scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Propuesta para el trabajo de la corporalidad en la educación física escolar

Castro Lemus, Nuria

Abstract

La Educación Física escolar se ha basado desde sus orígenes en la dualidad mente/cuerpo. Esta dualidad no refleja más que la visión androcéntrica de lo corporal y hace que creamos que el cuerpo va por una parte y la mente por otra. Con ese pensamiento hemos entendido al cuerpo como una máquina que podemos ir moldeando. Esto acarrea graves consecuencias como los Trastornos de Conducta Alimentaria especialmente en las chicas o los de Vigorexia especialmente en los chicos. En la Educación Física se utiliza el cuerpo en la producción de relaciones de poder dominante; la raza, el género, la clase, la edad, la sexualidad y la incapacidad son expresadas en y a través del cuerpo; se hace patente continuamente las luchas acerca del cuerpo y las formas en que es representado e interpretado; el profesorado participa de manera central en la producción y generación de conocimiento y experiencias corporales y hemos desarrollado nociones muy individualizadas de salud, condición física, bienestar y habilidad como resultado de nuestro sistema de creencias. Nuestra aportación arroja una forma alternativa de ser, estar, pensar y vivenciar nuestra corporalidad en Educación Física y nos arroja una nueva forma de reflexionar de manera práctica las distintas conceptualizaciones de la corporalidad

Full text

Castro-Lemus, N. (2015). Propuesta para el trabajo de la corporalidad en la educación física escolar. En VII Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, México. 27-25 de octubre de 2015. 1 PROPUESTA PARA EL TRABAJO DE LA CORPORALIDAD EN LA EDUCACIÓN FÍSICA ESCOLAR Dra. Nuria Castro-Lemus Universidad de Sevilla [email protected] Resumen La Educación Física escolar se ha basado desde sus orígenes en la dualidad mente/cuerpo. Esta dualidad no refleja más que la visión androcéntrica de lo corporal y hace que creamos que el cuerpo va por una parte y la mente por otra. Con ese pensamiento hemos entendido al cuerpo como una máquina que podemos ir moldeando. Esto acarrea graves consecuencias como los Trastornos de Conducta Alimentaria especialmente en las chicas o los de Vigorexia especialmente en los chicos. En la Educación Física se utiliza el cuerpo en la producción de relaciones de poder dominante; la raza, el género, la clase, la edad, la sexualidad y la incapacidad son expresadas en y a través del cuerpo; se hace patente continuamente las luchas acerca del cuerpo y las formas en que es representado e interpretado; el profesorado participa de manera central en la producción y generación de conocimiento y experiencias corporales y hemos desarrollado nociones muy individualizadas de salud, condición física, bienestar y habilidad como resultado de nuestro sistema de creencias. Nuestra aportación arroja una forma alternativa de ser, estar, pensar y vivenciar nuestra corporalidad en Educación Física y nos arroja una nueva forma de reflexionar de manera práctica las distintas conceptualizaciones de la corporalidad. Introducción El desarrollo de nuestro trabajo nace como respuesta practica al estudio de la conceptualización o re-conceptualización del constructo de imagen corporal. En este estudio encontramos que ésta es, o podría ser perfectamente abordada desde un concepto de corporalidad y es que, trabajar este concepto implica tal y como dicen autoras como Alicia Grasso (2006) un posicionamiento filosófico e incluso, a veces, teológico sobre el cuerpo. Castro-Lemus, N. (2015). Propuesta para el trabajo de la corporalidad en la educación física escolar. En VII Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, México. 27-25 de octubre de 2015. 2 En este sentido podemos decir que existen dos posicionamientos claros: • Una visión del cuerpo dualista o cartesiana, que sigue vigente en nuestros días en el que se considera el cuerpo como máquina o materia y en el que se habla de apariencia corporal pudiendo ser sustituida en la mayoría de los casos por imagen corporal. Esta visión androcéntrica condiciona nociones de salud a niveles bio-psico-social. • Otro segundo posicionamiento más holístico, considera que la palabra cuerpo no puede describir un ser humano. Es cuando aparecen terminologías o conceptos como corporeidad, corporalidad, etc. para describir, en muchas ocasiones, la imagen corporal de una persona. Desde esta concepción más holística encontramos que según la disciplina que aborde el estudio o