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La denegación de prórroga para el cultivo directo del arrendador ex art. 26 LAR/1980: Comentario a la STS de 7 de octubre de 2005

Vivas Tesón, Inmaculada

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La denegación de p ó oga pa a el cul i o di ec o del a endado ex a . 26 LAR/1980 Comen a io a la STS de 7 de oc ub e de 2005 (RJ 2005, 6919) INMACULADA VIVAS TESÓN P o eso a Ti ula de De echo ci il. Uni e sidad de Se illa Resumen: Eje ci ada la acul ad denega o ia de p ó oga del con a o de a endamien o concedida al a endado po el a . 26 LAR/1980, el «comp omiso de cul i o di ec o» que exige el p ecep o no impone al a endado la obligación de conse a el mismo ipo de cul i o o explo ación que p e iamen e desa ollaba el a enda a io. Té minos signi ica i os: A endamien o ús icos. Denegación de p ó oga po cul i o di ec o po a endado . Cul i ado di ec o. Emp esa io ag ícola. Explo ación pe sonal po a endado . Al e ación de la modalidad de explo ación. No i icación ehacien e. Ci il Ponen e: Excmo. S . D. Vicen e Luis Mon és Penadés a ARRENDAMIENTOS RÚSTICOS: DENEGACIÓN DE LA PRORROGA PARA CUL- TIVO DIRECTO POR EL ARRENDADOR: signi icado del comp omiso: asunción po el a endado de la ac i idad económica o ganizada en que la emp esa consis e: iden i i- cación del é mino «cul i ado di ec o» con el de «emp esa io ag ícola»: inexigibilidad de la explo ación pe sonal; alcance del comp omiso: no impone el man enimien o del cul i o o explo ación que desa ollaba el a enda a io: libe ad de goce y dis u e de la p opiedad sin más limi aciones que las es ablecidas en las leyes; REINTEGRACIÓN DE LA FINCA AL ARRENDATARIO: imp ocedencia: con inuidad de la explo ación ag ícola acional con jus i icada cesación empo al de la explo ación pecua ia po el a endado . Disposiciones es udiadas: LAR/1980, a s. 26 y 27. Sen encias ci adas: SSTS de 14 de ma zo de 1978 (RJ 1978, 957), 26 de ene o de 1981 (RJ 1981, 113), 17 de oc ub e de 1984 (RJ 1984, 4893), 22 de julio de 1990 (RJ 1990, 6125), 28 de ene o de 1994, 5 de diciemb e de 1995, 12 de eb e o, 16 de mayo (RJ 1997, 3849), 9 de oc ub e de 1997 (RJ 1997, 7357), 19 de eb e o de 1998 (RJ 1998, 633). ANTECEDENTES DE HECHO T as p ospe a judicialmen e la acción de oposi- ción a la p ó oga o zosa del a endamien o ús ico de unas incas po la a endado a pa a su cul i o di- ec o ex a . 26.1 LAR/1980, ecupe ando, en conse- cuencia, la posesión de los inmuebles po esolución del con a o, el a enda a io, con o me a lo dispues o po el a . 27 del mismo ex o legal, in e puso de- manda con a la p opie a ia solici ando la eanuda- ción del a endamien o ús ico e indemnización po daños y pe juicios al es ima que se había p oducido el incumplimien o del comp omiso asumido de ex- plo a la inca. El JPI deses imó la demanda, con absolución de la demandada y sin imposición en cos as. Con a dicha esolución in e puso ecu so de ape- lación el a enda a io, el cual ue deses imado po la AP, con i mando, pues, la sen encia de p ime a ins- ancia. El TS decla a no habe luga al ecu so de casación in e pues o po el a enda a io. FUNDAMENTOS DE DERECHO PRIMERO.—E1 deba e se cen a en el pun o an es señalado, si la a endado a, al ecupe a la posesión de las incas, ha cumplido o no el «comp omiso de 167 INMACULADA VIVAS TESÓN LA DENEGACIÓN DE PRÓRROGA PARA EL CULTIVO DIRECTO DEL ARRENDADOR... cul i o di ec o» que exige el a ículo 26.1 LAR (RCL 1981, 226). En P ime a Ins ancia, se es ima p obado que los ap o echamien os que se habían cedido en a endamien o (ap o echamien o de pas os, u iliza- ción de na es pa a es abulación y c ianza de ganado, siega de la hie ba y ap o echamien o de p ados) son en pa e ealizados aho a po la p opiedad: en con- c e o se lle a a cabo ap o echamien o de siega de las p ade as que son suscep ibles de ello, además de un ap o echamien o sil ícola y de un ap o echamien o cinegé ico, que el a endado se había ese ado y no se habían cedido en a endamien o. No se ealiza, en cambio, ap o echamien o ganade o. De modo que pod ía esumi se diciendo que se ealiza un ap o e- chamien o ag ícola (siegas de pas os, co as de acla- eo pa a ob ención de leñas) pe o no un ap o echa- mien o ganade o, pe o como quie a que se es aba gene ando un sob epas o eo, has a el pun o de lle a a una deg adación de las incas, cab ía conclui que la e i ada del ap o echamien o ganade o ex ensi o ha edundado en bene icio de la inca, que no se en- cuen a en es ado de abandono o semiabandono, como denunciaba el ac o , aunque los p oyec os de mejo a p esen ados, pendien es de la concesión de sub enciones, no se han lle ado a e ec o, sal o en cuan o a los ap o echamien os cinegé icos. Todo ello es acep ado po la Sala de apelación que, como el Juzgado de 1 4 ins ancia, conside a que se cumple el «comp omiso de cul i o di ec o», pues el p opie a io «no con ae la obligación de man ene el mismo cul i o o explo ación que p e iamen e desa- ollaba el a enda a io, como ampoco e a obliga- ción de és e cons an e el a endamien o (a ículo 10 LAR) , además de que se pe mi e po pac o comple- men a cualquie a de aquellos ap o echamien os ag ícolas o pecua ios, los de o a na u aleza como caza o los de na u aleza o es al (a ículo 3.2 LAR) "lo que, ex inguido el a endamien o, no depende más que de la olun ad del p opie a io"». A juicio de la Sala, en de ini i a, queda «ac edi ada una explo a- ción ag ícola acional, jus i icada la cesación empo- al de la explo ación pecua ia, complemen ada con mejo as en el desb oce de algunos e enos y plani i- cada de mane a acional su ul e io explo ación, mien as de con inua la explo ación o es al y se po- encia la cinegé ica». SEGUNDO.-El P ime o de los Mo i os del Recu so denuncia la supues a e ónea in e p e ación del a - ículo 26.1 LAR (RCL 1981, 226) en elación con el a ículo 27.2 de la misma Ley de A endamien os Rús icos, pues, a c i e io del ecu en e, el cul i o di- ec o de la inca a endada a que se e ie e el a ículo 26.1 LAR ha de pone se en elación con el obje o del con a o cuya p ó oga es denegada, pues - iene a deci - a ec a al des ino de la inca y supone una limi- ación a la p opiedad du an e un iempo (6 a ios), y se es á hablando de dos incas cuyo uso ances al ha sido siemp e el ganade o y el ap o echamien o o es- al. En iende, además, que se a a de «cul i a » y no de «explo a », ob eniendo endimien o de cualquie ac i idad económica que, en o o caso, no exis iendo el a endamien o, pudie a decidi lib emen e el p o- pie a io. Po lo que concluye que el a ículo 26 LAR impone la obligación de man ene el cul i o que e- nía ealizando el a enda a io (en el caso: man ene los cul i os de i ados de los pas os pa a el ganado, las na es pa a la c ía del ganado y la siega de la hie ba). Así en endido, el comp omiso de cul i a di ec a- men e la inca a endada cuya posesión uel e al a endado po denegación de p ó oga end ía a su- pone que, además de no pode con eni o o a en- damien o en sus i ución del an e io ni concede un de echo de explo ación a pe sona qué - no sea el cón- yuge o los descendien es (és os siemp e que sean o se p opongan llega a se p o esionales de la ag icul- u a), implica que no puede cambia no ya el des ino, sino incluso el ipo de cul i o. Pe o el mecanismo de « ecupe ación» de la pose- sión median e la esolución del a endamien o po denegación de p ó oga ha de pone se en elación con la na u aleza de con a o pa a la emp esa que da sen ido al a endamien o ús ico. La denegación de p ó oga se acep a en cuan o el a endado se p o- ponga asumi la ac i idad económica o ganizada en que la emp esa consis e a nomb e p opio (o al de su cónyuge, o descendien es, según se ha dicho). De cul i o di ec o hablaba ya la Ley de A endamien os Rús icos de 15 de ma zo de 1935 (RCL 1935, 527) (a ículo 27), en an o que la Ley de 28 de junio de 1940 ( RCL 1940, 1210) se e e ía a la explo ación di ec a (a ículo 4), igual que la Ley de 