Internet y la transformación del Estado
Abstract
La incorporación de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de información al aparato gubernamental ha aumentado sustancialmente el potencial del Estado para producir y conservar su hegemonía. El autor analiza el impacto que estas nuevas herramientas culturales han ocasionado en la estructura del Estado, cómo Internet ha transformado el Estado tradicional y ha creado una nueva faceta del Estado Ampliado moderno, un Estado más cohesionado y sólido.
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ÁMBITOS. Nº 6. 1er Semestre de 2001 (pp. 21-34) RESUMEN La incorporación de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de información al aparato gubernamental ha aumentado sustancialmente el potencial del Estado para producir y conservar su hegemonía. El autor analiza el impacto que estas nuevas herramientas culturales han ocasionado en la estructura del Estado, cómo Internet ha transformado el Estado tradicional y ha creado una nueva faceta del Estado Ampliado moderno, un Estado más cohesionado y sólido. ABSTRACT The incorporation of media and new information technologies to the governmental device has increased the State potentiality to get and preserve his hegemony. The author analyses the impact that these new cultural tools have caused, how Internet has transformed the traditional State and has originated a new facet of modern enlarged State, more solid. Palabras claves: Estructura del Estado tradicional/Estado ampliado moderno/Transformación del Estado/Medios de comunicación/Nuevas tecnologías/Internet. Key Words: Structure of traditional State/Modern enlarged State/State transformation/Media/ New techonologies/Internet. I.- Presentación La rápida e intensiva evolución que ha experimentado Internet en las sociedades contemporáneas del último cuarto del siglo XX y de principios del XXI, han producido abundantes reflexiones sobre el carácter cuantitativo, las aplicaciones comerciales, los aprovechamientos tecnológicos, los estudios de caso, las condiciones de mejor adaptabilidad en las comunidades, la convergencia tecnológica, etc. de Internet y sus fenómenos derivados interactivos; pero no se han producido análisis sobre el impacto que ha ocasionado sobre la estructura del Estado. De aquí, la importancia de realizar algunas consideraciones preliminares sobre como Internet ha transformado la estructura del Estado tradicional y que ha dado origen a una nueva faceta del Estado Ampliado moderno modificando con ello las formas de ejercer el poder cultural. Internet y la transformación del Estado Dr. Javier Esteinou Madrid Investigador Titular del Departamento de Educación y Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, México, D.F.
22 Internet y la transformación del Estado II.- La expansión del poder La emergencia de los medios de comunicación y de las nuevas tecnologías de información en las sociedades modernas, no sólo representa la radical transformación de las superestructuras culturales de las comunidades, sino que básicamente, el fenómeno más relevante que produce, es la expansión intensiva de la dimensión ideológica de la sociedad. Esto es, en términos generales, puede pensarse que con la presencia de los medios de comunicación la sociedad en su conjunto sufre una gran dilatación cultural, desde el momento en que las instituciones, los grupos o los individuos pueden extender la realización de sus tareas o funciones específicas a través de las técnicas de información(1). La sociedad entra entonces en la fase de producir nuevos procesos culturales de consecuencias sociales amplificadas e insospechadas. Es por ello, que con la presencia de los medios de comunicación lo que se transforma, a corto plazo, es el esqueleto ideológico del Estado, y a largo plazo, el de toda la sociedad en su conjunto. De esta manera, con la acción de las tecnologías de información el Estado experimenta una gran transformación al interior de su estructura cultural, energética y emocional, pues las tareas de construcción, dirección y cohesión ideológica que realiza, entran en una nueva fase de extensión geométrica que da origen a una faceta del poder: el moderno Estado Ampliado(2). De esta forma, el Estado entendido como el conjunto de recursos administrativos, jurídicos, ideológicos, educativos, etc. que se destinan para conservar y reproducir el poder, se transforman con la acción de cada nueva tecnología de información que surge y que impacta sobre la sociedad. Históricamente esta dilatación del Estado no se inicia con la presencia de las tecnologías de información, sino con la aparición de las primeras instituciones ideológicas como son la familia, la iglesia, las organizaciones culturales, la escuela, etc., que posibilitan las primeras expansiones culturales del gobierno. Sin 1.