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Peculiaridades del editorial ante acontecimientos que marcan la historia: El caso de los editoriales del 12 de septiembre de 2001

Fernández Barrero, María Ángeles

Abstract

Asumir una postura editorial requiere cautela, coherencia y documentación. Hay, sin embargo, acontecimientos tan importantes que demandan un posicionamiento rápido del perió- dico como institución social. El presente artículo analiza el caso de los editoriales publicados por los principales periódicos españoles el 12 de septiembre de 2001, tras los atentados terroristas en Estados Unidos, y estudia las peculiaridades que adopta este género periodístico. La prensa, consciente de que esta excepcional demanda de reflexión puede también marcar profundamente la trayectoria editorial de un medio, intentó que sus editoriales fueran noticia.

Full text

RESUMEN Asumi una pos u a edi o ial equie e cau ela, cohe encia y documen ación. Hay, sin emba go, acon ecimien os an impo an es que demandan un posicionamien o ápido del pe ió- dico como ins i ución social. El p esen e a ículo analiza el caso de los edi o iales publicados po los p incipales pe iódicos españoles el 12 de sep iemb e de 2001, as los a en ados e o is as en Es ados Unidos, y es udia las peculia idades que adop a es e géne o pe iodís ico. La p ensa, conscien e de que es a excepcional demanda de e lexión puede ambién ma ca p o undamen e la ayec o ia edi o ial de un medio, in en ó que sus edi o iales ue an no icia. ABSTRACT Taking an edi o ial posi ion equi es ca e, consis ency and good documen a ion. Ne e - heless, he e a e ce ain e en s ha demand he speedy adop ion o a s andpoin om he newspape as a social ins i u ion. This a icle analyzes he case o edi o ials published by he leading Spanish newspape s on he 12 h Sep embe 2001, ollowing he e o is a ack agains he Uni ed S a es, and s udies he speci ici ies o his jou nalis ic gen e. The p ess, awa e o he ac ha he excep ional demand o a esponse could ha e a p o ound e ec on he edi o ial line o he medium in ques ion, ied o p esen hei edi o ials as news i ems in hemsel es. Palab as cla es: Géne os pe iodís icos/Edi o ial/Análisis de opinión/12 de Sep iemb e de 2001. Key Wo ds: Jou nalis ic gen es/Edi o ial/Opinion esea ch/12 h Sep embe 2001 In oducción A p ime as ho as de la mañana del 11 de sep iemb e de 2001, 08:48 h. en Nue a Yo k, un a ión de línea egula es lanzado con a una de las To es Gemelas del Wo ld T ade Cen e . Dieciocho minu os después, un segundo a ión se p ecipi a con a la segunda o e. Seguidamen e, un e ce a ión impac a con a el Pen ágono, en Washing on, y un cua o apa a o es es ellado en los al ededo es de Pi sbu g, en el es ado de Pensil ania. Más de 250 pe sonas mu ie on en los cua o a iones de pasaje os secues ados y a lo la go de la p ime a semana, as el a en ado, esul aba imposible calcula el núme o de íc imas y he idos en las To es Gemelas, donde habi ualmen e abajan más de 40.000 pe sonas. ÁMBITOS. Nº 7-8. 2º Semes e 2001 - 1e Semes e 2002 (pp. 117-136) Peculia idades del edi o ial an e acon ecimien os que ma can la his o ia. El caso de los edi o iales del 12 de sep iemb e de 2001 M. Ángeles Fe nández Ba e o Depa amen o de Pe iodismo, Uni e sidad de Se illa 118 Peculia idades del edi o ial an e acon ecimien os que ma can la his o ia. El caso de los edi o iales del 12 de sep iemb e de 2001 La CNN e ansmi ió en di ec o la o ensi a y sus imágenes ue on a su ez emi idas po odas las ele isiones del mundo con la misma apidez con que los edi icios se desplomaban. El mundo, así, con emplaba en di ec o desde sus hoga- es el desa ollo del a aque. En España, la p ác ica o alidad de los canales nacionales y au onómicos de adio y ele isión, muchos de los cuales es aban a pun o de inaliza en ese momen o los in o ma i os del mediodía, in e umpie on las emisiones p og amadas pa a in o ma de lo ocu ido a lo la go de oda la a de y pa e de la noche. Apenas cinco ho as después del p ime a aque, El País publica una edición especial espe ina, la p ime a desde el in en o de golpe de es ado del 23-F. A la mañana siguien e, odos los pe iódicos incluían páginas especiales sob e los he- chos, pe o el lec o , saciado de da os de úl ima ho a a a és de la adio, la ele isión o los medios elec ónicos, buscaba en el pe iódico explicaciones, in e - p e aciones y juicios sob e lo ocu ido. Como han a i mado San ama ía y Casals, “la p ensa llega a de a la no icia, pe o nos deja la palab a”1. Los pe iódicos, conscien es de es a demanda de e lexión, incluye on en sus ediciones ma u inas un buen núme o de a ículos de opinión de una amplia gale ía de i mas de p es igio y se p eocupa on, especialmen e, po des aca su p opia opinión como ins i ución social, mani es