectivo”219. No obstante, la conflictividad laboral continuó y el 24 de febrero estalló la conocida como “huelga de los 56 días” en la Siderúrgica Sevillana, llevada a cabo en esta ocasión por UGT220 y el despacho laboralista del abogado Felipe González con Rafael Escuredo, Ana María Ruiz Tagle y Manuel Chaves a la cabeza. Aunque el detonante fue el despido de un vocal jurado, motivado por ausentarse del trabajo con permiso denegado, lo cierto es que el malestar general entre los obreros ya estaba presente por la colocación de la semana 214 ABC de Sevilla, 5 de febrero de 1970, pág. 33. El Correo de Andalucía, 5 de febrero de 1970, pág. 11. 215 Estas concesiones consistieron en una paga extra al personal obrero, aumento de vacaciones a tres semanas naturales y el acceso a la propiedad de las 112 viviendas que estaba construyendo la empresa. RUIZ GALACHO, E.: Historia de las Comisiones Obreras... op. cit., págs. 100-104. 216 “Se firmó el nuevo convenio colectivo en “Astilleros Españoles, S.A., factoría de Sevilla”, “Contiene sensibles mejoras para los trabajadores”, El Correo de Andalucía, 28 de febrero de 1970, pág. 12. 217 El Correo de Andalucía, 7 de febrero de 1970, pág. 11. En esta noticia se dice explícitamente que tras escuchar a un portavoz de la empresa, el redactor de El Correo de Andalucía se puso en contacto con los trabajadores. 218 El Correo de Andalucía, 11 de febrero de 1970, pág. 12. 219 El Correo de Andalucía, 26 de febrero de 1970, pág. 11. 220 BAENA LUQUE, E.: op, cit., pág. 315. Muchos trabajadores de Siderúrgica Sevillana se pasaron a la UGT y al despacho laboralista de miembros del PSOE, si bien, el sindicato tuvo mayor implantación en el textil y en el campo. laboral en 56 horas y los expedientes disciplinarios a tres trabajadores. El día 26, ABC de Sevilla presentaba la noticia: “Prosigue el conflicto de Siderúrgica Sevillana” donde expone según Cifra la labor activa de los funcionarios sindicales frente a la pasividad de los obreros: “Las gestiones del representante sindical resultaron infructuosas, y el personal ha decidido continuar su actitud pasiva dentro de la fábrica. Los funcionarios sindicales y de la Delegación del Trabajo siguen entre tanto sus gestiones y contactos para poner fin a la anómala situación”. El Correo de Andalucía, se refería a la noticia: “Continúa el paro en la Siderúrgica Sevillana” donde muestra, según “fuentes laborales” los orígenes del conflicto221. Al día siguiente, ABC exponía: “Siderúrgica sevillana suspende temporalmente los contratos de trabajo”, “Los obreros en paro desalojaron ayer la factoría”; y El Correo de Andalucía, <<El conflicto de “Siderúrgica Sevillana”>>, “Los obreros desalojaron la factoría a invitación de la fuerza pública”222. La incorporación al trabajo de algunos técnicos y administrativos no impidió que la mayoría continuara con las reivindicaciones y las asambleas. La empresa respondió contratando nuevo personal y la Policía detuvo a unos cincuenta obreros en huelga acusados de amenazar a los primeros. Tras cuarenta y cinco días de huelga y reflexión, los obreros dirigieron una carta al presidente del Consejo de Trabajadores donde manifestaban sus quejas por el desinterés y el aislamiento recibidos. El día 5 de marzo los periódicos anunciaban la vuelta al trabajo: “El día 9, reanudación del trabajo en Siderúrgica Sevillana” (ABC de Sevilla) y <<La empresa “Siderúrgica Sevillana” comunica que reanudará sus actividades el día 9>> (El Correo de Andalucía)223. También el gremio de la panadería224, dirigido por CC.OO., se puso en acción. En febrero los trabajadores habían presentado un anteproyecto de convenio colectivo, que la patronal no firmó por considerarlo inviable. Tras 221 ABC de Sevilla, 26 de febrero de 1970, pág. 39. El Correo de Andalucía, 26 de febrero de 1970, pág. 11. 222 ABC de Sevilla, 27 de febrero de 1970, pág. 112. El Correo de Andalucía, 27 de febrero de 1970, pág. 12. 223 ABC de Sevilla, 5 de marzo de 1970, pág. 29. El Correo de Andalucía, 5 de marzo de 1970, pág. 5. 224 BAENA LUQUE, E.: op, cit., pág. 314. El sector de la panadería estaba constituido por pequeñas empresas familiares con pocos trabajadores, pero en la década de los sesenta sufrió una modificación en la estructura empresarial. Aparecieron medianas y grandes empresas como Polvillo que fueron introduciendo nuevas maquinarias y métodos de trabajo. varias asambleas organizadas durante el mes, un grupo de panaderos acordaron entregar un escrito a la OSE, pero fueron expulsados por la Policía. El Correo de Andalucía recogía en una noticia una de estas reuniones prohibidas: “Reuniones no autorizadas en la Casa Sindical”, en la que ampliaba: “Según nos informó el jefe superior de Policía, anteayer por la tarde se habían repartido unas octavillas firmadas por las Comisiones Obreras entre los trabajadores del gremio de la construcción y del gremio de la panadería, invitando para una concentración en la Casa Sindical, y llevar a cabo el desalojo de la misma debido a que se promovió fuerte escándalo en su interior y hubo gritos de carácter subversivo”225. Esto no desanimó al 80 por ciento de las panaderías a continuar con la acción iniciada de limitarse a cumplir el horario legal establecido, en apoyo del anticipo a cuenta del convenio y no hacer el pan de rebose. Como consecuencia, quince panaderos fueron despedidos y unos 3.000 trabajadores dejaron sin pan a la ciudad durante seis días. La huelga terminó cuando la Policía detuvo a la comisión deliberadora en la Plaza de España, cuando trataba de entrevistarse con el gobernador civil. El día 19, ABC de Sevilla redactaba: “Disminuye el número de panaderos en huelga” como también lo hacía El Correo de Andalucía: “Disminuye el paro en panadería”226. Al día siguiente, los panaderos volvieron a trabajar normalmente, aunque se contabilizaron sesenta despidos y siete encarcelados. Simultáneamente, el sector de la construcción227 afrontó en 1970 un nuevo convenio colectivo que incluía: salario mínimo 200 pesetas, desaparición de horas extras, derecho a sueldo por baja laboral y el derecho a huelga. Pero, en vistas de los impedimentos para conseguir algunos de sus objetivos, CC.OO. lanzó octavillas repartidas por las zonas suburbanas de la ciudad instando a la huelga. Ésta duró más de una semana en respuesta a la intervención de la Policía y las detenciones practicadas a la salida del sindicato. De esta forma, los albañiles de Urbis, Helma, Agromán, Constructora Asturiana, entre otros, acordaron no entrar a trabajar mientras continuase la suspensión de los contratos laborales y hubiese despidos y detenidos. 225 El Correo de Andalucía, 28 de febrero de 1970, pág. 12. 226 ABC de Sevilla, 19 de marzo de 1970, pág. 31. El Correo de Andalucía, 19 de marzo de 1970, pág. 12. 