Full text
Comunicación para el desarrollo y movimientos sociales latinoamericanos en la sociedad red Dr. Jacob Bañuelos Capistrán [email protected] Departamento de Estudios Culturales Tecnológico de Monterrey-Campus Ciudad de México Doctor en Ciencias de la Información Resumen: La Sociedad Red impone nuevos paradigmas para comenzar a pensar en modelos diferentes en la comunicación para el desarrollo. Lo que Castells denomina "informacionalismo", se erige como un paradigma que se contrapone abiertamente con los modelos de comunicación "tradicionales" y todavía vigentes caracterizados por su verticalidad, como el modelo difusionista (Rogers, 1993), a pesar de sus reformulaciones. El escenario contemporáneo marcado por la emergencia de las redes sociales informacionales, cuestiona las definiciones y posiciones políticas institucionales que emanan del Banco Mundial y de numerosas políticas de comunicación defendidas desde los Estados-nación, en el impulso de la comunicación para el desarrollo y su relación con un concepto de tendencia todavía "modernizador". El actual escenario tecnológico-social, exige la redefinición de la participación ciudadana y la participación política. El emergente paradigma de sociedad red, exige un replanteamiento de los modelos de desarrollo, los modelos políticos y los modelos de comunicación, hacia la inclusión participativa de los ciudadanos en la toma de decisiones y en la auto-producción de la comunicación para el desarrollo. Palabras clave: Comunicación para el desarrollo, Sociedad Red, Modelos de Comunicación para el Desarrollo, Latinoamérica, Comunicación Participativa, Redes Sociales. 1. Introducción "La cultura de la sociedad red… es un proceso por el cual actores sociales conscientes de diferentes orígenes aportan a otros sus recursos y creencias, esperando recibir lo mismo a cambio, y más aún: la convivencia en un mundo diverso que acabe con el miedo ancestral a los otros". Manuel Castells (1999) La Sociedad Red (Castells, 2006) impone nuevos paradigmas para comenzar a pensar en modelos diferentes en la comunicación para el desarrollo. Lo que Castells denomina "informacionalismo", se erige como un paradigma que se contrapone abiertamente con los modelos de comunicación "tradicionales" y todavía vigentes caracterizados por su verticalidad, como el modelo difusionista (Rogers, 1993), a pesar de sus reformulaciones. El escenario contemporáneo marcado por la emergencia de las redes sociales informacionales, cuestona las definiciones y posiciones políticas institucionales que emanan del Banco Mundial y de numerosas políticas de comunicación defendidas desde los Estados-nación, en el impulso de la
comunicación para el desarrollo y su relación con un concepto de tendencia todavía "modernizador". El actual escenario tecnológico-social, exige la redefinición de la participación ciudadana y la participación política. El emergente paradigma de sociedad red, exige un replanteamiento de los modelos de desarrollo, los modelos políticos y los modelos de comunicación, hacia la inclusión participativa de los ciudadanos en la toma de decisiones y en la auto-producción de la comunicación para el desarrollo. A raíz de algunos informes del propio Banco Mundial (Inagaki, 2007), y de numerosos movimientos sociales locales y globales que resumiremos en este artículo, se puede observar una tendencia a la aplicación de un modelo de comunicación participativa (Mody, 1991), así como a la emergencia de prácticas más cercanas a la democracia deliberativa en acciones de reflexión y acción para la construcción de entornos sociales más justos e igualitarios, sin olvidar las condiciones presentes de la brecha digital para Latinoamérica. En el presente artículo asociamos el concepto de Comunicación para el Desarrollo con el de Movimientos Sociales en la Red, dada su identificación conceptual y su forma de comportamiento en la red. Esto implica un cuestionamiento del concepto tradicional de Comunicación para el Desarrollo. Se hace una breve reflexión sobre el uso de la red social Facebook y cómo aparece en ella la denominación "comunicación para el desarrollo" y "communication for development"), con el fin de explorar someramente la presencia y uso de este concepto en el seno de esta red social y sus implicaciones sociales. 