Ciudadanía y cultura: Nodos conceptuales para pensar la mediación digital de Francisco Sierra Caballero (ed.); Barcelona: Gedisa, 2013 [Reseña]
Abstract
Este volumen compilado por Francisco Sierra Caballero plantea un panorama útil (por bien escogido y mejor resuelto en los trabajos publicados) de los últimos planteamientos en estudios ciberculturales desde una idea de “nodos” que, a modos de links de la galaxia electrónica, sirven para abrir rutas de navegación en el conocimiento de la compleja relación entre el desarrollo tecnológico, los nuevos modelos de negocio y los cambios en la mediación masiva producida en los espacios de comunicación social.
Full text
Redes.Com n°8 | 307 SIERRA CABALLERO, Francisco (ed.) (2013): Ciudadanía y cultura: Nodos conceptuales para pensar la mediación digital. Barcelona, Gedisa. J. CaRlos FeRnández seRRato Este volumen compilado por Francisco Sierra Caballero plantea un panorama útil (por bien escogido y mejor resuelto en los trabajos publicados) de los últimos planteamientos en estudios ciberculturales desde una idea de “nodos” que, a modos de links de la galaxia electrónica, sirven para abrir rutas de navegación en el conocimiento de la compleja relación entre el desarrollo tecnológico, los nuevos modelos de negocio y los cambios en la mediación masiva producida en los espacios de comunicación social. En la introducción, que firma el editor, se expresan con claridad los objetivos del volumen, ligados a la filosofía de trabajo del grupo de investigación de la Universidad de Sevilla COMPOLITICAS (Comunicación, Política y Cambio Social), de donde surge esta iniciativa colectiva: una mirada a la cibercultura en el ámbito latinoamericano a través de las contribuciones de una adecuada selección de expertos. Su intención académica, no sólo informativa, pretende además impulsar la creación de redes investigadoras y de aplicación social del conocimiento, así como aplicar metodologías de diálogo históricocrítico llevado a cabo desde perspectivas interculturales. Igualmente, se adelantan los motivos que animan la compilación: además de aportar conocimiento sobre la nueva configuración digital de la cultura contemporánea, se trata de aportar conocimiento sobre las herramientas de intercambio social hoy, así como de generar espacios de debate crítico dentro de los estudios culturales iberoamericanos. La primera contribución al volumen, firmada también por Francisco Sierra, se ocupa de estudiar la actividad en la red de redes desde el punto de vista del pensamiento democrático, en un fino análisis crítico de las mutaciones del capitalismo hacia la construcción de un modelo cognitivo que le garantice la perpetuación de las estrategias de dominación y cuyo núcleo duro queda expresado con rotunda claridad: “Resulta cuando menos revelador que tales formas emergentes de reproducción social [se refiere el autor ReCensiones
308 | issn 2255-5919 a las formas en red on line que dominan el ciberespacio] no se estén traduciendo en nuevas políticas públicas, en estrategias colectivas y grupales centradas en la autonomía de los actores locales.” Enlaza con esta preocupación de menoscabo del ágora ciberdemocrática en la red de redes el trabajo de Carlos del Valle Rojas, joven y brillante intelectual chileno, que tras analizar las líneas fundamentales del discurso oficialista y, por ende, normativo acerca de la funcionalidad de internet, aboga por un institucionalización del disenso y el diálogo como forma de construcción colectiva del espacio de la nueva mediación electrónica de la cultura global, presentando un concienzudo programa de corrección de las articulaciones dominantes de la cibercultura contemporánea hacia la construcción de un discurso heteroglósico verdaderamente nacido de la participación igualitaria. Lucía Benítez Eyzaguirre abunda en esta línea teórico-crítica con un análisis sobre la influencia de las formas de la mediación ciberdélica en el diseño de una imagen de mundo globalizado que esconde su papel de copia degradada del funcionamiento del capitalismo transnacional, dominante en nuestro presente histórico. No obstante, Eyzaguirre sostiene la existencia de nuevos modos de “pertenencia” identitaria en la red no subordinados a la tiranía de las políticas estatales o “imperiales” de control que exigen pensar, desde una rica “pluralidad de la comunicación”, un nuevo espacio de derechos civiles para la redefinición de las identidades de la ciudadanía del siglo XXI. Por su parte, Fernando R. Contreras realiza una contribución sobre las estrategias colaborativas en la red, convencido de que “los nuevos medios digitales aportan representaciones, imágenes, conceptos e ideas desde la coinnovación, el codiseño o la participación independiente de la ciudadanía”. Contreras, pensando aparte de los movimientos de control del capitalismo cognitivo, destaca especialmente la actividad creadora de las comunidades interpretantes que se mueven en la red y nos ofrece un trabajo serio y minucioso, más enfocado hacia la descripción precisa de las nuevas formas de mediación colaborativa que hacia la reflexión sobre los estatutos de dominación y subordinación cultural en el ciberespacio, animado por una perspectiva teórica-pragmática que destaca, contra las visiones más apocalípticas de los efectos de las nuevas tecnologías de la comunicación, la potencia democrática de la naturaleza hipertextual de las formas discursivas de la red, por su capacidad técnica para la creación de espacios abiertos de diálogo. Francisco Bernete continúa la línea abierta por Contreras abundando en las posibilidades de actuación social que permite la red, así como en las incógnitas que nos depara el futuro que sea capaz de desencadenar la nueva economía de intercambios propiciada por internet, con especial atención a la posibilidad de expresión, distribución y gestión de la protesta, el disenso y el reclamo de espacios democráticos por parte de la nueva ciudadanía digital. Los jóvenes, como grupo social determinado y determinante en la construcción de esta nueva ciberciudadanía, constituyen el colectivo de estudio de José A. Alcoceba ReCensiones
Redes.Com n°8 | 309 Hernando y de Delia Crovi Druetta, quienes aportan dos interesantes capítulos que concretan las propuestas teóricas anteriores en un análisis sectorial, en ambos casos riguroso y sugerente, que no oculta el carácter “domesticador” de las formas de re-construcción de la identidad juvenil y de sus modelos de socialización tanto en la educación como en la cultura de masas desarrollada en conjunción con las TIC. En la misma línea de aplicación teórica de las hipótesis sobre las relaciones productivas-reproductivas entre la ciberciudadanía y la cultura contemporánea, José Candón Mena estudia el uso instrumental de las tecnologías de la información y el hipertexto web por parte de los movimientos sociales de base, con una perspectiva histórica que, a pesar del corto espacio de tiempo que se examina, permite una visión en profundidad de lo que no puede calificarse sino como proceso en desarrollo, con las tensiones entre el uso empresarial y la idea de red como espacio democrático y colaborativo que viene marcando el uso del ciberespacio. Candón sostiene la sugerente hipótesis de que la red, mejor diríamos la arquitectura del discurso de nodos hipertextuales, se adecúa de manera casi “natural” al funcionamiento de los movimientos sociales de base, donde, de hecho, se llevó a cabo el impulso primero y determinante de la popularización de las redes informáticas. Tomasso Gravante y Alice Poma aportan una perspectiva complementaria al sólido y documentado trabajo de José Candón centrado en la actividad “apropiacionista” en internet como foco de la organización de una nueva forma de discurso de la subversión, el “net-activismo”. Cierra el volumen Luis J. Galindo Cáceres en una contribución que, tomando como centro el fenómeno Facebook, reflexiona sobre la ingeniería de la cibercultura y la arquitectura de las redes sociales. Sirva como cierre de esta breve reseña una de las tan acertadas afirmaciones que se encuentran en sus páginas: “La nueva ecología, el mundo digital, es algo que exploramos, que vivimos, que sucede, más que algo que entendemos, percibimos con claridad y dirigimos hacia alguna parte.” Ciudadanía, Tecnología y Cultura: Nodos conceptuales para pensar la nueva mediación digital constituye un inmejorable punto de encuentro para pensar críticamente sobre las matrices tecnoculturales del mundo postmoderno. ReCensiones