- Una concepción intuitiva pero también idealista sobre la forma como la sociedad se modifica con la presencia de las tecnologías informativas, la encontramos de manera embrionaria en el pensamiento de Marshall Mc Luhan, Consultar La Comprensión de los Medios como las Extensiones del Hombre, Editorial Diana, S.A., México D.F., 1979. Una Crítica moderada al pensamiento de Mc Luhan puede consultarse en Gianpiero Gauraleri, La Galaxia de Mc Luhan, Editorial ATE, España, 1981. Para un panorama general sobre la línea de evolución que han seguido las tecnologías de información desde el telégrafo en 1840 hasta la comercialización de los cristales de silicio, consultar Un Sólo Mundo. Voces Múltiples Comunicación e Información en Nuestro Tiempo, obra cit., página 31 a 36. 2.- Pensamos que es debido a este tipo de inserción altamente orgánica que han alcanzado los medios de comunicación dentro del Estado y el funcionamiento estructural de la sociedad, que es muy difícil su transformación profunda. Los intentos frustrados más recientes que pretendían modificar la estructura global de los medios de comunicación, los encontramos en el proyecto RETELVE de Venezuela en 1977 y en los proyectos de Derecho a la Información en 1981 y de Democratización de la Comunicación en 1983 en México. Para ampliar este último, consultar de Javier Solórzano Zinser, Comunicación Social y Voluntad Política, El Día, 18 de junio de 1983.
23Javier Esteinou Madrid embargo, con el desarrollo de estas nuevas herramientas intelectuales productoras de conciencia, los aparatos de hegemonía tradicionales sufren un desplazamiento sustancial del lugar central que ocupan, para dar paso al surgimiento de una nueva ampliación del bloque en el poder, vía las modernas tecnologías de comunicación(3).Por este motivo, el nacimiento de esta nueva zona del Estado Ampliado se encuentra en íntima correspondencia con la evolución y organización que adopta cada nuevo sistema y proceso de comunicación que aparece: a mayor producción de máquinas culturales, mayor expansión del Estado Ampliado; y a menor desarrollo de las tecnologías de comunicación, menor ampliación del Estado extenso. Así, observamos que la emergencia y desarrollo de todo medio de difusión o tecnología de información, provoca una nueva transformación o desdoblamiento del Estado Ampliado y de la sociedad; y adquiere las características que le son propia se cada uno de éstos apoyos técnicos. En efecto, analizando a groso modo, la expansión de los medios electrónicos, encontramos cuatro grandes rasgos de evolución que ha presentado el Estado Ampliado, según ha sido el grado de perfeccionamiento tecnológico y social que ha alcanzado cada una de éstas infraestructuras tecnológicas. Así, con el germinar de la primera generación de aparatos de comunicación entre 1907 y 1930 (radio de amplitud modulada, reducida cobertura radiofónica, bajo consumo radioeléctrico, etc.), aparece una primera cara embrionaria del Estado Ampliado que se caracteriza por el refuerzo aislado y burocrático de las principales instituciones privadas y gubernamentales a través de éstos. En éste período, los medios son empleados como meros portavoces de las tareas que ejerce cada aparato estatal de regulación social,, sin cristalizar el la elaboración de proyectos de cohesión nacional, sino simplemente de unión y extensión ministerial. Con la presencia de la segunda generación de medios de comunicación electrónicos entre 1940 y 1950 (Televisión color, aparatos portátiles, radio en frecuencia modulada, mayor cobertura radiodifusora, aumento del tiempo de exposición a los medios, cambios en los contenidos de programación, etc.), surge un 3.- El concepto del Estado Ampliado es una categoría analítica totalmente abandonada por la reflexión crítica de la comunicación europea y latinoamericana. La única disciplina que la ha retomado y desarrollado ha sido la Ciencia Política a través de la teoría de los aparatos de hegemonía, representada, especialmente, por los brillantes trabajos de Christine Buci-Glucksmann. Nuestro esfuerzo consiste en recuperar dicho arsenal teórico olvidado para enriquecerlo y expandirlo con las aportaciones que ha ofrecido la evolución material de los medios de comunicación y de las tecnologías de información sobre la trama de los aparatos de hegemonía tradicionales. Estamos convencidos que esta matriz teórica es una de las principales vetas y directrices conceptuales que nos permiten comprender las funciones y transformaciones que ejercen las tecnologías de comunicación dentro del actual ámbito del poder.