ada en los edi o iales. El alicien e in o - ma i o de los hechos ue subsanado po la ins an aneidad de los medios audio i- suales y elec ónicos, de mane a que lo que podía o ece la p ensa como no e- doso ue on los a gumen os y su posicionamien o como ins i ución social. Cuando el edi o ial quie e se no icia An e un acon ecimien o de g an ascendencia como el a en ado e o is a con a los p incipales cen os de pode en Es ados Unidos, el edi o ial es más que nada una exigencia. Pese a que asumi una pos u a edi o ial equie e, an e odo, cau ela, cohe encia y documen ación, como ha des acado MEG GREENFIELD2, que abajó como edi o ialis a en The Washing on Pos , hay momen os en los que la ascendencia del acon ecimien o obliga al pe iódico a opina con u gencia, pues, como ha señalado es e mismo au o , algunos emas “son an cla amen e pa imonio de un edi o ial que, el hecho de no inclui los cons i ui ía, de po sí, un comen a io edi o ial”3. El 12 de sep iemb e esul aba a iesgado, sin duda alguna, asumi una pos u a edi o ial sob e un ema que p e isiblemen e iba a se no icia du an e la go iempo y que, consecuen emen e, gene a ía nue as in o maciones y nue os da os que pod ían deja inse ibles opiniones ap esu adas, pe o el público, 1 SANTAMARÍA SUÁREZ, Luisa & CASALS CARRO, Ma ía Jesús: La opinión pe iodís ica. A gumen os y géne os pa a la pe suasión, Ed. F agua, Mad id, 2000, p. 102. 2The Washing on Pos : La página edi o ial, Ediciones Ge nika, México, 1978, pp. 41-44. 3 Ibídem, p. 41. 119M. Ángeles Fe nández Ba e o y especialmen e los g upos con capacidad de decisión, demandaban una espues- a. An e es a disyun i a, los pe iódicos op a on po opina sin pe de de is a la exigencia de cau ela, conscien es de que es e ipo de acon ecimien os y la apo ación de ideas ace ca del mismo ma can p o undamen e la ayec o ia edi o- ial de un medio, al iempo que o ecen una aliosa opo unidad pa a op a a la ca alogación de «dia io de e e encia» o ins ancia de opinión. Los p incipales pe iódicos del país hicie on en p ime luga lo espe ado al condena abie amen e los a aques, de mane a que la plu alidad de oces que habi ualmen e se obse a en las páginas edi o iales de los dis in os pe iódicos se ans o mó en una sola oz con una esis muy cla a: la oposición al e o ismo. En un ni el más p o undo, que es posiblemen e el más a iesgado, se pudie on obse a algunas di e encias en e los p incipales dia ios del país al ubica la ascendencia del acon ecimien o en un con ex o, o ece in e p e aciones de lo ocu ido, p e e posibles consecuencias y, en algunos casos, o mula p opues as a los di igen es. A los g upos con capacidad de decisión, que cons i uyen el p incipal con- sumido de edi o iales, les in e esa especialmen e los ma ices que pueden obse - a se en es e ni el p o undo, pues en cie o modo cada pe iódico ep esen a a un sec o ideológico de la sociedad, que es la que al in y al cabo decide su con inuidad. Asimismo, de es e in e és se ale el pe iódico pa a e igi se como ins ancia de opinión an e la sociedad y ga an iza se un espacio de pode como “ac o polí ico”4, al y como ha sido de inido po Héc o Bo a . “El que in luye no manda, pe o puede pe suadi al que manda”5, sen enció Ka he in G aham haciendo e e encia al géne o edi o ial. Es a ase de quien ue a la g an dama de The Washing on Pos ilus a pe ec amen e cómo eje ce su in luencia es e géne o. Aunque, como ha obse ado Mo án To es6, el edi o ial se lee poco y no llega a un público mayo i a io, que se man iene iel a o os con enidos del dia io, pa adójicamen e su in luencia es muy pode osa. Luisa San ama ía7, que ha analizado de enidamen e es a cualidad del edi o ial, sos iene que es e géne o p oyec a una in luencia indi ec a sob e el público, pues in luye en p ime luga sob e los líde es de opinión y és os sob e la población. Su alcance, en opinión de es a au o a, es, además, selec i o, más que cuan i a i o, en la medida que llega a los lec o es que ienen pode de decisión, libe ad de ac uación y cla idad ideológica. 4 BORRAT, Héc o : El pe iódico, ac o polí ico, Edi o ial Gus a o Gili, S.A., Ba celona, 1989, p. 10. 5 ARMAÑANZAS, E. & DÍAZ NOCI, J.: Pe iodismo y A gumen ación, Se icio Edi o ial Uni e sidad del País Vasco, Bilbao, 1996, p. 65. 6 MORÁN TORRES, Es eban: Géne os del pe iodismo de opinión. C í ica, comen a io, columna, edi o ial, Ediciones Uni e sidad de Na a a, S. A., Pamplona, 1988, pp. 140 y 151. 7 SANTAMARÍA, Luisa: El comen a io pe iodís ico. Los géne os pe suasi os, Edi o ial Pa anin o, Mad id, 1990, pp. 72-75. 