Domus digital
Full text
DOMUS DIGITAL
~y
Con DOMUS DIGITAL es a
x a
en ega de ASTRÁGALO quie e signi ica las u u as
y espe adas e oluciones del hábi a . La his o ia de la a qui ec u a mode na y la obse a-
ción del enómeno u bano del p esen e nos pe mi i án cie as p ospecciones sob e las endencias
de la p oducción de la i ienda. En el con ex o de la globalización cul u al, de la economía
neolibe al, de la sociedad de la in o mación y de las elecomunicaciones, se a a á de da algu-
nas de las cla es de la comp ensión del enómeno del paisaje cons uido y con igu ado po
la célula habi acional. Las nue as endencias sociales y económicas, los nue os hábi os de a-
bajo y ocio in oducidos en la casa, las nue as ecnologías y p oduc os
y,
sob e odo, la combi-
nación de la in o má ica y las elecomunicaciones, e emos da án luga a un nue o concep o del
espacio de habi a .
Juan Miguel He nández de León en
Asal os p emedi ados
ecue da el axioma de Loos, «La ob a
de a e es e oluciona ia, la casa es conse ado a», y con ello si úa la comp ensión de lo domés-
ico en el ámbi o de la con on ación en e cul u a y ci ilización; en e comunidad y sociedad.
Angelique T achana cons uye un p oceso his ó ico-e olu i o de la célula habi acional mode na
sob e cua o ca ego ías básicas que se gene an en el ámbi o de la sociedad indus ial de masas,
sin cesa de cons i ui las guías de la p oducción del espacio domés ico desde
la
Re olución
Indus ial a nues os días: es anda ización, p oduc i ismo, masi icación y i ialización. La
i ienda y el equipamien o domés ico some idos en una aylo ización cons i uye on y cons i u-
yen en la sociedad mode na y con empo ánea uno de los po enciado es más impo an es del
desa ollo económico y el consumo. En ese sen ido, la au o a desde una pe spec i a ex aa qui-
ec ónica sub aya los de e minan es económicos que dominan sob e los a qui ec ónicos. El labo-
a o io de las angua dias a qui ec ónicas ha dado los ipos y modelos habi acionales de los cua-
les de i an los ac uales alojamien os. Desde las angua dias a nues os días
se
e á cómo un
p oyec o social mode no po una casa mínima digna pa a las g andes masas aglome adas
en
los
cen os de la p oducción indus ial, auspiciado po una ideología socialis a, con enía los ele-
men os necesa ios pa a el «desa ollismo» capi alis a de la cons ucción de la i enda. El di un-
dido é mino «desa ollismo» en el discu so se sus i uye po «p oduc i ismo
»,
é mino más
- V -
5
ASTRAGALO,15(2000)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
In oduc ion o he Issue, ISSN 1134-3672
Equipo Edi o ial As ágalo
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2000.i15.01
exac o
ya
que el desa ollo iene un con enido social en e al c ecimien o de la p oducción
capi alis a con obje i o el in e és económico. En es e p oceso se p oduce
la
desac alización y la
i ialización de la casa como mo ada y luga . El o denado po á il y el elé ono mó il son los
símbolos de una nue a ca ego ía de habi a : de homb e nómada, de hoga p eca io, consecuen-
cia de la p eca iedad labo al, las elaciones a ec i as y del lazo amilia . Finalmen e, se señala á
cómo en la sociedad de la in o mación de masas, los mecanismos de la di usión de las ideas se
in e g a en la p oducción ma e ial, cómo se some en a un con ol y cómo se es ipulan los mode-
los y pa ones de calidad.
José Félix Tezanos y Julio Bo das en La e olución ecnológica
y
casa de/ u u o nos o ecen un
abajo de in es igación de campo que pe mi e una p ospección sob e los modos de e olución de
la casa en el u u o, en la medida que las nue as ecnologías se inco po an en el hoga . Las ele-
comunicaciones, la in o má ica, la elec ónica, la obó ica, la ecnología del acondicionamien o
ambien al y de la segu idad ... c ea án nue as o mas de habi a no sólo la i ienda sino ambién
la ciudad. En ese sen ido no se p e en cambios sus anciales de la espacialidad. La casa se con-
cibe como un complejo equipamien o que se espe a mejo e las condiciones de la ida co idiana
y libe e el iempo de abajo.
