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Romanica Olomucensia 35/1 (2023): 9-21, doi: 10.5507/ro.2023.002 (CC BY-SA 4.0) NEOFORMAS FRASEOLÓGICAS A PARTIR DEL CORPUS BANCO DE NEOLOGISMOS DEL CENTRO VIRTUAL CERVANTES Y ANTENARIO M.ª Auxiliadora Castillo Carballo – Juan Manuel García Platero Departamento de Lengua española, Lingüística y Teoría de la Literatura, Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla, C/ Palos de la Frontera s/n 41004 Sevilla, España [email protected] – [email protected] Phraseological neoforms from the Neologisms Bank corpus of the Cervantes Virtual Centre and Antenario Abstract: It is difficult to distinguish between neological lexical units (those that have a certain generalisation and durability) and temporary creations, since only with time will it be possible to know whether or not they will be included in a general dictionary. In any case, the different chronological, intuitive, and lexicographical parameters (to which those of frequency and dispersion should be added) help to establish a delimitation. This is applicable to both monolexematic and phraseological units. Sources based on the media provide examples of neological units in general and phraseological units in particular; that is the reason why the Neologisms Bank of the Cervantes Virtual Centre, which includes BOBNEO data, and the Antenario have been chosen for extracting the phraseological units not included in the Diccionario de la lengua española by the Royal Spanish Academy. The most representative ones have been selected in order to analyse their formal and thematic predominance. The predominant neological phraseological units are formed by a noun and an adjective or prepositional phrase. This is because most of the time they allude to individual realities. Logically, they are a testimony to sociopolitical and cultural changes. The recent global pandemic has led to a considerable number of new phraseological units. In short, the monoverbal and multiverbal neoforms obey similar designative motives, although in the phraseological units extracted from journalistic texts there is no formal variability that shows the expressive capacities of the non-phraseological units. Keywords: neologisms; phraseology; corpus; lexicography; journalism Resumen: Es difícil trazar la diferencia entre las unidades léxicas neológicas (las que poseen cierta generalización y perdurabilidad) y las creaciones pasajeras, pues solo con el tiempo se podrá saber si se incluirán o no en un diccionario general. De todas formas, los
10 M.ª Auxiliadora Castillo Carballo – Juan Manuel García Platero distintos parámetros cronológico, intuitivo y lexicográfico (a los que habría que añadir los de frecuencia y dispersión) ayudan a establecer una delimitación. Esto es aplicable tanto a las unidades monolexemáticas como a las fraseológicas. Las fuentes basadas en los medios de comunicación proporcionan ejemplos de las unidades neológicas en general y de las fraseológicas en particular, por lo que hemos acudido al Banco de neologismos del Centro Virtual Cervantes, que incluye los datos de BOBNEO, y al Antenario para extraer las unidades fraseológicas no incluidas en la actualidad en el DLE y seleccionar las más representativas para analizar su predominio formal y temático. Las unidades fraseológicas neológicas predominantes están formadas por un sustantivo y un adjetivo o sintagma preposicional. Esto se debe a que la mayor parte de las veces aluden a realidades individuales. Lógicamente, son un testimonio de los cambios sociopolíticos y culturales. La reciente pandemia mundial ha propiciado un número considerable de nuevas unidades fraseológicas. En definitiva, las neoformas monoverbales y pluriverbales obedecen a similares motivos designativos, aunque en las unidades fraseólogicas extraídas de textos periodísticos no se observa una variabilidad formal que muestre las capacidades expresivas que sí se reflejan en la univerbalidad. Palabras clave: neologismos; fraseología; corpus; lexicografía; periodismo 1. Introducción Como sucede con las piezas léxicas no pluriverbales, cuando hablamos de unidades fraseológicas1 de nueva creación se pueden defender perspectivas más o menos realistas, al menos en cuanto a su catalogación, a la hora de aplicar el estatuto neológico, que exige la difusión, más allá de los usos individuales o compartidos por un número muy limitado de hablantes, de una nueva forma o contenido. En realidad, se trata de aplicar un criterio laxo o estricto. La razón estriba, para los defensores de este último, en las reticencias de que se sancionen lexicográficamente, aunque sean en repertorios especializados en este tipo de unidades, pues existe el temor de codificar lo excesivamente pasajero; de ahí la exigencia del cumplimiento de unos conocidos parámetros (Rey 1976), entendidos, por lo general, de forma aditiva, dado que cada uno está lejos de ser autosuficiente. Si se habla de la perspectiva temporal, nos encontramos con la vaguedad del término reciente, en