"Mirtilo Gaditano": del liberalismo al eclecticismo. Un estudio a través de sus leyendas españolas
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«MIRTILO GADITANO »: DEL LIBERALISMO AL ECLECTICISMO. UN ESTUDIO A TRAVES DE SUS LEYENDAS ESPAÑOLAS por PIEDAD BOLAÑOS DONOSO «Nave sena mocchiero in gran tempesta, Non donna di provincie, ma bordellos (DANTE) («Don Opas », III) Grave sentencia se desprende de estas palabras dantescas que, al igual que fueron elegidas por José Joaquín de Mora para condensar esa situación embarazosa en la que se encontró España ante la invasión árabe, han sido puestas al inicio de este estudio por expresar, justamente, el estado de ánimo de un gran poeta español, ' que, en momentos de tempestad política, de transición y transacción —como diría Larra— tuvo que emigrar por no encontrar ese «timonel» que guiara la 'especial' nave de su vida. 1 Sin embargo, no se puede concebir que no haya tenido un puesto, como tal, en el manual de literatura española de J. L. Alborg: Historia de la literatura española, tomo IV, «El romanticismo», Madrid, Gredos, 1980. Tampoco existe un estudio de conjunto de su obra literaria, ya que, hasta ahora, ha sido visto como el politico o el desertor de su pueblo. Si leemos las palabras que le dedica E. Allison Peers en su clásico estudio sobre la Historia del movimiento romántico español, podremos comprender esa escasez de estudios sobre el escritor y, por consiguiente, su desconocimiento. Dice así: «Mora tiene poca imaginación, menos sentido aún de lo pintoresco y ningún acierto en la elección de asunto. Además, su estilo, siempre florido y a menudo prosaico, tiene más cosas en común con el S. XVIII que con el S. XIX, y su pasión por los epítetos es poco menos que risible», tomo II, Madrid, Gredos, 1954, págs. 367-368. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
276 PIEDAD BOLAÑOS DONOSO Ya hace algunos años que advirtió Luis Monguió que «Mora, como Juno, mira en dos direcciones: una la del gusto clásico, profundamente enraizado en él; otra, la del gusto que va abriéndose camino en sus propios días» 2 y que de tal amalgama de situaciones confusas, incluso contradictorias, nos deja buen ejemplo en sus propias concepciones literarias que, sin entrar en la polémica sostenida con Bóhl de Faber, bajo el seudónimo de «Mirtilo Gaditano» 3 por ser de todos conocida, creo que sería de sumo interés recordar en estos momentos ciertas ideas expuestas, más o menos por los mismos años en los que sostuvo la polémica, para compararlas y/o contrastarlas con las que se encuentran en las Leyendas Españolas," objetivo de este trabajo y que sin ellas se correría el riesgo de no valorar debidamente esta creación literaria, ni la finalidad —según mi parecer— con la que nacieron de la pluma de nuestro autor. En 1813, estando Mora prisionero en Francia, envió a doña Francisca Larrea — esposa de Bóhl de Faber— unos romances suyos acompañados de una carta, de la que destaco estas frases: «...he procurador imitar el estilo de los antiguos romances españoles [...] [En los romanceros] se encuentran pensamientos filosóficos y meditaciones encumbradas, expuestas en el lenguaje más sencillo y natural. Allí se ve lo que es el influjo de la naturaleza en los primeros ensayos poéticos de los pueblos...». 5 O, estas otras, escritas en una posterior epístola, en donde manifiesta el gran entusiasmo -por Shakespeare: «... lo creo el más hermoso genio que jamás ha existido [...]. No tuvo otra regla que la inspiración, creó otra naturaleza, pe- 2 Monguió, Luis: Don José Joaquín de Mora y el Perú del ochocientos. University of California Press, Berkeley and Los Angeles, 1967, pág. 80. 3 Vid. Navas Ruiz, Ricardo: El romanticismo español. Documentos, Salamanca, Anaya, 1971, cap. I, págs. 15-32, especialmente. 4 Leyendas Española, por..., Londres, C. y H. senior, 49, Pall Mall, 1840. Al fin: [Juan Wertheimer y C$., XIV págs. + 1 h. + 470 págs.]. De ahora en adelante, siempre que se cite las Leyendas.., debe entenderse que me refiero a. esta edición. Respeto ortografía y actualizo acentuación. 5 C. Pitollet: La querelle caldéronienne de Johan Nikolas Bóhl von Faber et José Joaquín de Mora, reconstituée d'aprés les documents originaux. París, 1909, pág. 79. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 277 netró [en] la humana como si se hubiera hallado en su creación y nadie ha sabido encerrar en un verso una serie de ideas que dan materia para meditar horas enteras». 6 Pocos años más tarde José Joaquín de Mora piensa de otra forma. Esta nueva concepción literaria se desprende de las palabras introductorias que dedica «Al lector» en las Leyendas. Habla «... de la humilde trivialidad del romance...» y dice: «Nuestros antiguos romances forman, en efecto, el cuerpo de poesía popular más perfecto, más característico y más interesante de cuantos poseen las naciones de Europa. Pero en esos límites se encierra su mérito, y de ello se infiere que el siglo presente, cuando las necesidades intelectuales son tan diferentes de las que existían en los tiempos de los romanceros, debamos rebajarnos al nivel de que ellos no podían salir, ni privarnos de los recursos que las vicisitudes de los siglos han puesto a nuestra disposición, y de que ellos no podían hacer uso...». 7 Y estas otras sobre «el más hermoso genio que jamás ha existido» —según palabras textuales ya pronunciadas sobre Shakespeare: «Nadie me hará creer que Shakespeare es un bárbaro, y Calderón un extravagante; ni tampoco podrá persuadirme que fueron dos jenios de primer orden, por la única y exclusiva razón de no haberse sometido a ciertas reglas, y de no haber adoptado cierto jénero de imájenes y metáforas que son, en entender de ciertos hombres, condiciones necesarias y límites positivos de la excelencia literaria, y trabas mezquinas y absurdas, en opinión de otros que batallan en files opuestas...)). $ Ciertas matizaciones se han podido observar entre unas declaraciones y las otras. Es probable que las amistades y el propio paso del tiempo hicieran madurar el 'ímpetu' del hombre joven y romántico. Amistad como la mantenida con Blanco White y del 6 Ibídem, pág. 80. 7 Mora, J. Joaquín de: Leyendas..., op. cit., págs. V-VI. 8 Ibídem, págs. XII-XIII. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
