Siquis y Cupido : drama heroyco en un acto
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rSíQUIS YCUPIBO. Mercurio Sr. Joseph Huerta. Jobe Sr. Vicente Camas. Aurora Sra. Victoria Ferrer. MJEJROTCO MNTTW ACTO. POR DON LUCIANO FRANCISCO COMELLA. miquis Sra. María del Rosarlo. Cupido Sr. Angel López. Yenus Sra. Francisca Laborda. Qfgia Sra. Pretola Correa. Dorelia Sra. Lorenza Correa. Silva de tres bastidores con chozas :Atraviesa Siquis la escena ,obsequiada di barios Pastores vestidos de gala ,demostrando en sus acciones que nada le complace. Cupido atraviesa en un grupo de nubes el Teatro en seguimiento de Síquis ^manifestando estar apasionado de ella. Salen Dorelia^y Orgia f cada una en su choza ^yala salida de Stquis canta el coro de Z-efiros. Ven. No creyera que llegase átener tanto dominio, tanto ascendiente sobre hombres ,y Dioses, ese orgulloso monstruo, ese prodigio de beldad ;pero juro que primero dexára de asestar flechas Cupido, que dexar de vengar yo mis ultrages; no puede la altivez de mis hechizos sufrir de otros hechizos competencia. Org. Ni nosotras sufrir aquel desvio, aquel ceño con que desprecia átodos. Dor. iíiun que las tres áun padre el ser debimos, no mira esos respetos la venganza; el proceder de Síquis se ha hecho indigno del fraternal amor. Reyna de Pafbs, átu resentimiento el nuestro unimos, en vengar nuestro agravio, nuestro ce- si es preciso al ardid unir el brio. (ño. Ven. Yo agradezco la oferta ,yásu tiempo:.-- pero Mercurio viene acia este sitioidos ávuestras chozas. Las 2. Anuestras ansias volvamos con la queja ádar alivio. Duet. Los obsequios ,los favores ,&c. Cor. „Con dulces cánticos „en monte yprado, „del dulce hechizo. „del niño Alado, jjcanten ios Zefiros „!a perfección. Dúo. ,,Los obsequios ,los favores ,,que merece álos Pastores „ia altanera de mi hermana, „no me dexa sosegar. Asi que se entra Síquis ,sale Venus acompañada de las gracias. Yen. Orgia, Dorelia. Cómoquaado Síquis vuestra hermana ,del valle con su hechizo aumenta los primores ,arredradas yconfusas estáis en el recinto de vuestra humilde choza ? Dor. Citerea, (brillo, cómo quieres que estemos viendo el el poder ,las riquezas, con que Síquis eu Pafosse presenta.? Aun que nacimos en la humilde estrechez de una cabaña, por leyes inviolables del destino, parece que del ámbito del orbe, áser Señora ,Síquis ,ha nacido. Las Ninfas, los Pastores, los Zagales, no hallan objeto, de su ofrenda digno mas queel de su beldad, ácompetencia Mientras cantan el DuetoVenus se pa~ «líos por donde pasa siembran lirios, yflotes olorosas ;ellas texen áporfía también de hiedra ,ymirto guirnaldas con que ciñen su cabeza; los mismos Dioses ,hasta Jove mismo contribuye .á_sq x>bsequÍG. sea en el foro, haciendo extremos de do^ lor ,Mercurio la observa desde un lado. MerclYn triste, tá llorosa! quién Citeres de tu rostro alterar pudo el hechizo? Ven.. Una rabia que el pecho medebora, Aun
.r un ciMor íjüe me priva dcl jentido. Míre. Ni quando injustamente el verde nrado Adonis de carmín dexó teñido, ni quando de Ilion la Griega astucia con el fuego estinguió sus ediheios, conviniendo en cenizas sus grandezas, no diste de dolor tantos indicios. Ven. Tampoco tuve entonces tanta causa. Afcrc.Sin duda debe ser grande el motivo de tu pesar ,quando al pesar supera que tuvistes entonces. Ven. Si de alivio decir la causa ámi dolor sirviese, alivio hallara mi dolor contigo. M^erc.lcX mal con la amistad comunicado siempre halla de consuelo algunos visos. Ven. Es verdad que un pesar comunicado se templa óse minora ;pero el mío se multiplica siempre que de él hablo, porque hago reterencia del motivo. Piens-s que ves en mí de amor la madre ? La Diosa de Citeres? El hechizo de Pafosr La que inciensos recibía de Ninfas yPastores." Pues no, amigo, fiada de eso en mí ves :otra Citeres, otra m.idre de amor ,otro prodigio, bien que perecedero ,me ha quitado los votos, los inciensos, yel dominio. Mere. Si es Síquis tu riba! ,de tu hermosura ha llegado la fama hasta el Olimpo. Ven. Celebren las Deidades su belleza, aplauda su hermosura Jove mismo; pero tiempo vendrá que dexe el tiempo ásu pesar su elogio desmentido. Mere. Si el tiempo ha de vengar tu menosprecio, áqué viene el dolor? áqué el martirio? Ven. El agravio que el tiempo ha de vengarle, nunca se venga bien, ni es honor mío .que colocada áSíquis vea Grecia en el trono de Venus. Si he sufrido que haya en él ohstentado su hermosura ha sido por dar tiempo ámis desgnios para pensar el como he de vengarme; pero ya la venganza he discurrido. ese «mbro de Pafos,,*^,, áiN de obtener su beldad no enen. dignos, has de ver quo al Zagal mas tosco yrudo entrega su altv]!-' sn,etad corazón, siendo de tod? la befa yel desprecio. Asi CopiJ. aVenus lo ofreció. Yay del c„i, 4 ¡.asumadrenoccmpleloofrecid, Mere.hio solo aun Pastor, rudo elDiós esclavizó de Síquis el carino, (alado sino al monstruo mayor que se conoce Ven. Luego su corazón hirió Cupido ' con la flecha de plomo ?Luego Síquis ya es objeto de escarnio? Amis g€n¿ z••,O“ amis ansias, yruegos insensible (dos, no se mostró el amor.? de mis cariños,’ de mi dulce regazo, de mis brazos, con su ciega obediencia se ha hecho Pero qué monstruo es ese .? (digno. Mere. El mas tirano. el mas fiero, ycruel que han conocido los hombres, ylosD¡oses;aunque tiene cl semblante apacible, el fuego mismo no es tan voraz como él ,ni las serpientes engendran un veneno tan activo como el que él por los ojos introduce en los pechos; el cruel después de herirlos funda su complacencia en ver sut ali- en oir sus lamentos ysuspiros, (halli Finalmente, en los sitios donde el se no puede haber quietud ,ni regocijo. yt verdad. Mercurio, QUC deSi- Ven. Será verdad. Mercurio, que me ha vengado el amor." Compadecido tu pecho de las ansias que padezco finges por consolarme su casti^- Mere. No es la primera vez ,Ven hermosa, que de tus bellos labios he sufrí o de iremiroso el nombre ,ynun<l darme por sentido debiera, ven conffl^ que la fé que no das ámis razón > que la dés átus ojos es prenso. |
.ane gustas mentir ,ydel_ que ¡en. ‘l- ,-(miente «aud» Uf\d„das U^rc Desde los mirtos t estío ¡unto ibs * de aquí áun rato salaras. tr.y. Si verifico . el amor ha vengado mis agravios, Ihabri ningnn placer que iguale al ^.