120 Peculia idades del edi o ial an e acon ecimien os que ma can la his o ia. El caso de los edi o iales del 12 de sep iemb e de 2001 “La in luencia del edi o ial se pone de mani ies o cuando sabemos que odos los di igen es polí icos de los países occiden ales desayunan con la selección sin e izada de los a ículos edi o iales pe enecien es a los p incipales pe iódicos de p es igio econocido de odo el mundo”8, señalan San ama ía y Casals. El edi o ial supone, de es a o ma, un ins umen o de mediación sumamen e cuali i- cado, pues, como ha apun ado Lo enzo Gomis9, los géne os de opinión unas eces in e ceden an e el sis ema polí ico pa a que comp enda y asuma las azones que alien an en el sis ema social como demanda o exigencia de in e eses o como juicio ad e so de una decisión, y o as, po el con a io, median o in e ceden an e el ambien e social pa a que comp enda y acep e las azones de al o cual decisión polí ica o acep e con con ianza al o cual asun o de esponsabilidades. La opinión del medio an e acon ecimien os como los a en ados e o is as del 11 de sep iemb e e ue za, po an o, el papel del pe iódico como ac o polí ico y mediado . Es a ue za se mul iplicó no ablemen e en es e caso conc e o al se es os ex os comen ados en o os medios in o ma i os o ep oducidos en las agendas in o ma i as de la adio, en las e ulias, e cé e a. Muchos edi o iales ue on econocidos como a gumen o de au o idad en los medios audio isuales e incluso en o os medios imp esos. De hecho, el 13 de sep iemb e la mayo pa e de los pe iódicos incluye on epo ajes en los que se in en aba ecopila la pos u a edi o ial de los p incipales pe iódicos del mundo, de los dia ios que se han ido con igu ando como ins ancias de opinión con el paso de los años. El País ecogió la opinión de los g andes dia ios del mundo, The Washing on Pos , The New Yo k Times, Financial Times, The Gua dian, The Independen , The Times, Le Monde, La S ampa, La Repubblica, Süddeu sche Zei ung y F ankFu e Allgemeine, sin ol ida medios á abes como Al Sa a q al Awsa , de p opiedad saudí y edi ado en Lond es; Al Hay , ambién edi ado en Lond es; L´Opinion, dia io ma oquí ó gano de exp esión del pa ido nacionalis a Is iqlal; Al Cha q, edi ado en Qa a o Al Dus u , jo nado. El Mundo, po su pa e, ecogía la opinión de dia ios como The Wall S ee Jou nal, The Washing on Pos , The New Yo k Times, The Gua dian, Co ie e de la Se a, Libé a ion e Iz es ia Los pe iódicos in en a on que sus edi o iales ue an no icia y a a ia on con inen e y con enido pa a una o og a ía que pasa á a la his o ia. Más allá de la condena unánime Nume osos au o es han a ado de apo a un concep o gene al ace ca de lo que se en iende po edi o ial como géne o pe iodís ico. La mayo pa e de ellos coincide en que sus asgos de ini o ios más ca ac e ís icos son la ausencia de i ma 8 SANTAMARÍA SUÁREZ, Luisa & CASALS CARRO, Ma ía Jesús: Op. ci ., p. 282. 9 GOMIS, Lo enzo: Teo ía del Pe iodismo. Cómo se o ma el p esen e, Ed. Paidós, Ba celona, 1991, p. 133. 121M. Ángeles Fe nández Ba e o exp esa y la asunción de la au o ía po pa e del pe iódico como emp esa, que mani ies a median e es e géne o su pun o de is a sob e un de e minado ema de especial ele ancia pa a la ac ualidad, o pa a el p opio medio, a a és de su in e p e ación y alo ación a gumen ada. En es a línea, Ma ínez Albe os plan ea que “el edi o ial es la opinión del pe iódico espec o a las no icias que publica”10. A a és de es e géne o, el pe iódico exp esa el pun o de is a como ins i ución social, al y como señala Raúl Ri adenei a P ada11, de ahí que Ma ía José Canel a i me que «el edi o ial es el géne o que dibuja el pe il ideológico y pe iodís ico, el ex o en el que el dia io oma pos u a «a í ulo de pe iódico»»12. Gu ié ez Palacio lo desc ibe, de o ma simila , como «la oz del pe iódico»13, el a ículo que p escinde no malmen e de la no icia o se apoya no malmen e en su núcleo pa a expone el pun o de is a del pe iódico. Es e au o apun a, además, que «en el discu so del pe iódico, los edi o iales hacen las eces de los mensajes o iciales del je e de Es ado o el je e de Gobie no, o de los mensajes o males que el di igen e de un pa ido comunica en nomb e de su p opio pa ido»14, po lo que poseen una ep esen a i idad ins i ucional. En la p ác ica, sin emba go, se pueden obse a dis in os g ados y modos en el ánimo de exp esa opiniones. Son nume osos los au o es que han obse ado la exis encia de a ias unciones que puede cumpli el edi o ial. Ab il Va gas15 y Luisa San ama ía16 ecogen, po ejemplo, las cua o unciones clásicas del edi o- ialis a de acue do con la o mulación ya adicional de William Pinke on en Nieman Repo s: explica los hechos, da an eceden es, p edeci el u u o, o mula juicios. Gu ié ez Palacio17 ambién esume los plan eamien os de Mayna d W. B own y Geo ge Fox Mo y ad ie e que no odas las unciones que se enuncian se encuen an en odos los edi o iales, pues és e puede cumpli di e sas unciones a la ez o decan a se po alguna en conc e o. Las posibilidades son di e sas, según es e au o : in o ma , explica , in e p e a , a güi o inci a a la acción. P ecisamen e po ello, las posibilidades de modelos edi o iales son múl i- ples, si bien se puede a i ma que siemp e exis e el ánimo de in lui en la opinión pública. Las clasi icaciones de edi o iales siguen básicamen e dos c i e ios. Uno 10 MARTÍNEZ ALBERTOS, José Luis: Cu so Gene al de Redacción Pe iodís ica, Edi o ial Mi e, Ba celona, 1983, p. 384. 