23 de julio de 1942 (RCL 1942, 1233) (a ículo 9) y el Regla- men o de A endamien os Rús icos ap obado po De- c e o de 29 de ab il de 1959 (RCL 1959, 655, 936 y RCL 1960, 1572) (a ículo 11.1) dejaba sin e ec o la p ó oga cuando el p opie a io de la inca se p o- ponga cul i a la o explo a la di ec amen e, exp esión que se explicaba en el apa ado 5 del p opio a ículo 11 diciendo que se en ende á po explo ación di ec a aquella en que el p opie a io de la ie a asuma los iesgos o ales de la emp esa ag ícola, su agando los gas os a que la misma dé luga . En odos los casos el cali ica i o di ec o se hab ía de en ende como la asunción del iesgo de emp esa, el desa ollo de la ac i idad económica o ganizada a nomb e p opio, po oposición, de un lado, al cul i o o explo ación po medio de o o emp esa io que sólo conec a ía con la p opiedad median e el pago del ca- non o en a, sin epe cu i en el a endado los ies- gos inhe en es a la explo ación; en an o que, de o o lado, el cul i o es di ec o pe o no di ec o y pe sonal, es deci , no equie e que el p opie a io ealice, en su o alidad o en pa e, las a eas de cul i o, ni se dedi- que a ello su amilia. Cuando se discu ía el p oyec o de Ley, no p ospe ó la enmienda que p oponía que el cul i o a que ha de comp ome e se el a endado uese no sólo di ec o sino ambién pe sonal. La ex- p esión ha sido, po lo demás, p ecisada po decisio- nes de es a Sala, como las que se con ienen en las Sen encias de 14 de ma zo de 1978 (RJ 1978, 957), 26 de ene o de 1981 (RJ 1981, 113), 17 de oc ub e de 1984 (RJ 1984, 4893), en e o as, y que ha sido más ecien emen e es udiado, en e o as muchas, po las Sen encias de 6 de julio de 1989 (RJ 1989, 5401), de 22 de julio de 1990 (RJ 1990, 6125), de 28 de ene o de 1994, de 5 de diciemb e de 1995, de 12 de eb e o, 16 de mayo (RJ 1997, 3849) y 9 de oc u- b e de 1997 (RJ 1997, 7357), de 19 de eb e o de 1998 (RJ 1998, 633), p ecisando los equisi os pa a un e icaz eje cicio de la acul ad que concede al a endado el a ículo 26.1 de la Ley de A enda- mien os Rús icos de 31 de diciemb e de 1980 (RCL 1981, 226), hoy de ogada po la Ley 49/2003, de 26 de diciemb e (RCL 2003, 2755), pe o aplicable a los a endamien os igen es po la disp. ansi . U. Los comen a is as han enido a p ecisa , según la doc ina que pa ece más ex endida, que el é mino «cul i ado di ec o» iene a iden i ica se con el de «emp esa io ag ícola», sin que la in e ención pe so- nal del a endado a ec e a la cali icación ni cons i- uya p esupues o de e icacia de la denegación. TERCERO.-No pa ece que el c i e io del legisla- do (en la LAR/1980 [RCL 1981, 226] ) haya incu- lado la denegación de p ó oga a la conse ación del ipo de cul i o, que es una decisión ípicamen e do- minical, que, cons an e el a endamien o ha de es- pe a , pe o sólo has a cie o pun o, el a enda a io, ya que según el a ículo 10.1 de la misma Ley puede de e mina el ipo de cul i o, a eniéndose a la obliga- ción de es i ui la inca en el es ado en que la ecibió y al égimen de mejo as (a ículo 57 y ss., especial- men e 59.1 y 61 LAR/1980), incluso cuando impli- quen ans o mación del des ino. No hay azón pa a incula al p opie a io que a a de eni emp esa io, es ingiendo su libe ad de acción en un cí culo más es ic o del que disponía el a enda a io, aun cuando den o de un lapso empo al co o. Una lec u a com- binada de los p ecep os con enidos en los a ículos 33.1 y 2, 38 y 53.1 de la Cons i ución (RCL 1978, 2836), en elación con el a ículo 348 del Código ci il (LEG 1889, 27), ha de conduci a la conclusión con- a ia. La p opiedad es el de echo más amplio de goce y dis u e, econocido y ampa ado como base de la ac i idad económica, con un con enido que las Leyes pueden delimi a en base al p incipio de unción so- cial, según el sis ema es ablecido, que ha sido expli- cado po la doc ina el T ibunal Cons i ucional ( . g ., Sen encias de 26 de ma zo de 1987 [RTC 1987, 37], de 5 de junio de 2003 [RTC 2003, 109] o de 17 de julio de 2003 [RTC 2003, 152]). Una decisión so- b e el goce, sob e el des ino económico de la inca que es obje o de dominio, ha de se , en p incipio, lib e, a menos que una Ley haya de inido o delimi- ado el ámbi o de lib e decisión po azón de la « un- ción social». No hay al en la legislación igen e. El p opie a io ha podido denega la p ó oga po que la Ley acep a que pueda se emp esa io, si así lo quie e, con p e e encia al a enda a io. Pe o ni sucede al a enda a io ni puede queda cons eñido a un ám- bi o de decisión económico de meno adio que el a enda a io. Tal posición implica ía una e dade a es icción de la libe ad de decisión del p opie a io, una es icción de la libe ad dominical, que ha de se some ida a in e p e ación es ic i a (Sen encias de 14 de oc ub e de 1996 [RJ 1996, 7107]; de 2 de julio de 1997 [RJ 1997, 5520], en e o as muchas) que ni es á ampa ada po una conc e a p e isión no - ma i a que pudie a conec a se a la « unción social», ni es a á undada en un sen ido ins umen al de p o- ección de los in e eses que a a de u ela el p e- cep o en examen (a ículo 26.1 LAR 1980 [RCL 1981, 226] ), en el que, como hemos is o, se decide que el a endado (p opie a io, usu uc ua io, e c.: en gene- al, el i ula de una acul ad de goce y dis u e de na u aleza eal) enga p e e encia pa a el desa ollo de la emp esa ag a ia sob e el a enda a io, p e e en- cia que no se concede pa a segui exac amen e el mismo ipo de cul i o, ni implica ningún ipo de es- icción den o de la posibilidad de una ac i idad eco- nómica o ganizada que quepa desa olla sob e la inca. O o se ía el p oblema, que aquí no se ha plan- eado, de una decisión dominical que implica a el des ino de la inca al desa ollo de ac i idades no ag a ias, di ícilmen e subsumibles bajo el e bo «cul- i a » que u iliza el p ecep o, lo que cohe en e con la exigencia, en ac o o en po encia, de la condición de «p o esional de la ag icul u a» en los descendien- es señalados pa a desa olla el cul i o. Po cuyas azones el Mo i o ha de se deses imado. COMENTARIO SUMARIO PREMISA I. UN COMPLEJO CUADRO NORMATIVO ESTATAL II. LA DURACIÓN DEL CONTRATO, UN ASPECTO CLAVE a) Con a os de a endamien os ús icos celeb ados bajo la igencia de la LAR/1980 y con an e io idad a la LMEA/ 1995 b) Con a os de a endamien os ús icos celeb ados bajo la igencia de la LAR/1980 y as la en ada en igo de la LMEA/1995 c) Con a os de a endamien os ús icos celeb ados bajo la igencia de la LAR/2003 d) Con a os de a endamien os ús icos celeb ados bajo la igencia de la LAR/2003 e o mada en 2005 III. EL CASO OBJETO DE LITIS: EL DERECHO DENEGATORIO DE PRÓRROGA DEL ARRENDADOR EX ART. 26 LAR/1980 168  169 INMACULADA VIVAS TESÓN PREMISA El a . 33 CE econoce el de echo a la p opiedad p i ada, con emplando, asimismo, su unción social, la cual, u ilizando las palab as empleadas po la Exposición de Mo i os de la Ley 8/1984, de Re o ma Ag a ia Andaluza, «supone la inco po ación de la pe spec i a del debe al de echo subje i o, debe que modaliza su eje cicio; eje cicio que se aboca a la búsqueda de un log o social que, al mismo iempo, p ese e el ámbi o de pode del i ula ». En o den a ello, la p opiedad queda some ida a las es icciones y limi aciones que.el legislado juzgue necesa io in oduci en a as del supe io bene icio de la sociedad. Den o de la concepción cons i ucional del de echo de p opiedad, po lo que a añe, en pa i- cula , a la u al, el cumplimien o de la unción social p o oca en el legislado una cons an e p eocupación po la adecuada explo ación de la ie a po sus i ula es (dominicales o no) así como po la p ese ación del medio ambien e. En nues o país, donde la supe icie ag ícola a endada pa a ap o echamien o ús ico alcanza un olumen nada insigni ican e, es ine i able que al p eocupación legisla i a se ponga de mani- ies o en la egulación de las elaciones a enda icias de p edios ús icos, en la que es án especial- men e p esen es ac o es de no able in e és social. Pa a ela po el acional