(Gracias, Para aplaudir mi triunfo ,hermosas id al punto áceñir de verdes mirtos, yrosas olorosas ,vuestras sienes, de Síquis me ha vengado ya Cupido, otra vez en mi templo los amantes votos ofrecerán en sacrincio. Sus aras sembrarán de hermosas flores, Vatizarán su fuego en honormió. vas. J^íerc.Ah infeliz 1que no sabes que por Síquis perdido está de amor el amor mismo,v. Cor. Con dulces cánticos ,8cc. Sale Síquis yCupido ,éste vestido de Pastor con el rostro cubierto con una cinta blanca que casi le cubre todo el rostro. Síq. Imperfecto placer !amor tirano 1 si el amor es gozar el bien querido, si el amor es tener el bien que se ama, cómo puedo gozar lo que no he visto? Como es dable tener loque se ignora, descúbrete una vez ,esposo mió, basta ya de adorarte con la idea, dexa que ame el objeto. Combatido de la duda mi pecho algunas veces, liego ádudar de ti ,porque en ti miro dot|nll contrariedades ;por un tu entura no excede ála de un niño, por otro tu poder es mas que de hombre; como que algunas veces he creído si eres Dios, óalgún Dios te favorece: si eres Dios, dame de ello algún indicio, Í "si acaso no lo eres::- pero basta, >asta de cargos ya ,yami cariño hazle el obsequio de mostrar tu rostro, mi corazón no tengas indeciso; desatare la venda; mas no, dexa que mi amor te la quite; Lllll \ álas chozas de tus Cup. Ya te he dicho otras veces mi bien, que descubrirme yperderte será todo uno mismo, (gas Siq. Pues tan poco te debo que me nieel único favor que te he pedido, álo menos apaga de mi pecho el ardor que me causa tu cariño. Cup. Qué nada satisfaga áun pecho humano ! Dime ,adorado bien ,en estos sitios hay Ninfa tan dichosa como Síquis ? ni áquien ofrezcan tantos sacrificios? Estable la estación para obsequiarte libre de la intemperie de los fríos, ydel estibo ardor ,de Pritnavera no goza el privilegio este florido valle ?tu mesa no convida al gusto mas delicado con manjares ricos ? De piedras exquisitas, de oro yplata no están los pavimentos embutidos del magnífico Alcázar en que vives. El esposo con quien amorte ha unido no es esposo vulgar :en los obsequios que debes ásu amor ,verás si f de estas humildes chozas ,ósi debe su existencia áotro ser mas alto y digno. MercurioyVenus detrás de los mirtos. Mere. Desde aquí, sin ser vista escuchar Esa que ves es Síquis. (puedes: Fí”??. Ya lo he visto. Mere. Yese el monstruo que dixe. ^^ Cup. Qué respondes ? puedo hacer mas por ti ,dulce bien Yo te quiero ,te adoro. Ven. Qué he escuchado? .. este talle::- esta voz:;- es de Cupido. Cómo de amor áSíquis, x\mor habla, hijo vil;: -pero no,^noeres mi hijo. Síq.Vs verdad que son muchos los _ fa- ^vores , que átu bondad mi amor ha merepero el amor no puede agradecerlos^ sin saber áquien debe el beneficio. Quieres verme contenta ?verme alegre? en tu semblante está mi regocijo, concédeme esa gracia. Cup. No es posible. ^Al
Síq. Oh qne poco te debe mi c.iviñoí Cup. Hay gracia que en negarla está ia gracia. El deseo de verme hecha en el olvido. Si me ves yo te pierdo ,ytu me pierdes tu dicha está pendiente del sigilo. Gózala, tus deseos abandona, si el reposo apeteces ;yo he sabido que están de tu fortuna tus hermanas. envidiosas ,que contra tí los tiros de su envidia asestar las dos intentan; huye de sus consejos ,que escondido en ellos está el áspid de sus zclos; no prestes ásus voces tus oidos ; si me quieres ;no pidas álos ojos sino átu corazón el regocijo; (so nuestro amor para ser siempre dichooculto debe estar siempre en sí misrno. (dote Siq Ya sabes queá tu amor no llevé en mas que una alma sencilla, yun cariño constante. Si el deseo de mirarte te pudo disgustar ,perdón te pido. Ciiq>. De esa suerte será mi amor et erno. Siq. En eso solo fundo mis designios. Con que vendrás áhablarme? Clip. Quién lo duda.? Siq. Pues hasta que anochezca me retiro. Clip. En mi Alcázar te espero. Siq. ADios