11 RIVADENEIRA PRADA, Raúl: Pe iodismo. La eo ía gene al de los sis emas y la ciencia de la comuni- cación, Edi o ial T illas, 1977, p. 217. 12 CANEL, Ma ía José: “El País, ABC y El Mundo: es manche as, es en oques de las no icias”, en h p://www.ehu.es/ze /ze 6/5canel.h m, 25 de Julio de 2001, p. 5. 13 GUTIÉRREZ PALACIO, Juan: Pe iodismo de opinión, Edi o ial Pa anin o, Mad id, 1984, p. 130. 14 Ibídem, p. 138. 15 ABRIL VARGAS, Na i idad: Pe iodismo de opinión, Ed. Sín esis, Mad id, 1999, pp. 145-146. 16 SANTAMARÍA, Luisa: Op. ci ., p. 65. 17 GUTIÉRREZ PALACIO, Juan: Op. ci ., pp. 132-136. 122 Peculia idades del edi o ial an e acon ecimien os que ma can la his o ia. El caso de los edi o iales del 12 de sep iemb e de 2001 de ellos es ablece dos modelos de edi o iales según explici en la esis o no, es deci , edi o iales en los que no hay una opinión exp esa (edi o iales abie os o implíci os pa a Núñez Lade éze18, de documen ación pa a Luisa San ama ía19) y edi o iales en los que se explici a la esis (edi o iales ce ados o exp esos pa a Núñez Lade éze, de esis pa a San ama ía). El segundo c i e io seguido pa a clasi ica los edi o iales se basa en la ac i ud que adop a el au o del ex o, el obje i o que pe sigue el edi o ialis a y, consecuen emen e, los modelos a gumen- a i os u ilizados y las o mas exp esi as. A endiendo a es e segundo c i e io, ya en 1930, según cons a a San ama- ía20, Manuel G aña es ablece una se ie de pau as o consejos ace ca de los ing e- dien es con los que elabo a un edi o ial en unción del obje i o que pe sigue el au o , el edi o ialis a. G aña iden i icaba edi o iales cuyo obje i o es básicamen e in o ma , edi o iales que p e enden in e p e a la no icia, edi o iales que buscan p incipalmen e con ence de lo ace ado de una opinión o posicionamien o y edi o iales cuyo obje i o es mo e a la acción, ex os es os úl imos que gene al- men e incluyen los an e io es p opósi os pa a pone en juego los ins in os. Desde 1930 las clasi icaciones se han sucedido, educiendo o ampliando las posibilidades de modelos edi o iales e in oduciendo cambios en la e minología, pe o la mayo pa e de ellas man ienen la esencia que G aña supo cap a en la p ime a mi ad del siglo XX. Así, en su a ado Pe iodismo, Do i a 21 amplía las posibilidades de modelos edi o iales al iden i ica edi o iales de lucha, edi o iales que oman posi- ción y undamen an, edi o iales acla a o ios e ins uc i os, edi o iales e ospec i- os, nec ologías, edi o iales que mi an al po eni y a ículos especula i os. Po su pa e, la ipología que es ablece Ri adenei a P ada22, ambién eco- gida po Gu ié ez Palacio, incluye sie e modelos edi o iales y supone un in en o po aba ca las posibilidades enunciadas an e io men e po o os au o es, a las que añade algunos modelos más. Se a a de un esquema muy comple o, si bien el au o ad ie e que en la p ác ica se obse an muchas a ian es de los modelos y combinaciones en e ellos. Los pa ones de edi o ial que p esen a es e au o son: exposi i o, explica i o, comba i o, c í ico, apologé ico, admoni o io y p edic i o. Muy simila a es a clasi icación es la que p oponen Luisa San ama ía y Ma ía Jesús Casals23 en el lib o que i man conjun amen e. Es as au o as des acan la 18 NÚÑEZ LADEVÉZE, Luis: In oducción al pe iodismo esc i o, Edi o ial A iel, S.A., Ba celona, 1995, pp. 100-104. 18 SANTAMARÍA, Luisa: Op. ci ., p. 66. 20 Ibídem., pp. 146-147. 21 DOVIFAT, Emil: Pe iodismo, Unión Tipog á ica Edi o ial Hispano Ame icana, México, 1959, Tomo III, p. 135. 22 RIVADENEIRA PRADA, Raúl: Op. ci ., pp. 217-219. 23 SANTAMARÍA SUÁREZ, Luisa & CASALS CARRO, Ma ía Jesús: Op. ci ., pp. 274-277. 