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La inserción de los sistemas regionales en la trama de la globalización

Girón Larrucea, José Antonio

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LA INSERCIÓN DE LOS SISTEMAS REGIONALES EN LA TRAMA DE LA GLOBALIZACIÓN JOSÉ A. GIRÓN LARRUCEA La p og esi a ex ensión uni e sal de un modelo de ci ilización que iene su pun- o de pa ida en los p incipales Es ados de Occiden e y que se basa undamen almen- e en la libe ad de come cio, la implan ación de la ecnología como elemen o de la p oducción y la o ganización de la sociedad de acue do con el econocimien o de los de echos humanos y de las libe ades undamen ales del indi iduo, no es el e ec o de una ac uación olun a is a de las democ acias mayo es en los úl imos ein e años, sino el esul ado de un p oceso que se desa olla esencialmen e a lo la go de es siglos y que encuen a su base en la eclosión del pensamien o eu opeo que supone la Ilus a- ción, que in oduce el análisis y la acionalización como elemen o esencial de un - cionamien o en odos los sec o es de la ac i idad humana. A pa i de su consolidación ilosó ica y cien í ica, el sis ema del pensamien o eu opeo se in oduce plenamen e en la polí ica, la economía, el come cio e ins au a las ciencias sociales, dando luga a que se es ablezcan o mas de compo amien o acionalizadas y uni e salmen e comp ensibles, suscep ibles de adop a se en odo o en pa e y con ibui a mejo a las si uaciones en que se ponen en p ác ica. De igual o ma, la ecnología como espues a del abajo ci en í ico a los p oble- mas conc e os de la sociedad, puede se inco po ada po odos aquellos que se in e- eses en mejo a los endimien os de cada sec o especí ico de ac i idad. Todo ello, impulsado po la ue za y las necesidades del come cio y la economía pujan e de los Es ados de Occiden e ha ido acuñando un sis ema de ida, de o gani- zación de la sociedad que se ha ido ex endiendo, bien es e dad que de mane a muy desigual, po odos los incones del plane a. Desde el siglo XVI ha enido luga un p og eso len o, muy len o, a la go plazo, in e umpido po eg esiones b uscas, que únicamen e en el cu so del siglo XVIII y sólo en algunos países p i ilegiados iene una con inuidad que ya no se de iene. Su i mo, an es de 1750 e incluso de 1800, es aba a me ced de inciden es y de ca ás o- es de cualquie ipo. Se p osegui á con di icul ad, de mil mane as di e en es y mu- chas eces complicadas, a pesa de las c isis económicas, siguiendo oscu os caminos y con ecuencia impulsada po la inicia i a de g upos muy de e minados. Toda es a búsqueda de p og eso se ealiza en medio de si uaciones muy di e en- ciadas de los colec i os humanos, que en las elaciones in e nacionales del mundo ac ual con igu an el concep o de «diac onía ». No e a lo mismo la o ganización, el ni el de desa ollo y el sen ido de la e olu- ción cul u al y polí ica de los indios del San Lo enzo que los de la F ancia del siglo XVII, como ampoco es compa able en la ac ualidad los co espondien es de los Es- ados Unidos con los de cualquie país en ías de desa ollo. Es os con as es de p og eso cons i uyen oposiciones ex e nas. Pe o ambien se p oducen si uaciones opues as de ca ác e in e no. Toda economía, oda sociedad, oda ci ilización, en sí mismas un uni e so, ambién es án di ididos, dis ibuidos desigual- men e «con a» ellos mismos. Po eso es p eciso desmon a , analiza y ol e a com- pone cada uno de los mecanismos pa icula es que in e ienen en la dinámica de una sociedad, busca en e ellos los elemen os de semejanza, de simili ud, los que ienen como e ec o la « egula idad», la exis encia de esL uc u as equipa ables, necesa ias pa a la exis encia de pun os de con ac o en e o ganizaciones sociales di e en es. En la ap oximación al p oceso de globalización, hay que ene en cuen a que jun- o al ni el supe io de la ida económica, en donde el cálculo y la acionalidad sis ema izada encuen an un luga p edominan e y que cons i uye el espacio de desa - ollo del in e cambio (los anspo es, las es uc u as di e enciadas de me cados, la elación en e países indus ializados y países en desa ollo), se encuen a en odas pa es a as de suelo una ida ma e ial hecha de u ina, de hábi os he edados, de com- po amien os muy an iguos que suponen ges os epe idos, p ocedimien os empí icos, soluciones que ienen de los iempos en que el homb e es aba condicionado po la na u aleza local y obligado a a on a p oblemas especí icos que en muchos casos han de e minado el ipo de cons i ución de una sociedad'. l. EL CONCEPTO DE GLOBALIZACIÓN El concep o de globalización es á e e ido en g an medida a una o ma de conce- bi el mundo y la sociedad in e nacional desde Ja dinámica de las elaciones polí icas y económicas en e los Es ados. Con el se han abie o nue as pe spec i as pa a el análisis de los ínculos en e el conocimien o eó ico y la ealidad, Ja es uc u a so- cial y los p ocesos dinámicos que ienen luga en los colec i os humanos2• En es e con ex o se han ido descub iendo pun os de in e és común y ó mulas de ac uación que podían se inco po adas po g upos y colec i os humanos de muy di- e en es ca ac e ís icas y dis in a e olución his ó ica, económica y social. Po eso se puede conside a que, has a es e momen o, la na u al eza del concep o es p imo dial- men e uncional. La globalización iene luga espec o de aquellas ma e ias o sec o- l. B audel. F., «Ci ilisa ion ma e ielle e capi alisme (XV-XVIII secle)», T. 1, 1967, in oducción. 2. Ko man. E.: Youngs, G., «Globaliza ion: heo y an p ac ice», 1996, p. l. es de ac i idad en donde se puede p oduci una con luencia obje i a de in e eses humanos o la adopción de modelos de compo amien o comunes po la o ma de un- cionamien o y po la es uc u a en que se desa ollan. De es a o ma, los me cados inancie os globales y la p oli e ación de ins umen- os y p oduc os que se pueden ans e i a a és del «cibe espacio» han hecho que se inc emen en las ac uaciones globales espec o de p oblemas co idianos p oducidos po las pe u baciones en muchos sec o es del me cado. Aho a bien, es e ipo de ac uaciones se pueden encuad a en Ja dinámica de los acon ecimien os acceso ios, que pueden apa ece con espec acula idad en un momen o de e minado, pe o que no ma can la e olución p o unda de la his o ia, po que a su lado pe manece igen e la si uación de Ja gen e co ien e y de los más des a o ecidos, de aquellos que es án ue a de los ci cui os o males de las g andes ansacciones. Colec i os que se pueden conside a los des alidos del siglo XX y que en muchas ocasiones se igno an o se ol idan. Mien as que el mo imien o del capi al y sus ins umen os es cada ez más lui- do, el ac o abajo no sigue el mismo i mo en la mayo ía de los casos. Es a es la si uación de la gen e que no iene acceso a la iqueza de las zonas más p óspe as de la pos mode nidad y que en medio de una apa en e oleada de bienes a siguen some- idos a es uc u as que suponen un con as e diac ónico con el desa ollo, pe o que cons i uyen un hecho es uc u al cuya modi icación equie e una ac uación especí i- ca y conscien e que inco po e la dinámica del acon ecimien o a la ans o mación de las es uc u as más anac ónicas del colec i o humano3• En es e sen ido, ni la globalización iene oda ía un ca ác e omnicomp ensi o, ni hemos llegado al iun alis a «end o his o y» de Fukuyama, que asocia la uni e sali- zación de los alo es p opios de la democ acia libe al y del libe alismo económico con la consecución au omá ica de una mejo a en la si uación del indi iduo y de las sociedades, po el simple hecho de la ex ensión de un de e minado ipo de ac uación económica y come cial que condiciona ía po si sola la comple a ees uc u ación de la o ganización social en odos los Es ados. En la concepción de es e au o , el desa ollo económico y los ac o es cien í icos y ecnológicos, el c ecimien o económico y el p og esi o con ol de la na u aleza e- p esen an ue zas uni icadas que con ibuyen di ec amen e a ans o ma los alo es polí icos y a neu aliza las desigualdades sociales, c ondu ciendo a una p o unda ees- uc u ación del conjun o del colec i o humano. De es a o ma, el p oceso de la his- o ia queda ía educido a una clasi icación de uen es en la escala del p og eso conside ado de sde el pun o de is a del capi alismo. En una nue a concepción de e minis a (hay esonancias del ma e ialismo his ó ico ma xis a, con el que se co- incide po an í esis) el p og eso ecnológico se iden i ica como la ue za cla e de la globalización que puede acili a el desa ollo de una «cul u a globa/»4. 