especial en una era en la que las fuentes mediáticas constatan no pocos ejemplos condenados al pronto olvido, por más que cumplan con la frecuencia y dispersión necesarias (Méndez Santos 2011) para, al menos, formar parte de una catalogación específica, es decir, que se incluyan en repertorios especializados que constaten su uso en una sincronía dada.2 Frente a este proceder, la diccionarización 1 Conviene puntualizar que se parte en este trabajo de una concepción laxa de la fraseología en la que se da cabida a combinaciones habitualizadas de palabras que presentan separación gráfica y se acogen, por tanto, a la polilexicalidad. En ese sentido, los tradicionales compuestos sintagmáticos con dicha discontinuidad se ubicarían, según los casos y los diferentes puntos de vista, en la primera o segunda de las esferas propuestas por Corpas Pastor (1996). No obstante, no habría que desdeñar parámetros como el grado de idiomaticidad o la tipicidad de relación entre los elementos para establecer los correspondientes compartimentos estancos. 2 Es decir, aunque el tiempo disipa las dudas y establece discreciones entre la creación esporádica y la neológica, el registro de lo inicialmente novedoso actúa como testimonio de una época en continua mutación, por lo que se perdería entre piezas léxicas de menor representatividad. Del mismo modo,
11 Neoformas fraseológicas a partir del corpus Banco de neologismos del Centro Virtual Cervantes y Antenario en una obra general puede otorgar el grado de habitualizado a lo que no era más que un uso efímero rayano en la obsolescencia léxica (García Platero 2021). Por otro lado, el criterio de la intuición del hablante no está, en modo alguno, exento de contingencias alejadas de una aproximación científica al ámbito lexicológico, aunque no sean, en absoluto, descartables estudios de campo que den muestra de la percepción neológica de los hablantes (Lavale-Ortiz 2020; Llopart-Saumell 2022), pues arroja datos de gran interés que complementan la consulta de las fuentes documentales y de los corpus de exclusión lexicográfica. Queda, por lo tanto, de nuevo, privilegiada la ausencia de sanción lexicográfica, aunque se sea muy consciente de que se pueden establecer gradaciones en función del tipo de repertorio que acoge estas unidades. A esto hay que añadir el cumplimiento de una serie de convenciones habitualmente aceptadas que impiden que muchas de las novedades léxicas formen parte del orden macro o microestructural, debido, generalmente, a la escasa opacidad que presenta su descodificación (al estar integrados sus componentes en la catalogación) o la pertenencia a un lenguaje sectorial.3 Cabe, por otra parte, subrayar que la diccionarización de una unidad léxica no implica de forma inmediata su desneologización, pues el proceso requiere de cierto tiempo, variable, en función de circunstancias extralingüísticas muy diversas, pero, obviamente, el camino parece trazado. En el ámbito fraseológico se han integrado algunas de las llamadas voces diacríticas, las que no aparecen de manera autónoma al margen del discurso repetido, en el área neológica, en la medida en que se han originado por un proceso onomatopéyico o por alguna deformación de carácter fónico o morfológico (Aguilar Ruiz 2012). Pero la no constatación de estas piezas léxicas como forma aislada no conlleva necesariamente que se trate de una nueva creación, ya que la unidad fraseológica queda atestiguada en corpus representativos dentro de unos límites temporales que se escapan de la idea de novedad. De no entenderse de este modo se estarían mezclando las perspectivas diacrónicas y sincrónicas. Esto justifica que muchas de estas unidades fraseológicas, en sus distintas esferas, estén codificadas lexicográficamente en diferentes repertorios generales, incluso en las diversas ediciones académicas. Es decir, el carácter insólito o anómalo de una voz no podría atribuirle una consideración novedosa al conjunto de la unidad idiomática si los hablantes no la han actualizado de manera autónoma. Se excluye, lógicamente, este tipo de construcciones, pues cualquier secuencia fraseológica de carácter neológico ha de entenderse en su potencial conmutación por una voz simple, esté o no formalizada en la lengua, y nunca en relación con la naturaleza de un elemento constituyente no codificado de forma autónoma. Por otro lado, habría que excluir los casos de desautomatización fraseológica, pues, al margen de reflejar la capacidad valiosos ejemplos de la capacidad lexicogenésica de los hablantes, que dan fe de la rentabilidad de algunos constituyentes o de no pocos empleos traslaticios, requieren una constatación lexicográfica centrada de forma selectiva en este tipo de creaciones. 3 A no ser que se constate un proceso banalizador que permita comprender un cierto trasvase de lo específico a lo genérico, originado, obviamente, por la influencia de las fuentes mediáticas, por lo que no se sobrepasarían los límites de los repertorios generales (García Platero 1999, 2015: 103-129).
