Turismo en las ciudades históricas: la ciudad sostenible
Abstract
El artículo aborda desde una perspectiva urbanística,la falta de relación entre los procesos urbanos con-temporáneos y la conservación del patrimonio urba-no y territorial. Se pone de manifiesto el derrochede recursos que consume la sociedad más desarro-llada, y la escasez de instrumentos teóricos, técnicosy legislativos de aplicación real para evitarlos.
Full text
DOSSIER: Tu ismo en Ciuddes His ó icas
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Resumen
El a ículo abo da desde una pe spec i a u banís ica,
la al a de elación en e los p ocesos u banos con-
empo áneos y la conse ación del pa imonio u ba-
no y e i o ial. Se pone de mani ies o el de oche
de ecu sos que consume la sociedad más desa o-
llada, y la escasez de ins umen os eó icos, écnicos
y legisla i os de aplicación eal pa a e i a los.
Palab as cla e
U banismo / Sos enibilidad / Tu ismo / Pa imonio /
Ciudad His ó ica / Te i o io
Todo el mundo en iende como ob io, que el equili-
b io económico consis e en gas a como máximo lo
que se ing esa, o que sob e la base de de e minados
ing esos se es ablece un ni el de ida. Sin emba go
es e azonamien o que unciona bien al ni el de
economía amilia , ni siquie a se plan ea has a aho a
a escala u bana. Como ciudadanos, ampa ados en el
anonima o de la masa, consumimos, gas amos, de-
ochamos, sin epone nunca la despensa, como si
los ecu sos ue an inago ables.
El concep o de sos enibilidad
La Sos enibilidad se acuña en la Cumb e Mundial del
Medio Ambien e de Río de Janei o en 1992. Allí lí-
de es de 172 países se pusie on de acue do en pen-
sa que "la salud de la na u aleza e a esencial pa a el
bienes a y la supe i encia de la humanidad". En el
campo de lo u bano es o se aduce en el diseño,
desa ollo y ges ión de comunidades u banas sos e-
nibles o lo que algunos au o es han dado en llama
Ecou banismo .
Sumidos en es e lenguaje, las ciudades empiezan a
conside a se como complejos ecosis emas a i iciales,
cons uidos en p ime a ins ancia pa a sa is ace las ne-
cesidades humanas, pe o ambién –y no po ello es
menos impo an e– con capacidad pa a p opo ciona
un bio opo a o as especies y cuyo impac o sob e el
en o no na u al debe se cuidadosamen e ges ionado.
Po in ecología y ecnología end án que anda de la
mano. Se nos ab e un nue o ho izon e: La eco ec-
nología pe mi i ía hace un uso más acional de las
uen es de ene gía eno ables y no eno ables. El
eciclaje de los esiduos sólidos y líquidos, la u iliza-
ción de uen es al e na i as de ene gía, c eación de
mic oclimas... o la con e gencia de ecnologías en el
campo de la in o má ica que pe mi an educi el nú-
me o de iajes... con el consiguien e aho o de iem-
po y combus ible, disminución de la con aminación
del á ico y del es és. La écnica pues a al se icio
de una sociedad equilib ada, y no al con a io, como
p opicia o ia de desequilib ios.
El desa ollo u bano sos enible man iene la calidad
gene al de ida, asegu a un acceso con inuado a los
ecu sos na u ales y e i a la pe sis encia de daños
ambien ales.
De odos es conocido el p o e bio indio que nos se-
ñala que la Tie a no es una he encia a noso os de
nues os pad es, sino un p és amo empo al que nos
han hecho nues os hijos. Noso os somos simple-
men e los que la u elamos has a que ellos se hagan
adul os. En ese mismo sen ido, el desa ollo sos eni-
ble es aquél que sa is ace las necesidades de la gene-
ación ac ual, sin comp ome e la capacidad de las
gene aciones u u as pa a sa is ace las suyas p opias.