24 Internet y la transformación del Estado segundo rostro del Estado Ampliado que se distingue por producir programas de integración y conducción nacional a través de estos. Con ello, se amplía la base social de los regímenes democráticos o de otro corte, al proveer de mayor difusión de información a todos los sectores sociales, lo que se traduce en una mayor participación social. En esta etapa las tecnologías de información entran en estrecha coordinación con las industrias nacionales, a fin de consolidar sus proyectos de concentración y acumulación económica. Así, se elabora una nueva identidad del Estado basada en los proyectos de homogeneización y masificación cultural de la población. Con el nacimiento de la tercera generación de medios de comunicación de 1950 a 1990 (cablevisión, satélites, videodisco, teletexto, computadoras, sistemas de video con enorme cobertura y gran rating de audiencia, rápido flujo de programación, gran versatilidad de ubicación, etc.), aparece una nueva faceta del Estado Ampliado nacional que entra en oposición con el Estado Ampliado transnacional. Se da así una cara híbrida del Estado provocado por la lucha y yuxtaposición cultural que libra el proyecto multinacional y el proyecto nacional, a través de los medios de comunicación. En éste sentido, hasta la tercera generación de medios de información el modelo de comunicación que se construye con la sociedad se basa en el clásico proceso compuesto por el emisor-mensaje-receptor y produce una relación masiva, vertical, monopólica, fuertemente cerrado, muy concentrado y altamente costoso. Finalmente, con la cuarta generación de tecnologías de información de 1990 al año 2000, particularmente con el surgimiento de Internet y su fenómenos interactivos derivados, gradualmente transforma la estructura cultural y comunicativa anterior de la sociedad dando origen a un nuevo modelo de comunicación que produce nuevas facetas del Estado Ampliado. III.- Nuevas tareas orgánicas del estado ampliado La especificidad de este flamante Estado Ampliado que surge con la presencia y expansión de las tecnologías de información, se caracteriza porque, a través del nuevo tejido tecnológico que construyen los medios de comunicación en la superestructura social, estos alcanzan una nueva inserción orgánica con la sociedad más profunda que la que obtiene la iglesia, la escuela, los partidos políticos, etc. como aparatos de hegemonía. Con estas nuevas herramientas culturales el Estado riega, abona y cultiva permanentemente el tejido social con las ideologías coyunturales que cotidianamente produce desde su base material. Con ello, en algunos casos fortalece y vitamina las células económicas y políticas que le dan vida; y en otros, “cura” o “restituye” aquellos órganos que entran en fase de “putrefacción social”. Esta nueva articulación estructural se efectúa de manera más integrada con los aparatos de comunicación que con las tradicionales instituciones de hegemonía, debido a las nuevas capacidades orgánicas que estos conquistan para cohesio-
25Javier Esteinou Madrid nar a la población, y que son su alto grado de penetración ideológica, su contacto permanente que establecen con el auditorio, y la saturación constante que alcanzan sobre los campo de conciencia de la mayoría de los grupos sociales. De esta forma, mediante los apoyos tecnológicos que le brindan los medios de comunicación, el Estado conquista una nueva capacidad orgánica para realizar de manera más competente las funciones culturales que debe ejecutar como instancia rectora de la sociedad. Es decir, las funciones ideológicas que antaño ejercía el Estado a través de pesados y burocráticos aparatos administrativos, jurídicos, fiscales, pedagógicos, económicos, etc., ahora son realizados con mayor ligereza o suavidad por medio de las tecnologías de información; sin que por ello, la infraestructura organizativa de los primeros desaparezca, sino que simplemente se reforma desplazándose a lugares secundarios. De esta forma se observa que de cada nueva tecnología que aparece históricamente se deriva la formación de un nuevo tejido cultural que articula a las comunidades dando origen a nuevas facetas del Estado Ampliado. Sin embargo, debido a que hasta la tercera generación de medios de información, éstos no operan como entidades “autónomas” o “neutrales” como lo presentan las versiones funcionalistas de la comunicación(4), sino que son intermediarios técnico-industriales de las relaciones sociales que se dan al interior de la sociedad, solamente pueden participar a través de estos aquellos