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Drama en un acto, titulado : El amor constante / su autor Don Gaspar Zavala y Zamora ; representado por la Compañía de señor Francisco Ramos

Zavala y Zamora, Gaspar; Ramos, Francisco (Actor)

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¡2058 9544 Núm. $. Ps 96 PRAMA EN UN ACTO, | ES TITULADO: PLEVAR EL AMOR CONSTANTE. z SU AUTOR e DON GASPAR ZAVALA Y ZAMORA. REPRESENTADO POR LA COMPAÑÍA DEL SEÑOR FRANCISCO RAMOS. CON LICENCIA: VALENCIA: EN LA IMPRENTA DE ILDEFONSO MOMPIÉ. Año 1816. Se hallará en la librería de Miguel Domingo, calle de Caballeros, número 48; asimismo otras de diferentes tórmlos , y un surtido de 186 Saynetes por mayor y Á la menuda. 5d ¡OHAR 0D2 “DRAMA EN UN ACTO, 4 EL AMOR CONSTANTE. ACTORES. Eurídice. Céfalo. Pluton. Orfeo. Cupido. Alecto Aristeo. Caron. Venus. ACTO ÚNICO. El Teatro representa un trozo de jardin. Al levantar el. telon se descubre Eurídice sentada en un poyo de piedra, re= clinado el rostro sobre su mano, y como dormida , y alg unas Damas algo apartadas de ella, cantando el quarto siguiente. Medallas blandos, las fuentes risueñas, arrullen 4. un tiempo á Eurídice bella. Al concluir el quarto sale Orfeo con la lira en la mano: ve dormida á Eurídicey se suspende, y las hace señas que callen, Orf. Dormida está; callad, y.no su dulce reposo interrumpaíis con vuestros ecos, ya que la ha permitido su tristeza reconciliar algun instante el sueño: despejad , que mi amor en este sitio ueda 4 guardársele. Todas. Ya obedecemos. Parten por la izquierda. Orf. Qué hermosa está! sus ojos aun dormidos + , qué hechizo tienen! ¡qué suave imperio sobre quien la ama , como yo! La risa del alba me parece que estoy viendo. en la boca de Eurídice. Sus labios encendidos , ¡qué hermoso y grato juego forman con la blancura de su rostro!: ¡Sn trage ayroso, al paso que modesto, ¡quánto realza su hermosura, y ¡quánto el desórden que noto en su cabello, me agrada mas, que el arte y compostura con que le lleva su engreido sexó! Nada hay en ella, nada, que no adule mi gusto, mi eleccion y mis deseos. Todo es encanto, todo es gracia, y todo influye en mí venturas y contentos: mas ¿qué mucho que hermosa mé parezca, si la amo mas que al resplandor de Febo? La continua tristeza con que cubre , la tez hermosa de su rostro bello, aquella agitacion con que respira, > aquel dolor que de continuo veo - + en sis divinos y hechiceros ojos, - sin que alcance el orígen, la rindieron sin duda al blando sueño: oh! ¡quién pu= diera - ] - sumetrgirla hoy en él,-para que menos sintiera! Ven, sonora y dulce lira, ; que pulsada por esta mano un tiempo, del Cáucaso las rocas animabas,- 1* + Drama en un acto, A las fieras amansabas yy los vientos suspendias; ven hoy, y por un rato embárgale á mi bien el dulce aliento. Toca cerca de Eurídice lo que se crea mas oportuno; y quando prrezca conveniente, despierta como asombradaen ademan de huir por la izquierda. Orfeo dexa de tocar, y la detiene. Eur. Traydor, aguarda, no me sigas. Orf. ¡ Dónde, dónde, Eurídice, vas? Eur. Dioses, Orfeo. Como turbada. Orf.De quién huyes? ¿O qué tray dor es ese ue á interrompir se atreve tu sosiego? Eur. Qué le diré! aparie, Orf. No me lo ocultes, dilo, dilo, que yo te juro por el ciego (de::- y honesto ardor que en nuestros pechos ar- Eur.Todo fue una ilusion,todo fue ir sueño, Orf. Repara bien que tu reserva::- Eur. Apenas ' » acierto á resolver. Orf. Es un veneno mortal, que mis delicias acibara. Esa melancolía que estoy viendo dias ha en tu semblante, esa continua agitacion , esos suspiros, €s0s | mal encubiertos ayes , dicen mucho para que yo me desentienda de ellos. Y así búscame amante, y