Es una cues ión de solida idad in e gene acional.
Tu ismo en las ciudades his ó icas:
la ciudad sos enible
Mª Te esa Pé ez Cano
Depa amen o de U banís ica y
O denación del Te i o io
Uni e sidad de Se illa
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Pe o cómo se mide es a necesidad que iene cada ge-
ne ación. Po que, es e iden e, que el gas o en na u a-
leza no es igual en odo el plane a. És e a ía en el
iempo y en el espacio. La capacidad que enemos
hoy en día de esquilma un e i o io con u baniza-
ciones esidenciales –incluso de segunda esidencia–,
de des ui un paisaje po la inadecuada colocación
de un edi icio, o el de oche en el consumo de agua
que se hace necesa io pa a man ene en nues o cli-
ma un campo de gol , son ejemplos que nos ponen
en e idencia que las necesidades no son pa a odos
las mismas. Se hace p eciso un ma co de en endi-
mien o, en el que podamos comenza a abaja .
Pa a ello se in odujo el concep o de capi al a ans-
e i de gene ación en gene ación. Es e capi al no es
homogéneo, iene al menos es componen es: el ca-
pi al a i icial – ísico– elabo ado po el homb e (edi i-
cios, in aes uc u as...), el capi al humano de ca ác e
muchas eces inma e ial (ciencia, conocimien o, écni-
cas, adiciones...) y el capi al na u al (di e sidad bio-
lógica, ai e pu o, agua...). Siguiendo es e símil econó-
mico, cada gene ación debie a i i de los in e eses
gene ados de la he encia ecibida y nunca oca el
p opio capi al p incipal. Aún es ando de acue do con
es a iloso ía, se plan ean cues iones ales como si son
y po an o se deben de man ene como capi ales in-
dependien es en e sí: sos enibilidad ue e. O depen-
dien es, o sea, se puede consumi más de alguno de
los es capi ales, siemp e que el cómpu o o al en e
odos sea siemp e el mismo: sos enibilidad débil.
O a o ma de medi la sos enibilidad o el gas o que
hacemos de nues o capi al es lo que se ha dado en
llama Huella Ecológica. Es e indicado –de g an u i-
lidad pa a el U banismo– mide la supe icie de suelo
p oduc i o que necesi amos pa a sa is ace nues as
demandas ma e iales y de ene gía. La sos enibilidad
se alcanza á cuando la supe icie po pe sona de lo
que gas amos (que no iene po que se lo mismo de
lo que necesi amos) sea igual o meno que la supe -
icie que nos co esponda como se humano ( esul-
ado de di idi la supe icie ú il del plane a en e o-
dos los habi an es del mismo).
Es e cálculo se ha ealizado pa a Andalucía y no deja
de se desco azonado . La huella ecológica del andaluz
medio es de 5,53 hec á eas, lo que duplica con c eces
el alo del e i o io andaluz. Dicho de o a o ma,
Andalucía necesi a ía o o e i o io igual al suyo acío
pa a sa is ace sus necesidades ma e iales y de ene -
gía. Es ho a pues de pensa qué es amos haciendo.
Ciudad his ó ica y sos enibilidad
En el e eno del u banismo, la sos enibilidad se ha
es udiado muy poco, aunque son muchos los planes
que se conside an a sí mismos sos enibles, como si
ello uese simplemen e un adje i o, sin más comp o-
misos. Cuando se ha abo dado ealmen e, se ha he-
cho desde la co ien e del ecou banismo. Son p o-
yec os o planes donde se in en a con ola los
aspec os que ha ían posible que nues as ciudades
uesen más sos enibles, que hiciesen posible que ese
consumo de capi ales ue a meno , pa a pode así e-
duci nues a huella ecológica. Es án po an o ela-
cionados con el con ol sob e la mo ilidad, la con i-
encia de usos, el consumo de los ecu sos, la
e i alización de ejidos his ó icos, la mejo a de los
canales de pa icipación, de la calidad u bana, al e na-
i as al espacio u ís ico como las llamadas eco aca-
ciones, elepueblos, e c. En España con amos con
muy pocos ejemplos comple os que abo den y pon-
gan en p ác icas es as cues iones. Ve emos que hay
mucho po hace .