278 PIEDAD BOLAÑOS DONOSO que recibió, por los años de 1824, palabras tan persuasivas como: «los poetas españoles hablen en persona propia y dejen el cayado y el pellico», dejarán su influencia en Mora. Así, parece estar recogida esta incitación en las primeras páginas de las Leyendas: «Hágame el lector la justicia de reconocer que, por defectuosas que sean las composiciones sometidas en este volumen a su juicio, a lo menos no hai en ellas la menor traza de aquel achaque [la afectación], tan común en nuestro siglo. Ni alego como un gran mérito la circunstancia de haberme preservado de su influjo: porque, en realidad, no concibo el placer que resulta de violentar las propensiones individuales, ni de forzar al entendimiento a caminar por una senda trazada de antemano, sea o no sea la que seguiría, abandonado a su propia inclinación, y movido por los impulsos naturales. Malas o buenas, estas Leyendas han sido escritas con independencia de todo espíritu de escuela y de facción [...] sino las que le han parecido emanadas del sentido común y del buen gusto. En una palabra, no desea que las Leyendas sean juzgadas como clásicas ni como románticas, sino como suyas». lo Esta última concepción, a pesar de lo que dice y como es sabido, pertenece a una ideología plenamente romántica pues ellos defendían que cada genio tiene sus peculiaridades e inimitables formas de expresión. Pero no seamos excesivamente ingenuos al pensar y creer que Blanco, o cualquier otro compañero exiliado fueran los únicos que guiaran un alma tan contradictoria como la de José Joaquín de Mora. El tener que abandonar un país por otro constantemente 11 9 Variedades, I, pág. 342. 10 Mora, J. Joaquín de: Leyendas..., op. cit., págs. XIII-XIV. 11 «En la guerra contra Napoleón fue hecho prisionero e internado en Francia hasta el final de la lucha. De regreso a España se radicó en Madrid donde ejerció su profesión de abogado y se dedicó al periodismo. En 1823, con otros liberales, emigró a Londres al restaurar Fernando VII el régimen absolutista [•••]• Allí le conoció Bernardino Rivadavia, quien, al llegar poco después a la presidencia de las Provincias unidas del Río de la Plata, le llamó a Buenos Aires...», en: De la situación actual de las Repúblicas de Sud - América, por J. Joaquín de Mora, en «Revista Histórica». Montevideo, agosto 1963, año LVII, tomo XXXIV, núms. 101-102, págs. 556-572. [Palabras recogidas de la 'Introducción' hecha por la Dirección del periódico]. A partir de su llegada a Buenos Aires en Febrero de 1827, marcha a distintos países: el 1 de diciembre de 1827, a Santiago de Chile; el 13 de marzo de 1831, a Perú; el 21 de octubre de 1834, a Bolivia; y el 26 de marzo de 1838, UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 279 en busca de poder plasmar unos ideales politicos, que no pudo expresar en su país y que en la mayoría de las ocasiones tampoco verá triunfar en estos países sudamericanos, 12 le dejará esa huella que se ha venido llamando «el desengaño romántico -liberal», " pero a la que podríamos calificar como «angustia vital», tremendamente necesitado de plasmarla en una expresión literaria capaz de compensar a un hombre intelectual. En nuestro caso José Joaquín de Mora producirá estas Leyendas Españolas, que tendremos que examinar bajo este prisma para poder, después, llegar a un enjuiciamiento literario. El poeta ha elegido el medioevo para enmarcar la mayoría de sus personajes y lanzar desde allá su crítica. Desde hacía años, como hombre hijo de su época, se había preocupado y había confesado su predilección y concepción de la 'poesía medieval', 14 además de ver con claridad esas dos maneras de examinar la historia poética de cada pueblo, de edades remotas o, como dice en verso «de época añeja y por demás oscura». 15 Esas dos formas de entender la poesía vienen a ser: una la del filólogo, la del erudito atento a Inglaterra, donde permanece con carácter de Cónsul General y Agente Financiero de la Confederación Perú-Boliviana. Luego pasó a París, retornando, finalmente, a Madrid en 1843, donde fue nombrado miembro de la Academia Española. Muere en Madrid el 3 de octubre de 1864. 12 Por ejemplo, es sabido su participación en la redacción de la Constitución de Chile, 1828 y lo que escribe en la leyenda «Zafadola», ejemplo claro de esa: desilusión liberal en su grado máximo: «Una Constitución es un folleto. No es más, si no me saca de un aprieto. Y si me pone en otros, y si amarga Mi mísera existencia, y si la carga Que llevo a cuestas dobla, y si perturba La dicha de mi hogar, y si a la turba Sucia, ignorante, descarada y ciega. Mi honor, mi dicha y mi ventura entrega, Y una nación entera jime y llora, No es folleto: es la casa de Pandora». (vv. 695-704). 13 Llorens, Vicente: Liberales y románticos, Madrid, Castalia, 1979, pág. 422. 14 Vid. The European Review, septiembre de 1824, I. págs. 531-541. 15 Mora, J. Joaquín de: Leyendas..., « Don Opas,, I, III, v. 2., op. cit., pág. 337. Ultima de las leyendas que comprende este libro —y la más conocida —, narra la entrada de los árabes en España tras la traición que Don Julián y Don Opas hacen a Rodrigo. Son muchas las digresiones que encierra, por lo que sd alarga excesivamente la narración. Dividida en cuatro partes y escrita en octavas reales, presenta un total de 3.864 vv. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
280 PIEDAD BOLAÑOS DONOSO a las coincidencias cronológicas de hechos y composiciones; la otra es la del hombre que conecta la poesía con el desarrollo de unos acontecimientos politicos. Sus palabras vienen a ser las siguientes: ((Who trusts more to his sensations than his knowledge, who seeks in poetry only the poetic spirit, and who connect this spirit whith the manners and character of the nations among whom it is developed)), 16 y que dicho de forma poética venía a ser: «Menos que erudición, será el instinto Quien guiara mi mano en la pintura» (((Don Opas», I, III, vv. 3-4) Y ese instinto será el que guíe a todos sus personajes cuando piensan, hablan, actúan o se mueven; incluso se puede llegar más allá: conoceremos al HOMBRE -autor a través de estos versos, ya que así él mismo nos lo confiesa: «Y quiero que en mi rima, aunque indiscreta Conozcas más al hombre que al poeta» (((Una madre)>: 'La separación' X). 17 Este será nuestro principal objetivo, porque si bien las Leyendas pueden analizarse desde el campo estilístico - filológico —como el propio Mora había anunciado —, sólo tocaré este aspecto muy 16 The European Review, cit. 17 Leyenda que ocupa el número 3 de este libro. Escrita en octavas reales; dividida en cuatro partes tituladas respectivamente: 'El prófugo'; 'El alcázar'; 'La separación'; y ' El jardín', con un total de 720 versos. Un breve resumen del argumento podría ser: Una mujer, cristiana, viuda, socorre en su casa a uq hombre, sin interesarse . por su identidad. Al día siguiente ya no está en su casa el huésped. Ese día se entera que el rey moro piensa ejecutar a Gil Valpuesta,c su hijo, pero gracias a la intervención de la madre y la generosidad del rey, que era el hombre al que socorrió, consigue liberarlo. Las dos últimas partes recogen cómo había llegado Valpuesta a manos del moro y quién era este personaje cristiano. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 281 someramente Y porque lo necesitamos para el otro enfoque, ya que se ha puesto el énfasis en el presente estudio en el aspecto que hace referencia al hombre en relación con su historia, es decir, en esa segunda forma de examinar una obra literaria, según Mora. No obstante, parece que el autor quiere presentar algunas innovaciones dentro del primer campo a la hora de componer esta obra y se lo explica a Blanco Encalada a través de una epístola de la que entresaco algunas frases: «Me he echado en brazos de la poesía con el ánimo de introducir entre mis compatriotas un pequeño cisma contra los quintanistas y melendiztas y sus anacreónticas y odas epilépticas, tratando de vencer algunas dificultades y de aventurar algunas innovaciones». 18 Pero estas innovaciones llegan un tanto con retraso a España que estaba en fase de superación del mismo romanticismo —en el que habría de encuadrarse las Leyendas. Comprenden estas Leyendas un total de veinte narraciones. Este género literario alcanza en España su apogeo en el período que nuestro autor vivió en tierra americana. Nace con la finalidad de revalorizar el pasado y la literatura popular. «No es extraño —dice Rubén Benítez— que en España el género se asocie desde temprano con el romance por un lado y con las técnicas de la reconstrucción arqueológica al modo de Walter Scott por el otro ». 19 Esta asociación del género con el 'romance', por lo que respecta a nuestro autor, no será del todo cierta, como ya hemos comentado, tratando de superarlo con las nuevas técnicas que ofrecen los tiempos modernos. Acepta, como veremos, la temática principal del romancero. Por otra parte, no nos debe de extrañar que José Joaquín de Mora siga muy de cerca esa 'reconstrucción arqueológica' de Sir W. Scott, ya que en 1825 aparece la primera traducción española 18 Amunategui, Miguel Luis: Don José Joaquín de Mora. Apuntes biográficos, Santiago de Chile, 1888, pág. 311. 19 Bécquer, G. A.: Leyendas, apólogos y otros relatos. Int., ed. y notas de Rubén Benítez, Madrid, Ed. Labor, 1974, pág. 22. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
282 PIEDAD BOLAÑOS DONOSO completa de Ivanhoe y El Talismán, a cargo de Mora, 20 que, desde Londres, y por el mismo editor de sus Leyendas, dirigirá, principalmente, a los países sud - americanos para que «[...] además de deleitar la imaginación, como hacen todas las ficciones literarias [...] [produzcan] una utilidad real, cual es la de facilitar la inteligencia de la historia, familiarizándonos con las ideas dominantes...». 21 Se pretende que estas nuevas naciones aprendan en las novelas de W. Scott esa lección que encierra la 'antigua' Europa y aprecien las reglas eternas del orden, que conllevan el bienestar social. Sus obras son portadoras del importante dogma de la fraternidad humana: «Amigo de los humildes y admirado de los grandes, ha sido ingenio único para servir de intérprete a unos y a otros, para echar un punto de comunicación entre clases que se destruían haciéndose la guerra, y que deben conservarse por medio de provechosa alianza. Merced a sus esfuerzos establecióse una correspondencia imprevista entre lo pasado y lo presente, la aristocracia y el pueblo, la monarquía y la república, el mundo real y el fantástico». 22 La revalorización del pasado —al que hay que imitar en lo que encierra de positivo y no en lo negativo— se hará a través de la Historia Medieval, época en la que están ambientadas dieciocho leyendas de las veinte que comprende el libro 23 y de las 20 Vid. Zavala, Iris M.: Ideología y política en la novela española del S. XIX. Madrid, Anaya, 1971, págs. 27-28. Sobre El talismán, dice Montesinos, qué será¡ subtitulada, en la edición de Barcelona, Bergnes, 1838, «cuento del tiempo de las cruzadas». (J. F. Montesinos: Introducción a una historia de la novela en España en el S. XIX, Madrid, Castalia, 1980, pág. 140). 21 Zavala, Iris M.: Ideología..., op. cit., pág. 28. 22 Palabras recogidas del periódico «El vapor», Barcelona, 9-XI-1833, por un articulista anónimo. [Se piensa en el editor López Soler]. 23 No están enmarcadas- , en la época medieval: «La Florida», ambientada en el reinado de Felipe II, cuando la 'Invencible' fue derrotada por la armada inglesa. Uno de los barcos de nuestra flota se llamaba La Florida, capitaneado por Gil , de Oñate, que tras la derrota, llega a la deriva a las costas de la isla de Mull (Escocia). Allí tiene lugar una hermosa historia de amor entre el jefe de la tribu y la hija de don Gil, al que pone fin la esposa de aquél (Maclean), haciendo hundir el barco español con toda la tripulación. Está escrita la leyenda en 72 octavas reales UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 283 que se espera que el 'lector' retenga el buen mensaje, descartando lo negativo, aunque para ello hay que conocerlo también. En «Don Opas» (I), decía Mora: «Conózcalos el hombre, y los deteste », mensaje nada novedoso para la historia literaria, ya que, se puede hablar de tópico literario. Bien podemos recordar cómo lo decía Fernando de Rojas al concluir su Celestina: «No dudes ni ayas vergüenca, lector, narrar lo lascivo, que aquí se te muestra; que siendo discreto verás ques la muestra por donde se vende la honesta lavor. ............................................................ Y assí, no me juzgues por esso liviano, más ante zeloso del limpio bivir, zeloso de amar, temer y servir al alto Señor y Dios Soberano. Por ende, si vieres turvado mi mano, turvias con claras mezclando razones, dexa las burlas, ques paja y grancones, sacando muy limpio dentrellas el grano». 24 Y si Rojas habla de «paja y grangones» para esas burlas, en Mora encontramos también esos elementos desenfadados, esa ironía proveniente de Byron y que podemos calificar como de «desmitificación medieval». Nuestros personajes dejan de ser héroes para convertirse en hombres y mujeres de carne y hueso, reaccionando ante los acontecimientos como hubiéramos reaccionado uno cualquiera de nosotros. Así, Alfonso XI, célebre por sus delitos y faltas conyugales, una vez conseguida la nulidad de matrimonio con doña Blanca, consigue casarse con doña Juana de Castro. Pero una vez satisfecho su capricho, a los pocos días de la boda le dice: que hacen un total de 576 vv. La otra leyenda no medieval es «Don Policarpo», personaje fruto de la imaginación del poeta que encarna la polémica entre lo 'antiguo' y lo 'moderno'. Escrita en 54 octavas reales, vienen a ser 432 vv. Pudiera haber sido escrita al unísono con el 'Prólogo' de esta Leyenda, ya que se muestra incrédulo, escéptico, ante una u otra postura. 24 Rojas, Fernando de: La Celestina, Introducción de Juan Alcina; ed. y notas de Humberto López Morales, Madrid, Planeta, 1981, pág. 245. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