12 M.ª Auxiliadora Castillo Carballo – Juan Manuel García Platero innovadora del hablante (Gwiazdowska 2020), con una polifonía esencialmente comunicativa (Llopart Saumell 2020), no logran alcanzar el estatuto neológico. Al margen de lo señalado, la consideración de un corpus mediático que tenga en cuenta la vigencia, frecuencia y dispersión de estas unidades resulta válida para establecer su catalogación, al margen de su estatuto neológico. Conviene, por otro lado, no desdeñar, con todas las objeciones posibles, el parámetro lexicográfico, si se pretende incidir en la necesidad de adoptar procesos relativamente objetivos que vayan más allá de aproximaciones intuitivas. Es decir, tenemos en cuenta unidades fraseológicas no registradas en la última actualización del repertorio académico, pero incluidas en el corpus al que hemos recurrido. Priorizamos, por lo tanto, el parámetro lexicográfico, como suele ser habitual a la hora de otorgar el estatuto neológico de las diferentes piezas léxicas, por más que resulte evidente que la dimensión temporal será determinante para una discriminación que se le escapa, obviamente, a quien se enfrenta a cualquier tarea de catalogación. Aunque es consabido que la sanción lexicográfica tampoco está exenta de subjetividad, hablemos o no de repertorios académicos, lo cierto es que se trata de un criterio alejado de apreciaciones individuales, sin duda más discutibles. Partimos de la hipótesis de que las novedades fraseológicas (entendidas desde esta perspectiva) se presentan, fundamentalmente, en el ámbito designativo y no tanto en su vertiente connotativa. Por ello, su actualización en un texto mediático no viene dada por la pretendida voluntad de estilo del comunicador, que busca, con cierta frecuencia, un extrañamiento que lo singularice, alcanzado gracias a recurrentes mecanismos lexicogenésicos, como los cruces léxicos o los constituyentes apreciativos, junto con secuencias sintagmáticas habitualizadas que se ubican en un ámbito sinstrático-sinfásico informal, pero con una consolidada sanción lexicográfica. Frente a ello, las neoformas fraseológicas poseen, como se ha dicho, una finalidad descriptiva de nuevas realidades, sean o no tangibles, a las que necesariamente hay que aludir, pues se pueden considerar, al igual que las piezas léxicas monolexemáticas, elementos testigos de una época. Además de lo indicado, en un acercamiento a las neoformas fraseológicas partimos de una certeza en la persistencia del problema delimitativo, fundamentalmente en las unidades que por su carácter designativo presentan una categorización de naturaleza nominal. De ahí que no resulte fácil, hablemos o no de neología, establecer compartimientos estancos entre locución, colocación y compuesto sintagmático cuando la referencia es una entidad sustantiva. Con el propósito de corroborar estas ideas, creemos que es necesario acudir a un muestreo que incluya unidades pluriverbales ya testadas. Este criterio permite huir de apriorismos. 2. Los corpus mediáticos en el rastreo de la neología fraseológica Es consabido que la difusión de las unidades de nueva creación se debe a la importancia de las fuentes mediáticas, incrementada en la nueva era por su difusión digital. Los factores sociopolíticos, los avances científicos y técnicos y las necesidades