esposo. Clip. ADios esposa mia. Los dos. ADios bien mío. Se van Síqiiis yCupido divididos salen de detrás de los mirtos Venus yMercurio. Mere. Y^a has visto claramente Citerea los amores de Síquis yCupido: qué ,no alteran tu pecho? Ven. No por cierto. (vino. Mere. B•icn se ve que tu origen es diquando con la constancia las pasiones sabes apaciguar. Ven. Pues qué has creído que suspendió el furor su fiero enojo? Mere. Como veo el semblante en tí tranquilo: Ven. Una cosa es hacer por un momento treguas con el dolor, yotr, guirlo. ^extiu. La esperanza que tengo de ten», en parte tranquilina ,„¡e S.qmscstmttiAotorsinconóSu yemplea su conato en de^ubS’ yal '¡>lyograra,yelhaj„ ^ contra ella cumplitá lo que la crito; la hará infeliz del todo. Mere. Ese recelo puede servir de freno ásus designios Ven. Es muger, ycuriosa ,ade¿sd¿ esto sus hermanas envidian sus hechizos su fausto, su poder; yestán deseosas de abatir su altivez ,ylos arbitrios buscan para lograrlo: mas pues vienen ySíquis también viene: ven conmigo, que donde ellas están no hago yo falta; pronto, inEliz, verás tu precipicio. Vanse, rsalen Síquis^ Orgiay Dorelia. Siq. Porque no digáis nunca que en mi pecho ha engendrado soberbia el poderlo, he dexado ámi Esposo un breve ins* tante para daros de amor nuevos indicios. Estas jovas colgad en vuestros pechos en señal de lo mucho que os estimo; otro dia vendré despacio áveres; los brazos otra vez hagan su oficio; áDios Orgia querida, áDios Dorelia; qué trabajo nos cuesta dividirnos! Dor. No sentimos dexarte, tierna hermaverte tan infeliz solo sentimos, (n?» Siq. Infeliz, quando en dicha excedo a todas ? no entiendo, hermana mia, tus designios. (ciego Dor. La desgracia mayor del que es creerse con vista. Siq. No concibo dónde van áparar vuestras ideas, algún arcano encierran escondido;:- Dor. Ese encubierto amante::- Org. Calla hermana, que rara vez se estiman los avisos )
qoe previenen el daño. Dexa aSi^uis que subsista obscecada en su delirio. C//J Tú me llenas de dudas,, habla claro. pfr. JJien claro hablo; de Delfos el Ministro que consultó el oráculo de Apolo : te se ha olvidado ya su vaticinio? Por esposo tendrá un alado mons- ”truo (dixo. en vez de un hombre, Síquis.“ Esto El monstruo alado de que Apolo habla, (do, quién imaginas que es, sino el mentiel engañoso esposo ,que recata ^ su rostro de tu vista ?el poderlo el ornato ,yel oro con que tiene tu amor alucinado, son fingidos; -son pretextos iniquos que ha adoptado para tener tu pecho seducido. Siq. Si podrá ser verdad ? J)or. Si no lo fuera para verte apelára el medio indigno del recato? tu esposo, no lo dudes, es un monstruo infernal, es un prestigio dei aberno, que viene con las sombras, con veneno ainfestar todo este sitio. Tú piensas abrazar en él un Numen, yuna serpiente abrazas del estigio. Siq. No mas ,que de escucharlo me estremezco, me confundo, me pasmo, yhorrorizo; por eso viene áhablarme por las noches, del silencio, ylas sombras protegido; por eso quando el dia da alas flores nuevo ser ,yácogerlas va conmigo, pone tanto cuidado en recatarse, ypor eso las veces que yo insisto en querer descubrirle, me amenaza, yllena de temor con vaticinios. Dar. Ves ¿orno mis sospechas son fundadas? (impi© yo temo que una noche el monstruo se ha de cebar en tí. Or^. De sus rigores procura precaverte. Siq- En qué peligro (manas, tan inm'mente estoy 1por Dies herque no me abandonéis en tal conflicto. La noche viene ya, yquizá se acerca el momento fatal de mi exterminio; el temor;;- ol terror;;- Dor. No te intimides, cobra aliento otra vez, ycon los filos de este agudo puñal ,quando entregado esté al sueño el cruel _, hiere su impío corazón. Siq. Oqué horror ! 