3. Dalby, S. , «C ossing disciplina y bounda ies: poli ical gcog aphy and in e na ional ela ions a e he cold wa » en «Globaliza ion: Theo y and p ac ice», Ko man y Youngs, 1996, pgs. 29-30. 4. Fukuyama, F .. «The end o his o y and he las man», 1992, pgs. 276-385. En cualquie caso, si po globalización se en iende la in e conexión de sec o es de ac i idad en el sis ema in e nacional, es o añade poca cosa a la ca ac e ización de es e concep o como un enómeno uni e sal cuali a i amen e di e en e, en e o as cosa! po que simplemen e es ablece lo ob io, pues o que la in e conexión de las pa es ei el elemen o más p ima io de un sis ema. En es e sen ido, el mundo se conside a co mo un conjun o y la globalización come el aumen o de ex ensión de las o mas de ges ión de un negocio. No se di e encia le global de Jo simplemen e in e nacional, ni el luga de ac uación del concep o de nue · a dimensión de la acción humana. La globalización así conside ada se pe cibe poi sus mani es aciones más o males y apa en es: comunicaciones, o ganizaciones. ecología, ansacciones come ciales, o mas de p oducción económica, no mas o ma - les de uncionamien o, pos e gando la ap eciación del ac o humano, de la e o ma eal de las es uc u as sociales y del indi iduo como e e en e esencial de cualquie1 ans o mación. Aho a bien, en la ac ual coyun u a de Ja his o ia, en el p esen e momen o del de- sa ollo del p oceso iniciado po la Ilus ación como mo imien o de la conciencia humana que accede a una nue a concepción del homb e como suje o de de echos undamen ales, inhe en es a su p opia na u aleza; de la sociedad como el espacio na - u al en el que se iene que desa olla en una libe ad compa ida; de las ciencias como p oduc os del pensamien o acional que deben es a a su se icio, ambién hay que ene sen ido de la ealidad y acep a la medida en que ese ipo de ci ilización se puede in eg a en la sociedad uni e sal y a a és de los medios en que po su misma na u- aleza (que excluye el uso de la ue za pa a su imposición) se puede ex ende . En es e sen ido, po su sencillez esencialis a, pa ece acep able la ap oximación al concep o que hace T. McG ew al conside a la globalización como «la mul iplicidad de inculaciones y de in e conexiones que ascienden a los es ados-nación (y po implicación a sus sociedades espec i as) que cons i uyen el mode no sis ema mun - dial. De ine un p oceso a a és del cual acon ecimien os, decisiones y ac i idades (que se ealizan) en una pa e del mundo pued en llega a ene consecuencias signi- ica i1•as pa a indi iduos y comunidades en o as pa es del mundo muy dis an es»5• La azón po la que es acep able es a de inición esul a del hecho de que el con- enido o el signi icado de los concep os sociales, en es e caso el de globalización, no se pueden gene a de iniendo en abs ac o el concep o en cues ión, sino que es nece- sa io hace lo en unción de elemen os especí icos y que se encuen en igen es y en uncionamien o en el momen o en que se de ine6• Así, desde un pun o de is a ma e ial del signi icado de la globalización, se pue- de consid e a el mundo económico como la p ime a unidad de análisis po que iene una cohe encia esencial que pe mi e conec a sus a iados y di e en es ámbi os de ac i idad. 5. McG ew. T .. «A global socie y» en «Mode ni y and i s u u es», ecl. Hall, S.; Held, D. ; McG ew, T., 1992, pgs. 13-14. 6. Me Lean. J., «Philosophi ca l oo s o Globaliza ion and philosophical ou s o Globaliza ion» en «Globaliza ion and i s c i ics» ed. Ge main, R.D., 2000, p. 57. 2. CARACTERÍSTICAS DE LA GLOBALIZACIÓN En p ime luga , es un enómeno hi s ó ico. Es o no signi ica que se pueda de e - mina con p ecisión el momen o en que da comienzo ni que se pueda es ablece en conc e o los di e en es amos de su secuencia c onológica. Sin emba go pa a en en- de adecuadamen e el concep o hay que iden i ica su en idad his ó ica. Es o signi i- ca ene queanaliza que clase de condiciones necesa ias y con ingen es se p oducen pa a que enga luga la globalización. En es e sen ido se p esen a como un p oceso en el que de e minadas o mas de o ganización polí ica. económica y social ceden su luga a o as nue as al e na i as que hacen posible una es uc u ación común a múl - iples sociedades, aunque se man enga la exis encia de elemen os au ónomos. La globalización es una o ma de ac uación económica y social que cons i uye un p oce- so es uc u al compa ible con el desa ollo de o os de ca ác e local que, en ealidad, Je comple an. En segundo Juga , la globalización no se locali za en un de e minado luga . No ocupa un espacio idimensional, sino que es una co ien e de pensamien o y de ac- uación que a a iesa el colec i o humano en un de e minado amo de su his o ia. Po lo an o da luga a nue as o mas de in luencia que no son e i o iales ni sobe anas y que se inco po an p og esi amen e a los hábi os de gobie no y de ida en cada unidad del colec i o humano en el con ex o uni e sal. En e ce luga , su desa ollo implica la pues a en ma cha de de e minadas inicia- i as de ca ác e subje i o que, en la medida en que demues an su e icacia, se ans- o man en no mas de compo amien o global, acep adas pe o no p oducidas po las es uc u as de pode local, que ep esen an po sí mismas ans onnaciones en las con- diciones obje i as de Ja es uc u a social'. Es e es un ca ác e esencial, conec ado con la na u aleza del espí i u del pensamien o ilus ado, ligada al sis ema del pac o socia l, en el que los compo amien os no se imponen, si no que su gen del consenso de la ciu- dadanía. Implica ese g an p incipio uni e sal de deja ue a de la ley el uso de Ja ue za en las ealciones en e los Es ados y supone la consolidación del p edominio de las clases medias en una pa e impo an e de la sociedad in e nacional, que ha cambiado las p io idades de los Es ados y ha con e ido el p og eso social y el desa ollo eco- nómico en obje i os esenciales de la ac uación de los ó ganos de pode . Se con igu a así como un p oceso que se mani ies a en múl iples con ex os en los que inco po a o mas de ac uación colec i a que in luyen en la es uc u ación de los compo amien os indi iduales, sin necesidad de una mecánica onnal de e minada8• En es e sen ido se puede conside a que el p oceso de globalización, en las socie- dades en que se ha p esen ado con su icien e in ensidad, egene a y eo ganiza la e i- cacia de la ac uación del Es ado y la cons i ución del me cado. De es a o ma, mode nidad, capi alismo, globalización y s us consecuencias cons i uyen la exp esión de un conjun o de elemen os que ca ac e izan a una pa e impo an e de la sociedad in e nacional ac ual. 7. Me Lean, J., op. ci ., pg s. 60-62. 8. Ge main, R.D., «G lobaliza ion in his o ical pe spec i e», en «Globaliza ion and i s c i ics» ed. Gennain. R.D .. 