123M. Ángeles Fe nández Ba e o exis encia de edi o iales analí icos o exposi i os, explica i os, comba i os, c í i- cos, admoni o ios, p edic i os, apologé icos y de dia iba. En la p ensa ac ual cada ez p edominan más los edi o iales abie os o implíci os, obje i os y analí icos, exposi i os, in e p e a i os y explica i os, en los que se in i a al lec o a que se o me su p opio juicio a pa i de las e lexiones edi o iales. Es e ipo de edi o iales no es que no exp esen opinión; la exp esan de o ma implíci a. Hay pe iódicos que ecu en con asiduidad a es e ecu so, con el que in en an imp imi una imagen de impa cialidad al dia io. Como ha explicado Philip Geyelin24, que o mó pa e del equipo edi o ial de The Washing on Pos du an e muchos años, a la gen e no le gus a que le digan lo que iene que pensa de o ma pa e nal, ca egó ica y dogmá ica, pe o al mismo iempo los lec o es necesi an más que nunca que le cla i iquen los hechos y los eubiquen pa a que se con ie an en algo con sen ido. La salida que encon ó The Pos , como ha explicado el céleb e edi o ialis a, ue la de in en a o ece a los lec o es una isión p o unda, esca, que pueda ayuda les a encon a sus p opias conclusiones, pues sólo así es azonablemen e posible pode in lui sob e una po ción de la audiencia pe iodís ica. Sin abandona es e camino, los edi o iales del 12 de sep iemb e in en a on se , al mismo iempo, comba i os y c í icos. El ni el de c í ica y de denuncia se pudo ap ecia p incipalmen e en la condena del a en ado, pues, como ad i ió ABC en su edi o ial “Gi o in o ma i o”, publicado el 14 de sep iemb e de 2001, “an es de cualquie o o análisis, in e p e ación o alo ación de la apocalíp ica agedia p o ocada po el más abominable de los e o ismos, se impone la cons e nación an e el dolo de las íc imas, sus amilia es, sus compa io as y de oda la comunidad mundial ci ilizada”. El uso de la ue za cons i uye un a en ado con a los p incipios democ á icos y las libe ades, alo es que los p incipales dia ios españoles han ido inco po ando a sus p incipios edi o iales jun o a o os p opósi os como la independencia, el plu alismo y el se icio a los lec o es. An e acciones que iolan es os p incipios, el medio es á comp ome ido a oma pos u a, pues es as acciones cons i uyen una ag esión a sus p opios alo es ideológicos que, a su ez, cons i uyen los alo es de su público lec o . El edi o ial de El País “Golpe a nues a ci ilización”, publicado un día después del a en ado, cali icó el a aque con sen encias como “o ensi a sin p ece- den es”, “ ana ismo sin lími es”, “ag esión in eg al”, “asal o indisc iminado” o “p ime ac o de hipe e o ismo”, al iempo que desc ibió la si uación que i ía la sociedad con é minos como “escalo ío”, “miedo”, “pánico” o “momen os angus- iosos”, odos pe enecien es a un mismo campo semán ico. Pa a ABC, se a ó de 24 The Washing on Pos : Op. ci ., p. 28. 124 Peculia idades del edi o ial an e acon ecimien os que ma can la his o ia. El caso de los edi o iales del 12 de sep iemb e de 2001 una “ca ás o e p o ocada”, “au én icos ac os de gue a” que “ ascienden el juicio habi ual sob e el e o ismo”, al y como mani es ó en el edi o ial “Gue a e o- is a”; es e pe iódico ambién ecu ió con ela i a ecuencia a é minos como “c isis”, “miedo” o “ e o ”. El Mundo publicó un solo edi o ial con el í ulo “Una in amia que cambia á el mundo y el es o de nues as idas”, en el que a i maba que los acon ecimien os p o oca on una “d amá ica jo nada” y una “masac e”; es e dia io hace uso de la enume ación y la epe ición de es uc u as que ac ecen an la sensación de caos: “La dan esca imagen de las To es Gemelas en uel as en uego, el éxodo de miles de pe sonas de un Pen ágono pas o de las llamas, el cie e de Wall S ee y el desalojo de decenas de edi icios del su de Manha an, la clausu a de los g andes ae opue os es adounidenses, la e acuación del Cong eso, la Casa Blanca y el Teso o en Washing on y el e o , en suma, que asoló aye EEUU cons i uyen la b e e película de unos hechos que queda án g abados pa a siemp e en la e ina de miles de pe sonas del plane a y que se án is os con pe plejidad y asomb o po las gene aciones enide as”. Asimismo, la mayo pa e de los pe iódicos no duda on, además, en es ablece analogías con el a aque japonés sob e Pea l Ha bou pa a esceni i- ca el e o que se pudo i i , pa a hace una desc ipción más g á ica. La Vangua dia, po ejemplo, asegu ó que “desde el 7 de diciemb e de 1941, cuando los pilo os japoneses a aca on Pea l Ha bou , Es ados Unidos no había su ido un golpe como el de aye ” y eco dó que “el p esiden e F anklin Roose el dijo que aquella echa de 1941 « i i á en la in amia»”. El País señalaba que el a aque a las To es Gemelas y al Pen ágono suponía “una especie de Pea l Ha bou po mode no” y ABC no dudaba en ad e i que “el ana ismo in eg is a islámico ha a as ado al mundo a una c isis simila a la que p o ocó el a aque japonés con a Pea l Ha bo , con la di e encia de que el e o ismo ha a acado es a ez a Es ados Unidos en el co azón de sus ciudades y de sus pode es”. El Mundo, po su pa e, insis ió en que la agedia del 11 de sep iemb e desbo daba en impo ancia a la in asión de Kuwai , el asesina o del p esiden e Kennedy y el a aque japonés sob e Pea l Ha bo : “Hab ía que emon a se al a aque japonés sob e Pea l Ha bo en 1941 pa a encon a un acon ecimien o con un impac o simila sob e la nación es adouni- dense. E incluso, si cabe, la conmoción ue aye mayo , ya que en Pea l Ha bo