13 Neoformas fraseológicas a partir del corpus Banco de neologismos del Centro Virtual Cervantes y Antenario expresivas justifican el empleo en el discurso periodístico de neoformaciones, al margen de su estructura mono o plurilexemática.4 La recurrencia a formas no nativas, sobre todo anglicadas (Gerding Salas, Cañete González y Adam 2018), se constatan tanto en las piezas léxicas que se actualizan de manera autónoma como en las conformantes de la unidad fraseológica.5 Los medios de comunicación se ocupan de trasmitir muchos de estos usos, haciéndose eco como portavoces de creaciones ajenas o acudiendo a similares mecanismos expresivos que garanticen la consecución de una voluntad de estilo por parte del columnista. Tampoco faltan en estas fuentes la traslación de designaciones foráneas, justificadas por una era global en la que los usos anglicados ocupan un lugar preferente (intensificado en determinados espectros etarios o en ámbitos de conocimiento específicos como el económico), obviando, a veces por desconocimiento, opciones patrimoniales que han tenido durante una época una considerable vitalidad (Gerding Salas, Cañete González y Adam 2018). Lo indicado justifica la necesidad de acudir a un corpus basado en textos periodísticos que represente las tendencias indicadas, también en el ámbito fraseológico, centrado en las unidades de nueva creación no atestiguadas en buena parte de los repertorios generales o específicos de algunas zonas geográficas del español de América. Obviamente, el formato digital de la catalogación resulta en nuestros días el más indicado para extraer los ejemplos, convenientemente contextualizados, de las piezas léxicas que son objeto de análisis. La creación, en 1988, del Observatori de la Neologia (OBNEO), de la mano de M.ª Teresa Cabré, supuso un cambio metodológico muy relevante,6 pues se procedió a la extracción automatizada de las nuevas formaciones y se atendió a una perspectiva rigurosa y a la vez realista (Domènech Bagaria 2008). La constitución de la red Antenas Neológicas (Red de Observatorios de Neología del Español de América) en 2002, bajo la dirección de Judit Freixa, dio lugar a la creación del banco de datos BOBNEO (Observatori de Neologia, 1989-) y, posteriormente, NEOROC, una red de neología del español peninsular a partir de fuentes mediáticas. Posteriormente, en 2018 se creó el repertorio digital Antenario (Adelstein y Freixa, 2018-), que incluye piezas léxicas sin sanción académica, pero que también estaban ausentes en otros repertorios generales y en catalogaciones centradas en el español no europeo. Gracias a la colaboración entre el Observatori de la Neologia y el Instituto Cervantes7 se puede consultar el Banco de neologismos del Centro Virtual Cervantes (Universitat Pompeu Fabra e Instituto Cervantes, 2004-2019), que incluye los datos de BOBNEO de los que hemos partido para extraer las unidades fraseológicas (contextualizadas, pero no definidas) correspondientes, en nuestro caso, al último 4 Resulta, en todo caso, llamativa la total ausencia de piezas léxicas pluriverbales en el «Observatorio de palabras» de la RAE. 5 Lógicamente, lo indicado es extensible a las unidades marcadas, incluida las ubicadas en las sintopías (Cuadrado Rey 2020). 6 En 1994 se incorporó como proyecto al Institut Universitari de Lingüística Aplicada en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. 7 Esta colaboración dio también lugar al blog Martes Neológico, en el que investigadores de distintas universidades hispanas analizan neoformas sin sanción académica, con lo que se complementan las posibles piezas léxicas incluidas en el Antenario.