grupos que tienen acceso al control y dirección de los mismos. Por consiguiente, siendo que en la sociedad moderna las grandes tecnologías de información (prensa, cine, radio, televisión, cablevisión, satélites, computadoras, redes de datos, etc.) están subordinados por las fracciones gobernantes, mediante factores primarios (propiedad de los medios, desempeño como industrias culturales, financiamiento institucional y marco jurídico) y factores secundarios de poder (control de la producción, circulación e infusión del sentido), únicamente pueden actuar a través de estos los estratos dirigentes(5). Estas fracciones de grupos dominantes son quienes forman en esencia al Estado en sentido amplio y lo controlan. En consecuencia, quien puede intervenir socialmente vía estos aparatos 4.- Consultar muestra trabajo El Estudio Materialista de la Comunicación de Masas, Cuadernos del TICOM No. 1, Departamento de Educación y Comunicación, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, México D.F., marzo 1979. 5.- Debemos recordar que “con el fin de conservar el equilibrio que requiere el imperio del capital, los dirigentes criollos o foráneos, a través de sus acciones directas o mediante la intervención del Estado que los representa, se ven permanentemente obligados a dominar y a organizar alrededor de su proyecto histórico, al sistema global de comunicación e información, y muy en particular, a los medios de difusión colectiva. De éstos últimos, prioritariamente monopoliza a los de tecnología más avanzada, puesto que son los que les ofrecen mayor poder de creación de consenso y de subordinación colectiva”. Consultar nuestro trabajo, El Condicionamiento Social de los Medios de Comunicación de Masas, en Seminario de Comunicación Social, Serie Ensayos No. 10, Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco, México D.F., 1983, página 19 a 20.
26 Internet y la transformación del Estado de información, no son todos los sectores de la sociedad, sino el Estado en sentido extenso. Dichas funciones son múltiples y varían según las coyunturas y los ciclos históricos por los que atraviesan; e impactan, dependiendo de lo anterior, en distintos procesos y sectores de la sociedad. Así, por un lado, a través de sus prácticas ideológicas las tecnologías de información, influyen en las áreas políticas, económicas, morales, psíquicas, sexuales, etc., del cuerpo social. Por otro, mediante éstas realizan operaciones financieras, de modernización cultural, de reproducción de la energía laboral, de mutación de hábitos alimenticios, de control natal, de liberación de instintos lúdicos, de reordenamiento político, de secularización o desecularización masiva de la cultura, de participación o narcotización social, de organización económica, de concentración de valor, etc. Dentro de esta última gama, destacan por su importancia la realización de las siguientes 10 actividades ideológicas básicas para la reproducción de la sociedad, que a través de las tecnologías de información, se llevan a acabo de manera más rápida, eficiente, extensa y continua: a.- La socialización e internacionalización de los valores y normas que fundamentan y posibilitan la producción y reproducción de el sistema y el cambio del mismo. b.- La conservación y transmisión del acervo histórico (tradición, cultura, formas organizativas y operativas), como factor de cohesión, equilibrio y continuidad de la sociedad. c.- La incorporación de las nuevas generaciones a la sociedad establecida por medio de la asimilación colectiva de la tradición heredada, de sistemas de valores predominantes, de la enseñanza de solidaridades entre individuos y grupos, y de éstos con la sociedad y el Estado. d.- La integración y cohesión cultural de la población alrededor de up programa de identificación nacional. e.- La educación y organización política de la sociedad según los requerimientos de cada coyuntura social. f.- La regulación ideológica de los conflictos que amenazan la renovación hegemónica de la sociedad. g.- La elevación de la gran masa de la población a un determinado nivel de educación técnico, cultural y moral que corresponda a las necesidades de desarrollo del sistema y a los intereses de la fracción hegemónica. h.- La movilización colectiva de la sociedad en función a las necesidades económicas, políticas y culturales que exige cada coyuntura social. i.- La creación y consolidación del conformismo general, como modo de refuerzo de la legitimidad y del consenso en favor del Estado, y de la aceptación de la hegemonía de ciertas fracciones y clases sobre otras.