2. Marco Teórico Como lo ha expuesto Servaes (1999), la comunicación para el desarrollo ha estado dominada por "tres paradigmas y dos modelos". Los paradigmas del desarrollo nos ayudan a comprender la conceptualización y la posición política de actores gubernamentales y no gubernamentales ante la problemática del desarrollo. Los modelos de comunicación van de la mano de los paradigmas sobre el desarrollo y marcan posiciones, muchas veces encontradas, sobre cómo formular y ejercer políticas de comunicación, gestión de medios, estructura y actuación mediáticas, así como estrategias de comunicación para lograr el desarrollo social. En resumen, los tres paradigmas del desarrollo descritas por Servaes (1999) son: • El paradigma de la modernización (1945-1965) • El paradigma de la dependencia (1968-1980) • El paradigma de la multiplicidad u otro desarrollo (1980-2004) Los paradigmas implican lógicas y políticas para el desarrollo diversas. La primera implica una transferencia prácticamente mecánica del modelo norteamericano (capitalismo, tecnología, economía de mercado) como política de desarrollo incorporada por los países "subdesarrollados" o en "vías de desarrollo" como han sido clasificados los países latinoamericanos. Dicho modelo ha sido sustentado y articulado mediante organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial.
El paradigma de la dependencia impulsó una crítica al paradigma de la modernización, promoviendo una reflexión basada en la necesidad de mayor autonomía de los países en desarrollo, desde un enfoque endógeno, y bajo la argumentación de que los países ricos son ricos gracias a que se sustentan en los pobres. Para ello se formuló la Teoría de la Dependencia (Gonder Frank, 1969; Sunkel, Barán, Dos Santos, 1970, citados en Servaes, 1999), que jugó un importante papel en el movimiento hacia un Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación (NOMIC), ligado al movimiento del Nuevo Orden Económico Internacional de países no alineados (Cuba, China, Chile en 1970). La crítica a este paradigma radica fundamentalmente que en que la independencia y autonomía de un país, es cada vez más difícil en el contexto mundial contemporáneo. El paradigma de la multiplicidad u otro desarrollo es un concepto articulado desde la Fundación Dag Hammarskjold, la cual defiende que la distinción entre Centro y Periferia se ha diluido, y es necesario un concepto nuevo que enfatice la identidad cultural y la multidimensionalidad. Se abre con ello la posibilidad de pensar en una "otra comunicación", de carácter horizontal, incluyente, multicultural y participativa. Por otra parte, los modelos de comunicación para el desarrollo (Servaes, 1999) son: • El modelo difusionista (Rogers, 1986; Shannon y Weaver, Lasswell, Hofland, Newcomb, Schramm, Westley y Malean, Berlo, White, citados por Servaes, 1999) • El modelo participativo (Freire, 1970; International Commission for the Study of Communication Problems, 1980; Xavier Institute, 1980; Lozare, 1994; Mowlana y Wilson, 1987; citados por Servaes, 1999). El modelo adquiere otras denominaciones, como: "Participatory approach", Pedagogía de la liberación (Freire, 1970), Putting the Last First (Chambers, 1993), Otro desarrollo (Melkote, 1991; Jacobson, 1994), Empowerment Approach (Friedman, 1992), Desarrollo Autónomo (Carmen, 1996), entre otros citados por Inagaki (2007). El modelo difusionista formulado por Rogers corresponde claramente a la lógica del paradigma de la modernización, en donde transferencia tecnológica se identifica con desarrollo. El modelo difusionista formulado por Rogers corresponde claramente a la lógica del paradigma de la modernización, en donde transferencia tecnológica se identifica con desarrollo.Dicho modelo se esgrime actualmente en las políticas de comunicación para el desarrollo impulsadas por el Banco Mundial y durante mucho tiempo ha sido dominante en Latinoamérica. Cabe preguntarse si el modelo difusionista se está trasladando a la emergente sociedad red, en la aplicación de políticas de comunicación verticales que responden a la lógica de transferencia tecnológica como sinónimo de desarrollo, bajo una perspectiva mediacéntrica y determinista. Dicho enfoque es criticado por los Teóricos de la Dependencia, como una forma de "neocolonización cultural" o como forma de mantener las estructuras económicas y culturales de dependencia. En el caso de México, la política de comunicación en la instrumentación de las Tecnologías de la Comunicación y la Información (TIC`s) parece todavía responder a este modelo difusionista, cuando vemos ejemplos cuestionados como el proyecto
multimedia de apoyo educativo para niños de primaria Enciclomedia (2003, http://www.enciclomedia.edu.mx/index.html). Por otra parte, el modelo participativo/otro desarrollo parece cobrar sentido ante la emergencia de la sociedad red. Dicho modelo enfatiza los siguientes principios: (1) los beneficiarios participan en uno o en todos los ciclos de proyecto de comunicación, (2) comunicación horizontal en lugar de comunicación vertical, (3) confianza y mutuo entendimiento frente a persuasión, (4) programas a nivel local, en lugar de a nivel nacional, (5) conocimiento local, (6) roles equivalentes del especialista en desarrollo y los participantes, en lugar de directores ajenos, (7) procesos de comunicación en lugar de evaluación de resultados, (8) uso de la comunicación para articular relaciones profundamente arraigadas (Inagaki, 2007). En cuanto a políticas públicas de comunicación, en Latinoamérica todavía parece dominar un paradigma "modernizador" acompañado de un modelo difusionista de comunicación para el desarrollo. Esto aunado a un modelo político neoliberal tardío, un modelo vertical de comunicación basado en la concentración mediática, donde la comunicación y la información se articulan en la lógica de la economía de mercado, y donde la responsabilidad social de los grandes medios de comunicación está lejos de responder a las necesidades de desarrollo de las sociedades latinomericanas. Todo esto frente a una legislación que favorece a los grandes monopolios mediáticos, en el marco de legislaciones de medios que no impulsan la pluralidad mediática y la defensa de los derechos de información ciudadanos. Aunque con muchas limitaciones producidas por la brecha digital, las tradiciones autoritarias de los regímenes políticos, la falta de democracia y garantías individuales como la libertad de expresión, las sociedades latinoamericanas vislumbran un horizonte abierto frente al paradigma de la sociedad red, con miras a incrementar los niveles de participación y construcción colectiva en el desarrollo social, político y cultural 2.1 Banco Mundial y FAO: Conceptos Recogemos el concepto de comunicación para el desarrollo que el Banco Mundial esgrime, y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación). La definición del Banco Mundial: Comunicación para el desarrollo es la integración de la comunicación estratégica en proyectos de desarrollo. La comunicación estratégica es una herramienta eficaz que puede contribuir a lograr los objetivos y la sostenibilidad de los resultados de los proyectos de desarrollo. Informar, educar o elevar el nivel de conciencia son ingredientes necesarios de la comunicación, pero no son suficientes para que la gente cambie prácticas y comportamientos establecidos a lo largo de mucho tiempo. La comunicación estratégica busca lograr un cambio en el comportamiento y hacer sostenible el desarrollo alcanzado1. (Banco Mundial, 2006) 1 Grupo del Banco Mundial, ¿Qué es comunicación para el desarrollo?, Recuperado el 23 de abril de 2009 de http://web.worldbank.org/WBSITE/EXTERNAL/BANCOMUNDIAL/EXTTEMAS/EXTDEVCOMMSPA/0,
