La inserción de los sistemas regionales en la trama de la globalización
Full text
LA
INSERCIÓN
DE
LOS
SISTEMAS
REGIONALES
EN
LA
TRAMA
DE
LA GLOBALIZACIÓN
JOSÉ A. GIRÓN
LARRUCEA
La p og esi a ex ensión uni e sal
de
un modelo
de
ci ilización que iene su
pun-
o de pa ida en los p incipales Es ados de Occiden e y que
se
basa undamen almen-
e en la libe ad de come cio, la implan ación de
la
ecnología como elemen o
de
la
p oducción y la o ganización de la sociedad de acue do con
el
econocimien o de
los
de echos humanos y
de
las libe ades undamen ales
del
indi iduo,
no
es el e ec o
de
una ac uación olun a is a de las democ acias mayo es
en
los úl imos ein e años,
sino
el esul ado de
un
p oceso que se desa olla esencialmen e a
lo
la go de es siglos y
que encuen a su base
en
la eclosión del pensamien o eu opeo que supone la Ilus a-
ción, que in oduce el análisis y
la
acionalización
como
elemen o esencial de
un
-
cionamien o en odos los sec o es de la ac i idad humana.
A pa i de su consolidación ilosó ica y cien í ica, el sis ema del pensamien o
eu opeo se in oduce plenamen e en la polí ica, la economía, el come cio e ins au a
las ciencias sociales, dando luga a que se es ablezcan o mas
de
compo amien o
acionalizadas y uni e salmen e comp ensibles, suscep ibles de adop a se en odo o
en pa e y con ibui a mejo a las si uaciones en que se ponen en p ác ica.
De igual o ma, la ecnología como espues a del abajo
ci
en í ico a los p oble-
mas conc e os de
la
sociedad, puede se inco po ada po odos aquellos que
se
in e-
eses en mejo a los endimien os de cada sec o especí ico
de
ac i idad.
Todo ello, impulsado po la ue za y las necesidades del come cio y la economía
pujan e de los Es ados de Occiden e ha ido acuñando un sis ema de ida,
de
o gani-
zación de la sociedad que se
ha
ido ex endiendo, bien es e dad que de mane a
muy
desigual,
po
odos los incones del plane a.
Desde el siglo XVI ha enido luga un p og eso len o, muy len o, a la go plazo,
in e umpido po eg esiones b uscas, que únicamen e en el cu so del siglo XVIII y
sólo en algunos países p i ilegiados iene una con inuidad que
ya
no se de iene.
Su
i mo, an es de 1750 e incluso de 1800, es aba a me ced de inciden es y
de
ca ás o-
es de cualquie ipo. Se p osegui á con di icul ad, de mil mane as di e en es y mu-
chas eces complicadas, a pesa de las c isis económicas, siguiendo oscu os
caminos
y con ecuencia impulsada po la inicia i a de g upos muy de e minados.
Toda es a búsqueda de p og eso se ealiza en medio de si uaciones muy di e en-
ciadas de los colec i os humanos, que en las elaciones in e nacionales del
mundo
ac ual con igu an el concep o de «diac onía
».
No e a
lo
mismo
la
o ganización, el ni el de desa ollo y
el
sen ido de la
e olu-
ción cul u al y polí ica de los indios del San Lo enzo que
los
de la F ancia del siglo
XVII, como ampoco es compa able en
la
ac ualidad los co espondien es de los
Es-
ados Unidos con los de cualquie país en ías
de
desa ollo.
Es os con as es
de
p og eso cons i uyen oposiciones ex e nas. Pe o ambien se
p oducen si uaciones opues as de ca ác e in e no. Toda economía, oda sociedad, oda
ci ilización, en sí mismas
un
uni e so, ambién es án di ididos, dis ibuidos desigual-
men e «con a» ellos mismos. Po eso es p eciso desmon a , analiza y ol e a
com-
pone cada uno de los mecanismos pa icula es que in e ienen en la dinámica de
una
sociedad, busca en e ellos los elemen os
de
semejanza, de simili ud, los que ienen
como e ec o la « egula idad», la exis encia de esL uc u as equipa ables, necesa ias pa a
la exis encia de pun os de con ac o en e o ganizaciones sociales di e en es.
En la ap oximación
al
p oceso de globalización, hay que ene en cuen a que
jun-
o al ni el
supe io
de la ida económica, en
donde
el cálculo y la
acionalidad
sis ema izada encuen an
un
luga p edominan e y que cons i uye el espacio de
desa
-
ollo del in e cambio (los anspo es, las es uc u as di e enciadas de me cados, la
elación en e países indus ializados y países en desa ollo), se encuen a en odas
pa es a as de suelo una ida ma e ial hecha de u ina, de hábi os he edados, de
com-
po amien os muy an iguos que suponen ges os epe idos, p ocedimien os empí icos,
soluciones que ienen de los iempos en que el homb e es aba condicionado
po
la
na u aleza local y obligado a a on a p oblemas especí icos
que
en muchos casos
han
de e minado el ipo de cons i ución
de
una sociedad'.
l.
EL CONCEPTO DE GLOBALIZACIÓN
El
concep o de globalización es á e e ido en g an medida a una o ma de
conce-
bi el mundo y
la
sociedad in e nacional desde
Ja
dinámica de las elaciones polí icas
y económicas en e los Es ados. Con el se han abie o nue as pe spec i as pa a el
análisis de los ínculos en e el conocimien o eó ico y la ealidad,
Ja
es uc u a
so-
cial y los p ocesos dinámicos que ienen luga en los colec i os humanos2•
En es e con ex o se han ido descub iendo pun os de in e és común y ó mulas
de
ac uación que podían se inco po adas po g upos y colec i os humanos de muy
di-
e en es ca ac e ís icas y dis in a e olución his ó ica, económica y social. Po eso
se
puede conside a que, has a
es
e momen o, la na u al
eza
del concep o es p imo dial-
men e uncional. La globalización iene luga espec o de aquellas ma e ias o sec o-
l.
B audel. F., «Ci ilisa ion ma e ielle e capi alisme (XV-XVIII secle)», T. 1, 1967, in oducción.
2. Ko man. E.: Youngs, G., «Globaliza ion: heo y an p ac ice», 1996, p.
l.
es de ac i idad en donde
se
puede p oduci una
con luencia
obje i a de in e eses
humanos o la adopción de modelos de compo amien o comunes
po
la o ma de
un-
cionamien o y po la es uc u a en que se desa ollan.
De es a o ma, los me cados inancie os globales y
la
p oli e ación de ins umen-
os y p oduc os que
se
pueden ans e i a a és del «cibe espacio» han hecho
que
se inc emen en las ac uaciones globales espec o de p oblemas co idianos p oducidos
po las pe u baciones
en
muchos sec o es del me cado.
Aho a bien, es e ipo de ac uaciones se pueden encuad a en
Ja
dinámica de
los
acon ecimien os acceso ios, que pueden apa ece con espec acula idad en
un
momen o
de e minado, pe o que no ma can la e olución
p o unda
de la his o ia, po que a
su
lado pe manece igen e la si uación de
Ja
gen e co ien e y de los más des a o ecidos,
de aquellos que es án ue a de los ci cui os o males de las g andes ansacciones.
Colec i os que se pueden conside a los des alidos del siglo XX y que en
muchas
ocasiones se igno an o
se
ol idan.
Mien as que el mo imien o del capi al y sus ins umen os es cada ez más
lui-
do, el ac o abajo no sigue el mismo i mo en la mayo ía de los casos. Es a es
la
si uación de
la
gen e que no iene acceso a la iqueza
de
las zonas más p óspe as
de
la pos mode nidad y que en medio de una apa en e
oleada
de bienes a siguen
some-
idos a es uc u as que suponen
un
con as e diac ónico con el desa ollo, pe o
que
cons i uyen un hecho es uc u al cuya modi icación equie e una ac uación especí i-
ca
y conscien e que inco po e la dinámica del acon ecimien o a la ans o mación
de
las es uc u as más anac ónicas del colec i o humano3•
En es e sen ido,
ni
la globalización iene oda ía
un
ca ác e omnicomp ensi o,
ni
hemos llegado al iun alis a «end
o
his o y» de Fukuyama, que asocia la uni e sali-
zación de los alo es p opios de
la
democ acia libe al y del libe alismo económico
con la consecución au omá ica de una mejo a en la si uación del indi iduo y de las
sociedades,
po
el simple hecho de la ex ensión de un de e minado ipo
de
ac uación
económica y come cial que condiciona ía po si sola
la
comple a ees uc u ación
de
la o ganización social en odos los Es ados.
