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Vínculos que importan. Apuntes sobre identidad política en la era de las redes

Zafra Alcaraz, Remedios

Abstract

Son más de uno, esos momentos a lo largo del día y de la noche, en los que un malestar que imita ser un leve dolor de estómago, sin serlo, me recuerda que no he devuelto la llamada prometida, que debo enviar el artículo, que no he terminado ese favor comprometido que resiste sin descolgarse en tareas pendientes, que las cosas no van bien, que el mundo…, que algo tenemos que hacer. Y sin menospreciar la ansiedad que todo ello me genera, no deja de cautivarme su afán por agarrarse a alguna zona de mi estómago y punzar para recordar. Pese a tener muchos mensajes sin respuesta y cosas pendientes que de alguna manera me implican, sólo algunos me generan la sensación de deuda abierta, sólo algunos tratan realmente de cosas y vínculos que me importan.

Full text

Vínculos que impo an. Apun es sob e iden idad polí ica en la e a de las edes Links ha ma e . No es on iden i ies in he ne wo k's age Remedios Za a (Uni e sidad de Se illa) [email p o ec ed] Recibido: 27-03-2012 Ap obado: 16-04-2012 RESUMEN Son más de uno, esos momen os a lo la go del día y de la noche, en los que un males a que imi a se un le e dolo de es ómago, sin se lo, me ecue da que no he de uel o la llamada p o- me ida, que debo en ia el a ículo, que no he e minado ese a o comp ome ido que esis e sin descolga se en a eas pendien es, que las cosas no an bien, que el mundo…, que algo enemos que hace . Y sin menosp ecia la ansiedad que odo ello me gene a, no deja de cau i a me su a án po aga a se a alguna zona de mi es ómago y punza pa a eco da . Pese a ene muchos mensajes sin espues a y cosas pendien es que de alguna mane a me implican, sólo algunos me gene an la sensación de deuda abie a, sólo algunos a an ealmen e de cosas y ínculos que me impo an. Re is a Teknokul u a, (2012), Vol. 9 Núm. 1: 105-115 h p:// eknokul u a.ne ISSN: 1549 2230 105 Remedios Za a Vínculos que impo an PALABRAS CLAVE Iden idad, iden idad polí ica, edes, ínculos, iesgo. ABSTRACT The e a e momen s along he day and nigh when a discom o , some hing ha eels like a mild s omach pain, eminds me ha I ha e no answe ed ha call, ha I ha e o send he a icle, ha I ha e no inished his p omised a o which esis s o be aken down om he lis o pending issues, ha hings do no go well, ha some hing mus be done.... Al hough he e a e many unanswe ed messages and pending issues, only a ew o hem makes me eel indeb ed o, only a ew a e abou hings and links ha eally ma e . KEYWORDS Iden i y, poli ic iden i y, ne wo ks, links, isk. SUMARIO Vínculos que impo an (y ¿obligación? de man ene los) Del yo eal a un noso os lige o Riesgo y elogio del iempo (al e polí ico) h p:// eknokul u a.ne Re is a Teknokul u a, (2012), Vol. 9 Núm. 1: 105-115 106 ISSN: 1549 2230 Vínculos que impo an Remedios Za a Vínculos que impo an (y ¿obligación? de man ene los) Ado o ecibi ca as. Cada mañana ecibo: 9 mensajes de spam y o e as come ciales, 4 emails ela i os a mi abajo empo al, 1 saludo de un iejo amigo; 3 de pe sonas que no conozco y me piden amisad, 2 de pe sonas que me con ocan a euniones, e oluciones y e en os, 4 de pe sonas que dia iamen e me in o man de sus cosas y gusos, 3 no i caciones pendien es. Maldi o dedo. Cuan o más clickeo, más mensajes ci culan y más obligaciones engo. Ado o ecibi ca as. (Lau a Bey, 2010) Lo que obliga en el egalo ecibido, in e cambiado, es el hecho de que la cosa ecibida no es algo ine e. (Ma cel Mauss, 1924) Son más de uno, esos momen os a lo la go del día y de la noche, en los que un males a que imi a se un le e dolo de es ómago, sin se lo, me ecue da que no he de uel o la llamada p o- me ida, que debo en ia el a ículo, que no he e minado ese a o comp ome ido que esis e sin descolga se en a eas pendien es, que las cosas no an bien, que el mundo…, que algo enemos que hace . Y sin menosp ecia la ansiedad que odo ello me gene a, no deja de cau i a me su a án po aga a se a alguna zona de mi es ómago y