y adecuado endimien o económico de las explo aciones ag a ias, el legislado es ablece nume osas medidas, en e las que, indudablemen e, la du ación mínima del con a o ha sido y es un aspec o c ucial (y, po consiguien e, polémico) en la no ma i a especial loca i a. A los e ec os del comen a io ju isp udencial que se desen uel e en las siguien es páginas, esul a imp escindible el análisis de algunas cues iones p e ias. I. UN COMPLEJO CUADRO NORMATIVO ESTATAL Desde la p omulgación del Código ci il, la his o ia legisla i a en ma e ia de a endamien os ús icos ha sido la ga y complicada, i iendo, en los úl imos 25 años, una p o unda e olución no ma i a en la que han incidido, no ablemen e, las e o mas de la polí ica ag a ia común (PAC). Así las cosas, podemos deci que el cuad o de no mas es a ales en ma e ia de a endamien os ús icos p esen a un g ado de complejidad mayo del que se ía deseable, dado su no able impac o socioeconómico. No siendo és os ni el luga ni el momen o más idóneos pa a emon a nos a p eceden es legales muy lejanos en el iempo, pe mí aseme si ua me en cla e democ á ica y a anca a pa i de la Ley 83/1980, de 31 de diciemb e (en adelan e, LAR/1980), la cual ealiza una impo an e a ea de cla i icación del p o uso pano ama no ma i o has a en onces igen e. La LAR/1980, se ca ac e iza, p incipalmen e, po su con enido pa icula men e ui i o de la si uación ju ídica del a enda a io (sis ema de p ó ogas o zosas pa a el a endado pe o acul a i- as a su olun ad; i enunciabilidad p e ia de los de echos concedidos ex lege; nulidad de las cláusu- las que modi iquen, en su pe juicio, las no mas de la Ley, sal o que la Ley lo au o ice; acceso a la p opiedad a a és de los de echos de an eo y e ac o) , de ahí que casi odos sus p ecep os sean impe a i os ( equisi o de la p o esionalidad del a enda a io; lími es cuan i a i os de supe icie a endada, e c.). Además, la LAR/1980 con empla una ue e in e ención adminis a i a enco- mendada al IRYDA (que puede, e big acia, supli el consen imien o del p opie a io pa a de e mi- nadas inicia i as del a enda a io o au o iza al a enda a io pa a que, po sí solo, pueda ealiza de e minadas mejo as). La en ada de España en la CEE, el 1 de ene o de 1986, y su consiguien e ape u a económica, ue un hi o decisi o pa a que la LAR/1980 comenza a a conside a se anac ónica y, po an o, se inicia a a pensa en su con enien e e isión. Nues a ag icul u a comenzaba a dis a mucho de la de iempos pasados. Hab ía que espe a has a 1995 pa a que la LAR/1980, en lo e e en e a la du ación del con- LA DENEGACIÓN DE PRÓRROGA PARA EL CULTIVO DIRECTO DEL ARRENDADOR... a o y al sis ema de p ó ogas es ablecido, ue a obje o de impo an e e o ma po la Ley 19/ 1995, de 4 de julio, de Mode nización de las Explo aciones Ag a ias (en adelan e, LMEA/1995), en el sen ido que más adelan e end emos ocasión de analiza , hi o decisi o en la línea de eno a- ción y lexibilización del égimen no ma i o de los a endamien os ús icos en España. Años más a de, u o del Gobie no del Pa ido Popula bajo la p esidencia de José W Azna , la LAR/1980 se ía sus i uida y de ogada po la Ley 49/2003, de 26 de no iemb e (en adelan e, LAR/2003), ca ac e izada, p incipalmen e, po aumen a sensiblemen e la libe alización y mo ili- dad de las ie as, así como la lexibilización de las elaciones a enda icias, disminuyendo, de mane a conside able, el con enido impe a i o ue emen e ca ac e izado de la legislación an e io en a o de la au onomía de la olun ad de los con a an es (amplía la capacidad pa a se a enda- a io, sin exigi le que os en e la condición de p o esional de la ag icul u a; desapa ecen los lími es de supe icie a e ec os de con a ación; educe la du ación mínima del con a o; libe aliza la ija- ción, e isión y ac ualización de la en a; elimina los mecanismos de adquisición p e e en e a a o del a enda a io con emplados en la legislación an e io ). Se inaugu a, así, un nue o modelo a enda icio, sob e la base de p incipios sus ancialmen e di e en es de los que inspi aba la egulación an e io . Es amos an e una ompedo a Ley loca i a y, sob e odo, an e un cambio adical de endencia espec o al pasado, si bien es p eciso esal a que su égimen ansi o io es espe uoso de los de echos adqui idos, a la luz de la no ma i a an e io , en aquellos con a os igen es a su en ada en igo . Sin emba go, muy poco iempo después, un ai én polí ico incidi ía, de mane a anecdó ica, en la ida del nue o ex o legal a enda icio. Ya en su ami ación pa lamen a ia, la LAR/2003 había sido obje o de polémica, pues o que los p incipales pa idos polí icos de la oposición habían mos ado p o undas di e encias en sus aspec os más ele an es, en e ellos, cómo no, la du ación mínima del con a o, de ahí que su ap obación alcanza a un escaso consenso que apun aba ya, en cuan o se p esen a a la ocasión, su inmedia a modi icación. Y la ocasión no se hizo espe a . La LAR/2003, al con a con un amplio pe íodo de aca io legis, en ó en igo el día 27 de mayo de 2004, es o es, as las elecciones de ma zo de 2004, lo que quie e deci que inició su andadu a du an e el gobie no del PSOE, bajo la p esidencia de José Luis Rod íguez Zapa e o, pa ido polí ico que siemp e había mos ado su on al oposición a la LAR/2003, de ahí que p ocedie a, de inmedia o, a su e o ma. De es e modo, apenas as año y medio de igencia, la LAR/2003 ue modi icada pa cialmen e (en conc e o, dieciocho a ículos) po la Ley 26/2005, de 30 de no iemb e (en adelan e, REF/ 2005), con en ada en igo el pasado 1 de ene o de 2006. El obje i o p incipal que se desp ende de la Exposición de Mo i os de la p opia Ley de Re- o ma, es el de «se i de ins umen o de mo ilización de ie as y ecu sos ag a ios pa a posibili a el aumen o de las explo aciones ag a ias iables, y hace lo en el ma co de una ag icul u a ue emen e ecni icada y pa a unos ac i os ag a ios que sean p o esionales de la ag icul u a». Con el in de alcanza dicho obje i o, la REF/2005 man iene el impo an e juego de la au ono- mía de la olun ad de los con a an es, si bien eco a la libe ad en que deben mo e se in odu- ciendo no mas de ius cogens p o ec o as del a enda a io, ecupe ando, de es e modo, algunos de los c i e ios impe an es de la p edeceso a LAR/1980 (ele a el iempo de du ación mínima del con a o; esca a de la no ma i a an e io el equisi o de la p o esionalidad del ag icul o pa a el a enda a io; ees ablece los lími es a la ex ensión del a endamien o; ein oduce los de echos de adquisición p e e en e del a enda a io en el caso de enajenación o ansmisión in e i os de las incas ús icas a endadas, e c.; pa a un es udio de allado de ales cues iones, pueden consul a se los ecien ísimos abajos de; BALLARN HERNÁNDEZ/MAS BADIA —di s.—: Comen a ios a la Ley de a enda- mien os ús icos: Ley 49/2003, de 26 de no iemb e, de a endamien os ús icos, modi icada po la Ley 26/ 2005, de 30 de no iemb e, Tecnos, Mad id, 2006; CABALLERO LOZANO —coo d.—: Comen a io de la Ley de a endamien os ús icos, 2 1 ed., Dykinson, Mad id, 2006; DE LA CUESTA/POVEDA BERNAL: Comen a io a la Ley de A endamien os Rús icos: Ley 49/2003, de 26 de no iemb e, Ius el, Mad id, 2006; ESPEJO LERDO DE 170  171 AL INMACULADA VIVAS TESÓN TEJADA: «No as sob e la e o ma de la Ley de A endamien os Rús icos de 2003 po la Ley de 30 de no iemb e de 2005», en Re is a Ju ídica del No a iado, núm. 59, julio-sep iemb e 2006, págs. 223- 284; PASQUAU DAÑO, —di .