Observamos una definición claramente difusionista, con una orientación dirigida, vertical y con una marcada intención persuasiva: "que la gente cambie prácticas y comportamientos establecidos", un enfoque muy lejano a la lógica y las posibilidades participativas que implica la sociedad-red. Por otra parte, citamos la definción de la FAO: Una comunicación efectiva consiste en difundir información a públicos específicos, escuchar sus necesidades e inquietudes y responder apropiadamente. Ya sea que se esté discutiendo un proyecto específico o un programa de reformas más amplio -desde salud, educación o desarrollo rural hasta desarrollo del sector privado, o reforma financiera o judicialla idea es construir el mayor consenso posible, mejorando para ello el grado de entendimiento público y promoviendo un diálogo informado entre todas las partes involucradas. (http://www.fao.org/nr/com/com_es.htm) En esta definición observamos todavía rasgos paternalistas, aunque hace más énfasis en la acción a niveles macro y micro, así como en la necesidad de "escuchar" y "construir el mayor consenso posible" mediante el "diálogo". En ninguna de las dos definiciones encontramos una clara enunciación en cuanto a la comprensión de la comunicación para el desarrollo como un proceso continuo, de carácter participativo y que establezca las bases para la promoción de un proyecto autogestivo y de largo alcance, de acuerdo a las necesidades locales. O bien, donde se establezca claramente la posición equitativa entre beneficiarios participantes y el organismo internacional. Tampoco vemos en las estrategias de comunicación una clara apuesta por la instrumentación de las TIC´s y de las redes informacionales para el desarrollo humano. 2.2 Sociedad Red Castells (2006), define la sociedad red como un paradigma informacional, similar a la revolución industrial en cuanto su impacto histórico. El autor enfatiza el carácter social del paradigma informacional, distinto al concepto de sociedad de la información o del conocimiento, entendidos como extrapolaciones tecnológicas de la sociedad industrial e identificados con la cultura occidental y la modernización. El paradigma informacional de la sociedad red, abre para Castells la posibilidad de romper el dominio de los programas de la red global de poder, gracias a la emergencia de una red de culturas interactivas, unificadas por la creencia común en el valor de uso de compartir (Castells, 2006, p. 73). Castells (1999) apunta: "Una sociedad red es aquella cuya estructura social está compuesta de redes potenciadas por tecnologías de información y de comunicación basadas en la microelectrónica. Entiendo por estructura social aquellos acuerdos organizativos humanos en relación con la producción, el consumo, la reproducción, la experiencia y el poder, expresados mediante una comunicación significativa codificada por la cultura". ,contentMDK:20286152~menuPK:64147035~pagePK:64147062~piPK:64147018~theSitePK:423940, 00.html
Las palabras clave para entender la sociedad red son: participación ciudadana, inclusion, colaboración, complementariedad, aprendizaje recíproco, socialización, compartir, integración, diálogo cultural. (Castells, 1999; Himanen, 2001) En este sentido, la cultura de la sociedad en red global, es "una cultura de protocolos que permiten la comunicación entre diferentes culturas sobre la base no necesariamente de valores compartidos, sino de compartir el valor de la comunicación" (Castells, 1999, p. 69). En resumen, una cultura participativa unida bajo la creencia común del poder de la redes y la "sinergia obtenida al dar y recibir". El potencial organizativo de las redes reside en tres de su características principales: flexibilidad (reconfiguración en función los cambios del entorno), adaptabilidad (capacidad de alterar su tamaño) y capacidad de supervivencia (no poseen un centro, poseen múltiples nodos y puntos de conexión) (Castells, 1999, p. 30). Otras tres características del paradigma informacional de la sociedad red, que lo hace diferente de los