227 El sector de la construcción en Sevilla en los años sesenta y setenta vivió momentos de gran crecimiento de barriadas y polígonos industriales y obras públicas como las del Palacio de Justicia, la Residencia García Morato, las barriadas de Pino Montano y Polígono Sur, que contaban con la mano de obra de 30.872 entre Sevilla capital y los municipios de Camas, San Juan de Aznalfarache, Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra. RUIZ GALACHO, E.: Historia de las Comisiones Obreras... op. cit., págs. 108-116. Precisamente relacionado con este gremio, ABC de Sevilla destacó en mayúsculas la noticia en la parte superior de una página impar: “Obrero agredido por huelguistas” donde explicaba que un grupo de obreros de la empresa Constructora Internacional agredió a otro compañero “al negarse a acceder a los deseos de un grupo de huelguistas de la firma Constructora Internacional, que realiza obras en dicho lugar, de que se sumase a ellos”228. El día 13 de marzo, el titular de ABC de Sevilla “La situación laboral en Sevilla”, “Próxima apertura de negociaciones para revisar el convenio de la construcción” contrastaba con el de El Correo de Andalucía: “Huelgas en el gremio de la construcción”. La noticia de ABC comenzaba con la referencia a la agresión de un obrero por parte de sus compañeros, concretamente de uno al que describía de la siguiente forma: “Según informes policiales, el Jerezano es individuo de pésimos antecedentes, tanto de delitos comunes como políticos. Durante la guerra de liberación fue juzgado por un consejo de guerra y condenado a muerte, logrando huir a la zona roja. Posteriormente, ya en el año 1961, consiguió un empleo como peón de albañil y actualmente trabaja en la Constructora Internacional”. Por su parte, El Correo de Andalucía plasmaba el hecho de la detención del agresor en una noticia aparte titulada: <<Detención del agresor de “Mendiluce”>> y sólo describía: “Con amplios antecedentes delictivos tanto contra la propiedad como políticos”. También aclaraba en la información principal: “Se calcula que los productores en paro en el sector de la construcción en Sevilla alcanzan una cifra de 4.000 trabajadores”229. Sin embargo, el mismo día 13 tuvo lugar una manifestación decisiva. Las autoridades enviaron una gran dotación de policías armados en autobuses y a caballo que rodearon los principales accesos al centro de la ciudad, ante el temor de los diez o doce mil huelguistas. La concentración acabó con un acuerdo con la patronal sin precedentes en que destacaba el pago del 50 por ciento de los días de huelga y la inmediata iniciación de las deliberaciones del nuevo convenio colectivo230. A pesar de las cifras y de los hechos, ABC de Sevilla publicó al día siguiente: “El conflicto parcial del gremio de la construcción”, “Fuerzas de orden público impiden manifestaciones callejeras” y 228 ABC de Sevilla, 11 de marzo de 1970, pág. 29. 229 ABC de Sevilla, 13 de marzo de 1970, pág. 77. El Correo de Andalucía, 13 de marzo de 1970, pág. 6. 230 RUIZ GALACHO, E.: Historia de las Comisiones Obreras... op. cit., pág. 111. El Correo de Andalucía, “Prosigue el conflicto de la construcción”231. De forma parecida titularon ambos medios impresos la noticia de la solución: “El conflicto de la construcción resuelto” (El Correo de Andalucía) y “El conflicto del gremio de la construcción, solucionado”. El día 19, El Correo de Andalucía, anunciaba: “Se aplazó nuevamente la deliberación del convenio”232. La patronal no cumplió y volvieron las reivindicaciones en abril y mayo con nuevos plantes en las obras, que no dieron los resultados esperados. En esta situación de desesperanza, CC.OO. decidió convocar para el 15 de junio la llamada “revolución de los peones”, que consiguió la adhesión de 25.000 obreros bajo los lemas de amnistía y huelga general. Los periódicos se hicieron eco de esta huelga: “Paro parcial en el gremio de la construcción”, titulaba ABC de Sevilla que incidía en la oposición de algunos trabajadores del gremio a la huelga: “Decíamos que grupos agitadores comenzaron ayer mañana a visitar las obras, entregando octavillas, improvisando discursos y, en definitiva, pidiendo el cese de la tarea. En unos lugares fueron escuchados y en otros no. Hubo obreros que dejaron las herramientas a la primera indicación y otros que se opusieron continuando en la tarea. Parece ser que en más de una empresa los obreros se lanzaron ladrillos entre ellos”. Mientras, El Correo de Andalucía sólo destacaba la enorme extensión de la huelga: “Huelga en la construcción”, “Se calcula en paro laboral unos diez mil trabajadores” y no recoge la oposición a la huelga de algunos obreros. También muestra la carta de petición de amnistía política de algunos presos, titulada: “Nosotros, un grupo de ex presos político-sociales”233. El día 17, El Correo de Andalucía continuaba informando sobre los hechos en su sección “Mundo laboral”234 y propagaba la noticia: “El cardenal recibió a un grupo de afectados por el paro laboral de la construcción” donde reseña que el cardenal intercedió por ellos ante la fuerza pública que les esperaba fuera del palacio “con la promesa del arzobispo, de hacer gestiones en su favor ante las autoridades competentes”235. Dos días más tarde, ABC de 231 ABC de Sevilla, 14 de marzo de 1970, pág. 43. El Correo de Andalucía, 14 de marzo de 1970, pág. 12. 232 El Correo de Andalucía, 19 de marzo de 1970, pág. 12. 233 ABC de Sevilla, 16 de junio de 1970, pág. 47. El Correo de Andalucía, 16 de junio de 1970, pág. 12. 234 La sección “Mundo Laboral” pasó a ser fija y más destacada en el periódico enmarcada en un cuadro de fondo negro y letras blancas de mayor tamaño. 235 El Correo de Andalucía, 17 de junio de 1970, pág. 6. Sevilla informaba de la continuidad del paro236. Cuatro días después de iniciada la huelga, cinco mil trabajadores se concentraban ante la Delegación Provincial de Trabajo y en la Plaza de España y alrededores, donde la Policía ejerció una gran represión, si bien la segunda semana fue aún peor. Se iniciaron entonces las colectas de solidaridad con las familias de los trabajadores más necesitados en las barriadas de Bellavista, Carretera de Su Eminencia y Torreblanca. El Correo de Andalucía, bajo el título “El conflicto de la construcción prosiguió ayer”, relató todos los acontecimientos ocurridos y los altercados entre obreros y fuerzas del orden desde una óptica pacífica: “El grupo fue invitado por la fuerza pública a disolverse y al no hacerlo hubo varias cargas”. Por su parte, ABC de Sevilla destacaba: “En vista de los manifestantes, que lanzaban gritos subversivos, la Policía Armada hubo de efectuar diversas cargas –y que nosotros sepamosresultaron con heridas leves dos policías y con lesiones de pronóstico reservado un oficial del mismo Cuerpo. [...] En varios lugares fueron lanzadas octavillas invitando a la huelga y dando cuenta de la labor de extorsión que se viene llevando a cabo”237. Todo culminó en la huelga del 20 de junio de 1970238 que protagonizó la construcción junto a la panadería, Astilleros y Siderúrgica Sevillana. No obstante, los albañiles decidieron terminar con unas reivindicaciones que se saldaron con 2.100 despedidos y varios encarcelados bajo jurisdicción militar. Según Francisco Javier Fernández-Roca, Hytasa quiso aprovechar las huelga de la construcción para recuperar el terreno perdido239, y junto a CASA intentaron hacer una huelga general para el 24 de junio con el fin de sumarse al sector del metal y hacer un acto político contra el régimen. ABC de Sevilla rotuló entonces en su titular: “Tiende a solucionarse el conflicto de la construcción”, <<Completo fracaso para conseguir un “paro general”>> y desarrollaba: “Podemos afirmar, oficialmente informados, que el fracaso fue completo, ya que la vida laboral de Sevilla discurrió por los cauces normales. Solamente fueron percibidos conatos de muy escaso número de obreros que pretendieron no entrar al trabajo en Hytasa, Construcciones Aeronáuticas y Servicios de Transportes Urbanos, pero cuando observaron estos obreros que los compañeros realizaban la tarea habitual, la secundaron totalmente. 