punza pa a eco da . Pese a ene muchos mensajes sin espues a y cosas pendien es que de alguna mane a me implican, sólo algunos me gene an la sensación de deuda abie a, sólo algunos a an ealmen e de cosas y ínculos que me impo an. Como sal ándome al paso, es e pensamien o me acompaña que iendo esc ibi sob e la posi- bilidad de acción polí ica en una sociedad conec ada, es deci , sob e las condiciones de acción y ínculo polí ico, hoy, en In e ne . Y quie o hace lo p egun ándonos en es e inicio po los ín- culos sin la exigencia del medio o, cuando menos, desde su no p esencia explíci a; pensando en las alianzas que nos mue en en nues as idas co idianas ins umen alizando o habi ando el mundo y en él ambién la ed. La p egun a se ía po an o hacia aquellos ínculos humanos que Re is a Teknokul u a, (2012), Vol. 9 Núm. 1: 105-115 h p:// eknokul u a.ne ISSN: 1549 2230 107 Remedios Za a Vínculos que impo an log an mo iliza nos, hace nos c ee que algo en esas pe sonas, se e hace p opio y e impo a… y pienso que es o aquí es una cues ión cla e, pues, ¿no es acaso en el ipo de ínculo y no en la me a posibilidad de es a conec ado donde adica la e dade a po encia polí ica de una ed? Es a cues ión quie e se aquí pun o de pa ida y e án que hablándonos de elaciones y deudas a a ealmen e de polí ica e iden idad, del pode se a a és de los ínculos que ma can el da y el de ol e en nues as elaciones con los o os. Y ese juego de in e cambios de co e Maussiano que habla del yo y del noso os a a és de nues os ínculos, ¿ end ía hoy alguna singula idad polí ica en el con ex o In e ne ? ¿Condiciona ía és a (la ed) en sus dis in as más- ca as de e minados ipos de alianza con los o os? Y, de exis i es os posibles condicionan es, ¿se ía iable y en qué medida una ap opiación polí ica? A p io i obse amos cómo en In e ne el incon enible núme o de oces que se p onuncian, la plu alidad de in e cambios digi ales, de con enidos disponibles y mensajes ecibidos imposi- bili an una espues a pe sonalizada a odos aquellos que nos in e pelan o con los que in e ac uamos. Las azones oscilan: muchos de nues os emi en es son desconocidos, a eces ins umen alizados po las edes, en ocasiones, ni siquie a pe sonas sino obo s que gene an apa- iencia de discu so y de suje o; y, en odo caso, su exceso limi a la posibilidad de in e ención pe sonalizada. Sin emba go, In e ne y sus indus ias nos mues an una imagen de al a sociabilidad, de po- sibilidad de conexión casi in ini a e inmedia a con los o os. Del paso casi ins an áneo del yo a posibles noso os mul i udina ios, a golpe de mecha, pos , wee , in i ación o en ío masi o. Pe o no pasa po al o cómo es a disponibilidad mengua su po encia al eclipsa con can idad y con- ex o la al a de p o undidad de una o ma de inculación lige a po excesi a; una inculación ápida que no p ecisa más comp omiso que la sin onía y el golpe de mano (send) desde un cua o p opio conec ado o simila , donde podemos e y hace sin que necesa iamen e medie una con apa ida o sin que és a nos obligue demasiado. Es a posibilidad de inculación ápida pa ece dilui capacidad de a ención en dis acción po plé o a de es ímulo. Una inculación que cada ez más su ge p emedi ada desde las dinámicas emp esa iales y capi alis as de ges ión a ec i a online. No cabe ol ida que g an pa e de los se - icios que ca ac e izan es as p ác icas se apoyan en la ges ión y come cialización del iempo ( iempo pa a habla , pa a conec a e…) y es án o ien ados a ga an iza la pe manencia de h p:// eknokul u a.ne Re is a Teknokul u a, (2012), Vol. 9 Núm. 1: 105-115 108 ISSN: 1549 2230 Vínculos que impo an Remedios Za a quienes los usan, ampli icando el núme o de sus ínculos, el núme o de minu os dedicados a sus ínculos y, po an o, el núme o de minu os de uso del espacio que los acoge. Al yo se le engancha y se le seduce haciéndole pa ícipe de los espacios que gene a con su p opia expe iencia i al, comp ome iéndole en un espacio que le iden i ica simbólicamen e, que conside a p opio y, ¿cómo no ol e a la casa digi al, al luga donde odos saben u nomb e?: Bien enidx a u ed social. Aquí ei indicamos –sua emen e- más de i enlazándo e con o as pe sonas que segu o conoces, o que conocen los que e conocen; pe sonas que sab án cómo e llamas, qué haces y qué e gusa, pe sonas que sab án cómo e llamas (Bey, 2010). No es poca cosa la in e acción cons an e que p opician es as edes a cambio de ínculos amables con o as pe sonas, con i iendo una endencia en una necesidad comuni a ia de época: se en el mundo cons uyendo y habi ando sus edes sociales. Tene miles de con ac os y amigos (po que no puede habe mejo ma ca come cial que la amis ad) y pa alelamen e “se enido po la ed”. Del yo eal a un noso os lige o Como singula idad añadida al nue o escena io de ínculos sociales en la ed, ad e imos una e- cien e e alo ización de la “ ealidad” en la ( e)p esen ación del yo online. Aplazadas, o acaso la en es, las posibles lec u as decons uc i as de la mul iplicidad y las iden idades líquidas y luidas (pos -géne o y pos -cue po, en e o as), las indus ias han sus en ado al “yo” i ual en la ealidad, en la necesa ia ac edi ación documen al de su mundo como p ueba de su exis encia y e acidad. De o ma que el yo online se apoya, hoy más que nunca, en sus o og a ías y a - chi os biog á icos en ed, que eclaman que exis as pa a que quienes e conozcan e inculen. Al yo se le anima a compa i su a chi o i al como guiño al o o, ememo ando aquella anécdo a Ba hesiana de que sólo bas a enseña nues as o os a un ex año pa a gene a ese ínculo sua e con el o o: “Aquí mi hija, aquí mi sob ino, aquí yo. Mi a és a, cuando es u imos en la playa…” y ecibi como espues a un ges o simila del ex año. De o o lado, es a ía la cues ión del con ex o. No ol idemos que los cambios en el es a u o del suje o conec ado siguen acon eciendo en un ámbi o de me cado, capi alis a y p opio de la globalización de en e-siglos. Un ma co ambién es e izado y homogeneizado , que pasa jus a- men e (y pa adójicamen e) po gene a aspi aciones de di e enciación (en lo epidé mico) a pa i de las “nue as necesidades” que nos gene an las “ iejas necesidades” ecnológicas ya asen adas. Re is a Teknokul u a, (2012), Vol. 9 Núm. 1: 105-115 h p:// eknokul u a.ne ISSN: 1549 2230 109 Remedios Za a Vínculos que impo an Pe o lo que esul a más signi ica i o de es e escena io se ía, a mi modo de e , el ipo de ínculo lige o que es e ma co a o ece. Pa ecie a que es os ínculos ienen en In e ne un con- ex o idóneo pa a su acción, en an o se alen de la espacialización de los indi iduos (solos) de ás de sus espec i as pan allas -espacios diseñados pa a indi iduos, con o mados po la p opia biopolí ica del o denado pe sonal-, a o eciendo un ag upamien o e íme o y sin comp o- misos: miles, millones de pe sonas cong egadas online, pe o miles, millones de pe sonas habi ualmen e solas de ás de sus pan allas. No es lo único que lo a o ece, ambién el indi i- dualismo ca ac e ís ico de una sociedad capi alis a e ozmen e compe i i a p omo e ía es a cong egación dispe sa de los yoes. Pudie a se en onces que la compe encia que ca ac e iza la necesidad de un posicionamien o del yo eal en e la ma aña de yoes digi ales que quie en se isibilizados online (como mane a de exis i en el mundo), y las nue as o mas de compa ecencia colec i a digi al, explica an, al menos pa cialmen e, esa pulsión a la que nos en en amos co idianamen e como suje os conec- ados; haciendo y deshaciendo e íme os “noso os”; cohesionados con ínculos sua es, a eces i ónicos, a menudo emá icos, en ocasiones banales, pe o que en odo caso e ue zan iden idades alejadas de dogma ismos, capaces de de ini se de a ias mane as simul áneamen e pa a al poco cambia . Un con ex o p omo o de comunidades olá iles hil anadas con a ec i idad, ingenio o ne wo k. Pe o algo esul a llama i o. El escena io web 2.0 se jac a de se el luga de la in e acción y la colabo ación colec i a y cabe supone que oda acción que se suponga g upal compa e una es uc u a in eg ado a que cohesiona al sis ema. És a no ha sido, sin emba go, la peculia idad de es as o mas de unión ecien e en las edes, cuando menos, no