análisis de la imagen corporal la nombran de manera diferente potenciando en cada caso matices diferentes. Lo primero que podemos observar cuando investigamos sobre la conceptualización del término “imagen corporal” es que existen multitud de términos utilizados en diferentes ámbitos que son cercanos conceptualmente, similares en algunos aspectos o incluso sinónimos. Desde la neuropsicología, Paul Schilder publica en 1935 una monografía sobre imagen y apariencia del cuerpo humano en la que considera la imagen corporal no sólo como una estructura fisiológica sino también psicológica. Una de sus conclusiones fue que el esquema corporal era la imagen tridimensional que todo el mundo tiene de sí mismo y que se podía llamar a esa imagen “imagen corporal”. Ya entonces empiezan a confundirse esquema corporal, cuerpo e imagen corporal llegando esta confusión hasta nuestros días. Pero esta confusión conceptual no se centra exclusivamente en esos términos, sino que se aglutinan otros como corporeidad, identidad corporal, autoconcepto físico e incluso capital corporal. En la sociología, Bordiu habla de hábitus o capital corporal, destacando cómo se configura la imagen corporal a través de la historia personal y cómo ésta supone además un estatus social. En la psicología, el autoconcepto físico es utilizado en la mayoría de las ocasiones como sinónimo de imagen corporal con la peculiaridad que en este caso el matiz que se potencia es que se tienen en cuenta aspectos como las capacidades físicas para la configuración de esta imagen corporal. El ámbito educativo, aborda la Castro-Lemus, N. (2015). Propuesta para el trabajo de la corporalidad en la educación física escolar. En VII Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, México. 27-25 de octubre de 2015. 3 corporalidad, en muchas ocasiones, como identidad corporal que implicaría la asunción de determinados valores históricos, culturales, etc. Desde la Educación Física abordamos el esquema corporal en muchas ocasiones como sinónimo de imagen corporal. Una de las últimas aportaciones científicas acerca de la aclaración conceptual de estos términos la realiza Francisco Gallego en su artículo “Esquema Corporal e imagen corporal” concluyendo que el esquema corporal es: “un lugar de encuentro de conocimientos, pensamientos, percepciones, sensaciones, emociones, sentimientos y de otros aspectos subjetivos o conductuales que se manifiestan en el movimiento, en el manejo de objetos y en la relación con los demás” (2009, 17). Otro autor como Miguel Sassano (2003) en su libro “Cuerpo, tiempo y espacio”, dedica un capítulo especialmente a diferenciar los conceptos de esquema e imagen corporal concluyendo en este caso que efectivamente existe múltiple diversa terminología que se utiliza para abordar este tema, pero que no existen demasiadas diferencias entre unas posturas y otras y que las distintas interpretaciones que unas y otras se complementan unas a otras. Podemos decir que desde un punto de vista holístico cuando hablemos de imagen corporal, cuerpo, esquema corporal, identidad corporal, etc. estamos hablando de corporeidad y este concepto, constructo, terminología puede y debe ser abordada desde la Educación Física ya que el cuerpo junto con el movimiento forma parte de los pilares básicos de la misma. Conscientes de dicha importancia, la normativa vigente que rige el sistema educativo español en cuanto a la materia de Educación Física, entiende que la educación a través del cuerpo y el movimiento ayuda a la adquisición de competencias de carácter afectivo y de relación necesarias para la vida en sociedad, y entre los criterios de evaluación de dicho currículum para la Educación Secundaria Obligatoria queda reflejada, por un lado, la necesidad de hacer reflexionar al alumnado sobre los hábitos alimenticios y el equilibrio en la ingesta de alimentos y, por otro, la necesidad de crear una actitud crítica ante las valoraciones que se hacen del cuerpo a través de los medios de comunicación (RD 1631/2006). Castro-Lemus, N. (2015). Propuesta para el trabajo de la corporalidad en la educación física escolar. En VII Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, México. 27-25 de octubre de 2015. 