no dudoso, Evrídice: descúbreme tu pecho, parte conmigo tu dolor, y espera - de una alma que te adora algun consuelo. Dime, qué tienes? dudas:por ventura de mi amor y fineza? Eur. No, mi Orfeo. Orf. ¿Acaso descontenta con la suerte que.te ha cabido, envidias Jucimiento, estentacion , riquezas? dilo, dilo, verás que no hay en los profundos senos de mar y tierra piedra, por preciosa; metal por rico, ó perla, que en tu obsequio | mi amor no busque, y mi valor no tray ga, or ver tu rostro plácido y sereno. Eur. Si posel tu corazon amante, ! vé tengo ya que desear? Contento el mio con su suerte, no envidiara .., aparte, "del alto sólio el edgañoso incienso, “si aprobáran los dioses esta dulce union, este feliz enlacz nuestro. (ban? Orf.Pues qué::- dí::- por desgracia le reprue Eur. Quando no le reprueben, á lo menos aspiran á romperle. Orf. Cómo::- acaba Agitado, de darme de una vez todo el veneno. Eur. Ay Orfeo! Contristada. Orf. Qué tienes? Eur. Este infausto, este infeliz y repetido agúero::- Orf. Qué agiúero , dí, qué vaticina? acaba, Eur. Que he de perderte. iS Orf. Dioses! ¿qué siniestro Con la mayor oráculo lo afirma? (vehemencia. Eur. Ya no debe Recobrándose. ocultarte mi amor el mal que temo, Ha dias que saliendo con mis damas en tu busca á ese valle, ballé á Aristeo, Rey de esos campos, orgullóso y vano, como insolente, intrépido y grosero: llegóse á saludarme, y afectando no conocerme entonces, con extremos, con lisonjas , en fin» con artificios, bastardos hijos de sú vil proyecto, triunfar de mí solicitó: no quise contestar á suloco atrevimiento, por no alargar la plática, y volvíle la espalda con enojo. Este desprecio avivó su deseo abominable, y quiso::- ahi! nada quiso, pues pidiendo las alas á mi amor, burlé su idea y huyendo triunfé de €l y de su intento: Desde aquel triste dia, no doy paso, que la sombra del pérfido Aristeo no me siga: no miro á parte alguna que no le vea, y vea en su despecho mi infausto fin; y Si me dexa acaso entregar un instante al blando sueño la inquietud con que vivo, un eco horme vaticina el mismo fin funesto, — (rible sin que penetre qué deidad es esta protectora del crímen mas horrendo,' ¿que porque yo le huyo, así convierte en amargos mis dias placenteros. Orf. ¿Y ese es todo el oráculo que anuncia el mal que temes? o. : El Amor constante. 5 Eur. Sí. rf. Desecha el miedo; dexa, mi bien, ese temor, y-calma la inquietud con que vives. Te ama Orfeo, está seguro de tu fe, y su brazo solo contra la audacia de ese fiero perturbador de toda mi ventura, se arma desde hoy. Sí: mcrirá Áristeo ' á mis manos; y aquella vengadora deidad que guarda los nupciales lechos, será en miayuda, contra el que ha intentado, : manchar el mio con su torpe exceso. Tú restituye, Eurídice querida, la quietud á tu espíritu, á tu aspecto la alegría, á tus ojos la viveza, al corazon de tu amoroso dueño a delicia, que ha dias le robaste con ese amargo inútil desconsuelo. Eur. Ay! que mi corazon me pronostica que he de perderte. Orf. Es infundado. el miedo, pues quitando el orígen::- Eur. Y si arriesgas tu vida? Orf. No haré tal, me sobra esfuerzo para el triunfo á que aspiro. Eur. Pues bien mio, si quieres evitar este funesto golpe, que el corazon me vaticina, corre, traspasa el alevoso pecho de ese vil seductor: mancha tu diestra con su bárbara sangre, y lava á un tiempo con ella:el mio, y aun tu oprobio mismo. En él te ceba qual leon hambriento de la abrazada: Libia: despedaza rabioso, sí, sus desangrados miembros; y arrancando despues su fementido corazon, á Mis. ojos, 4 mis mesmos ojos, le traerás aun palpitando, ara que el mio se deleyte en verlo. ague así su delito, y. los-pesares que me cuesta su torpe