2000, p. 70. De es a o ma la globalización se puede conside a como un p oceso que discu e de al o ma que iene como esul ado que los condicionamien os geog á icos hayan dejado de se absolu amen e de e minan es pa a el nacimien o de las concepciones económicas, sociales y cul u ales y que los colec i os humanos acep en cada ez más que es o es ac ible po lo que signi ica pa a la adopción de modelos comunes de compo amien o, con independencia de la ubicación geog á ica de los indi iduos. 3. LA GLOBALIZACIÓN Y EL ESTADO-NACIÓN El p oceso, que iene su o igen en la época del me can ilismo, en ealidad empie- za a ene en idad a pa i de la Ilus ación, que le p opo ciona un sis ema acionalis- a que le si e de base ideológica, con la implan ación del Es ado-nación, que le p opo ciona á consis encia polí ica, con el inicio de la e olución indus i al y la apli- cación a la p oducción de plan eamien os cien í icos y la ins i ucionalización del ca- pi alismo, que mul iplica á su po encial económico y come cial. La concepción del homb e y la sociedad de la Ilus ación se aguan en e 1680 y 1790, con la laicización del pensamien o y la consolidación de las ciencias sociales. En los países en los que se desa olla se conec a con p incipios de ole ancia y de lib e ad eligiosa en una p og esión, que no se á comple amen e uni o me, cuyo com- p omiso con la idea de educación de la humanidad se conc e a á en una c uzada pe - manen e con a las ue zas oscu an is as de odos los undamen alismos9• Su signi icación la pe cibió con cla idad D'Ale nbe en su oma de posición en e a los in elec uales ilus ados en un asun o apa en emen e an li iano como la deno- minada «Que elle des Bu ons» o polémica en o no al es eno en Pa ís de la ópe a bu a «La se a pad ona», de Pe golesi, cuando se opone a la libe ad de exp esión en la música po que «la libe ad de música p esupone la de sen imien o; la libe ad de sen imien o equie e libe ad de pensamien o; la libe ad de pensamien o implica libe ad de acción; y la libe ad de acción supone la uina de los es ados. Po lo an o es p eciso p ese a la ópe a al y como es si que emos conse a el eino; y pe nzi asenos ena la libe ad de pensamien o si no que emos que sea seguida po la libe ad de exp esión» (D'Alembe , « De la libe é en la musique», 1759). Po lo an o exis e desde el p ime momen o plena conciencia del po encial del econocimien- o de los más elemen ales de echos del indi iduo como elemen o ans o mado del Es ado absolu o en la s mode nas democ acias y de lo que signi icaba el paso de la condición de súbdi o some ido al pode dogmá ico al uso a la de ciudadano, abie o a odas las posibilidades de eje cicio de la libe ad y i ula de la sobe anía nacional, que en el u u o se á cla e pa a la es uc u ación de una sociedad in e nacional un- damen ada en elaciones di e en es a la descon ianza pe manen e y a la hos ilidad como sis ema en e sus componen es. En la cons j ución de es e Es ado, básico en la ama de la globalización en su e apa ac ual, esul a esencial la apo ación de Sieyes, po que en la undamen ación del a- 9. Wokle , R., «The Enligh emen , he Na ion -S a e and h e P imal Pa icide o Modemi y », en « Tbe Enligh emen and Mode ni y», ed. Ge as, N. Y. Wokle , R., 2000. pgs. 16 1 y ss. zonamien o que había conducido a la o mación de la Asamblea Nacional a inales de Agos o y p incipios de sep iemb e de 1789, jun o a la mo i ación del a gumen o de que al ey de F ancia se le enía que nega Ja posibilidad de eje ce un e o abso- lu o sob e las unciones del legisla i o, el aba e ancés, que buscaba la de inición de la iden idad de la Asamblea, ambién p opone que se le niegue al pueblo de F ancia la posibilidad de eje ce un manda o impe a i o sob e sus p opios delegados, pues o que ese ipo de manda o p i a ía a los ep esen an es de los ciudadanos de su libe - ad y sus i ui ía la olun ad colec i a de la nación en su conjun o po las múl iples olun ades pa icula es de ciudadanos di spe sos 10 • Es a idea de la ep esen ación nacional, anclada en el econocimien o de Jos de e - chos y libe ades undamen ales, pe o conside ando a la Asamblea elec a como un ó gano único e indi isible deposi a io del eje cicio de la sobe anía nacional, jun o con el sis ema de di isión de los pode es de Mon esquieu, esul a básica pa a el desa o - llo de una es uc u a acional de Es ado que pe mi i á una ansmisión au én ica de los in e eses de Ja ciudadanía y una a iculación de los in e eses en común con o as sociedades y o os Es ados 11 • El desa ollo de es e ipo de Es ado supond á pa a las sociedades la posibilidad de desp ende se de muchos anac onismos a aigados en concepciones eudales e i ans o mando a impulso de las ensiones que apa ecen con Ja e olución indus ial la composición de la sociedad y Jos obje i os p io i a ios de los co espondien es gobie nos. Es o no ha enido Juga en un único ac o ni de una mane a simul ánea en odas pa es. Cons i uye una de las ases del p oceso. Sob e odo a pa i de 1945 se acen- úa en los es ados más desa ollados con la consolidación de unas clases medias muy po en es, que no se iden i ican con los obje i os más adicionales de unos Es ados que habían basado el eje cicio de su sobe anía en el dominio e i o ial y que ha bían pe seguido su hegemonía a a és de un in en o cons an e de debili a a sus oponen es, lo que na u almen e había supues o una con inua sang ía en idas y dine o. La ciudadanía de los es ados indu s ializados exige a sus ep esen an es y a los gobie nos que cons i uyen la p io ización de los obje i os de desa ollo económico y p og eso socia l. En el ámbi o de las elaciones in e nacionales es o se conc e a en un consenso cada ez más p o undo y gene alizado espec o de la p ohibición del uso de la ue za en las elaciones en e Es ados y en la ape u a a una coope ación, un in e cambio y una in e acción con los demás a los ni eles qu e sean necesa ios pa a ga an iza Jos obje i os pe seguidos espec o del desa ollo de la sociedad. Es a ans o mación en las sociedades de los Es ados indus ializados, que en el pe iodo de la gue a ía deja on a ás muchas de las ca ac e ís icas que de inían la polí ica seguida cuando aun man enían la posesión de g andes impe ios coloniales, dando paso a nue as o mas de en endimien o en una sociedad in e nacional mucho JO. Wokle , R., op. ci ., pgs. 174-177. 11. Sieyes en su ob a «Qu'es -ce que le Tie s É a ?» (ed. Zappie i, R. , 1970. p. 151) in oduce ambién la exp esión «la science socia/e,, al e e i se a la his o ia de la iloso ía social y de las ciencias humanas M. Foucaul , («Les mo s e les choses, 1966, pgs. 238 y 263) man iene en es e sen ido que 1795 ue un año undamen al en el pe iodo de 20 ó 30 años en el que da comienzo la me amo osis de la mode nidad. más ex ensa, en la que las elaciones económicas y come ciales y las ac uaciones de las en idades indus iales y inancie as mul inacionales an a i componiendo el es- quema ope a i o de la globalización en la e a de la e le c ónica y las comunicaciones. Es o iene como esul ado que las democ acias mayo es hagan pasa de ini i amen- e a sus Es ados espec i os de Ja condición de «conquis ado es» (que habían eje ci- do has a la p ime a pa e del siglo XX) a la de «Co me cia111es », que quizás cons i uya su ca ac e ís ica más acusada en la ac ualidad. Puede que no sea una ans o mación ideal pa a la búsqueda de una solida idad in condicional de ámbi o uni e sal, pe o en la e olución desde una sociedad in e nacional cuyo núcleo de pode e a ambién el p ime oco gene ado de si uaciones de queb an amien o de la paz y la segu idad in- e nacional, no cabe duda de que se ha in oducido un elemen o que ha desplazado las ensiones a ámbi os en que no alcanzan la misma p opo ción ni ienen las mismas consecuencias que en el con ex o eu opeo y que p og esi amen e a dando luga a una sociedad in e nacional en que se puede es ablece un ni el acep able