4 Para convertir la escuela en un espacio de socialización, el alumnado debe aprender a dialogar y comunicarse entre sí, fomentado las relaciones interpersonales. Por ejemplo, desde el diálogo verbal y corporal mejorarán su imagen personal y su integración en el grupo, conectando el trabajo individual y colectivo (Fraile, 2008). Con estas premisas se crean multitud de programas y actividades no sólo en el ámbito académico, sino también desde otros ámbitos institucionales como ayuntamientos, asociaciones, etc. Incluyendo en todos ellos el ejercicio físico e incluso en algunos de ellos incorporan el trabajo de la corporeidad a través de la Expresión corporal. Las características principales de estos programas son que se realizan en su mayor parte para prevenir o curar algún tipo de TCA y que sobre todo se realizan en la adolescencia. Y es que, aunque la imagen corporal afecta en cualquier periodo o momento de nuestras vidas (etapa infantil, en personas mayores, en momentos de enfermedad como el cáncer, ligado a una enfermedad en concreto como la diabetes, etc.) Es la adolescencia el periodo más vulnerable en cuanto a imagen corporal se refiere, ya que, en un breve espacio de tiempo, estos chicos y estas chicas sufren una considerable transformación corporal que les afecta a todos los niveles (Zagalaz, Ayala y Coves, 2007; Contreras, Gil, García López, Fernández Bustos y Pastor, 2012). Entendiendo la adolescencia como construcción cultural, no puede ser abordada de forma genérica sino desde la heterogeneidad que subyace a este segmento del ciclo vital del ser humano. Pero independientemente de la sociedad y de la cultura, el paso de la niñez a la persona adulta pasa por cambios fisiológicos universales. Estas transformaciones, unidas al modelo estético vigente, hacen que, en uno de los periodos más “sanos” a nivel orgánico, estos y estas jóvenes padezcan importantes problemas y trastornos relacionados con la corporalidad: • En el caso de las chicas, el mayor aumento de grasa corporal se centra en caderas y aumento de pecho lo que va completamente en contra de la imagen corporal tubular y sin grasa del ideal corporal femenino actual. Esta coyuntura favorece la aparición de los trastornos relacionados con la imagen corporal como la anorexia y bulimia o Trastorno de Conducta Alimentaria (López, García y Parra, 2014). • En el caso de los chicos, en este momento puberal concreto, tienden a definir la musculatura, siendo la imagen corporal que tienen más cercana Castro-Lemus, N. (2015). Propuesta para el trabajo de la corporalidad en la educación física escolar. En VII Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, México. 27-25 de octubre de 2015. 5 al ideal corporal masculino vigente en la sociedad actual. Podemos pensar que esto favorece a que no aparezcan trastornos relacionados con la imagen corporal en los chicos. Sin embargo, estudios recientes confirman la tendencia cada vez más temprana de la aparición de conductas disfuncionales como la vigorexia en la que se ha podido comprobar el aumento entre los jóvenes de la práctica de actividades físico-deportivas no con el objetivo de salud sino con el propósito de mejorar la estética corporal (Martí, 2015). Por lo tanto, cuando hablamos de corporalidad hablamos de imagen corporal, autoconcepto físico, esquema corporal, identidad corporal, etc. Hablamos de una serie de términos que no hacen más que construirse en una sociedad androcéntrica y que por ello acarrea graves problemas de salud. Por ello entendemos que su abordaje, su reconceptualización, reflexión y debate acerca de todo ello resulta imprescindible en el futuro profesorado. Nuestra propuesta de trabajo está experimentada en el alumnado de la asignatura de Expresión Corporal del Grado de Educación Primaria, mención de Educación Física con el objetivo de experimentar de manera práctica la corporalidad y la construcción de esta. Lo que presentamos a continuación es una sistematización de dicha propuesta. Desarrollo de la propuesta Tal y como hemos indicado anteriormente, esta experiencia se desarrolla en la titulación oficial para la obtención del Grado de Primaria en la Mención de Educación Física. El Grado de Primaria es la titulación que capacita para poder ejercer como futuros maestros y maestras en Educación Primaria. Esta etapa del sistema educativo español aborda las edades comprendidas entre 6 y 12. La titulación donde trabajamos tiene una duración de 4 cursos escolares con una formación “generalista” en los tres primeros y un último año “especialista” donde se elige la “Mención”. En nuestro caso, trabajamos con la Mención de Educación Física, en la asignatura de Expresión Corporal. Una asignatura dentro de los planes de estudio del mencionado Grado y “obligatoria” para los que decidan realizar la mención en Educación Física en la Universidad de Sevilla (España). El trabajo de la corporalidad en esta asignatura es uno de los pilares básicos y su contextualización y re-conceptualización es el punto de partida imprescindible. Castro-Lemus, N. (2015). Propuesta para el trabajo de la corporalidad en la educación física escolar. En VII Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, México. 