En la concepción de es e au o , el desa ollo económico y los ac o es cien í icos
y ecnológicos, el c ecimien o económico y el p og esi o con ol de la na u aleza e-
p esen an ue zas uni icadas que con ibuyen di ec amen e a ans o ma los alo es
polí icos y a neu aliza las desigualdades sociales, c
ondu
ciendo a una p o unda ees-
uc u ación del conjun o del colec i o humano. De
es a
o ma, el p oceso de la his-
o ia queda ía educido a una clasi icación
de
uen es en
la
escala del p og eso
conside ado
de
sde el
pun o
de
is a del capi alismo. En una nue a
concepción
de e minis a (hay esonancias del ma e ialismo his ó ico ma xis a, con el que se co-
incide
po
an í esis) el p og eso ecnológico
se
iden i ica como la ue za cla e de
la
globalización que puede acili a el desa ollo de una «cul u a globa/»4.
3. Dalby,
S.
, «C ossing disciplina y bounda ies: poli ical gcog aphy and in e na ional ela ions a e
he cold wa » en «Globaliza ion: Theo y and p ac ice», Ko man y Youngs, 1996, pgs. 29-30.
4.
Fukuyama, F
..
«The end
o
his o y and he las man», 1992, pgs. 276-385.
En cualquie caso, si po globalización se en iende
la
in e conexión de sec o es
de
ac i idad en el sis ema in e nacional, es o añade poca cosa a la ca ac e ización
de
es e
concep o como
un
enómeno uni e sal cuali a i amen e di e en e, en e o as cosa!
po que simplemen e es ablece lo ob io, pues o que
la
in e conexión de las
pa es
ei
el elemen o más p ima io de
un
sis ema.
En es e sen ido,
el
mundo
se
conside a co
mo
un conjun o y la globalización
come
el aumen o de ex ensión de las o mas de ges ión de
un
negocio. No se di e encia le
global de
Jo
simplemen e in e nacional,
ni
el luga de ac uación del concep o de
nue
·
a dimensión de la acción humana.
La
globalización así conside ada se pe cibe poi
sus mani es aciones más o males y apa en es: comunicaciones, o ganizaciones.
ecología, ansacciones come ciales, o mas de p oducción económica, no mas
o ma
-
les de uncionamien o, pos e gando la ap eciación del ac o humano, de la e o ma
eal de las es uc u as sociales y del indi iduo como e e en e esencial de cualquie1
ans o mación.
Aho a bien, en la ac ual coyun u a de
Ja
his o ia,
en
el p esen e momen o del de-
sa ollo del p oceso iniciado po la Ilus ación como mo imien o de la conciencia
humana que accede a una nue a concepción del homb e
como
suje o de de echos
undamen ales, inhe en es a su p opia na u aleza; de la sociedad como el espacio
na
-
u al en el que se iene que desa olla en una libe ad compa ida; de las ciencias
como
p oduc os del pensamien o acional que deben es a a su se icio, ambién hay
que
ene sen ido de la ealidad y acep a
la
medida en que ese ipo de ci ilización
se
puede
in eg a en la sociedad uni e sal y a a és de los medios en que po su misma na u-
aleza (que excluye el uso de la ue za pa a su imposición)
se
puede ex ende .
En
es e sen ido, po su sencillez esencialis a, pa ece acep able la ap oximación al
concep o que hace T. McG ew al conside a la globalización como «la mul iplicidad
de inculaciones y de in e conexiones que ascienden a los es ados-nación (y
po
implicación a sus sociedades espec i as) que cons i uyen
el
mode no sis ema
mun
-
dial. De ine un p oceso a a és del cual acon ecimien os, decisiones y ac i idades
(que
se
ealizan) en una pa e del mundo
pued
en
llega a ene consecuencias signi-
ica i1•as pa a indi iduos y comunidades en o as pa es del mundo muy dis an es»5•
La azón po
la
que es acep able es a de inición esul a del hecho de que el con-
enido o el signi icado de los concep os sociales, en es e caso el de globalización, no
se pueden gene a de iniendo
en
abs ac o el concep o
en
cues ión, sino que es nece-
sa io hace lo en unción de elemen os especí icos y que
se
encuen en igen es y
en
uncionamien o en el momen o en que se de ine6•
Así, desde un pun o de is a ma e ial del signi icado de
la
globalización,
se
pue-
de consid
e
a
el mundo económico como la p ime a unidad de análisis po que iene
una cohe encia esencial que pe mi e conec a sus a iados y di e en es ámbi os
de
ac i idad.
5. McG ew. T .. «A global socie y» en «Mode ni y and i s u u es»,
ecl.
Hall, S.; Held,
D.
; McG ew, T.,
1992, pgs. 13-14.
6. Me Lean. J., «Philosophi
ca
l oo s
o
Globaliza ion and philosophical ou s o Globaliza ion»
en
«Globaliza ion and i s c i ics» ed. Ge main, R.D., 2000, p. 57.
2. CARACTERÍSTICAS DE LA GLOBALIZACIÓN
En p ime luga , es un enómeno
hi
s ó ico. Es o
no
signi ica que se pueda
de e -
mina con p ecisión
el
momen o en que da comienzo ni que se pueda es ablece
en
conc e o los di e en es amos de su secuencia c onológica. Sin emba go pa a
en en-
de
adecuadamen e el concep o hay que iden i ica
su
en idad his ó ica. Es o
signi i-
ca ene queanaliza que clase de condiciones necesa
ias
y con ingen es se
p oducen
pa a que enga luga la globalización. En es e sen ido
se
p esen a como un
p oceso
en
el
que de e minadas o mas de o ganización polí ica. económica y social ceden
su
luga a o as nue as al e na i as que hacen posible una es uc u ación común a
múl
-
iples sociedades, aunque
se
man enga la exis encia de elemen os au ónomos.
La
globalización es una o ma de ac uación económica y social que cons i uye un
p oce-
so es uc u al compa ible con el desa ollo de o os de ca ác e local que, en ealidad,
Je
comple an.
En segundo Juga ,
la
globalización no se locali
za
en
un de e minado luga .
No
ocupa
un
espacio idimensional, sino que
es
una co ien e de pensamien o y de
ac-
uación que a a iesa el colec i o humano en
un
de e minado amo de su his o ia.
Po
lo an o da luga a nue as o mas de in luencia que
no
son e i o iales ni sobe anas
y que se inco po an p og esi amen e a los hábi os
de
gobie no y de ida
en
cada
unidad del colec i o humano en el con ex o uni e sal.
En e ce luga , su desa ollo implica la pues a en ma cha de de e minadas inicia-
i as de ca ác e subje i o que, en
la
medida en que demues an su e icacia, se ans-
o man en no mas de compo amien o global, acep adas pe o no p oducidas po
las
es uc u as de pode local, que ep esen an po
sí
mismas ans onnaciones en las
con-
diciones obje i as de
Ja
es uc u a social'. Es e es
un
ca ác e esencial, conec ado
con
la na u aleza del espí i u del pensamien o ilus ado, ligada al sis ema del pac o
socia
l,
en el que los compo amien os no se imponen, si
no
que su gen del consenso de la
ciu-
dadanía. Implica ese g an p incipio uni e sal de deja ue a de
la
ley el uso de
Ja
ue za
en las ealciones en e los Es ados y supone la consolidación del p edominio de
las
clases medias en una pa e impo an e de la sociedad in e nacional, que ha cambiado
las p io idades de los Es ados y ha con e ido el p og eso social y el desa ollo
eco-
nómico en obje i os esenciales de la ac uación de los ó ganos de pode . Se con igu a
así como
un
p oceso que se mani ies a en múl iples con ex os en los que inco po a
o mas de ac uación colec i a que in luyen en la es uc u ación de los compo amien os
indi iduales, sin necesidad de una mecánica onnal de e minada8•
En
es e sen ido se puede conside a que el p oceso de globalización, en las socie-
dades en que se ha
p
esen ado con su icien e in ensidad, egene a y eo ganiza la
e i-
cacia de la ac uación del Es ado y
la
cons i ución del me cado. De es a
o ma,
mode nidad, capi alismo, globalización y s
us
consecuencias cons i uyen la exp esión
de
un
conjun o de elemen os que ca ac e izan a una pa e impo an e de la sociedad
in e nacional ac ual.
7.
Me
Lean, J.,
op.
ci ., pg
s.
60-62.
8. Ge main, R.D.,
«G
lobaliza ion
in
his o ical pe spec i e»,
en
«Globaliza ion and i s c i ics»
ed.
Gennain. R.D .. 2000,
p.
70.
De es a o ma la globalización se puede conside a como
un
p oceso que
discu e
de al o ma que iene como esul ado que los condicionamien os geog á icos
hayan
dejado de se absolu amen e de e minan es pa a el nacimien o de las concepciones
económicas, sociales y cul u ales y que los colec i os humanos acep en cada
ez
más
que es o es ac ible po lo que signi ica pa a la adopción
de
modelos comunes
de
compo amien o, con independencia de la ubicación geog á ica de los indi iduos.