—: Ley de A endamien os Rús icos. Comen a ios doc inales y o mula ios p ác icos, A anzadi, Pamplona, 2006). Apa en ando cie a año anza po el modelo a enda icio an e io , la REF/2005 supone una mi ada hacia a ás, la cual se log a median e una Ley más in e encionis a que la o igina ia LAR/ 2003 y, a la is a de los ien os libe ales que co en, ac ualmen e, en o os ámbi os del De echo ci il ecien emen e e o mados en la misma Legisla u a, ello esul a, cuan o menos, llama i o. Dado el iempo anscu ido desde el pasado 1 de ene o, se ía una osadía po mi pa e hace una alo ación c í ica pe sonal de la ecién es enada REF/2005. Resul a obligado espe a un pe íodo p udencial de aplicación p ác ica y asen amien o del nue o ma co legal, es o es, la LAR/ 2003 e o mada, pa a pode comp oba si la uel a al esquema a enda icio an e io implica un incon enien e eno en el desa ollo de la ag icul u a española y en la e olución de la polí ica ag a ia o, en cambio, iene a sa is ace o cub i una demanda del me cado de la ie a no siendo, po consiguien e, un me o cap icho polí ico (como, po el cu ioso - de eni de los acon ecimien os, se ía casi ine i able pensa ). Sin emba go, sí quisie a p onuncia me sob e las p e endidas mejo as écnicas o ajus es que de la o igina ia LAR/2003 ealiza o p e ende ealiza la REF/2005. Desde una pe spec i a pu amen e ju ídica, es o es, al ma gen de compa i o no las no edades de índole ma e ial in oducidas po la REF/2005 y de la opo unidad o no de e o ma una Ley an ecien e, en de ini i a, al ma gen de conside aciones polí icas (sean del colo que sean), me eo obligada a ealiza un b e e apun e e lexi o ace ca de la écnica legisla i a empleada en la no ma e o mado a. «Las p isas nunca ue on buenas conseje as», dice el e án y, en mi opinión, es e iden e que la Ley de e o ma ha sido con eccionada con p isas, po que, de no se así, no encuen o explicación alguna a las isibles imp ecisiones y con inuos desacie os écnicos come idos en su ex o. Sin luga a dudas, hubie a sido és a una ocasión de o o pa a enmenda odas aquellas de icien- cias écnicas que se hubiesen podido de ec a en la o igina ia LAR/2003 y, de algún modo, la p opia REF/2005 pa ece aspi a a ello, pe o conside o de odo pun o inadmisible que la Ley de Re o ma come a o as an as, p o ocando inú iles pe u baciones in e p e a i as a los ope ado es ju ídicos, inacep ables a la luz de la expe iencia ju ídica suminis ada po la legislación an e io . Bas a lee su Exposición de Mo i os pa a da nos cuen a, de inmedia o, de la pob eza de su edacción, la cual nos impide comp ende , co ec amen e, la jus i icación de las no edades in oducidas po la Ley ( . g . pasa po al o la sus ancial ampliación del plazo de du ación mínima del con a o de es a cinco años pa a, en cambio, pone especial én asis en la obliga o iedad de se p o esional de la ag icul u a, equisi o cuya imposición legal iene una ascendencia ela i a, pues, pa a el a enda a io pe sona ísica, an sólo iene e ec os en cuan o al eje cicio de los de e- chos de adquisición p e e en e pe o no, como pudie a deduci se e óneamen e de la Ley, pa a alcanza su condición de a enda a io), unción a la que es á llamada a cumpli oda Exposición de Mo i os que se p ecie de se lo. Y no sólo eso. A ello se une la desa o unada edacción de algunos de los p ecep os e o mado- es. Valga como mues a un bo ón: el a ículo 9 de la Ley. A la is a de ello, es p e isible (o, al menos, se ía muy deseable) que, en b e e, se p oduje a una nue a y más ace ada in e ención del legislado que consiga depu a , con esc upuloso igo , ales o pezas écnicas. Desc i o, sucin amen e, el pano ama legisla i o en la ma e ia que nos ocupa, y dado que la LAR/2003 no con empla la e oac i idad de la misma, enemos en nues o O denamien o, con a- os de a endamien os ús icos egidos po cua o ex os legales muy he e ogéneos: po la LAR/ 1980, po la LMEA/1995 en lo que se e ie e al plazo de du ación del con a o, po la LAR/2003 en su edacción o igina ia, y po es a misma Ley e o mada de 2005, si uación, sin duda, muy LA DENEGACIÓN DE PRÓRROGA PARA EL CULTIVO DIRECTO DEL ARRENDADOR... desa o unada, en a as del p incipio de segu idad ju ídica y de los millones de hec á eas a ec adas po an dispa cuad o no ma i o. II. LA DURACIÓN DEL CONTRATO, UN ASPECTO CLAVE Dos impo an ísimos aspec os en la no ma i a de a endamien os ús icos lo son la du ación del con a o y la en a, de ahí que, adicionalmen e, hayan sido me ecedo es de capi al a ención legal. Cen ándonos en el elemen o empo al del con a o, po se de in e és en el caso conc e o plan eado en la esolución judicial que glosamos, el legislado se ha p eocupado cons an emen e po de e mina la du ación mínima del con a o de a endamien o ús ico con el in de p ocu a al a enda a io una mínima es abilidad en la ac i idad ag a ia que le pe mi ie a amo iza el abajo y capi ales empleados, de modo que la du ación del con a o juega un des acado papel en la con igu ación del mismo. Un ápido eco ido po los dis in os c i e ios seguidos po cada no ma loca i a nos e ela á la eno me di icul ad legisla i a exis en e a la ho a de encon a una solución de ini i a en elación a la du ación mínima del con a o. a) Con a os de a endamien os ús icos celeb ados bajo la igencia de la LAR/1980 y con an e- io idad a la LMEA/1995 LAR/1980 dedica su Capí ulo IV del Tí ulo I, que comp ende los a s. 25 a 30, a la egulación de la du ación de los con a os de a endamien os ús icos. En de ec o de una du ación supe io pac ada po las pa es, se ija un plazo de du ación del con a o de 21 años, que se descompone, más conc e amen e, en es ablece una impe a i a du a- ción mínima de 6 años (pudiendo pac a las pa es una supe io ) y en una se ie de p ó ogas, la p ime a de 6 y es sucesi as de 3, has a comple a quince años, las cuales son o zosas pa a el a endado y po es a i as pa a el a enda a io, pues o que és e puede enuncia a ellas. Así las cosas, se en iende que el a enda a io u iliza es e de echo si, al e mina el plazo inicial o el de cada p ó oga, no enuncia a segui en el a endamien o, de modo que las p ó ogas son au omá icas. Además, el a enda a io iene de echo a pone in al con a o al é mino de cada año ag ícola, dando al a endado un p ea iso de 6 meses. Po an o, el a enda a io puede es a explo ando la inca a endada du an e 21 años, sal o que ponga in al con a o con an e io idad o que el a endado haga uso del de echo de denega- ción de la p ó oga p e is o en el a . 26 de la Ley, el cual analiza é más de enidamen e po se és a, p ecisamen e, la cues ión al ededo de la cual gi a la sen encia en es udio. Jun o al con a o de a endamien o o dina io, la LAR/1980 con empla el denominado «con- a o de la ga du ación», que, según su a . 28, iene un plazo mínimo de du ación de 18 años y el a endado , al e mina el plazo pac ado, pod á ecupe a la inca sin sujeción a ningún equisi o o comp omiso, sal o la necesa ia no i icación ehacien e con un año de an elación. b) Con a os de a endamien os ús icos celeb ados bajo la igencia de la LAR/1980 y as la en ada en igo de la LMEA/1995 La LMEA/1995, en su Tí ulo III, in eg ado po los a s. 28 y 29, aco a el plazo de du ación mínima del con a o p e is o po la LAR/1980 educiéndolo a 5 años y p ocede a sup imi el sis ema de p ó ogas legales o zosas po dicha Ley es ablecido, con emplando p ó ogas áci as ienales e ilimi adas (a di e encia del lími e de 15 años pa a las p ó ogas legales que exis ía en 1980). Se econoce al a endado la posibilidad de ecupe a la inca al é mino del plazo con ac ual sin sujeción a ningún equisi o o comp omiso, sal o el de no i ica ehacien emen e al a enda a io su in ención de no con inua la elación con ac ual, con al menos un año de an elación. 172  173 INMACULADA VIVAS TESÓN El a enda a io, po su pa e, puede ex ingui el con a o al é mino de cada año ag ícola, no i icándoselo al a endado con un año de an elación (en cambio, en la LAR/1980 el plazo de p ea iso e a de 6 meses). c) Con a os de a endamien os ús icos celeb ados bajo la igencia de la LAR/2003 Si el obje i o de la LMEA/1995 al es ablece la du ación mínima del con a os en 5 años y sup imi las p ó ogas legales es ablecidas po la LAR/1980 e a consegui una mayó mo ilidad en el me cado de la ie a, al inalidad libe alizado a es compa ida po la LAR/2003, que, en su a . 