de elacio- nes de coexis encia pací ica y, en muchos sec o es, de amis ad y coope ación en e los Es ados sobe anos, que han mul iplicado su núme o po cua o. Po o a pa e, Ja dinámica de la elación come cial implica la adopción de com- po amien os cuya comp ensión es á al alcance de casi odas las men alidades. Po muchas di e encias diac ónica<; que exis an en la e olución de los di e en es colec i- os. casi odos en ienden las en ajas que pueden de i a se de la coope ación o la asociación con los Es ados indus ializados. J. Huizinga, en su análisis de la oma de posición de Holanda en la Eu opa del siglo XVIII, señala como causa de su ac i ud en e a los p oblemas del momen o el hecho de que «la Hollande es p ospe e e puissan e. Si elle pe d peu a peu l' esp i belliqueux, /'esp i d' a en u e qui a aien ai d' elle une g ande puissance ma i ime e colonia/e, ce changemen ne eu pas di e qu' elle soi appau ie; elle joui de son opulence. Elle a d' ailleu s un au e moyen de ai e en e l' o e l' a gen dans ses co es: la hanque. Elle o e le p emie modele d' un é a capi alis e; e la inance con inue a /' en ichi . «Pa ce a lux e ce e lux de ichesses elle es na u e/lemen media ice. En poli ique-puisque elle a besoin d' une Eu ope Paci ique. E de meme elle o e au.x eligions une e e d' asile. La Hollande a o ise la libe é de conscience , d' abo d pa ce qu' elle a long emps subí pe secu ion pou sa c oyance; ensui e pa ce qu' il n' es ni negoce, ni ba11q11e possible si l'on demande aux gens leu ex ai de bap eme» 12 • Es e ipo de Es ado, que ha dejado de se «C onquis ado >> pa a ans o ma se en «come cian e », al habe enunciado de o ma bas an e iable al uso de la ue za (siem- p e que no se ean comp ome idos sus in e eses i ale s) p opo ciona un ma gen de segu idad a aquellos que man ienen elaciones con él espec o de la si uación de igual- dad sobe ana en que se encuen an básicamen e lodos ellos en el mundo ac ual. Ello incide en el desa ollo del come cio in e nacional, que implica p agma ismo, nego- ciación y compe i i idad. 12. Hui zinga. J.. «Du ole d'in e nn edia ion joué pa le s Pays-Bas en e l'Eu ope Occiden ale e l'Eu ope Cen ale», Fonda ion Ca negie, Bulle in nº 7, 1933, en Haza d, P .. «La C ise de la Conscience eu opéenne, 1935. pgs. 97-98. El p agma ismo ab e camino a un sis ema de e alua ción de los p oblemas que iene como obje i o encon a soluciones en ables al cos e económico más educido po- sible. La negociación es un elemen o esencial como mé odo pa a llega a soluciones es ables, necesa io pa a ope a en un ámbi o en donde hay que ll ega a si uacio ne s acep ables pa a odos, en las que se ealice un equilib io de lo s in e eses en p esen- cia. La compe i i idad es una de las consecuencias de la ans o mación que ha su i- do el eje cicio de la sobe a nía po pa e del es ado -n ación en el sis ema de la globalización. La i alidad se ha asladado de las conquis as e i o iales a la con- quis a de me cados pa a en abiliza al má ximo las polí icas del Es ado y el es ue zo de los agen es económicos. 4. EL ESTADO-NACIÓN COMPETIDOR La ans o mación con empo ánea del es ado-nación en es ado-compe ido es una de las co nsecuencias más impo an es de la ampliación de los me cados in e nacio- nales. La ac uación del Es ado como e p esen an e de Ja sociedad y los g andes cam- bios en las elaciones económicas in e nacionales plan ean la necesidad de nue os desa ollos en cues iones cla e den o del p oceso de globalización. La p olongación de la na u aleza del Es ado de bienes a como ep ese n an e de los in e eses gene a- les en los me cados in e nacionales supone la búsqueda de los mayo es bene icios posibles pa a un os agen es económicos cuya ac i idad ga an iza el bienes a de am- plios colec i os en el in e io y a los que iene que ayuda a sopo a p esiones y a adap a se a co ndiciones es uc u ales lu c uan es y que in luyen en Ja con igu aci ón de los obje i os de la p opia es uc u a del Es ado. Es a an s o mación cons i uye un p oceso muy co mple jo, que supone la e o mulación del signi icado y del eje cicio de la sobe anía y su adap ación a la con- dición de «come cian e» de la mayo ía de los Es ados en la ac u alidad. También es el e lejo del ni el de e olución de la sociedad y un o de los aspec os en que se ma- ni ies a Ja diac onía, es deci , las di e encias exis en es en e sociedades y es ados es- pec o a su adap ación a las ca ac e ís icas ac ualmen e p edominan es en las e laciones in e nacionales. En es e sen ido, no se puede conside a an o que la na u aleza de la sobe anía se haya podido de e io a como el hecho de que se haya ans o mado po que ambién han cambiado los obje i os p io i a ios de la sociedad y del Es ado. Al aslada Ja i alidad desde el ca mpo de la au oa i mación y la luc ha po la hegemonía e i o ial se ha ganado un espacio en el que se ha podido ins ala de una o ma bas an e gene- al y bas an e es able Ja coexis encia pací ica, en un con ex o de igualdad sobe ana su icien emen e ga an izada pa a odos los componen es de la sociedad in e nacional. Po o a pa e, apa ecen o as ca ac e ís icas p opias de la lucha po asegu a ni eles su icien es de desa ollo económico y de en abilidad come cial. La p ime a es que la apa ición del es ado compe ido no lle a a una simple deca- dencia del Es ado sobe ano, sino que po el con a io necesi a amplia su in e en- Pa a apoya su ansición a una economía de me cado, la República Popula h; es ablecido una es uc u a ju ídica que egula su ac i idad económica ex e io , desd< las condiciones pa a la in e sión ex anje a, las ansacciones come ciales o el sis e ma de ealización de los con a os. Es o le condujo en 1986 a enegocia su si uación en el GATT, omando pa e e1 la Ronda U uguay y i mando el Ac a Final en ab il de 1994, aunque aplaza a la apli cación de lo s acue dos es ablecidos has a su de ini i a in eg ación en la O ganizació1 Mundial del Come cio (en adelan e OMC), me a de llegada has a es e momen o en e eco ido de la Républica Popula pa a su in eg ación en el sis ema de la globalizació1 económica y come cial16, que la i ma po Clin on de la ley de aplicación en su el< ame icano de los comp omisos adqui idos con China en el seno de la OMC pa ec con i ma . 6. LA ACCIÓN DE LOS AGENTES ECONÓMICOS PRIVADOS: LAS MULTINACIONALES EN EL MERCADO GLOBAL En la medida en que el come cio in e nacional ha ido ganando en impo anci: ambién se ha ampliado su adio de acción, an o espec o de los agen es que en é in e ienen como en cuan o a los p oduc os obje o de in e cambio. Me cancías y se icios de odo ipo son obje o de ansacción y, po lo an o, es án some idos a l; compe i i idad in e nacional. El come cio in e nacional c ece en la medida en que lo hace el desa ollo en la: conexiones en e es uc u as in e nas de me cado, en pa icula con los países en a: de desa ollo, po lo que los me cados in e nacionales es án cada ez más conec a dos a los me cados in e nos de los Es ados. La exis encia de cualquie sis ema de me cado equie e un conjun o de ac uacio nes ins i ucionales y sociales pa a su uncionamien o. De igual o ma, la exis enci; de un me cado in e nacional necesi a su p opia egulación, no solo pa a pode gene a es abilidad y con ianza en e los agen es que en él pa icipan, sino ambién po que la compe encia in e nacional puede ene un conside able impac o en la si uació1 de los di e en es g upos sociales 17 • Como señala G. M. Hodgson18, el me cado i em que de ini se en elación con un amplio conjun o de ins i uciones, no solamen e e sus aspec os ju ídicos, ales como la de e minación de los de echos de p opiedad y e conjun o de obligaciones y con a os, sino ambién con espec o al sis ema de ans po es y comunicaciones y la o ganización de la in o mación elacionada con su un cionamien o. Además el me cado gene a su p opio p ocedimien o pa a es ablece lo : p ecios, que no so lo depende de la o e a y la demanda, sino que in e ienen en s1 c eación la s eglamen aciones ju ídicas, cos umb es y p ác icas que es án imp lí ci a : 16. Rongquiang, P., «Selec ed Economic and Poli ical Issues o China 's Ga /WTO Membe ship» e1 «China and he Wo ld T ade O ganiza ion. Requi emen s , eali ies and esolu ion», 1996, pgs. 33 a 48 17. Pe a on, J .• «Wha a e global ma ke s: he signi icance o ne wo ks o ade » en «Globaliza io1 and i s c i ícs» ed. Ge main, R.O., 2000, pg s. 169 a l 71. 18. Hodgson, G.M., « Economics and Ins i u ions: a man i es o o modem ins ilu ional economics» 1988, p. 174. en la ac uación de sus p opias ins i uciones. Desde es e pun o de is a se puede con- side a como un conjun o de ins i uciones sociales en cuyo ma co de ac uación iene luga egula men e un g an núme o de in e cambios de me cancías de un ipo especí- ico, que en cie a medida es á o ganizado y es uc u ado po ales ins i uciones. El in e cambio implica acue do con ac ual y pa e del uncionamien o del me ca- do consis e en es ablece los mecanismos pa a o ganiza y legi ima es as ac i ida- des. Sus in s i uciones ayudan a egula y a es ablece el consenso espec o de las p ác icas y, en é minos gene ales, a comunica in o mación e e ida a p odu c os, p ecios, can idades, comp ado es y endedo es. De es a o ma, en el ámbi o de la globalización, la p og esi a in eg ación del come cio in e na cional en un sis ema uni- o me de me cado iene como consecuencia la necesidad de elabo a y acep a po pa e de odos no mas comunes de compo amien o, co mp omi sos inculan es que condi- cionan la p oducción, el in e cambio la inanciación y, en suma, odo el conjun o de la ac i idad económica. Si e así, en el á ea especí ica de la globalización económi- ca, de mo o que impulsa cambios y ans o maciones en odas las sociedades, po - que a odos in e esa in eg a se en el sis ema de in e cambio in e nacional. A pa i de 1945, sociedades mul inacionales de di e en es Es ados han ac uado egula men e en me cados ex anje os, c eando edes de come cialización pa a sus p oduc os en el me cado global. Su p eocupación básica es llega a es ablece su p opia es a egia de con ol en el sec o de ac i idad en el que ope en. En es e sen ido, no so lo o ganizan la p oducción sino ambién las ope aciones en los me cados come - ciales y inancie os. Además, p ecisamen e po las ca ac e ís icas de su ac uación y de su es a egia, no se limi an a una ac i ud pasi a an e el compo amien o del me - cado, sino que in en an modi ica a su a o las condiciones e incluso a an de c ea o as que a o ezcan sus in e eses 19 • La e icacia que han demos ado en el conjun o de sus ac uaciones y, ambién hay que deci lo, la c eación de iqueza que muchas eces han gene ado, han cons i uido un e ulsi o y un modelo de uncionamien o que ha con ibuido a in oduci po la ía de la ac i idad económica y come cial muchos esquemas de compo amien o en el conjun o de la sociedad in e nacional. Además, en la medida en que su acción cons- an e y e o zada ha incidido en el c ecimien o y sis ema ización del me cado global, cons i uyen un ac o impo an e en la es uc u ación del mismo. El es ablecimien o de edes de come cio ha sido un elemen o cla e pa a la a monización de eglamen a- ciones nacionales de p oducción y de come cialización de me cancías y se icios y pa a la elabo ación de no mas que ga an icen odos los de echos en el á ea del co- me cio in e nacional. La necesidad de desa olla es e sis ema de ac uación pa a ga an iza las egula i- dad de las ansacciones in e nacionales, ue una de las causas de Ja c eación del GATI y, pos e io men e, de la OMC como o ganización cuyo obje i o consis e en p o un- diza en la a monización ins i ucional de odos los elemen os que inciden en la ac i- idad económica y come cial, desde la egulación de la compe encia, las ga an ías sa ni a ias y de segu idad, la s no mas de egulación labo al y medioambien al has a 19. Pe a on, J., op. cil., p. 171. los de echos de p opiedad in elec ual. Es deci , de odas aque lla s ma e ias elac iona- das con la ac i idad económica y come cial que pueden en e epe cusión en la cali- dad y can idad de los in e cambios, así como en la o mación de los p ecios y en las condiciones de las en as. De es a o ma se ex iende la in luencia de la ac i idad econ óm ica a múl iples sec - o es de la o ganización social, in oduciendo nue os elemen os que pueden llega a ene ca ác e ans o mado de ámbi o uni e sal, p o undizando, den o de sus lími- es y posibilidades, los e ec os de la globalización. 7. LA PROFUNDIZACIÓN EN LA REGULACIÓN DEL COMERCIO INTERNACIONAL: LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DEL COMERCIO COMO EVOLUCIÓN DE UN SISTEMA DE ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL La apa ición de un sis ema ins i ucionalizado pa a la egulación del come cio in- e nacional cons i uye un elemen o de e lexión espec o de la unción ac ual de las o ganizaciones in e naciona le s. El GAIT se es ableció den o del sis ema de Naciones Un idas que se había dise- ñado en Jo esencial en B e on Woods en 1944. Respondía a las necesidades de los Es ados en ese momen o y a la concepción igen e en la época de la ac uación con- ce ada en los pun os de in e és común. En esa e apa de las elaciones in e nacionales, la p eocupación p edominan e e a la de e i a que «el lagelo de la gue a» pudie a a ec a a las u u as gene aciones, al y como se exp esa en el P eámbulo de la Ca a de la ONU. De acue do con esa p eocupación, se p ocede a la c eación de unas O ganizacio- nes In e nacionales como ins umen os pa a ac ua en un escena io que has a en on- ces había sido mínimamen e conside ado po los Es ados: la coope ación in e nacional. Es la g an no edad que con empla el mundo de posgue a. Has a en onces la única inquie ud de los Es ados había consis ido en lle a a cabo un eje cicio de su sobe a- nía en los é minos más absolu os y con la mayo independencia posible. Llega a un sis ema de sociedad in e nacional en el que se empeza an a ence muchos ecelos y en el que se hicie a posible conside a a los demás Es ados como posibles socios con los que compa i in e eses comunes, p oblemas, de echos y obligaciones, cons i uía un p og eso insospechado an solo un os años an es. Se ab í a así una nue a e a en las elaciones in e nacionales en Ja que se es ablecían esos ins umen os de coope ación pa a ac ua de o ma conjun a en Ja ges ión de in e eses comune s. Pe o hab ía esul ado muy di ícil accede de golpe a la ins au ación de un sis ema plenamen e e icaz de ámbi o uni e sal pa a ac u a en una ma e ia, la coope ación in- e nacional, en la que exis ían pocos p eceden es y en un con ex o en el que se man- enían muchas descon ianzas. Po eso se cons i uye on la s O ganizaciones In e - nacionales con unos condicionan es que an a impedi que engan un uncionamie n o odo lo e icaz que necesi aba la p oblemá ica que supues amen e enían que habe abo dado. E a el momen o de igencia del cambio de «espadas en a ados)) y la so- ciedad in e nacional se con o mó (y se sigue con o mando mucho iempo después) con unas O ganizaciones In e nacionales que, en la mayo ía de los casos, han quedado como símbolos de ese cambio, pe o sin llega a alcanza nunca un ni el de e icacia decisi a en sus in e enciones. Es posible que en un de e minado momen o se u ie a que p ocede a plan ea una nue a ó mula de coope ación in e nacional (cambia el a ado omano po un po en- e Ca e pilla ) que pe mi ie a llega a soluciona aquellos p oblemas que a ec en a am- plios colec i os y que en pleno p oceso de globalízación man ienen a cien os de millones de se es humanos suje os a un g ado de mise ia y de pos ación incompa i- bles con el concep o de dignidad igen e a es as al u as de la his o ia. En es e sen ido, el GATT como sis ema de ac uación mul ila e al es ablecido pa a egula uno de los sec o es más dinámicos de las elaciones in e nacionales, puede se un e e en e de lo que esul a ía necesa io pa a ob ene esul ados e ec i os en el mundo ac ual. En el momen o de su c eación los Es ados p ocedie on man eniendo odas las e- se as en e a las acciones conjun as con e ec os inmedia os espec o de sus in e e- ses eales. Aunque en endían las en ajas que epo aba en algunas cues iones la ges ión mul ila e al, sin emba go seguían pensando que la mejo o ma de de ende sus in e eses come ciales e a la de con ola unila e almen e sus espec i os sis emas aduane os. Cos aba hace concesiones a i a ias y come ciales y pe sis ían las ac i u- des p o eccionis as, de o ma que en e 1947 y 1986 los esul ados son pa ciales, con excesi o núme o de excepciones en los acue dos es ablecidos y mul iplicidad de in- cumplimien os que no es posible con ola y mucho menos sanciona , a no se me- dian e con amedidas de ca ác e unila e al. Has a la culminación de las negociaciones de la Ronda Tokio en 1979, el p inci- pal mecanismo de igilancia de las polí icas come ciales de los Es ados miemb os había consis ido en la no i icación, egulada en el a . X del GATT, que dispone que cada Es ado miemb o haga públicos odos los cambios que in oduzca en sus polí i- cas come ciales, disposición que, además de se poco e icaz, solo se había cumplido en casos aislados. El in o me que el GATT enca gó al «g upo de sabios» en 1985, econocía es as insu iciencias y señalaba que los gobie nos debe ían se eque idos egula men e pa a explica y de ende el conjun o de sus polí icas come ciales2 º. Es e in o me e lejaba además un es ado de opinión su icien emen e gene alizado de que e a necesa io e- plan ea el uncionamien o del sis ema pa a adecua lo a las exigencias de un come - cio in e nacional cada ez más in enso y con más implicaciones pa a el conjun o de las economías de los Es ados miemb os. En es e con ex o se iniciaba en 1986 Ja Ronda U uguay. Su culminación en 1994, después de 8 años de negociaciones po pa e de 125 Es ados, cons i uyó un hecho ele an e en muchos aspec os, en especial po que ab ía nue as pe spec i as en cuan- 20. Keesing, D.B., «Imp o ing T ade Policy e iews» en «The Wo ld T ade O ganiza ion», 1997, p. 4. o a la egulación de nue as á eas del come cio in e nacional que siemp e había pe manecido en el ámbi o de la sobe anía de los Es ados. Po o a pa e, en su con· ex o se p ocedía a la c eación de la OMC como ins umen o que pe mi e un mayo 1 con ol del cumplimien o de los comp omisos adqui idos po los Es ados miemb o! y de seguimien o y o ganización p og esi a del desa oUo del come cio mundial y d sus polí icas económicas y come ciales. La es uc u a de la OMC es adicalmen e di e en e del sis ema seguido en el GATT El p incipio de un miemb o. un o o pa a Ja adopción de decisiones, la con ie e e e e en e pa a las demás ins i uciones mul ila e ales de coope ación. En su a adc cons i u i o se incluyen no mas de con ol y de sanción pa a los incumplimien os d los Es ados miemb os, así como un sis ema pa a el a eglo pací ico de las con o e · sías, que ins i ucionalizan la ges ión de los acue dos alcanzados y suponen una ga· an ía obje i a de su cumplimien o pa a odos los Es ados pa es en los mismos 21 En es e sen ido se p oduce un p og eso eal en la cohesión de una ac i idad en le que los Es ados has a en onces habían e enido sus compe encias sobe anas en la eje· cución de los acue dos ealizados en el seno del GATT. Las negociaciones en las 8 ondas se habían ealizado de o ma mul ila e al y po consenso, pe o en las an e io- es a la Ronda U uguay nunca se había llegado a acue dos sob e p ocedimien m ins i ucionalizados que ga an izasen el con ol del cumplímien o de las no mas es a- blecidas. Se llega así po p ime a ez a la ins au ación de un sis ema in eg ado de egulación del come cio global, quizá como p ime paso en la cons ucción de un au én ico me cado global es uc u ado y egulado po no mas uni o mes, acep adas po odos los Es ados. 8. LOS REGIONALISMOS Y EL PROCESO DE GLOBALIZACIÓN En el con ex o gene al del p oceso de globalización, iene luga o a o ma de in- e conexión de Es ados más pa icula , más p o unda y de unas consecuencias más de e minan es pa a las pa es que lo in eg an. Es el egionalismo como sis ema de asociación en e Es ados que compa en una se ie de ca ac e es y de in e eses que conside an que les con iene ges iona en común. El egionalismo en la globalización esul a de la combinación de es uc u as his- ó icas eme gen es en un momen o dado y supone una compleja a iculación de ins i- uciones y de no mas que dan luga a nue os sis emas de in e acción, no solo en e los Es ados, sini ambien en e en idades pe enecien es a los mismos. La acción de los Es ados al es ablece sus comp omisos, de ine y delimi a las posibilidades de uncionamien o, cons i uyendo un p oceso dinámico de con inua adap ación a las si uaciones que se p esen an en el desa ollo o ganizado de la cons- ucción egional. Las es a egias de los Es ados suponen así un elemen o básico pa a su comp ensión y iene como e ec o que en unas o maciones pueda ene más en i- dad y más ele ancia que en o as. 21. E ans, P., «The EIU guide o wo ld ade unde he WTO», 1995, pgs. 2 y 3. En la p ác ica, el egionalismo en endido como un p oyec o en el que in e ienen o del que o man pa e un conjun o de Es ados, in e acciona con el p oceso de globalización. No son excluyen es, sino que las elaciones en e ambos son signi ica- i as. En el ac ual sis ema in e nacional, des acan cua o núcleos eginalis as: No eamé ica, la Unión Eu opea , el que se desa olla en el lejano O ien e y Me cosu . Las elaciones de es os núcleos en e sí y en e ellos y sus pe i e ias es a la ez complejo y di e so.n Toda ía no se ha conc e ado un modelo especí ico de elación22. 8.1. Ca ac e ís icas comunes de Jos p oyec os egionalis as Se puede conside a que hay una ca ac e ís ica esencial que compa en los cua o p oyec os ac ualmen e en desa ollo: su comp omiso con el egionalismo abie o. Ninguno de ellos ha de i ado hacia el p o eccionismo y se con igu an como es uc- u as in eg ado as en el sis ema global más que como al e na i as al mismo. Regionalismo abie o signi ica que sus polí icas se di igen a elimina obs áculos al come cio en una de e minada egión, al mismo iempo que excluyen la adopción de a i as aduane as espec o del come cio con los demás Es ados. De es a o ma, los p oyec os egionalis as no se han ans o mado en ins umen- os exclusi is as ni p o eccionis as, No dan luga a una con on ación en e libe ad de come cio y p o eccionismo, sino que la posible al e na i a a la libe ad de come - cio puede es a en Ja adopción de una es a egia come cial común. El man enimien o de la capacidad de compe i i idad in e nacional es á en el cen - o de cualquie polí ica económica. En ez de ins au a medidas que lle en al aisla- mien o de Ja economía espec o de la compe encia ex anje a, se iene como obje i o en a en la compe encia y, como máximo, e en ualmen e se pueden adop a disposi- i os pa a a a de asegu a la u u a compe i i idad de sec o es que no es án en con- diciones de hace lo. La adopción de una es a egia come cial busca la especialización del abajo, e - niendo como obje i o que la compe i i idad se p oduzca de o ma na u al. Los Es a- dos ac úan en unción de es a es a egia p o egiendo los sec o es cla e pa a que engan ma gen de maniob a pa a accede a un desa ollo que les haga compe i i os. En es e aspec o, el modelo de egionalismo anglosajón siemp e ha di e ido del eu opeo y del japonés. El no eame icano se es uc u a al ededo del lib e come cio en su concepción más pu a, ac uación inancie a lo más ex ensa posible y polí ica de laissez- ai e, con as ando con las concepciones japonesa y eu opea, que se cen an en una es a egia más selec i a del in e cambio come cial, de la in e sión a la go plazo, de la asociación en el con ol de las ac i idades de los agen es económicos y de la adopción de las polí icas económicas y come ciales. 22. Gamble, A.: Payne, A .. «Regionalism and Wo ld o de . 1996, pgs. 250-251. Es o no quie e deci que en el desa ollo de cada modelo no se in oduzcan ele- men os del o o. Así, en di e sos sec o es del modelo ame icano se han adop ado conside aciones es a égicas que ompían con la plena libe ad de come cio, mien as que en muchos sec o es de ac i idad de Japón y de la Unión Eu opea se ha ac uado de acue do con la dinámica de la o al libe ad de compe encia come ciaF3. 8.2. El ac o e i o ial En la ase ac ual de los p ocesos de in eg ación egion al el e i o io ac úa como elemen o ca alizado de las demás a iables y condiciona su es uc u ación. Es un componen e que de e mina en muchos casos la combinación dinámica de los demás y que, po lo an o, no se puede conside a de o ma aislada sino como un ac o que condiciona a los demás y a la o ma en que se puede es uc u a la egión in e nacio- nal en cada caso. El e i o io como elemen o del sis ema de comunicaciones in luye en la o ma en que las sociedades a aigan y en como los alo es cul u ales y los sis emas de ida pueden in e acciona unos con o os. Po eso mismo in e iene en Ja concepción de cada sis ema y en su exp esión solida ia. Las iden idades e i o iales in luyen en la de inición de las ac uaciones pos e io es. En es e sen ido no se puede conside a simplemen e como una a iable bidi- mensional o como un ac o esidual, po que el espacio í sico muchas eces si e como e e encia pa a la de e minación de aspec os económicos, polí icos y cul u ales que de inen el sis ema de in eg ación egional. No puede sepa a se de los demás, sino que es á inculado a la exp esión del conjun o de la ida social. Es a inse ción del e i o io en el conjun o de los ac o es que de inen a c ada egionalismo le dan un signi icado económico, polí ico y social: a) El económico iene dado po su ca ác e de espacio ísico en el que iene lu- ga un sis ema de in e cambio do nd e su gen lo ínculos en e agen es econó- micos y las in e dependencias en los p ocesos de p oducción, inanciación y dis ibución, las elaciones labo ales y el desa ollo de las edes de anspo e. b) En el aspec o social, cons i uye el sopo e del desa ollo de la ida de la po- blación, la condiciona y la con ie e múl iples peculia idades (en e o as una de e minada iden idad que, a su ez, e ue za el signi icado del e i o io). c) De igual o ma es la base ísica pa a la ins au ación de ins i uciones que, po su pa e, de inen sus lími es y las ac uaciones que se deben desa olla en él pa a adap a le lo mejo posible al p oceso de in eg ación egional. Así, la in e acción que se p oduce en e economía, cul u a, polí ica e his o ia le con ie en un sen ido dinámico pues o que, en la medida en que lo pe mi e la acción humana, el e i o io cambia y se ees uc u a, cons i uyendo el pun o de con luencia 23. Gamble, A. y Payne, A., op . cil ., pgs. 251-252. de odos los ac o es y el á ea delimi ada en que se desa olla un ipo de sociedad. que, a a és de un p oceso de inco po ación y de in eg ación múl iple, p e ende alcanza más p esencia y aumen a su capacidad de ac uación en la sociedad in e nacional y en el ámbi o de la globalización, po lo menos en su e ien e económica, que es quizá la que iene mayo exp esión en el mundo ac ual24• 8.3. La cons i ución de en idades egionales en la sociedad in e nacional La en idad egional in e nacional iene oda ía en nues a época un ue e signi i- cado e i o ial. Es el medio ísico el que si e oda ía en g an medida pa a de ini la elación de las sociedades que, po a inidad his ó ica, cul u al, polí ica y económica es án en si uación de in eg a se en un sis ema que les pe mi a incula se en un p o- yec o dinámico de desa ollo conjun o y solida io, con el que p e enden o alece su posición en el me cado in e nacional, en pa icula , y, en gene al en odos los aspec- os de las elaciones in e nacionales. En es e sen ido, la ees uc u ación económica es uno de los p incipales obje i os. El egionalismo ha acili ado a muchos Es ados la implan ación de nue os sis e- mas de ac uación a los que, en o as condiciones, les hubie a esul ado más di ícil accede . Su ca ác e dinámico ha p obado que ninguna cons ucción e i o ial es un hecho i e e sible. El desa ollo económico y social pueden sup imi las on e as y ans- o ma el signi icado de los elemen os his ó icos. La necesidad de encon a elemen os pa a ga an iza un desa ollo sos enido y acep able en la medida en la que lo exige la sociedad de nues o iempo ha supues o un elemen o de p esión de al na u aleza que ha impulsado de o ma i e e sible a Es ados con una en idad e i o ial e his ó ica muy consolidada a comp ome e se a comp ome e se en p oyec os de in eg ación que implican una eo ganización muy impo an e de su p opia iden idad, pa a compa i en pie de igualdad con o os es a- dos odas las icisi udes que pueda plan ea les el u u o. La ea i mación a ul anza de la indi idualidad, que en o as épocas, no an lejanas, e a uen e pe manen e de con lic os, se ha sus i uido po una es a eg ia de conjun o que ga an ice las mejo es condiciones de compe i i idad y de desa ollo en el con ex o de la economía in e na- cional. 9. EL REGIONALISMO NORTEAMERICANO: EL NAFTA La in eg ación egional en No eamé ica ha empezado po adop a una o ma aco - de con Jos condicionamien os cul u ales, económicos y polí icos igen es en los Es - ados del hemis e io No e del con inen e. Se puede conside a que el ac o dominan e en el escena io de in eg ación es la p opia en idad de los Es ados Unidos. Su po encia económica y come cial es de e - 24. Kea ing, M., «The new egionalism in Wes w n Eu ope», 19 98. pgs. 5 a 7. minan e en la concepción y desa ollo del p oceso de in e acción que se lle a a cabo en es e sis ema egional, en p ime luga espec o de la decisión de pone lo en ma - cha. Son sus in e eses nacionales los que impulsan el inicio de es e p oyec o. Du an e décadas, los Es ados Unidos habían sido e ac a ios a odo ipo de es- icción de su au onomía come cial. La idea de comp ome e su libe ad de mo imien- os con su adhesión a un sis ema en el que u ie an que acep a obligaciones especí icas, siemp e había sido conside ada como un sín oma de debilidad que limi- aba la elección de ac uaciones en los me cados in e nacionales. Únicamen e a pa i de los años 80, cuando se empieza a esen i la hegemonía come cial ame icana en el momen o en que la compe encia come cial de eu opeos y japoneses se hace más impo an e e incide en la p o undización del dé ici come cial ame icano, se empiezan a busca ó mulas que con a es en el dinamismo expo ado de los compe ido es ex anje os y ga an icen una si uación a o able espec o de me cados que se conside an si uados en la ó bi a de su in luencia inmedia a. De igual o ma, es la concepción ame icana de lo que debe se una asociación de es as ca ac e ís icas la que de ine la na u aleza de los comp omisos que se pensaban adqui i . La o ma adicional en que los ame icanos han desa ollado sus ac i idades eco- nómicas y come ciales se ha man enido siemp e en el ni el más écnico y uncional posible. Las concepciones libe ales y capi alis as que man iene su sociedad se ha e- lejado ambién en sus sis emas ope a i os en el ex e io . Nunca habían llegado a ea- liza