3. LA GLOBALIZACIÓN Y EL ESTADO-NACIÓN
El p oceso, que iene su o igen en la época del me can ilismo, en ealidad
empie-
za a ene en idad a pa i de la Ilus ación, que le p opo ciona un sis ema acionalis-
a que le si e de base ideológica, con la implan ación
del
Es ado-nación,
que
le
p opo ciona á consis encia polí ica, con el inicio de la e olución indus i
al
y la
apli-
cación a la p oducción de plan eamien os cien í icos y la ins i ucionalización
del
ca-
pi alismo, que mul iplica á su po encial económico y come cial.
La concepción del homb e y la sociedad de la Ilus ación se aguan en e 1680 y
1790, con la laicización del pensamien o y la consolidación
de
las ciencias sociales.
En
los países en los que se desa olla se conec a con p incipios de ole ancia y
de
lib
e
ad eligiosa en una p og esión, que no se á comple amen e uni o me, cuyo
com-
p omiso con
la
idea de educación de la humanidad se conc e a á en una c uzada
pe -
manen e con a las ue zas oscu an is as de odos los undamen alismos9•
Su signi icación la pe cibió con cla idad D'Ale nbe en su oma de posición en e
a los in elec uales ilus ados en un asun o apa en emen e an li iano como la
deno-
minada «Que elle des Bu ons» o polémica en o no
al
es eno en Pa ís de
la
ópe a
bu a «La se a pad ona», de Pe golesi, cuando
se
opone a
la
libe ad de exp esión
en la música po que «la libe ad de música p esupone
la
de sen imien o;
la
libe ad
de sen imien o equie e libe ad de pensamien o; la libe ad de pensamien o implica
libe ad de acción; y la libe ad de acción supone
la
uina de los es ados. Po
lo
an o
es
p eciso p ese a la ópe a al y
como
es
si que emos
conse a
el
eino; y
pe nzi asenos ena
la
libe ad de pensamien o si no que emos que sea seguida
po
la
libe ad de exp esión» (D'Alembe , «
De
la libe é
en
la
musique», 1759).
Po
lo
an o exis e desde el p ime momen o plena conciencia del po encial del econocimien-
o de los más elemen ales de echos del indi iduo como elemen o ans o mado
del
Es ado absolu o en
la
s mode nas democ acias y de lo que signi icaba el paso de
la
condición de súbdi o some ido
al
pode dogmá ico al uso a la de ciudadano, abie o a
odas las posibilidades de eje cicio de la libe ad y i ula de
la
sobe anía nacional,
que en el u u o se á cla e pa a la es uc u ación
de
una sociedad in e nacional un-
damen ada en elaciones di e en es a
la
descon ianza pe manen e y a
la
hos ilidad
como sis ema en e sus componen es.
En la cons j ución de es e Es ado, básico en la ama de la globalización en su e apa
ac ual, esul a esencial la apo ación de Sieyes, po que en la undamen ación del a-
9. Wokle , R., «The Enligh emen , he Na ion -S a e and
h
e P imal Pa icide
o
Modemi y
»,
en «
Tbe
Enligh emen and Mode ni y», ed. Ge as, N.
Y.
Wokle , R., 2000. pgs.
16
1 y ss.
zonamien o que había conducido a la o mación de
la
Asamblea Nacional a
inales
de Agos o y p incipios de sep iemb e de 1789,
jun o
a la mo i ación del a gumen o
de que al ey de F ancia se le enía que nega
Ja
posibilidad
de
eje ce un e o
abso-
lu o sob e las unciones del legisla i o, el aba e ancés, que buscaba la de inición
de
la iden idad de
la
Asamblea, ambién p opone que se
le
niegue
al
pueblo de
F ancia
la posibilidad de eje ce
un
manda o impe a i o sob e sus p opios delegados,
pues o
que ese ipo de manda o p i a ía a los ep esen an es de los ciudadanos de su
libe
-
ad y sus i ui ía la olun ad colec i a de la nación
en
su conjun o po las múl iples
olun ades pa icula es de ciudadanos
di
spe sos
10
•
Es a idea de la ep esen ación nacional, anclada
en
el econocimien o de
Jos
de e
-
chos y libe ades undamen ales, pe o conside ando a la Asamblea elec a como
un
ó gano único e indi isible deposi a io del eje cicio de
la
sobe anía nacional, jun o
con
el sis ema de di isión de los pode es de Mon esquieu, esul a básica pa a
el
desa o
-
llo de una es uc u a acional de Es ado que pe mi i á una ansmisión au én ica
de
los in e eses de
Ja
ciudadanía y una a iculación de los in e eses
en
común con
o as
sociedades y o os Es ados
11
•
El desa ollo de es e ipo de Es ado supond á pa a las sociedades la posibilidad
de desp ende se de muchos anac onismos a aigados
en
concepciones eudales e
i
ans o mando a impulso de las ensiones que apa ecen con
Ja
e olución indus
ial
la
composición de la sociedad y
Jos
obje i os p io i a ios de los co espondien es
gobie nos.
Es o
no
ha enido Juga en
un
único ac o
ni
de una mane a simul ánea en
odas
pa es. Cons i uye una de las ases del p oceso. Sob e odo a pa i de
1945
se
acen-
úa en los es ados más desa ollados con
la
consolidación de unas clases medias
muy
po en es, que no se iden i ican con los obje i os más adicionales de unos Es ados
que habían basado el eje cicio de su sobe anía en el dominio e i o ial y que ha
bían
pe seguido su hegemonía a a és de
un
in en o cons an e de debili a a sus oponen es,
lo que na u almen e había supues o una con inua sang ía en idas y dine o.
La ciudadanía de los es ados indu
s
ializados exige a sus ep esen an es y a los
gobie nos que cons i uyen la p io ización de los obje i os de desa ollo económico y
p og eso socia
l.
En el ámbi o de las elaciones in e nacionales es o se conc e a en
un
consenso cada ez más p o undo y gene alizado espec o de la p ohibición del
uso
de la ue za en las elaciones en e Es ados y
en
la
ape u a a una coope ación, un
in e cambio y una in e acción con los demás a los ni eles
qu
e sean necesa ios
pa a
ga an iza
Jos
obje i os pe seguidos espec o del desa ollo de la sociedad.
Es a ans o mación en las sociedades de los Es ados indus ializados, que en
el
pe iodo de la gue a ía deja on a ás muchas de las ca ac e ís icas que de inían
la
polí ica seguida cuando aun man enían la posesión de g andes impe ios coloniales,
dando paso a nue as o mas de en endimien o en una sociedad in e nacional mucho
JO.
Wokle , R., op. ci ., pgs. 174-177.
11.
Sieyes en
su
ob a «Qu'es -ce que le Tie s É a ?» (ed. Zappie i,
R.
, 1970.
p.
151) in oduce ambién
la exp esión
«la
science socia/e,, al e e i se a la his o ia de la iloso ía social y de las ciencias humanas
M.
Foucaul , («Les mo s
e
les choses, 1966, pgs. 238 y 263) man iene en es e sen ido que 1795 ue un
año undamen al en el pe iodo de 20 ó 30 años en el que da comienzo la me amo osis de
la
mode nidad.
más ex ensa, en la que las elaciones económicas y come ciales y las ac uaciones de
las en idades indus iales y inancie as mul inacionales an a i componiendo
el
es-
quema ope a i o de la globalización en la e
a
de
la
e
le
c ónica y las comunicaciones.
Es o iene como esul ado que las democ acias mayo es hagan pasa de ini i amen-
e a sus Es ados espec i os de
Ja
condición de «conquis ado es» (que habían
eje ci-
do has a la p ime a pa e del siglo XX) a la de
«Co
me cia111es
», que quizás cons i uya
su ca ac e ís ica más acusada en la ac ualidad. Puede que
no
sea
una ans o mación
ideal pa a
la
búsqueda de una solida idad
in
condicional de ámbi o uni e sal,
pe o
en
la
e olución desde una sociedad in e nacional cuyo núcleo de pode e a ambién el
p ime oco gene ado de si uaciones de queb an amien o de la paz y la segu idad
in-
e nacional, no cabe duda de que
se
ha in oducido
un
elemen o que
ha
desplazado
las ensiones a ámbi os en que no alcanzan la misma p opo ción
ni
ienen las
mismas
consecuencias que
en
el con ex o eu opeo y que p og esi amen e
a
dando
luga
a
una sociedad in e nacional en que se puede es ablece
un
ni el acep able de elacio-
nes de coexis encia pací ica
y,
en muchos sec o es, de amis ad y coope ación
en e
los Es ados sobe anos, que han mul iplicado su núme o po
cua
o.