12, aco a aún más el plazo de 5 a 3 años, es ableciendo un sis ema de p ó ogas áci as po es años de ca ác e inde inido. Dicho plazo mínimo de 3 años es obliga o io sólo pa a el a endado , pues se econoce al a enda a io el de echo a desis i unila e almen e del con a o al é mino del año ag ícola, no i i- cándoselo al a endado con un año de an elación. Un año an es de la inalización del plazo con ac ual, el a endado que p e enda ecupe a la posesión de la inca, debe á no i icá selo ehacien emen e al a enda a io y en caso de omi i dicha no i icación p e ia, se en iende p o ogado áci amen e el con a o po un pe íodo de 3 años, sal o que el a enda a io ponga olun a iamen e la inca a disposición de su p opie a io. d) Con a os de a endamien os ús icos celeb ados bajo la igencia de la LAR/2003 e o mada en 2005 La REF/2005 uel e a ele a de 3 a 5 años el pe íodo mínimo de du ación del a endamien o ( eg esando, así, a la du ación del con a o p e is a en la LMEA/1995), es ableciendo p ó ogas sucesi as e inde inidas de 5 años (en la LMEA/1995 e an, en cambio, de 3 a ios), en an o no se p oduzca la denuncia del con a o. Así las cosas, dada la coexis encia de cua o egímenes no ma i os an dispa es, encon a emos con a os de a endamien os ús icos some idos a di e en es plazos de du ación, según la legisla- ción que le sea aplicable en unción del momen o en que se celeb ó el con a o, con independen- cia de que el mismo haya sido modi icado legisla i amen e a lo la go de la ida de la elación con ac ual, si uación és a que se e á simpli icada cuando se ex ingan odos los con a os suje os a legislaciones an e io es. III. EL CASO OBJETO DE LITIS: EL DERECHO DENEGATORIO DE PRÓRROGA DEL ARRENDADOR EX ART. 26 LAR/1980 An e odo, con iene eseña que el p esen e comen a io pod ía pa ece ocioso, pe o nada más lejos de la ealidad. Pese a habe anscu ido mucho iempo desde la publicación de la LAR/1980 y habe le sucedido a ias no ma i as a enda icias, dicha Ley ha sido de ogada pe o oda ía le queda algún iempo de ida, en aplicación de lo p e is o en la Disp. T ansi . 1 1 de la LAR/2003, según la cual los con a os de a endamien o que es én igen es a la en ada en igo de es a ley, se egi án po la no ma i a aplicable al iempo de su celeb ación (y, po consiguien e, ambién los plei os que sob e ellos e sen) , azón que, a mi en ende , jus i ica su icien emen e las p esen es páginas. La si uación sob e la cual gi a la sen encia en es udio es la denegación de la p ó oga o zosa y consiguien e ecupe ación de la posesión de las incas a endadas po pa e de la a endado a, quien se comp ome e a cul i a las di ec amen e, con o me a lo es ablecido en el a . 26 LAR/ 1980, lo que quedó opo unamen e esuel o en un plei o an e io . T as ecupe a la a endado a la posesión de las incas en cues ión, el a enda a io es ima que se ha p oducido el incumplimien o del comp omiso de cul i o di ec o asumido, azón po la cual in e pone demanda sob e eanudación del a endamien o e indemnización de daños y pe juicios ex a . 27 LAR/1980. LA DENEGACIÓN DE PRÓRROGA PARA EL CULTIVO DIRECTO DEL ARRENDADOR... Sin emba go, las p e ensiones o muladas po el a enda a io no son acogidas ni po el JPI, ni po la AP, ni po el TS, al conside a cumplido el comp omiso de cul i o di ec o po pa e de la a endado a. La cues ión li igiosa se educe, pues, a comp oba si la a endado a demandada ha cumplido o no las exigencias del a . 26 LAR/1980, el cual p esen a el siguien e eno li e al: «1. Pod á opone se a cualquie a de las p ó ogas es ablecidas en el a ículo an e io el a endado que se comp ome a a cul i a di ec amen e la inca a endada du an e seis años, po sí o po su cónyuge o pa a que la cul i e alguno de sus descendien es mayo es de dieciséis años en quien concu a o se p oponga adqui i la condición de p o esional de la ag icul u a. 2. El a endado que se p oponga opone se a cualquie a de las p ó ogas debe á no i ica lo ehacien emen e al a enda a io con an elación mínima de un año al comienzo de aquélla, exp esando la causa de la oposición». El p ecep o esuel e, así, la colisión del de echo del a enda a io a la p ó oga del con a o y del de echo del a endado a nega la cuando se p oponga cul i a di ec amen e la inca a endada haciendo p e alece es e úl imo, pues es ablece que el de echo del a enda a io debe cede an e la denegación e ec uada po el a endado con o me a los equisi os exigidos po la no ma (así se p onuncia la STS de 28 de mayo de 1992 [RJ 1992, 4388] , esol iendo un a endamien o ús ico susc i o con an e io idad a la LAR/1980 pe o al que és a es aplicable con o me a su Disp. T ansi . 1 1 ) El a . 26 LAR/1980, que ecue da, sin duda, el de echo de ecupe ación po necesidad del a endado p e is o po la LAU, con empla la posibilidad de que el a endado (al espec o, p e- cisa la STS de 16 de mayo de 1996 [RJ 1996, 3786] que «el legislado de 1980, mejo ando la écnica ju ídica de la Ley de 1935, a ibuye el de echo a denega la p ó oga al a endado y no al p opie a io, pues aquél puede no se el dueño de la inca —c i e io es ablecido en la discusión pa lamen a ia—». Además, según cons an e ju isp udencia, en caso de exis i una comunidad p o indi iso, cualquie a de los comune- os es á legi imado pa a el eje cicio de la acción esolu o ia del con a o po denegación de p ó- oga y, po consiguien e, pa a con ae y cumpli la obligación de cul i o di ec o, «sin necesidad de asumi al obligación cada uno de los copa ícipes po sepa ado ni menos puede p e ende se la esolución pa cial del con a o en la p opo ción de cuo as comuni a ias como se p e ende po los demandados econ inien- es», como es ablece la STS 14 ene o 1985 [RJ 1985, 171] ), se oponga a cualquie a de las p ó ogas es ablecidas po la LAR/1980 con ca ác e o zoso pa a él (sea la p ime a de 6 años o las siguien es de 3 años) , si se comp ome e a cul i a di ec amen e las incas po sí o po su cónyuge o pa a que las cul i e alguno de sus descendien es mayo es de dieciséis años en quien concu a o se p oponga adqui i la condición de p o esional de la ag icul u a du an e 6 años. Cumpliéndose alguna de ales ci cuns ancias, el a endado debe no i ica ehacien emen e al a enda a io su oposición a la co espondien e p ó oga con un año de an elación p e io a su comienzo, exp esando el mo i o de la denegación a la misma. Dos son, pues, los p esupues os impues os po el p ecep o: de un lado, uno de ca ác e o mal, la p ecep i a no i icación ehacien e de la oposición a la p ó oga y la olun ad de ecupe a la inca con la an elación empo al p e is a legalmen e; de o o, uno de ipo sus ancial, el comp o- miso de u u o de cul i o di ec o de la inca du an e el plazo legal. En elación al p ime o, el eque imien o denega o io de p ó oga, la ecien e SAP de Cáce es, de 31 de mayo de 2006 (JUR 2006, 183364) enjuicia un caso en el que el a enda a io se opone a la acción de denegación de la p ó oga eje ci ada po el a endado al ampa o del a . 26 LAR/ 1980, alegando la ine icacia de la p ecep i a no i icación, con undamen o en habe se ealizado en la pe sona de la hija meno del a enda a io demandado, que al con a con ece años de edad, se a aba de una pe sona inhábil po incapacidad na u al. La ci ada Sen encia, an es de nada, pun ualiza: «el é mino ehacien e, que según el Dicciona io de la Real Academia Española signi ica «que hace e, idedigno», no ha de se e e ido exclusi amen e al medio que hace p ueba po sí mismo de o ma absolu a, como ocu e cuando se u ilizan los se icios de los unciona ios en los que ecae la e pública, sino más bien como idedigno, c eíble, iable, que da ce eza o segu idad del hecho de la no i icación, y de su con enido, aunque no de un modo indiscu ible pues puede comple a se con o as p uebas». Y descendiendo al conc e o caso li igioso, a i ma: «en el p esen e supues o la no i icación se hizo a 174  175 INMACULADA VIVAS TESÓN a és de eda a io público, es deci , los ac o es u iliza on los se icios del No a io, unciona ios en los que ecae la e pública, no siendo de ecibo pone en duda la ehaciencia de dicha no i icación, que se ealizó en el domicilio del demandado, se ajus ó a lo p e enido en el A . 