mu ie on 2.500 pe sonas y aho a se es ima que las íc imas ascienden a unas 10.000. A di e encia de lo sucedido hace 60 años, los allecidos han sido es a ez ci iles, la agedia se ha p oducido en el co azón de dos g andes ciudades ame icanas y e ansmi ida en di ec o”. Es a es, como ya hemos comen ado, la esis que odos los pe iódicos del país p oclama on unánimemen e en un p ime ni el con un ono c í ico y exal ado, es ableciendo juicios ca egó icos. Es os juicios, como han explicado San ama ía y 125M. Ángeles Fe nández Ba e o Casals25, pueden conside a se ce ados, inequí ocos, que de ienden o a acan, que elogian o ep ueban; su base a gumen a i a iene un ca ác e con unden e y se undamen an en alo es y je a quías de esos alo es. Si en, en opinión de es as au o as, pa a jus i ica pos u as muy ideológicas y, más que que e pe suadi , in en an mos a una cie a doc ina que a iance las pos u as de los ya con enci- dos. Se ca ac e izan po un ono apasionado, emo i o, indica i o. Desde el pun o de is a o mal, como hemos obse ado, la base lingüís ica pa a la elabo ación de es os juicios plenamen e ideológicos es á cons i uida po adje i os y ad e bios, con o sin a gumen ación que los jus i iquen. Pe o de los edi o iales del 12 de sep iemb e se espe aba algo más que la denuncia y la condena del a en ado. Se espe aba, po ejemplo, un some o análisis de los sucesos, que el pe iódico con ex ualiza a la ascendencia del acon ecimien- o, que p e ie a, sob e odo, posibles consecuencias en el ámbi o económico, polí ico y mili a y, a se posible, que ad i ie a de los pelig os, o ecie a posibles soluciones e ins a a a la acción a los gobie nos. La mayo pa e de los dia ios, a pesa de que esul aba a iesgado po la p oximidad empo al del suceso, explica- on, in e p e a on e in en a on p edeci posibles consecuencias. Todos ellos coin- cidie on, además, en la esencia de es as ap eciaciones (la apa ición de un nue o ipo de e o ismo que no a aca con misiles, sino que ap o echa la ulne abilidad de sociedades complejas, la p e isible espues a de Es ados Unidos, el comienzo de una c isis económica). No obs an e, se pudie on ap ecia di e encias en el a amien o de es a esencia. Lo no edoso y lo genuino que podía o ece cada pe iódico esidió en el es ilo del edi o ial, es deci , en la o ma de cons ui y p esen a los a gumen os y sen encias, en el modo de exp esión elegido pa a p onuncia se sob e los hechos y las ealidades. Cu iosamen e, es e ono ompió en algunos casos la ónica habi ual seguida po cada pe iódico. El Mundo y La Vangua dia op a on po un es ilo analí ico, in e p e a i o y p edic i o, aunque cau eloso. ABC y El País, con un ono más c í ico y comba i o, die on un paso más y o mula on ecomendaciones e ins a on a la acción en a as de la de ensa de la democ acia. En conc e o, la ac i ud adop ada po es e úl imo pe iódico aía a la men e de los lec o es las eminiscencias del 23-F. Así, El País adop ó una pos u a abie amen e ac i a y apeló al ecep o a p eocupa se po el ema a ado al a gumen a que no sólo se a aba se un a aque con a Es ados Unidos, sino con a odas las democ acias y con a la ci ilización: “Se a a del mayo a aque padecido nunca po Es ados Unidos en e i o io p opio, pe o po encima de odo es una ag esión in eg al sob e su sis ema polí ico, con a la democ acia y la libe ad de me cado. En de ini i a, con a odos los que compa imos unos mismos p incipios democ á icos que an o cos ó consegui en 25 SANTAMARÍA SUÁREZ, Luisa & CASALS CARRO, Ma ía Jesús: Op. ci ., pp. 272 y ss. 132 Peculia idades del edi o ial an e acon ecimien os que ma can la his o ia. El caso de los edi o iales del 12 de sep iemb e de 2001 133M. Ángeles Fe nández Ba e o Po su pa e, La Vangua dia comienza su edi o ial “Pea l Ha bou e o is- a” en la p ime a página, en la esquina in e io izquie da, y ecuad ado pa a di e encia lo del es o de los con enidos; el ci ado edi o ial con inúa en la sección de opinión, ya en las páginas in e io es del dia io. En su po ada, El Mundo a anza el í ulo de su edi o ial “Una in amia que cambia á el mundo y ma ca á nues as idas”. Lo coloca en la segunda página de opinión, impa , como es ya adicional en el dia io, y as a ias páginas in o ma- i as y de análisis del a en ado. Se a a de un edi o ial más la go que los que habi ualmen e publica es e medio e incluye es ladillos que es uc u an el ex o y agilizan la isión de la página. El dia io ABC sus i uye los dos o es edi o iales que cada día suele publica po un solo edi o ial en la quin a página del dia io con el í ulo “Gue a e o is a”, anunciado p e iamen e en la po ada jun o con el a ículo en Te ce a del di ec o del pe iódico, i ulado “La Te ce a Gue a Mundial”. El edi o ial igu a en la página ecuad ado y a es columnas, como ya es habi ual, si bien apa ece di idido en cinco secciones, cada una de las cuales comienza con le a capi ula . En ealidad, es e ipo de maque ación ya había sido u ilizada po el dia io en a ias ocasiones desde que e o mula a su diseño en julio de 1999, aunque la ese a pa a acon ecimien os de g an ascendencia a los que dedica un solo edi o ial. Con es os ecu sos o males, el pe iódico in en a ambién que su opinión sea no icia. En es a a ea juega un papel undamen al la po ada o p ime a página del dia io y la con apo ada o úl ima página. La p ime a y la úl ima páginas pueden ecoge los p ime os pá a os del edi o ial, o un a ance del mismo; en el caso de los dia ios con po ada y con apo ada, al menos el a ance. En muchas ocasiones se incluye, además, un g an i ula en la p ime a página o po ada que ecoge básicamen e la esis sus en ada en el edi o ial; los hechos, que localizan el acon- ecimien o, se ecogen en an e í ulos, des acados y o og a ías. Es e ecu so ue u ilizado po El País en la edición especial que dis ibuyó a las diez de la noche del 23 de eb e o 1981, es ho as después del asal o al Cong eso; la po ada incluía un g an i ula , “El País, con la Cons i ución”, p ecedido del an e í ulo si uacional “Golpe de Es ado”. En el g an i ula que encabezaba isiblemen e la po ada, “El País, con la Cons i ución”, ya se adelan- aba la esis con enida en el edi o ial. El País salía a la calle en de ensa de la ley y la Cons i ución, al y como explicaba de enidamen e en el ex o. De hecho, las sucesi as ediciones32 inco po a on un edi o ial en las páginas de opinión con el í ulo “Con la Cons i ución”. Pe o la po ada de la p ime a edición de las diez de la noche, con los p ime os pá a os del edi o ial “¡Vi a la Cons i ución!” ecua- 32 Se publica on un o al de seis ediciones de El País en e la noche del 23 de eb e o de 1981 y el mediodía del 31. 134 Peculia idades del edi o ial an e acon ecimien os que ma can la his o ia. El caso de los edi o iales del 12 de sep iemb e de 2001 d ados en el ex emo in e io de echo de la página, impac a on no ablemen e en la opinión pública, quizás po que el g an i ula que encabeza las in o maciones, “El País, con la Cons i ución”, ac uaba ambién como í ulo del edi o ial, el cual p oseguía as la po ada en la úl ima página del dia io. El 12 de sep iemb e de 2001 ambién se pudo ap ecia cie a sin onía en e la pos u a edi o ial de los pe iódicos y el i ula p incipal de las p ime as páginas y po adas. ABC adelan aba la idea con enida en su edi o ial al i ula en su po ada “El e o ismo islámico decla a la gue a a Occiden e”; La Vangua dia, po su pa e, a anzaba en el i ula que se a aba de la “Gue a a EE.UU.” O os condicionan es del es ilo El edi o ial ha pe dido hoy en día el ono mayes á ico y g andilocuen e de o as épocas y, si bien no ha calado en los dia ios la endencia a u iliza un lenguaje in o mal, el es ilo se ca ac e iza hoy en día po la na u alidad, den o de los lími es que impone el «lenguaje del noso os», y eúne, a su ez, o os asgos p opios del lenguaje pe iodís ico di igidos a la e icacia de la o ma, como la cla idad en la exposición de las ideas, la b e edad y la concisión. Ma ínez Albe os ha señalado en es e sen ido que lo impo an e es que “el lec o se en e e sin excesi o es ue zo de cuál es la pos u a que pa ocina el pe iódico”33. La exp esión oscu a, como han indicado A mañanzas y Díaz Noci34, no es sinónimo en muchas ocasiones de la p o undidad del pensamien o, sino el modo de ocul a las ideas. El es ilo, en cualquie caso, es á condicionado po una se ie de ac o es, como el momen o his ó ico, la o ien ación del medio y el modelo de dia io, la dis ancia empo al y geog á ica espec o a los hechos que dan pie al esc i o, el ema que se comen a, e cé e a, que in luyen de mane a decisi a en el es ilo inal del ex o. No se u iliza el mismo ono, po ejemplo, pa a mani es a la pos u a del pe iódico an e un a en ado e o is a que pa a habla del nacimien o de sex illizos o de la uga de un p eso as sal a la alla de p isión. En el p ime caso, el es ilo empleado es más se io; pa a comen a la uga del p eso, se puede ecu i incluso a exp esiones jocosas. El ema, po an o, de e mina en g an medida el ono del ex o. También la dis ancia espec o al acon ecimien o, an o geog á ica como empo al, in luye en el g ado de exal ación con el que se comen an los hechos. Los edi o iales que comen an acon ecimien os de g an ascendencia ocu idos muy ecien emen e u ilizan un ono po lo gene al más impe uoso y apasionado que 33 MARTÍNEZ ALBERTOS, José Luis: Op. ci ., p. 386. 34 ARMAÑANZAS, E. & DÍAZ NOCI, J.: Op. ci ., pp. 101. 