0r¿. Tómale, hermana, cobra aliento, no frustre tus designios una vana aprehensión. Siq. Pero las sombras;;- el temor;;- su fiereza:;» ymi cariño::- Dor. Ese es el que embaraza tus intenese es el que te pierde. (tos; Siq. Qué martiriof (torcha Dor. En medio de las sombras esta ansirva de norte al golpe ,si átu brio intimida tu amor, de tu desdicha no te quexes después. Hartóte digo. Siq. Venga la antorcha, pues. Venga el acero; pero ai tomarlo toda me contristo. No puedo herir su pecho, no es posible: ysi es fiera, ydespués destroza el mió? Salgamos de una vez de estos arcanos: esta antorcha protege mis designios; con ella podré verle quando duerma: ysi entonces del hado verifico las fieras amenazas ?Soy curiosa, yquiero descubrir este prodigio. Dúo. Los obsequios, los &c. Salón re?io sn que aparece dormido Cupido en un catee deJlores ,cubierto con una gasa :sale Stquis con el acha encendida en una mano yen la otra el puñal: el teatro estará, obscuro. ^ Quando para esta empresa discurría que el arrojo, el valor, fuese conmigo, veo que me acompaña solo el miedo, el susto ,yel pavor; pero que mirol el monstruo ,la Deidad ,oel fiero amante descansa sobre un catre de jacintos; salgamos de una vez de estos arcanos:
esta aatorciia protege mis designios;;, voy ásalir de dudas;:- mis iainovil me ha dexado el temor;:- en vano animo (el pecho ácia el monstruo mis pies::- turbado temblando el corazón::- sin fuerza el brió::- quiero llegar áél ,yno me atrevo, descubrir el arcano determino;:- (lo voy áalzar poco ápoco el blanco veqiic ha encubierto hasta ahora mi destino: (veo! alumbra blanca antorcha;;- Mas qué un monstruo ?un monstruo es ;pero divino: (ra: nn asombro es de gracias yhcrmosu- en mi vida miré mayor prodigio. Destilan ambrosía sus cabellos: néctar su frente: velan los cupidos en sus hermosos labios, yen sus ojos duermen las gracias; este alado niño, sino es hi)o de Venus ,yde Marte^ hlartey Venus no tienen ningún hijo. El es Amor, no hay duda, yaunque duerme, yel arco yel carcax ásus pies miro, no por eso de herir dexa los pechos; pero ay de mí infeliz! mortal conflic- to! (las plumas! la incauta mano;:- ay Dios que arden con el fuego despierta el fuego mismo. Clip. Qué intentas ñera Síquis? Esa antorcha, ese agudo puñal me dan indicios de que la iniquidad ya te ha engañado: estás contenta ya de haberme visto ? Entre los Dioses ,soy el Dios mas grande ; ^ (gui<lo? el Amor soy. Ybien que has conse- Yo mismo enamorado de tus gracias, la flecha dirigí contra mí mismo; desde amante he pasado aser tu Esposo, Vahora me pierdes por haberme \isto. hhado.qlsupcíiábs Deidades CU poder ,me separa de tu hechizo, huyendo voy de ti lleno de luria, lleno de odio, si puede odiar Cupido. Vase :al tiempo que se retira C• el teatro ^ se muda en unos peña¡^' que manifiestan la mayor aridez quis cae desmayada encima d^l l que se habr.a convertido en nfí;, ’ quedándose con unas ropas hit * mildes :sale Mercurio. Mere. Quien del reyno de Amor la pa^ üestierra, se aflija entre el horror de áridos ris.