202 del Reglamen o No a ial y debe su i e icacia, sob e odo cuando en el ac a le an ada se hizo cons a , como ya hemos dicho, ambién bajo la e no a ial, que se en egaba la cédula de no i icación a la hija del demandado, única pe sona que ecibió al No a io, a quien se le in o mó de su de echo a ecibi la cédula y de la obligación pa a en ega la a su pad e an p on o eg esa a al domicilio, así como el de echo y plazo pa a con es a la, y aunque el eda a io no iden i ica a a la compa e- cien e median e algún documen o ac edi a i o (sino po su sola mani es ación pe o sin ac edi a lo) sus alegacio- ... nes no pueden des i ua la diligencia ex endida bajo la e no a ial. El p ecep o ci ado del Reglamen o No a ial no exige una edad mínima pa a no i ica las ac as no a iales, lo impo an e es que, a juicio del S . No a io, la pe sona enga capacidad su icien e pa a en ende el ac o conc e o, no exis iendo duda alguna que la hija del demandado, a quien al aban dos meses pa a cumpli los ca o ce años, enía capacidad más que su icien e pa a ecibi la cédula que en egaba el No a io y limi a se a en ega la a su pad e cuando eg esa a al domicilio. Es cie o -con inúa la Sen encia- que an o el Código Ci il coma la LECi y o as leyes de nues o O denamien o Ju ídico exigen de e minada edad pa a la e icacia de los ac os ju ídicos, como ambién es cie o que exis en o as que pe mi en ealiza ac os ju ídicos con pe sonas meno es de ca o ce años, pe o el ac o no a ial conc e o que nos ocupa es á suje o a su p opia no ma i a, y si el A . 202 del Reglamen o No a ial no es ablece una edad mínima, y además el No a io juzga que la pe sona iene capacidad su icien e pa a ealiza el ac o conc e o es a dicha no ma i a a la que debe es a se, y ello no in inge el p incipio de je a quía no ma i a, ni ninguno o o. Es ob io que la hija del demandado, p óxima a cumpli los ca o ce años de edad enía capacidad su icien e pa a ealiza un hecho an simple como en ega a su pad e la cédula de no i icación que le había en egado en No a io, y ello, además de cons i ui una no i icación ehacien e desde el pun o de is a o mal, ambién se hizo de o ma idedigna, c eíble, iable, que da ce eza o segu idad del hecho de la no i icación y de su con enido, pues exis e la mínima duda que an p on o eg esa a el pad e a su domicilio ecibi ía la cédula de no i icación, habiéndose cumplido el equisi o de la no i icación ehacien e». En o os casos enjuiciados po nues os T ibunales el a enda a io p e ende impugna la ali- dez del eque imien o denega o io de p ó oga del con a o alegando un e o en la echa en él consignada pa a el desalojo de la inca, como en la STS de 5 de diciemb e de 1995 (RJ 1995, 9266), en la que la a endado a había no i icado no a ialmen e al a enda a io la denegación de la p ó oga del con a o con el comp omiso de cul i a di ec amen e la inca, i mado el 24 de sep iemb e de 1985 y cuya igencia comenzaba el 1 de oc ub e del mismo año, con una du ación de seis años, si bien en la no i icación e ec uada con el an icipo legalmen e exigido se eque ía al a enda a io pa a que desalojase la inca llegado el 24 de sep iemb e de 1991, po an o, an es del encimien o del plazo con ac ual el 1 de oc ub e, echa, en la que se cumpli ían los 6 años de dis u e de la misma, e o absolu amen e i ele an e, al y como lo conside ó el Sup emo, no p ospe ando la p e ensión del loca a io de con inua en el con a o. F ecuen emen e, los a enda a ios in en an des i ua el eque imien o de negación de p ó- oga, bien po no especi ica se en él la pe sona que se comp ome e a cul i a di ec amen e la inca a endada (SAP de Valladolid, Sección 3 4 , de 15 de eb e o de 2000 [AC 2000, 3710], la cual, pese a se cie o que no se conc e aba la pe sona, decla ó la no necesidad de al iden i icación al sabe el a enda a io que e a la a endado a quien asumía al comp omiso), o po su ex empo a- neidad, es o es, sin la an elación mínima de un año al comienzo de la p ó oga que se p e ende denega , como sucedió, e ec i amen e, en el caso enjuiciado po la SAP, Sección 2 4 , de 15 de mayo de 2001 (AC 2001, 1316). Dis in o ue el caso li igioso de la SAP de Có doba de 25 de junio de 1993 (AC 1993, 1160), en el que la echa ope pa a el eque imien o con an elación de un año e a la del 29-9-1991, acudiendo la a endado a al No a io el 20 de dicho mes, quien emi e ca a ce i icada con acuse de ecibo el día 23 siguien e, que ue dejado en el domicilio el a iso pa a que se ecogiese la ca a de la lis a de Co eos po es a el domicilio ce ado, el siguien e día 25. Como decla ó la AP, «a la a endado a no se le puede pedi mayo diligencia, pues, en e o as cosas, la ca a la emi e al domicilio que apa ece en el con a o de a endamien o. En consecuencia, si el a enda a io abandona su domicilio sin deja pe sona que se haga ca go de las comunicaciones que a él se di ijan, o si e asó la ecogida de la ca a, cosa muy p obable, pa a que pasase la echa lími e del año de an elación, son ci cuns ancias que po azones de jus icia y equidad no pueden a ec a a la a endado a que u o un compo a- mien o exquisi o en el espe o de la legalidad. De no segui se es a esis, al causa de denegación de p ó oga LA DENEGACIÓN DE PRÓRROGA PARA EL CULTIVO DIRECTO DEL ARRENDADOR... ca ece ía de iabilidad siemp e y cuando el a enda a io acudiese al sub e ugio de ehusa di ec a o indi ec a- men e ecibi comunicaciones de su a endado ». Jun o al equisi o o mal (delimi ado empo almen e), el o o p esupues o exigido po el a . 26 LAR/1980 es el comp omiso de cul i o di ec o de la inca a endada po pa e del a endado . Ace ca de él, el T ibunal Sup emo ha p ecisado, en a ias ocasiones, que el comp omiso de cul i a di ec amen e la inca a endada hace e e encia a una obligación de u u o con aída, a una palab a dada, en de ini i a a «un p oyec o a al in» (SSTS de 23 de sep iemb e de 1983 [RJ 1983, 4675], 19 de eb e o de 1998 [RJ 1998, 633] y 16 de diciemb e de 2004 [RJ 2004, 8214]). Po ello, cuando el a endado eje ci a su de echo denega o io de p ó oga, esul a imposible hace juicio de las in enciones o conduc as u u as, sin pe juicio de que incumplido al comp o- miso, as ecupe a la posesión de la inca el a endado , en e en juego el a . 27 LAR/1980, como iene a señala la SAP de Mu cia, Sección 3 4 , de 29 de oc ub e de 2003 (JUR 2003, 62832): «a los e ec os p e is os en el ci ado p ecep o, es su icien e con la exp esión del comp omiso pa a que se eje za dicho de echo obs a i o a la con inuación del con a o, sin que sea ac ible duda a p io i del mismo ya que ello no es cons a able o comp obable has a que no es é en condiciones de lle a lo a cabo de o ma e ec i a, lo que no puede ocu i has a an o no disponga de la inca, y odo ello sin pe juicio de que si se incumpliese una ez que la inca le sea en egada, puedan gene a se las co espondien es acciones que de ello se de i en a a o del a enda a io que u o que en ega la inca po es a causa, sin que p oceda en a a delimi a e in e p e a lo que ha de en ende se po cul i a di ec amen e la inca a endada, pues, como se ha dicho, lo ele an e, a los e ec os que nos ocupan, es el comp omiso adqui ido». No obs an e lo an e io , los a enda a ios, en su a án po e i a , a oda cos a, la e minación del con a o como consecuencia del eje cicio de la acul ad denega o ia po el a endado , suelen esg imi (a eces, un an o a la desespe ada, dado el escaso undamen o de sus alegaciones), a gumen os de lo más a iopin o, ales como la no concu encia en el a endado de la condición de p o esional de la ag icul u a, si bien, como han decla ado epe idamen e nues os T ibunales, no es p eciso que su condición de p o esional de la ag icul u a concu a al iempo de eje ci a su oposición, pues el a . 26 LAR/1980 habla de «en quien concu a o se p oponga adqui i la condición de p o esional de la ag icul u a», bas ando, pues, con un comp omiso, o mal y se io de cul i a o explo a di ec amen e la inca, po sí o po las pe sonas ci adas en mismo p ecep o (SSTS de 4 de julio de 1989 [RJ 1989, 5294], 28 de ene o de 1994 [RJ 1994, 573], 12 de eb e o [RJ 1997, 670] y 16 de mayo de 1997 [RJ 1997, 3849] y SS. de Audiencias P o inciales como la de Valladolid, Sección P, de 15 de eb e o de 2000 [JUR 2000, 3710] y 23 de ene o de 2003 [JUR 2003, 55186]). Di e en e es que exis a un acue do in e pa es po el que el a endado condicione el eje cicio de la denegación de p ó oga a la ac edi ación de p o esional de la ag icul u a y ob ención de un de e minado olumen de ing esos po es e concep o, al como sucedió en el caso deba ido en la SAP de Zamo a de 10 de eb e o de 2001 (JUR 2001, 124524). O o a gumen o ecuen emen e alegado po los a enda a ios en de ensa de su de echo de p ó oga en e a la denegación de p ó oga del a endado pa a el cul i o di ec o de la inca ús ica comunicada ehacien emen e es la a anzada edad del a endado , si bien el T ibunal Su- p emo, en di e sas ocasiones, ha a i mado que la a anzada edad o la jubilación del a endado no implica imposibilidad de cul i o di ec o y pe sonal (en e o as, SS. de 5 de diciemb e de 1995 [RJ 1995, 9266] y 16 de diciemb e de 2004 [RJ 2004, 8214] y AP de Albace e, Sección 1 4 , de 22 de ma zo de 1999 [AC 1999, 4407]). Tampoco es un da o e elado de la imposibilidad del a endado de asumi el comp omiso de cul i o di ec o, según el T ibunal Sup emo, el hecho de i i el a endado en un luga di e en e al de ubicación de la inca ús ica o dispone de dos ca e e ías y una pas ele ía lle adas po sus hijos (SS. 5 de diciemb e de 1995 [RJ 1995, 9266] y de 16 de diciemb e de 2004 [RJ 2004, 8214]). Así las cosas, un análisis de la doc ina ju isp udencial e ida ace ca de la cues ión que abo da- mos nos pe mi e conclui que, según el T ibunal Sup emo, cuando el a endado hace uso del de echo denega o io que le concede el a . 26 LAR/1980 y «es e uso es á e es ido de odas las o mali- dades legales exigidas, esul a indudable la ex inción del a endamien o. El comp omiso que al dueño-a enda- do le exige la Ley, es una obligación de u u o, que no puede discu i se en es e p ocedimien o, y que en el 176  177 INMACULADA VIVAS TESÓN supues o de un posible incumplimien o pos e io , end ía la sanción que pa a es e caso señala el a ículo 27- 2 9 » (SS. de 19 de eb e o de 1998 [RJ 1998, 633], 16 de diciemb e de 2004 [RJ 2004, 8214]). Po consiguien e, el con ol e ec i o del debido cumplimien o del comp omiso de cul i o di ec o du an e el plazo legal asumido po el a endado debe se ealizado as la ecupe ación de la posesión de la inca, siendo pues, p ecisamen e en es e momen o, cuando enlazamos con la esolución judicial que comen amos. T as p ospe a la acción denega o ia eje ci ada po la a endado a, el a enda á io, a e ado a la idea de no pe de de ini i amen e las incas a endadas y en su empeño de ecupe a las aún, in e pone demanda con a la a endado a con el p opósi o de demos a que ha incumplido el comp omiso de cul i a las di ec amen e y, de es e modo, p o oca la aplicación del a . 27 LAR/ 1980, es o es, la eanudación del con a o de a endamien o y la co espondien e indemnización de los daños y pe juicios ocasionados. Pa a ello, el a enda a io, haciendo una peculia in e p e ación de la no ma al en ende que el comp omiso de cul i o di ec o impues o po el a . 26 LAR/1980 impone al a endado la obligación de man ene el mismo cul i o o explo ación que enía ealizando, con an e io idad, el a enda a io, alega un abandono o semiabandono de las incas, pues o que los ap o echamien os que ue on en su día cedidos en a endamien o, los cul i os de i ados de los pas os pa a el ganado, las na es pa a la es abulación y c ianza del ganado, la siega de la hie ba y el ap o echamien o de p ados, son ealizados sólo en pa e po la a endado a, quien, en conc e o, lle a a cabo el ap o echamien o de siega de las p ade as que son suscep ibles de ello, además de un ap o echa- mien o sil ícola y de un ap o echamien o cinegé ico que la a endado a se había ese ado y no se habían cedido en a endamien o, pe o no, en cambio, un ap o echamien o ganade o. Con a la sen encia deses ima o ia de ins ancia, el a enda a io demandan e apeló a la Audien- cia P o incial, que en los FJ 1 9 - y 2 9 - de su Sen encia es ableció: FJ 1 9 .- (...) Cuál sea el alcance de la explo ación de la inca po su p opie a io, debemos pa i de las conclusio- nes que ealiza el Juez de ins ancia, que dis u ó del bene icio de la inmediación, sin que se haya log ado ac edi a que ue an e óneas: ca encia de ap o echamien o ganade o y mejo ap o echamien o ag ícola, con la siega de heno en oda la ex ensión que e a posible, a la ez que se desb ozan nue as pa es pa a pas izales; mien as que espec o de los ap o echamien os que no e an obje o de a endamien o, se man iene el o es al y se dimensiona el cinegé ico; p esupues os que hacen conclui al Juez que no ha exis ido un abandono, ni siquie a semiabandono de la inca, sob e odo si se iene en cuen a que la misma había sido obje o de sob epas o eo, que se llega a in o ma en una cuan i icación de casi el doble de lo sopo able. FJ 2 2 .- De modo que en es a segunda ins ancia, queda educido al p oblema, si desde esos apa ados el deman- dado ha cumplido las exigencias del a . 26 LAR (RCL 1981, 226; ApNDL 731). Ob io es, que los ap o echamien os a compu a , de mane a p imo dial, se ían los de na u aleza ag ícola o pecua ia; pe o no debe ol ida se en ningún caso que el p opie a io no con ae la obligación de man ene el mismo cul i o o explo ación que p e iamen e desa ollaba el a enda a io, como ampoco e a obligación de és e cons an e el a endamien o ( id. a . 10), además de que se pe mi e po pac o complemen a cualquie a de aquellos ap o echa- mien os ag ícolas o pecua ios, los de o a na u aleza como caza o los de na u aleza o es al (a . 3.2 LAR); pac o que ex inguida la elación a enda icia y eniendo la posesión el p opie a io de iene po iden idad en e au o izan e y au o izado en una simple mani es ación de olun ad. Pe o aunque se ca ecie a de esa acul ad de cambia pa e de los ap o echamien os pecua ios o ag ícolas en o es ales y cinegé icos, aún es a ía plenamen e jus i icada en au os, la ausencia de explo ación pecua ia debido al sob epas o eo que padecía la inca, no impu able además al p opie a io. Sin que po o a pa e sea exigible en sus i ución, un égimen de es abulación, muy ce cana a una explo ación indus ial, como p e ende el ecu en e, que de iene en esas dimensiones excepcionado del égimen especial (a . 6), sin con a con la p e isión de complemen a iedad, que po con a goza la caza. Po an o, la Audiencia P o incial concluye: FJ. 3 9 .- En de ini i a, ac edi ada una explo ación ag ícola acional, jus i icada la cesación empo al de la explo ación pecua ia, complemen ada con mejo as en el desb oce de algunos e enos y plani icada de mane a acional su ul e io explo ación, mien as que a la ez se con inúa la explo ación o es al y se po encia la cinegé ica, no es posible conclui la cesación en el cul i o que a i ma el ecu en e y que de e mina ía la eanudación del a enda- mien o; an o más cuando los esul ados económicos de la explo ación, según el in o me pe icial, son simila es a los que ob enía como a enda a io el ecu en e y en absolu o esul a ajeno al sob epas o eo in o mado, que di icul a una no mal explo ación pecua ia». LA DENEGACIÓN DE PRÓRROGA PARA EL CULTIVO DIRECTO DEL ARRENDADOR... Sin cesa en el in en o, el a enda a io in e pone, con a la sen encia de apelación, ecu so de casación, el cual es deses imado po el T ibunal Sup emo. En el FJ 2 2 de su Sen encia, el T ibunal Sup emo analiza el p ime o de los mo i os del ecu so, la supues a e ónea in e p e ación del a . 