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Turismo en las ciudades históricas: la ciudad sostenible

Pérez Cano, María Teresa

Abstract

El artículo aborda desde una perspectiva urbanística,la falta de relación entre los procesos urbanos con-temporáneos y la conservación del patrimonio urba-no y territorial. Se pone de manifiesto el derrochede recursos que consume la sociedad más desarro-llada, y la escasez de instrumentos teóricos, técnicosy legislativos de aplicación real para evitarlos.

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DOSSIER: Tu ismo en Ciuddes His ó icas 110 Resumen El a ículo abo da desde una pe spec i a u banís ica, la al a de elación en e los p ocesos u banos con- empo áneos y la conse ación del pa imonio u ba- no y e i o ial. Se pone de mani ies o el de oche de ecu sos que consume la sociedad más desa o- llada, y la escasez de ins umen os eó icos, écnicos y legisla i os de aplicación eal pa a e i a los. Palab as cla e U banismo / Sos enibilidad / Tu ismo / Pa imonio / Ciudad His ó ica / Te i o io Todo el mundo en iende como ob io, que el equili- b io económico consis e en gas a como máximo lo que se ing esa, o que sob e la base de de e minados ing esos se es ablece un ni el de ida. Sin emba go es e azonamien o que unciona bien al ni el de economía amilia , ni siquie a se plan ea has a aho a a escala u bana. Como ciudadanos, ampa ados en el anonima o de la masa, consumimos, gas amos, de- ochamos, sin epone nunca la despensa, como si los ecu sos ue an inago ables. El concep o de sos enibilidad La Sos enibilidad se acuña en la Cumb e Mundial del Medio Ambien e de Río de Janei o en 1992. Allí lí- de es de 172 países se pusie on de acue do en pen- sa que "la salud de la na u aleza e a esencial pa a el bienes a y la supe i encia de la humanidad". En el campo de lo u bano es o se aduce en el diseño, desa ollo y ges ión de comunidades u banas sos e- nibles o lo que algunos au o es han dado en llama Ecou banismo . Sumidos en es e lenguaje, las ciudades empiezan a conside a se como complejos ecosis emas a i iciales, cons uidos en p ime a ins ancia pa a sa is ace las ne- cesidades humanas, pe o ambién –y no po ello es menos impo an e– con capacidad pa a p opo ciona un bio opo a o as especies y cuyo impac o sob e el en o no na u al debe se cuidadosamen e ges ionado. Po in ecología y ecnología end án que anda de la mano. Se nos ab e un nue o ho izon e: La eco ec- nología pe mi i ía hace un uso más acional de las uen es de ene gía eno ables y no eno ables. El eciclaje de los esiduos sólidos y líquidos, la u iliza- ción de uen es al e na i as de ene gía, c eación de mic oclimas... o la con e gencia de ecnologías en el campo de la in o má ica que pe mi an educi el nú- me o de iajes... con el consiguien e aho o de iem- po y combus ible, disminución de la con aminación del á ico y del es és. La écnica pues a al se icio de una sociedad equilib ada, y no al con a io, como p opicia o ia de desequilib ios. El desa ollo u bano sos enible man iene la calidad gene al de ida, asegu a un acceso con inuado a los ecu sos na u ales y e i a la pe sis encia de daños ambien ales. De odos es conocido el p o e bio indio que nos se- ñala que la Tie a no es una he encia a noso os de nues os pad es, sino un p és amo empo al que nos han hecho nues os hijos. Noso os somos simple- men e los que la u elamos has a que ellos se hagan adul os. En ese mismo sen ido, el desa ollo sos eni- ble es aquél que sa is ace las necesidades de la gene- ación ac ual, sin comp ome e la capacidad de las gene aciones u u as pa a sa is ace las suyas p opias. Es una cues ión de solida idad in e gene acional. Tu ismo en las ciudades his ó icas: la ciudad sos enible Mª Te esa Pé ez Cano Depa amen o de U banís ica y O denación del Te i o io Uni e sidad de Se illa PH Bole ín36 111 Pe o cómo se mide es a necesidad que iene cada ge- ne ación. Po que, es e iden e, que el gas o en na u