La mo ilidad
El anspo e emplea, hoy día, la cua a pa e de la
ene gía o al consumida po los se es humanos. Es
po an o una cues ión cla e pa a el desa ollo sos-
enible de las u bes, la gene ación de modelos u ba-
nos que eduzcan al máximo los desplazamien os.
La mo ilidad es una cues ión que a ec a al concep o
mismo de ciudad con empo ánea. La ciudad his ó i-
El u ismo sos enible se á el que consiga el equilib io en e "un
medio u ís ico pe cibido po los usua ios en odo momen o de
al a calidad (lo que incluye la p o ección del medio na u al y del
pa imonio his ó ico) y una demanda cons an e". El p oblema es
que se subo dina la sos enibilidad al me cado
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ca c eció y se desa olló has a el siglo XIX sin la
p esencia de anspo e mo o izado. La mayo ía de
los desplazamien os en el in e io de las poblaciones
se e ec uaban a pie o median e la acción animal. El
e oca il como elemen o pa a el anspo e de
pe sonas y me cancías en e ciudades o su homólo-
go u bano –el an ía –, gene aliza on el acceso pú-
blico al anspo e. Pe o la ex ensión de la ciudad
mode na se basa en el "pe eccionamien o" de los
medios de comunicación y sob e odo en la gene a-
lización del anspo e p i ado. El mo imien o un-
cionalis a ampa a su seg egación de la ciudad en es-
pacios pa a el abajo, el ocio y la esidencia, en el
anspo e p i ado. Las ciudades se piensan en
cuan o a su ama, nudos de comunicación, ancho
de las calzadas, e c., o sea al y como la pe cibimos
desde el espacio público, en unción del núme o de
ehículos que se p e é albe ga . Rompe es a ine cia
no es a ea ácil, sob e odo si hablamos al ni el de
g andes ciudades y ciudades medias, y cuando no
imposible en á eas me opoli anas o conu baciones.
Todos sabemos que el ehículo p i ado p oduce con-
aminación y conges ión –con las consiguien es pé di-
das económicas y humanas– y en su cons ucción se
u ilizan aliosos ecu sos na u ales. En la ciudad his ó-
ica, ello se aduce en una cla a pé dida de calidad
u bana. Los e ec os de la con aminación ambien al so-
b e el pa imonio edi icado se pueden medi en mu-
chos aspec os: de e io o ma e ial, ísico, acús ico.... A
ni el del ejido his ó ico, a a ez és e pe mi e el án-
si o indisc iminado y el apa camien o en la calzada de
los ehículos. Las i iendas sopo an con di icul ad la
adecuación de sus achadas pa a la ape u a de los
huecos de ga ajes. Las ace as se en educidas o inclu-
so sup imidas pa a cede el máximo espacio al coche.
La plani icación debe econduci hacia las opciones
más compa ibles con la ama adicional, pa a e i a
la pé dida de sus alo es. Debemos p opicia los
anspo es colec i os, in i iendo la endencia ac ual
donde la mayo ía de los desplazamien os se ealizan
en ehículos p i ados. En las g andes ciudades, op-
ciones como el me o debe ía de se casi incues io-
nables, sob e odo como al e na i a pública pa a co-
nec a el cen o his ó ico con el es o de la ciudad.
La ubicación de ca iles pa a bicicle as, el diseño de
un espacio u bano que a o ezca el uso de la ciudad
po los pea ones... Pe o ambién un nue o u banis-
mo que plani ique la ciudad in e elacionando los po-
sibles usos u banos, descen alizando unciones, a o-
eciendo la polinucleización, donde en de ini i a se
ean educidas nues as necesidades de u iliza cual-
quie anspo e mo o izado, y se ecupe e el espa-
cio público como luga de encuen o y con i encia.
El capi al a i icial: los ecu sos
Los edi icios consumen el 60% de odos los ecu -
sos ex aídos de la ie a. Nos podemos plan ea la
ehabili ación de edi icios en la ciudad his ó ica, in-
cluso como una cues ión de me o eciclaje, además
de po sus alo es a ís icos, monumen ales, adi-
cionales o domés icos. Ma e iales y sis emas cons-
uc i os ecológicamen e en endidos nos deben se -
i pa a disminui el consumo. Ac uaciones
ap opiadas, como las plan eadas po el Plan Especial
del Conjun o His ó ico de Có doba inciden en es a
línea. Es posible po an o, desde un planeamien o y
más conc e amen e desde unas o denanzas, ac i a
polí icas de sos enibilidad.
Pe o el consumo de ecu sos no hace más que em-
peza una ez que se ha cons uido el obje o a qui-
ec ónico. A pa i de aquí, és e se con ie e en un
o ganismo i o, que p ecisa de más ene gía pa a
se nos ú il. Los edi icios consumen el 50% de la
ene gía u ilizada po el homb e. El es o que se gas-
a, se dis ibuye a pa es iguales en e anspo e e
indus ia. Además, como e ec o secunda io, los edi i-
cios gene an la mi ad de las emisiones de CO
2
a la
a mós e a. En a íamos –pa a se sos enibles– en el
campo de los diseños bioclimá icos, en endidos co-
mo aquellos que apo an soluciones a qui ec ónicas
más compa ibles con el medio ambien e. Po su
p opio diseño, o ien ación, e c. la a qui ec u a bio-
climá ica de ocha menos ene gía.
DOSSIER: Tu ismo en Ciudades His ó icas
1. Los pequeños municipios man-
ienen una mejo elación en e
pa imonio u bano y e i o ial
que las g andes u bes. Vis a de
A acena, (Huel a).
2. In e io de un co al en
G anada.
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Los sis emas cons uc i os adicionales de la ciudad
his ó ica, es aban más adap ados –a al a de desa o-
llo ecnológico– pa a sopo a po ejemplo los cam-
bios de empe a u as es acionales. La anchu a de los
mu os, el amaño de los huecos de la ca pin e ía, o la
o ien ación de las es ancias se acionalizaban. Hoy en
día, la écnica lo hace odo posible, lo suple odo,
aunque pa a ello necesi en cub i dé ici s con apoyos
ex as en ma e iales y en consumo de ene gía: aislan-
es é micos y acús icos, plás icos, as al os, y ambién
en ilaciones o zadas, ins alaciones de acondiciona-
mien o, e c. po no habla de o as adap aciones i-
pológicas como la i ienda en al u a ( as la apa ición
del ascenso ) donde ya no hay ma cha a ás.
Cob a aho a g an impo ancia la ene gía sola como
complemen o al consumo de ene gía eléc ica. Aun-
que en un u u o p óximo debie a se al e na i a e-
al, sob e odo en climas como el nues o. Queda
aún po soluciona el impac o isual y de de e io o
del paisaje que p oducen los depósi os y los paneles
sola es.
Pe o al habla de ecu sos ambién nos e e imos al
suelo que consumimos, a los ma e iales, la ene gía,
el agua o los esiduos. Un se illano medio, po
ejemplo, consume 2,8 hec á eas de supe icie p o-
duc i a ú il – ie a y ma – pa a sa is ace sus necesi-
dades alimen a ias. Gas a 1,1 hec á eas en ene gía, y
o as 1,99 hec á eas las consume en supe icie cons-
uida, embalses, escomb os... El p oblema es que
necesi a 5,89 hec á eas y sólo dispone de 2,7 hec á-
eas de e i o io p oduc i o. Nues a huella ecoló-
gica es nega i a. ¿Qué signi ica ello?, que nues o bie-
nes a es á sus en ado en bienes ajenos, a los cuales
accedemos po nues a condición de p eponde an-
cia como p ime mundo.
Si en los dos aspec os an e io men e a ados –mo-
ilidad y ene gía–, la ciudad his ó ica se si úa con
cie a en aja espec o de la ciudad mode na, si a-
amos el ema de un bien an p eciado como el
agua, la cosa cambia. T adicionalmen e hemos cons-
uido ciudades que cuen an con sólo dos ipos de
in aes uc u as pa a el agua, la de la po able y la e-
sidual. Incluso, nos podemos encon a hoy en día,
sec o es de ciudad his ó ica cuyo alcan a illado es
de ec uoso y coexis en un g an núme o de pozos
neg os. O una g an mues a de pueblos y ciudades
medias que no depu an sus aguas esiduales, siendo
és as e idas al ma o a los íos di ec amen e.
Un desa ollo u bano sos enible se p oyec a sob e
la base de la op imización del ciclo del agua y cual-
quie ipo de agua –plu ial, po able o esidual (g ises
y neg as)– es u ilizada como ecu so. Desde la ob-
ención de agua dulce po medios ecológicamen e
acep ables, pasando po la seg egación de las aguas
esiduales, ecogida y u ilización de las aguas plu ia-
les, e ención de las aguas de esco en ías de o -
men a o eposición del ni el eá ico.
Los esiduos en endidos como ecu so pueden gene-
a ene gía. Podemos u iliza los como ma e iales de
cons ucción (los edi icios en la an igüedad e an can-
e as de nue as cons ucciones, po ejemplo), pa a la
p oducción de abonos o gánicos, e c. No ol idemos
que p oducimos una media de 1,6 Kg de esiduos po
pe sona y día, y debíamos hace algo más que acumu-
la los y ocul a los. La ecogida selec i a como al e na-
i a, es menos habi ual en los sis emas más ágiles.
La ecuali icación de la ciudad his ó ica
Aunque en é minos de sos enibilidad, en abs ac o,
se emplea más la idea de e i alización, pa a noso-
os el é mino ecuali icación se á sinónimo de e-
cuali icación u bana.
La ciudad se dis ingue p incipalmen e de o os eco-
sis emas, en que su sopo e ísico –el bio opo– es
en g an medida p oduc o de la ac i idad humana.
A i icial, consecuencia de cada cul u a, que lo hace
singula e i epe ible. En los p oyec os u banís icos
de e i alización, se hace e e encia a la ida, e ocan
la idea de insu la nue a ida a un ejido u bano ago-
ado. Se in en a combina ciudad y ciudadanos, bi-
nomio que po de inición debie a de se insepa a-
ble, pe o que pa adójicamen e, ma chan con mucha
ecuencia de o ma independien e.
El ejido his ó ico adicional no es aba mayo i a ia-
men e plani icado. Es lo que pod íamos llama ciu-
dad con igu ada o gánicamen e po sus p opios habi-
an es. Cada espacio enía su azón de se , e a
usado de o ma eal o simbólica de modo di e en e
po sus inquilinos, y ello lo iden i icaba y dis inguía
en p ime a ins ancia de o as pa es de la ciudad, y
a la pos e de o as u bes.
Tendemos hoy en día, a con e i las ciudades his ó i-
cas en bio opos acíos, llenos de o icinas o de u is as,
pe o donde acasa la elación habi an e espacio cons-
uido. La imagen de p og eso inculada al u banismo
mode no, puede pone en pelig o la ica cul u a adi-
cional de ida en comunidad. Los cen os his ó icos
han su ido en los úl imos años p ocesos de expulsión
de la población esiden e con bajo pode adquisi i o,
donde as un pe iodo de di isión pa cela ia y aumen-
o de la plus alía, se inco po an nue os agen es a la
ciudad. Se al e a la ipología y los modos de ida.
DOSSIER: Tu ismo en Ciudades His ó icas
3. El espacio público de la ciudad
al se icio de la mo ilidad del
u is a. Ronda, (Málaga).
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Uno de los obje i os que busca es e u banismo de
nue o cuño o ecou banismo es el de p oyec a –en
un sen ido amplio– comunidades humanas que p o-
po cionen un en o no adecuado pa a las elaciones
sociales y una ida comuni a ia di e sa y saludable.
Sin emba go, la ciudad his ó ica adicional, los pue-
blos, el Su , con enía ejidos que p opiciaban las e-
laciones sociales, es imulaban la elación ca a a ca a
en e las pe sonas. El u banismo sos enible apoya la
ehabili ación de pueblos y cen os u banos, man e-
niendo la población esiden e, la de ensa del pa i-
monio a qui ec ónico y la conse ación de los en-
o nos na u ales, como única salida de u u o si
que emos ansmi i a nues os hijos algo de nues o
p esen e.
En algunos casos, la combinación en e adición y
p og eso puede consegui se desde la mejo a de las
elecomunicaciones. Hay expe iencias de es e ipo,
los llamados elepueblos más ex endidos en Es ados
Unidos. Son emp esas que se ins alan jun o con sus
abajado es en pueblos alejados en p ocesos de
abandono, pe o conec ados con el ex e io con las
mejo es elecomunicaciones. Se mejo a así la calidad
de ida de los abajado es, a la emp esa le esul a
económico ins ala se, pues es suelo ba a o, y se e i-
a la desapa ición del pueblo.
La in luencia undamen al del Tu ismo
El u ismo es la indus ia más impo an e del mun-
do. Gene a, di ec a o indi ec amen e, el 10,7% del
p oduc o in e io b u o global y p opo ciona casi el
11% de odos los empleos exis en es en el mundo.
En Andalucía, egión u ís ica po excelencia, es os
da os son aún mayo es p opo cionalmen e.
La ac i idad u ís ica a oja uno de los índices de
c ecimien o más ele ados y ha causado la des uc-
ción de impo an es ecosis emas en odo el mundo:
playas, zonas cos e as, mon añas, humedales... Las
p e isiones indican que es un enómeno en auge,
que a a más. Aunque no odo es nega i o, ya que
el u ismo ambién pueda se i pa a la in eg ación
social de á eas pocos desa olladas.
Pa a su análisis, debemos ene en cuen a qué es el
u ismo. Se e ie e siemp e a una o ma de esidencia
empo al, u o de un iaje, un desplazamien o –espo-
ádico o pe iódico –, po lo que la inculación con el
luga del des ina a io del p oduc o es muy dis in a de
la que se desa olla con el esiden e pe manen e. La
ciudad uncional clásica, pensada pa a el abajo, la e-
sidencia y el ocio, con las comunicaciones como elón
de ondo que lo enlaza odo, pie de aquí uno de sus
p incipales a ibu os. Podemos deci que son sec o es
de ciudad que se especializan en de e minadas ac i i-
dades, casi de o ma monog á ica, y abandonan o as.
Cabe siemp e plan ea se dos casos posibles, en un-
ción de la p oblemá ica an dis in a que se gene a
en el medio. Los p ime os se ían los asen amien os
u ís icos de nue a plan a, sob e elemen os na u a-
les sin u banización p e ia, ya sean como conse-
cuencia de c ecimien os de zonas u banas exis en es
o de nue a plan a. Los segundos, –y és e es el caso
del u ismo en la ciudad his ó ica– se ían los asen a-
mien os que se desa ollan sob e localizaciones p e-
exis en es, o sea, los que a ec an mayo i a iamen e a
un ejido que se pensó pa a o o uso. Además, den-
o de cada caso no es lo mismo el u ismo que ge-
ne a la segunda esidencia, que la de los ho eles o
las es uc u as acacionales.
El u ismo apa ece muchas eces como o a o ma
de explo a suelos, en p incipio con poca capacidad
pa a el endimien o p oduc i o p ima io o secunda-
io. Tiende a si ua se en luga es de g an calidad paisa-
jís ica y bonanza climá ica, de mane a que se p opicie
el dis u e al ai e lib e, las p ác icas depo i as, e c.
El modelo u ís ico es un p oceso cuya e olución a
a és de dis in as e apas es ya conocido. Comienza
no malmen e con el descub imien o del si io po
pa e de pe sonajes o agen es ex e io es. Con inúa
cuando se p oduce un apoyo del p oceso, po pa e
de la inicia i a local, has a su desa ollo y consolida-
ción. A pa i de aquí puede comenza una e apa
"c í ica" de es ancamien o, que puede conduci a la
apa ición de sín omas de sa u ación o deg adación.
És o puede de e mina el declina del enómeno u-
ís ico y su aslado a nue as zonas de in e és, si no
se oman an es medidas pa a su " eju enecimien o".
Cuando se habla de la necesa ia plani icación del u-
ismo, pa a consegui un u ismo sos enible, se su-
b ayan es aspec os:
1º. la u ilización del medio na u al de mane a que
los impac os nega i os puedan se co egidos sin
deja una huella pe manen e.
DOSSIER: Tu ismo en Ciudades His ó icas
4. El man enimien o de
ac i idades inculadas al
e i o io, como la
ganade a, p opician su
conse ación. Je ez,
(Cádiz).
5. El Guadalqui i a su
paso po la ciudad de
Có doba, gua da en
algunos amos el
sabo de espacio no
domes icado.
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2º. el diseño y es ablecimien o de un p oduc o u ís-
ico que enga su icien e acep ación en el me ca-
do pa a sos ene los lujos u ís icos a un mismo
ni el a la go plazo.
3º. el man enimien o inde inido de la iabilidad eco-
nómica del u ismo, po medio de la adap ación
cons an e al me cado.
La expansión u ís ica ha conducido al p og esi o
de e io o del en o no u ís ico, an o na u al como
cons uido. Como ya señaló Ge da K. P ies ley "los
des inos u ís icos lle an consigo las semillas de su
p opia des ucción, a medida que se come cializan y
pie den las ca ac e ís icas que o iginalmen e esul a-
on a ac i as pa a los u is as".
El u ismo sos enible se á el que consiga el equili-
b io en e "un medio u ís ico pe cibido po los
usua ios en odo momen o de al a calidad (lo que
incluye la p o ección del medio na u al y del pa i-
monio his ó ico) y una demanda cons an e". El p o-
blema es que se subo dina la sos enibilidad al me -
cado. Remedia las equi ocaciones o co egi los
excesos come idos, empieza a se undamen al pa a
sa is ace las exigencias del u is a a la go plazo.
Pe o, es impo an e comp ende que el u ismo es
una indus ia de se icios, y no simplemen e cons-
ucción e i o ial de esidencia. Po ello se debe i
más allá del es udio de las plus alías añadidas al sue-
lo, que la ans o mación compo a en la de inición
de cos es de implan ación y abo da los ma cos pa a
la implemen ación y el man enimien o más amplio de
la sos enibilidad global de los ámbi os e i o iales.
Ello implica la comp ensión global del p oceso como
ecu so, el conoce los mecanismos de diagnós ico,
el sabe econoce las opo unidades es a égicas, el
sabe ins umen a las soluciones.
La ecien e Ley del Tu ismo de Andalucía, en su ex-
posición de mo i os, señala que su inalidad es la de
"ob ene el mayo p o echo de los ecu sos u ís i-
cos, den o del máximo espe o y cuidado de la cul-
u a y adiciones andaluzas y según las pau as del
p incipio de sos enibilidad", o eciéndose Andalucía
como des ino u ís ico in eg al. P opone la c eación
de una se ie de ins umen os ales como Planes Ge-
ne ales del Tu ismo, Zonas de p e e en e ac uación
u ís ica, P og amas de ecuali icación de des inos,
Municipio Tu ís ico... que "pueda es imula un c eci-
mien o o denado y sos enible de nues o sec o u-
ís ico, sal agua dando el medio na u al y nues o
pa imonio his ó ico y cul u al".
La o denación de la o e a u ís ica p e ende egu-
la los se icios y es ablecimien os u ís icos en ge-
ne al (ac i idades elacionadas con el ocio, aloja-
mien os de odo ipo, es au ación, in e mediación,
in o mación...) en o den a es ablece las "condicio-
nes básicas que han de euni se pa a espe a y
p o ege el medio ambien e, el paisaje y la cul u a
andaluza".
Sin emba go, el incumplimien o de es as condiciones
–in acciones que conlle en daños a los ecu sos u-
ís icos, al medio ambien e o al pa imonio his ó i-
co– solo se conside a una al a g a e (in e media
en e las al as le es o las muy g a es) que caduca a
los nue e meses de p oduci se y cuya mul a no su-
pe a los dos millones de pese as y la clausu a del es-
ablecimien o po un pe iodo in e io a seis meses.
El u banismo sos enible debe ía cen a se en es au-
a zonas u banizadas deg adadas, an es que u bani-
za las escasas y aliosas á eas na u ales o ag ícolas.
Conclusión
El u banismo es una disciplina mode na, que como al
sólo cuen a con un siglo de exis encia. Aunque lle e-
mos p oduciendo ciudad más de ein e siglos, los úl i-
mos 60 años han sido los más des uc i os desde el
pun o de is a de la sos enibilidad. Los plan eamien-
os ac uales del u banismo en e al medio ambien e
son compa ables con los de la medicina en la Edad
Media: miopes, pa ciales o llenos de miedo. U iliza-
mos ins umen os pensados pa a gene a nue as o -
mas cons uidas –ciudad– desde la p eponde ancia
del homb e sob e el medio que le odea.
La e lexión del plani icado ha pasado po dis in as
e apas. Has a inales de los se en a, la p incipal p eo-
cupación del u banis a e a c ea ciudad. Los ochen a
a ancan con una gene ación de planes que comien-
zan a in e esa se po el Pa imonio A qui ec ónico y
en es os ein e años se ha ins umen alizado la in-
e ención sob e la ciudad de mane a cie a. Co-
menzamos aho a una nue a e apa.
El medio ambien e debe se aho a el mo o del pla-
neamien o –sin ol ida lo ap endido en e apas an e-
io es. Los es udios de impac o ambien al, obliga o-
ios pa a el planeamien o a g an escala, son sólo la
pun a del icebe g, pe o allan los mecanismos. Un
ejemplo, aunque si bien es e dad que la mayo ía de
los Planes Gene ales que se edac an aho a son in o -
mados a o ablemen e po la Conseje ía de Cul u a,
y es la Conseje ía de Medio Ambien e la que pone
en la ac ualidad más "pegas", sin emba go la e o ma
e ec uada sob e el suelo no u banizable (Modi icación
Ley del Suelo 4/2000) es á pensada pa a pode u ba-
niza más e i o io, con menos abas.
La salud de la Tie a es una a ea común y compa -
ida. Es e plane a es nues o único hoga y si que e-
mos de ene su de e io o ambien al, hay que econ-
side a se iamen e nues os modos de ida u bana,
desde el cen o his ó ico a la pe i e ia in eg ada en
su e i o io.
Son muy pocos los ejemplos que se han lle ado a
cabo con c i e ios de sos enibilidad en España y An-
dalucía. Casi odo se queda en buenas in enciones.
Quizá, y eso es alen ado , hay más p eocupación en-
e las nue as gene aciones. Ya no hay uel a a ás.
DOSSIER: Tu ismo en Ciudades His ó icas