26 LAR/1980 ealizada po los T ibunales in e io es: «a c i e io del ecu en e, el cul i o di ec o de la inca a endada a que se e ie e el a ículo 26.1 LAR ha de pone se en elación con el obje o del con a o cuya p ó oga es denegada, pues - iene a deci - a ec a al des ino de la inca y supone una limi ación a la p opiedad du an e un iempo (6 años), - y se es á hablando de dos incas cuyo uso ances al ha sido siemp e el ganade o y el ap o echamien o o es al. En iende , además, que se a a de «cul i a » y no de «explo a », ob eniendo endimien o de cualquie ac i idad económica que, en o o caso, no exis iendo el a endamien o, pudie a decidi lib emen e el p opie a io. Po lo que concluye que el a ículo 26 LAR impone la obligación de man ene el cul i o que enía ealizando el a enda a io (en el caso: man ene los cul i os de i ados de los pas os pa a el ganado, las na es pa a la c ía del ganado y la siega de la hie ba). Así en endido, el comp omiso de cul i a di ec amen e la inca a endada cuya posesión uel e al a endado po denegación de p ó oga end ía a supone que, además de no pode con eni o o a endamien o en sus i ución del an e io ni concede un de echo de explo ación a pe sona que no sea el cónyuge o los descendien es (és os siemp e que sean o se p opongan llega a se p o esionales de la ag icul u a), implica que no puede cambia no ya el des ino, sino incluso el ipo de cul i o». Pa a esol e la cues ión y aplicando opo unamen e el a . 3.1° CC, el T ibunal Sup emo se emon a a los an eceden es legales del a . 26 LAR/1980 pa a conoce el e dade o signi icado de la exp esión «cul i o di ec o»: «Pe o el mecanismo de « ecupe ación» de la posesión median e la esolución del a endamien o po denegación de p ó oga ha de pone se en elación con la na u aleza de con a o pa a la emp esa que da sen ido al a endamien o ús ico. La denegación de p ó oga se acep a en cuan o el a endado se p oponga asumi la ac i idad económica o ganizada en que la emp esa consis e a nomb e p opio (o al de su cónyuge, o descendien es, según se ha dicho). De cul i o di ec o hablaba ya la Ley de A endamien os Rús icos, de 15 de ma zo de 1935 (RCL 1935, 527) (a ículo 27), en an o que la Ley de 28 de junio de 1940 (RCL 1940, 1210) se e e ía a la explo ación di ec a (a ículo 4), igual que la Ley de 23 de julio de 1942 (RCL 1942, 1233) (a ículo 9) y el Reglamen o de A endamien os Rús icos ap obado po Dec e o de 29 de ab il de 1959 (RCL 1959, 655, 936 y RCL 1960, 1572) (a ículo 11.1) dejaba sin e ec o la p ó oga cuando el p opie a io de la inca se p oponga cul i a la o explo a la di ec amen e, exp esión que se explicaba en el apa ado 5 del p opio a ículo 11 diciendo que se en ende á po explo ación di ec a aquella en que el p opie a io de la ie a asuma los iesgos o ales de la emp esa ag ícola, su agando los gas os a que la misma dé luga ». Y concluye ace ca del alcance del comp omiso del a endado : «En odos los casos el cali ica i o di ec o se hab ía de en ende como la asunción del iesgo de emp esa, el desa ollo de la ac i idad económica o ganizada a nomb e p opio, po oposición, de un lado, al cul i o o explo ación po medio de o o emp esa io que sólo conec a ía con la p opiedad median e el pago del canon o en a, sin epe cu i en el a endado los iesgos inhe en es a la explo ación; en an o que, de o o lado, el cul i o es di ec o pe o no di ec o y pe sonal, es deci , no equie e que el p opie a io ealice, en su o alidad o en pa e, las a eas de cul i o, ni se dedique a ello su amilia. Cuando se discu ía el p oyec o de Ley, no p ospe ó la enmienda que p oponía que el cul i o a que ha de comp ome e se el a endado uese no sólo di ec o sino ambién pe sonal. La exp esión ha sido, po lo demás, p ecisada po decisiones de es a Sala, como las que se con ienen en las Sen encias de 14 de ma zo de 1978 (RJ 1978, 957), 26 de ene o de 1981 (RJ 1981, 113), 17 de oc ub e de 1984 (RJ 1984, 4893), en e o as, y que ha sido más ecien emen e es udiado, en e o as muchas, po las Sen encias de 6 de julio de 1989 (RJ 1989, 5401), de 22 de julio de 1990 (RJ 1990, 6125), de 28 de ene o de 1994, de 5 de diciemb e de 1995, de 12 de eb e o, 16 de mayo (RJ 1997, 3849) y 9 de oc ub e de 1997 (RJ 1997, 7357), de 19 de eb e o de 1998 (RJ 1998, 633) ». Y hace una mi ada a la doc ina cien í ica: «Los comen a is as han enido a p ecisa , según la doc ina que pa ece más ex endida, que el é mino «cul i a- do di ec o» iene a iden i ica se con el de «emp esa io ag ícola», sin que la in e ención pe sonal del a endado a ec e a la cali icación ni cons i uya p esupues o de e icacia de la denegación». A con inuación, el T ibunal Sup emo ema a su exquisi a a gumen ación ju ídica conside- ando que si el a enda a io, cons an e a endamien o, puede de e mina el ipo de cul i o, sin pe juicio de su obligación de es i ui la inca al é mino del con a o ex a . 10 LAR/1980, con mayo azón iene lib e decisión al espec o el a endado que es, además, i ula dominical de la inca: FJ  « ( ) No hay azón pa a incula al p opie a io que a a de eni emp esa io, es ingiendo su libe ad 178  179 INMACULADA VIVAS TESÓN de acción en un cí culo más es ic o del que disponía el a enda a io, aun cuando den o de un lapso empo al co o. Una lec u a combinada de los p ecep os con enidos en los a ículos 33.1 y 2, 38 y 53.1 de la Cons i ución (RCL 1978, 2836), en elación con el a ículo 348 del Código Ci il (LEG 1889, 27), ha de conduci a la conclusión con a ia. La p opiedad es el de echo más amplio de goce y dis u e, econocido y ampa ado como base de la ac i idad económica, con un con enido que las Leyes pueden delimi a en base al p incipio de unción social, según el sis ema es ablecido, que ha sido explicado po la doc ina el T ibunal Cons i ucional (V. g ., Sen encias de 26 de ma zo de 1987 [RTC 1987, 37], de 5 de junio de 2003 [RTC 2003, 109] o de 17 de julio de 2003 [RTC 2003, 152]). Una decisión sob e el goce, sob e el des ino económico de la inca que es o bj e o de dominio, ha de se►.en p incipio, lib e, a menos que una Ley haya de inido o delimi ado el ámbi o de lib e decisión po azón de la « unción social». No hay al en la legislación igen e. El p opie a io ha podido denega la p ó oga po que la Ley acep a que pueda se emp esa io, si así lo quie e, con p e e encia al a enda a io. Pe o ni sucede al a enda a io ni puede queda cons eñido a un ámbi o de decisión económico de meno adio que el a enda a io. Tal posición implica ía una e dade a es icción de la libe ad de decisión del p opie a io, una es icción de la libe ad dominical, que ha de se some ida a in e p e ación es ic i a (Sen encias de 14 de oc ub e de 1996 [RJ 1996, 7107]; de 2 de julio de 1997 [RJ 1997, 5520], en e o as muchas) que ni es á ampa ada po una conc e a p e isión no ma i a que pudie a conec a se a la « unción social», ni es a á undada en un sen ido ins umen al de p o ección de los in e eses que a a de u ela el p ecep o en examen (A ículo 26.1 LAR/1980 [RCL T981, 226]), en el que, como hemos is o, se decide que el a endado (p opie a io, usu uc ua io, e c.: en gene al, el i ula de una acul ad de goce y dis u e de na u aleza eal) enga p e e encia pa a el desa ollo de la emp esa ag a ia sob e el a enda a io, p e e en- cia que no se concede pa a segui exac amen e el mismo ipo de cul i o, ni implica ningún ipo de es icción den o de la posibilidad de una ac i idad económica o ganizada que quepa desa olla sob e la inca)). Finalmen e, al ma gen ya del conc e o caso con encioso, la Sen encia deja apun ado el posible queb an amien o del comp omiso de cul i o di ec o asumido po un a endado en caso de des i- na la inca al desa ollo de ac i idades no ag a ias «di ícilmen e subsumibles bajo el e bo «cul i a >, que u iliza el p ecep o». En al caso y en o os ácilmen e imaginables de echazo in undado de la p ó oga ( . g . el a endado no quie e explo a la inca sino a enda la o enajena la a o a pe sona) , pod ía llega a de ec a se, incluso, un posible eje cicio abusi o del de echo denega o io concedido legalmen e al a endado con el in de ecob a , a su an ojo, la inca y, de es e modo, bu la el sis ema de p ó ogas o zosas es ablecidas en la LAR/1980, lo que, en modo alguno, puede alcanza p o ec- ción ju ídica, sino me ece la epulsa del De echo de con o midad con el a . 7 CC. 180