a- leza no es igual en odo el plane a. És e a ía en el iempo y en el espacio. La capacidad que enemos hoy en día de esquilma un e i o io con u baniza- ciones esidenciales –incluso de segunda esidencia–, de des ui un paisaje po la inadecuada colocación de un edi icio, o el de oche en el consumo de agua que se hace necesa io pa a man ene en nues o cli- ma un campo de gol , son ejemplos que nos ponen en e idencia que las necesidades no son pa a odos las mismas. Se hace p eciso un ma co de en endi- mien o, en el que podamos comenza a abaja . Pa a ello se in odujo el concep o de capi al a ans- e i de gene ación en gene ación. Es e capi al no es homogéneo, iene al menos es componen es: el ca- pi al a i icial – ísico– elabo ado po el homb e (edi i- cios, in aes uc u as...), el capi al humano de ca ác e muchas eces inma e ial (ciencia, conocimien o, écni- cas, adiciones...) y el capi al na u al (di e sidad bio- lógica, ai e pu o, agua...). Siguiendo es e símil econó- mico, cada gene ación debie a i i de los in e eses gene ados de la he encia ecibida y nunca oca el p opio capi al p incipal. Aún es ando de acue do con es a iloso ía, se plan ean cues iones ales como si son y po an o se deben de man ene como capi ales in- dependien es en e sí: sos enibilidad ue e. O depen- dien es, o sea, se puede consumi más de alguno de los es capi ales, siemp e que el cómpu o o al en e odos sea siemp e el mismo: sos enibilidad débil. O a o ma de medi la sos enibilidad o el gas o que hacemos de nues o capi al es lo que se ha dado en llama Huella Ecológica. Es e indicado –de g an u i- lidad pa a el U banismo– mide la supe icie de suelo p oduc i o que necesi amos pa a sa is ace nues as demandas ma e iales y de ene gía. La sos enibilidad se alcanza á cuando la supe icie po pe sona de lo que gas amos (que no iene po que se lo mismo de lo que necesi amos) sea igual o meno que la supe - icie que nos co esponda como se humano ( esul- ado de di idi la supe icie ú il del plane a en e o- dos los habi an es del mismo). Es e cálculo se ha ealizado pa a Andalucía y no deja de se desco azonado . La huella ecológica del andaluz medio es de 5,53 hec á eas, lo que duplica con c eces el alo del e i o io andaluz. Dicho de o a o ma, Andalucía necesi a ía o o e i o io igual al suyo acío pa a sa is ace sus necesidades ma e iales y de ene - gía. Es ho a pues de pensa qué es amos haciendo. Ciudad his ó ica y sos enibilidad En el e eno del u banismo, la sos enibilidad se ha es udiado muy poco, aunque son muchos los planes que se conside an a sí mismos sos enibles, como si ello uese simplemen e un adje i o, sin más comp o- misos. Cuando se ha abo dado ealmen e, se ha he- cho desde la co ien e del ecou banismo. Son p o- yec os o planes donde se in en a con ola los aspec os que ha ían posible que nues as ciudades uesen más sos enibles, que hiciesen posible que ese consumo de capi ales ue a meno , pa a pode así e- duci nues a huella ecológica. Es án po an o ela- cionados con el con ol sob e la mo ilidad, la con i- encia de usos, el consumo de los ecu sos, la e i alización de ejidos his ó icos, la mejo a de los canales de pa icipación, de la calidad u bana, al e na- i as al espacio u ís ico como las llamadas eco aca- ciones, elepueblos, e c. En España con amos con muy pocos ejemplos comple os que abo den y pon- gan en p ác icas es as cues iones. Ve emos que hay mucho po hace . La mo ilidad El anspo e emplea, hoy día, la cua a pa e de la ene gía o al consumida po los se es humanos. Es po an o una cues ión cla e pa a el desa ollo sos- enible de las u bes, la gene ación de modelos u ba- nos que eduzcan al máximo los desplazamien os. La mo ilidad es una cues ión que a ec a al concep o mismo de ciudad con empo ánea. La ciudad his ó i- El u ismo sos enible se á el que consiga el equilib io en e "un medio u ís ico pe cibido po los usua ios en odo momen o de al a calidad (lo que incluye la p o ección del medio na u al y del pa imonio his ó ico) y una demanda cons an e". El p oblema es que se subo dina la sos enibilidad al me cado DOSSIER: Tu ismo en Ciudades His ó icas 112 PH Bole ín36 ca c eció y se desa olló has a el siglo XIX sin la p esencia de anspo e mo o izado. La mayo ía de los desplazamien os en el in e io de las poblaciones se e ec uaban a pie o median e la acción animal. El e oca il como elemen o pa a el anspo e de pe sonas y me cancías en e ciudades o su homólo- go u bano –el an ía –, gene aliza on el acceso pú- blico al anspo e. Pe o la ex ensión de la ciudad mode na se basa en el "pe eccionamien o" de los medios de comunicación y sob e odo en la gene a- lización del anspo e p i ado. El mo imien o un- cionalis a ampa a su seg egación de la ciudad en es- pacios pa a el abajo, el ocio y la esidencia, en el anspo e p i ado. Las ciudades se piensan en cuan o a su ama, nudos de comunicación, ancho de las calzadas, e c., o sea al y como la pe cibimos desde el espacio público, en unción del núme o de ehículos que se p e é albe ga . Rompe es a ine cia no es a ea ácil, sob e odo si hablamos al ni el de g andes ciudades y ciudades medias, y cuando no imposible en á eas me opoli anas o conu baciones. Todos sabemos que el ehículo p i ado p oduce con- aminación y conges ión –con las consiguien es pé di- das económicas y humanas– y en su cons ucción se u ilizan aliosos ecu sos na u ales. En la ciudad his ó- ica, ello se aduce en una cla a pé dida de calidad u bana. Los e ec os de la con aminación ambien al so- b e el pa imonio edi icado se pueden medi en mu- chos aspec os: de e io o ma e ial, ísico, acús ico.... A ni el del ejido his ó ico, a a ez és e pe mi e el án- si o indisc iminado y el apa camien o en la calzada de los ehículos. Las i iendas sopo an con di icul ad la adecuación de sus achadas pa a la ape u a de los huecos de ga ajes. Las ace as se en educidas o inclu- so sup imidas pa a cede el máximo espacio al coche. La plani icación debe econduci hacia las opciones más compa ibles con la ama adicional, pa a e i a la pé dida de sus alo es. Debemos p opicia los anspo es colec i os, in i iendo la endencia ac ual donde la mayo ía de los desplazamien os se ealizan en ehículos p i ados. En las g andes ciudades, op- ciones como el me o debe ía de se casi incues io- nables, sob e odo como al e na i a pública pa a co- nec a el cen o his ó ico con el es o de la ciudad. La ubicación de ca iles pa a bicicle as, el diseño de un espacio u bano que a o ezca el uso de la ciudad po los pea ones... Pe o ambién un nue o u banis- mo que plani ique la ciudad in e elacionando los po- sibles usos u banos, descen alizando unciones, a o- eciendo la polinucleización, donde en de ini i a se ean educidas nues as necesidades de u iliza cual- quie anspo e mo o izado, y se ecupe e el espa- cio público como luga de encuen o y con i encia. El capi al a i icial: los ecu sos Los edi icios consumen el 60% de odos los ecu - sos ex aídos de la ie a. Nos podemos plan ea la ehabili ación de edi icios en la ciudad his ó ica, in- cluso como una cues ión de me o eciclaje, además de po sus alo es a ís icos, monumen ales, adi- cionales o domés icos. Ma e iales y sis emas cons- uc i os ecológicamen e en endidos nos deben se - i pa a disminui el consumo. Ac uaciones ap opiadas, como las plan eadas po el Plan Especial del Conjun o His ó ico de Có doba inciden en es a línea. Es posible po an o, desde un planeamien o y más conc e amen e desde unas o denanzas, ac i a polí icas de sos enibilidad. Pe o el consumo de ecu sos no hace más que em- peza una ez que se ha cons uido el obje o a qui- ec ónico. A pa i de aquí, és e se con ie e en un o ganismo i o, que p ecisa de más ene gía pa a se nos ú il. Los edi icios consumen el 50% de la ene gía u ilizada po el homb e. El es o que se gas- a, se dis ibuye a pa es iguales en e anspo e e indus ia. Además, como e ec o secunda io, los edi i- cios gene an la mi ad de las emisiones de CO 2 a la a mós e a. En a íamos –pa a se sos enibles– en el campo de los diseños bioclimá icos, en endidos co- mo aquellos que apo an soluciones a qui ec ónicas más compa ibles con el medio ambien e. Po su p opio diseño, o ien ación, e c. la a qui ec u a bio- climá ica de ocha menos ene gía. DOSSIER: Tu ismo en Ciudades His ó icas 1. Los pequeños municipios man- ienen una mejo elación en e pa imonio u bano y e i o ial que las g andes u bes. Vis a de A acena, (Huel a). 2. In e io de un co al en G anada. PH Bole ín36 113 Los sis emas cons uc i os adicionales de la ciudad his ó ica, es aban más adap ados –a al a de desa o- llo ecnológico– pa a sopo a po ejemplo los cam- bios de empe a u as es acionales. La anchu a de los mu os, el amaño de los huecos de la ca pin e ía, o la o ien ación de las es ancias se acionalizaban. Hoy en día, la écnica lo hace odo posible, lo suple odo, aunque pa a ello necesi en cub i dé ici s con apoyos ex as en ma e iales y en consumo de ene gía: aislan- es é micos y acús icos, plás icos, as al os, y ambién en ilaciones o zadas, ins alaciones de acondiciona- mien o, e c. po no habla de o as adap aciones i- pológicas como la i ienda en al u a ( as la apa ición del ascenso ) donde ya no hay ma cha a ás. Cob a aho a g an impo ancia la ene gía sola como complemen o al consumo de ene gía eléc ica. Aun- que en un u u o p óximo debie a se al e na i a e- al, sob e odo en climas como el nues o. Queda aún po soluciona el impac o isual y de de e io o del paisaje que p oducen los depósi os y los paneles sola es. Pe o al habla de ecu sos ambién nos e e imos al suelo que consumimos, a los ma e iales, la ene gía, el agua o los esiduos. Un se illano medio, po ejemplo, consume 2,8 hec á eas de supe icie p o- duc i a ú il – ie a y ma – pa a sa is ace sus necesi- dades alimen a ias. Gas a 1,1 hec á eas en ene gía, y o as 1,99 hec á eas las consume en supe icie cons- uida, embalses, escomb os... El p oblema es que necesi a 5,89 hec á eas y sólo dispone de 2,7 hec á- eas de e i o io p oduc i o. Nues a huella ecoló- gica es nega i a. ¿Qué signi ica ello?, que nues o bie- nes a es á sus en ado en bienes ajenos, a los cuales accedemos po nues a condición de p eponde an- cia como p ime mundo. Si en los dos aspec os an e io men e a ados –mo- ilidad y ene gía–, la ciudad his ó ica se si úa con cie a en aja espec o de la ciudad mode na, si a- amos el ema de un bien an p eciado como el agua, la cosa cambia. T adicionalmen e hemos cons- uido ciudades que cuen an con sólo dos ipos de in aes uc u as pa a el agua, la de la po able y la e- sidual. Incluso, nos podemos encon a hoy en día, sec o es de ciudad his ó ica cuyo alcan a illado es de ec uoso y coexis en un g an núme o de pozos neg os. O una g an mues a de pueblos y ciudades medias que no depu an sus aguas esiduales, siendo és as e idas al ma o a los íos di ec amen e. Un desa ollo u bano sos enible se p oyec a sob e la base de la op imización del ciclo del agua y cual- quie ipo de agua –plu ial, po able o esidual (g ises y neg as)– es u ilizada como ecu so. Desde la ob- ención de agua dulce po medios ecológicamen e acep ables, pasando po la seg egación de las aguas esiduales, ecogida y u ilización de las aguas plu ia- les, e ención de las aguas de esco en ías de o - men a o eposición del ni el eá ico. Los esiduos en endidos como ecu so pueden gene- a ene gía. Podemos u iliza los como ma e iales de cons ucción (los edi icios en la an igüedad e an can- e as de nue as cons ucciones, po ejemplo), pa a la p oducción de abonos o gánicos, e c. No ol idemos que p oducimos una media de 1,6 Kg de esiduos po pe sona y día, y debíamos hace algo más que acumu- la los y ocul a los. La ecogida selec i a como al e na- i a, es menos habi ual en los sis emas más ágiles. La ecuali icación de la ciudad his ó ica Aunque en é minos de sos enibilidad, en abs ac o, se emplea más la idea de e i alización, pa a noso- os el é mino ecuali icación