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Perfil humano del profesor José Guerrero Lovillo

Acedo Castilla, José F.

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PERFIL HUMANO DEL PROFESOR JOSE GUERRERO LOVILLO po JOSÉ F. ACEDO CASTILLA Excmo. S . Di ec o , Excmos. S es. Académicos, Seño as y Seño es: En la noche de hoy engo a cumpli con el debe hon oso y g a o pa a mí, de deci unas palab as en la sesión nec ológica que es a Real Academia dedica al Excmº S . Don José Gue e o Lo i- llo, insigne miemb o que ué de es a Co po ación, a quien la mue e nos lo qui ó, cuando su imaginación, oda ía igo osa, di igida po el sabe y la expe iencia, p ome ía aún sazonados u os. Des de hace muchos años, yo enía con el P o eso Gue e o Lo illo, una g ande y en añable amis ad, lo que sin duda alguna hab á enido en cuen a el S . Di ec o , al designa me pa a que in e inie a en es e ac o. Pe o si la ci cuns ancia dicha, acili a po una pa e mi abajo, no deja de o ece po o a, el g a e incon enien e, de que alguien c ea que yo ea la igu a del que ué nu es o compañe o, ac ecen ada con el c is al de mi ca iño y con los colo es de mi mayo admi ación. An e ello y a ue de se obje i o, a a é de desc ibi lo, con impa cial c i e io, ajus ándo- me a lo que al espec o p esc iben nues os Es a u os y Reglamen o, Leído en la sesión pública en ecue do y homenaje al Excmo. S . D. José Gue e o Lo illo celeb ado el día 7 de e b e o de 1997. 32 JOSE F. ACEDO CASTILLA o sea, ciñiéndome al ecue do limpio, llano y since o de las no- bles p endas que ado na on al académico allecido y des iándome de esos panegí icos in lexibles y delibe ados, que ni ealzan, ni con encen, ni conmue en. Don José Gue e o Lo illo, an p o usamen e do ado po la Di ina P o idencia, nace en Ol e a (Cádiz), el 24 de Sep iemb e de 1919. Cu sa los p ime os años del bachille a o en el Ins i u o- Escuela de es a capi al y lo e mina en el Ins i u o de San Isido o donde empezó a sob esali po su alen o y po sus do es de e en- i a y pene ación, que le pe mi ían empapa se en los sec e os de los lib o s, con des lo a apenas la supe icie de las hoja s. En la Uni e sidad de Se illa hizo la ca e a de Filoso ía y Le- as, ob eniendo el p emio ex ao dina io de su p omoción, que po cie o e a b illan ísima, cual lo p ueba como muchos de sus in eg an es, en el cu so de los años, hab ían de alcanza una g an no o iedad en el campo de la Filoso ía, de la Li e a u a y de la His o ia. En 1946 se g aduó como Doc o en la Uni e sidad de Mad id, bajo los auspicios de eminen es his o iado es del a e de la escue- la el inol idable Don F ancisco Mu illo He e a, e sando su esis sob e «las Can igas», en la que hace, un es udio a ís ico-a queo- lógico de las minia u as que ilus an a las mismas, lo que le alió la cali icación de «s ob esalien e cum laude», el «P emio ex ao - dina io» de aquella Uni e sidad y el «Raimundo Lulio» del Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas. Ya Doc o , se inco po ó a la Facul ad de Filoso ía y Le as de es a Uni e sidad, como P o eso ayudan e de clases p ác icas, in- eg ándose en el p es igioso «Labo a o io de A e», que unda a en 1907 el ci ado P o eso Mu illo He e a, como secuela de su Cá ed a «Teo ía de la Li e a u a y de las A es». Más a de, ue Auxilia empo al p ime o y Adjun o po oposición después, de la Cá ed a de His o ia del A e de la que e a i ula el P o eso He - nández Día z. Jun o a an eximio maes o, «en la a ea dia ia de ap ende , ealizó el ap endizaje de enseña », en ando a o ma pa e de la Comisión de Monumen os His ó icos y A ís icos de la P o incia de Se illa, de la que más a de se ía Vice-P esiden e. En 1957, ob u o po oposición la Cá ed a de His o ia Gene al del A e en la Uni e sidad de Ba celona, donde ealizó una ex en- PERFIL HUMANO DEL PROFESOR JOSE GUERRERO LOVILLO 