acue dos de un ca ác e in eg ado y que supusie an una acep ación de in e - acciones que pudie an condiciona la dinámica de su polí ica in e na. Es o les aleja de a ados que incluyan sis emas ins i ucionales con compe encias impo an es y con obligaciones conc e as pa a su polí ica. Celeb an a ados de con enido económico pa a hace buenos negoc io s, no con p opósi os de ans o mación pa a in eg a a socie da- des di e enciadas. A lo más que llegan es a de end e la idea de que el lib e come cio o alece a los es ados y p oduce e ec os bene iciosos en sus economías al aumen a el ni el de in e cambio y de p oducción. Pe o no se plan ean un sis ema de in e acción económica in eg ado a que de luga a un au én ico me cado in e io de nue as dimen- siones y ca ac e ís icas. Son ex emadamen e cohe en es con su o ma de concebi el uncionamien o económico in e no, que ambién es e dad que es á a alado po los esul ados de un desa ollo sos enido a lo la go de más de 200 años. Es o se e lejó en el F ee T ade Ag eemen (FTA), p ime a o ma de comp omiso egional celeb ado con Canadá en 1988. Respec o de él no se egis a on mayo es di icul ades. Las enuncias ame icanas e an muy ela i as, po la semejanza del de- sa ollo de ambas sociedades, po la eno me di e encia de po enc ia económica y po la pene ación que ya exis ía po pa e de las emp esas ame icanas en el me cado ca- nadiense. A Canadá ampoco le e a di ícil acep a un a ado come cial co n un Es ado con el que se complemen aba en muchos aspec os, que man enía un sis ema polí ico, eco- nómico y social muy semejan e y con el que podía ene una pe spec i a de desa o- llo muy coinciden e. La ejecución de es e a ado demos ó que e a muy posi i o pa a ambas pa es y ello mo ió al ejecu i o ame icano a p omo e , a pa i de 1990, la negociación de o o acue do que in eg a a a Méjico, que ya cons i uía una po encia económica in e esan- e, y así p ocede a asegu a el con ol de un me cado de 370 millones de consumi- do es, que es el ac o que p edomina ac ualmen e, la concepción cuan i a i a de la ac i idad económica y come cial del in e cambio en e los Es ados pa es. La cul u a ame icana no en a en la cues ión de la in e acción o ien ada a un ob- je i o de ans o mación económica y social. No lo conside a necesa io. La globalización se acaba en las necesidades del capi al, en el aumen o del come cio, en la expansión inancie a y en el p og eso de los ac o es de in e cambio. Es deci , en la en abilidad económica en sí misma conside ada, po que se p esume que su p o- g esión implica más ac i idad económica y más pues os de abajo, lo que po sí mismo lle a a una p ospe idad social, ga an ía de es abilidad y de solida idad. No se puede conside a que es a sea una pe spec i a e ónea. Es el esul ado de la expe iencia de desa ollo de un de e minado modelo polí ico económico y social. Pe o, aun cuando se unda en elemen os que son necesa ios pa a alcanza una diná- mica de desa ollo, sin emba go, no bas an po sí solos pa a co nsegui una e o ma en las es uc u as. Los Es ados Unidos nunca han enido necesidad de p ocede a ans o maciones sociales aumá icas pa a p olonga su desa ollo. Sus mayo es p oblemas han sido causados po la in eg ación de g upos sociales. No han enido que ompe el p edo- minio es é il de clases sociales anquilosadas que suponían un obs áculo pa a el desa- ollo de la sociedad. Su dinámica his ó ica se ha is o impulsada desde el p incipio de su cons i ución como sociedad di e enciada, incluso en la e apa colonial, po la cohesión y la ue za de unas clases medias unidas po una iloso ía del abajo como medio de p og esión económica y social y su consenso sob e las no mas que les de- bían es uc u a como colec i o. Ese desa ollo casi na u al de un sis ema básicamen e iguali a io hace que les sean ajenas muchas ca ac e ís icas es uc u ales de o as sociedades con las que, a pa i de los años 70, es án empezando a in e acciona de una o ma más p o unda. Po eso, cuando se decide la inclusión de Méjico en el sis ema egional, se ac úa de igual o - ma que espec o de Canadá, siendo el NAFTA un a ado calcado del F A. Como acue do come cial, quizá las únicas apo aciones que le e ue cen sean la inclusión de un sis ema obliga o io de a eglo de co n o e sias y la cons i ución de una comisión de seguimien o de su ejecución. Sin emba go, es el a ado come cial más amplio concluido po los es Es ados pa es en e sí. No solo comp ende p ác i- camen e al comple o la egulación del come cio de me cancías en e las pa es, sino que ambien se ex iende a los se icios, las in e siones y la ci culación empo al de pe sonas elacionadas con la ac i idad de in e cambio económico y come cial25• Aho a bien, en No eamé ica el obje i o es á cla amen e es ablecido: man ene se en la p og esión come cial. No a anza hacia la unión polí ica. Se a a de c ea una mayo e iciencia en el uncionamien o de un me cado que ag upa a 370 millones de 25. Johnson, J.R.; Schach e , J.S., «The F ee T ade Ag eemen », 1988, p. l. ealis a cons i uye una de las amas undamen ales en o no a la que se a en e e jiendo buena pa e del sis ema con empo áneo de elaciones in e nacionales. Es I; polí ica del es ado-come cian e, que iene que suma siemp e, man ene di idendos ' asegu a una si uación es able pa a la ac uación de sus agen es económicos y pan ga an iza a las clases medias, su p incipal g upo in e no, un desa ollo económic< sos enido y un p og eso social con inuado. Jun o a es a es a egia básica, se han desa ollado unos sis emas de uncionamien < que ha p opo cionado a ins i uciones y en idades una g an e icacia de ac uación, qu< les ha pe mi ido en g an medida impone su concepción de la ealidad económica En las elaciones en e Jos sis emas egionales del NAFTA y de la Unión Eu o pea, es o ha conducido a Ja endencia a la p i a ización en odos los sec o es de J¡ ac i idad económica. Es a endencia ha sido impulsada po las g andes mul inaciona les pa a aumen a su pene ación en los me cados impo an es. Las mul inacionale: ame icanas man ienen una polí ica más ag esi a, ab iendo más es ablecimien os e1 Eu opa, adqui iendo sociedades o buscando la usión con las más consolidadas de iejo con inen e. Es o supone ambién un inc emen o de la in e sión que con ibuye a consolida la ama económica desde ambos lados del A lán ico. El obje i o p inci pal de Jos sis emas económicos de NAFTA y la Unión Eu opea incluye el aumen e de e iciencia a a és de la compe i i idad, la ampliación de los acciona iados, la e ducción del dé ici en los p esupues os es a ales, la exis encia de monedas ue es ~ es ables. Po eso las ag esiones mone a ias se au ocon olan y au olimi an, po que ¡ nadie in e esa una c isis p o unda en ninguno de los bloques 29 • La p o undización en la in e acción en e es os dos sis emas egionales supone u e ue zo conside able de las bases de la globalización. El siguien e obje i o conc e e de Ja es a egia conjun a pa ece es a cons i uido po la in eg ación de Ja Repúblic¡ Popula de China como socio p incipal. Con sus 1.200 millones de consumido es ~ un á ea p opia de in luencia compa ible y complemen a ia con Japón y el sis em¡ egional del Lejano O ien e, supond ía una apo ación que comple a ía un ci cui e económico como no ha exis ido nunca en la his o ia, ga an izando aún más la es abi lidad pa a una expansión de la ac i idad económica de al o endimien o y ga an izandc un ni el de es abilidad impo an e al c ecimien o sos enido, así como ambién po en ciando la globalización de una mane a que puede se decisi a pa a que incida en J¡ o ma y en el ni el de ida de una pa e impo an e de los ciudadanos de la comuni dad humana uni e sal. 29. Gian11Tis, N.U., «The No h Ame ican F ee T ade Ag eemen and he Eu opean Union», 1998 p. 65.