sistemas mediáticos tradicionales e incrementa su potencial de participación para el desarrollo social, son: • su capacidad auto-expansiva de procesamiento y de comunicación en términos de volumen, complejidad y velocidad; • su capacidad de recombinar basada en la digitalización y en la comunicación recurrente; • su flexibilidad de distribución mediante redes interactivas y digitalizadas (Castells, 1999, p. 34). Aquí un esquema sintético de algunas de estas características de las redes informacionales, que describen sus cualidades y nos permiten comprender mejor sus alcances (León, Burch, Tamayo, 2001): Redes sociales Atributos Características Flexibilidad Tejidas por actores que las constituyen Construcción-deconstrucción permanentes Horizontalidad Descentralizadas, sin jerarquía Interconexión Flujos multidireccionales de información Articulación Posibilitan acciones colectivas Multiplicación Potencian a fuerzas aisladas y dispersas Intercambio Se fundamentan en valores compartidos
2.3 Comunicación para el Desarrollo y Movimientos Sociales en la Sociedad Red La literatura sobre comunicación para el desarrollo comienza a incorporar los conceptos de redes sociales informacionales en la comprensión de sus estrategias y proyectos. Sin embargo, el concepto de sociedad red asociado a movimientos de comunicación para el cambio social, es un concepto que va más allá de los márgenes de la comunicación para el desarrollo. Comunicación para el desarrollo y movimientos sociales para la justicia global, son fenómenos de la comunicación en las redes sociales que van de la mano. El potencial de transformación mediante las redes existe. Sin embargo, no encontramos proyectos apoyados institucionalmente que estén haciendo uso y aprovechamiento de las redes informacionales para llevar a cabo proyectos de comunicación para el desarrollo claramente identificados. Comunicación para el Desarrollo en Latinoamérica es un concepto creado a inicios de1950 a cargo de algunos precursores como Luis Ramiro Beltrán, Juan Díaz Bordenave, Daniel Prieto y Mario Kaplún y más adelante algunos otros como Francisco Gutiérrez, Leobardo Jiménez, José Marquez de Mello, Jesus Martín Barbero, Pasquali, Manuel Clavelo, Frank Gerace, Paulo Freire, Samuel Mushkin, Hernando Bernal, Joao Boscopinto, María Cristina Matta, Nestor García Canclini, Eliseo Verón, todos ellos identificados en impulsar la comunicación democrática y su relación con la cultura. En 2006, Luis Ramiro Beltrán reconocía la importancia de la tecnología y la información asociadas a la globalización, la necesidad de replantear los conceptos dados en 1970 sobre comunicación para el desarrollo, por una simple razón: "… porque la situación que denunciamos en los años 70 en materia de comunicación y de políticas sobre desarrollo, no solamente no ha mejorado un adarme desde entonces, sino porque ha empeorado brutalmente tanto en la economía como en la comunicación y en la cultura". (Iniciativa de Comunicación, 2006) Por tanto, el concepto Comunicación para el Desarrollo adquiere en la sociedad red, una nueva dimensión. Y es necesario realizar un replanteamiento metodológico, conceptual y estratégico. Actualmente, en el escenario de la sociedad red, Comunicación para el Desarrollo se identifican también los Movimientos Sociales de resistencia y cambio social. En este escenario de la sociedad red "Los procesos de construcción de poder deben contemplarse desde dos perspectivas: por un lado la adquisición de poder y su imposición; por el otro, la resistencia al poder, en nombre de intereses, valores y proyectos excluidos o subrepresentados en los programas de las redes. …Tanto las dinámicas de dominación como las de resistencia están basadas en la formación de redes y en la estrategia de ataque y defensa mediante redes" (Castells, 1999, p. 65). Bajo esta perspectiva, los movimientos y proyectos de comunicación para el desarrollo comparten el escenario de la sociedad red y sus recursos de participación en los procesos de comunicación.