33 sa y p o unda labo pedagógica que con inuó doce años después en la Uni e sidad de Se illa, cuando en 1969 po concu so de aslado ob u o la misma cá ed a de Hª del A e de es a Facul ad de Filoso ía y Le as, donde se mo s ó, no sólo como docen e uni e si a io comple o, sino ambién como in es igado de p ime- ísima ila como lo ac edi an sus abajos y publicaciones, sus discu sos y con e encias sob e emas his ó icos y de A e, y su pa icipación en Cong esos y euniones es pecializadas. Y es que el doc o Gue e o Lo illo, además de un g an en en- dimien o, enía una olun ad ac i a y e icaz. Fue mucho lo que esc ibió desde los albo es de su ju en ud. De aquí que su p oduc- ción cien í ica sea muy nume osa. No oy a enume a , po que se ía la ga, la elación de sus ob as que se ap oximan al medio cen ena , más la aducción de ob as i alianas de au o es an iguos y mode nos. Me limi a é a señala algunas de las que conside o más signi ica i as, ales como: Las Can igas; Los Pin o es Ro- mán icos Se illanos; Los Angeles de Ma ínez Mon añés; Se illa musulmana; Gaya en Andalucía; La Pu e a de Có doba en la ce ca de Se illa; Guía a ís ica de Se illa, u ilísimo ins umen o de abajo -como dice el P o eso He nández Díaz-, pa a aden- a se en el conocimien o de nues o ico ace o monumen al; Vale iana Becque , omán ico y anda iego; la monog a ía sob e el se illano An onio Ma ía Esqui elL Académico que ue de la de San Fe nando, e a is a de las pe sonalidades más des acadas de su iempo y pin o de lienzos eligiosos a la mane a de Mu illo, y como colo ón, po no ci a más, La Ca ed al de Se illaL p imo o- so lib o en el que es udia, analiza y explica ese inmenso emplo de Dios, colosal museo de p eciosidades a ís icas inse o en la Ciudad, que ha lo g ado uni -como esc ibe Chueca Goi ia- lo que pa ecía imposible: la majes ad y la g andeza del mejo escena io a qui ec ónico de España con el pin o esquismo, la g acia y la lozanía de lo espon áneo. A a és de las páginas del exp esado lib o, el P o eso Gue- e o Lo illo nos conduce po la Ca ed al de Capilla a Capilla, desde la de la G anada a la de la Concepción, comenzando su eco ido po los ex e io es, conc e amen e, desde el que ue almi- na de la ieja mezqui a almohade, el que con e ido luego en campana io c is iano ecibió con su co onación de ini i a el nom- 34 JOSE F. ACEDO CASTILLA b e bello y sono o de Gi alda, a quien los poe as -como es sabi- do- le han dedicado los más di i ámbicos adje i os, desde el «Molde de undi To e os» de Ge a do de Diego, has a el de «Oc- a a ma a illa» que se dice en un códice que igu a en e los ondos de la Biblio eca Capi ula . E a lógico que an al os me ecimien os le uesen econocidos, po lo que a más del P emio Ex ao dina io del Doc o ado ( 1946) en la Uni e sidad de Mad id y el P emio «Raimundo Lulio» ( 1946) a que an es nos e e imos se le o o gase: - El «p emio del A eneo de Se illa», en el o neo de los Jue- gos Flo ales de 1949. -El de «José Ma ía Izquie do» (1953), ambién en el A eneo po su es udio sob e la ob a pic ó ica de Vale iana Béc- que . -P emio «Jose ina on Ka man» (1954) que gala donó su abajo sob e la A qui ec u a Gó ica Andaluza. -P emio del Concu so de Monog a ías de la Excma. Dipu a- ción P o incial de Se illa (1954) y la Nominación de Colegiado Dis inguido en el cu so 1955-56, o o gada po el Pleno del Consejo Nacional de los Colegios O iciales de Doc o es y Licenciados en Le as y en Ciencias. Po los se icios p es ados a la enseñanza (pues, no sólo des- empeñó su cá ed a, sino que ambién como P o eso Enca gado de cu so impa ió du an e diez años, la enseñanza de Lengua y Li e a u a A abes, en la Sección de His o ia de es a Uni e sidad), el Minis o de Educación, en nomb e de su Excelencia el Je e del Es ado le concedió la Encomienda de núme o de la O den de Al- onso X el Sabio. Con