en un sen ido de lo común ac edi- ado po ínculos ue es como los p opios de un comp omiso ideológico, polí ico o mo al. Has a hace poco habla íamos más bien de la p edominancia de ínculos sus en ados en el a ec o, la amis ad, la edad o en p oyec os compa idos empo almen e. Sin emba go, as los ecien es cambios sociales y económicos de i ados de la c isis mundial cab ía p egun a se si la nue a so- lida idad emanada de la p eca iedad y la injus icia social ( ambién en Occiden e), no es á ges ando o o ipo de ínculo más ue e, es deci , si la ealidad no pudie a enga se aho a de la ese ización p ime a a o ecida po las edes, ans o mándola en po encia polí ica o algo que se le pa ece. La imp esión es que segui ían siendo espacios no de inidos po un sen ido de “pe e- nencia” a una colec i idad, sino po la “compa ecencia” en un espacio compa ido; de mane a h p:// eknokul u a.ne Re is a Teknokul u a, (2012), Vol. 9 Núm. 1: 105-115 110 ISSN: 1549 2230 Vínculos que impo an Remedios Za a que al ez debié amos habla en luga de mo imien os sociales, de una sue e de mo imien o de “lo social” an plu al como luido, y que pod ía ayuda nos a alo a la no edad de las ecien es mo ilizaciones con las edes sociales como escena io p e e en e. La ins an ánea nos de uel e hoy un mundo en c isis, impac ado, donde las gene aciones más jó enes de conec ados han c ecido en un mundo pos -ideologizado, pos -poli izado, donde con- luyen di e sidad de p ocedencias, géne o, edades y cul u as, con ácil acceso a la in o mación e inclusión en una sociedad en ed. Mul i udes cons i uidas po es os ínculos lige os y a las que la c isis ha hecho bi u ca más que nunca el sen ido de lo polí ico. De un lado, el echazo a la clase polí ica y de o o la a iculación de nue os ínculos que hablan más de a inidades que de iden idades, de espí i us de discon o midad más que de espí i us e oluciona ios en un sen ido clásico. Las con adicciones pe i en, pues los ínculos que les unen g upalmen e son ambién ín- culos polí icos en el sen ido de solida idad colec i a e implicación en lo público, pe o p esumen sin emba go de es a desac i ados polí ica e ideológicamen e. Tal ez ese ges o p e ende hace en e (po echazo) a aquellos clásicos ínculos de iejas colec i idades cosidos po lazos mo- ales, polí icos o ideológicos ue es, y que sen imos que ya no nos iden i ican, que de ellos que emos ambién di e i . Que de que e se , que emos se algo oda ía inde inido, ges ándose, en p oceso, o a cosa, donde lo polí ico es a ía de o a mane a. No hab ía po an o que sen en- cia , anulando, la po encia de es a ans o mación po adelan ado, compa ándola con el pasado pa a limi a la bajo un concep o p ede inido de “lo polí ico, sino que end íamos más bien que mi a la con len es que ambién es án cambiando, que saben que es án cambiando. Po ello, an es de da po ago ada su po encia y sucumbi a los condicionan es y señas de época, cab ía ole a es e iempo como un pe iodo de mu ación del ínculo polí ico en algo dis in o in e enido indu- dablemen e po la cons ucción colec i a online. Re is a Teknokul u a, (2012), Vol. 9 Núm. 1: 105-115 h p:// eknokul u a.ne ISSN: 1549 2230 111 Remedios Za a Vínculos que impo an Riesgo y elogio del iempo (al e polí ico)1 De mane a homeos á ica, pa ecie a que el ínculo polí ico se enga a del exceso ei indicando iempo pa a con e i se en o a cosa, pa a ole a sus ambigüedades de época, como esos cue pos en pube ad que ienen os os in an iles y oces adul as; iempo pa a pensa (se) y da (se) o ma. Pe o, aun conscien es de que el iempo aquí es lo ei indicado, no ol idemos que es ambién lo que cons an emen e es pues o en juego en las edes, que iendo se neu alizado po un p esen e con inuo. En los úl imos años en la Red pa ecie a que odas las o mas e bales lo busca an: un di- ec o, un es a “pasando”, online, ins an e. Como si el p esen e ue a c i e io p e e en e pa a “ e ” en el exceso de da os, como si sólo aspi ando a esa ins an aneidad se pudie a ene i- gencia en un mundo sob eca gado de in o mación y acele ado po la ecnología y su “aho a”. Cie