135M. Ángeles Fe nández Ba e o aquellos que comen an los mismos hechos con ela i a dis ancia. Po ello, algunos dia ios, conscien es de que la opinión se debe exp esa con cau ela, p e ie en emi i juicios una ez que ha anscu ido un iempo azonable, gua dando así una dis ancia de segu idad espec o a los acon ecimien os. Igualmen e, como en el caso de la no icia, impac an más los hechos más ce canos desde el pun o de is a geog á ico, po lo que un dia io local comen a á un suceso que ha ocu ido en la ciudad en la que se edi a ese pe iódico con más ímpe u que cualquie o o. El modelo de dia io (si son más in e p e a i os o más sensacionalis as), la línea ideológica del medio y, consecuen emen e, el público del pe iódico, cons i- uyen, asimismo, elemen os que condicionan el es ilo del edi o ial. Los medios in e p e a i os ecu en con mayo ecuencia a edi o iales analí icos y explica i- os, mien as que en los más sensacionalis as p edominan los edi o iales comba- i os y c í icos. El es ilo del edi o ial, como el de o os géne os pe iodís icos de opinión, se adap a, además, a las ci cuns ancias del momen o his ó ico de su publicación. F ancisco Gu ié ez Ca bajo35 ha es udiado, po ejemplo, cómo los géne os de opinión que encon amos en publicaciones mili an es y de gue a apa ecen imp eg- nados de un ono abie amen e comba i o y exal ado, inhabi ual en los edi o iales que hoy en día emos en los pe iódicos. Aunque el au o se cen a en el a ículo de opinión, los asgos es ilís icos de es os a ículos de gue a que enume a son aplicables al edi o ial: in ensi icación de odos los ecu sos exp esi os del mensaje pa a con e i le un ca ác e épico, dependencia explíci a del suje o de enunciación espec o del ex o que se ansmi e, es deci , implicación di ec a del au o en el mensaje de su in o mación, llamadas cons an es al espec ado pa a que no sea un ecep o pasi o de la con ienda, p o usión de e bos y adje i os de cla a signi i- cación bélica, u ilización de adje i os y de ad e bios en su máxima g adación ela i a, p esencia de la exage ación o hipé bole bélica, asociada bien a los iun os p opios o a las de o as del enemigo, abundancia de me á o as y de compa aciones que e ue zan el alo bélico de la semán ica del ex o y apelación a oda se ie de p ocedimien os e ó icos y o a o ios que ace quen el ex o a la comunicación de base o al. En el caso de los edi o iales del 12 de sep iemb e con e gían muchos de es os ac o es. El acon ecimien o, pese a la p oximidad empo al, exigía una espues a. La na u aleza del ema, el e o ismo, demandaba además una condena unánime que, p ecisamen e po la b u alidad con la que se lle ó a cabo el a aque y las consecuencias de la agedia, odo hacía p e e que se ía exal ada. Finalmen- e, el modelo de dia io de e minó en g an medida las o mas u ilizadas po cada 35 GUTIÉRREZ CARBAJO, F ancisco: A ículos pe iodís icos (1900–1998). Ed. Cas alia, Mad id, 1999, p. 47. 136 Peculia idades del edi o ial an e acon ecimien os que ma can la his o ia. El caso de los edi o iales del 12 de sep iemb e de 2001 pe iódico pa a o ece in e p e aciones de lo ocu ido, p e e posibles consecuen- cias y, en algunos casos, ins a a la acción. Los pe iódicos ue on conscien es de la necesidad de p onuncia se pe o, además, in en a on hace se oí en e odas las oces que ac uaban con el mismo ánimo. Como en el caso de la no icia, el camino elegido pa a impac a ue la so p esa. Cu iosamen e, muchos pe iódicos eligie on un ono y una p esen ación que ompía con el ono edi o ial p opio de una jo nada in o ma i a sin acon eci- mien os con lic i os. Los pe iódicos que se ca ac e izan po un ono analí ico e in e p e a i o, como El País, se decan a on po un es ilo más exal ado; los pe ió- dicos que habi ualmen e se ca ac e izan po su alan e comba i o, como El Mundo, ac ua on en sen ido con a io. Es e camino de la so p esa no implica, como se pod ía pensa a p io i, incohe encia, sino que po el con a io cons i uye un hi o en la ayec o ia edi o ial de un medio que con ibuye a e o za las señas de iden idad del medio. El País en endió que debía oma pa ido abie amen e en de ensa de la democ acia, como ambién lo hizo as el asal o al Cong eso en 1981 y como ambién lo ha hecho cuando han sal ado a la ac ualidad emas que le a ec an di ec amen e como emp esa pe iodís ica e ideológica ( ecué dese el caso de las pla a o mas digi ales en 1997); El Mundo es imó opo uno exp esa se con más con ención, aunque no po ello su edi o ial es u o exen o de opinión. Los da os con los que abajaba cada pe iódico e an, en cualquie caso, pa imonio de odos los medios; las in e p e aciones ampoco daban pie a apo a pun os de is a excesi amen e no edosos, oda ez que las emiso as de adio y las dis in as cadenas de ele isión in e calaban con inuamen e in o mación y opinio- nes de expe os. El es ilo empleado en el edi o ial, de e minó en g an medida, po an o, la pe sonalidad y la indi idualidad de cada medio. (Recibido el 21-1-2002, acep ado el 14-2-2002)