Po o a pa e,
Ja
dinámica de la elación come cial implica la adopción de
com-
po amien os cuya comp ensión es á al alcance
de
casi odas las men alidades.
Po
muchas di e encias diac ónica<; que exis an en
la
e olución de los di e en es
colec i-
os. casi odos en ienden las en ajas que pueden de i a se
de
la coope ación o
la
asociación con los Es ados indus ializados. J. Huizinga, en su análisis de
la
oma
de
posición de Holanda en la Eu opa del siglo XVIII, señala
como
causa de su
ac i ud
en e a los p oblemas del momen o el hecho de que «la Hollande es p ospe e
e
puissan e. Si elle pe d peu a peu
l'
esp i belliqueux, /'esp i d' a en u e qui
a aien
ai d' elle une g ande puissance ma i ime e colonia/e, ce changemen ne eu pas
di e
qu' elle soi appau ie; elle
joui
de son opulence. Elle a d' ailleu s un au e
moyen
de ai e en e l'
o
e
l'
a gen dans ses co es: la hanque. Elle o e
le
p emie modele
d' un é a capi alis e;
e
la inance con inue a /' en ichi .
«Pa ce a lux e
ce
e lux de ichesses elle es na u e/lemen media ice.
En
poli ique-puisque elle a besoin d' une Eu ope Paci ique.
E
de meme elle o e au.x
eligions une e e d' asile.
La
Hollande a o ise la libe é de conscience , d'
abo d
pa ce
qu'
elle a long emps subí pe secu ion pou sa c oyance; ensui e pa ce qu'
il
n'
es
ni
negoce,
ni
ba11q11e
possible
si
l'on
demande
aux
gens leu ex ai de bap eme»
12
•
Es e ipo de Es ado, que ha dejado
de
se
«C
onquis ado >> pa a ans o ma se
en
«come cian e
»,
al habe enunciado de o ma bas an e iable
al
uso de la ue za (siem-
p e que
no
se ean comp ome idos sus in e eses i ale
s)
p opo ciona
un
ma gen
de
segu idad a aquellos que man ienen elaciones con él espec o de la si uación de igual-
dad sobe ana en que se encuen an básicamen e lodos ellos en
el
mundo ac ual. Ello
incide
en
el desa ollo del come cio in e nacional, que implica p agma ismo, nego-
ciación y compe i i idad.
12.
Hui
zinga. J.. «Du ole d'in e
nn
edia ion joué pa
le
s Pays-Bas en e l'Eu ope Occiden ale e l'Eu ope
Cen ale», Fonda ion Ca negie, Bulle in nº 7, 1933, en Haza d, P .. «La C ise
de
la Conscience eu opéenne,
1935. pgs. 97-98.
El p agma ismo ab e camino a un sis ema de e alua
ción
de los p oblemas que
iene
como obje i o encon a soluciones en ables
al
cos e económico más educido
po-
sible.
La negociación es
un
elemen o esencial como
mé odo
pa a llega a soluciones
es ables, necesa io pa a ope a en
un
ámbi o en donde hay que
ll
ega a si uacio
ne
s
acep ables pa a odos,
en
las que se ealice un equilib io de
lo
s in e eses en
p esen-
cia. La compe i i idad es una de las consecuencias de
la
ans o mación que ha
su i-
do el
eje
cicio de la sobe a
nía
po
pa e del
es ado
-n
ación en el sis ema
de
la
globalización. La i alidad se
ha
asladado de las conquis as
e
i o iales a la
con-
quis a de me cados pa a en abiliza al
má
ximo las polí icas del Es ado y
el
es ue zo
de
los agen
es
económicos.
4.
EL
ESTADO-NACIÓN COMPETIDOR
La ans o mación con empo ánea del es ado-nación en es ado-compe ido es
una
de las
co
nsecuencias más impo an es de la ampliación de los me cados in e nacio-
nales. La ac uación del Es ado como e
p
esen an e de
Ja
sociedad y los g andes
cam-
bios
en
las elaciones económicas in e nacionales plan ean la necesidad de
nue os
desa ollos en cues iones cla e den o del p oceso de globalización. La p olongación
de la na u aleza del Es ado de bienes a como ep ese
n an
e de los in e eses gene a-
les en los me cados in e nacionales supone la búsqueda de los mayo es bene icios
posibles pa a
un
os agen es económicos cuya ac i idad ga an iza el bienes a de
am-
plios colec i os en el
in
e io y a los que iene que
ayuda
a sopo a p esiones y a
adap a se a
co
ndiciones es uc u ales lu
c
uan es y que in luyen en
Ja
con igu aci
ón
de los obje i os de la p opia es uc u a del Es ado.
Es a
an
s o
mación
cons i uye
un
p oceso
muy
co
mple
jo,
que
supone
la
e o mulación del signi icado y del eje cicio de la sobe anía y su adap ación a la con-
dición de «come cian e» de la mayo ía de los Es ados en la
ac
u
alidad. También
es
el e lejo del ni el de e olución de
la
sociedad y
un
o
de
los aspec os en que se ma-
ni ies a
Ja
diac onía, es deci , las di e encias exis en es en e sociedades y es ados es-
pec o a su adap ación a las ca ac e ís icas ac ualmen e p edominan es en las
e
laciones
in e nacionales.
En es e sen ido, no se puede conside a an o que la na u aleza de
la
sobe anía se
haya podido de e io a como
el
hecho de que se haya ans o mado po que ambién
han cambiado los obje i os p io i a ios de la sociedad y del Es ado.
Al
aslada Ja
i
alidad desde el
ca
mpo de la au oa i mación y la luc
ha
po la hegemonía e i o ial
se ha ganado un espacio en el que se ha podido ins ala de una o ma bas an e gene-
al y bas an e es able
Ja
coexis encia pací ica, en
un
con ex o
de
igualdad sobe ana
su icien emen e ga an izada pa a odos los componen es de
la
sociedad in e nacional.
Po o a pa e, apa ecen o as ca ac e ís icas p opias de la lucha po asegu a ni eles
su icien
es
de desa ollo económico y de en abilidad come cial.
La p ime a es que la apa ición del es ado compe ido
no
lle
a
a una simple deca-
dencia del Es ado sobe ano, sino que po el con a io necesi a amplia su in e en-
Pa a apoya su ansición a una economía
de
me cado, la República
Popula
h;
es ablecido una es uc u a ju ídica que egula su ac i idad
económica
ex e io , desd<
las condiciones pa a la in e sión ex anje a, las ansacciones come ciales o el sis e
ma de ealización de los con a os.
Es o le condujo en 1986 a enegocia su si uación en el GATT, omando
pa e
e1
la Ronda U uguay y i mando el Ac a Final en ab il de 1994, aunque aplaza a
la
apli
cación de
lo
s acue dos es ablecidos has a
su
de ini i a in eg ación en
la
O ganizació1
Mundial del Come cio (en adelan e OMC), me a de llegada
has a
es e momen o
en
e
eco ido de la Républica Popula pa a su in eg ación en el sis ema de
la
globalizació1
económica y come cial16, que la i ma
po
Clin on
de
la ley
de
aplicación
en
su
el<
ame icano de los comp omisos adqui idos con China en el
seno
de la OMC pa ec
con i ma .
6. LA ACCIÓN DE LOS AGENTES ECONÓMICOS PRIVADOS:
LAS MULTINACIONALES EN
EL
MERCADO GLOBAL
En la medida en que el come cio in e nacional ha ido ganando en impo anci:
ambién se ha ampliado su adio de acción, an o espec o de los agen es que
en
é
in e ienen como en cuan o a los p oduc os obje o de in e cambio. Me cancías y
se
icios de odo ipo son obje o de ansacción
y,
po
lo an o, es án some idos a
l;
compe i i idad in e nacional.
El come cio in e nacional c ece en la medida en que lo hace el desa ollo
en
la:
conexiones en e es uc u as in e nas de me cado, en pa icula con los países
en
a:
de desa ollo, po lo que los me cados in e nacionales es án cada ez más
conec a
dos a los me cados in e nos de los Es ados.
La exis encia de cualquie sis ema de me cado equie e un conjun o de
ac uacio
nes ins i ucionales y sociales pa a su uncionamien o. De igual o ma, la exis enci;
de un me cado in e nacional necesi a
su
p opia egulación, no solo pa a pode
gene
a es abilidad y con ianza en e los agen es que en él pa icipan, sino ambién
po
que
la
compe encia in e nacional puede ene un conside able impac o en
la
si uació1
de los di e en es g upos sociales
17
• Como señala G. M. Hodgson18, el me cado i
em
que de ini se en elación con un amplio conjun o de ins i uciones, no solamen e e
sus aspec os ju ídicos, ales como la de e minación de los de echos de p opiedad y e
conjun o de obligaciones y con a os, sino ambién con espec o
al
sis ema de ans
po es y comunicaciones y
la
o ganización de la in o mación elacionada con su
un
cionamien o. Además el me cado gene a su p opio p ocedimien o pa a es ablece
lo
:
p ecios, que no
so
lo depende de la o e a y la demanda, sino que in e ienen
en
s1
c eación
la
s eglamen aciones ju ídicas, cos umb es y p ác icas que es án imp
lí
ci a
:
16. Rongquiang,
P.,
«Selec ed Economic
and
Poli ical Issues
o
China
's
Ga /WTO
Membe ship» e1
«China
and
he
Wo ld T ade O ganiza ion.