27Javier Esteinou Madrid j.- La contribución a la emergencia y mantenimiento de un prototipo de personalidad básica(6). A través de la ejecución de estas actividades ideológicas, el Estado efectúa distintas tareas culturales de carácter orgánico con el conjunto de población. Dentro de las misiones orgánicas, es decir, aquellas que contribuyen a reproducir la estructura principal del proyecto de desarrollo establecido, figuran, entre otras, la contribución al proceso de acumulación económica, la renovación de la capacitación de la mano de obra, la producción cultural de la identidad nacional, la extensión del código lingüístico de relación básica entre los habitantes, la centralización del poder de la federación sobre las regiones y municipios, la reproducción psíquica de la fuerza de trabajo, la planificación de la natalidad, la educación política cotidiana, etc. Dentro de las funciones no orgánicas, es decir, aquellas que no inciden relevantemente en la reproducción del esqueleto del proyecto histórico de sociedad, sino que simplemente contribuyen resolver problemas aislados y coyunturales de la convivencia social, destacan los servicios urbanos de información múltiple, la asistencia civil para urgencias, la orientación vial, las campañas de prevención médica, los programas de racionalización del uso del agua y la energía, etc. Mediante la realización más eficiente de sus funciones estructurales, las tecnologías de información se convierten en las principales instituciones productoras de hegemonía. Esta nueva posición estructural que conquistan la obtienen a partir de las actividades sociales que ejercen por vía de las ideologías que producen, circulan e inculcan. Sin embargo, la primacía de las tecnologías de información en la articulación y consolidación de esta relación estructural, básicamente la observamos, entre otras, por la múltiple inserción orgánica que efectúan estas en el proceso de reproducción fundamental de la sociedad moderna. Es decir, a través de las prácticas simbólicas culturales que operan las instituciones de difusión de masas, se realizan simultáneamente, entre otras, las siguientes cinco funciones vertebrales que requiere la estructura global del sistema moderno, para existir y reinstalarse como relación dominante dentro del conjunto de relaciones sociales que comprenden la formación económico social. a.- La aceleración del proceso de circulación material de las mercancías, b.- La inculcación de la ideología dominante, c.- Su contribución a la reproducción de la cualificación de la fuerza de trabajo, d.- La formación cultural del Estado nación, y finalmente, e.- La expansión de la lengua, y otras más. 6.- Para ampliar este panorama consultar de Marcos Kaplan, Estado y Sociedad, Editorial Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F., 1980, páginas 213 a 214.
28 Internet y la transformación del Estado Con la realización amplificada de estas tareas culturales a través de las más modernas tecnologías de información, el Estado queda facultado para organizar y cohesionar a la población en función al proyecto de desarrollo que instaura desde sus relaciones sociales de producción. Mediante ello, se amplían sus bases de legalidad y se incrementa su poder para coordinar y cohesionar coyunturalmente a la población. Con esto, se obtiene de forma más segura el consentimiento activo o pasivo que requiere la conducción del conjunto social. Así, con la intervención de las tecnologías de comunicación se reduce la distancia existente entre cúpula dirigente, intelectuales orgánicos y masa de individuos, lo que a su vez, repercute en la creación de un Estado más cohesionado y sólido. En una idea, conquista la dirección intelectual y moral del conjunto social vía los medios de comunicación. De esta forma, con la adquisición de estos modernos brazos tecnológicos, el Estado Ampliado alcanza una nueva capacidad para ordenar y restaurar permanentemente el tejido social. Así, realiza de manera más eficiente dos grandes articulaciones culturales de la sociedad. Por una parte, realiza diariamente, en forma masiva y casi intangible, la articulación consensual de la base económica de la formación histórica, con su superestructura política e ideológica de organización y regulación social. Por otra, cohesiona culturalmente a la sociedad política con la sociedad civil, es decir, vincula los aparatos de coerción (policía, fuerzas armadas, burocracia, tribunales, etc.), con los aparatos de hegemonía (escuelas, familia, iglesias, partidos políticos, sindicatos, órganos culturales, medios de comunicación, etc.) y viceversa. Estas dos articulaciones o direcciones del Estado se distinguen porque a diferencia de la conducción represiva que es clara y brutalmente coercitiva, estas nuevas direcciones son sutilmente pedagógicas y persuasivas. Desde el momento en que los aparatos de información se incorporan al campo de acción del Estado, se produce la proyección y ampliación de éste sobre la trama “privada de la sociedad” y se da la expansión molecular de la clase dominante sobre el conjunto de la vida social(7). Con este fenómeno se incrementan notablemente las facultades prácticas del Estado para integrar culturalmente a los distintos grupos sociales alrededor del programa de desarrollo que requiere dirigir. En una idea, con la incorporación de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de información al aparato gubernamental, aumenta sustancialmente el potencial del Estado para producir y conservar su hegemonía. 7.- Para profundizar en éste punto consultar de Mabel Piccini, Sobre la Producción Discursiva, la Comunicación y las Ideologías, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, versión mimeografiada, México D.F., agosto de 1981, página 24 a 26.