14 M.ª Auxiliadora Castillo Carballo – Juan Manuel García Platero año documentado, 2019.8 Hemos añadido las expresiones recogidas en el Antenario, aunque en este caso se incluyen ejemplos y paráfrasis definicionales de las unidades documentadas en textos mediáticos del español de España y del español de América desde 2003 a 2022, por lo que la menor representatividad fraseológica se compensa con los datos de dispersión de las unidades registradas. Para restringir el ámbito de estudio nos hemos centrado en las neoformas fraseológicas que aluden a temas o realidades muy presentes en la vida cotidiana de los últimos años, como la situación pandémica o el cambio climático, por más que también se tengan en cuenta las expresiones foráneas, extranjerismos crudos no sancionados académicamente, referentes a entidades o situaciones heterogéneas, pues su empleo indica una tendencia social asimilada por diferentes grupos etarios, frente al uso de las unidades nativas. En ambos casos, al margen de inevitables connotaciones, nuestro propósito es corroborar el carácter descriptivo, sin los propósitos de valoración, atenuadores o peyorativos, o lúdicos, muy presentes en las piezas monolexemáticas. En ese sentido, como se indicó más arriba, frente a la recurrencia a los cruces de palabras o al empleo de formantes lexicogenésicos, sean o no apreciativos, con predominio de la subjetividad, en las expresiones fijas neológicas se percibe claramente un carácter esencialmente denominativo. Se han extraído, de las catalogaciones antes señaladas, las unidades fraseológicas, una vez descartadas las sancionadas en la última actualización académica. De esta relación de fraseologismos, hemos elegido los ejemplos más ilustrativos. 3. La singularidad de las neoformas fraseológicas. Aproximación formal y semántica. Las unidades que conforman este acercamiento a la fraseología neológica en su mayoría hacen referencia a realidades individuales, ya sean concretas o abstractas, lo que se traduce, lógicamente, en una serie de secuencias léxicas constituidas por un sustantivo y un adjetivo o un sintagma preposicional. Es el caso de mesa de trabajo con el sentido ‘conjunto de personas que se reúnen para abordar asuntos desde diferentes puntos de vista’ o mochila austriaca, ‘cuenta de ahorro individual configurada con aportaciones del empresario a nombre del trabajador y que acompaña al empleado a lo largo de toda su vida laboral y que puede ser rescatada en caso de despido o en el momento de la jubilación’ (ambas documentadas en el BdN-CVC 2019). No obstante, también se observan algunos casos de locuciones verbales y adverbiales, como mover ficha y a rebufo.9 En relación con las combinaciones cuyo eje es un sustantivo, no resulta extraño que se presenten problemas de catalogación, en la medida en que no parece resuel- 8 En adelante, BdN-CVC 2019. 9 Ambas aparecen también registradas en el Diccionario fraseológico documentado del español actual, dirigido por Manuel Seco et al. (2017). La primera, con el valor de ‘actuar tomando la iniciativa como respuesta a otra acción’ y la segunda, con dos acepciones: una circunscrita al ámbito deportivo (‘En la situación favorable del motorista que corre detrás de otro’) y otra más genérica (‘A la sombra o a remolque [de alguien o algo]’). Obviamente, en estos casos es razonable aludir a un menor grado de neologicidad, al margen de que el proceso culmine o no con la sanción académica.