pos e io idad ue nomb ado, Di ec o del Labo a o io de A e «F ancisco Mu illo He e a», miemb o de nú- me o del «Ins i u o de Es udios Gadi anos», P esiden e de la «Asociación de Amigos del Museo de Bellas A es de Se illa» y Di ec o de la Sección de Ac os Cul u ales de la Sección P o in- cial de Se illa de la Asociación Española de Amigos de los Cas illos. Como no podía se menos, Las Academias con oda jus icia, le ab ie on sus pue as. En 1970 ue nomb ado Académico de núme- PERFIL HUMANO DEL PROFESOR JOSE GUERRERO LOVILLO 35 o de la Real de Bellas A es de la de San a Isabel de Hung ía de es a capi al. Su discu so de ecepción e só sob e el ema «Al Qas Al-Muba ak, El Alcáza de la Bendición», esidencia pala i- na del Rey poe a Al-Mu amid, e ce mona ca de la dinas ía de los Abbadies, quien du an e su einado la con i ió, en el solio de la poesía de la España musulmana. Más a de la Nacional de Be- llas A es de San Femando de Mad id le nomb ó co espondien e, como ambién le hicie on co espondien e la P o incial de Bellas A es de Cádiz; la de Ciencias, Bellas Le as y Nobles A es de Có doba; la de Bellas A es de G anada y la de San Ca los de Valencia. Igualmen e ué nomb ado miemb o del Comi é Cien í i- co del «Symposium sob e las Can igas», celeb ado, en Nue a Yo k, en No iemb e de 1981 , donde p esen ó una Ponencia sob e «El A e de las Can igas, a anzada a ís ica de su iempo». Pos e io - men e, desa olló una in e esan e ponencia sob e «La Huella Islámica en la Minia u a Al osí», en el Symposium sob e Al onso X El Sabio, celeb ado en la Uni e sidad de Ha a d en 1984. Po su sólida y p o unda e udición y pa a cub i la acan e de nume a io dejada a su allecimien o, po el a chi e o y a queólo- go Excmº S . Don F ancisco Collan es de Te án Delo me, es a Real Academia de Buenas Le as, en el año de 1981 lo ajo a su seno, donde se hizo que e de odos, po su cla o en endimien o, su bondad, y po la condescendencia que le e a inna a. P uébalo, como los elogios del Doc o Gue e o Lo illo e an los p ime os que hon aban al que se hacía digno del aplauso, y el i upe io, ni aún con a los que los me ecían, nunca salió de sus labios. La Jun a Pública y solemne, en la que el nue o académico se inco po ó a nues as a eas, se celeb ó el día 30 de Mayo de 1982. Su discu so e só sob e «La úl ima Se illa musulmana», es udio his ó ico documen adísimo, en el que nos dio un isión exclusi a e inédi a de aquellos momen os de igilia y sac i icio, en que la sue e del encido queda ma ginada y casi desconocida. «De la conquis a de Se illa -decía-, se aduce el cabalga b ioso de San Femando, las ges as de Boni a , de Ga cí Pé ez, de Pelay Co ea, e c. Pe o, ¿y de los o os?, ¿qué ué de ellos?». El e lexiona sob e es os episodios, el ae los a la luz cons i uyó el lei mo i de la dise ación, que si en un p incipio sólo po su enunciado se nos an ojaba suge en e, a medida que iba en ando en ma e ia, nos 36 JOSE F. ACEDO CASTILLA esul aba un ema apasionan e, un abajo admi able que no ole a ni admi e enmiendas, e oques, ni adi amen os, sino que ha de se con emplado en su in eg idad a semejanza de un pu ísimo emplo an iguo, donde pene a la luz po odos los in e columnios. La con- es ación, que ue ambién p imo osa, co ió a ca go del P eeminen e, Excmº S . Doc o Don Gab iel Sánchez de la Cues a. A pa i de es e momen o, in e ino en di e sos ac os públicos y solemnes de es a Co po ación, en e ellos en el celeb ado con mo i o de la ecepción como Académico de Hono del insigne a abis a y Embajado de España, el eminen e P o eso Don Emilio Ga cía Gómez, del que hizo la «lauda io» y la glosa de su discu - so sob e «Rapsodia de la poesía a abigo andaluza». En la conmemo ación pública, que celeb amos con mo i o del XXV ani- e sa io de la mue e de Joaquín Rome o Mu ube, leyó un abajo sob e «El lib o que nunca se esc