Requi emen s
, eali ies and esolu ion», 1996, pgs. 33 a
48
17. Pe a on, J
.•
«Wha
a e
global ma ke s: he signi icance
o
ne wo ks
o
ade
» en «Globaliza
io1
and
i s
c
i ícs» ed. Ge main,
R.O.,
2000,
pg
s. 169 a l 71.
18.
Hodgson,
G.M., «
Economics
and
Ins i u ions: a
man
i es o o
modem
ins ilu ional
economics»
1988,
p.
174.
en
la
ac uación de sus p opias ins i uciones. Desde
es e
pun o de is a se puede
con-
side a como un conjun o de ins i uciones sociales
en
cuyo
ma co de ac uación
iene
luga
egula men e un g an núme o
de
in e cambios
de
me cancías de un ipo
especí-
ico, que
en
cie a medida
es á
o ganizado y
es uc u ado
po ales ins i uciones.
El in e cambio implica acue do con ac ual y pa e
del
uncionamien o del
me ca-
do
consis e
en
es ablece los mecanismos
pa a
o ganiza
y legi ima es as
ac i ida-
des. Sus
in
s i uciones ayudan a egula y a
es
ablece
el consenso espec o
de
las
p ác icas y,
en
é minos gene ales, a comunica
in o mación
e e ida a p odu
c os,
p ecios, can idades, comp ado es y endedo es. De
es a
o ma, en el ámbi o
de
la
globalización, la p og esi a in eg ación del come cio
in e na
cional
en
un
sis ema
uni-
o me de me cado iene como consecuencia la necesidad de elabo a y acep a po
pa e
de odos no mas comunes de compo amien o,
co
mp omi
sos inculan es que
condi-
cionan la p oducción, el in e cambio la inanciación y,
en
suma, odo el conjun o
de
la ac i idad económica. Si e así, en el á ea especí ica
de
la globalización
económi-
ca, de mo o que impulsa cambios y ans o maciones
en
odas las sociedades,
po -
que a odos in e esa in eg a se
en
el sis ema de in e cambio in e nacional.
A pa i de 1945, sociedades mul inacionales de di e en es Es ados han
ac uado
egula men e en me cados ex anje os, c eando edes
de
come cialización
pa a
sus
p oduc os en el me cado global. Su p eocupación básica
es
llega a es ablece su
p opia
es
a egia de con ol
en
el sec o de ac i idad
en
el
que
ope en. En es e sen ido,
no
so
lo o ganizan la p oducción sino ambién las ope aciones
en
los me cados
come -
ciales y inancie os. Además, p ecisamen e
po
las ca ac e ís icas de su ac uación y
de su es a egia, no
se
limi an a una ac i ud pasi a an e
el
compo amien o del
me -
cado, sino
que
in en an modi ica a su a o las condiciones e incluso a an de
c ea
o as que a o ezcan sus in e eses
19
•
La e icacia que han demos ado en el conjun o de sus ac uaciones
y,
ambién
hay
que deci lo, la c eación de iqueza que muchas eces han gene ado, han cons
i uido
un e ulsi o y un modelo de uncionamien o que ha con ibuido a in oduci
po
la
ía de la ac i idad económica y come cial muchos esquemas de compo amien o
en
el conjun o
de
la sociedad in e nacional. Además,
en
la
medida en que su acción
cons-
an e y e o zada ha incidido
en
el c ecimien o y sis ema ización del me cado global,
cons i uyen un ac o impo an e
en
la es uc u ación del mismo. El es ablecimien o
de edes de come cio ha sido un elemen o cla e pa a
la
a monización de eglamen a-
ciones nacionales de p oducción y de come cialización de me cancías y se icios y
pa a la elabo ación de no mas
que
ga an icen odos los de echos
en
el á ea del
co-
me cio in e nacional.
La
necesidad de desa olla es e sis ema de ac uación pa a ga an iza las egula i-
dad de las ansacciones in e nacionales, ue una de las causas de
Ja
c eación del
GATI
y,
pos e io men e,
de
la
OMC
como o ganización cuyo obje i o consis e
en
p o un-
diza
en
la a monización ins i ucional
de
odos los elemen os
que
inciden en la
ac i-
idad económica y come cial, desde la egulación
de
la compe encia, las ga an ías
sa
ni a ias y de segu idad,
la
s no mas de egulación labo al y medioambien al has
a
19. Pe a on, J., op. cil.,
p.
171.
los de echos de p opiedad in elec ual. Es deci , de odas aque
lla
s ma e ias elac
iona-
das con la ac i idad económica y come cial que pueden en
e
epe cusión
en
la
cali-
dad y can idad de los in e cambios, así como en la o mación
de
los p ecios y
en
las
condiciones de las en as.
De es a o ma se ex iende la in luencia de la ac i idad econ
óm
ica a múl iples
sec
-
o es
de
la o ganización social, in oduciendo nue os elemen os que pueden
llega
a
ene ca ác e ans o mado de ámbi o uni e sal, p o undizando, den o de sus lími-
es y posibilidades, los e ec os de la globalización.
7. LA PROFUNDIZACIÓN EN LA REGULACIÓN DEL
COMERCIO
INTERNACIONAL: LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DEL
COMERCIO
COMO EVOLUCIÓN DE
UN
SISTEMA DE
ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL
La apa ición de
un
sis
ema
ins i ucionalizado pa a la egulación del come cio in-
e nacional cons i uye
un
elemen o de e lexión espec o de la unción ac ual
de
las
o ganizaciones in e naciona
le
s.
El
GAIT
se es ableció den o del sis ema
de
Naciones
Un
idas que se había dise-
ñado en
Jo
esencial en B e on Woods en 1944. Respondía a las necesidades
de
los
Es ados en ese momen o y a la concepción igen e en la
época
de la ac uación
con-
ce ada en los pun os de in e és común.
En
esa e apa de las elaciones in e nacionales,
la
p eocupación p edominan e
e a
la de e i a que «el lagelo de la gue a» pudie a a ec a a las u u as gene aciones,
al y como se exp esa en el P eámbulo de la Ca a de la ONU.
De acue do con esa p eocupación, se p ocede a la c eación de unas O ganizacio-
nes In e nacionales como ins umen os pa a ac ua en un escena io que has a en on-
ces había sido mínimamen e conside ado po los Es ados: la coope ación in e nacional.
Es la g an no edad que con empla
el
mundo de posgue a. Has a en onces la única
inquie ud de los Es ados había consis ido en lle a a cabo un eje cicio de su sobe a-
nía en los é minos más absolu os y con la mayo independencia posible. Llega a
un
sis ema de sociedad in e nacional
en
el que se empeza an a ence muchos ecelos y
en el que se hicie a posible conside a a los demás Es ados
como
posibles socios
con
los que compa i in e eses comunes, p oblemas, de echos y obligaciones, cons i uía
un
p og eso insospechado an solo
un
os años an es. Se ab
í
a
así
una nue a e a
en
las
elaciones in e nacionales en
Ja
que se es ablecían esos ins umen os de coope ación
pa a ac ua de o ma conjun a
en
Ja
ges ión de in e eses comune
s.
Pe o hab ía esul ado muy di ícil accede de golpe a
la
ins au ación de
un
sis ema
plenamen e e icaz de ámbi o uni e sal pa a ac
u
a en una ma e ia,
la
coope ación
in-
e nacional, en la que exis ían pocos p eceden es y en un con ex o en el que se
man-
enían muchas descon ianzas. Po eso se cons i uye on
la
s O ganizaciones In e -
nacionales con unos condicionan es que an a impedi que engan un uncionamie
n o
odo lo e icaz que necesi aba la p oblemá ica que supues amen e enían que habe
abo dado.
E a
el momen o de igencia del cambio de «espadas
en
a ados)) y
la
so-
ciedad in e nacional
se
con o mó
(y
se sigue con o mando mucho iempo después)
con
unas O ganizaciones In e nacionales que, en la mayo ía de los casos, han
quedado
como símbolos de ese cambio, pe o sin llega a
alcanza
nunca
un
ni el de
e icacia
decisi a en sus in e enciones.
Es posible que en
un
de e minado momen o se u ie a que p ocede a plan ea
una
nue a ó mula de coope ación in e nacional (cambia
el
a ado omano po un po en-
e Ca e pilla ) que pe mi ie a llega a soluciona aquellos p oblemas que a ec en a
am-
plios colec i os y que en pleno p oceso de globalízación man ienen a cien os
de
millones de se es humanos suje os a un g ado de mise ia y de pos ación incompa i-
bles con el concep o de dignidad igen e a es as al u as de la his o ia.
En es e sen ido, el GATT como sis ema de ac uación mul ila e al es ablecido
pa a
egula uno
de
los sec o es más dinámicos de las elaciones in e nacionales, puede
se
un e e en e
de
lo que esul a ía necesa io pa a
ob ene
esul ados e ec i os en
el
mundo ac ual.
En el momen o de su c eación los Es ados p ocedie on man eniendo odas las
e-
se as en e a las acciones conjun as con e ec os inmedia os espec o de sus in e e-
ses eales. Aunque en endían las en ajas que epo aba en algunas cues iones
la
ges ión mul ila e al, sin emba go seguían pensando
que
la
mejo o ma de de ende
sus in e eses come ciales e a la de con ola unila e almen e sus espec i os sis emas
aduane os. Cos aba hace concesiones a i a ias y come ciales y pe sis ían las ac i u-
des p o eccionis as, de o ma que en e 1947 y 1986 los esul ados son pa ciales,
con
excesi o núme o
de
excepciones en los acue dos es ablecidos y mul iplicidad de
in-
cumplimien os que
no
es posible con ola y mucho menos sanciona , a
no
se
me-
dian e con amedidas de ca ác e unila e al.
Has a la culminación de las negociaciones de la Ronda Tokio en 1979, el p inci-
pal mecanismo de igilancia de las polí icas come ciales de los Es ados miemb os
había consis ido en la no i icación, egulada en el a . X del
GATT,
que
dispone
que
cada Es ado miemb o haga públicos odos los cambios que in oduzca en sus polí i-
cas come ciales, disposición que, además de se poco e icaz, solo se había cumplido
en casos aislados.
El in o me que el GATT enca gó al «g upo de sabios» en 1985, econocía es as
insu iciencias y señalaba que los gobie nos debe ían
se
eque idos egula men e
pa a
explica y de ende el conjun o de sus polí icas come ciales2
º.
Es e in o me e lejaba
además un es ado de opinión su icien emen e gene alizado de que e a necesa io e-
plan ea el uncionamien o del sis ema pa a adecua lo a las exigencias de
un
come -
cio in e nacional cada ez más in enso y con más implicaciones pa a
el
conjun o
de
las economías de los Es ados miemb os.
En es e con ex o se iniciaba en 1986
Ja
Ronda U uguay. Su culminación en 1994,
después de 8 años de negociaciones
po
pa e de 125 Es ados, cons i uyó
un
hecho
ele an e en muchos aspec os, en especial po que ab ía nue as pe spec i as en cuan-
20. Keesing, D.B., «Imp o ing T ade Policy e iews» en «The Wo ld T ade O ganiza ion», 1997, p. 4.
o a la egulación de nue as á eas del come cio in e nacional que siemp e
había
pe manecido en el ámbi o de la sobe anía de los Es ados.
Po
o a pa e, en
su
con·
ex o se p ocedía a la c eación de la OMC como ins umen o que pe mi e un
mayo
1
con ol del cumplimien o de los comp omisos adqui idos
po
los Es ados miemb o!
y de seguimien o y o ganización p og esi a del desa oUo del come cio mundial y
d
sus polí icas económicas y come ciales.
La
es uc u a de
la
OMC es adicalmen e di e en e del sis ema seguido
en
el
GATT
El p incipio de
un
miemb o.
un
o o pa a
Ja
adopción
de
decisiones,
la
con ie e e
e e en e pa a las demás ins i uciones mul ila e ales de coope ación. En su a adc
cons i u i o se incluyen no mas de con ol y de sanción pa a los incumplimien os d
los Es ados miemb os, así como un sis ema pa a el a eglo pací ico de las con o e ·
sías, que ins i ucionalizan la ges ión de los acue dos alcanzados y suponen
una
ga·
an ía obje i a de su cumplimien o pa a odos los Es ados pa es en los
mismos
21
En es e sen ido se p oduce un p og eso eal en la cohesión de una ac i idad
en
le
que los Es ados has a en onces habían e enido sus compe encias sobe anas en
la
eje·
cución de los acue dos ealizados en el seno del GATT. Las negociaciones
en
las
8
ondas
se
habían ealizado de o ma mul ila e al y po consenso, pe o en las an e io-
es a la Ronda U uguay nunca se había llegado a acue dos sob e p ocedimien m
ins i ucionalizados que ga an izasen el con ol del cumplímien o de las no mas es a-
blecidas. Se llega así po p ime a ez a la ins au ación de un sis ema in eg ado de
egulación del come cio global, quizá como p ime paso
en
la
cons ucción de
un
au én ico me cado global es uc u ado y egulado
po
no mas uni o mes, acep adas po
odos los Es ados.
8. LOS REGIONALISMOS Y EL PROCESO DE GLOBALIZACIÓN
En el con ex o gene al del p oceso de globalización, iene luga o a o ma de in-
e conexión de Es ados más pa icula , más p o unda y de unas consecuencias
más
de e minan es pa a las pa es que lo in eg an. Es el egionalismo como sis ema de
asociación en e Es ados que compa en una se ie de ca ac e es y de in e eses
que
conside an que les con iene ges iona en común.
El egionalismo en la globalización esul a de la combinación de es uc u as
his-
ó icas eme gen es en un momen o dado y supone una compleja a iculación de ins i-
uciones y de no mas que dan luga a nue os sis emas de in e acción,
no
solo
en e
los Es ados, sini ambien en e en idades pe enecien es a los mismos.
La
acción de los Es ados al es ablece sus comp omisos, de ine y delimi a
las
posibilidades de uncionamien o, cons i uyendo un p oceso dinámico de con inua
adap ación a las si uaciones que se p esen an en
el
desa ollo o ganizado de la cons-
ucción egional. Las es a egias de los Es ados suponen así
un
elemen o básico
pa a
su comp ensión y iene como e ec o que en unas o maciones pueda ene más en i-
dad y más ele ancia que
en
o as.
21. E ans,
P.,
«The EIU guide o wo ld ade unde he WTO», 1995, pgs. 2 y 3.
En
la
p ác ica, el egionalismo en endido como un p oyec o
en
el que in e ienen
o del que o man pa e un conjun o de Es ados, in e acciona con
el
p oceso
de
globalización.
No
son excluyen es, sino que las elaciones en e ambos son signi ica-
i as.
En
el
ac ual
sis ema
in e nacional,
des acan
cua o
núcleos
eginalis as:
No eamé ica, la Unión Eu opea , el que se desa olla
en
el lejano O ien e y Me cosu .
Las elaciones de es os núcleos en e sí y en e
ellos
y sus pe i e ias es a
la
ez
complejo y di e so.n Toda ía no se ha conc e ado un modelo especí ico de elación22.
8.1. Ca ac e ís icas comunes de
Jos
p oyec os egionalis as
Se puede conside a que hay una ca ac e ís ica esencial que compa en los
cua o
p oyec os ac ualmen e en desa ollo: su comp omiso con el egionalismo abie o.
Ninguno de ellos ha de i ado hacia el p o eccionismo y se con igu an como
es uc-
u as in eg ado as en el sis ema global más que como al e na i as al mismo.
Regionalismo abie o signi ica que sus polí icas
se
di igen a elimina obs áculos
al come cio en una de e minada egión,
al
mismo iempo que excluyen la adopción
de a i as aduane as espec o del come cio con los demás Es ados.
De es a o ma, los p oyec os egionalis as no se han ans o mado en ins umen-
os exclusi is as ni p o eccionis as, No dan luga a una con on ación en e libe ad
de
come cio y p o eccionismo, sino que la posible al e na i a a la libe ad de come -
cio puede es a en
Ja
adopción de una es a egia come cial común.
El
man enimien o de la capacidad de compe i i idad in e nacional es á
en
el
cen
-
o de cualquie polí ica económica. En ez de ins au a medidas que lle en al aisla-
mien o de
Ja
economía espec o de la compe encia ex anje a, se iene como obje i o
en a en
la
compe encia
y,
como máximo, e en ualmen e
se
pueden adop a disposi-
i os pa a a a de asegu a
la
u u a compe i i idad de sec o es que no es án en
con-
diciones de hace lo.
La
adopción de una es a egia come cial busca la especialización del abajo,
e
-
niendo como obje i o que la compe i i idad se p oduzca
de
o ma na u al. Los Es a-
dos ac úan en unción de es a es a egia p o egiendo los sec o es cla e pa a que engan
ma gen de maniob a pa a accede a
un
desa ollo que les haga compe i i os.
En es e aspec o, el modelo de egionalismo anglosajón siemp e ha di e ido
del
eu opeo y del japonés.
El
no eame icano se es uc u a al ededo del lib e come cio
en su concepción más pu a, ac uación inancie a
lo
más ex ensa posible y polí ica
de
laissez- ai e, con as ando con las concepciones japonesa y eu opea, que se cen an
en una es a egia más selec i a del in e cambio come cial, de la in e sión a la go plazo,
de la asociación en
el
con ol de las ac i idades de los agen es económicos y de
la
adopción de las polí icas económicas y come ciales.
22. Gamble, A.: Payne, A .. «Regionalism and Wo ld o de . 1996, pgs. 250-251.
Es o no quie e deci que en el desa ollo de cada modelo no
se
in oduzcan
ele-
men os del o o. Así,
en
di e sos sec o es del modelo ame icano
se
han adop ado
conside aciones es a égicas que ompían con
la
plena libe ad
de
come cio, mien as
que en muchos sec o es de ac i idad de Japón y de la Unión Eu opea se ha
ac uado
de acue do con
la
dinámica de
la
o al libe ad de compe encia come ciaF3.
8.2.
El
ac o e i o ial
En
la
ase ac ual de los p ocesos de in eg ación egion
al
el
e i o io ac úa
como
elemen o ca alizado de las demás a iables y condiciona su es uc u ación.
Es
un
componen e que de e mina en muchos casos la combinación dinámica de los
demás
y que, po lo an o, no se puede conside a de o ma aislada sino como un ac o
que
condiciona a los demás y a la o ma en que se puede es uc u a
la
egión in e nacio-
nal
en
cada caso.
El
e i o io como elemen o del sis ema de comunicaciones in luye
en
la
o ma
en
que
las
sociedades a aigan y en como los alo es cul u ales y los sis emas de
ida
pueden in e acciona unos con o os. Po eso mismo in e iene en
Ja
concepción
de
cada sis ema y en su exp esión solida ia. Las iden idades e i o iales in luyen en
la
de inición de las ac uaciones pos e io es.
En es e sen ido no se puede conside a simplemen e
como
una a iable bidi-
mensional o como
un
ac o esidual, po que
el
espacio
í
sico muchas eces si e
como
e e encia pa a la de e minación de aspec os económicos, polí icos y cul u ales
que
de inen el sis ema de in eg ación egional. No puede sepa a se de los demás, sino
que
es á inculado a la exp esión del conjun o de la ida social.
Es
a
inse ción del e i o io en
el
conjun o de los ac o es que de inen a c
ada
egionalismo le dan un signi icado económico, polí ico y social:
a)
El económico iene dado po su ca ác e de espacio ísico en el que iene lu-
ga
un
sis ema de in e cambio do
nd
e su gen lo ínculos en e agen es econó-
micos y las in e dependencias en los p ocesos de p oducción, inanciación y
dis ibución, las elaciones labo ales y el desa ollo de las edes de anspo e.
b)
En
el aspec
o
social, cons i uye el sopo e del desa ollo de la ida de la po-
blación, la condiciona y la con ie e múl iples peculia idades (en e o as una
de e minada iden idad que, a su ez, e ue za el signi icado del e i o io).
c) De igual o ma es la base ísica pa a
la
ins au ación de ins i uciones que, po
su pa e, de inen sus lími es y las ac uaciones que se deben desa olla en él
pa a adap a le lo mejo posible al p oceso de in eg ación egional.
Así, la in e acción que se p oduce en e economía, cul u a, polí ica e his o ia
le
con ie en un sen ido dinámico pues o que, en la medida en que lo pe mi e la acción
humana,
el
e i o io cambia y se ees uc u a, cons i uyendo el pun o de con luencia
23. Gamble, A. y Payne, A.,
op
. cil
.,
pgs. 251-252.
de
odos los ac o es y el á ea delimi ada en que se desa olla
un
ipo
de
sociedad.
que,
a a és de
un
p oceso de inco po ación y de in eg ación múl iple, p e ende
alcanza
más p esencia y aumen a su capacidad de ac uación
en
la sociedad in e nacional y
en
el ámbi o de la globalización, po lo menos
en
su
e ien e económica, que es
quizá
la que iene mayo exp esión en el mundo ac ual24•
8.3. La cons i ución de en idades egionales
en
la sociedad in e nacional
La
en idad egional in e nacional iene oda ía
en
nues a época
un
ue e
signi i-
cado e i o ial. Es el medio ísico el que si e oda ía
en
g an medida pa a de ini
la
elación de las sociedades que,
po
a inidad his ó ica, cul u al, polí ica y
económica
es án en si uación de in eg a se en
un
sis ema que
les
pe mi a incula se en un
p o-
yec o dinámico de desa ollo conjun o y solida io,
con
el que p e enden o alece
su
posición en
el
me cado in e nacional, en pa icula , y, en gene al en odos los
aspec-
os de las elaciones in e nacionales.
En es e sen ido, la ees uc u ación económica es uno de los p incipales obje i os.
El egionalismo ha acili ado a muchos Es ados
la
implan ación de nue os
sis e-
mas de ac uación a los que, en o as condiciones,
les
hubie a esul ado más
di ícil
accede .
Su ca ác e dinámico
ha
p obado que ninguna cons ucción e i o ial es
un
hecho
i e e sible. El desa ollo económico y social pueden sup imi las on e as y
ans-
o ma el signi icado de los elemen os his ó icos.
La
necesidad de encon a elemen os pa a ga an iza un desa ollo sos enido y
acep able en
la
medida en la que lo exige la sociedad
de
nues o iempo
ha
supues o
un
elemen o
de
p esión de al na u aleza que
ha
impulsado de o ma i e e sible a
Es ados con una en idad e i o ial e his ó ica muy consolidada a comp ome e se a
comp ome e se en p oyec os de in eg ación que implican una eo ganización
muy
impo an e de su p opia iden idad, pa a compa i
en
pie de igualdad con o os
es a-
dos odas las icisi udes que pueda plan ea les el u u o. La ea i mación a ul anza
de la indi idualidad, que en o as épocas, no an lejanas, e a uen e pe manen e
de
con lic os, se ha sus i uido po una es a eg
ia
de conjun o que ga an ice las mejo es
condiciones de compe i i idad y de desa ollo en el con ex o de la economía in e na-
cional.
9. EL REGIONALISMO NORTEAMERICANO: EL NAFTA
La
in eg ación egional
en
No eamé ica ha empezado po adop a una o ma aco -
de con
Jos
condicionamien os cul u ales, económicos y polí icos igen es en los
Es
-
ados del hemis e io No e del con inen e.
Se puede conside a que el ac o dominan e en el escena io de in eg ación es
la
p opia en idad de los Es ados Unidos. Su po encia económica y come cial es de e -
24. Kea ing, M., «The new egionalism in Wes w n Eu ope»,
19
98. pgs. 5 a
7.
minan e en
la
concepción y desa ollo del p oceso
de
in e acción que
se
lle a a
cabo
en es e sis ema egional, en p ime luga espec o de la decisión de pone lo en
ma
-
cha. Son sus in e eses nacionales los que impulsan el inicio
de
es e p oyec o.
Du an e décadas, los Es ados Unidos habían sido e ac a ios a odo ipo
de
es-
icción de su au onomía come cial. La idea de comp ome e
su
libe ad de mo imien-
os
con
su
adhesión
a
un
sis ema
en
el que u ie an
que
acep a
obligaciones
especí icas, siemp e había sido conside ada como un sín oma
de
debilidad que
limi-
aba la elección de ac uaciones en los me cados in e nacionales.
Únicamen e a pa i de los años 80, cuando se empieza a esen i la
hegemonía
come cial ame icana en el momen o
en
que la compe encia come cial de eu opeos y
japoneses se hace más impo an e e incide en
la
p o undización del dé ici come cial
ame icano, se empiezan a busca ó mulas que con a es en el dinamismo expo ado
de los compe ido es ex anje os y ga an icen
una
si uación a o able espec o
de
me cados que se conside an si uados en la ó bi a de su in luencia inmedia a.
De igual o ma,
es
la concepción ame icana de lo que debe se una asociación
de
es as ca ac e ís icas la que de ine
la
na u aleza de los comp omisos que se
pensaban
adqui i .
La o ma adicional en que los ame icanos han desa ollado sus ac i idades
eco-
nómicas y come ciales se
ha
man enido siemp e
en
el ni el más écnico y uncional
posible. Las concepciones libe ales y capi alis as que man iene
su
sociedad
se
ha
e-
lejado ambién en sus sis emas ope a i os en el ex e io . Nunca habían llegado a
ea-
liza acue dos de un ca ác e in eg ado y que supusie an
una
acep ación de in e -
acciones que pudie an condiciona
la
dinámica de su polí ica in e na. Es o les
aleja
de a ados que incluyan sis emas ins i ucionales con compe encias impo an es y
con
obligaciones conc e as pa a su polí ica. Celeb an a ados de con enido económico
pa a
hace buenos negoc
io
s, no con p opósi os de ans o mación pa a in eg a a socie
da-
des di e enciadas. A lo más que llegan es a de end
e
la idea
de
que el lib e come cio
o alece a los es ados y p oduce e ec os bene iciosos en sus economías al aumen a
el ni el de in e cambio y de p oducción. Pe o no
se
plan ean
un
sis ema de in e acción
económica in eg ado a que de luga a un au én ico me cado in e io de nue as dimen-
siones y ca ac e ís icas. Son ex emadamen e cohe en es con
su
o ma
de
concebi
el
uncionamien o económico in e no, que ambién
es
e dad que es á a alado po
los
esul ados de un desa ollo sos enido a lo la go de más de 200 años.
Es o se e lejó en el F ee T ade Ag eemen (FTA), p ime a o ma de comp omiso
egional celeb ado con Canadá en 1988. Respec
o
de él no se egis a on mayo es
di icul ades. Las enuncias ame icanas e an muy ela i as, po la semejanza del
de-
sa ollo de ambas sociedades, po la eno me di e encia de po enc
ia
económica y
po
la pene ación que ya exis ía po pa e de las emp esas ame icanas en
el
me cado
ca-
nadiense.
A Canadá ampoco
le
e a di ícil acep a
un
a ado come cial
co
n un Es ado
con
el
que se complemen aba
en
muchos aspec os, que man enía un sis ema polí ico,
eco-
nómico y social muy semejan e y con el que podía ene una pe spec i a de desa o-
llo muy coinciden e.
La
ejecución de es e a ado demos ó que
e a
muy posi i o pa a ambas pa es y
ello mo ió al ejecu i o ame icano a p omo e , a pa i
de
1990,
la
negociación de
o o
acue do que in eg a a a Méjico, que ya cons i uía una po encia económica in e esan-
e, y así p ocede a asegu a el con ol de un me cado
de
370 millones
de
consumi-
do es, que es el ac o que p edomina ac ualmen e,
la
concepción cuan i a i a de
la
ac i idad económica y come cial del in e cambio en e los Es ados pa es.
La
cul u a ame icana no en a en
la
cues ión de
la
in e acción o ien ada a un
ob-
je i o
de
ans o mación
económica
y
social.
No
lo
conside a necesa io.
La
globalización se acaba en las necesidades del capi al,
en
el
aumen o del come cio,
en
la expansión inancie a y en el p og eso de los ac o es de in e cambio. Es deci ,
en
la
en abilidad económica en
sí
misma conside ada,
po que
se
p esume que su
p o-
g esión implica más ac i idad económica y más pues os
de
abajo, lo que po sí
mismo
lle a a una p ospe idad social, ga an ía de es abilidad y de solida idad.
No
se
puede conside a que es a sea una pe spec i a e ónea.
Es
el esul ado
de
la
expe iencia de desa ollo de
un
de e minado modelo polí ico económico y social.
Pe o, aun cuando se unda en elemen os que son necesa ios pa a alcanza una
diná-
mica de desa ollo, sin emba go,
no
bas an po
sí
solos pa a
co
nsegui una e o ma
en las es uc u as.
Los Es ados Unidos nunca han enido necesidad de p ocede a ans o maciones
sociales aumá icas pa a p olonga su desa ollo.
Sus
mayo es p oblemas han
sido
causados po la in eg ación de g upos sociales. No han enido que ompe el p edo-
minio es é il de clases sociales anquilosadas que suponían
un
obs áculo pa a el desa-
ollo de la sociedad. Su dinámica his ó ica se ha is o impulsada desde el p incipio
de su cons i ución como sociedad di e enciada, incluso en la e apa colonial, po
la
cohesión y la ue za de unas clases medias unidas po una iloso ía del abajo
como
medio de p og esión económica y social y su consenso sob e las no mas que les
de-
bían es uc u a como colec i o.
Ese desa ollo casi na u al de un sis ema básicamen e iguali a io hace que les sean
ajenas muchas ca ac e ís icas es uc u ales de o as sociedades con las que, a pa i
de los años 70, es án empezando a in e acciona de una o ma más p o unda. Po eso,
cuando se decide la inclusión de Méjico en el sis ema egional,
se
ac úa de igual o -
ma
que espec o de Canadá, siendo el NAFTA un a ado calcado del
F A.
Como acue do come cial, quizá las únicas apo aciones que le e ue cen sean
la
inclusión de
un
sis ema obliga o io de a eglo de
co
n o e sias y la cons i ución
de
una comisión de seguimien o de su ejecución. Sin emba go, es el a ado come cial
más amplio concluido po los es Es ados pa es en e sí.
No
solo comp ende p ác i-
camen e
al
comple o la egulación del come cio de me cancías en e las pa es, sino
que ambien se ex iende a los se icios, las in e siones y la ci culación empo al de
pe sonas elacionadas
con
la
ac i idad de in e cambio económico y come cial25•
Aho a bien, en No eamé ica el obje i o es á cla amen e es ablecido: man ene se
en la p og esión come cial. No a anza hacia
la
unión polí ica. Se a a de c ea una
mayo e iciencia en el uncionamien o de un me cado que ag upa a 370 millones de
25. Johnson, J.R.; Schach e , J.S., «The F ee T ade Ag eemen », 1988,
p.
l.
ealis a cons i uye una de las amas undamen ales en o no a
la
que se a
en e e
jiendo
buena pa e del sis ema con empo áneo
de
elaciones in e nacionales.
Es
I;
polí ica del es ado-come cian e, que iene que suma siemp e, man ene di idendos '
asegu a una si uación es able pa a la ac uación de sus
agen es
económicos y
pan
ga an iza a las clases medias, su p incipal g upo in e no, un desa ollo económic<
sos enido y
un
p og eso social con inuado.
Jun o a es a es a egia básica, se han desa ollado unos sis emas de uncionamien <
que ha p opo cionado a ins i uciones y en idades una g an e icacia de ac uación,
qu<
les ha pe mi ido en g an medida impone su concepción
de
la
ealidad
económica
En las elaciones en e
Jos
sis emas egionales del NAFTA y de la Unión
Eu o
pea, es o ha conducido a
Ja
endencia a
la
p i a ización
en
odos los sec o es
de
J¡
ac i idad económica. Es a endencia
ha
sido impulsada po las g andes mul inaciona
les pa a aumen a su pene ación en los me cados impo an es. Las mul inacionale:
ame icanas man ienen una polí ica más ag esi a, ab iendo
más
es ablecimien os
e1
Eu opa, adqui iendo sociedades o buscando la usión con las
más
consolidadas
de
iejo con inen e. Es o supone ambién un inc emen o
de
la in e sión que con ibuye
a consolida la ama económica desde ambos lados del A lán ico. El obje i o
p inci
pal de Jos sis emas económicos de NAFTA y la Unión
Eu opea
incluye el aumen e
de e iciencia a a és de la compe i i idad, la ampliación
de
los acciona iados,
la
e
ducción del dé ici
en
los p esupues os es a ales,
la
exis encia de monedas ue es
~
es ables.
Po
eso las ag esiones mone a ias se au ocon olan y au olimi an, po que ¡
nadie in e esa una c isis p o unda en ninguno de los bloques
29
•
La
p o undización
en
la in e acción en e es os dos sis emas egionales supone u
e ue zo conside able de las bases de la globalización. El siguien e obje i o conc e e
de
Ja
es a egia conjun a pa ece es a cons i uido po
la
in eg ación de
Ja
Repúblic¡
Popula
de
China como socio p incipal. Con sus 1.200 millones de consumido es
~
un á ea p opia de in luencia compa ible y complemen a ia con Japón y el sis em¡
egional del Lejano O ien e, supond ía una apo ación que comple a ía un ci cui e
económico como no ha exis ido nunca en la his o ia, ga an izando aún más la
es abi
lidad pa a una expansión de la ac i idad económica de al o endimien o y ga an izandc
un ni el de es abilidad impo an e al c ecimien o sos enido,
así
como ambién po en
ciando la globalización de una mane a que puede se decisi a pa a que incida
en
J¡
o ma y en el ni el de ida de una pa e impo an e de los ciudadanos de la comuni
dad humana uni e sal.
29.
Gian11Tis,
N.U., «The No h Ame ican
F ee
T ade Ag eemen and he Eu opean Union»,
1998
p. 65.