La sociedad red pone al servicio de la comunicación para el desarrollo una serie tecnológica de herramientas de participación, difusión y construcción de información que comienzan a tener presencia en diversos movimientos de resistencia social: toda la lógica de interacción de la Web 2.0, redes sociales (facebook, youtube, hi5, twitter, youare, delicious, etc), wikis, listas de correo (mail), blogs, software de código abierto, contenidos y software de dominio público, incluso las iniciativas de la Creative Commons (Michael Carroll, Molly Shaffer Van Houveling, Lawrence Lessig, http://creativecommons.org/). Los movimientos por la justicia global y proyectos de comunicación para el desarrollo en la sociedad informacional, presentan tres aspectos característicos (Juirs, 2006, p. 420-422): • Los movimientos por la justicia social son globales-locales en tiempo real, a través de redes transnacionales, institucionales y extra-institucionales, donde los activistas se consideran miembros del movimiento. • Los movimientos por la justicia global son informacionales, comunicación teatral simbólica, comunicación en redes globales, en un proceso horizontal de democracia directa. • Los movimientos por la justicia global están organizados en torno a redes flexibles y descentralizadas, compuestas por una multiplicidad de estructuras en red, que incluyen modelos "circulares" más jerárquicos, formaciones en "rueda" intermedias y configuraciones "multi-canales" más descentralizadas. (Kapferer, 1973, p. 87, citado por Juris, 2006, p. 422) Como apunta Castells (2001, p. 55), los activistas, agentes de cambio, "programadores" y "enlaces" en la sociedad red, se caracterizan por la práctica de los siguientes principios, presentes en la "lógica cultural de las redes": (1) la construcción de vínculos y conexiones horizontales entre diversos elementos autónomos; (2) la circulación libre y abierta de información; (3) la colaboración a través de una coordinación descentralizada y una toma de decisiones mediante democracia directa; y (4) la práctica de redes autodirigidas y autogestionadas. 3. Análisis de Interpretación de Casos 3.1 Movimientos Sociales En Red: Casos Numerosos estudios comienzan a articular teorías y análisis de movimientos sociales que encuentran en la red un soporte para el logro de sus fines. Analizamos un recuento de los movimientos sociales en red documentados en León (2001), en Castells (2006) y Juris (2006), con el fin de saber si dichos movimientos incorporan las herramientas de interacción y socialización que posibilita la sociedad informacional y la Web 2.0. Estos casos se erigen como ejemplos de una tendencia y en ningún caso este es un recuento exhaustivo. Sin embargo, son referentes de una tendencia y antecedentes de un horizonte cercano para la comunicación orientada al desarrollo humano en la sociedad red: • El primer referente es el movimiento Zapatista (iniciado en Chiapas, México, el 1 de enero de 1994), debido al uso de estrategias
activistas en redes informacionales globales (http://enlacezapatista.ezln.org.mx/) • Movimiento de Seatle (o "Batalla de Seatle", 30 de noviembre de 1999) contra la Organización Mundial de Comercio (OMC) mediante el Independet Media Center (o Indymedia) • People´s Global Action (PGA, http://www.nadir.org/nadir/initiativ/agp/en/) • Red de Acción Directa Continental (DAN) en Norteamérica • Movimiento Internacional para el Control Democrático de los Mercados Financieros (ATTAC, http://www.attac.org/spip.php?article3) • Vía Campesina (http://www.viacampesina.org/main_sp/); • Foro Social Mundial (http://www.forumsocialmundial.org.br/main.php?id_menu=4&cd_la nguage=4) • Movimiento de los Sin Tierra (Brasil, http://www.movimientos.org/cloc/mst-br/) • Granjeros del Estado de Karnakatka (India, Karnataka State Farmers' Association) • Movimiento de Resitencia Global (MRG, http://www.nodo50.org/praga00/manifiesto.htm) • Red de Ciudadanos por la Abolición de la Deuda Externa (RECADE, http://www.rcade.org/) • ANAMURI - Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (Chile, http://www.anamuri.cl/noticias/Noticias.htm) • Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC, http://www.apc.org/es) • ATC - Asociación de Trabajadores del Campo (Nicaragua, http://www.movimientos.org/cloc/atc-ni/) • CLOC - Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (http://www.movimientos.org/cloc/) • CONAIE - Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (http://www.conaie.org/) • CONIC - Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (Guatemala, http://www.cnoc.org.gt/conic.html) • CWMS - Comunidad Web de Movimientos Sociales (http://www.movimientos.org/) • FCOC - Frente Continental de Organizaciones Comunales (http://www.movimientos.org/fcoc/) • Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia (http://www.theworldmarch.org/index.php?lang=esp) El análisis de los anteriores sitios, clasificados como "movimientos sociales en red" por los autores (León, 2001 y Jurils 2006), indica que se trata de sitios exclusivamente informativos, con recursos de la Web 1.0, y que por tanto, sirven como puntos de articulación de acciones, con un carácter exclusivamente informativo. Ninguno de ellos incorpora herramientas de la Web 2.0, que dieran la posibilidad de interactuar entre los activistas y el sitio, así como de establecer un diálogo deliberativo entre los mismos activistas o visitantes del sitio.