236 “El conflicto de la construcción”, ABC de Sevilla, 19 de junio de 1970, pág. 29. 237 El Correo de Andalucía, 20 de junio de 1970, pág. 11. ABC de Sevilla, 20 de junio de 1970, pág. 49. 238 RUIZ GALACHO, E.: Historia de las Comisiones Obreras... op. cit., págs. 114-116. 239 FERNÁNDEZ ROCA, F. J.: Hytasa (1937-1980)... op. cit., pág. 359. Repetimos que estos conatos de número insignificante de personas que trataron de no trabajar pasaron casi desapercibidos”. El Correo de Andalucía destacó en menor medida el fracaso de los conatos de huelga general: “En la puerta de la factoría de Hytasa, del grupo de trabajadores que tiene su entrada a las seis de la mañana sólo entraron unos 70 de los 200 aproximadamente que componen dicho turno”240. Para Baena Luque, con la convocatoria de una huelga general en Sevilla se trataba de echar un pulso al régimen que parecía debilitado en un año crucial, el del Consejo de Guerra de Burgos241. Pero tras quince días de lucha, el proyecto fracasó. El sector del metal consiguió sus objetivos con la firma del convenio provincial y sólo hubo paros parciales en Landis Gyr y Astilleros. Ruiz Galacho afirma que el fracaso de la huelga general se debió, entre otros motivos, a la desmoralización de los huelguistas, y “a que aumentaron los rumores de estado de excepción, que habría sido solicitado por las autoridades locales”242. Mientras Eduardo Saborido era detenido y condenado a seis años y un día de cárcel, los obreros de Dragados y Renfe llevaban brazaletes negros, guardaban minutos de silencio e incluso organizaban una manifestación por los tres muertos a manos de la Policía en la huelga de julio en Granada, que duró hasta el 21 de octubre, con plantes y asambleas en memoria de los fallecidos. Entre tanto, se hacían colectas para las familias de los obreros de la construcción detenidos y se ratificaba el despido de dos cargos sindicales, entre ellos el vocal jurado de Transportes Urbanos, Francisco Acosta, que se habían negado a la firma del convenio colectivo en mayo porque no recogía las principales reivindicaciones de los trabajadores. El Correo de Andalucía informaba el día 4 de diciembre de la repercusión del Consejo de guerra de Burgos en Sevilla243. Fue convocada la Jornada de Acción por la Amnistía, por la cual en la empresa Landis Gyr se acordó un plante de quince minutos, y se organizaron manifestaciones en distintos puntos de la ciudad. La zona del sindicato del metal fue acordonada al igual que la plaza del Duque y otros barrios del extrarradio, como Los Pajaritos. Como consecuencia, dos trabajadores de las empresas Entrecanales y Távora, entre 240 ABC de Sevilla, 25 de junio de 1970, pág. 27. El Correo de Andalucía, 25 de junio de 1970, pág. 8. 241 BAENA LUQUE, E.: op, cit., pág. 310. 242 RUIZ GALACHO, E.: Historia de las Comisiones Obreras... op. cit., pág. 116. 243 Véase las reuniones preparatorias en: <<Asamblea sindical de los trabajadores de “Landis Gyr”>>, El Correo de Andalucía, 1 de diciembre de 1970, pág. 7. Talleres Lablanp, CASA, Talleres de Renfe, CHADESA, Cerámicas Bellavista, etc. A estas reivindicaciones se sumaba la demanda de amnistía, la lucha contra el paro y la exigencia de libertades sindicales y políticas276. El Correo de Andalucía publicó estas peticiones de indulto e incluyó los escritos con firmas: “Escrito insistiendo en la petición de indulto laboral” (Astilleros Españoles)277. El costo fue la detención en marzo de un trabajador de la empresa CHADESA por participar en una asamblea donde se solidarizó con las víctimas de El Ferrol. El 24 de junio marcó el inicio del repliegue del movimiento obrero en Sevilla, cuando fueron detenidos en el convento de Pozuelo de Alarcón (Madrid) los diez dirigentes máximos de CC.OO., entre los que figuraban los sevillanos Eduardo Saborido, Fernando Soto y Francisco Acosta. Según el mismo Soto: “Se propusieron dar un escarmiento, en nuestras cabezas, al conjunto de la clase obrera”278. Los tres líderes sindicalistas de Sevilla encausados en el “Proceso 1.001”, encerrados en Carabanchel, trataron de mantener el contacto con el movimiento obrero sevillano. Desde sus detenciones, CC.OO. firmó frecuentes manifiestos de solidaridad, al igual que fueron frecuentes los repartos y pegadas de diferentes tipos de fotografías de los procesados sevillanos279. El 1 de julio, ABC de Sevilla publicaba siguiendo a Cifra: “Procesamiento de presuntos dirigentes de Comisiones Obreras”, “Entre ellos figuran tres de Sevilla” y anotaba: “Todos pueden haber cometido un delito de asociación ílicita en grado de dirigentes, además de un delito de falsedad en el caso de Saborido”. Este último, según el periódico era “poseedor de documento de identidad falso”280. Ante esta situación, en estos meses El Correo de Andalucía redujo considerablemente el número de noticias reivindicativas de las empresas sevillanas, aunque no renunció totalmente e informó de otras cuestiones relacionadas con la economía laboral: “En la vega de Gelves los colonos del duque de Alba pretenden adquirir la propiedad de la tierra” o “La industria provincial, a sólo dos tercios de su capacidad”, “Estancamiento de la agricultura 276 MARTÍN CORRALES, E.: op. cit., pág. 303. CHINARRO DÍAZ, E.: Sindicatos prohibidos..., op. cit., pág. 52. RUIZ GALACHO, E.: El metal... op. cit., págs. 63-69. 277 El Correo de Andalucía, 12 de marzo de 1972, pág. 7. 278 SOTO, F.: op. cit., pág. 78. 279 CARRILLO-LINARES, A.: op. cit., pág. 403. 280 ABC de Sevilla, 1 de julio de 1972, pág. 20. y moderada confianza en los servicios”281. Por su parte, ABC de Sevilla se centró en informar sobre las gestiones de las autoridades sevillanas en Madrid: “Gestiones sobre la sociedad Andaluza de Cementos”, “Fueron realizadas en Madrid por un grupo de autoridades hispalenses”282 y desde comienzos del año relató el número de accidentes laborales producidos en Sevilla, acudiendo como fuente fundamental a la Secretaría de la presidencia de la Diputación283. De nuevo en noviembre, los periódicos volvían a incluir en sus páginas más informaciones laborales. A finales de año, los obreros de una serie de contratas de Astilleros Españoles, como la de Tamoin, se enfrentaron a sus patronos por abusos y la firma de contratos en blanco284. Por su parte, fue declarado nulo el despido de un enlace de Andaluza de Cementos por inasistencia al trabajo cuando éste estaba detenido. El Correo de Andalucía informaba de la demanda de conflicto de Tamoin285, de los acuerdos sobre desempleo y mecanización de los trabajadores del olivo y de la protesta de CASA en contra del convenio286. ABC de Sevilla, por su parte, recogía las noticias “Los sindicatos sevillanos piden al Gobierno que la fábrica de Ford sea instalada aquí”, “Ha sido acordado por el comité ejecutivo provincial”287 y destacaba la noticia: “Densa jornada del Subsecretario de Trabajo en Sevilla”288. Una representación de trabajadores de diferentes gremios visitaba el 24 de noviembre al obispo auxiliar de Sevilla para entregarle un escrito donde se recogían la preocupación por los problemas laborales y la suerte de los detenidos en el “Proceso 1.001”. Las mismas reivindicaciones (derecho de huelga, derecho de expresión e información en la empresa y garantías eficaces sindicales para los representantes de los trabajadores en el desarrollo de sus 281 El Correo de Andalucía, 28 de junio de 1972, pág. 9. 282 ABC de Sevilla, 5 de octubre de 1972, pág. 46. 283 ABC de Sevilla, 2 de febrero de 1972, pág. 33. 284 RUIZ GALACHO, E.: El metal... op. cit., pág. 99. 285 El Correo de Andalucía, 17 de noviembre de 1972, pág. 27. 286 El Correo de Andalucía, 25 de noviembre de 1972, pág. 27. 287 ABC de Sevilla, 25 de noviembre de 1972, pág. 49. 288 ABC de Sevilla, 26 de noviembre de 1972, pág. 45. funciones) que un centenar de trabajadores de la construcción presentaban el 1 de diciembre, aprovechando una asamblea nacional del sector289. A medida que el régimen se hacía viejo, el crecimiento del activismo sindical y la protesta obrera se convertían en la herramienta más eficaz de acción antifranquista. Hasta mediados de 1973, y como consecuencia del estado de excepción, la dinámica obrera se centró prioritariamente en la lucha contra el desempleo y la exigencia del derecho al trabajo, aún más cuando las Normas de Obligado Cumplimiento eran cada día más frecuentes. Según el director general de empleo, Sevilla era una de las cinco provincias donde el paro se había incrementado respecto al año anterior. Si bien, los expedientes de crisis habían disminuido este año 1973, el número de trabajadores afectados había sido bastante mayor290. 6.2.11. El Palacio Arzobispal, sede de manifestaciones y comunicados. La nueva ley de Convenios Colectivos. En enero de 1973 los titulares de la Unión de Trabajadores y Técnicos del Metal dirigieron un escrito al ministro de Justicia para solicitar clemencia para Saborido y Soto, y un recurso de alzada al de Relaciones Laborales tras la suspensión de los acuerdos por parte del Delegado Provincial de Sindicatos, con el que consiguieron que muchos trabajadores pasaran a formar parte de la plantilla fija de la empresa. Por su parte, la Unión de Trabajadores de la Construcción (UTC) trató en una asamblea la Norma de Obligado Cumplimiento e insistió en la petición de amnistía de los presos 1.001 sevillanos. A partir del día 21 se generalizó en toda España una movilización de la enseñanza por el descontento con la subida salarial. En Sevilla más de 2.000 maestros, entre titulares y contratados, fueron a una huelga gestada en una asamblea que tuvo lugar en el Servicio Español de Magisterio (SEM), a la que también se sumaron los profesores no numerarios de la Enseñanza Media, insatisfechos por la discriminación salarial, inestabilidad, etc. Después de tres días, sólo los maestros fijos recibieron información sobre un aumento salarial291. 289 CARRILLO-LINARES, A.: op. cit., pág. 53. 290 Ibídem, pág. 104. 291 RUIZ GALACHO, E.: Historia de las Comisiones Obreras... op. cit., págs. 133-134. ABC de Sevilla informaba entonces de la “Tarea de formación realizada por el Plan Nacional de Higiene y Seguridad del Trabajo”, donde exponía la entrevista realizada al jefe del Gabinete Técnico Provincial. También se hizo eco de la situación del cemento en Sevilla: “Ayudas a los trabajadores de Andaluza de Cemento que pudieran quedar en desempleo”, donde emitía el comunicado del Servicio de Información Sindical. El día 24 de febrero los trabajadores de la empresa Andaluza de Cementos iniciaron concentraciones y “marchas lentas” por los cierres y despidos que se sucedían desde el verano de 1971, pero los periódicos hicieron diferente lectura del acontecimiento. ABC lo planteó como un problema laboral de desempleo ante la falta de cemento en Sevilla: “En septiembre faltarán trescientas mil toneladas”, “La industria de la construcción, afectada por la escasez de cemento en Sevilla”, “De persistir la situación, muchas obras podrían quedar paralizadas”. Por su parte, El Correo de Andalucía en la noticia <<Repercusión en Sevilla de la crisis “Andaluza de Cementos”>> incluía el escrito de los trabajadores enviado al Delegado del Trabajo, en el cual exponían: “De todos es sabido que en Andaluza de Cementos lo que está ocurriendo, a todo lo más, es un cambio de dueño, pero queriéndose deshacer de los trabajadores de oficinas centrales y factoría auxiliar del puerto”292. El 2 de marzo, este diario difundía la noticia “Andaluza de Cementos: nuevas gestiones en torno a la crisis”, donde redactaba la entrevista entre los trabajadores de la empresa y el gobernador civil293. El 12 de marzo aparecieron apedreadas las cristaleras de varias sucursales bancarias. Al día siguiente, ABC de Sevilla no recogía estos incidentes y sólo se refería al problema del cemento: “Persiste –por no decir que se agudizael problema del abastecimiento de cemento en el sur de España”. El Correo de Andalucía sí se hizo eco de los hechos en un breve: “Incidentes en distintos lugares de Sevilla”, en el que dio los nombres de las entidades y detalles donde tuvieron lugar los hechos294. Tres días más tarde, hubo una manifestación en la Puerta de Carmona con pancartas y cortes de tráfico. Los trabajadores registraron un documento en la propia Delegación de Trabajo en defensa de sus puestos de trabajo. La consecuencia fue la rescisión de 95 contratos. La misma noche del día 15, 44 trabajadores despedidos iniciaron un encierro de veintisiete horas en la iglesia de Los Remedios, tras lo cual fueron forzosamente desalojados por la Policía. Más tarde, tenía lugar una concentración de 292 ABC de Sevilla, 24 de febrero de 1973, pág. 38. El Correo de Andalucía, 24 de febrero de 1973, pág. 27. 293 El Correo de Andalucía, 2 de marzo de 1973, pág. 23. 294 ABC de Sevilla, 13 de marzo de 1973, pág. 35. El Correo de Andalucía, 13 de marzo de 1973, pág. 28. trabajadores, estudiantes, profesionales y sacerdotes en el Palacio Arzobispal. Ya el día 14, El Correo de Andalucía había informado de la reclusión: “Andaluza de Cementos: reclusión y expectativa legal” en la misma página donde previsiblemente Eduardo Chinarro firmaba el artículo: “La inoperancia de las ordenanzas laborales”, puesto que las iniciales de la firma son “CH”. El día 16, El Correo de Andalucía publicaba “Los despedidos de “Andaluza de Cementos” continuaban anoche en la iglesia de Los Remedios”, “Crece el número de personas recluidas en este templo” y en la última página insertaba, por petición al director del periódico, una carta firmada por 549 personas, entre ellas, obreros, profesores de EGB, institutos y universidad, profesiones liberales, sacerdotes y estudiantes: “La carta es una prueba más del clima de inquietud que han producido en Sevilla estos despidos, problema para el cual deseamos una pronta, satisfactoria y definitiva solución”295. ABC de Sevilla anunciaba el día 18 el final del encierro: “Los obreros de Andaluza de Cementos abandonaron su reclusión”, noticia donde señalaba las gestiones de la Delegación del Trabajo informadas a los trabajadores y se exponía: “El desalojo se produjo sin incidentes. [...] Gracias a las gestiones de las autoridades, los trabajadores percibirán los salarios devengados y pendientes”296. Para El Correo de Andalucía la situación no había terminado y evidenciaba metafóricamente la grave situación de fondo en un editorial: “Por ello mismo, en las partes no afectadas directamente por el conflicto se produce una auténtica reacción contraria. Se trata de acusar a los protagonistas inmediatos, de hacerlos responsables del corte que produce su actitud en el tranquilo disfrute de la vida. Se desea eliminar la presencia del forúnculo, aunque sea haciendo dañar al miembro donde aparece, que es precisamente el más dolorido. Se olvida, por otra parte, que el problema puede ser de infección total del organismo y que puede haber una terapéutica más adecuada al caso que el simple reventón. [...] Pero incluso visto el asunto con una perspectiva exclusivamente humana, hay que reconocer que marca la línea de la moderna filosofía social. Esta interconexión de los grupos sociales y de sus suertes dentro de la comunidad civil es algo que no sólo es propio de las filosofías de corte socialista, sino incluso del más moderno capitalismo”. El editorial alude a las declaraciones del cardenal Bueno Monreal sobre el asunto: “No: lo más importante de este asunto no era lo del encierro de los obreros en la iglesia. Esto tenía que terminar. Lo más importante es lo que había antes y lo que queda después. [...] Debemos felicitarnos, pues de que la máxima autoridad 295 El Correo de Andalucía, 16 de marzo de 1973, págs. 8 y 32. 296 ABC de Sevilla, 18 de marzo de 1973, pág. 53. eclesiástica nos haya recordado todo esto y que nos haya “rogado encarecidamente” que lo tengamos en cuenta”297. En abril, El Correo de Andalucía desarrollaba la noticia: “Sevilla: Un primer trimestre en la decadencia de las relaciones de trabajo” 298 y continuaba informando sobre más conflictos: <<“Pavimentos Guadalquivir”: Suspensión de contratos antes del cierre>>299. También, como ABC de Sevilla, insertaba una nota rectificadora del Ministerio de Información y Turismo, donde aclaraba: “El tanto por ciento de desempleo el pasado año sobre la población activa fue 2,3; el tanto por ciento sobre la población total 0,6. En marzo de 1973, el número de parados representó sobre la población activa un dos por ciento”300. El día 11, varios grupos de manifestantes se desplazaban desde la catedral a la Plaza de San Francisco, lanzando octavillas y portando pancartas en señal de protesta por el conflicto laboral en San Adrián de Besós (Barcelona)301. Si bien ABC no mostró ninguna información al respecto, El Correo de Andalucía recogió: “En relación con el conflicto de San Adrián de Besós”, “Escrito de trabajadores al consejo provincial correspondiente”302. Un mes después, comenzaron los primeros plantes en Landis Gyr, la empresa de contadores, cuyos trabajadores se mostraban en contra de la revisión salarial de la NOC. A estas protestas se sumaron en MEGESA, UNIMASA y Productos Moto S.A. y unas veinte pequeñas y medianas empresas de Bellavista, Dos Hermanas, polígono El Pino y Carretera Amarilla, así como los 170 trabajadores de la contrata Montajes Nervión, que por sus propias reivindicaciones estuvieron varios días en huelga303. Asimismo, a finales de mayo la OSE desposeía al vicepresidente de la UTC sevillana de su puesto representativo304. 297 “Problema de todos”, El Correo de Andalucía, 21 de marzo de 1973, pág. 3. 298 El Correo de Andalucía, 15 de abril de 1973, pág. 8. 299 El Correo de Andalucía, 26 de abril de 1973, pág. 8. 300 ABC de Sevilla, 27 de abril de 1973, pág.52. El Correo de Andalucía, 27 de abril de 1973, pág. 8. 301 CHINARRO DÍAZ, E.: Sindicatos prohibidos..., op. cit., págs. 57-58. 302 El Correo de Andalucía, 27 de abril de 1973, pág. 8. 303 RUIZ GALACHO, E.: El metal... op. cit., págs. 114-115. 304 “Ha sido desposeído de su cargo el vicepresidente de la Unión de Trabajadores del Sindicato de la Construcción”, El Correo de Andalucía, 1 de junio de 1973, pág. 8. En pleno verano aparecía el boletín La Unión, que difundió las resoluciones del XII congreso del sindicato socialista UGT, celebrado a mediados de agosto305. Y en el mismo mes, una vez más el Palacio Arzobispal se convertía en refugio de protesta para los obreros. En esta ocasión les tocó el turno a los 92 obreros que la contrata Aguizarrabala tenía en Astilleros y que fueron despedidos. Al final la Policía desalojó el local sin que las intermediaciones del cardenal ayudaran a los manifestantes. Un mes después comenzaba una huelga de diez días que se saldó con ocho despedidos. Se trataba de la huelga iniciada por los conductores y cobradores de la empresa de viajeros por carretera, CASAL S.A. por sus reivindicaciones salariales y de garantías sobre el puesto de trabajo. Los trabajadores ocuparon de madrugada los garajes de la empresa, para posteriormente ser desalojados, lo que no impidió que continuara la huelga. El día 17 se encerraron durante un día en el Palacio Arzobispal, al que volvieron el día 20. Tras la organización de una manifestación por parte de CC.OO. de Empresas y Ramos, el día 21 abandonaron el encierro confiando las gestiones al cardenal306. Los hechos fueron convertidos en noticias en los periódicos sevillanos. El día 18 de septiembre, ABC de Sevilla publicaba en un breve “Persiste el paro de Casal y reclusión en el Palacio Arzobispal” y menciona como fuente a Europa Press y a “nuestras informaciones”: “Según nuestras informaciones, en la mañana de ayer se recluyeron en el Palacio Arzobispal un grupo de unos ochenta trabajadores de la empresa Casal”. Este breve contrasta con el espacio de más de media página que dedica al tema El Correo de Andalucía bajo el título <<Reclusión de trabajadores de “Casal”>>. En esta noticia se presentan separados por ladillos: la situación del servicio, la carta de los trabajadores a los usuarios, la carta de protesta de los despedidos de Aguirrezabala y otras muestras de solidaridad307. El día 19, aparecía en El Correo de Andalucía: “Los huelguistas de Casal abandonan su reclusión”, “Se les ha notificado el despido”. ABC de Sevilla mostraba también la noticia del fin del encierro: “Los trabajadores abandonan su reclusión” y en la parte superior 305 MARTÍN CORRALES, E.: op. cit., pág. 310. CHINARRO DÍAZ, E.: Sindicatos prohibidos..., op. cit., pág. 61. 306 RUIZ GALACHO, E.: Historia de las Comisiones Obreras... op. cit., págs. 14.-141. 307 ABC de Sevilla, 18 de septiembre de 1973, pág. 30. El Correo de Andalucía, 18 de septiembre de 1973, pág. 8. del texto incluye como noticia la nota de la empresa Casal: “Versión de la empresa sobre el paro parcial de CASAL, S. A.”308. La sección “Mundo laboral” de El Correo de Andalucía ocupaba cada vez más espacio y cada vez era menos compartido con otras secciones para extenderse en una página completa. Asimismo, cada vez publicaba más noticias de tono reivindicativo y denunciante como las de otoño de 1973: <<Los despedidos de “Aguirrezabala” denuncian, una vez más a la empresa>>, “En una empresa sevillana de montaje no hay empleo sin previa suscripción de finiquito” y el recuadro de “Laboro”: “Las relaciones de trabajo, en momento crítico”309. Por su parte, ABC de Sevilla continuaba insertando las noticias laborales en cualquier página del periódico y no contaba con una sección fija, sólo con el rótulo no siempre utilizado de “Laborales” para agrupar noticias sobre convenios colectivos y el nombramiento de nuevos presidentes de las Uniones de Trabajadores y Técnicos (UTTs). Tal fue el caso de la noticia sobre el nuevo conflicto protagonizado por los trabajadores de CASA, que salía a la luz en octubre en reivindicación de un aumento salarial de mil pesetas ante la carestía de vida y en coordinación con los compañeros de las demás factorías. ABC de Sevilla publicó esta noticia en dicha sección junto a otras sobre los temas reseñados y tituló “No hubo avenencia en un conflicto colectivo por inhibirse CASA a favor del Sindicato Nacional”, y que El Correo de Andalucía refirió como “Un conflicto sin avenencia”, sin nombrar la causa310. Asimismo, fueron muchas las asambleas y cortes de tráfico en solidaridad con los procesados 1.001. El 11 de diciembre, con el pretexto legal de las reivindicaciones de los convenios de negociación, se registraron paros relámpagos y sentada en nueve empresas en protesta por el “Proceso 1.001” preparado para la vista oral311. Los días siguientes aparecieron en El Correo de Andalucía noticias variadas sobre temas de despidos y convenios colectivos: “Inquietud entre los trabajadores despedidos” en Pavimentos del Sur, “Descontento en Construcciones Aeronáuticas”, en ISA “El fantasma de la restricción en las 308 El Correo de Andalucía, 19 de septiembre de 1973, pág. 10. ABC de Sevilla, 19 de septiembre de 1973, pág. 41. 309 El Correo de Andalucía, 14 de octubre de 1973, pág. 10. 310 ABC de Sevilla, 21 de octubre de 1973, pág. 37. El Correo de Andalucía, 21 de octubre de 1973, pág. 4. 311 CHINARRO DÍAZ, E.: Sindicatos prohibidos..., op. cit., pág. 67. negociaciones del convenio”312, <<Persiste el paro en “Montajes Nervión”>>, <<Protestas en “Fenasa y talleres “RENFE”>>, “Derivaciones de un convenio fracasado” en relación con los panaderos sevillanos, mientras que ABC de Sevilla dedicaba una columna a la “Declaración del Consejo de Trabajadores sobre las medidas de política económica”313. El día 18, El Correo de Andalucía se refirió nuevamente a otros temas: <<Más de cuarenta despedidos en “Montajes Nervión”>> o “Recurso por segunda vez” en la Panadería, pero la noticia laboral del día vino de la mano de <<La factoría de “ISA”, desalojada por la Policía>>, “Paro de media hora en disconformidad con el convenio”. A ella también se refirió ABC de Sevilla de manera breve y ofreciendo una información menos detallada de los hechos: “La factoría sevillana de ISA, desalojada por la Policía”314. Brevemente relató también al día siguiente la reincorporación de estos trabajadores a la factoría315. La tarde del 19 de diciembre hubo una concentración en el Palacio Arzobispal con vivas a los procesados. Pero la jornada de solidaridad tuvo lugar un día más tarde316. El día 20 tenían lugar los juicios317 y en las cercanías del Palacio de Justicia se mantenía una numerosa concentración en un ambiente tenso por el numeroso despliegue policial, mientras una comisión hacía entrega de un escrito a favor de los encausados en Madrid318. Sin embargo, todo se 312 El Correo de Andalucía, 13 de diciembre de 1973, pág. 14. 313 El Correo de Andalucía, 14 de diciembre de 1973, pág. 18. ABC de Sevilla, 14 de diciembre de 1973, pág. 55. 314 El Correo de Andalucía, 18 de diciembre de 1973, pág. 8. ABC de Sevilla, 18 de diciembre de 1973, pág. 46. 315 “Se reincorporan los trabajadores de la factoría sevillana”, ABC de Sevilla, 19 de diciembre de 1973, pág. 60. 316 Esta oleada de solidaridad fue protagonizada por las juventudes comunistas, algunos de cuyos miembros lanzaron varios cócteles Molotov contra varios autobuses. GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. y LEMUS LÓPEZ, E.: op. cit., pág. 406. 317 Los abogados defensores de los procesados sevillanos fueron Adolfo Cuellar para Saborido, Francisco de Cossío para Soto y Cristina Almeida para Acosta. Según Jáuregui y Vega, nos días antes de que se iniciara el juicio, se presentó en Madrid el joven abogado sevillano Felipe González para actuar como abogado de Eduardo Saborido en lugar de Adolfo Cuéllar, pero el detenido se negó en redondo. Finalmente, no sólo no formó parte ningún socialista del equipo de defensores, sino que tampoco acudió ningún representante del PSOE a la vista ante el TOP. JÁUREGUI, F. y VEGA, P.: Crónica del antifranquismo 3. Caminando hacia la libertad (1971-1975). Argos Vergara, Barcelona, 1985, págs. 199-201. 318 RUIZ GALACHO, E.: El metal... op. cit., pág. 115. frustró por el atentado del presidente Carrero Blanco y nada de esto quedó reflejado en la prensa sevillana, que se dedicó a insertar las notas de prensa de las agencias Europa Press (El Correo de Andalucía) y de Cifra (ABC de Sevilla), si bien El Correo empleó más espacio en el relato de los hechos319, y ni siquiera se reconocieron como sevillanos a los tres trabajadores Saborido, Soto y Acosta. El día 29 de diciembre se dio a conocer la sentencia por la que se condenaba a 20 años a Saborido; a 17 años, cuatro meses y un día a Soto y a 12 años y un día a Acosta, datos que ofrecieron los periódicos al día siguiente siguiendo a las agencias Cifra (ABC de Sevilla) y Logos (El Correo de Andalucía)320. También a finales de año se dio a conocer una nueva Ley de Convenios. A lo largo de 1974 las CC.OO. de Sevilla materializaron una plataforma común321 para los convenios colectivos que tenían que ser negociados durante ese año. En esta ocasión tampoco faltaron las reivindicaciones y un colectivo obrero de Hytasa reclamaba en enero un aumento de 100 pesetas diarias, frente a la postura empresarial de un incremento máximo de 190 pesetas semanales. La movilización, que duró quince días, terminó con la detención de varios dirigentes obreros justo en el momento en el que la participación asamblearia iba cobrando una mayor trascendencia322. No obstante, todavía el 24 de febrero aparecía destacado en El Correo de Andalucía: “Conflicto colectivo sin avenencia sindical”323. A lo largo del mes se 319 <<El juicio del “proceso 1.001, a puerta abierta>>, El Correo de Andalucía, 20 de diciembre de 1973, pág. 5. “Vista de la causa 1.001”, ABC de Sevilla, 21 de diciembre de 1973, pág. 34. “Comienza el “Proceso 1.001”>>, El Correo de Andalucía, 21 de diciembre de 1973, pág. 11. 320 <<Sentencia en la “Causa 1.001”>>, ABC de Sevilla, 30 de diciembre de 1973, pág. 37. “Todos los encausados del proceso 1.001, condenados”, El Correo de Andalucía, 30 de diciembre de 1973, pág. 4. 321 La plataforma defendía un salario mínimo de 500 pesetas; IRFF y Seguridad Social a cargo de la empresa; semana laboral de 40 horas, en cinco días de trabajo; treinta días de vacaciones retribuidas a salario real; cien por cien de salario real en caso de enfermedad, accidente o paro; control obrero de los ritmos de trabajo, primas e incentivos; vigilancia sobre la seguridad e higiene en el trabajo y en la intervención en la formación profesional; no discriminación de la mujer, y jubilación a los sesenta años. CHINARRO DÍAZ, E.: Sindicatos prohibidos..., op. cit., pág.: 68. 322 FERNÁNDEZ ROCA, F. J.: Hytasa (1937-1980)..., op. cit., pág. 359. 323 El Correo de Andalucía, 24 de febrero de 1974, pág. 11. A comienzos de diciembre todavía se resentían los efectos de la huelga de CASA en la permanente del Consejo de Trabajadores que, según ABC de Sevilla, trataba varios puntos entre ellos el derecho de reunión: “Por lo que se refiere concretamente el derecho de reunión, y a la vista de las circunstancias que han concurrido durante el desenvolvimiento del conflicto, el Consejo acordó destacar la insuficiencia notoria de la normativa vigente para la solución de estas situaciones, por lo que se impone la ejecución de su modificación. No obstante, mientras tal modificación no se produzca, acordó también dirigirse a los órganos competentes para que flexibilicen al máximo los criterios de decisión, en el sentido de facilitar el ejercicio de este derecho, ofreciendo los presentes, en su calidad de presidentes de uniones, la presidencia de la asamblea si fuese necesario. También decidieron instar a dichos organismos a que faciliten y promuevan al máximo el diálogo con los trabajadores, a través de su representación sindical, en tales situaciones de crisis”. El Correo de Andalucía, trató el mismo tema en una página de su sección laboral habitual titulada: “Un fin de semana tenso”, “Huelga, plantes, asambleas y un eco del Consejo de Trabajadores”. Con respecto a esto último relataba: “Hizo suyo los puntos reivindicativos de los trabajadores: reincorporación de los despedidos, aumento de salario y reconocimiento de los derechos de reunión, asamblea y huelga. Se lamentaron las dificultades que el decreto que regula el ejercicio del derecho de reunión impone en la práctica, haciendo el derecho más que problemático. También decidieron instar a los organismos competentes que faciliten y promuevan al máximo el diálogo con los trabajadores, sobre todo en situaciones de crisis, reconociéndose la necesidad de potenciar el reconocimiento de los representantes sindicales”369. Sin embargo, los trabajadores de CASA consideraron insuficientes los pasos dados hasta el momento y en El Correo de Andalucía se publicó: “Los trabajadores matizan una réplica del delegado provincial de Sindicatos”370. Por otra parte, dos mil empleados protagonizaron varias movilizaciones en torno a la negociación del macroconvenio de la Banca privada. Los plantes de media hora al entrar en el trabajo se extendieron al sábado 7 de diciembre a una serie de bancos: Banesto, Andalucía, Hispano, Mercantil, Zaragozano, Granada y Bilbao. El Correo de Andalucía tituló entonces: “Paros y asambleas de protesta en diversas entidades bancarias de la capital”, “Se rechaza la oferta patronal en el convenio”371. En los días siguientes, aumentó el tiempo de los 369 “Acuerdos de la permanente del Consejo de Trabajadores de Sevilla”, ABC de Sevilla, 1 de diciembre de 1974, pág. 39. El Correo de Andalucía, 1 de diciembre de 1974, pág. 8. 370 El Correo de Andalucía, 8 de diciembre de 1974, pág. 8. 371 Ibídem, pág. 8. plantes y se sumaron otros bancos372. Entre las reivindicaciones se echaba en falta un sindicato obrero. Al final, el 21 de diciembre se firmó el convenio de la Banca que superó la contraoferta de la patronal: “Convenio firmado muy de noche”, “Las mejoras quedan cortas”, puntualizaba El Correo de Andalucía al día siguiente373. Pero, en diciembre también tuvo lugar una huelga de dos semanas en Loscertales por impago de salarios: <<Huelga de una semana en “Loscertales”>> 374 y “Loscertales: dos semanas en huelga”375, fueron algunos de los titulares de El Correo de Andalucía sobre este tema. Al mismo tiempo, se continuaron firmando convenios colectivos: “Dos convenios muy modestos” (café y vegetales)376 y “Un convenio en tensión” (Landis Gyr)377. A finales de diciembre, todavía se percibían las consecuencias de los encierros, asambleas y boicots a las horas extras por la decisión del delegado de Trabajo de Sevilla de reducir a quince en lugar de treinta días la paga extra de Navidad: “Insistencia en la paga-ordenanza de 30 días” (sector siderometalúrgico)378. El año 1975 vio como se disparaba la conflictividad de manera espectacular, con la realización de 99 huelgas, la mayor parte de ellas ilegales, y con la participación de 75.000 huelguistas379. Mientras, la izquierda sindical centraba a lo largo del año su atención en la petición de amnistía en los medios de comunicación. En enero, lo hacía la empresa COMSE, que destinó el importe de la jornada de trabajo para ayudar a los familiares de los presos. Al mismo tiempo, estallaban nuevos conflictos en FASA por la lucha de las 44 horas; una huelga en ASPRESA ante los abusos del contratista que falsificaba las nóminas; acciones reivindicativas en Abonos Sevilla, boicot de horas y paros parciales en CROSS, Cuétara, Loscertales, etc., así como numerosas acciones y “marchas lentas” por parte de los albañiles de las “Tres 372 RUIZ GALACHO, E.: Historia de las Comisiones Obreras... op. cit., págs. 146-147. 373 El Correo de Andalucía, 22 de diciembre de 1974, pág. 10. 374 El Correo de Andalucía, 16 de diciembre de 1974, pág. 8. 375 El Correo de Andalucía, 22 de diciembre de 1974, pág. 10. 376 El Correo de Andalucía, 16 de diciembre de 1974, pág. 8. 377 El Correo de Andalucía, 22 de diciembre de 1974, pág. 10. 378 Ibídem, pág. 10. 379 GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A. y LEMUS LÓPEZ, E.: op. cit., pág. 407. mil viviendas” en el polígono Sur380. También a finales de mes se reunieron en asamblea los asalariados de la Panadería y la Unión de Trabajadores de la Banca para criticar el convenio y la inhibición del Consejo de Trabajadores381. El 15 de enero comenzó una huelga en la contrata de Astilleros Recalux, por la demanda de un aumento mensual de cuatro mil pesetas por parte de los obreros de la empresa. El Correo de Andalucía dedicaba un breve al acontecimiento: “Huelga reivindicativa de los 316 obreros de Recalux”, “La iniciaron los que trabajan en Astilleros”382. Dos días más tarde, fueron despedidos 316 trabajadores, por lo que empezaron acciones como la visita del Cardenal, a quien la empresa prometió la readmisión de los obreros. El día 23, El Correo de Andalucía informaba de estos hechos con un titular en mayúsculas: <<Manifestaciones en torno a la huelga de “Recalux”>>383. Dos días después, se comunicaron en el mismo periódico las muestras de solidaridad de los trabajadores de Fasa, Cross y Landis Gyr384. La huelga acabó a finales de mes para dar paso en las páginas de prensa a una nueva protagonizada por los trabajadores de otra contrata de Astilleros: <<Los despedidos de “Recalux” serán readmitidos en su mayoría>>, <<La dirección les obliga a firmar “finiquito” previo, renunciando a los derechos anteriores>>385. El día 30, se notificaba en El Correo de Andalucía: “Despido sorpresa de 50 obreros de Tamoin”386. El 7 de febrero unos treinta obreros de dicha contrata, con los de Tamoin que también fueron despedidos, iniciaron un encierro de 18 horas en la parroquia de La Candelaria387, de la que fueron desalojados, como también lo fueron en estos días, los obreros de Transportes Urbanos, que ocuparon las cocheras de la empresa una madrugada de enero. Asimismo, en la última semana del mes, los trabajadores de Landis Gyr mantuvieron una huelga a la 380 MARTÍN CORRALES, E.: op. cit., pág. 308. 381 El Correo de Andalucía, 31 de enero de 1975, pág. 8. 382 El Correo de Andalucía, 16 de enero de 1975, pág. 8. 383 El Correo de Andalucía, 23 de enero de 1975, pág. 8. 384 <<Muestras de solidaridad con los 316 despedidos de “Recalux”>>, El Correo de Andalucía, 25 de enero de 1975, pág. 8. 385 El Correo de Andalucía, 1 de febrero de 1975, pág. 8. 386 El Correo de Andalucía, 30 de enero de 1975, pág. 8. 387 El Correo de Andalucía, 7 de febrero de 1975, portada. espera del aumento del 23 por ciento sobre las tablas salariales y el abono de los días de huelga388. En la prensa sevillana aparecía publicada el día 12 la visita al gobernador civil del presidente del Consejo de Trabajadores y una comisión de obreros en paro389. El mismo día los periódicos se dedicaron a registrar los últimos acontecimientos del juicio de los 1.001. El día 11, en vísperas de la resolución del recurso contra el TOP por parte del Tribunal Supremo, CC.OO. declaró una jornada de lucha con un despliegue de solidaridad por los encausados en el “Proceso 1.001”, que habían iniciado una huelga de hambre en la cárcel de Carabanchel, y convocaron plantes y paros significativos bajo el lema “Contra la carestía de la vida y en solidaridad con los encartados en el 1.001”. Al día siguiente, ABC dedicaba media página aproximadamente a la repercusión de estos acontecimientos en Sevilla redactando: “La jornada transcurrió con normalidad en Sevilla”, “No hubo paro y funcionaron todos los servicios”, “Tan sólo se produjeron algunos incidentes aislados sin importancia” y se expresó en los siguientes términos: “Los intentos de coacción en las empresas para llevar a cabo un paro en el día de ayer no dieron el resultado apetecido por los activistas y agitadores que dedicaron su tiempo y esfuerzos a tal fin, pudiendo decirse que en la pasada jornada laboral no hubo novedad digna de mención. Fracasaron también los propósitos de que el comercio cerrara, para lo que fueron llamadas anónimamente por teléfono los dueños o encargados e intimidados con amenazas. Todos los servicios públicos funcionaron con normalidad. [...] La población trabajadora, pues, con sano juicio y sentido de responsabilidad, dio una firme y negativa respuesta a participar en paros y sentadas, en manifestaciones y tumultos, que se habían anunciado valiéndose de la clandestinidad”. Asimismo, dio cuenta brevemente de la detención del sacerdote Casasola, del intento de manifestación en el instituto Murillo y de algunos hechos ocurridos en Bellavista. Por su parte, El Correo de Andalucía destacó “Los paros en Sevilla afectaron, principalmente, a la zona de Bellavista”, “Destacó la solidaridad con los procesados del 1.001” y relataba todos y cada uno de los paros en las empresas sevillanas390. 388 RUIZ GALACHO, E.: Historia de las Comisiones Obreras..., op. cit., págs. 156-157. 389 “Visitan al gobernador civil el presidente del Consejo de Trabajadores y una comisión de obreros en paro”, ABC de Sevilla, 12 de febrero de 1975, pág. 39. “Visita al gobernador civil del presidente del Consejo de Trabajadores y una Comisión de obreros en paro”, El Correo de Andalucía, 12 de febrero de 1975, pág. 8. 390 ABC de Sevilla, 12 de febrero de 1975, pág. 38. El Correo de Andalucía, 12 de febrero de 1975, pág. 8. Unas horas después del juicio, celebrado el día 15, donde se dictaba la sentencia definitiva391, quedaron en libertad diez procesados por cumplimiento de condena, entre ellos Francisco Acosta, que fue recibido en la estación de Cádiz por unos dos mil trabajadores. ABC no expuso ninguna conexión de los encausados con la ciudad de Sevilla, si bien, El Correo de Andalucía transcribió una conversación telefónica con Francisco Acosta, donde el periodista Holgado Mejías le preguntaba por su estancia en la cárcel, la huelga de hambre, la reacción de los compañeros y su futuro laboral392. Al día siguiente, ABC de Sevilla mostraba en un breve: “Regresa uno de los liberados en el proceso 1.001”. El domingo 23, El Correo de Andalucía publicaba en su sección “Conversaciones andaluzas” una entrevista de dos páginas a Adolfo Cuéllar, abogado de Eduardo Saborido, quien respondió ampliamente a diversas cuestiones, entre ellas, su opinión sobre las Comisiones Obreras: “Cualquiera que sea la táctica pasada o actual del partido comunista, por mucho que las Comisiones Obreras sean consideradas como hijuelas de ese partido, está comprobado que las Comisiones Obreras no son dadas ni a la violencia ni a la subversión, sino ampliamente representativas en cuanto a las necesidades, intereses y derechos de la clase obrera, en un mundo capitalista que la rodea, dentro y fuera de los cauces sindicales vigentes”393. Días más tarde, el Gobierno decretaba una prórroga de la congelación salarial hasta el 31 de diciembre para la negociación colectiva, cuando el salario mínimo era en estos momentos de 280 pesetas394. En abril ABC insertó la nota literal del Consejo Provincial de Trabajadores en la que se mostraba en desacuerdo con la decisión administrativa bajo el título: “Reunión de la Comisión Permanente del Consejo Provincial de Trabajadores”. El Correo optó por la interpretación de la nota desde el titular: “Absoluta y enérgica disconformidad con el nuevo salario mínimo garantizado”. En las mismas páginas respectivamente se aludía a la postura de la dirección de Hytasa referente al salario mínimo mediante una nota enviada a la prensa: “La dirección de Hytasa contesta a una petición de sus trabajadores” (ABC de 391 El día 15 de febrero el Tribunal Supremo dictaba la sentencia definitiva de los encausados del “Proceso 1.001”, condenando a Saborido a 5 años de cárcel, a Soto a 4 años, 2 meses y un día, y a Acosta a 2 años, 4 meses y un día. 392 ABC de Sevilla, 16 de febrero de 1975, págs. 31-32. El Correo de Andalucía, portada y pág. 4. 393 El Correo de Andalucía, 23 de febrero de 1975, págs. 34-35. 394 RÍO, P. DEL: op. cit., pág. 70. Sevilla) y “Hytasa, inflexible contra la petición salarial del jurado”, “Preocupación y malestar en la factoría” (El Correo de Andalucía)395. A lo largo del mes, El Correo de Andalucía insertó en su página laboral numerosas noticias con titulares reivindicativos: <<Mañana abrirá “Fasa” en Sevilla y Valladolid para casi todos los trabajadores>>396, <<Resolución laboral sin destinatario “social”>>, “En Fasa no hay representantes sindicales recurrentes”, “Historia de una paciencia invencible” (Uralita), “Dimisiones en la Ciudad Juvenil”, <<Por solidaridad con un celador “marginado”>>397, “Puede fracasar nuevamente el convenio de Torras Sevilla, S.A.”, “Cincuenta mil trabajadores sevillanos, víctimas del fracaso de los convenios”398, “Trece normas vigentes materializan el frustrado diálogo capital-trabajo”, “Protesta solidaria contra las sanciones impuestas por RENFE”, “El convenio del metal agudiza el malestar de los metalúrgicos sevillanos”399, <<Sanción masiva a los trabajadores de “Fasa” en Sevilla>>, “Los expedientes de crisis afectaron a 6.120 trabajadores y los conflictos a 17.245”, “Convenio colectivo sagazmente patronal”400. El 29 de abril ABC de Sevilla refería la información del Servicio de Información Sindical: “Acto de conciliación sindical en el convenio provincial del metal”, “No compareció la representación social”. También informó del encierro de los trabajadores de Fasa en una iglesia de San Jerónimo siguiendo a la agencia Cifra401. Al día siguiente, El Correo de Andalucía daba cuenta de las concentraciones de Fasa en la plaza del Duque402. Como era habitual, en las vísperas del 1 de mayo eran protagonistas los conflictos y las detenciones. El Correo de Andalucía dio cuenta de ello: “Manifestación por Marqués de Pickman”, noticia en la que se expresaba: “Unas seiscientas personas se manifestaron ayer, sobre las ocho y media, desde 395 ABC de Sevilla, 4 de abril de 1975, pág. 53. El Correo de Andalucía, 4 de abril de 1975, pág. 8. 396 El Correo de Andalucía, 1 de abril de 1975, pág. 8. 397 El Correo de Andalucía, 5 de abril de 1975, pág. 8. 398 El Correo de Andalucía, 10 de abril de 1975, pág. 10. 399 El Correo de Andalucía, 25 de abril de 1975, pág. 8. 400 El Correo de Andalucía, 27 de abril de 1975, pág. 8. 401 ABC de Sevilla, 29 de abril de 1975, pág. 50. 402 El Correo de Andalucía, 30 de abril de 1975, pág. 8. [Document text truncated for crawler view.]