29Javier Esteinou Madrid IV.- Internet y la transformación del estado Con la aparición de Internet en la historia humana surge una nueva extensión de los sentidos del hombre que prolongan los funcionamientos cerebrales, creando una nueva neocorteza tecnológica que produce un nuevo sistema nervioso social, a través del cual los individuos y las instituciones actúan colectivamente en el siglo XXI. De ésta forma, Internet se introduce en las sociedades contemporáneas como un nuevo intermediario técnico-cultural entre las relaciones sociales, que modifica las estructuras anteriores y da origen a nuevos espacios públicos y privados de vinculación social. Así, cada vez más, la esfera pública que introduce Internet en la sociedad substituye a la antigua Plaza Pública o al Agora y en el nuevo espacio abierto que produce se discuten y razonan las ideas y los problemas colectivos de la ciudad y de lo “público”, y se organiza a la población a partir de grupos de opinión(8). Con ello, se modifican las reglas de la interacción social produciéndose nuevas formas de socialización y de participación grupal. En este sentido, podemos decir que hasta antes del surgimiento de Internet las sociedades funcionaron con un modelo de comunicación colectiva predominantemente vertical, unidireccional y monopolizado. Sin embargo, con la presencia de Internet y su rápida expansión en la sociedad se interrumpe el modelo unilateral anterior y a partir de la formación de un gran complejo de redes interactivas que introduce, surge un nuevo espacio de participación autónomo, flexible, multidireccional, abierto y plural en todos los niveles colectivos que ha construido un nuevo espacio público de interacción social. Así, Internet actúa como una tecnología de convergencia que integra y ordena todas las tecnologías tradicionales con nuevos medios y procesos sociales. De ésta forma, se puede decir que los sistemas de comunicación se pueden entender antes y después de Internet ya que ésta última tecnología “rompe con el esquema clásico emisor-mensaje-receptor y se pasa a un mapa donde proliferan una multiplicidad de fuentes emisoras de mensajes”(9). Con ello, se transforma radicalmente el proceso de interacción y respuesta entre emisor y auditorio: El emisor se convierte en receptor y el receptor en emisor, creándose a partir del acceso a la Red condiciones de mayor igualdad comunicativa. Esto permite el 8.- Strikovsky Vestel, Sandra, La Conformación del Internet Como Un Nuevo Modelo de Esfera Pública Global: El caso de Chiapas, Tesis de Licenciatura en Relaciones Internacionales, Carrera de Relaciones Internacionales, Departamento de Relaciones Internacionales, Universidad Iberoamericana, México, D.F., 27 de agosto de 1999, paginas 16 a 19. 9.- Smith, Anthony, La Tecnología de la Información y el Mito de la Abundancia, citado por Carmen Gómez Mont, Los Nuevos Paradigmas de la Sociedad, XI Encuentro de Investigadores de la Comunicación: “Nuevos Espacios y Problemáticas en Comunicación”, Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC), Estudios de Posgrado, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), México, D.F. 11 al 13 de mayo del 2000.