ibió», e i iendo po meno iza- damen e, la génesis de un lib o que concibió Joaquín como u o de un equipo de colabo ado es, en el que se hiciese « Un esumen comple o, agudo y elegan e de lo que ha sido, de lo que es y de lo que pueda se Se illa en épocas enide as», pe o ... que nunca lle- gó a esc ibi se, con lo que quedó elegado a la me a condición de un lib o an asma. También in e ino en el ac o en ecue do de Don Gab iel Sán- chez de la Cues a, a aíz de su allecimien o, en el que hizo un cálido y sen ido elogio de la amis ad, de la que dice, con ci as de Ma añón, que «es emoción nues a su gida de la ie a ágil, es a- ua que hacemos de ba o, imi ando a Dios ... [po lo] que p ecisa y exige pa a que nunca pueda ompe se, el que la gua demos en la u na de nues o p opio co azón». Si algún ecue do de la ida de an en añable compañe o pu- die a a e ali io al dolo de su amilia, s in duda alguna ~e á la segu idad que enemos cuan os le conocimos y a amos, de que ue an dichoso, cuan o cabe se lo en la ie a, donde no hay lu z sin so mb a, ni cielo sin o men a. Has a los úl imos años en que las dolencias inie on a nubla el aleg e ho izon e de su ida, odo son eía en o no suyo. Había con aído ma imonio con Ana Mª Ma ínez Fonseca, muje disc e a, ilus ada y ca iñosa, quien le dio una hija, Mª José, que ue la co ona de dicha y de e nu a domés ica con la que Dios bendijo aquella unión. PERFIL HUMANO DEL PROFESOR JOSE GUERRERO LOVILLO 37 Amigo de sus amigos y se e o en el cumplimien o de sus debe- es, ci aba en el place del hoga , la dicha sup ema que puede ene el homb e de ejas abajo. No pasó su ida en las egiones más b i- llan es y as uosas de nues a sociedad; no dio mucho que habla de sí, a la p ensa pe iódica; pe o i ió dichoso y eli z, y con ibuyó no poco a la elicidad de los suyos. De él nadie ecue da una mala acción y con a él -al menos que yo sepa- nadie p o i ió queja alguna. En lo s úl imos años, una enaz en e medad que sopo ó con ánimo impe u bable, lo u o alejado de es a Casa. Pe o aunque ausen e de cue po, en espí i u es aba con noso os, in e esándose de con inuo po odo cuan o conce nía a nues a Co po ación. El día 20 de Oc ub e de 1996, odeado de su muje e hija, y co n la anquilidad y con ianza de los jus os, en egó su alma a Dio s el Excmº S . Don José Gue e o Lo illo. Con él pe dimos a un ilus e académico, a un homb e de bien, a un eminen e hi s o iado del a e y a un g an a is a. Po que José Gue e o ue sob e odo un a is a, un a is a impo an e como lo a es iguan algunas de sus pin u as y sob e odo sus bellísimos dibujos a pluma, ales como la «Vis a pano ámica imagina ia de lo que pudo se el Alcáza Abbadi»; «la Ciudad Abbadi y sus Alcaza es»; «La Albe ca del Ele an e de Pla a »; « La plan a cubie a del conjun o de las Pleyades», a más de o os que a modo de apéndice, inse ó en el o iginal de su disc u - so de ing eso en la Real Academia de Bellas A es de San a Isabel de Hung ía, y, lo s que hizo más ecien emen e, en 1992, pa a ilus a el lib o «To os en la A lán ida»i del que es au o a su hija Mª Jo sé. Y con es o concluyo S es. Academicos. Mas an es de e mi- na , no puedo po menos que da las g acias: al S . Di ec o , po habe me dado ocasión de pode mani es a en público, mis sen i- mien os hacia el a e nal amigo allecido, y a oso os Seño as y Seño es po la indulgencia con que me habéis escuchado. Y as ello, desde es e es ado al que él an as eces subió, da le en nom- b e de la Academia al admi ado compañe o, el úl imo adiós, el longum ale, y pedi a Aquel que dice, « Yo soy el que hie e y el que consuela», que al Académico que se nos ue y que hoy eco - damos, a los que le p ecedie on, y a lo s que hemos de segui les, en su día nos euna en su Seno, en el cual no hay p oblemas, odo se a egla po si solo y donde se es lib e de e dad. Y nada más. He dicho.