27-25 de octubre de 2015. 6 La propuesta que presentamos a continuación sigue las pautas de una aplicación denominada “Mi lindo adefesio” y cuyos autores y autoras la diseñaron con el objetivo de potenciar la confianza en expresar opiniones sobre el propio cuerpo y proyectar imágenes sobre la corporalidad. Ésta ha sido aplicada tanto en niños, jóvenes, universitarios y adultos mayores, obteniendo resultados muy positivos (Castañer y Camerino, 2006; 2012; Saüch y Castañer, 2013). El material utilizado para el desarrollo de la práctica es; papel continuo, lápices de colores, cinta adehesiva y tijeras. Se necesita un espacio amplio donde se puedan pegar carteles de tamaño humano y del número de personas que realicen la actividad. Nuestra propuesta tiene una duración de 4 a 6 horas y consta de 10 fases a diferencia de sus autores que terminan en la cuarta. Las fases son las siguientes: • Fase 1: Por parejas, se corta el papel continuo con unas dimensiones acordes al cuerpo humano real y se pega en la pared. El alumnado se coloca frente al papel; uno con los ojos cerrados y dos lápices de colores en las manos, el compañero o compañera se coloca detrás y tendrá que marcarle un total de 15 puntos diferentes. Cuando se termina, se abren los ojos y se unen los puntos con las indicaciones de alumno que no tenía los ojos vendados. Se retpite la acció con el otro miembro de la pareja(figuras 1 y 2). Figura 1. Delimitación de silueta por parejas Castro-Lemus, N. (2015). Propuesta para el trabajo de la corporalidad en la educación física escolar. En VII Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, México. 27-25 de octubre de 2015. 7 • Fase 2: Una vez unidos los puntos, se deja un breve espacio de tiempo de exposición donde el resto de compañeros y compañeras van pasando y viendo las diferentes figuras creadas. Posteriormente se le da la vuelta al papel y se realiza lo mismo que en la fase anterior, pero com el otro compañero. Se repite la exposición breve y se decide entre los dos cuál será la figura-silueta con la que trabajarán el resto de la sesión. Figura 2. Grupo trabajando en delimitación de siluetas • Fase 3: Elegida la silueta, se comienza a dibujar, colorear, adornar, etc. Siempre y cuando se intente respetar lo que se ha hecho con los ojos cerrados, es decir, si una oreja está más alta que la otra, o si existe un punto en la cabez que hace que salga en forma de cono, etc. se debe respetar (Figura 3). Figura 3. Grupo coloreando y “vistiendo” las siluetas Castro-Lemus, N. (2015). Propuesta para el trabajo de la corporalidad en la educación física escolar. En VII Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, México. 27-25 de octubre de 2015. 8 • Fase 4: Se recorta la figura y crean una historia de vida del personaje para posteriormente presentarlos por grupos (Figura 4). Figura 4. Recorte y presentación de personajes • Fase 5: Esta fase suele ser la última de una sesión de dos horas y tienen que decidir entre los dos qué va a pasar con ese personaje que han creado. Tienen que decidir quién se lo lleva, cómo lo trasladarán, qué van a hacer el resto del día de clases, etc. • Fase 6: En pequeños grupos se comparten las experiencias de haber cuidado al personaje. • Fase 7: Se realiza trabajo exteroceptivo y propioceptivo por parejas como por ejemplo bailar diferentes tipos de música, imitar movimientos del personaje, transportar el personaje, etc. (figura 5). Figura 5. Trabajo propioceptivo y exteroceptivo con los personajes • Fase 8: Se unen dos o tres parejas con sus respectivos personajes y se recortan las extremidades de los mismos. Se intenta hacer un único personaje que tendrá la apariencia de “ser fantástico” (figura 6). Castro-Lemus, N. (2015). Propuesta para el trabajo de la corporalidad en la educación física escolar. En VII Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, México. 27-25 de octubre de 2015. 9 Figura 6. Creación del ser fantástico • Fase 9: Se unen tres “seres fnatásticos” y se crea en el grupo una breve obra de títeres (figura 7). Figura 7. Dramatización con seres fantásticos • Fase 10: Nos despedimos para siempre de nuestro SER FANTÁSTICO (figura 8). Figura 8. Despedida.