290 PIEDAD BOLAÑOS DONOSO los efectos más pintorescos, y las más vastas y variedades perspectivas: prados amenísimos, bosques impenetrables, precipicios, torrentes, alfombras de las flores más delicadas y olorosas, y todo esto oreado por el aire más suave y tranquilo, y en presencia de un inmenso laboratorio de huracanes, nieblas y borrascas». 34 Con todo lo que acabamos de leer, ¿no es más que suficiente para pensar que Mora tenía el ambiente propicio para situar a sus personajes, tal como se lo exigía la moda romántica? Por esta razón, las descripciones de paisajes que se nos ofrecen en «Una madre» son, sin lugar a dudas, pertenecientes a este paisaje boliviano: « ¡Qué inefable espectáculo! ¡Qué alturas Inmensurables! donde en mole densa, Albas las nieblas, y otra vez oscuras, Ya se dilatan cual cortina inmensa, Sobre el coloso; ya de nieves puras, Dejan visible la llamada extensa, Ya bajan al declive, cuyo verde, En la nevada cúpula se pierde!». («Una madre », 'La separación', III). Paisaje americano que encontraremos ambientando cualquiera de estas Leyendas. Examinemos algún que otro ejemplo: «... Mis sombríos tormentos necesitan Peñascos eminentes, Por donde furibundos los torrentes Dilacerados troncos precipitan; Quebradas hondas, y hondas aberturas, Do su feroce libertad celebra, Silvando la culebra; Malezas intrincadas, peñas duras, Niebla espantosa, y bárbaro rujido De huracán desatado, que disuelve Las altas crestas del peñasco hendido». («La judía», vv. 87-97). 34 Mora, J. Joaquín de: Leyendas..., op. cit., pág. 461. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 291 «Ya en Occidente la postrer vizlumbre Del día se ocultaba, y en pos de ella, Derramaba torrentes de alba lumbre La luna, remontando su faz bella Con indecible majestad. La cumbre Del monte, y el raudal nacido en ella, Imitan los reflejos celestiales En dura nieve y móviles cristales». («El primer conde de Castilla», II, I).' s Podríamos hacer un elenco interminable de citas, pero ello no nos conduciría nada más que a lo que ya hemos anunciado: paisaje americano. Sin embargo, creo conveniente traer a la memoria otros versos por lo que de positivo encierran para nuestra datación: «La selva equinoxial me dio acojida, Que de los Andes la infinita nieve Forma, en torrente undoso transformada, Surqué las ondas en barquilla leve, Por suaves alientos impulsada. Del Ecuador al proceloso Estrecho...». («Las dos cenas», II, vv. 64-84). 36 ¿Hace alusión, acaso, al desplazamiento que tuvo que realizar desde «El Callao a bordo del bergantín chileno 'Paulino', rumbo 35 Se trata de la leyenda que hace el número dieciséis, escrita en octavas reales, repartidas en cuatro apartados, con un total de 632 vv. Se nos narra los amores entre el Conde de Castilla y la hija del rey de Navarra don García. Al no tener consentimiento del padre y por haber caído el conde en manos del propio rey, la infanta decide preparar la huida con su amado, y que consigue felizmente. 36 Esta leyenda hace el número trece en el orden establecido por su autor a la hora de publicarlas. Escrita en silva (11 + 7), rimando al gusto del poeta, se divide en catorce apartados que comprenden un total de 421 vv. Toda ella está encaminada a demostrarnos los efectos del despotismo. Un tal rey Enrique se ve expoliado por sus propios nobles: condes, duques..., llegando el momento de no tener ni de qué comer. Un día decide visitar a una de estas familias ricas y observar cómo le iba la vida. Su asombro no pudo ser mayor al comprobar que allá el lujo y los placeres eran los que reinaban. Bajo amenaza de muerte recupera el rey todo su poder perdido. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
292 PIEDAD BOLAÑOS DONOSO a Islay, para seguir desde allí por tierra a Bolivia»? 37 Es probable. De todas formas seguimos moviéndonos alrededor de la única fecha que aparece en las Leyendas: la de 1835. Por último, aportar un nuevo testimonio ofrecido por el propio autor al referirse, en nota, a la leyenda la «Florida». Dice: «Escribióse este verso, cuando España, sometida al más ilimitado poder absoluto, parecía haber perdido la esperanza y los medios de recobrar sus antiguas libertades ». 38 ¿A qué período quiere hacer alusión Mora? Es sabido que el establecimiento de la monarquía absoluta en España se impuso en varias ocasiones, pero, ¿por qué no poderlo situar a la muerte de Fernando VII (1833) cuando se proclama a su hija, Isabel II, como sucesora de la corona y empieza en el norte de la península una guerra civil, herencia evidente del fracaso de la revolución liberal en España? Podríamos aceptarlo, al menos como hipótesis, por lo que una vez más nos acercaríamos a la fecha de 1834-38, años que pasó en Bolivia y período de tiempo en que, según mi opinión, se redactaron estas Leyendas Españolas. II Ante cada Leyenda aparecen unas palabras textuales o citas 39 pertenecientes a diversos autores y diversas épocas literarias. No hay lo que se dice una preferencia clara por ninguno de ellos, si 37 Monguió, Luis: Don José Joaquín de Mora..., op. cit., pág. 47. 38 Mora, J. Joaquín de: Leyendas..., op. cit., pág. 462. 39 1) «La judía »: «A thing of dark imaginings» (BYRON). 2) «La bordadora de Granada»: «¿Es posible que te abraces A las cortezas de un roble Y dejes el árbol tuyo Desnudo de fruta y flores? ................................................ Alá permita, enemiga Que te aborrezca y lo adores» (PEREZ DE HITA). 3) «Una madre »: «Un bienfait n'est jamais perdu». I 'El prófugo': «Abre su pecho al pobre, que llorando socorro le pidió» (FR. L. DE LEON). II 'El Alcázar': «Tu pleito, que hasta agora, a pena dura, Ansí como a malvado, te condena, UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 293 exceptuamos a Shakespeare, ya que la variedad responde a una única razón: la de buscar aquellas palabras, aquellos versos que Convertirá en sentencia de soltura» (FR. L. DE LEON). III 'La separación': «II tour si serra Nelle fortune, é solo lo schiude it tocco Delle grandi sventure» (MONTI GALEOTTO MANFREDI). IV 'El jardín': «Fue aquella noche el jardín, No jardín cueva horrorosa. Un estoque cada rosa. Un puñal cada jazmín. Flora eclipsó sus matices, Por no ver tantos horrores» (EL JARDIN DE LOS ENCANTOS). 