^ Siq. Adónde estará Amor.? Pero qué es esto? estas peñas;:- mis ricos atavíos;;- quá se hizo el Alcázar::- las grandezas::- estas las ropas son de mis principios:;. Ahora de Amor entiendo la amenaza, de Amor comprendo ahora el vaticinio;: - Ah pérfidas hermanas! vuestra envidia ymi curiosidad ,rae han conducido áeste infeliz extremo; pero cómo átanta desventura sobrevivo? Adónde está el Amor ?dónde ?en mi pecho; (huido: yestando en él en vano de mí ha mi amante me abandona, yno le encuentro: (juicio, dónde estará? ay de mí !yo pierdo el Que no le veré mas me dice el alma; no volviéndole áver, cómo el martirio, cómo el dolor ,el mal no me anTqui- Pero ya que me niegan este alivio, las rápidas corrientes de este arroyo darán fin de una vez ámis conflictos. Hace que va dprecipitarse ,y curio la detiene. Mere. Detente ,que los Dioses no consienten .. que busques en el agua tu exterminio. Vete de este lugar ,huye de Venus, busca al amor ,evita tu peligro- Síq. Huyera dcl peligro ,quando fuera el mal que amenaza mas activo ()a»» que el mal que ya padezco: lascong^ los tormentos ,no temo ;y alivio .. mi mal es susceptible ,de U- aguar-
aguardan el alivio mis martirios ^ solamente. ^./•, Sale Venus con las Graciasyséquito, yén. En la muerte tu soberbia encontrará el castigo merecido. _ SÍJ. para excitar de Venus el enojo , en ningua tiempo Síquis, dió motivo. Yen. El que hace un daño, pronto de el se olvida ,(^^• pero no aquel que el daño ha recibiré las aras del templo de Citeres usurpastes inciensos ,sacrificios j ofrendas ,yoblaciones. Síq. Mi belleza . no dimana de mí ,si el cielo me hizo átodas superior en hermosura, tener un don del cielo no es delito. Podia yo impedir votos yofrendas? Ven. Pod'iasno aceptarlos ni admitirlos. Mere. Aqué hermosura pesa el ser amada ? Ven. Es cierto que complace un sacrifi— pero ella no contenta en que los Dioses (mismo la ofreciesen dnciensos ;de amor exigió adoraciones. Síq. De ese numen, quién puede sujetar el poderío? Ven. No és tiempo de disputas sino solo de domar tu altivez tneles amigos, traed los vivoreznos de las rocas, las viveras traed de aquestos riscos, acabe de dolor ,de rabia yfuria ; yen muriendo llevarla donde he dicho. Los que acomfanan ci Venus la rodean de vivoreznos ^yal instante emyieza ásentir su agudo dolor. Prevente para ir áunirte luego (tq, con los monstruos, yfieras del Cocí— que yo áescuchar tus ansias lastimeras, tus congojosas voces yalaridos, me voy ácia las selvas jsatlslecha de que tus altiveces he abatido. Vase con Mercurio. Síq. Nada me da temor ,el áspid fiero (mismo que muerde sin piedad jyal tiempo introduce en la sangre su veneno, no me causa el dolor ,ni el fuego activo ,(causado; que la ausencia de amor en mí ha morded ,despedazad el pecho mió: ya siento que se abrasa ,que se quema; Qué mortales congojas 1que conflicto! la furias del aberno me devoran! en mi pecho las siento;*.- ya meagito;:- ya me afano;:- qué es esto sacros Dioses ?(br;o::- desmaya el corazón::- fallece::- el la rabia;:- el frenesí:;- pero yo mucro::- oh! mal haya el amor ysus hechizos. Uno. Llevadla donde Venus ha mandado , mientras que ádarla voy de todo aviso. vanse. Se llevan dSí¿]uis ^yse muda el teatro en selva corta ;salen Dorelia y Orgia. Uor. Por medio del ardid que proyectamos, vengarnos ya de Siquis conseguimos. Or^. La mansión deliciosa que su esposo erigió ásu beldad amante ,fino, transformada eu peñascos ,no conserva de su magnificencia ni aun indicios. JDor. Si ella tomara exeinplo de que siempre son víctima del rayo aquellos pinos que quieren elevarse sobre todos , hubiera su soberbia reprimido. Org. Nada de eso miró:;- mas Venus Sale 'Venus. Ven. Ya vengadas estáis del génio altivo de ia orgullosa Síquis ;las Deidades ásu altivez han dado ya castigo. Auna beldad caduca de qué sirve <jue apoye en su beldad su poderío,, si un decreto de un Dios ,en un instante, en un momento ,borra sus hecbizos. pero aquí viene Amor buscando áSiquis. Sale Cufidom Cup. En vano la aspereza de estos riscos pe ‘
penetro en busca suya. Yo no puedo sosegar un instante sin su hechizo : dónde estará ?si acaso::- Ven. En vano, en vano, tras de Síqu:s ,diriges cruel Cupido tus presurosos pasos ;su soberbia ha sido ya despojo de mi brio. Atropos juro el tallo de su muerte por las sagradas aguas del estigio, yel fallo ya cumplió. Mi tolerancia debia subscribir átus delirios ? áVenus no darás nuera caduca , los Dioses no lo quieren ,ni el destino. Clip. La entrada del aberno te parece, que impenetrable áAmor jamás ha sido ? átu pesar, de allí sacaré áSíquis. Yen. Lo impedirán los monstruos del Cocito; lo impedirán los Númenes, los hados. Cup. Piedad ,madre ,piedad::- Ven. Está. cumplido el orden que te di ? Uno. Ya queda Síquis dentro del panteón.... Yen. Pérfido hijo ^ }'o te haré ver::- Cup. Adónde está mi Síquis? (vio. volvédmela otra vez :dadme ese ali- Osi morir pudiese yo por ella ! dexadme al menos verla. Ven. Ven conmigo. Clip. Con que volveré áverla ? Ven. No lo dudes: venid también las dos. Xjjs dos. Ya te seguimos. (res, Cup. Graciosas Ninfas ,Génios de Citealterne vuestro gozo con el mió. Vanse ,ymudase el teatro en un funesto panteón c»n varios sepulcros de j.ispe negro yverde. Este panteón debe ser de columnas, enmedio habrá un sepulcro mayor que los de^ mds ,en donde estar.í Síquis. Salen Venus, Cupido, las Gracias, Génios, Pastores ,Dorelia ,yOrgia. Cup. Adónde Citerea me conduces? Ven. Donde dexes cumplido tn^ a•' donde veas áSíquis. Cup. Pues qué acaso habita entre los muertos de este sit' > no me tengas confuso:-.- Ven. No te alteres .que pronto lograrás de sus hechizos- en breve la verás. Cup. De qué manera ?/ 1 Donde para escarmiento de Cupi’ yde altivas Deidades ,yace muerta' Esa lápida abrid; mira su hechizo! Que no pueda morir para segirla! * íiabre la lápida del sepulcro yse ve dSíquis muerta. cómo Jove consientes tal delito! Ala exclamación de Amor, se transforma el panteón en un magníf.co jardín'. el sepulcro se convierte en un hermoso cenador ,en el qud aparece en un grupo de nuves sentada Sí quis ;dsus pies Cupido :encima del cenador aparace la Aurora en im carro de caballos blancos, con una estrella en la frente que comunica luz dtodo el teatro ;Jove en lo alto. Ven. Quién ha obrado un prodigio taa estraño ? Jov. Jove tu padre. Aur. En cuyo nombre digo : Aria Cesen los zelos ,ylos rencores, no haya mas odios , todo en amores se trueque ya. Ven. Atus decretos ,Jove ,como debo resigno el corazón, la frente humillo; ven Cupido ámis brazos , Síquis, ya teneis para uniros mi permiso. Cup. Ay Síquis ! Síq. Ay Amor ! Dor. Perdona hermana. Síq. El daño pagaré con beneficios. Jov. Yahora el coro celeste de Dd dades , repita en vuestro honor desde o Coro Con dulces cánticos, &c.