15 Neoformas fraseológicas a partir del corpus Banco de neologismos del Centro Virtual Cervantes y Antenario to el continuo entre locución nominal (o sustantiva),10 colocación y compuesto sintagmático. Estos son los casos, recogidos en Antenario, de estallido social (‘serie de protestas y movilizaciones masivas ante una situación generalizada de crisis social, política y/o económica que puede extenderse por varios días, semanas o meses’, primera documentación: 2003), brecha digital (‘diferencia de oportunidades que diferentes grupos sociales tienen en el acceso a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación’, primera documentación: 2005) o hipoteca basura (‘crédito hipotecario con altas tasas de interés que se concede a personas o empresas a las que se considera poco solventes’, primera documentación: 2008), pues no se cuenta con certezas sólidas que dejen de alimentar la disconformidad de criterios que favorecen que a una misma secuencia se le asignen diferentes etiquetados. Si acudimos a las consideraciones, por ejemplo, de García-Page (2008: 110-111) sobre la delimitación de estos tipos de construcciones, nos encontramos con parámetros como la regularidad que en los compuestos sintagmáticos se presenta tanto formal como significativamente en uno de sus elementos, frente a la ausencia de parentesco semántico cuando se comparte algún componente en el caso de las locuciones nominales. También la ausencia de idiomaticidad se opone a la no composicionalidad entre un tipo y otro, si bien no siempre se puede sostener este criterio. Asimismo, para los casos conflictivos, García-Page (2008: 182-183) señala que se pueden considerar compuestos si aluden a seres o entes físicos, sensibles y concretos y no a referentes abstractos, como lo haría la locución. Justifica este procedimiento por la tendencia de los compuestos nominales a comportarse como los nombres comunes concretos, mientras que las locuciones no abundan en tal función designativa. Por otro lado, las diferencias entre locución y colocación (ambas de carácter sustantivo) se encuentran en el valor de unidad nominativa presente en la primera y ausente en la segunda (García-Page 2008: 38). Todas estas apreciaciones resultan de interés, pero pueden verse levemente matizadas o modificadas en profundidad. En ese sentido, en la tarea de delimitar los compuestos sintagmáticos (con separación gráfica) de las locuciones se determina que, como se ha apuntado anteriormente, ante la falta de criterios fiables, serán compuestos los constituidos mediante unión gráfica y acentual, y locuciones, las que teniendo la misma cohesión interna no presentan dicha fusión ortográfica. Igualmente, la Nueva gramática de la lengua española (Real Academia Española [RAE] y Asociación de Academias de la Lengua Española [ASALE] 2009: 741-745) alude a determinados comportamientos en la flexión del número en los compuestos que no se suelen dar en las locuciones, que pluralizan los dos elementos constitutivos (no sin excepciones), lo que propicia la falta de discreción en algunos casos y, por tanto, la fragilidad del criterio. Igualmente, recurre a la transparencia plena o parcial de los compuestos frente a la idiomaticidad de las locuciones que puede, a veces, verse mermada en alguna medida. Y, por último, a modo de ejemplo, valga el hecho de que las locuciones nominales presentan una productividad 10 Conviene no olvidar las apreciaciones de Casares (1992[1950]: 172) sobre las locuciones denominativas, a las que define como «las que sirven para nombrar una persona, cosa o animal como lo hacen los apelativos o genéricos: tren correo, niño gótico, ave del Paraíso».
16 M.ª Auxiliadora Castillo Carballo – Juan Manuel García Platero mínima, por lo que rechazan la sustitución de algún elemento constitutivo por otro sinónimo; al contrario de lo que sucede con las colocaciones léxicas.11 Al igual que ocurre con las neoformas monoverbales, las creaciones fraseológicas conforman lo que tradicionalmente se han llamado palabras testigo (Matoré 1953), unidades léxicas que simbolizan las mutaciones sociales, al margen de que se trate o no de testimonios que abarcan periodos más o menos extensos, independientemente de su carácter patrimonial o foráneo. De ahí que confluyan los mismos problemas de estabilidad que dificultan la sanción lexicográfica y el discutible etiquetaje de entidad neológica. Entre ellos se sitúan las cuestiones normativas referentes al empleo de los extranjerismos (reflejo de las tendencias culturales de una época), dada la tendencia a la no adaptación de la expresión foránea a las particularidades grafemáticas o fonéticas del español, o a la falta de recurrencia a la opción patrimonial, obviamente en el caso de que esté formalizada. Los repertorios lexicográficos, sean o no académicos, llegan a sancionarlas, al margen de sus propias preferencias basadas en la tradición. Sin embargo, no se incluyen numerosas unidades fraseológicas cuyos componentes son extranjerismos crudos (todos ellos recogidos en el BdN-CVC 2019): • big data • personal shopper • black friday • personal trainer • escape room • play off • fact check • pole position • fake new • pressing catch • fast food • rock star • femme fatale • shopping center • feng shui • star system • full contact • start up • happy end • talent show • low cost • team building • match point • top ten • me too • trending topic • padle surf • urban dance Se trata de unidades con evidente frecuencia de aparición en las fuentes mediáticas, y que, en no pocas ocasiones, se registran desde hace décadas. Este es el caso de expresiones recogidas en el CORPES XXI, pero documentadas anteriormente en el CREA. Así, play off se registra desde 1985, femme fatale desde 1986, fast food desde 1987 y top ten desde 1986. Cabría esperar que en las futuras actualizaciones del repertorio académico queden registradas estas unidades pluriverbales, al igual que ha ocurrido recientemente, por ejemplo, con show business o top model. Por más que puedan persistir en el empleo de unidades foráneas mono o plurilexemáticas motivaciones connotativas, es inevitable hablar de un predominio designativo, incluso cuando existen alternativas patrimoniales, especialmente constatable en determinados grupos etarios o entre hablantes de una lengua sectorial concreta. Del mismo modo, como se ha indicado, la no adaptación 11 A lo indicado habría que sumar las actuaciones fraseográficas en diferentes repertorios, como se ha demostrado en más de una ocasión (Olímpia de Oliveira Silva 2007; Castillo Carballo 2015a, 2015b, 2019).