4) «El boticario de Zamora»: «I do remember an apothecary, ... ...........................whom late I noted In tatter'd weeds» (SHAKESPEARE). 5) «El hijo de Don Farfán»: «E losa pure, e 1'tenta, e ne riceve. In vete di castigo, onor e laude» (GIERUSALEMME LIBERATA, V. 22). 6) «Hermijo y Gotona»: «Alas! there is no instinct like the heart» (BYRON). I «I make swords: but leave it to other people to use them» (SIR WALTER SCOTT). II «She loved me for the dangers I had passed» (SHAKESPEARE). III «Hai algunos hombres, que verdaderamente son buenos y santos: pero suelen ser necios» (LOZANO, REYES NUEVOS DE TOLEDO). IV «La faccia sua era faccia d'uom giusto, Tanto begnina avea di fuor la pelle. E d'un serpente tutto l'altro fuste» (DANTE). V «The king is full of grace and fair regard, And a true lover of the holy church» (SHAKESPEARE). 7) «La Florida»: «Si son celos un furor, Una ciega destemplanza, Que sólo quiere venganza, Estrago, muerte y horror; Y que no teme a los cielos, Y que a los cielos se alzara, Si allí su venganza hallara, Dice bien, yo tengo celos» (UN INJENIO DE ESTA CORTE). 8) «Escena de los tiempos feudales »: «Mas amaba la tierra que non al Criador Era de muchas guisas orne revolvedor» (BERCEO). 9) «Zafadola»: «Síguese que los imperios Y reinados. No son, no, desaforrados De lacerios» (GOMEZ MANRIQUE). 10) «La batalla de Fraga »: «Hast thou yet more blood to cast away?» (SHAKESPEARE). 11) «Don Lope»: «Jam venio moriturus et haec tibi porto Dona prius» (VIRGILIO, En. XX. 881). UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
294 PIEDAD BOLAÑOS DONOSO mejor condensen el contenido de la leyenda a la que preceden. Destaco, como simple ejemplo, la que sitúa a la cabecera de «El bastardo », para mostrar la estrecha interrelación entre 'cita' y 'contenido de la leyenda': «Est -ce ma faute á moi, si mon pére n'a pas épousé ma mere?». Beaumarchais. Desde el punto de vista estilístico —al que ya me he referido para decir que no haré un estudio en profundidad —, estas Leyendas se deben enmarcar en la corriente romántica de la que el autor, 12) «El bastardo»: «Est -ce ma faute á moi, si mon pére n'a pas épousé ma mere?» (BEAUMARCHAIS). 13) «Las dos cenas »: «Look here, upon this picture, and on this» (SHAKESPEARE). 14) «Pedro Niño »: «Fallé un buen Caballero, mereciente de honra y fama, cerca de aquellos que pugnaron por llegar a palma de vistoria» (CRONICA DE DON PEDRO NIÑO). 15) «Don Policarpo»: «Sustine» (MAXIMA ESTOICA). «Aguanta» (TRADUCCION LIBRE). 16) «El primer conde de Castilla»: «Octavio. ¿Quién así cambió su estrella? Turpin. Ella Octavio. ¿Y quién fue su sostén En sus males? Turpin. Ella Octavio ¿Y quién Rompió sus prisiones? Turpin. Ella Octavio. ¡Válgate Dios por doncella! No hai fiera más arrojada Que doncella enamorada ». (UN INGENIO DE ESTA CORTE). 17) «Bosquejo»: «Who shall heal murder? What is done is done» (BYRON). 18) «El halcón »: «I1 fut un bon syre, qui oneque ne manqua aux loix de Chevalerie. Gens d-Eglise avaient cuydance de ses Etatsm (VMEILLE CHRONIQUE). 19) «Los Normandos en Galicia»: «He deem'd himself mark'd out for others' hate And mock'd at ruin so they shar'd his fate» (BYRON). 20) «Don Opas »: I «Art thou not?!—What!--A traitor! Yes» (OTWAY). II <<I have been abus'd,'insulted, and betray'd. My injur'd honour cries alond for vengeance; Her wounds will never close» (EARL OF WARWICK). III «Nave senza nocchiero in gran tempesta, Non donna di provincie, ma bordello». (DANTE). IV K... Farewell, King» (SHAKESPEARE). UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 295 a causa de su desengaño político, se irá alejando cada vez más. Es por esta razón por la que encontramos, en su mayor parte, unas leyendas fáciles de comprender al haberse alejado el autor del arte retórico que el romanticismo 'puro' exigía. 40 Al igual que a Larra, parece preocuparle que las palabras sean mero «vehículo de no entendimiento entre los hombres; de las grandes palabras como señuelo de los políticos para engañar a los simples», "' si bien no descarta ciertos recursos, ya casi tópicos para esta generación, 42 como es el encuadre de unos hombres y mujeres en un paisaje decadente, oscuro, con un murmullo de fondo a causa del oleaje del mar o del follaje de un bosque: «Por las frondosas alturas Que circundan a Lopera, Cuando las centellas puras De la celestial lumbrera Rompen las nieblas oscuras Que ennegrecían la esfera, Vaga envuelto en grana y oro, Don Farfán, terror del Moro». («El hijo de don Farfán», I). 43 40 Nada más sencillo para corroborar esta afirmación que leer sus propios versos: «No sé qué impulso irresistible mueve Mi inspiración a fuera del camino Que a mi fortuna señaló el destino. Fácil, sencilla, descuidada y leve. Describió en rima breve. Sin aspirar a ornato peregrino, Que en bosques y praderas. Y en solitario estudio recibía; Huyendo de las frases altaneras. De la sonora y alta gallardía. Con que injeniosos noveles Ganaron sus laureles». («Las dos cenas », I). 41 Seoane, María Cruz: El lenguaje de un desencanto, «El País », domingo 29 de abril de 1984, pág. 4/libris. 42 Vid. Foster, D. W.: Un índice introductorio de los «tópicos» de la poesía romántica española: lugares comunes en la lírica de Rivas, Espronceda, Bécquer y Zorrilla, en «Hispanofila», XXXVII (1969), págs. 1-22. 43 Esta leyenda está situada en el puesto quinto de las Leyendas... La narración consta de un total de XV octavillas de rima abababcc, es una de las más breves y menos 'sustanciosas'; se limita a narrarnos el encuentro de un padre con su hijo, perteneciendo cada uno a un bando distinto: Farfán a los cristianos y su hijo a los moros. Aquéllos tienen sitiada Lopera (pueblo de la actual provincia de Jaén), a la que conquistan los cristianos con ayuda del hijo de Farfán. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