se á sinónimo de e- cuali icación u bana. La ciudad se dis ingue p incipalmen e de o os eco- sis emas, en que su sopo e ísico –el bio opo– es en g an medida p oduc o de la ac i idad humana. A i icial, consecuencia de cada cul u a, que lo hace singula e i epe ible. En los p oyec os u banís icos de e i alización, se hace e e encia a la ida, e ocan la idea de insu la nue a ida a un ejido u bano ago- ado. Se in en a combina ciudad y ciudadanos, bi- nomio que po de inición debie a de se insepa a- ble, pe o que pa adójicamen e, ma chan con mucha ecuencia de o ma independien e. El ejido his ó ico adicional no es aba mayo i a ia- men e plani icado. Es lo que pod íamos llama ciu- dad con igu ada o gánicamen e po sus p opios habi- an es. Cada espacio enía su azón de se , e a usado de o ma eal o simbólica de modo di e en e po sus inquilinos, y ello lo iden i icaba y dis inguía en p ime a ins ancia de o as pa es de la ciudad, y a la pos e de o as u bes. Tendemos hoy en día, a con e i las ciudades his ó i- cas en bio opos acíos, llenos de o icinas o de u is as, pe o donde acasa la elación habi an e espacio cons- uido. La imagen de p og eso inculada al u banismo mode no, puede pone en pelig o la ica cul u a adi- cional de ida en comunidad. Los cen os his ó icos han su ido en los úl imos años p ocesos de expulsión de la población esiden e con bajo pode adquisi i o, donde as un pe iodo de di isión pa cela ia y aumen- o de la plus alía, se inco po an nue os agen es a la ciudad. Se al e a la ipología y los modos de ida. DOSSIER: Tu ismo en Ciudades His ó icas 3. El espacio público de la ciudad al se icio de la mo ilidad del u is a. Ronda, (Málaga). 114 PH Bole ín36 Uno de los obje i os que busca es e u banismo de nue o cuño o ecou banismo es el de p oyec a –en un sen ido amplio– comunidades humanas que p o- po cionen un en o no adecuado pa a las elaciones sociales y una ida comuni a ia di e sa y saludable. Sin emba go, la ciudad his ó ica adicional, los pue- blos, el Su , con enía ejidos que p opiciaban las e- laciones sociales, es imulaban la elación ca a a ca a en e las pe sonas. El u banismo sos enible apoya la ehabili ación de pueblos y cen os u banos, man e- niendo la población esiden e, la de ensa del pa i- monio a qui ec ónico y la conse ación de los en- o nos na u ales, como única salida de u u o si que emos ansmi i a nues os hijos algo de nues o p esen e. En algunos casos, la combinación en e adición y p og eso puede consegui se desde la mejo a de las elecomunicaciones. Hay expe iencias de es e ipo, los llamados elepueblos más ex endidos en Es ados Unidos. Son emp esas que se ins alan jun o con sus abajado es en pueblos alejados en p ocesos de abandono, pe o conec ados con el ex e io con las mejo es elecomunicaciones. Se mejo a así la calidad de ida de los abajado es, a la emp esa le esul a económico ins ala se, pues es suelo ba a o, y se e i- a la desapa ición del pueblo. La in luencia undamen al del Tu ismo El u ismo es la indus ia más impo an e del mun- do. Gene a, di ec a o indi ec amen e, el 10,7% del p oduc o in e io b u o global y p opo ciona casi el 11% de odos los empleos exis en es en el mundo. En Andalucía, egión u ís ica po excelencia, es os da os son aún mayo es p opo cionalmen e. La ac i idad u ís ica a oja uno de los índices de c ecimien o más ele ados y ha causado la des uc- ción de impo an es ecosis emas en odo el mundo: playas, zonas cos e as, mon añas, humedales... Las p e isiones indican que es un enómeno en auge, que a a más. Aunque no odo es nega i o, ya que el u ismo ambién pueda se i pa a la in eg ación social de á eas pocos desa olladas. Pa a su análisis, debemos ene en cuen a qué es el u ismo. Se e ie e siemp e a una o ma de esidencia empo al, u o de un iaje, un desplazamien o –espo- ádico o pe iódico –, po lo que la inculación con el luga del des ina a io del p oduc o es muy dis in a de la que se desa olla con el esiden e pe manen e. La ciudad