atrevimiento; mas todo sea sin que tú peligres: guarda tu vida, que es la mia, Orfeo. Orf. Si tú me alientas, quién ha de ofenderme? Há Dexa, Eurídice ,4 cargo de mi esfuerzo tu quietud y venganza; y entre tanto que satisfechos tus rencores dexo, por dulce premio de su digno triunfo preven los brazos 4 tu amante y dueño. Parte, llevándose la lira, Eur. Tus pasos guien, y tu brazo rijan los altos dioses del Olimpo excelso: y tú, malvado jóven, inmediata - causa de la amargura en que me anego, no esperes ya vivir tranquilo, el corto término que te resta. El alimento te sea amargo; y si la sed te ostiga, huya el agua de un labio lisonjero. Lúgubre canto de nocturnas aves regalen tus oidos: solo espectros _ horribles se presenten á tus ojos, alterando tus gustos y sosiego. Y si al sueño te entregas un instante, ni aun un instante goces ese sueño con gusto ni descanso, porque vivas como yo vivo, y mueras como muero. Ola. Salen las damas, Qué mandas? Eur. Todas, los venablos | tomad , y dadme el balleston que suelo Parten las damas. llevar á caza: á socorrer partamos á mi esposo, no sea que el perverso, contra una vida, que es mi propia vida; arme su gente toda, No, volemos Vuelven 4 salir con venablo, y un balleston y aljaba,que dan á Eurídice. en su auxílio: seguidme presurosas. A las damas, Y tú, temido Jove, juez supremo de los mortales, si ese que en tu mano se descubre, es el rayo justiciero, baxe á abrasar al corazon impío, y alumbre y vengue al inocente y bueno. Parte por la derecha con.sus damas. Toca la orquesta algunos compases de música estrepitosa hasta levantar el telon, que pasará á patética, Bosque 6.selva corta con una boca de cueva en uno de los bastidores de la izquierda: por otro sale Aristeo exáminando la escena, agitado de una pasion violenta. Habla, en 2 ó Drama en un acto. secreto 1% uno de: los: de su'séquitoque parte por la derecha, y terminada la música; dice con languidoz. AristVampoco está, ni menos se descubre en esa vega, donde en mas sereno, en mas felice dia llegué á verla. La llamo en vano, porque solo el eco de mi voz, me devuelven esas peñas. “La busco en vano, porque solo encuentro “en mi memoria la hechicera imágen del bien que he visto, y que idolatro ciego. Eurídice cruel, si te ba ofendido el saber que tus ojos me rindieron, ¿por qué empleas en mí tus dulces iras, si solo son los delinqiientes ellos? ¿Por yentura es 4 alguno concedido - mirarte, y no rendirse á tu embeleso? ¿pues por qué en mí es delito castigado, lo que es en otro compensado obsequio? ¿Será mi corazon menos sensible “4 tus gracias? ¿tendrá menos derecho 4 amar lo que es amable? No: pues dioses, por qué desaprobais mis sentimientos? * por qué, decidme, no templais sus iras? 2 y por qué no ablandais su duro pecho? Por la derechaCéfalo. Señoryaquí se acerca con'sus damas Eurídice. Arist. Qué dices? puedo creerlo? Céf. Yo la he visto, mas bella que la Aurosa precursora del dia. - - Arist. Dime (ay Cielos!) tam bella viene? Céf. Por Diana ó Flora la tuve al deseubrirla en ese cerro. Simple guirnalda de purpúreas rosas Corla su blanca frente y su cabello, á discrecion del cétiro apacible, en una parte vago, en otra preso, «porque el sol, si la ve, no:se:la:robce, recata al sol la nieve de su pecho. de -“ Lleva del hombro un balleston pendiente - de bien templado y reluciente acero, > «en la siniéstra mano el veloz dardo, : dulce al matar , quanto al herir severo: “y-con la diestra su: purpúreo manto “"ayrosamente vienerecogiendo. Arisé. Calla no me la pintes tan hermosa, “ «que harto-la adora mi rendido: pecho.:. da Céf. Ya llega. , Arist. Retiraos pues conmigo .: hácia esta parte todos , y dexemos + que pase. Ah! quánto, Eurídice, medebes, si hoy mi pasion y sus influxos venzo. Retíranse á la derecha, y salen por la 1zquierda Enrídice y sus damas. Eur Venid, y pues no se halla en esa vega, divididas elbosqueexáminemos. En ac- to de partir. 3 Sale con los suyos Aristeo. Arist. Oye, Eurídice. Queriendo detenerla, Eur. Quién:- Pero qué miro? Ármax- Arist. Detente. (do el ballestor. Eur. No.otro paso des, grosero, ó este veloz y penetrante dardo::- Áme- Arist.Quéhaces? Aguarda. (nazándole, Eur. Vuélvete al momento con los tuyos, ó viven mis enojos, que á tu pesar conozcas mi despecho. Arist. Mas que el rigor del durdo, bella ingrata, 000 mis pasos tiene tu terrible ceño, pues mal puede buscar en qué cfenderte quien á obligarte aspira. Ya me quejo, pues es tu gusto;pero en justo cambio de mi dura obediencia y cruel respeto, dexa que al imenos mi dolor te diga, y ya que muera, sabe de qué muero, Eur. Hombre atrevido, temerario y loco, hombre falaz, astuto y lisonjero, hombre malvado, seductor é injusto, hombre todo torpeza, y todo exceso; ¿sabes que tengo esposo, á quien adoro eon tan amante y con tan fiel extremo, que por él despreciára noblemente del mismo Jove el fino rendimiento? ¿Sabes que baxo de estos delicados femeniles adornos que aborrezco, late y respira un corazon altivo, intratable y. feroz, 4 quien los ecos del tierno amor ofenden), y aun irritan otras caricias que las de su dueño? «¿Sabes en fin, que te aborrezco tanto desde aquel dia triste, y el primero . que á mi oido llegó tu torpe idea, csepvuelta en la lisonja. y el obsequio, * El Amor constante. 7 que si supiera que á tu falso halago,- podia dar lugar en algun"tiempo mi corazon, yo' propia le arrancára; «porque no cometiera tal exceso? ¿Pues qué pretendes? Dí, ¿para qué quieres que escuche tus delirios, si el desprecio ba de ser quien los premie? Arist. Porque aspiro á hacerte ver mis nobles sentimientos, y que conozcas tu fiereza. Eur. En vano pretendes que te escuche, pues huyendo yo de tí::- En acto de huir por la ¿zquierda. Arist, Seguiréte. Eur. Pero ay triste! Como sintiendo un vehemente dolor en un pie. Dan.1. Un áspid es, que la ha picado fiero, Mirando al suelo y retirándose amedrentada. Eur.Dioses, ¿qué os hice y o que así irritados me castigais? db 4 Aríst. Eurídice. Eur. Yo muero: el veneno mortal á toda priesa se va ya derramando por.mis miembros, - "Yo me abraso::-deidades::- caro esposo::- ven y recoge este postrer; aliento: - de tu Eurídice; .corre, corte, y cierra sus moribundos ojos. Céf. ¡Qué funesto accidente! Dam. 1. Qué lástima! Señorm:= Eur. Corred , buscad 4 mi querido Orfeo; 05 Con expresion. | decidle:: - que::- la vista se entorpece; Con languidez. frio sudor mi cuerpo va cubriendo:;- los pies flaquean::- : brazos de Áristeo y sús damasco H Arist. Ah infeliz belleza! Eur. Las crudas parcas con adusto aspecto . Asombrada. ] "4 mí se.acercan: déxame,.malvado, Queriendo desprenderse: de Aristeo.: - no empañes:hoy cón:tu infestado: aliento Queriendo seguirla. sn ayendo en los Apartándose de Aristeo, y la fe jurada á mi adorado esposo. No viene: dioses, dioses::- á lo menos::- mirando la escena. dadmas el placer::- de que en sus brazos::- muera. Sale Orfeo con el estoque desnudo: ve 4 Eurídice en los brazos de Aristeo, y se dirige á él precipitadamente. Céfalo y los suyos corren á impedir la accion, y áun tiempo Aristeo los detiene á ellos, y Eurídice y sus damas á Orfeo. Orf. Qué miro! Injusto. Céf. Munera. Arist. Deteneos. Orf. Eurídice en tus brazos? Aríst. La ira calma, Oui que mas que amor es de piedad efecto: herida por un áspid, en mis brazos cayó mortal esta hermosura. Orf. Cielo! Cae traspasado de dolor. Eur. Orfeo, amado Orfeo. Orf. Esposa. Recobrada y con entereza; pero volviendo Á su pasada situacion, con abatimiento. Eur. Dexa que despida el suspiro postrimero en tus brazos::- E dexándose caer en los brazos de Orfeo. Orf. Qué dices? Traspasado de dolor. Eur. Por instantes se va á cumplir el mísero decreto Cuusíno y Espirando.. de los hados. Ya el alma romper quiere la dura cárcel de mi triste cuerpo; se cierra el pecho; se entorpece el labio; la voz se anuda::- Orfeo::- amado Orfeo::- 2 -Muert. Orf. Eurídice. 005: ¿Arist.. Belleza: desgraciada,... víctima del impío. y duro ceño de algun genio maligno, pues tú fuiste de mi cariño fiel primer Objeto, jel último serás á quien ofrezca su corazon,el mísero: Aristeo! Sí, Eurídice cruel, ¡pues has robado- ¿con tustrágica fin ,'todo consuelo, , : [oa á mi dolor, las luces 4 mis ojos, al alma mia su único contento, y á mi amor la esperanza; desde ahora renuncio los placeres y recreos; renuncio para siempre el atractivo de Cortes y Ciudades, el comercio de los hombres, y en fin, hasta la. vida penosa que me aguarda. Solo quiero, > que en recompensa de mi fiel cariño, no invoques contra mí del negro Averno ó el Orco adusto las deidades fieras, si tuve parte en tu fatal suceso. Y tú, esposo infeliz, su muerte llora;, y si la amabas con tan. fino extremo como yo, imítame, vistiendo amante tu tierno corazon de luto eterno. Parte traspasado de dolor con Céfalo y los suyos. Orf. Dices bien: lutos vista para siempre, pues ya murió mi generoso dueño; murió la que causaba mi alegría; murió la que animaba mis deseos; murió la que era mi delicia toda, mi solo bien, y mi único consuelo. * Retirádla de aquí , pues he bañado ya con mi llanto su cadáver yerte. Parten por la derecha las damas Ulevándose á Eurídice. Música triste, en cuyo intervalo queda Orfeo:como embargado de la misma pena, y con los últimos. sompases como dirigiendo A los Dioses sus quejas y dice lángui=. y o mamemte iia E 903 Me quifasteis 4 Eurídice, y quitasteis -laluz al sol, y 4 mí el contentamisnto. Sois fieros, sois 'impíos, sois crueles Como arrebatado de furor, siguiendo los compases de música fuerte. opresores del justo: sí: ofenderos no pudo; mas ¿4 quién , 4 quién dirijo Mas moderados y: concluyendo aquí la ve OIIbrásdeqi ob oanfijorr si sacrílega queja ? el dolor fiero trastornó mi razon estos instantes: mi pena habló por mí: sí, sí, supremos Dioses del alto Olimpo, vuestros juicios venera siempre: el «desgraciado: Orfeo. Pero: si el descender de vuestra estirpe, gon Drama en un acto. si el ser hijo de Apolo, conmoveros: puede, compadeced mi triste estado, y voivedme 4 mi Eurídice: doleos . de la amargura en que quedé abismado, y si os es cara aun, ó de algun precio. para vosotros, esta triste vida, ' conservadia propicios, devolviendo viva mi esposa á mis amantes brazos. Esto anegado en mi dolor os ruego. Pero si sois tan inflexíbles todos, que á mi pena negais este consuelo, yo cumpliré el deber que amor me impone. Sí, Eurídice querida; pues el ceño Con! enterezañ. e de los dioses se muestra hoy implacable “contra nosotros, al destino cedo. En busca tuya yoy: ya no me asusta de la pálida muerte el triste aspecto; Por ti vivia, sí; tú me dexyaste, en busca tuya volará tu Orfeo. En acto de arrojarse sobre su estoque, el qual suspende al oir lavoz de Cupido, que dice dentro de la cueva. Dentro Cupido. Detente. Orf. Dioses, quién mi ser defiende? ¿quién de vosotros con tan grande imcalma el impulso, y me desarma (perio -€l brazo? Cup. Tu mismo arror. Orf. Y dime, con qué intento? Cup. Con el de hacerte venturoso -Orf. ¿Cómo A faltíndome mi:esposa, puedo serlo? Cup. Prevzn todo el valor, y ven conmigo. Orf. Guiáme, que tus huellas voy siguiendo. Entran en la cueva. Levántase el telon, y aparece el foro todo ocupado por un horroroso caos, cercado de peñascos, que se elevan hasta las mismas bambalinas. En su cima se dexa ver una boca, por donde se comunica Á la escena la escasay única luz que debe tener el teatro. Dederecha 4 izquierda corre el rio Aqueronte. A.su márgen en la derecha se ñascoyen:el rio 5 la izquierda se des- El Amor cubre Caroñ con su barca: en el mismo lado sobre un peñasco, del qual figura nacer el rio,:se dexaver el Can-Cervero, guardando la entrada al infierno, que será horrorosa, y por la qual deberán salir algunas llamas sucesivamente. Sobre ella, dando la perspectiva el punto de lontananza conveniente, otra portada espaciosa, por donde se descubren 4 lo lejos los campos Elíseos. Al alzar el telon y empieza una música, Á veces estrepitosa, y á veces blanda, imitando «las olas alteradas de Aqueronte, y el horroroso ladrido del Can-Cervero. Car. Las fieras parcas duermen, y la adusta muerte descansa, pues á nadie veo en las riberas de Aqueronte hundoso. Sale por la boca de la cima Orfeo, conducido por Cupido. Orf. Fuerte Dios, ¿qué horroroso sitio es este 4 que mehas conducido, en que un destede clara luz siquiera se distingue? (llo ¿es por ventuia el pavoroso reyno del espanto? Cup. Sí: sigue aquesta senda sin temor, pues yo soy quien te defiendo: con el favor de tu acordada lira, dos imposibles vencerás, primero que veas á Pluton: ruégale humilde que á Eurídice te vuelva, y sus preceptos no quebrantes, si acaso te lo otorga, pues pende en ello tu ventura, Orfeo Parte. Orf. Espera, espera, y guia tá mis pasos; mas ay de mí! ya trastormado en viento, de mi se aleja: yo ni dar un paso puedo, por mas que á-mi valor apelo. Toda es lóbrego, todo es espantoso. Peñascos solo piso; llamas veo, Baxaná cuya luz, un caudaloso rio (do de negras aguas, á este lado advierto. ¡Qué espantosos ladridos! dioses, dioses, “dadme vuestro favor; todo el cabello se me eriza, y en cada planta mia me parece que todo un monte lievo, Allí, si no me engaño, un hombre he visto “con una loncha; ¿si será el primero de los dos imposibles, que mi lira - constante. 9 ha de vencer? A'si armonía apelo. Se sienta en el peñasco de la ribera: y empieza á tocar la lira, y Caron suspendido, viene poco Áá poco háícia él en la Lancha: llega al concluir la música, dice. Car.Hombre, ó deidad , pues que si fueras hombre, no tuvieras el loco atrevimiento de llegar á este sitio, dí, ¿ quién eres, Que al suave pulsar de ese instrumento, las aguas de Aqueronte has suspendido, y 4 mí me atraes con tan dulce imperio á sus hórridas márgenes? Orf. Del sacro Apolo, un hijo soy.. Car. ¿Y con qué intento llegar osaste al Orco pavoroso, si de la vida gozas? Of. Al severo Pluton, deseo hablar. Car. Inaceesibl2 es 4 todo mortal de aquestos reynos la entrada, mas de suerte han ablandado mi inflexible carácter esos ecos, que á la otra márgen de este rio hundoso quiero llevarte. Orf. Yo el favor acepto. Car. Entra en mibarca, y á pulsarempieza esa lira otra vez. Orf. Servirte quiero, Salta en la barca, empieza Á tocar la lira, y con la música camina hácia la izquierda: al llegar Á la márgen, hace que ata Caron la densa salta al peñasco en que está el Can-Cervero, y dando la mano á Orfeo, salta tambien, Car. Esa es la puerta de la triste estancia de Pluton: guárdala ese Can-Cervero, monstruo de tres cabezas, quees quien deimpedirte la entrada; yo no puedo (be hacer ya mas por ti, que lo que hice, Orf. Si de esta lira los sonoros ecos no le veneen , despues el valor mio paso abrirá para el funesto Averno. Vuelve Á tocar, y el Can-Cervero se adormece. : Car. Calla, que ya se mira adormecido;