296 PIEDAD BOLAÑOS DONOSO O este otro: «Era la selva tétrica, sombría; Los troncos en inmensa columnata, Desnudos se elevan y derechos, En prados de retamas y de helechos. Mortal era el silencio, interrumpido Por la resaca que la playa azota: O por el melancólico graznido, Con que la mar saluda la gaviota...». («La Florida», LIII-LIV). Sintamos, también, el escalofrío húmedo que nos recorre el cuerpo por esta panorámica: «Era la noche, y en la arena fría, La mar su espuma plácida movía, Retrazando en sus móviles espejos De los astros los cándidos reflejos. ¡Cuán suave espectáculo al que mira Sin inquietud la soledad! ...». («Los normandos en Galicia)), VI). 44 Pero si quisiéramos, encontraríamos al gran poeta romántico leyendo «Bosquejo ». He aquí una muestra: «Ora vedlo, cual surca la honda traza Su frente ajada, pálida, deshecha; Donde en horrible vehículo se enlaza, Con odio y con temor, rabia y sospecha. Alguna sierpe oculta despedaza Su corazón, o con lazada estrecha 44 Ocupa el penúltimo lugar en estas Leyendas... La narración se emplaza en el siglo X, época en la que reinaba Gonzalo Sánchez y llegan a las costas gallegas los normandos. Se entreteje la Historia con una aventura amorosa entre Hermura, hija de Gonzalo y Ubico, paje del rey. Es un amor desgraciado ya que mueren) los enamorados; los invasores, sin embargo, son derrotados. Dividida en IX apartados, compuestos cada uno de ellos por un número desigual de versos endecasílabos y de rima consonántica, pareada, presenta un total de 564 vv. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 297 Lo oprime, y seca, torpe y escondida, Las fuentes del placer y de la vida». (((Bosquejo)), V). as El hipérbaton y los símiles son frecuentes, y verdaderamente hermosos estos últimos. Traigamos a nuestra mente algunas de estas bellas imágenes: «Cual ánades ruidosas que en gavilla La madre fiel conduce, se detienen De algún arroyo en la escarpada orilla; Fija en la madre la mirada tienen, Y ella calcula un rato, y luego chilla, Y ellos a su mandato se previenen En un momento, y al raudal se lanzan, Y tras su guía el otro borde alcanzan. Así a la arena aquel tropel devoto Se arrojó al escuchar la arenga pía Del jefe... ». (((Don Opas», II, XXVIII - XXXIX). El empleo de toda una gama de adjetivos haciendo alusión a colores, nos produce una sensación de placidez y acercamiento al dato concreto presentado, tal como los naturalistas hacen: «blonda espiga», «verdes sauces», «albo espino», «grano rubio» o «pálido racimo », «nevosas canas », «arenal tostado »... ' 45 Hace el número diecisiete en la distribución de estas Leyendas... Es la más romántica de todas ellas por sus contrucciones léxicas-sintácticas, como por su ambientación: ha elegido las orillas del Nilo para situar a su personaje que, sin conocerse el cristiano que habla, se encuentra allá en el más lastimoso de los estados: su propia conciencia le va destruyendo por el recuerdo de haber dado muerte a su amada, por confusión, hasta que se da muerte a sí mismo. Son un total de 176 vv. recogidos en XXII octavas reales. 46 Son ejemplos tomados de la leyenda «Escena de los tiempos feudales». Leyenda que recoge la historia del rey Hermenegildo y la del noble D. Arias, nada querido por sus vasallos. Un día, decide tomar por esposa a Estrella que, a^ oponerse tanto el padre como la futura esposa, presiona ante estos pobres infelices hasta que consigue el 'sí' de su futura esposa. En el momento de celebrarse el matrimonio aparece Etiel, joven enamorado de Estrella que, disfrazado de astrólogo, mata al tirano. Todo ello está narrado en versos endecasílabos, rimando pareada - mente al gusto del poeta, con un total de 272 vv. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
298 PIEDAD BOLAÑOS DONOSO Al mencionar los colores que lleva el plumero de un caballero español, el cual debe luchar contra un portugués, nos hace pensar en una nota andalucista muy en la línea actual; dice así: «Verde y blanco es el plumero» («Pedro Niño », X). demasiado extenso y enojoso si pretendiera traer a estas páginas cada uno de estos recursos, pues, si bien tienen un valor estilístico dentro de la manifestación romántica, no aportan nada nuevo. III Nos debemos centrar, pues, en el 'grano' —como decía Rojas—, 'y ese grano no son más que las digresiones que interrumpen la narración para dejar lugar a «largas pinturas de tipos, caracteres o paisajes, para hacer el análisis de los pensamientos y afectos, para intercalar reflexiones de toda clase... », 48 y muy especialmente de la política y sucesos de su tiempo. La posición de Mora, políticamente hablando, es bastante más sencilla de resumir que su posición literaria, calificada como «muy compleja, pues si sus principios estéticos, proclamados varias veces, lo colocan francamente en el campo del clasicismo, en algunas de sus poesías, sobre todo en las Leyendas se nos presenta como un romántico », 49 pero que al final de su vida habría que calificarlo como un 'ecléctico'. Y si literariamente este eclecticismo viene a ser fruto de una desilusión, en el campo político puede venir a 47 Leyenda que ocupa el número catorce, dividida en cuatro grandes tiradas, escrita en octavas ,u octavillas), con un total de 700 vv. Se mezclan en esta leyenda dos tramas: la amorosa entre la hija del infante Don Juan de Portugal y Pedro Niño, vasallo de don Enrique de Castilla. Por otro lado la historia en donde vemos Portugal invadida por los moros, de sorpresa, causa por la que pedirá ayuda don Juan al rey castellano. Es aquí donde la doble intriga se une ya que debe marchar en su ayuda el mejor caballero del reino castellano: Pedro Niño, teniéndolo que aceptar el portugués como su salvador y como yerno, por el bien del país. 48 Alborg, J. Luis: Historia de la literatura española..., op. cit., pág. 465. (Con estas palabras se refiere el autor a las digresiones existentes en El moro expósito del duque de Rivas pero que yo he aplicado a Mora por tratarse de situaciones semejantes). Igualmente, en sus Romances históricos se suman, al edificio armonioso que es la obra literaria, una explosión de lirismo, «una lección de historia y una evidente demostración ideológica» (Historia de España, tomo VII, op. cit., pág. 409), como podríamos ver en la obra del propio J. Joaquín de Mora. 49 Mesa, José de y Gisbert, Teresa: José Joaquín de Mora, op. cit., pág. 54. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 299 equivaler a un 'abatimiento', después de luchar años y años por esa libertad de expresión y contra la tiranía del poder, que le marcó de tal forma que fue su perdición, ideológicamente hablando. El hombre que convierte una pasión en punto de mira de toda su existencia, corre el gran riesgo de 'perderse'. Así parece que le ocurrió a él: «Una pasión en el alma ardiente basta Para abrirle mil brechas. Si contrasta Con otra, y no le cede en enerjía, La vida se convierte en anarquía De encarnizados sentimientos; rotos De esperanza los límites remotos, Fuera de ellos la víctima no alcanza Vislumbre de temor ni de esperanza, Que la arranque del torpe parasismo. ¿Y qué es entonces el porvenir? Abismo Sin luz ni fondo... [y] Cual mole de granito, se desploma». («Los normandos en Galicia», III, vv. 145-159). Y así 'desplomado' por los acontecimientos sucedidos en España, pretende que estas Leyendas sean, a través de su óptica, una lección de «Historia de España », útil y asimilable por alguien necesitado de ella. Quien leyó por primera vez su mensaje fue el pueblo americano. Para que el 'pueblo' pueda empezar a funcionar, lo primero que se debe hacer es «ilustrarlo », ofrecerle las mismas oportunidades, ya que «la unidad de la especie humana es una verdad que han demostrado de consuno la revelación la filosofía. Esta unidad comprende la identidad genealógica, y de estructura interna y esterna; comprende la igualdad en el número, en el uso y en el temple de las facultades./ Su ejercicio deberá, pues, dar de sí las mismas consecuencias, cualquiera que sea el lima, la localidad y las circunstancias en que la Providencia haya colocado al individuo[ ... ] ». 50 Pero la experiencia le obligará a decir que muy pocas 50 Mora, José Joaquín de: De la situación actual de las Repúblicas Sur- Americanas, en «Revista Histórica », art. cit., pág. 557. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