La
casa e oluciona á hacía una complejización de sus unciones
y
se con e e i á en un luga de abajo y de ocio, a la ez que en una escuela
y
un hospi al. Cada
ez mayo núme o de « eleac i idades» se inco po an en el hoga : ele abajo, elecomp a, eJe-
ocio
..
. Ha án de la casa una unidad más au ónoma y au ocon enida que no necesi a á de la ciu-
6 dad. Po eso la ciudad se á cada ez más dispe sa y más desconexa, mien as que las elacionas
humanas se ol e án ubicuas.
F ancisco León con P o domo analógica, hace un juego e ó ico e icaz pa a signi ica en e a la
domus, luga de la ida p i ada e in e io , la domus digi al, signo de la comunicación; sus mu os
ya no gua dan lo sag ado sino que es án aspasados po edes de in o mación que si úan sus
mo ado es en la ecumene digi al. El au o u iliza aquí lo analógico y lo digi al como me á o as
pa a e lexiona sob e las iejas y nue as ca ego ías del habi a
.
Ca men Ga i a, en
Muje ,
edes
y
hoga , se e e i á a es momen os his ó icos en los cuales los
a ances écnicos en o mas de ed inco po ados en el hoga han modi icado el papel de la muje en
la sociedad: En la segunda mi ad del siglo x x, cuando la hid áulica e a sinónimo de p og eso; en
la p ime a mi ad del siglo xx, cuando la elec icidad equi ald ía a mode nidad, y en es e inal del
siglo y de milenio en el que las edes elemá icas se iden i ican con el concep o de la globalidad.
An onio Femández Alba, eco dando La casa de la cascada de F ank Lloyd W igh , e lexiona
en omo al habi a poé ico; en el sen ido cognosci i o e elado de la poié ica. Pa a el au o la
na u aleza cons i uye una au én ica au ología con el conocimien o. La obse ación de la na u-
aleza es una ape u a a odas las ins ancias del conocimien o; la expe iencia di ec a y la bús-
queda del o igen de las cosas; «el quehace a qui ec ónico pa a W igh ha de ene un sen ido
básico de equilib io con las ue zas de la na u aleza».
-VI
-
En FORO ABIERTO publicamos dos poemas de Zbigniew He be In o me desde el pa aíso y La
casa del poe a; y
un
comen a io c í ico de Concha Femández Ma o ell sob e la Educación digi-
al. La au o a denuncia
el
ac ual sis ema educa i o; sis ema que «p e ende adecua los conoci-
mien os y odo el p oceso del ap endizaje a las condiciones de la ecnología, con el in de lle a
a cabo una au én ica in eg ación psicológica y mo al, impidiendo a oda cos a la o mación de
se es au ónomos y lib es.
En RESEÑAS, José Labo da Y ne a comen a los lib os:
La
casa omana de
P.
A.
Femández Vega,
y la His o ia del U banismo en Eu opa, 1750-1960 de
B.
G a anguolo, ambos edi ados po
Akal, en Mad id, 1999 y 1998, espec i amen e; De a ia es au a ione. In e enciones en el
Pa imonio A qui ec ónico de An onio Fe nández Alba po Celes e Ediciones, Mad id, 1999.
José Luis Sanz Bo ey, eseña el lib o de An onio Mi anda, Ni obo ni bu ón. Manual pa a la c í-
ica de a qui ec u a, edi ado po Cá ed a, Mad id, 1999.
En RELATOS, Fe nando Cas o Fló ez hace
un
Mapa de climas que p edominan Sob e
la
si ua-
ción dispe sa del a e español con empo áneo. En es e a ículo el au o desc ibe una si uación
p oblemá ica y endémica an o del a e en sí como de la polí ica de la ges ión a ís ica en nues-
o país. José Labo da Yne a, además, ecue da el magis e io de Luis Moya a p opósi o de la
Exposición celab ada en las A que ías de los Nue os Minis e ios:
La
a qui ec u a de Luis Moya
Blanco, 1904-1990.
En POSTFOLIO se publica la segunda pa e de La a qui ec u a
de
la ilusión. Espacio y simulac o 7
de José Luis Sanz Bo ey, donde el au o e idencia
el
modo que ope a la idea del engaño y cons-
i uye el undamendo ilosó ico de la ealidad como ilusión. La legi imación eó ica del simula-
c o y la ilusión como ca ego ías a qui ec ónicas y es a egias p oyec uales ienen como unción
«banaliza , ol e odo insus ancial, iluso io, acío y plano; elimina cualquie con enido que no
sea la exal ación del p opio medio».
Po úl imo, en Pensa lo écnico que piensa, Robe o Femández, desde una pe spec i a de ede-
ini cie as «lógicas p oyec uales» de dominan e ecnológica, e isa los concep os de lo « écni-
CO»
y «a i icial», las cues iones de la « acionalidad» y «legi imidad» de la ecnología, de la
in eligencia a i icial; des aca además los aspec os discu si os y comunica i os del «high- ech».
ASTRÁGALO ag adece a la Fundación Sis ema
la
colabo ación p es ada en la elabo ación de
es e núme o.
-VII-
ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672
Adol Loes, «S eine House
...
1910
Al
habi a llegamos, así pa ece, solamen e po medio de cons ui . És e,
el
cons ui , iene a aquél, el
habi a , como me a. Sin emba go,
no
odas las cons ucciones son mo adas. Un puen e y el edi icio de
un
ae opue o; un es adio y una cen al ene gé ica; una es ación y una au opis a;
el
mu o de
con ención de una p esa y la na e
de
un
me cado son cons ucciones pe o
no
i iendas. Sin emba go,
las cons ucciones mencionadas es án en la egión
de
nues o habi a . És a
a
más allá de esas
cons ucciones; po o o lado, sin emba go,
no
se
limi a a la i ienda. Pa a el camione o la au opis a
es su casa, pe o no iene allí su alojamien o; pa a una ob e a
de
una áb ica
de
hilados, és a es su casa,
pe o no iene allí
su
i ienda; el ingenie o que di ige una cen al ene gé ica es á allí en casa, y sin
emba go
no
habi a allí. Es as cons ucciones albe gan
al
homb e.
Él
mo a en ellas, y sin emba go no
habi a en ellas,
si
habi a signi ica únicamen e ene alojamien o.
Ma ín
Heidegge .
Cons ui , habi a , pensa .
Aun siendo, en el ondo
de
su se , un habi an e
de
ciudades, Baudelai e sien e el aumen o del alo de
la in imidad cuando una casa es a acada po
el
in ie no.
En
sus Pa aísos a i iciales desc ibe la
elicidad de Thomas de Quincey, ence ado en el in ie no, mien as lee a Kan ayudado po el
idealismo del opio. La escena sucede en
un
co age del País de Gales. <
<¿
Una ag adable habi ación no
hace más poé ico el in ie no, y
no
aumen a
el
in ie no la poesía
de
la habi ación?
El
blanco co age
es aba edi icado en
el
ondo de
un
al/eci o odeado
de
mon añas lo bas an e al as; es aba como
en uel o en ajas
de
a bus os>
>.
Hemos sub ayado las palab as
de
es a co a ase, po que
co esponden a la imaginación del eposo. ¡Qué ma co
de
anquilidad pa a
un
umado
de
opio que,
leyendo a Kan , une la soledad del sueño y la soledad del pensamien o!
Podemos sin duda lee la página de Baudelai e
al
como se lee una página ácil, demasiado ácil.
Un
c í ico li e a io pod ía incluso so p ende se
de
que
el
g an poe a haya u ilizado con an a sol u a las
imágenes
de
lo i ial. Pe o
si
leemos es a página demasiado sencilla acep ando los ensueños de
eposo que sugie e,
si
hacemos una pausa en las palab as sub ayadas, pene amos en cue po y alma en
plena anquilidad, sin iéndose si uados en el cen o de p o ección de la casa del alle, 'en uel os'
ambién noso os en e los ejidos del in ie no.
Gas ón Bachela d. Casa y Uni e so.
-VIII-