uncional clásica, pensada pa a el abajo, la e- sidencia y el ocio, con las comunicaciones como elón de ondo que lo enlaza odo, pie de aquí uno de sus p incipales a ibu os. Podemos deci que son sec o es de ciudad que se especializan en de e minadas ac i i- dades, casi de o ma monog á ica, y abandonan o as. Cabe siemp e plan ea se dos casos posibles, en un- ción de la p oblemá ica an dis in a que se gene a en el medio. Los p ime os se ían los asen amien os u ís icos de nue a plan a, sob e elemen os na u a- les sin u banización p e ia, ya sean como conse- cuencia de c ecimien os de zonas u banas exis en es o de nue a plan a. Los segundos, –y és e es el caso del u ismo en la ciudad his ó ica– se ían los asen a- mien os que se desa ollan sob e localizaciones p e- exis en es, o sea, los que a ec an mayo i a iamen e a un ejido que se pensó pa a o o uso. Además, den- o de cada caso no es lo mismo el u ismo que ge- ne a la segunda esidencia, que la de los ho eles o las es uc u as acacionales. El u ismo apa ece muchas eces como o a o ma de explo a suelos, en p incipio con poca capacidad pa a el endimien o p oduc i o p ima io o secunda- io. Tiende a si ua se en luga es de g an calidad paisa- jís ica y bonanza climá ica, de mane a que se p opicie el dis u e al ai e lib e, las p ác icas depo i as, e c. El modelo u ís ico es un p oceso cuya e olución a a és de dis in as e apas es ya conocido. Comienza no malmen e con el descub imien o del si io po pa e de pe sonajes o agen es ex e io es. Con inúa cuando se p oduce un apoyo del p oceso, po pa e de la inicia i a local, has a su desa ollo y consolida- ción. A pa i de aquí puede comenza una e apa "c í ica" de es ancamien o, que puede conduci a la apa ición de sín omas de sa u ación o deg adación. És o puede de e mina el declina del enómeno u- ís ico y su aslado a nue as zonas de in e és, si no se oman an es medidas pa a su " eju enecimien o". Cuando se habla de la necesa ia plani icación del u- ismo, pa a consegui un u ismo sos enible, se su- b ayan es aspec os: 1º. la u ilización del medio na u al de mane a que los impac os nega i os puedan se co egidos sin deja una huella pe manen e. DOSSIER: Tu ismo en Ciudades His ó icas 4. El man enimien o de ac i idades inculadas al e i o io, como la ganade a, p opician su conse ación. Je ez, (Cádiz). 5. El Guadalqui i a su paso po la ciudad de Có doba, gua da en algunos amos el sabo de espacio no domes icado. PH Bole ín36 115 2º. el diseño y es ablecimien o de un p oduc o u ís- ico que enga su icien e acep ación en el me ca- do pa a sos ene los lujos u ís icos a un mismo ni el a la go plazo. 3º. el man enimien o inde inido de la iabilidad eco- nómica del u ismo, po medio de la adap ación cons an e al me cado. La expansión u ís ica ha conducido al p og esi o de e io o del en o no u ís ico, an o na u al como cons uido. Como ya señaló Ge da K. P ies ley "los des inos u ís icos lle an consigo las semillas de su p opia des ucción, a medida que se come cializan y pie den las ca ac e ís icas que o iginalmen e esul a- on a ac i as pa a los u is as". El u ismo sos enible se á el que consiga el equili- b io en e "un medio u ís ico pe cibido po los usua ios en odo momen o de al a calidad (lo que incluye la p o ección del medio na u al y del pa i- monio his ó ico) y una demanda cons an e". El p o- blema es que se subo dina la sos enibilidad al me - cado. Remedia las equi ocaciones o co egi los excesos come idos, empieza a se undamen al pa a sa is ace las exigencias del u is a a la go plazo. Pe o, es impo an e comp ende que el u ismo es una indus ia de se icios, y no simplemen e cons- ucción e i o ial de esidencia. Po ello se debe i más allá del es udio de las plus alías añadidas al sue- lo, que la ans o mación compo a en la de inición de cos es de implan ación y abo da los ma cos pa a la implemen ación y el man enimien o más amplio de la sos enibilidad global de los ámbi os e i o iales. Ello implica la comp ensión global del p oceso como ecu so, el conoce los mecanismos de diagnós ico, el sabe econoce las opo unidades es a égicas, el sabe ins umen a las soluciones. La ecien e Ley del Tu ismo de Andalucía, en su ex- posición de mo i os, señala que su inalidad es la de "ob ene el mayo p o echo de los ecu sos u ís i- cos, den o del máximo espe o y cuidado de la cul- u a y adiciones andaluzas y según las pau as del p incipio de sos enibilidad", o eciéndose Andalucía como des ino u ís ico in eg al. P opone la c eación de una se ie de ins umen os ales como Planes Ge- ne ales del Tu ismo, Zonas de p e e en e ac uación u ís ica, P og amas de ecuali icación de des inos, Municipio Tu ís ico... que "pueda es imula un c eci- mien o o denado y sos enible de nues o sec o u- ís ico, sal agua dando el medio na u al y nues o pa imonio his ó ico y cul u al". La o denación de la o e a u ís ica p e ende egu- la los se icios y es ablecimien os u ís icos en ge- ne al (ac i idades elacionadas con el ocio, aloja- mien os de odo ipo, es au ación, in e mediación, in o mación...) en o den a es ablece las "condicio- nes básicas que han de euni se pa a espe a y p o ege el medio ambien e, el paisaje y la cul u a andaluza". Sin emba go, el incumplimien o de es as condiciones –in acciones que conlle en daños a los ecu sos u- ís icos, al medio ambien e o al pa imonio his ó i- co– solo se conside a una al a g a e (in e media en e las al as le es o las muy g a es) que caduca a los nue e meses de p oduci se y cuya mul a no su- pe a los dos millones de pese as y la clausu a del es- ablecimien o po un pe iodo in e io a seis meses. El u banismo sos enible debe ía cen a se en es au- a zonas u banizadas deg adadas, an es que u bani- za las escasas y aliosas á eas na u ales o ag ícolas. Conclusión El u banismo es una disciplina mode na, que como al sólo cuen a con un siglo de exis encia. Aunque lle e- mos p oduciendo ciudad más de ein e siglos, los úl i- mos 60 años han sido los más des uc i os desde el pun o de is a de la sos enibilidad. Los plan eamien- os ac uales del u banismo en e al medio ambien e son compa ables con los de la medicina en la Edad Media: miopes, pa ciales o llenos de miedo. U iliza- mos ins umen os pensados pa a gene a nue as o - mas cons uidas –ciudad– desde la p eponde ancia del homb e sob e el medio que le odea. La e lexión del plani icado ha pasado po dis in as e apas. Has a inales de los se en a, la p incipal p eo- cupación del u banis a e a c ea ciudad. Los ochen a a ancan con una gene ación de planes que comien- zan a in e esa se po el Pa imonio A qui ec ónico y en es os ein e años se ha ins umen alizado la in- e ención sob e la ciudad de mane a cie a. Co- menzamos aho a una nue a e apa. El medio ambien e debe se aho a el mo o del pla- neamien o –sin ol ida lo ap endido en e apas an e- io es. Los es udios de impac o ambien al, obliga o- ios pa a el planeamien o a g an escala, son sólo la pun a del icebe g, pe o allan los mecanismos. Un ejemplo, aunque si bien es e dad que la mayo ía de los Planes Gene ales que se edac an aho a son in o - mados a o ablemen e po la Conseje ía de Cul u a, y es la Conseje ía de Medio Ambien e la que pone en la ac ualidad más "pegas", sin emba go la e o ma e ec uada sob e el suelo no u banizable (Modi icación Ley del Suelo 4/2000) es á pensada pa a pode u ba- niza más e i o io, con menos abas. La salud de la Tie a es una a ea común y compa - ida. Es e plane a es nues o único hoga y si que e- mos de ene su de e io o ambien al, hay que econ- side a se iamen e nues os modos de ida u bana, desde el cen o his ó ico a la pe i e ia in eg ada en su e i o io. Son muy pocos los ejemplos que se han lle ado a cabo con c i e ios de sos enibilidad en España y An- dalucía. Casi odo se queda en buenas in enciones. Quizá, y eso es alen ado , hay más p eocupación en- e las nue as gene aciones. Ya no hay uel a a ás. DOSSIER: Tu ismo en Ciudades His ó icas