17 Neoformas fraseológicas a partir del corpus Banco de neologismos del Centro Virtual Cervantes y Antenario a las tendencias fónicas y grafemáticas del español obedece a motivaciones diversas, incluido el mayor conocimiento idiomático, derivadas de las constantes mutaciones socioculturales, por lo que no hay especiales diferencias entre el carácter fraseológico o no de las neoformas no patrimoniales, frente a lo que ocurre en otros casos, en los que se constata el predominio de lo estrictamente referencial en las formas complejas. Al margen de estas expresiones, tampoco son escasos los ejemplos que se circunscriben a áreas temáticas, especialmente activas en los últimos años, como la de la medicina, sobre todo en relación con la pandemia de COVID-19, que ha dado lugar a unidades que van más allá de lo estrictamente sanitario, pues aluden a nuevos hábitos adquiridos en el mundo social y laboral. Si nos centramos únicamente en los datos reflejados en Antenario12, podemos citar varias expresiones relacionadas con este acontecimiento: • protocolo sanitario: ‘Conjunto de indicaciones y recomendaciones destinadas a prevenir el contagio de una enfermedad’. Primera documentación: 2020. • paciente 0 / paciente cero: ‘Persona a la que se identifica como primer caso confirmado de una determinada enfermedad dentro de una población’. Primera documentación: 2019 / 2016. • hotel medicalizado / hotel sanitario: ‘Hotel al que se ha dotado de manera temporal y circunstancial de personal y equipamiento médico para atender una situación de emergencia sanitaria’. Primera documentación: 2020. • aislamiento preventivo / aislamiento sanitario: ‘Confinamiento al que se someten las personas, por lo general de manera obligatoria, en una situación de emergencia sanitaria como una epidemia para evitar transmitir la enfermedad’. Primera documentación: 2020. • inmunidad colectiva / inmunidad de rebaño: ‘Protección contra una enfermedad infecciosa que se alcanza cuando una gran proporción de una población adquiere inmunidad, como a través de la vacunación, y se reduce la transmisión de la enfermedad’. Primera documentación: 2020. • nueva convivencia / nueva normalidad: ‘Situación posterior a una crisis que implica un cambio de hábitos o expectativas en la sociedad, como la adopción permanente de medidas de prevención e higiene en el marco de la pandemia de COVID-19’. Primera documentación: 2020. • contagio comunitario: ‘Transmisión de una enfermedad infecciosa producida dentro de la comunidad a la que pertenece la persona contagiada, sin que pueda establecerse un nexo epidemiológico con casos importados de otras comunidades’. Primera documentación: 2020. • aislamiento preventivo / aislamiento sanitario / aislamiento social: ‘Confinamiento al que se someten las personas, por lo general de manera obligatoria, en una situación de emergencia sanitaria como una epidemia para evitar transmitir la enfermedad’. Primera documentación: 2020. 12 Nos restringimos a este corpus para que se reflejen las designaciones que han ido apareciendo o reforzándose debido a la pandemia y a sus efectos económicos y sociales, ya que la otra fuente (BdN-CVC 2019) no puede registrar las consecuencias léxicas de este suceso.