306 PIEDAD BOLAÑOS DONOSO Chile, pero la experiencia pronto le hizo rectificar. Si todo quedaba muy bien en el plano normativo, en el positivo existían unas realidades fácticas que hacían imposible alcanzar el puro racionalismo: todos sabemos cómo en el ser humano juegan e influyen fuertemente las pasiones. Todo ello hizo desplazar a José Joaquín de Mora hacia una filosofía más positiva, hacia la Escuela Escocesa de Stewart, Hamilton y Bentham, fundamentada en rehabilitar los principios trascendentes de la moral, la religión 'y la ciencia en base al sentido común y las sanas opiniones del hombre corriente. Por ello podrá ensalzar Mora cualidades morales como la 'bondad': « ¡ Bondad! ¡Llama celeste, mui más pura Que estrepitoso y bárbaro heroísmo! Fuente de bienandanza y de dulzura, Flor deliciosa, adorno del abismo De la existencia humana, en ti procura, No en virtud transformada en fanatismo, No en saicrificios duros y crueles, Hallar mi injenio humilde cuadros fieles». («Una madre», IV, I). Después de esta serie de reflexiones tras la lectura de las Leyendas Españolas, nada mejor que hacer una síntesis de lo expuesto hasta el momento y constatar esas impresiones que han quedado en mi ánimo como verdaderas pautas para una más acertada lectura de la obra examinada. Puede que el resultado al que he llegado sea muy 'arriesgado', pero como siempre se ha dicho que la labor del crítico puede pecar de subjetivismo, vean en él —si así fuere— un exceso del mismo. Si tenemos en cuenta —y nos apoyamos en ellos— los pedes -tales básicos para la formación ideológica - política de Mora, no nos asombrará ni llenará de estupor que pretenda conseguir con su obra un verdadero manifiesto politico dirigido, en la misma línea del pacifismo de Scott, a los países 'sur - americanos', donde el ambiente político estaba muy enrarecido por los continuos derrocamientos y nuevas subidas de otros dirigentes al poder, aceptando, como principio básico, la independencia de las colonias de la Madre Patria, incluso viendo con buenos ojos la forma de gobierno —la UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 307 república— como única forma viable para unos países con determinadas circunstancias históricas. El afán por cambatir las imposiciones de otros tipos de gobierno, no es más que el ejemplo que toda Europa les ha ofrecido: no desean verse gobernados por «extranjeros ». Las Leyendas Españolas podríamos considerarlas como un 'libropanfletario' S 5 que recoge toda una ideología política - literaria ya planteada por Larra en ese artículo citado sobre el «estado actual de la literatura », fechado en 1836 y que glosaré en estas últimas lineas para demostrar en qué me fundo para creer que estamos ante un manifiesto político, escondido en una obra literaria, válido sólo para los países recientemente emancipados y nunca para España. Larra había dicho que la literatura debía ser «hija de la experiencia», ¿Y qué mejor experiencia político -social por la que ha pasado España y de la que Mora ha aprendido tanto? Ha de ser «estudiosa»: efectivamente, la base textual arranca siempre de una fuente histórica (La España Sagrada, del P. Flórez, la crónica Alfonsi Sancti de Rebus Hispaniae Anacephaloeosis, los Comentarios, del Marqués de San Felipe...) que nuestro autor indica en nota. Tenía que ser «analizadora filosófica », cosa que Mora deja reflejada en su obra hasta el grado de atacar un siglo que se jacta «De doctrina analítica y exacta. Hipócritas, mentís; si la lumbrera Del saber no nos guía en la carrera Que a nuestros días el destino traza, Segura perdición nos amenaza. Sólo el saber refrena el fiero orgullo Del poderoso, y el letal murmullo De corrupción, sólo el saber acalla». («Hermijio y Gotona», vv. 441-449). ' 55 Aunque el término 'panfleto' no está recogido por la R.A.E.L., lo utilizo por ser sumamente aclaratorio para el lector actual, aunque sin ver en él ningún valor peyorativo. 56 Según consta por el propio autor, la fuente histórica para construir esta leyenda fue La España Sagrada, del P. Flórez, tomo 19. Nos hemos de situar en el reinado de don Sancho Ordóñez, rey de Galicia, en donde reina la paz de todos UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
308 PIEDAD BOLAÑOS DONOSO Por ello deben decirse las cosas de tal forma que el pueblo «ignorante» llegue a captarlas. Pero no pueden contentarse ad aeternum con un pueblo ignorante: su obligación es la de ilustrarlo, ya que es la base más potente en donde radica la fuerza de cualquier gobernante. Ve así la cuestión: «Plebe ignorante, estúpida, vasalla, Plebe que un falso resplandor deslumbra. No es más que firme base, do se encumbra La usurpación, de crímenes cubierta. Lo que sus arterias desconcierta, Lo que su desenfreno atroz reprime, Nunca es más que el saber: prenda sublime. Con que la eterna y poderosa mano, Dulcifica la suerte del humano». (Ibídem, vv. 449-458). No importa el modo de expresión que se adopte para hacer estas reflexiones que conllevan la misión pedagógica: puede utilizarse para ello «la prosa o el verso». Sin embargo, Mora, para este tipo de comunicación prefiere el verso, ya que la prosa la utilizará para exponer «lo que el social comercio necesita / Lo que es obligación, lo que es tarea» («Don Opas », I, XLIV), reservando la versificación para los momentos en que «ni el poder con su fuerza me intimida» malice— levantando su voz poética, con verdadero orgullo, con toda la carga política que conlleva, diciendo: «... ni el temor del palo me harán decir que es bueno lo que es malo». (Ibídem, I, XLVIII). los ciudadanos. Con la invasión musulmana esta tranquilidad viene perturbada ya que todos los hombres deben combatir contra el enemigo. Hermijio, buen artesano y fiel vasallo, es uno de ellos que, a pesar de derrotar a los enemigos, es heridc. y abandonado en un bosque, cerca de la casa de Gotona. Esta le recoge y le ayuda a recuperarse de sus heridas. Mientras, en la corte no se habla sino de la valentía de un joven desconocido que gracias a ella pudieron vencer . El rey pregunta quién es y Don Ero, obispo del reino, un tanto receloso, trata de ocultar que se trata de su sobrino. Leyenda dividida en cinco partes, compuesta toda ella en endecasílabos, con un total de 556 vv. en rima pareada. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRYCA 309 En esta ocasión ataca duramente a aquellos escritores que cual «dulce cuadrúpedo» acuden al pesebre y comen lo que les diere el amo. Pero no se debe extrañar nadie ya «Que así viven millones de individuos, Oficinas llenando y tribunales, Y comiendo gustosos los residuos Que arrojan sus patronos liberales. Siempre do sople la fortuna, asiduos, Siempre al poder sumisos y leales, Cuando de ser poder el poder cesa, Se quitan de su vista a la francesa». (Ibídem, I, L). ¿Por qué no encontrar en estas frases la causa por la que José Joaquín emigrara al no aceptar unas imposiciones ideológicas y criticar, desde el ambiente americano, a unos hombres que se habían sometido al yugo del invasor? También, postulo ver que no podían ser dirigidas al pueblo español, sumergido, todavía, en los males que está criticando. Es mucho más factible pensar que fueron dirigidas a un pueblo que desea empezar a vivir en verdadera democracia, con la confianza puesta en que no cometa los mismos errores que había cometido la metrópoli. Ellos son jóvenes y podrán superar todos los obstáculos; ellos tienen una mente receptora capaz de asumir esa enseñanza, esa verdad que tanto José Joaquín de Mora y su propia esposa difundirán por las diversas escuelas, a veces creadas por ellos mismos. Así, se pueden considerar como auténticos «apóstoles» de la verdad, propagadores de una ideología arropada en el bello manto de la obra literaria. Es el único modo de poder difundir LA VERDAD y dar a conocer a los gobernantes tal «como son» y no «como deberían ser ». El camino no era fácil de andar ni se podía recorrer en poco tiempo. Para ello hace falta apoyarse en una tradición democrática de la que el pueblo 'sur - americano' carece, causa por la que estas repúblicas no podían estar en tan poco tiempo consolidadas. Lo que primordialmente debían combatir y controlar era la ambición de los militares, causa de la presente turbulencia. En todo gobierno la fuerza ha de residir en la ley, no en las bayonetas; en la voluntad UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
310 PIEDAD BOLAÑOS DONOSO popular, no en la coacción. Y así lo expresa bellamente en estos versos: «No el territorio inmenso, no es el brillo De la esplendente pompa, ni el cuchillo Siempre amenazador, lo que afianza, Ni hace estable el poder. La bienandanza, La paz, la dicha, la segura y fuerte Protección, con que ampara al vulgo inerte Mano piadosa y firme; y, más que todo, Calor suave, que en humilde lodo, Brotar hace la flor amable y pura: Beneficencia, madre de ventura, Fuente de amor y de placer, en eso Consiste su vigor. Nunca el excaso De irresistible autoridad arranca Bendiciones al mísero, cual franca Y activa la bondad, cuando desciende. De la alta cumbre, y al humilde tiende, De orgullo esenta, el ala protectora». («Zafadola», I, vv. 1-17). Cierro estas reflexiones con ese gobernante ideal, utópico, que Mora busca para su patria. Es la única ocasión en la que expresa un deseo y no un hecho consumado del que se pueda extraer la enseñanza. Poco espacio es el que dedica a esa «reconstrucción» de España con la que soñó un liberalromántico, al que no le quedó más remedio que pasar a ser un ecléctico: «Mas del que reina en mi país aguardo Temple español, castizo, puro, neto; No exótico, no mixto, no bastardo, Que hoi llaman el non plus de lo discreto; Temple español, que luce por gallardo, Por recto y franco; el que inspiró respeto Y leyes dio a la España en otros días, Y sometió pontentes monarquías ». (((Don Opas», II, CXI). UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 311 No tenemos que recordar que el gobierno que debe subrir Mora a su regreso a España difería bastante de este ideal. Como español se siente profundamente avergonzado y como él todos nosotros, también hemos de sentir un intenso rubor al pensar que José Joaquín de Mora no ha ocupado, todavía, el lugar que le corresponde en el campo de la historia literaria española. Sírvannos palabras del propio Mora para cerrar estas páginas pues, como él, puedo decir que ((La historia que refiero es noble, y vasta)). 57 57 Han quedado sin mencionar las siguientes leyendas: «La bordadora de Granada». Leyenda dividida en dos partes y escrita en octavas (u octavillas), con un número de versos de 144 y 184, respectivamente. Ambientada en la corte de los Reyes Católicos, momentos antes de conquistar Granada. Narra cómo una mora se entrega a un desconocido al que descubrirá su amado y le intentará matar. Este falla y quien muere es el verdadero enamorado. Al final esta buena bordadora es llevada en presencia de la reina y don Gonzalo de Córdoba. «El boticario de Zamora». Su protagonista, Ben-Jusef, viene descrito como el perfecto judío: prestamista y algo de hechicero. Un día vino a consultarle el 'alcaide' de Zamora sobre si se podía casar sin miedo a un ataque enemigo. El le dice que lo haga esa misma noche y, precisamente, esa noche atacan. Al día, siguiente Ben-Jusef aparece colgado en su farmacia. Escrita en octavas (u octavillas), con un total de 120 vv. «La batalla de Fraga ». Leyenda dividida en XV apartados, con un total de 658 vv., endecasílabos; se ambienta en los reinados de Alfonso VII de Castilla y Alfonso I de Aragón. Entre las diversas batallas que se mencionan está la que da título a la leyenda: don Alfonso ataca al rey moro de Valencia y Murcia, Abengama. siendo éste derrotado, por lo que tiene que refugiarse en el castillo de Fraga. Allá se dará la gran batalla donde morirán antes de hambre y sed que a causa de las armas. «Don Lope». Se describe una batalla entre las huestes de don Fernando y Mutali de Marruecos. Entre los caballeros cristianos está don Lope, que se empeña hasta el final de su vida por vengarse del ultraje que ha recibido en la persona de su hermana por parte de este moro. Componen esta leyenda un total de XXII estrofas de ocho versos y de siete sílabas cada uno. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA