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José Domínguez Caparrós: métrica de Cervantes. Centro de Estudios Cervantinos, Alcalá de Henares, 2002

Frau García, Juan

Full text

—344— JOSÉ DOMÍNGUEZ CAPARRÓS: Mé ica de Ce an es. Cen o de Es udios Ce an inos, Alcalá de Hena es, 2002. El éxi o de un abajo de in es igación no se limi a a la bondad de los esul ados ob enidos, pues la p opia elección del obje o de es udio es suscep ible de e aluación, y, en es e sen ido, las p ime as conside aciones ace ca de la p esen e ob a esul an ob ias y pueden hace se po an icipado, an es incluso de inicia la lec u a del lib o. Ya el í ulo, Mé ica de Ce an es, anuncia su opo unidad y con eniencia y p ome e el emedio de un ol ido no able po pa e de los es udios li e a ios. El nomb e que i gu a sob e el í ulo, el de su au o , ga an iza, además, que la p opues a a a lle a se a cabo de una mane a igu osa. Como uno de los p incipales especialis as en la ma e ia, José Domínguez Capa ós se ha dedicado con an e io idad al es udio de la mé ica en las e ien es his ó ica y eó ica; a él se deben abajos undamen ales sob e las eo ías mé icas de los siglos XVIII, XIX y XX, y ob as de consul a obligada como Mé ica y poé ica, compi- laciones de a ículos como Es udios de mé ica, o ú iles ins umen os de e e encia como el Dicciona io de Mé ica. Con es e abajo, pues, ex iende a los Siglos de O o el alcance de su análisis, sob e odo e- niendo en cuen a que, como se comen a á algo más adelan e, no se limi a a un es udio aislado de la mé ica ce an ina, sino que la si úa en el con ex o eó ico de su iempo. En cuan o al obje o de análisis, es so p enden e que has a el mo- men o de su apa ición no se hubie a ealizado ningún es udio in eg al y p o undo de la mé ica ce an ina. Tal como explica Domínguez Capa ós en el p ólogo de su abajo, apenas exis ían unos cuad os desc ip i os de la p oducción d amá ica de Ce an es, a ca go de Sche ill y Bonilla, y algunos comen a ios dispe sos y ca en es con ecuencia de se iedad, igo y undamen o. La so p esa es mayo po cuan o se a a del esc i o po an onomasia de las le as hispanas y uno de los escasos au o es en nues a lengua que o man pa e in a ia- ble e indiscu iblemen e en las dis in as edacciones y p opues as del canon occiden al. Bien es e dad que an o su ama como los de echos Rhy hmica, I, 1, 2003 CRÍTICA DE LIBROS —345— que os en a pa a accede a dicho canon le ienen dados undamen- almen e po su condición de na ado , y sob e odo po la edacción del Quijo e, pe o no es menos cie o que dicha no ela es inconcebi- ble sin cie os e sos –son 1.110 los que con iene, según ce i i ca el p opio es udio eseñado– y que algunos de los poemas ce an inos pe enecen ambién, sin duda alguna, al canon de la lí ica española. No se ocul a o e i a en ningún momen o el deba e sob e la calidad es é ica de la e si i cación ce an ina, y se ecue dan y comen an las opiniones encon adas sob e el mayo o meno acie o de Ce an es en los aspec os écnicos del e so, aunque lo que se discu e es, más que nada, si su poesía es, en gene al, medioc e o abie amen e de ec uosa y pob e, y pocos abogados hay que pos ulen un mejo cali i ca i o. De- mues a el au o del es udio, sin emba go, que muchas de esas opinio- nes es án iciadas desde su o igen, pues aplican en el juicio p emisas ac uales y achacan al esc i o icios que lo son aho a, pe o que en su época se encon aban, en mayo o meno medida, en consonancia con la poé ica al uso. Haya luga o no pa a al discusión, el mismo Domínguez Capa ós hace especial hincapié en el hecho de que de e minados poemas de Ce an es se han cons i uido como pa adigmas de su especie, y son un e e en e casi obligado, an o en an ologías gene ales de la lí ica como en epe o ios mé icos, igual que sucede, po ejemplo y sob e odo, con el sone o con es ambo e. Tales son los casos, así mismo, de o mas mé icas a i i ciosas que in en a el p opio Ce an es, cual el o illejo, o que compone en una época muy emp ana, como ocu e con los e sos de cabo o o, a odas las cuales se dedica la quin a sección –la úl ima– del lib o, en la que son analizadas con de enimien o. En cuan o a la o ganización de la ob a, y además de esa úl ima pa e dedicada a o mas mé icas poco ecuen es y poco ecuen adas, el li- b o cons a de un p ime capí ulo i ulado Ve si i cación y o mas mé i- cas ce an inas, de una segunda pa e dedicada en exclusi a a la ima, y de o as dos secciones que se epa en el es udio, espec i amen e, de las o mas cas ellanas y las o mas i alianas. En el p ime capí ulo se p opo cionan los da os que se án obje o de pos e io comen a io en el es o de las secciones, y se o ece, a lo la go de casi cua en a páginas, una se ie de ablas sis emá icas con las es o as empleadas po Ce an es en cada una de sus ob as, con indicación del nomb e de la es o a, la localización exac a en la ob a conc e a –núme o de página, si a in e calada en e la p osa, o de línea en que apa ece, si la ob a es á compues a po comple o en e so–, el núme o de oc- CRÍTICA DE LIBROS Rhy hmica, I, 1, 2003 —346— osílabos, hep asílabos, endecasílabos y o os e sos ecuen es, y el esquema de la ima. Se ano an al pie de la página las pa icula idades e i egula idades dignas de comen a io, y se añade una abla i nal que hace las eces de compendio. Se a a en es a p ime a pa e, pues, de o ece los da os desnudos –pe o o denados– que esul an de un abajo exhaus i o y igu oso, p e io a cualquie análisis y necesa io pa a pode ex ae las conclu- siones pe inen es y ealiza las pos e io es a i maciones con segu idad y sin cae en el imp esionismo que Domínguez Capa ós denunciaba en un p incipio. Quedan así expues os y clasi i cados los más de cua- en a mil e sos conside ados au én icos de Ce an es. Cabe des aca , po o a pa e, que pa a la ecopilación de da os, según mani i es a el au o , se han u ilizado como he amien as «pode osos ins umen os in o má icos ac uales», algo que cada ez es más habi ual y so p en- de menos, y que sin duda no sólo hace el abajo más lle ade o, sino ambién más exac o. El segundo capí ulo, dedicado a la ima, comienza po e oma el deba e sob e la capacidad écnica de Ce an es al espec o, y en e a la denuncia de la o peza que e l eja el uso de imas pob es, idén icas, homónimas, simuladas, imas en e una palab a y su compues o, imas que a ancan an es de la úl ima ocal ónica o asonancias en e imas consonan es en una misma es o a, se con apone el a e imien o del poe a en cie as ocasiones en las que busca la di i cul ad o no ehuye la complicación. Así pues, los icios en la ima ce an ina se explica ían, más que po incapacidad o poco alen o po pa e del au o , po un descuido más o menos olun a io y aco de con una excesi a ole ancia de época, y, al mismo iempo y una ez más, se ían en pa e la consecuencia de la e aluación a pa i de una óp ica ac ual de usos que hoy se conside an de ec uosos pe o que no lo e an en onces. Además, se des acan ambién algunos alo es posi i os de la habilidad ce an ina, sob e odo en la consecución de e ec os jocosos. Al ma gen de las alo aciones, Domínguez Capa ós o ece ambién la desc ipción écnica de cuan o hay de eseñable en la ima de Ce an es: la acen uación de los enclí icos, el uso de palab as á onas en posición de ima, la combinación de consonancias esd újulas o agudas con las llanas o el ecu so al e so suel o, a la ima in e na y los casos pa icula es de imas jocosas y e sos de cabo o o. El capí ulo se comple a con una exposición de las eo ías sob e la ima en los Siglos de O o, ú il po cuan o, aunque suma io, pe mi e con as a la p ác ica ce an ina con lo que sus con empo áneos –hay e e encias Rhy hmica, I, 1, 2003 CRÍTICA DE LIBROS —347— a Rengi o, Ca amuel, Sánchez de Lima, el Pinciano o Manuel de Fa ia– conside aban ole able, opo uno o inadecuado. Las secciones e ce a y cua a, como se ha dicho, se dedican a las o mas cas ellanas e i alianas que emplea Ce an es. En e las p ime- as – eliquias a eces de o o iempo– se encuen an el e so de a e mayo , las coplas, las décimas, el lexap én, el pe qué, el omance, la seguidilla y la canción medie al y, en e las úl imas, la canción, el mad igal y el sone o. La es uc u a empleada a la ho a de abo da el es udio de odas es as o mas consis e, habi ualmen e, en una exposi- ción sob e el o igen his ó ico y la ayec o ia de las mismas, a menudo apoyada en los es imonios de los a adis as de la época, y en una des- c ipción demo ada con e e encias a las a ian es más signi i ca i as. A con inuación, lógicamen e, se analizan los usos ce an inos; se da cuen a de dónde se emplea la o ma en cues ión, con qué esquemas de ima y con qué pa icula idades, y qué e minología mé ica u iliza Ce an es. El examen es de allado y se epa a en odo aquello que me ece eseña, como las pocas ocasiones en que el poe a in oduce un comen a io me amé ico –po ejemplo el de aquellas ansias «que no pueden cabe en un sone o»–. Especialmen e des acable, den o de un es udio que ya lo es en su conjun o, esul a el hecho de que su au o no se quede en el me o in en a io y la pu a desc ipción his ó ica, sino que p oceda al análi- sis c í ico de los usos mé icos, a ando de explica la u ilización de de e minadas es o as en elación con la ma e ia a ada o el géne o al que pe enece la composición. Así, el empleo del e so de a e mayo , an poco ecuen e a la sazón, se explica po su asun o, un conju o que emi e a cie a pa e del Labe in o de Fo una, en un cla o eje cicio de in e ex ualidad; la copla de a e meno del epi a i o de G isós omo iene una in ención a caizan e; el omance, po o a pa e, se u iliza en el ea o pa a ela a hechos, según ecomendaba Lope. Ya en es udios p eceden es lamen aba José Domínguez Capa ós la endencia a c ee que la mé ica se limi a a la desc ipción de unos esquemas des in- culados de odo p oblema de signi i cación,1 echazaba que la o ma mé ica sea un esquema acío y ca en e de signi i cado y ei indicaba la impo ancia de la unción o ganizado a que desempeñan el me o y la ima incluso en los planos mo ológico, sin ác ico y semán ico.2 CRÍTICA DE LIBROS Rhy hmica, I, 1, 2003 1 José Domínguez Capa ós: “Mé ica y semió ica”, en Es udios de mé ica, UNED, Mad id, 1999, p. 13. 2 José Domínguez Capa ós: Mé ica y poé ica. Bases pa a la undamen ación de la mé ica en la eo ía li e a ia mode na, UNED, Mad id, 1988, p. 9. —348— Cohe en e, pues, con su p opia doc ina, el análisis mé ico que nos o ece en la p esen e ob a se comple a con ecuencia con la explica- ción de las causas que jus i i can el empleo de una cie a es o a o de una de e minada ima, del e ec o que p e enden causa o de la elación que iene su uso con el con ex o y el signi i cado. Es amos, en i n, an e un comple o y igu oso es udio de la mé ica ce an ina que, al mismo iempo, con iene un pequeño a ado de mé- ica con e e encias con inuas a algunas de las cues iones í micas más deba idas en la poé ica del siglo de o o. Es e es udio cub e un espacio acío has a el momen o en los es udios li e a ios hispánicos, aunque el p opio au o señala la necesidad de con inua el camino que él ha abie o y, po ejemplo, sub aya la con eniencia de lle a a cabo un análisis de enido de la p osodia í mica del e so ce an ino, y des- aca como a eas pendien es las de analiza enómenos como el de la dié esis o ealiza es adís icas i ables sob e la p opo ción de los ende- casílabos acen uados en sex a y los acen uados en cua a y oc a a. En odo caso, es as páginas ya suponen, po sí solas, un conside able paso adelan e en el conocimien o de la mé ica ce an ina y, po ex ensión, en el de una pa e de la his o ia de la mé ica hispana. JUAN FRAU Rhy hmica, I, 1, 2003 CRÍTICA DE LIBROS