amen e, es as dinámicas que ca ac e izan la época, con i en con su po encia de a chi o y como al de memo ia y “pasado”. Pe o es el p esen e el que singula iza su iempo, hablándonos del ins an e mismo de la p onunciación, de pode accede al o o en p ime a pe sona (ga an i- zando un “yo” que habla), de acili a el acceso a una in o mación inmedia a -an es es ingida po el espacio y las dis ancias ísicas-, de hace la pública en el mismo momen o de su p oduc- ción. De o ma, que la sinc onía ex ema e ue za la p imacía de lo úl imo, lo que acaba de p oduci se, lo que es á siendo p onunciado y de i a en la isibilización desbo dan e de aho a. Como endencia y como iesgo pa a un iempo al e polí ico, un pálpi o que ya ad e íamos hace unas décadas: la subyugación del iempo pa a pensa . Y como e ec o, la concen ación pues a cons an emen e en suspenso po una ecepción dispe sa que a o ece al ma co capi alis a. De hecho, la idea de “ ecepción en es ado de dis acción” o ma pa e de una his o ia ecien e (aún en igo ) sob e la que Benjamin, en e o os, basaba el análisis de la subje i idad mode na. 1 El apa ado 3 de es e a ículo es una e sión e isada de pa e del capí ulo “elogio del pá pado” de mi lib o Un cua o p opio conec ado. h p:// eknokul u a.ne Re is a Teknokul u a, (2012), Vol. 9 Núm. 1: 105-115 112 ISSN: 1549 2230 Vínculos que impo an Remedios Za a (R)esul a signi ca i o que a nales del siglo ein e, la ac ual c isis social de desin eg ación subje i a esé siendo diagnosicada me a ó icamen e como una de ciencia de la capacidad de “a ención”. (Jona han C a y, 2008) Sucumbi a es e es ado pa ece sólo compa ible con la idealización del p esen e inmedia o como p ime a al e na i a, como esgua do de “alguna ida” an e un u u o nunca asegu ado. Acaso el p esen e dejado eposa sea ya pasado inú il y baldío; acaso en la ap opiación de lo espon áneo c eyé amos lle a nos un ins an e mismo y au én ico de ida, como si no ue a lo dicho sino lo que “se es á diciendo” lo que más impo a. Acaso nadie ga an iza a un “después de”. La sa u ación quie e (y puede) aniquila el espacio acío eque ido pa a la do ación de sen- ido, pe o ambién su posibilidad de “pé dida”, de “ iempo acío”, de “conciencia” o incluso de juego. Pa ecie a en onces de i a nos, como una ine cia, hacia la mayo esis encia al ínculo po- lí ico, la pa álisis: ¿acaso puedo hace algo po cambia las cosas? Ya en los sesen a se ad e ía que la elocidad eléc ica ins a ía la inhabili ación del iempo de pensamien o, aquel eque ido pa a oma conciencia del e ec o de algo an es de que acon- ezca lo siguien e. Y aunque Bou dieu y especialmen e De ida conside aban a los media como esponsables de la acele ación de los más ulgu an es cambios sociales, p omo iendo una nue a empo alidad de la écnica indisociable de la elocidad de los p ocesos polí icos y económicos con empo áneos, coincidían ambién en una de sus con apa idas: es a elocidad p opicia la pé dida de la dis ancia necesa ia pa a una ac i ud c í ica (aquella, po o o lado, necesa ia en e a la sumisión a nues as he encias y a las nue as dependencias). La cla e de es e encadenamien o pa ece encon a se en que es a cele idad es pa cial, en an o no iene dada solamen e po la me a sa u ación (mucho en poco iempo), sino po el e ec o simbólico de la misma, es deci , pa a se iable necesi a apoya se en ideas p econcebidas, las únicas que no necesi an iempo pa a con igu a se (po que ya es aban en noso os). De ahí que el exceso in o ma i o no sea pe se una opo unidad pa a la di e sidad y el ínculo polí ico, sino que, po sí solo puede con ibui a asen a alo es ya es ablecidos, a o eciendo in e cam- bios a menudo epidé micos, únicos compa ibles con el acele ado pancapi alis a. Como espues a pa ecie a que hoy más que nunca necesi á amos iempo pa a aplaza el ex- ceso, una sue e de pá pados pa a pode “ce a los ojos” y deja de e odo el iempo. Y c éanme que nunca es a p oclama ha sido más e oluciona ia que hoy, pues o que ce a los ojos Re is a Teknokul u a, (2012), Vol. 9 Núm. 1: 105-115 h p:// eknokul u a.ne ISSN: 1549 2230 113